AGLI

Recortes de Prensa   Sábado 14 Agosto  2010

 

Dos ministros volátiles
Los incidentes en curso, los que inquietan a los melillenses, forman parte del folclore fronterizo acostumbrado
M. MARTÍN FERRAND ABC 14 Agosto 2010

MARRUECOS puede ser, en el peor de los casos, un problema para España; pero nunca, sean cuales fueren las circunstancias, una sorpresa. Lo sorprendente es la escasa finura, abundante confusión y generalizada torpeza con que vienen actuando los gobiernos que se han sucedido al amparo de la Constitución del 78 en relación con nuestro vecino del Sur. Marruecos, una monarquía teocrática revestida con ropajes constitucionales y engalanada con apariencia parlamentaria, necesita periódicamente, como válvula de escape para aliviar la tensión de sus conflictos internos, un conflicto exterior que desplace el foco de atención de los marroquíes. De ahí sus malas relaciones con todos sus vecinos, y nada más adecuado, por razones de proximidad, que Ceuta y Melilla, dos ciudades españolas enclavadas en su territorio desde varios siglos antes que Marruecos fuera, primero, un Reino, y, después, un Estado.

Los incidentes en curso, los que inquietan a los melillenses, forman parte del folclore fronterizo acostumbrado y su magnitud crece ante nuestros ojos por el hecho inusual de que el jefe del Gobierno acudiera al del Estado para pedir su intermediación ante el Rey de Marruecos. Algo, quizá, desmedido. Especialmente si el problema diplomático no tiene la enjundia suficiente para exigir la presencia del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ni requerir la del titular de Interior y responsable del orden fronterizo, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Es posible que Moratinos, cuya hoja de servicios solo se anota, en lo que a Marruecos respecta, voluntarismos excesivos, errores notables y fracasos sonoros, esté deshojando la margarita que le ha ofrecido José Antonio Griñán para ser, en las próximas municipales, aspirante a la Alcaldía de Córdoba; pero, ¿dónde está Rubalcaba cuando se insulta a la Guardia Civil, se menosprecia a las mujeres de la Policía Nacional y la tensión crece en el entorno de una de nuestra ciudades? Según Tito Livio, Aníbal les daba de comer carne humana a sus soldados para excitar su ferocidad y valentía en el combate. José Luis Rodríguez Zapatero, al modo del cartaginés, debiera invitarles a un buen asado de cordero a sus dos señalados ministros para que, cuando menos, den la cara y no escurran el bulto en un momento que es, especialmente para los vecinos de Melilla, delicado e inquietante y oportuno para que todos los españoles tomemos conciencia de la fortaleza del Estado. Algo compatible con las buenas maneras frente a un vecino estimable en la medida en que no se obstine en resultar más incómodo de lo que marcan los cánones. Franco ya no agoniza.

Dónde están
HERMANN TERTSCH ABC 14 Agosto 2010

En numerosos países se han creado en los pasados días iniciativas solidarias y convocado concentraciones ante las embajadas de Irán para protestar contra las últimas muestras de la crueldad y la represión del régimen islamista de Mahmud Ahmadineyad. Hasta en Venezuela y pese a las «fraternales» relaciones entre Hugo Chávez y el presidente iraní, hubo el jueves mujeres con coraje para manifestarse y expresar su solidaridad con Sakineh Ashtianila, la mujer condenada a morir lapidada por adulterio.

También hay nuevas iniciativas para impedir que se amplíe la larguísima lista de homosexuales ahorcados por el régimen iraní. Porque se está a la espera de que sea ejecutado Efraim Hamadi, un joven homosexual de 18 años, acusado de una violación que hasta su supuesta víctima niega.

Mientras proliferan las protestas en el exterior, silencio en España. Frente a la embajada de Irán en Madrid, en la calle Jerez, entre el Paseo de la Habana y la Avenida de Alfonso XIII, la calma es completa. No hay atisbo de los colectivos de gays y lesbianas ni de las asociaciones feministas, todos tan hiperactivos e indignados cuando descubren un comentario supuestamente homófobo o machista. Entonces surgen los comentarios indignados de Zerolo y Aído, las condenas rotundas de una legión de secretarias de Estado y comunicados de mil siglas amamantadas por la ubre socialista. Que en Irán a los homosexuales los torturen hasta la agonía antes de colgarlos de grúas, y las mujeres pasen un calvario antes de ser ejecutadas no parece irritar a nuestro homosexual orgánico de cabecera ni a la ministra. ¿Dónde están? ¿Por qué no hablan estos días sobre Irán? ¿Qué lazos de simpatía íntima —mas allá de la Alianza de Civilizaciones de su jefe Zapatero— unen a Zerolo y Aído a un régimen que los ahorcaría a ambos si fueran ciudadanos suyos?

******************* Sección "bilingüe" ***********************

La reacción catalana

AURELIO ARTETA El Correo 14 Agosto 2010

CATEDRÁTICO DE FILOSOFÍA MORAL Y POLÍTICA DE LA UPV-EHU

Uno se acuerda de aquellos tiempos -mediados los años 60, nada menos- en que algunos grupos universitarios se enfrentaban en la calle al régimen. Recuerdo cuando acudían clandestinamente a nuestra Facultad madrileña miembros del Sindicato Democrático de Estudiantes de Cataluña, supongo que para 'darnos una teórica'. Eran los más radicales contra la dictadura y durante un tiempo les profesé la admiración que merecen los héroes. A muchos nos pasó lo mismo con el nacionalismo vasco de entonces, cuya resistencia venía aureolada además por el prestigio de que ETA gozaba. Aún tardamos en comprender que ser antifranquista no era sinónimo de ser demócrata, y que muchos de ellos luchaban no tanto por las libertades de los españoles como por la libertad (?) de sus pueblos respectivos.
Desde entonces han pasado muchas cosas, algunas de las cuales desembocan por fin en la sentencia sobre el Estatut de Cataluña. Nadie que durante estos años haya prestado atención a la cosa pública debería extrañarse ni de los términos de esa sentencia ni de la airada (¿o, mejor, arrogante?) reacción que ha suscitado entre bastantes de sus hombres públicos. ¿O alguien ignoraba que los socialistas catalanes con frecuencia han mostrado un rostro más nacionalista que los mismos nacionalistas? ¿O es que cabía desconocer que en asuntos de autogobierno la catalana ha sido en los años recientes una política de hechos consumados y que, si se les daba una taza, se tomaban taza y media? No, nada de eso, pero en general se callaba por temor a ser tachados de nacionalismo español y, cuando se denunciaba, la Generalitat hacía oídos sordos.

