AGLI

Recortes de Prensa    Sábado 1 Mayo  2010

 

Pobreza
El socialismo, es lo que tiene

Pablo Molina Libertad Digital  1 Mayo 2010

La propaganda de izquierdas es tan burda como eficaz. Los socialistas llevan dedicados al noble oficio de engañar a los obreros desde su fundación hace más de un siglo, así que no resulta extraño que en todo este tiempo hayan depurado sus técnicas hasta alcanzar el grado sublime que tienen en la actualidad.

Esas abultadas dosis de propaganda, a base de frases sencillas y acusaciones metafísicas que influyen en el terreno emocional de la gente de a pie, es lo que permite a nuestros socialistas contemporáneos seguir blasonando de que su principal objetivo es defender el bienestar de los más desfavorecidos. El PSOE dice que va a castigar a los ricos y los pobres le creen, aunque los realmente adinerados, en este o cualquier otro país, disfruten de muchas más gabelas cuando manda la izquierda que cuando lo hace la derecha. La consecuencia es que, aunque los trabajadores pasen hambre como ya está ocurriendo en muchos casos, prefieren votar a un partido que les regala los oídos estimulando el sentimiento de la envidia, sin el cual el socialismo perdería gran parte de sus expectativas.

Cuando aparece algún socialistón que se ha enriquecido de forma asombrosa, las víctimas del telediario saldan el expediente acusándole de no ser realmente de izquierdas. Al contrario. Precisamente por ser socialista se ha enriquecido mientras la población normal se empobrece. Ese es el resultado inapelable de la aplicación de las ideas socialistas: una casta de ungidos encaramados al poder que se enriquece, unos grupos de presión que le hacen el trabajo sucio a cambio de que sus miembros vacíen el bolsillo ajeno y, en contraposición, una clase media destruida y millones de obreros viviendo del mísero subsidio estatal.

Lo dramático es que precisamente cuando la injusticia social es más notoria, es cuando los más perjudicados exigen una dosis mayor de socialismo; no de otra forma cabe entender que, a estas alturas, Zapatero siga generando un notorio apoyo popular que le puede llevar a revalidar su victoria electoral en 2012 si antes no revienta por completo nuestra economía.

El socialismo es el mayor agente destructor de riqueza y la garantía de que los pobres lo van a ser cada vez más, mientras un ejército de parásitos vive en la abundancia desvalijando a los que no tienen capacidad suficiente para defenderse de las coacciones del Gobierno. Eso es el socialismo y esos son los socialistas. En una pena que no sólo estén en el PSOE.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.

Ya cuadra todo
Editorial www.gaceta.es  1 Mayo 2010

La exclusiva que hoy publica LA GACETA hunde sus raíces en el pasado para explicar algunas de las más turbias circunstancias del presente

La exclusiva que hoy publica LA GACETA hunde sus raíces en el pasado para explicar algunas de las más turbias circunstancias del presente. La celebración de una reunión en 1992 entre representantes de los poderes del Estado –Rafael Vera y Manuel Ballesteros– y el filoterrorista Rafael Díez Usabiaga cobra una actualidad que va mucho más allá de la constatación de que, en la época dura del felipismo, desde el Gobierno del Estado nunca se dejó de negociar con ETA. Casi dos décadas después, Garzón posiblemente apura sus últimos días como juez, acusado de prevaricación en tres causas, y el entonces responsable directo de la lucha contra ETA, Vera, ha pasado por prisión. Garzón, interlocutor habitual de ETA entonces, ha tenido más suerte que el ex secretario de Estado de Seguridad.

Resulta del mayor interés centrarse en lo que esta reunión explica del momento actual. En primer lugar, el hecho de que Garzón no sólo se reuniera con Usabiaga y otros amigos de ETA, sino que además fuera el impulsor de dicha cita, termina por manchar de infamia la figura del todavía juez en uno de sus mitos más queridos: su firmeza en la lucha contra el terrorismo. Ahora sabemos que no es así, descubrimos que esa firmeza era puramente táctica, que Garzón podía hacer de juez y parte y convertirse en portavoz de los batasunos. En segundo lugar, esa misma reunión habla de una relación estrecha y muy prolongada en el tiempo con un Usabiaga siempre cercano a lo más tenebroso del Lado Oscuro, y a quien Garzón acaba de excarcelar mediante una triquiñuela jurídica tan insostenible como insultante. Excarcelación que se produce pese a que el juez ya tenía que haber sido suspendido temporalmente de su labor, mientras siguen su curso las tres causas que tiene pendientes en el Supremo. El hecho de que Garzón sea el peor juez posible para tratar de los asuntos contra etarras y filoetarras se agrava al conocer la relación que mantiene con Usabiaga y al recordar cómo debería haber sido apartado de sus funciones.

