AGLI

Recortes de Prensa   Martes 17 Agosto  2010

 

Hacienda, unos más que otros
Susana Burgos www.gaceta.es 17 Agosto 2010

Que quede claro que la falta de ética no tiene ninguna justificación posible.

En Hacienda no ganan para disgustos. Dice José Blanco que los impuestos en España “son muy bajos” y que hay que ir pensando en “homologarlos a la media europea”. Lo que les faltaba a Ocaña y a López Carbajo, con lo mal que les sentó a los dos que se haya dado tanto aire al último barómetro del Instituto de Estudios Fiscales... No es buena noticia, no, que el 75% de los españoles crea que cada vez hay más gente que da esquinazo al fisco. Menos aún si se tiene en cuenta que las aguas bajan revueltas en la Agencia Tributaria desde que los inspectores denunciaron que los objetivos que se les exigía en la lucha contra el fraude les ponían al borde de la prevaricación. Aquella movida motivó que Salgado destituyera a Luis Pedroche con cajas destempladas y nombrara a un nuevo director, entre cuyas tareas figura la de convencer a la opinión pública de que quien la hace la paga. Ocurre, sin embargo, que todos tenemos un amigo, un primo o un cuñado que, tomando una caña, nos confiesa que él engaña a Hacienda y que nunca le han pillado. Suele tratarse de un pequeño empresario, profesional liberal o trabajador autónomo que te mira con condescendencia –eso es lo peor– porque tú eres un “pringado” asalariado que no puedes hacer lo mismo, puesto que la Administración conoce tu nómina de cabo a rabo.

¿Quién tiene la culpa de que el 43% de los españoles justifique el fraude de una manera u otra, que es otro de los datos que revela la encuesta? Un ejemplo: el desproporcionado parque móvil de la clase política. Otro: las subvenciones otorgadas a dedo, muchas de ellas para causas estúpidas. Más: la corrupción, los paraísos fiscales, las 17 Españas resultantes de un modelo de Estado mal entendido, la errática política económica de Zapatero, incluida una subida del IVA que llegó en el peor de los momentos. Y un largo etcétera con el que no pretendo en ningún caso disculpar a los defraudadores, sólo que nos demos cuenta de que esto hay que pararlo ya. Quede claro que la falta de ética no tiene justificación posible.

El sofisma de los impuestos
Editorial www.gaceta.es 17 Agosto 2010

Hace sólo cinco años, frente al Comité Federal del PSOE y luego en el propio Parlamento, un exultante Zapatero afirmaba rotundo que bajar impuestos era de izquierdas.

Eran otros tiempos. La bonanza económica de los años de Aznar y la frenética actividad que impulsaba la burbuja inmobiliaria llenaban las arcas estatales. El Gobierno no sólo no necesitaba subir los tributos, sino que podía permitirse el lujo de hacer algún recorte propagandístico sin que eso hiciese mella en el desorbitado gasto público que ha caracterizado la legislatura y media de Zapatero.

En esa clave, en la del gasto, es en la única que puede entenderse la anunciada subida de impuestos. El Ejecutivo no quiere reducir su tren de vida y, como la economía se encuentra paralizada, el único modo que tiene de mantenerlo es aumentando la carga tributaria sobre la clase media. Por ahí va el globo sonda de Blanco. Persuadida La Moncloa de que un endurecimiento fiscal se materializará en aumento de los ingresos, creen haber dado con la solución para cuadrar el presupuesto.

Para convencer de una medida tan impopular a la maltratada clase media, el Gobierno se ha sacado de la chistera el sofisma de que los españoles somos los que menos impuestos pagamos de Europa. Falso, como argumentan los propios técnicos de Hacienda. Hay dos modos de medir la carga fiscal que una sociedad soporta. La primera, la de “presión fiscal”, que es de la que se está valiendo Zapatero, se obtiene dividiendo la recaudación tributaria entre el PIB. La segunda, la conocida como “esfuerzo fiscal”, refleja el peso que representa la presión fiscal sobre la renta per cápita. Este último indicador es infinitamente más fiable si lo que se busca es conocer la carga impositiva que soporta un individuo. En “esfuerzo fiscal” España está a la cabeza de Europa, sólo superada por Italia y Portugal, lo que da fe de la carga que ya soportamos. En “presión fiscal” se encuentra a la cola, pero por la simple razón de que, al tratarse de un agregado macroeconómico, el boom de la última década ha hecho dispararse tanto la recaudación fiscal como el PIB nacional. Si se toman indicadores aislados como el IVA, la retención máxima de IRPF o el impuesto corporativo lo único que se ve es que los españoles pagamos porcentualmente menos, pero mucho más si contamos las diferencias de ingreso.
Así, los daneses disponen de una renta per cápita que duplica la española pero sólo pagan siete puntos más de IVA e IRPF en su tramo máximo. Con otras economías la comparación debería hacer que el Gobierno se sonrojase. Luxemburgo triplica la renta per cápita española y tiene unos tipos impositivos menores: tres puntos menos de IVA, cuatro de IRPF y dos de impuesto a las empresas. Pero la trampa macroeconómica que utiliza Zapatero nos dice que los contribuyentes luxemburgueses soportan mayor presión fiscal que los españoles. Y así es si nos fiamos exclusivamente de la “presión fiscal”.

Si los tipos impositivos son, de promedio, más bajos en España que en el resto de la UE, es porque uno de los modos en que, dada nuestra baja productividad, nuestra economía gana competitividad es por la vía fiscal. Si, como persigue el Gobierno, se armoniza la fiscalidad española con la europea habremos perdido una de nuestras armas y el país se empobrecerá a pasos agigantados. Ninguna economía ha crecido subiendo impuestos ya que los tributos altos desincentivan la creación de riqueza, promueven el fraude y privan a individuos y empresas de capital para invertir. Es una de las peores políticas económicas que existen, y Zapatero debería saberlo.

Cocidos a impuestos
José Antonio VERA La Razón 17 Agosto 2010

Lo que me gustaría saber, supongo que como a muchos españoles, es por qué los ministros no se van de vacaciones. Es decir, por qué Blanco no nos deja descansar al menos durante este mes de agosto sagrado del obrero. Por qué llegan al ecuador del verano sin disfrutar ellos mismos del merecido respiro a que tiene derecho todo hijo de vecino. Por lo que se ve eso es imposible. De manera que aquí estamos, a mitad de veraneo sin podernos desprender de la monserga mitinera del ministro de Fomento, declarando un día que se le agota la paciencia con los controladores, otro que va a por Gómez en Madrid y otro más para anunciarnos que nos espera a la vuelta del estío con una agradable subida de impuestos.

Todo un detalle de don José, como siempre tan atento a las necesidades de los españoles. Dice que es por nuestro bien, por igualarnos a Europa no en sueldos, donde estamos a años luz de la media comunitaria, ni tampoco en paro, dado nuestro liderazgo absoluto en este ámbito. Nos quiere igualar en impuestos. Es decir, quiere que paguemos tanto como el que más, pues piensa su ilustrísima que endilgamos poco y con lo que le damos no tiene ni para empezar el día. De manera que en vez de pensar en cómo ahorrar en coches oficiales, comidas pantagruélicas, televisiones públicas, radios autonómicas, sueldos de diputados, embajadas catalanas, subvenciones a amiguetes, ayudas a Fidel Castro, subsidios para el Per, regalos ministeriales, propaganda electoral, asesores sin fin y cientos de gastos suntuarios perfectamente prescindibles, a don Blanco sólo se le ocurre la genial idea de subirnos los impuestos.

