AGLI

Recortes de Prensa   Martes 20 Abril  2010

 

Zapatero no se va a ir por consejo de su mujer
EDITORIAL Libertad Digital 20 Abril 2010

Ha tenido que ser la mujer de Luis Bárcenas la encargada de cerrar el sainete político-mediático-judicial del caso Gürtel, el mismo al que Mariano Rajoy no se atrevía a meter mano. Ha hecho falta, eso sí, semana y media durante la cual el presidente del PP ha actuado como suele hacerlo casi siempre que tiene un problema por delante. Lejos de mostrarse implacable con los sospechosos de corrupción, ha esperado pacientemente a que el tema más espinoso – Bárcenas, su hombre de confianza– se solucionase sólo confiándose a la suerte que, esta vez, le ha sido propicia. Después de todo, ya puede presumir en público de que el ex tesorero del PP es un completo extraño dentro del Partido.

Con Bárcenas condenado a las tinieblas exteriores y el resto de implicados en la trama de Correa debidamente alejados de la estructura de mando del PP, a Mariano Rajoy se le van acabando las excusas para ponerse en serio a hacer oposición; labor en la que, a pesar de contar con más de diez millones de votos y 154 escaños, no se ha estrenado, y ya van dos años desde que Zapatero renovase mandato. No es preciso recordar que sus electores le entregaron el voto para eso y que, además, en los seis años que lleva sentado en la bancada de Oposición nunca lo ha tenido tan fácil.

Aparte de la complicada situación económica que no tiene visos de mejorar, a Rajoy se le presenta una oportunidad de oro con la sentencia del Estatuto de Cataluña, cuyo recurso que interpuso en tiempos mejores puede utilizar ahora contra el Gobierno en un momento en que éste se encuentra en una delicadísima posición. El Estatuto de Cataluña pertenece a la época feliz del zapaterismo, cuando las principales preocupación del Gobierno eran la España Plural y la Alianza de Civilizaciones. Hoy, con el agua al cuello e incapaz de cortar la hemorragia económica, los fantasmas del pasado pueden volverse contra él.

Pero esto, que está a la vista de todo el mundo, podría no tenerlo Rajoy tan claro. Un apuradísimo PSOE ha pedido que el Partido Popular retire el recurso y se acabe así el problema que los propios socialistas crearon promoviendo un Estatuto de Autonomía abiertamente anticonstitucional. Existe la posibilidad de que Rajoy culmine su lucimiento personal de esta legislatura retirando el recurso para congraciarse con Convergencia y Unión, con quienes pretende pactar tan pronto se celebren elecciones en Cataluña. Es una hipótesis especulativa pero perfectamente verosímil.

También lo es que Rajoy recupere la cordura y el pulso que tuvo en la legislatura anterior. Es posible que advierta que el único modo de llegar a la Moncloa es presentando batalla en la Oposición. A José María Aznar le costó dos legislaturas completas de desgaste porque, a veces, la uva, aunque esté muy madura, no termina de caerse y se pudre colgada de la vid. Esperar que Zapatero se vaya a ir por consejo de su mujer es asegurarse la derrota dentro de dos años, la última que Rajoy puede permitirse al frente del PP por muy búlgaro que saliese el Partido tras el congreso de Valencia. Y Rajoy lo sabe. Ahora sólo es necesario que actúe.

Rubalcaba
Una policía política
Guillermo Dupuy Libertad Digital 20 Abril 2010

Ya no reclaman abiertamente para sí todo el poder, tal y como hacia Lenin para los soviets, pero está visto que las pulsiones totalitarias del socialismo siguen ahí. Si la proclama guerrista de que "Montesquieu ha muerto" les sirvió para atentar contra la división de poderes, la obsesión de los socialistas por controlarlo todo ha llegado en esta legislatura hasta el Cuerpo Nacional de Policía. Según publicaba El Mundo este lunes, desde que el PSOE se hizo cargo de la seguridad del Estado, los cargos de "libre designación" en el Cuerpo Nacional de Policía se han incrementado en un 25,16 por ciento. Así, y gracias a la reforma del Catálogo de Puestos de Trabajo que el Gobierno de Zapatero aprobó el año pasado, todos los comisarios principales, los comisarios y los inspectores jefe son ahora "cargos de confianza" de los mandatarios socialistas.

Ni que decir tiene que los sindicatos policiales han venido denunciando los evidentes riesgos de politización que conlleva el hecho de que todos los puestos de máximo nivel sean nombrados a dedo por el poder político. La oposición, sin embargo y salvo honrosas excepciones como las de Ignacio Cosidó en este periódico, no ha denunciado esta paulitana y peligrosa deriva con la suficiente gravedad y firmeza.

Se habla mucho, y con razón, de que las responsabilidades políticas deben ir más allá que las responsabilidades penales, de tal forma que un político imputado no debería esperar a ser condenado para presentar su dimisión. Estoy totalmente de acuerdo. Pero lo que no se dice tan a menudo es que en un informe policial que forma parte de un sumario judicial no debería aparecer nada que no pretenda ser indiciario de la comisión de un delito, por mucho interés que sí pueda tener desde el ámbito político o periodístico. Esto, sin embargo, ha ocurrido hasta la náusea en la investigación policial al principal partido de la oposición. Así, por mucho interés que algunos puedan tener por saber o por que se sepa que los imputados en el caso Gürtel en unas navidades regalaron a la alcaldesa de Valencia un bolso, lo que debería resultar escandaloso es que eso forme parte de un informe policial y de un sumario judicial que no pretende presentar con ello la prueba o el indicio de la comisión de un delito. Claro que la cosa cambia cuando quien elabora el informe policial y el sumario no piensa en los efectos penales y sí en los efectos políticos que pueda tener su oportuna filtración a los medios.

Dejo al margen el escándalo de las escuchas ilegales entre los acusados y sus abogados, ya que al fin y al cabo las ordenaba un juez como Garzón que, afortunadamente, va a ser juzgado por ello. Pero ¿qué decir de las escuchas ilegales –presuntamente policiales– de personas que no tienen nada que ver con Gürtel, como las que sufrieron la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, en conversación telefónica con el responsable de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, o las que también sufrió Federico Trillo en conversación telefónica con el abogado Juan Ramón Montero? ¿Nos quiere hacer creer Rubalcaba que esos pinchazos los perpetraron los periodistas de Tele 5 y La SER que difundieron el contenido de esas conversaciones?

Recordemos también, por otra parte, los casos de mandos policiales que cometieron perjurio en sus declaraciones sobre el 11-M y que, saltándose el protocolo de actuación en estos casos, ordenaron destruir vestigios que podrían esclarecer los atentados. O a esos otros que ordenaron detener a dos ancianos militantes del PP bajo la ridícula sospecha de que habían agredido al ministro Bono durante una manifestación contra la negociación con ETA; o los de esos policías que esposaron tan insólita como "mediáticamente", mano derecha con derecha, a miembros del PP balear, posteriormente puestos en libertad por el juez. ¿Y qué decir, finalmente, de esos policías que perpetraron el chivatazo a ETA? ¿Querían con ese chivatazo ganarse o perder la confianza de un Gobierno empeñado en proseguir las negociaciones con los terroristas?

¿Qué policía implicado en alguno de todos estos bochornosos asuntos ha perdido por este motivo la confianza del ministro Rubalcaba? Ninguno. Por el contrario, algunos de ellos han logrado ascensos y hasta condecoraciones. Y eso es lo que ocurre y seguirá ocurriendo mientras el ascenso profesional en la policía no dependa del sacrificio, el mérito y la excelencia de sus miembros, sino de la confianza de los políticos que los nombra.

11-M
La Justicia que padecemos
Gabriel Moris Libertad Digital 20 Abril 2010

Creo que no pueden sorprender las dudas que se ciernen hoy sobre determinadas actuaciones de jueces, fiscales y organizaciones del poder judicial. Las generalizaciones pueden llevarnos a cometer errores pero si analizamos algunas instrucciones, sentencias y declaraciones de miembros del poder judicial, comprobaremos que, para los ciudadanos que sufrimos sus actuaciones, hay comportamientos que dejan mucho que desear. Actuaciones que desde el punto de vista jurídico pueden resultar normales, desde el punto de vista de la lógica más elemental y desde una visión meramente humana, son no ya incomprensibles, sino inadmisibles.

Días atrás el juez Gómez Bermúdez publicó el libro No destruirán nuestra libertad. El libro ha sido objeto de un premio. Mi felicitación al autor. No he tenido ocasión de leerlo pero, según creo, se asocian con el terrorismo islamista yihadista los atentados del 11-S, 11-M y 7-J. Sin entrar en más consideraciones –no voy a discutir con un experto la asociación sobre el origen de estos tres atentados– sí quisiera centrar mi atención en los crímenes que le correspondió juzgar como ponente de la sentencia de la Casa de Campo.

