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Recortes de Prensa    Martes 8 Junio  2010

 

La UE aprieta a Zapatero
Editorial ABC  8 Junio 2010

GUSTABA repetir el presidente del Gobierno que lo peor de la crisis había pasado. Los que nunca compartieron el espejismo de Rodríguez Zapatero asistían atónitos a semejante interpretación y se preguntaban dónde veía el presidente esa presunta mejoría. Se ponían a buscar y eran muy escasos los resultados de la búsqueda. Había que conformarse con algo tan difícil de percibir y tan sujeto a discusión como la mejora de la productividad. En otros casos, podía encontrarse algo un poco más aparente, como el incremento de las exportaciones. Lo primero era consecuencia de una fuerte destrucción de puestos de trabajo que afectaba sobre todo a los más débiles, justo a aquéllos en nombre de los cuales el Gobierno socialista se negaba a alterar un ápice su política económica. Lo segundo, porque, en un esfuerzo titánico, la parte más dinámica de la sociedad española, consciente del oscuro horizonte interior, se volcó con todas sus fuerzas en encontrar más allá de nuestras fronteras el mercado que se le cerraba en España. En todo lo demás, nada permitía concebir que algo sólido se estuviera poniendo en marcha. Era el tiempo de las palabras vacías de contenido, de la economía sostenible, de la reforma fallida de las pensiones, del mejor sistema financiero del mundo, de superar en renta a nuestros vecinos franceses o italianos o de una reforma laboral que sólo se aprobaría por consenso.

Pero el tiempo de las palabras huecas finalizó de modo abrupto. Fue a partir del viernes 7 de mayo. Para el Gobierno de Rodríguez Zapatero fue un terrible despertar: España -percibida muy poco tiempo atrás como el primero de la clase- pasaba a ser un país oscurecido por todo tipo de dudas. El Ejecutivo, hasta entonces instalado en un discurso demagógico, se vio obligado a reaccionar. Tan carente de planes estaba que no encontró otro modo mejor de demostrar su rápida conversión que improvisando un recorte en el sueldo a los funcionarios y, de paso, congelando las pensiones. No cabe reprochar a los empleados públicos que acusen al Gobierno de utilizarlos como moneda de cambio una vez que toda la estrategia de autoengaño se vino abajo como un castillo de naipes, más aún cuando la trampa del «esfuerzo colectivo» iban a sufrirla los más desfavorecidos.

Una política económica no se improvisa, y todavía menos en una situación de emergencia como la actual. Para acceder en caso necesario al mecanismo de estabilización financiera que la Comisión Europea aprobó el pasado 9 de mayo, el Gobierno trató de convencer a sus socios europeos de que había adoptado medidas de ajuste fiscal creíbles y precisas. Ayer, el Ejecutivo español se sometió al primer examen y la UE exigió a Zapatero medidas adicionales para contener el déficit. En suma, menos gasto y más ingresos fiscales

Disponer de tal ayuda se ha convertido para el Gobierno socialista en su aspiración máxima. Es un grave error, porque la sociedad española debe exigir a quien gobierna que saque a nuestro país de una situación de desconfianza que a corto plazo cierra el acceso de los mercados de financiación para nuestra deuda y pone en peligro el sistema financiero, además de comprometer gravemente nuestro futuro. Estamos ante una de las coyunturas más graves a las que se han enfrentado varias generaciones de españoles, que tienen derecho a exigir que no sea el mediocre objetivo de quien gobierna limitarse a aprobar el examen requerido para ser rescatados. La economía española necesita tiempo, pero éste sólo se gana con medidas valientes de reforma fiscal, laboral y del sistema financiero. No vale lamentarse de los efectos de males ajenos como los de Hungría, o de otros más serios y recientes, como la acusación del primer ministro británico a su predecesor de deslealtad al ocultar la gravedad y las dimensiones de la deuda. El Gobierno está en la obligación inmediata de actuar sobrepasando las expectativas de los mercados. Tiene que ser capaz de anticiparse con medidas eficaces que no sean simplemente la respuesta al ultimátum lanzado por la UE. Esta es la única fórmula posible para «comprar» el tiempo que España necesita si queremos evitar precipitarnos en el agujero de la asistencia internacional.

Y si la táctica del Gobierno a partir de este momento consiste en trasladar a la opinión pública que los males de la economía española son idénticos a los de la práctica totalidad de la Unión Europea, cometería un error y, al tiempo, faltaría a la verdad. Como ayer quedó de manifiesto tras la publicación del plan de recorte alemán y las críticas del Gobierno conservador británico a sus antecesores laboristas, la tormenta financiera asuela Europa con una crudeza inédita, pero las carencias de nuestra economía son estructurales y, por tanto, más hondas. Y se han agravado en los últimos meses como consecuencia de la inacción de un Gobierno que ha gestionado la crisis con palmaria irresponsabilidad.

Funcionarios
IGNACIO CAMACHO ABC  8 Junio 2010

EL problema de los funcionarios en España no es que cobren mucho sino que son demasiados, y su número ya excesivo ha aumentado de manera notable en los mandatos zapateristas con un ejército de estampillados, cargos de confianza y contratos directos que no pasan por el filtro del preceptivo concurso. Al funcionariado profesional, el que sostiene la sanidad, la enseñanza, la seguridad o la justicia, le irrita sobremanera la identificación con todo ese personal sobreañadido que parasita el presupuesto tras aterrizar en él de la mano de la política. Es irritación justificada, sobre todo cuando tras la inflación de contrataciones sobrevienen recortes indiscriminados de salario, que cuentan con el beneplácito de una opinión pública entre la que siempre, desde los tiempos de Larra, ha tenido mala imagen la espesura blindada de la burocracia nacional.

El tijeretazo salarial era imprescindible ante un déficit disparado y lo habría decidido cualquier otro Gobierno, pero no menos necesaria es la reducción de esa masa administrativa artificialmente incrementada por la tendencia expansiva de Estado, ayuntamientos y autonomías, que además han tejido una red paralela de asesorías y consultoras para eludir el control de los interventores. En España la primera manifestación del poder consiste en colocar a gente próxima; antes se contrataba a parientes carnales y ahora a parientes políticos, militantes de partido que reclaman el pago de sus lealtades. Esas legiones clientelares sobredimensionan una Administración ineficaz y mal organizada y contribuyen al rencor popular contra la función pública, que a su vez se muestra poco receptiva al privilegio que supone -sobre todo en tiempos convulsos- la estabilidad en el empleo, por muy bien ganada que esté a través de pruebas objetivas. Entre los funcionarios y el resto de los trabajadores hace tiempo que se abre una zanja de mutuas incomprensiones, sembrada con púas de desconfianza sociológica. Cada cual tiene sus razones, aunque lo cierto es que el ajuste que subleva a los empleados públicos se lleva aplicando con dureza desde hace dos años en la intemperie laboral de la empresa privada.

La huelga de hoy pinta de fácil seguimiento entre un colectivo muy cabreado que se siente cabeza de turco del despilfarro oficial. Los sindicatos -cada vez más atrincherados en la defensa de quienes ya tienen empleo- van a utilizar el paro como test de fuerza para la huelga general que andan rumiando con más o menos ganas, y que quizás acaben haciendo para cubrir el expediente ante su clientela. Eso va a ser otro disparate porque a este país lo que le falta es bajar la productividad, pero si ocurre será la consecuencia del desatino zapaterista; después de dos años de alegre romance sindical -«dadme cariño»-, cheques proteccionistas y subidas costeadas con dinero de todos, al Gobierno le ha llegado el momento de quedarse al pairo de sus imposibles promesas.

