AGLI

Recortes de Prensa   Domingo 7 Marzo  2010

 

Con ETA se fue más lejos de lo que se dijo y hubo presión a los jueces
EDITORIAL El Mundo 7 Marzo 2010

TAL y como refleja la parte de las actas de ETA incautadas en Francia que hoy desvelamos, en la negociación con la banda los representantes del Gobierno pusieron sobre la mesa la denominada doctrina Parot -establecida en 2006 por el Tribunal Supremo-, que implica que los beneficios penitenciarios deben aplicarse sobre cada una de las condenas del reo y no sobre la pena acumulada, lo que limita notablemente la reducción de ésta. «No tenéis ni idea de la pelea que tenemos para modificar esa doctrina... si no hubiera más remedio habría que cambiar las leyes», llegan a confesar los enviados del Gobierno. Cuando éstos negociaban con los etarras, tal interpretación, aplicada al sanguinario Henri Parot, era firme, pero aún no se había extendido a otros reos de la banda cuya liquidación de penas ya estaba establecida con sensibles reducciones gracias a los beneficios penitenciarios que permitía la fórmula anterior a la sentencia del Supremo.

Del contenido de las conversaciones se deduce que el Ejecutivo tenía una «pelea» con los magistrados para convencerles de que fueran condescendientes para facilitar así el proceso de paz, pero que, en última instancia, estaba dispuesto a «cambiar» el Código Penal para beneficiar a los etarras encarcelados. Más enigmática es la afirmación de los interlocutores del Gobierno -cuya identidad se desconoce en este caso- en cuanto a que había una correlación de fuerzas del 70-30 y creían que podrían conseguir otra del 95-5. Todo apunta a que se referían a la suma de voluntades que habían logrado en el estamento judicial a favor de sus propósitos, ya fuera en el Supremo, ya en el Constitucional, donde acabó desembocando la doctrina Parot.

Por oprobioso que pudiera resultar, nada cabría reprochar formalmente al Gobierno si hubiera decidido cambiar la ley dando la cara en el Parlamento y asumiendo el coste político correspondiente. Sin embargo, es indignante que intentara conseguir sus objetivos políticos de forma subrepticia, presionando a los jueces.

Si a este episodio añadimos que, según publicamos días atrás, el abogado Gómez Benítez, en otra reunión de esta serie de contactos con ETA, ofreció a la banda mediar ante el Supremo para lograr la impunidad de Jarrai y PCTV, quedan patentes dos cosas: que el Gobierno indujo a varios magistrados para que actuaran en función de su interés con absoluto desprecio a la independencia judicial y también que incluyó concesiones políticas en la negociación, por lo que Zapatero no dijo la verdad en torno a las líneas rojas que había fijado en ese proceso.

Dado que el diálogo con la banda fracasó, podrá argumentarse que al final no hubo claudicación, pero aun así, la imagen del Gobierno sale muy dañada. En las actas queda retratada su bisoñez y frivolidad al tratar a pecho descubierto unos asuntos que, en el caso de saltar algún día a la opinión pública -como así ha sido-, le pondrían a los pies de los caballos. En definitiva, lo que demuestran esos documentos es que el Ejecutivo fue más allá de lo prudente, y también su error de cálculo, ya que la situación no estaba tan madura como suponía.

Una hipótesis
No basta cualquier final para el terrorismo. El final de ETA no puede escribirse admitiendo como virtud lo que no es más que la necesidad de los que han fracasado en su fanática apuesta por la violencia
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 7 Marzo 2010

Supongamos que fuera cierto. Supongamos que, de verdad, la denominada 'izquierda abertzale' tan gustosamente sometida a ETA, cooperadora en sus crímenes, dinamitera de las instituciones democráticas, beneficiaria durante tantos años del terror sembrado por sus amos, oficiante de los más sórdidos rituales de enaltecimiento de los asesinos, supongamos, digo, que esa denominada 'izquierda abertzale' ve la luz, y se convierte en una organización que no sólo reconoce que en la política únicamente se puede actuar por medios pacíficos sino que, además, asume que los fines que se proponga han de ser compatibles con un orden democrático de libertades. Por si fuera poco, supongamos que nos lo dicen y nos lo creemos porque condenan la violencia de ETA sin más, y las fuerzas de seguridad, los fiscales y los jueces comprueban que la sumisión orgánica a ETA se ha roto. Supongamos, en fin, que esa hipótesis de cumplimiento tan improbable se llega a producir. Y entonces, ¿qué?

