AGLI

Recortes de Prensa   Domingo 13 Junio  2010

 

Impuesto sobre el éxito
Se trata de pasar la factura a las élites burguesas que emergen sobre la mediocridad general de unas sociedades subsidiadas
IGNACIO CAMACHO ABC 13 Junio 2010

ANDALUCÍA es la autonomía española con más altos cargos —sólo los delegados provinciales de la Junta suman más de cien— y Extremadura, la de más funcionarios por habitante; en ambas comunidades vive también el mayor número de trabajadores subsidiados. El parque móvil andaluz suma unos 1.200 coches oficiales, y el gobierno regional mantiene en el exterior —en esto le ganan Cataluña y Valencia— 22 oficinas de representación con cometidos poco claros. Uno de cada cinco empleados extremeños trabaja para la Administración. Un sector público sobredimensionado tutela —causa y efecto— la mortecina actividad de los dos territorios menos desarrollados del país, gobernados desde hace treinta años por un mismo partido que ha echado en ellos las raíces de sendos regímenes hegemónicos. Para mantener todo ese tren de gasto clientelista, y sobre todo para enarbolar un falso discurso redistributivo, las autoridades autonómicas han decidido incrementar de uno a tres puntos el IRPF de sus élites burguesas, estableciendo un impuesto adicional progresivo a partir de los 60.000 y 80.000 euros de renta. Un impuesto sobre el éxito que gravará a los escasos profesionales —alrededor de 30.000 en total— que han logrado saltar la barrera del adocenamiento burocrático.

Estos son los «ricos» que identifica el PSOE: no empresarios ni terratenientes, casi todo ellos también subvencionados, sino asalariados de cierto nivel, directivos de empresas, médicos, abogados, arquitectos, ingenieros, catedráticos universitarios. Se trata de pasar la factura política del ajuste —porque la recaudación cuantitativa será insignificante— a las clases medias altas, a los ciudadanos que han logrado a base de estudios, esfuerzo y superación situarse en un nivel de ingresos ligeramente desahogado, a la tenue masa crítica que emerge por encima de la mediocridad general de unas sociedades subsidiadas. Al ejecutivo que logra buenas cifras productivas, al jurista que gana pleitos, al especialista que ha establecido una consulta de prestigio. A la gente que ha invertido dinero y años en desarrollar su formación y no se ha conformado con el puestecito oficial, a la que aporta valor añadido en comunidades uniformadas por la resignación y la dependencia.

Esa es la mentalidad socialdemócrata en estado puro, la del arrinconamiento inclemente de cualquier intento de sobresalir en el marasmo. Una especie de anatematización del progreso individual destinada a satisfacer el instinto popular de la envidia. El mundo gris de un pseudoigualitarismo sectario: un ejército de mediocres burócratas en coche oficial dedicados a desalentar y estigmatizar la excelencia independiente.

Trabajamos para ellos
Editorial GCT 13 Junio 2010

Este Gobierno puede ser tildado de muchas cosas, por ejemplo de incoherencia, pero no de ignorar sus intereses, tema en el que ha sido, y amenaza con seguir siendo, enormemente coherente.

El Gobierno de ZP no se confunde en este punto y jamás cambiará, porque en ello le va la vida: lo primero es lo primero, ni un duro de menos para el gasto, que es sagrado, porque de él depende su bienestar, sus aviones, sus mansiones, sus asesores, sus fincas, sus actos electorales y de otros tipos. En segundo lugar, el Gobierno tampoco olvida de qué fuentes obtiene su maná político, y las cuida con su entusiasmo habitual, no vaya a ser que pueda haber confusiones en medio de un ataque de ortodoxia económica. Nadie se extrañe, pues, de que cuando los poderes responsables del euro han obligado a nuestro Gobierno a afrontar un ajuste en los gastos, la política del Gobierno consista en aumentar los impuestos, antes que en poner en riesgo su nivel de bienestar, o las subvenciones y gabelas con que mantiene la adhesión de unos votantes cautivos por el miedo y el interés.

El mismo personaje que proclamó que bajar impuestos es de izquierdas, acude ahora presuroso a palpar impúdicamente la faltriquera del respetable con el fin de aligerarle la carga ante la etapa de penurias que nos ha procurado. Ya sabemos que la lógica no es su fuerte, salvo cuando se trata de arrebatar a otros el fruto de su esfuerzo, un objetivo ante el que no pierde el tiempo con citas ni poemas. ZP creyó que podría socializar la riqueza disparatando con la espléndida herencia de una economía saneada, pero visto que se le acabó el carbón, ha decidido socializar la pobreza, un objetivo que también le parece ahora muy de izquierdas, y esta vez acierta.

Subir impuestos está al alcance de cualquiera, hasta un Gobierno inepto e irresponsable puede hacerlo. Para nuestra desgracia, lo que no está a su alcance es lograr que esa medida, además de ser arbitraria e injusta, no se convierta en un nuevo obstáculo para la recuperación económica, para que vuelva a haber empleo. Bajo el paraguas demagógico de “subir impuestos a los ricos”, el Gobierno, y sus secuaces autonómicos se apresuran a ser generosos con el dinero ajeno, a seguir malgastando el que se retira del mercado para alimentar las prebendas de gobernantes y subvencionados, del personal zángano en general. Una vez que han metido a fondo la mano en el bolsillo de pensionistas y funcionarios, como para dar la sensación de que se toman el ajuste en serio, nuestros socialistas se sienten libres para salir de caza disfrazados de bandidos justicieros.

La partida se ha puesto en marcha en Cataluña, en Andalucía y en Extremadura y se anuncia en Baleares, pero eso será sólo el aperitivo de la subida general del IRPF que este Gobierno se está planteando. Con la disculpa de recaudar más entre las rentas altas podrían llegar a porcentajes cercanos a un marginal del 50% para los tramos superiores, esos en los que declaran los españoles más trabajadores y competentes, porque los verdaderamente ricos tienen unos asesores fiscales de eficacia legendaria. Dentro de unas semanas vamos a poder gozar de un nuevo IVA, y seguro que se ponen en marcha graduales contrarreformas en sucesiones y en lo que haga falta, porque, cuando se trata de lo suyo, este Gobierno es muy imaginativo.

Como diría Pajín, ese dinero no es de nadie, y lo van a emplear en beneficio de todos, así que el que no se consuele es que es muy insolidario, muy torpe y muy de derechas.

¡Malditos bastardos!
Jesús Cacho El Confidencial 13 Junio 2010

Semana de infarto. Miedo a mansalva. Situación que muchos economistas de prestigio describen como próxima al colapso. Y sensación generalizada de que el mal ya está hecho y no hay freno capaz de parar la deriva de esta locomotora hacia el precipicio. Los mercados siguen empeñados en cuestionar la sostenibilidad de las finanzas públicas españolas, hipótesis que se ha visto contrastada por el aumento de la prima de riesgo de nuestra deuda. El diferencial con el bono alemán ha llegado a rebasar los 200 puntos básicos, a pesar del plan de ajuste presupuestario presentado por el Gobierno de Rodriguez Zapatero hace justo un mes. Los especuladores, esos “malditos bastardos” que dicen en las deprimidas filas socialistas, no acaban de creer en las buenas intenciones del genio de León, de modo que la amenaza de una crisis de deuda no solo no ha desaparecido, sino que puede intensificarse en el corto plazo.

