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Recortes de Prensa    Miércoles 2 Junio  2010

 

La desconfianza toca máximos
EDITORIAL Libertad Digital  2 Junio 2010

Si Zapatero esperaba que con su tardío e insuficiente plan de reducción del déficit los inversores iban a recuperar –aunque fuese levemente– la confianza en la solvencia de España, la realidad ha tardado bien poco en hacer añicos sus esperanzas: este martes, la prima de riesgo de la deuda española, expresada en el diferencial del bono español a diez años con el alemán al mismo plazo, se colocaba nada menos que en 170 puntos básicos, el nivel máximo de los últimos quince años.

Recordemos que el pasado viernes, la agencia de medición de riesgo Ficht rebajaba el rating de la deuda española, tal y como ya hiciera, antes del simulacro de ajuste aprobado por el Gobierno, la agencia Standard & Poor's. Ni entonces ni ahora, el Gobierno debía ni debe arremeter por este hecho contra el mensajero, pues los errores de cálculo que estas agencias hayan podido cometer en el pasado siembre han consistido en un exceso de optimismo, en beneficio del propio Ejecutivo.

La razón por la que el sector público español va a tener que pagar más dinero a los inversores para venderles deuda, y por la que las entidades financieras van a tener más dificultades para cubrir su morosidad y dar créditos a familias y empresas, no es otra que la absoluta incapacidad del Gobierno de Zapatero para solventar el entuerto que él mismo ha provocado. No por lo molesto del pinchazo, las medidas aprobadas por el Gobierno de Zapatero garantizan que se esté inoculando la necesaria medicina: dichos recortes no son sino el maquillaje necesario para encubrir como "plan de ajuste" lo que en realidad no viene sino a consolidar un insostenible despilfarro público. Prueba de ello es que dicho "tijeretazo" de Zapatero pone a salvo la existencia de ministerios inútiles, las subvenciones a sindicatos, patronal y partidos políticos, las ayudas a empobrecedores y liberticidas regímenes del tercer mundo, el ineficiente sector energético o la barra libre al gasto municipal y autonómico. Precisamente en este último y no menos decisivo punto, este martes también hemos sabido que las comunidades autónomas han creado nada menos que 169 entes públicos en plena crisis económica.

No contento con dejar fuera recortes como los que planteamos desde estas mismas páginas, el Gobierno de Zapatero también se ha negado a incluir en su "plan de ajuste" una reforma que, como la destinada a liberalizar profundamente nuestro mercado laboral, resulta del todo imprescindible tanto para acabar con un drama humano como es el paro, como para reducir el déficit y devolver la confianza a la deuda española.

En lugar de ello, el Gobierno ha concedido una nueva prórroga al estéril diálogo social de estos años, y está por ver si Zapatero no lo sustituye con un simulacro de reforma que prácticamente deje las cosas tal y como están.

Lo que no es de recibo es que, ante tanta inoperancia, el ministro de Fomento, José Blanco, tenga la ocurrencia de plantearse, tal y como ha hecho este martes, la "reprogramación" –léase rescisión– de contratos a empresas adjudicatarias que llevan a cabo alrededor de 3.000 obras que ya están en marcha en España. Ya podría el Ejecutivo haberse planteado antes si esas obras eran o no verdaderamente "vitales para el desarrollo", y no hacerlo ahora, a mitad de juego, lo que conlleva un debilitamiento de la seguridad jurídica, aun más letal para la solvencia de España que la repercusión de las obras en nuestras cuentas públicas.

En cualquier caso, ante un Gobierno que también se plantea penalizar el ahorro mediante nuevas subidas de impuestos, no hay que extrañarse de que el deterioro y la desconfianza continúen en aumento.

La burbuja autonómica

Ricardo Carreras www.lavozlibre.com   2 Junio 2010

(gráficos en el original)
El Gobierno central parece que ya se ha dado cuenta de que padecemos una crisis de caballo. Comienza a tomarse en serio lo de recortar gastos. También, siendo optimistas, podemos pensar que realizará en breve alguna reforma en la dirección correcta.

Seguro que se quedan cortos en recortes y reformas, pero algo es algo y menos da una piedra, que diría aquél.
Pues bien, resulta que en España, la mayor parte del gasto está ya en las manos rotas de las comunidades autónomas.

Y éstas parece que todavía no se han dado cuenta de que estamos en crisis. Siguen contratando más y más funcionarios. Y siguen gasta que te gasta. Por ejemplo, no paran de crear nuevos y costosos 'entes autonómicos' -así se denominan los distintos chiringuitos, con frecuencia opacos, que forman el enorme INI autonómico que cargamos sobre nuestras espaldas los españolitos.

El informe sobre el inventario de entes dependientes de las comunidades autónomas, realizado por el Ministerio de Economía, es una 'joyica'.

Es de julio de 2009. Ahí podemos leer que a esa fecha, ya en plena crisis, las comunidades autónomas seguían creando más y más descontrolados entes autonómicos -ya hay más de 2.000, con Andalucía y Cataluña a la cabeza.

De ellas, 539 son sociedades mercantiles, que pierden lo que no está escrito. Una auténtica sangría.
Estas empresas públicas utilizan el dinero de todos los españoles. Sin embargo, las más de las veces están fuera de control. Son opacas. No dan datos actuales ni rinden cuentas de forma escrupulosa. En ellas todavía no hay crisis. Los directivos mantienen su privilegiado statu quo y pierden dinero a espuertas a nuestra costa.

Todo indica que este entramado es, al menos en parte, un nido de corrupción, clientelismo y electoralismo. Hay una fuerte sospecha de que sirven para emplear a los fieles del partido de turno y dar jugosos contratos a los amiguetes.

Estos desbocados gobiernos autonómicos, dirigidos por unos o por otros, siguen despilfarrando como si esto de la crisis no fuera con ellos. Derrochan dinero a mansalva a través de este creciente tinglado de empresas públicas y otros entes, despilfarran cantidades ingentes en publicidad institucional y otros gastos superfluos y se dejan un dineral en televisiones públicas -tenemos más o menos como el resto de Europa junta.

Y mientras tanto, a los funcionarios les bajan el sueldo, a los pensionistas les congelan las pensiones y a todos nos van a subir el IVA dentro de poco.

¿Pero qué es esto? ¿Hasta cuándo se puede permitir esta sangría?

Flotilla de la Libertad: Hitler cabalga de nuevo
Juan Julio Alfaya Periodista Digital  2 Junio 2010

El goteo de noticias sobre el “ataque” israelí a la llamada Flotilla de la Libertad se sucede por minutos en estos momentos; todo parece indicar que asistimos a un nuevo episodio del antisemitismo larvado todavía en Europa, y que constituye sin duda la gran victoria póstuma de Adolf Hitler, encarnada en múltiples manifestaciones, desde el negacionismo del Holocausto hasta el filoislamismo que exhiben muchos sectores del socialismo europeo.

Y ante la avalancha que se avecina de fulminantes condenas a Israel y de exigencias a todos los niveles para que el Estado Judío se suicide inmediatamente, conviene poner de manifiesto algunas características de este episodio en particular y del contencioso en general que por sistema son dejadas de lado e ignoradas por las terminales mediáticas del paleoprogresismo y del nuevo antisemitismo europeo.

La primera es que la tal “flotilla de la libertad”, lejos de ser un grupo de confraternización y camaradería protagonizado por miembros de oenegés altruistas y de buen rollito, ha sido una iniciativa puesta en marcha por Hamás, grupo terrorista palestino cuyo objetivo es simplemente la aniquilación del Estado de Israel.

La segunda es que a esta hora se desconoce realmente el contenido y la carga que los terroristas pretendían hacer llegar a Gaza disfrazados y escondidos tras una pandilla de presuntos solidarios.

La tercera, que aún no se sabe por parte de quien ha comenzado el ataque, siendo el caso que entre los fallecidos hay algunos soldados israelíes, que se encargaban de inspeccionar y controlar la naturaleza real de la tal flotilla de la libertad y su supuesto carácter humanitario.

La cuarta, que la televisión turca, país al que pertenecían tres de los barcos de la flotilla, ha podido emitir en directo el ataque, como si ya estuviera previsto que así sucediera, lo que abre la posibilidad de una operación de propaganda a alto nivel

La quinta, que si se trataba de verdadera carga humanitaria, no existía ningún problema en desembarcar en un puerto egipcio cercano y trasladar la carga por tierra, como se viene haciendo a diario con toda la ayuda a la franja de Gaza.

Son pistas que nos sitúan ante una posible operación propagandística de Hamas, que inmediatamente está desatando las más furiosas reacciones mundiales contra Israel, y que puede servir de pretexto para otras cosas. Baste recordar cómo el asesinato de Ernst von Rath, oficial alemán destinado en Paris, a manos de Herschel Grynszpan, un joven judío desesperado, sirvió de pretexto para desencadenar la Kristallnacht en la Alemania nazi en 1938.

