AGLI

Recortes de Prensa    Lunes 26  Julio  2010

 

Nada cambia en ETA
El Editorial La Razón 26 Julio 2010

A estas alturas de la lucha contra el terrorismo, sorprenden todavía las interpretaciones simplistas y optimistas sobre los comunicados o los silencios de ETA. De la lectura de unas líneas por parte de tres encapuchados en el homenaje al terrorista Jon Anza en la plaza del Ayuntamiento de Ciboure (Francia), hay quien se ha apresurado a concluir la imagen falsa de que algo está cambiando en el seno de la banda. Como en otras ocasiones, entran en juego los mismos intereses opacos que justificaron en su día las negociaciones con ETA y que, todavía hoy, alientan para un desenlace dialogado. Cuando los encapuchados de Ciboure hablaron de que «Euskal Herria está a las puertas de vivir un periodo de cambio, para poder recuperar su propia voz» o de la necesidad de «deponer la amenaza de las armas» para «superar el conflicto político y armado, por vías justas y democráticas», repitieron una retórica conocida y superada. En realidad, no hubo compromiso alguno, sino que establecieron una relación de igual a igual con España y Francia. Fueron más ellos mismos cuando reivindicaron el asesinato y amenazaron con que los «caídos no han dado su vida para que continúe la imposición». La banda fijó sus condiciones, sus exigencias políticas para dejar de matar. ¿Dónde está, por tanto, el cambio? ¿Qué novedad contiene un mensaje que, por lo demás, es una repetición del lenguaje retorcido de siempre? No hay catarsis a la vista ni indicio alguno que nos permita atisbar la entrega de las armas y la rendición, que son los objetivos principales de la política antiterrorista.

El próximo viernes 30 de julio se cumplirá un año del último atentado mortal de ETA en España, que les costó la vida a dos guardias civiles en Mallorca. Esos 365 días sin víctimas han sido posibles no por la voluntad de los terroristas, sino por la eficacia de las Fuerzas de Seguridad y la cooperación internacional. En este tiempo, la banda lo ha seguido intentado con una enfermiza determinación, pero las reiteradas operaciones policiales la han debilitado y acorralado. La eficacia policial y la contundencia judicial han sido las claves de una estrategia que ha funcionado y que ha demostrado un resultado decisivo. Sin duda, hoy el escenario del combate contra ETA es infinitamente mejor que el que deparó la estrategia de la negociación con la banda. Hoy, la unidad política, el respaldo y el respeto de las víctimas, y el compromiso de la Justicia son puntales que el diálogo condicionó en una disparatada pretensión que acabó con la voladura de la T-4. Por ello, el mal denominado «proceso de paz» no fue un gran acierto político ni sembró una solución definitiva al terrorismo. Fue la estrategia marcada por distintos gobiernos, y especialmente la diseñada por el presidido por José María Aznar, la que arrinconó hasta asfixiar a la banda y empujarla a una situación crítica. Hay que aprender de las experiencias pasadas, de los aciertos y de los errores para no tomar atajos que prolonguen el camino del sacrificio. El éxito pasa por no variar un milímetro la actual política promovida por Gobierno y PP, por el respeto a las víctimas y por sacar a ETA de las instituciones.

La gripe y el cáncer
El giro que se intenta dar, para soslayar la sentencia del TC, divide la unidad del mercado nacional y disminuye la competitividad
JUAN VELARDE FUERTES ABC 26 Julio 2010

Precisamente en medio del Debate sobre el estado de la Nación, en ABC de 15 de julio de 2010 se oyó una voz que lo aclaraba muy bien todo. José Ángel Sánchez Asiaín, en unas declaraciones a Blanca Torquemada, Antonio Astorga y Virginia Ródenas, concluía: «En España tenemos dos enfermedades: la crisis, que es como la gripe porque pasará, y un cáncer, el de la falta de competitividad. Y sin embargo todas las medidas se están tomando contra esa gripe, no contra ese cáncer».

Me atrevo a decir que algunas de estas medidas, incluso agravan, al par, la crisiseconómica y el cáncer. El giro que se intenta dar, para soslayar la sentencia del Tribunal Constitucional, al dividir la unidad del mercado nacional de factores y productos, disminuye la competitividad, esto es, agrava el cáncer, y también la gripe, porque incrementa, por fuerza, el déficit del sector público español en su conjunto, al enmarcarse en una inequívoca marcha hacia una foralización fiscal de una Cataluña que no tienen precisamente una calificación alta en las garantías de su deuda.

Los datos a corto plazo para la economía española, aunque se pretenda maquillarlos, los mercados financieros no los ignoran. Por un lado, si calculamos el «índice de malestar» o «índice miseria» de las cuentas económicas más importantes del mundo, con las pequeñas desviaciones de unos meses que ofrecen sus estadísticas aparecidas en The Economist de 17 de julio de 2010 —esto es, si a la suma del IPC y de la tasa de desempleo, se le resta el incremento del Producto Interior Bruto, o se le suma, si éste desciende—, se sitúa a España en el tercer puesto mundial de este índice, tras Venezuela y África del Sur. El cuarto puesto corresponde a Grecia, el quinto a Hungría y el sexto a la India. Es evidente que no es una medida estadísticamente perfecta, pero marca una dirección que es enunciada así por Fernando Fernández en su artículo «Una incómoda sensación» en El Economista, el 17 de julio de 2010: «La economía española sigue estancada, los mercados internacionales cerrados —véase la apelación de los bancos españoles al Banco Central Europeo en mayo—, los diferenciales de deuda no descienden, y aunque el Tesoro coloca la deuda, el precio sigue subiendo, y el crédito al sector privado sigue congelado, sobre todo a las pymes, que son el eslabón más frágil».
Es evidente que lo que teme el exterior no es nuestro cáncer, sino nuestra gripe. Si no competimos, allá nuestro problema. Siempre la clientela posible de España la puede ocupar alguna China o alguna Corea del Sur. Pero si tenemos un déficit grande, ponemos en peligro al euro, o si disponemos de un sistema crediticio con realidades incluso absurdas, como era nuestro sistema de cajas de ahorros, como probó Jaime Terceiro nada menos que en su artículo en «Información Comercial Española» diciembre 1995, titulado «Singularidades en el sistema financiero español: la situación de las cajas de ahorros», sí complicamos de inmediato a nuestros vecinos.

Al contemplar en ABC de 17 de julio de 2010 las quince resoluciones del PSOE tras el Debate sobre el estado de la Nación, es clara su desviación de las muy duras medidas que exige siempre, por seguir el símil de Sánchez Asiaín, eliminar un cáncer, esto es, aceptar la energía nuclear; alterar el sistema de convenios colectivos; liquidar las disposiciones derivadas de las políticas intervencionista de las Autonomías; cambiar radicalmente nuestro sistema educativo para hacerlo permeable a una seria política de I+D+i; reducir el impuesto de Sociedades; eliminar las trabas institucionales a la puesta en marcha de actividades empresariales, que en España, como muestra la tabla 1.3 de «Doing Business 2010» (Palgrave Macmillan), incluso dejan chicos aquellos famosos estudios hispanoamericanos del economista peruano Hernando de Soto; poner en marcha una reordenación radical de nuestras infraestructuras de transportes y comunicaciones, y así sucesivamente.

Sobre las metáforas siempre soy cuidadoso y ésta del cáncer y la gripe es una de esas imágenes típicas. Tengo sistemáticamente presente aquel definitivo y duro artículo de Juan José Domenchina «El profesor inútil», publicado en La Voz el 30 de abril del año 1934. Pero en él alude también, porque era de justicia, a que Ortega y Gasset fue «creador o descubridor de algunas muy felices» imágenes. Y ésta de Sánchez Asiaín resulta que lo es.

Dos años más de degradación y angustia
Francisco Rubiales Periodista Digital 26 Julio 2010

La conmemoración vergonzosa del décimo aniversario del advenimiento del "Zapaterismo", la peor plaga de la España moderna, nos ha hecho ver a los ciudadanos que Zapatero, cerrando los oídos al clamor creciente que exige su dimisión y la celebración de nuevas elecciones, pretende permanecer en la Moncloa por lo menos hasta que finalice la legislatura, lo que equivale a dos años más de degradación de la democracia española y de angustia cívica.

Ante la perspectiva de tener que soportar dos años más al peor gobernante que ha padecido España desde el traidor Fernando VII, hay dos consideraciones importantes que hacer:

La primera es que el Partido Popular, principal partido de la oposición y el único con posibilidades de suceder a Zapatero, debe abandonar urgentemente su actual política cobarde de "esperar" a que el gobierno socialista se cueza en su propio fracaso, confiado en que los ciudadanos, hartos de Zapatero, castigarán al gobierno votando a la oposición. España se merece una oposición que arriesgue, que sea capaz de ilusionar a los ciudadanos con un programa de regeneración y que se atreva a demostrar ante la ciudadanía, con propuestas concretas y con una apuesta clara por la limpieza, la honradez y el resurgir del proyecto común, que Zapatero ha sido un plaga para la democracia, un cáncer para la decencia y un castigo para España.

La segunda es que los ciudadanos, si el PP, como es probable, sigue apostando por la cobardía de "esperar" sin riesgo a que Zapatero se hunda en sus propios excrementos, deberían reflexionar y no premiar esa actitud antipatriótica y antidemocrática de la derecha. El voto de los ciudadanos honrados debería orientarse hacia la protesta, ya sea mediante el voto en blanco o anulando los votos con reproches concretos a una casta política que no está a la altura, ni el la izquierda, ni en la derecha.

El rechazo al político debe crecer hasta el punto de que los representantes públicos perciban a diario el desprecio del pueblo, indignado por el mal gobierno, por la injusticia reinante, por el despilfarro, por la corrupción y por los privilegios injustos que disfrutan los miembros de "la casta", a pesar de sus muchos errores y fracasos.

Conscientes de que "en España el ciudadano vota pero no elige", los demócratas no deberían caer en la trampa de castigar al gobierno votando a la oposición, una actitud que potencia y refuerza el sistema corrupto que nos asquea, porque aquellos que ganan las elecciones van al gobierno, pero los que la pierden siguen disfrutando de las ventajas y privilegios que la "casta" ha forjado para su propio disfrute, recibiendo dinero público abundante, ocupando puestos bien pagados en las instituciones, cajas de ahorro y en consejos de administración, coches oficiales, subvenciones para el partido, etc.

Zapatero, si pierde las próximas elecciones, en lugar de pagar por el enorme daño que ha causado a España y a los españoles, a los que ha arrebatado la prosperidad, el futuro, la felicidad y la decencia democrática, se sentará en el Consejo de Estado y disfrutará de coche oficial, guardaespaldas, funcionarios a su servicio y unos fondos públicos que le convertirán en millonario de por vida. Un sistema que premia el fracaso carece de dignidad y no merece apoyo ciudadano. Ese destino que el sistema reserva al pésimo gobernante constituye una injusticia tan lacerande e indignante que debería provocar una rebelión cívica contra un sistema que tiene más de opresor que de democrático.

Como demócratas, debemos tener claro que nuestro enemigo no es Zapatero sino la democracia podrida vigente, que Zapatero, Aznar y Felipe González convirtieron en una pocilga.

El PP sólo merecerá el apoyo de los demócratas españoles y de la gente de bien de este país si garantiza una profunda reforma que afecte a la Constitución y a la Ley Electoral, que devuelva al ciudadano el protagonismo que le corresponde en democracia, que erradique la corrupción pública, que ha alcanzado niveles nauseabundos, que establezca controles para limitar el abuso de poder de los partidos y de los políticos, que elimine la vergonzosa capacidad de chantaje de los pequeños partidos nacionalistas, que empuje al país hacia la recuperación de los principios y valores perdidos y que elimine la impúdica impunidad que disfruta la casta política cuando delinque..

Voto en Blanco

Un éxito para ETA y para Zapatero
EDITORIAL Libertad Digital 26 Julio 2010

Cualquier observador externo de la situación española medianamente objetivo debería llegar de inmediato a la conclusión de que el mal llamado "proceso de paz" con ETA fue un rotundo fracaso para toda la sociedad española con excepción de la propia banda terrorista. En unos momentos en los que los asesinos estaban acorralados, asediados y deslegitimados desde todos los ámbitos, el Gobierno socialista de Zapatero les proporcionó una respiración asistida de urgencia que, al final, logró reanimarlos para hacer lo único que una banda terrorista desea hacer: matar.

El atentado de la T4 el 30 de diciembre de 2006 supuso el inicio de una nueva escalada criminal: desde entonces, ETA ha añadido 12 muertos más a su tenebroso balance de asesinatos, el último hace apenas cuatro meses en suelo francés. En España, sin embargo, la banda no ha sido capaz de perpetrar un atentado con víctimas mortales desde agosto de 2009, en buena medida debido a una intensa presión policial que desde el fin de la nefasta paz sucia se ha reforzado hasta reducir a la banda a una posición de debilidad similar a la de 2004. En otras palabras, el balón de oxígeno que Zapatero lanzó a ETA nos ha hecho perder seis años de lucha antiterrorista y, lo que es peor, 12 vidas humanas.