En realidad son legión los convencidos de que España no va a poder hacer frente en los próximos 18 meses a sus compromisos, por lo que la sombra alargada de la suspensión de pagos parece ya llamando a la puerta del gran fondo de rescate que por importe de 750.000 millones creó la UE de la nada, porque polvo de momento es, para socorrer a los pigs del sur de Europa. El Financial Times Deutschland lo puso el viernes negro sobre blanco, obligando a La Moncloa a salir a desmentirlo. Puertas al campo. Las cosas son más simples, aunque para quienes tratan de enmarañar la realidad con conspiraciones astrales puedan parecer complicadas. El juego entre los Estados y los inversores se puede definir como un “equilibrio múltiple”. Aunque el endeudamiento de un país no sea demasiado alto en términos comparados, caso de España, los inversores pueden cuestionar su capacidad de pago si no se producen dos condiciones básicas, íntimamente relacionadas: la generación de ingresos para hacer frente a sus obligaciones, lo que implica que la Economía tiene que crecer a un ritmo bastante mayor, y la aplicación de un recorte sustancial y creíble del binomio gasto/déficit público. Si esas dos situaciones no se producen de forma paralela, la reducción del endeudamiento del sector público no sólo será misión imposible, sino que, por contra, el agujero seguirá aumentando.

Más que de una paradoja se trata de una auténtica parajoda. Las razones son, también, bastante claras. Quien pertenezca a la cofradía del muy ilustre John Maynard Keynes, sostendrá contra viento y marea que el recorte del gasto del sector público reducirá inevitablemente el crecimiento de la economía y por tanto los ingresos tributarios, lo que se traducirá en un incremento del déficit y la deuda. Pero si uno se ha liberado del cliché keynesiano y cree en el impacto expansivo de una política fiscal disciplinada, y ello porque la disminución de las necesidades de financiación del Estado libera recursos para el consumo y la inversión privada y porque, además, las familias y las empresas descuentan una menor carga tributaria futura y en consecuencia gastan e invierten, entonces no temerá la llegada de ese apocalíptico binomio que forman déficit y deuda. Pero para mantener alejado ese fantasma es condición sine qua non que el sistema financiero, bancos y cajas, funcione con normalidad, y que se apliquen reformas estructurales capaces de estimular la economía. Porque, en caso contrario, el recorte del trinomio gasto/déficit/deuda se vuelve tarea abocada al fracaso.

Esta es exactamente la situación de la Economía española. Por un lado, el mercado de crédito sigue severamente dañado y sin expectativas de mejora. Es más, podría deteriorarse de manera adicional en los próximos meses cuando algunas cajas de ahorro empiecen a enseñar la patita de los problemas de solvencia que hoy esconden. Casi tres años después de que estallara en los USA la gran crisis de las hipotecas basura, al Banco de España le ha entrado una súbita fiebre por las uniones, fusiones y SIPiones de cajas y bancos, en una alocada carrera en la que hay más improvisación que arte. El más grave problema español, o uno de los más graves, es que aquí nadie ha cumplido con sus obligaciones, caso flagrante del gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez, por no hablar de un presidente del Gobierno a quien todo le viene excesivamente grande. Nuestros cargos públicos se han acostumbrado a vivir bien dando esquinazo a sus responsabilidades, por notorias que fueren. Gusto al oropel con desprecio al sacrificio implícito en él. Caja Madrid y Bancaja acaban de anunciar la creación de la mayor entidad de ahorro española. No es una fusión. Es una SIP, un truco que permite mantener operativos no solo los Consejos de Administración, con su océano de gabelas, respectivos, sino la creación de un tercero, el de la sociedad holding de la que colgarán ambas marcas. ¿Y no hubiera sido más sensata una fusión a palo seco, con el ahorro de costes consiguiente, a la vista del delicadísimo estado de salud de ambas instituciones? Uno de los infinitos ejemplos que hoy ilustran el desbarajuste español.

Todos pendientes de la Reforma Laboral
De modo que no hay crédito y tampoco hay reformas. A día de hoy el Gobierno no ha introducido reforma estructural alguna capaz de impulsar la recuperación y generar empleo. Todas las esperanzas parecen puestas en la Reforma Laboral. Las sensaciones no son buenas. Cuando el jueves pasado se anunció que las partes en conflicto se iban a reunir a las 7,30 de la tarde para seguir negociando, una sensación de incredulidad y hastío se extendió por la piel de toro. Oiga, ¿y no sería mejor que empezaran a negociar a las 8 de la mañana? Aquello sonaba a reunión de amigos dispuestos a tomarse una copa de despedida. El caso es que, a menos que el Ejecutivo apruebe por Decreto una reforma laboral en serio, capaz de convencer a los mercados de que el Gobierno está dispuesto a meter el bisturí de las reformas estructurales en profundidad, la situación de España se hará insostenible. Ahora ya no sirve cualquier reformita que hubiera sido suficiente hace un par de meses. Ahora ya es demasiado tarde para los juegos florales.

Hemos sabido, aunque nada se ha publicado, que Zapatero y Cándido Méndez, el conocido como “cuarto vicepresidente” del Gobierno durante los últimos años, se reunieron en secreto antes de ese encuentro nocturno del jueves para fijar las “líneas rojas” que la oferta del Gobierno a los agentes sociales no debería rebasar nunca para poder ser asumida por UGT. “Zapatero le compró la mercancía a Méndez”, aseguran las fuentes. Delicada posición, entre la espada y la pared, la de un sindicato que no puede hacerle ahora una huelga general a un Gobierno con el que, al margen de los viejos lazos familiares perennemente renovados, lleva encamado desde el 2004. El problema de UGT es frenar a una CCOO no solo libre de tales ataduras, sino liderada por un comunista cuyo poder en el sindicato está más que en cuestión. Y el del Gobierno es convencer a una CEOE que sabe que por una vez tiene la sartén por el mango. Con Zapatero sometido a estrecho escrutinio de los mercados, es hora de que la patronal se plante y exija una reforma que aborde el coste del despido, desde luego, pero también la judicialización de los mismos y, naturalmente, la negociación colectiva. Con cerca de cinco millones de desempleados, ha llegado el momento de dar a los parados la oportunidad de trabajar con independencia de cuáles sean los días de indemnización en caso de despido futuro. ¿Por qué no dejar elegir a quienes ya no tienen nada que perder?

¿Qué parirá la burra? Todos pendientes del miércoles 16. De momento, sin crédito para familias y empresas y sin reformas de calado, es decir, sin posibilidad de crecimiento económico a corto plazo, auténtica madre del cordero del drama español, el plan de ajuste presentado el 12 de mayo tiene efectos depresivos adicionales sobre la actividad, por lo que ni de lejos logrará el objetivo de reconducir las finanzas públicas a un escenario de sostenibilidad. Con una economía en recesión o estancada y con unos tipos de interés nominales que crecen por encima del PIB, la deuda pública mantendrá imperturbable su carrera alcista. Una situación de sobra conocida por los “malditos bastardos”, antes muy honorables inversores, cuyas decisiones al respecto se traducirán en problemas crecientes para que el Reino de España pueda cubrir sus emisiones de bonos.