Mi agradecimiento al juez Bermúdez por haber sido el único representante del Estado de Derecho que nos ha concedido una entrevista como víctimas del 11-M. En el año 2006 –siendo presidente de la Sala de lo Penal– nos recibió en su despacho en presencia de la letrada que llevaba la acusación de un grupo de víctimas. Nuestra inquietud como víctimas se centraba en los rumores fundados que circulaban sobre la investigación unidireccional del atentado, en la prolongación del secreto del sumario instruido por el juez del Olmo, en el desprecio del juez hacia las sugerencias de las partes en la instrucción sumarial y en la preocupación que sentíamos por los rumores de un comienzo inminente de la vista pública al entender que la instrucción era –a todas luces– incompleta. Dado el volumen de la instrucción, las partes no disponíamos de tiempo para leer el sumario. Entonces no sabíamos que –Gómez Bermúdez– nuestro interlocutor en la Audiencia Nacional, iba a ser nombrado presidente del Tribunal que juzgó la masacre del 11-M.

* Sobre la instrucción del sumario reconoció que podía haber sido francamente mejorable en muchos de sus aspectos, pero que el juez instructor, al ser autónomo, había hecho la instrucción de la forma y manera que él había considerado oportuna. Los medios técnicos que la Audiencia Nacional podía haber aportado, no le fueron solicitados en ningún momento. Lo urgente desde su punto de vista como presidente de la Sala de lo Penal era finalizar la instrucción y comenzar el juicio para que los imputados, que estaban en prisión preventiva, fueran juzgados en los plazos que marca la ley.

* Respecto al juicio que urgía iniciarse, y dado que por nuestra parte manifestamos las dudas que algunas investigaciones periodísticas planteaban sobre la teoría islamista, nos manifestó que, sin descalificar las investigaciones periodísticas, la justicia, a pesar de su lentitud, trabajaba con pruebas y hechos, siendo implacable en el esclarecimiento de los delitos. Puso mucho énfasis en que el objeto de este primer juicio era el ver el grado de implicación de los ciento dieciséis inculpados en relación con los hechos.

* Ante nuestra insistencia en el carácter unidireccional del sumario y argumentando que tal sumario podría llevar a conclusiones incompletas o erróneas, el juez insistió en que se trataba sólo de un primer juicio y que después surgirían otros –derivados del primero– que buscarían el esclarecimiento total de los hechos. Aunque con reticencias, aceptamos los argumentos que se nos dieron con la esperanza de que fueran realidad algún día no muy lejano.

* A nuestros comentarios sobre los posibles autores materiales e intelectuales del atentado, partiendo siempre de lo que en su día se convino en llamar "versión oficial", el juez nos hizo un comentario que todos grabamos en nuestra memoria: "Olvidaros de los moritos, éstos no tienen capacidad para llevar a cabo un atentado tan técnico como el de los trenes". Basaba su afirmación en su dilatada experiencia sobre el terrorismo islamista. Ante nuestra pregunta sobre quién podía ser el autor de los atentados nos respondió que "ello era fruto de una mente diabólica". No nos precisó más ni nosotros insistimos sobre el asunto.

Cuatro años después de los encuentros mantenidos con el entonces presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, celebrado el juicio de la Casa de Campo que fue televisado "urbi et orbi" con no sabemos qué finalidad, dictada la sentencia en la que sólo tres de los 116 imputados iniciales fueron condenados como autores del atentado y sólo uno de ellos por su presencia en los trenes, indultados por el Tribunal Supremo los cadáveres de Leganés, rechazadas por la Audiencia Nacional las diligencias solicitadas después del juicio por algunas víctimas y, paralizado el juicio que se sigue en la Audiencia de Madrid contra dos de los tedax por posible falsificación y ocultación de pruebas... parece como si todos los órganos judiciales se hubieran declarado en huelga para investigar lo que falta por conocer del 11-M: autores intelectuales, móviles del crimen, autores materiales, logística, etc...

Hace unos días el juez Gómez Bermúdez fue entrevistado por Iñaki Gabilondo. Curiosamente, en dicha entrevista ni se habló de terroristas suicidas en los trenes ni se desmintió su existencia. Sí nos hablaron de terrorismo yihaidista, pero nada dijeron de la incapacidad de los "moritos" para perpetrar los crímenes del 11-M. Tampoco hablaron de las investigaciones que se llevan a cabo para descubrir la "mente diabólica" que asesinó a 193 personas e hirió oficialmente a mil ochocientos cincuenta. No creo que Jamal Zougam dé respuesta a todo lo que antecede. Respecto a los juicios que se derivarían del primero, creo que no se ha celebrado ninguno. Es más, no tengo la certeza de que la Audiencia Nacional crea que hay que seguir investigando algo sobre el 11-M. Por tanto, más de seis años después nadie ha de sorprenderse de que el ochenta por ciento de los ciudadanos consideren que ha de reabrirse el sumario.

Personalmente, creo en la justicia y valoro el gran esfuerzo realizado en el proceso del 11-M. Con la misma firmeza constato que los resultados han sido exiguos respecto a los esfuerzos realizados. Si es que se pueden denominar resultados los de la sentencia ratificada del 11-M.

En mi tierra andaluza memoricé la letra de una siguiriya que puede aplicarse a la situación que vivimos:

Yo me fié de la verdad
y la verdad a mí me engañó
si la verdad a mi me engaña
de quién me voy a fiar yo

Una sentencia como el comer, necesita
Arcadi Espada El Mundo 20 Abril 2010

La furia de don José Montilla contra el Tribunal Constitucional es profundamente patriótica. Y es que la posibilidad de que el Tribunal no dicte sentencia hasta pasadas las elecciones autonómicas derrumba, por si algo quedaba en pie, las posibilidades de que revalide su cargo. La falta de sentencia es la peor hipótesis. Si hubiera y fuera positiva para los intereses nacionalistas, Montilla podría capitalizar el éxito. Si fuera mala, se pondría al frente de la reacción, incluso en la calle, feliz de expulsar de dos puntapiés simétricos al Partid Popular y a Convergència y Esquerra, incapaces probablemente de controlar sus estridencias. Don José Montilla aparecería en ese escenario como el garante de la patria firme y posible. La única manera de sacarle algún rédito a la falta de sentencia sería algún gesto vacuo y vocinglero como el intento de recusación de los jueces. De ahí sus últimos movimientos.

Don José Montilla necesita la guillotina para intentar salvar la cabeza, que, según tradición jacobina, parece que vive algunos segundos después de la caída de la hoja.

Zapatero y la lógica de su fracaso
Editorial ABC 20 Abril 2010

LA renuncia de Luis Bárcenas y de Jesús Merino, implicados en el «caso Gürtel», a sus actas de parlamentarios en el Senado y el Congreso, respectivamente, implica el traslado del proceso desde el Supremo al Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Y si los diputados autonómicos madrileños también imputados en el caso hicieran lo mismo, la investigación acabaría en un juzgado de la plaza de Castilla. Este sería el desenlace procesal de las renuncias de los aforados, un cambio de competencia judicial que tendría un efecto directo en la resonancia política y social del «caso Gürtel». Por lo pronto, para Rajoy es ya un éxito político el paso dado por Bárcenas y Merino -ninguno obligado a renunciar a sus actas-, porque el balance de su gestión le permite afirmar que su partido, sin esperar siquiera a juicio oral, no tiene a ningún militante ni cargo interno implicado en la trama Gürtel. El PSOE vuelve a quedarse mermado de argumentos oportunistas contra el PP y pierde uno de sus más recurrentes burladeros frente a la crisis económica de España y el declive político, imparable, del Gobierno de Zapatero.

Sin «Gürtel» que arrojar a Rajoy, el fracaso global del Gobierno vuelve a manifestarse en todos sus frentes y con toda su lógica, explicada por la impericia de sus responsables y la falta de proyectos para España. Ni uno solo de los frentes políticos propios de una sociedad moderna está sustentado en una acción de gobierno sólida y solvente. Zapatero ha fracasado en su temeraria idea de alterar el Estado autonómico a través del Estatuto de Cataluña, demostrando que carece de autoridad política suficiente para reconducir los acontecimientos adversos producidos en el TC. La campaña de la izquierda contra el Supremo se ha vuelto contra sus promotores, dejando la impronta de un grupo de agitadores «antisistema» trasnochados y comprometiendo la lealtad institucional del propio Gobierno. El Ecofin llegó a Madrid para decirle a la vicepresidenta económica, Elena Salgado, que Bruselas no se cree el plan anticrisis del Ejecutivo. El estado de nervios de los socialistas catalanes ante las próximas autonómicas muestra la desconfianza en sus propias fuerzas, pero también en la capacidad de Zapatero para recuperarse como talismán electoral. Y así podría contarse por fracasos el resto de proyectos básicos de Zapatero, desde que llegó a La Moncloa en 2004. Frente a este cuadro de desplome socialista, Rajoy suma aciertos, probablemente sin la estridencia que le exige una parte de la derecha, pero con mucha más eficacia que la que desearía la izquierda.