Como decíamos, sería de desear que el PSOE hubiese aprendido la lección y que nunca más volviera a las andadas. De hecho, así lo reafirmaron destacados dirigentes del partido cuando hace unos meses Jaime Mayor Oreja denunció que los socialistas habían retomado las negociaciones con la banda. El problema es que tratándose del partido más mentiroso de nuestra historia, sus palabras no resultan demasiado creíbles. Si no teníamos ya razones suficientes para dudar del propósito de enmienda del PSOE con hechos como el mantenimiento de la resolución parlamentaria que autoriza a negociar con ETA, la no disolución de los ayuntamientos gobernados por ANV, la obstrucción a la investigación del oscuro caso del chivatazo del Bar Faisán, la no destitución del presidente del PSE, Jesús Eguiguren, tras apostar por una nueva negociación con ETA y el trato de favor concedido a diversos miembros de la banda (Josu Ternera, Rafael Díez Usabiaga, Arnaldo Otegi o Iñaki de Rentería), ayer el presidente del Gobierno se encargó de dejarlo bien claro: no sólo no se arrepiente de haber negociado con ETA, sino que lo considera un éxito.

"El proceso de paz sembró una solución definitiva", afirmó en una entrevista a un periódico afín. Parece, pues, que se va abonando el terreno para una nueva negociación que, otra vez, permita a ETA remontar el vuelo en unos momentos de extrema necesidad. Los terroristas desde luego lo tienen claro: sus años de terror se están traduciendo en réditos políticos. Aquello que no podíamos permitir de ningún modo –que los terroristas no perdieran toda esperanza de lograr alguna contrapartida política a golpe de bomba– lo ha conseguido ETA de la mano de la primera negociación de Zapatero y, a la vista está, de los deseos de emprender una segunda, si es que no está ya en marcha.

Si aquélla nos hizo perder 6 años y 12 vidas, nada nos indica que los efectos de ésta vayan a ser distintos. Por eso, llegado el momento, habrá que combatirla con las mismas armas: la rebelión cívica que frustró la rendición del estado de derecho ante ETA. No podemos permitir que Zapatero y ETA, cada uno desde sus propios intereses, se anoten otro "éxito" con la nueva negociación. Nos jugamos demasiado.

Necesitamos una revolución
Francisco Segura Minuto Digital 26 Julio 2010

El 11M de 2004 España fue vencida por el terrorismo.

No es una reflexión mía… pero la comparto. Somos el único país de Europa vencido por el terrorismo. Recordemos el vuelco de tendencia que trajeron las elecciones ¿democráticas? del 14M de 2004 y recordemos quiénes fueron los beneficiarios del Golpe.

Recordemos que el 17 de mayo de 2005, el Congreso de Diputados emanado de ese 11M autorizó la negociación con la eta y que esa autorización sigue vigente cinco años después.

Recordemos con qué facilidad cedió, el gobierno del Golpe, el poder conseguido con mucho esfuerzo por Aznar en Niza.

Recordemos la cobarde huida de Irak.

Recordemos la cesión de derechos de España en las negociaciones sobre Gibraltar, reconociendo a los gibraltareños el estatus de parte en la negociación sobre la soberanía.

Recordemos la indefensión de nuestras fuerzas armadas, dentro y fuera de nuestras fronteras. Me refiero tanto a las fronteras en Ceuta y Melilla, como a la debilidad de suministro de nuestros ejércitos en colaboraciones internacionales.

Recordemos la cobardía de nuestras instituciones ante el vecino del sur.

Recordemos el espionaje del gobierno a políticos de la oposición y empresarios “rebeldes”

Recordemos la extraña y “oportuna” muerte del magistrado juez del Constitucional don Roberto García-Calvo, acosado previamente por un charly de los servicios secretos. Fue en mayo de 2008. Observemos la furia con que se oponen a su sustitución por otro de similar perfil de posicionamiento.

Observemos el declarado hegemonismo de Cataluña, como precio pagado por Zapatero, para obtener apoyos para gobernar contra España.

Recordemos la aceptación parlamentaria de estatutos anticonstitucionales.

¿Qué decir de la reciente dejación de funciones del tribunal Constitucional? ¿Qué decir de nuestra ruina económica y moral? ¿Qué decir del aborto y de la mala educación?

Los judíos esperan un mesías, los cristianos esperan la segunda llegada del mesías. ¿Qué esperamos nosotros, los españoles?… ¿Un francotirador?… ¿Un terrorista suicida?… ¿Otro golpe de estado?

¿Se puede seguir soportando todo esto?… ¡No!

Con el apoyo de EE.UU. terminará por consolidarse Kosovo en detrimento de Serbia. A Estados Unidos le interesa una Europa debilitada y fragmentada, al igual que a Francia le interesaba una España débil y con problemas de terrorismo. No sospecharon que esos problemas de terrorismo y separatismo traspasarían sus fronteras. No pensaron que después de España caería Francia. El separatismo es contagioso y las mismas excusas que sirven para unos sirven también para otros.

Cataluña ha tocado arrebato. Ahora o nunca. España entera está reaccionando a marchas forzadas contra un separatismo joven y de diseño. El síntoma más claro de ello es la pasión creciente y mantenida que genera nuestra enseña y nuestro himno. El truco de estrechar la anchura de las franjas amarillas y roja, para asimilarlas a las barretinas catalanas, aparte de infame y ofensivo, pretende convertirnos deliberadamente en una colonia catalana.

Tal parece la única manera de contar con Cataluña en cualquier actividad deportiva, empresarial, social… La subordinación, el vasallaje. Que parezca que en cualquier competición está jugando el equipo de Cataluña al que se han añadido unos “diablos” advenedizos.

Así por ejemplo… España ha tenido siempre una de las ligas de futbol más competitiva y ganadora. Nuestros equipos provinciales han copado trofeos internacionales. Pero nuestras selecciones nunca conseguían ganar nada digno de elogio. No es que las selecciones de la época de Pirri, o de la época de la Quinta del Buitre, no merecieran ganar la copa del mundo. Es que los componentes periféricos de aquellas selecciones (catalanes y vascos), no se integraban bien en unos equipos donde no se les considerase hegemónicos, donde predominasen Madrid y el resto de las provincias.

Ha bastado que el equipo entero se subordine a la periferia para que se consiga, ahora sí, un equipo ganador. Pero un equipo que “ellos”, los catalanes y vascos, consideran propio de esas regiones, ahora separadas por el que creíamos era el Tribunal Constitucional de España.

Mi propuesta: Echemos a Cataluña de España cuanto antes y reconsideremos el uso de la violencia para conseguir réditos políticos. A otros les ha ido bien.
(Escrito para Minuto Digital el 18 de julio de 2.010)

El PNV, clave para Zapatero
Ernesto Ladrón de Guevara Minuto Digital 26 Julio 2010

Yo que Basagoiti me iría poniendo la venda antes que la herida.

Todo va bien en el País Vasco, hasta ahora. El nacionalismo ha quedado, por primera vez desde la restauración de la democracia, en un papel secundario, en la oposición. La normalidad social y política empieza a ser un hecho, y, como consecuencia de ello, también la económica. La opresión sobre los no nacionalistas es menos agobiante, aunque aún sigue. La espada de Damocles de ese terrorismo ligado más o menos veladamente con las estrategias del mundo nacionalista ya no se cierne de forma tan dramática sobre la ciudadanía, dejando espacios de libertad que cada vez son más amplios. La gente está más relajada, habla con más naturalidad con sus vecinos, compañeros de trabajo o en el bar, sin tener la sensación de tener al lado la “policía” del régimen fichando a todo aquel que se separa del rebaño del nacionalismo obligatorio. Tanto es así que tras la final del último mundial de fútbol ha ocurrido algo inédito: se vieron bastantes banderas españolas por la calle y hasta gente que gritaba tímidamente un “viva España”. Las cosas son más normales y fluyen con más espontaneidad. Sin embargo…

Algunos decíamos al poco de formarse el Gobierno de Patxi López que poco iba a durar la felicidad en la casa del pobre, y que lo que hoy es esperanza de regeneración puede trocarse en decepción. Decíamos que la tendencia natural de los socialistas es cerrar el paso a cualquier posibilidad de poder a su fuerza opositora, el Partido Popular; sin escatimar cualquier tipo de recurso o táctica, inmoral o legal. Que era una opción transitoria la del gobierno con apoyo constitucionalista pues el socio natural, en esta situación anómala desde el plano democrático de unos nacionalistas que se han aprovechado hasta el esperpento de una legislación electoral absurda y que deciden sobre los gobiernos en la Moncloa, como hacen las sanguijuelas, dejando al conjunto de los españoles anémicos, es el PNV. Que el PNV, partido que tiene una presencia testimonial en las Cortes Generales, sin embargo, siempre se ha erigido en clave de bóveda de un Estado en progresiva autodestrucción, para posibilitarla –tal como Sabino Arana abogó en su última etapa mal llamada españolista-. Y eso pese al enorme ejercicio de responsabilidad y de sentido de Estado que ha tenido el grupo de Basagoiti dando su apoyo a Patxi López sin pedir nada a cambio, con tal de permitir la visualización de algo tan democrático y tan común en cualquier país de nuestro entorno occidental como es la alternancia entre partidos en el relevo gubernamental.

Pero algo huele de forma nauseabunda de nuevo. En cierta ocasión un líder socialista vasco me dijo que el PNV era un partido consustancial en cualquier acuerdo para desplazar a los populares, y que el Partido Popular era, por su naturaleza de rival en la conquista del poder monclovita, el enemigo a abatir en cualquier liza electoral. Por tanto, a éste ni agua, ni por razones básicas de Estado, por muy poderosas que sean éstas. Razones poderosas que hoy contemplamos en la necesidad de abordar la limitación a las ansias secesionistas de nacionalistas de todo pelaje, incluidas las del señor Montilla que por mucho que se predique socialista compite con un ramalazo esencialista con los más conspicuos partidarios de la secesión de Cataluña y de la separación de España de su trayectoria histórica.

Zapatero necesita al PNV para no caerse de su juguete preferido que es el seguir ocupando la Moncloa para repartir caprichosamente el dinero de nuestros impuestos, sin fijarse en el interés colectivo ni en el futuro de nuestros hijos. Simplemente para aplicar su lema preferido que figura en el frontispicio de su política: “como sea”. Por eso, Basagoiti puede ir repensando la estrategia de su partido, pues en el momento más inesperado se va a encontrar en el suelo mientras duerme en la cama conyugal con un señor López que juega con los peones que tiene en su partido a dar con una mano y quitar con la otra. Mirando hacia lo que pasa en Álava tenemos el signo de los próximos tiempos, y la repetición de los pasados. También podemos ir mirando hacia Nanclares, la cárcel que está en Álava, pues ahí se están cociendo cuestiones bastante graves relacionadas con ETA y una nueva traición al Estado de derecho y a la memoria de las víctimas. Todo un síntoma de lo que se nos viene desde la antigua “Marca hispánica”, en lo que fue el Condado de Barcelona.

Irán y Arabia Saudí unidas por el espanto
Rubén Kaplan Minuto Digital 26 Julio 2010

Los proverbialmente antagónicos regímenes de La República Islámica de Irán, chiíta, y la monarquía absolutista Arabia Saudí, sunita wahhabista, que pugnan por la hegemonía en Medio Oriente, tienen sólo en común que ambos países se rigen por la Sharia, la ley religiosa coránica, y su odio visceral a Israel. El martes 20 de julio el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán anunció sorpresivamente a través de su portavoz Ramin Mehman Parast que los desacuerdos y diferencias entre los dos países ” sólo servirán a los intereses del régimen sionista y los enemigos de la región y el mundo musulmán “, Parast, manifestó además a los periodistas que las condiciones están ahora maduras para ampliar y afianzar los vínculos y la cooperación con Arabia Saudita al más alto nivel posible. “Irán y Arabia Saudita son dos grandes países de la región, con un potencial muy alto para la cooperación”. Devolviendo gentilezas, el sábado 17, el canciller saudí Saud Al- Faisal, dijo a un diario francés que Irán ” merece ” ser tratada como una fuerza líder en el Oriente Medio.

Para explicar las mayores desavenencias entre Irán y Arabia Saudí, es necesario horadar en las raíces históricas y religiosas del enfrentamiento que sumió a los líderes islámicos tras la muerte del profeta Mahoma acaecida en el año 632. Para los sunitas, los sucesores del Profeta debían ser los más capaces, “los cuatro califas bien orientados” que habían recibido las enseñanzas del Profeta recogidas en la Sunna (Abu Bakr, Umar, Uzman y Ali), mientras que para los chiítas el único legítimo sucesor es Ali, primo y yerno del Profeta, dada su consanguinidad con éste. El Islam sunita se rige por las interpretaciones que los ulemas hacen de las fuentes sagradas del Islam -el Corán y la Sunna-, a partir de un estudio profundizado de éstas y su conocimiento del hadit -costumbre-.

