AGLI

Recortes de Prensa   Jueves 12 Agosto  2010

 

El riesgo se llama Zapatero
 Editorial  www.gaceta.es 12 Agosto 2010

Los políticos en decadencia se parecen a esas divas que, pasados los 50, pretenden que su palmito siga teniendo efectos devastadores.

Aunque hayan perdido todos sus atractivos y virtudes suele ocurrir que, como en las comedias de enredo, sean los últimos en saberlo. Rodríguez Zapatero es el líder indiscutible de este tipo de políticos tronados, pero todavía peligrosos.

El presidente ha perdido todas y cada una de las peculiares cualidades que le hicieron ganar las elecciones en el ya lejano año 2004, pero conserva una facundia incoercible y una portentosa facilidad para la fabulación, para imaginar que el mundo vaya a seguir siendo según a él le convenga.

Es posible que sus asesores no hayan sido suficientemente explícitos con él sobre el hecho de que cada vez que abre la boca empeora el panorama, pero debería darse cuenta de que su última ocurrencia sobre el recorte de los recortes en infraestructuras ha hecho subir un 9,5% el diferencial de los bonos españoles, un incremento que nos devuelve a la situación de la pasada crisis de mayo, que, al menos, tuvo la benéfica consecuencia, Obama mediante, de conseguir un Zapatero silente y contrito, aunque, a lo que se ve, por poco tiempo.

Ha bastado que Michelle Obama nos haya regalado una semanita marbellí para que el inquilino de La Moncloa se suelte el pelo y vuelva a hacer de las suyas con esa lengua tan rebelde a las convenciones habituales. No hay que extrañarse de la violenta reacción de los mercados financieros, porque aunque los españoles sepan cuál es exactamente el valor que hay que dar a las promesas y divagaciones de Zapatero, los operadores siguen creyendo que se trata del presidente del Gobierno español.

Todo hace pensar que el líder socialista conserva intacto ese caudal de optimismo insensato que le ha hecho legendario, esa capacidad para imaginarse viviendo en el país de las maravillas con sus conejos parlantes y sus sombreros voladores instalados en ministerios que tradicionalmente habían requerido alguna cualidad menos extraordinaria. ¡Qué gran presidente se ha perdido el reino de Jauja! Desgraciadamente, en el mundo real los delirios de grandeza de nuestro presidente no se consideran actos de mérito, sino síntomas graves de riesgo inmediato.

Una reflexión cuidadosa sobre la vida y las obras de nuestro presidente nos hace ver, sin embargo, que por detrás de ésa máscara de hombre un tanto delirante, se oculta un astuto calculista al que, en más de una ocasión, le han salido los números. Sin duda piensa en recuperarse, en alguna especie de milagro, laico, por supuesto.

Su contabilidad se reduce a la electoral y esa es la clave de tanto desatino aparente. Piensa que el número de crédulos es todavía suficiente como para seguir dándole al manubrio, y no se va a detener por una coma, o por una diferencia entre miles o millones, si está en juego lo esencial, el poder.

A este presidente contorsionista le ha salido un duro adversario con la contabilidad y los mercados, y, si no se contiene, pronto recibirá una nueva llamada, o algo peor, especialmente para nosotros. Pero también le crecen los enanos en el circo de su partido, porque empieza a no ser evidente que seguirle a ciegas sea sinónimo de triunfo, más bien lo contrario. Habrá que interpretar todos sus actos en esta doble clave, sin perder de vista que su mera continuidad implica un alto riesgo para el futuro de todos.

La negociación encubierta
EDITORIAL Libertad Digital 12 Agosto 2010

Las reiteradas advertencias que Mayor Oreja viene haciendo desde hace tiempo sobre la persistencia de una negociación encubierta entre el Gobierno de Zapatero y ETA han sido claramente reforzadas por las declaraciones que este miércoles ha hecho a Europa Press el mediador profesional y asesor del entorno proetarra Brian Currin. El abogado sudafricano considera que la política de acercamientos de presos etarras a cárceles del País Vasco "puede ser un factor importante que puede contribuir a ayudar a avanzar el proceso". Según Currin, "la situación está en un punto muy delicado, pero estoy confiado en que se están haciendo progresos. No puedo decir más al respecto".

La verdad es que no hace falta que Currin diga, por ahora, nada más al respecto, puesto que lo que nos ocupa en estos momentos es el reconocimiento de la existencia misma de un proceso de negociación que, con mediadores o sin mediadores internacionales, el Gobierno ha venido negando de manera sistemática.

Algunos podrían pensar que este abogado no es más que un negociador todavía en busca de una negociación, de un oportunista con afán de notoriedad. Pero lo cierto es que el Gobierno ha tenido mucho tiempo para aclararlo –y no lo ha hecho– desde que el pasado mes de marzo Currin impulsara, con el apoyo de buena parte de los mediadores-facilitadores de la primera fase del proceso de paz, la llamada Declaración de Bruselas. Esa apuesta por una segunda negociación fue apoyada, entre otros, por la Fundación Nelson Mandela; los premios Nobel de la Paz Frederik Willem de Klerk, Desmond Tutu, John Hume y Betty Williams; y antiguas personalidades políticas como Mary Robinson, Albert Reynolds o Jonathan Powell. Es evidente que todo ello no se habría podido llevar a cabo sin la condescendencia del Gobierno español, cuyo presidente, lejos de repudiarlo, afirmaba hace tan sólo unas semanas que "el proceso de paz fue un instrumento que aceleró las condiciones para ganar esa batalla y ver el final de la violencia, debilitando de una manera clara a ETA".

Por otra parte, si el acercamiento de los presos de ETA no está inmerso en un proceso de diálogo, ya sea directo o indirecto, con la propia banda, ¿por qué esa falta de transparencia? Si estos acercamientos de presos no forman parte de una estrategia de apaciguamiento por la vía de la concesión, ¿por qué ocultar a las víctimas el supuesto arrepentimiento de sus verdugos?

Téngase en cuenta además que las declaraciones del mediador sudafricano y la relajación de la política penitenciaria no son las únicas que avalan la existencia de una negociación encubierta. Ahí están las no muy lejanas declaraciones del propio dirigente del PSE, Jesús Eguiguren, en las que afirmaba que "después del verano" se verá que "Batasuna vive un nuevo ciclo en el que apuesta por las vías pacíficas exclusivamente". Pero si no mantiene contacto, ¿cómo lo sabe Eguiguren? ¿Por ciencia infusa?

Eso, por no hablar de dirigentes del PNV, como Urkullo y Eguibar, que desde hace tiempo, lejos de desmentir a Mayor Oreja en este punto, han mostrado su convicción de que los socialistas siguen buscando lo que llaman "vías de pacificación extramuros del parlamento". Claro que no hace falta salirse del parlamento. Basta recordar la declaración que se aprobó en el Congreso y en la que se apuesta por el "fin dialogado de la violencia". Lejos de derogarla, todo indica que el Gobierno de Zapatero sigue ejercitándola.