Traiciones
EDUARDO SAN MARTÍN ABC 20 Abril 2010

Hace unos meses recordaba en este mismo espacio al catedrático Manuel Aragón, al que tuve la oportunidad de tratar con asiduidad en otra etapa profesional. Ya entonces se hacía recaer en él la responsabilidad de que el Tribunal Constitucional no llegara a un eventual acuerdo sobre el Estatuto de Cataluña. Mi propósito era defender la integridad del profesor frente a lo que se adivinaba como la formación de un pelotón de presión para doblegar sus criterios, firmemente contrarios a aspectos esenciales del texto catalán, en favor de una sentencia relativamente benigna como la que la ponente Elisa Pérez Varela y la presidenta María Emilia Casas, instigadas desde el Gobierno, sometieron a votación la semana pasada.

Manuel Aragón siempre ha sido un hombre de izquierda, y hace dos décadas formaba parte de un destacado grupo de constitucionalistas próximos al PSOE que sostenían idénticos principios sobre el cuasi federal sistema español. En la defensa de sus posiciones respecto del estatuto, el prestigioso docente se ha mantenido fiel a esos principios, que eran los que informaban la socialdemocracia española antes de que la dirección actual del PSOE los arrojara por la borda para sostenerse en el poder con el apoyo de los enemigos declarados del estado autonómico. Aragón no se ha movido. Son otros colegas de entonces quienes lo han hecho con unas tesis atrabiliarias sobre la falta de competencia del TC, que este fin de semana eran respondidas con toda contundencia por el ex presidente del tribunal Álvaro Rodríguez Bereijo.

Quienes han cocinado un estatuto inconstitucional a sabiendas de que lo era considerarán a Aragón una especie de traidor. Pero la traición viene de antes y ha fraguado no en sus tesis, sino en las de algunos de sus acusadores. Tal vez los mismos que estos días han contribuido a difundir impúdicamente una campaña de descrédito en su contra.

Caos constitucional
Manuel Molares do Val Periodista Digital 20 Abril 2010

El Tribunal Constitucional español acaba de paralizarse de nuevo tras ser incapaz de rechazar o aprobar el Estatuto de Cataluña, motivo por el que ya desde hace cuatro años estaba bajo un estado de caos como el descrito en el siglo XIX por el matemático y filósofo Henri Poincaré.

Situación provocada por Zapatero antes de llegar a primer ministro, cuando le prometió a Pasqual Maragall avalar cualquier Estatuto elaborado bajo su inspiración.

Inmediatamente la ambición diferenciadora nacionalista fabricó un monstruo que, sometido a cirugía estética en el Congreso, terminó recosido como el engendro de Frankenstein.

La Generalidad se igualó al Estado, arrampló numerosos derechos ciudadanos, los impuestos de otros y se alejó socioculturalmente del resto del país.

Entonces, otras CC.AA., el Defensor del Pueblo y el PP, apelaron al Constitucional denunciando el Estatuto como prácticamente secesionista.

Porque, o se rechaza radicalmente el engendro, o nace una nueva nación.

Y Zapatero presiona con todo su poder a todos los magistrados para que aprueben la ruptura de España como nación única.

La tesis de Poincaré era que un mínimo caos podía evolucionar hasta provocar gigantescos efectos inesperados.

En 1963 Edward Norton Lorenz la llamó “Efecto Mariposa”, recordando un proverbio chino según el cual el aleteo de una mariposa puede afectar al otro lado del mundo.

Así es: el 13 de noviembre de 2003, el irreflexivo Z. mariposeó aleteando al prometerle a Maragall que aprobaría sus famosas y pintorescas maragalladas confederalistas.

Y nació el monstruo que retocaron en el Congreso para dejarlo como la aberración de Frankenstein.

Y en el Constitucional estalló el desbarajuste.

El alocado mariposeo de Zapatero, capricho de mentes tarambanas, la suya y la de Maragall, impuso el caos en España.

Y ahora preguntémonos qué va a hacer el PP. Cree que podrá gobernar aliándose con CiU, que quiere un estatuto aún más nacionalista.

Hay quien cree a Rajoy y a los suyos capaces de abandonar sus reivindicaciones estatales si reciban ese apoyo. Habrá que observarlos, a ver qué hacen.

El "progresismo"mal entendido
Vicente A. C. M. Periodista Digital 20 Abril 2010

Unos vendrán que de tu casa te echarán. Y se está cumpliendo. Los musulmanes son el colectivo que más se está implantando en Europa. Hasta hora, había una especie de “integración” motivada por las nuevas generaciones nacidas en los sistemas democráticos y que se amoldaban a los usos y costumbres de las sociedades que les acogían. Unas costumbres basadas en una historia de conquistas sociales, sobre todo de derechos de las mujeres y su emancipación y equiparación con el mundo de los hombres, algo impensable en la cultura musulmana.

Pero los tiempos parecen haber cambiado y estamos asistiendo a una rebelión, por ahora pacífica, de unas masas nada desdeñables que quieren imponer sus usos y costumbres a sus anfitriones, acusándoles de racistas y de intolerantes cuando se oponen a sus pretensiones. Es una lucha para doblegar la voluntad de una sociedad que ha sentido cómo su seguridad era violada por la acción terrorista de grupos radicales islamistas. Se ha logrado que la sociedad occidental abjure de su patrimonio cultural cristiano y se transforme en un laicismo belicista con el cristianismo y excesivamente tolerante con el islamismo.

Molestan los crucifijos en las aulas, pero no se cuestionan símbolos religiosos represores de las libertades como es el uso del velo, o la yihab y en mayor medida, algo tan degradante y contrario a la dignidad de la mujer como es el burka. Porque una cosa es mostrar respeto mediante símbolos como ponerse un velo una mujer o entrar en un templo con la cabeza descubierta un hombre además de usar ropa apropiada y respetuosa con el lugar de oración. Pero otra cosa es llevarlo a la vida cotidiana de mostrarse en público ocultando las facciones u otras características fisonómicas alegando razones de índole religioso.

Una cosa es el respeto por las costumbres de los demás en la sociedad o país del que provienen y otra cosa es admitirlas como propias en nuestra casa. Porque no lo olvidemos, los invitados y acogidos son ellos, no nosotros. Además, estoy seguro que salvo algunas contadas excepciones, no existe la reciprocidad. Una mujer occidental debe disimular su procedencia usando los velos, y cuantas imposiciones le hagan en el país musulmán que visita o que vive. Además, el extremismo llega al punto de que en dichos países sus derechos se rigen no por las leyes internacionales y los derechos humanos, sino por la barbarie de la Ley Islámica, véase el Corán, interpretado con menor o mayor rigor dependiendo del radicalismo que gobierne.

Así que esta disputa sobre los dichosos velos en un colegio de Madrid solo es un caso más de la notoriedad que quieren alcanzar y del falso victimismo usado como propaganda de la intransigencia que denuncian. Una falsedad que se escuda en la cobarde actitud de tolerancia, cuando solo es una cesión más al chantaje premeditado de una sociedad dispuesta a realizar su particular Yihad, empezando por una inmigración ilegal multitudinaria y posterior implantación y exigencia de derechos para practicar sus rituales, rezos y mantener sus usos, aunque estos sean inasumibles por la sociedad que les ha permitido cumplir con la aspiración de lograr una vida mejor.

Sus imposiciones carecen de legitimidad y no deben ser admitidas. Y para que eso sea así, no se puede dudar de nuestras propias convicciones. Un laicismo no significa que se olviden las referencias democristianas, ni nuestros usos y costumbres. No debemos permitir que se produzca una nueva invasión musulmana que nos eche de nuevo. Por algo se llamó “Reconquista”.