Tomaré como ejemplo la política lingüística. Pretender ahora que el catalán sea la llamada lengua oficial preferente encubre el hecho escandaloso de haber sido ya por decreto convertida hace más de una década en la lengua exclusiva y excluyente. Habría que contar cuántas sentencias del Tribunal Superior de Cataluña derogatorias de una u otra medida gubernamental en esta materia han sido incumplidas por aquel Gobierno. Cada cual podría aquí relatar su propia historia. Han pasado pocos años desde que formé parte de un tribunal de tesis doctoral en la Universidad de Barcelona. A la hora de cumplir ciertos trámites administrativos, me vi en el compromiso de descararme ante los colegas y solicitar un impreso bilingüe catalán-español. Como el centro me ratificó que sólo lo había en catalán, allí mismo redacté un escrito al decano de esa Facultad en protesta de que en una comunidad con dos lenguas oficiales me hubieran privado del derecho constitucional a una de ellas, que es la mía y la común de todos. Ese mismo decano, que con harta arrogancia negó en su respuesta haberme privado de ese derecho, resultó ser ¡catedrático de Derecho Constitucional!... Esto ha sido la regla, no la excepción.

A quienes llevamos varios lustros pidiendo y dando razones frente al reaccionario nacionalismo vasco nos deja pasmados que el nacionalismo catalán pueda pasar por progresista. Hasta los magistrados del Tribunal Constitucional eran machaconamente calificados así por avalar el Estatuto y de conservadores en caso de que lo reprobaran poco o mucho. ¿Progresistas unas aspiraciones que se amparan en los derechos históricos, es decir, en los privilegios del antiguo régimen? ¿Progresistas unas demandas que rompen el Estado al quebrantar la igualdad política básica de sus ciudadanos? ¿Progresista una política lingüística que veta el acceso a los empleos públicos en Cataluña de más de la mitad de los catalanes y de los demás españoles?

Ya en el umbral de la jubilación, el abajo firmante se ha pasado buena parte de su vida académica tratando de enseñar qué es democracia. Unos cursos resultan más duros que otros. Porque en esta asignatura no se trata sólo de forjar conceptos frente a los prejuicios que suelen almacenar los alumnos, sino de preservarles contra los dislates que muchos de nuestros políticos destilan a diario. Abochornan las declaraciones de máximos jerarcas políticos y prestigiosos académicos contra el cometido del Tribunal Constitucional. El control que establecen todas las democracias para asegurarse de que una ley particular se ajusta a la ley última y general... debería pasarse por alto ante una ley catalana. Por encima de las decisiones de los Parlamentos de Cataluña y España, más allá de la voluntad de los catalanes (y sea cual fuere el alcance de su participación), no hay ni debe haber nada. Y en la mayor de las procacidades pronunciadas, el presidente español promete al catalán devolver por el patio trasero lo que la sentencia judicial se ha llevado por la puerta principal.

De suerte que en todo esto laten al menos dos supuestos principales. El primero, que la Constitución no rige para Cataluña. El segundo, que el carácter democrático de una norma (pongamos, un Estatut) lo marca simplemente su respaldo mayoritario. En cuanto venga avalada por una mayoría, no hay más que hablar; inquirir si tal norma se arroga derechos que no le competen o pisotea derechos consagrados sería fruto de una perversa voluntad. La democracia no es sustancia moral, sino mero procedimiento; un ejercicio consistente en expresar sentimientos y sumar propósitos, no en debatir argumentos. En definitiva, pura técnica de toma de decisiones.

Soy de los que piensan que la traída y llevada educación para la ciudadanía es quehacer tanto de chicos como de mayores, aun antes de éstos que de aquéllos. En el asunto que nos ocupa esa educación requiere un cambio de adjetivos. Nos demanda abandonar la 'Formación del espíritu nacional', que así se llamaba esa asignatura en nuestros años mozos, para adquirir una 'Formación del espíritu democrático'. Sólo eso.


GLOBALIZACIÓN
La trampa del "totalitarismo", sus nuevos enemigos y lo que oculta
Eduardo ArroyoEl Semanal Digital 14 Agosto 2010

El hombre tiene derecho a discrepar y deben existir canales que permitan recoger la crítica constructiva, pero ninguna sociedad puede permitirse un grado de "diversidad" en el que quepa todo

En los años duros de la lucha contra ETA se empezó a decir que los terroristas y quienes les apoyaban era "totalitarios".

La palabra "totalitario" es un lugar común en el lenguaje ideológico de nuestra época. Se emplea para todo y sin mucho criterio. En los años duros de la lucha contra ETA se empezó a decir que los terroristas y quienes les apoyaban era "totalitarios". La gente de entorno conservador fue convenientemente adoctrinada para que conociera a sus nuevos enemigos: los "totalitarios".

Las izquierdas quedaron milagrosamente libres de toda sospecha de "totalitarismo" pese a su evidente connivencia con él durante más de 60 años. En el caso de ETA, así, en genérico, sin especificar de qué cariz era ese "totalitarismo", quedaban exculpadas las raíces del mismo: el marxismo revolucionario, en primer lugar, y el nacionalismo jacobino -solo que de ámbito local- en segundo lugar. Para una buena ristra de periodistas, tertulianos y "opinadores" diversos, el "totalitarismo" era el enemigo a batir. Los "violentos" eran tales por "totalitarios" y, con ello, Stalin, Hitler, Mao, ETA, etc, era todo lo mismo; es decir, "totalitarios".