Clientelismo sin clientela
IGNACIO CAMACHO ABC 12 Agosto 2010

EL clientelismo es una estrategia política muy rentable siempre que existan fondos públicos para complacer a la clientela. El problema surge cuando faltan recursos con los que sostener un sistema que se basa en el reparto de ayudas, subvenciones y contratos; la gente se acostumbra a recibir y tiende a cabrearse si merman las dádivas y beneficios. Donde no hay harina todo es mohína. Al convertirse en un régimen clientelar, asentado durante el felipismo y sólidamente establecido en comunidades como Andalucía, Castilla-La Mancha o Extremadura, la socialdemocracia española ha vinculado su hegemonía a la disponibilidad presupuestaria, que la crisis ha cercenado de una manera descarnada tras dos años de alegre despilfarro zapaterista. El principal enemigo actual del clientelismo lo constituye un sujeto sin rostro al que se ha dado en llamar «los mercados»; inversores anónimos que sostienen la deuda pública y también son, a su manera, clientes del Estado. Clientes que quieren cobrar sus préstamos y exigen garantías financieras con crudeza y sin remilgos.

La vigilancia de los mercados ha levantado sobre el Gobierno una sombra implacable e incómoda. El nuevo avatar reformista de Zapatero les complace en tanto se muestre fiel al mandato explícito del ajuste, pero el presidente necesita hacer guiños a su parroquia política si quiere recoger algún rédito electoral. Los recortes forzosos le han dejado telarañas en la chequera y en las autonomías y ayuntamientos crece un clamor urgente y pesaroso de necesidades de gasto ante las elecciones de 2011. Como dicen algunos dirigentes del PSOE andaluz —un partido que ha construido una red clientelar de asombrosa urdimbre social—, «tenemos que darles cositas a los nuestros». El problema es que esas cositas cuestan un dinero que el Estado ya no puede obtener ni a crédito.

El martes, Zapatero amagó en Mallorca con un alivio de las restricciones inversoras de Fomento —«reprogramación» es el eufemismo de la simple cancelación de proyectos o de su dilación sine die— para darle aire a la demanda de gasto y los mercados reaccionaron con una crueldad fulminante y despiadada: aumentaron nueve puntos la prima de riesgo española y volvieron a incrementar el spread, el diferencial con el bono alemán cuya estabilidad tortura al presidente desde que se ha enterado de su existencia. Esta gente del dinero es muy quisquillosa y no toma vacaciones. Su respuesta rápida e inclemente sitúa al Ejecutivo socialista bajo la presión de una doble tenaza: de un lado los prestamistas internacionales y de otro los electores de tierra adentro. Entre ambas clientelas bascula el estrecho margen de decisión de un Gobierno cuyas opciones se reducen ya a elegir a quién defrauda. Si desengaña a los votantes perderá las elecciones; si enfada a los mercados arruinará al país y, al final, acabará perdiendo también el poder.

Cataluña, tierra de la prohibición
Alfons Quinta  www.gaceta.es 12 Agosto 2010

A un profesor norteamericano de Derecho Comparado, llamado a ocupar una importante función en la administración del presidente Jimmy Carter, le pidieron que expusiese sus conocimientos.

“Lo que sé –dijo– se puede resumir así: en Alemania todo está prohibido, excepto lo que está permitido. En Francia, todo está permitido, excepto lo que está prohibido. En la Unión Soviética (que entonces existía) todo está prohibido, incluso lo que está permitido. En Italia, todo está permitido, especialmente lo que está prohibido”. Cuando el profesor ocupó su función en el seno de la importante Comisión Federal de Comunicaciones nadie podía predecir que Cataluña crease una nueva categoría jurídica internacional.

La novedad catalana la acaba de resumir el semanario liberal The Economist. El antetítulo de la información es “Toreo en Cataluña”. El título, “La tierra de la prohibición”. El subtítulo, “Primero la burqa, ahora el toreo. ¿Qué prohibirá Cataluña a continuación?”. Respecto a ilegalizar las corridas en Cataluña, The Economist afirma que “Es un poco como si un Estado federado alemán prohibiese el wurst (embutido o salchicha) o una región francesa condenase sus chocantes boinas”.

Cosa, esta última, por cierto, que hizo en el nazismo en la ocupada Alsàcia. The Economist también recordaba que un diario barcelonés había calificado la prohibición de “venganza” por la decisión del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto catalán. El tono de la información es una mezcla de incredulidad y de sarcasmo. Cataluña no era descrita como una potente identidad que va camino de convertirse en Estado, sino como un territorio que no sabe hacia dónde va. Por ello, optaba por la ironía británica. De los cuatro países destacados por el profesor norteamericano, Cataluña puede aspirar a parecerse a la Unión Soviética. Es una comparación que no excitará a los inversores británicos, grandes lectores de The Economist, a preferir a Cataluña, respecto a otras comunidades.

No pasa nada en Melilla
HERMANN TERTSCH ABC 12 Agosto 2010

EL martes les informaba de la evidencia de que nuestro ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, estaba de vacaciones. Hoy les confirmo que el ministro sigue de vacaciones. Se supone que en Francia, país vecino. Si hubiera tenido más sentido de la oportunidad y la energía para resistir la fuerza de las costumbres, Moratinos estaría hoy en otro país vecino nuestro, Marruecos. Porque parece muy urgente aclarar una serie de cuestiones con el régimen del Rey Mohamed, decidido a demostrarnos una vez más la capacidad que tiene para fabricar conflictos con España y, ante todo, para acosar a la ciudad española de Melilla.

La escalada de la tensión es continua en los últimos días y las amenazas de bloqueo del comercio terrestre con Melilla se multiplican. La situación es lo suficientemente grave como para que ayer el Rey Juan Carlos considerara oportuno llamar a su amigo el Rey marroquí. Y lo que quizá sea más importante, que nuestro Jefe de Estado creyera necesario hacer público el hecho de la llamada. Hace muy bien el Rey en preocuparse y en utilizar esa conexión directa con el Monarca alauí, que solo él tiene. Quizás así España disponga al menos de alguna información sobre lo que pretende el régimen marroquí con esta nueva campaña contra intereses españoles.

Porque si la ciudadanía española —especialmente la melillense— espera algún tipo de ayuda o explicaciones de nuestro Gobierno, demuestra de nuevo una ingenuidad conmovedora. Porque este Gobierno, que anunció su renuncia al descanso estival para estar plenamente concentrado en los avatares de la crisis y sus efectos, está de vacaciones. Si no se lo creen, echen una ojeada a la agenda del Gobierno que publica La Moncloa y reproduce estos días ABC. El lunes la única actividad gubernamental fue la firma de un convenio municipal en Ibiza por parte de la ministra de Vivienda. El martes, la única cita oficial de todo el Gobierno registrada en la agenda fue el encuentro de Zapatero con el Rey. Un auténtico frenesí.

Preguntado Zapatero tras el encuentro con el Rey por la referida escalada de la tensión en la frontera marroquí de Melilla, el presidente nos comunicó que nos llevamos estupendamente con nuestro vecino. Es decir, no pasa nada. Otra vez prevalecen la ocultación, la mentira y el desprecio a los intereses españoles y la simulación grotesca de un idilio inexistente. Mientras el Gobierno marroquí, hiperactivo, coordina el hostigamiento a nuestra frontera, nuestro Gobierno dice apostar por «el diálogo y la información». Ya dirán lo mucho que sirve esa postura angelical, que en realidad no es nada y ninguna, cuando las organizaciones marroquíes, que no mueven un dedo sin permiso del régimen, colapsan el comercio de nuestros conciudadanos melillenses. Y vuelven a ensayar el asedio a la ciudad española. Porque no se trata de otra cosa.