O sea que ya se atisba el panorama del otoño. Nos van a freír a impuestos entre unos y otros. Literalmente cocidos no sólo por Blanco y Zapatero, sino también por los demás. Pagaremos más IVA e IRPF, y más tasas de basura y tributos municipales, más gravámenes autonómicos y contribuciones locales, cánones digitales, ecotasas verdes, imposiciones y comisiones, sanciones por rotular en castellano en Cataluña, multas y más multas de tráfico, peajes de carretera, cargas sobre las pymes, arbitrios provinciales y cualquier cosa que se les ocurra para recaudar y poder pagar el derroche presupuestario en el que se han metido. Dice el ministro que es para hacernos mejores carreteras. Pues me va a permitir que le diga que de lo que se trata es que haga las carreteras ahorrando, no asaltando a los ciudadanos. Hasta hoy nunca se ha demostrado que subir impuestos sirva para arreglar la economía. Sirve para retraer el consumo y hacer que la gente gaste menos y las empresas inviertan lo justo y los emprendedores no emprendan.

Es decir, todo lo contrario de lo que hace falta en España. Y es que los socialistas empiezan siempre igual y acaban en lo mismo. Empiezan gastando lo que tienen y acaban subiendo los impuestos. Comienzan regalándonos 400 euros y terminan con el IVA, el IRPF y los tributos indirectos por las nubes. Y además con la osadía de decir que es por nuestro bien. Éste es el paraíso al que nos ha llevado Rodríguez Zapatero: menos sueldo para los funcionarios, menos paga para los pensionistas, más paro en general, jubilaciones a los 67 o los 70 años e impuestos hasta por dormir. Lo tenemos merecido.

Ser español resulta caro
M. MARTÍN FERRAND ABC 17 Agosto 2010

SALVO los vecinos de autonomías uniprovinciales, que solo soportan cuatro, los españoles sostenemos el peso político y económico —fiscal— de cinco Administraciones públicas: la correspondiente a la UE, donde los funcionarios y los gastos se multiplican como conejos; la Nacional, decreciente en funciones y presupuestariamente creciente; la Autonómica, sede de todo tipo de abusos y despilfarros; la provincial —las Diputaciones—, cajón de sastre para el dispendio, y la Municipal, que suele ser mala pagadora y pésima organizadora de sus recursos. A mayor abundamiento, las Autonomías insulares, a falta de diputaciones, enriquecen el gasto público con los cabildos canarios y el consejo mallorquín. El resultado, a la vista de tantas Administraciones y hecha la proporción entre lo que nos cuesta como contribuyentes y lo que recibimos como ciudadanos, es que ser español resulta caro. Mala relación calidad precio.

A pesar de ello, el ministro José Blanco, a quien se le hinchan los mofletes cuando sopla para inflar un globo sonda, dice que los impuestos que padecemos son «bajos» y hay que subirlos. Podría ser que así fuera; pero, 1) ¿es función del titular de Fomento la proclamación de la política fiscal que perpetra el Gobierno con vistas a los próximos Presupuestos?; 2) si se tiene en cuenta que el Gobierno Zapatero acaba de subir el IVA y engordado otros tributos, ¿debiera hablarse de otra subida fiscal sin hacerla preceder de una drástica reducción del gasto público, excesivo en las cinco Administraciones que nos castigan el bolsillo?; 3) dado que ya no es de izquierdas bajar los impuestos, ¿el anuncio de Blanco conlleva una nueva orientación ideológica de su jefe político?; 4) ¿cuando se habla de presión fiscal en España se incluye en ella el costo de la Seguridad Social y todos los impuestos específicos de las cinco Administraciones que sostenemos?; y 5) ¿José Blanco es un personaje real o se trata de un muñeco que utilizan, con artes de ventrílocuo, José Luis Rodríguez Zapatero, sus tres vicepresidentes y algún otro miembro del Gabinete?

Cuando parecía que Pepiño se ganaba el derecho a ser don José, a la consideración, aunque eso no sea mucho, de una de las mejores cabezas del Gobierno, el mozo se reviste con unos hábitos que no son los suyos y nos da, también, doctrina hacendística. Algo que ya hizo el verano pasado y que, lejos de convertirle en el hazmerreír de turno, pasamos por alto. No debimos hacerlo de ese modo porque, reconfortado por el poder que ostenta y el halago, sincero o interesado, de los suyos, el ignorante termina por dárselas de sabio.

El apretón
IGNACIO CAMACHO ABC 17 Agosto 2010

ESTE Gobierno tan, digamos, flexible a la hora de decir la verdad y tan experto en rectificarse a sí mismo resulta de una sinceridad y una exactitud aplastante cuando anuncia subidas de impuestos, aspecto en el que los ciudadanos serían sin duda indulgentes con las mentiras. Pero en materia fiscal no mienten ni dan marcha atrás, como ha podido verse en julio respecto al IVA. El año pasado el ministro Blanco, que ejerce de vicepresidente de facto, dejó caer el aviso por estas mismas fechas y en septiembre ya estaban los primeros papeles en los presupuestos. Así que quedan pocas esperanzas de que el nuevo anuncio sea un globo sonda; nos van a apretar las tuercas, y no va a ser leve la factura. El Gobierno volverá de vacaciones mirándonos fijamente el bolsillo de la cartera.

El objetivo es el IRPF, que es el único impuesto del que se puede extraer una recaudación significativa. Las figuras especiales «para ricos» no tienen impacto cuantitativo serio. El Gobierno busca a toda prisa dinero para mantener su maquinaria clientelar y no está dispuesto a recortar el gasto corriente de su hipertrofiada burocracia porque eso es precisamente lo que trata de mantener en el mayor volumen posible. Quiere pasta fresca y ésa está en el tributo de la renta, que en realidad es una imposición sobre las nóminas, la única bolsa contributiva de la que es imposible escapar con fraudes y triquiñuelas. Así que van a por ella. Nuestra socialdemocracia se ha convertido en un inmenso aparato clientelista que funciona con combustible fiscal; agobiado por el efecto del tímido ajuste de junio en sus expectativas de voto, el zapaterismo se dispone a exprimir a las clases medias para mantener de cualquier modo en marcha el tren de sus repartos de dádivas, contratos y subvenciones. Más madera.

El incremento de otoño se va a sumar a las subidas ya aprobadas en las autonomías bajo control socialista, lo que equivale a que muchos contribuyentes van a sufrir un alza cercana de entre el tres y el cinco por ciento: grosso modo, esos ciudadanos tendrán que trabajar casi un mes más para el Estado. Y encima los motejarán de ricos con la demagogia al uso en la retórica socialdemócrata, que suele criminalizar el éxito a escala modesta. Pero de las palabras de Blanco, que alude a la financiación general de los servicios públicos, se deduce ya una intención mucho más generalista: están estudiando subir varios tramos o crear otros nuevos, porque sólo con los tipos recaudatorios marginales no van a sacar lo que necesita la máquina de gastar.