La lectura de esta turbulencia en nuestras instituciones es nefasta, porque apunta de modo directo a una manipulación de la Justicia por parte de un Ejecutivo que sigue usando a Garzón para sus malolientes manejos con ETA. Y es que hay que recordar que el batasuno (Batasuna es ETA, según ha dicho el Supremo) Usabiaga no sólo tuvo un papel de la mayor relevancia en la última tregua-trampa de los etarras, sino que el Gobierno, tácitamente, nos ha hecho llegar de Usabiaga una imagen articulada en dos puntos: en presentarlo como un líder carismático y dialogante y en hacer de él la cara amable de la serpiente terrorista. En definitiva, el Ejecutivo ha querido hacer con Usabiaga lo que también ha querido hacer con Otegui: blanquear su pasado para proceder a presentarlo como un Gerry Adams del independentismo vasco. Por supuesto, la magnitud de este escándalo –tan complejo que parece salido de la ficción más delirante– no hace sino alentar las peores perspectivas al reparar en el acumulado de escándalos que se suman en este mismo ámbito: De Juana perdido, Ternera a su aire, Otegui a punto de ser excarcelado, e Iñaki de Rentería fuera ya de la prisión. Súmense aún el caso Faisán en manos de Garzón y la Asociación de Víctimas del Terrorismo desactivada, y tenemos el planteamiento completo de la negociación del Gobierno con los etarras. Si alguien no quería ver lo evidente, la vieja relación de Garzón y Usabiaga confirma que ya cuadra todo.

El editorial se titula "Al borde del colapso"
El diario El País da un palo de órdago al Gobierno ZP
Le exige un recorte del gasto público y reformas rápidas en el sistema financiero
Periodista Digital  1 Mayo 2010

El palo es de órdago y el diario El País, tradicional e histórico aliado del PSOE, se lo administra al Gobierno Zapatero por partida doble.

Pocas veces en la historia del periódico, que nació en 1976 y no ha cesado desde entonces de apoyar a los socialistas, la reprimenda había sido tan severa.

Los dos editoriales de este sábado, uno de ellos titulado "Remedio insuficiente" y el otro "Al borde del colapso" ponen al Ejecutivo a escurrir.

En el primero se subraya que la supresión de 32 altos cargos de la Administración del Estado y de 29 empresas públicas no es el gesto rotundo de ajuste del gasto público que esperan los ciudadanos para restablecer la confianza en las finanzas españolas.

En el segundo, esta vez sin ambages y sin paños calientes, el diario del Grupo PRISA advierte a Zapatero que, de seguir así, llevará a España al precipicio.

Lean y juzguen:

EDITORIAL
Al borde del colapso

Más familias sin ingresos y más paro prolongado amenazan los indicios de recuperación

La encuesta de población activa (EPA) del primer trimestre de 2010 revela algunos aspectos del grave deterioro del mercado de trabajo sobre los que deberían reflexionar con urgencia el Gobierno y los agentes económicos.

No se trata sólo de que la tasa de paro ha rebasado la barrera psicológica del 20% ni de que el número de parados (4.612.700 personas, 286.200 más que a finales de 2009) sea un récord.

Además de tales comparaciones dolorosas, la economía española se enfrenta a problemas sociales de más calado que el puramente estadístico. La EPA detecta 1.298.500 familias con todos sus miembros en paro; y los parados de larga duración (más de un año buscando trabajo) son ya 1.787.000. Aunque las familias han protegido hasta ahora a sus parados, existe el riesgo de que aumente la pauperización.

Frente a este crash laboral, el Gobierno esgrime hasta ahora un reconocimiento teórico de la gravedad del problema y la convicción de que "el deterioro del mercado laboral es menos acusado que en el primer trimestre de 2009".

La conclusión estadística es correcta, pero muy corta de miras. En el primer trimestre de 2010 la EPA muestra un cambio significativo: la población activa aumentó en 34.400 personas, casi todas ellas mujeres.

Aunque sea muy probable que en el mes de abril la tendencia del empleo ha mejorado y se confirme que el crecimiento del paro ha tocado techo, un aumento sostenido de la población activa mantendría la tasa de desempleo en niveles muy altos durante varios trimestres.

Y, como se ha repetido hasta la saciedad, el principal peligro para la economía (sobre todo para la estabilidad de las cuentas públicas) es un paro elevado de larga duración.

En ese sentido, la evolución del número de familias sin empleo y de parados casi permanentes induce más bien al pesimismo.

En estas condiciones, cualquier indicio de recuperación es simple voluntarismo. Sobre todo cuando el FMI advierte que la economía española llegará a tasas de crecimiento del 2% allá por 2016.

La primera EPA del año trae también un mensaje para los sindicatos. De los 239.000 empleos desaparecidos, 73.000 son contratos fijos.

Es la tercera EPA en la que desaparecen puestos fijos. El ajuste de empleo no afecta sólo a los contratos temporales y tampoco a la construcción en exclusiva; toca también a los clientes o afiliados de los sindicatos.

Estos han optado por responder con maniobras evasivas. Instan al Gobierno a que actúe para acabar con el paro. No es una buena respuesta, porque en su mano está reflexionar sobre lo que pueden hacer para crear empleo. Acelerar la negociación sobre la reforma del mercado de trabajo, por ejemplo.

