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Recortes de Prensa   Jueves 29 Abril  2010

 

Márchese, señor Zapatero
EDITORIAL Libertad Digital 29 Abril 2010

La decisión de la agencia de calificación crediticia Standard & Poor´s de rebajar nuevamente la nota de la deuda española a largo plazo, no por previsible resulta menos dramática para la economía española. El bono español ya cotizaba más de 100 puntos básicos por encima del alemán, lo que quiere decir que al Tesoro español ya le cuesta endeudarse mucho más que al germano, tendencia esta que la decisión de la agencia de calificación va a intensificar todavía más.

Con un Gobierno que se opone a reducir el gasto público, que se opone a cualquier reforma liberalizadora que reactive nuestra economía y que no contempla otra forma de aumentar los ingresos que no sea a través de una esterilizante subida de impuestos, estamos abocados a un déficit y un endeudamiento galopante que, para colmo, va a ser cada día más caro de financiar.

Por mucho que el Gobierno quiera desacreditar a esta agencia de calificación crediticia, por mucho que vuelva a apelar a un patriotismo mal entendido y por mucho que nos vuelva a hablar de una conspiración internacional contra España, la realidad y los mercados no van a dejar de imponerse.

Si Standard & Poors y demás agencias de calificación han fallado en el pasado, lo han hecho siempre pecando de optimismo, por lo que más le valdría al Gobierno no utilizar ese argumento como excusa. En cuanto al "patriotismo" de este Ejecutivo, aliado de formaciones secesionistas, más le valdría saber que el patriotismo en estos asuntos pasa por reconocer la realidad tal y como es y tener el valor de llevar a cabo las medidas necesarias para cambiarla. Justo lo que Zapatero se niega a hacer.

En lugar de ello, lo que hace Zapatero, y cada día con más intensidad, es recurrir al uso sistemático de la mentira, tal y como ha repetido este miércoles en sede parlamentaria, y tal y como, sólo en parte, ha dejado en evidencia Mariano Rajoy.

Así, decir como ha dicho Zapatero que las afiliaciones a la Seguridad Social subieron en 22.000 personas, cuando en realidad cayeron en 34.600 cotizantes, es una mentira tan grosera como la de afirmar que los ingresos del Estado crecieron un 0,8 por ciento, cuando la realidad es que la recaudación descendió un 1,9 por ciento en el primer trimestre.

Zapatero ha tenido también la desfachatez de afirmar en el Congreso que existe una "mejora" del déficit, cuando lo cierto es que ha experimentado un aumento del 17,5% internanual. Eso, por no hablar de su patética apelación al incremento de las ventas de automóviles, ventas que, en realidad, se están financiando con el dinero del forzado contribuyente.

Ante este generalizado desastre, que la vicepresidenta Fernandez de la Vega tambien ha tenido la caradura de presentar como muestra de que "el Gobierno sabe hacer los deberes y los está haciendo bien", no hay que extrañarse de que los inversores, tanto nacionales como extranjeros, hayan perdido la poca confianza que les quedaba en este Ejecutivo, sin que medie en ello conspiración internacional alguna.

Así las cosas, el principal obstáculo para la recuperación se llama José Luis Rodríguez Zapatero. Ya nadie puede albergar esperanza alguna de que el presidente de este Gobierno acometa lo que se ha negado a emprender durante todos estos años. De él sólo cabe esperar más y más mentiras.

Ante la mayor crisis económica que ha padecido España en su historia reciente, y ante una crisis nacional e institucional también sin precedentes, ya va siendo hora de que alguien le espete al presidente un "márchese señor Zapatero". España no se merece un Gobierno que la arruine y que le mienta.

Sensaciones
IGNACIO CAMACHO ABC 29 Abril 2010

HAY una «cierta sensación», como diría Zapatero, de que el Gobierno no puede con esto. De que está desbordado por las circunstancias y va a remolque de los acontecimientos. De que la crisis se le ha ido de las manos y todo lo que puede ir mal va mal. Quizá se trate sólo de una sensación, pero una sensación creciente en intensidad emocional y profundidad sociológica. Aunque las sensaciones son siempre subjetivas, pueden volverse subjetivamente generalizadas. Una multitud de subjetividades en la misma sintonía constituye un estado de opinión, y entonces la «cierta sensación» se convierte en sensación cierta.

Al presidente le han dicho sus economistas de cabecera que hay indicios objetivos de recuperación económica -las ventas de coches o de pisos, el leve repunte del consumo y la publicidad- y en su optimismo patológico se agarra a ellos para situarse a contracorriente de la pujante impresión colectiva de desastre. Su problema consiste en que nadie le cree porque decía lo mismo cuando la realidad lo desmentía con una terca evidencia. Ocurre, además, que sólo contempla lo que desea ver, una actitud profundamente subjetiva. No acepta que sus políticas de gasto sostenido han comprometido la deuda y multiplicado el déficit, creando un problema añadido a la muy objetiva existencia de una recesión que también se empeñó en negar desde su particular subjetivismo. Es posible que incluso tenga «una cierta sensación» de mantener el control, percepción contradictoria con la extendida creencia de que el país carece de mando, liderazgo y gobernanza.

En todo caso, las sensaciones van por barrios. Las agencias internacionales de calificación, por ejemplo, sospechan que España ha dejado de ofrecer garantías de pago de su deuda. En consecuencia, han rebajado nuestra solvencia a la segunda división, esa inquietante categoría en la que un país desarrollado empieza a parecerse a Grecia. Esto es otra sensación, por supuesto, con un importante margen discrecional, pero las Bolsas y los mercados son muy sensibles a según qué efectos, y la gente que presta el dinero -esos tipos llamados despectivamente especuladores que compran los bonos para obtener beneficios a su vencimiento- se pone muy quisquillosa cuando tiene dudas sobre la posibilidad de recuperarlo. Las tasas reales de paro, productividad o déficit, que provienen de modelos de medición efectuados con una objetividad razonable, no avalan percepciones optimistas ni dan lugar a corazonadas emocionales.

De modo que hay una cierta sensación, en efecto, de que las cosas van muy mal y nos estamos viniendo abajo. No la comparten, desde luego, los sindicatos y el círculo pretoriano de Zapatero, pero en la socialdemocracia ilustrada hay serias grietas de confianza. Muchos militantes, dirigentes, votantes y simpatizantes de izquierda empiezan a tener también la cierta sensación de que sus expectativas de poder necesitan un recambio.