El espejo alemán
El drástico recorte de Merkel confiere autoridad a la exigencia de ajuste en España
EDITORIAL El Correo  8 Junio 2010

Las exigencias de ajuste fiscal y reformas estructurales que la Unión Europea viene planteando a España se revistieron ayer de especial autoridad al conocerse las restricciones que el Gobierno de Angela Merkel ha decidido aplicar a las cuentas públicas de su país. Hoy que los sindicatos tienen convocada una huelga en la función pública, España no puede sino mirarse en el espejo alemán. Y por doble motivo. En primer lugar, porque es la comparación con la deuda pública germana la que determina la prima de riesgo que soporta nuestro país, que ayer llegó a los 203 puntos básicos de diferencia.

El hecho de que Madrid deba abonar un 4,59% de interés, frente al 2,56% que compromete a Berlín, revela la onerosa situación de la financiación de nuestro presupuesto. Situación que se agrava aún más en cuanto a los compromisos a corto plazo, y que se extiende a la cobertura del riesgo de impago de la deuda española. En segundo lugar, que la primera economía europea se disponga a reducir 80.000 millones del gasto social y la inversión pública en cuatro años da cuenta de la preocupante situación por la que atraviesan los socios de la Unión, que llevó ayer a Merkel a presentar tan drásticas medidas con una llamada dramática: «Tenemos que asegurar el futuro de nuestro país». Llamada a la que se suma el anuncio de «dolorosos recortes» por parte de David Cameron para Reino Unido.

Tras semanas de urgir a los socios periféricos de la UE para que redujesen el déficit y situaran las condiciones de recuperación competitiva de sus economías, Berlín ha concretado en qué consistirá su ingente esfuerzo, anunciando nada menos que la desaparición de 10.000 empleos públicos, la reducción en un 2,5% de las retribuciones del resto de funcionarios y la implacable rebaja de las partidas ya consignadas. El ejemplo alemán puede acrecentar la desconfianza hacia una España sumida en una reacción no sólo tardía, sino que además se dilata en el tiempo. Lo que apunta sobre todo a la responsabilidad del Gobierno; pero también al uso partidista que de tan difícil momento está haciendo la oposición popular.

Rajoy, ese espejismo
Ángel Boya Minuto Digital  8 Junio 2010

Las últimas estridencias del gobierno masónico de ZP han producido un efecto de desbandada entre la población española no sectaria ni adicta a la izquierda, es decir, entre aquellos que no desean la instauración de un régimen similar al que existe en Cuba o en Venezuela.

Casi la mitad de la población española es adicta a la dictadura marxista. Me refiero a los votantes sí o sí de la Izquierda. El PSOE siempre tenderá a implantar dictaduras marxistas como la que intentó establecer en 1934, la que estableció de 1936 a 1939 o como la de Cuba, más recientemente.

Esta desbandada se ha dirigido de forma instintiva hacia el PP, mejor dicho, hacia el partido que lidera indignamente D. Mariano Rajoy. Y se ha dirigido instintivamente hacia Mariano Rajoy porque ha confundido un oasis con un espejismo.

Como es un espejismo, si llegase a gobernar Rajoy, cambiarían ciertas bufonadas superficiales: las subvenciones “al amigo” Fidel Castro. (Más de 100 millones de euros en los últimos cuatro años), el cheque bebé, las subvenciones a los chikilikuatres y a los de la Zeja, las entrevistas al gorila Hugo y su apoyo logístico y sentimental, etc.etc. También se suprimirían las subvenciones al levantamiento de fosas comunes de la Guerra Civil, las faltas de respeto a los símbolos de España, algunas otras astracanadas y pare Ud. de contar.

Continuará el despilfarro y el descontrol en el gasto público, que es esencial al clientelismo. ¿Qué medidas ha tomado Rajoy para que su partido no reincida en casos como el Gürtel? Ninguna. Recientemente declaró que a los inmigrantes, empadronados o no, debía ofrecérseles educación y sanidad.

Continuará la corrupción. La única y trapacera ocurrencia que ha tenido Rajoy para atajarla es pedir la declaración de patrimonios a los posibles cargos públicos. Medida similar a nada por la facilidad con la que se puede soslayar. Véanse los casos Bono, Rafael Vera, etc.

Continuarán los faraónicos déficits financieros. Ruiz Gallardón, oficialmente en el PP (en la práctica, en PRISA), preside el ayuntamiento con mayor endeudamiento: 6 762 millones de euros; Valencia, 835, también en manos del PP; Barcelona, 753; Zaragoza 752; Málaga, 738; Sevilla, 522).

Continuarán las subvenciones: 200 millones de euros a los sindicatos y a sus 350 000 liberados, (cobran del Estado sin trabajar más de 525 millones de euros anuales). Para formación, 154 millones. Las de los partidos políticos y sus fundaciones, más de 81millones, que entre pitos y flautas se van a los 100 millones. ¿Para qué seguir?

Respecto de los impuestos es de prever que siga la política zapateril de incrementarlos (¡Ojo! sin afectar a las SICAV) salvo en el caso puntual de la reducción de las pensiones. Aunque en este caso la critica rajoyesca al zapateril proyecto es por el detalle (reducción de pensiones) no por la filosofía (reducción del gasto público).

Tampoco tiene previsto D. Mariano combatir el fraude fiscal (70 000 millones de euros anuales).

La economía española es una entidad exhausta por la inmisericorde explotación a la que la han sometido los buitres de la política, los actuales partidos políticos.

Esto en la economía, que es lo único en lo que Rajoy se declara competente y distinto de ZP.

Respecto de España, son conocidas sus afirmaciones de que nadie espere: que se retiren competencias a las CCAAs. Ni que defienda la unidad de España (ya está en negociaciones con CIU para entregar nuevos jirones), ni a las víctimas del terrorismo. Ni que mueva un dedo en favor del idioma español perseguido no sólo en Cataluña, sino en Valencia y en Galicia, gobernadas por el PP. Ni que se recupere el sistema de separación de poderes, previsto por la Constitución. Este sistema fue roto en 1985, al redactar la LOPJ.

Aprovechando su mayoría absoluta iniciada en 1982, el PSOE, impuso que los 12 vocales del CGPJ designables por los jueces, fuesen designados por el parlamento, es decir por el PSOE. Como consecuencia ciertas sentencias, las más relevantes, son sentencias políticas, controladas por el PSOE.

¡Debe saberse que ZP y Rajoy son los mismos perros, con los mismos collares con distintas siglas!

González Pons
Sobran funcionarios... y políticos demagogos
Guillermo Dupuy Libertad Digital  8 Junio 2010

La canciller alemana, Angela Merkel, ha anunciado este lunes el mayor paquete de ahorro en la historia de Alemania desde la Segunda Guerra Mundial, por un volumen de 80.000 millones de euros, hasta el año 2014 y con un ahorro presupuestario de más de 11.000 millones ya para el año próximo. Dicho plan prevé una reducción de 10.000 puestos de funcionarios del Estado y la rebaja de un 2,5% del sueldo al resto.