La mayor salida de capitales desde la muerte de Franco
La alarma se apoderó de muchos despachos esta semana. “La financiación tanto para empresas y bancos como para sector público se ha secado. El mercado de Repos de deuda lleva dos días colapsado”, se oyó decir a la altura del miércoles. “El BCE tendrá que hacer algo mañana”. Lo hizo. El jueves 10, Jean-Claude Trichet anunció que la entidad que preside dará a los bancos toda la liquidez que necesiten en las operaciones de refinanciación con tres meses de vencimiento. Barra libre. En realidad, el BCE es ahora mismo el único comprador significativo de deuda pública española, pudiendo hacerlo directamente y en firme en el mercado secundario, algo que no deja de ser una monetización de deuda, lo que a medio/largo plazo generará una depreciación intensa del euro y una “burbuja” de deuda condenada a estallar en el momento procesal oportuno. La decisión del BCE ha supuesto un balón de oxígeno para un enfermo que se encontraba al borde de la asfixia. En modo alguno es una solución estable a los problemas españoles, pero nos permite ganar tiempo. El enfermo, que parecía condenado antes del verano, podrá respirar unos meses más. Pero el escenario de crisis fiscal provocado por la depreciación de la deuda pública denominada en euros terminará por llegar. Cuestión de tiempo.

Alguien ha comparado la política del BCE con la actitud de un arenque dispuesto a tragarse una ballena. Mientras tanto, la creciente preocupación ciudadana en torno a la posibilidad de que España termine enfrentada a un problema de solvencia en un plazo de tiempo muy breve, antes o inmediatamente después del verano, se está traduciendo en lo que alguien con fundamento ha definido esta semana como “la mayor salida de capitales ocurrida desde la muerte de Franco”. Huyen por la desconfianza en un Gobierno que hace mucho tiempo perdió la batalla de la credibilidad para lidiar con una crisis tan brutal como la presente, y por la amenaza de subidas de impuestos para las rentas altas anunciada por Zapatero, medida que muchos de los barones socialistas ya han puesto en vigor en sus Autonomías. A la impericia técnica se une el dislate de la revancha ideológica. Justo lo contrario de lo que acaba de hacer, por ejemplo, el nuevo Gobierno húngaro. En España, por el contrario, no solo ha desaparecido el ahorro extranjero que financió nuestra brillante burbuja, descanse en paz, sino que nuestros Montillas, Griñanes y demás familia, al grito de ¡que paguen los ricos!, han decidido poner en fuga nuestro propio ahorro. La estulticia en España no conoce límites.

Universidad
La tolerancia mal entendida amenaza convertir la universidad pública en rehén de bandas antidemocráticas y violentas
JUARISTI ABC 13 Junio 2010

POCO después de hacerme cargo de la Dirección General de Universidades e Investigación de la Comunidad de Madrid, fui invitado a un almuerzo de trabajo en el Rectorado de una de nuestras universidades públicas por el entonces Rector de la misma. Estaba llegando al campus cuando se me comunicó, mediante una llamada al móvil, que el encuentro tendría lugar en otro edificio, porque un grupo de estudiantes opuestos al llamado proyecto de Bolonia había ocupado el vestíbulo del Rectorado. Pregunté por qué no se habían tomado medidas para desalojarlos, e insistí en que deberíamos encontrarnos en el recinto inicialmente fijado. El Rector arguyó que no estaba dispuesto a que los revoltosos aparecieran en los medios como víctimas de una represión que se encargarían de maquillar como desmedida y brutal, y que, toda vez que no habían conseguido hasta entonces ejercer influencia alguna sobre la mayoría del alumnado, era preferible dejar que se cocieran en su caldo (no puedo asegurar que fuera ésta la expresión exacta que usó el hoy ministro Ángel Gabilondo, y quizá distorsione mi recuerdo el contexto de la reunión o la frecuencia con que los vascos recurrimos a la metáfora gastronómica, aunque el sentido de su conclusión era equivalente).

El problema de estas concesiones tácticas a las provocaciones de grupúsculos violentos es que su supuesta eficacia es indemostrable. Quizá un desalojo contundente habría complicado el panorama de la por entonces tranquila Universidad Autónoma de Madrid, o quizá no, nunca lo sabremos. El hecho es que, un año después, el pasado lunes, un grupo de características afines a los ocupantes del Rectorado en tiempos de Gabilondo (si no eran los mismos, de lo que estoy casi convencido), no contento con reventar un simposio de carácter científico y empresarial en el mismo campus, hirió a uno de los participantes extranjeros, el israelí Eytan Levy. El pretexto fue antes la protesta contra Bolonia en nombre de un anticapitalismo sarnoso. El de ahora, un antisemitismo criminal que, de momento, llama al exterminio de los israelíes allí donde se los encuentre, y, antes de lo que se piensa, la emprenderá directamente con los judíos en general, como tendremos ocasión de comprobar si el brote no se corta de raíz. Es indudable que las inhibiciones de antaño han envalentonado a la gentuza totalitaria que campa a su gusto por las universidades, sin pisar aulas ni laboratorios salvo para difundir consignas por internet desde los ordenadores de uso común. Los anfitriones del simposio creyeron que un cambio a última hora del lugar previsto para su celebración les evitaría un asalto profusamente anunciado en blogs y webs, pero este tipo de estratagemas evasivas resulta ya inútil, porque el enemigo conoce el truco y está mejor organizado que en la fase del movimiento contra Bolonia. La prueba es que en pocos meses ha conseguido que las universidades públicas sean espacios inaccesibles a cualquiera que se le antoje señalar como objetivo a batir. Urge que los equipos rectorales se planteen de una vez que el recurso sistemático a la permisividad es magia impotente. Simpática, desde luego, pero suicida.

Las rentas del terrorismo
Pío Moa Libertad Digital 13 Junio 2010

Hoy, en Época:
LAS RENTAS DEL TERRORISMO

Con motivo del abordaje a un barco que contravenía la ley israelí y se resistió violentamente, y de los muertos producidos en el incidente, la prensa pro terrorista, en España y en medio mundo, se ha volcado en ataques al estado israelí. Los más suaves, convertidos en expertos en abordajes y acciones semejantes, han criticado el empleo “excesivo” de la fuerza, en lugar de centrar el análisis en la actitud provocadora de una flotilla solidaria… Solidaria con las corruptas y brutales autoridades de Gaza, esto es, con Hamas. Una flotilla “pacifista”, con la particularidad cien veces repetida de que su “pacifismo” perjudica siempre a las democracias y países occidentales, y beneficia a las tiranías, como ocurría ya en tiempos de Hitler y luego de la Unión Soviética.

Y los menos suaves, también menos hipócritas, han ido más allá, como de costumbre: el estado israelí es “asesino”, “genocida”, etc. Importa entender su lógica: como parten de definir a Israel en esos términos, queda justificado cualquier género de ataque a semejante régimen, mientras que, por el contrario, los actos de defensa de los supuestos “genocidas” constituirían otros tantos crímenes que añadir a la lista de cargos. Israel, por tanto, no tiene derecho a defenderse, mientras que sus enemigos tienen derecho a golpearle de cualquier modo, sin excluir matanzas de escolares.