Lejano queda el tiempo de la alegre posmodernidad en que bajar los impuestos era de izquierdas. El presidente se ha reconvertido por enésima vez a sí mismo. Para volver a los orígenes: ser de izquierdas consiste en penalizar el ahorro, frenar la inversión y lastrar el crecimiento. Como toda la vida.

Impuestos: la puntilla para la economía española
EDITORIAL Libertad Digital 17 Agosto 2010

A pesar del polémico e insuficiente plan de recorte de gastos que el Gobierno anunció el pasado mes de mayo las cuentas públicas siguen sin cuadrar. Hacienda cada vez recauda menos y los gastos siguen siendo cuantiosos por el empecinamiento de Zapatero en no tocar partidas presupuestarias muy onerosas, o en meter mano de una vez al desbarajuste contable de las autonomías. Así las cosas, con la Unión Europea y el FMI mirando de soslayo la preocupante evolución de la economía española, al Gobierno no le queda otro camino que apretar la tornillería fiscal a la clase media, que es quien está pagando todos los platos rotos de la crisis económica.

Subir impuestos se convierte así en la última –y previsible– tabla de salvación que le quedaba a Zapatero para poder afrontar otro año infernal, 2011, víspera electoral, que se promete aún peor y más conflictivo que el presente. Las bolsas de voto cautivo que mantiene el PSOE en Cataluña y Andalucía y los grupos de presión que viven al calor del poder exigen ser remuneradas, y no existe otro modo de hacerlo que abriendo de nuevo la espita del gasto público, ya sea en infraestructuras o en cualquier tipo de dispendio millonario encaminado a mantener la lealtad de las clientelas habituales.

Por añadidura, Zapatero no sabe de austeridades, heredó una envidiable coyuntura económica de los gobiernos de Aznar y no conoce otra manera de gobernar que gastando a manos llenas. Durante los años de bonanza esos recursos se los proporcionaba la extraordinaria actividad de la economía española fruto de la expansión del crédito y la subsiguiente burbuja inmobiliaria. Secos los dos manás de financiación pública el Estado se debate entre contraerse, que sería lo lógico, o mantener su elefantiásico tamaño actual. Privado de la política monetaria, el Gobierno sólo cuenta con una herramienta "política" para mantener el gasto: elevar los tributos tanto como sea necesario, aún a riesgo de estrangular definitivamente a la deteriorada economía nacional.

En una situación tan delicada como la actual endurecer la fiscalidad es una de las peores ideas posibles y algo muy difícil de vender ante la opinión pública, sacudida por el drama del desempleo, la restricción crediticia y la falta de expectativas. Por esa razón el Gobierno ha empezado tan pronto a preparar el terreno y lo ha hecho con una media verdad económica. Porque de los dos modos que hay de conocer la carga fiscal que soporta una sociedad ha escogido el que, estadísticamente, más le favorece, pero el económicamente menos fiable.

La mascarada pasa por convencer a los españoles de que son los que menos impuestos pagan de Europa aunque, en rigor, sea exactamente lo contrario. En lugar de tomar el indicador de "esfuerzo fiscal", que es el que ofrece una imagen más fiel de la carga tributaria que cae sobre un individuo, han tomado el de "presión fiscal", que no pasa de ser una simple relación entre recaudación y PIB. Así, se da la paradoja de que Luxemburgo tiene una "presión fiscal" nominalmente más alta que España a pesar de que los impuestos son sensiblemente más bajos en el Gran Ducado.

Los impuestos no están directamente relacionados con el PIB sino con las rentas sobre las que se aplican. Un 18% de IVA es más en España que un 25% en Dinamarca, país que duplica la renta per cápita española por mucho que José Blanco se empeñe en lo contrario. Lo mismo podría decirse de las retenciones del IRPF, que en España no son precisamente bajas, del 43% en su tramo máximo, casi la mitad del salario bruto anual de un tipo de trabajador muy productivo.

Si el Gobierno termina llevando a cabo la reforma fiscal que ha anunciado, y es muy probable que así sea ya que subir impuestos siempre ha sido de izquierdas, la economía española se va a resentir gravemente y muy probablemente se consiga justo lo contrario de lo que se persigue, es decir, que, tras el saqueo inicial, se recaudará aún menos. La salida de la crisis –si es que se sale– será aún más ardua con una economía ya definitivamente esclerotizada por el gasto público y condenada a bajas tasas de inversión.

La inmersión lingüística y otras iniquidades
Amando de Miguel Libertad Digital 17 Agosto 2010

Sergio Lentisco Martino me reconviene porque estuve "muy desafortunado" al señalar el ridículo de Montilla (el presidente de la Generalidad catalana) cuando habló en castellano a las víctimas del accidente de Castelldefels. Lo siento, pero me pareció una situación ridícula. Es más, ahora me parece hipócrita. Montilla hace alardes de hablar en catalán, incluso cuando perora en el Senado de la nación. Pero, ante el accidente de Castelldefels, se dio cuenta de que las víctimas eran todas hispanoamericanas y no tuvo más remedio que dirigirse a ellas en castellano. La situación es ridícula e hipócrita por cuanto los hijos de esas víctimas no pueden optar a recibir una enseñanza en castellano. Por cierto, la periodista que reseñó el accidente dijo que "las víctimas no eran catalanas". Claro que lo eran, solo que de origen hispanoamericano. Es como aquella vieja crónica de un accidente de tren en el que "por fortuna, las víctimas han sido todas de tercera (clase)". Catalanes son todos los que viven regularmente en Cataluña. Yo lo he sido durante algunos años de mi vida.

Juan J. Craballal está de acuerdo con que el Palacio Real lo es aunque en él no viva nadie o lo habite un presidente de la República. Bien es verdad que el presidente Azaña intentó que se llamara Palacio Nacional. Añade don Juan J., "en la actualidad no me extrañaría que cualquier día se le empezara a llamar Palacio del Estado". Entiendo que se queda corto. Mi predicción es que la fiesta de los toros o fiesta nacional será pronto la fiesta del Estado. Don Juan J. opina que los nacionalistas en España se apoyan en las lenguas respectivas porque lo folclórico no sería suficiente. Mi parecer es otro. Los irlandeses se alzaron con la independencia, pero su nacionalismo secular no se basó en la imposible hegemonía del gaélico. Hicieron bien en conservar el inglés.

Se vuelve a discutir, una vez más, si en España hay discriminación lingüística. Claro que existe esa discriminación allí donde coexisten dos lenguas oficiales, como en el caso de Cataluña y otras regiones. La clave está en que se trata de imponer la enseñanza o el uso oficial de la lengua regional para tratar de arrinconar el idioma español. Nunca en la Historia ha sido tan alta la proporción de españoles que pueden entender el español. Al mismo tiempo, nunca ha habido tantos obstáculos legales para que los españoles todos se puedan expresar públicamente en ese idioma. Es una gran paradoja. No me vale el argumento de que en Cataluña todos los catalanes pueden expresarse tranquilamente en los dos idiomas oficiales, catalán y español. Ese argumento falaz lo repiten algunas personas eminentes que anteponen el "pienso de que" a esa declaración. En Cataluña el bilingüismo real es un hecho, más que nada por la fuerza internacional de la lengua española. Pero es otro hecho que en Cataluña los castellanoparlantes (más o menos la mitad de la población) no tienen reconocido el derecho a que se les dé la enseñanza obligatoria en español. Eso es discriminación.
Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

La mezquita de Hamas
Salvador Sostres El Mundo 17 Agosto 2010

Hamas acaba de apoyar la construcción de la famosa -y esperemos que inédita- mezquita en la Zona Cero, en nombre por supuesto de la libertad religiosa y del mismo derecho que tienen los musulmanes a practicar su religión que cristianos y judíos. Es un argumento tan penoso, y sobre todo viniendo de Hamas, que en un mundo que estuviera ni que sólo fuera un poco bien de la cabeza no haría falta ni comentarlo.

