AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 3  Junio  2010

 

Zapatero
La burbuja política
Cristina Losada Libertad Digital 3 Junio 2010

La crisis ha hecho estallar todas las burbujas. Todas, menos una. La única que todavía se puede permitir su blindaje. Cuanto más golpean los hechos, más se espesa su protección. Está el caso de Zapatero, su Gobierno y su partido. Una a una van cayendo las consignas que alfombraron sus triunfos. La verdadera destrucción del lenguaje, decía Camus, no reside en la incoherencia y el automatismo que cultivaron los surrealistas, sino en la consigna. Destrucción, incoherencia, surrealismo: todo aplicable a la actuación del presidente, sus fieles y ex fieles, ésos que en la distancia se han vuelto críticos y en la cercanía fueron pajes obedientes.

La última consigna que Zapatero ha horadado, que diría él en montañera pose, yace a la espera de que el fútbol la amortaje. El Gobierno socialista va a "abaratar el despido", concepto que declaraba anatema, el día de estreno del gran espectáculo. La roja, como llamaron a la selección por no llamarla española, será –sin comerlo ni beberlo– la encargada de cubrir ese cadáver con el manto piadoso. Sea cortina de euforia o nube de lágrimas. Aunque bien muerto estará el nocivo dogma que vetaba cualquier modificación de la rigidez heredada del franquismo, tan próxima, por cierto, a la que regía en los baluartes del socialismo real.

Destruye Zapatero su alijo de consignas, pero él permanece. No dimite, no cede el testigo, no se autodestruye, como mandan los cánones de la vieja civilización. Va trampeando. Y ojalá fuera el único tramposo, pero no. El Partido Popular se halla en plena deconstrucción de sus propuestas, de sus famosas "recetas" y de cuanto pudiera configurar algo remotamente parecido a un programa liberal-conservador. Ahora son los de Rajoy, disfrazados de Méndez y Toxo, quienes proclaman anatema "abaratar el despido" y juran que nunca han de votar a favor del "despido libre". Como si ignoraran que cinco millones de personas ya han sido despedidas libremente y no supieran que o cambia el molde o no volverán a trabajar. Pero cuanto más se alejan de la realidad, más recolectan.

La única burbuja que no pincha en esta crisis es aquella en que los políticos ejercen el arte de lo imposible y, sin embargo, cierto. Pues cierto es que todo cuanto la consigna representa mantiene su poder y confiere el poder. Libre del contrapeso de una sociedad civil, flota a su aire el zeppelin político.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Una España inimaginable
Germán Yanke EDT 3 Junio 2010

Todo son dificultades, como se ve, y todavía hay quienes quieren consolarse (y quitarse la responsabilidad), insistiendo en que lo peor de la crisis es importado: la crisis financiera, en primer lugar, la económica después, la agravación hasta el precipicio ahora. Vamos, que nos hemos tenido que poner a hacer recortes y reformas laborales y financieras porque Europa estaba en un mal momento y somos un socio solidario…

La realidad es que el país está sumido en el desastre. Hay una crisis económica pavorosa que va demostrando cada día nuestras deficiencias particulares. Hay que reformar el sistema financiero porque hemos dado carta de naturaleza a un funcionamiento politizado de las cajas de ahorro. Hay que hacer la reforma laboral porque heredamos y mantenemos rigideces que vienen desde el Estatuto del Trabajador. Hay que enfrentarse al caos inmobiliario porque hemos creado voluntaria e irresponsablemente una burbuja imposible. Hay que empeñarse en la productividad porque nuestras muchas horas de trabajo no rinden lo que rinden en los países de nuestro entorno. Tenemos pendiente un programa de innovación serio, una revolución en materia energética. Nos estamos planteando cada vez más seriamente la deriva que está tomando lo que era uno de nuestros logros colectivos, el Estado de las Autonomías. La Justicia está mal gobernada. El Constitucional padece en su prestigio, o en su falta de él, el sistema perverso de designación de magistrados. Hay también una crisis institucional. Cuando hablamos razonablemente de lo que hay que hacer nos encontramos con una deficiente educación. Ni somos capaces de darnos cuenta de lo artificialmente que hemos vivido, de cómo se ha podido mantener durante tanto tiempo todo un sistema por encima de nuestras posibilidades. Las encuestas dicen que no confiamos mucho en que las cosas mejoren y que consideramos a los políticos un problema más que una solución. Y podría seguir.

El caótico momento supone, sin embargo, una oportunidad y un reto. Quizá se dé el milagro, de pronto, de que algún político y su partido, en vez de crispadas discusiones, se pongan a presentar un programa para que España, con el tiempo, sea inimaginable para los que la vemos ahora.

¿Por qué debemos echar a Zapatero?
Francisco Rubiales Periodista Digital 3 Junio 2010

Con Zapatero en el poder, España es como un pollo sin cabeza que corre, agonizante, hacia la muerte, causando en el mundo más risa que lástima.

La salud pública, la decencia y el futuro de España exigen que Zapatero salga pronto del gobierno. Durante los últimos meses, muchos españoles han afirmado que Zapatero debe irse y han basado esa sentencia en diferentes argumentos, en su mal gobierno, en que ha perdido la confianza, en su despilfarro, en el endeudamiento, en sus mentiras reiteradas y en muchos otros, pero muy pocos han esgrimido el argumento más poderoso de todos: España, en estos momentos difíciles, necesita un líder y Zapatero no lo es. Más que un líder, Zapatero es ya un triste monigote chamuscado y sostenido sólo por su guardia pretoriana, sin prestigio, sin credibilidad, sin la confianza de su pueblo y sin liderazgo alguno.

La principal razón para expulsar a Zapatero del poder es que ya no es el presidente de los españoles.

De nada sirven las medidas de austeridad y ahorro aprobadas si no van acompañadas de un plan de crecimiento, de un proyecto común que nos permita recuperar la confianza y volver a crecer. El esfuerzo y el sacrificio van a ser nuestros compañeros de viaje en los próximos años y Zapatero no tiene fuerza moral ni altura suficiente para pedir a los españoles sacrificio alguno. El culpable del drama no puede ser también la solución. Quien ha gastado en la Exposición Universal de Shanghai 74 millones de euros, más que la rica Alemania, a pesar de la ruina de España, es un tipo lo bastante peligroso para que España prescinda de él con urgencia.

En el presente momento de España, el mayor drama es la ausencia de un verdadero líder, de alguien capaz de conseguir la confianza de los ciudadanos para encabezar la dura peregrinación hacia el sacrificio, el esfuerzo y las muchas privaciones de un futuro que Zapatero nos ha arruinado.

El nuevo líder deberá ser el presidente de un país en ebullición, capaz de dar ejemplo para afianzar su liderazgo, impulsor de medidas justas y portador de grandes dosis de ética y ejemplaridad, imprescindibles para que el país renazca de las cenizas producidas por los incendios provocados por Zapatero y su equipo de chapuceros ineptos y carentes de ética.

¿Alguien se imagina a Zapatero exigiendo sacrificios al pueblo mientras sigue despilfarrando y entregando dinero a espuertas a los sindicatos, a los partidos políticos y a los cientos de miles de enchufados, paniaguados y amigos del partido que él mismo ha colocado en el corazón del Estado?.

Ni siquiera tiene autoridad moral para cobrar impuestos, ni sus promesas son ya creíbles. Ha mentido tanto que ya nadie le cree. Ha despilfarrado tanto que despierta en los ciudadanos el deseo de esconder su dinero al fisco. Ha sido tan mal gobernante que produce nauseas. ¿Acaso creía que sus pecados contra la democracia iban a quedar impunes? ¿Pensaba, acaso, que sus pactos con partidos de ideología contraria, sellados únicamente para mantenerse en el poder, iban a quedar impunes? ¿Pensaba, el muy iluso, que los ciudadanos no iban a percibir toda la vileza que encerraba su compra de votos en el Congreso, con dinero público, para aprobar leyes contrarias a los deseos de la mayoría?.

Zapatero, en el más justo y estricto sentido de lajusticia, ha abusado del poder, ha frustrado tanto la confianza que en él depositaron los españoles y ha cometido tantos errores insensatos que se ha convertido en un estorbo cargado de peligro, en un ser despreciado y nocivo para su pueblo al que los poderes reales de la nación deberían declarar incapacitado para el liderazgo, evitando así que permanezca ni un minuto más en la Moncloa y cause mayores daños a España.

Voto en Blanco

'El pueblo contra la Constitución'
www.paralalibertad.org  3 Junio 2010

Transcripción de la conferencia pronunciada por José María Ruiz Soroa en Bilbao el 12 de mayo de 2010, con el título 'El pueblo contra la Constitución', en un acto organizado por la Fundación para la Libertad. (Galería de fotos)

Presentación de Emilio Guevara

Les contaré cómo descubrí a José María Ruiz Soroa. Cuando hace no muchos años comenzó a publicar artículos, yo me preguntaba de dónde habría salido este hombre. Yo hice la carrera de Derecho en Madrid, me tocó don Joaquín Garrigues y el año que correspondía no llegamos a dar el Derecho Marítimo. Como todos saben, el Zadorra no es navegable, aunque cualquier día puede que uno de estos empeñados en los grandes proyectos se empeñe en hacerlo. No pude estudiar Derecho Marítimo en la carrera y vivo en Vitoria; no conocía a Ruiz Soroa. A la vista de los artículos, me dijeron que era un especialista de prestigio internacional en el tema. Me asombraba, dado el nivel que hay, la profundidad con que abordaba los temas y daba a entender que posee una formación jurídica, política e incluso filosófica de nivel extraordinario. Me hice incondicional ya con motivo de un artículo mío. Hace seis o siete años el sector que llaman vasquista del Partido Socialista me invitó a colaborar para un proyecto de reforma del Estatuto. Entonces, dentro de esa excitación que produce el empezar a querer modificar cosas, pensamos que a lo mejor podríamos definir a Euskadi como una comunidad nacional. A los siete días de publicarlo, José María Ruiz Soroa publicó un artículo que fue el mayor palo que me han dado en la vida. Ni un juez ni un magistrado lo han hecho nunca. Lejos de cabrearme, me hice incondicional, porque me sirvió para aprender algunas cosas. La primera, la frivolidad con la que nos dedicamos a hablar, opinar y escribir de cosas que no dominamos. La segunda, que ya basta de jugar con las palabras y los conceptos; que los conflictos, los debates y los discursos que haya que construir como alternativa al oficial de los últimos 30 años no se pueden construir inventando palabras, conceptos… Máxime cuando ya estaban inventados y eran propios de los nazis austriacos, nos dijo. Al nacionalismo no se le aplaca llamando a esto comunidad nacional ni nada parecido; se le tiene que ganar con rigor intelectual. Y la tercera: hay que escribir de lo que se conoce, razonar y argumentar y huir de lo fácil, del chiste fácil y del insulto. No es constructivo ni merece la pena.