Por supuesto, otra forma de ataque así justificado es la mentira sistemática. Da igual que los israelíes tomen mil precauciones para evitar víctimas civiles contra un enemigo que, precisamente, utiliza a los civiles como escudos y a las víctimas como arma de propaganda. Da igual que, una y otra vez, se hayan demostrado las exageraciones o simples embustes en las campañas antijudías (recuérdese el montaje de aquel padre y su hijo supuestamente tiroteados por soldados judíos, y el inmenso revuelo internacional que le siguió)…Da igual todo: los genocidas son, por principio, los israelíes, y los justicieros son sus implacables enemigos, que no vacilan en emplear los medios más atroces y ahora mismo están pensando (Irán) en la bomba atómica. Tampoco son genocidas las tiranías del entorno, ni genocidios matanzas como la del “Septiembre negro”, o las que de cientos de miles de personas en Sudán por los islámicos.

En otro lugar recordaba cómo hasta mediados de los años 60 había en España y resto de Europa occidental una extendida simpatía hacia Israel, por sus logros económicos, técnicos y científicos, por sus libertades, etc. Todo eso cambió en poco tiempo, y lo hizo gracias, justamente a las oleadas de terrorismo practicadas por Al Fatah y otros grupos, que entonces eran más bien laicistas y hasta marxistas-leninistas, mientras que hoy predomina en ellos el integrismo religioso. Los terroristas utilizaban deliberadamente los atentados como medio de difundir su propaganda al mundo entero. Uno podría creer que tan salvajes acciones se volverían contra sus autores y los desacreditarían, pero no siempre ocurre así, ni mucho menos. En España tenemos el caso de la ETA, que tan pronto comenzó su carrera de asesinatos se ganó el apoyo de parte significativa del clero, de gobiernos como el francés, que le ofreció un santuario junto a la frontera, de la oposición antifranquista casi en pleno. Hasta de la misma prensa “progre” bajo el franquismo, como recordaba Juan Tomás de Salas, que daba las noticias del modo más favorable a los asesinos. Hasta llegar, en la época actual, a la abierta colaboración del gobierno con la ETA y contra el estado de derecho y la integridad de España.

Estos apoyos al terrorismo, su mentira desvergonzada, calumnia y provocación, revelan una degradación moral muy extendida por Europa, uno de los muchos síntomas de decadencia. Y tienen más peligro que los propios asesinatos, pues vuelven rentables a estos, que sin tales apoyos quedarían aislados y sin efecto.

Unidos en la lucha contra ETA
C. Morodo La Razón 13 Junio 2010

MADRID- «Tenemos una oportunidad histórica de terminar con ETA y depende de nosotros mismos. Siempre que ETA se ha encontrado en una situación de debilidad ha buscado salidas políticas, así que lo último que hay que hacer es escuchar los cantos de sirena que entona. Los atajos siempre nos han llevado a sitios equivocados». Quien así se manifiesta es Ignacio Cosidó, portavoz de Interior del PP y jefe del Gabinete Técnico de la Guardia Civil entre 1996 y 2004. Ha conocido de primera mano los entresijos del Ministerio del Interior en la etapa de Aznar y ahora ha escrito un libro, «España, camino de la libertad», con Óscar Elías, sobre la política antiterrorista de aquellos años.

La obra, editada por «Gota a Gota», de FAES, analiza al detalle el fondo y la forma de la política antiterrorista de Aznar en todas sus derivantes. Hecho el balance, y después de profundizar en los datos y la intrahistoria de aquellos años, Cosidó sostiene que esa política es la herencia más importante que dejó la etapa de Gobierno popular. «Se basaba en principios muy claros y dejó a ETA al borde de su derrota. Si Zapatero la hubiera continuado, en lugar de meterse en el callejón de la negociación, hoy posiblemente ya habríamos llegado al final del camino». El lunes, la presentación de este libro reunirá en una misma mesa a Aznar, Rajoy, Mayor Oreja y Acebes. Cosidó explica a LA RAZÓN algunas de las claves de sus conversaciones con Aznar y del estudio que con Óscar Elías ha hecho de la política antiterrorista.

–Aznar también se equivocaría en algo, ¿no?
–No hay ninguna política antiterrorista en la que no haya ningún error. Pero hoy puede decirse que no hay nada de lo que arrepentirse, y eso no lo pueden sostener otros gobiernos como el de Zapatero.

–¿El Gobierno está hoy en ese camino correcto para llegar al sitio adecuado?
–Creo que el camino es irreversible, siempre que hayamos aprendido de nuestros errores y de nuestros aciertos. Lo más importante es la persistencia.

–¿Qué hay que exigirle a la izquierda abertzale para que pueda presentarse a unas elecciones?
–Lo que más daño ha hecho a ETA es su exclusión del juego político y ahí no podemos dar un paso atrás. Hoy no vale con una condena del terrorismo por imperativo legal ni una desvinculación táctica de Batasuna de ETA ni que los terroristas se camuflen en otra organización política legal. Aznar demostró que hay tres principios básicos: la eficacia policial, la cooperación internacional y el aislamiento político y social.

–¿Cree que el Gobierno tiene la tentación de darlo?
–Espero que no, por el bien de todos. El tiempo para el final dialogado se acabó hace muchos años.

–Ustedes en el libro marcan el asesinato de Miguel Ángel Blanco como un punto de inflexión definitivo, ¿por qué?
–Fue el símbolo de la determinación de toda la sociedad española en buscar la derrota de ETA y también fue un símbolo de no rendición.

elecciones generales
Bélgica elige nuevo Gobierno a 15 días de presidir la UE y con la incertidumbre sobre la unidad del país
La caída de la coalición gubernamental por el eterno conflicto lingüístico entre neerlandófonos y francófonos fuerza el adelantamiento de los comicios
EFE | BRUSELAS El Correo 13 Junio 2010

Bélgica celebra elecciones generales anticipadas, en un momento en el que la escisión del país ha dejado de ser un tema tabú y crece el apoyo al partido independentista flamenco N-VA, que saldría victorioso según los sondeos. El comienzo de la jornada han transcurrido sin problemas, más allá de la detección de 50 máquinas de voto automatizado inhabilitadas en todo el país cuando quedaba sólo un cuarto de hora para que empezara la votación. Este incidente, sin embargo, no ha obligado a cerrar las oficinas electorales, según explica el blog del Ministerio de Interior.

La caída del gobierno de coalición presidido por el democristiano flamenco Yves Leterme a causa del eterno conflicto lingüístico entre neerlandófonos y francófonos ha forzado el adelantamiento de los comicios en un momento económico crítico y a pocas semanas de que Bélgica asuma la presidencia rotatoria de la Unión Europea. Pero también ha hecho que la unidad del país haya dejado de ser un tema tabú, al volver a poner en evidencia las dificultades para llegar a acuerdos entre las dos principales comunidades lingüísticas.