Pero tal como están las cosas, y viendo hasta qué punto la judeofobia vuelve a recorrer Europa como un viejo fantasma, vale la pena insistir en algunas cosas. Primero, que Hamas es un grupo terrorista. Y que en su texto fundacional hace referencia más de 7 veces al objetivo de destruir Israel y de arrojar a los judíos al mar, y ninguna, por ejemplo, a la creación de un Estado palestino. Hamas quiere construir una mezquita en Manhattan para poder humillarnos de nuevo.

La segunda es que la libertad que invocan los terroristas de Hamas ellos no la contemplan nunca, y no sólo no permitirían nunca la construcción de una iglesia o de una sinagoga bajo sus dominios, sino que atentan siempre que pueden contra estos dos tipos de templo, y contra sus fieles.

La tercera es que no sólo no tienen ninguna consideración contra las otras religiones, sino que practican el racismo entre sus propios creyentes, y los homosexuales musulmanes están más que perseguidos.

La cuarta es que la tolerancia como concepto es siniestra si no se basa en algunos principios un poco más serios. La tolerancia, sin más, con el islam, implica sin lugar a dudas una total complicidad con los crímenes que en su nombre se cometen. Hay mejores y peores, inferiores y superiores, buenos y malos. Y alrededor del islam no ha florecido nunca ninguna prosperidad, ninguna idea positiva de lo que es la libertad, ninguna esperanza para la humanidad.

El islam representa hoy la más siniestra amenaza contra el mundo libre, mucho más que el comunismo en los años de la Guerra Fría, y cualquier tolerancia es complicidad, y sólo combatiéndolo y consiguiendo que recule podremos salvar los cimientos de la libertad.

La placa contra la bandera española vuelve a Diputación de Guipúzcoa
Redacción Minuto Digital 17 Agosto 2010

La fachada del Diputación de Guipúzcoa ya tiene una nueva placa en donde se manifiesta, igual que en la anterior, el rechazo de la colocación de la bandera española en el edificio foral. Esta nueva inscripción metálica sustituye a la que retiraron dos personas hace días.

En concreto, el texto de la nueva placa dice:
DECLARACIÓN INSTITUCIONAL

El Tribunal Supremo español, por sentencia dictada en el recurso 6934/05, ha obligado a la Diputación Foral de Gipuzkoa a colocar la bandera española, en contra de su voluntad. Al cumplir dicha sentencia, la Diputación Foral quiere hacer llegar la presente declaración a los ciudadanos y ciudadanas:

Un país es país, con su pasado y su futuro, cuando la mayoría de las personas que lo constituyen lo sienten como tal. Un símbolo es sólo un símbolo: un logo, una porción de tela, unos colores. En ocasiones, las enseñas se convierten en símbolos del anhelo de un pueblo. Es entonces cuando cobran utilidad, al convertirse, sencillamente, en activadores de sentimientos propios de identidad.

Cabe también que las enseñas no representen los anhelos de un pueblo, sino que sean impuestas por la ley de la fuerza, por la fuerza de la ley. También entonces cumplen su función, pues se convierten en símbolos de la imposición, recordatorios de las carencias de nuestra convivencia.

La bandera española es un símbolo impuesto bajo amenaza de sanción en la institución superior de Gipuzkoa. En contra de la voluntad mayoritaria de los guipuzcoanos y guipuzcoanas, en contra de la capacidad decisoria de sus representantes. Ello constituye una falta de respeto a la voluntad popular, una negación del derecho a decidir libremente. He ahí la bandera, símbolo de esta situación, puesta por quien no desea hacerlo, a la que el viento ondea con ironía.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Currin, el 'enterao'
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 17 Agosto 2010

En los últimos años el conjunto del nacionalismo vasco ha puesto bastante interés en establecer relaciones con políticos de Sudáfrica. Miembros del Gobierno de Juan José Ibarretxe viajaron a aquel país y lo mismo hicieron dirigentes de Batasuna como Pernando Barrena y Joseba Alvarez, entre otros. Antes y después de la tregua de 2006 mantuvieron numerosos contactos con representantes del Congreso Nacional Africano (ANC), mientras la organización Segi se relacionaba con las Juventudes Comunistas de Sudáfrica. Arnaldo Otegi viajó a Cuba en 1999 para pedirle a Fidel Castro que convenciera a Nelson Mandela para que asistiera en el País Vasco a una reunión de Udalbiltza.

A petición de Batasuna, en 2007, el ANC utilizó los canales de la Internacional Socialista para pedir al PSOE que continuara con las negociaciones que ETA había roto a bombazos. Esa fue su única gestión en torno al pasado proceso de diálogo con la banda terrorista.

Eduardo Uriarte y Javier Elorrieta, miembros de la Fundación para la Libertad que preside Nicolás Redondo, viajaron a Sudáfrica en 2007 y se encontraron con que buena parte de los interlocutores con los que hablaron estaban profundamente desinformados sobre España y sobre el País Vasco y muy influidos por la visión nacionalista. Cuentan que la conversación más tensa de su viaje fue la que tuvieron con Roelf Meyer y Brian Currin, genuinos representantes de uno de los sectores más dinámicos de la economía sudafricana de los últimos años: la industria de la mediación. Meyer -asesor del anterior lehendakari- y Currin -asesor de Batasuna-- tenían una visión del País Vasco basada en el 'plan Ibarretxe' aderezado con toques de la izquierda abertzale. La solución que veían al terrorismo etarra era aceptar la autodeterminación y la independencia.

Con esa situación de fondo, los ministerios de Asuntos Exteriores y de Interior han realizado en los últimos años un trabajo intenso para contrarrestar en Sudáfrica, tanto en sus instituciones como en el ANC, la influencia que había conseguido el mundo de Batasuna. Y han obtenido algunos resultados. El Congreso Nacional Africano ha marcado distancias con Batasuna y ha hecho saber a Meyer y a Currin que no podían actuar en su nombre. El primero lo ha dejado, no así el segundo, que sigue, a título particular o a título de Batasuna.

Sorprende, por tanto, que las últimas declaraciones públicas efectuadas por Currin hayan provocado el revuelo que han provocado y que esas manifestaciones puedan provocar un enfrentamiento entre el Gobierno y el primer partido de la oposición. Sus palabras transmiten la idea de que el entrevistado trata de hacerse el 'enterao', de hacer creer que sabe muchas cosas, pero no las puede decir. Dijo, por ejemplo, que estaba «al tanto» de los movimientos de presos a pesar de haber sido «bastante confidenciales». Tan confidenciales que han aparecido en las portadas de la prensa. Y los valoró positivamente el mismo día en que Etxerat, la asociación de familiares de reclusos que siguen la disciplina etarra, criticaba al Gobierno por realizar precisamente esos traslados y le acusaba de intentar dividir al colectivo de presos. Currin no se ha debido enterar bien de lo que suponen esos traslados. Los de Etxerat, en cambio, sí y por eso protestan.

