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Recortes de Prensa    Viernes 11Junio  2010

 

Gasto público
El Leviatán autonómico
Guillermo Dupuy Libertad Digital 11 Junio 2010

El plan de ahorro anunciado por la canciller alemana y los nuevos impuestos que han aprobado las comunidades autónomas socialistas son dos de las noticias que más protagonismo han tenido esta semana en la prensa, y que bien puede servirnos para reflexionar –cuantas más veces mejor– sobre el despilfarro que supone el actual estado autonómico en nuestro país.

El ahorro presupuestario de 80.000 millones de euros anunciado por Merkel hasta 2014, que ya fija un recorte de 11.000 millones para el año próximo y que contempla la reducción de 10.000 puestos de funcionarios del Estado y la rebaja de un 2,5% del sueldo al resto, ha sido considerado como el mayor paquete de ahorro en la historia de Alemania desde la Segunda Guerra Mundial. Pues bien. Dicho recorte de gasto aun es menor que el que nos ahorraríamos en España si todas las comunidades autónomas se limitaran a gastar tal y como lo hacen las tres más eficientes de ellas.

Según el silenciado –que no refutado– estudio El coste del estado autonómico, publicado recientemente por la Fundación Progreso y Democracia, si las comunidades simplemente mejoraran sus prácticas de gestión y siguieran un modelo, no ideal o teórico, sino el que hecho ya llevan a cabo las tres regiones menos despilfarradoras en gasto de personal y ordinario, nos ahorraríamos un mínimo de 24.000 millones de euros al año.

Los desmanes, despilfarros y gastos de este Leviatán de 17 cabezas abarcan la creación de organismos que ya preexistían a nivel estatal, como defensores del pueblo, cámaras o sindicaturas de cuentas, defensores del menor, consejos consultivos, institutos de estadística, consejos de consumidor, agencias de protección de datos, inconstitucionales y suntuarias embajadas en el exterior, institutos de meteorología y un sinfín de organismos y empresas públicas autonómicas que constituyen una auténtica dilapidación del dinero del contribuyente.

Mención especial merecen las ruinosas televisiones autonómicas que, dejando al margen el sectarismo ideológico de muchas de ellas, son un auténtico lastre para el contribuyente. En muchos casos, y al margen de las cadenas locales, no hay uno, sino dos y hasta tres canales de televisión por autonomía, a pesar de que su déficit, según la consultora Deloitte, ya alcanzaba en 2008 los 1.600 millones de euros.

Junto a organismos que se deberían suprimir como los ya mencionados, hay otros que, como los propios parlamentos autonómicos, deberían reducir drásticamente su gasto. ¿Es de recibo que el gasto medio de un diputado del parlamento catalán, por ejemplo, cueste casi el doble de lo que cuesta un diputado nacional, representante este último de un numero muchísimo mayor de ciudadanos?

Si España es uno de los pocos países –sino el único– de la OCDE que ha visto crecer el número de funcionarios en plena crisis económica se debe en exclusiva al estado autonómico que ya emplea a más de la mitad de ellos. Aunque el autonómico no debe ser excusa para justificar el que también se da en el ámbito de la administración central y local, es evidente que el recorte debe empezar por donde es mayor el despilfarro. Pero a la vista está que, lejos de ello, aquí no hay nadie dispuesto a ponerle coto. En lugar de esto se consolida con demagógicos impuestos a "los ricos" y no menos falaces apelaciones a la necesidad de reducir el déficit.

Quiebra
Por qué Zapatero nos lleva a la ruina
Emilio J. González Libertad Digital 11 Junio 2010

La situación de España es muy grave. Lo ha dicho el Banco Mundial y, por supuesto, lo ha desmentido la vicepresidenta económica, Elena Salgado. Pero, por mucho que lo niegue el Gobierno, la situación de nuestra economía puede definirse tal cual lo hace el organismo internacional, a causa de que la solución de los problemas presupuestarios se supedita a la estrategia política de Zapatero, lo cual nos puede dejar en la más absoluta indigencia.

El presidente del Gobierno está tratando de colocar como sea las ingentes cantidades de deuda pública que tiene que emitir el Tesoro porque los inversores internacionales han dicho basta y, en lugar de adquirirla, se desprenden de ella en cuanto pueden. Esa es la primera señal de alarma de la proximidad de la quiebra, que Zapatero no quiere escuchar porque le obligaría a cambiar radicalmente su política y no está por la labor. A diferencia de otras crisis, en la actual todos los países avanzados compiten por captar el ahorro internacional con el fin de financiar sus abultados desequilibrios presupuestarios. Vamos, que la situación en lo que se refiere a los niveles de déficit y deuda no difiere mucho entre ellos. Aún así, los mercados discriminan entre buenos y malos, porque hay una diferencia fundamental entre el primer tipo de países y el segundo. Se trata de la forma en que están encarando la crisis. Alemania, el paradigma de los buenos, ha agarrado el toro por los cuernos y ha anunciado un recorte del gasto público incluso mayor que el propio déficit presupuestario, tocando incluso la protección social. A España, en cambio, el recorte se lo han tenido que imponer la UE y el Fondo Monetario Internacional, porque ZP no quería hacerlo, y aún así el Gobierno ha discutido las cifras: Bruselas pedía una rebaja de 35.000 millones, la tercera parte del déficit, y el presidente del Gobierno sólo ha aceptado meter la tijera hasta los 15.000 millones. También le piden al Ejecutivo reformas estructurales, sobre todo la laboral, para poder crear empleo y, de esta forma, impulsar el crecimiento económico y los ingresos tributarios y, en vez de hacerlo, el Gabinete sigue mareando la perdiz para acabar aprobando, posiblemente, una reforma ‘light’ y más de cara a la galería que otra cosa. En consecuencia, los mercados castigan a España no porque la situación, con ser difícil, no resulte manejable, sino porque no confían en la capacidad y la disposición de Zapatero para resolver las cosas, todo lo contrario de lo que sucede con la canciller alemana, Ángela Merkel. A las pruebas me remito.