Así mismo, el secretario de Estado para la función pública de Francia, Georges Tron, confirmaba hace poco más de un mes al rotativo Les Échos que su gobierno suprimirá la mitad de las plazas de los funcionarios que se jubilen este año. En el caso francés, además, con 2,5 millones de funcionarios, el empleo público se viene reduciendo, en realidad, desde 2007, año en que Sarkozy accedió a la presidencia. Aquel año ya se esfumaron 11.000 puestos públicos, a los que siguieron 28.000 en 2008 y 30.600 en 2009. Este año el gobierno suprimirá otros 34.000.

En España, sin embargo, los últimos datos de la Encuesta de la Población Activa revelan que los asalariados públicos entre enero y marzo alcanzaron 3,088 millones, es decir 58.900 más que un año antes. Y es que, a pesar de que la administración central perdió 23.800 efectivos respecto al primer trimestre de 2009, las comunidades autónomas parecen hacer oídos sordos a las peticiones de austeridad de los organismos internacionales e incrementaron sus asalariados en 82.200 empleados

Que ante estos datos, y desde un partido como el PP, que supuestamente considera tardío, injusto y, sobr etodo, insuficiente el "plan de ajuste" del Gobierno, nos salga ahora González Pons afirmando que "en España no sobran funcionarios, sino políticos innecesarios", ya son ganas de incluirse, mediante la más burda demagogia, en este último grupo.

Naturalmente que en España sobran también una enorme cantidad de políticos, cosa de la que, al igual que el alto número de funcionarios en general, tiene buena parte de la culpa el Estado autonómico, ese del que, por cierto, Pons dice también que ofrece "un balance extraordinariamente positivo". Pero cuando uno de cada cinco asalariados en nuestro país es funcionario, y el número de estos ya es en España un 25 por ciento superior al de toda la industria, negar que tengamos una administración pública sobredimensionada son simples e irresponsables ganas de negar la realidad.

En ningún momento he cuestionado el derecho, incluso el acierto político del PP, de votar en contra de un supuesto recorte del déficit que, además de insuficiente, el Gobierno de Zapatero se ha negado a negociar con el partido que con más insistencia lo ha venido reclamándolo y al que ni siquiera le ha permitido votar medida por medida. Tampoco en ningún momento he considerado que el PP haya incurrido en el populismo ni haya sobrepasado por la izquierda al PSOE por el hecho de no apoyar ahora una medida que el PP nunca ha reclamado como es la congelación de las pensiones.

Reconozco que el PP de Aznar, teniendo que enfrentarse a una prima de riesgo de nuestra deuda aun mayor que la que ahora padecemos, pudo meter en vereda nuestras descontroladas cuentas públicas sin necesidad de congelar las pensiones ni siquiera que reducir el salario de los funcionarios. Aunque yo esté a favor también de estas últimas, he leído en este mismo diario propuestas de reducción del déficit muy distintas a las aprobadas por el Gobierno y que permitirían coherentemente votar en contra de la propuesta por Zapatero, que, a la vista está, no tranquilizan en absoluto a los inversores.

Ahora bien, una cosa es oponerse a un plan de reducción del déficit por la escasa cuantía y la injusta jerarquía de sus recortes, y otra cosa, muy distinta, oponerse a ese plan recurriendo a una retórica propia de los que se oponen a cualquier clase de ajuste. Esto no es más que populismo y demagogia, de los que estamos tan sobrados como de funcionarios y políticos innecesarios.

La universidad tóxica
HERMANN TERTSCH ABC  8 Junio 2010

EL que no esté avisado aun es, como poco, un despistado. Ayer una chusma prosislamista radical, -nuestros queridos amigos de la soga de Hamás e Irán para homosexuales y supuestas adulteras, lapidaciones y demás lindezas- aliada toda ella con el fanatismo del terrorismo antiisraelí, antieuropeo y antioccidental, ha agredido a dos ponentes israelíes de una conferencia en la Universidad Autónoma de Madrid. Sí señores, hemos llegado ya a esto. Así ha comenzado a llevarse el debate. Los puños primero y después serán las pistolas. ¿Les suena a algo? Les auguro con triste certeza mucho más. Según se vaya deteriorando nuestra situación general, estos personajes subirán el nivel de enfrentamiento. Y de momento sabiendo que sólo ellos actúan y no obtienen respuesta. Primero por supuesto la agresión a los judíos. Después a los más discrepantes. Después están los ricos y especuladores, como dice este Gobierno. Y después todo el que no obedezca. La veda está abierta. La situación del País Vasco se extiende a toda España. Allí los nacionalistas han vivido los cuarenta años de ETA y su basura circundante con amabilidad y tranquilidad. Mientras los que no lo son han vivido aterrados por su propia vida y por sus familiares.

Aquí ninguno de los personajillos mediáticos de la izquierda sectaria necesita escolta porque saben que nadie de lo que califican ellos de la España fascista les va a tocar un pelo. La llamada España fascista son todos los españoles que no aplauden a Pepiño Blanco, que no sorben los vientos del pelo de Leire Pajín y no estudian con fruición los textos de Bibiana Aído. Es decir, nosotros los fachas. Eso para entendernos. Pero vayamos ahora a las universidades, ese deleite de la tolerancia y del humanismo. Nuestras universidades, los focos de cultura en principio, la universalidad tolerante por definición, son -qué le vamos a hacer- una jaula de fieras sectarias. Llena de niñatos -perdón, también niñatas- que no saben nada y solo tienen convicciones. La culpa de nuestra miseria educativa no la tiene sólo Zapatero.

Pero es el que mejor la explota. Otro éxito del Gran Timonel. Lo que mejor trabaja es la basura intelectual. La recicla directamente. Como rojo se autocalificó en su día y es el único presidente del Gobierno que jamás se ha declarado comprometido con los intereses de todos los españoles. Hoy vemos que su siembra es una cosecha de facherío rojo que hace imposible una universidad razonable y provechosa. Que ha hecho de muchas de ellas unos centros de gentucismo pseudoideologizado inmundos de los que Unamuno hubiera huido. Con Carlos Berzosa la Complutense se ha hundido en el pozo sectario más profundo del habido.

En el que entrar como discrepante ya es un riesgo. Pero ya estamos viendo la basura sectaria por todas las esquinas de nuestra geografía universitaria. Niños ágrafos salidos de escuelas secundarias en las que nadie escribe una frase sin faltas de ortografía, se ven dispuestos a imponernos su soberbia e incultura. La chusma decide allí quien puede hablar. La chusma al poder. Con las humanidades de Leires y Bibianas, las universidades -en el sentido original de la palabra no tienen sentido-. Mejor escuelas de camisas pardas. Se defenestrarán definitivamente decencia, inteligencia, estudio, sabiduría y probidad. Y por supuesto la cultura, ese anatema para estas hordas de sectas que ocupan la universidad. Sí la miseria educativa comienza mucho antes como los aparatos izquierdistas se han ocupado de controlar desde hace muchos años, en la universidad pública se refleja la cosecha de toda esa toxicidad totalitaria.

¿Dónde estaba ayer Rubalcaba?
Luis del Pino Libertad Digital  8 Junio 2010

Se preguntan hoy los lectores de Libertad Digital y los oyentes de esRadio cómo es posible que el rectorado de la Universidad Autónoma de Madrid permitiera ayer el intento de linchamiento de dos judíos.

