| |
|
Pascual TamburriEl Semanal Digital 29 Julio 2010
Navarra está donde la quiere Zapatero: en
manos de ETA
Zapatero ha reconocido que su "proceso de paz" con ETA no terminó
con los atentados, y se negoció el futuro de Navarra. No pide perdón
por ello, sino que amenaza con repetir.
No es un invento de El Semanal Digital, sino una noticia confirmada
por su protagonista. José Luis Rodríguez Zapatero negoció con los
terroristas de ETA durante el llamado "proceso de paz". En esa
negociación se incluyeron contenidos que Zapatero y su equipo
negaban expresamente. Aunque la negociación fracasó, Zapatero la ha
continuado después. Con un único resultado: legitimar a ETA y
dividir a sus enemigos.
El presidente del Gobierno ha presumido en El País de dos aciertos
en sus diez años de liderazgo: la huida de Irak y la negociación con
ETA. Dejemos por hoy el primer asunto, pero no perdonemos ninguno de
los matices del segundo, que por sí mismo bastan para retratar al
personaje y la España que legará a quien le suceda.
El 17 de marzo de 2007 Navarra salió a la calle para protestar
contra una posibilidad que el Gobierno de la Nación negaba sin que
muchos confiásemos en él. Negaba entonces Zapatero y negaba el PSOE,
negaban los socialistas y negaba El País, que hubiese negociaciones
políticas entre ellos y los terroristas. Hoy están orgullosos de
afirmar aquello que negaban con fingida indignación. Negaban tanto
más que Navarra fuese objeto de cualquier diálogo, no sólo porque
supuestamente no había diálogo (hoy es motivo de orgullo) sino
porque supuestamente nunca se trataría el futuro de Navarra a
espaldas de los navarros y de sus representantes. Hoy presumen de
haberlo hecho.
Todo era verdad. Para Zapatero es motivo de presunción haber
engañado a los navarros, o al menos a los navarros que lo votaron.
Zapatero estaba entonces dispuesto (y, ya que está orgulloso,
supondremos que sigue dispuesto) a crear un órgano político y
administrativo común a Navarra y las provincias vascongadas,
modificando el Estatuto vasco y el Amejoramiento navarro. Zapatero
mentía, y acertábamos quienes entonces lo acusamos. Acertaron sobre
todo las decenas de miles de navarros que salieron a la calle, con
banderas de España, a manifestar su indignación y su estado de
rebelión moral.
Dice Antonio Basagoiti que "el proceso de negociación ha hecho
muchísimo daño a la democracia española porque ha legitimado a los
terroristas haciéndoles creer que tenían algo de razón, y sólo un
imbécil podría tragarse por tercera vez la enésima trampa de ETA".
Es verdad. Creer a Zapatero en 2007 pudo ser un acto de buena
voluntad rayano en el franciscanismo o en la debilidad mental. Hoy
no hay duda: dar por buena la palabra de Zapatero y su PSOE, en
Pamplona o en Madrid, para lo que sea, es oligofrenia o masoquismo,
quizás una simpática combinación de ambos o quizá resultado a la
derecha de algún "complejo, cobardía o comodidad" de los que
denunciaba Pedro Fernández Barbadillo.
Zapatero mintió por cálculo. Siempre que le convenga lo hará. Sin
duda ahora, en términos que sólo él sabe, lo sigue haciendo. ETA es
para él mucho más importante que Navarra y los navarros. Por eso
mismo es una claudicación necia cualquier guiño supuestamente
templado hacia este presidente, como lo fue el ridículo
institucional foral a propósito de las banderas en la manifestación
de 2007 y como lo es cualquier aproximación política en estas
tierras a los interlocutores de ETA. Si el PSOE quiere ser creído
tiene dos gestos que hacer antes de nada: debe revocar su
autorización parlamentaria para "dialogar" con los asesinos y debe
enviar a su casa a este presidente enemigo de Navarra y de los
navarros.
La década prodigiosa
César VIDAL La Razón 29 Julio 2010
La década de ZP al frente del PSOE ha pasado totalmente inadvertida
en los medios de Estados Unidos. Quizá en alguna hoja eclesial de
esas que se refieren a las señales de la pronta aparición del
Anticristo lo hayan mencionado, pero, si es así, no ha caído en mis
manos. Por aquí la gente se queda sorprendida cuando les comento el
aniversario. «¿De verdad? ¿Lleva tanto tiempo mandando en el partido
socialista?», me preguntan con gesto de incredulidad. «Sí»,
reconozco con un poco de vergüenza ajena. «Pero siendo presidente
lleva menos, ¿verdad?», continúan inseguros. Asiento.
Si ZP en seis años ha logrado tener unos efectos tan devastadores
sobre España, da miedo pensar lo que podría haber logrado en una
década entera. «¿Y qué balance haría usted de este tiempo?», me
pregunta ingenua una señora cuyo rostro indica de manera casi
indiscutible que toma el sol con un colador. «Es complejo...»,
intento yo eludir una respuesta. «Sí, claro, pero, por ejemplo, ¿qué
tasa de desempleo tienen ustedes?», me dice instándome a responder.