No es noticia afirmar que la situación económica es grave o que la crisis del mercado laboral, además de la amenaza de empobrecimiento social, puede agravar la parálisis del crédito bancario y comprometer todavía más la solvencia de las finanzas públicas.

Pero lo cierto es que la amenaza de colapso, con una economía saliendo de la recesión con tasas de crecimiento muy bajas y tasas de paro muy altas, sólo puede conjurarse con decisiones contundentes: recorte del gasto público y reformas rápidas en el sistema financiero.

Y además cantarán la internacional.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  1 Mayo 2010

La "Fiesta del Trabajo". Al menos eso debería ser según el calendario. Sin embargo en España hoy debe ser un día de luto nacional, porque si hay algo más dramático y luctuoso es la existencia de más de 4.616.000 parados, de los cuales en más de 1.300.000 familias no existe ninguno de sus miembros que tenga ingresos de ningún tipo. Un día en el que la vergüenza es que este Gobierno siga empeñado en mentir, en lanzar mensajes basados en una propaganda falaz y que solo tiene el objetivo de querer limitar o desactivar cualquier intento de protesta descontrolada. El cariño que el Sr. Zapatero pidió a los Sindicatos de izquierdas, tiene la imagen de un trato de pago por servicios, que en nada se diferencia de unas relaciones propias del mundo de la prostitución.

Porque los Sindicatos siguen prostituyéndose en un apoyo incondicional a un Gobierno que no está adoptando medidas realistas y eficaces que faciliten la creación de empleo. La destrucción de empleo no es algo que sea coyuntural, sino que se debe a una aceleración en la destrucción del tejido productivo de España. La pérdida de puestos de trabajo afecta a sectores tan importantes como el del automóvil y sus redes de venta, la Construcción y las infraestructuras, así como a las Pymes, cuya falta de financiación y de apoyo ha supuesto la destrucción de miles de empresas y la desincentivación para la creación de nuevos proyectos.

La letanía de este Gobierno sobre que "próximamente", "en el siguiente semestre", "de forma inminente" se va a crear trabajo e invertir la tendencia, que lleva repitiendo cual mantra desde hace casi dos años, se ve acallada por la realidad de unas cifras que no dejan de crecer, a pesar de los vanos intentos de maquillaje y de control. La mentira, con la excusa de dar un mensaje de optimismo, sigue instalada en una forma de Gobierno que no tiene metas salvo la de mantenerse en el poder y esperar que la situación se resuelva por sí misma, por inercia o por la corriente de otros países de la UE.

Una irresponsabilidad que pronto será abortada por quienes solo sienten asombro y enfado ante la inactividad y el descaro de un Gobierno que es capaz de poner por escrito unas medidas correctoras sin ninguna voluntad de llevarlas a cabo. Su respuesta de "ahorro" en el gasto de la Administración, traducido en 16 millones de euros por la supresión de 29 empresas estatales y algunos altos cargos, es una burla y una falta de seriedad que será analizado por los responsables de la UE y que tendrá una inminente, esta vez sí, respuesta. No hay confianza en este Gobierno del Sr. Zapatero, ni en su independencia para abordar los temas fundamentales de reforma laboral y control del gasto público.

Hoy los Sindicatos van a salir a manifestarse a las calles pero ¿a quienes defienden? Desde luego que no a los trabajadores, mejor dicho a los trabajadores de las listas del INEM. Estamos ante un sistema en el que los trabajadores son usados como coartada para el mantenimiento de unas organizaciones cuya misión no es la defensa de los intereses y derechos de esos trabajadores, sino el mantenimiento de su fuerza y representatividad en las empresas y en los sectores público y privado con unos "liberados" exentos de trabajar y con prebendas que les hacen intocables y blindados frente a las crisis. Unos Sindicatos que siguen anquilosados en una inexistente "lucha de clases", cuando ni siquiera practican la lucha por mantener y promover los puestos de trabajo.

Hoy es un día de luto en el que podemos decir que el sindicalismo ha enterrado el cuerpo y el espíritu de lo que es y significa el trabajo, un concepto que no entienden y que les parece discutido y discutible. Hoy se podrían ahorrar el cantar "la Internacional", porque lo más apropiado sería poner "El Requiem" de Mozart.

El pacto de la enseñanza
Enrique Arias Vega Periodista Digital  1 Mayo 2010

Uno de los males de nuestra enseñanza es haber troceado su competencia normativa en 17 comunidades autónomas. Así, cada una adopta medidas a cuál más pintoresca, como la valenciana, que imparte Educación para la Ciudadanía en inglés.

La transferencia de competencias educativas se justificaba en aquellas regiones de lengua vernácula propia que requería un aprendizaje diferente. Pero la generalización de la norma ha llevado desde entonces a todo tipo de arbitrariedades. Es lo mismo que sucede con las televisiones autonómicas, concedidas inicialmente sólo para emitir programas en lenguas distintas de la castellana y cuyo exceso desmedido posterior ha llevado a que tengamos una veintena de canales públicos, sin justificación alguna y absolutamente deficitarios.