Yo, si me lo permiten, voy a recordar un episodio de hace unos años para hacerme algunas preguntas completamente diferentes.

El 7 de febrero de 2006, SEIS representantes de las víctimas del 11-M se manifestaban delante del Congreso para exigir que se esclarecieran las cada vez más numerosas incógnitas que rodean a la masacre de Madrid. Para controlar a esos SEIS representantes de las víctimas, el Ministerio de Interior envió a 2 dotaciones de antidisturbios. Dieciocho policías para seis manifestantes que no encerraban ningún peligro.

¿Dónde estaba ayer el ministro Rubalcaba mientras una horda de energúmenos rodeaba un coche de la policía municipal que intentaba sacar de la Universidad a dos israelíes, antes de que los lincharan? ¿Por qué el Ministerio de Interior no envió a nadie para impedir que se cometiera un delito? ¿A esos manifestantes no había que controlarles, en previsión de posibles disturbios?

¿O acaso sucede que las víctimas del 11-M sí que representan un riesgo para los intereses que el Ministerio de Interior defiende y, sin embargo, los linchadores de judíos no amenazan a esos intereses?

Ministro Rubalcaba, permítame que le haga unas preguntas:

1) ¿Considera usted, señor Ministro, que entre sus obligaciones se encuentra la de garantizar la seguridad de los españoles de origen judío o de los judíos que, sin ser ciudadanos españoles, residen de forma permanente o temporal en nuestro país?

2) ¿Qué información previa tenía su Ministerio de que se iba a celebrar esa manifestación contra la presencia del Embajador de Israel en la Universidad Autónoma?

3) Si tenía información previa, ¿qué valoración de riesgos se realizó y por qué no envió usted a los efectivos policiales necesarios para evitar que se produjeran incidentes?

4) Si no disponía de información previa, ¿a qué se debe que no dispusiera de ella, teniendo en cuenta los esfuerzos que actualmente se desperdician tratando, por ejemplo, de infiltrar y controlar movimientos cívicos y asociaciones de víctimas? ¿No sería más útil dedicar esos esfuerzos a controlar los movimientos antisemitas, cada vez más violentos?

5) ¿Sabe usted si alguna de las personas que asistió a esa manifestación antisemita trabaja o colabora con los servicios de información dependientes de su Ministerio, o con algún otro servicio de información del Estado?

6) ¿Qué avisos recibió la Policía de los incidentes, una vez que éstos habían comenzado, y cómo se respondió a esos avisos?

7) En concreto, ¿realizó algún aviso el rectorado de la Universidad Autónoma una vez que los incidentes habían comenzado?

8) Teniendo en cuenta que las amenazas, los intentos de agresión y las incitaciones al odio racial son un delito según el vigente código penal, y teniendo en cuenta los sucesos de ayer en la Universidad Autónoma, ¿qué investigaciones policiales ha ordenado usted para averiguar si ayer se cometió algún delito en esa universidad y quiénes pudieran ser los responsables de esos presuntos delitos?

9) ¿Está el Ministerio que usted dirige intentando identificar, a partir de las imágenes de los incidentes, a los participantes en ese bochornoso episodio de antisemitismo, que nos retrotrae a la Alemania de los años 30?

10) ¿Qué medidas piensa tomar su Ministerio para evitar que sucesos como éste vuelvan a repetirse?

Si quiere, señor Rubalcaba, le resumo las diez preguntas en una: ¿dónde estaba ayer el Ministro de Interior mientras se intentaba linchar a dos judíos?

La valiosa lección de Alemania
EDITORIAL Libertad Digital  8 Junio 2010

"Tenemos que asegurar el futuro de nuestro país", así de concluyente se ha mostrado Angela Merkel tras presentar un profundo plan de ahorro que va a permitir que el Estado alemán deje de gastar 80.000 millones de euros en los próximos cuatro años. La voluntad del gabinete liberal-conservador es, como vemos, preservar la existencia del país antes de que sea demasiado tarde y el tsunami de la deuda termine llevándoselo por delante.

Nada que ver con la improvisación sistemática, los globos sonda y los ajustes supuestamente temporales a los que nos ha acostumbrado un Zapatero preso de la desesperación, al ver que su castillo de naipes levantado sobre arena ya seca se viene irremediablemente abajo. El problema de la deuda soberana afecta a casi todos los países de Europa. Rotas hace tiempo las barreras que los propios gobiernos prometieron respetar, la Unión se zarandea fruto de la irresponsabilidad de sus políticos, incapaces de cuadrar un presupuesto público y de abrocharse el cinturón.

Desde que empezó la crisis el problema no ha hecho sino agudizarse por la bajada en la recaudación fiscal y los planes de estímulo que, a tontas y a locas, lanzaron los gobiernos hace dos años con idea de reactivar la economía con medidas keynesianas que jamás han funcionado. El resultado a la vista está. Varios países –entre los que se encuentra el nuestro– lidian con la bancarrota mientras otros se encuentran en serias dificultades y confiesan, tal y como ha hecho Guido Westerwelle, que su país ha vivido en los últimos años por encima de sus posibilidades.

Si esa es la situación de Alemania que, no hemos de olvidarlo, tiene menos de la mitad de déficit que España, cuál será la nuestra. Los mercados lo tienen claro y, ante una galería de pedigüeños, seleccionan muy mucho a quien prestar su dinero. Por eso cada vez nos cuesta más añadir nuevos ceros a la deuda y, como consecuencia, la calificación crediticia del Estado está registrando mínimo tras mínimo, o máximo tras máximo si lo que miramos como referencia es el bono alemán.

La información difusa y descentralizada que transmiten los mercados puede resumirse en un mandato imperativo a los gobiernos: reduzcan el gasto, y háganlo ya porque el tiempo para un ajuste no traumático se agota. El recién elegido David Cameron lo ha entendido a la primera y ha reconocido que la situación económica del Reino Unido es peor de lo que se pensaba. No peor, sin embargo, que la nuestra, que alcanza niveles de endeudamiento similares combinados con una desconcertante tasa de desempleo que imposibilita de raíz la recuperación.

El escenario es, por lo tanto, muy distinto al que dibujaba el triunfalista Zapatero de hace sólo unos meses. La crisis va para largo y podría acarrear un aterrador desenlace si no se toman las medidas adecuadas, medidas que nada tienen que ver con el placebo que nos administramos en 2008. La Unión Europea nos lo ha dejado ver. El Gobierno debe frenar en seco el gasto público, evitar en lo posible subir los impuestos para no ahogar a una economía ya muy castigada y acometer reformas estructurales de hondo calado. Aunque algunos se empeñen tercamente en lo contrario, la ropa hace tiempo que la perdimos, ahora, si queremos salir vivos del brete, no existe otra vía que hacer lo único que puede hacerse.

Las ubres de la “patria catalana”
Editorial www.gaceta.es  8 Junio 2010

Pretoria daba para regalos, comisiones y participaciones para el 'cinturón rojo' del PSC.

Buen nombre el de Pretoria sería también para una vaca. La que ha alimentado los bolsillos de los orondos padres de una patria, nación, una discusión de galgos y podencos y una historia de un reino fabulado que, a costa de repetir a golpe de subvención, iba tomando cuerpo en una cultureta oficial y, sobre todo, saldo en cuentas en paraísos fiscales en su beneficio.