El Islam chiíta otorga preponderancia a los conocimientos transmitidos oralmente entre algunas personas escogidas, los mulás, figuras de autoridad religiosa mediadora entre la persona y Dios, cuyas palabras prevalecen sobre cualquier otra lectura de las fuentes sagradas. Los chiítas, salvo algunas excepciones, se mantuvieron en la oposición durante casi toda su historia. Los sunníes eran mayoría y su poder se extendió durante siglos: el califato Omeya, los abbasíes, y los otomanos. Estos últimos dominaron durante 400 años la región de Oriente Medio y el norte de África excepto Irán, que se convirtió en el refugio chií. Casi 1400 años de rivalidades entre chiítas y sunitas se reflejan hoy día en la guerra fría entre Irán, el país persa, y Arabia Saudí, quienes tienen, divergencias y contradicciones en el rol que juegan en la política de Medio Oriente. Además de la injerencia en Líbano, Irak y Yemen, donde mantienen posiciones enfrentadas, la causa de los palestinos y su eventual independencia, (que despierta enorme sensibilidad en los países musulmanes y puede minar más que cualquier otro conflicto la legitimidad de sus gobiernos), concita la atención de los rivales históricos. Mientras el movimiento terrorista Hamas sufrió el boicot internacional en 2006, Irán le dio su apoyo como representante de la “lucha legítima contra la ocupación israelí”. Como contrapartida, Arabia Saudí en sintonía con Occidente y Egipto, legitima a la Autoridad Nacional Palestina y se presenta ante la comunidad internacional como mediador por la paz entre Israel y los palestinos.

Donde también encuentran afinidad y convergencia Irán y Arabia Saudí, es en las violaciones de derechos humanos y represión de las libertades.

En la República Islámica de Irán son una constante y ampliamente conocidas y difundidas las ejecuciones (que incluyen a menores) y torturas por motivos políticos, religiosos o de orientación sexual, al igual que lapidaciones y persecución de las minorías, (kurdos, azeríes, balochíes, ahwazíes).

En Arabia Saudí no es posible ninguna manifestación pública que no esté alineada con la ideología de las autoridades que gobiernan, una monarquía autoimpuesta que se cobija bajo el paraguas de la religión. Esto lleva al país a una situación de represión institucionalizada e inmovilista que empeoró tras el 11 de septiembre. Las autoridades recluyen sin juicio a miles de acusados de terrorismo. Según Human Rights Watch, la minoría chií sufre discriminación sistemática en el acceso a la educación, justicia y empleo y son habituales las ejecuciones y condenas a prisión de activistas por los derechos humanos, presos de conciencia, homosexuales, y también las mujeres, son objeto de una feroz discriminación. Tal vez por su condición de mayor exportador mundial de crudo, la monarquía saudí, es aceptada con la complicidad de Estados Unidos y las potencias occidentales, que hacen caso omiso a su comportamiento.

Curiosamente, según publicó el diario británico Times el mes pasado, Arabia Saudí, temerosa que el desarrollo nuclear de Irán se volviese en su contra, había dado su aprobación tácita a un ataque unilateral israelí a Irán, otorgándole un permiso verbal al Estado judío, para que sus bombarderos atravesaran el reino en su ruta a Irán sin ser obstaculizados.

El anuncio del deseo del país persa de propiciar un acercamiento con Arabia Saudita en momentos en que Estados Unidos tiene una línea más dura contra Irán, y Rusia en virtud del bloqueo impuesto por la ONU se niega a enviarle los sistemas de misiles defensivos S-300, motiva que el convenio entre los dos países tradicionalmente enfrentados se comprenda en una frase del extraordinario fallecido escritor argentino Jorge Luis Borges: “Para las seis cuerdas”. Sombra final se perderá, ligera. No nos une el amor sino el espanto; Será por eso que la quiero tanto.

Imbéciles
Oscar Rivas Minuto Digital 26 Julio 2010

El terrorismo islamista ya tiene su canal televisivo en España. Emitirá desde Tres Cantos, lo que no es óbice para que haya adoptado el nombre de Córdoba, ya saben, por aquello del califato. Está visto que a esta gente les pone lo de Córdoba. Les pone mucho. Prueba de ello es que la nueva supermezquita que el Islam está construyendo –no se lo pierdan- junto a los restos del World Trade Center –suponemos que para regocijarse de aquella “gloriosa” página que escribieron un 11-S con la sangre de más de 3.000 inocentes- recibe el sugerente nombre de “Iniciativa Córdoba”. Desde luego, estos tíos saben muy bien lo que quieren. A diferencia de nosotros, que no sabemos ni de dónde venimos y, mucho menos, a dónde vamos, ellos sí tienen muy claro su destino.

Con frecuencia escuchamos decir que el Islam no ha avanzado desde la Edad Media; que, como entonces, sigue afincado en el s. XV, su particular siglo de la marmota. Esto lo pensamos y lo decimos los europeos, o sea, nosotros. Lo afirmamos con arrogancia, con la superioridad que nos concede el haber creado la idea democrática; y el haberla llevado a la práctica, lo cual era más complicado. Nos jactamos también de haber interpretado como nadie la libertad. Y es cierto. Ahora bien, en algún punto del camino la cosa se jodió. Quisimos perfeccionar la idea de libertad, deconstruyéndola pero ¿qué es lo que conseguimos? Joderla. Joder la libertad, jodernos a nosotros mismos y, en suma, joderlo todo.

Pues ¿Es acaso una extensión de la libertad legalizar un partido islámico, que no tiene otro objetivo que borrarnos del mapa por aquello de ser “infieles”? ¿En virtud de que lógica puede concebirse como libertad la concesión de derechos televisivos a quienes se servirán de ellos para propagar el odio, el radicalismo, y su esencial idea totalitaria y terrorista de la vida? Solo los fanáticos puede interpretar la libertad de tal modo. Aunque no duden en calificarse como demócratas. Pues tan factible es el fanatismo democrático como lo es el totalitario. Tan perverso lo es el uno, como el otro. Me atrevería a decir que tanto más destructivo, por sibilino, el primero.

¿Acaso no nos aterra ver en nuestras noticias cómo en los países islámicos se lapida a la mujer adúltera. ¿Qué sentimos tras asistir a imágenes de delincuentes comunes o disidentes pasados por la horca? ¿Qué pensamos de la inhumanidad del burka? Todo ello nos resulta anacrónico, y lo es, pero a la vez tan lejano que no nos preocupa demasiado. Y sin embargo, quienes defienden tales cosas ya están aquí. Ya llegaron. Y han llegado para quedarse. Es a esta gente a quienes concedemos nuestra libertad. Sin embargo, la libertad es un privilegio. Y como tal, únicamente cabe otorgarlo a quien desea disfrutarlo, nunca a quien se sirve de él para domeñarlo. No se puede ser más imbéciles. Pues bien, nosotros lo somos.

Nación y delincuencia
GABRIEL ALBIAC ABC 26 Julio 2010

LO igual se dice sólo de lo distinto. Siempre. Es eso lo que nos permite hablar: agrupar cosas diferentes bajo un mismo nombre. Y, cuando decimos de algo que es distinto de otra cosa, estamos suponiendo ya la posibilidad de comparar ambos. Y de definir criterios para catalogarlos en una u otra casilla del hablante. Es tan originario ese problema que Platón puso en él la única razón de ser de la filosofía: ¿con qué legitimidad hablamos cuando atribuimos un mismo nombre a cosas, ninguna de las cuales es por completo idéntica a las otras? Son «las maravillas acerca de lo uno y lo múltiple», que, dice en el Fileboel maestro griego, nunca podrán ser agotadas porque están en la estructura misma del hablar.

La sentencia sobre Kosovo del Tribunal de La Haya pone en marcha el tipo de malentendidos que arrastra un uso necio de la lengua. Tras los cuales, hay el desasosiego de un rechazo: un «no, esa sentencia no habla de nosotros», un «entre ellos y nosotros no hay semejanza alguna». «Ellos» se refiere, claro está, a la dinamitada Yugoslavia. «Nosotros» —no se exige gran perspicacia para percibirlo— designa lo que la deriva nacionalista ha abierto como proceso constituyente en Cataluña.

Por más matices que los magistrados hayan buscado a su fallo, el criterio conforme al cual ninguna norma de la jurisdicción internacional prohíbe las declaraciones de independencia, abre un horizonte de cinismo desolador: la independencia es fruto de un acto de fuerza triunfante, no de legitimidad jurídica de ningún tipo. Decir frente a eso, como lo ha hecho la señora De la Vega, que «es irreal comparar la situación de España con la de los Balcanes» es una simpleza, sí, aunque sólo fuera por el principio elemental de que comparable con otra es cualquier cosa, y la disyunción o incompatibilidad sólo pueden establecerse tras haber comparado conforme a criterios claros de similitud y diferencia. Pero hay algo más grave que esa simpleza, algo que horada su retórica: lo que la vicepresidenta calla. Y eso que calla es lo más obvio al leer el fallo: la certeza —la literal certeza— de que no hay territorio alguno al cual no pueda ser extendido un criterio como ese que establece que «ninguna norma de la jurisdicción internacional prohíbe las declaraciones de independencia». Ni en la antigua Yugoslavia, ni en la presente España. Ni en ningún sitio.

En los muy medidos —pero no tan convincentes— términos de la Administración americana, lo «único» que establece la sentencia de La Haya es que la declaración de independencia de Kosovo «no violó ninguna ley internacional». Que esa independencia fuera promovida por una mafia a la cual la Interpol, el Observatorio Europeo sobre las Drogas y el informe encargado por Clinton a Robert Gerbald responsabilizaban del tráfico de la heroína afgana en Centroeuropa, nada modifica. Nada modifica, que el gobierno estadounidense la incluyera en su listado de organizaciones narcoterroristas hasta el año 1998. A partir de la proclamación de la independencia, esa banda y el Estado kosovar son lo mismo. ¿Merecen más remilgos los tan convencionales nacionalistas catalanes que los gánsteres homicidas de la UCK? Lo igual se dice ciertamente sólo de lo distinto.

Kosovo
Derecho y política
GEES Libertad Digital 26 Julio 2010

Probablemente haga falta ser un consumado jurista para no quedarse asombrado de las enrevesadas sutilizas de la "opinión consultiva" emitida por el Tribunal Internacional de la Haya el pasado jueves 22, a instancias de la Asamblea General, a su vez interpelada por Serbia. Nada de sentencia, y nada de referirse al hecho de la creación de un Estado independiente, ni al reconocimiento de tal Estado por 69 miembros de la ONU. Sólo si la declaración es o no conforme con el derecho internacional, que resulta serlo, porque los distintos documentos de Naciones Unidas sobre Kosovo no lo prohíben expresamente, y lo hubieran hecho si hubieran querido hacerlo.

La Asamblea General ha preguntado si la declaración de independencia es de acuerdo al derecho internacional... No se le pide al Tribunal que tome posición acerca de si el derecho internacional confiere un derecho positivo a Kosovo para declarar su independencia o, a fortiori, si en términos generales el derecho internacional confiere a las entidades situadas dentro de un estado el derecho a separarse de él unilateralmente. No nos lleva muy lejos. Las espadas siguen en alto respecto a lo sustancial y verdaderamente problemático. En efecto, no es lo mismo decir voy a matarte que matarte. Pero cuando hay un cadáver por medio, es cuanto menos curioso opinar judicialmente sobre el dicho y no sobre el hecho y su aceptación o rechazo por miembros de la comunidad concernida, que es la llamada "internacional".

Si vamos al hecho, la Carta de las Naciones Unidas es taxativa. Sólo los territorios que dependen de una metrópoli en calidad de colonias pueden satisfacer sus aspiraciones nacionalistas. Pero, recuperando los términos de la "opinión consultiva", las entidades situadas dentro de un Estado no gozan del derecho de separarse de él unilateralmente.

La ONU es un club de Estados soberanos, la inmensa mayoría de los cuales, si no todos, se consideran naciones, y no sienten la más mínima simpatía por los separatismos en su interior. Su carta fundacional refleja este sentimiento unánime. Naturalmente, los nacionalismos secesionistas no están en absoluto de acuerdo... hasta el día mismo en que hayan logrado su independencia, momento en que aplicarán con todo rigor el principio de la intangibilidad de las fronteras a las entidades territoriales o étnicas que tengan dentro de los nuevos límites que han conquistado. Por más, por ejemplo, que la zona Norte de Kosovo sea compactamente serbia y limítrofe con su madre patria, no les concederán el derecho de autodeterminación.