"¿Este país tiene todavía sentido?, ¿o, por decirlo de otra manera, flamencos y franceses todavía quieren vivir juntos? La pregunta ha estado implícita en la filigrana de todas las negociaciones (y crisis). Pero, ha sido planteada oficialmente por primera vez durante esta campaña", escribe la especialista en política del diario francófono Le Soir Véronique Lamquin, en una columna publicada hoy. En este sentido, Lamquin considera clave el hecho de que los partidos francófonos se hayan sumado por primera vez al compromiso de los flamencos de llevar a cabo una "gran reforma del Estado", por lo que reitera: "El plan B ya no es tabú".
Esta posibilidad cobra fuerza ante el ascenso de los nacionalistas de la Nueva Alianza Flamenca (N-VA), que según los sondeos se convertirán en el partido más votado de Flandes, donde tradicionalmente se decide el color del primer ministro al contar con mayor población que la francófona Valonia. Sin embargo, la subida de los separatistas también podría contribuir a fragmentar el voto en la más populosa Flandes, permitiendo el nombramiento de un primer ministro francófono en más de treinta años, cargo que según los sondeos recaería en el socialista Elio Di Rupo.

Pero, más allá del resultado que arrojen las urnas, las dificultades comenzarán el lunes, cuando las fuerzas inicien los contactos para formar Gobierno, un proceso que llevó nueve meses al primer ministro saliente, el democristiano flamenco (CD&V) Yves Leterme, tras los comicios de junio de 2007. "Formar una coalición será complicado porque los dos sistemas de partidos son asimétricos y la agenda política es muy diferente", ya que los flamencos están más pendientes de solucionar el conflicto lingüístico de la capital, mientras que los francófonos están atentos a cuestiones como el presupuesto o las pensiones, explicó Benoit Rihoux, profesor de Ciencia Política en la Universidad Católica de Lovaina.

Fernando Navarro García: “La mejor manera de vencer al totalitarismo es conociéndolo”
Redacción Minuto Digital 13 Junio 2010

Fernando Navarro García acaba de publicar Diccionario biográfico de nazismo y Tercer Reich (Sepha, 2010), el primero en español de estas características y el primero de una colección dedicada a los totalitarismos que será dirigida por él mismo.

Vd. profesionalmente se dedica a temas que nada tienen que ver con la Segunda Guerra Mundial, ni siquiera con la Historia o la Política. ¿A qué se debe su interés por el nazismo?
He vivido en una casa llena de libros y recibido una educación “humanística”, en el sentido de excitar la curiosidad por las cosas. La Historia siempre me ha resultado un apasionante taller en el que pueden estudiarse sin riesgos prototipos exitosos y fiascos notables. Es una pena que los programas actuales estén relegando las Humanidades a un tercer plano, pues la Historia es a la política y sociedad lo que la experiencia a la vida. Soy profesor de ética en las organizaciones y el nazismo es quizás el ejemplo más “perfecto” de vicio institucionalizado que ha existido jamás. Durante algo más de un año trabajé en Angola, país que a la sazón sufría una brutal guerra civil de treinta años. El dolor que allí vi y experimenté me demostró que la miseria y grandeza humanas no tienen límites y que no hay espanto del pasado que no pueda repetirse hoy. La Democracia y la Libertad son minoritarias en el planeta, y muy frágiles.

¿Y cuál cree que será el lector tipo de Flores del Mal, la colección que dirige, personas preocupadas por las consecuencias del nazismo o simpatizantes del régimen de Hitler?
Imagino que la colección puede resultar interesante a ambos tipos de lectores. Espero que la minoría que simpatiza con el nazismo deje de hacerlo al leer o consultar las obras seleccionadas. Mi posicionamiento como autor es indudable: el nazismo, al igual que todos los totalitarismos, es execrable. Sin embargo, dentro del III Reich hubo infinidad de matices y tendencias que tampoco deben ser simplificadas con un “todos fueron demonios”. Como nos recordó Hannah Arendt, lo que más abundó fue un perfil muy “banal” del mal: una masa informe, anónima, acomodaticia, tibia y acobardada de personas que renunciaron a enfrentarse al nazismo cuando podían hacerlo. Pensaban que el nazismo sería pasajero, que una vez en el poder no sería tan radical y que podía llegarse a acuerdos razonables. Fueron necesarios 12 años de III Reich y 60 millones de muertos para saber que estaban equivocados.

En la democracia española hay cierta limitación a la libertad de expresión precisamente en cuanto a ciertos temas sobre el nazismo. ¿Cree que Flores del Mal puede ser afectada en este sentido?
No creo que exista limitación a la Libertad de expresión acerca del nazismo y si, probablemente, con respecto a otras ideologías o tendencias totalitarias. Creo que es un error prohibir que se conozcan las fuentes originales que justificaron un horror como el nazismo pues impidiendo indagar en su disparatado ideario lo que se consigue precisamente es crear un aura legendaria que solo muestre sus aspectos más atractivos (su llamativa iconografía, maquinaria bélica y organizativa, etc). La mejor manera de vencer al totalitarismo es conociéndolo y no restándole un ápice de su potencial expansivo. ¿No dicen que la principal fortaleza del vampiro estriba en hacer creer a los humanos que no existen?

¿Qué diferencia tendrá esta colección de otros libros «rescatados» por editoriales neonazis?
Se trata, en primer lugar, de una colección dirigida por un equipo cuyo posicionamiento político es indudablemente favorable a las libertades democráticas. Flores del Mal nace para que los errores del pasado no vuelvan a repetirse. Para ello hemos optado por rescatar las fuentes primarias, tal cual fueron escritas, sin añadidos ni interpolaciones ocultas. Las obras seleccionadas fueron firmadas en su mayor parte por personas que habiendo sido nazis en los primeros tiempos “se cayeron del caballo” poco después de la toma del poder. Los autores fueron personas que conocieron muy bien a Hitler o algunos de los principales jerarcas del NSDAP, aunque finalmente optaron por enfrentarse al nazismo. Todas las obras fueron escritas “en caliente”: inmediatamente antes o durante la guerra. Eso significa que casi todas las obras de la colección adolecen de exacerbada pasión, partidismo (a favor o en contra del nazismo) y en ocasiones de algunas imprecisiones o lagunas históricas que en el momento de publicarse la obra eran desconocidas. Para compensar este “impuesto histórico” de imprecisión cada libro llevará una introducción y notas a pie de página que sitúen los hechos en un exacto contexto histórico.

En esta colección sólo se van a publicar libros sobre el nazismo, ¿o se extenderá a otros totalitarismos?
Durante el siglo XX surgieron dos grandes “estilos” totalitarios: el fascismo (con su variante nacionalsocialista alemana) y el comunismo, en sus diferentes versiones (soviética, china, camboyana, cubana o norcoreana). La colección aspira a recoger obras de ambas facciones, si bien la literatura producida hasta la fecha sigue siendo mucho mayor en su vertiente de nazismo o fascismo y en ella nos centraremos principalmente. El comunismo todavía necesita un verdadero y riguroso juicio histórico. El haber sido la URSS una de las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial eximió al comunismo de tener que rendir cuentas; sin embargo los crímenes de los que son responsables igualan o superan cuanti-cualitativamente el horror nazi.