Que hoy Europa, en su decidido afán por suicidarse, se comprometa a estos niveles con la fuerzas hostiles al Estado de Israel, sólo pone de manifiesto la terrible pervivencia de los planteamientos más radicales de los nazis y la incomprensible tendencia europea a renegar de sus propias raíces, clásicas y JUDEOcristianas. Baste recordar, si no, el contexto general de todo el problema árabe-israelí, que puede enunciarse en una sola frase:

El Estado de Israel nace como consecuencia del antisemitismo europeo, que pretendió de diversas formas una Europa libre de judíos y desde el mismo momento de su nacimiento, el Estado de Israel ha intentado ser aniquilado por el entorno árabe musulmán que le rodea.

Son dos evidencias tumbativas, inapelables, incuestionables: Europa “limpia” de judíos su territorio, y desde ese momento, los árabes intentan “limpiar” de judíos lo que consideran también “su” territorio. El problema no es el Estado de Israel, el problema es Europa. El fantasma de Hitler la recorre de nuevo.

Flotilla de la Libertad: Hitler cabalga de nuevo
Autor: Alejandro Campoy
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=9027
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Turquía, en la encrucijada
Editorial ABC  2 Junio 2010

DESDE hace unos meses, el Gobierno de Ankara ha emprendido una lenta pero clara orientación hacia una nueva política exterior. De los dos componentes de la idiosincrasia turca, Oriente y Occidente, el jefe del Gobierno, el islamista Tayip Erdogan, ha escogido el primero y, mezclándolo con el fuerte espíritu nacionalista del país, está llevando a Turquía hacia posiciones no solo alejadas de la sintonía de la Unión Europea o Estados Unidos, sino en ocasiones claramente contrarias. El trágico episodio de la flotilla apresada por la Marina israelí es el último de estos ejemplos. No es posible pensar que una operación como la que han llevado a cabo las organizaciones pretendidamente humanitarias bajo bandera turca pudiera haberse gestado sin la connivencia de las autoridades de Ankara. La reacción popular que ha producido este hecho puede ser perfectamente comprensible, pero en los hechos ha destruido los lazos estratégicos que existían entre Turquía -miembro fundador de la OTAN- y el principal aliado de Occidente en Oriente Medio, Israel, ya maltrechos tras la furibunda espantada de Erdogan en el foro de Davos.

En este sentido, los esfuerzos de acercamiento hacia el régimen iraní -Turquía nunca puso ninguna pega a la fraudulenta elección de Ahmadineyad ni a la brutal represión que siguió a aquellos comicios- han sido contraproducentes para detener los planes nucleares del régimen teocrático. La fotografía de Ahmadineyad junto a Erdogán y el brasileño Lula alzando los brazos en señal de triunfo ha reducido, prácticamente a la nada, todo el trabajo para un reforzamiento de las sanciones en el Consejo de Seguridad.

Es cierto que Turquía es un gran país, con un pasado imperial que no puede ignorarse. Como nación independiente tiene todo el derecho a elegir sus prioridades en política exterior, pero como aspirante a unirse a la familia europea no debe ignorar que hay valores e intereses que no puede permitirse el lujo de omitir. Si su objetivo es convertirse en una potencia regional a la sombra de su pasado otomano, deberá elegir entre cuál de sus dos esencias prefiere: hacia Europa o hacia el pasado.

Martirios terroristas
GABRIEL ALBIAC ABC  2 Junio 2010

NO existen tantos lugares en el mundo en los cuales gobierne una organización terrorista. Sucede en Gaza. Sin hipérbole, sin metáfora; en seca literalidad. Hamás no es ya un grupo terrorista. Es un Estado terrorista. En buena parte, financiado por la alucinada caridad de una Europa que sabe lo sencillo que es, en cualquier mercado opaco, hacer el trueque de ayuda humanitaria por armas.

Pocas tierras como la España reciente debieran entender eso. Cuando el 11 de marzo de 2004 cuatro trenes de cercanías madrileños fueron reventados con cientos de pasajeros dentro, no hubo un solo corresponsal internacional al cual sorprendiese el estilo. Era el procedimiento de Hamás. Durante años, fue puesto a prueba en territorio israelí. La rutina era idéntica: un autobús atestado de pasajeros que iban al trabajo o que de él volvían; un hombre o mujer de Hamás; y el estallido. Para el terrorista islámico no existen inocentes: todo aquel que no está del lado que el Libro dictado por Dios a su Profeta impone, merece el exterminio. El yihadista sólo ejecuta; pero quien mata es el Dios a cuya potestad no puede ser opuesto obstáculo. Sura VIII, 17: «No sois vosotros, es Dios quien les da muerte».

Hamás nació para dar cuerpo ese mandato sagrado. Y, desde su Carta Fundacional, en 1988, la aniquilación de Israel es su dogma básico. Así lo proclama el exergo del «mártir Asan al-Banna», en el cual se profetiza que «Israel seguirá existiendo sólo hasta que el Islam lo aniquile como antes aniquiló a los otros». Así lo consagra su condición de Waqf (don que Dios otorga al musulmán para siempre). Artículo 11: «El Movimiento de Resistencia Islámica considera que la tierra de Palestina es un Waqf islámico consagrado a las futuras generaciones musulmanas hasta el Día del Juicio. Ni ella, ni ninguna parte de ella, se puede dilapidar; ni a ella, ni a ninguna parte de ella, se puede renunciar. Ni un solo país árabe ni todos los países árabes, ni ningún rey o presidente, ni todos los reyes y presidentes, ni ninguna organización ni todas ellas, sean palestinas o árabes, tienen derecho a hacerlo. Palestina es un territorio Waqf islámico consagrado a las generaciones musulmanas hasta el Día del Juicio».

La estrategia del martirio tiene dimensión triple. Martirio, en primer lugar, del guerrero que ofrece su vida al Dios al cual solo esa vida pertenece. Martirio, igualmente lógico, de los sacrílegos que al Dios se oponen: tal, el proyecto atómico de un Irán consagrado a su misión de borrar a Israel del mapa. Hay un tercer modelo de martirio. Más sutil, más perverso. El de los necios infieles que cargan con la pesarosa culpa de haber nacido en países libres y ricos. Es la operación perfecta. Sale, por un lado, gratis en sangre creyente. Y pone, como escudo humano del terrorismo más regresivo, a los hijos progresistas de las democracias europeas. Nadie puede esperar reparo alguno a hacer eso, por parte de la misma gente que usó a sus propios críos como sacos terreros en la Intifada.

En el año 1975, Franco estaba muriendo y España se enfrentaba a su mayor envite. Un claro descendiente del Profeta entendió cómo sacar partido de lo frágil. Muchedumbres de civiles fueron lanzadas a ocupar el Sahara. Detrás, estaban los fusiles marroquíes. Pero no se veían. Ganó el Sultán. Vendimos a los saharauis. Y el ejército español fue sometido, por decisión de su gobierno, a la humillación más grande de su historia reciente. Israel defiende su territorio. Por tierra y por mar. No tiene otro. O combate o muere. Es la diferencia. Y no carece de lógica que nos dé tanta envidia. Y que lo odiemos tanto.

Crisis nacional
Jimmy Jump como síntoma
José García Domínguez Libertad Digital  2 Junio 2010

Ese caso, el del retrasado de la barretina, ha dejado entrever una tara colectiva que trasciende su triste patología individual. Me refiero a la enfermedad moral de cierta España poscastiza y neogarrula que, como ya advirtiera Machado en su día, siempre quiere estar de vuelta sin jamás haber ido a ninguna parte. ¿Cómo entender, si no, el juicio entre indulgente y jocoso que a más de un ilustre comentarista ha merecido la gansada protagonizada por el tal Jimmy Jump ante media Europa? Una frivolidad pueril, la de demasiada prensa, que, por cierto, tuvo su antecedente con la nominación de aquel Chiquilicuatre, Rodolfo, como heraldo de RTVE en Eurovisión.

A fin de cuentas, si la progresía con mando en plaza ya dictaminó que podía representarnos un payaso, ¿por qué extrañarse ahora de que irrumpan otros en escena al espontáneo modo? "Hombre, sólo se trata de una anécdota", me dirán. Y sí, lo es. Pero igual constituye un indicio, otro más, de la definitiva ausencia del sentido de la dignidad que retrata a la sociedad española contemporánea; el enésimo síntoma de ese no tomarse nada en serio que, aquí, hemos confundido con la más rutilante de las modernidades. Aquí y sólo aquí, por cierto. De ahí que, tan antiguos como vulgares, los alemanes acaben de despedirse de su presidente apenas por un comentario improcedente sobre política internacional. Asunto, ése, que no sólo ha servido para que descubriéramos que en Alemania tenían un presidente.

