AGLI

Recortes de Prensa   Domingo 15 Agosto  2010

 

Todo a punto con ETA
Carlos Dávila www.gaceta.es 15 Agosto 2010

La martingala de presentar a los duros históricos de ETA (Paquito, Txelis, Potros) como disidentes de la banda está dirigida a que aparezcan como más merecedores de ser reinsertados

Desde el pasado mes de febrero, y miren que ha llovido este año, LA GACETA viene contándoles episodios sabrosísimos de lo que en su momento llamamos “la segunda negociación con ETA”. Ya en ese mes contamos cómo el renacido abogado sudafricano Brian Currin, el antiguo democristiano de Italia (un imbécil en toda regla) Francesco Consiga y el antiguo jefe del IRA, hoy en el Gobierno de la Irlanda norteña, Gerry Adams, estaban promoviendo nuevos encuentros del Gobierno de Zapatero con los asesinos de ETA o con los miembros de Batasuna, que para el caso da lo mismo. En marzo, pocos días después de esta exclusiva, volvimos a informarles de cómo los representantes de la banda mafiosa y del Gobierno se estaban dando de nuevo el morro con unas conversaciones que llevaban como falsilla los acuerdos suscritos en Loyola; acuerdos, lo recordarán, que saltaron por los aires en 2007 por la exigencia de los bandoleros de incluir con toda urgencia e inexcusablemente a Navarra en el pacto que Zapatero estaba dispuesto (se bajó los pantalones hasta el astrágalo) a concluir con los facciosos, sus delegados y, claro está, con el trío de mediadores mencionado, un grupete de gentuza inenarrable que no se mueve precisamente de forma altruista: cobran y van por la vida de clones de la madre Teresa, siendo, como son, unos torticeros redentores en la causa de la paz.

Excuso decirles, porque ustedes nos han seguido, el cúmulo de descalificaciones y desmentidos que durante todos estos meses hemos tenido que padecer. Parecidos, desde luego, a los que ha soportado Jaime Mayor Oreja, un ex ministro del Interior al que se ha achacado no sólo desconocimiento, sino mala fe. El preboste de los mentís, el adalid de todas las invectivas ha venido siendo, lo saben ustedes, el propio ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, al que, ¡oh casualidad!, han venido acompañando, aunque con menor fiereza, dirigentes conspicuos del Partido Popular. El jueves, sin ir más lejos, Cristóbal Montoro, al que Rajoy ha dejado esta semana de retén veraniego, se añadía, tras consultar se supone con el mismo presidente de su partido, al coro de los negadores, e insistía en que el PP no pensaba hacer de este asunto una clave de confrontación con el penoso Gobierno de Zapatero. Según se conoce, los populares han dejado la relación con Rubalcaba en manos de Federico Trillo, quien, esperemos, algún día tendrá que explicar, si lo tiene a bien, cuáles son las razones de su fe en la estrategia de negociación con ETA que ha diseñado, tras su fracaso anterior, el Ejecutivo del peor presidente que haya tenido nunca nuestra democracia.
La ‘nueva’ negociación

Porque, les cuento: en estos días agosteños me decía un enorme experto en ETA y en la lucha contra estos bandidos lo siguiente: “No tengas la menor duda, pero ni la menor, de que el Partido Popular está al cabo de la calle de lo que está pasando”. Y ¿qué está pasando? Bien, pues lo que les hemos ido diciendo a pesar de los fogosos desmentidos del Gobierno y los aplausos de palmeros mediáticos que ahora mismo salen a los kioscos o con el rabo entre las piernas porque el tiempo les ha dejado más descalzos que a Cagancho, creo, en Cartagena, o se han incorporado a la denuncia de la información como lo hicieron en el conocido caso Bono: a destiempo y con un desahogo delirante.

¿Qué está pasando? Pues, para resumir en tres puntos, esto: que nuevamente hay negociación entre el Gobierno y ETA; que ahora esta negociación (informal, según dice la ejecutiva socialista Elena Valenciano) se basa sencillamente en “retomar” los acuerdos de Loyola y plasmarlos en un documento final que llevará a los criminales a decretar un “alto el fuego” casi definitivo; y que este pacto se debe cumplimentar no más allá del próximo mes de octubre. Dentro del enorme conglomerado de cesiones por parte de unos y otros, se está desarrollando ya uno que, en principio, resultaba enormemente complicado: el acuerdo sobre los presos. El Gobierno, Zapatero y Rubalcaba y, según se sospecha, el mismísimo Partido Popular, hubieran deseado que el acercamiento de miserables asesinos como Santi Potros o Múgica Garmendia (‘Paquito’) hubiera pasado desapercibido, sobre todo porque saben, muy a ciencia cierta, que las víctimas de ETA no están por la labor de permanecer calladas ante la tremenda indignidad que se quiere perpetrar, que no es otra que la salida escalonada de los terroristas, incluso los más sanguinarios, de las cárceles. El experto al que hacía mención líneas arriba describía el proceso de esta forma muy gráfica: “Hay tres etapas en él; en la primera, que es la que en este momento se está cumpliendo, se van acercando al País Vasco los presos más significados, aquellos a los que Interior sitúa estratégicamente fuera de ETA; en la segunda, el Gobierno pedirá, y obtendrá, el traspaso de las competencias penitenciarias al Ejecutivo autonómico; en la tercera, sencillamente, las nuevas autoridades concederán beneficios penales a los internos, entre ellos, desde luego, el tercer grado que, claro está, supone una libertad más o menos pautada”.
El papel de la ‘nueva’ AVT

Pues esto es lo que hay. Las víctimas están que arden, sobre todo después de enterarse, y no precisamente por el Gobierno, de todos estos pormenores, y de las relaciones que están teniendo los interlocutores de Rubalcaba con sujetos como el citado Currin, cuya última peripecia en el Madrid del pasado mes de mayo desvelamos el viernes en nuestro periódico. La AVT ya no es, afortunadamente, el rebaño pastueño que durante un par de años ha dirigido un individuo de cuyo apellido es mejor no acordarse; vuelve a convertirse, aunque poco a poco, en la referencia del honor y el recuerdo de los asesinados, que no los muertos, de ETA, y la AVT no es tonta ni está vendida a las trapisondas de Zapatero y Rubalcaba. Su información es la misma que la nuestra: o ¿no sabe la AVT que la martingala de presentar a los duros históricos de la banda (Paquito, Txelis o Potros) como disidentes está sólo dirigida a que aparezcan ante la opinión pública como más merecedores de ser reinsertados?, ¿quién nos puede convencer a estas alturas de que el Gobierno español no sepa dónde se encuentra el deleznable De Juana? Más aún: ¿se puede aceptar que Zapatero y Rubalcaba desconozcan el paradero de Ternera y hasta su actual estado de salud?, ¿es que quieren tomarnos a todos por tontos, o es que pretenden que nos que traguemos todas estas envenenadas medicinas sin rechistar como, al parecer, está haciendo el PP?

En este escenario, la insistencia de la nueva, si es que lo es, AVT en modificar las normas reglamentarias que ahora hacen posible los escandalosos acercamientos de terroristas que estamos sufriendo resulta sólo una pataleta. La AVT deberá reflexionar si la negativa del Gobierno a apoyar esta iniciativa merece una respuesta en la calle como la que tuvo en los tiempos de la descarada negociación con ETA. En todo caso: si esta segunda etapa de trueques a la que estamos asistiendo culmina con un intercambio político, o sea, con las cesiones que ya estaban acordadas en Loyola y que apoyó el PNV, como ahora apoyan Aralar y, desde luego, la repugnante Eusko Alkartasuna de los sucesores de Garaicoechea, el triunfo pertenecerá inequívocamente a ETA. Cincuenta años de combate contra una organización dinamitera que ha dejado miles de víctimas, muertos, heridos, familias, recibirán como pago a su sacrificio, a su silencio y también a su histórica comprensión un pago terrible: el Estado se orinará sobre ellos.