Los méritos de José María Ruiz Soroa son como el valor en los militares, se le supone, va en su condición, pero en nuestro entorno son méritos. Tiene una prosa muy fluida, fácil de leer y entender…, me recuerda a Garrigues. Tiene claridad en la exposición, como claras tiene las ideas y ordenados los conceptos en su interior. No hay nadie en Euskadi ni en la prensa nacional con esa amplitud de temas; los artículos hoy en día suelen ser monotemáticos. Él puede hacer un análisis en profundidad de la lengua, de la soberanía, de todo. Y sus artículos van a lo esencial, por eso no están basados en el día a día o en la anécdota y resisten el paso del tiempo. Siempre están vigentes.

Le doy la palabra y le ruego que no me dé las gracias, porque lo que he dicho se lo merece. Y el segundo ruego es que siga, que continúe. En este país se necesita elaborar un discurso político nuevo, constitucional, alternativo al monocorde que hemos oído durante muchos años. Contar con él no sólo es un lujo: es completamente necesario.

José María Ruiz Soroa
Gracias por su presencia y valor por venir a escucharme. A la Fundación por invitarme. A Emilio no, porque así me lo ha pedido. Entre abogados de Nervión y del Zadorra nos entendemos.

La conferencia la he titulado ‘El pueblo contra la Constitución’, título reversible. Pretendo hablar de algo que ha surgido con la tragicomedia del Estatut de Cataluña. Es un sesgo de la teoría política democrática que plantea serios problemas, que agitan a los pensadores, a los seminarios de Ciencia Política…, nos hacen preguntarnos qué es la democracia. Y a veces agitan al público. Habrán oído, entre otros muchos argumentos del bando nacionalista-izquierdista-progresista, uno que se repite: cómo puede ser que un Tribunal Constitucional compuesto por personas no electas, sin responsabilidad política, puedan enmendar la plana a lo que han decidido dos asambleas (Parlamento de Cataluña y Parlamento español) y lo ha ratificado el pueblo mismo, o una parte, el catalán. Cómo puede ser esta contradicción del gobierno del pueblo que se ve enmendado por un órgano minoritario.

Esto se maneja para impugnar la situación del Tribunal Constitucional. Se ha usado periodísticamente por unos políticos superficiales y tiene un trasfondo muy serio. Lleva 10 años empantanada gran parte de la academia del Derecho Constitucional. Es evidente que las democracias liberales o constitucionales tienen dos partes distintas: la democrática, un pueblo que se autogobierna, y la clásicamente liberal o constitucional, la que dice que ciertas decisiones están ya tomadas desde hace años o siglos, establecidas en Constitución y no se vuelven a tomar. Para cambiar los elementos básicos de cualquier sistema hacen falta sistemas complicados, y hay un órgano elitista, el TC, que decide lo que dice o no un texto.

Hay una cierta contradicción y es lo que se plantea estos últimos años. Que un texto heredado del pasado limite las decisiones que puede tomar el pueblo soberano. Cómo se justifica la limitación. Si admitimos las limitaciones, nos encontraremos con el problema de que decir democracia constitucional es un oxímoron, una contradicción en sí misma. Democracia y constitucional son contradictorios. Muchos pensadores nos dicen que estas democracias son tuteladas; la voluntad del pueblo está tutelada por órganos que le arrebatan su capacidad de decidir. Son democracias propias de menores de edad. Al pueblo se le trata así, puede decidir sólo unas cosas. El profesor Sánchez Cuenca las llama democracias ‘jibarizadas’. Muy expresivo.

Planteado de forma más técnica podemos decir que existen dos formas de entender la democracia. La sustancialista y la procedimentalista. Los demócratas sustancialistas consideran que en toda democracia existe un núcleo de valores o verdades que es intocable; ya está decidida la solución sobre eso, y la mayoría no puede decidir. Son los derechos humanos y las reglas básicas del Estado de derecho. Es lo que el profesor Garzón Valdés llama el coto vedado de valores o verdades. Funciona como una muleta moral. A esta visión clásica y estándar, contestan los procedimentalistas preguntando cómo y dónde justifican esos valores en esta sociedad plural, donde reina el disenso. Cada escuela de pensamiento tiene su idea y no hay acuerdo generalizado sobre esos valores. ¿Es una postura religiosa, una defensa de que la naturaleza humana es de determinada forma? Hay algunos que no lo comparten, no hay ninguna postura compartida. La única forma de explicar la democracia es sobre una regla: es un sistema en el que la regla para tomar decisiones públicas colectivas es la de la mayoría. Toda persona tiene derecho a ser escuchada, tiene la misma capacidad de decisión y dignidad.

Contestan los sustancialistas que no puede ser así: la mayoría decide pero no sobre todo. Nadie aceptaría que sobre su conciencia o su vida pudiera decidir la mayoría. Antes de la regla de la mayoría hemos dicho que hay ciertas cuestiones protegidas. Es el argumento de Ronald Durkin, filósofo del derecho norteamericano. Los procedimentalistas contestan, con sentido, cómo se ha decidido cuál es el núcleo en que la mayoría no decide, cuándo se ha definido y cómo. En algún momento se tuvo que tomar la decisión. Y la única forma fue por mayoría. Por mucho que retrocedamos en el tiempo, veremos que esa es la regla. Desde un punto de vista lógico esto es muy convincente. Es el argumento de Jeremy Barron.

Los procedimentalistas no son relativistas ni están contra los derechos humanos. ¡Qué va! Precisamente dicen que como se los toman en serio, que todos son iguales, la única conclusión lógica es que siempre tomen ellos las decisiones. Lo contrario es paternalista. Hay que dejar que el pueblo se autogobierne sin límites. Tiene cierto grado de convicción. Los procedimentalistas tienen un problema: la conclusión obvia es que la mayoría del pueblo puede en todo momento tomar todas las decisiones que desee incluso las que nos pueden parecer más peligrosas, como acabar con la democracia. Sería democráticamente legítimo que observando todos los procedimientos legítimos el pueblo adoptara un sistema dictatorial, por ejemplo. Podría hacerlo. Hay constitucionalistas en nuestro país, como Manuel Aragón, hoy bastante famoso por su participación en el TC, que el pueblo español podría hacerlo. Es una cuestión incómoda, contradictoria con el unto de partida. ¿Cómo puede ser que la democracia, basándose en su regla de partida, pueda llegar a poner fin a la democracia?

El mismo problema plásticamente más claro, visto en la perspectiva temporal. Está planteado desde hace siglos por quienes participaron en la revolución americana y en la francesa. El problema se plantea cuando vemos las constituciones como un texto heredado del pasado. En Estados Unidos, es de más de dos siglos. Las decidió otro pueblo pero limita al actual. En nuestro caso, hace 30 años. Pueblos totalmente distintos. Como decía Jefferson hace siglos, una generación es respecto a otra lo mismo que una nación respecto a otra. Si la actual se rige por lo que legó la anterior, es como decir que la nación no es libre. Jefferson, Payne, Condorcet, plantearon esto y estuvo recogido en el artículo 28 de la Constitución francesa de 1793, la jacobina, que nunca entró en vigor. “Ninguna generación puede atar a la siguiente con sus reglas constitucionales”, decía el artículo. Es la expresión del mismo problema expresado antes de forma lógica. Cómo pueden los muertos imponer sus reglas y principios a los vivos.

Se han intentado muchos argumentos para salir de esta aparente contradicción. El más famoso es el del precompromiso o teoría de Ulises: que una persona o un pueblo podría adoptar una regla y previendo que en el futuro podrían verse, en momentos de conflicto o desorden, tentados de cambiarla, esta norma no se puede cambiar en ningún caso. Ulises sabía que las sirenas iban a embaucarlo con sus cantos y ordenó que lo ataran al mástil y que en ningún caso lo soltaran. Pero no funciona muy bien, porque es un argumento paternalista para con las generaciones actuales. Ese argumento sólo funciona bien para las personas, que en un momento de su vida deciden y se comprometen a no cambiar. Para un pueblo es como suponer que en el pasado existió un pueblo al que tendríamos que llamar Juanito El Sobrio, listo, moderado, pensador, que estableció reglas para que los que vinieron después, Juanitos los Borrachos, se cuidaran. Por qué el otro pueblo iba a ser más reflexivo o perspicaz.

Me interesaba traer a colación este problema temporal porque nos demuestra que hay un problema lógico en todo el planteamiento. Las generaciones tienen sentido si hacemos trampa con la realidad y pensamos que las sociedades se renuevan por generaciones, que cada x tiempo suplantan a las anteriores. Jefferson lo calculó en dieciocho años y medio; se suplantaba el 51% de la sociedad existente. Pero no es así. Se renuevan día a día, por personas, continuamente. No es que haya que revisar la Constitución cada veinte años. Cada día, cada hora, llega a la mayoría de un ciudadano que no estaba el día anterior y si nos tomamos en serio el argumento, cada día habría que renovar el consenso mayoritario para ver si los nuevos ciudadanos están de acuerdo con ese núcleo de valores. Nunca se podrían tomar leyes, normas ni decisiones. No habría estabilidad. Así que el planteamiento temporal conduce también a una contradicción en el final.

Volvamos al análisis puramente lógico. Habermas, para intentar resolver el problema, piensa en diez náufragos que llegan a una isla y se plantean una vida conflictiva de superación. Lo primero que hacen es establecer cómo van a funcionar en las decisiones públicas colectivas. Se ponen a discutirlo y ahí ven que todos tienen la misma razón, argumento, palabra, que hay que sopesarlas todas. El mismo procedimiento que se usa para discutir cómo se van a tomar las decisiones nos revela cuáles son los valores esenciales de ese sistema. La igualdad, la dignidad...El procedimiento descubre los valores implícitos, dice Habermas. Los valores están en la base de toda discusión racional. Es un ejemplo que los procedimentalistas utilizan y que nos revela su propio fallo. Y qué pasa si uno de ellos quiere ir por libre. Eso significa que para que una comunidad pueda tomar decisiones que antes haya tomado la decisión de hacer una comunidad. Si alguien se excluye, malamente lo podemos incluir. Antes que la regla de la mayoría tuvo que existir la de que todos formamos parte de la comunidad. Hay una decisión unánime previa para hacer comunidad política. Cosa que los teóricos del contrato social de hace siglos sí se dieron cuenta. Rousseau, Locke y otros dijeron que se trataba de dos contratos en realidad: unánimemente deciden hacer sociedad y una vez hecha aplican la mayoría.