Pero la vaca en manos del pujolismo pasó a nuevas manos –cosas de la ley electoral–, al tripartito en el poder ahora en Cataluña, que parecía sacar rédito a la fábula y sus paranoias estatutarias para su eco-marxismo-nacionalista. Pero la vaca se le está cayendo encima. Una operación iniciada por el imputado por prevaricación juez Garzón consiguió las humillantes fotos de la oposición de los socialistas catalanes en su paseo esposados en el telediario.

Pero el sumario, que LA GACETA va destilando, y donde la defensa advierte que hay cintas por aflorar, nos está descubriendo que el negocio de la buena Pretoria daba para regalos, comisiones y participaciones para todo el cinturón rojo de Barcelona donde el PSC obtiene –obtenía– su supervivencia en las urnas.

Ministros en Madrid hoy, presidente de la Generalitat en Cataluña hoy, alcaldes entonces, todos salen en una foto de responsabilidades. Responsabilidades políticas ahora, sin duda. Cada partido determinará con qué limpieza previa acude a las próximas elecciones. Y responsabilidades mercantiles, civiles, fiscales o penales, las que la justa Justicia determine siguiendo el hilo del ovillo, que no ha hecho más que empezar. Porque la fábula de la vaca nacionalista no ha hecho más que empezar su final. Los catalanes nos merecemos, de una vez por todas, una oferta política que corresponda a la realidad real en el entorno y proyecto de España y Europa en el que debemos participar. Los antiguos reinos del guiñol nacionalista no eran más que paraísos fiscales para algunos bolsillos.

Oriente Medio
Más sobre la flotilla del amor
GEES Libertad Digital  8 Junio 2010

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahamud Abbas, alias Abu Mazen –que no parece tener ni autoridad ni nación, dicho sea de paso– ha declarado solemnemente desde su palacio presidencial en Ramala, Cisjordania, que concede la nacionalidad palestina a todos los activistas de la mal llamada flotilla de la libertad. Es de esperar que los tres españoles que disfrutaron de la travesía acepten de inmediato tamaña generosidad, se establezcan allí y puedan disfrutar a sus anchas de la hospitalidad de los "suyos".

De la kefiya que vestían al burka, media poca distancia. Sobre todo cuando hemos conocido en el fin de semana que Irán está dispuesto a enviar barcos de guerra que escolten las próximas embarcaciones que se planteen romper el bloqueo naval de Gaza, para enfrentarse a los israelíes. Turquía también ha dicho lo mismo, lo cual, para un país que pertenece a la OTAN, no deja de ser preocupante.

En todo caso, una vez más se pone de relieve que el problema del Oriente Medio no es principalmente la construcción nacional de un Estado palestino, sino la ola de islamismo radical que contagia toda la región. La intervención armada israelí no viene a cambiar nada en la zona. Lo que está alterando sustancialmente la estabilidad regional es la islamización. De Irán se sabía desde la revolución jomeinista en 1979, de Turquía ha sido una sorpresa para muchos que no estaban al corriente de los cambios paulatinos e irreversibles introducidos por Erdogan sin apenas llamar la atención.

Igualmente hay otro factor novedoso que puede traer inesperadas y muy negativas consecuencias: la campaña internacional para aislar a Israel. Novedoso en cuanto los Estados Unidos de Obama no sólo se han subido al carro de la misma, sino que van decididos a encabezarla. Y no se trata únicamente de la deslegitimación de las políticas israelíes: las decisiones concernientes a Irán del presidente americano, lejos de ahuyentar el espectro de guerra en la región, pueden muy bien hacerla más posible.

Por ejemplo, en su intento de llevarse bien con la Rusia de Putin, Obama ha aceptado dos cosas que se pensaban imposibles: la primera, sacar de la lista de empresas sujetas a restricciones comerciales con Irán a todas aquellas militares y de defensa que desde Rusia negociaban con el régimen de los ayatolás; segundo, aceptar que Rusia entregue los sistemas de defensa aérea S-300 con los cuales una hipotética acción militar aérea israelí será mucho mas compleja y sujeta a fuertes daños. En otras palabras, que Obama merma el efecto de las sanciones de la ONU por un lado, a la vez que hace muy difícil un ataque de Israel por otro.

Pero si uno se pone en los zapatos de Israel y sabe que la eficacia de una posible acción contra el programa nuclear iraní es la resultante de dos factores, su capacidad ofensiva y la capacidad defensiva de Irán, ¿cuál sería su conclusión? Atacar antes que después. De la misma forma que mejor hacerlo antes que cuando se esté sometido a un aislamiento tan feroz como injusto que le tenga atado de pies y manos. Todos los pacifistas de bien y gran corazón deberían pensárselo dos veces antes de seguir promoviendo la imagen de un Israel que debe ser castigado por sus acciones. No sólo es injusto, sino que es estratégicamente contraproducente, y traerá violencia.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Israel-Gaza: alto a la desinformación
Por Bernard-Henri Lévy. El País. 8 Junio 2010

Evidentemente, no he cambiado de posición. Como dije ese mismo día en Tel Aviv, durante un acalorado debate con un ministro de Netanyahu, la forma en que se desarrolló el asalto, frente a las costas de Gaza, del Mavi Mármara y su flotilla me sigue pareciendo "estúpida".

Y si me hubiera quedado la más mínima duda de ello, el abordaje, este sábado por la mañana y sin violencia alguna, del séptimo navío habría terminado de convencerme de que había otras formas de actuar para evitar que se cerrase así, es decir, con un baño de sangre, la trampa táctica y mediática que le tendieron a Israel los provocadores de Free Gaza.

Una vez dicho esto, tampoco se puede aceptar, no obstante, el raudal de hipocresía, mala fe y, por si fuera poco, desinformación que parecía no esperar sino este pretexto para, como siempre que el Estado judío da un traspié, inundar los medios de comunicación del mundo entero.

Desinformación: la fórmula, machacada ad náuseam, del bloqueo impuesto "por Israel", cuando la más elemental honestidad exigiría que se precisara: "por Israel y por Egipto", conjuntamente, por ambas partes, por los dos países idénticamente fronterizos con Gaza. Y esto con el beneplácito apenas disimulado de todos los regímenes árabes moderados, encantados de ver a otro contener, en interés y para satisfacción de todos, la influencia de ese brazo armado, de esa avanzadilla y, un día, tal vez, de ese portaaviones de Irán en la región.

Desinformación: la idea misma de un bloqueo "total y despiadado" (Laurent Joffrin, en su editorial del diario francés Libération del 5 de junio) que convierte "en rehén" (ex primer ministro Dominique de Villepin, en Le Monde del mismo día) a la "humanidad en peligro" de Gaza. El bloqueo, no nos cansaremos de recordarlo, solo atañe a las armas y a los materiales que sirven para fabricarlas, y no impide que pasen desde Israel entre 100 y 120 camiones diarios cargados de víveres, medicamentos y material humanitario de toda clase. La humanidad no está "en peligro" en Gaza. Decir que en las calles de la ciudad de Gaza se "muere de hambre" es mentir. Podemos discutir si el bloqueo militar es o no la mejor opción para debilitar y, un día, derribar al Gobierno fascislamista de Ismail Haniyah, pero lo que es indiscutible es el hecho de que los israelíes que sirven, día y noche, en los puestos de control entre ambos territorios son los primeros en hacer la elemental pero esencial distinción entre el régimen (que hay que intentar aislar) y la población (a la que se cuidan mucho de confundir con ese régimen y, aún más, de penalizar, pues, lo repito, la ayuda nunca ha dejado de llegar).