Palabras que matan
No es sólo que nuestra recuperación sea debilísima y nuestro presidente, poco fiable
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 15 Agosto 2010

HAY frases suyas que merecen entrar en la antología del disparate político. Como aquella de «Catalanes, os daré lo que salga de vuestro parlamento». O aquella otra: «El accidente de ayer en Barajas», referido al atentado terrorista que costó dos vidas. El tiempo nos dirá si hay que incluir también en ellas la de «Tomás Gómez es bueno. Trinidad Jiménez, buenísima». Frases que resumen su insensatez e ignorancia, su improvisación y falta de principios. Para él, las palabras son meras pegatinas que se ponen a los problemas, sin otro valor que el de las hojas secas que se lleva el viento.

Pero si en España estas frases del presidente del Gobierno se toleran, en el extranjero se toman muy en serio, y la última: «Hay margen para recuperar algunos de los recortes en obras públicas», ha tenido el efecto de uno de esos tornados que no dejan títere con cabeza a su paso. La Bolsa se ha pegado un batacazo mayúsculo y la prima de riesgo del bono español se disparó hasta los 187 puntos, con lo que todo lo que habíamos adelantado con las pruebas de riesgo de nuestros bancos se perdió de golpe. ¿Por qué lo dijo? Posiblemente, pensó que la caída de los intereses de nuestra deuda conseguida con el duro plan de ajuste le permitiría suavizarlo, y se apresuró a anunciarlo. Pero, como todo el que vende la piel del oso antes de haberlo cazado, lo que consiguió fue justo lo contrario: la vuelta de las dudas hacia España y hacia su deuda. Con lo que se queda sin margen para inversiones en obras públicas y regresamos al furgón de cola europeos donde estábamos hace un mes.

No es sólo que nuestra recuperación sea debilísima y nuestro presidente, poco fiable. Es que está haciendo lo que hace de mala gana, que es la peor forma de hacer las cosas. Como en su negociación con ETA o con la sentencia del Constitucional sobre el Estatuto catalán, en la crisis económica ha tenido que aceptar los hechos porque no le quedaba otro remedio y tomar las medidas de ajuste porque se las han impuesto. Pero a la menor, vuelve a las andadas. En el fondo y en la forma, todo apunta que sigue convencido de que sus planes son los correctos, mientras todos los demás están equivocados. Y es que las personas como él no tienen remedio. Desasociados de la realidad al no haber tenido nunca que lidiar con ella, con cuatro ideas fijas en la cabeza que no han removido ni remozado desde su primera juventud, navegan por el mundo como sonámbulos, convencidos de su superioridad e impávidos ante sus fracasos, por grandes y evidentes que sean. Por lo general, son inofensivos e incluso divertidos por la magnitud de sus dislates. Excepto cuando llegan a una Presidencia de Gobierno.

Reinserción
La petición de perdón personal a las víctimas familiares es algo necesario, pero se precisa además el reconocimiento de los lazos públicos rotos por el asesinato
JOSEBA ARREGI El Correo 15 Agosto 2010

Cuando todo apunta a que ETA camina rápidamente hacia la derrota, y no hay mejor señal de ello que los movimientos dentro del nacionalismo para posicionarse en el tiempo después de ETA, todas las cuestiones relativas a las víctimas del terrorismo ganan en importancia. Se ha pasado de ignorarlas, de creer que eran un obstáculo inaceptable para la política vasca, a ser muy tenidas en cuenta y también temidas, pues su voz ha adquirido un peso específico en la política vasca.

No son sólo los partidos nacionalistas los que se están posicionando para el tiempo después de ETA. También los presos de ETA lo están haciendo. La pérdida del frente de los presos, la pérdida de la referencia de los presos puede resultar fatal para ETA. Y esa pérdida se aceleraría seguramente si muchos de ellos no estuvieran probando la medicina que ellos han aplicado a otros durante tantos años: el miedo a causa de las amenazas a las que son sometidos ellos y sus familiares.
Existe la percepción de que el Gobierno central está aplicando una política concreta a los presos de ETA, tratando de acelerar el fin de ETA. Esa política, comprensiblemente, ha levantado suspicacias entre las asociaciones de víctimas del terrorismo. Será necesario hablar, en un futuro no muy lejano, de las condiciones mínimas que esa política debe cumplir, no para satisfacer a las asociaciones de víctimas, sino para no caer en errores de épocas anteriores.

Y en este contexto de suspicacias de las asociaciones de víctimas ha resurgido la cuestión de la reinserción. Se levantan voces proclamando el derecho constitucional de los presos a la reinserción, intentando acallar las dudas que las asociaciones de víctimas puedan expresar ante determinados movimientos concretos de acercamiento de presos de ETA hacia Euskadi. Se proclama el derecho constitucional a la reinserción, se defiende ésta como un valor moral superior a la venganza, dando a entender que las asociaciones de víctimas pudieran estar cayendo en la tentación de reclamar venganza.

Pienso que las asociaciones de víctimas sí deberían manejar con mucho cuidado tanto todo lo que afecta a la eliminación de la prescripción, como lo que significa la definición del terrorismo de ETA como genocidio. La prescripción juega un papel demasiado importante en la constitución de la justicia como ruptura del círculo de la venganza tribal, y el genocidio es un concepto demasiado importante como para aplicarlo sin limitaciones, corriendo el riesgo de devaluarlo.

Pero dicho esto, es más que comprensible que las asociaciones de víctimas puedan interpretar la defensa que algunos hacen ahora del derecho a la reinserción como una forma de escapar de la justicia sin la que no puede haber ni memoria ni dignidad, tan reclamadas, con todo derecho, por las asociaciones de víctimas. Porque quienes ahora reclaman el derecho a la reinserción llevan años protestando contra el alejamiento de los presos, cuya motivación estuvo causada precisamente por el deseo de facilitar esa reinserción que resultaba imposible bajo la presión y el control grupal que ETA ejercía con sus presos.

Pero vayamos a lo que realmente importa. Afirmar el derecho a la reinserción significa que el preso ha dejado de estar inserto en algo, que ha roto lo que le mantenía inserto en algo. ¿Qué es ese algo? Se podría contestar que, genéricamente, la sociedad. Pero no todos los delitos son iguales. El que mata en un arrebato de odio, o para robar, o para vengarse por cuestiones privadas, rompe los lazos que constituyen la sociedad. En su caso la reinserción significa el reestablecimiento de los lazos que le sitúan de nuevo en la sociedad, para lo cual se necesita el convencimiento de la sociedad de que el preso ha interiorizado lo que significan esos lazos y su ruptura.

¿Qué es lo que rompe con su asesinato el miembro de ETA que mata a un vecino porque no es suficientemente vasco, porque representa la institucionalización del pluralismo -Estatuto y Constitución-, porque encarna la reforma aprobada por la mayoría de los vascos y no la ruptura revolucionaria? No rompe simple o genéricamente los lazos que constituyen la sociedad, sino que rompe lo que califica a esa sociedad como sociedad política, rompe los valores que constituyen a esa sociedad como sociedad política, como sujeto político, rompe con la gramática que regula la conversación pública de esa sociedad, su convivencia pacífica.