Pues igual nos ha revelado el insólito, inaudito, extravagante valor de la palabra entre esas tribus bárbaras del Norte. ¿O acaso alguien imagina, entre nosotros, a un concejal de capital de comarca dimitiendo por algún exceso verbal? ¿Y a una ministra de Economía después de falsear la letra y la música del BOE a la vista de la nación toda? ¿Y a un jefe del Gobierno tras embaucar a lo largo de veinticuatro meses a su electorado –y al del prójimo– sin tregua ni pausa? "Mentir, trapacear, burlarse de la gente con demagogia de frasco, da igual; lo único importante es ganar; como sea, pero ganar", proclaman los unos y los otros, todos, con vomitiva naturalidad. Porque ese Jimmy Jump no resulta ser el único paciente crónico de este sanatorio. Ni el más grave, que es lo peor.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

La Flotilla de Hamas.
César VIDAL La Razón  2 Junio 2010

Fue Al-Qurashi, el geoestratega principal de Al Qaida, el que definió la forma en que el terrorismo islámico ganará la guerra contra Occidente. En primer lugar, los terroristas actúan de manera dispersa lo que dificulta su derrota a manos de un Ejército convencional. En segundo, carecen de un poder democrático que fiscaliza sus acciones a diferencia de Occidente. Finalmente, los terroristas siempre cuentan con el apoyo de unos medios de comunicación occidentales que los presentan como luchadores por la libertad contra presuntas potencias imperialistas como Estados Unidos o Israel. Este último factor es decisivo –de «varias divisiones» lo calificó Al Qurashi– porque lleva a la opinión pública y a los gobiernos a terminar capitulando. El 23 de mayo, salió de Estambul una flotilla cuya finalidad era alcanzar Gaza, una zona a la que, según los organizadores, «el bloqueo israelí» ha llevado «a una situación de extrema pobreza». La flotilla fue despedida por miembros relevantes de los Hermanos musulmanes y de la organización terrorista Hamas.

La realidad, sin embargo, es que en los últimos 18 meses ha entrado en la franja de Gaza un millón de toneladas de ayuda, es decir, cerca de una tonelada para cada uno de sus habitantes. De hecho, los suministros se adaptan a las necesidades propias de la población que surgen en determinadas festividades. Por ejemplo, durante el pasado ramadán 11.000 cabezas de ganado entraron en Gaza. Igualmente, y a pesar de las afirmaciones de la propaganda islámica que habla de apagones, lo cierto es que el 70% de la electricidad consumida en Gaza procede directamente de la red eléctrica israelí, mientras que sólo un 10% es generada por Egipto y algo menos del 20% se produce en la central de la propia Franja, cuyo combustible se introduce, por supuesto, a través de territorio israelí. En esta situación que en nada se parece a la de la propaganda islámica, la esperanza de vida de los habitantes de la franja de Gaza supera los 73 años, es decir, resulta superior a la de países de la UE como Estonia o Bulgaria. Igualmente, la tasa de mortalidad infantil es inferior a la de Jordania y Líbano.

No era necesaria la flotilla, pero lo cierto es que nunca pretendieron sus organizadores otra cosa que provocar una reacción de Israel que volcara a los medios occidentales a favor del terrorismo islámico. Sabedores de que Israel no toleraría la entrada de armas ni terroristas en la Franja, el conflicto estaba servido y cuando se produjo, pocos medios quisieron ver la realidad de lo sucedido. Por el contrario, en editoriales, columnas y viñetas se lanzaron a condenar a Israel defendiendo de paso a Hamas, una organización que tortura y asesina a los palestinos, e indirectamente a Irán. Sabía Al Qurashi lo que se decía. Ciertos medios de comunicación occidentales con sus consignas antisemitas equivalen, sin llegar siquiera a saberlo, a «muchas divisiones» para el terrorismo islámico.

La flotilla de Hamas
EDITORIAL. La Razón  2 Junio 2010

De manera inesperada y sangrienta, la crisis de Oriente Medio se ha agravado tras el enfrentamiento registrado ayer frente a las costas de Gaza, en el que murieron nueve personas y varias decenas resultaron heridas, entre ellas siete soldados israelíes. Al parecer, la llamada «Flota de la Libertad» o «Flotilla humanitaria» no se comportó como tal, sino que recibió con disparos de armas de fuego al Ejército de Israel cuando éste la interceptó de acuerdo a la legislación internacional y no sin antes advertirle que navegaba por aguas que están cerradas al tráfico marítimo por razones de seguridad.

De las seis embarcaciones que componían la flotilla, sólo una ofreció violenta resistencia a la intervención militar, a consecuencia de la cual se produjo un intenso tiroteo de trágicas consecuencias. Ni que decir tiene que es el propio Gobierno de Israel el que debe investigar lo sucedido y aclarar con pruebas y datos todos los extremos. Las autoridades israelíes son las más interesadas en evaluar si la operación militar se ajustó o no a la Ley y si se ejecutó de manera proporcionada. El único país democrático de Oriente Medio no tiene por qué ocultar nada ni justificar lo que no tenga justificación. Así lo hizo a propósito de la última campaña militar en el sur de Líbano, donde la actuación de los mandos militares dejó mucho que desear según una investigación del propio Parlamento israelí. Por tanto, cabe confiar en la transparencia y los mecanismos democráticos de las instituciones israelíes para aclarar lo sucedido en la madrugada de ayer.

Mientras tanto, conviene dejar bien sentado que es Hamas, un grupo calificado de terrorista por la ONU y la UE, el que está detrás de esa flotilla presuntamente humanitaria, el que ha fijado su carta de navegación y el que ha tensado la cuerda en aguas cerradas al tráfico para provocar la intervención militar de Tel Aviv. En este sentido, no cabe duda de que Hamas logró ayer un notable éxito de propaganda internacional. Que lo haya conseguido a costa de la sangre de varias personas no debería extrañar a nadie: los terroristas cuentan como victorias las acciones sangrientas en las que participan porque sólo así justifican su razón de ser. Por eso mismo, tanto España como la UE harían bien en no precipitarse a sacar conclusiones y a condenar antes de esclarecer lo sucedido. E

l Gobierno de Madrid y Bruselas tienden, de manera habitual, a otorgarle el beneficio de la duda a Hamas y negárselo a Israel, lo cual es tan inaceptable como si Tel Aviv se pusiera del lado de los terroristas de ETA o del IRA en vez de apoyar a los gobiernos democráticos. Es muy deplorable y dolorosa, sin duda alguna, la muerte de personas, pero que nadie se llame a engaño: lo que se dirime en el conflicto de Oriente Medio es la pervivencia de la libertad y los derechos democráticos sobre el terrorismo islamista y las dictaduras teocráticas y sangrientas. El enemigo de la ayuda humanitaria a los palestinos no es Jerusalén, sino el régimen iraní, que alimenta a los brazos armados de Hamas y Hezbolá, desafía a la comunidad internacional con la amenaza nuclear y despliega todos sus recursos para organizar flotillas «pacifistas» con armas de fuego a bordo.

Las razones de Israel
José Luis Barceló Semanal Digital  2 Junio 2010

Resulta muy facil enfundarse una "palestina" y sacar banderas y pancartas por las ciudades occidentales para protestar ante cualquier embajada, pero el respeto de la Autonomía Palestina debe ganarse desde dentro de los territorios autogestinados.

Cuando hay tanta demagogia colmatada de un antisemitismo radical resulta muy difícil ser objetivo y atender a razones. Esto se complica aún más cuando tenemos encima de la mesa un número indeterminado de muertos, entre nueve y diecinueve, según las fuentes.

El ataque a la denominada "flotilla de la libertad" no es un hecho aislado, responde a una política que Israel viene ejerciendo desde, al menos, la Guerra de los Seis días: un país que se siente rodeado de enemigos amenazantes por todas partes. Cualquiera que haya visitado Israel ha pasado innumerables controles en los aeropuertos y ha sido sometido al chequeo psicológico de agentes especializados que interrogan, uno a uno, a todos los pasajeros de los aviones y buques que desean pisar suelo de Tierra Santa.

Israel ha percibido el avance de la "flotilla" como una intromisión en su seguridad colectiva. Ninguna de las embarcaciones de la flotilla "humanitaria" tenía autorización para entrar en las aguas territoriales de Israel, por lo que, bajo ningún concepto, podían hacerlo.

Tenemos que ponernos en el lugar de Israel y tomar un ejemplo paralelo. ¿Qué instrucciones habría recibido la Armada Española si una "flotilla humanitaria" pretendiera entrar sin autorización en el País Vasco por aguas jurisdiccionales españolas? ¿Qué haría España si además de la afrenta en la jurisdicción territorial resultara que el CNI advirtiera a nuestro Gobierno que la "flotilla" llevara a bordo a integrantes de supuestos grupos terroristas internacionales y que, además, en algunas de las embarcaciones hay presencia de armas?

