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Recortes de Prensa    Lunes 3  Mayo  2010

 

Los políticos despilfarran, los ciudadanos pagan
EDITORIAL Libertad Digital  3 Mayo 2010

Decía José María Aznar, cuando todavía era líder de la oposición ante una de las administraciones más despilfarradoras de nuestra historia, que "cuando los
gobiernos son austeros, las sociedades son prósperas". En realidad, habría sido posible invertir los términos para decir que cuando los gobiernos son
manirrotos, las sociedades tienden a hundirse en la miseria.

Esta triste verdad la han ido descubriendo con crudeza los países hispanoamericanos y africanos a lo largo de los últimos 60 años. Gobernados por oligarquías
populistas y corruptas que sólo aspiraban a esquilmar a sus ciudadanos para mantener y sufragar sus privilegios, en algún momento alcanzaron un endeudamiento
público de tal cuantía que sólo les quedaron dos alternativas que ayer resumió perfectamente el primer ministro griego: o catástrofe o sacrificios.

La vía catastrófica está representada por la quiebra del Estado. Las naciones bananeras a cuyos gobiernos no les importa nada el futuro de sus ciudadanos han
recurrido a ella con frecuencia. Es la manera fácil de resolver un exceso de endeudamiento –no pagar– pero las consecuencias se dejan sentir durante décadas.
En concreto, los inversores internacionales dejan de comprar la deuda pública y privada de esa nación salvo a tipos de interés estratosféricos, es decir, el
país pasa a convertirse en una autarquía financiera. Durante tanto tiempo dejan sentirse los efectos de una suspensión de pagos que la Rusia postsoviética
tuvo que amortizar las deudas que Lenin había impagado 80 años antes para que los mercados financieros internacionales le volvieran a abrir las puertas.

La alternativa a la catástrofe pasa por los sacrificios. Lo habitual es un duro plan de ajuste redactado por el FMI para consolidar el presupuesto aumentando
impuestos y recortando los servicios públicos y para congelar o rebajar salarios. De ahí que el FMI haya tenido tan mala prensa en todo el mundo: siempre que
era necesario introducir un poco de racionalidad a unas finanzas emponzoñadas por los políticos locales, llegaba el Fondo con un proyecto muy duro en el que
tenía que hacerse en dos o tres años lo que debería haberse hecho en lustros. El cortoplacismo del electorado –perjudicado de inmediato por los mayores
impuestos, las menores dádivas estatales y los sueldos estancados– se volvía contra el FMI cuando, en realidad, debería haberse dirigido contra sus
mandatarios.

Grecia, de la mano de los socialistas, está sufriendo en sus propias carnes las consecuencias de mantener unos presupuestos desequilibrados y falsificados
durante más de diez años. Los políticos se volvieron adictos al gasto y a la deuda y ahora les toca a los helenos pagar la factura. De momento no han optado
por impagar, pero la alternativa no va a ser fácil de soportar con una clase política y sindical que sólo compite en irresponsabilidad con la española.
Papandréu ha presentado el plan que le exigía Merkel para contar con unas mínimas garantías de que el país podía salir adelante y devolver los 110.000
millones del plan de rescate: reducción drástica del gasto corriente en funcionarios, congelación de los salarios en el sector privado, rebaja de las
pensiones y aumento de impuestos indirectos.

Todo lo cual significa que durante muchos años los griegos van a tener que trabajar no para consumir, ni para amasar un mayor patrimonio, sino para devolver
el dinero que dilapidaron sus políticos. Es decir, los griegos sufrirán una reducción muy apreciable en su calidad de vida como consecuencia directa de las
desmedidas capacidades de gasto con las que contaron sus gobernantes.

Mucho se ha hablado en los últimos años de hiperregular las actividades de los bancos para evitar que en el futuro volvieran a tener que ser rescatados. No
estaría de más que los mismos que pretenden controlar hasta el último rincón del sector privado propongan ahora medidas similares para el público. Por
ejemplo, podríamos empezar por restablecer la Ley de Estabilidad Presupuestaria aprobada durante la segunda legislatura de Aznar y que Zapatero rápidamente
derogó. Sería un primer paso que, al menos en España, necesitamos con urgencia. En caso contrario, podemos empezar a tomar nota de los padecimientos de los
griegos.

EL DISPARATE ECONÓMICO
Balance del primer trimestre de 2010
Roberto Centeno. El Confidencial   3 Mayo 2010

“El TITANIC se hunde y TODOS los pasajeros deben abandonar el buque”, así de contundente se expresa el conocido analista John Mauldin en su último análisis
sobre la situación de Grecia, Portugal y España. La rebaja del nuestro rating era tan obvia que era imposible concluir otra cosa. Desde aquí se lo habíamos
anticipando McCoy y un servidor, por ese orden. Pero Mauldin dice mucho más “salgan del euro y compren oro”, y en otro análisis anterior hace un par de meses
afirmaba también que el euro llegará a la paridad con el dólar. Hasta aquí el análisis, y ahora el disparate: resulta que la banca española es la que mayor
riesgo acumula con Portugal, después de con España. Un total de 88.500 millones de euros. ¡Lo que les faltaba! ¿Pero a qué se dedican esos ilustres
ejecutivos con sueldos y bonus multimillonarios? No sé ustedes, pero a servidor jamás se le ocurriría dejar su dinero en manos de estas buenas gentes. Las
grandes fortunas y las gestoras de patrimonios están empezando a sacar el dinero del país, algo perfectamente legal, y el BdE, que tan excelentemente está
gestionando la crisis, califica estas salidas de “paranoicas”.

Pero vayamos al tema, al balance del primer trimestre, donde la Sra. Salgado, entre lo patético y lo ridículo, afirma por quinta o sexta vez que la economía
está mejorando. Y lo primero a resaltar no es la desastrosa cifra de paro oficial del INE –el real es un millón más sumando los colectivos excluidos–, ya que
lo verdaderamente grave no es que el desempleo oficial haya superado el 20%. Y no lo es porque nunca antes había existido una España más injusta y a la vez
más resignada, donde conviven las carencias más elementales y el hambre, los comedores de Caritas ya no dan abasto, con la corrupción y el derroche más
insultante, sin que nadie sea capaz de tirarse a la calle como hacen en otros países con la mitad de paro, ¡particularmente los jóvenes con un 40,9% de paro!
Pero tan tranquilos en casa de mamá viendo el fútbol.

Mentiras, insolidaridad, carencia de valores éticos y morales. En esta España podrida hasta la médula por una partitocracia totalitaria, el desempleo ya no
es detonante de nada, ahí tienen ustedes a Andalucía o Extremadura, donde hay ya más funcionarios que trabajadores, con cifras de paro oficial del 27%, y del
real más del 35%, y no solo no pasa nada, es que además votan socialista. “El paro ha tocado techo”, afirma Zapatero con una desvergüenza que causa ira y
sonrojo, después de ordenar a Corbacho que el paro registrado de abril tiene que mostrar una cifra positiva como sea, y al INE que el PIB del primer
trimestre tiene que mostrar la salida de la crisis, 0,1%.

El déficit que no cesa y los avales que reparten como si fueran cromos
El mayor problema, el verdadero drama del primer trimestre, porque esto si se va a llevar por delante a Zapatero, a sus secuaces, al Partido Socialista, a
una oposición cobarde e inicua que ni sabe ni contesta, y a la nación en su conjunto, es el hundimiento de las cuentas públicas. Los ingresos siguen
descendiendo por efecto de la caída de la actividad económica, mientras los gastos mantienen su tendencia al alza por las transferencias al Servicio Nacional
de Empleo, los mayores pagos por intereses de la deuda y las transferencias al Fondo de Inversión Local. En concreto, los datos de ejecución del Presupuesto
del Estado muestran en términos de caja, es decir, lo que ha entrado en el cajón y lo que ha salido del cajón, un agujero de 15.546 millones, equivalente al
1,48% del PIB, un déficit un 37,5% superior al del año anterior y cinco veces mayor del previsto en los PGA-2010, justo en el momento en que los mercados
empiezan a sentir auténtico pánico por la deuda soberana de Grecia, Portugal y España. Pero donde un Zapatero enloquecido reparte dinero como si fueran
cromos: a Grecia – pagamos el doble de Alemania en términos de PIB, ¡12.500 millones de euros en cifras absolutas, un dinero que no tenemos y que necesitamos
pedir prestado!-, a los palestinos, a los tiranos latinoamericanos, a los titiriteros de la ceja y a quien se tercie, y además, para evitar el hundimiento
del sistema financiero, avala multimillonarias emisiones de cajas y bancos que nadie compraría, y que jamás podrán devolver.