La reinserción en este caso viene definida por la calidad del delito cometido: el preso de ETA que ha roto con la gramática que regula la conversación pública y política de la sociedad vasca y española debe volver a insertarse en esa gramática, debe reinsertarse no en la sociedad simplemente afirmando que está dispuesto a no matar en adelante. No. La reinserción en el caso de los presos de ETA exige la vuelta a insertarse en aquello que rompieron con su asesinato, en lo que constituye la calidad política de la sociedad cuyos lazos políticos, cuyas características políticas, cuyo lenguaje político, cuyas instituciones políticas quebraron por medio del asesinato.

El calificativo de político en todo lo que hace referencia a ETA causa problemas a los nacionalistas, pero también a otros políticos. Aunque la Ley de atención a las víctimas aprobada en la legislatura pasada hable de la necesaria deslegitimación política de ETA, líderes nacionalistas ya le han dado la vuelta a la afirmación diciendo que significa que la violencia terrorista de ETA no posee significado político alguno.

Pero lo contrario es lo correcto: ETA ha matado siempre en nombre de un proyecto político. Y su reinserción debe tener la categoría de reinserción política, de reconocimiento de los lazos políticos que constituyen a la sociedad vasca como sociedad política. Afirmar que se sigue negando la calidad política de la sociedad vasca rota violentamente, pero por medios pacíficos, no es reinserción. La petición de perdón personal a las víctimas familiares es algo necesario sin duda, pero queda en el ámbito de lo privado. Se necesita, además, el reconocimiento de los lazos públicos rotos por el asesinato, el reconocimiento de lo que califica a la sociedad como sujeto político, estatuto y constitución.

Las negociaciones con ETA existen porque Chaves las niega.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 15 Agosto 2010

El vicepresidente Chaves ha salido muy campanudo afirmando que es falso que anden dialogando con los asesinos de ETA, niega que hayan negociaciones entre el gobierno y ETA lo que significa que su negativa confirma la negociación con ETA porque según los libros de historia Zapatero ha negociado con ETA, desde que llegó a la secretaría general del PSOE negando que estuviese negociando con ETA. En este asunto pues, se puede afirmar sin temor a errar que toda negativa de ZP y sus subalternos es una confirmación de la negociación.

Cuando Zapatero, estando en la oposición, propuso la firma del Pacto por las libertades
y contra el terrorismo ya estaba negociando con ETA, y eso fue en el año 2000. Entre esa fecha y la apertura oficial de negociaciones con ETA negaron que hubiese negociaciones, diálogo y contactos con ETA cientos de veces, mintieron cientos de veces, nos engañaron cientos de veces, y ahora esperan que les creamos cuando dicen los mismos lo mismo. Pues mienten de nuevo.

Fue el mismísimo El País, defensor de ZP y de la negociación con ETA, el que publicó el 18 de junio de 2006 en un artículo titulado “El Gobierno y ETA iniciarán de inmediato las conversaciones para el fin de la violencia” que para esa fecha ZP ya llevaba cuatro años de arrumacos con los asesinos, aunque la historia dice que llevaban alguno más:

“Este encuentro supondrá el reconocimiento oficial del PSE a Batasuna como interlocutor político, tras cuatro años de contactos informales, que dieron como fruto el alto el fuego del 22 de marzo, una vez que ETA entró en el diálogo en julio y noviembre de 2005.”

No olvidemos que Batasuna es ETA según sentencia del Tribunal Supremo.

Veamos ahora unas cuantas de aquellas mentiras oprobiosas que negaban hiciesen lo que en realidad andaban haciendo.

De la Vega, 21-01-2005: “Ni el Gobierno ha recibido ninguna carta ni tiene una interlocución abierta con ETA”. Y llevaban ya cinco años encamados con la ETA haciendo guarrerías perversas.

Diego López Garrido, 9-12-2005 “El secretario general del grupo socialista en el Congreso, Diego López Garrido, ha negado tajantemente que el PSE o el PSOE hayan mantenido contactos con el entorno de ETA, como sostiene el líder de Batasuna, Arnaldo Otegi”. Negó y mintió porque si que estaban manteniendo contactos.

Zapatero, abril de 2005: “Me sorprendo cuando el PP habla de diálogos con el Partido Comunista de las Tierras Vascas o ETA. Es un acto de tremenda hipocresía. Ellos dialogaron en 1998 con ETA, con la mejor intención; seguro, con el apoyo de todos los partidos; seguro. El PP sí negoció. El PSOE no, y además, ha de aguantar críticas del PP por algo que no ha sucedido.” Zapatero lo negaba y sí negociaba.

Zapatero, 26-01-2004: “El Partido Socialista se reafirma una vez más en que no cabe negociación política alguna con la banda terrorista. La lucha antiterrorista debe ser una política de Estado enmarcada en los principios y valores recogidos en el Pacto por las Libertades y contra el terrorismo”. Y ya estaba negociando el muy mendaz.

Por apreturas de tiempo no he seguido buscando en las hemerotecas, pero son cientos las mentiras de ZP y sus gentes diciendo que no estaban negociando con ETA cuando sí lo estaban haciendo, por tanto la negativa de Chaves es una confirmación en toda regla de los contactos de ZP con ETA.

Mohamed VI y su test de esfuerzo a Zapatero
EDITORIAL Libertad Digital 15 Agosto 2010

Las relaciones de España y Marruecos siempre han estado sometidas a una tensión institucional fruto de las diferencias intrínsecas y los distintos intereses de uno y otro país. España pertenece a la civilización cristiano-occidental y es una democracia donde impera el Estado de Derecho, mientras que Marruecos es una dictadura teocrática dentro de la órbita islámica con todo lo que ello supone. Sumemos a ese hecho la ocupación ilegal del Sáhara que lleva a cabo el Estado marroquí y los constantes problemas que provoca la existencia de un tráfico de drogas y de seres humanos con destino a nuestro país, y concluiremos que Marruecos no es precisamente un vecino con el que forzosamente haya "que llevarse muy bien", tal y como repiten los distintos miembros del Gobierno a raíz de la última crisis desatada en la frontera de Melilla.

Por su cercanía hay que mantener unas relaciones correctas con Marruecos, sin que ello implique renunciar a nuestros derechos de soberanía o a realizar las funciones administrativas y policiales que la existencia de toda frontera implica para un país responsable.

Pero es que además, la Historia de las relaciones hispano-marroquíes es una sucesión inagotable de intentonas del sultanato para erosionar la capacidad Española de gestionar en el norte de África los asuntos que por derecho le corresponden, embates ante los que no cabe si no oponer una actitud de firmeza proporcional al agravio pretendido con cada tentativa, único lenguaje que el sultán actual y su fallecido progenitor han sido capaces de entender correctamente.

El problema para España es que Zapatero, a diferencia de Aznar en la crisis de la isla Perejil, no está dispuesto a ejercer la más mínima autoridad que el derecho internacional y nuestras leyes le conceden, puesto que su única estrategia en política exterior desde que llegó al poder ha sido siempre la rendición preventiva y la tolerancia sin límites.

El ejemplo de la última crisis desatada por Marruecos en la frontera de Melilla es definitorio de la renuncia de nuestro Gobierno a hacerse respetar en la escena internacional. Al episodio lamentable de utilizar a la corona para solucionar un problema que es exclusiva competencia de Zapatero y su desaparecido ministro de Exteriores, hay que sumar la exigencia de su vicepresidente tercero y algún otro miembro del ejecutivo, dirigida al presidente de aquella ciudad autónoma, de que se abstenga siquiera de denunciar unos hechos cuya gravedad hubieran provocado la respuesta inmediata del gobierno agraviado en cualquier país digno de respeto.