Centrándonos en el Diccionario Biográfico, en la introducción advierte sobre “Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista…”. ¿Guarda algún paralelismo con la situación política en Europa con respecto al islamismo?
Soy tan crítico del Choque de Civilizaciones como de la idílica y antifáctica Alianza de Civilizaciones. No creo que el islam sea el problema, sino la pasividad de las democracias ante la amenaza totalitaria, venga de donde venga. Creo que es injusto calificar a un creyente musulmán de terrorista (siquiera potencial) o de fanático. Del mismo modo creo que es suicida no poder criticar a otro creyente musulmán que propugna la derogación, limitación o control de los Derechos Humanos. Hay unas reglas de juego democrático que los demócratas deben estar dispuestos a defender sin complejos. El poema del pastor protestante Niemöller al que usted alude es perfectamente válido para reflejar la fragilidad de una democracia cuya ciudadanía asume aletargada la pérdida paulatina de libertades.

Su libro se trata de un Diccionario, ¿no debería ser más aséptico? Da la impresión que desde el principio hace una distinción entre buenos y malos, y por tanto subjetiva…
La asepsia es justamente lo que he querido evitar. En tiempos de relativismo moral es importante incidir en que hay acciones buenas y malas. Todo no puede ser relativo. Existe el Bien y el Mal. Hay héroes y canallas. Mi modesta función como autor, y también como estudioso de la ética, es tomar partido. En el diccionario se analizan minuciosamente las vidas de casi 600 personas. De ellas sólo un pequeña parte encarnó al mal absoluto; otro puñado más representó el heroísmo y la abnegación más encomiable. La inmensa mayoría fueron en algún punto ciudadanos normales, colaboradores, conformistas, irresponsables que, como más tarde justificaron en Nuremberg, “no sabían realmente lo que hacían”. La bondad y maldad no son subjetivas (eso es lo que propugna el relativismo). Hay una fotografía en el libro en la que un asesino de las SS apunta con su arma a una madre. La madre está de espaldas a él, frente a la fosa, y abraza a su pequeña hija. Ambas juntan sus mejillas, muy apretadas. La niña quizás pensaba que su madre podría salvarla de aquello. La madre, sin embargo, tuvo que sufrir lo indecible hasta que aquel canalla anónimo acabo con ella. Esa brutalidad descarnada fue sólo posible bajo una ideología que enseñó a sus millones de acólitos que aquella madre y su hija no eran humanos (untermenshen, en su voz alemana). No se puede “relativizar” la maldad intrínseca del nacionalsocialismo, ni de otras ideologías totalitarias.

No entra con ningún personaje a discutir las teorías revisionistas que dicen, por ejemplo, que el Diario de Anna Frank es falso y que se escribió después. ¿Sólo cuenta la historia de los vencedores?
El Diario de Ana Frank, salvo nuevos descubrimientos, es verdadero. Pero incluso aunque algún día se probara falso, ello no desmentiría el Holocausto, ni el dolor, la angustia y valentía de miles de niños víctimas del nazismo. Las víctimas no son nunca vencedoras. El diccionario recoge muchas vidas truncadas, que no pudieron ver la derrota del nazismo. También hay muchos otros vencidos que supieron apañárselas para salir adelante y hasta prosperar en la postguerra. Hay un tipo de canalla, superviviente nato, que siempre logra esquivar a la justicia y aliarse con el poder de facto, cualquiera que éste sea. En cuanto al revisionismo, creo que de momento todavía está bastante necesitado de un verdadero “corpus” historiográfico bien fundamentado. Mientras sigan negando la existencia del Holocausto, las cámaras de gas o la foto de esa madre y su hijita a punto de ser vilmente asesinadas, creo que nadie los tomará en serio. Seguirán ocupando el espacio dedicado a obras del tipo “Jesucristo fue abducido por un OVNI y hoy predica en Urania”.

Después de la ardua investigación que ha realizado para escribir este libro, ¿puede ver diferencias entre el nazismo y el neonazismo?
No soy un especialista en neonazismo, pero tengo la sensación de que las diferencias son enormes. El neonazismo se acoge a los aspectos más epidérmicos, “folclóricos” y litúrgicos del nazismo (antisistema sistemático, indumentaria, barbarismo asilvestrado de la acción directa, y unas pocas obras icónicas compartidas y generalmente no leídas) pero sin llegar a profundizar en su verdadera sustancia. Creo que el neonazi percibe el sabor del nazismo de la misma manera que una cuchara el sabor de la sopa. En todo caso, el movimiento neonazi –si estuviera bien dirigido por una mente más estructurada– podría desempeñar un rol instrumental más parecido al de las SA a finales de los años veinte.

Con frecuencia la izquierda llama ultraderechistas a los nazis, pero olvidan su componente socialista, ¿cree que al nazismo del siglo XXI le quedan restos socialistas de los años 20 o después de la Noche de los chuchillos largos el nazismo no se distingue de la extrema derecha?
Efectivamente, una gran parte de las bases y jerarcas nazis provenían directamente de la extrema izquierda (Goebbels para empezar). El nazismo es la abreviatura del NSDAP, esto es, el Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes. Su ideario está plagado de consignas revolucionarias (hoy diríamos “antisistema”), algo que mantuvieron, aunque formalmente, una vez llegaron al poder. Algunas de las políticas “sociales” (ecologismo, derechos laborales, etc.) del nazismo fueron muy vanguardistas en su época. Su otro pilar fue el “nacionalismo” étnico (todavía vigente en Europa y España): los alemanes era un Pueblo de Señores, distinto y superior a sus vecinos, con mayores derechos, había sufrido afrentas históricas insoportables (reales o ficticias, eso importaba poco) y tenía que resarcirse primero con el siempre lucrativo victimismo y más tarde con la inapelable fuerza. La idealización del pasado, de la vida campestre, de la sangre y de la lengua fueron los principales catalizadores del principio de “Sangre y Suelo”. Asociar nazismo o comunismo a extrema derecha o izquierda creo que es un error. El totalitarismo se explica a sí mismo sin necesidad de apoyarse en ideologías previas, a las que habitualmente tacha de débiles, incompletas y fallidas. De facto, cuando nazis y comunistas tuvieron que llegar a una entente poco antes de la guerra (pacto Molotov-Ribbentrop) la consiguieron con suma facilidad. Eran intrínsecamente igual de tóxicos.

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De pequeños burgueses y mestizos
«Antaño la culpa de todo la tenían los pequeños burgueses. Ahora sólo quedan los ricos. Aunque, como siempre, terminarán pagando la factura los pequeños burgueses»
JOSEBA ARREGI El Correo 13 Junio 2010

Ahora que la crisis ya no es tan importada y que por fin alguien se ha decidido a empezar a tomar medidas -medidas que no son más que la aspirina para no sucumbir a la fiebre, pero que no curan los males de fondo- han hecho su aparición las fórmulas milagrosas que reparan todos los entuertos: que paguen los que más tienen, los que más ganan deben ser solidarios con los que más sufren la crisis, los ricos son los que tienen la obligación de aportar más para solucionar la crisis.
Antaño la culpa de todo la tenían los pequeños burgueses: eran el enemigo de la revolución mundial, el mayor peligro para la salvación de la Humanidad. Como hemos llegado al posmodernismo -que cada vez se parece más a la crisis económica y financiera-, el proletariado ha desaparecido, como también han desaparecido los pequeños burgueses. Ahora sólo quedan los que más tienen, los ricos. Aunque, como siempre, terminarán pagando la factura los de siempre: los pequeños burgueses, porque existir, todavía existen, aunque no conformen una categoría sociológica en la sociología posmoderna.