La dispersión autonómica de la enseñanza, en vez de buscar la excelencia ha optado por la arbitrariedad y por la extravagancia, desde la preterición del castellano a las otras lenguas peninsulares, hasta la enseñanza de cualquier localismo en detrimento de la historia, la geografía y la cultura comunes al conjunto de España. Ya cuando Esperanza Aguirre era ministra de Educación quiso poner coto a semejante desatino, estableciendo un mínimo programa común de Humanidades. Lo menos que se dijo de dicho intento en algunos medios académicos era que se trataba de una medida fascista.

Y así estamos. En los sucesivos informes sobre el estado de la educación en los países desarrollados, el puesto de España es de los últimos. Y continuamos descendiendo. No sólo nos hallamos retrasados en ciencias y en matemáticas, sino que el conocimiento de la lengua castellana cada vez resulta más deficiente.

Por todo eso, claro que urge un pacto educativo. Y hasta una revolución, si me apuran. Me temo sin embargo que, como en tantas otras cosas, se trata tan sólo de poner paños calientes a una enfermedad endémica en nuestro sistema de valores y de prioridades en vez de realizar una cirugía que vaya más allá de los intereses egoístas de los políticos de turno. Pero sospecho que eso es algo que no llegarán a ver nuestros ojos pecadores.

11-M: seguimos queriendo saber (y VIII)
Cristina Falkenberg El Confidencial  1 Mayo 2010

Desde que la idea criminal surge en la mente de una persona hasta que se consuma, el delito pasa por varias fases, a saber: ideación, actos preparatorios, tentativa y consumación. Es el llamado iter criminis, y aunque todo él integre el crimen, no todo él es punible. Así, hasta que no se exteriorice la intención delictiva, no hay puesta en riesgo del bien jurídico protegido por la norma, razón por la cual puede que uno “peque de pensamiento”, pero lo cierto es que queda sin castigo.

Cosa distinta es “pecar de palabra, obra u omisión” y entre que termine la ideación y se llegue a la tentativa -que como vimos la semana pasada consiste en la realización de todos los actos conducentes a la consumación, a la que sin embargo no se llega-, encontramos los llamados actos preparatorios. Son la proposición, la conspiración y la provocación y apología.

Proposición, conspiración y provocación…
El artículo 17.2 del Código Penal dispone que “la proposición existe cuando el que ha resuelto cometer un delito invita a otra u otras personas a ejecutarlo”. La jurisprudencia entiende punible la proposición cuando la invitación concreta y persuasiva a delinquir, sea aceptada por otro.

El 17.1 define la conspiración como la situación en que “dos o más personas se conciertan para la ejecución de un delito y resuelven ejecutarlo”. En el caso del 11-M parece sin embargo que estemos bastante más allá de los meros actos preparatorios: no sólo se llegó a la consumación de unos horrendos delitos terroristas, sino que cada día parece más evidente que incluso pudieron darse una serie de tipos autónomos que se basan en la existencia de un delito previo: por ejemplo, el encubrimiento, o determinados delitos contra la Administración de Justicia que ya vimos y en los cuales abundaremos en el futuro. Por lo tanto hablar de conspiración y su derivado "conspiranoia" sólo refleja un profundo desconocimiento de lo que se está diciendo. La conspiración, la ejecución inacabada del tipo… ya hubiera sido deseable.

“La provocación existe cuando directamente se incita por medio de la imprenta, la radiodifusión o cualquier otro medio de eficacia semejante, que facilite la publicidad, o ante una concurrencia de personas, a la perpetración de un delito”, dice el artículo 18.1. Es el caso de quienes amparados en una tradición religioso-militar promuevan la guerra contra el infiel, por el mero hecho de serlo. Es provocación y el Código Penal está para aplicarse. Cuando la provocación culmina en la perpetración del delito, se castiga como inducción, una forma de autoría como vimos.

Finalmente es apología “la exposición, ante una concurrencia de personas o por cualquier medio de difusión, de ideas o doctrinas que ensalcen el crimen o enaltezcan a su autor” - aunque sólo se castigue “si por su naturaleza y circunstancias constituye una incitación directa [a delinquir]”.

En el caso del 11-M, ¿pudo haber quien sólo conspirase, quien sólo propusiese a otros delinquir, dejando en sus manos la ejecución material de los atentados? ¿Pudo haber un encargo de ejecución a profesionales, por ejemplo con entrenamiento y experiencia militar, indicándoles cuáles eran los objetivos y los métodos, proveyéndoles incluso de algunos suministros básicos? Pues muy probablemente sí: ese conocimiento profundo de la mentalidad patria, del funcionamiento de los entresijos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de nuestra Administración de Justicia no parecía al alcance de cualquier extranjero, como piensan Lucas y Libertador, y desde luego la elección de fechas, la coordinación informativa y manifestatoria no parecieron, desde luego, fruto de cualquier improvisación espontánea, como lo ve Patriotadehojalata.