¿Qué hace, entonces, Zapatero? Pues acudir a todo tipo de argucias y triquiñuelas para ir capeando el temporal, por ejemplo, invertir el Fondo de Reserva de la Seguridad Social en deuda española, que se va a volatilizar como se produzca la suspensión de pagos, dejando, de esta forma, al sistema público de pensiones herido de muerte. O, por ejemplo, haciendo que bancos y cajas de ahorros adquieran los títulos que emite el Tesoro, por lo mucho que tienen que perder si se produce el ‘default’ de nuestro país, con lo cual la financiación del déficit absorbe todos los recursos disponibles y deja secos los cauces del crédito para la financiación al sector privado, tan necesaria para salir de la crisis y generar empleos y, sobre todo, para evitar la quiebra de cientos de miles de familias y de pequeñas y medianas empresas. Y, por si no bastara con ello, ahora Moncloa baraja aprobar una amnistía fiscal para todos aquellos que inviertan su dinero en deuda pública. Cualquier cosa vale con tal de seguir colocando los bonos y letras del Tesoro y con tal de evitar que el diferencial de tipos con Alemania se dispare más de lo que ya lo está haciendo y alcance dimensiones astronómicas. Como ven, todo se conjuga para llevar a este país a la ruina. A la ruina del Estado, a la ruina del sistema de pensiones, a la ruina de las familias y a la ruina de las empresas, en una huida permanente hacia delante por parte de un ZP que no quiere alterar ni lo más mínimo el curso de su estrategia política.

¿Por qué actúa así el presidente? Porque lo cierto es que, con tantos dineros como derrochan las administraciones públicas, hay margen y capacidad más que de sobra para aplicar un profundo tijeretazo al gasto y acabar con el déficit. Ello, sin embargo, exige renuncias que Zapatero no está dispuesto a aceptar. A él lo que le importa, ante todo y sobre todo, es la política, su política, o sea, el Ministerio de Igualdad y todo lo que se deriva de él, la ley de memoria histórica, la conversión de España en una confederación, una ayuda al desarrollo mal entendida, la ampliación de los supuestos del aborto, el matrimonio homosexual, la verticalización del sistema sindical o la paz con ETA a cualquier precio, por poner tan sólo unos ejemplos que se pueden ver complementados en el futuro con la ley de eutanasia y la ley de libertad religiosa. Esta es la herencia que Zapatero sueña con dejar a nuestro país, a la cual lo sacrifica todo, y como lo sacrifica todo a ese fin, no le queda tiempo, ni recursos, ni fuerzas, ni ganas para arreglar la economía, además de tratar de resistir como sea en La Moncloa hasta la celebración de elecciones generales en 2012. ¿Resultado? Posiblemente, la quiebra de España.

Europa
Se nos murió la socialdemocracia.
Humberto Vadillo Libertad Digital 11 Junio 2010

Parad los relojes, desconectad el teléfono, dad un sabroso hueso al perro para evitar que ladre, silenciad los pianos y que al son sordo del tambor salga el ataúd y vengan los deudos.
Se nos ha muerto la socialdemocracia y como en el poema de Auden ella era, ha sido durante demasiado tiempo, nuestro Norte, Sur, Este y nuestro Oeste.

Por eso no debemos ser demasiado duros con los socialistas cuando nos cuentan eso de que la crisis es culpa de los mercados o de algún especulador tan ignoto como malvado. Están de luto e intentando explicarse lo inexplicable.

La socialdemocracia ha muerto de muerte natural, sencillamente ha topado con su límite máximo de incompetencia: desde el final de la Segunda Guerra Mundial ha sido, más que una ideología, el sistema político dominante en Europa. Gobernara quien gobernase dejaba intacto el mecanismo fundamental socialdemócrata: "tax and spend", recaudar para gastar. Recaudar cada día más para gastar cada día más. Este mecanismo, moralmente insostenible, se sostenía empero mientras hubiera un potente crecimiento económico que permitiera que quienes pagaban impuestos vieran pese a ello incrementada su riqueza año a año mientras que al otro extremo de la escala social se creaba una clase enteramente dependiente del llamado "estado del bienestar" y dispuesta por ello a defenderlo en las urnas o en las calles si falta hiciera.

Y es el crecimiento lo que ha fallado al sistema. Por un lado, las trabas a la libertad individual, la montaña burocrática, las ineficiencias que acarrea la omnipresente regulación, las rigideces impuestas a los mercados y la corrupción inherente a un sistema en el que mucha gente maneja un dinero que no es suyo han actuado como rémoras del sistema capitalista hasta que han conseguido frenar, casi agotar, su natural vigor. Por otro lado, y estrechamente unido al punto anterior, Europa ha entrado en una espiral demográfica autodestructiva que hace que la pirámide socialdemócrata no encuentre nuevos inquilinos. Irónicamente la socialdemocracia, que correctamente identificó a la familia como el gran enemigo del Estado y que se ha empleado con denuedo en destruir la fábrica moral de la sociedad europea, es en buena medida responsable del suicidio demográfico europeo. Justicia poética llamaban a eso en las películas.

Y aquí estamos los europeos, cargando con el féretro de la socialdemocracia y en un jardín de senderos que se bifurcan en tres direcciones: en la primera, los socialistas se niegan a enterrar pacíficamente al fiambre y dan una docena más de vueltas de tuerca a la regulación, los impuestos y los controles, lo que acaba conduciendo al socialismo real. Improbable. La segunda es que se ponen cuatro parches y salimos de esta crisis, pero no volvemos al crecimiento, que ya hemos visto la demografía y el socialismo han imposibilitado, sino a la charca y el estancamiento. Europa vive aquí un largo e inexorable declive entre el nenúfar y el crisantemo que terminará con su conversión en un parque temático lleno de encantadores castillos y hermosas calles empedradas para que paseen por ellas turistas americanos, indios y chinos. Por último, es teóricamente posible un retorno al liberalismo no como opción política pasajera sino como sistema fundamental de gobierno. Un sistema de individuos libres con Estados mínimos, casi translúcidos que no se meten en la vida ni en los bolsillos de los ciudadanos. Difícil, quizá. Con todo, no sería el primer milagro que ocurre en Europa.