Son los que han pagado y pagan dos veces el sistema escolar. Son los que han pagado y siguen pagando dos veces el sistema sanitario. Son los que nunca pueden acceder a ningún piso de protección oficial, a ninguna subvención de las administraciones públicas. Son los que han dotado de ordenadores a sus hijos antes de que el Estado decida regalarlos, u ofrecerlos con enormes descuentos, o ponerlos en la escuela como antaño las batas. Son los que no pueden escaparse del IRPF, ni por medio de sociedades unipersonales, ni anónimas, ni limitadas, para cobrar sólo vía beneficios. Tampoco poseen SICAV alguna. Son los fácilmente ordeñables por todas las haciendas, sin que existan diferencias entre ellas.

Son el verdadero sostén del Estado, el del bienestar, el de los servicios públicos. Son los innovadores, los emprendedores, los creativos de la sociedad. Son los que arriesgan, los que se mueven, los que se forman, los que luchan. Ese grupo social que según uno de los dos últimos Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, Alain Touraine, está desapareciendo en Europa, si no ha desaparecido del todo, porque Europa ha dejado de ser una sociedad combatiente -por la libertad, por la revolución, por la innovación- para pasar a ser una sociedad de jubilados, no en edad, que también, sino mentalmente: hoy los europeos nacen ya jubilados.

Y si el pequeño burgués de turno es bilbaíno y además tiene la mala suerte de ser heterosexual, volverá a caer fuera del interés de la Administración, porque el municipio ha decidido hacer de Bilbao una ciudad interesante para los homosexuales de todo el mundo. Nunca habrá sido más verdad el insulto de la revolución del 68: ni rico, ni proletario, ni dependiente de las administraciones públicas, ni funcionario, ni en su mayoría homosexual, simplemente un -perdón- puto pequeño burgués heterosexual.

Pero le puede ocurrir todavía algo peor: ser, haber llegado a ser, sentirse mestizo. Ser impuro, no tener miedo a la contaminación por la palabra, y por la realidad, España. En unos momentos en que, entre los que de boca dicen reconocer el pluralismo de la sociedad vasca, como lo afirman todos los partidos políticos nacionalistas, y, si me apuran, hasta la misma ETA y Batasuna, se va extendiendo la doctrina oficial de la contaminación por el vecino, ese trauma religioso ancestral del miedo a la impureza por contagio con la sombra del mal impuro.

Según los nacionalistas de todo color, el Gobierno vasco no hace otra cosa que diluir la identidad vasca, como si ésta fuera un azucarillo que se disuelve en el agua. Habría que recurrir al otro premio Príncipe de Asturias -aunque reconozco que este recurso a premiados con ese premio que lleva el nombre que lleva suponga ya que quien esto escribe es reo de lesa identidad-, al polaco Zygmunt Baumann y a su idea de modernidad líquida para pensar que la/s identidad/es no son algo que se pueda diluir, no son sólidos identificables, no son rocas impertérritas ante el tiempo y los fenómenos atmosféricos.

Según un representante de Esait, acompañado por PNV, EA, Aralar y alguno más, la introducción de la palabra España en el autobús del equipo ciclista Euskaltel significa que 'Desde el poder que les da la falsa mayoría han decidido acabar con todo lo que representa la identidad vasca'. Si a todos los presentes en esa rueda de prensa en la que se produjeron esas afirmaciones se les preguntara si reconocen que la sociedad vasca es plural, responderían con un sí rotundo. Pero plural sin ninguna referencia a España, sin aceptar que una gran mayoría de vascos se sienten vascos y ¡qué horror¡ españoles en distintos grados y mezclas. Si la identidad vasca es la que dicen Egoitz Askasibar (Esait), Joseba Egibar, Mikel Basabe (Aralar) y Aitor Bezares (juntero del grupo mixto, precisamente, en Álava), todos aquellos que en Euskadi se sientan de una u otra forma, en alguna medida, también españoles han sido inmediatamente expulsados de esa identidad vasca. Nadie tiene derecho en esa Euskadi nacionalista a sentir y tener la lengua española como propia, además del euskera y aunque trabaje en euskera.

Y para arreglarlo todo llega un sector de la Iglesia de Bizkaia reclamando que no se imponga al futuro obispo de Bilbao sin que los interesados vizcaínos opinen y determinen. Que no se imponga el esposo a la esposa. Espero que no piensen que la fe cristiana es una decisión del creyente y no un regalo desde fuera, desde Dios. Quizá vendría bien recordar los versos de Michel Labegerie: Txoriak amodiotan/berriz hasten nauk bertsotan./Lehioa dut irekiko/amodioa da sartuko: gaituzte ezkontarazi, elgarrekin behar bizi/ezkontarazi gaituzte, behar dugu elgar maite. (Los pájaros se cortejan, de nuevo comienzo a cantar en verso. Abriré la ventana y entrará el amor: nos han obligado a casarnos, tenemos que vivir juntos, a casarnos nos han obligado, tenemos que amarnos)

¿Sobran las Diputaciones Provinciales?
Carlos Ruiz Miguel Periodista Digital 13 Junio 2010

Una de las obsesiones del nacionalismo gallego es la pretensión de suprimir las Diputaciones Provinciales. Hay que decir, en rigor, que es una obsesión importada desde el nacionalismo catalán. Hasta ahora, quien defendía esta propuesta era mayormente el BNG, pero parece que el PSOE-PSdG ha decidido incorporar esta pretensión en su loca carrera por ser más nacionalista gallego que el BNG. El ministro José Blanco acaba de preguntarse “¿Tiene sentido que en una Administración tan descentralizada que sigan existiendo las diputaciones provinciales?” Resulta que, tras la pregunta de Blanco, algunos dirigentes socialistas , como Abel Caballero, se han atrevido a decir que habría que suprimir las diputaciones ¡por Real-Decreto! Afortunadamente, otros con más sensatez, como Fernández Moreda, insisten en la importancia de las Diputaciones mientras haya Ayuntamientos con escasos recursos. Pero, ¿realmente sobran las Diputaciones Provinciales?

Si hay algo que la ruina económica de España pone de manifiesto es que hay que recortar gastos. Pero hay que saber qué gastos deben recortarse primero. La “ofensiva” contra las Diputaciones creo que es, la la vez: “ideológica” (en el peor sentido del término;), “anti-social”; económicamente insuficiente, es inconstitucional.

La ofensiva contra las Diputaciones esconde una motivación ideológica que no es otra que suprimir todas aquellas instancias que puedan relativizar lo que para los nacionalistas es un “absoluto”, su pretendida nación gallega.

Pero, en segundo lugar, es una ofensiva “anti-social”. ¿Por qué? Porque la esencia de las Diputaciones Provinciales es la redistribución. O sea, que a través de las Diputaciones, se transfieren bienes y servicios desde los municipios más ricos a los más pobres. Por otro lado, el porcentaje de gasto de personal en el gasto total de las Diputaciones es muy inferior al de otras administraciones públicas y ronda entre el 35% de la de Orense al 16% de la de Pontevedra. Llama la atención que la “izquierda” solicite la supresión de esta institución social por excelencia. ¿Qué sería de los municipios pobres si no hubiera Diputaciones? Pues el mayor de los olvidos porque nadie puede esperar que un gobierno autonómico vaya a dedicar inversiones a los municipios pobres si están poco poblados y la inversión tiene poca rentabilidad electoral. De ahí la importancia social de las Diputaciones.