Yendo a más, es que la precisión con que se hicieron estallar los trenes, parados -¿cómo podría nadie saber que saltando un despertador a una precisa hora no iba a estar el tren en marcha a toda velocidad entre dos estaciones?-, siembra una posible duda acerca de que se usasen teléfonos móviles… ¿llenos de pistas? Pasmaoconloquenopasa duda.

Se da la curiosa circunstancia de que esta semana Suárez Trashorras ha expresado su deseo de prestar declaración ante el Juez, en este caso Eloy Velasco, que ha decidido reabrir una de las líneas de investigación, algo que Nomeolvides y Blanc Violeta entenderán fundamental. Empero cada vez es más dudoso que se utilizase Goma2 ECO, como piensa Agarcia. Supuesto que las muestras analizadas durante la pericial fueran verdaderas, parece desde luego estalló algo que no era Goma2 ECO, y desde luego sin metralla que como apunta Guerrero, es insuficiente y absurda de colocar en lugar cerrado. Por las declaraciones de la policía, los cortes limpios que dejaron las explosiones en los trenes, sugieren el uso de explosivo militar, cuya detonación se produce a velocidad superior al sonido. ¿Pudo colocarse durante la noche como viene sugiriendo Santísima Trinidad? Pues sí. Sin embargo, de los centenares de fotos que se tomaron por la Policía, ninguna está en el sumario aunque hoy el Instructor del Olmo está querellado por prevaricación.

Sólo cuando lo diga la Ley… pero siempre que la Ley lo diga
Si la semana pasada veíamos que el artículo 15 del Código Penal decía que eran “punibles el delito consumado y la tentativa de delito”, los artículos 17.3 y 18.2 establecen sin embargo que los actos preparatorios sólo se castigarán cuando expresamente lo establezca la ley, pues consisten precisamente en hacer algo menos que el delito. Se castigan los actos preparatorios del homicidio, asesinato y lesiones dolosas y todos los delitos de terrorismo que vimos (del 571 al 578) y los atentados contra los agentes de la autoridad; el robo, extorsión, estafa y apropiación indebida; la receptación y el blanqueo de capitales; el tráfico de drogas y la asociación ilícita; además de todos los delitos de rebelión, sedición, traición, delitos contra la Corona y delitos contra la comunidad internacional (genocidio, delitos de lesa humanidad…) Está además el tipo específico del artículo 510 que dispone que “Los que provocaren a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia o raza…”.

Somos muchos los que queremos saber quién hizo el 11-M: desde los actos preparatorios, pasando por la consumación así como todo el folclore mediático e investigador que rodeó un caso con demasiados errores y lagunas como para ser mera casualidad, y cuya sentencia, en lo fáctico se desmorona. Así lo piensan Cid Campeador, BF2, Jotaele, Infowarrior, Gato, Elphin, Zerena, Chax, Sabijondo, Josvazq, Wilder, Antonius Block, Dakar, Nomerindo, Autofocus, Jarrilla, Orobón, PJCyM, FIGSR, Cuquiña, Sonia, Sadartak, Menipo, La_fusta, Anabasis, Ringo, Aristip, Talleyrand, Lord Palmerston, Sinacritu, Wendy, Jl72, Zazozú, Doble_cero, Satiricón, Kj26, Piscis 53, Elsilenciodeloscorderos y tantos, tantos otros… incluso Gurb, que acaba proponiendo más preguntas que respuestas tiene.

Seguiremos, volveremos sobre el 11-M para pedir que se depure hasta la última responsabilidad. Como ciudadanos no podemos dejar que haya quien para influir en el discurrir político de un país, sea válido matar a 200 y herir a 1857 conciudadanos nuestros, las víctimas, con quienes hemos estado desde el principio y estaremos hasta el final.

Aragón, el juez que tumbó la última sentencia, lamenta las presiones al TC
«Mi situación actual es un calvario»
La Razón   1 Mayo 2010

Le «sorprende» que se diga que su posición está influenciada por los estudios que hizo sobre Manuel Azaña.

MADRID- Día sí, y día también, el Tribunal Constitucional se ve expuesto a la opinión pública. Si antes lo denunció María Emilia Casas, ayer fue el magistrado del Alto Tribunal Manuel Aragón quien mostró su malestar por una proyección mediática que nunca ha deseado.

El considerado como hombre decisivo en la sentencia del Estatut, aseguró que le molesta «profundamente» y que es «una pena y un calvario» aparecer continuamente en los medios. Y es que, a su juicio, los profesionales de la Justicia no deberían «tener ningún tipo de proyección mediática». Esta reacción se produjo durante su intervención en un curso sobre Justicia en Santander. «Yo no quisiera que se hablase de mí, ni siquiera bien. No digamos si se habla mal», matizó Aragón. Así, lamentó «infinitamente» ese protagonismo en los medios.