El secretario de Estado de Hacienda, Sr. Ocaña, con su mendacidad habitual, presentó las cifras de realización del Presupuesto que más le convenían, es
decir, en términos de Contabilidad Nacional, donde se incluyen no realidades sino compromisos, con lo que consigue reducir el agujero a la mitad, 8.908, o el
0,85% del PIB, y afirmó sin sonrojarse que la “cuentas apuntan a una estabilización” de la economía, a la vez que descartó nuevas medidas de recorte del
déficit para evitar el acoso de los mercados, a pesar de que justo en el momento en que hacía esas declaraciones el Tesoro tenía que pagar el doble de hace
un mes para colocar sus letras. Realmente la irresponsabilidad de estos personajes causa escalofríos. Y aquí naturalmente estamos hablando del Presupuesto
del Estado, nada sabemos, ni sabremos en mucho tiempo de lo que esté pasando en CCAA, ayuntamientos y diputaciones, pero témanse ustedes lo peor, por lo que
al igual que en 2009, las cifras del primer trimestre 2010 siguen mostrando un deterioro vertiginoso de las cuentas públicas.

Y luego queda otro tema menos conocido, pero que supone un riesgo añadido brutal para el Estado: los avales a un sistema financiero que ya solo funciona con
respiración asistida, unos avales que alcanzan hoy la increíble cifra de 61.278 millones de euros, y que siguen creciendo vertiginosamente. Caja Madrid
piensa emitir deuda próximamente por más de 6.000 millones de euros con aval del Estado -¿acaso alguien en el BdE se ha molestado en comprobar la capacidad
de devolver ese dinero antes de conceder aval alguno?-. Eso es de juzgado de guardia, hay ya varias cajas en peor situación aún que CCM antes de la
intervención, pero como Zapatero ha dada instrucciones de no intervenir ninguna caja, el BdE en contra de su más elemental obligación como regulador,
simplemente no lo hace. Y esos avales multimillonarios serán ejecutados por los acreedores en su mayoría, porque las entidades jamás podrán devolver ese
dinero ni a vencimiento ni nunca. Claro que para entonces, uno o dos años, el Estado tampoco podrá responder.

Indicadores de actividad y demanda
Empezando por la construcción, que tras el paréntesis proporcionado por el Plan E, donde se han despilfarrado 8.000 millones de euros en los temas más
absurdos, entre ellos a levantar aceras y a volverlas a poner, en mi calle lo hicieron dos veces, se han intensificado las caídas. El consumo aparente
cemento ha pasado del -11,3% en enero al -23,4% en febrero, una auténtica salvajada teniendo en cuenta el desplome del sector, y lo mismo ocurre con la
afiliación a la Seguridad Social que se ha reducido un 20% en este primer trimestre. Dentro de los indicadores adelantados, la superficie de visados a
construir continúa cayendo a buen ritmo. Le sigue la producción industrial, que habiendo mejorado algo el tercer trimestre 2009, volvería a caer en el cuarto
y sobre todo en enero y febrero, y ello a pesar de las fuertes ayudas al corazón del mismo, el sector del automóvil. Así que imagínense lo que va a pasar
cuando desparezcan y además suba el IVA. Otros datos que corroboran las malas expectativas futuras son la cifra de negocios y la entrada de pedidos. La
utilización de la capacidad productiva cae también a mínimos históricos.

En los servicios, el sector de mayor amplitud, el conjunto de indicadores del mismo ha detenido la leve mejora de meses anteriores y van a peor. Las mejoras
de pernoctaciones y en entradas de turistas, o ventas al por menor de marzo, han sido debidas al adelanto de Semana Santa. En cuanto a actividad general, el
indicador sintético de actividad muestra un deterioro de la actividad en los dos primeros meses. La concesión de créditos a empresas y familias muestra una
nueva y fuerte recaída. En el sector exterior la fuerte erraticidad de los datos no hace posible aún un diagnóstico certero, pero si hay dos cosas claras: el
déficit por cuenta corriente, aunque se reduce, todavía se mantiene negativo, lo que significa que aun con todo seguimos consumiendo más de lo que
producimos, lo cual es sencillamente insostenible; y luego que la parte de la exportaciones es demasiado pequeña para que pueda esperarse nada significativo
de ella.

Y una nota final. Es una vergüenza, es un escándalo, la burda manipulación de los datos del consumo de electricidad por parte del comisario político puesto
al frente de Red Eléctrica por Zapatero. Su comportamiento difiere totalmente del resto del consumos energéticos y del PIB oficial, las correcciones hechas
por este sectario, de estacionalidad, calendario y temperatura, son de juzgado de guardia. En definitiva, el balance provisional del primer trimestre 2010
muestra un empeoramiento adicional de la situación en casi todos los indicadores de actividad y demanda, y todo esto ocurre antes de las subidas de
impuestos. Es claro que la situación está totalmente fuera del control del gobierno, que la oposición, incapaz de plantear una moción de censura es cómplice
del desastre, porque entre otras razones no reduce ni un céntimo los déficit de los lugares donde manda, y que los responsables del 71,5% del gasto CCAA,
Ayuntamientos y Diputaciones, con un egoísmo y una insolidaridad atroces, actúan como si el tema no fuese con ellos. Lo dicho al principio. El TITANIC se
hunde, es cuestión de meses la suspensión de pagos como nación y/o la quiebra de parte del sistema financiero.

El bunker de Zapatero
Antonio Pérez Henares. Periodista Digital  3 Mayo 2010

La situación del presidente y su gobierno se parece cada día más a la de un estado mayor metido en un bunker dentro del cual pareciera que no son conscientes
de lo que fuera pasa y de en que situación de angustia viven los demás. El jefe sueña divisiones triunfantes y los ayudantes en vez de contarle la verdad le
regalan el oído con “brotes verdes”.

La semana ha sido aplastante en lo económico y delirante en lo político.Lo del PSC es para un análisis serio y preocupado no solo para el propio PSOE sino
para la vertebración del Estado. La EPA con ese 20% de paro superado, la rebaja de la calificación de la deuda de España, el fantasma griego sobre la bolsa
tuvo el reflejo , uno más, de una nueva encuesta que le decía que el 80% de la población no sólo no confía ya en el sino que esa desconfianza es un estado de
ánimo que golpea el futuro. Esa es la realidad. Atroz pero que sigue queriéndose negar con apelaciones a que en cualquier momento sucederá el milagro y se
empezará a arreglar todo por obra de birlibirloque. Como clavo ardiendo se filtra por anticipado que el paro en el INEM bajó un poquito en abril, que mejor
es, pero que donde se oculta la estacionalidad y la Semana Santa con el tirón de los servicios. Ya nos gustaría que no fuera flor de un día o de unos cuantos
meses. Ya les gustaría, más que a nadie, a los que buscan trabajo. Pero todo indica que no, que será efímero y el listón de los 5 millones de parados ya
aparece más cercano que aquel de 4 que se apostaba no se sobrepasaría nunca.

En el bunker con Zapatero están también, como fieles aliados, unos sindicatos autistas que, con la que está cayendo, siguen enrocados en sus posiciones
inmovilistas y cada vez más alejadas de aquellos a quienes pretenden representar. No es de extrañar que al mitin no fuera mas que un puñado, seis mil dicen.
¿Pero como van a acudir? ¿A que le hablen de juez Garzón y de la Memoria Histórica, como les hablaron, en vez de sus problemas reales y cotidianos?.