La supresión de las Diputaciones es, en tercer lugar, económicamente insuficiente en comparación con otras fuentes de gasto público. Hagamos un cálculo: las cuatro diputaciones gallegas suman un presupuesto de 520 millones de euros, mientras que el presupuesto de la Xunta es de 11.700 millones. Hagamos otro cálculo: la TVG tiene un presupuesto de 145 millones, arrastra una deuda de 50 millones y apenas da empleo a mil personas: ¿por qué no se pide entonces la supresión de la TVG y no de las Diputaciones?

Finalmente, es notorio que la supresión de las Diputaciones es inconstitucional. El artículo 141.2 de la Constitución es muy claro al decir que “el gobierno y la administración autónoma de las provincias estarán encomendados a Diputaciones u otras Corporaciones de carácter representativo”. Por tanto, la supresión de las Diputaciones exige una reforma constitucional. Y la pregunta, entonces, surge por sí sola: si de reforma constitucional se trata, ¿por qué no reformar la Constitución para disminuir el gasto público racionalizando as competencias y órganos autonómicos?

NOTA
[Este texto reproduce el artículo publicado en la edición de Galicia del ABC el día 11 de junio del presente año]

La presidenta del TC quiere que el borrador se vote antes de fin de mes
Casas trasladará su ponencia al resto de magistrados la próxima semana

 La Razón 13 Junio 2010

El Pleno rechazó ayer que el recusado Pérez Tremps participe en las deliberaciones, como pedía la Generalitat.

Madrid- La presidenta del Tribunal Constitucional (TC) sigue empeñada en agotar todas las posibilidades para que la sentencia del Estatut pueda estar lista antes del verano. El pasado jueves, el Pleno del TC ni siquiera llegó a votar su propuesta, que Casas todavía no había perfilado, pero su intención es trasladarla a sus compañeros –ya concluida– a principios de la próxima semana, según confirmaron fuentes del Alto Tribunal. De esta forma, los magistrados tendrían unos días para estudiarla antes de que se convoque otro Pleno con el Estatut en el orden del día.

Y es que Casas quiere someter su borrador (el séptimo elaborado para intentar alumbrar la esperada sentencia) a la votación del Pleno antes de final de mes. A día de hoy, no hay fecha decidida para esa reunión, que podría celebrarse el próximo día 17 o, con mayor probabilidad, el 24 del mismo mes. Menos incierta se antoja la suerte final de ese borrador de resolución, que parece –como los anteriores– condenado al fracaso, enquistadas como están las posiciones de los diez magistrados que tienen en sus manos el futuro del Estatut, recurrido hace ahora tres años y medio por el PP. La presidenta del Constitucional quiere que la sentencia sea una realidad antes de las elecciones catalanas, porque si a la vuelta de las vacaciones la situación sigue empantanada, la proximidad de la campaña electoral previa a esos comicios supondría que el fallo se retrasase, nuevamente, hasta final de año. Para entonces, a los cuatro magistrados actualmente en funciones desde diciembre de 2007 (incluida la propia Casas) se les añadirían otros tres y la vacante del fallecido Roberto García Calvo, fallecido en mayo de 2008 y cuyo mandato expiraría el próximo noviembre. En total, siete de los diez magistrados con derecho a voto en este asunto estarían en funciones, una situación insostenible para el Constitucional.

Precisamente ayer, el Pleno del Constitucional rechazó la pretensión de la Generalitat de que el recusado Pablo Pérez Tremps se incorporase a las deliberaciones. Según el TC, la decisión de apartarle de las mismas (adoptada en febrero de 2007) es «firme e irrecurrible» y revertirla supondría «romper la unidad del proceso».

Ikea considera que los castellanohablantes gozan de una vista excelente
Da la bienvenida en español sus tiendas en Cataluña en el tamaño más pequeño
 www.lavozlibre.com 13 Junio 2010

Barcelona.- La cadena de tiendas de utensilios para el hogar Ikea considera que los castellanohablantes disfrutan de mejor vista que los suecos o los catalanohablantes. Esto se deduce del tamaño de letra que Ikea utiliza para dar la bienvenida a sus clientes, en la misma puerta de los centros comerciales. El tamaño de la expresión 'bienvenidos' en sueco (Välkommen) es el doble que su traducción al catalán (Benvinguts), que a su vez es un tercio más grande que la versión en castellano. Todo ello, pese a contar con espacio suficiente en le cartel para que estuvieran los dos idiomas oficiales en Cataluña en igualdad de condiciones.

Jordi Cañas, portavoz del partido 'Ciudadanos', de compras en la tarde de este sábado en Ikea de la Gran Vía 2 de Barcelona, hizo una foto con su móvil y la colocó en el muro de su página en Facebook, dando a conocer de esta forma la diferencia de trato que reciben los idiomas en esas tiendas.

Por otra parte, Ikea sólo ofrece en catalán sus horarios de apertura, pese a que es políglota -en diferentes tamaños- en su bienvenida. No obstante es la 'República Independiente de Ikea'...

A principios de este año, la Agencia Catalana de Consumo impuso una multa de 8.000 euros a Ikea por no etiquetar al menos en la lengua oficial del Estado [español], por lo que se deduce que los suecos han hecho una interpretación maximalista de la sanción y le han querido devolver a la Generalitat el doble de lo exigido: doble ración de catalán por ración simple de castellano.

Solo lo utiliza habitualmente el 3,5% de los habitantes del Rosellón
Perpiñán reclama la cooficialidad del catalán

lavozdebarcelona.com 13 Junio 2010

El Ayuntamiento de Perpiñán ha aprobado este jueves la Carta Municipal para la Lengua Catalana, que ‘reconoce oficialmente, junto a la lengua francesa, el catalán como lengua histórica de la villa‘, y que busca conseguir la cooficialidad del catalán en el Rosellón, una competencia del Estado francés.

El texto, que se ha aprobado por unanimidad, “pretende explicar al conjunto de la población que tenemos una identidad catalana, que estamos orgullosos de ella y que la queremos promover”, ha señalado el alcalde de la localidad, Jean-Marc Pujol, donde desde hace 17 años se empezó a incluir la rotulación en catalán en las calles.

Los últimos datos indican que el 65% de los habitantes del Rosellón -denominado Cataluña Norte por los nacionalistas- entienden catalán, el 37% lo sabe hablar, y lo utiliza habitualmente el 3,5% de la población. Los impulsores de la iniciativa pretenden que los 229 municipios de la región firmen la Carta y se hagan avances en ámbitos como la educación pública, donde solo se utiliza el francés como lengua vehicular.

La nueva normativa no tiene carácter obligatorio, sino que quiere ser un incentivo para que todos los departamentos del Ayuntamiento vayan introduciendo el catalán en sus relaciones con los ciudadanos, especialmente en la educación, la señalización, los servicios y los medios de comunicación.

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