Cierto es que antes de comenzar el curso, Aragón advirtió de que no hablaría sobre el Estatut, ya que no podía decir «absolutamente nada» sobre si se fallaría el recurso presentado por el PP. Sin embargo, cuando el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, le agradeció su presencia en el curso, siendo una «persona que está ahora muy de moda», el magistrado le respondió desde su asiento: «Ya me pesa».

Posteriormente, mientras hablaba de la tutela judicial y el amparo, Aragón aseguró que su situación actual es «una pena y un calvario» y añadió que lamenta «muchísimo» que le consideren una figura mediática. El magistrado, además, calificó de «sorprendente» que algunos medios de comunicación digan que su posición en el TC está influenciada por los estudios que hizo sobre el presidente de la Segunda República, Manuel Azaña. Y es que en las últimas semanas Manuel Aragón ha estado en el punto de mira, debido a un posible choque de intereses con el grupo de magistrados progresistas del TC, al que pertenece. Así, tal como publicó «El País» el lunes 19 de abril, este bloque le acusó de haber votado en contra de lo acordado. Es decir, según afirmaban fuentes progresistas, Aragón se habría comprometido a votar con ellos porque había aceptado la fórmula propuesta para solventar su rechazo al termino «nación». Pero ocurrió justo lo contrario.

Hay que recordar que el magistrado del TC siempre se ha mostrado reacio a aceptar el término «nación» para definir a Cataluña. Dicho esto, y pese a las acusaciones de sus compañeros, fuentes cercanas a Aragón aseguraban que el trato era otro muy distinto. Tanto que conlleva incluir en el proyecto de sentencia, el rechazo de Aragón. Nada que ver.

Así las cosas, el magistrado se ha visto sobrepasado por las críticas. Por este motivo, también quiso salir al paso de quienes le acusan de tener como referencia a Azaña y respondió, en tono irónico, que «no había Constitución y, obviamente, no nos íbamos a dedicar, al menos yo, a estudiar las leyes o aplicar las leyes fundamentales de aquel régimen». A continuación, añadió que «cualquier juicio o cualquier asunto» lo analiza en virtud de su conocimiento de Derecho Constitucional, «no de ninguna otra cosa».


El hombre clave
En Manuel Aragón están puestas todas las miradas. Designado en 2004 de la mano del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, todo apuntaba a que su votación sería aquella que decidiese el bloque progresista, pero no ha sido así. Se ha convertido en el hombre clave que podría inclinar la balanza en cualquiera de los dos lados. Nacido en una familia humilde, se trasladó siendo muy joven a Madrid para trabajar como empleado en la sede central del Banco Español de Crédito, labor que compaginó con sus estudios. Antes de entrar en el Alto Tribunal fue catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid y preceptor del Príncipe de Asturias en sus estudios de Derecho. Considerado un gran jurista, compartía con Zapatero su admiración por Azaña, situación que le ha acarreado más de un disgusto. A nadie se le escapa que entre sus aspiraciones se encuentra la de llegar a ocupar la presidencia del Constitucional.

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¡Raphèl may amèch zabí almí!
JUAN MANUEL DE PRADA ABC  1 Mayo 2010

ALEIRE Pajín los peperos quisieron entorpecerle el ingreso en el Senado proponiendo que se sometiera antes a un examen de «valencianidad», que nunca supimos si consistía en recitar de corrido el Cant espiritual de Ausiàs March o en que se disfrazara de dama de Elche, para así lucir ese pelo tan lustroso que Dios le ha dado con cofia, tocado y rodetes. Pero Leire Pajín, ya encumbrada a senadora, ha querido darles sopas con onda a sus fallidos examinadores exhibiendo un don de lenguas que para sí hubieran querido los apóstoles en Pentecostés; sólo que, siendo Leire Pajín una laicaza de tomo y lomo, habremos de aceptar que el Espíritu Santo no fue su inspirador. Este pasmoso don de lenguas que Leire acaba de exhibir se añade al don de profecía que ya demostrara anticipando el acontecimiento planetario que se produciría cuando coincidieran, a ambos lados del Atlántico, los liderazgos progresistas de Obama y Zapatero. Y de una mujer agraciada con el don de lenguas y el don de profecía pueden esperarse grandes cosas; a menos, claro está, que se demuestre que está poseída, pues entonces habría que esperar grandes desgracias, si no la exorcizan pronto.

Pero la exhibición políglota de Leire no fue gratuita; la hizo para celebrar la tramitación de una reforma del reglamento del Senado que permitirá el uso del gallego, el catalán y el euskera «en los debates del pleno y comunicaciones internas de la cámara». Reforma que los fachas se han apresurado a tachar de dislate, aduciendo que exigirá un desembolso fastuoso en la contratación de traductores e intérpretes; en lo que se nota que los fachas carecen de sensibilidad social, pues tal contratación contribuirá a disminuir las cifras del paro. ¿Y no hemos quedado en que el paro es la principal lacra de nuestra economía? Pues entonces lo que habría que hacer es aprobar rápidamente esa reforma, y extender el ejemplo senatorial a todo órgano oficial donde se debata o comunique algo, incluyendo los debates de cafetería y las comunicaciones telefónicas, para lo cual habría que incorporar un negociado de intérpretes y traductores en Sitel.