«Un veinte por ciento», respondo lacónico aunque sin poder evitar el
silbido unánime de los presentes. «¿Veinte? ¡Holy shit! ¿Y cuánto
tenían con el anterior presidente?». «No llegaba al nueve»,
contesto. El silencio es sepulcral al escuchar el dato, pero no
perdura mucho. «No es buena cifra, no.... ¿Cómo van los bancos?».
«Los grandes como el Santander o el BBVA, bien», contesto, «pero en
el reciente «stress test» de la Unión europea, cinco de las siete
entidades suspendidas eran españolas. Por cierto, en un porcentaje
mayoritario, catalanas». La gente se mira con una cara que hace
pensar que si tienen un dólar en bancos españoles lo van a sacar
mañana mismo. «Llama la atención lo que dice de Cataluña... ¿no era
una región próspera?», indaga una mujer de mediana edad. «Sí, lo era
hasta que los nacionalistas la convirtieron en su rancho. Ahora
mismo su deuda es el 26,5% de la de todas las comunidades autónomas
en España y su gobierno no consigue que la banca extranjera le
preste un solo euro», respondo. «Eso suena peor que Zimbabwe»,
musita un hombre de negocios.
Prudentemente me callo. «¿Y el terrorismo?», indaga un joven
hispano. «El terrorismo ha ganado mucho con Zapatero. Está en las
instituciones, recibe dinero de los contribuyentes y cuenta con
datos, gracias a su presencia en los ayuntamientos, que le
permitiría cometer nuevos atentados», respondo. «Pues no tienen
ustedes muchas razones para estarles agradecidos a Zapatero»,
interviene un profesor de mediana edad, «porque en términos de
política internacional... bueno, no deseo ser negativo, pero España
no es ni una sombra de lo que fue con Aznar...». «Veálo de manera
positiva», me dice un amigo empeñado en consolarme, «Zapatero ya
está en su segundo mandato». Tengo que informarle entonces de que en
España no existe límite a los mandatos de un presidente. Es más, ZP
podría ganar por tercera vez las elecciones. Una mujer de aspecto
piadoso me dice: «Pero ¿qué pecados han cometido los españoles para
merecer ese castigo de Dios?». Por un momento, estoy tentado de
hablar sobre la legislación zapaterina que ha culminado con una ley
del aborto que, según algún cardenal, debe aplicarse sin apelar a
causa de conciencia alguna. Al final, opto por guardar silencio.
¡Qué década la de ZP! Verdaderamente prodigiosa.
Blindar la libertad
El Editorial La Razón 29 Julio 2010
Como estaba previsto después de que el PSC concediera libertad de
voto para la sesión, el Parlamento catalán aprobó ayer, con 68 votos
a favor, 55 en contra y 9 abstenciones, prohibir las corridas de
toros en esa comunidad a partir del 1 de enero de 2012. La brecha
fue de 13 votos, cinco más que los ocho de diferencia que hubo en
diciembre cuando se votó y aprobó la admisión a trámite de la
Iniciativa Legislativa Popular, impulsada por la izquierda de ERC e
ICV. El apoyo mayoritario de CiU y de su líder, Artur Mas, así como
la fractura dentro del PSC y el Gobierno, con tres diputados que
respaldaron la abolición (Josep Maria Balcells, Antoni Comín y Núria
Carreras) y otros tres que se abstuvieron (el consejero Antoni
Castells, Joan Ferran y Rosa Maria Ferrer), dieron la puntilla a los
toros en Cataluña. El pleno representó para una comunidad autónoma,
históricamente faro de libertades, un retroceso en tolerancia y
pluralismo. Esa mayoría parlamentaria, que recogió el sentir de
180.000 ciudadanos de una población de varios millones, cercenó
libertades individuales y pasó por encima del más básico respeto a
la gente. El académico y poeta Pere Gimferrer lo definió en LA RAZÓN
unas horas antes como «la más grave agresión cultural desde la
Transición».
La tramitación en el Parlamento regional demostró que no era un
debate animalista, sino una estrategia identitaria, con el propósito
de acentuar el diferencial con España, y qué mejor símbolo que
erradicar la Fiesta Nacional. Por no hablar de la doble moral que ha
permitido a los nacionalistas jalear al mismo tiempo las fiestas de
los «corre bous», donde los pitones de los astados se convierten en
antorchas durante horas.
Los toros tienen un valor artístico, cultural y social indiscutible,
y, desde este punto de vista, la decisión de la Cámara autonómica
supone una pérdida irreparable. Pero Cataluña tendrá además que
soportar la factura de una industria , unos puestos de trabajo y
unos intereses arruinados, así como los efectos sobre el turismo y
el comercio para una comunidad que corre el peligro de generar
antipatía en el resto del país por la miopía de parte de sus
dirigentes.
Decíamos ayer que la clase política y la sociedad civil no podían
resignarse ante este ataque a la libertad y que existían respuestas
parlamentarias en las Cortes Generales para reconducir el
despropósito. Celebramos que Mariano Rajoy hiciera ayer suya la
propuesta de blindar las corridas de toros con una declaración de
Interés Cultural General y una moción «en defensa de la libertad».