Vergüenza ajena
FÉLIX MADERO El Correo 29 Abril 2010

Gobernar no es fácil. Dirigir un país como España debe de ser asunto ingrato y complejo. Pero nadie ha obligado a Zapatero a hacerlo. Está ahí porque quiere y, sobre todo, porque ha ganado dos elecciones generales. Millones de españoles han creído que llevaría al país a espacios de desarrollo, integración y modernidad. Seis años después el balance está cargado de dudas y sospechas. Invocar el famoso talante nos lleva a la hilaridad y el desprecio. El talante ha sido borrado, y miedo me da ir al diccionario, no sea que la Real Academia haya decidido eliminarlo una vez que la palabreja ya no significa nada.

Las magnitudes económicas asustan. Los mercados desconfían. Los fusilados de uno y otro lado resucitan. El paro alcanza cifras que nos remiten a 1997. Unos atacan al Supremo, otros deslegitiman al Constitucional. Unos proponen pactos en los que no creen, otros niegan cualquier posibilidad de pactos porque a mitad de legislatura no toca, no vaya a ser que Zapatero tome oxígeno. Para qué seguir.

Sabemos por experiencia que España es el único país del mundo en el que se discuten opiniones, pero también los datos. Eso sigue haciendo Zapatero, pero ya son pocos los que compran una mercancía tan imperfecta. Hay que estar muy lejos de la realidad y la calle para creer tan poco en los españoles. Si Zapatero los tuviera en consideración no los trataría como si fueran papeletas. Se equivoca el que arriesga. Pero una cosa es el error y otra la mentira. En los últimos quince meses el Gobierno, con su presidente a la cabeza, ha dicho diez veces, diez, que la crisis había llegado a su fin, que lo peor había pasado, que habíamos tocado suelo -supongo que quiere decir techo-, que llegaban los 'brotes verdes'. Puede equivocarse una vez, dos, tres�Pero no tantas, porque entonces tenemos todo el derecho a pensar que la equivocación deja de serlo para transformarse en mentira.

Duelen los millones de parados, la comparación con Grecia, los batacazos en las Bolsas, la falta de ideas, la ausencia de decisiones. Incomoda la falta de pericia, la complacencia con los sindicatos, la imagen que damos en Europa. Da vergüenza pensar en aquello que decía el presidente: Estamos en la 'Champions', a punto de adelantar a italianos y franceses. Vergüenza da recordar sus palabras hace dos años: La peor previsión de paro de mi Gobierno siempre será mejor que la que tuvo el PP. La peor del PP fue del 11%. Estamos en el 20%.

Por eso la mentira es hoy insoportable. Con mentiras no se puede gobernar. Y si no son mentiras y sí equivocaciones, ya resultan demasiadas. Ayer en el Congreso Zapatero dijo ver indicios de mejora en la economía. ¿Hay algo peor que mentir? Sí. Creerse las propias mentiras. Y en eso estamos. ¿Hasta cuándo?

Lágrimas de cocodrilo
Perfil Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 29 Abril 2010

La presidenta del Tribunal Constitucional ha despertado de su letargo y ha descubierto de repente que el órgano que encabeza está siendo objeto de una intolerable campaña de desprestigio. En su quejumbrosa alocución en el Club Siglo XXI hace dos días María Emilia Casas reclamó lealtad constitucional a todos los actores públicos como la mejor forma de garantizar una convivencia pacífica y ordenada. Aunque su protesta está plenamente justificada porque el ataque de los nacionalistas al Supremo Intérprete de nuestra Ley de leyes ha entrado ya en el terreno de la subversión, lo que debería preguntarse doña María Emilia es cuál ha sido su cuota de responsabilidad en la creación del clima irrespirable en el que nos debatimos.

Nadie ignora quién ha pilotado los trabajos del Tribunal de forma que un asunto que se podría haber resuelto en seis meses si desde el principio hubiese designado al ponente adecuado, se ha arrastrado durante cuatro años provocando el escándalo y la irritación de la ciudadanía. Tampoco es un secreto quién ha insistido una y otra vez en presentar el borrador elaborado por Elisa Pérez Vera a sabiendas de que iba a naufragar al ser sometido a los sucesivos escrutinios del pleno del Tribunal. Y, por supuesto, ha quedado impresa en la retina de millones de españoles consternados la monumental bronca que ante los ojos implacables de las cámaras de televisión le propinó la Vicepresidenta del Gobierno en la tribuna de autoridades del desfile de la Fiesta Nacional de 2007 sin que la presidenta del Tribunal Constitucional mostrase ni un atisbo de dignidad cortando por lo sano semejante atropello a la separación de poderes. Para desempeñar ciertas magistraturas de especial responsabilidad hay que reunir determinadas condiciones de independencia de criterio, patriotismo, decoro y coraje que no están al alcance de cualquiera. Pero si se acepta un puesto de este nivel, es una obligación profesional y moral estar a la altura.

María Emilia Casas ha de aplicarse a sí misma la exigencia de lealtad a la Constitución que les demanda a los demás, lealtad que en su comportamiento hasta este momento ha brillado por su ausencia. Pese a su lamentable trayectoria previa, le queda una última oportunidad de salvar los jirones de su maltrecha reputación que aún lleva adheridos al cuerpo. Debe convocar el pleno del Tribunal antes de que finalice mayo, poner a votación la propuesta que ya está ultimando el actual ponente, Guillermo Jiménez, y dictar de inmediato la correspondiente sentencia. Si continúa en su sinuosa y vacilante actitud prolongando una agonía de la institución que le ha sido encomendada, que es ya la agonía del sistema surgido de la Transición, sus lágrimas retóricas del pasado lunes serán lágrimas de cocodrilo, que no inspiran piedad ni simpatía, sino rechazo y vergüenza ajena

SALA VIP
Un camino equivocado
José Luis Manzanares www.gaceta.es 29 Abril 2010

No contentos con nuestros problemas laborales, financieros y sociales, buscamos otros. Alguien tiene que decir la última palabra en la aplicación de la Constitución y las leyes.

Lo que está ocurriendo en España con el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional pone en peligro nuestro Estado de Derecho y, con ello, la propia Transición hacia la Democracia mediante la Ley de Amnistía de 1976 y la Constitución de 1978.