En su periplo de ultratumba, Dante sitúa al soberbio Nemrod, el rey que ordenó construir la torre de Babel, en el pozo de los gigantes, antes de llegar al noveno círculo del infierno. Y a ese pozo habrán de ir cuando se mueran los senadores que votaron a favor de esta reforma babélica, empezando por Leire, nuestra profetisa políglota; sólo que tal pozo ya no podrá denominarse de los gigantes, por acoger a tamaña tropa de enanos mentales. Al paso de Dante y Virgilio por el pozo de los gigantes, Nemrod empezó a vociferar en un lenguaje ininteligible: «¡Raph_l may am_ch zabí almí!». A lo que Virgilio, dirigiéndose a Dante, comentó con socarronería y displicente sarcasmo: «Déjale, porque hablar con él es cosa vana:/ que igual que nadie entiende su lenguaje,/ no comprende ninguna lengua humana». En donde se resume el castigo que se reserva a quienes promueven, como Nemrod, la confusión entre los hombres, que no es otro sino engolfarlos en una lengua que nadie entiende, impidiéndoles además comprender la lengua de los demás, hasta que finalmente no entienden ni siquiera la propia. Y así las lenguas, enzarzadas entre sí, degeneran en una logomaquia aturdidora que convierte el hablar en cosa vana.

Ni al divino Dante se le habría ocurrido una alegoría tan aleccionadora como esta ocurrencia senatorial para ilustrar la degeneración de la democracia en galimatías, en papilla de palabras huecas, en enjambre y jaula de grillos, en pandemónium infernal. Nunca podría decirse con mayor justeza de nuestra democracia babélica que «en el pecado lleva la penitencia»; pero ya se sabe que, en las democracias babélicas, los pecados de Nemrod los pagamos entre todos, apoquinando del bolsillo.
www.juanmanueldeprada.com

La torre de Babel
Martín PRIETO La Razón  1 Mayo 2010

Henry Kissinger, a la sazón secretario de Estado de Nixon, interrumpió un viaje oficial a la India, so pretexto de hacer turismo privado, y desapareció para diplomáticos y periodistas. En realidad estaba viajando en un vuelo secreto hacia Pekín para encontrarse con su homólogo Chou Enlai para abrirle la puerta al gigante rojo, con gran disgusto de los soviéticos. Se sentaron junto a esas horribles escupideras y los pañitos de ganchillo de los butacones con sus respectivos intérpretes. Apenas finalizadas las cortesías, Kissinger interpeló a su anfitrión: «Usted ha pasado años estudiando y fregando platos en Londres y habla mejor inglés que yo, que nací en Alemania, ¿para qué perder el tiempo con los intérpretes?». El astuto Chou rió: «Mientras me van traduciendo tengo tiempo para meditar mis respuestas. Que se retiren los intérpretes». Pese al nacionalismo chino , tuvo la delicadeza de negociar con Kissinger directamente en inglés.

La pepona Leire Pajin nos dio en el Senado un breve recital de multilenguas cooficiales como si fuera Empar Pineda, aquella dirigente izquierdista que habla y escribe correctamente español, catalán, euskera, gallego y valenciá. Como doña Leire tiende a enfatizar como una adolescente, parecía la niña del exorcista en un ataque de logomaquia. Somos un Estado con bilingüismo en algunas autonomías, pero no somos multilingüistas. El español es la lengua común y en algunas zonas cohabita con otros idiomas minoritarios que son cooficiales , por respeto a quienes los hablan y por preservar una riqueza cultural irrenunciable. Pero llevar a las cámaras las torres de Babel es tan ridículo y caro como Kissinger y Chou Enlai hablando con traductores cuando ellos dominaban el inglés. Lo que no puede ser, no puede ser, además es imposible.

¿Se imaginan ustedes el galimatías que se puede producir traduciendo simultáneamente del gallego al euskera todo el paquete técnico-jurídico que conlleva la reforma del Código Penal? Es sensato legislar nacionalmente en la lengua común. Hasta en las asambleas autonómicas se habla también español y no hacen falta traductores chinos. Un cuento chino.


Cuestión de idiomas
José Luis ALVITE La Razón  1 Mayo 2010

Tengo la inmensa suerte de ser bilingüe de nacimiento y de hablar indistintamente los dos idiomas habituales en Galicia. Lo hago con tanta naturalidad que al acabar una conversación ni siquiera recuerdo en que idioma he participado. Es algo que le ocurre a la mayoría de los gallegos, que sólo recuerdan con absoluta seguridad haber recurrido expresamente a la lengua de Rosalía con el doloroso motivo de haberse pillado los dedos con un martillo. En cualquier tertulia de cafetería se utiliza simultáneamente ambos idiomas sin darle la menor importancia a la diversidad lingüística.