Apología del terrorismo
Homenajes a ETA, con o sin licencia
Guillermo Dupuy Libertad Digital 17 Agosto 2010

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha abierto este lunes diligencias para investigar el homenaje a la colaboradora de ETA, Laura Riera, convocado para el próximo sábado en el barrio barcelonés de Gracia, y ha solicitado informes a las Fuerzas de Seguridad para tratar de determinar si podría ser constitutivo de un delito de enaltecimiento del terrorismo. Es difícil de imaginar que semejante acto pueda constituir otra cosa si tenemos en cuenta que ya en la propia convocatoria del mismo se califica de "presa política catalana" a quien, según la sentencia que la condenó, no tiene más "mérito político" que haber facilitado a la banda terrorista, desde su puesto de administrativa en la base de datos de Tráfico del Ayuntamiento de Tarrasa, el número de matrícula de varios objetivos de ETA, entre ellos el del vehículo del concejal del PP de Viladecavalls Francisco Cano, que fue asesinado con una bomba-lapa en su coche el 14 de diciembre de 2000.

Lo que resulta verdaderamente sorprendente es que desde el Ayuntamiento de Barcelona se escuden en el supuesto hecho de que no tienen "constancia oficial" de la próxima celebración de este acto, cuando lo cierto es que ha sido organizado por la Coordinadora de Fiestas Populares (CFP), está convocado en la plaza Raspall de Barcelona y forma parte del programa alternativo de las fiestas de Gràcia, según consta en la Programación de la Fiesta Mayor de 2010 de la Comissió de Festes Populars. Eso por no hablar de la web y de los carteles que lo publicitan por la ciudad y las protestas que, antes de la intervención de la Fiscalía, habían llevado a cabo representantes del PP, de Ciutadans y de la asociación de víctimas Dignidad y Justicia.

¿Es que acaso en Barcelona se pueden organizar sin licencia actos en plazas públicas y convocar marchas por calles adyacentes con antorchas encendidas, tal y como en homenaje de esta y de otras colaboradoras de ETA, han anunciado que van a hacer los organizadores del acto? ¿Se habrían cruzado de brazos el alcalde de la ciudad, Jordi Hereu, o el consejero de Interior, Joan Saura, tal y como han hecho en esta ocasión, si el asesinato en el que colaboró esta "presa política", en lugar de ser de un concejal del PP, hubiera sido de alguno de sus hijos?

Por mucho que desde el Ayuntamiento o desde la Generalidad se excusen ahora diciendo que no han concedido licencia para ese repugnante homenaje, que evidentemente constituye en sí mismo un delito de enaltecimiento del terrorismo, no podemos, desgraciadamente, sino dudar de su condescendencia. Entre otras cosas, porque en este asunto llueve sobre mojado. Ya el pasado mes de febrero, y en un espacio municipal como son las cocheras de Sants, se celebraron unas "Jornadas Antirrepresivas" en las que también se rindió un homenaje a dos colaboradores de ETA, Zígor Larredonda y Diego Sánchez, condenados en el mismo juicio que envió a prisión a Riera.

No nos enredemos pues en si se ha concedido o no licencia para estos actos de apología del terrorismo. Denunciemos, que no es poco, que los proetarras, simplemente, no la necesitan.

¿Por qué el PSC es nacionalista? (II)
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.es 17 Agosto 2010

El nacionalismo catalán de principios del siglo XX pasó su reválida electoral el año 1907, cuando se presentó como una fuerza unitaria, la Solidaritat Catalana, y se hizo con el poder en las diputaciones. Fue un golpe de efecto que descubrió un horizonte inmenso de posibilidades de actuación. El nacionalismo va a tocar cuixa, tocó muslo, en frase expresiva de los políticos. De momento, las cuatro diputaciones se pusieron en sintonía y al alimón crearon la Mancomunitat, que prefiguraba lo que luego sería la Generalitat. Al mismo tiempo se organizaba un tejido social tupido y sólido: diarios, grupos de opinión, fiestas, mitos culturales, estudios universitarios, peñas excursionistas, clubs de deportes y corales. Todo lo que, aparentemente ingenuo, casual y preexistente, en realidad es resultado de una voluntad deliberada de construcción de una nación. Todo eso se sembró en el primer tercio del siglo XX y, en cierta manera, con todas las correcciones que ha introducido el paso del tiempo, aún nutre la imagen de Cataluña.

Pero el nacionalismo no pudo seducir al proletariado industrial, totalmente identificado con el anarcosindicalismo universalista, revolucionario y utópico. El nacionalismo era visto más bien como una fuerza de orden, y quedaba retratado como tal en los frecuentes levantamientos populares, como la Semana Trágica y demás. Los obreros lo tenían claro: detrás del inflamado amor a a la patria, a todas las patrias, había un designio de la burguesía de tener obreros dóciles, disciplinados y cofois, felices. Desde el propio catalanismo se vio la necesidad de seducir a las capas populares, las del campo y las de las ciudades. Ahí empezó a fraguarse un catalanismo populista que robó al lerrouxismo el radicalismo y el republicanismo: fue la Esquerra Republicana, que en los años treinta eclipsó a la vieja Lliga. Esta Esquerra no le hacía ascos a la lucha callejera, ni a un cierto socialismo verboso, parecido al de Mussolini y Hitler. Si en Alemania se producía el coche del pueblo, el Volkswagen, aquí Macià soñaba que cada catalán tendría su casa con jardín, "la caseta i l'hortet". Todo un modelo de sociedad integrada y armónica.

El 14 de abril del 31 fue la apoteosis del republicanismo: Macià proclamaba la República Catalana, recogiendo el mandato de las urnas, y añadiendo "como parte de la Federación Ibérica". Luego vino la negociación del Estatuto y la Generalitat: gobierno de una región autónoma dentro de la República. ERC saboreaba las mieles de la hegemonía social: todo el poder para Esquerra. Pero, como se encargaron de demostrar los hechos, eso era un espejismo. Primero en el bienio conservador (1934-36) la Generalitat fue borrada de un plumazo, por culpa de la declaración estéril y atolondrada de independencia por parte de Companys. Y luego en la sublevación militar del 36, en que el poder fue a parar directamente al proletariado, que derrotó al ejército sublevado. La hegemonía la tenían ahora organizaciones no nacionalistas: CNT-FAI y UGT. Esquerra pasó a ser marginal en el nuevo escenario. El nacionalismo catalán, o bien se quedó en casa a verlas venir, o se sumó tímidamente a la revolución, pero sólo como comparsa. De nuevo el nacionalismo se preguntaba, atónito: ¿de dónde salía tanta gente, las masas, charnegos la mayor parte, y se hacían limpiamente con el poder, ese poder que al nacionalismo tanto le había costado conseguir? Había que hacer algo...

Colleja americana
Maite Nolla, www.gaceta.es 17 Agosto 2010

José Luis Rodríguez Zapatero ya tiene otro motivo para no levantarse al paso de la bandera de los Estados Unidos.