El frufrú de las togas
M. MARTÍN FERRAND ABC 20 Abril 2010

YA produce suficiente alipori contemplar el espectáculo de los magistrados del Tribunal Constitucional en un largo debate -va para su primer cuatrienio- en el que las ideas se subordinan a la génesis política de cada uno de ellos, a la inercia concordante con el partido político que les designó para vestir la toga que les faculta para interpretar la Constitución; pero, como aquí todo es posible, nos quedaba por ver que uno de los magistrados, el que parece más serio y constante en sus criterios, le escribiera una carta al director de un periódico para hacer valer su independencia frente a las voces que le acusaban de incumplir los pactos establecidos entre los integrantes «progresistas» de tan notoria y ruidosa institución.

El frufrú de las togas, de todas las del muestrario institucional, resulta crecientemente inquietante. Se dice en el conventillo en que ha decaído el chismorreo de la Justicia, y lo aseguran dos notables diarios nacionales, que Baltasar Garzón podría haber recibido sugerencias para que, motu proprio, se aleje de la Audiencia Nacional y, con el mutis, dar por cerradas las tres causas que tiene abiertas en el Tribunal Supremo. Como dijo José María Pemán en otra chocante circunstancia; aquí, en España, si te dicen que el cardenal Segura toma la alternativa en La Maestranza conviene limitarse a preguntar: ¿de qué ganadería son los toros y quien es el diestro con el que cambiará los trastos?

Ese sonido -¿desafinado?- de los ropones de la Justicia produce curiosos bailes. Luis Bárcenas, por ejemplo, no se ha visto cómodo con la melodía del Supremo y, para evitarla, ha devuelto su acta de senador y, ya sin inmunidad parlamentaria, ser juzgado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, cuyas claves le parecen de más fácil entonación. Son demasiados casos singulares para que cuaje la sensación de certeza que debiera inspirarnos la Justicia; pero, quiso el felipismo y no pretendió enmendarlo el aznarismo, que la promiscuidad se entreteja por entre los poderes del Estado. Lo del TC es de nacencia, un capricho ostentoso de los padres de la Constitución, pero lo del CGPJ es fruto de la reforma marcada por las necesidades gubernamentales del momento en la reforma de 1985. Mal está que las togas hagan ruido; pero es que, además, quienes las llevan tratan muchas veces de convertir el ruido en melodía e interpretarla con bombo y platillos.

Presentación de Rosa Díez
Santiago González El Mundo 20 Abril 2010

(Texto de la presentación de la conferencia que Rosa Díez pronuncia esta mañana en el Foro de Nueva Economía a cargo de SG)

Buenos días. Gracias a todos por su asistencia. Cuando Rosa Díez me llamó hace unos días para pedirme que presentara esta comparecencia tuve dos sensaciones a la vez. Una, en contra, derivada del viejo principio de no repicar las campanas mientras se encabeza la procesión, lo que me había llevado a no participar en actos públicos de naturaleza partidista al tiempo que me gano la vida como periodista de opinión.

Como sin duda saben ustedes, el santo patrón del periodismo es un cura. San Francisco de Sales recorría la Alta Saboya repartiendo libelos y pegando en las paredes pasquines que defendían la fe católica contra lo que él consideraba ‘las herejías calvinistas’. Al parecer, sus escritos tenían un gran poder de convicción, porque cuatro años después de su llegada, el obispo Granier se quedó maravillado al ver tantos católicos allí donde no los había.

Podemos decir, en consecuencia, que nuestro protoperiodista era más bien panfletario, y que estaba más influido por la fe que por los hechos. Propagandista por propagandista, me van a permitir que les exprese mis preferencias por un patrón laico, más del gusto de quienes no somos creyentes. El mío particular es un farmacéutico del pueblo riojano de Briones, llamado Salustiano de Orive, que a finales del siglo XIX abrió farmacia en Bilbao.

Era don Salustiano hombre de mucho magín. Él inventó un producto que más de su siglo después sigue siendo una marca comercial acreditada: el dentífrico ‘Licor del polo’. Dirán ustedes que esto, en sí mismo considerado, no tiene mucho que ver con el oficio del periodismo, pero han de saber él fue uno de los pioneros en el arte de la publicidad, al escribir reclamos que ordenaba insertar en los periódicos. A ver qué periodista sostendría en tiempos de crisis como estos que la publicidad es ajena a nuestro oficio. Me van a permitir que recuerde uno de los reclamos que este gran tipo hacía insertar en la prensa de su época:

“Al Polo fue Sisebuto
Hace un año y ya no escribe.
¿Se habrá muerto de escorbuto
Por no llevar el muy bruto
Licor del polo de Orive?

Don Salustiano era, además, lo que en su época se llamaba un librepensador, notorio anticlerical y ocasional agitador. En su rebotica hacía tertulias conspirativas en una de las cuales se gestó un famoso plante de los tenderos bilbaínos contra ‘el impuesto de los huecos’ que estableció el Ayuntamiento, un antecedente del Impuesto de Actividades Económicas. Llegada su hora final hizo un testamento modélico que yo leí en casa de mi inolvidable amigo Manolo Llano Gorostiza. Su primera cláusula decía así:  “No creo en Dios ni en el Licor del Polo”.

Yo conocí a Rosa hace ya casi treinta años, cuando yo era un periodista joven e indocumentado y ella era una joven juntera socialista y más o menos desde entonces somos amigos. De las tres condiciones, a mí sólo me queda la de periodista y en alguna medida la de indocumentado. Ella en cambio ha ganado en sabiduría, ha superado el estatus de juntera y tiene detrás un partido que según todas las encuestas está en un momento prometedor.

Cabe preguntarse por qué y esa es la razón de que yo haya roto una norma para presentar un acto de naturaleza estrictamente partidaria. Fernando Savater, una de las personas que ha colaborado desde el principio en el alumbramiento de Unión Progreso y Democracia, decía hace algún tiempo para explicar el insospechado éxito de público de este invento, que el nacimiento del partido tiene su parábola en una de las más geniales secuencias de Chaplin. En ‘Tiempos Modernos’, su personaje camina por la calle y cruza ante él un camión con carga que le sobresale de la caja. La bandera roja que señala el peligro de la mercancía cae al suelo. El hombrecillo la recoge y corre tras el vehículo para devolverla y en una esquina se cruza por delante de una manifestación obrera convirtiéndose en portaestandarte.

Decía Savater que eso le había pasado a UPyD, que al coger una bandera caída se había encontrado con que una multitud estaba esperando esa bandera para marchar detrás. Hay personajes en busca de autor, tal como tituló Pirandello y hay público en espera de banderas, como se vio en las elecciones de marzo de 2008 y se ve en todos los sondeos electorales que se vienen publicando desde entonces.

¿Y cuáles son las reclamaciones de ese público si puede saberse? Voy a destacar una que en estos días está de clamorosa actualidad después del quinto fracaso del Tribunal Constitucional en el intento de salvar el monumental error de Zapatero en su empeño de cambiar el mapa autonómico.

El problema es que el movimiento del PSOE de abrazarse a los nacionalismos para derrotar a su adversario, tiene un efecto reflejo en el partido de la oposición, que se siente obligado a imitar la misma estrategia de aliarse con los nacionalismos periféricos para desplazar del poder al otro gran partido nacional.

Como es natural, este panorama es un obstáculo insalvable para el establecimiento de los grandes consensos que requieren las políticas de Estado. Esto era algo que decía nuestra conferenciante cuando se le preguntaba si no era antiautonomista: “Soy tan partidaria de la autonomía que la deseo hasta para el Gobierno de la Nación”.

El profesor José R. Recalde, que formó parte del mismo Gobierno de coalición PNV-PSE que Rosa, entre octubre de 1991 y 1994, resumió eficazmente la cuestión en esta frase: Los nacionalistas (respecto a la autonomía) tienden a confundir siempre el óptimo con el máximo.

Dicho de otra manera, los nacionalismos han confundido los estatutos de autonomía con la banqueta de ordeñar la vaca. Esto tiene mucha importancia porque se ha perdido de vista lo que debería ser la esencia del sistema autonómico: la búsqueda de la organización del Estado más eficaz para los ciudadanos. La descentralización lo es en buena medida al acercar el poder a los ciudadanos, pero no de manera general y sistemáticamente. En Alemania, por poner un ejemplo, se evalúa periódicamente el estado de la cuestión, la eficacia del reparto competencial entre el estado federal y los länder en un principio fundamental: la equidad entre todos los ciudadanos alemanes. Y en función del resultado, se corrige en un sentido o en otro. O se deja como está.

Nada que ver con nuestro sistema autonómico. Lo malo es que aquí no lo sostienen sólo los nacionalistas. Recuerdo haber oído al menos en dos ocasiones al presidente Zapatero elogiar nuestro sistema autonómico con el argumento de que había contribuido a aumentar la igualdad de las regiones más pobres con las ricas. También recuerdo que la última vez fue replicado por Rosa, que le contó una viñeta de Quino, en la que Mafalda, su hermano pequeño y su amigo Felipe, se quejan del calor.