¿Y si hay hombres y mujeres entre esos diez náufragos? ¿Quiénes discuten, todos, sólo los hombres, los menores no, las otras razas? Esto no se puede decidir por mayoría. Hay algún valor sustantivo previo para sostener la discusión. Quien crea en la autonomía de todas las personas, dirá que todos tienen derecho. La regla procedimental no lo resuelve, sólo se aplica cuando el conjunto empieza a discutir. Si es una nación, dirán que todos los que son esa nación; y así sucesivamente. Y estos náufragos, cuando empiezan a discutir cómo han fijado el orden de día, de intervenciones, el lugar, el tiempo… Siempre vamos retrocediendo, la pura regla de la mayoría no se autofunda, necesita de algo más. Las muletas de las que habla Garzón.

¿Cómo salir de este aparente atolladero? Nos convence mucho el principio democrático pero vemos sus contradicciones insalvables. Será necesario empezar a pensar de otra forma. Ver las reglas, las normas, las instituciones, de otra forma. Hasta ahora hemos estado pensando en ellas como algo que nos limita: las restricciones. Por qué no intentamos pensar que las reglas pueden ser otra cosa. En un juego, las reglas pueden ser vistas como limitaciones, pero también nos permiten jugar, son el juego mismo. Sin ellas no se podría jugar. El lenguaje, la gramática, un montón de reglas. ¿Limitan o nos constituyen? No podríamos hablar sin haberlo heredado. Así es como hay que pensar las reglas de la democracia. Hay reglas que limitan, otras que capacitan, que crean una actividad. Las instituciones humanas están creadas mediante reglas consentidas por la sociedad. La democracia es esto: la mayoría toma decisiones pero no podría querer, tener voluntad, sin esas reglas e instituciones previas que le permiten hacerlo. Un pueblo virgen, abstracto, no puede tomar decisiones.

Las reglas son en parte heredadas del pasado, o constricciones derivadas de nuestra naturaleza (nadie puede abdicar de su sociedad, autodeterminarse individualmente). Tendemos a pensar que hubo un pueblo que eligió esas reglas libremente y nos obligan ahora. En realidad, ellos tampoco eran libres, estaban obligados por una serie de circunstancias complejas. Las reglas no se crean, siempre se transforman. Vienen de la transformación… Nos parece tan democrática la separación de poderes que tendemos a pensar que se la inventaron los padres fundadores, que descubrieron la separación de poderes. Pero no es cierto: ya existía. La inventaron los monarcas del Renacimiento. Habían separado el gobierno directo del aspecto judicial, porque el reino funcionaba mejor separando en diversas áreas temáticas la gobernación. Los revolucionarios le dieron un nuevo sentido: ya no era funcionalidad sino valor. Lo hicieron para poder jugar el juego de la democracia.

¿De dónde viene todo este problema que agita a la Ciencia Política y el Derecho Constitucional desde hace unos años? El autogobierno versus los núcleos protegidos. Viene, como diría Joseba Arregi, de utilizar conceptos absolutos e intentar ontologizarlos. Pueblo es un concepto tan absoluto como Dios. Es un sustituto en la mentalidad moderna. Es de estructura teológica: es omnipotente o puede limitarse. La discusión actual es el problema que los frailes medievales se pasaron siglos discutiendo en torno a los atributos de Dios y a sus contradicciones lógicas. No hay forma de salir de esa antinomia porque es una pura, absurda creación de razón. Es lo que dijo Kant: estamos intentando hacer real a una pura idea de razón.

Con la idea de pueblo y voluntad popular pasa lo mismo. Nos hemos empeñado en pensar que el autogobierno tiene una encarnación real en el pueblo, conjunto de ciudadanos. El pueblo está en las decisiones que se toman, pero esa idea está también en la Constitución y en el TC cuando toma una decisión…, en tantas instituciones democráticas que aparentemente limitan al pueblo. El pueblo no se puede entender solamente como el conjunto de ciudadanos tomando decisiones, es un principio, no tiene existencia real. Si se la damos entramos en contradicciones. Lo que es lo mismo, la democracia no se autofundamenta, no tiene una última, absoluta regla. Tiene varias, complejas, y a través de todas aparece el pueblo.

Tampoco podría dejar de emitir mi opinión sobre por qué diablos nos hemos metido en este debate en los últimos años. Está muy vivo en España pero proviene de la escuela americana. Se originó en Norteamérica y allí tuvo pleno sentido en una época muy concreta, en el primer tercio del siglo XX. Entonces el tribunal supremo haciendo una interpretación abusiva y probablemente sin fundamento de ciertas cláusulas de la Constitución como son la Interestatal de Comercio y el Debido Profeso, se convirtió en el gobierno de los Estados Unidos. Y basándose en los recursos de constitucionalidad se dedicó a derogar y hacer imposibles todas las normas de tipo progresivo en materia económica y laboral. Es lógico que en aquellos treinta años de gobierno de los jueces, retardatario y conservador, se llegase a pensar que aquélla era una democracia que no funcionaba, sometida al gobierno de unos pocos, que además eran conservadores. Esto terminó con Roosevelt, que amenazó al Supremo con modificar las leyes emanadas del Gobierno federal en materia de New Deal si no cesaba en su actitud hostil. Y a partir de los años 60 ha sido un tribunal favorable a los derechos humanos, etc.

Se ha señalado que el debate ha resurgido porque la época del juez Warren y del Tribunal Supremo progresista está terminando por los nombramientos de jueces de los dos Bush. Ese es un problema de EE UU. Lo que no se comprende es que en el ámbito europeo se plantee el problema y se hable de que vivimos en una democracia tutelada, sometida al control de unos pocos sabios. No existe ese ambiente. Los tribunales supremos europeos, de la II Guerra Mundial para acá, que es cuando han aparecido, en absoluto funcionan de forma retardataria y limitando los derechos humanos y las decisiones del Parlamento. Ha sido lo contrario, a favor del desarrollo de la democracia. Pensemos en el Tribunal Constitucional español. Ha invalidado todas o partes de ciertas leyes que había aprobado el pueblo soberano teórico en el Parlamento, y las más relevantes indican que ha ampliado la democracia. Ha anulado la ley de la patada en la puerta o ley Corcuera. ¿Eso ha disminuido nuestra democracia? La ley de inmigración del PP y la posterior socialista, derogado, ampliando los derechos y así el marco democrático. La realidad es que no nos tratan como menores de edad. Por eso el debate se debe a un problema de radicalización ideológica de ciertos pensadores y cierto ambiente. Creo que nace de una insatisfacción de todos los ciudadanos conscientes que vemos los defectos de las democracias, no podemos estar contentos con la práctica democrática de nuestros países; el sistema por definición lleva a la crítica constante y aspiración constante a algo distinto.

Cierto sector de pensadores han radicalizado el debate y han dicho que a nuestras democracias les falta democracia. Si el pueblo de verdad lo decidiera todo, sin tantos jueces, tribunales, UE, organismo, élites más o menos sospechosas tomando decisiones, el sistema sería mejor. Y aquí se ha empezado a criticar toda la arquitectura constitucional. Creo que el sentimiento que les ha llevado a ello me parece válido; el diagnóstico y propuesta de regeneración me parece absolutamente erróneo. Nuestras democracias no necesitan de más democracia, sino de más reflexión, participación, responsabilidad, más conseguir que los instrumentos constitucionales del sistema actúen más, y menos el puro impulso popular de tomar decisiones inmediatas. Si nos dejásemos llevar por eso de privilegiar el elemento democrático sobre el constitucional, sólo conseguiríamos devaluar aún más la democracia y acabar en el populismo.

Ahora bien, en el caso de la sección catalana del democratismo radical –así podríamos llamarlos– habría que recordarles sólo una sentencia del TC que anuló una ley que había aprobado una ‘supermayoría’ del Parlamento español. Todos los partidos menos los nacionalistas y el comunista aprobaron una ley en 1983 que el TC declaró anticonstitucional el 13 de agosto de ese año. Se llamaba Ley de Armonización del Proceso Autonómico, la LOAPA. Cuatro quintos del Parlamento aprobaron la ley y los que ahora dicen lo contrario acudieron al Constitucional para que la anulara porque violaba la Constitución. El último aval es la Constitución, no el parlamento, el pueblo. Les dio la razón, y gracias a ello ahora puede hablarse de un nuevo Estatuto en Cataluña. Curiosamente estos señores dicen ahora lo contrario: la última palabra en legitimidad la tiene el pueblo, o por lo menos el Parlamento, no un texto heredado. Esto basta para desacreditar a nuestra sección catalana del democratismo radical. En cuanto a los otros, los de los seminarios de ciencia política, ya les he dicho mi opinión. Son ustedes muy libres de tener la suya propia.

COLOQUIO
Pregunta
Ha sido una conferencia de las más estimulantes que he oído últimamente. ¿No le parece que el objeto mismo de la conferencia no implica un episodio más de la democracia constitucional pero que es muy viejo ya? El concepto democracia y liberal pueden ser compatibles o no. La sección catalana puede abordarse así, como liberal. Sólo limitando el poder se garantiza la libertad individual. ¿Qué le parecen los demócratas instrumentales como Popper?

José María Ruiz Soroa
La tensión entre los dos elementos ha sido muy señalada, cierto. Es inevitable. Lo que sucede, pienso yo, es que hablamos de democracia y en realidad sólo existe la que tenemos, la liberal o constitucional, pero queda vigente la antigua, la del ágora ateniense. Un conjunto de ciudadanos que se gobernaban ellos mismos a ellos mismos, el pueblo sobre el pueblo. Es la idea que desarrolló como nadie Rousseau y que periódicamente resucita, es cautivadora. Pero si no se le pone el freno, porque es un experimento histórico que fracasó de tal manera que durante 24 siglos todas las sociedades tuvieron un horrible recuerdo de ella, para cualquier pensador del XVIII fue un fracaso absoluto porque no se controlaban los problemas que surgen de ese gobierno. Para Rousseau el ejemplo no era Atenas, sino Esparta. Es bueno que exista esa tensión, el modelo instrumental es muy pobre. Pero cuando el péndulo se inclina mucho hacia el lado democrático, puede haber problemas. Proponer soluciones puramente voluntaristas no lleva a ninguna parte. Aquí vivimos eso: el voluntarismo es lo que pesa, la democracia es la decisión directa e instantánea del pueblo. Y tiene una carga de malentendimiento de la democracia, la democracia no es eso sólo. El pueblo está en el referéndum y en la Constitución y en todo lo demás.

Pregunta
Ha empleado palabras muy interesantes. Sagrada. Yo me niego a que la Santísima Trinidad me saque las castañas del fuego, creo que los ciudadanos debemos poder cambiar y regenerar los textos. Nuestra Constitución, la del 78, que muchos de nosotros peleamos, está hecha con la correlación de fuerzas que existía y hoy la regeneración democrática nos exige modificar aspectos fundamentales.