Una financiación inquietante
Opinión ABC 11 Junio 2010

Las medidas de recorte social aprobadas por el Gobierno siguen acompañadas de nuevas decisiones de gasto público incompatibles con los compromisos de austeridad y esfuerzo que pide y aplica Rodríguez Zapatero a los españoles. El último episodio de esta contradicción han sido los 1.400.000 euros que la Tesorería de la Seguridad Social va a destinar, por acuerdo del último Consejo de Ministros, a unos planes de formación de «agentes sociales» en Iberoamérica, en el marco de un proyecto del Ministerio de Trabajo. No tiene sentido alguno que, en las actuales circunstancias, con recorte de pensiones, de salarios públicos, de ayudas a la maternidad y de atención a dependientes, el Gobierno desvíe recursos de la Seguridad Social para proyectos que pueden ser muy estimables en tiempos de bonanza, pero hoy absolutamente prescindibles. Si Fomento va a rescindir contratos de obra pública que ya se están ejecutando, con más motivo Trabajo podría cancelar convenios de esta naturaleza. Incluso, podría cuestionarse la legalidad de utilizar dinero de este organismo para fines distintos de los asignados por la ley, los únicos a los que puede destinar sus fondos. El dinero de la Tesorería de la Seguridad Social es finalista y no precisamente para sufragar gastos ajenos.

En todo caso, el problema sigue siendo la responsabilidad política en la que incurre el Gobierno con la administración de los fondos públicos en una coyuntura que el Banco Mundial ha calificado como «muy grave». Y el hecho de que el Eurogrupo apoyara ayer las medidas anticrisis del Gobierno —nada especial después de haber impuesto a Zapatero el cambio de su política económica— no significa que pueda relajarse en la forzosa restricción de gastos innecesarios. El Gobierno socialista ha estado derrochando dinero público mucho antes de que la crisis de la actividad económica y el aumento del paro provocara la explosión del déficit público hasta los niveles actuales. Gastó mucho y mal, creyendo que nunca vendrían mal dadas. Todavía en mayo de 2008, el Gobierno decía que «hablar de crisis es enormemente exagerado». Mientras se recorte una sola nómina o una sola pensión, el Gobierno no puede autorizar gastos que no sean imprescindibles para la recuperación económica, el sostenimiento esencial de la actividad administrativa y el cumplimiento de los compromisos básicos del Estado. Todo lo demás, como estas aportaciones de la Tesorería de la Seguridad Social a unos proyectos de formación de agentes sociales iberoamericanos, debe quedar en las arcas públicas, a disposición de las prioridades nacionales.

Crisis
¿Aguantará Zapatero toda la legislatura?
Agapito Maestre Libertad Digital 11 Junio 2010

Aunque soy de la opinión que la política es autónoma de la economía, creo que podríamos llamar suicida al gobernante que tratase, en esta etapa de una crisis económica mundial, de escindir la una de la otra. Zapatero, por fortuna para España, ha abandonado su "política populista", es decir, ha dejado de jugar al suicidio de la economía española sólo y exclusivamente por mantenerse en el poder, y ha empezado a tomar medidas de acuerdo con los dictados de la UE. De momento, y con objeciones mínimas por parte de los examinadores, las autoridades de Bruselas han aprobado las medidas escasas y tardías tomadas por el gobierno de España.

Sin duda alguna, esas medidas, entre las que incluyo ya la reforma laboral que se aprobará el día 16 de junio, han dado oxígeno a este Gobierno. La pregunta, sin embargo, es obvia: ¿serán suficiente esas reformas para que Zapatero acabe la legislatura? Ya no se trata de pasar el corte de las autoridades de la Unión Europea, sino de saber si Zapatero será capaz de dar respuestas al terrible endeudamiento de España y, sobre todo, cómo se conseguirá refinanciar nuestra deuda de 25.000 millones de euros en el mes de julio.

Unas preguntas difíciles de responder, cuando todos sabemos que es Zapatero, el presidente de Gobierno de España, el mayor generador de desconfianza en todos los mercados. El Reino de España paga, por decirlo vulgarmente, un 4,59% –más de dos puntos respecto a la deuda alemana– a quien compre nuestra deuda, pero parece que la gente prefiere comprar deuda alemana, porque es más seguro su pago. No veo cómo pueda solucionar este problema Zapatero.

Ese asunto, que yo he sintetizado de forma tan grosera, tiene un fundamento económico bastante complejo. Por ejemplo, el bueno de Jorge Revilla, MBA en la Columbia University, trata de explicármelo más o menos así. Los tipos de interés se componen de dos elementos: una parte compensa al prestamista por renunciar a su dinero –es el coste de oportunidad de renunciar al consumo presente en aras del consumo futuro– y depende de factores como la oferta y demanda de crédito, las expectativas de inflación, la duración del préstamo, los tipos de interés y, sobre todo, la expectativas sobre su evolución. Naturalmente, la otra parte compensa al prestamista por el riesgo que asume prestando el dinero a un deudor concreto y depende de la solvencia y probabilidad de impago de cada prestatario: es la famosa prima de riesgo.