Y puestos a separar Kosovo del Estado al que pertenecía, más hubiera valido que se hubiese procedido a algunas amputaciones que lo hicieran más coherente y diesen algunas razonables satisfacciones a los perdedores. Habiendo roto un tabú por todos reconocido como un pilar básico del orden internacional, no se atrevieron a hacerlo dos veces de una sola tacada, aún cuando el resultado habría sido mejor. Proclamaron el carácter excepcional de la medida. Dos excepciones seguidas agujerean demasiado la regla. Sin embargo la regla tiene, en la práctica, bastante de colador, y la misma desintegración de Yugoslavia, o la de la Unión Soviética, proporciona numerosos precedentes o algo muy cercano. Claro que los juristas se pondrán tan estupendos como el propio Tribunal en su opinión consultiva y apreciaran infinidad de diferencias jurídicas. Pero de diferencias, precisamente anda el juego. Porque el nacionalismo es la exaltación de la diferencia. Una nación es tal en la medida en la que se siente distinta de las que la rodean. Y en esto las realidades son secundarias. Las percepciones lo son todo.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Las lenguas de Zapatero
El blog de Carlos Martínez Gorriarán 26 Julio 2010

De la abundante cosecha de vaciedades y disparates jurídico-político-económicos proferidos ayer por el presidente Zapatero en el debate sobre el Estado de la Nación puede espigarse una, de ambición intelectual, que resume a la perfección las características ideológicas –es un decir- no sólo del personaje, sino del partido que le aclama. En la réplica a Durán i Lleida aseguró que no sólo considera al catalán una lengua propia suya –con perdón por la expresión-, sino que considera como propias todas las lenguas del mundo. Lo dijo con ese sentimentalismo impostado que usa para envolver con capa pringosa la nada de sus compromisos; arrancó sentidos aplausos de la bancada socialista. Consideremos qué tiene en la cabeza alguien que afirma que considera propias todas las lenguas del mundo (entre tres mil y seis mil, según el concepto de lengua aplicado), y alguien que aplaude esta bobada.

El presidente Aznar ya trató de seducir al catalanismo afirmando que hablaba catalán en la intimidad, pero nadie había osado hasta ahora convertir en propias todas las lenguas del mundo por mero ejercicio de la voluntad sentimental. Por mi parte, rechazo el “concepto de lengua propia” porque encubre la agresiva retorsión nacionalista del concepto de “lengua materna”. Esta es la que aprendemos en la infancia –los afortunados realmente bilingües o políglotas, más de una-, la otra es la lengua que se supone debería ser la materna si la realidad fuera no tal como es sino como el nacionalismo lingüístico quiere decretar que sea (para lo que recurre a tiranías como la inmersión lingüística obligatoria en la educación obligatoria). Un nacionalista vasco o catalán puede, con ese argumento tramposo, decir que el eusquera o el catalán son su lengua propia aunque no haya sido su lengua materna. Es un componente de esa ideología reñida con tantos valores y cosas, desde el principio de realidad a los de igualdad y tolerancia. Pero, ¿qué quiere decirse afirmando que todas las lenguas del mundo le son propias a uno?

Desde luego no que uno conoce todas las lenguas existentes o extintas, don del Paráclito. Tampoco que uno desea que todas las lenguas del mundo sean propias en la comunidad de uno, desaforado deseo babélico que reduciría esa comunidad a la mudez ante el formidable desafío de que sus miembros tuvieran que conocer todas las lenguas del mundo y tratarlas administrativa y comunicacionalmente como si fueran idénticas. Apetece despachar esto diciendo que se trata de un mero exceso sentimental y una estupidez política, rasgos característicos del discurso del zapaterismo. Pero lo malo es que hay algo más, y es muy malo. Pues quien considera que tiene la misma familiaridad e identidad con todas las lenguas –eso es considerarlas propias-, aunque no conozca ninguna salvo la suya, lo que está diciendo es que le da exactamente igual lo que cualquiera diga en cualquier lengua. Ni distingue una verdad de una falsedad, ni una afirmación de una negación, ni una conjetura de una demostración, y así todo lo demás. Una frase en chino, que no entiende, tiene para él el mismo valor que una frase en su lengua: en el fondo ninguno.

Es la misma actitud de quienes consideran que todas las ideas son respetables, porque en realidad no respetan o entienden ninguna. Zapatero volvió a demostrarlo diciendo esto tras argumentar que la sentencia del Constitucional contra el Estatuto de Cataluña no significa que no se puedan desarrollar por otras vías los artículos inconstitucionales, pues podrá hacerse por vías alternativas, ignorando la Constitución aunque respetándola mucho. Pues Zapatero respeta más que nadie al Constitucional, como respeta el Estatuto, al nacionalismo catalán o al centralismo jacobino, a las Hermanitas de la Caridad o a la Gestapo. Es decir, no respeta nada ni a nadie en absoluto.

Simplemente, es la apoteosis de la charlatanería, de la verborrea pegajosa. El discurso propio, este sí, de una política de estafador, exitosa y posible en un sistema democrático tan devaluado como el nuestro.

Zapatero se jacta de ofrecer a ETA la anexión de Navarra al País Vasco
 www.gaceta.es 26 Julio 2010

Zapatero dice que las cesiones negociadas a ETA suponen la “solución definitiva”. Los terroristas, por su parte, anuncian un “periodo de cambio”. Basagoiti afirma que el presidente “no tiene ninguna razón, el proceso legitimó a ETA”. Para Mayor, se confirma que “nunca ha rectificado”.

José Luis Rodríguez Zapatero hoy ya no repite el consejo que el ex primer ministro británico Tony Blair le ofreció ante la última escenificación pública del falso proceso de paz con la banda terrorista ETA –que él mismo confesó haber interiorizado–: se debía mantener siempre, pasara lo que pasara, una vía de comunicación con los terroristas. Ayer el presidente, como ya ha indicado en otras ocasiones, se jactó del presunto logro que ha supuesto su negociación política con ETA. Esta vez, coincidiendo con un comunicado de la banda ofrecido durante el homenaje al terrorista fallecido Jon Anza.

En un reportaje del diario El País, Zapatero afirmó que los dos “aciertos claves” de su mandato han sido la abrupta retirada de Irak y su diálogo político con ETA: “El segundo acierto, aunque sea arriesgado decirlo, fue el proceso de paz. Tengo la convicción de que ahí se sembró una solución definitiva” que, en consecuencia, estaría desarrollándose.

El proceso al que se refiere, sobre el que admitió que “hablamos de política”, incluyó conversaciones entre el Gobierno y la banda tras el asesinato de dos personas en el fatídico atentado de la T-4 de Barajas, un día después de que Zapatero apuntara que el año que viene estaríamos mejor.

Ahora bien, pese a todo, a su juicio el proceso fue un gran acierto. Un diálogo político que incluyó, tal y como desveló El Mundo, la oferta a ETA –en Ginebra en 2007, tras la T-4, sobre la base de lo tratado en Loyola– de la creación de un órgano común vasco-navarro, la modificación de los estatutos de ambas comunidades, transferencia de competencias, así como una comisión interparlamentaria entre ambas regiones. Una contrapartida política en toda regla para que los criminales abandonaran las armas. Hubo aún más. El Ejecutivo también llegó a ofertar la creación de una eurorregión con la que unirlas al País Vasco francés.

Durante las conversaciones previas con la banda, como recogen las actas que publicó el mismo rotativo, el emisario del Ejecutivo, José Manuel Gómez Benítez, indicó a los terroristas que el Gobierno no quería que las juventudes de ETA (Jarrai, en pleno juicio) fueran consideradas como tales y por ello estaban “intentando negociar”. Por otro lado, también les indicó, en referencia a una de las últimas máscaras del brazo político de ETA, el ya ilegalizado PCTV, que “lo más probable es que se acuerde que no constituye una continuación de Batasuna”. Todo, sin olvidar aspectos como el chantaje que no cesó, la kale borroka o episodios como el que protagonizó el hoy prófugo Iñaki de Juana Chaos. También se habló de acercar a los presos para, después, ir liberándolos. Hoy los mediadores internacionales, más allá de aportaciones como las de Blair o el Sinn Féin, aceptados por el Ejecutivo y propuestos por la banda –con base en el centro Henry Dunant–, continúan mandado recados y paseándose por las calles del País Vasco.

El presidente de los populares en aquella comunidad apunta a LA GACETA que “el comunicado de ETA es basura, más de lo mismo, pretenden tener razón tras 950 asesinatos, quieren rentabilizarlos. Es vomitivo que pretendan equiparar el Estado de derecho al terrorismo. Quieren dar razón a los asesinatos, y es más importante que nunca que nadie les conceda sus pretensiones políticas, lo que de verdad pretenden”.

Sobre Zapatero, Basagoiti destaca que “tiene la misma razón que cuando decía, un día antes de la T-4, que ETA se había acabado. Es decir, ninguna. El proceso de negociación ha hecho muchísimo daño a la democracia española porque ha legitimado a los terroristas haciéndoles creer que tenían algo de razón, y sólo un imbécil podría tragarse por tercera vez la enésima trampa de ETA”.

Por su parte, el ex ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja subraya en declaraciones a LA GACETA que “lo dejan meridianamente claro” unos y otros: “Lo que dice ETA es que se abre un nuevo proyecto político y un nuevo ciclo en la dirección de la autodeterminación y de la independencia, que ve a España suficientemente debilitada –especialmente desde el País Vasco y Cataluña– como para avanzar en su proyecto de siempre, el de la ruptura”.

El ex ministro continúa. Zapatero, “el mismo día y al mismo tiempo, dice que el proceso de paz fue la siembra de una solución definitiva, con lo cual está diciendo que no ha rectificado nunca su política antiterrorista. Todo es la confirmación de que estamos viviendo la segunda parte de una negociación o, si se prefiere, de un proyecto de resolución de conflictos”.

En su comunicado, ETA dijo que “sabemos lo que ha costado llegar hasta aquí, pero ahí está el resultado fructífero de la lucha llevada a cabo hasta ahora: Euskal Herria está a las puertas de vivir un periodo de cambio, para poder recuperar su propia voz. Hoy es una opción que se siente cerca y que es posible ganar” –aunque estén en su momento más débil–. Además, pedía al Gobierno que “depongan la amenaza de las armas”.

Una vez que Zapatero ha autoenmendado a la totalidad su relato político tras el decretazo, el fin de ETA podría ser su última gran baza de la legislatura. El negociador y presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, declaró hace unas semanas que él apuesta por legalizar a Batasuna y que ve próximo el final de ETA. Además, admitió contactos con miembros del ilegalizado brazo político de ETA. La semana pasada se conocieron las medidas de gracia a nueve presos por terrorismo, hoy autoexcluidos o expulsados de la banda, que acumulan 785 años de penas de cárcel y 38 víctimas mortales. Y Blair, a comienzos de mes, volvía a decir que “no hay que rendirse” en la lucha contra ETA, aplaudiendo el último proceso (“hay que tener un plan”).

Círculo Balear denuncia que el PP de Mallorca apoye mociones independentistas
Tras las quejas recibidas solicitan que este partido declare públicamente su posición contraria al derecho de autodeterminación
 www.lavozlibre.es 26 Julio 2010

Madrid.- Círculo Balear ha recibido cientos de quejas de varios pueblos de Mallorca. Todas ellas de votantes del Partido Popular que no están de acuerdo con que el PP de su localidad haya votado a favor de las mociones independentistas presentadas por los partidos nacionalistas.

El pasado mes de diciembre se constituyó en Baleares una Plataforma independentista con el nombre de 'Avançam' ('Avanzamos'), a imitación de los movimientos separatistas de Cataluña que convocan consultas soberanistas. Los integrantes de 'Avançam' según recogen en su manifiesto fundacional (que se puede consultar en www.avançam.cat) abogan por el "derecho a decidir del pueblo de las Islas Baleares, en colaboración con los territorios de los Paises Catalanes". Para ello solicitan al Gobierno balear que elabore un proyecto de ley de consultas populares donde se incluya la posibilidad de convocar un referéndum a favor del derecho de autodeterminación.

Las mociones se elaboraron desde esta plataforma y se presentaron en los ayuntamientos de Baleares donde la minoría nacionalista, principalmente Bloc - PSM, tienen representación, bajo el título: "Moción sobre el derecho a decidir y consultas populares". Como paso previo a la convocatoria de consultas separatistas, como ya ha sucedido en Cataluña.

SOLICITAN AL PP QUE RECTIFIQUE
Las quejas de los ciudadanos radican en que el único partido constitucionalista con representación, el PP, ha cedido a "las pretensiones de los pancatalanistas", según afirma Círculo Balear, una asociación que aboga por la libertad lingüística.

Concretamente, en los pueblos en los que se han presentado las mociones, el PP ha votado a favor en Inca, Sineu, Alaró, Felanitx y hace una semana en Buñola, donde se han aprobado las mociones. Por su parte se han abstenido en Sa Pobla y Pollensa, donde también se han aprobado.

Por estos hechos y para dar respuesta a los ciudadanos que "se sienten engañados por un partido que debería defender el ordenamiento constitucional", desde Círculo Balear solicitan a la dirección del PP en esa comunidad autónoma que declare públicamente su posición contraria a las mociones en favor del derecho de autodeterminación, y que tome las medidas disciplinarias oportunas contra aquellos que, "además de incumplir las instrucciones de su partido, dan la espalda a sus votantes".


******************* Sección "bilingüe" ***********************

ZP se pavonea de la traición

EDITORIALES www.gaceta.es 26 Julio 2010

Debió de traicionar el subconsciente a Zapatero cuando hablaba de la “tercera transición económica de España” en El país, que ni él mismo (optimista de nacimiento) puede creerse, porque lo que en realidad tiene en mente es la reescritura de la Transición política, mediante la cesión del Estado de derecho ante ETA.