Como sabrán ustedes, el Departamento de Estado ha elaborado un informe que concluye que el partido socialista, que gobierna en Cataluña y en Baleares, vulnera los derechos fundamentales de los castellanohablantes con eso que, de forma genérica, se llama la política lingüística. Zapatero ha negado la veracidad del contenido del informe mintiendo. Dice el presidente que de haber problemas, serían casos aislados; algo así como disputas entre la gente, como una discusión de tráfico. Eso precisamente es lo que no existe en Cataluña o, mejor dicho, existe en la misma medida que cualquier otra riña entre vecinos por el tamaño de la enredadera, por la guitarra eléctrica del niño del cuarto o por las cacas de los perros.

En Cataluña los problemas por el uso de la lengua los crea la Administración, y no sólo no son casos aislados, sino actuaciones sistemáticas y programadas por los poderes públicos. Tanto es así, que periódicamente la Generalitat anuncia en rueda de prensa el número de comerciantes que han sido multados por el uso del castellano y cuánto se ha recaudado desde la rueda de prensa anterior. Pero la cuestión no es que Zapatero niegue eso, algo que sería comprensible por la naturaleza del personaje y porque le deja en muy mal lugar; Zapatero miente por un motivo esencial: está a favor. La prueba irrefutable es el estatuto de Cataluña, del que Zapatero es promotor y principal defensor, pero también lo es que cuando Francino le preguntó por las multas, el señor presidente dijo que estaba “más de acuerdo”.

El informe de los americanos –os recibimos con alegría, nunca mejor dicho- no sólo deja en mal lugar a Zapatero, sino que, a dos meses de las elecciones en Cataluña, señala a los que, como Alicia Sánchez-Camacho, en su momento, se negaron a firmar el manifiesto en defensa de la lengua común, por considerar que “no era necesario” en Cataluña.

La reacción a la sentencia del Tribunal Constitucional
El Estatut, una vía errónea

Ante las elecciones, los partidos deberían explicitar su posición sobre la relación Catalunya-España
Francesc Pau Vall El Periodico.com 17 Agosto 2010

Para analizar la situación a la que nos ha abocado el Estatut, hay que hacerlo desde dos perspectivas distintas: la jurídica y la política, que nos llevan a conclusiones también distintas.

Desde la perspectiva jurídica, hay que decir que las reglas del juego, hasta el momento no cuestionadas, establecen el procedimiento de aprobación del Estatut (aprobación por el Parlament, aprobación por las Cortes Generales, que pueden modificar lo que quieran, y referendo afirmativo del pueblo) y también que puede ser impugnado, entre otros, por 50 diputados o senadores, por el Defensor del Pueblo y por los gobiernos autonómicos, ante el Tribunal Constitucional; y, de acuerdo con estas previsiones legales, fue impugnado. Finalmente, tras casi cuatro años, el tribunal dictó una sentencia en la que declaró la inconstitucionalidad de unos artículos y cómo debe ser la interpretación de otros. La constitucionalidad del Estatut, aunque haya sido refrendado por el pueblo, de acuerdo con las normas hechas por las mayorías parlamentarias en las Cortes Generales, la decide el Tribunal Constitucional. En un Estado de derecho, no es de recibo hacer unas normas y luego quejarse de su aplicación, sin olvidar que todas las sentencias deben ser acatadas, aunque no se compartan.

Ciertamente, el Tribunal Constitucional está deslegitimado desde un punto de vista político, porque casi la mitad de sus miembros deberían haber sido renovados y porque son elegidos por las fuerzas mayoritarias en las Cortes Generales (PSOE y PP) con criterios jurídicos y, sobre todo, políticos, pero esta es la composición que resulta de las normas aplicables, aprobadas por las mayorías parlamentarias que deciden las leyes en las Cortes Generales. Por otro lado, es completamente legítimo y congruente con un Estado que se define como autonómico que en la elección del árbitro que decide las controversias entre el Estado y las comunidades autónomas, estas participen de forma directa. No es razonable que el árbitro sea elegido, en la práctica, por una sola de las partes: el Estado. Pero, para cambiar el sistema de elección de los miembros del tribunal, hay que cambiar la ley orgánica, estatal, que lo regula.

El problema de fondo ha sido que mediante la reforma del Estatut se quería establecer un encaje distinto de Catalunya en el Estado, un encaje que la Constitución no permite, a criterio del Tribunal Constitucional, que es quien tiene, de acuerdo con la ley, la competencia para decidirlo. Así pues, de acuerdo con la valoración de la sentencia que se ha hecho desde Catalunya, la operación ha sido un fracaso.

Desde la perspectiva política, la manifestación del pasado 10 de julio es la última demostración de que existe una parte significativa, cualitativamente importante, de catalanes y catalanas que no están de acuerdo con el actual encaje de Catalunya en el Estado.

Para modificarlo, es necesaria una negociación política, para lo cual es imprescindible que los negociadores catalanes cuenten con un gran apoyo electoral. A estos efectos, sería deseable que, con vista a las próximas elecciones al Parlament, todas y cada una de las fuerzas políticas explicitaran cuál es su posición sobre la relación Catalunya-Espanya para que los electores puedan posicionarse al respecto mediante el voto. Los modelos de relación son básicamente: aceptar el actual Estatut, aceptar el actual Estatut y negociar para conseguir la transferencia de alguna otra competencia, una confederación o la independencia. Hay que saber con claridad qué parte de los catalanes están interesados en establecer un sistema de relaciones distinto, y esto en democracia solo puede saberse mediante las elecciones, que se celebran cada cuatro años.

Hay que tener presente si el modelo que se propone comporta la reforma constitucional, como en el caso de la confederación o de la independencia. De acuerdo con la Constitución, y dada la correlación de fuerzas a nivel del Estado, sería necesario tanto el apoyo del PSOE como del PP, algo del todo improbable. Esto comportaría que debería negociarse, más allá de la Constitución, de acuerdo con el principio nuclear de la democracia, planteando qué relación quieren los catalanes con el Estado y qué relación quieren en el resto del Estado con Catalunya, según los criterios de la sentencia que el Tribunal Supremo de Canadá dictó sobre la autodeterminación de Quebec, lo que requiere un amplio apoyo electoral a la propuesta que se negocie.

Desde la perspectiva política, solo si una mayoría clara del electorado apoya otro tipo de relación con España, los representantes catalanes podrán plantearlo. De todos modos, vale la pena resaltar la gran desafección existente entre el electorado catalán en relación con los políticos, como lo dejan de manifiesto periódicamente las sucesivas encuestas de opinión. Por todo esto, no sería de extrañar una gran abstención electoral que deslegitimaría en gran parte la negociación para establecer un encaje distinto de Catalunya con el Estado.

Profesor de Ciencia Política de la Universitat Pompeu Fabra.

Rubalcaba ha premiado ya a ochenta presos de ETA

 www.gaceta.es 17 Agosto 2010

Interior considera que al menos un tercio de los presos del entramado terrorista son 'críticos' con la banda. Otegi sigue en la cárcel de Logroño sin explicación oficial.

El Ministerio del Interior está premiando en estos momentos a ochenta presos de ETA y su entorno. Cifra que se consigue sumando los beneficios penitenciarios que disfrutan varios etarras y los ya habituales traslados de reclusos a cárceles próximas al País Vasco. Estos premios que Instituciones Penitenciarias otorga a terroristas presuntamente críticos tienen la finalidad de ''dividir y derrotar'' a la banda asesina, según el titular del citado departamento, Alfredo Pérez Rubalcaba. No piensan así las asociaciones de víctimas, que encuadran estos hechos como parte de la negociación entre el Ejecutivo y la banda.