En coherencia con sus planteamientos en el debate, el Gobierno y el
PSOE deben compartir un acto de justicia que responde al interés de
una inmensa mayoría de los españoles. Sería muy positivo que los dos
grupos mayoritarios dejaran fuera del debate partidista un asunto en
el que, por lo demás, hasta el propio José Montilla ha estado de
acuerdo. La opinión pública no entendería vacilaciones ni
tacticismos. No se puede consentir sin más que triunfen iniciativas
que fomentan una Cataluña uniforme, una Cataluña oficial, una
Cataluña políticamente correcta que ahoga a la Cataluña real, la de
los ciudadanos.
Menos España es menos libertad, también en
los toros
EDITORIAL Libertad Digital 29 Julio 2010
Con 68 votos a favor, 55 en contra, 9 abstenciones y tres ausencias,
el Parlamento catalán ha prohibido finalmente la celebración, a
partir de 2012, de las corridas de toros en dicha comunidad
autónoma. Aunque con esta prohibición se ponga fin a siglos de
historia en una región que en otros tiempos fue cuna y referencia
mundial de la fiesta de los toros, no estamos únicamente ante una
agresión a la cultura catalana, tal y como han denunciado, entre
otros, no pocos artistas e intelectuales catalanes. A lo que hemos
asistido, sobre todo, es a una agresión contra la libertad
individual de los ciudadanos y a un atentado contra la diversidad y
pluralidad de Cataluña, donde, como en el resto de España, hay gente
a la que les desagrada y gente a la que les gusta la fiesta de los
toros.
Aunque este atentado a la libertad individual de los catalanes haya
utilizado de excusa la causa de la defensa de los animales, lo
cierto es que su objetivo no es otro que erradicar de la realidad
catalana todo aquello que la una y la asemeje al resto de España.
Al margen del disparate que supone considerar al animal como si de
un ser humano se tratara, si de verdad esta legislación
prohibicionista estuviera motivada por los maltratos a los animales,
también habría sido menester erradicar de Cataluña la práctica de la
caza y la pesca deportiva, los célebres correbous, o la fabricación
y el consumo de foie, por poner sólo unos ejemplos. Y es que la
defensa de los animales tiene tan poco que ver con esta prohibición
como lo tuvo que ver con la desaparición del Toro de Osborne de las
carreteras de Cataluña. Es tan solo una excusa como lo ha sido la
seguridad en el tráfico para justificar la reciente pretensión de
algunos nacionalistas de multar a los taxistas que lucieron en sus
vehículos banderas españolas tras la victoria de la selección de
fútbol en el Mundial.
De lo que se trata a la hora de prohibir este espectáculo, al que el
toro de lidia debe su supervivencia como especie, es de defender el
delirante y agresivo "hecho diferencial" nacionalista que convierte
en disidentes o en anómalos a todos los que no comparten ese
homogéneo molde identitario. Y frente a esa pulsión identitaria poco
importa sacrificar la libertad individual o el empobrecimiento
económico y cultural de los catalanes.
Al margen de que ninguna iniciativa ciudadana ni ningún programa de
partido debería tener legitimidad para pretender cercenar libertades
individuales, esta ley prohibicionista no sólo supone una falta de
respeto a la minoría, sino que ha sido votada, además, por los
diputados de CiU y del PSOE que lo hacían, no en defensa de un
programa y en representación de los ciudadanos, sino con libertad de
voto, en función de su "conciencia" y "sensibilidad". Una libertad
de conciencia y de sensibilidad que, por cierto, no se ha concedido
recientemente con respecto a la ley del aborto, cuando lo que estaba
en juego era la protección de la vida de los seres humanos en el
seno materno.
Lo cierto es que debería haber sido la conciencia y la sensibilidad
de cada ciudadano, y no unos pocos diputados que actúan según sus
propios intereses, las que deberían respaldar o rechazar el
espectáculo de los toros.
Aun así, a nadie debería sorprenderle esta deriva liberticida que
algunos ya denunciaron estérilmente hace décadas cuando se comenzó a
prohibir en Cataluña la enseñanza en castellano, lengua propia de
más de la mitad de los catalanes. Y es que la tarea de erradicar de
Cataluña todo lo que la asemeja con el resto de España está abocada
indefectiblemente a cercenar no pocas de sus libertades.
Rejón soberanista
El escrutinio es inequívoco: una vara de castigo soberanista en el
morro de un toro simbólico llamado España
IGNACIO CAMACHO ABC 29 Julio 2010
POCAS cosas hay más españolas que la sectaria pasión de prohibir…
salvo la pasión de prohibir los toros, que es tan antigua como la
fiesta misma. En ese sentido, los soberanistas catalanes han
incurrido con su abolición en pecado de lesa y típica españolidad al
caer en el espeso vicio celtibérico de vetar a los demás todo
aquello que no le gusta a uno; una de las grandes contradicciones
del nacionalismo consiste en que comparte grandes rasgos emotivos
con la España de la que se quiere alejar. Si algo enseña la historia
de la polémica sobre la lidia es que los antitaurinos han sido
siempre tipos más viscerales y castizos que los propios taurófilos:
gente agitada, crispada, convulsa, pasional, dominada por una rancia
convicción fundamentalista. Razones de más o de menos han tenido
siempre unos y otros porque las corridas son un ritual tan atávico
como subyugante, tan violento como heroico, tan cruel como
sugestivo; pero el viejo debate no se ha sustanciado en la
contemporaneidad hasta que no se ha impregnado del nuevo componente
integrista que le suministra el soberanismo. Es decir, hasta que no
se ha incluido en él el factor desequilibrante de las identidades
excluyentes mediante una inyección de sesgo político.