El bunker tiene su propia dinámica que está , ante todo y sobre todo, enmarcada por la ensoñación ilusoria de lo que sucede en el exterior. Dentro las voces,
el fuego continuo que golpea hogares y trabajos, no llegan. Se suponen poco menos que propaganda enemiga a la que hay que hacer oídos sordos y hasta la de
los más fieles a nada que quieren poner un átomo de realismo (como quiso hace El País durante el fin de semana) pueden pasar, en un verbo a considerados
desleales traidores.

Es ya una evidencia que España está viviendo un momento crítico y decisivo. Que no sólo nos estamos jugando el penoso hoy sino un mañana al que puede
afectarse de manera cada vez más grave y por más tiempo. No están los tiempos para encerrarse en el bunker y trazar planes irrisorios sobre el papel que
duran lo que todos los globos sondas que llevamos viendo volar desde hace años. Están para enfrentarse con decisión y coraje a lo que sucede. Pero para eso,
cada vez está más claro, no podemos contar con Zapatero. El sigue a los suyo, a emitir cada cierto tiempo, una humareda por las troneras del bunker.

CON LUPA
Catalina II y el príncipe Potiomkim
Jesús Cacho. El Confidencial  3 Mayo 2010

“Estamos jodidos con mi paisano Zapatero”, escribe un lector de El Confidencial esta misma semana. “Lo conozco mucho personalmente, porque tomé vinos con él
por el Barrio Húmedo leonés y más de una vez viajamos juntos en coche, con otros diputados, desde Benavente a Madrid. Nunca dio la impresión de ser muy
listín, pero lo que siempre me admiró fue su condición de gorrón recalcitrante: José Luis ni ponía coche, ni hacía ademán de pagar el peaje, y mucho menos
sacar la cartera si teníamos que visitar una gasolinera. Todos pagábamos menos él. Alguno se descaraba y le afeaba la conducta, pero el tío se hacia el
distraído y hasta la próxima. Y si te lo encontrabas en el bar del Congreso, se escabullía para no tener que invitarte a un café. Nada de nada. Y nunca. Un
caso de libro de no saber andar por la vida. De modo que estamos superjodidos, Jesús, porque si éste tiene que arruinar España para seguir en el machito, lo
hará, no te quepa la menor duda”.

Más allá del valor de lo meramente anecdótico, el relato pone en evidencia un rasgo definitorio del carácter de un hombre preocupado por sí mismo y su
carrera, con desprecio de todo lo demás. Un hombre todo ambición, desde luego, pobremente pertrechado, en lo que a cualificación intelectual y experiencia
profesional se refiere, para la tarea de presidir el Gobierno de un país desarrollado, a quien de pronto el edificio se le ha venido encima o tal parece. Y a
nosotros con él. Habían repetido hasta la saciedad que nunca llegaríamos a tasas de desempleo del 20% de la población activa. Ya la hemos rebasado. Un país
donde 20 de cada 100 personas que quieren trabajar no pueden, es un país enfermo, aquejado por graves problemas estructurales y obligado a movilizarse frente
a una situación que cualquier sociedad libre calificaría de emergencia nacional. Ahora, el eslogan oficial que el aparato de agitación y propaganda de
Moncloa ha empezado a expender en plaza pública es que nunca llegaremos a los 5 millones de parados. Ojalá acierten, por una vez, aunque todo apunta a que a
final de año estaremos por encima de ese nuevo tope. Si el Gobierno Zapatero fuera tan bueno gestionando la economía española como lo es mintiendo y/o
enmascarando la realidad, España sería el país más rico del mundo y los españoles nadaríamos en la abundancia.

El mismo miércoles en que se conoció “por error” la EPA del primer trimestre del año, la agencia Standard & Poor's volvió a rebajar el rating de España un
grado, desde AA+ hasta AA, manteniendo, además, la perspectiva negativa para la deuda pública de nuestro país, lo que indica que podría haber nuevas rebajas
en el futuro, un movimiento que sigue a la decisión de la misma agencia de degradar hasta el nivel de bono basura la deuda griega y portuguesa. El mundo
empresarial y financiero español vive desde entonces en una permanente sensación de pánico. “Esto se va a la mierda”, es la expresión más oída estos días en
labios de gente muy principal. Sería interesante, por eso, conocer lo que el Banco de España sabe sobre la salida de capitales al exterior, aunque tal vez
sea mejor no mentar la cuerda en casa del ahorcado. Como viene ocurriendo con un Gobierno de indigentes como el que preside Rodríguez Zapatero, lo peor es
que esto se veía venir. Y también lo que está por llegar.

El Tesoro Público como pozo sin fondo
Lo hemos reiterado en esta columna casi hasta la saciedad. Desprovisto desde la entrada en la UE del mecanismo del tipo de cambio como palanca amortiguadora
de los shocks de oferta y de demanda a los que se enfrentaba la economía española tras el estallido de la crisis, el Gobierno tenía que haber acometido de
urgencia, ya en 2008, el saneamiento integral del sistema financiero, particularmente en lo que al subsector de Cajas se refiere, como requisito ineludible
para que el crédito hubiera vuelto a fluir hacia particulares y empresas. De forma paralela o inmediatamente después, en todo caso en 2009, el Ejecutivo
tendría que haber acometido un plan de ajuste drástico del gasto público, enviando a los mercados un mensaje de austeridad imprescindible para seguir
contando con su confianza a la hora de financiar un déficit público que se te ha ido de las manos porque, José Luis, siempre pensaste que el Tesoro Público
era una especie de pozo sin fondo (de un superávit de las cuentas públicas del 2,7 pasamos en un santiamén a un déficit del 11,4), del que se podía tirar ad
aeternum para satisfacer el apetito de subsidios de los grupos que te sostienen en el Poder. Y, finalmente, tendría que haber acometido un plan liberalizador
integral, basado en esas reformas estructurales por las que viene clamando cualquier profesional de la Economía desde hace tiempo, entre ellas, pero no solo
ella, una reforma laboral que ayude a crear puestos de trabajo, no a destruirlos, asunto, José Luis, al que se opone frontalmente tu ministro de Trabajo en
la sombra, el señor Méndez.

Entre refinanciaciones y créditos nuevos, España necesita emitir este año deuda pública por importe de 215.000 millones. ¿Quién la comprará?
Nada se ha hecho en este sentido. Todo sigue pendiente. Al dramatismo de la coyuntura, el Ejecutivo ha respondido con actuaciones populistas, fragmentarias e
incoherentes, una política no solo ineficaz para combatir el desplome económico, sino incapaz de insuflar la imprescindible confianza en los agentes
económicos sobre una pronta recuperación. El resultado del aumento del binomio gasto/déficit público no solo no ha servido para aminorar la trayectoria
bajista del ciclo, sino que ha creado, además, una situación lesiva para la recuperación de la economía, cuya financiación se traducirá en una reducción de
los recursos disponibles para el sector privado, lo que a su vez generará un efecto contractivo adicional. Por si esto fuera poco, la acumulación de deuda
pública y privada en un entorno de recesión y de restricción crediticia amenaza con cerrar a cal y canto los flujos de crédito internos y externos a la
economía española. En ausencia de un giro radical de la política fiscal, España se enfrenta a una crisis de deuda, esto es, a una eventual suspensión de
pagos técnica como ya sucedió con el Reino Unido en 1976 y ahora mismo amenaza a Grecia. El dead line está ya muy cerca: el mes de julio,

¿Dónde está el problema? En la desconfianza radical que se ha instalado entre inversores, analistas y mercados en general sobre la capacidad del Gobierno
Zapatero para hacer frente a la situación. Le ha costado, cierto, pero el ancho mundo ha terminado por darse cuenta de la calidad del paño que los españoles
guardábamos en el arca de Moncloa. Arranque de un artículo aparecido en France-Soir el 14 de marzo pasado: “Han tardado seis años en descubrir que detrás de
la sonrisa de Zapatero sólo había un mal gobernante, pero los principales líderes europeos ya conocen al presidente español, al que dan de lado y consideran
un político dañino para España y para Europa”. La rebaja del rating de la deuda española significa, de entrada, que va a ser más difícil refinanciar esa
deuda, y además a un mayor coste. Y que tanto las Administraciones como las empresas, por no hablar de los particulares, van a tropezar con creciente
dificultades para conseguir crédito y van a tener que pagarlo mucho más caro.