UE
Crónica de un impuesto anunciado
Ignacio Moncada Libertad Digital 12 Agosto 2010

Si se coge un grupo de personas, se les nombra con un cargo que suene importante, se les da poder y se les otorga un presupuesto, las consecuencias son fáciles de predecir. Si, para colmo, esas personas son políticos profesionales, el desenlace pasa a ser una certeza. En primer lugar se procurarán una vida desahogada: altos salarios, complementos sociales, coches oficiales y tecnología puntera. A continuación marcarán su territorio de influencia, de forma que parezca que tienen importantes responsabilidades que atender. Comenzarán a gastarse todo el presupuesto en ocurrencias, en inyectar dinero a quien tenga suficiente influencia para seguir manteniéndolos en el poder. Y, al final, terminarán pidiendo más dinero.

Ésta es, grosso modo, la historia de la Unión Europea. La tendencia expansiva del poder político es la guía que ha ido colocando a cada uno de los 40.000 funcionarios y políticos que actualmente viven plácidamente instalados entre Bruselas, Estrasburgo y otras ciudades-ministerio. De todo el presupuesto de la Unión, el 10% se reparte entre salarios, chóferes, móviles de última generación y otras comodidades. La mitad del restante se gasta en subvencionar a las ineficientes empresas de agricultura y ganadería, fundamentalmente francesas, que tanto poder de movilización son capaces de desplegar, tanto para sostener como para dejar caer a los políticos de turno. El resto del presupuesto se destina a ocurrencias que rara vez no son contradictorias entre sí. Como bien sabemos, los políticos son capaces de subvencionar al mismo tiempo a las empresas de energías renovables, para así desincentivar el uso de fuentes contaminantes como el carbón, y al mismo tiempo subvencionar el carbón para que se siga consumiendo, y satisfacer así a la poderosa industria minera. Todo un ejemplo de cómo gastarse estúpidamente el dinero para, al final, no incentivar nada.

Ahora, la burocracia política europea vuelve a pasar por esa última fase que me recuerda a la casilla de salida del Monopoly: pide más dinero. Janusz Lewandowski, el comisario del Presupuesto de la Unión Europea –léase, quien gestiona el pastel– no pestañea al pedir autorización para recaudar directamente mediante una tasa a las transacciones financieras, al transporte aéreo o a las industrias que emitan CO2. Que igual le da, vamos. Que lo que quiere es la pasta. A la burocracia europea, con sus cerebros marchitos propios de políticos rechazados en sus países de origen, nada les importa dedicarse a recaudar dinero de empresas con problemas, o de los ciudadanos en paro, en medio de una terrible crisis. Pero lo más humillante para el contribuyente es que ni siquiera se dignan en decirnos para qué quieren el dinero. Y es que la respuesta sería hiriente: para seguir, como hasta ahora, derrochándolo.

Ignacio Moncada es ingeniero industrial por ICAI y trabaja en la gestión de proyectos energéticos internacionales.

España, nación de naciones
Jaime Ignacio del Burgo* El Confidencial 12 Agosto 2010

Cuando el socialismo quiere ser sectario, lo es a borbotones. Esta es la impresión que me produjo la lectura del artículo firmado al alimón (El País, 26/07/2010) por Carme Chacón y Felipe González en el que expresan su particular punto de vista sobre la situación creada por la sentencia del Tribunal Constitucional.

Desde que el presidente Zapatero accedió a la secretaría general del PSOE hace diez años se puso en marcha una estrategia dirigida a expulsar al Partido Popular de la vida democrática. El primer episodio lo constituyó la guerra de Iraq, primera gran prueba de fuerza contra el PP, que tuvo serias dificultades durante aquel tiempo para realizar su actividad política con normalidad. Los tres días que siguieron al 11-M fueron otra manifestación del sectarismo socialista, que tan pronto como se abrieron las urnas y se confirmó el triunfo socialista cesaron en su exigencia de conocer la verdad.

Podría pensarse que con la recuperación del poder en 2004 los socialistas se darían por satisfechos. Pero no ha sido así pues Zapatero no se ha apartado un ápice de su estrategia de descalificación. Todo sirve con tal de presentar al PP como una formación de “derecha extrema”, heredera del franquismo, nostálgica del nacional catolicismo, “antipatriota” cuando denuncia la gravísima situación económica de España e involucionista al propugnar una idea de España que niega su diversidad y añora la vuelta al centralismo.

En el colmo del sectarismo, Chacón y González vienen a acusar al PP de fomentar el “griterío anticatalanista”, “atizar el enfrentamiento” y utilizar la Constitución como ariete contra todo aquel que comparte una visión “progresista” de la vida social y de la realidad española. A su juicio, el proceso autonómico ha tenido que avanzar venciendo la doble “resistencia” de “separatistas” y “centralistas”, entre los que se incluye al PP.

Los autores del artículo rechazan el separatismo disgregador pero establecen una equidistancia entre el catalanismo exacerbado y el Partido Popular. A este último le acusan de perturbar la convivencia democrática al haber provocado la intervención del Tribunal Constitucional con su recurso contra el Estatuto de Cataluña, desconociendo así la voluntad de la ciudadanía catalana.

El Tribunal Constitucional no se libra de la acerada crítica de la ministra de Defensa y del expresidente del Gobierno. Reconocen, eso sí, que ha declarado la adecuación a la Constitución de la inmensa mayoría del articulado del Estatuto. Pero denuncian al Tribunal por el despropósito que supone haber definido a la ciudadanía catalana como “un subgénero de la ciudadanía española”, expresión que por cierto no utiliza en la sentencia, que se limita a constatar que “la ciudadanía catalana no es sino una especie del género ‘ciudadanía española’ a la que no puede ontológicamente contradecir”.

Postura inequívocamente constitucional
Pues bien, esta forma de discurrir de los dos ilustres articulistas es claramente contraria a la Constitución y al Estado de Derecho. Los constituyentes llegaron a la convicción de que la creación de un Tribunal Constitucional era la mejor forma de garantizar que las leyes dictadas por el poder legislativo se adecuaran a la Constitución, como norma suprema del Estado. En consecuencia, el recurso del Partido Popular contra determinados preceptos del Estatuto catalán no es otra cosa que el ejercicio de un derecho plenamente democrático. Que su actuación no era temeraria lo prueba el hecho de que el Tribunal haya sentenciado que doce artículos tienen tacha de inconstitucionalidad, uno de ellos en su totalidad (el relativo al poder judicial catalán) y los restantes en alguno de sus incisos. Ha declarado además que otros veintisiete artículos son constitucionales siempre que su aplicación se realice conforme a los criterios interpretativos contenidos en los correspondientes fundamentos jurídicos. Por otra parte, si se lee con atención la sentencia se llega a la conclusión de que el Tribunal considera que muchos de los preceptos declarados constitucionales no excluyen el ejercicio por el Estado de las competencias que la Constitución le reserva en su artículo 149.

Acusar al Partido Popular de involucionista desde el punto de vista autonómico carece de fundamento alguno. El PP es un partido constitucionalista y, por tanto, asume el Estado autonómico en su integridad. Defender que el Estado no abdique de aquellas competencias cuya finalidad es garantizar la igualdad básica de los españoles ante la ley y el ejercicio en toda España de los derechos y libertades así como el ejercicio de aquellas funciones imprescindibles para asegurar el cumplimiento de los grandes objetivos nacionales en materia económica y social, es una postura inequívocamente constitucional.