Es ciertamente injusto el uso tergiversado que se está haciendo de la desgraciada operación de las fuerzas armadas israelíes, y como se está dando la vuelta a la tortilla: el gobierno turco habla de "ataque terrorista de Israel" porque abanderaba la "operación humanitaria", pero ningún medio occidental ha informado que la organización que está detrás de la flotilla "humanitaria" es una ONG turca, IHH, que financia y apoya a bandas terroristas del fundamentalismo religioso islámico.

Me ha parecido leer en algún medio que Israel "cedió" el control de Gaza cuando Hamás se hizo con la autoridad en la zona. Esta información es errónea. Lo cierto es que Gaza se autogestiona por una amplísima autonomía cedida por Israel para que fuera administrada por un supuesto gobierno palestino que, por cierto, ha fracaso estrepitosamente. Gaza es hoy un territorio peligroso, ingobernado y, por desgracia, incomunicado con el resto de los territorios palestinos. Conozco innumerables palestinos que se escaparon de Gaza con sus familias hacia otros lugares de Israel más seguros.

Pocos medios informan de que la Autoridad Palestina como tal no existe en la mayor parte de los territorios autónomos. Las veces que he visitado Israel y Palestina me he encontrado con una pérdida creciente de credibilidad hacia el gobierno palestino por parte de las autoridades extranjeras. La Unión Europea cortó hace pocos años la financiación de algunos proyectos en los territorios autónomos, entre ellos los que costeaban la construcción y equipamiento de varias centrales eléctricas, por la "dudosa gestión" que el gobierno palestino estaba haciendo de dichos fondos: no iban con destino al suministro eléctrico de su propia población, sino a otros inconfesables. Nadie ha informado sobre esto. Palestina tiene hoy muchos que se autodenominan "amigos" con la boca grande, y que valen para firmar manifiestos o sostener pancartas. A Palestina lo que le hace falta no es ayuda humanitaria, sino orientación política.

Muchos sectores de la progresía occidental se han rasgado hipócritamente las vestiduras ante los tristes e imperdonables hechos acaecidos. Los muertos no tienen justificación. Tampoco la tiene que muchos apoyen ingenuamente cualquier actividad pro-palestina sin saber qué intereses se esconden detrás. Subirse a un barco y dirigirse sin rumbo ni pasaporte hacia las costas de Gaza es hoy en día una acción harto temeraria y arriesgada, como lo sería intentar atravesar en lancha rápida la línea que divide Gibraltar con Algeciras.

Es una pena que la Autoridad Palestina no sea hoy ni tanta autoridad ni tan palestina como muchos quisieran. Entre ellos los propios israelíes. Pocos analistas internacionales creen hoy que Israel no quiere tener un interlocutor válido que represente a los Palestinos. Pero tampoco hay muchos expertos que crean firmemente que Palestina pueda llegar a convertirse en un estado respetable y apoyado por todos.

Flotilla
Es antisemitismo, no nos engañemos
Ángel Martín Oro Libertad Digital  2 Junio 2010

Es antisemitismo, y no otra cosa, lo que está detrás de la reacción de la prensa y la opinión pública mayoritarias de Occidente al triste suceso de la flotilla. Son este tipo de ocasiones las que ponen de manifiesto el lacerante antisemitismo existente por estos lares. Un antisemitismo aletargado, en el mejor de los casos, en tiempos tranquilos.

La reacción de la prensa española ha sido casi unánime, con honrosas excepciones como la de esta casa, o el seguimiento que ha realizado el blog Barcepundit. Elmundo.es daba voz a las protestas hablando de "barbarie". Elpais.com hablaba de "baño de sangre". Forges expresaba en una viñeta su clásico antisemitismo: Derramar sangre: la única razón de la bestia. 20 Minutos hacía gala de su objetividad y calidad periodística: Israel comete una matanza sin precedentes contra una iniciativa humanitaria.

También dentro de ciertos grupos del movimiento libertario norteamericano, como el portal Antiwar.com, han respondido de forma similar: "No es la masacre más grande de civiles en la historia israelí, pero a excepción de otras no había manera de suavizar el ataque deliberado sobre un buque de ayuda civil en aguas internacionales". Algunos comentarios vertidos en esa noticia por los lectores son todavía más preocupantes. Tampoco es de extrañar, teniendo en cuenta que su director editorial, Justin Raimondo, es autor del misterioso libro titulado Terror Enigma: 9/11 and the Israeli Connection.

Estas reacciones son prácticamente impulsivas, y apenas responden a un tratamiento sosegado y riguroso de las informaciones y los acontecimientos, generalmente confusos en un principio. Se trata de atacar a Israel acusándole de "genocidio" (léase "baño de sangre", "masacre" o "matanza") en contra de los pobres palestinos. Se trata de aprovechar al máximo las bazas propagandísticas para sacar de dentro una postura contraria a Israel que convenza cada vez a más gente de su maldad. Cualquier error del Gobierno o ejército israelí va a ser usado como excusa para lanzar furibundos ataques al Estado de Israel.

Entraría dentro de la sensatez y racionalidad discutir sobre si Israel actuó adecuadamente: ¿fueron desproporcionados?, ¿deberían haber interceptado la flotilla?, ¿había otras alternativas? Pero esto es una cosa, y otra muy distinta el ensañamiento que estamos padeciendo.

Por supuesto que el Gobierno o su ejército pueden equivocarse o actuar irresponsable y torpemente. De hecho así parece que ha sucedido. Según diversos analistas, el error principal "en la planificación de la operación fue la estimación de que los pasajeros eran realmente activistas políticos y miembros de grupos humanitarios que buscaban provocación política, pero que no recurrirían a la violencia". Es decir, que pecaron de ingenuos.

Por eso llevaban órdenes de usar sus armas de fuego sólo en caso de circunstancias extremas, en situación de vida o muerte. Y aunque estuvieran recibiendo golpes, los soldados en un principio continuaron gritando "¡no disparéis!" hasta que la situación se hizo insostenible. Resulta difícil conjugar esta visión de los hechos, confirmada por un soldado israelí herido, con la idea del ataque deliberado y cruel de unos soldados a una banda de falsos pacifistas pertrechados de armas y que entonaban cánticos yihadistas.

No obstante, éste y otros posibles errores en los que se haya podido incurrir son fáciles de identificar después de los hechos (ex post), pero muy difíciles de prevenir antes (ex ante), especialmente cuando se trata de una decisión tan delicada como la que tuvieron que tomar, y con una opinión pública que te está esperando a la vuelta de la esquina para lincharte. Seguro que ahora algunos sesudos analistas tratarán de dar lecciones al ejército de Israel sobre los distintos cursos de acción alternativos que debían haberse tomado, cuando lo realmente complejo es adoptar una decisión en un contexto particular, de incertidumbre, tensión, y de un conocimiento parcial e imperfecto de la situación.

Lo cierto es que la experiencia ya viene demostrando que sucesos como éste son aprovechados sin ningún pudor para atacar a Israel. Casos como el de al-Dura, Qana, playa de Gaza, o Pallywood en general, muestran que hechos que supuestamente demostraban la culpabilidad del Israel acaban no siendo tales, según sostenía ayer Barcepundit.

Algunos nos acusarán de paranoicos al ver el fantasma del antisemitismo por todas partes, cuando, dicen, en los críticos hacia Israel solo hay una búsqueda desinteresada por la "verdad de los hechos" y la justicia. Sin embargo, como señalaban los analistas de Stratfor, "donde el conocimiento es limitado, y el deseo de comprender la compleja realidad no existe, la opinión pública puede ser moldeada por quien genere los símbolos más poderosos".

Aquí es precisamente donde entra el antisemitismo y su papel, ese sentimiento y actitud imperecederos que ha sido una constante a lo largo de la historia.
Ángel Martín Oro escribe regularmente en su blog.

Por una no política lingüística
ANDRÉS FREIRE ABC Galicia  2 Junio 2010

Hace años, cayó en mis manos una noticia acerca de las protestas que los anglos de un pueblo de California dirigían contra su alcalde. El ayuntamiento sólo contrataba empleados que dominaran español o chino y los nativos se sentían discriminados. El alcalde admitió tal política, pero lo justificó, afirmando que «la competencia por atraer gentes y empresas es despiadada, lo que nos obliga a dar el mejor servicio posible si queremos atraerlas. Por eso necesitamos empleados que dominen tales lenguas».

Confieso mi admiración al leer la noticia. Tenía ante mí una política lingüística en la que el estado luchaba por adaptarse a las necesidades cambiantes de la ciudadanía, en lugar de la acostumbrada entre nosotros, donde el establishment político-cultural, apoyado por toda la panoplia del estado, se cree con derecho a decirle a la población qué lengua debería usar.

Porque, en el fondo, el problema básico de la normalización lingüística es el concepto, la sola idea de que el estado tiene derecho a meter sus narices en la lengua que hemos de hablar.