Desinformación: el silenciamiento prácticamente total, en el mundo entero, de la increíble actitud de Hamás, que, ahora que el cargamento de la flotilla ha cumplido su función simbólica; ahora que ha servido para incitar al Estado judío al error y para reactivar con más fuerza que nunca la mecánica de su demonización (Libération, de nuevo, publicaba un terrible titular: Israel, Estado pirata, que, si las palabras aún significan algo, solo puede entenderse como una deslegitimación del Estado hebreo); ahora que, en otras palabras, son los israelíes quienes, una vez llevada a cabo la inspección, deciden encaminar la ayuda hacia sus supuestos destinatarios, se silencia, decía, la actitud de un Hamás que bloquea la mencionada ayuda en el paso fronterizo de Kerem Shalom y deja que se pudra tranquilamente: ¡al diablo las mercancías que pasaron por las manos de los aduaneros judíos!, ¡a la basura los "juguetes" que han hecho llorar a tantos y tan caritativos europeos, pero que se han vuelto impuros tras las horas demasiado largas pasadas en el puerto israelí de Ashdod! Para el gang de islamistas que, hace tres años, tomó el poder por la fuerza en la franja, los niños de Gaza nunca han sido otra cosa que escudos humanos, carne de cañón o reclamos mediáticos; sus juegos o deseos son la última cosa que les preocupa, pero ¿quién lo dice?, ¿quién se indigna por ello?, ¿quién se arriesga a explicar que si hay alguien en Gaza que toma rehenes, si alguien se aprovecha fríamente y sin escrúpulos del sufrimiento de la gente, y de los niños en particular, en resumen, si hay un pirata allí, no es Israel sino Hamás?

Más desinformación: irrisoria, pero teniendo en cuenta el contexto estratégico, desinformación al fin y al cabo: el discurso en Konya, en el centro de Turquía, de un primer ministro que encarcela a cualquiera que ose evocar públicamente el genocidio armenio y tiene la desfachatez de denunciar el "terrorismo de Estado" israelí ante miles de manifestantes exaltados que vociferan eslóganes antisemitas.

Y aún más desinformación: los lamentos de los tontos útiles que cayeron, antes que Israel, en la trampa de esos extraños "activistas humanitarios" que son, la IHH turca (Humanitarian Relief Foundation en sus siglas en inglés, Insani Yardim Vakfi en sus siglas en turco), por ejemplo, adeptos a la yihad, fanáticos del apocalipsis antiisraelí y antijudío, hombres y mujeres que, en algunos casos, pocos días antes del asalto afirmaban que querían "morir como mártires" (The Guardian del 3 de junio, Al Aqsa TV del 30 de mayo). ¿Cómo un escritor del temple del sueco Henning Mankell ha podido dejarse engañar así? ¿Cómo, cuando dice estar considerando la posibilidad de prohibir la traducción de sus libros al hebreo, puede olvidar la sacrosanta distinción entre un Gobierno culpable o estúpido y toda esa multitud que no se identifica en absoluto con este? ¿Cómo ha podido asociar a uno y otro en el mismo insensato proyecto de boicot? ¿Cómo una cadena de salas de cine (Utopia) puede, en Francia de nuevo y exactamente de la misma forma, desprogramar el estreno de una película (A cinco horas de París) solamente porque su autor (Leonid Prudovsky) es ciudadano israelí?

Desinformadores, finalmente, los batallones de tartufos que lamentan que Israel eluda las exigencias de una investigación internacional cuando la verdad es, de nuevo, mucho más simple y más lógica: lo que Israel rechaza es la investigación solicitada por un Consejo de Derechos Humanos de la ONU en el que campan a sus anchas esos grandes demócratas que son los cubanos, los paquistaníes y otros iraníes; lo que Israel no quiere es una dinámica como la que desembocó en el famoso informe Goldstone, encargado tras la guerra de Gaza por la misma simpática Comisión y con ocasión del cual pudimos ver a cinco jueces, de los que cuatro nunca han ocultado su antisionismo militante, reunir en unos días 575 páginas de entrevistas de combatientes y civiles palestinos llevadas a cabo (¡herejía absoluta y sin precedentes en este tipo de trabajo!) bajo la atenta mirada de los comisarios políticos de Hamás. Lo que Israel ha hecho ha sido advertir (¿cómo reprochárselo?) que no se prestará al simulacro de justicia internacional que representaría una investigación chapucera, con unas conclusiones conocidas de antemano y que solo apuntaría, como de costumbre, a sentar, de forma perfectamente unilateral, a la única democracia de la región en el banco de los acusados.

Un último apunte. Para un hombre como yo, para alguien que se honra de haber contribuido a inventar, junto con otros, el principio de este tipo de acciones simbólicas (Un barco para Vietnam; Marcha por la supervivencia de Camboya en 1979; boicots antitotalitarios varios; o, más recientemente, violación deliberada de la frontera sudanesa para romper el bloqueo al abrigo del cual se perpetraban las masacres en masa de Darfur), para un militante, en otros términos, de la injerencia humanitaria y del ruido que conlleva, hay en esta epopeya miserable una especie de caricatura, una mueca lúgubre del destino. Razón de más para no ceder. Razón de más para rechazar esta confusión de géneros, esta inversión de signos y valores. Razón de más para resistirse a esta tergiversación que pone al servicio de los bárbaros el espíritu mismo de una política que fue concebida para combatirlos. Miseria de la dialéctica antitotalitaria y de sus virajes miméticos. Confusión de una época en la que se combate a las democracias como si se tratara de dictaduras o Estados fascistas. Israel está en el centro de este torbellino de odio y locura, pero al mismo tiempo, no lo olvidemos, algunas de las conquistas más preciadas, en la izquierda sobre todo, del movimiento de las ideas de los últimos 30 años se ven así en peligro.

A buen entendedor...

Bernard-Henri Lévy es filósofo francés.
Traducción de José Luis Sánchez-Silva.
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Israel-Gaza/alto/desinformacion/elpepuopi/20100608elpepiopi_11/Tes

FRENTE A LA OPACIDAD DE ZAPATERO
Barreda destapa ahora las subvenciones a los liberados sindicales
José María Barreda está saliendo a la palestra por sus críticas al Gobierno. Y ahora es protagonista tras destapar, un día antes de la huelga de funcionarios, las subvenciones para los liberados sindicales en Castilla-La Mancha en 2009. Como siempre, UGT y CCOO se reparten casi todo el pastel.
JAVIER LOZANO / L. RAMÍREZ Libertad Digital  8 Junio 2010

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, está saltando últimamente a las portadas de la prensa por sus críticas al Gobierno y por la reducción de cargos en su Ejecutivo regional. Ahora lo es por publicar en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha las subvenciones destinadas en 2009 para la formación de liberados sindicales.