Pues entonces, nada. Es decir, entonces -como ahora- la ley, el Estado de Derecho, las reglas del juego. Conviene recordarlo cuando de nuevo se empiezan a alimentar expectativas de una supuesta evolución de la antigua Batasuna, en la idea de que esta vez sí, esta vez el brazo político de la banda está decidido a amputarse del cuerpo terrorista. Y es entonces cuando desde el otro lado, el de los buenos, vuelven a salir voces que convocan a 'trabajar por la paz' planteando la necesidad de poner en marcha no se sabe bien qué iniciativas políticas. Algunos podrían pensar que habría que retomar la negociación política con ETA-Batasuna allí donde se dejó. Al fin y al cabo, aquella negociación partía de la premisa -falsa- de que la 'izquierda abertzale' actuaba desde una posición autónoma respecto de ETA. Retomar la negociación sería un disparate, no hay duda, pero entraría en esa lógica que se quiso dar al 'proceso de paz' porque, si seguimos esta hipótesis, ahora sí podría asegurarse esa autonomía.

Otra iniciativa imaginable sería la revisión del Estatuto de modo que una negociación formalmente inobjetable fuera creando el clima de efervescencia soberanista para el adecuado aterrizaje de la Batasuna presuntamente reconvertida. Y cabe pensar en una combinación de las dos opciones anteriores: una respetable negociación estatutaria poniendo sobre la mesa contenidos recuperados del fallido 'proceso de paz'.

El caso es que hay muchos que, primero, se creen las tortuosas elaboraciones abertzales y, después, insisten en que hay que prepararles un gran recibimiento en forma de nuevos procesos políticos concebidos a la medida de los que se suponen recuperados para la democracia.

Nada de esto tiene sentido. Lo que pueda estar ocurriendo en la 'izquierda abertzale' no es una reconversión sino en todo caso un intento de evitar la derrota final. No hay detrás de esta inmerecidamente llamada 'reflexión' ninguna asunción de los principios y valores democráticos sino el efecto de la Ley de Partidos, que les coloca ante un escenario terminal como el de verse expulsados definitivamente de la instituciones. De la misma manera, la debilidad de ETA, su derrota, es consecuencia de la acción del Estado de Derecho y no del inexistente trabajo de los que ahora quieren hacerse pasar por valientes opositores internos a la banda terrorista.

No basta cualquier final para el terrorismo. Y el final del terrorismo de ETA no puede escribirse admitiendo como virtud lo que no es más que la necesidad de los que han fracasado en su fanática apuesta por la violencia. Ese final no puede contener relatos legitimadores de quienes no son ni han sido patriotas, idealistas, antifranquistas o equivocados, sino terroristas conjurados para la destrucción de la democracia en España mediante la destrucción de la libertad en el País Vasco. Un final que no puede tener como resultado la invisibilidad de las víctimas y de su sufrimiento, ni la renuncia de éstas a su reparación.