La eterna controversia taurina no ha sido más que la máscara de una
pantomima muy bien puesta en escena por el Parlamento catalán, que
ha revestido el debate de impecable formalidad democrática. Pero
basta observar el resultado de la votación para entender que el
fondo de la cuestión no eran los toros en sí mismos, sino la
condición cultural española del rito. Los votos a favor de la
prohibición procedían todos del bloque soberanista, salvo tres
socialistas que acaso hayan querido dejarse confundir por el disfraz
intencional de la propuesta o bien se han alineado con el alma
nacionalista de su partido en Cataluña. Se trata de un escrutinio
inequívoco ante el que no cabe llamarse a engaño: la interdicción
surge de una voluntad excluyente relacionada con el deseo de hacer
visible una independencia metafórica, una separación virtual, un
gesto de autodeterminación simbólica.
Sin ese componente de enfrentamiento identitario el asunto tendría
un recorrido tan corto como el que van a tener las iniciativas
prohibicionistas que surjan en el resto de España al amparo de la
decisión catalana. La porfía antitaurina es un elemento más de la
fiesta misma, y la mayoría de los españoles a los que no les gustan
las corridas son más indiferentes que partidarios de proscribirlas
porque la nuestra es ya una sociedad claramente antiautoritaria. El
veto a la fiesta, con su carácter impositivo, con su rango de
solemnidad política, constituye un acto explícito de afirmación
soberanista. Es una vara de castigo clavada en el morro de un toro
simbólico llamado España.
Pedraza se reunió con Gallizo, que le informó de las medidas
adoptadas
La AVT no acepta las explicaciones de
Interior sobre los beneficios a etarras
Diccionario Inteligente
J. M. Zuloaga La Razón 29 Julio 2010
MADRID- La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo
(AVT), Ángeles Pedraza, expresó ayer a la secretaria general de
Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, la postura contraria
de dicha asociación a los beneficios que se han dado a presos
condenados por actividades dentro de ETA y que, en los últimos
tiempos, han sido expulsados o han abandonado la banda criminal.
Pedraza fue informada por Gallizo de la «legalidad» de las medidas
adoptadas, en aplicación del artículo 100 del Reglamento
Penitenciario. La representante de las víctimas se quejó del
contenido de este precepto, que permite a la Administración una gran
discrecionalidad a la hora de fijar el grado de los reclusos y
concederles beneficios, como los que se han dado a varios internos
que cumplen condena en la cárcel alavesa de Nanclares de Oca.
Según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del contenido de
la reunión, Pedraza agradeció las explicaciones que le dio Gallizo,
pero dejó clara la oposición de la AVT que, en una nota difundida la
semana pasada, dejó abierta la posibilidad de convocar
movilizaciones si el Ministerio del Interior, del que depende
Instituciones Penitenciarias, persiste en lo que se considera un
error que «debilita la firmeza del Estado de Derecho».
Asimismo, y sobre la supuesta petición de perdón que los presos
etarras puedan hacer a sus víctimas, Pedraza señaló a Gallizo que no
se debe formular de una forma genérica, con una carta dirigida a a
la opinión pública, sino que cada terrorista ha de dirigirse a los
familiares de las víctimas que causaron.
A este respecto, solicitó que esas víctimas sean informadas
personalmente por el Ministerio del Interior de cualquier beneficio
que se conceda al etarra que les causó el daño, y que no tengan que
enterarse a través de los medios de comunicación.
Un millón en ayudas
El Ministerio del Interior ha repartido un millón de euros en
subvenciones entre 30 asociaciones, fundaciones, entidades e
instituciones dedicadas a la atención de las víctimas del
terrorismo. Casi la mitad de este montante se reparte entre la
Asociación de Víctimas del Terrorismo y la Asociación 11-M Afectados
por el Terrorismo. Según publica el BOE, y recoge Ep, el ministerio
dirigido por Alfredo Pérez Rubalcaba publicó una convocatoria para
la concesión de las subvenciones a la que respondieron diversas
asociaciones con 82 proyectos que sumaban 3.652.746,11 euros. Una
vez evaluados estos proyectos, la AVT y la asociación liderada por
Pilar Manjón recibieron 234.000 euros cada una, seguidas por la
Fundación de Víctimas del Terrorismo (84.000) y la Asociación
Andaluza de Víctimas del Terrorismo (66.000).