Un grado de cinismo difícilmente soportable
Entre refinanciaciones y créditos nuevos, España necesita emitir este año deuda pública por importe de 215.000 millones. ¿Quién la comprará? ¿A qué precio?
El Gobierno había anunciado para este viernes un magno plan de recorte del gasto en la Administración del Estado. Era un buen punto de partida para calibrar
hasta qué punto el insensato que nos Gobierna estaba concernido por la situación y decidido por fin a tomar medidas drásticas. A la hora del almuerzo, sin
embargo, la montaña del Consejo de Ministros parió, por boca de las dos vicepresidentas, un ratón paticorto y bobalicón: suprimir 32 altos cargos y reducir
en 29 el número de empresas participadas por el grupo SEPI y los ministerios, todo ello para ahorrar… ¡16 millones de euros al año! Definitivamente esto no
tiene remedio. Carente de voluntad política para afrontar el ajuste necesario, prisionero como es del voto más radical y menos dinámico de la sociedad, José
Luis Rodríguez Zapatero es incapaz de gestionar una crisis como la que padecemos. Estamos gobernados por un necio, irresponsable y dogmático, y solo cabe
esperar el milagro de un adelanto de las generales -cuanto antes mejor-, y pedir a los mercados que se apiaden de nosotros.

Y blindarse ante la sensación creciente de falta de respeto. Cada día resulta más difícilmente soportable el grado de cinismo que exhibe el Ejecutivo a la
hora de tratar de enmascarar la situación. “Son medidas rotundas” (De la Vega el viernes, al referirse a los 16 millones de marras). “No es el momento ya de
hablar de crisis económica" (Elena Salgado). Es evidente que un Gobierno, cualquiera, está obligado a transmitir serenidad y confianza aun en las condiciones
más difíciles, pero de ahí a tratar a los gobernados como tipos obtusos a los que se puede manipular a placer media el abismo que separa la vergüenza torera
de la indecencia más absoluta. Todo en este Gobierno es embeleco. Cartón piedra. Propaganda. Herederos de aquel príncipe Potiomkim, capaz de tomar las
medidas necesarias para que los territorios que la emperatriz Catalina II visitaba (caso de un célebre viaje a la Crimea recién anexionada en 1787)
pareciesen más ricos y poblados de lo que eran en realidad, llegando incluso a construir falsos pueblos. También a nuestra castiza Isabel II le engañaron con
algo parecido. En la España del 2010 todos somos tratados como Catalina II por su Grigori Potiomkim. Con Garzones como reclamos y conflictos civiles que
ganar setenta años después de perdidos. Y mucha legislación radical: Ley de Igualdad de Trato, Ley de Libertad Religiosa… Es lo que se nos viene encima, lo
que nos espera de aquí al final de la Legislatura. Lo que sea necesario para enmascarar su incapacidad para sacar al país del atolladero.

Generaciones perdidas
José María MARCO La Razón  3 Mayo 2010

Somos muchos los españoles que hemos vivido varias crisis económicas. Algunos incluso nos pasamos la vida entera en crisis hasta finales del siglo XX, cuando
se inició una etapa de recuperación que quedó truncada en 2008. Tenemos por tanto datos y sobre todo experiencias, que nos permiten analizar esta que estamos
viviendo. En los años ochenta, por ejemplo, el Gobierno socialista de Felipe González se enfrentó a la crisis con medidas de liberalización interna en el
mercado de trabajo, los alquileres y los horarios comerciales. También procedió a una reconversión industrial de envergadura, con enfrentamientos brutales.
La oposición sindical, escenificada en la huelga general de 1988, acabó con aquella ola reformista.

El Gobierno de Zapatero aprendió esta última lección y se ha enfrentado a la nueva crisis de forma muy distinta. Desde el primero momento, los sindicatos de
clase, en particular UGT, han sido los principales interlocutores de Zapatero. En consecuencia, el Gobierno socialista sigue las pautas de los sindicalistas.
Esto se traduce en el inmovilismo absoluto. No se ha emprendido ni una sola reforma porque las reformas siempre tienen algún coste social o, como dice la
retórica del socialismo de Rodríguez Zapatero, ponen en peligro los derechos. Como esto aboca a una sangría monumental en puestos de trabajo, primero
temporales y ahora fijos, se recurre al dinero público y a la deuda, que hipoteca a los españoles para muchos años. También se lanzan programas de obras
públicas –coyunturales, en general– y el PER andaluz se extiende a todo el país. Los parados reciben prestaciones que les permiten sobrevivir y en algunos
casos, por acumulación de ayudas, salir adelante más que dignamente. Todo se basa en resistir hasta que lleguen tiempos mejores. ¿Llegarán alguna vez?

Hay factores nuevos, que alejan esta posibilidad. El primero, el desgobierno interno, fruto de un Estado de las autonomías con un gasto desaforado, fuera de
control. Otro es que ya no tenemos una divisa propia que nos permita la devaluación que compensaba la falta de competitividad interna. Y un tercero es que el
mundo es mucho mayor que hace veinte años y competimos con economías como las asiáticas, infinitamente más dinámicas y trabajadoras que nosotros. Por si todo
esto fuera poco, Zapatero ha seguido una política cargada de ideología. El adversario político, fuera de cualquier posible referencia a sus propuestas
concretas, es por naturaleza de ultraderecha y por tanto está automáticamente invalidado por oponerse a lo que el nuevo socialismo significa.

Esta dinámica de enfrentamiento continuo, para desgastar al adversario político y movilizar a los propios, ha funcionado bien hasta ahora. Seguramente ya no
será capaz de compensar los efectos de una crisis de fondo, que se ha instalado entre nosotros de forma duradera. En cambio, ha hecho imposible cualquier
pacto que hubiera podido contribuir a sacarnos de este trance y ha hecho muy difícil la aplicación de políticas de reforma, convertidas en un tabú
ideológico. En unos años, Rodríguez Zapatero ha echado a perder España para dos generaciones.

1 de Mayo
Yo, difunto
Pedro de Tena Libertad Digital  3 Mayo 2010

Al principio, consideré seriamente titular este comentario usando la palabra cinismo,pero luego caí en la cuenta de que a este tipo de personas que dirigen
el PSOE actual, la coherencia, la honestidad intelectual y moral, la verdad y la decencia le importan un rábano. Entonces, ¿para qué esforzarme inútilmente
en subrayar una y otra vez que lo que hacen es inmoral e incoherente pareciendo un Sísifo subiendo y bajando la montaña? Mucho mejor es reírse, disfrutar con
el espectáculo que un grupo de desalmados está ofreciendo a la historia de España, profusa en desgarros pero poco habituada a reírse de sí misma. La última,
la que motiva este artículo, es que dirigentes socialistas hayan acudido a la tradicional y traicionada festividad del Primero de Mayo. No me digan que no es
chistoso que el partido del Gobierno, el Gobierno responsable de una situación pavorosa para el empleo en España, se manifieste con los sindicatos regados
previa y suculentamente con dinero público –esto es, con dinero de todos, también el de los que no somos afiliados, de quienes no pensamos como ellos e
incluso de los empresarios–, a favor del empleo y otras cosas. Es que es de guasa.