"Nación de naciones"
Al final de su artículo, Chacón y González se adhieren con gran entusiasmo a la concepción de España como “nación de naciones”. Es verdad que en los debates constituyentes hubo voces que abogaron por esta definición de España. Pero el artículo 2º de la Constitución, elemento esencial del pacto constitucional, no refrendó tal concepción al proclamar que el fundamento de la misma es, ni más ni menos, que la unidad indisoluble de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles y, a renglón seguido, reconocer el derecho a la autonomía de las “nacionalidades y regiones” que integran España y la solidaridad entre todas ellas. Sin olvidar que el artículo 1º declara, sin lugar a dudas, que la soberanía reside en el pueblo español, del que emanan todos los poderes del Estado.

Mas en la hipótesis de que hubiera sido así y España fuera una nación de naciones, lo cierto es que los actuales dirigentes socialistas y nacionalistas catalanes no aceptan semejante definición. La prueba es que no se recatan, comenzando por el presidente Montilla, en referirse a Cataluña y España como si se tratara de dos realidades nacionales diferentes. Y esto les lleva a proclamar que la única nación que reconocen es la catalana, a la que consideran, de forma unilateral, vinculada -al menos por ahora- en un mero Estado plurinacional al que pretenden reducir a una especie de cooperativa de servicios comunes (como la defensa, el servicio exterior y alguna que otra cosa más), entre otras razones porque la independencia tendría como primera consecuencia la salida de Cataluña de la Unión Europea. Por otra parte, la transformación de España en un Estado plurinacional no puede hacerse a través de un Estatuto, sino mediante la reforma de la Constitución que exige dar la palabra al pueblo español en su conjunto, del que forma parte el pueblo catalán.

Ni siquiera el presidente Zapatero parece compartir la idea de España como nación, concepto -según él- discutido y discutible. Desde que está en el poder la expresión “Gobierno de la nación” ha desaparecido de los textos legales para ser sustituida por la de “Gobierno de España” o “Gobierno del Estado”, hasta el punto de haber rebautizado numerosos organismos nacionales para calificarlos de “estatales”. Ahí está, por poner algún ejemplo, la conversión del Instituto Nacional de Meteorología en una Agencia Estatal de Meteorología o la transformación de la Alta Velocidad Española en el Tren de Alta Velocidad). Qué lejos quedan las palabras de Jordi Pujol cuando, en 1981, afirmaba “la integración clara de esta realidad (catalana) en el conjunto de España”. O cuando reclamaba en el Congreso, en 1978, que el nuevo Estado constitucional fuera “equilibrado” y “fuerte”. Pero así son las cosas.

* Jaime Ignacio del Burgo fue senador constituyente y diputado

Occidente
La democracia resistente
GEES Libertad Digital 12 Agosto 2010

Castro, Fidel, ha dicho que Obama no debe atacar Irán y que a los filtradores de documentos secretos sobre Afganistán hay que hacerles una estatua. Lo bueno es que ya sabemos lo que hay que pensar sobre los asuntos del mundo. Lo contrario.

Occidente tiene hoy dos problemas esenciales. El islamismo y la crisis financiera, que se sobrepone a la económica que la precede, y que cuestiona la viabilidad del estado del bienestar.

Respecto a ambos, la primera potencia –el pueblo americano– ya ha dictado sentencia, aunque no la haya ejecutado: el índice de desaprobación de Obama supera el cincuenta por ciento.

¿Qué significa esto? Que con los lamentables datos de empleo del mes de julio se da por hecho que las reformas obamitas –financiación sanitaria pública, plan de estímulo-gasto de tipo keynesiano, con inmensa deuda subsiguiente, y reforma de Wall Street– son intervencionismo de la peor especie que impide desplegar las alas del sector privado americano, fundado en la libertad de los intercambios. Su fracaso rotundo hará algo más que llevar a unos cuantos políticos republicanos a Washington cuando se renueve el Congreso en noviembre. Obama y los demócratas al uso han perdido la batalla de las ideas contra el Tea Party, que está haciendo resurgir el genuino espíritu americano, el que hizo de Estados Unidos esa gran nación. Si a esto se añade lo mucho que los actuales dirigentes han presumido de elitismo, la tendencia que va desde la "Cabaña del Tío Tom" a los dichos de William Buckley Jr., se confirma: los norteamericanos prefieren ser gobernados por los doscientos primeros nombres del listín telefónico que por los claustros de Harvard y Yale juntos. La democracia se basa en la soberanía popular, o sea, del pueblo, y no en las cogitaciones de unos iluminados que no han vivido en el mundo real del paro, los empleos aburridos y mal pagados y los crecientes gastos sanitarios e impositivos.

En cuanto al islamismo, la marcha insuficientemente exitosa de sus dos batallas clave, Irak y Afganistán, ha vuelto a hacer sonar las cornetas de la retirada desde el progresismo rancio que ha vendido los Wikileaks hasta en la sopa hasta el paleoconservadurismo disfrazado de realismo que hoy resucita a Zbigniew Brzezinski, que vio impotente, estando en el mando como asesor de Carter, cómo se consagraba la revolución islámica de Irán. Que, por cierto, aunque sufre las sanciones aprobadas por europeos y americanos sigue empeñado en su carrera nuclear. Pues bien, corríjannos si nos equivocamos, pero la última vez que miramos, Obama no hizo sino cumplir el acuerdo al que llegó Bush con las autoridades democráticas de Irak en 2008 de comienzo de retirada, y nombrar al general Petraeus –héroe del cambio en Irak– para repetir la hazaña en los valles del Hindu Kush. Es más, al nombrarlo a finales de junio, como quien dice ayer (¿alguien le va a dar algo de tiempo antes de abalanzarse a las salidas entre comentarios histéricos?), le encomendó el estudio de la situación que se ha solicitado para diciembre. Además, Obama declaró: "...los americanos no flaquean ante (...) las dificultades. Persistimos y perseveramos. No toleraremos un refugio a los terroristas que quieren destruir la seguridad de Afganistán desde dentro y lanzar ataques contra inocentes (...) en nuestro país y alrededor del mundo".

Así que no tan deprisa con los ánimos de desbandada, a menos que el que los grite lo que busque sea un cumplido de Fidel Castro.

En definitiva: se está generando una marea anti-estatista y anti-deuda entre los americanos de a pie, y no está nada claro que esta guerra que sucedió a la Fría la vayan a dar los americanos por perdida. Occidente, que a pesar de tanto anti-americanismo de boquilla sigue tan a pies juntillas la tendencia americana que Europa está casi tan endeudada como el presupuesto de Obama, seguirá el liderazgo del otro lado del Atlántico. El error está en pensar que viene de su presidente. No. El liderazgo lo ejercen las familias, las comunidades, las iglesias, y los hombres libres. Se llama democracia liberal y está aquí para quedarse. Y, a pesar de Fidel, para extenderse a Cuba algún día.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Izquierda y franquismo
La rebelión de las mascotas
Alberto Gómez Corona Libertad Digital 12 Agosto 2010

Nunca una tragicomedia televisiva me ha hecho reír y llorar tanto como el otro día. En un par de horas, vi desfilar en la televisión el enésimo entierro del sentido común, un catálogo de consecuencias y su restitución cómica, grotesca, vergonzante. Zapeando un par de canales progres, primero vi un programa de "noticias" antifranquistas cuestionando la autoridad. Luego, noticias de ataques terroristas islamistas, después grupos de adolescentes que siembran el terrorpor las piscinas. A continuación, utilizando métodos autoritarios, vi a un señor que se dedica a enderezar niños conflictivos que tienen a sus padres contra las cuerdas y, de corrido, a un entrenador de mascotas salvajes que tienen a sus dueños esclavizados.