Las víctimas denuncian presiones del PP e
Interior para rebajar sus críticas al Gobierno
www.gaceta.es 29 Julio 2010
Hablan de llamadas, visitas y reuniones para calmar sus ánimos. El
Ejecutivo socialista publica sus subvenciones a las asociaciones
cívicas. El grupo de Pilar Manjón obtiene la misma ayuda que la AVT.
Varias víctimas del terrorismo se han puesto en contacto con LA
GACETA para denunciar las presiones que están recibiendo para
rebajar el tono de sus críticas a los permisos que el Gobierno está
concediendo a etarras. Estas sugerencias de cambio de discurso
provienen, según los afectados, del Ministerio del Interior, que
dirige Alfredo Pérez Rubalcaba, y también desde un sector del
Partido Popular. Las feroces críticas que ha expresado la mayoría de
asociaciones cívicas a las excarcelaciones de los terroristas han
propiciado un terremoto en quienes pilotan la política
antiterrorista.
La reacción de Interior, principalmente, y de la parte del PP que
apoya las tesis de Rubalcaba, en menor medida, tiene un objetivo
nítido: atemperar los ánimos y silenciar así las críticas que, a su
juicio, dificultan la política de premios y castigos que el Gobierno
está aplicando a los reclusos etarras. Para ello, estos días están
teniendo lugar llamadas y visitas a víctimas, así como reuniones con
ellas para calmar sus ánimos.
Un ejemplo de esos movimientos es lo que le sucedió a una víctima
del terrorismo que pretendía hablar en un programa de televisión
sobre este espinoso asunto. Primero recibió una llamada y después
una visita de un funcionario que le explicó con detalle la política
penitenciaria del Gobierno –“Derrotar a ETA cumpliendo la
legalidad”, según Rubalcaba– y que le pidió que no se pronunciase
públicamente al respecto. Según ha podido saber este diario, la
reunión entre la víctima y el miembro de Interior tuvo lugar en la
delegación de Gobierno de la comunidad autónoma donde reside el
familiar de un asesinado. Otras víctimas, que prefieren mantener el
anonimato, aseguran que están recibiendo “sugerencias” para que no
levanten la voz en público. La anterior legislatura estuvo marcada
por la rebelión de las víctimas ante la negociación abierta entre el
Gobierno y la banda terrorista. Ahora, cuando numerosos síntomas,
denuncias e informaciones apuntan a que continúa el diálogo con los
asesinos (aunque sea con su brazo político), desde el Ejecutivo no
quieren ni pensar con manifestaciones en las calles.
El ex presidente de la AVT y actual dirigente de Voces contra el
Terrorismo Verde Esperanza, Francisco José Alcaraz, ya anunció que
habrá movilizaciones el próximo otoño para combatir pacíficamente la
estrategia pergeñada por Rubalcaba.
Fuentes del propio PP insisten en que no todos los miembros del
partido comparten ahora mismo las tesis a seguir en materia
antiterrorista. Por ello, no les extraña que algunos en su partido
estén intentando acallar a las víctimas para favorecer la estrategia
que puso en marcha Rubalcaba con el beneplácito de Trillo. Desde
luego, la postura de este sector de la oposición choca frontalmente
con las palabras que pronunció anteayer Mariano Rajoy, que pidió
explicaciones detalladas a Interior ante los últimos movimientos en
las prisiones.
La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT),
Ángeles Pedraza, ha sido una de las más duras en sus reprimendas al
Gobierno socialista por los permisos a presos etarras supuestamente
arrepentidos. En entrevista exclusiva en estas mismas páginas,
Pedraza acusó al Gobierno de no haber sido leal y exigió
explicaciones a Rubalcaba. Ayer confirmó a este diario que pidió
explicaciones a Instituciones Penitenciarias y que ya las ha
conseguido. Aunque no adelantó el resultado del encuentro, es de
suponer que desde ese organismo, dependiente del Ministerio del
Interior, le han contado las tesis del Gobierno. Ella explicará si
le han convencido o no.
En cualquier caso, varias víctimas directas de los personajes que
ahora están recibiendo beneficios penitenciarios ya han dejado claro
en varios medios que pretenden seguir protestando pase lo que pase.
Y es que es imposible que compartan esa afirmación de Rubalcaba de
que en Nanclares de Oca (cárcel de Álava donde están los
beneficiados) “no hay etarras”.
Las ayudas
Casualidad o no, precisamente ayer el Gobierno que dirige José Luis
Rodríguez Zapatero publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE)
las ayudas de este año a las distintas asociaciones de víctimas del
terrorismo. Como se puede ver en el gráfico adjunto, la organización
que dirige Pilar Manjón recibe este año la misma subvención (234.000
euros) que la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), pese a que
la segunda tiene muchos más asociados.
En el citado boletín, Interior incluye unos amplios criterios para
adjudicar la cuantía de sus ayudas. Pero en los tres últimos años,
la tónica ha sido la misma: similares ayudas para la organización de
Manjón y para la AVT. Estas subvenciones a las dos asociaciones
cívicas mencionadas contrastan con las escuálidas ayudas que reciben
colectivos como Voces contra el Terrorismo (17.400 euros), de
Alcaraz, o Dignidad y Justicia (19.000), de Daniel Portero, que,
entre otras cosas, tienen que costear de sus propios fondos sus
constantes personaciones en todos los juicios contra ETA y su
entorno.