Decían que era imposible ir en la procesión y repicar. Los que tal cosa dijeron no conocían al partido de Zapatero y su pequeña oligarquía interna. La falta
de escrúpulos lógicos que blanden, lo mínimo que debe despacharse en respeto a los ciudadanos, les hace posible tocar la campana y empuñar la vela.
Imagínense al primer ministro griego y a su partido manifestándose con los sindicatos por la situación de ruina de la economía helena que ellos mismos han
provocado. Pues si Zapatero y Griñán –que en Sevilla se ha visto a ex consejeros socialistas de la Junta vestidos de ugeteros en la mani del sábado–, fueran
alguien en Grecia, los primeros en salir a las calles de Atenas con carteles de "fuera los causantes de la crisis", serían ellos mismos. Por cierto, el
insigne líder griego, dijo hace dos días que "esta carga, la griega, no sólo debe ser soportada por Grecia, sino por Europa, y quizás por la humanidad
entera". Hay gente con tanta cara o más que la oligarquía de Zapatero.

Pero hablaba de sonrisa, de risa abierta, de carcajada incluso. Un poco amarga, cierto, pero risotada; primero, por cómo tratan a su propia parroquia. Están
tan seguros de que la fe del carbonero que han depositado en ellos es tan ciega y tan constante que da igual lo que les digan. Si les dicen blanco, les
seguirán. Y harán lo mismo si les dicen negro. Y lo que es peor, les seguirán de todos modos aunque vean con claridad que es negro lo que es negro y no
blanco o viceversa. Para estas situaciones, existe el antídoto adecuado: "Sí, sabemos que son unos sinvergüenzas pero lo importante es el Partido y que la
organización no pierda puestos en el ranking electoral". ¿Consecuencia? Nada se mueve, todo sigue igual. Parménides se orina sobre Heráclito, padre, se ha
dicho, de la dialéctica hegeliana, esto es, marxista.

Esto es herencia del marxismo y del leninismo. Los anarquistas de Proudhon y Bakunin ya vieron muy claro lo que se avecinaba con la gente de Marx desde las
turbias polémicas de la I Internacional en las que se trataba, como fuera, de excluir a los libertarios, los únicos que trataban de razonar acerca de las
inconveniencias de las organizaciones férreamente centralizadas y burocratizadas. "No hay peor dictadura que la se ejerce en nombre del pueblo", escribió el
ruso con una clarividencia de profeta. No hay individuos sino clases, luego la persona como tal no es merecedora de respeto más que si sirve al destino
histórico de clase. ¿Quién define ese destino? El partido. Pero como arguyó Trotsky cuando fue consciente de la tragedia, el partido es el comité central, el
comité central es al comité ejecutivo y el comité ejecutivo es el secretario general. O sea, sólo uno. En nuestro humilde caso histórico, Zapatero.

Pero el carcajeo deriva también de cómo tratan al resto de los españoles. Les importa un bledo la lógica porque les importa un bledo la gente y les importa
un bledo la democracia. Si hay algo que tengo cada vez más claro es la relación esencial e insustituible de la democracia con los razonamientos lógicos
derivados de la ciencia de Occidente. Si las emociones, por positivas que sean en otros ámbitos, sustituyen a los argumentos racionales en la articulación de
una democracia moderna, es que estamos al borde de involuciones autoritarias. Cuando esta oligarquía, que no es todo el PSOE pero que domina a todo el PSOE,
se permite incluso salir de manifestación por empleo y con los sindicatos después de la que han liado en la economía española y las familias de 4.612.000
ciudadanos que están en el paro, es que estamos ya a los pies del esperpento más encanallado.

¿Y la oposición? Es la única esperanza de que el rumbo perdido vuelva a España, pero... esa otra oligarquía, dado que los partidos españoles desconocen la
democracia interna en su funcionamiento, no da señales de vitalidad. Hiberna, dormita, pasa de largo para no despertar, se supone, a las masas socialistas
que podrían volver a dar la victoria al Iluminado. A algunos nos parece que si después de una charlotada como la protagonizada por los gobiernos socialistas
de Zapatero y Griñán en esta manifestación del Primero de Mayo de 2010, se persiste en la calma chicha, entonces es que tenemos lo que nos merecemos y hay
que aprender a aguantarse y a joderse, el famoso agua y ajo de la sabiduría popular andaluza.

En esta tesitura y con una carcajada aceda dejándome sin palabras, diré como El Estrafalario en Los cuernos de don Friolera: Soy como aquel mi pariente que
usted conoció y que una vez, al preguntarle el cacique qué deseaba ser, contestó: ‘Yo, difunto’. Esto es, políticamente difunto.

Cataluña versus España
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC  3 Mayo 2010

Zapatero no va a tener la suerte de Tomás. De esta cogida del Estatuto, no sale de la enfermería. Lo que tampoco es un consuelo. De esta, nadie va a salir
bien.

La irresponsabilidad de los socialistas al aprobar el Estatuto (incluidos Bono, Leguina y Guerra) no tiene nombre. Aceptaron la inconstitucionalidad del
texto a sabiendas. Pensaron que las inconsecuencias de la Constitución al dejar abierto la fórmula del Estado, podían quedar resueltas mediante un pacto
político. Por esa razón Maragall sacó adelante a Zapatero y con ello desbordó a Pujol. El texto fue aprobado por el Congreso y refrendado por la sociedad
catalana (el porcentaje no anula la consulta). El inmenso fallo del PSOE fue dejar al margen a un partido de diez millones de votos... y despreciar un
tribunal nombrado por los partidos al que se le otorga nada menos que la última palabra sobre la constitucionalidad de las leyes.

¿Se salva de la quema el PP? Al aceptar las propuestas de otros Estatutos (el valenciano, por ejemplo) hizo bueno el catalán. El relativismo político del PP
quedó claro con la aceptación de la región andaluza en «realidad nacional» y su «relativismo constitucionalista» llega a la grosería cuando nos amenaza con
hacer pactos con CiU en el caso de que no consiga la mayoría absoluta en 2012.

Ante una catástrofe de estas dimensiones algunas de las gentes del PP se consuelan con un posible enfrentamiento entre el PSOE y el PSC. Aún no se han
enterado de que la apuesta socialista consiste en gestionar una España rota, esto es, confederal. Otros piensan que socialistas y nacionalistas han llegado
al límite y que, en el caso de que la sentencia declare la inconstitucionalidad de un alto número de artículos del Estatut, deberán aceptarlo o echarse al
monte de la desobediencia civil. ¿Acaso no se echaron el monte hace años? ¿Acaso no crece día a día el unitarismo de Cataluña frente a España?

MÁS EMPLEADOS PÚBLICOS QUE EMPRESARIOS
¿Quién dijo crisis? Las CCAA fichan más de 82.000 empleados hasta marzo
La sangría laboral ha expulsado a más de 4,6 millones de parados del mercado y las quiebras empresariales se suceden día tras día, pero las CCAA no conocen
la crisis: en el primer trimestre han disparado las contrataciones. En España hay más empleados públicos que empresarios.
LORENZO RAMÍREZ Libertad Digital  3 Mayo 2010

La sangría laboral ha expulsado a más de 4,6 millones de parados del mercado y las quiebras empresariales se suceden día tras día, pero las CCAA no conocen
la crisis: en el primer trimestre han disparado las contrataciones. En España hay más empleados públicos que empresarios.

La última Encuesta de Población Activa (EPA) elaborada por el INE ha vuelto a constatar la fiebre derrochadora de las comunidades autónomas, dejando a un
lado la austeridad necesaria para cerrar el agujero en las cuentas públicas y sentar las bases de la recuperación económica.

El mercado ha expulsado a más de 4,6 millones de personas, que se convierten en parados con pocas posibilidades de encontrar un puesto de trabajo en empresas
privadas debido a la rigidez de la normativa laboral, al mismo tiempo que los gobiernos regionales disparan las contrataciones "a dedo" a costa del dinero de
los contribuyentes e incorporan empleados que aprobaron sus oposiciones en 2009.