La normalización nos considera vasallos al servicio de la Idea. Piensa en nosotros no como individuos, sino como obligados miembros de la tribu. Y la lengua, en vez de un sistema de comunicación, pasa a ser símbolo de esa tribu, y peaje obligado que ha de pagar cualquier política pública, educación y economía incluidas. Tal concepto olvida que somos ciudadanos libres, que la administración y la política están a nuestro servicio, que pagamos impuestos y tenemos derechos.
En un país normal, en un país de ciudadanos y no de súbditos, las discusiones lingüísticas tendrían que girar en torno a la nueva realidad que nos rodea: cómo permitir que minorías que así lo desean tengan derecho a recibir la educación en su lengua, o cómo ese ayuntamiento del Levante, ante el influjo de una nueva población, ha decidido convertir el inglés o el alemán en lengua oficial.

En cambio, la nueva España está siendo aherrojada por la santa alianza entre esas parodias de estado jacobino llamadas autonomías y sus intelectuales cortesanos, obsesionados por construir naciones de entusiastas patrioteros. Se atreven incluso a definir lo que es normal y a intentar «normalizarnos».

Y ¿dónde quedaría el gallego con una política lingüística distinta, no al servicio de la Historia y la Nación, sino al de los ciudadanos? Donde debería quedar, en la boca de las gentes y en una administración que facilite su uso oficial y educativo a quien lo solicite. Con un futuro que han de asegurar sus hablantes, persistiendo en su uso, ampliando sus posibilidades, leyéndolo y escribiéndolo, de modo que más y más gallegos se sumen libremente a la lengua. Mas el nacionalismo lingüístico no hace eso; prefiere manifestarse para que papá-estado nos fuerce a usarlo. Que no se extrañe, entonces, de que aquellos de nosotros que aún conservamos el espíritu libre sintamos la obligación moral de oponernos.

EL MERCADO NO SE FÍA DE ZAPATERO
Roubini alerta: España está "al borde del precipicio" en el impago de deuda
A pesar del fondo de rescate de 750.000 millones de la UE; a pesar del tijeretazo; incluso a pesar del apoyo del BCE, el mercado no confía en la deuda española. El diferencial con la alemana alcanzó los 170 puntos básicos el martes y Nouriel Roubini alerta: España está “cerca del precipicio”.
D. SORIANO Libertad Digital  2 Junio 2010

Aunque en los últimos meses han sido habituales las noticias sobre el encarecimiento de la deuda española, esta tendencia parecía haberse remitido tras el paquete de rescate de 750.000 millones aprobado por la UE. De acuerdo con este pacto, el conjunto de la zona euro rescataría a las economías en apuros. Esto es tanto como decir que Alemania se compromete a pagar la deuda española en caso de impago.

Pues bien, ni aún así el mercado se acaba de fiar de los bonos del Tesoro. Por eso, el diferencial con la deuda alemana se ha disparado en los últimos días hasta los 170 puntos básicos. En el caso de que tanto España como Alemania logren cumplir con sus obligaciones -y las consecuencias de que no lo hicieran serían terribles para la economía mundial- los tenedores de bonos hispanos recibirán más interés que los de los germanos.

Por eso, en teoría, ambos países deberían pagar el mismo interés, ya que comparten moneda: la diferencia entre ambos sólo se explica por la tremenda desconfianza de los mercados hacia la situación de las cuentas públicas españolas. Una incertidumbre que la política económica del Gobierno no ha logrado reducir.

Roubini: “cerca del precipicio”
Nouriel Roubini, uno de los economistas de moda, lo ha resumido quizás mejor que nadie en una columna en Financial Times. En el artículo, el profesor alerta de que la “crisis de la deuda soberana” podría provocar “la desintegración de la moneda única y una nueva recesión”. Por eso, avisa de que aunque Grecia ha sido “la primera en caer por el precipicio [del impago de la deuda], Irlanda, Portugal y España están muy cerca de seguirla”, informa Europa Press.

Además, Roubini puede alegar que esta opinión no se basa en meras suposiciones, sino que sigue los pasos del mercado. En las dos últimas subastas, el Tesoro no ha logrado colocar toda la deuda emitida incluso aunque ha tenido que ofrecer un interés mucho más elevado que en ocasiones anteriores.

Así, el 18 de mayo sólo adjudicó 6.436 millones (cuando el mínimo esperado era de 6.500) a pesar de que ofreció un interés que doblaba al de un mes antes. Y de nuevo el 25 de mayo, para colocar las letras a seis meses debió ofrecer una rentabilidad del 1,320% frente al 0,76% de la subasta precedente.

Incluso El País desconfía
Incluso el diario El País ha alertado en los últimos días sobre la insostenible degradación de la deuda pública española. Así, el pasado lunes publicaba un artículo titulado “El mercado es más duro que las agencias con la deuda española”. En este reportaje se destacaba que a pesar de las críticas del Gobierno a las agencias de calificación como S&P y Fitch por las rebajas en la nota de la deuda española, ésta es aún superior a la que se merecería si se mirase sólo su precio en el mercado.

En este momento, S&P califica a España con ‘AA’ y Fitch con ‘AA+’. Sin embargo, la rentabilidad en el mercado de los bonos a 10 años es de 4,32%, superior a la que se pide por la deuda de países como la República Checa o Eslovaquia que, sin embargo, reciben peor nota de las agencias.

Lo peor está por llegar
Pero el mayor problema para el Gobierno es que lo peor esté, quizás, por llegar. En julio, apenas dentro de cuatro semanas, el Tesoro tendrá que colocar en el mercado cerca de 25.000 millones de euros. Por eso hace ya tiempo que este mes está marcado en rojo en las agendas de los inversores internacionales como el “Día D” de la economía española, el momento en el que su solvencia y su capacidad de generar confianza se enfrentarán a su más dura prueba.

Para numerosos analistas, el Gobierno no podrá superar este obstáculo sólo con el tijeretazo. Los quince mil millones de recorte que implica este plan de ajuste no son suficientes y se esperan nuevas reformas, especialmente en el mercado laboral, que permitan una recuperación de la economía española y de los ingresos públicos.

Pero, si en estas semanas, José Luis Rodríguez Zapatero no consigue algo de confianza por parte de los inversores internacionales, el fantasma del impago (default) de la deuda, sin duda el drama más grave que puede afectar a una economía, podría sobrevolar España.

Primavera “horribilis”
La deuda española está sufriendo una primavera “horribilis” debido a la desconfianza de los mercados en que el Gobierno pueda cumplir con todos sus compromisos. Desde que el 26 de abril el diferencial de la deuda española con la alemana superara los 100 puntos, su precio no paró de subir hasta que el día 6 de mayo cotizó a 163 puntos básicos. Esto quiere decir que ese día si el Tesoro español quería financiarse tenía que pagar un interés 1,63% mayor del que tendría que pagar el alemán.

Es evidente que en un contexto de un déficit disparado como el actual que provoca que el nivel de deuda crezca cada día, un precio al alza de la financiación puede llevar a un colapso del Gobierno y al correspondiente default.

Precisamente, para evitar ese riesgo es por lo que la UE acordó la creación del Fondo de Rescate de 750.000 millones que se forjó en Bruselas la noche del día 9. Y al principio parece que esa noticia logró su objetivo: el precio de la deuda española cayó a la mitad en una única sesión. Los mercados interpretaron que los Veintisiete (y especialmente Alemania) respaldaban la deuda española. Es decir, que el bono español pasaba a ser un pasivo germano con todo lo bueno y lo malo que eso implica.

Lo bueno, se suponía, era que el coste de la financiación pública bajaría notablemente. Lo malo para el Gobierno (aunque quizás no para la economía nacional) era que España se convertía de facto en un protectorado alemán -disfrazado tras la UE- y tendría que aplicar las medidas de ajuste que Angela Merkel dispusiera. Fruto de este acuerdo, llegó el tijeretazo que todos los mercados interpretaron como una imposición exterior a Rodríguez Zapatero.

Sin embargo, aquel respiro sólo ha durado unas semanas y desde hace unos días el coste de la deuda española ha vuelto a dispararse hasta llegar a los 170 puntos de diferencial de este martes.

Francisco Zaragoza: “Somos los ‘apestados’ de las víctimas del terrorismo”
Redacción Minuto Digital 2 Junio 2010

La Asociación Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado Victimas del Terrorismo cuenta con miembros en toda España, un dato que refleja el gran número de personas que han sido víctimas del terrorismo dentro de los colectivos policiales existentes en nuestro país. Miembros de la Policía Nacional, Guardia Civil , Ertzaintza, Mossos e incluso policías municipales conforman este colectivo presidido por Francisco Zaragoza Lluch.

Por desgracia, han sido el colectivo de víctimas menos reconocido. Francisco Zaragoza nos cuenta en esta entrevista la situación de los miembros de la asociación.