Que se hagan públicas las subvenciones de los sindicatos es algo a lo que se está obligado por ley. Sin embargo, Barreda ha elegido una fecha concreta para destapar las ayudas a los liberados sindicales de la región.

Concretamente, estas cantidades se han publicado un día antes de la huelga de funcionarios convocada por los propios sindicatos, algo que podría entenderse como un aviso a estas organizaciones. Muchas fechas posibles, pero el azar o no, han querido que el Ejecutivo manchego dé a conocer estas cantidades en vísperas de los paros.

Y es que esta decisión de publicarlo en este momento parece estar bastante meditada puesto que las subvenciones fueron aprobadas en marzo de 2009. Un año y tres meses después se han hecho públicas.

Como ya es habitual y ateniéndose a los datos, CCOO y UGT se han repartido casi la totalidad de los fondos para “formación sindical de los representantes de los trabajadores”. Aunque aparecen en la lista diez sindicatos, los dos mayoritarios son con muchísima diferencia los más subvencionadas.

Comisiones Obreras fue el que más dinero recibió para la “formación” de sus liberados con un total de 308.614 euros. En segundo lugar, y como no podía ser de otra forma, aparecía UGT con 225.267 euros. Ambos suman 533.881 euros de los 600.000 euros repartidos por el Ejecutivo de Castilla-La Mancha a los sindicatos para tal fin.

Barreda publica estos datos justo cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, está intentando acercar posiciones con CCOO y UGT para evitar una huelga general. Los sindicatos más subvencionados de España pueden dejar de apoyar al inquilino de La Moncloa si se aprueba una reforma laboral que vaya contra sus intereses. El presidente manchego hace ahora un alarde de transparencia, frente a la opacidad del líder del Ejecutivo.


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Palabras equívocas
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo  8 Junio 2010

Nos encontramos ante un proceso que se deberá desarrollar sin violencia ni injerencias». ¿A quién corresponde la frase anterior? ¿A la secretaria general de LAB iniciando en Pamplona este fin de semana un proceso de desmarque de la violencia? No. La frase es de la propia ETA y está recogida en la ponencia 'Mugarri', la misma en la que se hace una defensa de la actividad terrorista. La idea aparece también en el documento 'Zutik Euskal Herria' de Batasuna y fue presentada como la expresión de un cambio radical en la izquierda abertzale.

La apelación a la ausencia de «violencia y de injerencias» sirve lo mismo para un roto que para un descosido, por lo no puede ser interpretada como un signo inequívoco de distanciamiento de ETA y menos aún cuando la banda terrorista no tiene inconveniente en utilizar los mismos conceptos sin considerarlos contradictorios con la defensa del uso de las armas. No hay desmarque cuando quien practica la violencia y quien dice que quiere superar esa situación se expresan con los mismos términos prácticamente de forma literal.

La izquierda abertzale, si de verdad quiere tener credibilidad, tendrá que demostrar con palabras claras su desmarque de ETA y, además, acompañarlas de hechos que estén en coherencia. Hace veinte días un afiliado de LAB fue encarcelado en Francia por ayudar, presuntamente, a los jefes de ETA. El sindicato no reciminó a su militante que estuviera, al parecer, colaborando con la continuidad del terrorismo, ni adoptó medidas disciplinarias contra él para que quedara claro que sus actividades no contaban con el respaldo de la organización. Lo único que hizo LAB fue protestar por las detenciones llevadas a cabo por la Policía francesa, lo que más parece una actitud de arropamiento a los que siguen con las armas que de crítica. Los hechos no se ajustan a las buenas intenciones atribuidas a los dirigentes del sindicato.

Si Batasuna quiere pedirle a ETA que deje las armas puede hacerlo utilizando un lenguaje directo e inequívoco. No debe ser tan difícil y así no tendrá que recurrir a circunloquios diciendo que espera que la banda responda a la petición de los firmantes de la 'declaración de Bruselas'. Las indirectas al estilo de Gila (alguien ha pedido una tregua a alguien) no sirven para confiar en la buena voluntad del entorno político de ETA que tiene sobre sí la carga de la prueba de su renuncia a la violencia.

Además, debe ser una renuncia sin contrapartidas políticas, sin esperar a obtener algo a cambio de dejar de matar.

Catalanismo
Independentistas de salón
Clemente Polo Libertad Digital  8 Junio 2010

Concluyó la tercera ola general de consultas independentistas en Cataluña con otro sonado fracaso de público. Ni la llamada a rebato de las huestes nacionalistas contra el Tribunal Constitucional en defensa del Estatut durante los meses previos, ni la proximidad de la convocatoria a la festividad de San Jorge de Capadocia, ni los generosos apoyos de todo tipo que prestaron a los organizadores los ayuntamientos donde se celebraron las consultas, ni la movilización de la engañosamente llamada sociedad civil catalana –ese conglomerado de asociaciones, fundaciones y demás instituciones cuya supervivencia depende de las subvenciones de la Generalitat, las diputaciones y los ayuntamientos–, ni las llamadas a la participación y el entusiasmo desplegado por los principales líderes de varios partidos soberanistas e independentistas confesos (CiU, ERC e ICV-EUiA), lograron a duras penas que el 19,6% de los "llamados" acudiera a depositar su "sí, quiero ser independiente" en las urnas. Incluso peores resultados se han obtenido en la última consulta celebrada en Sabadell el 25 de mayo donde, según los organizadores, únicamente participó el 14,05% del censo.

El escaso interés despertado por las tres consultas realizadas (15 de diciembre 2009 y 28 de febrero y 25 de abril de 2010) hasta el momento viene a confirmar algo que ya sabíamos casi todos: solamente una minoría de los ciudadanos catalanes –vistos los resultados de las tres consultas realizadas en los feudos del nacionalismo no creo que supere el 15% del censo electoral– está a favor de la independencia de Cataluña. Que únicamente un 36% de los catalanes respaldara el Estatut, la carta magna de Cataluña a cuyo planteamiento, elaboración y aprobación se habían dedicado en cuerpo y alma todos los políticos catalanes durante casi tres años y de cuya aprobación dependía el bienestar futuro de Cataluña, ya constituyó una patente demostración de que la autonomía, el soberanismo y la independencia les importan un rábano a la mayoría de los ciudadanos catalanes.

Me ha llegado a los oídos el rumor de que la "Comisión Nacional para la consulta sobre la independencia" ha convocado un concurso de ideas con el fin de que los resultados en Barcelona el próximo 10 de abril de 2011 superen el 7,7% de votos favorables alcanzado en Lérida y se acerquen al 20,05% alcanzado en Gerona. He aquí una sugerencia. En lugar de preguntar a los catalanes si "están de acuerdo en que la Nación Catalana pase a ser un estado de derecho independiente, democrático y social, integrado en la Unión Europea" –una propuesta que, entre otras consecuencias indeseables dejaría al Barcelona F.C. fuera de la Liga de Fútbol Española y a sus seguidores algo aburridos viendo competir al equipo de sus amores domingo sí y domingo también contra el Español, el Gimnastic de Tarragona y el Mollerusa–, les propongo que les pregunten si "están de acuerdo en que la comunidad autónoma de Cataluña siga formando parte de España, un Estado democrático y social, miembro de la Unión Europea", –para que el Barcelona pueda seguir disputando la Liga al Madrid, Sevilla o Valencia.