-Mecacho, qué calor, dice uno de los dos mayores.:
-Ez pod el Gobiedno, ¿verdad? Pregunta Guille.
-No, Guille, es por el verano, le aclara su hermana, que acto seguido le explica a su amigo: El pobre es todavía muy chiquito y no sabe repartir bien las culpas.

La disminución de las desigualdades no viene de la autonomía, como es obvio, sino de las políticas redistributivas y de los marcos alemanes que se han aplicado a ellas mientras se desarrollaba la España autonómica. Mero paralelismo, no relación causal.

La esencia de la España de las Autonomías la formuló mejor que nadie el presidente de la Generalitat valenciana en lo que se llamó la cláusula Camps: yo quiero para mí lo mismo que haya conseguido Cataluña y ese va a ser el discurso dominante en la España ‘plural y diversa’ que nos prometieron como más solidaria, más integrada y más unida que nunca, si finalmente se llegara a alguna componenda sobre el Estatut.

Las autonomías que con tanto calor defendimos algunos hace poco más de treinta años se han transformado tanto tiempo después en mecanismos de transferir poder y dinero sin contraprestación de responsabilidad

Este partido está en mi opinión en un momento mágico, en el que carece de las servidumbres de intendencia que están en el origen de los problemas que arrastran –y nos plantean- los grandes partidos. Desde el escepticismo que defendía hace un minuto, no sé si la actitud racional hacia el poder autonómico sería esperable en un partido como UPyD a partir del momento en que pisara moqueta en el gobierno de algunas autonomías. Quiero decir que debe de ser más difícil abogar por la reversión hacia el Estado de competencias en materia de Educación si uno es consejero de Educación que si es un simple observador.

El domingo, mi querido Ignacio Camacho escribía en ABC una columna en la que equiparaba a Rosa con Nick Clegg, la brillante revelación de la semana pasada en el debate electoral que mantuvo con Brown y Cameron. Y terminaba con una advertencia extraordinariamente razonable que habría hecho suya muy gustoso don Salustiano de Orive: “El problema que quizá Díez tenga que afrontar pronto, como Clegg, es demostrar que es tan distinta como quieren creer quienes apuestan por ella”.

La democracia es un contrato de desconfianzas, no un creer lo que no vimos. Por eso, los aspirantes democráticos no dicen: “creed en mí”, como hace Zapatero, sino “ponedme a prueba”. El futuro, tratándose de la naturaleza humana, es imprevisible. Por eso, a este respecto, sólo me queda respecto decir a mi amiga Rosa que no cambie nunca principios por consejerías.

Si tal cosa sucediera habría que echarse otra vez a la calle a esperar a que a otro camión se le caiga una bandera que podamos recoger. Si nos ponemos pesimistas, habría que repetir aquel diálogo de Woody Allen con Diane Keaton en una secuencia de Annie Hall, cuando él cita un consejo de su psicoanalista ente la chica y ella le pregunta: “¿Vas al psicoanalista?” y él responde: “Sólo desde hace quince años”. “¡Quince años!”, responde ella en tono admirativo. “Sí”, admite él. “Le voy a dar un par de años más de plazo. Después me iré a Lourdes”. Nada más por mi parte, salvo dar la palabra a Rosa Díez, que es a lo que han venido ustedes. Muchas gracias.

Los errores de Carrillo
HERMANN TERTSCH ABC 20 Abril 2010

A sus 95 años y pese a su gran pasión de fumador, Santiago Carrillo vive probablemente los momentos más dulces de su vida. Aunque todos sabemos que hace setenta años ya supo gozar de numerosos placeres. Ahora, cómodamente integrado en el «establishment» del nuevo socialismo izquierdista de los revisionistas de la transición de la que fue protagonista, se dedica a la muy retribuida actividad de descalificar dicho pacto entre españoles de toda condición. Con el Gran Timonel Zapatero resulta mucho más rentable la loa al antifranquismo y la llamada «lucha antifascista» que la defensa de aquella transición que desprecian todos los jovencitos socialistas que jamás supieron lo que fue el franquismo salvo por relatos del abuelo que muchas veces ni siquiera existió. Nos da don Santiago lecciones a todos de democracia desde su nueva posición de patriarca del socialismo de la secta zapateril. Y a él desde luego le cuesta tanto mentir como al propio Zapatero, es decir nada. Es más, se nota que disfruta en su papel recuperado de seis años acá.

Nos dice don Santiago que el error de los comunistas fue haber apoyado al estalinismo que, según él, «no era más que capitalismo de Estado». ¡Cuánta humildad hay en estas palabras! Carrillo hablando de «errores», porque no se dio cuenta a tiempo de que Joselito Stalin los engañaba a él y a todos los comunistas porque, sin ellos saberlo, quería instaurar un «capitalismo» de Estado. ¡Qué malo ese Stalin que quería instaurar un capitalismo, aunque fuera de Estado! ¡Qué pena que no quisiera Stalin un comunismo auténtico como lo querían Carrillo, José Díaz, La Pasionaria, o Karl Radek, o Laurenti Beria, el fiscal Andrei Vishinski, Georgi Dimitrof o Guenrij Yagoda! ¡Qué pena que los engañara a todos! Si no llega a ser por Stalin, tendríamos un mundo feliz gracias a ese proyecto humanista que defendían Carrillo y todos los nombrados. La culpa sin duda la tuvo ese proyecto capitalista que defendía en secreto pérfido el padrecito Stalin.

Lo malo no es oír este tipo de insultos a la historia y a la inteligencia por parte de un asesino en masa y criminal de guerra perdonado por los españoles gracias a una amnistía que ahora él quiere poner en duda para quienes se negaron a seguir la suerte de miles de compatriotas en las fosas de Paracuellos. Lo malo es que aquí el tono guerracivilista de la secta ha llegado a un extremo en el que el anciano sabe que puede decir cualquier cosa sin que sus interlocutores se rían, lloren o le refuten con contundencia sus barbaridades. Errores los justos. Carrillo y Stalin estaban perfectamente de acuerdo en todo porque Carrillo no se habría atrevido a otra cosa. Siempre estuvo del lado del jefe y no recordamos ningún comentario suyo que pusiera ningún reparo no ya al exterminio de millones de kulakos, a la hambruna provocada en Ucrania, a los juicios farsa a sus camaradas, desde el asesinato de Kirov, a las ejecuciones de los militares en torno al mariscal Tujachevsvki hasta el de Bujarin, pasando por todo el terror que costó la vida a millones de rusos y europeos. ¡Vaya con los errores! Por no hablar de las muertes, nunca explicadas, de comunistas españoles que, según familiares de ellos y numerosos indicios, fueron directamente ordenadas por Carrillo.

Ahora Carrillo nos quiere explicar la historia y además advertirnos que la derecha española es un peligro para la democracia. Es como si los dirigentes de las SS, Heydrich o Himmler, dieran hoy conferencias en las universidades alemanas enmendando la plana a Angela Merkel por su política económica. Como si el doctor Mengele viajara por el mundo hablando de ética en la medicina moderna. Pero aquí, Carrillo, adoptado como venerable patriarca por la secta socialista del Gobierno, se pasea de radio en radio, televisión en televisión, redacción en redacción, contándonos que la derecha es un peligro y hay que marginarla por todos los medios. ¿Por todos los que utilizó él en su día? Con seguridad él piensa que sí porque sus errores no fueron los miles de asesinatos de los que es directamente responsable. Ni creer en una ideología criminal que debiera estar tan proscrita como el nazismo. Su error fue no ver que Stalin quería imponer «el capitalismo de estado».

Círculo Balear achaca el fracaso escolar de la región a la imposición del catalán
Consideran que los alumnos de la comunidad autónoma están por debajo de la media española por culpa de la inmersión lingüística en los colegios de baleares
Álvaro Rubiowww.lavozlibre.com 20 Abril 2010

Madrid.- Baleares es la comunidad autónoma donde mayor fracaso escolar se registra. Además la región se sitúa a la cola en calidad educativa. Es lo que revela el último informe del Ministerio de Educación.

Los alumnos de Baleares no alcanzan la media española y suspenden en asignaturas como Lengua y Conocimiento del Medio. Desde Círculo Balear consideran que los peores datos se registran en conocimiento lingüístico y capacidad de comprensión por la imposición del catalán en la mayoría de centros educativos de Baleares.

Por ese motivo, desde la asociación que preside Jorge Campos reiteran a los causantes de esta situación, el PP balear y el PSOE, “la necesidad de derogar la ley de normalización lingüística y la normativa derivada de esta ley que impide la libre elección de lengua en la educación”.