Parecería innecesario recordarlo pero andémonos con cuidado con ETA y también con Batasuna. Dejémonos de hablar tanto de los principios del senador Mitchell y hablemos más de los principios que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha afirmado en relación con las marcas políticas de ETA. No demos demasiadas vueltas a eso del 'proceso democrático' que tanto se reitera en los documentos abertzales y recordemos más la importancia de las instituciones verdaderamente democráticas establecidas y mantenidas a pesar de ETA. Sigamos trabajando para que sean las víctimas las que estén cómodas entre nosotras, no sus victimarios. No hagamos de la ley la enemiga de la generosidad para precipitar un perdón que los terroristas no han pedido.
Volvemos al principio: ¿Y si todo lo que se dice que está ocurriendo en la Batasuna extinta fuera verdad, entonces qué? Pues que son de aplicación las mismas leyes que a cualquier ciudadano, ya se dedique a la política o a la ebanistería. Y esas leyes no incluyen ni exenciones ni primas, ventajas, expresiones de admiración o posiciones de privilegio por dejar de enaltecer el terror, por cesar en la justificación de sus crímenes, por exhibir a sus amos pistoleros para extender el miedo entre los ciudadanos honrados. Seguro que hay delincuentes cumpliendo condena que tienen sinceras convicciones democráticas y no por ello se les pone a negociar la reforma del Código Penal.

Coartada para el golpista
Ana Samboal www.gaceta.es 7 Marzo 2010

El juez Velasco deja bien claro en su auto que algunos etarras viven en Venezuela.

“Los Gobiernos de España y Venezuela ratifican su más enérgica condena al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones”. Eso dice la nota conjunta que los Gobiernos de ambos países han firmado. Asunto resuelto, habrá pensado aliviado un Moratinos preocupado por una posible reacción airada de su compadre ante las acusaciones que la Audiencia le imputa. No, esto no debe acabar aquí.

Comencemos por saber qué entiende Chávez por terrorismo. ¿Son, en su opinión, terroristas los miembros de las FARC? Secuestran, matan y se financian traficando con drogas. Pero para él no son terroristas, no son asesinos, no son narcotraficantes. Para Chávez, las FARC son “verdaderos ejércitos (…) que tienen un proyecto político y bolivariano que aquí es respetado”. Eso es lo que dice el tipo con el que el Gobierno de España acaba de firmar una nota conjunta de condena al terrorismo. ¡Faltaría más, si el proyecto de las FARC es su proyecto, el que él tiene para América Latina! Habría que preguntarle ahora qué son para él los etarras. El juez Velasco deja claro en su auto que algunos viven en Venezuela, aprenden y enseñan a matar en Venezuela y alguno hasta ha trabajado con el Gobierno del país. Parece improbable, pero tal vez yerre el magistrado, es humano. Aún así, merece respeto, además de el beneficio de la duda que no le ha dado su Gobierno. A Chávez sí, por supuesto.

Provoca sonrojo, indignación y vergüenza que un gobierno de un país democrático se apresure a aplacar la ira de un golpista que no tiene el más mínimo respeto por los derechos humanos al tiempo que pone en cuarentena la labor de uno de sus jueces. Más aún, cuando el asunto del que se trata es el de la supuesta colaboración con una banda de criminales que ha segado cientos de vidas en España. Lamentablemente, ya no sorprende. No en vano, seguimos esperando una condena a la dictadura de Castro o a conocer el nombre del responsable del chivatazo a los etarras del Faisán.

APATÍA DE LA MILITANCIA: VOTA MENOS DE LA MITAD
Bauzá gana, Delgado abre la puerta a la democracia interna en el PP
José Ramón Bauzá es el nuevo presidente del PP de Baleares por decisión de los militantes. Ha conseguido el 69,17% de los votos. La participación, bajísima: un 48%. Al inicio de su proclamación hubo abucheos por el uso del mallorquín: "¡en castellano, en castellano!".
Pablo Montesinos (Palma de Mallorca) Libertad Digital 7 Marzo 2010

El PP de Baleares lo intenta de nuevo. El hombre de Mariano Rajoy, José Ramón Bauzá, ha sido reelegido presidente de la formación con el apoyo de más del 69 por ciento de los votos. Su oponente, el alcalde de Calviá Carlos Delgado, reconoce la derrota, y se postula como el garante de que la nueva dirección cumpla con el programa electoral, principalmente en materia lingüística. Recabó el 30,83 por ciento de los sufragios. Del total de militantes (19.078) sólo votaron 9.259, por lo que la abstención alcanzó más de la mitad del total: un 51,53 por ciento.