José María Ruiz Soroa
He usado el término sagrado adoptando la terminología de los críticos. Las normas jurídicas deben poder cambiarse pero una cosa es cambiar los aspectos organizativos, y otra los principios esenciales. ¿Puede la democracia cambiar los derechos? No se puede llegar. Yo también pienso que aquí hay un respeto exagerado al cambio de los principios constitucionales, hay países que los cambian sin problema. Aquí es un tabú. El constitucionalismo, una posición política de defensa de los valores esenciales de la democracia y por tanto el resumen de la doctrina, se ha confundido con el constitucionalismo de esta Constitución. Eso no tiene ningún sentido. Y es verdad que la Constitución española se blindó de tal forma ante el cambio, que es comprensible que cualquier fuerza política se lo piense mucho antes de abordarlo. Hace falta un consenso generalizado que es casi imposible hoy de pensar.

Pregunta
Todo el mundo sabe que la importancia de las mayorías y las minorías depende de la importancia de los asuntos. Por ejemplo, en una comunidad de vecinos. Pasa supongo que en el Parlamento. Hay una tabulación previa que es racional con la importancia de las cuestiones que afectan a la sociedad y eso es calidad democrática en la toma de decisiones populares. ¿Qué opina?

José María Ruiz Soroa
Es lógico que existan mayorías distintas, pero en el caso de la CE para cambiar cualquier elemento es una de las más rígidas y blindadas. Pocas son así, sólo la norteamericana. Es lógico que no se pueda cambiar por el 51% de los votos, pero no que necesite tres quintos, disolución de las cámaras elecciones, nueva mayoría… Es un suicidio político. Está demasiado blindada en aspectos que no tienen tanta importancia. Y hay otro aspecto que diría cualquier procedimentalista. Esa Constitución que exige tres quintos, qué mayoría la aprobó. Porque si es menor que todo eso, una mayoría inferior de pueblo controla a la superior… Todo esto son planteamientos políticos, no desde la práctica actual.

¿En otros países es distinto?
En Francia la Constitución vigente se ha cambiado como en doce puntos en cuarenta años. Hay países en las que se puede hacer por mayorías normales. A la americana se le han hecho modificaciones pese a lo rígida que es. En nuestro entorno, la española es la más rígida.

Pregunta
En los casos de democracia radical de los que hablaba, ¿cree que hay intento de mejorar la Constitución o de que no haya ninguna?

José María Ruiz Soroa
Esto es un sentimiento, pero tengo que decir que tengo muy propio respeto por los políticos españoles. Creo que hay una irresponsabilidad total, no hay ni siquiera un objetivo como esos. Aunque me cargue las instituciones y cree un radicalismo que luego no puede controlar, me da votos. Es pura irresponsabilidad. Estamos quemando instituciones que hemos creado en los últimos 30 años sólo por intereses políticos del momento. Lo que dicen nuestros políticos no se puede tomar en serio; mañana dirán lo contrario porque les conviene.
Editores, 3/6/2010

Flotilla
La conexión occidental
GEES Libertad Digital 3 Junio 2010

Según pasan las horas, se confirma la presencia a bordo de islamistas turcos que iban directamente a enfrentarse con los israelíes. Aunque hay dificultades para identificar a los turcos fallecidos en el barco, vamos conociendo detalles. En total, se calcula que había unos cuarenta o cincuenta islamistas a bordo, que fueron los que llevaron el peso de los enfrentamientos con los soldados israelíes y organizaron a los demás. Tres de los nueve muertos habían declarado a sus familias –a la salida en el puerto de Estambul–, su intención de ir a inmolarse camino de Gaza: Sabir Ceylan, Alí Haydar Bengi, Eli Ekber Yaratilmis buscaban el martirio a bordo de la flotilla, y no eran los únicos porque la mística del martirio estuvo muy difundida en los círculos del IHH turco en los días previos. Esta organización islamista está desde mediados de los noventa en la lista negra de fuerzas de seguridad y servicios de inteligencia occidentales por su relación con la yihad mundial.

Los violentos activistas turcos forman el primer grupo de los embarcados. Pero más preocupante es la conexión occidental en el episodio, esto es, el segundo gran grupo: activistas profesionales europeos y americanos encuadrados en una iniciativa abiertamente proislamista que incluía, como ya sabemos, personas dispuestas a morir matando. Además de los turcos y musulmanes residentes en otros países, y pertenecientes a organizaciones proislamistas, el grueso de la presencia occidental a bordo de la flota lo formaban activistas de organizaciones radicales antisistema y de extrema izquierda, habituales en movilizaciones y campañas de fuerte contenido antisemita, pero también comunista o antiglobalización. A este perfil políticamente ultraviolento y radical pertenecen los activistas, españoles, irlandeses o franceses, sorprendidos a bordo.

Además había un pequeño número de personalidades, políticos de partidos izquierdistas, algún profesor universitario e incluso un Premio Nóbel. Sólo una minúscula minoría residual pertenecía a alguna organización de carácter humanitario o cooperante; pero la gran mayoría de los europeos embarcados pertenecía a organizaciones de carácter político extremista, cuya intención explícita no era llevar ayuda a Gaza, sino denunciar y romper el "bloqueo" israelí. La marcha naval sobre Gaza era sólo el acto final de una operación más amplia, coordinada por las islamistas IHH y Free Gaza, en la que se encuadraron todas ellas.

Es la conexión occidental la que constituye el hecho preocupante: es habitual que activistas proislamistas de extrema izquierda hagan propaganda política contra Israel y favorezcan la imagen de Hamás en el exterior, moviéndose en círculos radicales, desde castristas a independentistas y anticapitalistas. Pero el salto cualitativo se ha dado cuando han comenzado a participar en operaciones violentas, dirigidas cuidadosamente por el cinturón exterior de Hamás, que ponen en riesgo sus propias vidas. Ese pasar de denunciar el "conflicto" a participar abiertamente en él codo a codo con los mártires islamistas es lo que traerá problemas en el futuro, tanto diplomáticos como legales.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

La inexplicable denuncia
Luis del Pino Libertad Digital 3 Junio 2010

Que la negociación con ETA no pudo triunfar en la anterior legislatura gracias a la resistencia cívica encabezada por la AVT de Francisco José Alcaraz, es un hecho.

Que el proceso "de paz" con ETA nunca se interrumpió realmente, sino que simplemente se sumergió, a la espera de poder neutralizar a quienes lo habían hecho encallar con su resistencia, es casi una certeza.

Que hay algunos a los que les ha entrado una inmensa prisa por reanudar el proceso, dado que la quiebra económica puede forzar un significativo acortamiento de la legislatura, es una sospecha más que razonable.

El problema es que esos intentos de neutralizar la resistencia para poder reanudar el "proceso de paz" han fracasado. Y a fecha de hoy, la resistencia cívica y jurídica en el campo de la negociación con ETA se encarna en una nueva asociación, Voces contra el Terrorismo, que Francisco José Alcaraz dirige y en la que han terminado recalando los mismos abogados que en su día representaran a la AVT y a tantas víctimas en ella encuadradas: Juan Carlos Rodríguez Segura y Manuela Rubio. Voces contra el Terrorismo está personada en numerosas causas abiertas, algunas de ellas de gran calado político (como por ejemplo la del caso Faisán).

Nos desayunamos hoy con la noticia de que la anterior junta directiva de la AVT, de la que formaba parte la actual presidenta de la asociación, presentó hace unas semanas una denuncia ante el Colegio de Abogados contra esos dos letrados que representaban hasta hace poco a la AVT y que ahora representan a Voces contra el Terrorismo.

Lo primero que sorprende es el hecho en sí de la presentación de esa denuncia. Teniendo en cuenta que la AVT ya había prescindido, como asociación, de los servicios de esos abogados, no se entiende muy bien en qué sentido le reporta ningún beneficio presentar una demanda contra quienes ya no son los letrados "oficiales" de la AVT, pero siguen representando como acusación particular a diversas víctimas pertenecientes a esa asociación. Víctimas que, por supuesto, se verían afectadas en el terreno jurídico en caso de que esa denuncia impidiera a esos abogados seguir representándolas. La denuncia, por tanto, no le reporta ningún beneficio a la AVT como asociación y, sin embargo, puede causar un perjuicio considerable a varios de sus asociados.

Lejos de mi ánimo sugerir la existencia de motivaciones espurias en los miembros de la junta de la AVT que firman colectivamente esa denuncia. Ellos sabrán por qué la presentaron.

Sin embargo, lo que está claro es que quienes sí podrían intentar beneficiarse de la presentación de esa denuncia son aquéllos a los que les encantaría neutralizar, de cara a una segunda fase del "proceso de paz" con ETA, las iniciativas jurídicas emprendidas por Voces contra el Terrorismo en casos como el del Bar Faisán, el atentado contra la casa cuartel de Burgos, el caso De Juana o las relaciones entre ETA, las FARC y Venezuela, por poner solo algunos ejemplos.

Sospecho que nuestro amado ministro de Interior, Rubalcaba-el-que-siempre-dice-la-verdad, se habrá sentido enormemente satisfecho hoy, al enterarse de la presentación de esa denuncia. Quizá esa denuncia le proporcione a algunos los medios necesarios para neutralizar el nuevo conato de resistencia jurídica al "proceso de paz".

Aunque, personalmente, lo que más me sorprende no es que la AVT presente una denuncia contra esos abogados. Lo que me parece más sorprendente, en realidad, es el hecho de que la AVT desperdicie esfuerzos y recursos denunciando a abogados que defienden a las víctimas, en lugar de emplear esos mismos esfuerzos y recursos en presentar nuevas denuncias contra quienes colaboran, directa o indirectamente, con los asesinos.

Pero bueno, cada uno sabrá a qué dedica sus esfuerzos y cuáles son sus prioridades.

INCUMPLE SUS PROMESAS
El PP volverá a impedir el curso que viene la libertad lingüística en Valencia
No sólo en Galicia el PP hace exactamente lo contrario de lo que dice e incumple sus promesas, en Valencia ocurre lo mismo. La Fundación Unidad + Diversidad ha denunciado que los populares han faltado a la promesa que les realizaron y, por tanto, un año más, la libertad lingüística estará vetada.
Olivia Moya Libertad Digital 3 Junio 2010

La voz de alarma sobre lo que estaba ocurriendo en Valencia la dio una niña de diez años, Natalia Santacreu, que se desplazó hasta Madrid para exigir que se le devolvieran sus sobresalientes, que se le habían arrebatado por no contestar en valenciano sus exámenes.