Actualmente, las cárceles conocidas como laboratorios de Interior acogen a decenas de etarras. En Nanclares de Oca (Álava) hay una veintena de reclusos etarras, ya premiados por el mero hecho de haber sido trasladados a una cárcel vasca. De los veinte, nueve disfrutan de beneficios penitenciarios, como ha quedado acreditado este verano.

En su política de premios y castigos, puesta en marcha dos años atrás, Rubalcaba utiliza también las prisiones de Villabona (Asturias) y Zuera (Zaragoza). Teniendo en cuenta que el Ministerio del Interior no da información, los datos más fiables son los que elaboran las organizaciones del entorno de ETA. Según esos listados, publicados en www.etxerat.info y www.askatu.org, hay más de veinte etarras en cada uno de los penales citados.

A esas cifras hay que añadir varios etarras también considerados como críticos por Interior recluidos en las cárceles de A Lama (Pontevedra) y Logroño (La Rioja). En ésta última se encuentra uno de los líderes del sector posibilista de ETA-Batasuna Arnaldo Otegi (aún sin explicación oficial de su traslado). Este sector, también comandado por Rafael Díez Usabiaga y Rufino Etxebarría, es el que aboga por un nuevo “proceso democrático”.

Este sector ya domina Batasuna, el brazo político de ETA. Y en las prisiones va creciendo su influencia, según las fuentes de la lucha antiterrorista consultadas. Como ya informó LA GACETA el pasado 17 de mayo, el Ministerio del Interior cree que al menos 200 de los casi 600 presos etarras que cumplen condena en España apoyan las tesis posibilistas.

La viabilidad de estas tesis pragmáticas marcará el devenir de ETA-Batasuna en los próximos meses. El Ejecutivo ya ha dejado claro –”o bombas o votos”, Rubalcaba dixit– que el regreso a las urnas depende de que esos posibilistas se desmarquen de la banda asesina. Un desmarque que no llega y que algunos expertos consideran “imposible”.

El auto odio
La idea de que somos unos colonizados que nos odiamos a nosotros mismos es un insulto y una ofensa que me hace hervir la sangre
ANDRÉS FREIRE ABC Galicia 17 Agosto 2010

Éramos conscientes de que la elección de Méndez Ferrín como director de la Real Academia Galega nos iba a proporcionar excusas para mucho artículo. La cabra tira al monte, y el viejo profesor, tras una larga vida de revolucionario antisistema (y funcionario Grupo A) no iba a tardar en despojarse del ropaje institucional para caer en uno de sus desvaríos logorreicos. Hace unas semanas, ante estudiantes extranjeros de gallego, Ferrín largó una parrafada digna de repetición y análisis: «Ese auto odio propio de los pueblos colonizados es aquello que tenemos que arrancar de nuestro cuerpo social para ser libres, para ser plenos y para ser dueños de nosotros mismos colectivamente».

Vayamos por partes. No encuentro modo de ironizar, a pesar de mis esfuerzos, con la primera frase. La idea de que somos unos colonizados que nos odiamos a nosotros mismos es un insulto y una ofensa que me hace hervir la sangre. Y más cuando uno no recuerda, tras romanos, suevos y bereberes, invasiones de colonos en nuestra tierra. Y si funcionarios y sacerdotes son colonos en la mente de Ferrín, me temo que Galicia, fértil en gentes afanosas y transhumantes, ha exportado mucho más colono que importado.

Y eso sin recordar la importante participacion gallega en la colonización del sur de nuestra península y de América. En todo caso, me atrevo a decir que quien gusta de decir de sí mismo que es un colonizado tiene serios problemas de autoestima. O auto odio, que parece ser la palabra en uso. Ferrín añade que el auto odio ha de ser arrancado de nuestro cuerpo social. Seamos generosos y concedamos que el académico, quien nunca ha ocultado sus simpatías batasunas, lo que quiere arrancar de nuestra sociedad son ideas y no personas...

Tan seguro está Ferrín de las bondades que nos traerá la extirpación de la gangrena colonizada, que nos asegura que así alcanzaremos no solo ser libres, sino incluso plenos. ¡La plenitud por fin a nuestro alcance! Tanto esfuerzo por conseguir la elusiva plenitud, tanta alienación desde que Dios expulsó a Adán del paraíso y condenó a su estirpe a vagar por este valle de lágrimas, y ahora resulta que podemos lograrla si nos ponemos todos a hablar en gallego. ¡Unos fonemas, unas cuantas palabras y modismos y seremos plenos!

La sola palabra —plenitud— nos recuerda una vez más que, en el fondo, el nacionalismo es un pobre sustituto de la religión. La ausencia de Dios crea un vacío que algunos tratan de llenar soñando la comunión festiva de la tribu. Buscan, mediante atajos, el sentido perdido y el remedio al vacío y a la angustia. Buscan, en fin, lo que Ferrín promete, la plenitud. Y es que, como decía el otro, quien no cree en Dios está condenado a creer en cualquier cosa.

España / advertencia de representantes policiales
«El repunte de ataques de la "kale borroka" corresponden a una campaña organizada»
La Confederación Española de Policía y la Asociación Unificada de la Guardia Civil consideran que la violencia callejera está repuntando en el País Vasco
EP / MADRID www.gaceta.es 17 Agosto 2010

La Confederación Española de Policía (CEP) ha asegurado que los últimos altercados de violencia callejera en Euskadi son "un repunte importante de la "kale borroka"" y que no son hechos aislados, sino que están dentro de una campaña "perfectamente organizada". Por su parte, la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha señalado que "hay que tener cuidado con estos actos vandálicos porque la "kale borroka" sigue siendo la cantera de ETA". Mientras, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha restado importancia a los hechos y ha señalado que son "brotes incipientes".

Los sindicatos policiales y de Guardia Civil se han referido así a los altercados violentos registrados en el País Vasco desde el 10 de agosto, día en que unos desconocidos quemaron en Zarautz 33 contenedores por valor de 37.000 euros. En los siete días posteriores, la oficina de Correos de Zalla (Vizcaya) fue incendiada y dos camiones fueron calcinados en Andoain (Guipúzcoa). El último hecho vandálico se ha producido en la madrugada de este martes en Azkoitia (San Sebastián), donde han sido quemados dos contenedores.

La violencia callejera se «mama»
El representante de CEP, Lorenzo Nebreda, ha afirmado que sus compañeros en Euskadi aseguran que se trata de "algo cíclico" que coincide con las fiestas de los pueblos, y ha explicado que, así como "Batasuna y su entramado se acogen a las instituciones, estos hacen todo lo contrario".

Nebreda ha elogiado el trabajo de la Ertzaintza y se ha referido a la colaboración entre la Policía Nacional y el cuerpo autonómico, por lo que espera que los responsables pasen en breve a disposición judicial. Asimismo, Nebreda ha recordado que "es difícil" combatir a la "kale borroka", "porque esta gente empieza muy joven y los que empiezan ahora no tienen antecedentes".

«Brotes incipientes»
También el representante del SUP José Manuel Sánchez Fornet ha indicado el "importante trabajo" de la policía vasca para combatir estos actos delictivos, y ha asegurado "que lo está haciendo en los últimos tiempos mejor que antes".

