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Recortes de Prensa   Miércoles 25 Agosto  2010

 

¿Que no queréis un Consejo? Pues ahí van otros 17
Roberto Blanco Valdés La Voz 25 Agosto 2010

La decisión de Zapatero de rescatar las previsiones del Estatuto catalán sobre descentralización del gobierno judicial declaradas por el TCE inconstitucionales supone -tal y como aquí traté de explicar hace tres días- un fraude de Constitución monumental. Tanto, que el término rescate está sin duda empleado en este caso con toda propiedad, porque así se llama lo que se paga en caso de un secuestro; y un auténtico secuestro es lo que sufre la voluntad del presidente del Gobierno a manos del socialismo y el nacionalismo catalán.

Pero tal decisión constituye, además, un disparate político absoluto, pues la creación de consejos judiciales autonómicos multiplicará por 17 la existencia de un órgano (el Consejo General del Poder Judicial) que ha sido, desde el momento de su creación en cumplimiento de lo previsto en la Constitución, una desgracia para el adecuado gobierno de un poder tan importante como lo es el judicial.

A este respecto existe en España un amplio consenso entre juristas y políticos, aunque, como ocurre en muchos casos, una especie de ley de silencio haga que casi nadie diga lo que piensa: el CGPJ es un órgano, de funesta historia y desastroso rendimiento institucional, que ha contribuido directamente a politizar nuestra justicia, al someter su órgano de gobierno (que, entre otras cosas, decide sobre ascensos y nombramientos) a las instrucciones políticas de los partidos que proponen la designación de sus veinte consejeros.

No es difícil imaginar qué sucederá en España cuando la política clientelar que han practicado desde hace treinta años los partidos en la elección de los miembros del Consejo se aplique en espacios territoriales reducidos, donde el dominio partidista lo es, en muchas ocasiones, solo de personas o camarillas agrupadas en torno a una u otra sigla. Será el acabose y la politización del poder judicial, nacida de su forma de gobierno, se multiplicará hasta el infinito.

De hecho, la decisión de Zapatero de modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial determinará inevitablemente que el sistema de consejos autonómicos se generalice en toda España, lo que aumentará de nuevo no solo el coste de nuestro Estado autonómico (ya en gran medida insoportable) sino también la complejidad de un sistema político que acabará por ser ingobernable.

Que todo esto no le preocupe al presidente del Gobierno -que deja tras de sí un destrozo institucional sin precedentes- no será motivo de sorpresa para nadie: es la marca de la casa. Pero que no le preocupe al PSOE, que algún día tendrá que presentarse ante la opinión pública libre de la sombra de un político frívolo y egoísta que ha logrado casi devastar un partido centenario, resulta sencillamente incomprensible.

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE RODRÍGUEZ
Jesús Flores Thies. Internet 25 Agosto 2010

Con la casi completa seguridad de que no la vas a leer, pero con la convicción de que va rodar por Internet donde será enviada a amigos y enemigos, a éste y al otro lado del "charco", sin que tus servicios de censura puedan impedirlo, te escribo esta carta para decirte, para empezar, que estoy harto, cansado, aburrido, asqueado ..., y no digo decepcionado, porque de ti nada se podía esperar, ni hace cinco años ni ahora mismo.

No sé quién es el amo al que sirves, pero he de reconocer que lo que te ordena lo cumples con una fidelidad perruna.

Había que convertir a España en un predio de indeseables de la política, del separatismo y de la aberración moral, y uno de los medios que empleas con más eficacia es el de dividir a los españoles a los que, previamente, quizá aconsejado por alguno de tus seiscientos asesores, has conseguido adormecer, acobardar y eliminar hasta el último rasgo de nobleza. Un poco duro ¿a que sí? Pues espera a leer lo siguiente.