Según los datos oficiales, las comunidades autónomas han contratado 82.200 empleados públicos más en el primer trimestre de este año, mientras que el Estado
redujo las plazas disponibles en 23.800 personas y los ayuntamientos en casi 5.000. Y no piensen que los nuevos asalariados de los gobiernos regionales
tienen contratos precarios. Más bien todo lo contrario, ya que el volumen de trabajadores públicos indefinidos ha crecido en 70.000 personas en el último
año.

Al cierre de marzo, los datos publicados por el INE certifican, además, la estatalización de la economía española: el sector público engorda a costa del
privado. De hecho, se ha llegado a un punto en el que hay más empleados públicos que empresarios. Frente a los 3.088.400 trabajadores de Estado, CCAA y
ayuntamientos contabilizados al cierre del primer trimestre hay 2.927.800 emprendedores.

Esta cifra supone que el principal motor de la creación de empleo productivo (el privado) pierde la batalla contra el mayor lastre que puede tener una
economía en su camino hacia la competitividad y la eficiencia (el público).

En cuanto al sexo de los nuevos empleados públicos, la campaña feminista de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, en el mercado laboral parece estar
cosechando notables éxitos. En concreto, hay 1.667.100 mujeres trabajando para Estado, CCAA y ayuntamientos, mientras que los hombres ascienden a 1.421.300.

Por grupos de edad, el mayor número de asalariados públicos costeados por los contribuyentes tienen entre 40 y 49 años (1.007.100 personas), seguidos por los
que se encuentran entre los 50 y 59 años (808.600) y los que tienen entre 30 y 39 (760.200).

El número de funcionarios rompe por primera vez la barrera del 20%
Carlos Sánchez El Confidencial  3 Mayo 2010

La crisis no da tregua en términos de desempleo, pero el sector público continúa con su propia inercia al margen de la economía. Hasta el punto de que, por
primera vez, el número de trabajadores al servicio de alguna de las administraciones públicas ha roto la barrera del 20% de los asalariados. O dicho con
otras palabras. La Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre refleja que 3.088.400 trabajadores están empleados por el Estado, lo que
representa, en concreto, el 20,2% de la población ocupada por cuenta ajena.

Esto significa que desde que comenzó la recesión -primer trimestre de 2008- el sector público, incluyendo tanto el administrativo como el empresarial, ha
aumentado sus plantillas en 215.200 empleados. En el primer trimestre de este año, incluso, ha crecido en 22.700 empleados, dando lugar al segundo mayor
registro de todo los tiempos tras los 3.101.900 trabajadores alcanzados en el tercer trimestre del año pasado. Por el contrario, en el sector privado se ha
producido una impresionante caída del empleo, como pone de manifiesto que en apenas dos años la economía española ha destruido nada menos que 1.779.300
puestos de trabajo asalariado.

La explosión del empleo público en los últimos años ha sido, sin embargo, poco homogénea. Y eso explica que en la España de las autonomías convivan regiones,
como Extremadura, donde nada menos que el 33,3% de los asalariados trabaja para la Junta; mientras que es Cataluña este porcentaje se reduce al 16,1%. Es
decir, menos de la mitad.

El caso extremeño es especialmente significativo debido a que ni siquiera en los años de fuerte expansión económica -2006 o 2007-, el empleo público se ha
situado por debajo del 30% de la población asalariada en la región. Esto quiere decir que no se trata de un hecho extraordinario que responda a una
estrategia de política económica para esquivar de la recesión, sino que hay que vincularlo a un fenómeno de carácter estructural que hace que uno de cada
tres extremeños trabaje para el gobierno que dirige el socialista Guillermo Fernández Vara. De hecho, desde que comenzó la recesión el empleo público
extremeño ha crecido dos puntos porcentuales, hasta el citado 33,3%.

Los datos de la EPA reflejan, igualmente, que otras dos comunidades autónomas gobernadas desde hace casi 30 años por el Partido Socialista -Castilla-La
Mancha y Andalucía-, son las que tienen mayor proporción de empleo público: 26,1% en el primer caso y un 23,5% en el segundo.

El caso de la Comunidad de Madrid
En el lado contrario se encuentran Cataluña, Comunidad Valenciana y La Rioja, donde menos del 17,2% de los asalariados trabaja para el gobierno regional.
Incluso Madrid, donde se concentra gran número de funcionarios vinculados a los servicios públicos centrales del Estado: fuerzas armadas, judicatura o
departamentos ministeriales, tiene menos empleados públicos que la media del país, lo que indica el perfil eminentemente privado de la actividad económica en
la región.

El caso contrario es el de Ceuta y Melilla, pero su singularidad territorial puede explicar que en el primer caso el empleo público represente nada menos que
un 53,3% de la población asalariada, mientras que en Melilla el porcentaje es del 48,9%. Es decir, que la mitad de los ocupados en ambas plazas trabaja para
el Estado.

El caso extremeño no es solamente peculiar por la cantidad de empleo público, sino también por la calidad; aunque en sentido negativo. Según la Encuesta de
Población Activa nada menos que el 35,6% de los asalariados del sector público de Extremadura tiene un contrato temporal. Se trata de un porcentaje incluso
muy superior a la media nacional (23,7%), incluyendo empleo público y privado. Para hacerse una idea de lo que representa esa cifra sólo hay que tener en
cuenta que en La Rioja el porcentaje apenas llega al 14,7%. Es decir, 21 puntos porcentuales menos.

La intensa utilización de la contratación temporal en Extremadura parece tener que ver con una forma de salvar las restricciones presupuestarias, lo que
permite contratar aunque no haya crédito aprobado. Como consecuencia de todo esto, se produce un fenómeno sin parangón respecto de otras regiones del país.
Extremadura cuenta con una población activa (suma de los ocupados y los parados) equivalente a 486.100 trabajadores, pero únicamente 195.800 (apenas el 40%)
trabaja para el sector privado. El resto o está empleado en la Junta o se encuentra en situación de desempleo. Y no hay que olvidar que aquellos que reciban
una prestación económica cobran, por lo tanto, de la Administración central.

Gabilondo: "Hasta donde conocemos, el castellano en Cataluña no tiene ningún problema"
"Si la comunidad educativa y las autonomías apuestan por el pacto nos pensaremos si compensa que salga adelante sin el apoyo del PP", explica el ministro de
Álvaro Rubiowww.lavozlibre.com  3 Mayo 2010

Madrid.- En medio de la polémica suscitada por el pacto educativo, en el que la lengua se ha convertido en uno de los puntos más conflictivos, el ministro de
Educación, Ángel Gabilondo hace balance sobre este aspecto y asegura en una entrevista a ‘El Periódico’ que "la enseñanza del castellano en Cataluña no tiene
ningún problema", hasta donde ellos conocen.

Asegura que desde la OCDE, ni desde el Consejo Escolar del Estado, ni desde Europa “nunca les han dicho que España tenga un problema de lenguas y que si lo
han tenido es por "no conocer más".

Pese a la supuesta falta de conocimiento, Gabilondo ha asegurado que está dispuesto a hacer evaluaciones de diagnóstico y confiesa que velará para que todo
el mundo se exprese bien en la lengua española y la de su autonomía.

Respecto a la situación en la que se encuentra el pacto educativo actualmente ha asegurado que se trata de un texto que recoge 11 objetivos, 148 acciones y
es resultado de un gran debate social y político. Ángel Gabilondo defiende que han logrado el "máximo consenso posible, aunque ahora están todos tanteando su
posición", una postura que deberán definir antes del próximo jueves.

En cuanto a la oposición del PP, ha asegurado que sin el Partido Popular el pacto será "más lento y generará menos confianza sobre la estabilidad normativa".
Finalmente, confiesa que si la comunidad educativa y las autonomías están dispuestas a apostar por el acuerdo se tendrán que pensar "si compensa salir
adelante".