Usted es presidente de ACFSE y víctima del terrorismo ¿Nos podría contar su experiencia?
Soy Policía Nacional y en diciembre del año 1988 sufrí un atentado terrorista con coche-bomba en la localidad guipuzcoana de Eibar. Hubo dos muertos, uno de mis compañeros y un civil que pasaba por los alrededores; otros tres policías resultamos con heridas de diversa consideración. Pero mi caso no es importante, es uno más entre los innumerables atentados terroristas que han ocurrido en España y en concreto en el País Vasco en los últimos cincuenta años. Lo importante es el elevado número de muertos y heridos provocados por la sinrazón de unos descerebrados, y los largos años de pasividad de la sociedad y de la clase política españolas.

¿Qué es ACFSE y qué fines persigue?
La Asociación Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado Víctimas del Terrorismo (ACFSEVT) es una asociación sin ánimo de lucro que acoge a los profesionales de los Cuerpos de Seguridad del Estado que han sufrido atentados terroristas y a sus familiares más directos. Entre nuestros socios se encuentran Policías Nacionales, Guardias Civiles, Policías Municipales, y Policías Autonómicos.

Entre otros fines, prestar la ayuda necesaria, tanto moral como material, a todo aquel asociado que haya sido víctima, o a cualquiera de los familiares de él dependientes, de la acción terrorista en cualquiera de sus formas y que lo necesiten. Y dar a conocer al conjunto de la sociedad española la situación tanto moral como material en la que quedan las personas afectadas por el terrorismo.

La Asociación se creó ante la falta y el desconocimiento de nuestras particulares leyes, normas y reglamentos, al quedar una necesidad de información de sus derechos de este numeroso y castigado colectivo (el mayoritario entre las víctimas), un grupo de miembros de estos Cuerpos, ante las negativas constantes por parte de las Instituciones a que pertenecemos decidimos instituirnos como asociación.

¿Han tratado con justicia las instituciones y los gobiernos a las víctimas del terrorismo de las FF.SS?
En líneas generales, no. Cuando el asesinado era un mando, se le concedían todo tipo de condecoraciones y ayudas para sus familiares más cercanos, cuando el asesinado o el herido era de categoría inferior, simplemente no había lugar para poder ejercer sus derechos. De todos es conocido que en los primeros años del terrorismo, los atentados dirigidos a los servidores públicos que vestían uniforme quedaban relegados a una simple nota en la página de sucesos de los medios de comunicación. Con excepciones por su relevancia, los entierros de policías y guardias civiles se hacían deprisa y corriendo; sacaban del País Vasco a los asesinados y a sus familiares, de noche y a escondidas. Había que dar la impresión de que no pasaba nada. Había que esconder la enorme falta de medios de los que disponíamos para luchar contra los terroristas; había que esconder la ineptitud de los Jefes y Mandos que no sabían cómo reaccionar ante estos atentados mortales. Había que esconder el elevado número de personas heridas, tanto física como psicológicamente; negando incluso su valor ante las agresiones, enmascarando sus lesiones como actos de cobardía, locura o enfermedades mentales. Así es como se nos ha tratado durante largos años. Afortunadamente, los tiempos han cambiado y aunque se siguen produciendo tristes situaciones que no son de desear, la atención hacia las víctimas del terrorismo y en especial hacia las de los Cuerpos de Seguridad del Estado han mejorado, aunque pueden hacerlo muchísimo más, a nuestro humilde entender.

Pensiones, Cruces Pensionadas, indemnizaciones. Aún a estas alturas muchos de nosotros seguimos luchando en vía judicial por estos derechos, que están contemplados en la legislación que nos ampara, ante la negativa reiterada de nuestras propias Instituciones, llamase Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil, Ministerio del Interior, Defensa, etc.

El proceso de retiro o jubilación es igualmente eterno, como mínimo dos años y eso el más afortunado, cuando lo normal son tres o más años ¿Qué ocurre?, que en este tiempo y como quiera que muchos compañeros no son capaces de pensar por sí mismo, las lesiones psicológicas se agravan innecesariamente, llegando incluso a fallecer de enfermedades relacionadas o provocadas, sin haber sido reconocidos por la Administraci´çon del Estado com ovíctimas del terrorismo, incluso después de veinte años. Parece duro, pero es así. Para la sociedad las víctimas del terrorismo somos unos “vividores” y esta apreciación viene porque quien se autoproclama víctima del terrorismo, ni ha sentido en su boca el sabor de la sangre, ni ha oído jamás una explosión ni sabe el dolor que causan en carne propia las balas o la metralla de las bombas. Todos son víctimas del terrorismo porque les han matado a su padre, a su hermano o a su marido. No discuto sus derechos pero a nosotros nadie nos pregunta nunca.

Si lo puedo resumir en una palabra cómo nos sentimos la “verdaderas” víctimas del terrorismo, esta sería “APESTADOS” eso es lo que somos, no solo para nuestros mandos, sino también y desgraciadamente para muchos compañeros, dejan de hablarte, de saludarte, todo a tu lado es vacio, negro, sin salida y sin ayuda.

Algún compañero me ha dicho “Paco, ETA no me asesinó, pero la Administración me está matando poco a poco” y así ha sido en algunos casos, hombres y mujeres que han fallecido, según el informe ha sido de un infarto; pero la familia y nosotros que estamos cerca, hemos visto como se han ido consumiendo, por la negativa contumaz de la Administración, han perdido las ganas de vivir. Tenemos en los archivos de la asociación la carta de uno de estos compañeros, cada vez que la recuerdo, lloro y siento una rabia infinita. Rabia que en muchos de nosotros se traduce en odio hacía la Institución y lo que representa. Discúlpeme si me he extendido demasiado, pero no tenemos muchas ocasiones de expresar públicamente nuestras opiniones.

¿Qué necesitan ustedes de las instituciones y de los ciudadanos españoles en general?
Necesitamos apoyo, comprensión, ayuda y solidaridad. Pero necesitamos que toda esa solidaridad se traduzca en hechos. Necesitamos que la Administración de Justicia respete nuestros derechos y las indemnizaciones que nos conceden sean justas y equitativas acordes con las lesiones recibidas y sin diferencias con las elevadas indemnizaciones que se están concediendo en la actualidad. Que las Administraciones correspondientes normalicen y equiparen las pensiones que recibimos. Que no se nos pongan tantas trabas administrativas a la hora de reclamar nuestros derechos.

De los ciudadanos españoles comprensión y solidaridad, paradójicamente son más sensibles hacia nosotros y hacia nuestro dolor que nuestras propias instituciones.

Se comenta la posibilidad de una negociación con ETA… ¿Qué opina usted de este extremo?
Somos apolíticos, aunque cada uno de nosotros mantiene sus preferencias políticas como no podía ser de otra manera. Tenemos como norma mantenernos al margen de discusiones políticas y respetando a nuestros compañeros que siguen en activo nos acogemos al artículo 5 de la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpo s de Seguridad del Estado en la que se nos obliga: “a actuar, en el cumplimiento de sus funciones, con absoluta neutralidad política.” No nos corresponde a nosotros pronunciarnos en uno u otro sentido. Nuestro juramento fue servir a España y aún lo hacemos, por tal razón nuestra Asociación es apolítica. Aunque bien es cierto que nunca negaremos el pronunciamiento de cualquiera de nosotros, siempre y cuando lo sea a título particular.

¿Debe haber vencedores y vencidos en el final de ETA?
Juramos cumplir y hacer cumplir la ley. Cualquier cosa que quede fuera de estos términos no nos sirve. Las ilegalidades, las irregularidades, son contra lo que combatimos. Antes de hablar de reinserción y de amnistías, el Estado debería reinsertar a las víctimas del terrorismo, solucionar todos sus problemas. Con el fin de ETA quien debe ganar es el Estado de Derecho. Ningún terrorista ni nadie de los que los apoyan deben obtener réditos políticos asesinando. Que los terroristas cumplan sus condenas íntegras, que pidan perdón por sus crímenes y respondan ante la sociedad del daño que han hecho. Nada más por nuestra parte.

¿Qué se puede negociar con los terroristas? ¿Debemos ser generosos si los terroristas anuncian su disolución?
La fecha y la hora de entrega de todas las armas y las personas con cuentas pendientes con la Justicia para cumplir sus condenas, y el cese de toda violencia hacia la sociedad española. ¿Generosidad? Creemos que todas las víctimas del terrorismo y no solo los miembros de los Cuerpos de Seguridad hemos dado muestras más que sobradas de generosidad. Nunca nos hemos tomado la Justicia por nuestras manos y nunca lo haremos. Que sean otros los generosos.