Si Zapatero cree que con la finalización del bloqueo unilateral practicado por Marruecos en la frontera con Melilla el problema de Marruecos está solucionado, pronto tendrá ocasión de comprobar lo contrario. La dictadura marroquí está dispuesta a seguir un camino de hechos consumados cuyo nivel de agresión va a seguir aumentando hasta que España decida plantarse y defender tanto sus fronteras como la economía y la libertad de sus ciudadanos en Ceuta y Melilla. Por desgracia eso no ocurrirá mientras gobierne José Luis Rodríguez Zapatero. Si hay alguien consciente de esa evidencia, ese es Mohamed VI.

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Negociación 'al Currin'

Román Cendoya www.gaceta.es 15 Agosto 2010

Los lectores de LA GACETA saben que Interior está cocinando una solución política con los terroristas de ETA.

Los lectores de LA GACETA saben que Interior está cocinando una solución política con los terroristas de ETA. Los ingredientes de ese indigesto plato son los siguientes: rédito político del Gobierno, necesidad de ETA de estar en los ayuntamientos, cambio de socio en el Gobierno Vasco y un pieza de mediador llamado Currin.

Elaboración del asqueroso plato: el PSOE y el Gobierno ocultan la verdad empezando por el Ministro del Interior, el hombre que miente con más sinceridad de España, que niega con toda rotundidad la negociación.

Simultáneamente, como si fuera un plato de la nueva cocina, se deconstruye a la organización terrorista en dos: ETA y la izquierda abertzale. Así, se trabaja políticamente con la izquierda abertzale con una pizca de Txusito, cuarto y mitad de libertades para Usabiagas mientras se saltean a las cárceles más cómodas a parte de los asesinos más salvajes. Por otro lado, se coge un partido en liquidación con forma de EA y se mezcla con los terroristas de la rama política, con ganas de seguir en los ayuntamientos, ligando una masa independentista con la que presentarse a las elecciones municipales. A la mezcla se le da vueltas por Donosti en forma de manifestación permitida, por la independencia, con el fin de que los trozos más duros puedan ver que en este plato caben todos y todo. Las distintas piezas del plato se ligan con la salsa que las une, el negociador Currin. El resultado, después de meses de repugnante cocinado, es el beneficio político de los terroristas y del Gobierno. Para que este plato les salga bien, ayuda que quien valora las noticias sobre la negociación en el PP sepa de ¡economía!; que quien recibe la información de Rubalcaba no sea claro –por sus cosas– y que el líder, que fue ministro del Interior, esté en la playa. Así, por mucho que diga el PP del País Vasco que algo huele mal y que el pacto se indigesta, de postre tendremos cambio de socio político en el Gobierno vasco para las municipales. Qué asco.

Mediaciones
Luis del Pino Libertad Digital 15 Agosto 2010

Editorial del programa Sin Complejos del sábado 14 de agosto de 2010

Esta semana, la agencia Europa Press ha difundido una entrevista con el mediador internacional sudafricano Brian Currin, uno de los impulsores de la declaración de Bruselas y que está interviniendo activamente en las negociaciones entre el Gobierno y ETA.

En esa entrevista, Brian Currin defiende el proceso de acercamiento de presos al País Vasco, reconoce su labor de interlocución con el Gobierno de Zapatero, se manifiesta optimista con respecto al proceso de negociación y anuncia que probablemente asistamos, a no mucho tardar, a algún tipo declaración de ETA o del entorno batasuno. "La situación está en un punto muy delicado - dijo - pero estoy confiado en que se están haciendo progresos".

Preguntado por los plazos, Currin afirmó que uno de los hitos temporales son las próximas elecciones en el País Vasco y se declaró convencido de que el entorno batasuno "habrá hecho lo que tiene que hacer" para estar presente en las elecciones municipales del próximo año. Por último, valoró positivamente la formación del frente nacionalista entre Batasuna y partidos como Eusko Alkartasuna y Aralar, de cara a una posible alianza electoral.

Lo venimos advirtiendo desde estos micrófonos desde hace muchos meses: que hay un proceso en marcha que en realidad no es sino la continuación del proceso iniciado en la anterior legislatura, tal como han denunciado en repetidas ocasiones Jaime Mayor Oreja o Francisco José Alcaraz; que ese proceso busca consolidar el acuerdo que la rebelión cívica hizo imposible en la fase anterior; que ese proceso se iba a acelerar ahora que el Estatuto catalán (modelo del futuro estatuto vasco) ha terminado por derogar la Constitución española y que, al final, ETA va a terminar por conseguir casi todos los objetivos por los que lleva matando desde hace 40 años, demostrando así que la violencia es rentable.

En realidad, no es que los que denunciamos la existencia de ese proceso seamos pitonisos o más listos que el resto del mundo. Basta con saber leer los propios medios de comunicación de la izquierda proetarra, que llevan mucho tiempo describiendo los pasos que se van dando en esa negociación y presentándolos como lo que son: un triunfo de sus tesis y una claudicación de lo que ellos llaman "el estado español", que al final, según ellos, no ha tenido otro remedio que apostar por la negociación.

Leyendo esos medios, por ejemplo, nos enteramos de que en octubre de 2009 - es decir, hace casi un año - Brian Currin daba una conferencia en San Sebastián para hablar del "proceso de negociación" con ETA. Entre el público se encontraban Juan José Ibarretxe o Joseba Egibar, además de otros políticos del entorno batasuno.

En aquella conferencia, Currin criticó las entonces recientes detenciones de los batasunos Otegui y Díez Usabiaga efectuadas por la Audiencia Nacional, manifestó que le parecía contraproducente que se pidiera al entorno batasuno que condenara a ETA y explicó que, en su opinión, se tenían que dar dos condiciones para que el proceso avanzara. Esas dos condiciones eran crear un espacio político para que el entorno batasuno pudiera operar de forma legal y conseguir lo que él denominó "el fin de la violencia".

También pudimos conocer, gracias a esa conferencia de octubre de 2009, algún otro detalle interesante. Por ejemplo, que Currin llevaba interviniendo en el proceso dieciséis meses en aquel momento. Es decir: que la segunda fase del proceso, esta vez con abierta mediación internacional, se había iniciado tres meses escasos después de las últimas elecciones generales.

En marzo de 2010, los medios de comunicación proetarras daban cuenta asimismo de la presentación de la denominada Declaración de Bruselas en favor de un proceso de paz en el País Vasco, declaración impulsada por Currin y firmada por distintas personalidades políticas, como el ex presidente sudafricano Frederick de Klerk, el arzobispo Desmond Tutu, la fundación Nelson Mandela, la ex presidenta irlandesa Mary Robinson o el ex primer ministro irlandés Albert Reynolds.

Se trataba, ni más ni menos, que de la presentación en sociedad del proceso de negociación, con lo que no hacía falta ser muy lince para deducir que ese proceso no sólo contaba con el beneplácito del actual Gobierno, sino también de la actual Oposición, puesto que ese tipo de negociación con abierta implicación de personalidades internacionales no puede ponerse en marcha si no se cuenta con la garantía de que los pasos dados son irreversibles, es decir, si no se cuenta con la garantía de que un cambio de gobierno en España no va a dar al traste con lo avanzado hasta la fecha.

De hecho, la defenestración en el PP de casi todos aquellos que más se han significado por su oposición a las negociaciones en la anterior legislatura (María San Gil, Ángel Acebes, Ignacio Astarloa, Regina Otaola...) no se explica salvo por la necesidad de quitar de en medio a todos aquellos que pudieran obstaculizar la nueva fase del "proceso". El único que se salvó de la quema fue, en su momento, Jaime Mayor Oreja, a quien Rajoy tuvo que recurrir para evitar una derrota en las últimas elecciones europeas, derrota que habría significado el final de la carrera política de Rajoy y de los intentos por incorporar al PP al proceso de negociación con ETA.