Incluso gente de cultura política y de cierto bagaje en el mundo de las ideas aceptó la premisa de que el origen de nuestros males es el "totalitarismo". La cosa fue tan lejos que, cuando la polémica -que aún pervive- sobre la "educación para la ciudadanía", y más recientemente en el tema de la prohibición de los toros en Cataluña, la invectiva ideológica con pretensiones de descalificación decisiva, es que se trata de una imposición "totalitaria".

Pero ¿qué significa "totalitario"? Mucho se ha escrito sobre esto, incluso por gente absolutamente interesada en la polémica como Hannah Arendt. Un autor español como Julián Marías ha señalado, no recuerdo donde, que la seña de identidad del "totalitarismo" es que "todo es relevante". De aquí se sigue que el "totalitarismo" no deja un solo resquicio en el que la persona pueda decidir libremente. Acerca de todo cuanto el hombre hace, crea u opina, existe un criterio de cómo las cosas son y, por lo tanto, tiene siempre algo que decir.

El totalitarismo ha sido vinculado con lo que se ha dado en llamar el "pensamiento único", que todo el espectro político e ideológico ha esgrimido contra sus adversarios al menos una docena de veces y que nadie sabe muy bien en qué consiste salvo que es algo "totalitario". Tal pensamiento, sea el que sea, pretende agresivamente ostentar la hegemonía exclusiva frente a cualquier otra forma alternativa.

No dudamos de que el "totalitarismo" puede dar lugar a formas insoportables de vida pero en toda esta argumentación hay también algo de trampa, algo que oculta cierta estrategia imprescindible para la lucha ideológica que se está librando ahora mismo. En primer lugar, la afirmación de Julián Marías puede plantearse también como dato objetivo obvio: para toda visión del mundo y de las cosas, no todo pero casi todo es relevante. Por ejemplo, las consecuencias que se derivan del ser cristiano -como del no serlo- son tales, que impregnan en sus consecuencias a la totalidad de la vida del hombre. Así, el cristiano cabal y coherente no come, ama, respira o se divierte sin más, sino que lo hace en un modo determinado al tiempo que excluye otros.

Para el cristiano en cada acto se manifiesta la presencia de Dios y el regalo de Su Gracia. ¿Es por ello "totalitario"? Yo creo que no. Pero si se responde que sí, sobre todo desde posiciones visceralmente hostiles al hecho religioso, habrá que responder por qué de la increencia no se derivan en cambio consecuencias que abarcan la vida del hombre por entero. Podrán gustar más o menos o podrán incluso rechazarse, pero lo cierto es que el impío, incluso de manera inconsciente, obra y vive conforme a una coherencia determinada que comprende su vida por entero. ¿Será este también totalitario?

Y es que existe trampa en toda esta historia del "totalitarismo" porque se oculta algo que el actual sistema no está dispuesto a reconocer. Lejos de necesitar permanentemente del consenso, el hombre necesita imperiosamente vivir en la verdad. Esto no implica que cada uno imponga a sangre y fuego sus ideas sobre el resto sino que cada uno debe esforzarse, por encima de sus propios anhelos y sacrificando lo mejor de sus energías, en servir a la verdad sobre todas las cosas. Son las ideas falsas -como el relativismo, que dice que ni existe ni podemos conocer la verdad- quienes generan sufrimiento y dolor. Por esa razón , cosas como creerse en posesión de la verdad son negativas, ya que la verdad no puede ser poseída. En cambio, servir a la verdad es lo único que automáticamente ordena la vida del hombre y le confiere armonía.

Pero para nuestros políticos resulta "totalitario" aquello que cuestiona la discutible idea de que las sociedades deben vivir admitiendo toda heterogeneidad posible en aras del consenso. Curiosamente, cuando el Estado intenta corregir el rumbo de la disgregación social y de la corrupción de las costumbres se habla de "Estados totalitarios" pero cuando la imposición de gustos y de una ideología global dispuesta a no dejar títere con cabeza, se impone con la fuerza irrefrenable del mercado, entonces bien se obvia la discusión sobre estas cuestiones o bien se trata -como pretenden los liberales- de un acto de "libertad" asociado al "libre mercado".

Se oculta que el entramado de la ideología moderna nace de un conglomerado de grandes corporaciones que posee miles de medios de comunicación y "think tanks" a su servicio, todos ellos dispuestos a diseminar en el planeta una ideología global -como explicaba hace casi cuarenta años el recientemente desaparecido Thomas Molnar- para la cual sí que todo es relevante. Esta forma de "totalitarismo" no nace de Estado alguno y sin embargo nadie la menciona como paradigma del "totalitarismo". Quizás sea porque estamos imbuidos de ella.

Críticas como esta, naturalmente, no se ven nunca en los debates ideológicos de los medios homologados. Un destacado miembro de un "think tank" conservador me soltó una vez la majadería de que él combatía la "educación para la ciudadanía" no por sus contenidos, sino por que le retiraba el espacio de libertad al que, como padre, tenía derecho para decidir la educación de sus hijos. Como católico, no pensó en reprobar los contenidos de la presunta asignatura, verdadero cúmulo de embustes y tergiversaciones, pero sí le preocupaba que él no pudiera decidir.

Pensando así, no es de extrañar que si alguien pretendiera que en los colegios españoles se enseñara que el aborto es un homicidio, que la historia del siglo XX no es como la cuentan o que la nación española también tiene derechos, fuera también un "totalitario".