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Gracias, señor Jáuregui
J. M. RUIZ SOROA El Correo  2 Junio 2010

No sé hasta qué punto el diputado socialista Ramón Jáuregui es consciente de que las ideas amables que expone sobre el bilingüismo no son probablemente sino racionalizaciones de un previo sentimiento de culpabilidad por una carencia. A muchos vascos no nacionalistas les acecha el síndrome que les lleva a considerar como falta propia la ausencia en ellos de algún rasgo identitario estándar. Y digo esto porque, de otra forma, no me sería posible entender el retorcimiento de la realidad en que incurre en sus puntualizaciones (31-5-10) a mis comentarios anteriores (27-5-10).

Dice mi interlocutor que es precisamente gracias al bilingüismo como los inmigrantes murcianos o andaluces en Cataluña «han igualado en términos reales su condición de ciudadanos respecto a quienes esgrimían su condición de catalanohablantes para excluirles del trabajo o de ejercer funciones públicas». Obvio. Y maravillosa racionalización de la cesión. Resulta que al diputado socialista no le duele la discriminación laboral y pública por razones identitarias de que eran objeto los murcianos o andaluces en su propio país. No las denuncia como injustas. Al revés, lo que celebra es haber superado el chantaje cediendo a la exigencia de los chantajistas. De esta forma racionaliza felizmente el abuso: ya todos saben catalán, ya son todos ciudadanos iguales. Particular concepto éste de ciudadanía, y curioso método de valorar la discriminación o el chantaje: ceda usted a ellos y será igual.

La misma receta aplica nuestro buen diputado al problema del monolingüismo en comunidades como la vasca, en las que el nacionalismo esgrime el idioma como principal seña identitaria. Para desactivarlo, dice, basta con aprender todos euskera, así de sencillo. Si cedemos y adquirimos la identidad vasca fetén, le quitaremos al nacionalismo su afán. Obvio. Una receta para exportar: si todos los inmigrantes musulmanes se hicieran católicos, no habría en España problema identitario religioso con ellos. Y si los negros se blanqueasen en Estados Unidos, ya no tendría el racismo blanco motivos para la exclusión. Y, como decía Mario Onaindia, si todos los vascos nos volviésemos nacionalistas desaparecería incluso el problema nacional entre nosotros.
¡La verdad es que no logro entender cómo no se me había ocurrido, tan sencillo que era! Gracias por abrirme los ojos, señor diputado.
PERVIVE LA IMPOSICIÓN LINGÜística
Galicia Bilingüe recurre el nuevo decreto del gallego para ganar "algo" de libertad
Galicia Bilingüe ha interpuesto ante el Tribunal Superior de Justicia de Galicia un recurso contra el decreto que regula el uso de los dos idiomas oficiales en la enseñanza y que la Xunta denomina como decreto "del plurilingüismo".
Liberad Digital  2 Junio 2010

La presidenta de la asociación, Gloria Lago, que ya expresó su decepción con ocasión de la aprobación de dicha norma al posibilitar la pervivencia de la imposición lingüística en los colegios gallegos, pretende con su recurso “ganar algo, un poco, de la libertad comprometida en su día por el actual presidente autonómico”.

De esta forma, Galicia Bilingüe demandará que se aplique en toda su extensión un derecho reconocido hasta en la propia Ley de Normalización Lingüística como es el de recibir la primera enseñanza en lengua materna, puesto que el decreto de Núñez Feijoo limita su aplicación a la Educación Infantil, sin incluir el primer ciclo de Primaria como estableció en su día el Tribunal Supremo. También exigirá la asociación la eliminación de las restricciones al uso en clase por parte de los alumnos de los libros en gallego o castellano, según prefieran, pues el ámbito de determinación del idioma utilizado en la enseñanza por parte de la Administración se agota en la lengua del docente. Y un tercer aspecto que abarcará el recurso incide en el derecho de los ciudadanos a que se les facilite la documentación, comunicaciones o anuncios emitidos por la Administración educativa en el idioma oficial de su elección.

Galicia Bilingüe analiza además la posibilidad de recurrir la norma por otras cuestiones, como las más que posibles restricciones en el uso de la lengua materna del alumno que se podrían derivar de la recomendación de procurar que use el idioma en que se imparta la asignatura, o la inexistencia de límites, como en el anterior decreto 124/07, para las materias que se han de impartir en gallego en la enseñanza de personas adultas.

De todas formas, la presidenta de la asociación insistió en que, aunque se acepten todas esas demandas, el decreto seguirá lejos no sólo de los objetivos de la entidad, sino de lo que en su día comprometió el presidente Feijoo. Y recordó asimismo que en julio de 2007 ya se interpuso un recurso similar ante el TSXG contra la norma del bipartido liderado por Pérez Touriño. “El tribunal -apuntó Gloria Lago- nunca llegó a dictar sentencia”.

aprobado en 2008
El decreto que obliga al comercio a atender en euskera entrará en vigor el 17 de julio
El PP exigirá al Gobierno vasco que derogue «de forma inmediata» una norma que contó con el rechazo del PSE cuando estaba en la oposición
MARÍA JOSÉ TOMÉ | BILBAO. El Correo  2 Junio 2010

El Ejecutivo otorgó en octubre 557.000 euros a empresas para impulsar la lengua vasca
El controvertido decreto sobre los derechos lingüísticos de los consumidores, que impone a casi la mitad del sector comercial vasco la obligación de rotular y atender en euskera, entrará en vigor el próximo 17 de julio. Más de un año después de la llegada de los socialistas al poder, esta iniciativa heredada de la pasada legislatura sigue vigente pese a que en su día contó con el firme rechazo del PSE y el PP cuando estaban en la oposición. Los populares ya han advertido que exigirán «de inmediato» al Ejecutivo de Patxi López la derogación de una normativa que consideran «a todas luces discriminatoria».

El decreto, que fue publicado en el Boletín Oficial del País Vasco el 16 de julio de 2008, establecía dos años de plazo para que el sector se adaptase al grueso de su articulado. Una moratoria que vence en apenas un mes para cerca de 2.000 negocios, que aglutinan casi la mitad de la superficie total de venta de la comunidad autónoma. En concreto, el decreto afecta a establecimientos de más de 250 trabajadores y con un volumen anual de negocio superior a los 50 millones de euros anuales, o bien, a aquellos que cuenten con una superficie superior a los 400 metros cuadrados y estén ubicados en capitales o municipios con más de un tercio de ciudadanos bilingües. También tendrán que someterse a esta normativa los centros comerciales con una plantilla de más de 15 trabajadores que presten atención al público. Es decir, el decreto no es de aplicación en el pequeño comercio sino en grandes cadenas, operadoras de comunicaciones, empresas de transporte y suministradores energéticos, que podrán ser sancionados si lo incumplen.

En su día, tanto el PSE como el PP arremetieron duramente contra una medida que calificaron como un «atropello a la libertad de comercio». «Ningún empresario puede verse forzado a utilizar una lengua oficial por encima de la otra», advertía la entonces secretaria de Políticas Sociales del PSE y actual consejera de Educación, Isabel Celaá. «No es a través de la imposición ni de las sanciones como se consigue proteger al euskera y menos en un sector que no está teniendo las cosas fáciles», apostilló en el Parlamento Idoia Mendia que, ya como titular de Justicia y portavoz del Ejecutivo, insinuó en varias ocasiones que la modificación del decreto estaba entre los asuntos pendientes del Gabinete de Patxi López.

Ayer, fuentes del Departamento de Sanidad y Consumo confirmaban que la normativa entrará en vigor el próximo 17 de julio. Las mismas fuentes recordaban las líneas de ayudas habilitadas para el sector pueda adaptarse a las nuevas disposiciones. De hecho, la viceconsejería de Política Lingüística -adscrita al Departamento de Cultura- otorgó en octubre subvenciones por importe de 557.000 euros. Desde entidades financieras como la BBK o la Caja Laboral a grandes superficies comerciales como Media Markt o El Corte Inglés, fueron 15 las empresas que se beneficiaron de estas ayudas, destinadas a mejorar la atención en euskera al público, imprimir catálogos o publicidad y señalizar el interior de los establecimientos en lengua vasca.

«Coto a un despropósito»
Ayer, UPyD presentaba una iniciativa parlamentaria para exigir la derogación del decreto, que definió como «un disparate que atenta contra la libertad individual y de empresa». El parlamentario Gorka Maneiro recordó al PSE que lleva más de un año en el poder y «no ha tomado ninguna medida para poner coto a este despropósito». A su juicio, el hecho de que el Ejecutivo no haya anulado el decreto ratifica el «miedo reverencial» de los socialistas al PNV. «No se atreve a legislar, a tomar medidas que puedan incomodar a los nacionalistas y en cuestiones relacionadas con el euskera sólo quiere pasar inadvertido», dijo Maneiro.