La prima de riesgo (o riesgo país) en el caso de la deuda pública sería la diferencia entre el interés de la deuda pública española y la alemana. Se suele medir comparando la rentabilidad de los bonos a 10 años de los dos países. Mide la diferencia que nos exige el mercado a la hora de financiarnos por percibirnos como un deudor más arriesgado que Alemania (se usa Alemania porque su deuda pública es la que menos riesgo de impago tiene dentro de la zona euro). Ejemplo: si los bonos de España a 10 años se venden a 4,57% de interés y la prima de riesgo son 200 puntos básicos, significa que Alemania para financiarse a 10 años tiene que pagar sólo un 2.57%.

¿Por qué aumenta la prima de riesgo? Porque los inversores están vendiendo la deuda española y comprando deuda alemana. Para entender bien esto, baste el siguiente ejemplo de un activo emitido al descuento como las Letras del Tesoro: una letra emitida a 950 euros y con un nominal de 1000 euros y vencimiento de 1 año, lo que supone un interés implícito de aproximadamente un 5%. Dicho de modo muy esquemático:

1. Letra española: Los inversores se ponen nerviosos con Zapatero y empiezan a vender letras masivamente, así el precio de nuestra letra caerá hasta un nuevo precio de equilibrio por la ley básica de la oferta y la demanda. Pues bien, supongamos que las letras caen a 900 euros, por lo que interés implícito será ahora de un 10% aproximadamente, o sea, cuando el precio del activo cae el tipo de interés aumenta.
2. Letra alemana: Gracias a la confianza que inspira Merkel los inversores, que estaban nerviosos con Zapatero, quieren poner a salvo su dinero y compran masivamente letras alemanas por lo que su precio aumenta. Volviendo a nuestro ejemplo, supongamos que la letra emitida a 950 euros sube a 980 euros, por lo que el interés implícito sería ahora del 2%.
3. Con este ejemplo se ve claramente que la prima de riesgo (ahora el 8% u 800 puntos básicos) se ha ensanchado por el doble efecto de la caída en el precio de nuestros letras y la subida de precio de las letras alemanas. Y es aquí cuando Zapatero comprende que a esos malditos especuladores sin corazón ni conciencia social y que, por otro lado, nos prestan el dinero que necesitamos, no los va a convencer fácilmente ni siquiera Leire Pajín para que nos sigan prestando o lo hagan a tipos razonables y se decide hacer a una serie de reformas.

Otra manera de medir los riesgos de nuestra deuda es a través de los famosos CDS (credit default swaps) o seguros contra el impago de la deuda. Ejemplo: un inversor compra 10 millones en deuda pública española, si quiere tener la seguridad plena de que recuperará su inversión al vencimiento, acto seguido comprará un CDS sobre la deuda española. Si el CDS de España estaba ayer a unos 320 puntos básicos (cada 100 puntos básicos equivale a un 1%), eso significa que nuestro inversor tendrá que pagar 320.000 euros anuales por asegurar su inversión de 10 millones durante 5 años (los CDS se contratan normalmente sobre un nominal de deuda de 10 millones durante 5 años). Lógicamente, cuanto más aumenta el riesgo país (el riesgo de que España no pueda hacer frente a su deuda), más alto será el precio que tendrá que pagar nuestro inversor por asegurar su inversión.

Pero para comprar CDS (y he aquí la gran diferencia respecto a un seguro tradicional que se hace sobre tu casa o sobre tu coche, no sobre la casa o coche del vecino), no necesitamos comprar previamente el activo asegurado (en nuestro ejemplo los 10 millones de deuda española), ya que los CDS se pueden comprar con fines puramente especulativos como cualquier otro activo financiero. Por ejemplo: a 31 de diciembre de 2009, el CDS sobre España cotizaba a 113,5 puntos básicos y hace un par de días ya cotizaban a 320. Esto significa que si hubiéramos comprado un CDS en diciembre por 113.500 euros, podríamos vender ahora, sin riesgo, protección contra el impago a 320.000 euros, embolsándonos la nada despreciable cantidad de 206.500 euros anuales, es decir, la diferencia entre la prima pagada y la recibida.

Pero la vida no es de color de rosa para "esos malditos especuladores", que diría nuestro Zapatero. Pensemos, por ejemplo, en lo que ocurrió cuando Europa aprobó el fondo de rescate de 700.000 euros millones para países con problemas: al día siguiente los CDS cayeron en picado, es decir, que al que le pilló especulando en contra de España se quedó temblando. Nadie olvide que estas operaciones muchas veces se realizan con dinero prestado y a muy corto plazo, por lo que el inversor está obligado a liquidar posiciones y sufre pérdidas reales. Imaginemos, lo que no es poco imaginar, que la famosa reforma laboral tranquiliza a los mercados y volvemos a la alegría de vivir de prestado con dinero baratito (cosa bastante increíble), o que dentro de unos meses Rajoy gana por mayoría aplastante y de pronto se convierte en el Churchill que estaban esperando los mercados (tampoco lo creo), en ese caso la estrategia adecuada para "los malditos especuladores" sería vender CDS en vez de comprarlos, para lo cual ni siquiera necesitaríamos comprar primero los CDS, pues que, a diferencia del mundo real en el que para vender una casa primero hay que comprarla, en el mundo financiero puedes pedir la casa prestada para luego venderla o venderla sin más (son las famosas ventas a corto y al descubierto que Alemania ha prohibido recientemente sobre algunos títulos).

Por lo demás, y para complicar algo más el asunto, existe una relación directa y evidente entre la prima de riesgo y el CDS ya que cuanto más aumenta nuestra prima de riesgo, entonces más habrá que pagar por el seguro contra el impago de los mismos (el CDS), pero ese tipo de correlaciones las dejo para otra conversación del amigo Jorge Revilla.