Por supuesto, a lo largo de todo este tiempo, tanto el Gobierno como la Oposición han estado negando la existencia de esos contactos y de ese proceso de negociación. Sólo algunas voces aisladas del PP, como la de Mayor Oreja o la de Carlos Iturgáiz, que van por libre, se han alzado para denunciar ese proceso que su propio partido está avalando bajo la mesa.

Pero la entrevista de Currin publicada por Europa Press no deja lugar a dudas. El mediador sudafricano reconoce su interlocución con el Gobierno socialista y da a entender que el entorno batasuno estará en las próximas elecciones municipales, probablemente integrado en ese frente común nacionalista que Currin ve como algo muy positivo.

Y el Gobierno no se ha dignado a desmentir esas negociaciones, ni la actual cúpula del PP ha tenido a bien exigirle que las desmienta. Lejos de ello, desde la C/ Génova se ha vuelto a reafirmar la confianza en la política antiterrorista del Gobierno. Así, Cristóbal Montoro declaró, después de conocerse el contenido de la entrevista con Currin, que no sabía qué sentido podían tener las palabras de mediador sudafricano y que "no parece que estemos ante un cambio de política" del Gobierno.

¿Creen ustedes que soy muy suspicaz, que estoy siendo demasiado duro con la actual cúpula del PP? Pues, como hoy es sábado, que es un día que me gusta especialmente, les manifiesto desde ya mi predisposición a desdecirme. Bastaría para ello que, vistas las declaraciones del mediador sudafricano, Mariano Rajoy haga una cosa muy simple: comprometerse solemne y públicamente a no respetar, en caso de llegar a La Moncloa, ninguno de los acuerdos que este Gobierno pudiera alcanzar con ETA a través de esos mediadores internacionales.

¿Verdad que una declaración en ese sentido de Rajoy nos tranquilizaría mucho a todos?

Pero algo me dice que esa declaración de Mariano Rajoy no se va a producir nunca.

La bandera de España

Luis SUÁREZ La Razón 15 Agosto 2010

De pronto, por todas partes y como consecuencia, tal vez, de un gran acontecimiento deportivo, saltaron los colores rojo y amarillo que forman la bandera de España. Y todos los recelos políticos que en torno a ella se habían venido gestando, también parecieron esfumarse. Ser español se mostraba de pronto como una manera de ser y, curiosamente, sin reproches ni negaciones de las otras naciones que también estaban compitiendo.

Un modo de ser significa una naturaleza, es decir, una nación, algo que se posee al margen de la propia voluntad, desde que se es nacido. Que es lo que significa nación y no simplemente, como a veces se ha pretendido o se pretende, una especia de etnia. El deporte consiguió, sin proponérselo, dar señales de cuánto de amable y positivo puede encerrarse en la conducta. No quisiera parecer que se trata de adular, pero gestos como los de Vicente del Bosque al mantener en calma a esos jóvenes hasta llevarlos a la victoria después de haberlos paseado por Caravaca, los juicios favorables de Nadal hacia otros contrincantes, o el gesto de Contador cuando permite a su rival dar el paso que le otorga la victoria en el Toremallet, son datos que no pueden ni deben olvidarse. En definitiva este mes de julio ha sido importante.

La conciencia de una nación española, herencia de Roma, de la cual había recibido su nombre, Hispania, que nunca se cambió, como en otras naciones europeas, se fue gestando durante los siglos capitales de la Edad Media. Seguramente se trataba de insistir en la diferencia que se marcaba sobre esa línea que los musulmanes establecieran a fin de modificar el nombre y recurrir a al-Andalus, que algo tiene que ver con el Atlántico. Pero esa España, que se empeñaba en conservar el precioso patrimonio romano: su lengua, su pensamiento, su modo de vestir y sobre todo su religión, se ahondaba en un profundo sentimiento de unidad con independencia de las estructuras políticas plurales que la dura batalla contra el Islam había obligado a establecer. Pero cuando las cosas se ponían difíciles, ese mismo y fuerte sentimiento se ahondaba. Es curioso que el primer nombre que se da a los altos principados catalanes sea el de Marca Hispánica.

Para el poeta que escribe esa loa del conde Fernán González no cabe duda de que «de toda España, Castilla es la mejor». A lo que desde Barcelona, años más tarde, replicara el autor de la Crónica de Pedro IV el Ceremonioso: «Cataluña es la mejor tierra de España». Exageraciones del sentimiento, que no pasan de ahí. Cuando en 1212 llega la hora suprema de la Batalla (nosotros lo calificamos de Las Navas) todos acuden juntos, izando sus enseñas. Y aunque, por riñas entre primos, el rey de León decida quedar al margen, sus caballeros tomarán las armas y acudirán. De allí salieron las cadenas del Escudo de Navarra. Es bien cierto también que en el Fuero Navarro las primeras palabras se refieran a Pelayo y Covadonga. No muchos españoles conocen el dato de que la primera vez que se emplea en un documento el término «nación española» se haga referencia a la comunidad de mercaderes que se había instalado en Brujas. Pues bien los signos que se empleaban en el escudo eran el árbol de Guernica y los lobos de la Casa de Haro, porque predominaban en ella los vizcaínos. Y cuando Napoleón envía sus tropas a la conquista de la Península, Gerona responde con las armas en la mano, cantando en catalán: «com voll que me enrrandesca si Espanya non voll pas».

Toda una lección. Ciertamente estamos hablando de tiempos pasados. En nuestros días parece abrirse paso la idea de que es preferible la separación. Por eso fue un consuelo cálido aquel del domingo 11 de julio cuando España, gracias especialmente a jugadores que procedían del FC Barcelona, en Suráfrica se culminó la hazaña de ganar la Copa. Sobre estos sentimientos es importante hacer una madura y ponderada reflexión. Las tendencias a la unidad –que no debe confundirse con uniformidad ni olvido– han sido siempre en España muy fecundas. Durante siglos no hubo al respecto la menor duda. Pero me gustaría mencionar aquí dos temas que atañen a la época de los Reyes Católicos, sobre los cuales aprendí mucho de aquel gran maestro de historiadores y amigo muy querido que fue Jaime Vicens Vives.

Cuando en 1478 la Corona de Castilla se incorpora a la Corona de Aragón, Cataluña vivía dos experiencias negativas a las que era urgente poner remedio. La primera era la supervivencia de la servidumbre en ciertas amplias comarcas de la Cataluña Vieja: los remenses. Las bases jurídicas establecidas en toda España, reconociendo los derechos naturales humanos, imponían una solución. Y ésta se tomó por Fernando e Isabel precisamente en el monasterio de Guadalupe. Primero se dispuso que cualquier reliquia de servidumbre existente en los reinos tenía que ser suprimida. Segundo, que los remensas al cobrar su libertad pasarían a convertirse en propietarios de la tierra que trabajaban, su medio de vida, con un plazo muy largo y garantizado por la corona para abonar su precio. La segunda era que como consecuencia de la revuelta contra Juan II la Generalidad estaba arruinada: los impuestos que se cobraban no bastaban ni para pagar los intereses de la deuda pública.

Los Reyes Católicos, que llaman a su servicio precisamente a los dirigentes de la revuelta, aprovechan los recursos castellanos para otorgar monopolios comerciales que permiten la recuperación (redrec). Una deuda de honor impagable que muchos debieran recordar. Como todavía yo guardo muy profunda gratitud hacia lo que debo a Cataluña en mis andanzas como historiador y a los grandes amigos de aquella tierra, ruego a quienes la gobiernan que nunca me impidan seguir amándola. La bandera española tiene su origen, como todos ustedes saben, en la senyera que se enarboló por primera vez en la campaña de Cerdeña de 1328. Carlos III, que tomó la decisión de emplear un signo de toda la nación, escogió esas tres barras porque, reinando en Nápoles, había visto que la empleaban los barcos que venían de las lindes mediterráneas. Ésa es hoy nuestra bandera. Dejemos a un margen calificativos políticos y sumémonos a los millares de jóvenes que la pusieron al viento porque no sabían como expresar mejor la satisfacción que les producía en aquellos momentos ser español.