Es como si un ataque de locura colectiva, más acentuado entre determinados dirigentes de la izquierda que entre la ciudadanía, sacudiera todo el país.

La suerte profesional del juez Garzón y la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña ocupan un lugar preferente en nuestros medios de comunicación, por encima incluso del paro multimillonario que sigue en aumento, del continuado cierre de empresas y de nuestra lamentable pertenencia al pelotón de los torpes, económicamente hablando, de las naciones europeas.

Nos llaman pigs –iniciales de Portugal, Irlanda, Grecia y Spain-, que es como, para mayor escarnio, se denominan los cerdos en inglés. Y esto sucede cuando habíamos adelantada a Italia, nos disponíamos a hacer lo mismo con Francia, y se aseguraba que la crisis no llegaría a España o, en el peor de los casos, nos afectaría muy poco.

El presidente del Gobierno
dixit. Toda una cadena de errores, falacias o estupideces que ahora pasan factura. Pero, como reza el dicho popular, éramos pocos y parió la abuela. No contentos con nuestros problemas laborales, financieros y sociales, nos buscamos otros.

Quizás por eso de que la mancha de mora con otra se quita. Quizás porque así se desvía la atención del personal. Quizás por pura insensatez. Quizás porque el revanchismo cainista cree haber encontrado una buena oportunidad para ganar nuestra última guerra civil, aunque sea 70 años después.

Se pueden censurar los retrasos del Tribunal Constitucional y las resoluciones del Tribunal Supremo, pero no atribuirles espurias motivaciones, deslegitimarlos en bloque, acusarlos –a ellos o a sus miembros- de torturadores o insultarles lisa y llanamente.

Aquí el expresidente González se ha ganado la palma de oro calificando de “ganao” a la cúpula judicial. A la de ahora, no a la que, como el propio juez Garzón, fue incapaz de poner nombre a la X en los crímenes de los GAL.

Alguien tiene que decir la última palabra en la aplicación de la Constitución y las leyes. Y ese alguien no pueden ser los sindicatos, los cineastas y los interesados en que dichos órganos institucionales abdiquen de su función y se plieguen a sus deseos.

Tampoco las víctimas de las dictaduras argentina o chilena. Aquí no hubo una Ley de Punto Final promulgada por los dictadores para su particular provecho, sino una Ley de Amnistía que fue aprobada casi unánimemente conforme a una clamorosa demanda popular.

Fue una ley para olvidar, en aras de la reconciliación de todos los españoles, los crímenes cometidos con intencionalidad política por ambos bandos.

También los asesinatos de Paracuellos y la persecución religiosa que costó la vida a decenas de miles de personas, desde obispos a simples feligreses. Se descalifica a los dos pilares en que se sustenta nuestro Estado de Derecho.

Aunque sus responsables repitan –negando la evidencia- que no hay presiones. Falta, efectivamente, apedrear las sedes o abuchear por la calle a los magistrados.

Y se hace a sabiendas de que no hay alternativas o piezas de recambio. Sin jueces independientes, sólo quedaría la ley del más fuerte. El todo vale según el momento y la relación de fuerzas.

La vuelta al pasado como programa de futuro. Hemos llegado a un punto en el que mal cabe imaginar una solución satisfactoria a los problemas suscitados en torno al Tribunal Supremo y al Tribunal Constitucional.

Si sus resoluciones acaban ajustándose a los deseos de los críticos –sea el archivo del procedimiento contra el juez Garzón o el espaldarazo a la constitucionalidad del nuevo Estatuto de Cataluña–, se deberá a las presiones ejercidas sobre quienes, de no ser por aquellas, habrían ido en otra dirección. Y en el caso contrario se consumaría la deslegitimación de ambas instituciones.

Un caos apenas encubierto bajo el papel mojado de una Constitucional formal. Así se empieza. Con el “no pasarán” y el uso partidista de la bandera republicana. Sería imperdonable tropezar por segunda vez en la misma piedra.

*José Luis Manzanares es jurista y miembro del Consejo de Estado.

Pajín
El Senado de Babel
José García Domínguez Libertad Digital 29 Abril 2010

Por fatua vanidad intelectual tendemos a despreciar la teoría conspirativa de la historia, al cabo la única capaz de explicar el desvarío particular y colectivo que da forma al guión de la vida, ese cuento narrado por un idiota, lleno de ruido y de furia, y que no significa nada, según memorable arbitrio de cierto Macbeth. De ahí que pocos hayan comprendido la intención última del Gobierno al filtrar el verídico censo del paro. A saber, ocultarle a la opinión pública el atropello gramático que vienen sufriendo las delicadas laringes periféricas en el Senado. Tratan de tapar con esa vana estadística, la de los cinco millones menos un cuarto de hora, el angustioso drama fonético padecido en la Cámara Alta por baturrofalantes, bablófonos, valencianos, vizcaitarras, catalanes, gallegos y silbogomeristas, que igual les dicen así a los del silbo gomero.

Una sangrante tragedia nacional que, al parecer, la señorita Pajín ansía corregir por la vía de urgencia. Pues su recto entender le dicta que "la ciudadanía usa todas las lenguas de forma natural, e igual debe ocurrir en el Senado". Gran verdad, sí señor. Sin ir más lejos, uno mismo suele dirigirse al quiosquero en eusquera o aranés, dependiendo del día y el humor. Por su parte, él acostumbra a responder en asturiano. Aunque, a veces, en medio del diálogo opta sin previo aviso por canalizar el resto de su discurso en mallorquín. Circunstancia que procuro aprovechar para pasarme a la variante lusitanista del gallego académico. Y tal que así con la demás ciudadanía toda del barrio. ¿Por qué no habría, entonces, de reproducirse idéntica normalidad cotidiana en el hemiciclo?