Según los datos ofrecidos por CB, cientos de padres han reclamado este último año libertad para poder escolarizar a sus hijos en la lengua que deseen.

Pese al caso omiso del gobierno que preside Francesc Antich, que tachó como "ultraderechistas" a los defensores de la libre elección de lengua,
Círculo Balear vuelve a indicar que “el sistema educativo precisa una reforma en profundidad que, desde la libertad lingüística, apueste por educar en valores, premiando el esfuerzo y reforzando la autoridad del profesorado”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Estatut
El fin de los bloques
Cristina Losada Libertad Digital 20 Abril 2010

La buena noticia que ha proporcionado el Tribunal Constitucional se asemeja a la que supuso el fin de la Guerra Fría: se acabaron los bloques. Tanto tiempo han estado ahí, tan inamovibles y eternos parecían los bloques de "progresistas" y "conservadores", que el hecho de que un magistrado adscrito a uno de ellos vote en sentido contrario a la disciplina de "partido", merece ese calificativo de histórico que se prodiga tantas veces sin ton ni son. Disciplina de partido, sí, pues a eso se reduce, en última instancia, la estricta y nociva regla, que dado el sistema en vigor y vistos los precedentes, se espera que acaten los integrantes de ese alto tribunal y los de otros. Un círculo perverso que rebaja a los jueces a la condición de figurantes que los partidos mueven por control remoto, a meros vehículos del scalextric político que nunca se salen del carril.

El milagro de la ruptura de los bloques se acaba de producir en el TC ante el Estatuto de Cataluña, pero la guerra no ha terminado. El magistrado disidente ya ha recibido el anuncio de una declaración de hostilidades a través de un periódico gubernamental ducho en maniobras de esa clase. Acusan a Manuel Aragón de traicionar un compromiso que había adquirido con los suyos, lo que supone un intento de desprestigiarle y suena a preámbulo de una obra de difamación. Habrá que estar atentos. Quien muestra independencia de criterio corre riesgos. Riesgos, por cierto, que no quisieron afrontar aquellos diputados socialistas que, a pesar de su íntima repugnancia, tragaron como niños obedientes, que no inocentes, el potaje cocinado por Zapatero y un chef del más rancio nacionalismo catalán.

La segunda buena noticia que se desprende de la mala nueva del aplazamiento de la sentencia es que la posición de Aragón desenmascara la premisa ideológica con la que el PSOE ha venido justificando su adopción de la doctrina nacionalista. Zapatero y compañía quieren hacer pasar por progresista la fragmentación de la nación española, la liquidación de la soberanía del pueblo español y la creación de feudos con traje y complementos de naciones. Sostienen que sólo se oponen a ese lindo proyecto los conservadores, la derecha, la caverna y cuantos desean regresar al centralismo de la época de Franco. Pues bien, ahora es un magistrado progresista, estudioso de Manuel Azaña, el que cuestiona el Estatuto. ¿Dirán que se ha pasado al PP, como afirmaron del Defensor del Pueblo? Y, ya puestos, ¿en qué bloque meterán a Azaña?
 
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Tramposos, pero sinceros
Maite Nolla www.gaceta.es 20 Abril 2010

La ventaja de la clase política catalana es que se les entiende todo. Así, respecto a la petición de cambio de magistrados del Constitucional, lo importante es dejar que los nacionalistas acaben la frase. Por ejemplo, el líder de ese extraño partido de extrema izquierda ecologista y nacionalista, Joan Herrera, ha sido sincero: ellos quieren el cambio de magistrados, pero para que digan que el Estatuto tiene “plena constitucionalidad”, no para que sean justos y fallen conforme a Derecho. Ya ven, tramposos, pero sinceros. Otro que ha recurrido a la sinceridad es el Bono catalán, Ernest Benach, que ha pedido que el desarrollo estatutario no pierda la velocidad de crucero.

Como pueden comprobar, los nacionalistas se empeñan en dejar en muy mal lugar a su propia prensa afín y subvencionada. Este fin de semana se han dedicado a destapar la caja de los agravios, recurriendo, si hacía falta, a los tópicos más cutres sobre la España que humilla a Cataluña. Desde luego, han necesitado poca mecha; les ha bastado una votación para desplegar el producto habitual y ya me tardan en sacar el “Espanya ens roba!”.

Y toda esta comedia reglamentaria que se utiliza en estos casos, resulta que no es más que eso: una comedia. A los políticos nacionalistas les da igual cualquier renovación de los magistrados del Constitucional, excepto la que tenga por objeto formar un tribunal que les dé la razón. El Estatuto se está desarrollando a velocidad de crucero, que dice el simpático Benach, de forma irreversible e irremediable. Y Montilla, al que ya le rondaban Corbacho y otras criaturas por si las encuestas aciertan, las circunstancias le han devuelto la iniciativa, para disgusto de Artur Mas y para satisfacción de Duran i Lleida, que, como buen demócrata cristiano, no sabe si le conviene más que pierda Mas o que gane el tripartito. O sí lo sabe, y no lo quiere decir, claro.

El pecado del Estatut
José Antonio VERA La Razón 20 Abril 2010

Si las cosas se hubieran hecho bien con relación al Estatuto catalán, no estaríamos hoy en esta situación de bloqueo que daña a las instituciones. Hacerlo correctamente significa tomar las decisiones desde un punto de vista integrador, teniendo en cuenta la opinión de todos en el momento de redactar el articulado. De actuar de esa manera, como se hizo con el anterior Estatut y con los restantes autonómicos y con la misma Constitución, no estaríamos ante el actual embrollo: la mayor parte de los preceptos recurridos hubieran sido oportunamente modificados. No fue así y se dejó fuera del acuerdo a propósito al PP, que representa a diez millones de españoles, con el resultado de sobras conocido: el texto satisface a una o varias de las partes, pero no de la totalidad de ellas. De manera que al final, por mucho que se empeñen en presionar Montilla, Mas, Saura y Puigcercós, es imposible que los miembros del Tribunal Constitucional lleguen a un acuerdo mínimamente presentable sobre la carta catalana, que no es constitucional no porque se empeñen unos magistrados «fascistas», que diría Jiménez Villarejo, sino por contener aspectos en su redacción que van claramente contra de la letra de la Constitución y es imposible aprobarlos sin prevaricar. Tal es el pecado y el despropósito perpetrado, fruto una vez más de esa política sectaria que tanto gusta en Moncloa. Y luego se quejan.

El Estatut no es una ley catalana
Jesús Royo Arpónwww.lavozlibre.com 20 Abril 2010

Es una ley española. A veces se nos olvida este hecho elemental. No es una ley catalana. Las leyes catalanas, después de ser promulgadas en Barcelona, pueden ser recurridas por Madrid para ver si se ajustan a la Constitución o no. Pero no es el caso del Estatut. El Estatut es una ley aprobada y promulgada en Madrid por las Cortes del Estado y, por lo tanto, se basa en la soberanía de todo el pueblo español. No es, como se suele presentar, que Cataluña se dé a sí misma un Estatuto y después, en España, se lo pasen por el proceso de 'cepillado'. El Parlament tiene sólo la función de proponer la ley ante las Cortes, que son quienes finalmente la promulgan. De Barcelona no salió un Estatut, sino una propuesta de Estatut. Fueron las Cortes de Madrid quienes tradujeron esa propuesta en una ley vigente. El TC, si la declaran inconstitucional, le enmienda la plana a las Cortes de Madrid, no al Parlament 'del Parque'.

El referéndum posterior -que, por cierto, no consiguió convocar ni siquiera a la mitad del cuerpo electoral- era una ratificación de lo aprobado en las Cortes. Una ratificación necesaria, de manera que si se hubiese rechazado el texto, éste habría vuelto a las Cortes. El esquema es: el pueblo español, titular de la soberanía, dicta, por medio de sus representantes, la ley por la que se ha de regir Cataluña, a propuesta del Parlamento catalán y condicionada a su aceptación en referéndum por el pueblo catalán. Cataluña, pues, propone y ratifica el Estatut, pero quien lo dicta y le da fuerza de ley es España.

Pero, como cualquier otra ley, el Estatut debe estar acorde con la Constitución. Sería un desbarajuste que en el ordenamiento jurídico estuvieran vigentes una ley y su contraria. De hecho, el ordenamiento jurídico es un desbarajuste, hay leyes vigentes contrarias a la Constitución, porque en su momento no fueron recurridas por los órganos competentes. Por ejemplo, la Ley del Catalán (Aznar pagó así el apoyo de CIU) o la reciente Ley de Educación de Cataluña (Zapatero le ha dado una larga cambiada, para no afrentar al PSC, su decisiva reserva de votos).