¿Por qué mienten tanto? / Carta de Bofarull a Ripollet

Pío Moa Libertad Digital 15 Agosto 2010

Doy por sentado que cualquier información de origen progre (PSOE y aledaños), de carácter político, histórico o ideológico, es de entrada falsa o tergiversada, desde los cuentos feministas o ecologistas hasta los tratos con la ETA. Por supuesto, no siempre mienten, pero una larga experiencia me obliga a cambiar la actitud normal de creer una información mientras no se demuestre errónea a considerarla falsa mientras no se demuestre veraz, si viene de tales medios. No voy a extenderme ahora en ejemplos, porque ya he mostrado en muchos artículos los demasiado frecuentes embustes, distorsiones, exageraciones u olvidos intencionados por parte de historiadores, intelectuales varios, periodistas y políticos de izquierda.

La cuestión es: ¿por qué ese apego casi sistemático al embuste, cuando, en definitiva, se trata de personas no diferentes de cualesquiera otras? Obviamente, la causa no radica en la personalidad, sino en otro factor, que conozco bien por experiencia propia. Cuando militaba en el comunismo, la mentira nos parecía una virtud si servía a nuestros fines o debilitaba a los contrarios. No es que lo pensáramos así, con tan explícito cinismo, sino de modo más bien implícito: atribuyéndonos unas intenciones, ideas y conocimientos que alumbrarían mil emancipaciones y liberaciones, todo valía para el logro del objetivo. Todos los medios valían para alcanzar el ideal, sin que se nos ocurriera que el valor del ideal venía marcado por tales medios. Luego, en la práctica, las imaginadas maravillas nunca se cumplían, pero ello mismo obligaba a desfigurar aun más la realidad, mientras persistiera el ideal y no se le reconociera como falso.

En los progres, por lo general, aquella obsesión idealista ha descendido un tanto, pero en cambio ha aumentado otro factor que entonces no operaba entre nosotros: los intereses creados. El PSOE mantiene cierta mística iluminada, un tanto difusa, pero además ha construido una amplísima red de fuertes y muy prácticos intereses, cuya eficacia se combina con el temor a perder posesiones, subvenciones y corrupciones. Tales intereses pueden fanatizar más todavía que los ideales. Un corresponsal me hacía observar: “Hasta ahora, los historiadores e intelectuales que te son contrarios nunca han podido rebatir lo que tú dices, y tú sí que les has rebatido muchas veces. Y son muy conscientes de eso, y de ahí que respondan con la insidia, el ataque personal y la prepotencia de quien está bien situado. No pueden obrar de otra manera, porque están en juego sus intereses particulares, sus prebendas, sus prestigios, sus cargos...y frente a ellos la honestidad intelectual cae por tierra. Hay muy pocas excepciones”.

Menciono el caso que más me afecta, pero lo mismo se manifiesta en otros muchos campos, especialmente en la política. Uno no puede tratar de convencer a esa gente, solo a las personas no condicionadas por tales intereses.
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****Génova mantiene intacta su confianza en la política contra ETA de Zapatero. Esa política "contra la ETA" consiste en destruir la Constitución y el estado de derecho. Entre el gobierno y el PP, en obsequio de los terroristas, a quienes se intenta convencer de que se conformen con solo un poco menos de lo que exigen.
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Carta de Bofarull i Bofarull a Ripollet i Bohigas (anterior en este blog, 29 de junio)

Esta carta me la ha remitido mi corresponsal de Reus con la advertencia de que bajo ningún concepto dé señal alguna que pueda permitir identificarla (a la corresponsal), ya que, al revés que otra correspondencia relativamente pública, esta es privada, pese a su interés general, y si supieran que ella me la ha enviado… a saber qué podrían hacerle. Hasta adherirle un explosivo al cuerpo, como hicieron los gudaris catalufistas (que no catalanes) con otras personas hace años. Tomo nota.

“Mi querido discípulo y admirador Ripollet i Bohigas:

Lamento mucho tus experiencias con los gallegos, a decir verdad yo no las tengo mejores y, como bien señalas, los contactos con esa gente, los menos posibles y por teléfono. Ello aparte, no sabes hasta qué punto son tus cartas un bálsamo para este corazón dolorido por tantos desengaños, aparte de que, para colmo, por unos trabajos de la Pompeu Fabra tengo que pasar en Barcelona este agosto tan caluroso –para que luego digan los reaccionarios que lo del calentamiento global es un timo. Buen timo les daría a ellos en las costillas...--. Me llena de alegría saber por tus cartas el extraordinario y creciente auge de nuestro bello idioma –idioma de idiomas, podríamos llamarlo sin exagerar— en los lugares más avanzados del mundo, desde Grecia a Escandinavia y Escocia. Tengo noticias de que ocurre otro tanto en Inglaterra, Alemania y Francia, donde el estudio del catalán como segundo o tercer idioma no cesa de progresar, mientras que la lengua imperialista que nos oprime va siendo relegada a donde merece, el basurero de la historia.

Pero permíteme explicarte el pesimismo de las primeras líneas de esta carta. Porque me digo: ¿de qué nos vale que en Suecia progrese el catalán, si aquí mismo encontramos una creciente desatención por parte de los propios catalanes? Con auténtica desesperación he leído la encuesta que revela cómo la utilización exclusiva del catalán ha retrocedido diez u once puntos, mientras la abominable lengua opresora avanza. Solo me ha consolado un poco saber que, como contrapeso, también el árabe avanza en Cataluña, si bien debe reconocerse que le queda aún mucho camino, porque hoy por hoy solo lo habla, en exclusividad, el 2% de la gente, aunque como lengua menos exclusiva debe de ir ya por el 10% o cosa así. Añade a todo esto lo de los referendos independentistas organizados en las zonas más presunta y auténticamente catalanistas: ¡casi nadie se molesta en ir a votar! Y no deja de envenenarme la sesera el repugnante hecho de que solo un 35% de los catalanes haya votado el estatuto. ¿Qué puede esperarse de gente así?

Lo que más me indigna es comprobar el poco efecto de tantos años de esfuerzos denodados, de las inteligentes y progresistas medidas de la Generalitat para relegar la lengua y cultura foráneas impuesta por Castilla y su maldito Estado español. A veces, reflexionando en voz alta, me digo: "tenemos unos políticos de primera, unos políticos e intelectuales magníficos, pero, ¿se los merece una población abúlica y contagiada de un españolismo vergonzoso? ¿Vale la pena que nos rompamos los cuernos para tanta indiferencia y tanta collonada? Me desespero y echo sapos y culebras de estos descastados, que no hay manera con ellos. ¡Ah, y las banderas y los gritos cuando lo del Mundial de fútbol! Es que me habría liados a hostias con aquellas bandas de facinerosos que gritaban lo de “Soy español, español…”. Pues si son españoles, ¡que se vayan a España, joder! La Generalitat ahí ha fallado, pues debería haber mandado contra ellos a nuestros aguerridos batallones de mozos de escuadra, embrión del ejército que tarde o temprano hemos de tener… si no lo impiden los propios catalanes botiflers, cretinos, hijos de puta. A esos tipos habría que echarlos a puntapiés de los sagrados confines nacionales. Ya, ya sé que estas cosas no se pueden decir en público, que es contraproducente y todo eso, pero permite que por una vez me desahogue.