La postura de Pajín peca, sin embargo, de indisimulado centralismo uniformista, amén de una catalanofobia apenas velada. Y es que, de prosperar su ocurrencia, los senadores catalanes deberán soportar al estoico modo que el contenido de los discursos en valenciano les sea descifrado en español, y no vertiéndolos a la lengua de Pompeu Fabra como sería lo normal y lógico. De idéntico modo, el PSOE también pretende escatimar la creación del perentorio cuerpo de traductores del vascuence al gallego, y todas las permutaciones posibles de funcionarios, cabinas de doblaje, micrófonos, cascos y pinganillos que exigiría el cabal respeto a las "lenguas oficiales", que predica Leire...¡País!
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Sin Franco no son nada
César VIDAL La Razón 29 Abril 2010

Es triste decirlo, pero la verdad es que la izquierda española es de las más indigentes intelectualmente hablando de la Historia universal. Repásese su breve andadura histórica y no se descubrirá un solo aporte doctrinal serio o sólido a diferencia de lo que encontramos en Alemania, Gran Bretaña o Francia. ¡Hombre, si el texto más importante de izquierdas que se ha publicado en los últimos cuarenta años es el libro ecologista de Juan Costa! Algo más han dejado en el terreno de las artes, tampoco mucho, pero como ya sabían los griegos, éstas no son suficientes para gobernar medianamente bien una nación. Durante los primeros años de la democracia semejante raquitismo quedó oculto, en parte, por el pendulazo posterior al franquismo y, en parte, porque, huérfanos de mitos, muchos españoles necesitaban creer en uno nuevo.

Sólo que como de donde no hay no se puede sacar, el tinglado de la antigua farsa se desplomó pronto. El PSOE de Felipe González sólo tenía para ofrecer el continuar lo que había hecho la derecha franquista y de la UCD, es decir, la integración en Europa y la modernización. Hasta eso lo hizo mal y llegó a tener casi un 25% de parados y un grado de corrupción incomparable. Para colmo, el muro de Berlín se desplomó dejando al descubierto las vergüenzas del socialismo y el PP ganó dos elecciones seguidas, una de ellas con mayoría absoluta. De esa manera, cuando el 11-M catapultó a ZP a La Moncloa, España se vio condenada a perder en unos años lo que había costado lograr décadas porque la izquierda ni se había renovado, ni había mejorado y da la sensación de que tampoco había leído.

Acabada la demagogia de los matrimonios homosexuales y los feminismos desorejados, sólo tenía –y tiene– para ofrecer más corrupción y más miseria en todos los sentidos del término. ¿Y entonces? Entonces, enfrentada con su paupérrima realidad, la izquierda –como los nacionalismos– ha descubierto que no puede vivir sin Franco. Desde luego es para reflexionar que el SDP alemán haya sobrevivido décadas sin tener que agitar el espectro de Hitler y aquí la izquierda no pueda dar un paso sin rememorar a un general que falleció hace más de tres décadas y a cuyas órdenes sirvieron no pocos de los padres de los progres actuales. Decía José Sacristán en una de las películas de José Luis Garci que compusieron el Tríptico de la Transición aquello de «no podemos pasarnos otros cuarenta años hablando de los cuarenta años». La frase era de una enorme sensatez, pero, por lo visto, ni siquiera José Sacristán –al que el franquismo oprimió obligándole a intervenir en docenas de películas que lo convirtieron en popular– parece haber aprendido aquella lección.

No pueden vivir sin Franco de la misma manera que los adultos inmaduros que siguen echando la culpa a sus padres de que sus relaciones de pareja no van bien o que los alumnos vagos que atribuyen sus suspensos a que el profesor les tiene manía. En buena medida es lógico porque las izquierdas españolas, para nuestra desgracia, son seniles sin haber salido de la adolescencia; son ignorantes y ayunas de lecturas, y son vagas e incompetentes. Semejantes circunstancias quizá podríamos contemplarlas con indulgencia si se dieran en el hijo tonto de un buen amigo, pero al frente de la nación sólo pueden inspirar desazón. Y es que, en su indescriptible y autosatisfecha inanidad, sin Franco no son nada.

Aprueba la resolución en la que pide la renovación del Alto Tribunal
El parlamento catalán aprueba el órdago contra el Tribunal Constitucional
Barcelona - Efe La Razón 29 Abril 2010

Después de muchos tiras y aflojas, el parlamento catalán ha aprobado hoy con el 87% de sus diputados (PSC, CiU, ERC e ICV-EUiA) una resolución que pide renovar el Tribunal Constitucional, modificar la ley del TC y que se declare incompetente con el Estatut, un órdago que busca presionar sobre todo al PSOE para evitar que este TC falle sobre el Estatut.

El PSC, que deberá liderar el frente catalán en Madrid, CiU e ICV han apelado a que se "cumpla" la propia Constitución y se proceda a la renovación del TC, y han advertido de que "no sólo está en juego el Estatut, sino una determinada interpretación de la Constitución" y si se va a producir "un mal irreparable a España".

"¿Seguiremos cabiendo (en la Carta Magna) los que luchamos para conseguirla y la votamos, o nos veremos expulsados del consenso constitucional 30 años después?", se ha preguntado el portavoz del PSC, Miquel Iceta.

La resolución se ha aprobado con 115 votos a favor y 16 en contra, una correlación de fuerzas muy similar a la que permitió la primera reforma estatutaria en 2005, puesto que el PP -que luego recurrió el Estatut- y Ciutadans -formación que nació en 2006- han votado en contra porque denuncian un "conflicto institucional".

CiU, PSC, ERC e ICV han proclamado la necesaria "unidad" catalana para evitar un recorte estatutario, aunque se han lanzado algunos reproches derivados de la decisión de ERC de no firmar la propuesta de resolución, aunque ha votado a favor.

Lo que pretenden las fuerzas catalanistas, sobre todo PSC, CiU e ICV, es forzar una renovación del TC y cuando menos posponer la sentencia a después de las catalanas, previstas para el próximo otoño, una opinión que no comparte ERC, deseosa de una sentencia que active su electorado, porque da por muerta la vía autonomista.

La portavoz de ERC en el Parlament, Anna Simó, ha afirmado: "La sentencia ya está dictada y de poco sirven los intentos legítimos de retrasarla o de querer sustituir al verdugo del Estatut, porque no por ello acabará recibiendo el tiro de gracia".

Frente catalán en Madrid
El presidente catalán y candidato del PSC, José Montilla, deberá liderar ahora un frente catalán en Madrid que puede generarle roces con el PSOE, formación que tendrá de dirimir entre si apremia al PP a acordar una renovación del TC o bien reforma la ley para desbloquear el relevo de los magistrados con mandato caducado. La tercera posibilidad que le queda al PSOE es hacer oídos sordos a las demandas catalanas y de sus compañeros del PSC.