El Gobierno dispara en 231 millones los gastos de personal en un solo trimestre
El aumento de los incentivos y las contrataciones ridiculiza los 16 milllones de ahorro anual en altos cargos
PALOMA CERVILLA | MADRID ABC  3 Mayo 2010

«No han prescindido de la parafernalia que tienen»
La Confederación Sindical Independiente de Funcionarios (Csif) ve con satisfacción el recorte que está emprendiendo el Gobierno de Rodríguez Zapatero de las
empresas públicas y de los altos cargos, pero recuerda que el verdadero y gran despilfarro se encuentra en las Comunidades Autónomas y en los ayuntamientos.
El presidente de este sindicatos independiente, Domingo Fernández, aseguró a ABC que es en estas instituciones de la Administración periférica donde «se
puede y se deben reducir las empresas públicas y los altos cargos». En este sentido, recuerda el caso de Andalucía dónde existe una auténtica «Administración
paralela», cuyas contrataciones escapan del control del Parlamento y que incluso los trabajadores están haciendo el cometido de los funcionarios. Además,
denuncia la corte de asesores que acompañan a los altos cargos. A su juicio, estas administraciones todavía «no han prescindido de la parafernalia que
tienen».

El Gobierno está perdiendo el control del gasto de personal de los 660.000 trabajadores de la Administración del Estado. Aunque el presidente Rodríguez
Zapatero, se empeña en lanzar mensajes sobre la necesidad de aplicar austeridad de las cuentas públicas y el pasado viernes aprobó un plan de reducción de
empresas públicas y altos cargos(que sólo ahorrará 16 millones), los datos oficiales de la Intervención General del Estado sobre la evolución del gasto de
personal en los tres primeros meses de este año, no dejan de ser cada vez más negativos.

Un análisis de estos datos, le ha permitido al Partido Popular llegar a la conclusión de que el Gobierno ha pagado ya 231 millones de euros más de lo
previsto para hacer frente a este gasto, según aseguró a ABC el diputado popular Miguel Barrachina. Las previsiones han saltado por los aires y de la subida
de un 2,7 por ciento que contemplaba el presupuesto, se ha pasado a una subida acumulada, de enero a marzo, del 4,1 por ciento. Así, aunque el Gobierno había
presupuestado para este periodo un total de 5.787 millones de euros, al final ha tenido que desembolsar 6.017 millones.

Mal comienzo
El año comenzó con mal pie, ya que en enero la desviación entre el 2,7 por ciento de subida prevista y el 10,5 de la real fue de un 7,8 por ciento, lo que se
tradujo en un aumento de la partida económica para gasto de personal de 125.387.000 euros. En febrero los datos fueron más positivos para el Ejecutivo y la
situación mejoró, ya que no subió el gasto sino que incluso descendió un 0,6, por lo que la desviación fue negativa, de menos un 2,6. Este mes se ahorró
56.444. 000 euros.

Pero el comportamiento del mes del marzo ha terminado por dinamitar las cifras, ya que la situación se ha descontrolado al contabilizarse una subida del
gasto del 11,3 por ciento. Este desfase de un 8,6 por ciento le ha supuesto al Gobierno un desembolso de 161 millones de euros. El aumento tiene su
explicación en el crecimiento considerable del gasto en personal eventual, un 4,7 por ciento en este mes de marzo, y en los incentivos al rendimiento, un
23,4 por ciento.

En el acumulado del primes trimestre, el Gobierno de Zapatero ha subido los incentivos un 23,4 por ciento y se ha pasado de los 167.014.000 euros que pagaron
en el mismo trimestre de 2009 a los 206.028.000 de este año. En total, la subida ha sido de 39 millones de euros.

La paradoja de esta subida es que tanto el personal eventual -que sube un 4,7- y los incentivos al rendimiento, son dos gastos «perfectamente prescindibles»,
según señala el diputado popular, ya que «responden a una decisión política, que puedes adoptar, o no».

Esta contradictoria política de personal es más llamativa, si se tiene en cuenta la intención del Gobierno de adelgazar la Administración para evitar un
aumento del gasto. Pero los datos no engañan y el Gobierno sigue contratando personal. Según las cifras que maneja el diputado popular, tomando como base los
datos de la EPA (Encuesta de Población Activa), del 31 de marzo de 2008 al 31 de marzo de 2010, en la Administración «se han creado 215.000 empleos, mientras que en el sector privado se han destruido 2.223.000».

A la vista de estos datos, Miguel Barrachina asegura que «da la impresión de que el Gobierno ha perdido el control del gasto de personal en la Administración
Pública y las tasas de reposición no han conseguido contener las plantillas». El diputado popular pone el énfasis en el aumento de los incentivos al
rendimiento y no acierta a entender este crecimiento «cuando los resultados de la gestión del Gobierno son desastrosos».
Los populares no se van a quedar en la frialdad de las cifras, sino que ya están preparando una batería de preguntas al Gobierno para que explique «tanto el
desfase como los inexplicables incentivos».

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Estatut
La danza de los ineptos
Emilio Campmany Libertad Digital  3 Mayo 2010

Desde que se supo que María Emilia Casas no era capaz de sacar una sentencia que salvara la constitucionalidad del estatuto de Cataluña con apenas un tirón
de orejas, los socialistas catalanes no paran de aparentar que se pelean con sus correligionarios del resto de España. Para que la escena sea creíble se han
dedicado a exigir algunas estupideces, que, además de serlo, se contradicen unas a otras. Piden que el Tribunal Constitucional se abstenga, porque ningún
juez puede resolver acerca de la constitucionalidad de una ley que, como el estatuto, ha sido aprobada por dos parlamentos y ratificada en referéndum. Piden
que se renueven los cargos del Tribunal que se encuentren vencidos. Y piden que los magistrados cesen automáticamente una vez transcurrido el plazo para el
que fueron nombrados.

Y en todo esto caen ahora. Podían haberlo dicho antes. Podían haberse opuesto a que se prorrogara indefinidamente el cargo de María Emilia Casas, que, junto
con otros, tenía que haber cesado a finales de 2007. Es tan burdo, tan obvio, tan grosero lo que quieren, que vergüenza da explicarlo. Creyeron que este
tribunal, con algunos cargos caducados y el de la presidenta prorrogado gracias a una ley inconstitucional, les daría la razón. Ha resultado que, como de
ninguna manera la tienen, ni siquiera éste tan favorable a los socialistas es capaz de bendecir un producto tan ínfimo como el estatuto que han aprobado
socialistas y nacionalistas al alimón. Y ahora es cuando se acuerdan que hay magistrados con cargos caducados, empezando por la propia María Emilia Casas,
máxima valedora del perturbador texto.

Qué bonito. Jueces ad hoc, tribunales ad hoc y leyes ad hoc. Encima tienen la cara dura de filtrar que ahora lamentan no haber contado con el PP,
reconociendo implícitamente que la mejor forma de saltarse la Constitución a la torera es hacerlo por consenso, como tantas otras veces han hecho.

Pero ¿qué hay detrás? ¿Tan necesario es el estatuto para Cataluña? En absoluto. Lo único que hay es que los socialistas quieren ganar las elecciones
autonómicas de este otoño y una sentencia desfavorable les colocaría a las puertas del batacazo. Al menos tienen la ventaja de que CiU está casi tan
comprometida con el estatuto como el PSC y no tiene más remedio que subirse a ese carro de disparates que conduce Montilla. Hay que ver lo torpe que estuvo
Artur Mas. Habiendo tenido la oportunidad de desentenderse de ese bodrio que es el estatuto de Cataluña y pudiendo haber tenido ahora la oportunidad de decir
"ya lo dije yo", se dejó convencer por Zapatero y ahora se ve obligado a acudir al grito de zafarrancho de Montilla para que el de Iznájar salve la cara.

Así que todos tienen que mantenerse en movimiento perpetuo hasta que las urnas se abran. Mientras los socialistas catalanes bailan el minueto con los del
resto de España, Mas y Durán danzan su propia zarabanda haciendo como que están muy enfadados con el Constitucional y la Esquerra, que no sabe llevar el
paso, se tira al monte a ver si así no se estrella definitivamente este otoño.