Sólo así se explica que presuma de la negociación con la banda como uno de sus mayores aciertos políticos, una negociación que implicaba ofrecer la anexión de Navarra al País Vasco. “Ahí se sembró la solución definitiva” se jacta, lo cual es especialmente grave por un doble motivo: porque desvela que la hoja de ruta de Zapatero coincide con las aspiraciones de territorialidad de los pistoleros. Y en segundo lugar, porque es una forma de admitir que el proceso no ha terminado, más allá de parones tácticos, y que el líder socialista “nunca ha rectificado su política antiterrorista” como subraya Mayor Oreja. No es casual que, al propio tiempo la banda terrorista señale en un comunicado que “Euskal Herría está a las puertas de vivir un periodo de cambio, para poder recuperar su propia voz”.

En el perfil áulico del diario progubernamental, Zapatero remacha su intención de cubrir la distancia que le separa de 2012 (“Gana quien llega al final, no quien se queda por el camino”). Y lo hace confiando en algún tímido repunte positivo de la economía y en la foto de una nueva tregua. Pues bien, esta misma semana, la de los fastos del décimo aniversario, tenemos dos indicadores: el test de estrés económico que le ha permitido sacar pecho (“La situación es mala, pero ya no muy mala”); y el comunicado de ETA en el que llega a hablar de “deponer la amenaza de las armas”. Pero como todo en el zapaterismo son fuegos fatuos. El test no era tan estresante ni nos dejaba especialmente bien (cinco de las siete entidades suspendidas eran españolas). Y las señales que envían los asesinos se producen días después de que Rubalcaba haya premiado a presos etarras con 38 asesinatos a sus espaldas. Es la famosa política de gestos del lenguaje en morse que se hacen desde las dos orillas de la negociación. La conclusión que se desprende del terrible silogismo resulta inequívoca: la violencia es rentable. Llamarse Txelis o tener las manos manchadas de sangre con decenas de asesinatos tiene premio. Buscar la forma de cambiar la metralleta por el coche oficial surte efecto: un presidente del Gobierno les entrega en bandeja el anschluss con Navarra a cambio de pasar a la Historia como el Tony Blair español.

El precio era poner de rodillas al Estado de derecho: crear un órgano común vasco-navarro y una eurorregión con las siete provincias de Euskalherría a cambio de que los etarras dejaran las armas. Lo inquietante es que el programa, teóricamente en vía muerta, siga su curso bajo cuerda, y a través de mediadores internacionales. Que el infamante ten-con-ten no quedara sepultado bajo los cascotes de la T-4, sino que haya seguido posteriormente. Que se acumulen las pruebas de que el Gobierno no renuncia al guión (desde la excarcelación de Díez Usabiaga hasta los premios a presos etarras, pasando por el intento de echar tierra sobre la investigación del chivatazo del bar Faisán). Y que Zapatero venda ahora todo eso como uno de sus mayores activos y presuma de ello, riéndose de las víctimas de ETA y de todos los españoles. “Sólo un imbécil podría tragarse otra vez la enésima trampa de ETA” dijo ayer Antonio Basagoiti. Sólo un irresponsable y un traidor, podría alentarla.

Negociación con ETA
Los últimos del 36
Salvador Ulayar Libertad Digital 26 Julio 2010

Los pasados 16 y 17 de julio, la fundación DENAES celebró su IV Escuela de Verano en Santander. El amigo Santiago Abascal tuvo la mala idea de llevarme allí como ponente, cosa que le agradezco. Por entre las ponencias y los coloquios, iniciados por la de José Antonio Ortega Lara, me llamó vívamente la atención sobre todas una afirmación del antropólogo Mikel Azurmendi. A ver si en el intento de explicarla no destrozo su idea: el más importante y auténtico impulso matarife de los etarras es su convicción de ser los últimos combatientes de la Guerra Civil, conque atacan al Estado de Derecho con el fin de ganarla. Y hombre, dicho así, sin anestesia, la cosa sorprendió a este ciudadano de a pie. Paseaba después por los jardines de La Magdalena con este donostiarra. Profesor universitario, ex miembro de la banda en los años sesenta, hace muchísimos años sinceramente arrepentido, activo luchador contra todo lo que representan sus antiguos camaradas y por tanto víctima de la persecución del separatismo vasco, nada tiene que ver con esos etarras de Rubalcaba, en cuyo supuesto arrepentimiento el mentiroso ministro apoya sacarlos de la cárcel. Mikel Azurmendi vive rescatando su propia persona del mal o el error cometido y eso nos rescata de alguna manera a todos. Un tipo honrado que con su testimonio pone en valor el verdadero, el sincero arrepentimiento. El que camina en dirección a la enmienda, a la derrota política y social del terror separatista; y por tanto al perdón. Asuntos el del arrepentimiento y el perdón que no obstan la justicia, claro está, y sin los que no podemos reconocernos completamente civilizados, creo yo.

El caso es que el hombre reflexionaba nuevamente sobre lo dicho de la Eta y la Guerra Civil. Y me vino a la cabeza un incidente que relaté en apoyo de lo que allí nos contaba el profesor. Lo sufrió mi hermano mayor, Jesús. Fue un encuentro casual en Pamplona con los hermanos Vicente y Juan Nazábal, etarras asesinos de nuestro padre. En un momento del lamentable topetazo el segundo habló su odio adoptando un gesto que podríamos situar a mitad de camino entre el primate cuasi erguido y el forajido que se apresta a desenfundar: "en el 36 nos ganasteis, pero ahora no va a ser igual." O así. Y yo pensaba que el tipo vive en una realidad inventada, en la mentira fabricada como excusa para asesinar. Y ya está, sin más análisis. Gran error. Creo que el busilis estaba en lo dicho por Azurmendi. El etarra no vive sin más en el pasado, sino que su expresión y actitud, la de la ETA, busca la prolongación de la Guerra Civil hasta hoy ¡para ganarla! Es el primer y principal suministro de odio de la banda. La ideología nazionalista separatista está adosada, pero el primer impulso para disparar es la revancha por aquella guerra perdida. Así que estos tipos, que por cuestión cronológica no tuvieron la oportunidad de aquellos gudaris de traicionar al bando rojo rindiéndose en Santoña al fascismo italiano, de alguna manera sobreviven ideológicamente en este anacronismo atroz, fusil en mano, en el para ellos "frente" de la España de la Transición y la Constitución.

Por desgracia en la España zapatera uno relaciona sin dificultad este asunto ideológico y melancólico con la Memoria Histórica, el abuelo de ZP, el traidor empeño de su nieto por negociar con la ETA, el famoso cordón sanitario sobre la derecha, las rosas blancas de la roja Bardem para la abogada proetarra Goirizelaia, el Otegi con discurso de paz... Pistas. Cuenta mi amigo Alcaraz una negra anécdota padecida por su familia que arroja parecida luz sobre el penoso paisaje. Tiene que ver con el día en que enterraron en Torredonjimeno a su hermano y sus dos sobrinas, asesinadas por la ETA en 1987 mediante coche bomba contra la casa cuartel de Zaragoza. El entierro se verificó en la localidad jienense de Torredonjimeno, pueblo de las víctimas y feudo de Izquierda Unida, asunto nada menor. Mientras avanzaba el triste cortejo para dar tierra a aquellos tres jovencísimos cuerpos destrozados, desde los muros del cementerio una pintada estrujaba el corazón de la familia Alcaraz con cruel saña, pues que escupía un salvaje "Viva la ETA".
Salvador Ulayar es hijo de Jesús Ulayar, víctima del terrorismo.

Autonomías y ayuntamientos se quedan sin dinero para pagar agosto
Roberto Centeno. El Confidencial 26 Julio 2010

Hace dos semanas me despedí de ustedes hasta septiembre, pues necesitaba tomarme unas vacaciones –y en ello estoy-, pero los últimos acontecimientos me obligan a entrar en un tema especialmente grave, que demuestra la mendacidad sin límites y la desvergüenza inaudita de nuestros responsables económicos y marca, sin duda, el principio del fin del modelo de Estado. Y no me refiero a un debate indigno, con un presidente arrodillado ante los nacionalistas, afirmando que ha “apostado por la España plural, unida en la diversidad y en la convivencia”, la mayor vileza entre las vilezas, cuando por lo que ha apostado es por la desigualdad, por la insolidaridad y por el enfrentamiento, y además está dispuesto a ignorar la Constitución, algo que sería alta traición en todo el mundo civilizado. Una Constitución que votaron más de dos tercios de los catalanes, más del doble que el Estatut, pues al 70% de catalanes el Estatut le importó una higa.

Indigno también porque el ínclito Don Mariano, con su cobardía habitual, en vez de entrar a degüello en un tema absolutamente crucial, puso cara de póker y miró para otra parte. Mientras los nacionalistas piden que el país entero se postre ante ellos, él en su lugar pide elecciones anticipadas cuando estamos al borde abismo. ¿Sabe acaso tan valeroso líder lo que pasaría en caso de que el Sr. Rodríguez le tomara la palabra? Pues nada, que pasarían más de cinco meses hasta que hubiera un nuevo Gobierno. ¿Y sabe acaso el ínclito cómo se tomarían esa broma los mercados o el BCE, que está aterrado por la situación española? ¿Creen sus áulicos asesores, los futuros rectores de la cosa, si es que saben sumar, que España sobreviviría? Pero el problema inmediato que quiero comentar es el embuste masivo organizado por el Gobierno y el Banco de España (BdE) para engañar a los ciudadanos sobre la situación real de la economía y del sistema financiero.

Manipulación descarada y cruda realidad
Y para centrar el problema, empiezo por las colocaciones de deuda del Tesoro de julio, que se presentaban altamente complejas, salvadas de momento gracias a San Claude Trichet, que ha tenido que prestar -vía sistema financiero que a su vez compra la deuda- nada menos que el 25% del total de fondos disponibles, cuando la economía española solo representa el 10% de la eurozona. Y por supuesto, la comedia bufa de las pruebas de suficiencia, donde te permiten valorar los activos al precio de hace tres años y los préstamos del FROB cuentan como dinero propio, algo que señalaba Marc Vidal ayer. "Es tan escandalosamente ridículo que es un insulto para la inteligencia”, un enjambre de trampas contables de toda clase y condición, donde se simulan activos y se contabilizan sin rubor patrimonios que ya no valen nada. Los 300.000 millones que deben los promotores y que no van a devolver, ¿en qué línea de las cuentas figuran? O los 150.000 millones que deben CCAA y Ayuntamientos, y que tampoco podrán devolver. Como subraya el editorial de Financial Times del sábado: “Las reglas contables europeas y la fragmentación de la regulación bancaria deja a los inversores completamente a oscuras respecto a la realidad de la pérdidas”, el “transparente y uniforme stress test europeo, ni es uniforme ni es transparente”. Y en el caso de España, no es que sea ni uniforme ni transparente, es una pura golfada. ¿Puede explicar el Sr. gobernador por qué, gracias al dinero público inyectado hace unas semanas, entidades como Caja Madrid, Bancaja, Laietana, Segovia, y a quien al gobierno le ha dado la gana han “aprobado”, cuando están peor que las “suspendidas”? ¿Pero en manos de quién estamos?

Diez de las doce entidades europeas con problemas son españolas, seis solo de Cataluña, pero serían casi 30 cajas y no sabemos cuántos bancos sin los enjuagues masivos del gobernador: una estafa rotunda del BdE, que se ha tragado la Unión Europea, porque han dado por buenos las cifras de los bancos centrales sin comprobar nada. Y el Sr. gobernador, después de permitir las valoraciones de activos del ladrillo que le ha dado la gana –hasta cinco veces más en sociedades cotizadas-, explica con toda su cara qué el escenario económico para España ha sido el más duro. D. Miguel Ángel entrará sin duda en la más negra historia de nuestra economía. Vamos a ver, para empezar, según FT, “el escenario más adverso no es en absoluto adverso: supone solo una ligera contracción de la producción, y ligeras pérdidas en la deuda soberana, el default de un país ni siquiera se considera”. Para seguir, después de llevar mintiendo tres años sobre todas las variables macroeconómicas, de realizar valoraciones delirantes de los activos, el gobernador dicen que exageran la situación potencial. Pues ahora les explico cuánto, les explico que es lo que está pasando con las cosas de comer, que naturalmente el gobernador no ha considerado en esta comedia bufa, a pesar de corresponder a la realidad más profunda y estructural de la economía española.

Una mayoría de CCAA, Ayuntamientos, Diputaciones y empresas públicas no tienen ya dinero ni para pagar la nómina de agosto y siguientes, ni para pagar los servicios públicos esenciales, desde la sanidad a la enseñanza, y tampoco lo tendrán en el futuro. Y esto Sr. gobernador, que representa el 70% del gasto público, no es coyuntural es estructural, y usted es el responsable principal por no cortar o alertar a tiempo sobre un crecimiento desaforado e incontrolado del gasto, basado en unos ingresos que usted mejor que nadie sabía que eran temporales y desaparecerían muy pronto. Es decir, usted, el ínclito Solbes y el inquilino de Moncloa permitieron con su irresponsabilidad y con su inacción construir un nivel de gasto público permanente absolutamente insostenible, pues los compromisos de gasto se han consolidado y los ingresos han desaparecido y no volverán jamás. ¿Dónde figura eso en las pruebas de suficiencia, que tan duramente nos han tratado?