Una cultura se renueva a si misma mediante la recitación y representación simbólica de la historia sagrada de su fundación. Un principio que se aplica tanto a las sociedades míticas primitivas como a nuestra sociedad moderna, progresista y "científica". La España de la post-transición se fundamenta en la convicción, compartida, de la culpabilidad del franquismo y en general de la derecha. Todo lo demás fluye de esto. La sociedad progresista requiere para su continua vitalidad el periódico ensayo y recuerdo del franquismo, que convierte en representación del mal a toda nuestra historia y a los españoles no-izquierdistas que la representan, y como representación del bien este régimen y los izquierdistas de todos los partidos.

Este rechazo radical del pasado no es una peculiaridad española. No es por la dictadura. Ni siquiera es una peculiaridad europea. De hecho el párrafo anterior lo he parafraseado de una página web norteamericana, cambiando EEUU por España y "racismo" por "franquismo". Hubiera sido idéntico utilizando el colonialismo y cualquier otro país europeo. Si no existiera la excusa de la dictadura posterior al golpe socialista, entonces la izquierda en España esgrimiría nuestro pasado colonial. La sociedad, antes de la caída del Muro, estaba tan permeada por la propaganda de izquierdas y sus instituciones tan dominadas por ésta que, aun derrotada ideológicamente, la izquierda sobrevive de la reverberación de esa propaganda, sin necesidad de una gran teoría que la sostenga. En realidad la ideología sobra cuando se tiene la religión y los ritos.

Los que han soportado la parte final de los telediarios de la primera, con su sección fija dedicada a la maldad del franquismo y en general de la derecha, saben que estamos hablando de actos de afirmación religiosa mucho más vivos que la programación de los domingos por la mañana. De esa demonización sacralizada del pasado se puede extraer una filosofía de vida completa. Por ejemplo, si históricamente se valoraban la autoridad, el valor, la lealtad y la educación, se concluye por un silogismo implacable que todas esas cosas son malas o despreciables. No es extraño que los terroristas vayan ganando la guerra y hasta las mascotas manden a sus anchas por las casas.

Alberto Gómez Corona es físico y creador de varios blogs sobre evolucionismo, como La nueva Ilustración evolucionista, Psicología evolucionista y Darwinismo Conservador.

crisis con marruecos
Melilla lamenta la falta de «contundencia» del Gobierno español ante unos incidentes «magnificados»
AGENCIAS | MADRID El Confidencial 12 Agosto 2010

El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha acusado al Gobierno de Marruecos de "magnificar" los incidentes ocurridos en la frontera con España buscando otros "intereses" y además ha lamentado la "falta de contundencia" para responder que a su juicio ha demostrado el Ejecutivo español. "Los incidentes son bajísimos, pero se han magnificado", ha denunciado Imbroda apuntando directamente al Gobierno marroquí en declaraciones a la Cadena Ser, a la vez que ha reconocido que espera que la tensión disminuya después de que el Rey Don Juan Carlos llamara al monarca alauí, Mohamed VI.

Según ha explicado, el origen de estas tensiones es obra de un grupo de alrededor de 20 ciudadanos marroquíes que "provocan" a la Policía española y la Guardia Civil en la frontera. Pero lo más grave, según ha criticado, es que las fuerzas de seguridad del país alauí les "permiten hacer estos desmanes", por los que cortan el tráfico en la frontera o boicotean los productos españoles.

En este contexto, el presidente de Melilla ha defendido la "ejemplar" actuación de las fuerzas de seguridad españolas y ha minimizado la importancia de los incidentes. "Lo demás es meterle una gran megafonía a esto -ha insistido-. Y presentarlo como un problema entre estados, cosa que no ha sido así".

Además, ha advertido de que el Gobierno español podría haber protestado ante las autoridades marroquíes también en numerosas ocasiones y no lo ha hecho, y ha puesto como ejemplo una "agresión" que sufrieron los representantes de las fuerzas de seguridad de Melilla cuando cruzaron al país vecino para una reunión de trabajo. "Esto se está magnificando porque conviene a unos intereses que no entiendo yo ahora, esta espiral que no conduce a nada", ha reconocido.
Para Imbroda, al Gobierno español le ha faltado "contundencia" para responder a los incidentes que se estaban provocando en la frontera y pedir a Marruecos "cortar" con las provocaciones.

El Sindicato Unificado de Policía arremete de nuevo contra los beneficios penitenciarios a etarras
En opinión de su portavo, "lo que van a hacer los terroristas cuando los detengan es decir, lo siento,pedir perdón y decir que ya no están en ETA" para conseguirlos sin sentirlo
EUROPA PRESS | MADRID El Correo 12 Agosto 2010

El portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José María Benito, ha denunciado que los beneficios penitenciarios concedidos a presos de la banda terrorista ETA cuando se muestran arrepentidos llevará a que "al final, si todo sale gratis y todo consiste en pasarse unos pocos años en la cárcel después de unos cuantos asesinatos", todos sigan ese ejemplo. Según este responsable, "lo que van a hacer los terroristas cuando los detengan es decir, lo siento, yo no quería hacerlo, pido perdón y ya no estoy en ETA".

Benito se ha expresado así en declaraciones a Onda Cero y ha recalcado que la postura de su sindicato es que "no se debe dar beneficios penitenciarios a ningún preso etarra, deben cumplir la sanciones y penas que tienen impuestas" porque se está hablando, "sobre todo los nombres que han surgido en las últimas semanas, de gente con 20 ó 30 asesinatos a sus espaldas". "No les hemos oído en ningún medio de comunicación ese arrepentimiento que muchas veces han mostrado, las víctimas y asociaciones de víctimas han dicho que a ellos nadie les ha pedido perdón ni les ha mostrado arrepentimiento, así que no sabemos qué tipo de arrepentimiento están teniendo para que ahora estén obteniendo esos beneficios que, a nuestro juicio, supone una política errónea en la lucha antiterrorista", ha remachado.

En cuanto a las agresiones a mujeres policía en la frontera con Melilla, ha esperado que "el problema no se solucione quitando a las mujeres policía de la frontera porque sería un error. La sociedad musulmana no admite que cuando los ciudadanos magrebíes cruzan una frontera haya una mujer policía que les exija cierta documentación o revise sus pertenencias". "Este es el origen principal del problema que se ha generado: las agresiones a estas mujeres por hacer su trabajo. La solución no es retirar a las mujeres de ahí, sino hacerles ver que deben tratar a las mujeres policía como tratan a los policías hombres", ha recalcado.

Más memoria histórica: el PSOE y su experiencia en el trato con terroristas
Juan Bosco Martín Algarra  www.gaceta.es 12 Agosto 2010

Les prometo que me voy a portar bien unos días y no voy a dar más la chapa con nuevos videos de la memoria histórica. El de hoy es el último, en serio. Al menos, insisto, por unos días. Me van a disculpar, pero es que esto de youtube me está flipando durante estas cálidas noches vacacionales que aprovecho para alimentar el blog, amén de mi curiosidad. Resulta que mientras hurgo entre los videos y testimonios de la Guerra Civil, me he encontrado con un breve y elocuente discurso, de apenas 3 minutos, pronunciado por el anarquista Joan García Oliver en el primer aniversario de la muerte de ese legendario combatiente de métodos batasunos llamado Buenaventura Durruti. Es decir, a finales de 1937.