El hombre, sin duda tiene derecho a discrepar y deben existir canales que permitan recoger la crítica constructiva en interés de todos. Nadie en su sano juicio negaría esto. Pero así mismo, ninguna sociedad puede permitirse un grado de "diversidad" en el que quepa absolutamente todo, incluido aquello que pugna por destruir la misma comunidad en que vivimos.

Combatir estas ideas no tiene nada de totalitario y supone una apuesta decidida por el bien común. Más en lo concreto, por ejemplo. ETA era mala porque asesinaba pero asesinaba, antes que por "totalitaria", por encarnar una visión de las cosas completamente falsa, que chocaba con la realidad. Como su esquema -profundamente estúpido- no cuadra con lo que el mundo es por las buenas, ETA intenta hacerlo coincidir por las malas. De ahí nace la violencia que ha acarreado tanto sufrimiento y no de un "totalitarismo" cuyo fin consiste en salvar el consenso como marco de gestionar una sociedad que se descompone a marchas forzadas.

Sin mordazas, al Parlament
David Parada. Minuto Digital 14 Agosto 2010

Para los populistas-identitarios la clave no está y no puede hallarse en “estar”, sino en “ser”. Afortunadamente las lenguas de raíz latina tienen estos dos verbos para significar cosas diferentes; no así en el mundo anglosajón por ejemplo, donde un mismo vocablo los resume. “Estar” es simplemente existir; o, en política, “tener conciencia de algo”. Aplicando este verbo, los populistas-identitarios estamos simplemente por el hecho de que pensamos, nos frecuentamos entre nosotros en largas horas de debate y comprendemos el mundo de una manera común siquiera con las diferencias lógicas de los matices de unos y de otros. Pero no salimos del anillo testimonial.

En cambio “ser” es distinto. Equivale a “formar parte” de las instituciones políticas. Tener representación, fuerza, voz que prestamos a nuestra cosmovisión, al modo con el que entendemos la vida. Se ha dicho en muchas ocasiones que “lo que no sale por la televisión o en la prensa no existe”. En política podríamos decir que lo que no tiene representación institucional, no es visible y por tanto difícilmente puede incidir en la sociedad, en el país, de modo que pueda ser útil a nuestro pueblo.

La lucha que emprendió Josep Anglada hace hoy ocho años en Premié de Mar, al lanzar con unos cuantos bravos Plataforma per Catalunya, es la de elevar a la categoría de “ser” lo que ya “está” en una parte de la sociedad catalana.

Está siendo un trabajo duro e intenso, lleno de sacrificios personales. Al decir que “está siendo” utilizo deliberadamente los dos verbos en un mismo concepto de acción. Plataforma per Catalunya “está siendo” y eso, para los populistas-identitarios, es una novedad radical en el panorama político. ¡Ha llegado la hora de salir de las cavernas y conquistar la verde pradera que tenemos frente a nuestros ojos!

Josep Anglada acaba de publicar su primer libro, Sin mordaza y sin velos. Desde mi punto de vista constituye un paso más dentro de los “pasos decisivos” que PxC acumula en orden a que los populistas-identitarios formemos parte del panorama político nacional y entremos dentro de las murallas de las instituciones.

Al aproximarnos al libro lo primero que tenemos que tener en cuenta es que para que los populistas-identitarios dejemos simplemente de ser y nos convirtamos en “estar” es necesario expandir todo lo posible nuestras fronteras. De ahí que Anglada dedique los dos primeros capítulos a sendas cuestiones de vital importancia: el primero, al acusar a la casta política podrida que nos dirige, sirve para desmarcarnos de ella; el segundo, al demostrar la superación de la izquierda y la derecha, al enfatizar que son únicamente el producto artificial de la Revolución francesa de finales del XVIII, lo que hace es precisamente eliminar que nos posicionemos en la izquierda social-marxista o en la derecha liberal-imperialista. Si nosotros no somos esa casta política deleznable, tampoco somos casillas colocadas en la destra o la sinestra.

Sentadas esas bases, Anglada define el populismo-identitario. Define lo que es un pueblo y su identidad, basada en una tradición que no es inamovible, sino perfectible a la luz de la experiencia humana. Y lo hace de un modo sorprendente, basándose en lo que denomina la “generación espontánea” de la que hablara Hayek, un pensador que está en el sustrato de la Nueva Derecha de ámbito anglosajón.

En cierto sector de la Nueva Derecha francesa se habla de nacional-liberalismo no para referir la adhesión al mundialismo, al igualitarismo o al imperialismo capitalista y racionalista; sino para concretar que no puede haber verdadera identidad sin libertad individual, en la medida en que un pueblo es la acción e interacción de sus miembros, como nos dice Alain de Benoist (por cierto, crítico con Hayek no por lo que acabamos de planear, sino por otra parte de la obra del pensador austríaco, la que hace referencia a la aldea global que Anglada ha dejado claro que tampoco comparte).

Anglada, sustentándose en politólogos de alto nivel, sostiene que el Estado es dentro de un pueblo una asociación instrumental. En cambio, la familia constituye una asociación afectiva como lo es, en definitiva, nuestro concepto de pueblo y de comunidad.

La diferencia es importante porque entraña que un Estado, cualquiera que sea, no puede ser totalitario. Ahí vuelve a coincidir plenamente con la Nouvelle Droit. Para los populistas-identitarios el Estado debe ser fuerte, muy fuerte, en asegurar la pervivencia de nuestra identidad (pueblo, valores, tradiciones, usos y costumbres), de nuestro territorio vital (aunque rechazando el imperialismo merced al respeto que nos merecen los otros pueblos, a los que a su vez pedimos que nos respeten) y en la defensa de amplios espacios de libertad en donde los miembros de la comunidad puedan contribuir razonablemente al progreso que supone el perfeccionamiento de la tradición.

La familia, en cambio, es insustituible porque cohesiona a la sociedad y además porque es la que transmite la tradición, los valores, que constituyen la identidad de un pueblo. Frente a la socialización del Estado –que puede ser manipulado por las ideologías del novum—postula la culturalización, el factor de la traditio familiar.