Finalmente, la consejería de Educación se decidió a aplicar de "forma excepcional" y durante este curso un "tratamiento lingüístico diferenciado" a la pequeña. Esto ocurría el pasado mes de marzo. Pero justo un año antes, es decir, en marzo de 2009 la misma consejería de Educación se comprometió con la Fundación Unidad + Diversidad a que para este curso que viene (2010-2011) los padres tendrían la oportunidad de decir si están de acuerdo o no con esta política lingüística y por tanto podrían poner, de forma representativa, una equis en la casilla del idioma.

Tras varios intentos consiguieron reunirse con la secretaria autonómica de la consejería de Educación, Concha Gómez. Según indicó el presidente de la Fundación, Juan de Dios, sorprendentemente les preguntó cuántas personas serían capaces de poner en la calle para reivindicar sus peticiones. "Los nacionalistas nos ponen a 20.000", espetó.

"Con este criterio de gobierno, donde sólo la algarada y el chantaje son los criterios de decisión, me temo que el bien común es algo que ni se considera", señalan desde la Fundación.

A pesar de estos argumentos, consiguieron llegar a un acuerdo, que ni siquiera era vinculante: incluir en las inscripciones de escolarización una casilla donde los padres pudieran escoger el castellano como idioma vehicular para sus hijos con independencia del idioma que oferte el centro escolar, de manera que la Consejería de Educación conociese la demanda real de los padres y adecuase la oferta de los centros educativos a dicha demanda. Es decir, una especie de encuesta para testar a la sociedad.

Además, la Fundación Unidad + Diversidad exigió que todas las solicitudes fuesen gestionadas por la Consejería de Educación y fuesen auditables por el Ministerio de Educación de manera que se cuantificasen las peticiones de cada uno de los programas lingüísticos y estos se pusieran en relación con la actual oferta en los diferentes centros educativos.

Pero cuál fue su sorpresa que al hacerse públicas las solicitudes de admisión para el curso que viene dicha casilla no existía y la promesa se había incumplido.

Es por ello que desde la Fundación Unidad + Diversidad piden al Partido Popular que "garantice en la Comunidad Valenciana la libertad de elección de los padres", y que abandone la "esquizofrenia política que hace exigir esta libertad en las Comunidades Autónomas catalanas y vasca pero sin embargo no cumple en la Comunidad Valenciana donde gobierna". Tampoco en la gallega, como se ha demostrado recientemente.

"Además de incumplir el programa electoral, el Partido Popular muestra un miedo irracional a la libertad de los padres a escoger aquello que consideran mejor para sus hijos".

Ante este incumplimiento de sus promesas, la Fundación Unidad + Diversidad va a solicitar reunirse con el consejero, Alejandro Font de Mora, a los efectos de acordar un plan de acción que materialice la libertad de elección real de todos los padres de los alumnos valencianos, para permitir:

* que quede constancia en las instancias de matriculación el idioma vehicular que quieren los padres
* que se adecue la oferta educativa a la demanda que manifiestan dichos padres de familia
* y que se garantice por ley el ejercicio de este derecho.

La flotilla del fanatismo
FLORENTINO PORTERO ABC 3 Junio 2010

HACE algo más de una semana el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, declaró que «los palestinos están secuestrados por Irán». Esta frase, más propia de un dirigente de la derecha israelí, reflejaba su amargura por el rechazo de Hamás, la versión palestina del grupo islamista Hermanos Musulmanes, a participar en las elecciones locales previstas para el mes de julio. Hamás no quiere legitimar con su participación unos comicios dirigidos a restablecer las instituciones palestinas, cara a una negociación con Israel avalada por un buen número de estados árabes. Bien al contrario, su plan pasa por capitalizar la actividad política al tiempo que arrincona unas instituciones que responden a una estrategia que les resulta ajena.

Junto con el régimen iraní y la organización libanesa Hizboláh, Hamás trata de dar un vuelco a la situación política en la región, poniendo fin a cualquier proceso político o diplomático que tenga como objetivo el reconocimiento de Israel y acabando con la hegemonía de fuerzas de carácter nacionalista, a su juicio la causa de la decadencia en la que se encuentran en la actualidad dichos estados árabes.

Aunque Hamás es una organización suní y tanto Hizboláh como el régimen iraní son chiíes, se ha establecido entre ellos un sólido vínculo a partir de su militancia islamista y de la constatación de unos objetivos comunes. Ese vínculo ha dado paso a una estrecha colaboración operativa, en la que Irán proporciona armamento mientras Hizboláh, una organización creada en su día por la embajada de Irán en Líbano, se ocupa del adiestramiento de las milicias islamistas palestinas en el combate, de la fabricación y uso del nuevo armamento y de la formación de los cuadros en las nuevas técnicas de propaganda. Hamás ha ido saliendo del ámbito de los países del Golfo, de donde procede la ayuda económica que los mantiene en pie, para incorporarse al círculo de aliados de Irán, el rival de Arabia Saudí en el liderazgo del Islam.

En este juego de equilibrios Turquía ha optado por tratar de establecer un puente con Irán, ofreciéndose a una pantomima diplomática por la que parte del uranio iraní sería enriquecido en ese país y devuelto con el grado de enriquecimiento necesario para ser utilizado con fines pacíficos pero no militares. Una oferta que tiene como objetivo real proporcionar a países como China y Rusia argumentos para impedir que el Consejo de Seguridad apruebe nuevas sanciones contra Irán, al tiempo que permite al antiguo Califato ganar influencia en la región.

Este es el marco que da sentido a la «Flotilla de la Libertad», que en ningún momento fue una iniciativa humanitaria sino una operación dirigida a dotar a Hamás y a la situación de Gaza de más visibilidad; a bloquear el proceso de reconstrucción política palestina tras el conato de guerra civil entre islamistas y nacionalistas; a fortalecer el papel de Irán en la gestión de la crisis y a permitir que Turquía gane presencia tras años de ausencia como consecuencia del fin del Imperio y de su opción por una modernización en clave occidentalizadora. Quien justifique, ampare o disculpe tal iniciativa debe ser consciente de a qué está jugando, no llamarse a engaño ni engañar a los demás con argumentos humanitarios.

Israel tiene derecho a establecer un bloqueo naval sobre un territorio que no es un estado, sino parte de un pre-estado, cuyos dirigentes -destacados miembros de Hamás- se han declarado en rebeldía contra las instituciones reconocidas internacionalmente -la Autoridad Palestina-, rechazan la existencia del estado de Israel y reciben armamento y entrenamiento de Irán y sus aliados para mantener una continua presión bélica.

Si unos barcos tratan de romper ese bloqueo, a pesar de los avisos recibidos, es lógico que sean asaltados. Si, como es el caso, en una de las embarcaciones hubo resistencia violenta, es normal que se haga uso de la fuerza. Lo que Israel no debía consentir en ningún caso y bajo ningún concepto era que se violara el cerco, porque en breve hubiera dejado de ser un hecho excepcional para convertirse en algo cotidiano. La «flotilla» buscaba derrotar a la fuerza naval israelí y abrir el paso a un más fácil suministro de armas. No lo ha conseguido. A cambio sus organizadores se quedan con el premio de consolación: una nueva campaña internacional contra Israel, el debilitamiento de la Autoridad Palestina y más obstáculos para sacar adelante el proceso de paz animado por Estados Unidos.

Lo más significativo de esta crisis es el papel jugado por el gobierno de Ankara. Convencido de que Turquía no tiene ninguna posibilidad de ser admitida en el corto o medio plazo en la Unión Europea, está dejando a pasos agigantados de mostrar su cara amable para actuar tal como es: la expresión de una mayoría parlamentaria compuesta por fundamentalistas musulmanes. Que un estado miembro de la Alianza Atlántica y candidato a formar parte de la UE permita y ampare que un grupo radical con vínculos con el terrorismo yihadista organice esta «flotilla» contra un estado democrático y en favor de una organización terrorista aliada con Irán es sencillamente inadmisible. Acertaron los que se opusieron a la entrada de Turquía en la Unión por razones ideológicas y toca ahora plantearse qué sentido tiene su presencia en la OTAN, cuando la amenaza más importante procede del islamismo y de la proliferación de armas de destrucción masiva y Turquía, con sus actos, demuestra estar más cerca del enemigo que de sus supuestos aliados.

Es verdad que Turquía es un estado democrático y que este gobierno puede ser reemplazado por otro de corte muy distinto en un plazo breve, pero la sospecha de que, de una u otra forma, se pueda consolidar un régimen islamista cuyos intereses sean contrarios a los de la Unión y los de la Alianza va a seguir presente durante mucho tiempo, determinando las relaciones diplomáticas con los países occidentales.

Podemos discutir hasta la saciedad aspectos jurídicos sobre el derecho de Israel a actuar en esas aguas, pero si perdemos de vista lo fundamental, si el árbol no nos deja ver el bosque, si nuestra ignorancia o nuestras buenas intenciones nos empujan a hacer declaraciones insuficientemente fundadas, nos podrá ocurrir como al Partido Popular, que después de seis años criticando la Alianza de las Civilizaciones y denunciando la connivencia del gobierno de Rodríguez Zapatero con organizaciones terroristas, acaba haciendo el juego a Irán y a organizaciones terroristas de distintos estados musulmanes. La Flotilla de la Libertad no era una anécdota, ni una acción de un puñado de locos bien intencionados. Era una maniobra dentro de una operación de mucho calado. Morder el anzuelo por supuesta buena intención, en aquellos casos en que no se estuviera defendiendo descaradamente los intereses islamistas o practicando puro y duro antisemitismo, puede dar satisfacción a alguna conciencia autocomplaciente, pero en cualquier caso supone hacer el juego al fundamentalismo musulmán y a las ambiciones iraníes.

Entrevistas para presidir el TSJ de Cataluña
Los candidatos piden más catalán en los juzgados
La presidenta, de la APM, reclama «instrumentos de traducción»
JOAQUÍN MANSO – EL MUNDO  3 Junio 2010

Los tres candidatos a presidir el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña durante los próximos cinco años coincidieron ayer en su diagnóstico del problema fundamental de la judicatura catalana -la elevadísima tasa de vacantes en sus órganos judiciales que se suplen con interinos o sustitutos, con la consiguiente pérdida de eficiencia- y en la conveniencia de potenciar el uso del catalán entre los jueces y magistrados que actúen en esa comunidad autónoma.

La Comisión de Calificación del Consejo General del Poder Judicial entrevistó ayer en Madrid a la actual presidenta, María Eugenia Alegret -cuyo mandato venció en julio de 2009 y se presenta a la reelección-, y a sus dos rivales: el ex decano de Barcelona Joaquín Bayo -ahora magistrado de su Audiencia Provincial- y Miguel Ángel Gimeno -que preside la Sección Sexta de ese órgano-. Se trata del primer paso para designar al representante del Poder Judicial en Cataluña.