Represaliado en 'El País' por llevar una
bandera nacional
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 29 Julio 2010
En El País, también conocido como El Faro del islam, llevar una
bandera nacional ha traído problemas... hasta que los Polanco y
Cebrián han podido hacer negocio con ella. Reproduzco lo que ha
contado Ignacio García Francés en su blog.
He dejado pasar un tiempito, pero se lo voy a contar a ustedes. El
otro día me llamó un amigo de El País. Dijo, "te vas a reír, o vas a
llorar. ¿Recuerdas la bandera de España que pusiste en tu mesa y el
follón que te montaron los jefes para que la quitaras? Pues hoy, con
el Mundial, 'El País' está saturado de banderas, los tíos la llevan
colgada del cuello y las tías como pareo". Ni me reí, ni lloré. O
grados.
En Octubre del 2002, me enviaron una banderita española firmada por
los amigos que acudieron a una manifestación en San Sebastián.
Convocaba Basta Ya, el lema era Contra el Nacionalismo Obligatorio y
participaron Mayor Oreja y Redondo Terreros. Fue un éxito. Por
cariño, la puse sobre mi mesa en El País. En las paredes de la
redacción colgaban otras banderas republicanas, palestinas y vascas.
El gesto me costó un enorme disgusto en el diario en las siguientes
elecciones.
Un miembro de CCOO, redactor de internacional, secuestró mi
banderita, luego sufrí agresiones verbales por parte de algunos
compañeros y jefes, muy especialmente del perro que soltaron para
roerme las canillas, el entonces subdirector Félix Monteira, más
tarde director de Público y hoy Secretario de Estado de Comunicación
del Gobierno de España. Félix, excelente periodista y comisario
político, me acusó durante semanas de llevar a la redacción la
guerra de las banderas, y sus palmeros, de facha y otras memeces
parecidas.
Yo respondía atónito que estaba en España, dentro de la ley
(Artículo nº 4 de la Constitución), y que en la redacción se
exhibían otras banderas. Pero, no hubo manera. Chantaje y
sectarismo, por delinquir mostrando la bandera de mi país. En
Madrid. En el diario independiente de la mañana, en el templo de la
libertad. Al final, decisión salomónica, ordenaron quitarlas todas.
Me alegro que "el milagro del fútbol", como dice Teo Uriarte, haya
levantado la veda de la bandera española en el diario El País. ¿Será
momentáneamente?
CODA: ¿Cuándo tendremos una izquierda moderna, que ame a su país,
como la francesa o la británica? ¿Entendéis por qué algunos deseamos
que El País desaparezca con sus chekistas progres y sus esquiroles?
Libros / PREMIO INTERNACIONAL DON QUIJOTE DE LA MANCHA
Juan Goytisolo y la Nueva Gramática de la
Lengua Española, mejores embajadores del español
El premio se concede a las personas e instituciones que más hayan
contribuido a la presencia global de la lengua y la cultura
españolas
I. VILA / MADRID ABC 29 Julio 2010
El Premio Internacional Don Quijote de la Mancha, concedido por la
Fundación Santillana y la Junta de Castilla- La Mancha ha premiado,
en esta tercera edición, a la Nueva Gramática de la Lengua Española
y a Juan Goytisolo, en sus dos categorías.
El proyecto llevado a cabo por la Real Academia Española en
colaboración a la Asociación de Academias de la Lengua Española, ha
obtenido el premio a la mejor labor institucional, galardón que se
concede a instituciones que contribuyen a la divulgación de la
lengua y cultura españolas. Según el jurado, la Nueva Gramática de
la Lengua Española (Espasa-Calpe, 2010) es la «obra monumental que
más ha aportado a la unidad normativa del española desde hace más de
un siglo».
El premio a la trayectoria individual más destacada, ha recaído, en
esta ocasión, en el escritor catalán Juan Goytisolo. El autor de
obras como «Juegos de manos» (1954) y «Señas de identidad» (1966),
es considerado como uno de los narradores más importantes de la
generación del medio siglo, junto a autores como su hermano, José
Agustín Goytisolo, Rafael Sánchez Ferlosio o Carmen Martín Gaite. El
galardón se otorga a aquellos profesionales que, sin importar su
nacionalidad, hayan ayudado a enriquecer el patrimonio colectivo de
la lengua y de la cultura españolas. Según el jurado, la obra
literaria de Juan Goytisolo «ha renovado la novela española, y ha
prolongado el vigor del pensamiento crítico con su influyente
presencia internacional».
De esta manera, el autor barcelonés se suma a la lista de
galardonados con el Premio Internacional Don Quijote de La Mancha,
entre la que se encuentran los escritores Mario Vargas Llosa y
Carlos Fuentes, y los presidentes de Brasil y Filipinas, Lula Da
Silva y Gloria Macapagal- Arroyo.