Fíjate, además, en la siniestra paradoja: ¿quiénes nos gobiernan en nuestra propia casa? El Montilla y su gente, unos charneguillos…¡Y lo están haciendo mejor que el mismo Pujol o que el mismo Mas! Los tíos se sienten más catalanes que muchos catalanes de diez generaciones. Parece un gran motivo de esperanza, ¿verdad? Pero no estoy seguro. Para empezar, el Montilla ese, después de tantos años, habla un catalán para echar a los perros, y además… ¡coño, qué quieres que te diga! ¡Tener que depender de los charnegos para la salvación de la patria…! ¡Adónde estamos llegando, en qué abyección estamos cayendo!

Entre todo esto y el calor de Barcelona, y que se ha averiado el aire acondicionado, estoy que trino, o por mejor decir, estoy terriblemente desconcertado y deprimido. Tengo la impresión de que así no vamos a ninguna parte. Perdona que no siga, pero no quiero contagiarte mi depre. Aunque sé que en cuanto pase este maldito calor volveré a ser el nacionalista orgulloso y animoso de siempre. En fin, te envío, a pesar de todo, un ¡ánimo, chaval! Y a seguir haciendo país por todas esas naciones europeas donde tan bien van nuestros asuntos, para compensar los de aquí.

Tu querido y admirado maestro
Francesc Bofarull i Bofarull, de la Pompeu Fabra y ex detective.

Los pro etarras tomaron las calles de San Sebastián en defensa de los terroristas
Miles de personas se manifestaron este sábado en la capital guipuzcoana por la defensa de los derechos de Euskal Herria
Ep www.lavozlibre.es 15 Agosto 2010

San Sebastián.- Miles de personas se han manifestado este sábado en San Sebastián, convocadas por un grupo de ciudadanos donostiarras, bajo el lema 'Euskal Herriaren eskubideen alde' (En defensa de los derechos de Euskal Herria), sin que por el momento se produjeran incidentes, aunque sí se escucharon gritos a favor de los presos etarras y en contra del PSOE.

La marcha, que tradicionalmente realiza la izquierda abertzale coincidiendo con el inicio de la Semana Grande de la capital guipuzcoana, ha partido a las 17.40 horas del Boulevard tras una pancarta con el lema de la marcha, que era sujetada por los convocantes del acto.

Algunos de los participantes mostraban ikurriñas y banderas de la comunidad foral Navarra, coreaban lemas en favor del acercamiento de los presos de ETA y del activista fallecido Jon Anza, y en contra de la bandera española y del PSOE. Entre los manifestantes se encontraban los representantes de la izquierda abertzale Rufi Etxeberria, Miren Legorburu, Idoia Ibero y Josetxo Ibazeta.

La marcha, que ha estado precedida por varias dotaciones de la Ertzaintza, ha llegado sobre las 18.15 horas a la plaza kendo, donde los convocantes Iñaki Egaña e Iratxe Retolaza han leído un texto en euskera y castellano, en el que han dicho que han "llenado las calles para que se respeten los derechos de los vascos y para dar un mensaje de esperanza y de ilusión a los que creen en un futuro abertzale y de izquierdas".

Asimismo, han indicado que "ni la tricolor, ni la rojigualda" son sus banderas y que "Euskal Herria es un territorio definido con una lengua milenaria que defender, que ha sido pisoteada". "Queremos nuestras propias selecciones deportivas, nuestro patrimonio, gestionar nuestros recursos sin imposiciones, de Madrid, París, Bruselas o Washington", han añadido, para reivindicar los derechos individuales y democráticos, y han denunciado que se les "impongan patrias".

Por último, han recordado los "derechos de los presos vascos" y han reclamado un país "libre y soberano, que trate de tú a tú a otros estados". Tras una salva de aplausos, los presentes han entonado el Eusko Gudariak, antes de dispersarse por las calles de San Sebastián.

CAMBIO DE ITINERARIO
El Departamento vasco de Interior ordenó el viernes modificar el recorrido de la marcha convocada para que no "interfiriera" en el inicio de la Aste Nagusia, tras la decisión de la Audiencia Nacional de permitir la manifestación al no haber observado "ningún motivo para restringir su autorización". La Fiscalía y el sindicato Dignidad y Justicia habían pedido la prohibición de la misma al considerar que era una convocatoria "encubierta para homenajear a ETA" y su entorno.

Por este motivo, la marcha ha discurrido por varias calles del centro de la capital guipuzcoana bajo la vigilancia de varios dispositivos de la Ertzaintza para terminar en la plaza de Okendo en vez de en el Boulevard donostiarra, como estaba previsto inicialmente, para que la manifestación no se mezclase con el "cañonazo" que da comienzo a las fiestas veraniegas de la capital guipuzcoana. La manifestación fue convocada el pasado 4 de agosto por un grupo de ciudadanos de San Sebastián, entre los que se encontraban Iñaki Egaña, Iratxe Retolaza y José Luis Álvarez Enparantza, 'Txillardegi', los cuales denunciaban que "Euskal Herria es un pueblo negado de su presente y su futuro" por parte de los estados español y francés y criticaban los "evidentes retrocesos en el ámbito de los derechos civiles y políticos" que han llevado a "una situación de excepción no declarada".

No obstante, consideran que se está abriendo "un nuevo ciclo de ilusión y esperanza" que lleva a "la fase de la solución y la democracia", al tiempo que "en Euskal Herria somos mayoría los que apostamos por superar la actual situación de bloqueo, conflicto y negación" y afirmaban que "la recuperación de los derechos vendrá de la acumulación de fuerzas y de la voluntad popular".

La Ertzaintza impidió el año pasado que se desarrollara la manifestación convocada por la izquierda abertzale en San Sebastián bajo el lema "Salbuespen egoerari stop. Euskal Herria du hitza eta erabakia (Estado de excepción Stop. Euskal Herria tiene la palabra y la decisión)" y que estaba prohibida por el Departamento de Interior y por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Los manifestantes se dispersaron por la zona vieja y se registraron enfrentamientos con la Policía vasca, que se saldaron con dos personas detenidas.

Vacaciones en euskera
GORKA ASCORBEBEITIA | BILBAO. El Correo 15 Agosto 2010

Dos millares de vascos aprovechan para aprender o perfeccionar su dominio de la lengua vasca y disfrutar a la vez del verano
Alojarse en hogares euskaldunes, barnetegis familiares o rutas en bicicleta son alternativas a las clases tradicionales

LOS DATOS
1.720. Es la media de asistentes a barnetegis de los últimos cinco años. El 65% son mujeres.
Otros cursos. 3.762 estudiantes se apuntan a otros cursos de euskera en periodo estival.
Exámenes. Uno de cada tres alumnos de barnetegis se examinaron en otoño del año pasado.
Edades. El 85% de los asistentes tiene menos de 45 años. Seis de cada diez es menor de 35.

Aprovechar las vacaciones de verano para aprender euskera es un plan en el que se han volcado dos millares de vascos. Muchos de ellos están en este mismo momento manos a la obra. Los barnetegis donde los alumnos se someten a un trasiego de clases son una de las opciones más populares. El año pasado, 1.540 personas -dos tercios de ellas, mujeres- decidieron invertir así sus días libres en la época estival. Pero también existen otras alternativas al margen a las clases tradicionales. Pasar unas semanas en un hogar euskaldun, llevarse a toda la familia al barnetegi o perfeccionar el idioma mientras se anda en bici son tres ejemplos.