El PP también ha dado al Gobierno un toque de atención al tratarse de un tema sensible como la política lingüística, una de las bases del pacto de estabilidad. Iñaki Oyarzábal recordaba ayer que su partido impulsó la pasada legislatura una iniciativa parlamentaria «calcada» a la de UPyD y, pese a que no prosperó, contó con el apoyo del PSE. Oyarzábal aseguró que su partido se mostrará firme a la hora de exigir a Patxi López la derogación de ese decreto «antes de entrar en vigor» y recordó que el acuerdo de legislatura hace hincapié, sobre todo, en eliminar todas aquellas medidas que «puedan resultar discriminatorias en el ámbito lingüístico». El Ejecutivo ya aplicó criterios similares para someter a una profunda revisión los decretos que definían el currículum educativo, aprobados por el Ejecutivo de Ibarretxe.

La urgente necesidad de derogar el Decreto 123/2008 que impone en el País Vasco las multas lingüísticas por no hacer negocios en euskera

El próximo 17 de julio de 2010 vence el plazo de dos años de adaptación concedido por el Decreto 123/2008, de 1 de julio de 2008, sobre los “Derechos Lingüísticos de las personas consumidoras y usuarias”, promulgado por el anterior gobierno independentista de Juan José Ibarretxe.

Por lo tanto, y a partir de esa fecha, las empresas y establecimientos comerciales señalados en la norma (empresas de telecomunicaciones, de transporte, de energía, financieras y establecimientos comerciales abiertos al público de cierto tamaño) estarán obligados a rotular todos los carteles, letreros públicos y papelería (impresos, catálogos, contratos, presupuestos, facturas, cartas y todo tipo de comunicaciones) en euskera, así como a disponer obligatoriamente de personal capaz de atender al público en euskera de forma oral y por medios electrónicos (en un “euskera de calidad”, “ajustado a la norma lingüística establecida por la Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia”, como literalmente se indica).

Este decretazo lingüístico, elaborado por el Ejecutivo más radical e incendiario que ha tenido Euskadi desde el comienzo de la Transición política, es aberrante porque obliga a los ciudadanos vascos a utilizar un determinado idioma en sus comercios y negocios (un idioma que, tras décadas de imposiciones nacionalistas, apenas habla el 20% de la población), pero también porque supone una intolerable injerencia de la Administración en el ámbito privado de las personas, contrario a los más básicos principios de la libertad de empresa.

Este decreto afecta a más de 2.000 empresas, que juntas suponen más del 35% de la cuota de mercado y un 45% de la superficie total de ventas. Por otro lado, resulta absolutamente intolerable que esta norma, que si el actual Ejecutivo autónomo no lo impide entrará en vigor dentro de un mes y medio, prevea un importante régimen sancionador que instaura en Euskadi una práctica totalitaria y demencial, importada de Cataluña, caracterizada por las “multas lingüísticas”. De hecho, asociaciones independentistas y proetarras ya han anunciado públicamente su intención de presentar denuncias indiscriminadas contra todas las empresas que no cumplan escrupulosamente con las exigencias lingüísticas establecidas en este decreto.

En su momento, tanto el PSE como el PP se opusieron frontalmente a esta norma, la calificaron de “imposición” e incluso se reservaron la posibilidad de llevarla a los tribunales por entender que vulneraba la libertad individual de comerciantes y empresarios. Así que, ahora, deberán emplear el mismo celo en paralizarla. Gorka Maneiro, diligente parlamentario de UPyD, ya ha presentado una proposición no de Ley para la inmediata y urgente derogación del articulado.

Por su parte, Iñaki Oyarzábal, secretario general del PP vasco, recordaba ayer que su partido impulsó la pasada legislatura una iniciativa parlamentaria "calcada" a la de UPyD y que ésta, a pesar de que no prosperó, contó con el apoyo del PSE. Oyarzábal asegura que su partido se mostrará firme a la hora de exigir a Patxi López la derogación de ese decreto "antes de entrar en vigor" y recordó que el acuerdo de legislatura hace hincapié, sobre todo, en eliminar todas aquellas medidas que "puedan resultar discriminatorias en el ámbito lingüístico".

Leer íntegramente el Decreto 123/2008, de 1 de julio de 2008, sobre los “Derechos Lingüísticos de las personas consumidoras y usuarias”

Justicia social
Javier Algarra. www.gaceta.es  2 Junio 2010

El Gobierno tiene 490 coches pero prefiere recortar sus derechos a los pensionistas

El alcalde de Sevilla manda al chófer con el coche a Barcelona mientras él viaja en avión para ver en la Ciudad Condal la final de la Copa del Rey. Alfredo Sánchez Monteseirín es demasiado importante como para que no le esté esperando el coche oficial en el aeropuerto en cuanto llegue. Pero no es el único.

Miles de cargos de medio pelo tienen a su disposición vehículo, conductores y escoltas sufragados por el bolsillo de todos los contribuyentes. Por no gastar, los políticos no gastan ni en gasolina, ni en metro, ni en autobús. Ni siquiera en taxi. Pudiendo ir en coche oficial, que además da mucho prestigio en el barrio cuando te ven llegar los vecinos, pues qué más quieres.

Sólo el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero tiene 490 coches, que cuestan 15 millones de euros al año. A éstos hay que sumar los de las comunidades autónomas, los ayuntamientos y multitud de organismos oficiales. Total, un pastizal que abonamos con nuestros impuestos para que los señoritos vayan cómodos y no se estresen. ¿Se acuerdan de la limusina tuneada de Ernest Benach, el jardinero republicano al que colocaron de presidente del Parlamento de Cataluña? ¿O de la colección de Audis blindados de Pérez Touriño, de los que Núñez Feijóo se tuvo que deshacer al llegar al Gobierno de la Xunta?

En el Reino Unido, el nuevo primer ministro, el conservador David Cameron, ha dicho que hasta aquí hemos llegado y ha recortado los coches oficiales. En Westminster no es raro ver a un miembro del Gobierno en el transporte público. También Sarkozy en Francia ha metido tijera al asunto.

Pero en España estamos acostumbrados a no ahorrar en lujos supérfluos para las castas dominantes. Preferimos congelarle la pensión a los jubilados y reducir la prestación de los dependientes. Así se ejerce la justicia social de la izquierda progre y trasnochada que representa nuestro Gobierno radical. Gracias Zapatero.

Galicia Bilingüe recurre el decreto «en busca de libertad»
E. P. RODRÍGUEZ-SOMOZA. VIGO. ABC Galicia  2 Junio 2010

«Ganar algo, un poco de la libertad comprometida en su día por el actual presidente de la Xunta». Con esta frase justificaba la presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, el recurso contencioso-administrativo presentado ayer por la plataforma en el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, contra el polémico decreto 79/2010 que regula el uso de los dos idiomas oficiales en la enseñanza.

Sobre el denominado por la Administración autonómica decreto del plurilingüismo, la asociación no ocultó, coincidiendo con la aprobación de la norma, su decepción ante un documento que -mantienen- «posibilita la pervivencia de la imposición lingüística por la que llevan años batallando».

El objetivo, según explicó la presidenta de Galicia Bilingüe es «que se aplique la ley en toda su extensión, en base a derechos reconocidos tales como recibir la primera enseñanza en lengua materna. Según expuso, el nuevo decreto limita su aplicación a la Educación Infantil, sin incluir el primer ciclo de Primaria como en su día estableció el Tribunal Supremo.

Otras de sus reivindicaciones pasa por omitir las restricciones al uso en clase por parte de los alumnos de los libros en gallego o en castellano, según prefieran. Asimismo, hacen hincapié en el requerimiento sobre el derecho de los ciudadanos a que se les facilite la documentación, comunicaciones o anuncios emitidos por la Administración educativa en el idioma oficial de su elección.

Recurso de 2007
Galicia Bilingüe analiza además la posibilidad de recurrir la norma por otras cuestiones, como las más que posibles restricciones en el uso de la lengua materna del alumno que se podrían derivar de la recomendación de procurar que use el idioma en que se imparta la asignatura, o la inexistencia de límites, como en el anterior decreto -124/07-, para las materias que se han de impartir en gallego en la enseñanza de personas adultas.

De todas formas, la presidenta de la asociación insistió en que, aunque se acepten todas esas demandas, el decreto seguirá lejos no sólo de los objetivos de la entidad, sino de lo que en su día comprometió Alberto Núñez Feijóo. Y recordó asimismo que en julio de 2007 ya se interpuso un recurso similar ante el TSJG contra la norma del bipartito.

Preguntado por este recurso, el presidente de la Xunta mostró su respeto, aunque frente a los reproches de esta asociación, reivindicó que su Gobierno «cumple su programa electoral» y que, precisamente para ello, llevará al Parlamento una ley que permita realizar a los padres con alumnos en Primaria y Secundaria la consulta sobre la lengua.

«La coherencia y el respeto a la palabra dada serán guías de la política lingüística y del resto de acciones del Gobierno», afirmó instantes antes de entrevistarse con la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho.

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