En efecto, Anglada reconoce que el populismo-identitario ni es ni puede ser nunca una ideología. Las ideologías las fabrican élites iluminadas que creen que son –el ser humano como individuo—más inteligentes que el conjunto del pueblo o de la sociedad. Ahí vuelve a aproximarse a Hayek y a Burke, por poner dos ejemplos de pensadores clásicos. Pero los reinterpreta a la luz de nuestra propia óptica como identitarios.

Es más, la ideología, para existir y cumplir su objetivo necesita destruir los pilares sobre los que se asienta nuestra civilización que, para el autor, son el pensamiento griego, el derecho romano, el iusnaturalismo cristiano y en cierto modo la ilustración escocesa –que no francesa, ojo. Negando la ideología afirmamos la libertad creativa. La especie es sabia pero el individuo es necio. Esa es la base, nada liberal por cierto, de la “generación espontánea” que defendemos. Pero la especie no es un ente abstracto y difuso, sino que se concreta en la suma de todos los individuos que son fruto de su pasado –la tradición—y del hábitat –el peculiar territorio vital—así como de influjos culturales tales como la religión y la propia Naturaleza como ente vivo y diferenciado.

El modelo económico que postula Anglada se basa en la meritocracia sustentada en la libre iniciativa y en la propiedad privada. No defiende en absoluto el fenómeno de la globalización, para el que ofrece medidas concretas de resistencia. Pero sí la reducción del papel del Estado en la economía. Curiosamente tanto Benoist como Champetier, por ejemplo, a la luz de la grave crisis económica mundial del capitalismo, han achacado su génesis a la preeminencia de los Estados controlados por las élites mundialistas, de modo que cuando esos Estados y ese sistema ha sido incapaz de aumentar la renta disponible de las personas invocadas al consumismo feroz, han articulado el mecanismo del sobre-endeudamiento de familias, empresas y Gobiernos, con las letales consecuencias que ahora conocemos.

Que defendamos menos impuestos significa un robustecimiento del poder del pueblo frente a los Estados. La identidad reside en el pueblo; los Estados están llamados a proteger esa identidad, pero no a suplantarla o, mucho menos, a destruirla. Pero Anglada también reconoce la necesidad de la solidaridad entre los miembros de un mismo pueblo. Esto no es consecuencia de una tendencia igualizadora, sino del carácter afectivo de la comunidad. El afecto surge entre los que pertenecemos a la misma casa; de ahí que defendamos la prevalencia del nacional frente al extranjero en el reparto de los recursos destinados a la solidaridad –que, como todo recurso económico, son ciertamente limitados.

Pero, si no somos ideología, ¿qué somos? Anglada dice que nosotros somos fundamentalmente principios y valores. Una serie de principios que surgen a la luz de tres pilares esenciales: el reconocimiento de la persona como un ser distinto a la Naturaleza dotado de un plano trascendente; la defensa de la identidad del pueblo y el reconocimiento de la importancia de la libertad y del progreso bien entendidos y no como liberalismo o progresismo.

Un pueblo es en sí mismo, pero también se perfila como negación. Es decir, un pueblo es lo que es, pero también lo que no es. De ahí Anglada infiere el respeto mutuo entre los diferentes pueblo dentro del territorio vital que cada uno tiene conferido. En este sentido el autor se acerca más a la Nueva Derecha europea que a la norteamericana, que postula un imperialismo basado en la exportación de la libertad y la democracia. Los valores de un pueblo son fruto de su historia, de su territorio y de la consecuencia de ambas, su tradición. De modo que no cabe exportar valores que pertenecen a unos y no a otros.

Pero del mismo modo, tampoco cabe la posibilidad de la invasión de otras culturas en nuestro propio suelo. Invasión que puede ser coactiva y de naturaleza militar; o pacífica y de naturaleza migratoria. Con esta idea comienza la segunda parte de Sin mordaza y sin velos.

Que más de cinco millones de extranjeros en un pueblo de 39 es un fenómeno grave e impactante, es algo que no puede dudarse sin prescindir de la objetividad. Pero si ese fenómeno impactante y grave se produce en apenas 10 años, la naturaleza del mismo es la de una invasión sin paliativos.

Cómo hemos llegado ahí y sobre todo qué consecuencias de todo tipo tiene ese fenómeno invasivo es una tarea en la que Anglada se ha fajado duro aportando datos oficiales y estadísticos irrefutables. Nadie puede decir que el relato exhaustivo que hace no sea cierto; se pueden o no compartir sus conclusiones, pero no la evidencia empírica que acompaña a su razonamiento. Quienes no compartan sus conclusiones será, sencillamente, porque no quiere ver. Y no hay mayor ciego que el que no quiere ver, como sabemos.

Pero con todo, Anglada nos previene que el peor enemigo que ha surgido entre nosotros es el islam. Y ahí sencillamente es magistral en su reflexión, aportando datos, experiencias, noticias y análisis sociológicos y políticos. El islam –y no sólo el islamismo político—es incompatible con nuestra civilización. La islamización de nuestra sociedad, por medio de la diáspora musulmana, apoyada tácticamente por la izquierda, constituye lo que él denomina “el rapto de Europa” a partir del paradigma de “la casa ocupada” que sufren los políticos de la casta establecida.

En resumidas cuentas, un libro imprescindible en el devenir de los populista-identitarios. Un paso más en nuestro laborioso pero esperanzador camino del “estar” al “ser”, que alcanzaremos inexorablemente si todos, en vez de subrayar los peros minúsculos, hacemos frente común de nuestras coincidencias y encaramos decididos y sin complejos la búsqueda de nuevos territorios sociales en donde expandirnos electoralmente.