El diputado de CiU Francesc Homs ha incidido en la cuestión y ve "imprescindible" que los 25 diputados del PSC en el Congreso mantengan la unidad catalana en defensa del Estatut, para que la petición de renovación del TC no se quede en un "brindis al sol".

Las reclamaciones del Parlament son de una difícil concreción a corto plazo, puesto que es improbable que el TC se declare incompetente y que las reformas legales vehiculadas a través del Senado puedan prosperar antes de las elecciones catalanas.

Según la resolución, el Parlament se dirigirá a los presidentes del Congreso y Senado para la "urgente e inexcusable necesidad de proceder" a la designación de los magistrados del TC con mandato caducado.

La resolución constata los cinco intentos fallidos del TC para dictar sentencia sobre el Estatut y que el alto tribunal "no está en condiciones de ejercer las tareas que constitucionalmente tiene asignadas", por lo que "promoverá todas las acciones a su alcance con el fin de conseguir que el TC se declare incompetente".

Plazo de 30 días
El parlamento autonómico pide a los grupos en el Senado que impulsen "en un plazo máximo de 30 días" una propuesta de reforma de la Ley Orgánica del TC, con la que se busca impedir la prolongación forzosa del mandato de los magistrados del TC "en los casos de bloqueo de los correspondientes procesos de renovación".

Sobre este tema, el presidente de ICV-EUiA, Jaume Bosch, ha hecho un llamamiento al Rey a que escuche la alerta lanzada por el Parlament en defensa del Estatut y sea consciente de que una sentencia restrictiva "rompería el pacto constitucional".

Contraria a la resolución, la portavoz del PPC, Dolors Montserrat, ha deplorado que en plena crisis y con los problemas que tiene Cataluña el Parlament "abra un conflicto institucional" con el TC, y ha alertado de que el llamado frente catalán es "un engaño". Para Montserrat, el Parlament "hace saltar por los aires el marco político e institucional" por el cual se rigen los catalanes.

Por su lado, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha dicho que Cataluña "hace el ridículo" con una resolución "antidemocrática".

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Estatut
Zapatero desafía a Zapatero
Cristina Losada Libertad Digital 29 Abril 2010

En política no hay ideas lógicas, escribió Zapatero en el prólogo a un libro de Jordi Sevilla. Como para corroborar el aserto del presidente, su hombre en Barcelona, José Montilla, y Artur Mas, su hombre en Madrid por una noche, han pergeñado una resolución que ha de aprobarse en el parlamento de la autonomía catalana. Su punto número dos exige la urgente renovación del Tribunal Constitucional. Su punto número tres sostiene que el Tribunal debe declararse "incompetente". ¿Para qué renovarlo, entonces? Si el TC no puede pronunciarse sobre el Estatuto de Cataluña, lo único que han de reclamar es que se disuelva. Así, se ahorrarían un atentado a la lógica y una ofensa a la inteligencia.

Con el concurso de CiU y otros primos, el PSOE intenta esconder lo ocurrido en el TC y conducir el esperpento hacia el callejón del Gato. Pues ha sucedido que la mayoría del Tribunal considera que hay más de una quincena de artículos del Estatuto que son inconstitucionales. Ni limpio como una patena ni cepillado. Salvo accidente imprevisible, el Estatuto está cadáver, por mucho que aplacen su entierro. Un momento fúnebre que la presidenta del TC ha venido posponiendo durante cuatro años con el apoyo de los de Mas, que dieron el placet a la enmienda que prorrogó su mandato. Es ahora, en vista de que la cocina de Casas no puede sacar el pastel tal cual entró en el office, con meros retoques decorativos y acaso unas velas de cumpleaños, que les ha sobrevenido la urgencia por renovar.

En la urgencia, quieren cosas contradictorias, como los niños: cambiar a unos magistrados por otros, pero que no se pronuncien sobre el texto sagrado ni los antiguos ni los nuevos. Y es que a ninguno de los mentados conviene que se airee la muerte del Estatuto, mientras que a todos les va bien atizar la rebelión contra la legalidad constitucional, que es lo suyo y es también la esencia del Estatuto. Se dice en un periódico que con esa resolución "Montilla culmina el desafío a Zapatero". Nada culminará, a menos que lleve a Madrid ese pintoresco documento y haga que los diputados del PSC voten a su favor en el Congreso. Y no lo verán nuestros ojos. El hiriente y lesivo espectáculo al que asistimos es el de Zapatero desafiando a Zapatero. Ni una idea lógica.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Un «Tinell» contra el TC
Editorial ABC 29 Abril 2010

LA clase dirigente catalana ha vuelto a ponerse de acuerdo en un nuevo gesto frentista que recuerda al «Pacto del Tinell» que llevó en 2003 a los socialistas al poder autonómico de la mano de la extrema izquierda y los independentistas, agrupados en torno al derrocamiento de CiU y, a escala nacional, a la política de exclusión del PP. Tampoco faltaron los convergentes a aquella subasta de excesos con la tristemente famosa firma de Artur Mas ante notario para exhibir su repudio a los populares. Ahora, la víctima de esta concertación social-nacionalista es el TC, contra el que el Parlamento catalán aprobará hoy una resolución que pide mucho más que una obvia renovación. El tripartito y CiU buscan formalizar el proceso de deslegitimación del TC para privar de cualquier valor político -porque el jurídico será incuestionable- la sentencia que se pronuncie sobre la inconstitucionalidad del Estatuto catalán. El desmarque de ERC resulta irrelevante: aunque no suscriba el documento, porque se le queda corto, lo respalda inequívocamente.

La resolución del frente social-nacionalista catalán se introduce en el absurdo al reclamar del TC que se declare incompetente para resolver los recursos de inconstitucionalidad contra el Estatuto. La negación de esta competencia básica del TC es una manera nada sutil de defender la intangibilidad del Estatuto y su condición igualitaria a la de la propia Constitución. En definitiva, para el tripartito y CiU el Estatuto es una expresión de soberanía de Cataluña que ningún órgano del Estado puede revisar. Este planteamiento es inaceptable, y debería ser el Gobierno la primera voz en denunciar la estrategia desleal de los promotores de esta resolución. Por eso también ha sido muy desafortunado el apoyo dado por Patxi López a su colega Montilla. Si alguien debería estar interesado en la fortaleza de las instituciones del Estado frente a los embates del nacionalismo soberanista es el lendakari socialista, cuyo acceso al poder autonómico gracias al PP se produjo como reacción frente a la deriva ultramontana del PNV. La papeleta de Rodríguez Zapatero no es fácil, pero es la que se ha buscado por querer jugar simultáneamente a agitador del nacionalismo y a jefe del Gobierno de la Nación. En Las Cortes, donde Montilla le va a plantar la resolución contra el TC, Zapatero tendrá que retratarse y elegir qué papel quiere asumir.