El partido ha vivido una jornada histórica que abre las puertas a la democracia interna en el PP. Atrás quedaban los compromisarios; Delgado ha conseguido forzar el primer congreso asambleario de la historia de los populares. Este sábado, en las cuatro islas, todos los militantes valían lo mismo: un voto. Rajoy nunca quiso evaluarse con este sistema. Pero la respuesta de la militancia ha sido decepcionante. La mayoría han dado la espalda a esta oportunidad y ni siquiera han participado.

A las nueve y media de la mañana abrían los 76 puntos de votación con "total normalidad" a juicio de fuentes de una y otra candidatura. Poco antes, Bauzá y Delgado presentaban sus avales así como sus listas. Estallaba la polémica. El candidato oficialista excluía de su candidatura a todos los barones del partido a nivel regional, muy ligados a la era de Jaume Matas. Era una mero gesto de cara a la galería, ya que tiene previsto incorporarles una vez se produjeran las votaciones. "Pretende dar una imagen de renovación ante las acusaciones de continuismo", replicó entonces el entorno del regidor de Calviá. El ambiente se enrarecía.

Una hora después del cierre de los colegios, a las siete, Rajoy y Bauzá llegaban juntos al colegio Lasalle de Palma, convertido en centro de operaciones, y poco después se daban a conocer los resultados definitivos: el hombre de Génova continuaría al frente del PP balear. El encargado de hacer público el anuncio era el presidente cónclave, Joan Flaquer, que lo hacía en mallorquín. Los abucheos fueron sonoros: "¡en castellano, en castellano!".

Pasado el trance, Bauzá subió a la tribuna, donde lanzó el siguiente mensaje a su contrincante: "Hoy iniciamos una nueva etapa en la que no sobra absolutamente nadie. En este barco cabe todo el mundo y el capitán tiene el rumbo definido. Aquí hay camarotes para todos pero no hay sitio para polizones".

El líder del PP balear remarcó que "tenemos que estar unidos" y fue recibido por las más de 1.000 personas al grito de "presidente, presidente". "Más de uno debería mirar a nuestro espejo y ver lo que significa la decisión de la mayoría de los afiliados", recalcó, refiriéndose así a la situación de minoría en las instituciones de las islas, donde gobierna el PSOE con las minorías a pesar de sumar menos votos que los populares en las pasadas elecciones autonómicas de 2007.

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Un comunicado infamante
Editorial ABC 7 Marzo 2010

EL comunicado conjunto de los gobiernos español y venezolano sobre ETA constituye una claudicación ante las ofensivas declaraciones de Hugo Chávez contra la Justicia española y los claros datos que se han conocido de la relación de su régimen con la organización etarra. El documento suscrito por ambos ejecutivos desmiente los hechos que se recogen en el auto de procesamiento dictado por el juez Velasco contra miembros de ETA y las FARC, que ofrece informaciones muy precisas de la connivencia del régimen chavista con la alianza de ambas organizaciones terroristas. La firma del Gobierno español en ese papel implica que asume el desmentido del Ejecutivo venezolano a las manifestaciones del juez Velasco. En el colmo del sarcasmo, el Gobierno devolverá el auto al magistrado para pedirle aclaraciones. O sea, que, en lugar de pedir explicaciones a Chávez, se las pide al juez que apunta a la colaboración del régimen bolivariano con una banda terrorista que ha asesinado a casi mil compatriotas. No cabe mayor indignidad. Esta desautorización a la Justicia española es un acto inadmisible de desistimiento de los intereses nacionales. Por principio, un Gobierno de España no puede tomar partido por un régimen al que un juez español está atribuyendo un acto de colaboración con organizaciones terroristas.