¿Y qué está pasando ahora? Pues como CCAA y Ayuntamientos no tienen ya dinero para los sueldos y servicios básicos, han exigido préstamos de urgencia –¡eso es de su competencia D. Miguel Ángel, o me equivoco y es responsabilidad del nuncio!– a las cajas locales. ¿Quién si no va a prestar más dinero a estos locos peligrosos que deben ya más de 150.000 millones, a esas cajas tan saneadas que con 2.000 millones se arreglan? Quien peor está es la Generalitat catalana, que después de haber saqueado, estafado, robado a los catalanes, después de haber conseguido arruinar y cerrar 5.000 empresas, la cifra más alta de España tanto absoluta como relativa, ha saqueado y arruinado también a casi todas sus cajas, y ahora acaba de levantarles un préstamo de urgencia, sí o sí, de 800 millones de euros. La Generalitat valenciana, “que ha hecho muy bien sus deberes”, 400 millones. ¡Anda que si solo los hace regular! Y así casi todas las demás. Las dos primeras han levantado ya ese dinero, lo cual resulta simplemente de aurora boreal, es decir, si la mayoría de cajas catalanas han “suspendido” las pruebas de suficiencia, ¿cómo narices el BdE ha permitido que estos insensatos hayan obligado a sus cajas y cajitas a entregarles 800 millones para pagar los sueldos, los coches, las embajadas, los comisarios lingüísticos, las oficinas de superlujo, etc., un dinero que jamás podrán devolver, y que dará solo para dos o tres meses?

He mencionado Cataluña y Valencia, porque son de las que tengo datos ciertos, pero Andalucía, Galicia y otras tampoco tienen dinero para pagar su gasto corriente de agosto, pero como no puedo probar las cifras concretas que han levantado a sus cajas, me las callo, aunque el fenómeno es el mismo: el sistema autonómico y de ayuntamientos ya no se puede financiar. Esto salta por los aires, por mucho que San Trichet haya dedicado el 25% de los préstamos del BCE para aplazar la ruina de España. Por cierto en la sanidad, la enseñanza etc. simplemente no pagan a los proveedores y a correr, porque como dice ZP, “las cosas no están tan mal, ya veréis”

Y para acabar de rizar el rizo, y a uno le entra la indignación más absoluta del hatajo de insensatos, mentirosos e irresponsables que nos gobiernan. Hacienda ha exigido la devolución de los 5.500 millones de euros que se entregaron de más a las CCAA en 2008, gracias a los delirantes presupuestos de ingresos presentados por Solbes, que como ya expliqué en su día no se tenían en pie bajo ningún punto de vista. ¿Y ahora qué pasa? Este dinero fue despilfarrado en su momento, y si ya no tienen para pagar los salarios y los servicios esenciales, como narices van a poder devolver lo que deben. ¿De dónde va a sacar Griñan los 1.500 millones que tiene que devolver Andalucía? ¿Se inventará otra deuda histórica? Y esto es de 2008, porque en 2009 se les entregaron, por el mismo motivo, unos presupuestos irracionales en los ingresos, cerca de 10.000 millones de euros de más que tendrán que devolver en 2011. Así que Sr. gobernador, deje de mentir a los españoles, deje de hacer trampas todos los días y explíquenos cuantas cajas y bancos están quebrados realmente, y cómo va poder seguir financiándose este modelo de Estado insostenible e inicuo.

Estrategia
Zapatero ha ganado
Pedro de Tena Libertad Digital 26 Julio 2010

Yo mismo estoy sorprendido de lo que escribo, pero quiero ser realista. Quizá me he tomado decenas de tintos de verano o litros de la otra "roja", nuestra bendita Cruzcampo que Dios Guarde, en este infierno sevillano. O tal vez me esté lisiando el cerebro un golpe de calor o de cordura. Pero presiento, más que deduzco, que Zapatero ha ganado haciendo bueno lo del epitafio de Iria Flavia –el que resiste gana–, al menos en España. Y gana aun cuando sea perverso, inútil, mentiroso o extraterrestre. Gana porque aguanta el tipo y el que hace eso, lleve o no razón, parece un ser protegido de los dioses. Sí, tal vez sea una pesadilla.

Veamos. ¿Atravesamos la peor crisis económica de la democracia? Sí. Casi 5 millones de parados y subiendo. Miles de empresas cerrando y despidiendo a diario. Las instituciones financieras públicas o semipúblicas, las cajas, bajo mínimos y bajo sospecha. Las comunidades autónomas bajando como ratones por las calificaciones de los ratings. No sigo. Ya lo saben. Tremendo. Bueno, ¿y qué? Tras haber anunciado nada menos que un tijeretazo a los salarios públicos y tras una rebaja encubierta de las pensiones cargándose convenios, pactos de estado y protocolos secretos, ¿qué pasa? Nada. Que la estrategia de enfriamiento se ha impuesto. Hasta la huelga general obligatoria se ha pospuesto hasta finales de septiembre como si fuera una asignatura que hay que aprobar para pasar de curso político. Y en medio de todo, el Mundial de Fútbol ha congelado lo suyo el cabreo general que se ha percibido en las encuestas pero que no ha tenido consecuencias políticas. Ya ha venido el verano y el agua de la piscina o de la playa están aplacando las iras.

Experimentamos una de las más profundas crisis políticas de la democracia. Se han puesto en cuestión desde la letra y el espíritu de la Constitución hasta la estructura misma de los partidos, desde la descentralización estúpida del poder del Estado hasta la crisis financiera de unos ayuntamientos usados sectariamente y no como centros del interés público inmediato y cercano.

Socialmente, la educación está hecha trizas, los sindicatos desprestigiados, el sistema de desempleo amenazado, el de pensiones ni decimos, los antaño idolatrados "gasto sociales" recortados a tijeretazo limpio sin freno ni medida ni control. La Ley de Dependencia no se cumple. Moralmente, es el caos. Los estudiantes quieren ser funcionarios, las niñas de 16 años abortan sin informar a los padres, los profesores no tienen autoridad...

Internacionalmente, España está desprestigiada –el plantón de Berlusconi a Zapatero es el no va más–, sometida a un poder evidente, externo a su gobierno y a su parlamento, capaz de imponer una reforma brutal indeseada para salvar los dineros en juego, que son muchos.

Bueno. ¿Y qué? Ahí está celebrando un Zapatero insensible a las fibras más gruesas de una democracia normal los diez años de su victoria, la otra década ominosa de la historia de España, ni que nadie mueve un dedo. Hay una minoría socialista, muy minoritaria, que dice algo: Leguina, sobre todo. Poco más. Guerra, el lenguaraz, calla porque tiene una Fundación que alimentar. González, intriga, pero el partido es el partido. Prisa amaga, pero luego entrevista. La Sexta idolatra. La Cinco, ama. La Ser, es. La Cuatro hace el trabajo sucio. El PSOE resiste: ni una rajita en la mejilla. Y resiste cuando está teniendo que hacer todo lo que no le gusta.

Y ahora, tomen nota: Cataluña, el País Vasco y ya veremos si Galicia. ¿Ha dicho algo la presidenta del Tribunal Constitucional contra la ilegalidad de lo proferido por Zapatero de que va a hacer lo que hay que hacer para cargarse la sentencia de su Excelentísima? Y va al ojo del huracán y allí aplaude hasta Luis del Olmo. El colmo. Todo estudiado, atado y bien atado. Ahora, en el País Vasco, nuevo romance con la ETA, esta vez para llevarla al altar y dar apariencia de democracia a la rendición. Como dice Zapatero, las anteriores conversaciones "preñaron" a los etarras que ahora van a dar a luz una salida al terrorismo aupados al confederalismo del Estatuto de Cataluña. Luego vendrá Galicia, una vez desarmada Andalucía y condenada a ser segundona, gran faena de Griñán por encargo de Chaves.

La última parte de esta legislatura estará destinada por el inteligente Zapatero, que no es ni ha sido tonto nunca puesto que nadie tonto llega a la presidencia del Gobierno y a la secretaría o presidencia de un partido, a dividir a la derecha, al centro derecha español. Ya logró importantes resultados en la primera legislatura: divorcio Rajoy-Aznar, marginación de Mayor Oreja y estigmatización de Esperanza Aguirre, y en la primera parte de la segunda, desprestigio de la intelectualidad de la derecha –Losantos, Vidal, La Gaceta-Intereconomía–, neutralización de Rato y autoliquidación de Gallardón. Se trata ahora de dividir el voto de la derecha, al estilo Mitterrand, creando pulsiones que fomenten una extrema derecha en su seno. Y ahí está la negociación con ETA y el Estatut, el maltrato a las víctimas y un gran pacto con el PNV aniquilando a los listísimos del PP de Basagoiti.

Con el enfriamiento del dolor causado por el esguince político y social que sufre España por la cuenta del propio Zapatero, la llegada de esperanzas en forma de datos cada vez más favorables al Gobierno y la estrategia de la división de la derecha, Zapatero ha ganado.

Y en toda esa pesadilla, ¿dónde está la derecha, su unidad, su mensaje, su emoción, sus valores, su estrategia? El debate de Veo 7 –Moa, Terstch–, del otro día me lo hizo comprender. Esto se divide, incapaces de situar el meollo por encima del propio chollo, la estructura sobre el detalle, la causa común sobre nuestras cosas particulares..., esto se va a dividir y Zapatero ha tendido su astuta trampa. La razón ya no existe.

Como decía Borges, la única solución ante enemigos así es despertarse.

¿Quién dijo independencia?
Me temo que a la independencia de Cataluña tendremos que llamarla de otro modo
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 26 Julio 2010

Me temo que a la independencia de Cataluña tendremos que llamarla de otro modo. De momento estamos ya, según ZP, en un punto muy avanzado del proceso de «autogobierno» y en cuanto se lleven a cabo las correcciones al fallo del TC podrá hablarse de Cataluña como de un «Estado libremente asociado» sin que alguien pueda calificarlo como independiente. Es verdad que en los museos y en los libros se dirá que la Conquista de América, la Inquisición y los Borbones fueron hechos «españoles» y no precisamente catalanes; que Cataluña tendrá una jurisdicción propia; que se abrirán embajadas donde decida la Generalitat y que quizá la OTAN siga utilizando a España para las cuestiones defensivas.. Porque el recurso al «Estado» servirá para lo más vidrioso o costoso… Incluso la referencia «estatal» será necesaria para la selección catalana en el próximo mundial de futbol.

El pacto que venimos viviendo hará no sólo indoloro el parto de la independencia sino irreconocible el momento que permita hablar de un antes y un después. Es posible que a las fuerzas catalanas les llegue a interesar la creación de una fiesta «nacional» pero sin que ello obligue a un hecho formal como el que supuso la partición en dos de Checoslovaquia. Porque no es verdad que, como ha dicho Sostres, todas las independencias hayan requerido violencia. Como no ha sido verdad que la española haya sido la «transición» más pacífica de todas. Aquí nos ha costado mil víctimas mientras el paso de Pinochet a la democracia no costó un solo tiro. ¿Cuál es el secreto de este pacífico proceso español? Que lleva produciéndose con normalidad desde el 78, a excepción del Estatut, y que esto se debe a que puede más la memoria de la guerra civil que la defensa de otro valor incluido el de la «indisoluble unidad de la nación española». Eso sí: nada impedirá que este promontorio del sur de Europa sea, más que Estado, un inmenso adefesio. Inestable, además.

La línea flácida
SANTIAGO GONZÁLEZ - EL MUNDO 26 Julio 2010

En el estío festivo de Euskadi, sólo 15 de los más de 250 ayuntamientos vascos se han dotado una ordenanza o normativa para impedir la simbología de la banda terrorista y la presencia de las fotos de los presos etarras en el espacio festivo y en las txosnas, casetas que gestionan las comparsas. La autorización para abrir txosnas depende del Ayuntamiento.

No parecen haber servido de mucho la inequívoca actitud del Departamento de Interior del Gobierno vasco que encabeza Rodolfo Ares ni la razonable iniciativa la Asociación de Municipios Vascos (EUDEL) elaboró hace tres meses una ordenanza tipo para evitar a los alcaldes vascos un riesgo de hiperactividad intelectual de consecuencias imprevisibles.

Hace 25 años, el entonces lehendakari Ardanza contrató a un equipo internacional de cinco expertos multidisciplinares capitaneados por un antiguo diplomático británico llamado Clive Rose para que elaborase un informe sobre el terrorismo y medidas para combatirlo. El experto alemán, Hans Horchem, que posteriormente fue contratado por el PNV como asesor en seguridad, hizo una formulación muy precisa, al contar a sus interlocutores lo que le había parecido más llamativo en la política vasca: las líneas que delimitaban el campo de juego en Euskadi eran flácidas.