Sentencia del Estatuto de Cataluña
El Parlamento catalán pide al TC que se declare incompetente
EP www.gaceta.es 29 Abril 2010

Además insta a renovar a los cuatro magistrados del alto tribunal cuyo mandato caducó en 2007, y de instar a impulsar en el Senado una reforma conjunta de la ley orgánica del Tribunal Constitucional.

El Parlament ha aprobado, con los votos de tripartito y CiU, pedir al Tribunal Constitucional (TC) que se declare incompetente para emitir sentencia del Estatut, además de instar a renovar a los cuatro magistrados del alto tribunal cuyo mandato caducó en 2007, y de instar a impulsar en el Senado una reforma conjunta de la ley orgánica del TC.

La resolución se aprobó con 115 votos a favor y 15 en contra, los de PP y Grupo Mixto.
ERC, que votó afirmativamente la resolución pero se negó a firmarla para su tramitación, consideró que el texto hace un diagnóstico "incorrecto" de la situación y que se "falta a la verdad", ya que para los republicanos está claro que habrá recorte del Estatut.

Desde CiU, Francesc Homs lamentó que ERC se desmarcara en la tramitación de la resolución, y exigió al presidente de la Generalitat, el socialista José Montilla, que "garantice la unidad del Govern en las próximas ocasiones".

Homs defendió la eficacia de cualquier gesto en favor del autogobierno de Cataluña, por lo que lamentó que ERC haya considerado inútil la resolución. "Es un error y nos debilita como país" aseguró.

Advirtió del peligro de que la resolución, que no es una amenaza a nadie --dijo--, "quede en un brindis al sol" si los diputados del PSC del Congreso votan junto al PSOE, por lo que avanzó que pedirán la implicación de todos los diputados y senadores catalanes en las Cortes.

"Dilata la toma de conciencia"
Anna Simó (ERC) consideró que la resolución "dilata la toma de conciencia" de la población sobre la situación actual del autogobierno catalán, y dio por descontado que habrá un recorte del Estatut.

Lo que está en juego en el TC --agregó-- es si el recorte será "bastante, mucho o muchísimo", y consideró que un relevo en los magistrados no evitará la situación, puesto que los del sector progresista se inclinan por modificar una cuarentena de artículos.

A juicio de Simó, en vez de pedir la renovación del TC, lo que debería hacer el Parlament es abordar que el autonomismo no es viable, y que es necesario "dar un paso adelante", y consideró que, con el texto aprobado hoy, lo que pretenden sus firmantes --CiU, PSC e ICV-EUiA-- es tratar de retrasar un recorte del Estatut.

Desde el PSC, Miquel Iceta aseguró que lo que está en juego no es sólo el Estatut, sino "una determinada interpretación de la Constitución". Lamentó que el PP trate de apropiársela, e intente causar división en los españoles. Por ello, además de instarles a retirar su recurso contra el Estatut, les pidió que voten a favor del uso de las lenguas cooficiales en el Senado.

"El TC está en una situación anómala, y las instituciones catalanas deben utilizar todos los medios a su alcance para defender el autogobierno. Nosotros creemos en el Estatut y lo defenderemos siempre, pase lo que pase", agregó Iceta, quien declinó definir la situación actual en el alto tribunal como un supuesto choque entre Cataluña y el resto de España.

La popular Dolors Montserrat acusó a tripartito y CiU de hacer "el numerito del frente unitario" en el Parlament, e invitó a las cuatro formaciones a llevar a votación la resolución en el Congreso para ver qué hacen los 25 diputados del PSC y los ministros catalanes Celestino Corbacho y Carme Chacón.

Afirmó que, al aprobar la resolución, el Parlament "abre un conflicto institucional porque no es su competencia poner en cuestión el TC", y criticó que el Govern vulnere el Estatut al tiempo que lo defiende, como a su juicio hizo este miércoles al ignorar el dictamen del Consell de Garanties Estatutaries sobre el nombramiento de Enric Marín al frente de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA).

Albert Rivera (C's) consideró que el Parlament hace el "ridículo" porque trata de condicionar el poder judicial, algo que no es democrático ni legal, y atenta contra los fundamentos del estado de derecho, agregó.

Rivera aseguró que los promotores de este texto no son Cataluña, y recordó que tanto el Defensor del Pueblo como comunidades autónomas gobernadas por socialistas han recurrido el Estatut. Por ello, dijo que la ley catalana "no es un debate entre progresistas y conservadores", y aseguró que lo que pretendía el Estatut era una reforma encubierta de la Constitución.

debate lingüistico
El PSE acusa al PP de utilizar ideas "estrambóticas" contra el uso del euskera en el Senado
De los actuales 264 senadores sólo seis son capaces de hablar y entender euskera, según Roberto Lertxundi
VASCO PRESS | BILBAO El Correo 29 Abril 2010

Los senadores vascos del PSOE en el Cámara Alta han acusado al PP y UPN de usar argumentos "estrambóticos" contra la tramitación aprobada ayer de una posible reforma del reglamento del Senado para los idiomas cooficiales puedan ser utilizados en los debates del pleno.

Los representantes socialistas en el Senado, Lentxu Rubial, Roberto Lertxundi y Yolanda Vicente han comparecido hoy en Bilbao para defender la decisión del PSOE. En su opinión, con la "toma en consideración" aprobada ayer por la mayoría de los grupos de la cámara, a excepción del PP y UPN, ayudará a que se considere al Senado como "una verdadera cámara territorial".