En vez de poner en funcionamiento los mecanismos diplomáticos necesarios para preservar la dignidad nacional frente a las bravuconadas de Hugo Chávez, el Gobierno ha vuelto a optar por su sectarismo ideológico, dando prioridad a su identificación con los regímenes totalitarios de Centroamérica frente a sus deberes como máximo responsable político de los intereses nacionales. Es vergonzosa la rapidez con la que ambos gobiernos han urdido este comunicado conjunto. España se está convirtiendo en el palmero de las dictaduras populistas de Iberoamérica por efecto de una política exterior que premia el tercermundismo ideológico y abandona la seriedad y el rigor . No es gratuito el fracaso de la presidencia española de turno en Europa, ni la absoluta falta de respeto con que nos tratan los caudillos autócratas . Chávez no se merecía un comunicado conjunto que lavara su cara, ni a España le interesan sus declaraciones de condena a ETA: la colaboración se demuestra con hechos concretos -detenciones y extradiciones de etarras, desmantelamiento de campamentos conjuntos- y los hechos que se conocen evidencian que la Venezuela de Chávez se ha convertido en un santuario etarra.

Un modelo lingüístico
El plan de Educación sobre 'trilingüismo' debe tener en cuenta la diferencia entre conocer una lengua y saber enseñar en ella
EDITORIAL El Correo 7 Marzo 2010

El propósito anunciado por el departamento de Educación de introducir la enseñanza en tres idiomas -castellano, euskera e inglés- de forma experimental en unos 40 centros, entre públicos y concertados, durante el próximo curso ha sido recibido con interés por las fuerzas políticas y la comunidad educativa, y con alguna reticencia por parte de determinados sectores de la enseñanza que ven al proyecto el riesgo de que perjudique al euskera. El cambio de paradigma propuesto puede contribuir a situar el interminable debate en torno a los modelos lingüísticos (A, B y D) más cerca de las necesidades formativas y de comunicación que de planteamientos ideológicos e identitarios tan a menudo incompatibles. Y permitirá además superar la compartimentada e ineficiente concepción en que se basan los citados modelos. Pero para que eso se haga realidad convendría tener en cuenta que la capacitación docente está hoy muy lejos de poder afrontar tamaño desafío, siendo aconsejable que el ensayo ideado por el departamento que dirige Isabel Celaá parta de consolidar la enseñanza en los tres idiomas en aquellos centros en los que se viene haciendo desde hace algún tiempo.

Porque ninguna solución experimental será peor que aquella que se base en la improvisación, el voluntarismo, y en un mal entendido criterio de igualdad de oportunidades. Si alguna lección puede extraerse de los años de vigencia del programa de euskaldunización del profesorado, Irale, es la enorme distancia que existe entre el conocimiento adquirido de una lengua y la capacidad de docencia en ésta. El proyecto experimental auspiciado por el departamento de Educación precisaría de un estudio en paralelo sobre las plantillas actuales, su grado de adecuación al nuevo desafío y los recursos y tiempos precisos para la generalización de lo acabaría siendo un modelo común. Aunque junto a todo ello es necesario advertir de que el propio concepto de 'trilingüismo' puede resultar equívoco cuando es de suponer que el papel que vayan a jugar cada uno de esos tres idiomas -junto a cualquier otra lengua extranjera que se les sume- tanto en el plano social y familiar como incluso en cuanto al acceso al conocimiento y en el desarrollo profesional, va a ser, durante generaciones, apreciablemente desigual.

Vientos de negociación
Luis del Pino Libertad Digital 7 Marzo 2010

Entradilla al programa Sin Complejos del 6/MAR/2010

Hace exactamente una semana, el periódico El Mundo informaba de que el entorno proetarra habría hecho llegar al Gobierno un mensaje en el sentido de que estaría dispuesto a "repudiar" el siguiente atentado de ETA. ¿Qué palabra tan medidita, verdad? El entorno proetarra no estaría dispuesto a condenar el siguiente atentado, pero sí a "repudiarlo". Y, por supuesto, lo que se repudiaría sería el "siguiente atentado", lo cual supongo que significa que dan por buenos los mil asesinatos anteriores.