Los proetarras colocaron una bomba de gasolina en una oficina de Correos
Un nuevo ataque hace temer a la Policía una ofensiva del terrorismo callejero
14 Agosto 10 - J.M.Zuloaga La Razón 14 Agosto 2010

La kale borroka reapareció el jueves en Zarauz y los agentes aguardan a ver qué ocurre este fin de semana.

MADRID-Expertos antiterroristas aguardan a ver qué ocurre durante este fin de semana, si continúa la actividad de la kale borroka (vandalismo proetarra), que reapareció en Zarauz (Guipúzcoa) el pasado jueves, y ayer registró otro nuevo atentado en Zalla (Vizcaya).
No quieren anticipar ningún tipo de conclusiones sobre lo que puede suponer un cambio de estrategia de ETA y su entramado para intensificar las amenazas y la presión sobre la sociedad vasca. El terrorismo callejero ha sido manejado siempre por la banda y lo ha intensificado cuando no podía cometer atentados por la eficacia policial.

Elementos proetarras atacaron, durante la noche del pasado jueves al viernes, la oficina de Correos de la localidad de Zalla con un cóctel molotov.

La botella fue colocada en una de las puertas de acceso y después se le prendió fuego, el cual pudo ser sofocado por los bomberos y la Ertzaintza, que acudieron rápidamente al lugar. No fue necesario desalojar a ninguno de los vecinos del inmueble en el que está la oficina.


La lucha antiterrorista disponía de informaciones contrastadas de que, en las últimas asambleas locales celebradas por la ilegalizada Segi, las juventudes proetarras cuyos miembros protagonizan la kale borroka, se había comunicado el cese temporal de esta actividad delictiva. La orden venía, por supuesto, de los cabecillas de la propia banda terrorista ETA.

El hecho de que, en el plazo de pocos días, se hayan registrado ataques en dos provincias del País Vasco, puede suponer, según las fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN, que, como se ha filtrado desde el entorno de Batasuna y se ha comunicado a algunos presos, las gestiones para que la banda haga algún tipo de anuncio sobre el abandono de las actividades delictivas «no van muy bien».

Brian Currin, el «mediador» entre la banda terrorista y su entramado, declaraba hace unos días que el momento era muy «delicado».

Toñi Santiago es madre de una niña asesinada por ETA
"La postura del PP ya no es la misma; ahora tampoco me fío del señor Rajoy"
 www.gaceta.es 14 Agosto 2010

"¿Quién paga a los mediadores como Brian Currin? Supongo que los españoles, con nuestros impuestos".

"Los acercamientos son una humillación a las víctimas".
Ocho años atrás ETA asesinó a su hija, Silvia Martínez, que apenas contaba seis primaveras. El dolor inagotable causado por semejante pérdida no ha acabado con ella. Toñi Santiago, indignada, habla con aplomo y sin concesiones sobre los tratos del Gobierno con la banda.

-El mediador Brian Currin habla ahora de negociación...
-ETA y el Gobierno socialista no han dejado de negociar. Pondrán intermediarios o mediadores, pero el Gobierno hará todo lo posible para seguir negociando con ETA. No creo en la buena fe de este Gobierno para derrotar a ETA, máxime cuando tiene todavía un documento que le da permiso para negociar con los terroristas, un documento que cuenta con el beneplácito de todos los partidos excepto el Partido Popular. Con todo lo que está pasando, incluido el acercamiento de presos, no creo en este Gobierno. Me gustaría decir todo lo contrario, pero no puedo. Como madre, no me voy a cansar de denunciar esto y de alzar mi voz. Voy a seguir luchando para que se haga justicia con mi hija y para que su memoria y su dignidad no las pise nadie, ni ningún Gobierno, ni ningún mediador. Por cierto, ¿quién paga a este mediador? Supongo que todos los españoles, con nuestros impuestos.

-Usted cita el acercamiento de presos. En LA GACETA se ha publicado que Interior pretende acercar a otros...
-Los acercamientos son una humillación a las víctimas. Pretenden acercar a Pakito, uno de los asesinos que atentó en Zaragoza, y a Santi Potros, que atentó en Hipercor y en la plaza de la República Dominicana. No me puedo callar ante esto. Por ejemplo, oigo palabras de la AVT que me suenan huecas. Tenemos que pelear por los que ya no están aquí, por los que han derramado su sangre por nosotros. Creo que en este país hay a todos los niveles una crisis moral penosa. Se mira para otro lado.

-¿La postura del PP ya no es la misma?
-Claro que no. Aquí en Santa Pola gobierna el PP y están a nuestro lado. Pero a nivel nacional ahora todo el mundo se fía de Rubalcaba. No confío ni en el señor Rubalcaba, ni en Zapatero y, ahora mismo, tampoco en el señor Rajoy.

-¿Se cree el perdón de los etarras?
-A los asesinos de mi hija les diría: si yo matase a alguno de sus hijos o de alguien de sus familias, ¿me perdonarían ellos? No creo en su perdón. Y yo como madre jamás voy a perdonarles. Mi hija, que lleva ocho años enterrada, no puede perdonarles.

-¿Cree usted que ahora hay dos ETAS?
-Evidentemente no me creo nada de nada. Lo que pasa es que al Gobierno de Zapatero le viene bien. El Gobierno de Zapatero ya se ha manchado las manos de sangre una vez y se las está manchando otra vez.

UPyD solicita que en el País Vasco haya profesores que no dominen euskera
Defiende que es una aberración que para enseñar lengua castellana o inglés haya que saber este idioma
 www.lavozlibre.es 14 Agosto 2010

Madrid.- El parlamentario de UPyD en la Cámara vasca, Gorka Maneiro, ha reclamado al Gobierno autonómico que, en el caso de las asignaturas que no requieren un conocimiento del euskera, admita "en igualdad de condiciones" a candidatos sin perfil lingüístico --que acredita el conocimiento de esta lengua-- en las listas de sustituciones de profesores de centros públicos.