Cataluña
Semana de soberanismo virtual
Antonio Robles Libertad Digital

Lo evidente ha quedado otra vez claro: el nacionalismo camuflado de catalanismo ofendido ha logrado un golpe de efecto más para arrastrar a la sociedad catalana a la desafección sentimental de España. La mesa del Parlament acaba de admitir a trámite una iniciativa popular para convocar un referéndum de autodeterminación de Cataluña. Con los votos del nacionalismo independentista manifiesto de ERC, con los catalanistas ecosocialistas de ICV- EUiA y con el catalanismo soberanista de CiU. Leen bien, también con los votos de Unió Democrática de Catalunya de Durán Lleida que se pasea por el Congreso de los Diputados de la capital de España como un hombre de Estado, mientras en la mesa del Parlament de Cataluña, su compañero, Antoni Castellà, vota a favor de admitir a trámite la iniciativa popular del referéndum de independencia amparado en el preámbulo de los estatutos de su partido donde asegura que ésta defenderá "la plenitud nacional de Cataluña en el ejercicio del derecho inalienable y natural de la autodeterminación de los pueblos". No sé si es más irreverente la cita del preámbulo de Unió del que hizo gala Antoni Castellà o la falsificación del derecho a la autodeterminación que hace la ONU y otros organismos internacionales. La ONU sólo garantiza tal derecho a los países colonizados, y condena cualquier intento que se haga contra Estados consolidados. Lo de sus compañeros de viaje, Convergència Democràtica de Cataluña, ya es sabido. Artur Mas, cada vez con más frecuencia, nos recuerda que Convergència aspira al soberanismo pleno de Cataluña.

Y mientras tanto, el PSC se lamenta de la decisión tomada. El primer día que cedió al chantaje emocional del catalanismo, allá por los principios ochenta y renunció a defender la letra de la Constitución, ese día colaboró a llegar a éste. Desde entonces –lo hemos repetido una y otra vez– no ha dejado de ensanchar el espacio nacionalista y reducir el propio. Ahora simplemente se ha quedado sin espacio y sin electores. Ya no hay marcha atrás sin traumas, él es el gran culpable de la desafección sentimental creciente de la sociedad catalana a la cohesión territorial de España. Y digo bien, territorial, y no sólo a la quiebra de la cohesión de derechos entre todos los españoles. Ésta hace tiempo que se inió. Porque el catalanismo, al contrario que el nacionalismo vasco, no ejerce violencia física, sino acoso psíquico y éste se sustancia en diversas escalas de acomodo forzado a las imposiciones del catalanismo.

Es un error más del PSOE y un malísimo negocio electoral para el PSC. Si esta semana se ha admitido a trámite la iniciativa popular independentista es a causa de La "Ley de Consultas Populares" que votó el PSC hace unos meses. A partir de ahora, una ola de soberanismo recorrerá de punta a punta Cataluña con la disculpa de la recogida de las firmas necesarias para la iniciativa popular. Tarde se ha dado cuenta de que le ha regalado combustible electoral para una década a ERC y permitirá a CiU jugar de nuevo a la "puta i a la ramoneta". Y ahora que explique a sus electores por qué se opone a que la gente pueda decidir libremente.

Con esta decisión se cierra una semana plagada de soberanismo virtual. Comenzó TV3 con la emisión de Adeu, Espanya?, siguió con el artículo de instrucciones de la hoja de ruta hacia la independencia de La Vanguardia y ha acabado en un mar de soflamas, tertulianos y detractores. Destaco dos estilos de estos últimos, el que nos ha deparado Carlos Martínez Gorriarán poniendo a la Constitución como garantía limpia ante tanta emboscada romántica y a José García Domínguez psiquiatrizando la broma. La pedagogía constitucional del primero y la sorna del segundo son imprescindibles en esta España de siesta posmoderna. Pero no hay que descuidar que la crítica que debe prevalecer al abuso nacionalista en esta época de crisis es la corrupción camuflada tras estas asonadas virtuales del catalanismo y la degradación económica de la economía de Cataluña. Nunca, en los últimos 200 años, Cataluña había retrocedido empresarialmente tanto respecto al resto de España, como en los 30 de catalanismo. Y esto no es porque España expolie, sino porque el nacionalismo ha reducido la iniciativa empresarial catalana, a una carrera por colocar a sus vástagos en el presupuesto del negocio nacional.

Los nuevos ricos.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 11 Junio 2010

Siguiendo las instrucciones de los Sindicatos de clase UGT y CCOO, los Gobiernos socialistas de las CCAA de Cataluña, Andalucía y Extremadura a la que seguirán en breve Baleares, se han lanzado a una competición de subida selectiva de impuestos a los llamados "ricos". ¿Y quiénes son esos nuevos ricos según estos bandoleros disfrazados de políticos?, pues nada menos que los trabajadores sujetos a nómina o autónomos que declaren ingresos por encima de 60.000 euros en Extremadura, 80.000 euros en Andalucía o los 120.000 euros anuales en Cataluña.

Así que la locura de la fiscalidad ha acabado imponiéndose en un País totalmente desgobernado por el Sr. Zapatero, que muestra su debilidad extrema no ya a nivel del Congreso de los Diputados, sino también a nivel confederal con sus compañeros de partido. Porque al aprobarse estas leyes discriminatorias, se está incumpliendo uno de los principios básicos constitucionales que es el de la igualdad de los españoles en derechos y obligaciones ante la Ley. Una aberración y discriminación que nunca deberá ser admitida.

Además, en Andalucía se penaliza fiscalmente el ahorro, con una doble imposición adicional a la que ya ejerció el Gobierno del Sr. Zapatero al elevar del 18 al 19 o 20%. Y esto, sumado al incremento del IVA a partir del próximo mes de julio en dos puntos, pasando del 18 al 20%. Y todo en la vieja receta socialista de aplicar la subida de impuestos con tal de no reprimir el gasto incontrolado y el despilfarro obsceno y suntuario como el del Alcalde de Valdepeñas, o el Alcalde de Madrid con más de 1.200 asesores contratados.