El jurado, que ha dado a conocer los premiados después de su reunión
de este martes en Madrid, está compuesto, entre otros, por José
María Barreda, presidente de Castilla- La Mancha; Víctor García de
la Concha, director de la Real Academia Española del a Lengua;
Gregorio Marañón, presidente del Patronato de la Fundación Teatro
Real; María Ángeles García, consejera de Educación, Ciencia y
Cultura de Castilla- La Mancha; Carmen Caffarel, directora del
Instituto Cervantes y Juan Luís Cebrián, presidente de la Comisión
Ejecutiva y consejero delegado de PRISA.
La ceremonia de entrega se celebrará este otoño en Toledo, y los
premiados recibirán 25.000 euros y una escultura del artista Manolo
Valdés.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
De cuentos y cuentas
Javier Nart www.gaceta.es 29 Julio 2010
Otra vez, con monótona reiteración, ha vuelto a plantearse la guerra
de las cifras. Primero fue la manifestación del aborto, después la
de la Cataluña agraviada
Guste que no, la manifestación de Barcelona fue la culminación de un
largo proceso gestionado con incomprensible estulticia por el
Partido Socialista (llámese catalán PSC o español PSOE). Era más que
evidente que lanzar la apuesta política de la redacción de un nuevo
Estatuto significaba muchísimo más de lo que admitía en su simpleza
el presidente Zapatero, y en su candidez el nuevo liderazgo del PSC.
Era una carrera en la que se verían desbordados por los
planteamientos maximalistas de Esquerra Republicana donde CiU no
podía quedar atrás… y el PSC tampoco. Porque el Estatuto de Cataluña
es más que una mera redefinición del espacio competencial. Es borrar
la soberanía del pueblo español pasándola al catalán para concluir
en pacto bilateral entre ambas legitimidades. Fijada la soberanía
como cuestión de los catalanes, todo lo demás (como dice la Biblia)
“se dará por añadidura”.
Por contrario, la sentencia del Tribunal Constitucional confirma el
axioma constitucional: la soberanía es del pueblo español, siendo la
Generalidad catalana consecuencia, no origen. El del Estatuto es tan
legítimo como “subversivo”… requiere dinamitar la Constitución y
empezar de nuevo. Significa volver a los principios decimonónicos de
Valentín Almirall, o más modernos del anarquismo ibérico: la
Península como unión de repúblicas independientes unidas por su
propia voluntad. La refundación de España. Algo que no quieren ni
soñar los llamados nacionalistas de Convergencia o los adánicos
socialistas. Ese brillantísimo animal político que fue Jordi Pujol
lo tuvo claro: ganar metro a metro áreas de competencia pero no
abrir la “caja de Pandora”.
La cuestión es que Felipe González es a Zapatero lo que Jordi Pujol
es a Arthur Mas. Y con la que está cayendo, mirándonos el ombligo.
Rajoy, preso de la paciencia
Estocada y descabello para la Fiesta en Cataluña. Entre unos pocos
lerdos y otros cuantos tibios han logrado sacar adelante la enésima
ley con la que esperan poder sentirse menos españoles.
Javier Quero. www.gaceta.es 29 Julio 2010
Es estupendo disponer de un Gobierno autonómico que vive tan
pendiente de sus ciudadanos. La Generalitat te ordena cómo debes
hablar, dicta qué aprenderán tus hijos, impone cómo ha de ser el
rótulo de tu negocio y hasta limita cómo tienes que divertirte.
Cuando de cuidar a la gente se trata, el Ejecutivo catalán es tan
desprendido que no le importa tener que gastar cientos de millones
de euros en indemnizaciones a los empresarios y trabajadores
taurinos que van a engrosar las listas del Inem. Sólo la Monumental
de Barcelona genera cuatro millones al año. LA GACETA indicaba ayer
que ”SU multiplicamos esta cifra por los 99 años de permanencia de
la gestión de la plaza implica una cifra cercana a los 400
millones”.
Debería haber sido “sí” en lugar de “su”. Debería haberse dicho “sí”
a la Fiesta en lugar de hacerse “su” voluntad, la de los
separatistas.
Ayer debíamos de celebrar el día del “SU”. Sólo así se entiende ese
sumario en la información sobre la incierta política antiterrorista
de Rubalcaba en el que se expresaba que “Rajoy pierde la paciencia
por los beneficios a SUS presos”. Desconozco a día de hoy cuáles son
los presos de Rajoy, aunque lo que me ha alarmado en extremo no es
eso, sino descubrir que el presidente del PP puede llegar a perder
la paciencia. ¿Cómo será Mariano cuando se enfada? ¿Qué feroz
expresión de desagrado aparecerá en su rostro? ¿Levantará una ceja
en señal de rabia suma? ¿Inflará los mofletes con esa mueca tan
suya, y tan de Popeye, en la que parece que le robaron el globo y
él, sin darse cuenta, continúa soplando? Me encantaría verle un día
enfadado. No por nada. Es curiosidad pura y dura, como observar un
elefante haciendo el pino. Ya sé que lo más importante para algunos
será averiguar quiénes son los presos de Rajoy, sobre todo para el
fiscal general del Estado. Pero para mí tiene más interés ver a
Rajoy preso de la ira, frunciendo el ceño y profiriendo un sonoro
“¡jolines!”.