Alegret llevó a cabo una intervención muy técnica, abrumadora en cuanto a aportación de datos. Así, destacó la reducción del volumen de casos pendientes durante su mandato -de 24.000 a 15.000, aseguró- y reclamó que se «acometa decididamente» el problema de las vacantes, para lo que propuso la puesta en marcha de incentivos profesionales. En el turno de preguntas, la vocal Margarita Robles le reprochó que, respecto a ese asunto, hubiese hecho declaraciones a la prensa en las que sugería la posibilidad de que llegasen a suspenderse señalamientos.

Sobre el uso del catalán, la presidenta afirmó que «no debe ser un elemento de tensión añadido para aquellos ciudadanos que se acercan a un tribunal de Justicia», e hizo hincapié en que la lengua autonómica sigue siendo minoritaria entre los funcionarios judiciales y en que, en su opinión, «deben proveerse los instrumentos de traducción necesarios si el juez no la conoce».

A este respecto, se mostró mucho más contundente Joaquín Bayo, partidario de que se ponga «énfasis» en la «utilización efectiva y constante del catalán» por parte de los jueces y magistrados para que «nadie que lo utilice se vea en la situación de que le responden en otra lengua». «La lengua catalana no se ha utilizado hasta ahora como refleja la sociedad», señaló, y sugirió que las sentencias que apliquen el derecho civil catalán se escriban en ese idioma.

Bayo también incidió en el problema de las vacantes, que achacó al escaso atractivo que para los jueces tiene ejercer en Cataluña, a la vista del elevado volumen de trabajo y de la remuneración, menor que en otras comunidades en relación al coste de la vida. Para solucionarlo, propuso, entre otras cosas, la rápida sustitución de los juzgados unipersonales por tribunales de primera instancia. En este sentido, coincidió con Miguel Ángel Gimeno, que apostó también por aprovechar que la sede de la Escuela Judicial se encuentra en Barcelona para promocionar la comunidad autónoma.

Gimeno incluyó, asimismo, en su programa de actuación la conveniencia de reforzar el conocimiento del catalán. «El juez debe, al menos, entenderlo, porque algo que está en la sociedad no puede dejar de estar en la Administración de Justicia», dijo, y añadió que «el ciudadano debe esperar la misma calidad en la Justicia se exprese en una lengua u otra».

Aunque inicialmente parecía claro que Alegret, de la mayoritaria Asociación Profesional de la Magistratura, renovaría al frente del TSJ, algunas fuentes especulan ahora con que una negociación conjunta de los tribunales autonómicos de Cataluña, Andalucía (sus aspirantes también fueron entrevistados ayer) y el cotizadísimo de Valencia -su presidente dirigirá las deliberaciones del caso Gürtel- la perjudicaría respecto a los otros dos candidatos, ambos de la progresista Jueces para la Democracia, para que el sector conservador se conformase con la sede levantina. En cualquier caso, se trata de hipótesis que soslayan otros criterios y que se plantean en un momento todavía alejado de la decisión: el Pleno en el que se debata el asunto (en el que harán falta 13 votos favorables) será, como muy pronto, a mediados de julio.

«La lengua no se ha utilizado hasta ahora como refleja la sociedad», según Bayo Gimeno dijo que «el ciudadano debe esperar la misma calidad en los dos idiomas»

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Crueldad, lucidez y chusma
HERMANN TERTSCH ABC 3 Junio 2010

TENGAN Ustedes cuidado con su dinero porque ayer nuestro Gran Timonel, marido de Sonsoles y seminovio -a la vista de las fotos- de nuestra alpinista total Batasuna que se mueve por montañas nevadas del Bataplán -sitio histórico de San Sebastián- ha hablado con la Deutsche Bank. Es fácil deducir que el banco alemán estará alarmado, el estado alemán también, los otros socios aterrorizados. Y lo nuestro no puede más que empeorar. Así son las cosas en este mundo. Cuando alguien le presta el chiringuito a un personaje como Zapatero puede tener claro que va a tener problemas para pagar a fin de mes. Por eso hay momentos, confieso que crueles, que uno tiene ganas de preguntar a quienes están en las colas del INEM o en las larguísimas de Cáritas, por lo que votaron en su día y si creen que algo tiene que ver su opción con su situación.

Hay crueldad en ello pero también lucidez. Y creo que también honestidad intelectual. Aquí todo el mundo nos hemos acostumbrado últimamente a tomar opciones sin reparar en las consecuencias. Se voto después de un atentado con rabia y sentimentalismo barato del pacifismo de perragorda. Y se votó por un cuadro inepto de personajes de estudio fotográfico, nuevorriquismo y abierta horterada. La ignorancia más agresiva había triunfado en este país y no les quepa duda de que se va a defender con uñas y dientes y nos hará daño a todos los que no podemos soportar sus desatinos.

Pero la realidad es muy burra y terca y exige consecuencias tarde o temprano. Se eligió a un indocumentado vallisoletano que se decía leonés para dirigir nuestros destinos. Pues aquí tenéis, gloriosos perspicaces, una taza y media de la solución. Cuando un mentiroso se hace cargo del camión, es muy probable que acabemos transitando por carreteras o veredas imprevistas. Es decir, aquí tenéis, la primera gran crisis desde la guerra civil en la que nuestros dirigentes nos garantizan en España que vivirán peor las próximas generaciones. Y las cosas pueden ser mucho peores de lo que aparentan. Quienes creen que el desastre provocado por estos personajes dirigidos por el Gran Timonel puede solucionarse antes de una generación, son unos ingenuos.

Aquí se ha hecho un roto que va a tardar muymucho en arreglarse. Y no hablemos sólo de economía, porque para sobrevivir todo el mundo se puede volver al pueblo. Y convertir España en una especie de finca triste. Hablemos ante todo de esta desintegración del tejido social y nacional que estos insensatos han convertido casi en irreversible y que perseguirá a las generaciones futuras como una amenaza constante a su seguridad y, por supuesto a su bienestar. El mal está hecho y tardará mucho tiempo en sanar. No me pidan a mí ni una nota de optimismo. No es mi labor dar pie a las teorías trileras, tramposas y mentirosas que auguran para España una rápida reacción y recuperación. No la va a haber. Y la buena gente de este país habrá de mantener la calma, la paciencia y el buen hacer para que la chusma no se salga con la suya. La chusma, no los mercados ni el niño muerto, es la que nos ha llevado a la actual situación. La chusma que en otros sitios es marginal y aquí gobierna.

Estatut
La excusa nacionalista
Jorge Vilches Libertad Digital 3 Junio 2010

En todo este tremendo lío del Estatuto de Cataluña que el Tribunal Constitucional está aún por dilucidar subyace el manoseado debate identitario y sobre el ser de España, pero más como excusa que como argumento político.

El nacionalismo está construido, al menos, sobre elementos culturales y sentimentales, a los que normalmente se suelen añadir biológicos, geográficos y atávicos; es decir, la preservación de las características genéticas, el carácter que infunde el paisaje, y la imitación de lo que se cree que fueron las formas de vida o costumbres de los ancestros. Esta visión de un mundo compuesto históricamente por naciones, tan contemporánea como artificiosa, ha servido de coartada a políticos locales que normalmente han atesorado tanta ambición como mediocridad.

El mecanismo es bien sencillo: apelar a la defensa de los intereses y las esencias "nacionales" propias y diferenciadas, siempre atacadas o en peligro, para granjearse el apoyo de los lugareños. Hay un "los otros", un enemigo que nunca reconoce la "realidad nacional" de esa "nación" que siempre hunde sus raíces en lo más profundo de la Historia de la Humanidad.

El programa de gobierno de estos nacionalistas se resume en lo siguiente: asumir competencias de forma paulatina hasta llegar a la independencia, o a la fórmula política más parecida, para autogestionar con plena autonomía su presupuesto. En el momento en el que se quiere profundizar en el tipo de gestión, o en las políticas públicas, la financiación o en su beneficio, y se debate acerca de su conveniencia, el nacionalista espeta eso de "¡Cómo no eres de aquí no lo entiendes!".

El llamado "pacto de 1978" para llegar a un Estado de las Autonomías ha ido más allá de lo que los ciudadanos pensaban o deseaban. El motivo ha sido dar satisfacción a las élites locales, que desde el primer día que ganaron el poder fueron construyendo y difundiendo las señas de identidad de su particular nación hecha a medida. Tejieron su propia parcela de poder; ese territorio donde ellos, por definición y esencia nacional, atesoran más derecho a gobernar que cualquiera que flaquee en las características patrias o ponga objeciones al alegato nacionalista. Y ahora tenemos todo una abanico de artificiosos discursos nacionalistas, asentado sobre la necesidad de unos políticos de conseguir y aferrarse al poder.

La aprobación o no del Estatuto de Cataluña no debe reabrir un debate sobre el ser de España, que sólo lleva a que los nacionalistas resuciten una vez más el viejo discurso regeneracionista sobre el fracaso español, y la fórmula del Estado plurinacional como la salvación. No; lo que debe abrir de una vez por todas es el debate sobre la argumentación que utilizan los nacionalistas, sobre la base científica, cultural, histórica, lingüística y biológica en la que se apoyan esos políticos y sus seguidores. Un verdadero debate que aquilate el grado de veracidad de su discurso y dé la auténtica medida de su uso político y electoral tanto como de su eficacia gubernativa.

Abramos el debate sobre el ser nacional catalán, vasco, gallego o cualquier otro, que son los discursos políticamente dominantes, omnipresentes e intocables, y no sobre el manoseado y falso debate acerca de la "debilidad histórica" y "el fracaso" del Estado español.

Una cruel apoteosis de ternura
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.com 3 Junio 2010

El buenismo es ridículo. El nacionalismo es nefasto. Pero cuando se juntan el buenismo y el nacionalismo, su efecto es demoledor en la mente humana. Tanto la buena gente que se hace nacionalista como el nacionalista que pretende sumar su causa a las 'buenas causas' tienen en común la inanidad de su intento, la sonrisita vacua, el encefalograma plano. Ésa fue la sensación que me dio al ver en el Parlament de Catalunya a sus señorías aprobar, por unanimidad, faltaría más, la oficialidad de la Lengua de Signos Catalana. Fue una apoteosis de ternura: todos los diputados aplaudiendo al estilo sordo, moviendo las palmas sin batirlas y sonriendo, fundidos todos en una blanca sonrisa de mutua, recíproca y estúpida autofelicitación.

Por razones familiares, la lengua de signos es un tema al que no soy ajeno. Se trata de una conquista inmensa de la humanidad, que ha liberado a los sordos de la condición infrahumana a la que se vieron condenados la inmensa mayoría de sordos de la historia. Un hombre sin lenguaje es poco más que un animal indefenso. El acceso a la humanidad, a la condición humana, lo hacemos a través de la lengua. Pues bien, la lengua de signos fue el invento que dio a los sordos ese acceso al lenguaje y, por ende, a la humanidad, a su propia humanidad. Literalmente, los hizo humanos. Casi nada.