Lo legal y lo ilegal no son categorías estables o quizá es que el relativismo se está convirtiendo a toda marcha en el signo de nuestro tiempo. Hace ya mucho tiempo que el cumplimiento de la ley no está entre las primeras exigencias que todos los poderes públicos se hacen a sí mismos, de acuerdo con el juramento o promesa que formularon al tomar posesión del cargo: cumplir y hacer cumplir la ley.

El mapa de Euskadi está separado por una línea caprichosa a un lado de la cual, Batasuna, bajo su marca ANV es legal, tiene representación en los Ayuntamientos y aún alcaldes, y, al otro, se considera al mismo partido cómplice del terrorismo y por tanto ilegal.

Esto fue un subproducto del llamado proceso de paz, que promovió el presidente Zapatero, pero habrán de convenir que los vascos empezaron antes. Han pasado muchos años durante los que los radicales no permitían cumplir la Ley de Banderas en las fiestas de los pueblos vascos. La obligatoriedad de que los edificios públicos de la Comunidad Autónoma Vasca ondeen en lugar visible ha tenido que ser impuesta por una sentencia del Tribunal Supremo de 2007 en la que desestimó el recurso planteado por el Gobierno vasco contra una sentencia del TSJPV que establecía tal obligación. El diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano, cumplió la sentencia a regañadientes, dejando constancia de su malestar en una placa. «Por la ley de la fuerza, por la fuerza de la ley», dijo, con preciso y correcto quiasmo.

Hace casi un siglo que Max Weber había formulado su definición del Estado como «el monopolio jurídico de la violencia física legítima». Por eso cumplimos la ley: en primera instancia por la razón y en segunda, porque detrás está la fuerza coercitiva que todo estado tiene para aplicarla. Los tiempos modernos parece que los explicaba mejor su paisano Horchem con la metáfora de las líneas flácidas.

«Què volen aquesta gent»

Pablo Mosquera La Voz 26 Julio 2010

Es el título de una magnífica melodía de María del Mar Bonet que puede ser la pregunta que se haga Zapatero por la mañana cada vez que llama Montilla en su condición de presidente de Cataluña.

Si tras el largo y polémico «parto» de la sentencia del TC en relación al Estatuto para Cataluña, al presidente del Gobierno de la nación, que así señala la sentencia, cómo le pueden quedar ganas para hacer filigranas y tratar de contentar a ciertos representantes de Cataluña, que van desde la megalomanía hasta la estrategia instrumental que haga del Estatuto mero elemento temporal en el camino que comienza con el reconocimiento de la nación catalana y concluya en un Estado de la UE del futuro.

ZP debería haber aprendido que determinados grupos son insaciables, no se van a contentar, no dudan en falsificar la historia, y que con su representación «teatral» en las calles o en los parlamentos no siempre son la expresión real de la mayoría social, si bien se han acostumbrado a impresionarnos a los demás y a atribuirse la voz y el pálpito de la inmensa mayoría de los que no dicen nada, simplemente por su atrevimiento, capacidad de organización, medios para comunicar sus pretensiones y amenazas al resto del país.

¿Qué quiere esta gente? Los unos, mantenerse en el poder. Los otros, recuperarlo cuanto antes. En medio, los ciudadanos, que cambiaron las pesetas por los euros creyendo en la Europa social y hoy, víctimas de algo que impone dicterios a los Estados soberanos desde el mercado, que hace a los socialistas imponer recortes a las conquistas sociales de los trabajadores, y a los liberales, ocultar cuántos son, quiénes son y qué pretenden hacer, por si se convierten en la alternativa de gobierno, razón por la que no veremos una moción de censura en España.

¿Qué quiere esta gente? Ir salvando el día a día mientras las encuestas y las cifras del paro o de la deuda cambian de signo, al menos para poder hacer otra lectura. La política ha dejado de nutrirse de grandes proyectos para ser más que nunca el arte de la supervivencia, y los partidos políticos, meras herramientas para colocar a otros en el disfrute del poder. La época de los grandes estadistas ha pasado. Ahora, el perfil lo da un Berlusconi, con sus ocurrencias, o un Sarkozy, que se ocupó personalmente del fracaso de la selección francesa de fútbol.

El País santifica a ETA-Batasuna y beatifica un poco a ETA.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 26 Julio 2010

Estaba cantado y no falla, lo de ZP con ETA nunca terminó y él mismo lo reconoció ayer en la hagiografía que le hizo El País al decir respecto de uno de sus dos mayores aciertos que “El segundo acierto, aunque sea arriesgado decirlo, fue el proceso de paz. Tengo la convicción de que ahí se sembró una solución definitiva”, ahí, Zapatero reconoce que negociar con ETA es la solución y la mecánica del asquerosamente llamado proceso de paz de hace un tiempo es la que se va a seguir ahora. Y en ello están. Hoy El País, tal y como se hizo la vez pasada, santifica a Batasuna-ETA a las claras y comienza a beatificar a la propia ETA.

Rubalcaba no se ha cansado de repetir que para estar en las urnas, Batasuna (que es ETA) debe pedir a ETA que deje de asesinar o bien romper con ETA, exactamente lo mismito que decía el propio ZP antes de su encamamiento con ETA y que terminó con ETA en los ayuntamientos. Pues bien, si ZP y Rubalcaba han puesto esas condiciones a ETA-Batasuna, hoy, El País, se encarga de decirnos que Batasuna ha roto con ETA y además le ha pedido que sean buenos chicos y no maten mucho más. Blanco y en tetrabrick.

No me cabe duda alguna, el panzer insignia de la división mediática Das Reich (el imperio), la fuerza de élite del ejercito prisáico, figura como uno de los principales agentes y conseguidores del libro de ruta de ZP al infierno. Hoy publican un artículo que ya desde el mismo titular nos dice que ETA-Batasuna (a la que llaman izquierda abertzale) ha roto con ETA y se pone a darnos pruebas. Se titula “ETA y la izquierda 'abertzale' están desconectados desde hace meses” y es un vomitivo ejercicio para demostrar que Batasuna-ETA está cumpliendo, no una sino las dos condiciones impuestas por ZP y Rubalcaba para poder presentarse a las elecciones. Veamos como lo hacen:

1.- Fuentes próximas la izquierda abertzale (léase ETA-Batasuna) aseguran no saber nada de ETA. Primera trola gorda y si cuela esta cuelan todas la demás. Es materialmente imposible que ETA no sepa nada de ETA, pero basta poner abertzale y trola colada.

2.- Remacha El País que desde hace meses existe, además de un distanciamiento político, una desconexión entre ambas organizaciones. Hay que fijarse en dos detalles importantísimos, primero que se le ve el plumero de su mendacidad, al hablar siempre de izquierda abertzale quieren convencernos de que no hablan de la organización terrorista ETA-Batasuna porque lo de izquierda abertzale es un concepto como un algo difuso y que nada tiene de terrorista, pero necesitan que lo difuso se concrete en un ente palpable y dicen que esa izquierda abertzale es una organización pero no es la organización ETA sino otra.

El segundo detalle es de vital importancia para el gran tejemaneje. Es una realidad, respaldada por resoluciones judiciales del Supremo, que ETA y Batasuna son una y la misma cosa, forman una única organización terrorista. Pero al hablarnos El País de que hay “una desconexión entre ambas organizaciones” están afirmando que Batasuna no es ETA, y que Batasuna ya no tiene relación alguna con ETA, ambas cosas son mentira pero ambas ruedas de molino debemos tragárnoslas para que la vuelta de ZP a la cama compartida con la ETA sea factible y pueda Zapatero dejar a la ETA presentarse a las municipales.

Fíjense qué diabólico arte tienen para hacer el infernal encaje de bolillos que terminará con ETA santificada.

3.- Para justificar la santificación de ETA-Batasuna nos dicen que no hay buena sintonía entre la banda y la izquierda abertzale.

4.- Dicen los chicos de PRISA que ETA-Batasuna apostó hace dos años por abrir un proceso político por vías pacíficas, ratificado este mes de febrero por sus bases. No me dirán que eso no es signo de santidad.

5.- Dado que para que cuele el pampaneo con ETA hay que correr la voz de que los asesinos llevan al menos un año sin asesinar (cifra mágica la de un año), los sinvergüenzas de El País escriben “ETA no termina de definir su posición, aunque en agosto cumplirá un año sin atentados (con excepción del policía francés que la banda mató en marzo durante un enfrentamiento)”.

Traducido al román paladino, lo que los desfachatados plumillas de Rubalcaba nos dicen es que ETA ya no es mala, los chicos de las pistolas no tienen aun muy claro lo que van a hacer pero de momento ya llevan un año sin matar, porque el policía francés que asesinó la ETA no cuenta ya que no fue un atentado sino un enfrentamiento, o sea que realmente no asesinaron a nadie, solo mataron a una persona y eso no hace malos a los chicos buenos de ETA. No me dirán que no es asquerosamente repugnante este El País.

6.- Nos quieren convencer de que ETA-Batasuna ha cumplido las dos condiciones que ZP les impuso vía Rubalcaba y que este ha repetido profusamente, una de las veces lo dijo así “si la ilegalizada Batasuna quiere ir a las elecciones, tiene que hacer una de estas dos cosas: o convence a ETA de que lo deje definitivamente o rompe claramente con ETA”. Visto eso, ¿qué creen que escriben los mamporreros mediáticos de la futura coyunda ETA – ZP?, pues justo lo que exigían ZP y Rubalcaba, a saber:

“Hace meses, cuando se relacionaban con la banda, les trasladaron sus planes de apertura de un proceso político por vías pacíficas, con la puesta en marcha de un polo soberanista y del compromiso de los asesores internacionales. Y pidieron a ETA que se comprometiera con el nuevo proceso con el abandono de la violencia.”

Es repugnante, Rubalcaba exigía ruptura de ETA (Batasuna) con ETA y El País nos suelta que llevan meses sin relacionarse, eso significa que la condición uno está cumplida y los terroristas de ETA-Batasuna ya han alcanzado el nivel del loor de santidad. Con esa condición cumplida bastaría para dejar paso a ETA a las elecciones, pero es que nos dicen que ETA (Batasuna) ha pedido a ETA que abandone la violencia, así que eso es la mitad de la segunda condición. En resumen, que El País dice que ETA ha cumplido ya con 1,5 de las dos condiciones que ZP y Rubalcaba les impusieron para seguir en la política.

Rubalcaba, el muy pérfido, insistía en que para legalizar a ETA-Batasuna no se tendría en cuenta lo que hiciese ETA, solo lo que hiciese ETA-Batasuna. Sus palabras textuales respecto a la segura legalización de ETA-Batasuna fueron que “eso no depende de que ETA diga 'a' o 'b'”. Con esto ya podemos decir que ETA-Batasuna cumple las dos condiciones, separarse de ETA y pedir a ETA el abandono de la violencia sin importar lo que diga ETA al respecto.

La única duda que plantea este ejercicio de mamporrerismo de El País es cuánto van a cobrar y de qué modo. La cama suiza ya está mullida, el aire acondicionado en la habitación en marcha, ya falta menos para el gran encamamiento.

En cuestión de no mucho pasarán a la fase indicada en el libro de ruta de ZP al infierno en la que predicarán a los ocho vientos y doce telediarios que los buenos, los pacíficos, los honestos, los que trabajan por un futuro mejor serán los chicos angelicales de ETA-Batasuna y poco después los de ETA a secas, y los perversos, los amantes de la guerra y del terrorismo, quienes quieren lo peor para el país, los abyectos que prefieren que ETA siga matando, en fin, los antipatriotas ruines e infames seremos todos quienes nos opongamos a la negociación con ETA y a las concesiones a los asesinos.

La Galicia de hoy en la España desigual
Las demoras, frenos y boicoteos centrales no servirán para la recuperación electoral del PSOE en la Comunidad
pedro arias veira ABC Galicia 26 Julio 2010

Discriminada cuando fue sumisa y postergada cuando fue leal, la Galicia de hoy parece condenada a pagar el atrevimiento de haber votado un cambio político en la Xunta, contrariando así la voluntad electoral del Gobierno de España. Las insolencias tienen consecuencias, responde en clave subliminal el poder central.

En estos momentos en los que España debe afrontar las exigencias internacionales para refinanciar su desmedido endeudamiento, el Gobierno se instala en el electoralismo discriminatorio. Aplica el guante de seda al gobierno de Cataluña, afín y correligionario por encima de las discrepancias internas, para que sus exigencias independentistas y de soberanismo económico sean liberadas de las restricciones constitucionales. Mientras que a Galicia le impone el guante de acero para que devuelva en agobiantes cuotas los excesos de las concesiones otorgadas al Gobierno Bipartito por el gobierno amigo socialista. Los anteriores titulares de la Xunta gastaron más de lo que tenían; el Gobierno se lo adelantó con magnánima comprensión y ahora se le impone una devolución depredadora a la nueva Xunta y un mensaje con el peor de los talantes al impertinente pueblo gallego.