Rememora García Oliver algunas escenas de sus inicios como luchador social y los padecimientos que conllevaron, él y los suyos, hasta el advenimiento de la “gloriosa” república, que como todos sabemos gracias a la LOGSE y a Zapatero constituyó el periodo más sublime de la historia de España en cuanto a libertades y respeto de los derechos humanos se refiere. Basta con preguntarle a los cristianos de la época para corroborarlo.

El video no tiene desperdicio. Lo más alucinante, sin duda, se observa cuando el orador proclama con orgullo que formó parte de un grupo terrorista: “los mejores terroristas de la clase trabajadora”, para más señas. O cuando califica a los integrantes de este grupo al que pertenecía como “los reyes de la pistola obrera de Barcelona”. De este modo, cuenta Oliver, vencieron a una especie de escuadrones de la muerte que había creado la patronal catalana y los movimientos políticos anexos. Supongo que si viviera en nuestros tiempos se refiriría a CiU, ¿no? O sea, que si no entiendo mal, vencieron a los terroristas practicando un terrorismo más eficaz -léase criminal- que el del adversario. “Golpeamos más fuerte, más a la cabeza”, se jacta, el muy bestia. Y tan a la cabeza... por ejemplo, cuando dos de sus compañeros se cargaron al cardenal arzobispo de Zaragoza Juan Soldevila y Romero.

Pues bien: a este fulano fichó el PSOE cuando recibió el encargo de formar gobierno. Ahora empiezo yo a explicarme de dónde viene la actitud de Eguiguren. Bueno, bueno, pues les dejo con el video de marras. Son tres minutitos, nada más.

Mola, ¿verdad? Digamos que el gachó deja las alocuciones de Queipo de Llano a la altura del betún.

Bueno, a lo que íbamos. Decíamos arriba que este individuo de verbo florido, García Oliver, llegó a fungir durante la guerra civil como ministro de Justicia bajo el gobieno del pacífico Francisco Largo Caballero. Como lo oyen: de Justicia. Aquello fue como fichar a Cristina Almeida para ser relaciones públicas de Corporación Dermoestética... pero tampoco nos extraña... conociendo el devenir de la II República Española. Claro, así también se explica uno que durante el tiempo que Oliver ocupó el despacho ministerial fueran asesinados más cristianos, por el hecho de serlo, que en tiempos del emperador Diocleciano. No me pregunten cómo hizo un anarquista para adecuar sus principios al ejercicio del poder, porque mis noches no dan para tanto, pero conste que no se trató del único caso. A Federica Montseny le pasó lo mismo. Muy ácrata y muy ministra, la señora.

Con todo, al líder del PSOE y jefe de gobierno Largo Caballero le vino de perlas la presencia de García Oliver, pues éste intentó de apaciguar los ánimos entre anarquistas y comunistas, que decidieron sacarse los ojos mutuamente en Barcelona a principios de mayo del 37.

Por mucha memoria histórica, mucha condena del franquismo, mucha prohibición de los símbolos y mucha monserga que se invente ZP, bastan videos como éste para imaginarse qué tipo de república podía ser aquella que encargaba la cartera de Justicia a un pájaro como Joan García Oliver.

El español cuenta con su propia ruta: 'El Camino de la Lengua Castellana'
San Millán de la Cogolla, Santo Domingo de Silos, Valladolid, Salamanca, Ávila...son algunos de los lugares de la ruta
 www.lavozlibre.es 12 Agosto 2010

Madrid.- La lengua castellana es una realidad tan impresionante que abarca tantos ámbitos que incluso se atreve a tener su propia ruta. Eso es lo que ha organizado la Fundación Camino de la Lengua Castellana, que ha organizado un catálogo con una oferta turística consistente en varias rutas, que busca descubrir la cuna, los silencios y los trazos más agitados del castellano y que ha sido publicada por el diario ‘Público’.

El catálogo con las diferentes ofertas de las rutas ya ha salido a la luz, y puede ser consultado por ciudadanos de todo el mundo, ya que tiene versiones tanto en español como en inglés. Con ello se logra una mayor trascendencia internacional de las rutas. Han sido editados 3.000 ejemplares que además pueden ser consultados por Internet.

Algunos de los principales puntos de la geografía española por los que transcurre la zona son San Millán de la Cogolla (La Rioja), Santo Domingo de Silos (Burgos), Valladolid, Salamanca, Ávila y Alcalá de Henares (Madrid). Por estas zonas transcurren los diez paquetes turísticos diferentes, que han sido elegidos entre los 25 que han presentado diferentes especialistas en turismo cultural.

Son muchas las personas de todas las edades las que se interesan por atravesar los parajes y sienten curiosidad por esta ruta, aunque el perfil medio suele ser el de una persona entre 35 y 60 años, bien posicionada socialmente, clase media-alta.

Los transeúntes del Camino de la Lengua Castellana tienen a su disposición elegir la ruta que mejor de adapte a sus necesidades. Así disponen de un amplio abanico de posibilidades que va desde convivir con diferentes familias o contar con espectáculos teatralizados que van presentando los lugares.

Dentro de la oferta también se encuentran las conocidas como escapadas: "La Rioja, cuna de la lengua castellana", "La ruta del buen conde Fernán González", "Las huellas de los Reyes Católicos en Valladolid", "Salamanca y Alba de Tormes: esplendor literario", "Literatura mística en Ávila" y "Cervantes, genio de Alcalá de Henares". Son itinerarios completos por los seis hitos del camino.

También hay otros más específicos como "El vino en el Camino", "El Camino de la Lengua Castellana: arte, cultura, vino y gastronomía", "Viaje gourmet al Camino de la Lengua Castellana", "El Camino de la Lengua Castellana: golf, vino y spas", "El Camino de la Lengua Castellana en Paradores" y "Congresos" en cualquiera de los hitos del Camino.     www.caminodelalengua.com

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La cabeza cortada del catalán
POR XAVIER PERICAY ABC 12 Agosto 2010


Si mal no recuerdo, fue Dietrich Schwanitz quien definió el marxismo y sus epígonos de Mayo del 68 como una escuela del desenmascaramiento, cuyo principal objetivo era ir identificando, aquí y allá y sin pararse en barras, toda clase de sospechosos. Sospechosos de las mayores villanías, claro está, y muy en particular de la consistente en no comulgar con las ruedas de molino que el propio marxismo hacía girar. Yo no sé si el marxismo y demás sucedáneos fueron también otra cosa aparte de una escuela del desenmascaramiento, pero de lo que estoy seguro es de que esa escuela existió. Y no sólo eso: a juzgar por algunas de las reacciones habidas tras el anuncio de la sentencia del Constitucional que ha puesto fuera de la ley 14 artículos del Estatuto de Autonomía de Cataluña y fijado la recta interpretación de otros 27, sigue gozando hoy en día de excelente salud.