Tres días más tarde, el ayuntamiento de San Sebastián, dirigido por el socialista Odón Elorza, respondía a ese gesto con una declaración en la que se pedía "que se apliquen sistemáticamente medidas de prevención de la tortura y los malos tratos", prestando así un respaldo institucional a las denuncias sistemáticas de torturas que los proetarras presentan tras cualquier detención.

Odón Elorza y el resto de concejales socialistas de San Sebastián están diciendo, ni más ni menos, que en España se tortura y se maltrata a los detenidos. Si no, no habría necesidad de prevenir las torturas ni los malos tratos. Y el Gobierno de Zapatero, hasta la fecha, no ha tomado ninguna medida para expulsar de sus filas a los miembros del Partido Socialista de Euskadi que votaron, junto con los nacionalistas, a favor de esa declaración, por lo que debemos suponer que, o Zapatero respalda esa declaración, o no considera suficientemente grave que se acuse a nuestras Fuerzas de Seguridad y al Ministerio de Interior de no impedir las torturas.

Ayer viernes, en una entrevista televisiva, el ministro Rubalcaba se descolgaba con unas sorprendentes declaraciones que no han tenido, curiosamente, demasiado eco en los medios de comunicación, pero que tal vez arrojen algo de luz sobre estos dos gestos cruzados del entorno proetarra y del ayuntamiento de San Sebastián.

Preguntado en "Los desayunos de TVE", Rubalcaba afirmó que "aún queda margen para que la Policía arrincone completamente a los violentos", para a continuación añadir: "Después de que la violencia acabe, serán los vascos y el resto de los españoles los que decidamos lo que hacemos".

Observen lo bien elegidas que están las palabras de don Alfredo. La labor de la Policía, según el ministro, no es detener a terroristas, sino (¡Fíjense qué eufemismo!) "arrinconar a los violentos". Rubalcaba no habla ni siquiera de acabar con los violentos, de terminar con ellos, de erradicarlos... Nada de eso. Rubalcaba se conforma con "arrinconarlos".

Y, por si no había quedado claro el matiz semántico, sigue Rubalcaba hablando de lo que sucederá "después de que la violencia acabe". O sea, no de lo que sucederá después que la Policía acabe con ETA, o después de que todos los terroristas acaben en la cárcel, sino "después de que la violencia acabe". Por supuesto, ese sutil matiz implica que Rubalcaba está admitiendo como posibilidad que la violencia podría acabar sin necesidad de que ETA desaparezca, ni sea derrotada policial y judicialmente.

Si contemplamos conjuntamente ambos matices, lo que Rubacaba está diciendo es que la Policía podría arrinconar a ETA, pero sin terminar con ella, y que ETA podría hacer que la violencia acabe, pero sin que la propia banda desaparezca.

¿Y qué es lo que sucedería cuando "la violencia acabe"? Pues que, según Rubalcaba, "serán los vascos y el resto de los españoles los que decidamos lo que hacemos".

Aquí está la madre del cordero. Si tomamos esta frase aisladamente, resulta del todo incomprensible. Una vez que "la violencia acabe", ¿qué necesidad habría de que los vascos o el resto de los españoles decidamos nada? Resuelto el problema del terrorismo, no veo yo qué es lo que habría que decidir.

Pero si ponemos esta frase en el contexto de los peculiares matices semánticos introducidos por Rubalcaba, la cosa cambia. Porque no hace falta ser muy mal pensado para interpretar la intervención de Rubalcaba como una oferta implícita de negociación: "estamos dispuestos a negociar políticamente con vosotros, a cambio de un abandono de la violencia".