Hay que felicitarse por que haya recursos al TC, cuantos más mejor, porque eso redunda en una mayor coherencia del ordenamiento jurídico. Las leyes salidas de los parlamentos a menudo responden a condicionamientos y presiones circunstanciales de los partidos, y se hace necesario un control técnico, independiente del juego político, para examinar su encaje en la Constitución, la ley de leyes. Eso es lo que hace el TC, y es bueno que lo haga, necesario y conveniente. Lo importante es que sea un tribunal realmente fuerte, independiente del juego político, que lo es más bien poco. Y si puede ser, que espabilen, que no se les mueran las sentencias en las manos. Un recurso no es un trámite engorroso, no es una castración de la voluntad popular. Al contrario, es una feliz garantía de la permanencia de la voluntad constituyente del pueblo soberano. Por lo tanto, pese a la tardanza escandalosa, pese al servilismo ante las presiones de los partidos, debemos felicitarnos: olé por los magistrados y olé por el TC.

En una nota incautada se anuncia la expulsión de la banda de «Therry» y otros dos
ETA quiere forzar una nueva negociación con muertos sobre la mesa
F. Velasco / J. M. Zuloaga La Razón 20 Abril 2010

Los letrados formaban un «KT», «talde coordinador» que ejercía todo tipo de actividades en favor de la banda terrorista.

MADRID- «Acciones enlazadas lo más posible a España y al poder de España, produciendo acciones lo más duras posible (con muertos) y buscando las fotos internacionales (grandes sabotajes). Existe la discusión de hacer algunas acciones concretas en el extranjero. En Euskal Herria se debe dar, para que la iniciativa que a posteriori se deberá llevar a cabo en Euskal Herria tenga fuerza. En el frente político: Existe la necesidad de golpear a los empresarios: llenar “el Cerdito”. La tarea de la Organización se ubica del mismo modo cooperando con el proceso político que se deberá desarrollar en Euskal Herria». Estos planes de ETA figuraban en un documento confeccionado por la banda terrorista en 2009 sobre «Proceso democrático» y la definición de la «negociación política» y que ha sido incautado en el domicilio de la abogada Arantxa Zulueta , según revela el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska en el auto donde decreta el ingreso en la cárcel de cinco de los diez detenidos en la última operación contra la banda.

El magistrado mandó anoche a prisión por un delito de integración en organización terrorista a los abogados Jon Enparantza, Arantxa Zulueta e Iker Sarriegui, así como a Saioa Aguirre Arauco y Naia Zuriarrain Mendiguren, quienes trabajaban en sus respectivos bufetes. Respecto a Juan María Jáuregui Zalakain y Asier Etxabe Azkue, decreta su libertad bajo fianzas de 30.000 y 12.000 euros, respectivamente, mientras que a Erramun Landa Mendibe y José Luis Gallastegui Lagar sólo les impone comparecencias. Al décimo detenido, el ex etarra Domingo Aizpurua Aizpuru, «Pitxas» , el juez decreta su libertad con la sola obligación de comparecer a las citaciones.

El documento incautado a Zulueta recoge el «carácter y los objetivos» de la nueva negociación que, supuestamente, quería buscar la banda con el Estado, así como las fases y el «desarrollo del proceso negociador».

«Dos vías» de negociación
Así, desde el «punto de vista teórico», los terroristas proponen «dos vías para el acuerdo político: una, entre ETA-Estado, y otra, con las diferentes fuerzas políticas nacionalistas vascas».

Además, aludía al papel que la banda terrorista desempeñaría durante los meses previos a la negociación, que es donde figura, precisamente, los macrabos planes de ETA : atentados y acciones «los más duras posibles» y «golpear a los empresarios».

La posesión de este documento, «de carácter estratégico, muy restringido, redactado por la dirección de ETA» evidencia, según el magistrado, que Arantxa Zulueta es una «militante cualificada dentro de las estructuras» de la banda terrorista.

A la letrada Arantxa Zulueta se le encontraron documentos remitidos por ETA y por presos de la banda para hacerlos llegar a la dirección de la banda; hizo de «correo» de militantes de la banda huidos, así como de «enlace» entre diferentes terroristas y la dirección de la propia banda.

«Zulo» en el cuarto de baño
En cuanto a los abogados detenidos, el juez Grande-Marlaska destaca que su labor iba «mucho más allá» de la defensa de presos y recalca la importancia de documentos en los que figuraban como destinatario o emisor la dirección de ETA. Un parte importante de esos documentos se localizaron en un «zulo» que había en el despacho que compartían Enparantza y Sarriegi, concretamente en el cuarto de baño. Otras notas estaban ocultas en el interior de una silla y en el hueco de una percha.

De ello, se desprende que el despacho constituía «un centro logístico de distribución de documentos de ETA hacia los presos y de éstos a las estructura de la banda terrorista».

Junto a todo ello, la documentación incautada ha puesto de relieve la nueva «estructura orgánica» de la banda en lo que se refiere al «Colectivo de presos, dentro del cual se encuadraría el «frente jurídico», donde se integrarían los abogados –su nombre en clave es «bertsolaris»–, diferenciándose aquellos que perciben un sueldo de ETA, «los que son de plena dedicación», y a quellos otros «que están en la Red».

Expulsiones de la banda
Una de las notas que se incautaron a Naia Zurriarain revela una importante decisión adoptada por la «dirección» de ETA: la expulsión de la banda y de la llamada «Izquierda Abertzale» del que fuera jefe del «aparato político» y principal negociador con el Gobierno, Francisco Javier López Peña, «Thierry». Asimismo, esta medida fue aplicada a Igor Suberbiola y Aihoa Ozaeta, que fue la que leyó el comunicado en el que se anunciaba el último alto el fuego. El conflicto dentro de la organización criminal había surgido durante la negociación, al chocar los planteamientos del dirigente «Thierry» con los del jefe del «aparato militar», Garikoitz Azpiazu, «Txeroki».

Otegi, disidente
Uno de los documentos incautados a Naia Zurriarain, «mano derecha» de Arancha Zulueta, y uno de las responsables del entramado, recoge el acta de una reunión celebrada entre Batasuna y el «Colectivo de presos» el 22 de enero de este año, en la que se criticaba a Arnaldo Otegi por salirse de la disciplina de dicho colectivo. Los reclusos de la banda debatieron el «informe Mugarri», en el que se mantenía la necesidad de seguir con la «lucha armada», mientras los que procedían de Batasuna, entre ellos Otegi, se inclinaban por otro texto, debatida fuera de las cárceles, en el que supuestamente no se apoyaba la continuidad de los atentados. Además de criticar al antiguo portavoz de HB, por el mal ambiente que había creado, los reclusos etarras advertían a Batasuna «todos los presos, incluidos ellos, deben seguir la línea disciplinaria» de ETA.

El letrado Jon Enparantza recomendó atentar contra Iñigo Urkullu
Los abogados de ETA sometían a los presos, marcaban objetivos y cobraban el «impuesto»
Servimedia La Razón 20 Abril 2010

El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska asegura que los tres abogados detenidos en la última operación contra ETA “desarrollaban una labor en apoyo de la organización terrorista mucho más allá de las loables funciones de defensa ejercidas con carácter complementario”.

El juez acusa a los letrados Arantxa Zulueta, Jon Enparantza e Iker Sarriegi, no sólo de trabajar a las órdenes de ETA y de someter a los presos etarras a la disciplina de la banda, sino también de realizar otras labores como la de indicar posibles objetivos para atentados, fijar citas con la dirección de la banda o gestionar el cobro del “impuesto revolucionario”.

Grande-Marlaska hace todas estas afirmaciones en el auto por el que decretó este lunes el ingreso en prisión preventiva de cinco de los diez detenidos el pasado miércoles en la operación contra los supuestos “enlaces” entre ETA y los presos de la banda.

Además de Enparantza, Zulueta y Sarriegi, el magistrado decretó el ingreso en prisión de la profesora Saioa Agirre, portavoz del colectivo de apoyo a los presos etarras Etxerat, y de la ex etarra Naia Zuriarrain. Ambas trabajaban para los bufetes de abogados investigados por su presunta relación con ETA.

FRENTE DE PRESOS
El juez tomó esta decisión después de interrogar a los detenidos durante toda la jornada. A los cinco arrestados que ingresaron en prisión les imputa un delito de integración en organización terrorista por formar parte de “Halboka”, la subestructura creada por ETA en el año 2002 para “gestionar todo lo referente al colectivo de presos y su entorno”. De hecho, al igual que los etarras, los abogados empleaban alias y utilizaban para sus comunicaciones los sistemas de encriptación de la banda.