Dejo de lado, entre esas reacciones, las procedentes del campo de la política, tan previsibles. No, lo que aquí me interesa subrayar es la opinión vertida por determinados columnistas, nacionalistas de carrera y quién sabe si también de corazón, los cuales, pese a mostrar su disgusto por el sentido de la sentencia, se felicitaban a un tiempo por la indiscutible derrota de quienes aspiraban, según ellos, a que el fallo les sirviera «la cabeza en bandeja del catalán» negando a dicho idioma «su condición de lengua vehicular en la enseñanza». Una aspiración, la anterior, que esos opinadores no reputaban en modo alguno sobrevenida, sino producto de un verdadero plan: «Aprovechar la sentencia (…) para pegarle un buen hachazo a la lengua catalana, sujeto central de la personalidad nacional de Cataluña». Y como todo plan tiene siempre una urdimbre, y toda urdimbre, por fuerza, un comienzo y un final, el estadio inicial de esa conspiración contra el catalán habría sido, al parecer, el «Manifiesto por una lengua común» que un selecto grupo de intelectuales españoles —y, en algunos casos, también catalanes— promovieron en junio de 2008 y que obtuvo, al poco de hacerse público, la adhesión de miles de conciudadanos.

Por supuesto, todo el mundo es muy libre de ver las cosas según le plazca, le convenga o le alcancen sus entendederas. Y si a algunos esas entendederas no les permiten vislumbrar más que oscuros contubernios allí donde el común de los mortales observa tan solo el hecho desnudo, qué se le va a hacer. Ahora bien, con contubernios o sin ellos, no hay duda que la satisfacción de quienes tanto se felicitan por el fracaso ajeno —ya sea éste real o imaginario— posee un fundamento. Si bien es cierto que, en su sentencia, el Tribunal Constitucional ha cortado alguna que otra cabeza estatutaria, también lo es que, entre esas cabezas, no estaba la de la lengua catalana. Ni siquiera la supresión del inciso «y preferente» con que el Estatuto, en su artículo 6, reforzaba la condición del catalán como «lengua de uso normal (…) de las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos de Cataluña» puede considerarse, en puridad, una amputación efectiva. Lo sería, sin discusión ninguna, si este «uso normal» a que alude la ley catalana afectara también al otro idioma oficial. Pero el Estatuto nada dice al respecto. Y aunque tampoco diga lo contrario y hasta recuerde, en otro apartado del mismo artículo, que «no puede haber discriminación por el uso de una u otra lengua», la normalidad, en Cataluña, es propia de una sola lengua, la que el mismo Estatuto sigue calificando como «propia» y la que la costumbre, después de tres décadas de autonomía, ha fijado ya —con el inestimable concurso de la clase política— como la única institucional. De ahí que el inciso en cuestión, más que un factor de desequilibrio, constituyera, en el fondo, un simple remache de un desequilibrio de base muy anterior y, en consecuencia, plenamente consolidado a estas alturas.

Por lo demás, de la lectura de la sentencia y, en concreto, de aquellas partes que tratan de aspectos relacionados con el uso de las lenguas se deduce que los fundamentos jurídicos que hacen al caso y que el propio fallo ha fortalecido con prolijas interpretaciones van a convertir en un imposible cualquier intento futuro de modificación de la legislación vigente —en el sentido, se entiende, de preservar los derechos lingüísticos de todos y cada uno de los ciudadanos—. En otras palabras: el problema de la lengua catalana va a seguir siendo, para España y para la convivencia entre los españoles, un problema. Y no digamos ya para la convivencia entre catalanes. Casi todos los recursos presentados hasta la fecha contra las distintas disposiciones legales tomadas en esta materia por la Generalitat se han saldado con un fracaso. Tanto el Constitucional, como el Supremo, como el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña han validado, en general, las políticas lingüística y educativa de los sucesivos gobiernos catalanes y, si alguna vez han obrado de otro modo, ha sido siempre con una notable ambigüedad, de la que se ha aprovechado, sobra decirlo, la instancia demandada —que es, al cabo, la que ejerce el poder—. Así ha sucedido, por ejemplo, con la famosa casilla que determinadas entidades cívicas llevan años reclamando en los impresos escolares de matriculación a fin de que los padres puedan elegir la lengua en que desean educar a sus hijos y que la Generalitat, a pesar de las sentencias y echando mano de cuantas artimañas cabe imaginar, se ha negado sistemáticamente a incluir.

Con todo, se confundiría quien atribuyera la situación presente a los efectos de una legislación contra la que nada han valido las objeciones más diversas, desde las del Defensor del Pueblo hasta las de la más modesta asociación ciudadana. En el asunto que aquí nos ocupa, la legislación ha venido siempre después. Quiero decir que ha venido siempre a legalizar las tropelías que los responsables lingüísticos y educativos —y, en suma, políticos— habían cometido previamente con total impunidad. Por ceñirnos a un solo caso, la propia inmersión lingüística llevaba años aplicándose cuando fue bendecida por decreto. En este sentido, pues, la sentencia del Constitucional constituye el último peldaño de ese proceso de blanqueo, en la medida en que da por buena —eso sí, con no pocos reparos y un sinfín de precisiones— la formulación en una ley orgánica de unas prácticas políticas que atentan contra los derechos lingüísticos más elementales y, en definitiva, contra la libertad y la igualdad.

Así las cosas, no parece que en el futuro esa tendencia vaya a cambiar. A no ser, claro, que el Gobierno del Estado actúe a imagen y semejanza del de la Generalitat y opte, a su vez, por una política de hechos consumados. Por ejemplo, usando de la alta inspección educativa para comprobar si el decreto de enseñanzas mínimas, en lo que respecta al aprendizaje de la lengua castellana, se aplica en el conjunto de Cataluña. Y si la comprobación da como resultado que no se aplica, conminando al Ejecutivo regional a que lo haga. Y si, aun así, sigue sin aplicarse, promoviendo la creación en Cataluña de una línea de centros estatales donde la ley sí se cumpla. Les aseguro que habría cola para matricularse.

violencia callejera en zarautz
La kale borroka reaparece en las fiestas de Zarautz
Dos ertzainas sufren quemaduras leves al intentar sofocar la quema de 24 contenedores en un ataque «planificado»
JOSÉ MARI REVIRIEGO | BILBAO. El Correo 12 Agosto 2010

ÚLTIMOS INCIDENTES
Ondarroa, 7 de agosto de 2010. Tres contenedores quemados.
Lekeitio, 8 de septiembre de 2009. Ataque a la subcomisaría de la Ertzaintza, destrozos en sucursales bancarias y veinte contenedores incendiados. En este episodio de kale borroka participaron más de 200 radicales.
Bilbao, 21 de agosto de 2009. Encapuchados calcinan un 'Bilbobus' y cinco coches en el barrio de Rekalde.
Bilbao, 10 de febrero de 2008. Alborotadores siembran la ciudad de altercados al frustrar la Ertzaintza una marcha de ANV.
San Sebastián, 12 de octubre de 2007. Grupos de encapuchados toman la ciudad, incendian barricadas y atacan oficinas bancarias para tratar de impedir una protesta de la ultraderecha.

La kale borroka ha reaparecido con virulencia en las calles de Euskadi, en plena temporada festiva. Un grupo de alborotadores sembró el caos en la madrugada de ayer durante una hora en Zarautz al provocar incendios en 13 puntos distintos de la localidad guipuzcoana, que celebra esta semana las fiestas del barrio de Santa Clara-Azken Portu. Los equipos de protección civil, compuestos por varias dotaciones de Bomberos, Policía Municipal y Ertzaintza, tuvieron problemas para dar a basto en las labores de extinción debido a la propagación de las hogueras, en las que los violentos llegaron a emplear productos inflamables. Dos ertzainas sufrieron quemaduras leves en sus manos al intentar sofocar las llamas, que en algunas zonas alcanzaron un altura equivalente a cuatro pisos y pusieron en peligro los domicilios de los vecinos. Los fuegos acabaron por destrozar 24 contenedores de basura, valorados en 20.000 euros, y han dejado en precario el sistema de recogida de residuos. También se registraron daños en fachadas, vehículos y señales de tráfico, aún sin cuantificar.