Nos encontramos por tanto, con toda probabilidad, ante un nuevo intento de oficializar la segunda fase de negociaciones entre ETA y el Gobierno. Me da la sensación de que acabamos de entrar en esa etapa de la negociación que consiste en intercambiar mensajes públicos, como forma de dejar constancia de que ambas partes aceptan los términos del acuerdo.

Lo venimos avisando desde hace dos años: el Gobierno volvería, antes o después, a oficializar unas negociaciones que sólo la presión de la calle le obligó a ocultar.

La rebelión cívica y la cercanía de las elecciones generales les obligó a simular hace un par de años que daban por cancelado el denominado "proceso de paz". Ahora, toca retomarlo de nuevo.

Esa, y no otra, es la razón de que la autorización parlamentaria de negociación con ETA siga vigente. Esa, y no otra, es la razón de que los terroristas sigan dirigiendo 40 ayuntamientos y financiándose con el dinero de nuestros impuestos.

Así que estén preparados para que nos sorprendan en las próximas semanas con nuevos gestos dirigidos a simular que retoman unas negociaciones que, con toda probabilidad, no se han interrumpido nunca.

¿Y Mariano Rajoy qué dice a todo esto? Pues, para serles sincero, no tengo ni la más mínima idea. Probablemente nada.

LA NEGOCIACIÓN POLÍTICA CON ETA
El Gobierno ofreció a ETA eliminar la doctrina Parot: "Cambiaremos las leyes"
Ángeles Escrivá sigue desvelando en El Mundo los entresijos de la negociacióncon ETA. Esta domingo publica que la delegación que encabezaba Gómez Benítez ofreció a los terroristas eliminar la llamada "doctrina Parot" que ha permitido que muchos asesinos no salgan de prisión.
LIBERTA DIGITAL 7 Marzo 2010

Más de la negociación con ETA. Nueva entrega de la información que publica en El Mundo Ángeles Escrivá basadas en las actas de la negociación incautadas en Francia en una operación con ETA. La delegación enviada por el Gobierno y que lideraba el controvertido abogado Gómez Benítez, amigo del juez Garzón, ofreció a la banda criminal eliminar la conocida como "doctrina Parot", jurisprudencia del Tribuna Supremo que ha permitido que muchos etarras con un largo historial sangriento no salieran de la cárcel prematuramente.

Los representantes del Gobierno se mostraron incluso dispuestos a cambiar las leyes si era necesario para que esta doctrina se dejase de aplicar y los asesinos etarras pudieran salir antes de prisión. Según se desprende de las actas de la negociación, uno de los miembros de la delegación enviada por Zapatero dijo a los etarras: "No tenéis ni idea de la pelea que tenemos para modificar esa doctrina... si no hubiera más remedio habría que cambiar las leyes".

Este mismo representante del Gobierno llegó a hacer cálculos, delante de los etarras y para convencerles, de los porcentajes de partidarios y detractores de de este cambio, aunque no dijo explícitamente a que institución se refería. Lo que sí dijo que si el proceso se pusiese en marcha tendría un amplio respaldo.

El asunto se trató, cuenta El Mundo, en la reunión mantenida entre los días 11 a 15 de diciembre de 2006 en Oslo entre tres representantes del Ejecutivo y tres enviados de la banda terrorista. Allí los enviados de Zapatero y los asesinos repasaron conuntamente en qué estado se encontraban los principales procesos judiciales que afectaban a ETa y su entorno. El protagonista de este encuentro, el que más habló, fue el abogado José Manuel Gómez Benítez, actual vocal del CGPJ y conocido por su amistas con el juez Garzón. Dijo a los etarras que en algunos casos las sentencias en contra eran "inevitables" pero que otros se estaban "negociando". Mencionó el caso de Jarrai para que no fuese considerado parte de ETA y del proceso de ilegalización del PCTV dijo que "lo probable es que se acuerde que este partido no constituye una continuación de Batasuna".

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