Es un nuevo episodio de la política de Cinturón Sanitario para Galicia, ya comentada en estas mismas paginas. Los gallegos nos hemos convertido en una comunidad sospechosa, amenazante, rebelde y arrogante. Todo por votar en conciencia, según la libre voluntad democrática, por desafiar al poder central con un voto de alternancia.

Se van a enterar, piensan las cabezas estratégicas del Madrid oficial. Solo verán las obras y amores de autoría gubernamental. Y en la austeridad forzosa una selección de las más renombradas y resultonas. Pero lo que sea ejercicio autonómico y propio del buen gobernar esta tierra, como la reorganización financiera, la consolidación de un tejido energético alternativo, el despliegue de un red social a la altura de as necesidades, los márgenes inversores para ensanchar una Galicia territorialmente única, las políticas de reestructuración y sostén agropecuario, las simbólicas medidas de sostenimiento para el salvamento marítimo y la prevención de catástrofes, la legislación de suelo o la mismísima solidaridad financiera entre las comunidades españolas, todo será sometido a supervisión altanera y obstruccionismo asimétrico.

Es la nueva cara de la España desigual, el lado oscuro del gobierno socialista. Se premia a las comunidades del mismo color político con la comprensión y se castiga con gélida dureza a las que navegan con la bandera de la oposición. Sigue una implacable hoja de ruta; alcanzar el objetivo de sobrepasar al PP, el dar la vuelta a los sondeos actuales. Para ello, las dos comunidades más pobladas y más proclives al voto socialista, Cataluña y Andalucía, son mimadas con ostentoso partidismo. Al tiempo que se carcomen, con medidas subterráneas, las bases de la oposición en Madrid y Valencia. Galicia, como quinta comunidad española, con un liderazgo opositor fuerte, equipo conjuntado y moral de futuro, ha emergido como una amenaza inesperada a la que hay que hay que contener antes que se desborde más allá de las confiadas previsiones y sea imposible de parar. Más peligrosa por asentada y segura de sí misma. Y con el agravante del creciente respaldo del electorado, que hasta constatan los sondeos oficiales.

La oposición bipartita interna en Galicia está en horas bajas. Postergados los líderes que le dieron el triunfo en el 2005, deambulan sin convicción, dividida y con liderazgos cuestionados. El ascoso y derribo lo ejercen básicamente desde fuera, desde el poder central. La típica situación perdedora que tiende a ser afrontada contra natura. Y que como todo conflicto gestionado de manera torpe e inútil ocasiona daños colaterales a la población inocente, a la Galicia que vota, trabaja y paga impuestos, que agravará sus desventajas comparativas para afrontar la crisis económica.

Las demoras, frenos y boicoteos centrales a la acción de la Xunta no servirán para la recuperación electoral del PSOE ni tampoco se desviarán sus pérdidas a un nacionalismo en horas bajas, declinante, desorientado y mal avenido. El gobierno central está en un callejón sin salida. No le vale ninguna opción negativa contra el gobierno gallego; tal política solo agravará su frágil posición. Perderá Galicia, pero también el PSOE, aquí y por derivación múltiple en Madrid. En una situación políticamente tan volátil y transparente como la actual solo caben las estrategias políticas óptimas y modernas, democráticas y leales. Virtud de los nuevos tiempos.

Hay que beneficiar a las poblaciones simplemente para no empeorar; aunque estén gobernadas por el adversario electoral. El arcaísmo caciquil o neofeudal ya no funciona en estos tiempos. Mucho menos en posiciones electorales de equilibrio potencial. Es obvio que siempre favorecerá al que está en el poder. Pero las reglas de juego actual solo dejan libre la vía de competir siendo mejores, —en capacidad, competencia, profesionalidad y servicio ciudadano— que los competidores. Las políticas de juego sucio, alcantarillas, manipulaciones fáciles y talonarios girados con endeudamiento, son cosa del pasado. No queda más opción que la gran política desarrollada por políticos capaces. Y hoy los mejores no pueden ser ya los menos malos.

Este tipo de fuste, en políticas y políticos, es condición necesaria para que Galicia compense sus carencias demográficas, su peso electoral mecánico, sus limitaciones económicas y su distanciamiento geográfico para evitar ser víctima de la nueva inercia de la España Desigual. Y plantearse respuestas excepcionales para afrontar sus propios retos internos. No es tarea fácil y la propia inercia ideológica del pasado, de un galleguismo elemental y concebido en clave de primera modernidad ante el viejo régimen, tampoco facilita el encontrar las líneas más creativas. Pero se perciben buenas vibraciones, otro pulso, una nueva determinación y voluntad de inventarnos como debemos ser. Como es necesario que seamos.

Toca resistir y argumentar, proponer y conjuntar, sumar buenas voluntades y aglutinar a tantos sectores sociales gallegos anhelantes de sumarse a lo que represente algo verdaderamente nuevo. Somos bastantes y sobradamente preparados, como nuestra propia juventud. Hay que mantener el pulso contra la intransigencia sin razón, contra el boicoteo sistemático, las pancartas de la nostalgia imaginaria y las maniobras orquestadas en las oscuridades. Somos un pueblo serio y competente que no reflejan los estereotipos del pasado ni los teorizados por la nomenclatura consagrada. Salgamos a todos los foros, digamos las verdades y expongamos nuestras razones. Las individuales y las colectivas. Es la estrategia óptica, la actitud ganadora. Hay que llegar hasta el final.

Ex secretario general del pp gallego con fraga
Un dirigente del PP redacta un manifiesto nacionalista en el Día de Galicia
Con motivo del Día de Galicia, el Instituto de Estudios Políticos y Sociales, dependiente de la Xunta "encomendó" al ex secretario general del PP, Xesús Palmou, la redacción de un manifiesto. El resultado asustaría a un nacionalista moderado y bien podría firmarlo un partido independentista.
r. vilas Libertad Digital 26 Julio 2010

El Instituto de Estudios Políticos y Sociales es una de esas múltiples fundaciones de utilidad desconocida que son financiadas, en gran parte, con el dinero de los contribuyentes. La Xunta de Galicia lo declaró "de interés gallego" en 1999, bajo gobierno de Fraga, y desde entonces financia esta institución bajo la fórmula del "protectorado". Está adscrito a la Consejería de Cultura.

Este domingo 25 de Galicia se celebró el día de Santiago Apostol, declarado Día de Galicia y fiesta de la autonomía y considerado "Día de la Patria" por los nacionalistas. Y, fiel a su tradición, el primero en promover la ideología nacionalista es el PP de Galicia, bien directamente desde los poderes públicos o indirectamente a través de estas fundaciones.

El citado instituto "encomendó" este año la redacción de un manifiesto con motivo de esta fiesta a Xesús Palmou, ex secretario general del PP gallego y ex consejero de justicia en la época de Fraga. Sigue vinculado al PP que le ha colocado en el Consejo de Cuentas de Galicia, es miembro de su Consejo de Gobierno. El manifiesto en cuestión es presentado como "25 de julio, Día nacional de Galicia" y su contenido nada que tiene que envidiar a las proclamas que lanzaban los dirigentes del BNG, acompañados por nacionalistas vascos y catalanes, este domingo al término de la manifestación que cada año convocan en esa fecha.

En él, este importante miembro del PP de Galicia hace apología de la imposición del gallego con los habituales argumentos de corte eco-etnicista del nacionalismo más recalcitrante. Después de citar a Castelao, sumo sacerdote del nacionalismo gallego, invita a "reflexionar" a los "responsables políticos sobre la necesidad de poner al día nuestro autogobierno, a la par del resto de Nacionalidades Históricas. De abordar, por fin, a reforma de nuestro Estatuto de Autonomía con espíritu de consenso y entendimiento, co objetivo de reforzar nuestras señales de identidad, nuestras competencias y nuestra presencia en los distintos ámbitos de decisión que nos afectan".

Y a continuación Xesús Palmou, a quien hay que reconocerle una coherencia extrema con las políticas que ha aplicado el PP en Galicia desde tiempos de Fraga, entra en el tema lingüístico:

La reflexión sobre la necesidad de afrontar entre todos el difícil momento económico que nos toca vivir, desde el entendimiento, el diálogo, la racionalidad del gasto y la solidaridad, como respuesta a los que, de forma interesada, pretenden utilizar esta crisis como elemento de descrédito para el Estado autonómico, nostálgicos seguramente de un centralismo afortunada y definitivamente superado. Sobre la necesidad de profundizar en las políticas de desarrollo sostenible, que garanticen la supervivencia e incluso potencien nuestro patrimonio arquitectónico, natural y paisajístico. La reflexión sobre la necesidad de dispensar una mayor protección y promoción de lo que, sin duda, es el fundamental faro de nuestra cultura y de nuestra identidad. Nuestra lengua. El gesto con que nos proyectamos en nuestra realidad y en nuestra historia; la garantía de nuestro futuro. No habrá Galicia sin gallego. No perdurará el amor a la tierra, el amor a Galicia sin el amor a nuestra lengua, sin el amor al gallego. Por eso, la defensa, de la promoción y el uso del gallego tiene que ser empeño de cada uno de nosotros. Y por eso los poderes públicos que nos representan y encarnan al pueblo gallego tienen que ser los garantes de la realidad, vitalidad y supervivencia de nuestra lengua, de nuestra cultura y de nuestra identidad.

Con esta convicción, con estos objetivos, debemos abordar pues este Día Nacional de Galicia, con alegría, con ilusión, con afán de superación y con ánimo de compartir y reforzar todo aquello que nos une y que nos otorga la condición de pueblo, anclado en la historia y con proyección de futuro.

Manifiesto íntegro (en gallego)

Llama la atención que Palmou, tan preocupado por "el amor a la lengua", maltrate al gallego de forma tan inmisericorde. En apenas unas líneas de manifiesto perpetra hasta ocho errores gramaticales:

* "Sustituise a escuridade", en vez de "substituíse á escuridade" (tres faltas
* en dos palabras)
* "Timos", en vez de "Temos" (errata tal vez, o ¿traición del subconsciente?)
* "Poñer o día", en vez de "poñer ó día" o "poñer ao día"
* "As nosas sinais", en vez de "os nosos sinais"
* "Enfrontar entre todos", en vez de "afrontar entre todos", ya que ambos verbos no significan lo mismo exactamente.
* "De todos nos", en vez de "de todos nós"

No menos llamativo es que un manifiesto de esta naturaleza etnicista y predemocrático sea promovido por un instituto que según su declaración de principios nació como "producto del ánimo de diversas personas que, aproximándose desde distintas sensibilidades, tienen en común el amor a los valores democráticos de una sociedad moderna y progresista".

 

A través de su Fundación, Santiago Rey Fernández-Latorre
La Voz de Galicia premia a un separatista próximo a Batasuna
Otorga 10000 euros a Méndez Ferrín en "reconocimiento a su fecunda trayectoria literaria y periodística”
Galicia4.com, Periodista Digital 26 Julio 2010

Fue perseguido por la Justicia y llegó a pasar tres meses en la cárcel por tenencia ilegal de armas.

La Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, constituida para dar continuidad a la línea editorial de La Voz de Galicia, no podía haber elegido mejor fecha para premiar a un separatista próximo a Batasuna: Xosé Luis Méndez Ferrín.

El jurado de esta 52. ª edición del premio estuvo compuesto por: Santiago Rey Fernández-Latorre, presidente de la fundación; Roberto Blanco Valdés, Sergio Cancelo Mallo, Luciano Vidán Martínez, vocales; José Francisco Sánchez Sánchez, vocal y director de la fundación; José María Arias Mosquera, José Arnau Sierra, Manuel Fernández de Sousa Faro, Manuel Jove Capellán, José Carlos Martínez Pérez y José Luis Méndez López, patronos de honor de la fundación; Xosé Luís Vilela Conde, director de Lana Voz de Galicia, y Manuel Areán Lalín, vicepresidente de la fundación, que actuó también como secretario.

Juntos decidieron galardonar al presidente de la Real Academia Gallega teniendo en cuenta "su larga y fecunda trayectoria literaria, que lo ha convertido en la figura fundamental de las letras gallegas del último medio siglo, no sólo por su faceta narrativa y poética, sino también por su vasta producción periodística y por sus trabajos de investigación y de crítica" y "su compromiso constante e irrenunciable con la lengua y la cultura gallegas, por las ha trabajado con osadía durante toda su vida"

Un reconocimiento a una trayectoria marcada también por una actividad política radical, que comenzó en 1964 con la creación de la Unión do Povo Galego, una de las corrientes del actual Bloque Nacionalista.

Participó también en la creación del Partido Gallego del Proletariado y de la organización independentista Galicia Ceibe-OLN, se presentó a las elecciones europeas en las listas de la coalición marxista e independentista Iniciativa Internacionalista, y es miembro destacado de Frente Popular Gallega, un partido que reclama una separación del Estado español y la constitución de una República Gallega.

Además, fue perseguido por la Justicia en varias ocasiones acusado de propaganda ilegal y rebelión militar, llegando a pasar tres meses en la cárcel por tenencia ilegal de armas.

Este es el tipo de personajes -separatistas y radicales- a los que premia la Voz de Galicia.

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