Los representantes del PSE en la Cámara Alta han mostrado su sorpresa por la oposición de los populares y del único senador de UPN ante la medida. Lertxundi ha acusado a los dos grupos de utilizar argumentos "estrambóticos que nada tienen que ver con la política lingüística" sino contra el nacionalismo, "como si las lenguas fueran propiedad de los nacionalistas". "Va a costarles a los miembros del PP y del UPN defender este tipo de argumentos en Euskadi, Cataluña y Galicia" ha dicho, para añadir que "a ver con qué cara plantean que el euskera no tiene que tener la normalización lingüística que necesita y los motivos que les han llevado a rechazar esta toma en consideración".

De los actuales 264 senadores tan sólo seis son vascoparlantes, según ha explicado Lertxundi. "De los tres que tiene el PNV sólo uno habla euskera; de los dos que tiene el PP, ninguno; y de nuestro grupo hay cinco senadores capaces de hablar y entender el euskera", ha desglosado.

El primer paso dado ayer en el Senado tendrá que llegar con una ponencia y una serie de proyectos que los grupos de la Cámara deberán debatir. De esa forma se predeterminarán "hasta donde se van a poder utilizar las lenguas cooficiales, si en todos los prodecimientos o si será progresivo", ha dicho Lertxundi. Un proceso que se dilatará al menos "hasta después del verano".

Por otro lado, la senadora Lentxu Rubial ha quitado importancia a los costes que supondría la implantación de la traducción simultanea, según algunas fuentes, calculado en 1,2 millones de euros al año. "Hay que mirarlo por el lado positivo. La medida va a dar empleo a personas y a empresas que se dedican a la traducción simultanea", ha dicho.

Belly Dance y conejos muertos de la chistera del PSOE
Nota del Editor 29 Abril 2010

Yo creo que en el Senado, también podrían contratar bailarinas, muchas, de belly dance (danza del vientre, aunque dicho así suena raro), y el gremio de las bailarinas tendría un aumento de demanda con el consiguientes aumento de puestos de trabajo. Y como siempre finalizo, cuando llegue el turno al silbo gomero, entonces si que habrá un retroceso en la generación de puestos de trabajo, porque serán innecesarios todos los dispositivos de megafonía, y los técnicos de sonido, los fabricantes de altavoces, de amplificadores, de cables, de cabinas, y demás, al paro.

Estos conejos de la chistera para despistar al personal del problema de fondo del PSOE y por consiguiente de España, ya salen muertos y no hay magia,
solo estupidez, inepcia, traición, y otros adjetivos más fuertes.

La senadora del PSOE utilizó los idiomas cooficiales en la sesión donde se debatía que la Cámara sea plurilingüe
Las cuatro lenguas de Pajín
El PP dice que la medida no es constitucional y Fraga replica al BNG: «No me dé lecciones de galleguismo».
La Razón 29 Abril 2010

MADRID- A falta de una, cuatro. Ése es el número de lenguas que utilizó la senadora del PSOE, Leire Pajín, durante su intervención en el Pleno de ayer de la Cámara Alta. Y no era para menos, ya que el tema a debate era la toma en consideración de una iniciativa para ampliar el uso de las lenguas cooficiales en el Senado (euskera, gallego, catalán y valenciano). Propuesta que salió adelante con los votos en contra de la senadora de UPN, María Caballero, y el Grupo Popular. Y es que, a su juicio, este uso tendrá un importante coste económico –en torno a 1,2 millones de euros– para «algo que no es urgente ni necesario», y que «no es constitucional».

Hay que señalar que la tramitación de la iniciativa ha sido posible gracias al voto favorable del PSOE, que eligió a Leire Pajín para defender su posición. La senadora por Valencia, que pronunció parte de su intervención en valenciano, euskera y gallego, apeló a la necesidad de que en el hemiciclo se hablen «con normalidad» las lenguas, tal y como ocurre en los pasillos de la Cámara y en el país. «La ciudadanía usa las lenguas de forma natural, el Senado también debe hacerlo», matizó. Eso sí, su aspiración ahora es conseguir que el PP se una a la reforma por unanimidad el Reglamento.

Acto seguido, y con tono irónico, se dirigió a la bancada popular y les preguntó si consideran «ridículo» que sus compañeros en el Parlamento Europeo asistan con cascos a las sesiones para escuchar a los traductores, o que lo hagan en la Comisión General de Comunidades Autónomas del Senado.
Los defensores de la iniciativa –34 senadores de todos los grupos salvo PSOE y PP– apelaron en su mayoría a que la Constitución ampara las lenguas autonómicas y ordena su protección. Desde CiU, Jordi Vilajoana incidió en que este debate no es un «enfrentamiento» entre culturas. «Hablamos de proteger unas lenguas que enriquecen a este país», subrayó.

En contra se mostró el senador del PP Juan Van-Halen, quien apostó por que los senadores se comuniquen en la lengua que ya comparten, el castellano, la que tienen «el deber de conocer», según la Constitución, porque las otras lenguas son cooficiales sólo en sus territorios. Así, señaló que «España no es un Estado plurilingüe, son bilingües algunas comunidades». Y dijo más: «Ni es respeto a las lenguas ni nada, es un espantoso ridículo, espantoso: auriculares todos, entendiéndonos todos. Ridículo».

Ataques personales
El momento más tenso del debate tuvo como protagonista a un histórico de la política, el fundador del PP y senador, Manuel Fraga Iribarne, y a su homólogo del BNG, José Manuel Pérez Bouza. El origen del enfrentamiento fueron las palabras de Bouza que calificó de «insólito y lamentable» que Fraga, que presidió la Xunta de Galicia durante 16 años, votase en contra.

«Me siento profundamente gallego, que es mi forma de ser español. Y no le consiento a este señor que acaba de hablar que me dé lecciones de nada, y mucho menos de galleguismo», replicó afectado el fundador del PP desde su actual escaño. Así las cosas, lo más duro del debate está por llegar.