Motivos para hacerlo ha tenido unos cuantos. Por eso cabe pensar que
si Rajoy no se enfada nunca no es porque no quiera, sino porque no
sabe.
Nos miramos en el espejo del humor para comentar nuestras erratas,
“los microbios de las imprentas”, según Jardiel Poncela, una manera
sana de aprender de los yerros propios.
Pobre legado para el último año de
legislatura del tripartito
En plena crisis económica, sólo tres leyes se refieren a la
economía.
Opinión www.gaceta.es 29 Julio 2010
La sesión plenaria de hoy, en la que se votarán las conclusiones de
la comisión de investigación del caso del Palau de la Música, podría
ser la última de la legislatura. Aunque hay convocados dos Plenos
para la vuelta de vacaciones, es más que posible que el presidente
catalán José Montilla disuelva la Cámara este verano y convoque
elecciones. El balance del último año de lesgislatura del tripartito
ha sido más bien pobre.
Desde que comenzó el año se han aprobado más de una veintena de
leyes. Pero en plena crisis económica, sólo tres tienen que ver con
la economía. Una es una transposición de la directiva europea sobre
mercado interior. Las otras dos han servido para subir impuestos a
los catalanes: la ley de aprobación de la escala autonómica del
Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, que aumenta el
tramo autonómico del IRPF; y la Ley de regulación del Impuesto de
Sucesiones y Donaciones.
Mientras, se han aprobado leyes polémicas, al margen de la
prohibición de las corridas de toros, como la Ley del Cine, que
impone cuotas de doblaje al catalán, el Código de Consumo de
Cataluña o la Ley del Segundo Libro del Código de Familia, que llega
a regular por ley las tareas domésticas; obliga a informar de su
condición a los hijos adoptados antes de los 12 años; o incluso,
podría dar validez a la bigamia de hecho si un casado no se divorcia
pero convive con otra persona durante más de dos años y es declarada
pareja de hecho, lo quiera o no, con los derechos y obligaciones que
ello conlleva.
Durante el prese nte año se han aprobado leyes de calado discutible,
como la Ley de la Lengua de Signos Catalana, que pretende normalizar
al catalán el lenguaje de los sordomudos, o la declaración del
Parque Natural del Montgrí, las Islas Medas y el Bajo Ter, que
provocó una dura polémica parlamentaria.
Las últimas leyes aprobadas han sido algunas tan polémicas como la
de recuperación del área metropolitana o la de la división
territorial en siete veguerías, que pretende acabar con la división
provincial.
Albert Rivera a Montilla: 'Quiera para las
escuelas catalanas lo mismo que para las escuelas de sus hijos'
Exige que el castellano se hable en los colegios y cumpla la
sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut
www.lavozlibre.es
29 Julio 2010
Barcelona.- El presidente de Ciudadanos (C’s) y candidato a la
presidencia de la Generalitat, Albert Rivera, se dirigió al
presidente José Montilla en la sesión de control al Gobierno catalán
para instarle a que “a partir de septiembre las escuelas públicas
catalanas impartan sus clases en las dos lenguas vehiculares, en
castellano y en catalán, como marca la sentencia del Estatut”.
Rivera no dudó en hacer alusiones directas al presidente de la
Generalitat y se centró en la educación trilingüe que reciben los
hijos del presidente catalán en el colegio alemán de Barcelona: “Es
muy sencillo: Quiera para la escuelas catalanas lo mismo que quiere
para la escuela de sus hijos”.
Por lo tanto, Rivera le reclamó: “Mójese, y díganos cómo ejecutará
la sentencia del Tribunal Constitucional (TC), cómo cambiará la ley
de educación y cómo aplicará esta pluralidad lingüística en las
escuelas”, porque tal y como defiende: “Una sociedad bilingüe
necesita escuelas bilingües, que la misma convivencia entre el
castellano y el catalán que existe en la calle, exista en los
colegios”.
Ante la pregunta evasiva de Montilla que insistió en que “se
desarrollará la ley de educación como fue aprobada en el Parlament y
que Rivera ha perdido una oportunidad”, el presidente de C’s ha
contestado: “Usted es el que ha perdido la oportunidad de hacer un
gobierno que represente a todos los ciudadanos de Cataluña, ha
perdido la oportunidad de aplicar el bilingüismo y el sentido
común”.
“La sentencia le obliga a cambiar la ley para que las escuelas de
Cataluña impartan sus clases en dos lenguas vehiculares, o ¿pretende
mantener durante la campaña electoral que los que defendemos el
bilingüismo somos unos retrógrados?”, cuestiónó Rivera y contestó a
la referencia que hizo el presidente de las declaraciones del
ministro Ángel Gabilondo que defiende su postura: “Cumpla la
sentencia y deje de hablar con el ministro Gabilondo, que tal y como
puso en evidencia la semana pasada en un medio de comunicación que
le entrevistaba, no se ha leído la sentencia”.
Recortes
de Prensa Página
Inicial
|