En cambio, el magistrado dejó en libertad bajo fianza y con la obligación de comparecer periódicamente ante los juzgados al ingeniero Asier Echave Azcue y a Juan María Jauregui Zalacain. Echave Azcue deberá pagar 12.000 euros de fianza si quiere eludir la prisión mientras que Jauregui Zalacain deberá abonar 30.000 euros.
Por último, el juez dejó en libertad sin medidas cautelares al veterano dirigente etarra José Domingo Aizpurua, alias “Pitxas”, debido a que ya ha sido condenado en Francia por un delito de asociación de malhechores.

Los otros dos detenidos en la operación del miércoles, Erramun Landa y José Luis Gallastegi, quedaron en libertad sobre las 15.00 horas de este lunes, tras declarar ante el magistrado de la Audiencia Nacional, por la debilidad de los indicios que pesan en su contra. Aún así, Grande-Marlaska les impuso la obligación de comparecer periódicamente ante los juzgados.

CENTRO LOGÍSTICO DE ETA
Grande-Marlaska asegura en el auto dictado este lunes que el despacho en el que trabajaban Enparantza y Sarriegi, situado en Hernani (Guipúzcoa), era en realidad un verdadero “centro logístico de distribución de documentos de ETA hacia los presos y a las estructuras de la banda terrorista”.
En este despacho, los agentes de la Guardia Civil encontraron una ingente cantidad de documentos “comprometidos” escondidos en lugares variopintos como en el interior de las sillas, en cajas de grapas, en perchas e incluso en el hueco de un aparato eléctrico para secarse las manos.

SEÑALAMIENTO DE OBJETIVOS
Entre el material encontrado en este despacho destaca un “pen drive” que contenía un documento en el que el Enparantza daba su opinión sobre la pertinencia de que ETA cometiese atentados contra altos cargos del PNV, citando expresamente al presidente del partido, Iñigo Urkullu.

En este sentido, a Arantxa Zulueta se le encontró, además de una ingente cantidad de material escrito, un documento digital en el que se recogían informaciones relativas a tres vehículos, a sus ocupantes y los itinerarios utilizados. En cuanto a Sarriegi, Grande-Marlaska asegura que, además de hacer de “correo” para la banda terrorista, se encargaba de la coordinación del colectivo de abogados.

Por último, el juez relaciona a Juan María Jauregi y Asier Echave Azcue con el cobro de la extorsión etarra. En el domicilio Jauregi, los agentes encontraron 44.000 euros en metálico divididos en sobres. “Ese dinero puede perfectamente estar destinado a albergar la financiación de ETA”, señala el juez.

LIBERTAD EN FRANCIA
Por otra parte, las autoridades judiciales francesas han dejado este lunes en libertad tras prestar declaración ante un juez de París a David Pla, detenido el pasado viernes en la localidad fronteriza de Hendaya. Las fuerzas antiterroristas españolas le consideraban el máximo responsable de la estructura de apoyo a los presos de ETA y uno de los dirigentes del aparato político de la organización terrorista.

El auto de Grande-Marlaska sitúa a Pla dentro la estructura terrorista y asegura que realizaba labores de “correo” para la dirección de ETA. En este sentido, Marlaska destaca que mantuvo el 17 de mayo de 2008 en la localidad francesa de Mimizan una “cita orgánica” con los etarras Jon Salaberria e Igor Suberbiola.

SEIS HORAS DE INTERROGATORIOS
Los interrogatorios comenzaron poco antes del mediodía. La primera en comparecer en el despacho de Grande-Marlaska fue Naia Zuriarrain,
a la que siguieron Jon Enparantza, Arantxa Zulueta, Iker Sarriegi, Erramun Landa y José Luis Gallastegi.

Ya por la tarde, el magistrado tomó declaración a Asier Echave Azcue, Juan María Jauregui Zalacain, José Domingo Aizpurua y Saioa Agirre. Las comparecencias terminaron, después de seis horas de interrogatorios, sobre las 20.00 horas de este lunes.


Galicia Bilingüe inicia una campaña para ayudar a decidir el idioma de estudio
A través de folletos y su página web mostrarán ejemplos sobre las posibles diferencias en el uso de una u otra lengua en cada materia
Álvaro Rubiowww.lavozlibre.com 20 Abril 2010

Vigo.- Galicia Bilingüe inicia una campaña para ayudar a las familias gallegas a decidir en qué idioma estudiarán los alumnos cada una de las asignaturas o los bloques de materias definidas por la Xunta para el próximo curso. La asociación, aunque considera que este decreto no defiende en su totalidad la libre elección de idioma, sí asegura que deja atrás una etapa de imposición.

Por ese motivo, quieren participar y ayudar a tomar una decisión. La iniciativa incluye el reparto de folletos informativos en colegios de todas las ciudades gallegas, información a través de la página web de la asociación (www.galiciabilingüe.es) y atención telefónica a través del número 629 14 04 70.

La asociación quiere hacer hincapié en la importancia que tiene el hecho de que un niño pueda estudiar en su lengua materna, sea gallego o castellano. Con esa intención, la agrupación que preside Gloria Lago ha elaborado un documento en el que presentan ejemplos de las diferencias de vocabulario específico por cada materia en ambos idiomas. En los centros se repartirán unos folletos explicativos a modo de resumen con numerosos ejemplos, pero las familias podrán consultar el documento íntegro en la web de Galicia Bilingüe.

El análisis, que únicamente tiene un carácter orientativo, incluye recomendaciones para los padres y un amplio listado de ejemplos de la terminología específica de Primaria en las dos asignaturas troncales, Matemáticas y Conocimiento del Medio, así como frases de muestra de los libros de texto. En Conocimiento del Medio, la dificultad está en la multitud de términos y contenido a estudiar, mientras que en Matemáticas radica en la comprensión de los enunciados de los ejercicios, aunque los escolares podrán tener los cuadernos de prácticas en el idioma que elijan.

"Ahora lo más práctico es intentar, al menos, elegir lo mejor para nuestros hijos, aunque no se nos garantice que nuestra decisión será respetada, puesto que si la opción elegida por nosotros no coincide con la de la mitad más uno de los alumnos matriculados para ese nivel de enseñanza, no será posible el cambio”, señala
Gloria Lago.

Aunque finalmente Galicia Bilingüe tendrá que conformarse por ahora con el decreto del "equilibrio lingüístico", la asociación quiere recordar que "todas las asignaturas estarían en la lengua elegida si el presidente Feijóo hubiera cumplido su palabra de dar libertad para escoger el idioma de las materias troncales".

Galicia Bilingüe tratará de ayudar a escoger lengua
D. S. SANTIAGO. ABC 20 Abril 2010

La asociación Galicia Bilingüe iniciará una nueva campaña en los centros escolares a partir de esta semana en la que repartirán una serie de folletos informativos, para «visibilizar las posibles diferencias de vocabulario específico» de cada asignatura y «ayudar» a las familias a decantarse por el gallego o el castellano en la elección del idioma.

Según explicó el colectivo en un comunicado, la iniciativa incluye el reparto de folletos informativos en colegios de todas las ciudades gallegas, información a través de la página web de la asociación y atención telefónica a través del número 629 14 04 70, teniendo en cuenta que próximamente el Gobierno autonómico preguntará a los padres «si están de acuerdo con la distribución de materias y lenguas propuesta por la Consellería de Educación».

El colectivo ha elaborado un documento en el que plasmarán «las posibles diferencias de vocabulario» por cada materia en cada uno de los idiomas oficiales en Galicia, para «dar cuenta de la importancia» de que un niño «pueda estudiar en su lengua materna, sea gallego o castellano», apuntó.

Galicia Bilingüe precisó que el análisis «únicamente tiene un carácter orientativo» e incluye «recomendaciones» para los padres, así como un «amplio listado de ejemplo»de la terminología específica de Primaria en las dos asignaturas troncales, Matemáticas y Conocimiento del Medio. «Ahora lo más práctico es intentar, al menos, elegir lo mejor para nuestros hijos, aunque no se nos garantice que nuestra decisión será respetada, puesto que si la opción elegida por nosotros no coincide con la de la mitad más uno de los alumnos matriculados para ese nivel de enseñanza, no será posible el cambio», señaló la presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, en referencia a la próxima consulta que realizará la Xunta, de cara al próximo curso.

El material de Galicia Bilingüe, bajo el título de «GB te ayuda a elegir», incluye una serie de cuadros comparativos con las equivalencias en las dos lenguas de los términos utilizados en los diferentes ámbitos conceptuales y materias.

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