El Senado abre la puerta al uso de todas las lenguas y a la contratación de traductores
El PP rechazó la propuesta y advirtió que «vamos a hacer un ridículo a nivel mundial»134 votos sí frente a 122 no
PALOMA CERVILLA | MADRID ABC 29 Abril 2010

El coste
120.000
La memoria económica que acompaña la iniciativa de los 34 senadores nacionalistas señala que la puesta en marcha de la misma costará 120.000 euros
1 millón
El Partido Popular no se cree la cifra de los impulsores de la reforma del Senado y dice que el coste será de 1.224.000 euros, «sin contar el soporte de las actas»

El Pleno del Senado abrió ayer la puerta a una polémica iniciativa de consecuencias imprevisibles, en un momento económico especialmente delicado para poder justificar la implantación del uso de las lenguas cooficiales: gallego, catalán y euskera, en el Pleno y en las Comisiones de la Cámara Alta, cuyo coste, según el PP, será de más de un millón de euros. El primer paso, la aprobación por 134 votos a favor y 122 en contra (PP y UPN) de la toma en consideración de la propuesta de reforma del Reglamento del Senado, presentada por 34 senadores nacionalistas, se realizó en un pleno bronco, con alusiones personales y con comentarios irónicos como la pregunta que se hizo el portavoz del PP, Juan Van-Halen: «¿Usted realmente piensa que alguien va a entender y que no vamos a hacer el ridículo a nivel mundial que el presidente del Gobierno, todos los senadores, los ministros, los comparecientes vengan provistos de un auricular a una Cámara donde todos nos entendemos en un mismo idioma? Es absolutamente pintoresco».

Pajín: «Visc a Benidorm»
El debate de ayer se convirtió en un prólogo de lo que puede ser la actividad de la Cámara si finalmente sale adelante la iniciativa. La mayoría de los portavoces habló en alguna de las lenguas oficiales e incluso la senadora socialista, Leire Pajín, que asumió la defensa del voto socialista, se descolgó con un «Visc a Benidorm...» («Vivo en Bernidorm», en valenciano), después de hacer un guiño al euskera y al gallego, chapurreando en cada una de ellas.

El PSOE consiguió su objetivo de aislar al PP, ya que los populares sólo pudieron contar con el voto de la senadora de UPN, María Caballero, pero no pudo frenar el discurso de su portavoz, Juan Van-Halen, que puso en evidencia lo que consideró un «espantoso ridículo». Pajín dejó entrever en su intervención que con esta propuesta van a llegar hasta el final, algo que no se había atrevido a decir la portavoz Carmela Silva, el día que anunció el apoyo del PSOE, que sólo dijo que la aprobación de esta toma en consideración suponía abrir el debate. La realidad es otra, Pajín, aunque apeló al consenso del PP, llegará hasta el final.

Los defensores de la iniciativa llevaron, en algunos casos, su defensa al extremo, como hizo el senador del PSM. Pere Sampol, quien llegó a afirmar que «siento que el catalán no se protege, no es querido e incluso odiado por una parte del Estado», reclamando que no se utilice como «arma de confrontación para exaltar el patriotismo arcaico». Igualmente, José Manuel Pérez Bouza, del BNG, quitó importancia al coste económico recomendando, que «no se preocupen por el coste económico, no llega al uno por ciento del Presupuesto de las Cortes Generales, ni se preocupen por los pinganillos».

El más crítico con esta medida fue el portavoz popular, Juan Van-Halen, al afirmar que «no es urgente, ni necesario y no es constitucional», acusando a los socialistas de haber cambiado su posición: «Las declaraciones de la portavoz socialista son bastante curiosas porque suponen una reforma gota a gota del Senado, sin sacar de la chistera la reforma del Senado».

Además, señaló que el PSOE «pliega sus responsabilidades institucionales a sus intereses partidistas y el señor Montilla pesa mucho y puede ser su tabla de salvación, pero también un ancla para hundir al PSOE y al Gobierno. La postura del PSOE nada tiene que ver con las lenguas y su defensa, sino con la defensa de sí mismo».

ASOCIACIÓN LIBERTAD LINGÜÍSTICA
Pablo Yáñez: "El Senado ha dado lástima y vergüenza"
La decisión del Senado de estudiar permitir en sus sesiones el uso de otras lenguas oficiales además del español ya ha levantado las primeras críticas. Desde la Asociación por la Libertad Lingüística, Pablo Yáñez dice que la esperpéntica sesión de la Cámara Alta "ha dado lástima y vergüenza".
C.Jordá Libertad Digital 29 Abril 2010

Para la joven Asociación Nacional por la Libertad Lingüística (ANLL) la decisión tomada hoy por el Senado es "una pésima noticia" y lo es, tal y como su Presidente Pablo Yáñez explica en conversación con LD, por dos razones: "Por el fondo y lo que supone de una nueva cesión al chantaje identitario", pero "también por la parte económica, por los 600.000 euros al año que va a suponer en gasto".

Alrededor de lo primero, desde la ANLL se denuncia que estos debates se mantienen "tratando de dar un aspecto de normalidad a algo que en absoluto lo es". Mientras, por lo que se refiere al gasto, anuncian que van a llevar el asunto a Europa "a ver qué opina de ese servicio de traductores y de su costo la Comisión Europea que nos está pidiendo austeridad y contención en el gasto".

De vergüenza
Además, Pablo Yáñez señala que la sesión en la Cámara Alta ha rozado lo grotesco: "El pleno me ha dado una sensación de lástima y de vergüenza, vergüenza por tener esos representantes", pero aún así nos dice que "dentro de la mala noticia", resulta "reconfortante que el PP ha sabido votar en contra".

Para la ANLL la noticia deberá analizarse "en clave de responsabilidades políticas", ya que "alguien ha puesto en marcha un mecanismo que los ciudadanos rechazan y más adelante tendrá que responder por ello".

Que no se ponga en marcha
Pablo Yáñez nos relata que desde su asociación van "a intentar que la idea no vaya adelante" (al fin y al cabo, el Senado hoy sólo ha admitido la propuesta a debate): "Vamos a tratar de crear un movimiento en la opinión pública que recuerde a los senadores que son servidores de los ciudadanos y no están para servirse ellos mismos ni para satisfacer las obsesiones identitarias de unos pocos".

Así, ahora se abre un "plazo para intensificar la información y tratar de que se pueda visualizar un estado de opinión que sin duda es contrario a esto". Pablo Yáñez también espera que "quienes hoy han votado a favor reflexionen", en clara referencia al PSOE.
Incluso antes de la votación la ANLL ha tratado de convencer a los miembros del Senado para que votasen en contra: este martes mando por correo electrónico una carta a todos los senadores haciéndoles ver la necesidad de votar en contra; y este mismo miércoles la misma carta se ha entregado en el propio Senado a los portavoces de los principales grupos parlamentarios.

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