La lengua de signos es fruto de los estudios lingüísticos iniciados en la Ilustración europea. Es un sistema de señales visuales que 'ocupa el lugar' del lenguaje oral humano. Remarco 'el lugar' porque es materialmente así, ocupa la zona cerebral destinada al lenguaje oral, auditivo. Hay estudios que sostienen que el origen del lenguaje está en las manos, o sea, en el gesto: la palabra sólo sería una parte, la parte sonora, del gesto. Al hablar movemos las manos (y más los italianos). Y al revés, las operaciones manuales delicadas, como enhebrar la aguja, dibujar o cortar con tijeras, las acompañamos de movimientos de la lengua: señal de que las manos y la lengua se solapan en una misma zona cerebral. Pues bien, con el invento de la lengua de signos, los sordos pudieron hablar, y no un lenguaje limitado, sino la totalidad del lenguaje: contarse historias, expresarse, fantasear, representar aspectos formales de la realidad, filosofar. Todo.

Pero no es una lengua natural, sino artificial, de laboratorio, como el esperanto. Y dado que la sordera por lo general no se hereda, no es una lengua que pase de padres a hijos, sino que tiene que aprenderse en la escuela, como el latín. Tampoco es una traducción de la lengua natural, como sí lo es la lengua escrita (o la 'lectura de labios', otro sistema alternativo para los sordos). Lo más parecido a la lengua de signos son los iconos de las señales de tránsito, o los prospectos de IKEA, o las propias historietas 'sin palabras' del TBO. Entonces, ¿a qué viene lo de 'catalana' para la lengua de signos? Es como si los profesores de latín decidieran que aquí no enseñamos un latín cualquiera, sino un latín catalán. O un esperanto catalán. O que nuestras señales de tráfico son de clara raigambre catalana.

Nacionalistas, convenceos: hay veces en el que el adjetivo 'catalán' no es una mejora, ni un elogio, ni una ventaja, sino una solemne 'putada'. Los sordos catalanes, mediante el lenguaje de signos universal, podrían hablar y entenderse con todos los sordos del mundo. Gracias al Parlament, sólo podrán hacerlo con los siete mil sordos catalanes. Eso sí, no se entenderán con los sordos españoles. Soy malpensado, quizá se trataba sólo de eso.

Carta abierta del padre de Natalia Santacreu al PP
A continuación reproducimos de manera íntegra un artículo que el padre de Natalia Santacreu, Analfabetismo en España, ha enviado a la sede nacional de los populares en la calle Génova.
Libertad Digital 3 Junio 2010

Antes, uno era analfabeto cuando no sabía leer ni escribir, pero en el siglo XXI, cuando la escolarización es obligatoria, se considera analfabeto a cualquier persona que no tiene comprensión lectora. Es decir, este artículo no lo pueden leer porque no entienden de qué va la película.

La “burrópolis” juvenil instalada en España es alarmante y no transciende porque los periodistas con opinión influyente, al tener una edad avanzada, no se mueven en los medios que pulula la juventud, por ejemplo internet. Si ellos navegaran por estos entornos, se escandalizarían de la cantidad de faltas de ortografía graves e inconcebibles que los jóvenes sueltan con total naturalidad. Si a esto añadimos que una mayoría no entiende lo que lee, podemos afirmar que estamos ante la peor crisis cultural de la historia de España, claro, me refiero proporcionalmente a los medios que disponemos y a la época que vivimos.

En España, un 60% de los jóvenes son analfabetos, eso es insostenible para tener una economía sostenible.

Una mayoría de profesores en las Comunidades Autónomas se les podría acusar de prevaricación o cuando menos de prostitución profesional. Todos ellos son conscientes que la prioridad en la educación escolar es enseñarles la lengua autonómica en lugar de enseñarles conceptos. Unos, prevarican intencionadamente, otros por cobardía y otros se prostituyen por un puesto de trabajo sin problemas. Con una banda de terroristas culturales en las aulas ¿Qué esperamos que aprendan nuestros hijos?

Te lo voy a decir, nuestros hijos aprenden, por imposición testicular, una lengua que nunca van a utilizar profesionalmente, aprenden las puñeteras hierbas que se crían en su región y las cuatro colinas que divisan con la vista... Eso es enseñanza endogámica, una enseñanza que se limita a las cuatro paredes de su entorno.

En 2009, el 60% de los jóvenes de 12 años de toda España, no sabía qué es el Miño, dónde está Burgos, qué es Bruselas, la diferencia entre país y autonomía, algunas cordilleras de España, dónde está el Guadiana, etc. A esto hay que añadir que una mayoría vergonzosa no comprende textos de un nivel de 9 años.

Conclusión, el 60 % de jóvenes de 20 años no comprenden lo que leen, por consiguiente no tienen hábito de lectura. Son unos terroristas gramaticales, que debido a su limitación cultural, no tienen complejos en escribir como les sale de las narices y lo más grave de todo, estos terroristas votan. ¿Ahora entiendes porque está Zapatero en la Moncloa?

Esto no ocurre en ningún país de Europa, solo en España y por ello, vamos a la cola detrás de Grecia y Portugal.

Desde aquí responsabilizo a la cúpula del PP, que como estamos en un país endogámico, ellos están en Madrid sin enterarse de la realidad nacional; responsabilizo el silencio de los corderos, ese sector con capacidad de análisis que no grita lo suficiente y responsabilizo a todos los que podéis comprender lo que escribo porque no os oigo despotricar.

La década del 2000 pasará a la historia como la década de la destrucción cultural, económica, unidad de España, dignidad nacional, lengua común y sobre todo de la credibilidad de los políticos.

El país que siembra ignorancia, a los veinte años recoge miserias. Esto es economía insostenible.
Juan Vicente Santacreu

Contra el despotismo, insumisión.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  3 Junio 2010

Poco a poco vamos descubriendo cual es la fórmula de la "dieta adelgazante" que aplica el Gobierno del Sr. Zapatero y las federaciones regionales del PSOE allá donde gobiernan solos o en coalición. Se trata de adelgazar no el gasto público rebajando el sueldo de los generosamente pagados funcionarios, asesores de todo tipo, familia y condición y subvenciones a organizaciones de "palmeros", sino de adelgazar las exhaustas economías de los contribuyentes friéndoles a impuestos, algunos de ellos como el de sucesiones, claramente inconstitucionales.

La fórmula es clara, hay que pagar los servicios que se dan desde las Administraciones autonómicas, aunque estos sean innecesarios, insuficientes y casi nunca del valor que correspondería a lo que se paga por ellos. No se cuestiona ni la calidad del resultado, ni la cantidad de medios humanos empleados, ni su eficacia ni eficiencia. Es decir, en vez de buscar la excelencia en el servicio, lo que se ha hecho es justificar la mediocridad y el despilfarro como en la política de representación, como el tener la sexta flota del mundo en coches oficiales. En vez de fomentar el ahorro y la sensatez en el control del gasto, se dilapida en unos presupuestos que van engordando la burbuja de la deuda.

El Gobierno del Sr. Zapatero ha empezado de una forma tímida forzado por el exterior y cebándose en las clases más débiles como son los jubilados y los parados. Pero ha sido el Sr. Montilla y el tripartito que gobierna la casi independiente Cataluña, los que están marcando el paso y el rumbo a seguir. Eso que han llamado "Cataluña se avanza", al querer referirse que han legislado sin esperar directrices desde el Gobierno de España. Su receta es simple, a mayor gasto, más impuestos. Claro que el Sr. Zapatero a partir del mes de julio va a aplicar una subida general del IVA cuyos efectos sobre el consumo y el paro están aún por determinar.

Mal va un país donde su casta política se enroca en querer mantener sus cotas de bienestar y no renunciar a la gran colmena de influencias y de prebendas que han construido para alojar a miles de agradecidos parásitos y zánganos a los que hay que mantener con vida y alimentar. Andalucía y su Junta con sus tentáculos es uno de los ejemplos más claros de la filosofía del PER institucional y del acoplamiento de personas afines y fidelizadas en puestos de responsabilidad, asegurando la continuidad de una maquinaria de colocación y de transmisión de estrategias de partido.

Estamos asistiendo al mayor espectáculo de cinismo político en cuanto a la adopción de medidas totalmente injustas sobre los desprotegidos ciudadanos. Es por ello que no puede demorarse una respuesta masiva por esos ciudadanos que impida la comisión de estas tropelías que surgen desde la propia Administración, que se supone debe defender sus intereses y su bienestar. Lejos de eso, son esos dirigentes quienes se aprovechan del poder que ostentan para expoliar a sus conciudadanos mientras ellos mantienen de hecho sus posiciones de privilegio.

Y ante este atropello a la Justicia y una actitud decidida y clara de despotismo, solo cabe mostrar el más profundo rechazo y proponer su erradicación. Son medidas injustas las que se está proyectando ante el insaciable apetito derrochador del poder parasitario. Así que es lícito comenzar el movimiento de Insumisión. No más subidas de impuestos injustificadas. Exijamos responsabilidades a los gestores y limitemos su poder y discrecionalidad en las decisiones. Alguien debe pagar y no deben ser precisamente los ciudadanos.

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A nuestras espaldas
Editorial www.gaceta.es 3 Junio 2010

El presidente del Partido Socialista de Euskadi se reunió en París, en abril, con tres portavoces de Batasuna.

Miente Rubalcaba cuando dice que “no va a haber diálogo con ETA-Batasuna”; miente Patxi López cuando dice que la “única vía abierta con ETA es la que conduce a la cárcel”; y miente, sobre todo, Jesús Eguiguren cuando dice que “la negociación ni nos interesa a nosotros ni les interesa a ellos”, porque según revela hoy LA GACETA el presidente del Partido Socialista de Euskadi se reunió en París, en abril, con tres portavoces de Batasuna, contando con la cobertura del CNI. Unos cuantos genios van a tener que tragarse sus palabras ante esta contundente constatación de los contactos con el Lado Oscuro y sus acólitos políticos. Genios como Javier Rojo, que mandó al balneario a Mayor Oreja, De la Vega que tildó al ex ministro de “desvergonzado”, o el diputado del PSC Eduardo Madina que calificó de “basura” las informaciones de LA GACETA. Este periódico fue el primer medio de comunicación que en febrero adelantó que había contactos con ETA y, sólo posteriormente, otros diarios se han subido al carro apuntando que el Gobierno y los revientanucas van a reeditar la tregua-trampa, con la presencia de Batasuna en las municipales de 2011 como moneda de cambio.