Hay una divergencia creciente entre la preocupación de los catalanes por mejorar su nivel de vida y disfrutar de las oportunidades que ofrece un mundo cada vez más integrado y cosmopolita, y la propensión de los políticos nacionalistas catalanes, más propia del siglo XIX que de una Europa unida de la que dicen querer formar parte con la boca pequeña, a generar conflictos institucionales por las causas más nimias. Si tan seguro está el Honorable Pujol de que los catalanes ya "no pueden esperar nada" del Estado español y "un día se tendrá que hacer un referéndum" de autodeterminación, ¿a qué espera CiU para impulsar una iniciativa parlamentaria con el fin de solicitar al presidente del Gobierno autorización para preguntar a los catalanes en referéndum si quieren que la comunidad autónoma de Cataluña siga formando parte de España?

Naturalmente, si no lo hacen no es por lealtad a la Constitución, sino porque los independentistas de salón de CiU –soberanistas, se autodenominan– saben muy bien que sufrirían una estrepitosa derrota que restaría toda credibilidad a las amenazas de "desafección", "fractura", etc., con las que suelen adobar las exigencias que dirigen a Madrid en nombre del "pueblo" de Cataluña. Les resulta mucho más rentable al Sr. Pujol y su banda de comisionistas y saqueadores del Palau seguir diseminando falsedades, sembrando insidias, generando desconfianza y propiciando la confrontación para ir minando la credibilidad de las instituciones comunes y haciéndolas inefectivas, contando en su empresa con la inconsciente e irresponsable colaboración de los González, Aznar y Rodríguez Zapatero de turno en el Gobierno de España.

Amedeo Hurtado, tras soportar estoicamente las delirantes confidencias del president Companys el 8 de junio de 1934, anotaba con resignada desesperanza en su diario la siguiente reflexión sobre los políticos nacionalistas catalanes de su época:

Cataluña no ha producido, ni por ahora puede producir, ningún otro tipo político que el agitador propenso a la protesta y diestro en aprovechar cualquier motivo de orden sentimental para dar miedo al adversario mientras dure la llamarada. Desde la Liga hasta el sindicalismo, la historia política de Cataluña se ha desarrollado siempre con este mismo patrón y al mismo ritmo. Puede ser que no valga la pena empeñarse en cambiarlo. Pero esta vez parecía que por el hecho de tener el Gobierno de una Cataluña autónoma se había de ir con más cuidado porque la política tradicional ha de traer como consecuencia dar al pueblo la sensación de que la República, a pesar de haber reconocido la autonomía catalana, es tan odiable como la monarquía, y eso además de injusto, puede ser funesto.

Poco ha cambiado en la actitud de los políticos nacionalistas catalanes desde entonces. Basta sustituir en el texto "desde la Liga hasta el sindicalismo" por "desde CiU hasta ERC", "la República" por "el Estado constitucional" y "la monarquía" por "la dictadura franquista" para comprobar la rabiosa actualidad y el carácter premonitorio del retrato de familia que hizo este lúcido nacionalista. Algo habrá que hacer si queremos evitar que el resultado sea también en esta ocasión funesto.
Clemente Polo es catedrático de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad Autónoma de Barcelona. Escribe regularmente en su blog.

El Gobierno vasco aprueba el Plan de Paz, que llevará la voz de las víctimas a la escuela
El lendakari asume personalmente el impulso de este proyecto para la deslegitimación de ETA. «Aún el 15% de nuestros jóvenes justifica o ampara el uso de la violencia para lograr objetivos políticos», recuerda López
ITZIAR REYERO | BILBAO ABC  8 Junio 2010

El Gobierno vasco aprobó hoy el Plan de Convivencia Democrática y Deslegitimación de la Violencia en una reunión celebrada en Guernica (Vizcaya). El lendakari, Patxi López, ha comparecido en solitario al término del Consejo de Gobierno para anunciar que asume "personalmente" el impulso y la coordinación de las acciones incluidas en el proyecto, que prevé la asistencia de las víctimas del terrorismo a las aulas, para contar de primera mano a los jóvenes vascos su testimonio personal del terror.

López ha celebrado que, tras dos meses de intenso debate con los grupos políticos, asocaciones y agentes educativos, se haya alcanzado finalmente el consenso necesario para la aprobación del plan, de manera que pueda aplicarse a partir del próximo curso.

El acuerdo logrado el lunes de la semana pasada con el PNV ha allanado el camino para su aprobación, esta mañana.
El lendakari ha asegurado que los principios rectores del plan pactados con su socio preferente, el PP, a principios de legislatura, se mantienen.

Así bien, el texto -que reformula el Plan para la Paz y los Derechos Humanos del Gobierno tripartito de Ibarretxe- hace hincapié en el terrorismo de ETA, el único que todavía "vive en Euskadi", ha recordado López en su comparecencia ante los medios. "Para lograr el fin definitivo del ETA -ha señalado el lendakari- no es suficiente con detener a terroristas, sino que hay que deslegitimar el ejercicio del terrorismo".

Sin victimismo ni odio
En relación a la presencia de las víctimas en la escuela -motivo de críticas por parte de los partidos nacionalistas-, López ha señalado que su testimonio "es un recurso valioso para socializar un sufrimiento injusto", y ha añadido que "no se trata ni de victimismo ni de trasladar odio", sino de trasladar a los jóvenes "testimonios de una cruel realidad que sufrimos y necesita ser contada".

El comúnmente conocido Plan para la Paz, deberá ser ahora refrendado por el Parlamento vasco, donde cuenta con el respaldo seguro del PP y UPyD. Por su parte, el PNV ya ha manifestado que lo apoya en alguno de sus puntos, aunque no en su totalidad.


Iniciativa nacionalista contra los productos etiquetados en castellano
Varias entidades ratifican públicamente su adhesión a la campaña iniciada por la Plataforma por la Lengua, cuyo objetivo es imponer el catalán
Álvaro Rubio www.lavozlibre.com  8 Junio 2010

Madrid.- Bajo el lema 'Donde todo lo que se vende habla catalán', se celebró la feria del mercado catalán, donde decenas de expositores mostraron sus productos etiquetados en en ese idioma. En este marco se dio impulso al fomento de esa determinada lengua y todo a través del Compromiso de Gerona, que pretende endurecer la legislación que obliga al etiquetado en catalán.

Cargos electos y representantes de más de 200 entidades e instituciones de todo el ámbito lingüístico de Cataluña ratificaron públicamente su adhesión a la campaña iniciada por la Plataforma por la Lengua, cuyo eslogan es 'En la mesa, en catalán'.

Siempre con el fin de rechazar el consumo de los productos alimenticios etiquetados únicamente en castellano, los principales objetivos que persiguió la feria fueron promover las empresas que utilizan la lengua catalana en sus productos o servicios, concienciar a las instituciones, empresas y consumidores de la innovación que representa la implantación de ese idioma en el ámbito cotidiano y fidelizar a los consumidores de productos en catalán.

El acto contó con la presencia, entre otras personalidades, de Martí Gasull, representante de la Asociación de la Defensa del Etiquetado en Catalán (ADEC) y de la Plataforma por la Lengua; Josep Huguet (ERC), consejero de Innovación, Universidades y Empresa de la Generalitat o Anna Pagans (PSC), alcaldesa de Gerona.
 

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