No deja de ser una hipócrita y demagógica forma de oprimir a los trabajadores que, al estar sujetos a una nómina y retenciones obligatorias, son la masa más supervisada y controlada . Nadie puede escapar al "Gran Hermano" que es el fisco y solo hay que ver cómo los borradores son el fiel reflejo del tipo de control financiero al que estamos sometidos. Pero es que considerar que alguien que ingresa 60.000 euros brutos anuales es "rico", simplemente es una burla. Si el Gobierno de España consiente en este despropósito, estará cometiendo una dejación de funciones y no estará defendiendo a los ciudadanos en sus derechos constitucionales.

Es tremendamente grave el que en esta época de crisis, la casta política socialista, a la que sí se le puede calificar de "nuevos ricos", cometa este atropello y abuso de poder. Con este tipo de actuaciones, lo que se está favoreciendo es la insumisión ciudadana y la constatación de que en España, las autonomías, además de una fuente inagotable de gasto y de nido de aprovechados, son un error político que debe replantearse y cuestionarse como sistema de descentralización. Lo que debió ser un acercamiento y facilidad de gestión para los ciudadanos, se ha convertido en un coto privado de reparto de prebendas, prevaricaciones y corrupción al por mayor.

Un Gobierno de España que merezca tal nombre no puede admitir este desbarajuste fiscal y el que se permita este libertinaje a la hora de suplir los ingresos con todas las ocurrencias impositivas que las desequilibradas mentes de los dirigentes locales o autonómicos puedan imaginar. Hay un límite de tolerancia con los desmanes de los dirigentes y ese se ha sobrepasado ya.

La sonrisa del pelagatos de Zapatershire.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 11 Junio 2010

Deambulando por los periódicos en Internet he visto varias fotos del encuentro que ayer tuvo ZP con Berlusconi y me llamó mucho la atención, tanto que quedé patidifuso, la cara de pasmarote que puso ZP cuando el italiano se piró dejándole con la sonrisa postiza de un pelagatos venido a menos. Todo fue ver esa sonrisa en la cara de ZP y venirme a las mientes la famosa sonrisa del gato de Cheshire de Lewis Carrol y he pensado que esa sonrisa falsa es todo lo que nos quedará de ZP cuando desaparezca con sus prosopopeyas entre las piernas cubierto por los cascotes de la debacle cataclísmica que nos ha organizado.

Zapatero miente hasta cuando dice la verdad y como no podía ser menos miente cuando sonríe. Esta foto retrata nuestro futuro inmediato y poco más hay que decir salvo que estoy recordando lo que mi madre tantas veces les dijo a sus hijos sobre los pequeños trocitos de huerta que posee.

Cada vez que sus hijos le hemos dicho que la venda nos repite que en tiempo guerra y en los años posteriores aquello fue lo que evitó las hambres en la familia y que nadie podía asegurar que no volviesen a hacer falta en el futuro y no porque fuese a venir otra guerra. Y a la par de eso recuerdo cuando hace ya tres años me preguntó si yo creía que España iba por el mismo camino de Argentina, con el corralito y esas cosas y yo, iluso de mí, le decía que estando en el euro eso no sería posible. Una mujer de más de ochenta años y semianalfabeta anticipó lo que tenemos encima y lo que por desgracia nos va venir, y mientras ZP prometiéndonos el pleno empleo.

Crisis económica y financiación de los partidos políticos
Gaspar Ariño* El Confidencial 11 Junio 2010

Leo en la prensa de esta mañana, 9 de junio, la siguiente noticia: “Tres ministros usaron tres Falcon el mismo día para ir a Bruselas”. El día anterior, 8 de junio, los periódicos destacaban el Informe del Tribunal de Cuentas en el que se pide la “regulación del uso de aviones oficiales para asistir a actos electorales “como es el caso del avión Falcon en el que Zapatero acudió a diversos mítines” (en concreto, a dos celebrados en Sevilla y Oviedo). Parece que el Gobierno se sube a los aviones Falcon como el que se sube a un taxi.

Paralelamente, el Tribunal nos da cuenta de que en las elecciones europeas de 2009 los partidos se gastaron 36,8 millones de euros, un 23% más que en los anteriores comicios (y ya estábamos en plena crisis). Y en los Presupuestos Generales del Estado de este año figuran, según referencia de prensa, 220 millones de euros para los partidos, 8 para las fundaciones a ellos vinculadas y más de 300 subvenciones a sindicatos y patronales. Es decir, un dineral.

No sé hasta qué punto son ciertas estas cifras (según el PP, sólo el Gobierno conoce el alcance real de las asignaciones). Yo publiqué en octubre de 2009 un estudio titulado La financiación de los partidos políticos (Foro de la Sociedad Civil, Madrid, Ediciones Cinca, 70 páginas) en el que tras estudiar las cifras de más de 30 años de democracia, demostraba el crecimiento imparable, exponencial, que ha tenido en España la financiación de los partidos, desde los 10 millones de euros iniciales (año 1978) a los casi 200 millones dee en 2009. Es decir, se han multiplicado por 20. De ellos, las subvenciones electorales alcanzan entre los 53,8 millones (para las elecciones generales de 2008) y los 36,8 millones (para las elecciones europeas del año siguiente). Las crisis no afectan a los partidos, que actualizan sus subvenciones año tras año.

Yo ya dije hace un año lo que tenía que decir sobre los comportamientos perversos que genera entre el personal de los partidos y sindicatos este dineral que pasa por sus manos. Ahora quiero únicamente subrayar la inequidad que supone seguir derrochando tanto dinero en un momento como el actual en el que se congelan las pensiones, se reduce la retribución de los funcionarios, se suprime la ayuda a las familias y demás medidas de ajuste. Es muy laudable, por ello, la petición de Rajoy de reducir la financiación pública de los partidos, pero no sólo las subvenciones electorales (y no sólo un 30%) sino también las subvenciones de funcionamiento ordinario, que son las gordas, tanto de partidos como de sindicatos. Podrían ahorrarse fácilmente 200 o 300 millones, que no está nada mal. Y por supuesto menos Falcon duplicados o triplicados en el mismo día.