Hasta que los políticos decidieron reglamentar el uso del gallego, la gente que iba al mercado pedía pulpo cuando quería comer pulpo, que es lo que aún ahora quieren comer quienes en la misma tienda piden «polbo» sin que la dependienta pueda evitar ruborizarse. Prolifera ahora en Galicia una casta de galegoparlantes formados en las normas oficiales de la Xunta de Galicia. Hablan con envidiable corrección institucional pero si se alejan de las ciudades y se adentran en la Galicia interior, tendrán serias dificultades para ser entendidos por los campesinos, que hablan un gallego viejo y sin academicismos con el que han sobrevivido durante siglos sin necesidad de acreditarlo con un vistoso diploma oficial. Yo hablo el gallego que aprendí a granel en las calles de mi infancia, que es un gallego sin vanidad y sin prestigio, es decir, un idioma conservado en la taberna, en los andamios y en las lonjas del pescado. He soñado y vivido en ese idioma, el mismo idioma en el que aprendí a pecar y en el que siempre me entendí con mis amigos hasta que los políticos empezaron a retocarlo con la ortodoncia de sus normas y lo convirtieron en una lengua de cetárea que a muchos se les atraganta, como si en realidad en vez de un derecho, fuese un impuesto.

Es una suerte que mi querida lengua parvularia conserve intactos sus defectos en los burdeles, ese ecléctico fortín de las costumbres en el que todavía algunos viejos campesinos gritan «gol» durante el orgasmo. Yo desde luego no le veo tanta complicación a esto de los diversos idiomas autonómicos. Desde la inevitable simpleza de un ingenuo vocacional, yo creo que el catalán es un idioma para defender con ecuanimidad las ideas, del mismo modo que el gallego me parece ideal para que suenen bien las cosas que saben mal. En cuanto al euskera, me resulta tan oscuro y enigmático, que yo creo que es el idioma ideal para diagnosticar enfermedades mortales.

La Generalitat discrimina el español con el plácet de Carod
J. Easton www.gaceta.es  1 Mayo 2010

70 cines catalanes exhiben un ‘spot’ en contra de la futura ley. Sólo lo usan siete de los quince portales de los departamentos del Gobierno. Asegura que no tiene intención de tomar medidas.

Barcelona.- El vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira, reconoció ayer la falta de opción en castellano en el 86% de las páginas web de las Administraciones Públicas de Cataluña. A pesar de estar al tanto de la situación, aseguró que no tiene la más mínima intención de corregirlo.

Preguntado esta semana durante la sesión parlamentaria por parte de José Domingo, diputado del Grupo Mixto y ex diputado de Ciudadanos, Carod justificó la ausencia de una de las dos lenguas oficiales en Cataluña en las páginas web de la Generalitat escudándose en el artículo 6.1 del Estatuto de Autonomía, que establece que "la lengua propia de Cataluña es el catalán y que, como tal, es la de uso normal y preferente de las Administraciones Públicas y de los medios de comunicación públicos".

José Domingo, presidente de Impulso Ciudadano, acusó a Carod de no estar cumpliendo la ley, ya que muchos ciudadanos no pueden acceder a la información virtual en castellano. Tanto es así, que, según denuncia el propio Domingo, "sólo siete de los 15 Departamentos de la Generalitat cuentan con opción en castellano en sus portales de Internet" y que, en casi todos ellos, se trata de una opción "meramente virtual".

Para ejemplificar tales acusaciones, el presidente de Impulso Ciudadano mostró la página para la tramitación de ayudas y subvenciones del Departamento de Presidencia, el de Montilla, en sus versiones en catalán, castellano e inglés. Pues bien, en la opción en catalán hay información completa con tres desplegables y sus correspondientes enlaces, mientras que en las versiones en castellano e inglés todo se reduce al título "Ayudas y subvenciones" y un espacio en blanco.

José Domingo asegura que se trata de una "decisión política" que no obedece ni a condicionamientos técnicos, ni logísticos, ni económicos y que, si el Govern no quiere acabar con esta cuestión es "porque sencillamente no quiere". Además, el diputado del Grupo Mixto considera que se tiene que "garantizar" que todas las informaciones, documentos descargables y utilidades disponibles en las sedes electrónicas de toas las administraciones públicas tienen que ser ofrecidas, al menos, en las dos lenguas oficiales de Cataluña.

Carod respondió a Domingo asegurando que los 1.150 trámites considerados "fundamentales" para la vida administrativa en Cataluña están disponibles en catalán y castellano. Además, espetó a Domingo asegurando que "quien tiene un problema con la lengua son ellos" y que se ocupen de "los problemas reales de la gente" y no de sus "propias obsesiones".

Quizás sería necesario salir a la calle y preguntar a los miles de castellanoparlantes que residen en Cataluña si consideran éste un problema o no.

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