Maneiro, a través de un comunicado, ha planteado esta propuesta para los docentes que deban impartir, en centros no universitarios, asignaturas como lengua y literatura castellana, lenguas extranjeras o materias que se imparten en castellano o en idioma extranjero.

El representante de UPyD ha señalado que ésta "es una forma de evitar la discriminación lingüística, ya que para dar una buena educación en determinadas asignaturas, no es necesario tener conocimientos de euskera".

El también portavoz de este partido en el País Vasco ha recordado que todavía está en vigor una resolución del anterior Gobierno autonómico en la que se regula la gestión de las listas de sustituciones de personal docente para las escuelas vascas.

A través de dicha resolución, según ha indicado, "se limita el acceso a las listas a aquellas personas que posean perfil lingüístico de euskera 1 ó 2, sea para impartir las clases en euskera, en castellano o incluso para impartir las asignaturas de y en lengua extranjera".

A su juicio, esto supone "una auténtica aberración, puesto que para dar clases de inglés o de literatura castellana todo el mundo puede ver que no es necesario saber euskera". Maneiro ha destacado que en el pacto entre el PSE-EE y el PP en el que se sustenta el Ejecutivo vasco actual "ambas formaciones se comprometieron a fomentar la libertad lingüística y acabar con los perjuicios, marginaciones y limitaciones en el acceso al empleo o la función pública".

Por ese motivo, ha reclamado al gabinete de Patxi López que "derogue" la citada resolución, al entender que "discrimina a cientos de maestros perfectamente preparados para impartir clases en castellano o en inglés, pero que se ven perjudicados por no haber obtenido un perfil en euskera".

Maneiro ha añadido que con el nuevo modelo trilingüe que está implantando el Departamento de Educación "esta discriminación será más evidente, ya que muchas asignaturas pasarán a impartirse en inglés".

Por todo ello, el portavoz de UPyD ha presentado en el Parlamento una Proposición no de Ley en la que insta al Gobierno autonómico a "admitir la entrada en listas de sustituciones de personal docente, en centros públicos no universitarios de la Comunidad Autónoma del País Vasco, a candidatos sin perfil lingüístico de euskera, en igualdad de condiciones que los poseedores de dicho perfil".

Esta propuesta está destinada a los docentes que deban impartir la lengua y literatura castellana, las lenguas extranjeras y las asignaturas que se den en castellano o en lengua extranjera.

300.000 euros para que funcionarios del Estado aprendan lenguas cooficiales
 www.gaceta.es 14 Agosto 2010

El Gobierno y las Comunidades Autónomas de Galicia, Islas Baleares y Comunidad Valenciana han destinado 295.670 euros para promocionar el conocimiento de las lenguas cooficiales de estas autonomías entre los funcionarios de la Administración General del Estado que trabajan en ellas.

La financiación del programa se realizará según lo establecido en los convenios de colaboración que el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) y las consejerías correspondientes de cada comunidad autónoma han firmado y que ya han sido publicados en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

El INAP dedicará más dinero a las actividades de la Comunidad Valenciana, con una aportación de 96.478,20 euros -el 55,8 por ciento del total-, mientras que la Consellería de Educación de la Generalitat contribuirá con el resto hasta completar los 172.900 euros que se establecen como importe máximo para este programa.

En el caso de las Islas Baleares, el INAP pagará el 80 por ciento de los 81.270 euros que costarán las acciones formativas en el archipiélago, lo que supondrá una contribución de 65.016 euros por parte del Estado.

Galicia tendrá el presupuesto más bajo, que podrá alcanzar los 41.500 euros, de los que el INAP aportará 29.500 euros -el 71,08 por ciento-, dejando a la Consellería de Educación e Ordenación Universitaria de la Xunta el resto -12.000 euros-.

La Comunidad Valenciana también es la que más actividades formativas realizará (68), en las que participarán al menos 914 alumnos y se alargarán durante 3.640 horas lectivas.

En Baleares las acciones formativas se reducirán a 54 y en el caso de Galicia a 11, al igual que ocurrirá con el número de funcionarios que podrán beneficiarse -302 en Baleares y 260 en Galicia-.

Las horas formativas también disminuirán en el convenio balear, que se limitarán a 2.580, y en el caso gallego se reducirán a 760 horas lectivas mínimas acordadas por el Estado y el correspondiente organismo autónomo.

En los tres convenios se recuerda que es competencia del INAP la "coordinación, selección, formación y perfeccionamiento" de los funcionarios de la Administración del Estado y la colaboración con los centros que tengan atribuidas dichas competencias.

Asimismo, se dispone que cada consejería tendrá que justificar los gastos ante el INAP y que, en caso de no alcanzar el presupuesto transferido por el organismo estatal, el gobierno autonómico tendrá que devolver al Estado la parte correspondiente.

Concello
73.000€ en renovar el callejero y eliminar nombres franquistas
R. GARCÍA / T. SUÁREZ | A CORUÑA La Opinión 14 Agosto 2010

El Gobierno municipal contrata a una empresa para el suministro y la colocación de placas en las calles afectadas por la aplicación de la ley de memoria histórica y en el castro de Elviña

La ley de memoria histórica entró en vigor a finales de 2007, pero no fue hasta septiembre del año pasado cuando el Ayuntamiento coruñés aprobó la retirada de los símbolos franquistas. El Gobierno municipal ha adjudicado a una empresa, por un importe de 73.198 euros, el suministro e instalación de placas para aplicar la legislación y para bautizar otras vías del casco urbano. En la nueva denominación de las calles de la época de la dictadura, además del nombre que se designe desde María Pita, aparecerá el antiguo

El Ayuntamiento coruñés ha aprobado el gasto de 73.000 euros para cambiar placas de las calles de la ciudad, entre las que están las vías afectadas por la aplicación de la ley de la memoria histórica, vigente desde hace casi tres años, desde finales de 2007. El Gobierno municipal ha optado por colocar un indicador con el nuevo nombre que se apruebe para el vial y un segundo letrero más pequeño donde aclare cuál era la anterior denominación.