* Gaspar Ariño es vicepresidente del Foro de la Sociedad Civil

La islamista Turquía se extralimita
Daniel PIPES La Razón 11 Junio 2010

Como numerito teatrero islamista-izquierdista encaminado a deslegitimar a Israel, la flotilla «Free Gaza», de financiación turca, de finales de mayo resulta tediosamente repetitiva. Como ilustración de que los israelíes no entienden el tipo de guerra que tienen que librar ahora, el resultado es monótonamente predecible. Pero como declaración de intenciones de las políticas de Turquía y augurio del futuro del movimiento islamista, rebosa novedad e importancia.

Algo de contexto: tras 150 años de titubeantes esfuerzos de modernización, el Imperio Otomano termina derrumbándose por fin en 1923, reemplazado por la dinámica República de Turquía de orientación occidental fundada y dominada por un antiguo general otomano, Kemal Atatürk. Durante los 15 años siguientes, hasta su muerte en 1938, Atatürk impuso un programa de occidentalización tan severo que en un momento dado hizo cambiar las alfombras de las mezquitas por altares de estilo eclesiástico. Aunque Turquía es musulmana casi en un 100%, él insistía en un estado puramente secular.

Atatürk nunca convenció de su visión a la población turca en su totalidad y, con el tiempo, su república laica tuvo que acomodar con cada vez mayor frecuencia el sentir musulmán religioso. Pero aun así, el proyecto de Atatürk aguantó hasta bien entrada la década de los años 90, protegido por el cuerpo de oficiales del Ejército, que convirtió en prioridad conservar su legado y el secularismo asentado.

Islamistas en Turquía
Los islamistas lograron por primera vez representación parlamentaria a principios de la década de los años 70, cuando su líder, Necmettin Erbakán, formó parte en tres ocasiones de la administración de su país como primer ministro en funciones. Mientras los partidos políticos turcos de referencia malgastaban su legitimidad a través de una desafortunada mezcla de egoísmo y corrupción, Erbakán prosperaba hasta llegar a ser primer ministro durante un año, 1996-97, hasta que el Ejército se impuso y le derrocó.

Algunos de los lugartenientes más ágiles y ambiciosos de Erbakán, liderados por Recep Tayyip Erdogán, fundaron en agosto de 2001 un nuevo partido político islamista, el Adalet Kalkinma Partisi o AKP. Sólo un año más tarde, lograba una importante representación del 34% de los votos y, debido a los entresijos del reglamento electoral turco, dominaba el parlamento con el 66% de los escaños.

Erdogán se convertía en primer ministro y, por medio de la buena administración de las cuentas, el AKP registraba un incremento muy sustancial de los votos y su reelección en el año 2007. Con un mandato renovado y un Ejército cada vez más marginado, sembró de forma agresiva elaboradas teorías conspirativas, multaba a un crítico con 2.500 millones de dólares, grababa al líder de la oposición en una comprometedora situación sexual, y ahora planea modificar la constitución.

La política exterior, en manos del Ministro de Exteriores Ahmet Davutoglu, que aspira a que Turquía recupere su antiguo dominio sobre Oriente Medio, se extralimitaba de forma aún más flagrante. Ankara no sólo adoptaba un enfoque más beligerante hacia Chipre sino que intervenía en temas tan sensibles como el arsenal nuclear iraní o el conflicto árabe israelí. Lo más sorprendente ha sido su respaldo al colectivo IHH, una «organización de caridad» nacional turca con vínculos documentados con Al Qaida.

Si el irresponsable comportamiento de Ankara tiene implicaciones problemáticas para Oriente Medio y el islam, también tiene una faceta de alivio. Los turcos han sido la vanguardia del desarrollo de lo que yo llamo la versión 2.0 del islamismo, la versión popular, legítima y no violenta de lo que intentaron lograr el ayatolá Jomeini y Osama bin Laden por la fuerza a través de la versión 1.0. He predicho que la insidiosa forma de islamismo de Erdogán «puede amenazar la vida civilizada aún más que la brutalidad de la versión 1.0».

Fethulah Gülen censura
Pero el abandono por su parte de la discreción y la cautela anteriores sugiere que los islamistas no saben contenerse, que la criminalidad inherente al islamismo tiene que salir a la luz con el tiempo, que la variante 2.0 tiene que volver a su versión 1.0 original. Como postula Martin Kramer, «a medida que los islamistas se alejan del poder, más contenidos se vuelven, y a la inversa». Esto significa que esa versión del islamismo supone un contrincante menos formidable llegado el caso, y por dos razones.

En primer lugar, Turquía alberga el movimiento islamista más sofisticado del mundo, que abarca no sólo al AKP sino al movimiento de Fethulah Gülen, la maquinaria propagandística de Adnan Oktar, y más. La novedosa belicosidad del AKP ha provocado conflictos; Gülen, por ejemplo, condenaba públicamente la farsa de «Free Gaza», lo que insinúa que podría desatarse una debilitante batalla interna en torno a la táctica a seguir.

En segundo, si antes sólo un reducido grupo de analistas tenía en cuenta el enfoque islamista de Erdogán, éste ahora se ha manifestado por sí solo a la vista del mundo entero. Erdogán se ha desembarazado de su imagen escrupulosamente estudiada de «demócrata musulmán» prooccidental, haciendo mucho más fácil considerarle como el aliado de Teherán-Damasco que es. Como Davutoglu pretende, Turquía ha vuelto al centro de Oriente Medio y de la umma. Pero ya no merece ser miembro formal de la OTAN y su oposición política merece apoyo.