No obstante, Sánchez Fornet ha calificado de "gamberros callejeros" a los violentos y, pese a admitir también un repunte de la violencia callejera, ha señalado que los hechos son "brotes muy incipientes". "En fin, que si todos los problemas que tuviéramos en el futuro fueran que de vez en cuando se queman algunos contenedores e incluso algún camión, podríamos incluso considerar que estamos ganando la batalla contra el terrorismo", ha asegurado.

«No son juegos de niños»
El Secretario General de la AUGC, Alberto Moya, sin embargo, ha denunciado que "ETA se nutre de los adolescentes que en un momento tratamos como gamberros, e incluso algunos jueces han tratado como gamberros". "Detrás de todo sigue habiendo terroristas, asesinos y criminales", ha recriminado. Moya también ha señalado que estos últimos ataques no son "juegos de niños" y ha alertado de que éstos no serán los últimos: "Cuidado con esto porque no va a ser el último atentado".

Moya ha destacado que estos ataques responden a que "quieren decir que todavía están aquí", porque "ya estamos viendo el final del túnel". Aún así, Moya ha recordado que "hay que ser muy intransigente porque así se está acabando con el terrorismo policialmente".

Nuevo atentado de «kale borroka» con la quema de dos camiones
J. M. Zuloaga La Razón 17 Agosto 2010

Los dos camiones que fueron quemados durante la noche del domingo al lunes, en la localidad guipuzcoana de Andoain, pertenecían a una empresa que se ha presentado a varios concursos para realizar obras del Tren de Alta Velocidad, aunque, hasta el momento, no se le ha adjudicado ninguna, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas.

De hecho, la Ertzaintza «no descarta» que se trate de un nuevo acto de terrorismo callejero, lo que confirmaría el rebrote de este tipo de actividad criminal en el País Vasco para contrarrestar la aparente inactividad de ETA, que, tras los últimos golpes policiales recibidos, trata de reorganizarse. La quema de los camiones se produjo a las tres y media de la madrugada. Los vehículos, aparcados frente a una empresa cercana a la carretera GI-131, resultaron calcinados.

La Policía vasca ha confirmado que el incendio fue intencionado ya que los camiones se encontraban separados por una distancia de varios metros. Las fuentes consultadas por este periódico observan en medios políticos vascos una cierta resistencia a admitir que asistimos a un rebrote del terrorismo callejero. En los últimos meses, se ha generado un ambiente para hacer creer que el entramado etarra está dispuesto a romper con la banda. Todo ello, con el fin de favorecer un «proceso» que les permita estar en las elecciones. La realidad, es que ni ETA ni Segi, cuyos militantes protagonizan la «kale borroka», han desaparecido y mantienen su capacidad de intimidación.

Galicia
«La nueva red de galescolas es un mecanismo ideológico»
E. AMADO/M. E. R. LOSADA / SANTIAGO ABC Galicia 17 Agosto 2010

ENTREVISTA
Román Rodríguez
Portavoz de Educación del PP
«Un proyecto contra alguien» (el ejecutivo autonómico que encabeza el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo) y «contra algo» (el nuevo decreto que regula el uso de la lengua en la enseñanza y sustituye al modelo anterior del bipartito). Así define el portavoz de Educación del Partido Popular, Román Rodríguez, la nueva red de escuelas privadas en gallego que la asociación «Galiza co galego» promueve —espera recaudar tres mil cuotas de entre 100 y 200 euros para establecer el primero de los centros— «para una formación integral en gallego», «laica» y al servicio del «Pobo de Galiza». «Será un fracaso», vaticina Rodríguez.

Doctor en Geografía por la Universidade de Santiago, de la que es profesor titular, Rodríguez elude pronunciarse sobre la posibilidad de que la red de educación «laica» y en gallego, donde el castellano es relegado y equiparado con el resto de lenguas románicas, «hasta ver el proyecto, que es lo que te permite ver si está dentro o no de la ley». Pero a continuación añade: «Cuando se quiere hacer algo directamente contra alguien o contra algo de inicio, será un fracaso porque está mal orientado. Si se quieren crear una serie de escuelas privadas, hay un marco normativo común que se tiene que cumplir».

Rodríguez sitúa el génesis del proyecto, cuyos promotores no han contactado con la formación, en lo que denomina «la galaxia BNG». «Se deja ver que el BNG y sus satélites entienden que la educación es un mecanismo de idelogía. De hecho, la portavoz Carme Adán lo ha dicho más de una vez, que la educación sirve para transmitir ideología. Nosotros creemos que no, que debe transmitir contenidos y valores, enseñarle a las generaciones más jóvenes cómo afrontar la vida para mejorar de modo colectivo. Algo como esto, desde el punto de vista educativo, con una percepción netamente ideológica, evidentemente entendemos que no tiene razón de ser ahora y en Galicia».

El inglés
Una de las mayores inquietudes
suscitadas por los primeros datos de la red privada gira, para el diputado popular, en torno al inglés, que el nuevo decreto de Educación pretende convertir en la tercera lengua vehicular en las escuelas gallegas. «Parece que reniegan del inglés. Queramos o no, estamos en un mundo globalizado,cuantas más lenguas manejemos, mejor. Lo que no podemos es pensar en que el inglés no es útil para la sociedad. En el futuro no va a ser necesario sólo para los ingenieros, sino para todo el mundo, del personal más cualificado al menos cualificado. No es algo anecdótico, sino una herramienta de trabajo en la que se publican los principales hitos de investigación,por ejemplo», analiza.

El portavoz de Educación popular analiza el nuevo modelo como «una propuesta retro», «que intenta hacer por la vía privada lo que no se pudo hacer desde el sector público por un motivo: los ciudadanos gallegos no concuerdan con los principios ideologizados que proponen el BNG y sus satélites». «Es intentar crear un mundo cerrado sobre sí mismo, lo que va en conta de los que deberíamos buscar, un mundo más abierto», finaliza.

326.000 euros para un sindicato separatista catalán
Redacción Minuto Digital 17 Agosto 2010

La Intersindical-CSC, un sindicato soberanista considerado próximo a Esquerra, ha recibido 326.000 euros para ayudas al Tercer Mundo, según una reciente resolución publicada en el DOGC. Las subvenciones han sido otorgadas por la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo, que dirige David Minoves, que depende del vicepresidente Josep Lluís Carod-Rovira.

El sindicato, por ejemplo, ha recibido 113.000 euros para un programa de funcionamiento del centro de formación y capacitación sindical CEFOCAL. Cochacamba (Bolivia), 104.000 por otro sobre “Democracia en profundidad”. Consolidación del proceso de formación avanzada para la democracia sindical (Colombia) y finalmente 109.000 por un “La vida digna y la salud en las organizaciones del campo ecuatoriano”. Capacitación y liderazgo para un nuevo horizonte saludable (Ecuador). Los tres en diferentes anualidades de más de 30.000 euros.

CCOO ya denunció un presunto trato de favor en la concesión de subvenciones de la Secretaría General de Juventud en la Intersindical a pesar de ser un sindicato minoritario. El secretario general, Eugeni Gual Villalbí, es miembro de este sindicato según su currículum oficial, informa e-noticies.cat.

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