Hogares euskaldunes
Aquí sólo se habla en euskera
A la sombra del monte Ernio, en un valle que sorprende por su intenso color verde, se oculta el pequeño municipio guipuzcoano de Errezil. En tan idílico paraje resulta difícil toparse con quien no tenga como idioma materno el euskera. Por este motivo, Begoña Pinedo, de 40 años, de Arrigorriaga, decidió pasar una temporada en el caserío de una familia del pueblo y practicar con sus habitantes. Buscaba mejorar su dominio de la lengua y encontró no sólo eso, sino también una manera inmejorable de sumergirse en las costumbres del lugar y una segunda familia con la que pasa ya casi todos los años sus vacaciones.

Hace doce años que Begoña bajó del autobús en Azpeitia y tuvo su primer gran susto. «La familia vino a recogerme y cuando empezaron a hablar entre ellos me dí cuenta de que no entendía nada. '¿A dónde he venido?', me dije», rememora. Ahora, su nivel le permite pasar desapercibida en el pueblo, tampoco es que tenga muchas alternativas porque en Errezil no se oye ni palabra en otro idioma. Bego ha pasado sus últimos diez veranos en el pequeño municipio guipuzcoano en el caserío de María Iraola. «Para nosotros es como una hija adoptiva», comenta. A sus 56 años, lleva 18 acogiendo estudiantes en su caserío y espera seguir «hasta que el cuerpo aguante».

Al igual que Bego, otros 37 estudiantes de euskera han elegido las 'egonaldiak' (estancias) para practicar el idioma este verano. El sistema permite hablar lejos de las clases en un entorno en el que la lengua es completamente natural y ofrece un contacto directo con la forma de vida rural. Los euskaltegis Ulibarri y Urrats se encargan de organizar las estancias, para las que buscan hogares en pueblos donde al menos el 70% de los habitantes sean euskaldunes. Aunque cada vez les resulta más complicado encontrar familias de acogida: desde 2004, su número se ha visto reducido de 43 a 17.

María Iraola también nota que en Errezil faltan hogares anfitriones. «Hace diez años venían jóvenes a diez o doce caseríos, ahora sólo recibimos estudiantes en tres o cuatro», explica. Esto hace que la dinámica de la gente joven cambie. Bego nota que ahora «van más a lo suyo». «Antes, el ambiente era magnífico, nos juntábamos cuadrillas muy grandes e íbamos a todas las fiestas, incluso se formaron parejas entre estudiantes y gente de aquí como en la novela 'Kutsidazu bidea, Ixabel'», recuerda con añoranza.

Esta vecina de Arrigorriaga pasa todo el mes de julio en el caserío rodeada de animales. Salta a la vista que le gustan. Mientras habla, no deja de jugar en ningún momento con el perro de la familia Iraola, 'Txiki'; pero sus tareas no se limitan a darles de comer. Recoger verdura de la huerta, pasar la escoba o ayudar con la comida son actividades que Bego hace de «buen gusto». «Le encanta la vida en el caserío, nos echa una mano con todo», dice María. Hace ya tiempo que la familia Iraola quitó las vacas lecheras, que les obligaban a estar todo el día «pendientes del ganado». Sin embargo, siguen teniendo bovinos de carne, conejos, gallinas, pollos y una gran huerta. María agradece cualquier ayuda, ahora que sus dos hijos se han emancipado y su marido sigue trabajando en una fábrica.

«Lo mejor de la experiencia es estar aquí con la familia, el ambiente del pueblo y no tener que depender del despertador. ¡En el baserri no hay relojes!», explica Bego. Disfruta tanto que tiene intención de volver «todos los años que pueda». «Como digo yo, ésta vendrá hasta que la mande a paseo», bromea María. Después se pone más seria y añade con ternura: «Espero que Bego llegue a cumplir sus bodas de plata con nosotros».

Un 'tour' para hablar euskera
Aprender en pelotón
Asier Arroita trabaja en el área de informática de AEK durante el año, pero cuando llega el verano se enfunda su maillot, coge su bicicleta y guía al pelotón vascoparlante. Diecisiete estudiantes han recorrido las carreteras de Euskadi, Navarra e Iparralde este verano a una media de 90 kilómetros diarios. «El objetivo del barnetegi es que sus participantes hablen en euskera y se sumerjan en las costumbres de los pueblos por los que pasan», explica Arroita. Un control mínimo del idioma es necesario para poder defenderse, pero, en su opinión, «lo más importante es tener la valentía para hablar con cualquiera que se encuentren por el camino».

En las dos semanas que dura la travesía, los participantes desarrollan actividades con los habitantes de las localidades que atraviesan. Siempre con el euskera como moneda de cambio. Han participado en varias cenas con bertsolaris y también han podido ver el chupinazo de las fiestas de Otxandio o cruzar la sierra de Urbasa.

El trayecto del 'tour' vascoparlante transcurre por carreteras secundarias y lugares muy poco conocidos que pueden resultar sorprendentes para los estudiantes. Éste es el caso de uno de sus alumnos, José Mari, que a sus 67 años se ha embarcado en la peripecia. «Lleva toda la vida aprendiendo euskera y andando en bicicleta, la iniciativa une sus dos mayores aficiones», explica el guía de la aventura. Con etapas de casi cien kilómetros y varios puertos de montaña parece que participar en el barnetegi no sea algo al alcance de todo el mundo. «El viaje es duro, pero cada noche, cuando ves la cara de satisfacción de la gente, te das cuenta de que merece la pena», comenta Arroita.

Barnetegi para toda la familia
Los hijos marcan el ritmo
Uno de los mayores baches que se encuentran los padres que estudian euskera es conseguir hablar el idioma con sus hijos, sobre todo cuando habitualmente los niños lo dominan mejor. Mari Carmen Vázquez se ha marcado como objetivo superar esta barrera. A sus 43 años, estudia en un euskaltegi porque necesita el primer perfil de enseñanza para su trabajo como técnico superior en educación infantil en Sestao y su nivel le permite mantener conversaciones fluidas. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para normalizar una relación euskaldun con su hijo Julen. Por este motivo, Mari Carmen ha decido apuntarse a uno de los barnetegis que AEK ofrece para toda la familia y cuyo principal objetivo es precisamente ése: lograr que los padres se relacionen con sus hijos en la lengua vasca.

Al igual que la familia de Sestao, media docena más asisten al barnetegi que tiene lugar durante la primera quincena de agosto en Aduna. El pequeño pueblo guipuzcoano resulta un lugar «perfecto» para ello debido a que apenas circulan coches, hay un único bar y, sin embargo, tiene dos parques con columpios infantiles. «Nos da mucha tranquilidad dejar a los niños jugando cuando estamos en clase», explica Mari Carmen. Mientras asiste a las lecciones por la mañana, su hijo participa en juegos junto a los otros niños. Luego comen todos juntos en el refugio -cuya cocina alaban con ímpetu- y por la tarde participan en actividades familiares.

«Tiene mérito lo que hacen; además de asistir a clase, se ocupan de sus hijos, les duchan, les acuestan y todo lo demás, y todo eso en sus vacaciones», explica Nerea Martiarena, profesora del barnetegi. Por si esto fuera poco, el nivel de los hijos es normalmente mayor, por lo que los padres tienen que aguantar que les corrijan continuamente. «Pueden llegar a ser mucho más duros que nosotros», afirma Nerea.

Cuando su estancia en el barnetegi todavía no ha llegado al ecuador, Mari Carmen ya tiene claro que quiere volver. Julen, sin embargo, prefiere ser prudente. «Me lo estoy pasando muy bien, pero no sé si quiero venir el próximo año», explica. Tampoco se decide a responder sobre si se lo pasa mejor en las actividades familiares o jugando con el resto de niños. Al final corta la conversación mirando con cautela a su madre. «No sé», dice con una sonrisa y la cara roja como un tomate.

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