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España / LA SENTENCIA, ESTANCADA
El TC rechaza rehabilitar a Tremps
La presidenta no ha concluido su ponencia, por lo que el Pleno no debatió el «Estatut»
NIEVES COLLI / MADRID ABC 11 Junio 2010

Las cuatro horas durante las que estuvo reunido ayer el Pleno del Tribunal Constitucional no supusieron ningún avance para la sentencia del Estatuto de Cataluña. La presidenta y ponente, María Emilia Casas, no presentó su propuesta ni hubo posibilidad de comenzar el debate por la sencilla razón de que no ha terminado de trabajar sobre el que será el séptimo borrador. El Pleno sí resolvió —para rechazarla— la pretensión del presidente de la Generalitat, José Montilla, de que el magistrado Pablo Pérez Tremps, recusado por el Partido Popular, pueda participar en la votación si finalmente se hace artículo por artículo.

Pablo Pérez Tremps, magistrado recusado
Pérez Tremps fue recusado por haber asesorado a la Generalitat en la redacción de los preceptos del Estatuto referidos a las relaciones exteriores de Cataluña. Según la peregrina tesis defendida por el presidente catalán en un escrito remitido al Constitucional, Pérez Tremps debería ser apartado sólo de la votación relativa a esa parte del articulado, pero no del resto.

Una «barbaridad»
Fuentes del Tribunal Constitucional indicaron que la pretensión de la Generalitat se ha rechazado por varias razones. Por un lado, indicaron que la recusación, planteada por el Partido Popular en noviembre de 2006 y resuelta por el TC con enormes tensiones internas en febrero de 2007, es considerada cosa juzgada y, por lo tanto, no se puede dar marcha atrás.

Por otro lado, señalaron que sería una «barbaridad jurídica» que la sentencia resultante de esa votación por partes la firmara un tribunal que ha tenido dos composiciones diferentes, con y sin Pérez Tremps, según los artículos a los que se refiera. «Es inviable», añadieron con rotundidad.

La negativa del Pleno a aceptar la pretensión del Gobierno catalán, que se resolverá en breve y probablemente mediante providencia, cuenta con otro elemento de apoyo añadido: dos años después de que el Pleno del TC admitiera la recusación de Pablo Pérez Tremps en el recurso presentado por el Partido Popular, el magistrado decidió abstenerse de participar en la deliberación y sentencia de los otros seis recursos contra el Estatuto que el Pleno tendrá que resolver a continuación: los presentados por el Defensor del Pueblo y por cinco Comunidades Autónomas (Aragón, Murcia, La Rioja, Baleares y Valencia).

Aún no hay nueva ponencia
Respecto al fondo de la cuestión, las fuentes consultadas explicaron que el Pleno no pudo comenzar ayer la deliberación sobre la propuesta de Casas porque la presidenta, que se hizo cargo de la ponencia el pasado 19 de mayo tras las sucesivas renuncias de Elisa Pérez Vera y de Guillermo Jiménez, no ha terminado de trabajar sobre la sentencia y no ha podido repartirla entre los magistrados.

Esto no significa que no siga en pie el firme propósito de Casas de sacar adelante la sentencia del Estatuto en lo que queda de mes, antes de que arranque la precampaña de las elecciones catalanas, empeño con el que están de acuerdo el resto de magistrados. Por ello, lo más probable es que se vuelva a convocar Pleno en las próximas semanas, momento en el que la presidenta del TC tendrá lista la sentencia y podrá someterla a la consideración de sus compañeros.

Si bien es algo que el Pleno tiene decidido desde hace un mes, ayer los magistrados volvieron a hablar del sistema de votación. Y lo hicieron para confirmar que si la sentencia no sale adelante se procederá artículo por artículo siguiendo las normas que establece la Ley Orgánica del Poder Judicial para resolver situaciones de bloqueo. Casas ha rechazado la «oferta» de Jorge Rodríguez Zapata de someter a votación la ponencia del recurso del Defensor del Pueblo (el más parecido por contenido al del PP), lista desde el verano de 2009.

Los medios citados consideran «muy difícil» que Casas sea capaz de obtener una mayoría suficiente para sacar adelante su sentencia. Para ello necesitaría como mínimo el voto del progresista Manuel Aragón, aunque no se descarta que intente captar también el de los conservadores Ramón Rodríguez Arribas y Guillermo Jiménez.

La Xunta amplía las ayudas de libros de texto para cumplir el decreto gallego
Se enmarca en el programa denominado 'Gratuidad Solidaria'
Efe www.lavozlibre.com 11 Junio 2010

Santiago de Compostela.- La Xunta ampliará las ayudas a la adquisición de libros de texto en aquellos cursos de enseñanza obligatoria en los que sea necesario cambiar los manuales para cumplir con el decreto del plurilingüismo, informó el Gobierno autonómico en un comunicado.

La aplicación de la normativa obliga a sustituir, por cuestiones idiomáticas, los libros de texto de Matemáticas en 3º y 4º de Primaria, así como los de Matemáticas, Tecnología, y Física y Química de ESO, según la misma fuente.

La convocatoria de las ayudas trata de garantizar que el alumnado gallego adquiera competencias plenas e iguales en las lenguas castellana y gallega, y se enmarca en el programa de la Xunta denominado 'Gratuidad Solidaria'.

Respecto a los cuestionarios para que los padres de los alumnos de Educación Infantil puedan elegir el idioma de estudio, ya se pueden recoger en las secretarías de los centros o descargarse de la página 'web' de la Consejería de Educación.

Solo los progenitores de los pequeños de tres años podrán hacer uso de ese cuestionario después de que Alberto Núñez Feijóo decidiera reducir la libertad lingüística al ciclo Infantil, una etapa que no es obligatoria en la enseñanza educativa.

Los cuestionarios los deberán entregar en la secretaría de su centro correspondiente entre el 20 y el 30 de junio, coincidiendo con el plazo de matrícula.
 

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