El bipartito local advierte de que se producen "actos vandálicos" que obligan a reparar las placas, pero que en esta ocasión se emprende una renovación del callejero coruñés sobre todo por otros dos motivos a mayores: "La aplicación de la ley de la memoria histórica que obliga a cambiar un buen número de placas existentes y, por otra parte, la asignación de nombre de calle a todos los viales del núcleo del castro de Elviña". El contrato para el suministro y colocación de indicadores ha obligado a desembolsar 73.198,39 euros, lo que supone una rebaja de 6.800 euros con respecto a la previsión inicial.

Lo más llamativo del proyecto es que se ha optado por una posición intermedia: retirar la placa actual pero conservar el nombre en las futuras señales. Se colocará un indicador con el nuevo nombre en una placa de 50 por 30 centímetros y, justo debajo, otra "adicional" con el nombre antiguo de la misma anchura pero menos alta: sólo quince centímetros, según detalla el Ayuntamiento. Cada unidad de las primeras cuesta alrededor de 58 euros y la placa con los nombres viejos ronda los treinta euros.

Las señales deberán colocarse en las fachadas de los edificios más próximos a las intersecciones y siempre en el principio y en el final de las calles. En caso de que no existan construcciones, se instalarán postes de aluminio: "La altura libre que ha de quedar entre el borde inferior del cartel y el pavimento es de 2,20 metros en aquellos lugares susceptibles de uso peatonal", especifica el Gobierno municipal en el pliego que rige el concurso.

En dos meses
El Ayuntamiento ha encargado 190 unidades de los indicadores de nombres antiguos: 150 para insertar en los inmuebles y 40 banderolas. La empresa adjudicataria, Prevención de Riesgos Laborales del Noroeste, tendrá dos meses para renovar el callejero por la ley de la memoria histórica y en el castro de Elviña, mientras que el plazo se prorroga hasta finales de año en el caso de las nuevas calles o cuando sea necesario la reposición de carteles en mal estado.

El Ejecutivo coruñés tardará cerca de tres años en cumplir la ley de memoria histórica impulsada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. La aprobación de retirar los símbolos franquistas llegó en septiembre de 2009, cuando se acordó cambiar el nombre de 22 calles, entre las que están Juan Canalejo, la avenida de los Caídos y Millán Astray. Hasta ahora, la eliminación de los recuerdos de la dictadura se ha dado en casos puntuales.

La situación del callejero enfrentó el año pasado al bipartito, pero sobre todo por la existencia de topónimos en castellano cuando la legislación obliga a utilizar los nombres en gallego. La concejal de Normalización Lingüística, la nacionalista Ermitas Valencia, lamentó el año pasado que todavía existan "Arteijos" y "Puentedeumes" en la ciudad.

El alcalde, Javier Losada, respondió entonces a la edil del BNG que se iban a cambiar las placas del callejero a medida que se deterioren. Sin embargo, la renovación de placas actual sólo afecta a la ley de la memoria histórica, al castro de Elviña y a las nuevas denominaciones.

España
Gritos a favor de la independencia dan inicio a la marcha de San Sebastián
EFE / SAN SEBASTIÁN ABC 14 Agosto 2010

Consignas a favor de la independencia y de la ikurriña y en contra de la bandera española han dado inicio a la manifestación que la izquierda abertzale celebra esta tarde en San Sebastián, coincidiendo con el comienzo de las fiestas de la Semana Grande donostiarra.

Esta protesta, cuya prohibición había solicitado la Fiscalía y la asociación Dignidad y Justicia, y que finalmente fue autorizada por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, está encabezada por una pancarta con el lema "En defensa de los derechos de Euskal Herria".

En la marcha, cuyo recorrido inicial ha sido modificado por el departamento vasco de Interior para que no interfiera en la celebración del cañonazo inaugural de la Semana Grande, participa, entre otros, la dirigente de ANV Miren Legorburu. Entre las primeras filas de los miles de manifestantes no se encuentra ningún dirigente destacado de la ilegalizada Batasuna.

MARCHA PROETARRA EN SAN SEBASTIÁN
"Vosotros fascistas sois los terroristas"
Todo estaba perfectamente calculado. Había conocidos dirigentes de ANV-ETA, pero no en la cabecera de la marcha. Se han gritado consignas a favor de presos etarras, pero no se han enseñado sus fotos. "Vosotros fascistas sois los terroristas", han jaleado. No hubo incidentes.
 Libertad Digital 14 Agosto 2010

El mundo de ETA consigue, una vez más, lanzar su mensaje por las calles de San Sebastián. Pese a la petición de Dignidad y Justicia y la Fiscalía, la Audiencia Nacional decidió no ilegalizar la manifestación, que esta tarde ha discurrido sin incidentes bajo la atenta mirada de un fortísimo dispositivo policial.

Las consignas a favor de la independencia y en contra de la bandera de España han dado inicio a la marcha. Tras ellas han seguido otras a favor de los presos etarras, si bien no se han portado fotos de los mismos: "presos a la calle, amnistía general", se ha jaleado. También se ha podido escuchar "ikurriña sí, bandera española no" o "vosotros fascistas sois los terroristas", informa El Mundo.

Aunque no estaban en la cabecera de la marcha, dirigentes de ANV-ETA como Miren Legorburu han participado en la misma. Eso sí, han evitado en todo momento ser el foco de la noticia.

Poco más de media hora después, la manifestación, a la que han asistido miles de personas, concluía con la lectura de un manifiesto, en la que echaban mano del victimismo al denunciar la "conculcación de los derechos del pueblo vasco por parte del Estado español y del francés". En la pancarta se podía leer "por la defensa de los derechos de Euskal Herria".

Recortes de Prensa   Página Inicial