Como en toda negociación hay órdagos y los interlocutores batasunos de Eguiguren lanzaron uno: no damos un paso más mientras no se ponga Navarra como objeto de trueque, siguiendo así el guión trazado en las actas de Loyola, que contemplaba una especie de anschluss de País Vasco y Navarra. Eso era demasiado y la negociación se estancó. O Batasuna convence a ETA de que deje las armas o rompe con ella. Lo cual es tan difícil como que Dr. Jekyll se deshaga de Mr. Hyde, pues como ha apuntado el Supremo son una misma cosa, y como abunda Mayor Oreja, exhibir dos caras diferentes “es pura escenificación”. Pero, al mismo tiempo, el Gobierno está abocado a negociar, ya que Zapatero necesita desesperadamente el balón de oxígeno de una paz vasca para salvarse de la quema económica, aunque esa paz sea un plato de lentejas tan efímero como la tregua-trampa de 2006.

Y ése es justamente el objetivo al que apuntan actuaciones recientes, desde la excarcelación con una excusa insostenible del cerebro de la hidra y muñidor clásico de anteriores negociaciones, Díaz Usabiaga, hasta el hecho de que los emisarios del PSE se deshagan de sus escoltas para reunirse con Batasuna. No es, por tanto, incompatible detener etarras y a la vez favorecer la negociación, como apuntó recientemente el Foro de Ermua, refiriéndose al pirómano bombero que dirige el Ministerio del Interior.

Digamos que el hilo nunca se ha roto, como lo prueba que Josu Ternera esté perfectamente localizado y no se le detenga –como reveló ÉPOCA–; o que se hayan puesto toda clase de obstáculos para la investigación del chivatazo de Faisán. Pero repescar el diálogo es ahora mucho más útil, tanto para el que está en apuros (Zapatero), como para los que aspiran a cambiar el zulo por el coche oficial, a través de unas elecciones (los proetarras).

Nos enorgullece haber sido los primeros en informar de estos contactos y desenmascarar la estrategia mendaz del Gobierno, aunque no sea ningún consuelo admitir que esa tregua que pone en peligro tantas cosas, incluido el pacto del País Vasco, y que pueda dar alas a una banda terrorista en horas bajas se está fraguando a espaldas de los españoles. Seguimos sin merecernos a un Gobierno que nos mienta.

El Gobierno de Patxi López cierra la vía a las multas lingüísticas
Raúl González Zorrilla Periodista Digital 3 Junio 2010

El Gobierno vasco aplaza indefinidamente la imposición de multas lingüísticas a las empresas y comercios que no rotulen en euskera

El Gobierno vasco anunció ayer que no se sancionará a los comercios que incumplan el decreto de derechos lingüísticos de los consumidores aprobado en 2008, bajo el mandato ultranacionalista de Juan José Ibarretxe. El Ejecutivo de Patxi López ha explicado que ya ha iniciado el proceso para modificar esta normativa, y así lo hizo público ayer después de que algunos medios de comunicación, entre ellos Euskadi Información Global, avanzaran que apenas queda mes y medio para que finalice el plazo fijado con el fin de que el sector se adapte a los requisitos lingüísticos, por lo que se abría la posibilidad de aplicar multas a los establecimientos infractores.

Según ha podido saber Euskadi Información Global, el Gobierno de Patxi López, que después de un año no había tocado en absoluto el decreto, se ha encontrado con algunas dificultades legales para cambiar urgentemente algunas disposiciones del mismo y, por ello, han decidido introducir en el nuevo decreto esta “demora” en la aplicación de las multas hasta que “la realidad sociolingüística lo aconseje”.

El PP, según su parlamentario Iñaki Oyarzabal, recordó ayer el compromiso que había adquirido el Ejecutivo de López en el pacto de Gobierno alrededor de todos aquellos aspectos relacionados con la imposición idiomática del euskera. “La consejera nos ha asegurado que están haciendo los deberes en lo que hace referencia a este decreto, que no se va a imponer sanciones a nadie y que se suprimirá esta normativa”.

Por su parte, el portavoz de UPyD del País Vasco, Gorka Maneiro, ha asegurado que “no es suficiente ni aceptable la respuesta del Gobierno vasco de posponer las sanciones que se derivan del decreto que impone la utilización del euskera en comercios y empresas, hay que derogarlo por ser un ataque a la libertad individual y de empresa”.

UPyD ha presentado una Proposición no de Ley, que se debatirá la semana próxima, que exige derogar el Decreto 123/2008, sobre “Derechos Lingüísticos de las personas consumidoras y usuarias” aprobado por el Gobierno de Ibarretxe y algunas de cuyas imposiciones entran en vigor el mes que viene. A raíz de la propuesta de UPyD, ahora el Gobierno dice que evitará las sanciones pero “no se compromete a derogar el decreto, con lo que seguirá existiendo una espada de Damocles sobre todo el entramado de empresas y comercios de Euskadi”, ha señalado Maneiro.

El parlamentario de UPyD ha recordado que esa norma “supone un ataque a la libertad, una intolerable injerencia del Gobierno en el ámbito privado de las personas, contraria a los más elementales principios de la libertad individual y de empresa”.

“Es un despropósito querer imponer el uso del euskera por decreto, porque genera rechazo y supone una intolerable injerencia del estado en el ámbito privado de las personas, contrario a los más elementales principios de la libertad individual y de empresa”, ha señalado Gorka Maneiro.

Leer íntegramente el Decreto 123/2008, de 1 de julio de 2008, sobre los “Derechos Lingüísticos de las personas consumidoras y usuarias”

Círculo Balear se disuelve para formar la Fundación Nacional Círculo Balear
El órgano directivo de la nueva FNCB estará presidido por Jorge Campos, reelegido por unanimidad en la Asamblea General de Socios
www.lavozlibre.com 3 Junio 2010

Palma.- La asociación cívica Círculo Balear aprueba su disolución en Asamblea General de Socios, convocada el pasado viernes 28 de mayo, como paso previo para transformarla en una nueva entidad: la Fundación Nacional Círculo Balear (FNCB). El órgano directivo de la nueva FNCB estará presidido por Jorge Campos, quien ha sido reelegido por unanimidad.

El 30 de mayo de 2009, Círculo Balear hizo historia. Más de 20.000 ciudadanos, convocados por la asociación, se manifestaron bajo el lema 'Nuestras lenguas nos unen. Volem llibertat d'elecció'. La mayor manifestación de la historia de Baleares supuso un punto de inflexión, y desde entonces, la libertad de elección de lengua en la educación y en la Administración, los derechos lingüísticos individuales y el fomento de la cultura balear, pueden llegar al Parlamento. Donde se pueden cambiar las cosas.

En el campo de las libertades ciudadanas, el mensaje transmitido por el Círculo Balear está presente en la dirección de partidos políticos con posibilidad de gobernar, como el Partido Popular de Baleares, o que pueden jugar un papel importante como Unión Progreso y Democracia. Han asumido una de las principales reivindicaciones ciudadanas, constantemente exigida por nuestra asociación, mayoritaria entre la ciudadanía: la derogación de la Ley de Normalización Lingüística de 1986, origen de todo el entramado normativo que impide, de hecho, la libertad lingüística en Baleares imponiendo el catalán en ámbitos fundamentales para nuestro progreso y bienestar como son la educación, la función pública, o la sanidad.

Círculo Balear ha logrado algo impensable hace pocos años, gracias al apoyo de la mayoría de los ciudadanos de Baleares. Gracias a una acción firme en la defensa de los valores constitucionales, de la Libertad.

En un año se celebrarán elecciones autonómicas y los ciudadanos exigirán el cumplimiento de las promesas. Quieren asegurar este cumplimiento, incrementando y ampliando el campo de actuación, desembocando en otra histórica manifestación antes de la próxima cita electoral que logre el compromiso irrevocable de los que vayan a gobernar.

Círculo Balear se encuentra en disponibilidad de consolidar su proyecto de auténtica vertebración de una sociedad civil independiente de partidos políticos, en base a los principios constitucionales compartidos por la mayoría de la sociedad, para constituir un poderoso think tank a través de múltiples actividades.

La asociación cree necesario para mejorar la convivencia, la igualdad, y la solidaridad entre españoles, garantizar la unidad de España, en base a principios democráticos básicos tales como:

- La separación efectiva de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial).
- La transparencia en la gestión pública, y la disminución de la administración.
- Las listas abiertas en los partidos políticos.
- La lucha contra la corrupción.
- La libertad de enseñanza y el respeto a los derechos lingüísticos individuales.
- La despolitización de la cultura.

Actualmente, la grave situación política, económica, cultural y social que viven los ciudadanos de Baleares, según Círculo Balear, sólo se podrá superar si desde la sociedad civil crean y consolidadan organizaciones fuertes y serias, que promuevan el servicio a la ciudadanía por parte de la clase política y gobernante. Círculo Balear puede ser una de ellas.

Para ello, precisa superar la principal carencia de la asociación: la financiación, al margen de la subvención pública para no perder nuestra independencia.

La fórmula para alcanzar este objetivo es convertir la asociación cívica Círculo Balear en la Fundación Nacional Círculo Balear (FNCB).

Por primera vez, los fundadores que aporten el patrimonio económico necesario para poder constituir la Fundación serán todos los ciudadanos que deseen colaborar en este proyecto.

CÍRCULO BALEAR ABRE UNA SUSCRIPCIÓN POPULAR
Círculo Balear abre una suscripción popular, con aportaciones mínimas de 20 euros, que facilite dotar a la Fundación del patrimonio necesario para cumplir los objetivos apuntados. Cuenta con el capital humano y le falta un capital económico que la Ley señala como mínimo de 30.000 euros.

También se da la opción de fidelizar la contribución, inscribiéndose como socio a través de nuestra web: www.circulobalear.com

Círculo Balear está convencida de que la Fundación Nacional Círculo Balear (FNCB), con un ámbito de actuación nacional, será una realidad en pocos meses, y podrá presentarla en sociedad a través de un Patronato de Honor compuesto por personas relevantes de Baleares y el resto de España, significadas en la defensa de las libertades.

Una atención permanente en la nueva sede social que estará situada en la Calle San Miguel número 43 de Palma, intensificar las acciones legales en la defensa de las libertades y en la lucha contra la corrupción, reforzar la expansión en toda Mallorca y en el resto de las islas, colaborar con Fundaciones de interés general de España y Europa, incrementar la utilización de las nuevas tecnologías para llegar a un mayor número de ciudadanos, potenciar la cultura balear, y crear una sección que responda a las necesidades de los más jóvenes, son algunas de las prioridades en esta nueva etapa.

El órgano directivo de la nueva FNCB, Patronato Ejecutivo, estará presidido por Jorge Campos, quien ha sido reelegido por unanimidad en la reciente Asamblea General de Socios, para poner en marcha la nueva y definitiva etapa del Círculo Balear.

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