Todos quedan así expuestos, ad exhibendum, con su inepcia a la intemperie, pataleando, gimoteando y amenazando enrabietados, huérfanos de sentido común y
ayunos de razón. Como siempre se dice que cada pueblo tiene los gobernantes que se merece, los catalanes deberían plantearse si será verdad que merecen esto.

La defensa del Estatut como agenda
3 Mayo 10 - M. Pardeiro/M. Sanuy La Razón  3 Mayo 2010

El president encargará hoy al tripartito que redacte una reforma de la ley del TC en el Senado. El jueves se entrevistará con Rajoy en la Generalitat

BARCELONA- Uno de los mayores objetivos, si no el mayor, que José Montilla se propuso al comienzo de la Legislatura fue demostrar que nadie como él va a
defender el autogobierno de Cataluña. Montilla prestó poca atención a la amenaza del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatut durante los tres primeros
años de su Gobierno –«hay sentencias que tardan seis o siete años», decía–, pero ahora, inmerso en la recta final del mandato, el presidente de la
Generalitat ha dado un paso al frente para erigirse en el líder de la ofensiva catalana en defensa del Estatut.

El quinto intento fracasado del TC para dictar sentencia fue el pretexto perfecto para que Montilla moviese ficha hace dos semanas. Ahora, el presidente
catalán tiene la oportunidad de convertirse en el centro de muchas miradas, puesto que su agenda de esta semana está centrada en ejecutar buena parte de su
estrategia para poner a salvo el Estatut.

Hoy por la tarde, Montilla recibe en el Palau de la Generalitat a representantes de la Entesa Catalana del Progrés, el grupo de PSC, ERC e ICV en el Senado.
La reunión servirá para escenificar el encargo del presidente de la Generalitat al tripartito de redactar, en colaboración con CiU, una propuesta para
reformar la Ley Orgánica que regula el TC. El frente catalán pretende forzar así la renovación del Alto Tribunal y proceder a un reequilibrio de los
magistrados. Socialistas, republicanos, ecosocialistas y convergentes tienen el reto de que el Senado apruebe una propuesta de reforma del TC siguiendo el
mandato de la resolución que el Parlament aprobó el jueves.

Mañana, el Gobierno de Cataluña celebra su reunión semanal. Será una nueva ocasión para dar a conocer los pasos que el gabinete de Montilla ha realizado.
Pero el plato fuerte de la semana llegará el jueves, cuando el presidente catalán recibirá en el Palau de la Generalitat al líder del PP, Mariano Rajoy. El
tripartito es perfectamente consciente de que la renovación del Constitucional es inviable sin el entendimiento de PP y PSOE. De ahí que Montilla reclamara
una entrevista con Rajoy, de la que, en realidad, no se puede esperar mucho, puesto que el líder del PP no tiene la intención de seguir los tiempos que el
presidente de la Generalitat se marcado a falta de siete meses para las elecciones.

La ofensiva catalana ha provocado tensiones entre PSC y PSOE, las cuales convienen en cierta medida a Montilla porque le permite evidenciar que su partido no
está plegado a los intereses del PSOE. Por eso, el pasado sábado, el presidente de CiU, Artur Mas, aseguró que la «sangre no llegará al río» en la crisis
PSOE-PSC. Los nacionalistas restan credibilidad a sus cuitas. Según la expresión de ayer del secretario general de CDC, Felip Puig, las tiranteces en la
familia socialista no son más que un «exceso de teatro» con trasfondo preelectoral.

De todas formas, la esperanza es lo último que se pierde y, por este motivo, el número dos de Convergencia instó al PSC a romper la «tendencia ancestral de
subordinación» a las directrices de la calle Ferraz. Es la manera de los nacionalistas de poner en evidencia que el PSC nunca romperá la baraja con el PSOE
por mucho que Montilla se empeñe en demostrar que nadie como él defiende a Cataluña.

«Los cuatro presidents»
Montilla podrá reforzar hoy el acento presidencialista que quiere imprimir a su final de mandato acudiendo a la presentación del libro «Los cuatro
presidents», al que también irán Pujol y Maragall.

La traducción de las lenguas co-oficiales costará 600.000€
Un Senado sin vergüenza
Pablo Yañez, Periodista Digital  3 Mayo 2010

Cuando el pasado miércoles se admitía a trámite en el Senado, con el voto favorable de socialistas y nacionalistas, la tramitación de una reforma del
reglamento de la Cámara que permitirá el uso del gallego, euskera, catalán y valenciano, con su correspondiente gasto económico en intérpretes e
infraestructura, sentí rabia por la incompetencia de nuestros representantes. Bien es cierto que la rabia se acompañó de lástima cuando la senadora Pajín
confirmó en su intervención que sus dotes idiomáticas son, como preveíamos, similares a las que ya había demostrado como política.

Como presidente de la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística había hecho entrega esa misma mañana de un escrito al Presidente de la Cámara y a los
portavoces parlamentarios del PSOE y el PP (el día anterior había llegado a todos los senadores), en el que les solicitábamos que se uniesen a una reflexión
conjunta previa a la votación para analizar si realmente la ciudadanía reclamaba una medida como esa.

Nuestra petición cayó en saco roto, y con el único rechazo del Partido Popular, los nacionalistas arañaron en la Cámara Alta un nuevo logro en el chantaje
constante al gobernante, que ha encontrado en el Partido Socialista al chantajeado más feliz que nuestra democracia haya conocido en treinta años.
Si un golpe de cordura no lo evita en lo que queda de tramitación, la reforma saldrá adelante, y Zapatero podrá guardar en su memoria que los únicos puestos
de trabajo que creó en la legislatura son los de los intérpretes que cada mañana irán al Senado a traducir y a permitir entenderse en los plenos a los que en
la cafetería seguirán comentando en castellano el partido de la Champions.

Y lo peor es que no hace falta esperar a la aprobación definitiva, ni a la llegada al Senado de los traductores, ni a realizar el gasto de más de 600.000€
anuales, para asumir que el daño que se hace a la Institución es enorme, como confío, será el cobro de responsabilidades que por actitudes como estas los
ciudadanos realizaremos algún día.

El descrédito de la clase política y de la función de esta en nuestra sociedad se eleva al exponente máximo con medidas como la aprobada el viernes.
A partir de ahora, quienes reivindicamos las lenguas como elementos de comunicación y no como elementos políticos, quienes no toleramos costear con los
impuestos de todos las obsesiones identitarias de unos pocos, vamos a jugar nuestras últimas cartas para que si la lógica pierde la batalla, queden
desenmascarados quienes ganaron y pisotearon la razón con un puñado de soldados sinvergüenzas a su mando.

Desde la Asociación vamos a tratar de crear un estado colectivo de opinión que recuerde a los senadores que como tales, su función es la de servir a los
ciudadanos, y no la de servirse de estos para alimentar batallas identitarias que no cuentan con la atención ni el respaldo de la ciudadanía. Mantendremos la
denuncia en alto para que la sociedad española recuerde que en un momento económico como este, la prioridad de determinados grupos políticos, lamentablemente
mayoritarios, es la de despilfarrar el dinero en antojos alejados de la decencia y la moralidad.

Exploraremos si el conjunto de los senadores socialistas y de su propio partido quiere ser realmente cómplice del atropello y reivindicaremos en función de
su respuesta el pertinente cobro de responsabilidades políticas. Acudiremos a las instituciones europeas, para saber sus reacciones ante lo sucedido tras las
reiteradas peticiones que desde Bruselas invitan al Gobierno de España a contener y racionalizar el gasto público. Y movilizaremos a la opinión pública y a
la sociedad española para decir bien claro que no queremos intérpretes en el Senado, sino un Senado que interprete con dignidad el papel representativo que
los ciudadanos y la Constitución le hemos entregado.

Pablo Yáñez González
Presidente de la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística

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