El alcalde de Zarautz, Jon Urien Crespo, no dudó en denunciar que los actos vandálicos fueron «premeditados», «planificados» y «organizados». La Policía autónoma identificó a dos personas en el lugar de los altercados, aunque no las detuvo. Por su parte, la consejería de Interior, que desarrolla su segunda campaña de deslegitimación de la violencia en las fiestas patronales vascas, ha abierto una investigación para determinar si los incidentes obedecen a un rebrote de la violencia callejera -la principal hipótesis que barajan fuentes de la lucha antiterrorista- o están vinculados con el gamberrismo.

A falta de que la Ertzaintza esclarezca la autoría, los incidentes ocurridos en la localidad guipuzcoana constituyen un rebrote de la violencia callejera un año después de los últimos altercados graves registrados en el País Vasco. Para encontrar un precedente similar hay que remontarse a septiembre pasado en Lekeitio, donde 200 radicales mantuvieron «una batalla campal» con ertzainas que se saldó con numerosos daños materiales, ocho arrestados y siete heridos. Un mes antes, en la Aste Nagusia de Bilbao, un grupo de encapuchados calcinó un autobús urbano y cinco coches. Salvo ataques esporádicos a cajeros y depósitos de basura en diferentes municipios, los incidentes de Zarautz son los de mayor relevancia desde entonces.

El sabotaje de ayer, a apenas unos días del arranque de los festejos de San Sebastián, se prolongó durante una hora, entre las 5.30 y las 6.30 de la mañana, en coincidencia con las fiestas del barrio de Santa Clara. Cuando muchos vecinos y visitantes se habían retirado ya a sus casas tras la jornada festiva, que celebraba el 'Día de los jóvenes', un grupo de alborotadores cuyo número está aún por determinar propagó el fuego.

Incendios en 13 lugares
En total, atacaron trece puntos concretos del municipio, diseminados por buena parte del centro urbano. Los vándalos no sólo causaron los fuegos con medios convencionales, sino que usaron «productos inflamables», según explicaron a este periódico fuentes municipales. Los equipos de protección se desplegaron con urgencia y trabajaron «a destajo», pero la virulencia de la acción les impedía llegar a tiempo para sofocar los conatos.

El alcalde calificó se refirió ayer en todo momento a lo sucedido como «violencia callejera». De hecho, habló de «una actuación bien organizada y planificada». Además de los 24 contenedores calcinados, las llamas consumieron bicicletas aparcadas en las inmediaciones y afectaron a señales de tráfico, árboles y coches. El humo ennegreció algunas fachadas de edificios. Pese a que no se tuvieron que realizar desalojos, los incendios contra «bienes públicos conllevaron grave peligro para los domicilios y propiedades particulares», advirtió el alcalde. Los portavoces de los partidos municipales (Hamaikabat, PNV, PSE, EB-Aralar y PP) explicarán hoy cómo se va resolver la recogida de residuos.

Urien, de Hamaikabat -escisión de EA-, realizó un llamamiento a «la serenidad» de los residentes para que «disfruten del verano y las fiestas». «Exijo respeto para la gran mayoría de los zarauztarras que quieren vivir en paz y rechazan actitudes violentas y amenazadoras», indicó el regidor del pueblo.

Erne pide más seguridad
El alcalde denunció el intento «por romper el buen ambiente» y destacó la apuesta «inequívoca por la convivencia» de Zarautz, cuyo Ayuntamiento tiene un gobierno inédito en Euskadi. Es de concentración, formado por todos los grupos con representación municipal salvo la izquierda abertzale, cuya marca electoral fue ilegalizada en los dos últimos comicios locales.

Interior evitó ayer mojarse sobre la autoría de los incidentes, que se produjeron en vísperas del cañonazo con el que arrancan este sábado las fiestas de San Sebastián. El sindicato de la Ertzaintza Erne, sin embargo, reclamó una mejora de las condiciones de seguridad para los agentes y se solidarizó con los dos compañeros heridos en Zarautz, que sufrieron quemaduras leves en manos y brazos al intentar apagar los incendios. Aunque los policías llevan buzos ignífugos, la central reclamó que «se dote» a las patrullas de «los medios necesarios para atender este tipo de incidentes».

Anglada: “En Cataluña, el PP dice estar por la unidad de España, pero en Baleares sus diputados votan por la autodeterminación”
Redacción Minuto Digital 12 Agosto 2010

El presidente de Plataforma per Catalunya (PxC) y candidato a la presidencia de la Generalitat, Josep Anglada, ha culpado al PP y a Alícia Sánchez-Camacho de la islamización de Cataluña.

Anglada ha aprovechado su visita a la capital del Vallès Oriental para culpabilizar al PP y a Alícia Sánchez-Camacho de la islamización de Catalunya.

“El PP hace, donde gobierna, lo contrario de lo que dice en Catalunya”.
Para el presidente de PxC, Josep Anglada, el problema es que “el Partido Popular dice una cosa en Cataluña y hace la contraria donde gobierna. En Cataluña está contra la prohibición de los toros y en Canarias es un diputado del PP el que encabeza la ofensiva prohibicionista”. Es un detalle, una contradicción menor al de otras, porque son colección, ha afirmado Anglada.

“El PP critica en Cataluña la abultada deuda pública, pero detrás en el ránking vienen Madrid y la Comunidad Valenciana, gobernadas por el PP”. A los del PP de Valencia les van a cortar el teléfono porque están endeudados hasta las cejas. “En Cataluña, el PP dice estar por la unidad de España, pero en Baleares sus diputados votan por la autodeterminación”. Rajoy pide que “se reduzcan los ministerios y las vicepresidencias, pero en sus autonomías esos criterios no los siguen y el Ayuntamiento de Madrid es el más endeudado de España”, afirma el líder identitario.

En materia de corrupción Anglada ha dicho que “son tantos los casos que afectan al PP que la única defensa de ese partido es el “tú más” respecto a los otros”.
Cuando Alícia Sánchez-Camacho se suma a las tesis de Plataforma per Catalunya contra el burka está haciendo una política hipócrita ha afirmado Anglada. Y ha añadido que “Alícia Sánchez-Camacho desconoce lo que hacen los de su partido donde gobiernan o quiere engañar a los catalanes”. Donde gobiernan, continúa diciendo Anglada, ceden suelo público para que se construyan mezquitas, como en Valencia, o donan edificios a los islamistas, como en Madrid. En todas partes, subvencionan generosamente a los islamistas, incluso a los más integristas. En Murcia, el 50% de las mezquitas están controladas por el movimiento ‘Justicia y Caridad’, subvencionado a manos llenas por el gobierno del PP. Ese grupo está prohibido en Marruecos por integrista y filoterrorista.

Para Anglada, Alícia Sánchez-Camacho debería hablar con sus compañeros de partido para que fueran mínimamente coherentes, antes de querer dar lecciones en Catalunya, que PxC lleva ya años impartiendo. El PP y Alícia Sánchez-Camacho son culpables de la islamización, pero Alícia Sánchez-Camacho no se ha enterado, como de casi nada.

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