Escritores e historiadores, especialmente los de tu cuerda o de la de tu amo, se empeñan en decir que si en julio del 36 hubiera habido diálogo entre facciones políticas enfrentadas, la tragedia no hubiera ocurrido. Encaramado en el poder hace cinco años, con un fuerte olor a chatarra y cuerpos calcinados, te has propuesto que eso no ocurra hoy, ya que un diálogo podría ser fatal para tus sectarios y cainitas argumentos. Pero no te enorgullezcas, porque tú sólo eres la guinda de un pastel con olor a huevos podridos, pastel que empezaron a confeccionar entre todos, incluida la suicida derecha, que llamaremos así para no hacerte pensar demasiado. Y estamos llegando al final del camino.

Cuando se dominan los centros de la política, los mediáticos, la banca y hasta las conciencias comprables, el camino se vuelve fácil y, lógicamente, se blinda, se cerca con anillo de hierro, cualquier propaganda o sectaria información relacionada con Franco y la guerra civil que fue, también para ti y los tuyos, de auténtica Liberación, bien que sólo temporal. Por eso, toda barbaridad, villanía o mentira cae como pedrisco en campos sin segar, y deja su rastro de muerte.

Tus asesores y los de presidentes anteriores que hemospadecido, no importa la zona de la rosa de los vientos políticos, han establecido que la culpa de la guerra civil la tuvo Franco. No hay discusión posible, no hay forma de poder desmontar públicamente esta falacia porque vosotros y ellos manejáis las riendas de los burros que tiran del carro y, de esa forma, se crea una base inamovible para edificar el templo del rencor y de la mentira.

Si supieras leer, podría enviarte los comentarios de la prensa europea de entonces, especialmente la inglesa, sobre la situación en España, abocada al desastre bajo el gobierno ( sic ) del Frente Popular. Si supieras leer, que no es el caso, leerías en los archivos de tus bien remuneradas Fundaciones, como la de Pablo "Paulino" ( se llamaba así ) Iglesias, que los líderes de tu partido eran los que buscaban la guerra civil en el caso de que las elecciones la ganara la derecha. Y sin ese placer de la lectura no puedes enterarte de que los partidos políticos que apoyaban con más fuerza y más medios humanos a la tambaleante república, eran los marxistas, los que buscaban ese paso necesario del Frente Popular para meternos de hoz, coz y martillo en el "paraíso de la dictadura del proletariado" en sus diversas formas.

No lo ocultaban, lo decían, lo escribían, lo proclamaban sin tapujos.

Al fallar el criminal asalto a la república en octubre de 1934, lamiéndose las heridas del fracaso, actuaron de otra forma y se produjo aquello que quería tu Largo Caballero del alma y otros como él, la reacción de una parte de España que se negaba a desaparecer, visto el panorama desolador de cinco meses de "gobierno", con crimen de Estado incluido, crimen que ellos mismos anunciaron en el Congreso de Diputados. Los tuyos jamás ocultaron que el apoyo al Frente Popular les daba pie para su revolución, y la de sus sangrientos adversarios, los anarquistas.

Al abrirse la Caja de Pandora ( pregunta a tus asesor 451) la tragedia dura casi tres años, pero el tiempo es más que suficiente para mostrar la catadura moral de aquellos asesinos de la república y, de paso, de España. La mayor persecución religiosa conocida, con más de seis mil frailes, sacerdotes y monjas asesinados, que con ese desparpajo del bellaco, echan la culpa a "incontrolados", cuando esos "incontrolados" eran, precisamente, las organizaciones sujetas al poder y las milicias de los partidos que sostenían ese poder.

Hasta el ministerio de la Gobernación tenía su propia "cheka". La mayor matanza realizada al estilo soviético, modelo para un posterior Katin, organizado desde el poder de forma admirable en su logística y crueldad, dirigida por un sicario de Moscú ( a las órdenes de un miserable apellidado Miaja ), sicario que hoy ventosea su decadencia física por estudios, palacios y universidades. La zona auténticamente roja era un infierno, no ya para sus aterrorizadas víctimas, sino para todos.

Además de los crímenes cometidos en cantidades industriales ( Cataluña fue una de las regiones más castigadas ), la capacidad de destrucción del Patrimonio
alcanzaba dimensiones bíblicas. Templos e iglesias, algunas de valor artístico e histórico incalculable, fueron destruidas, incendiadas, arrasadas, por millares, pero
también se destruyeron bibliotecas y museos, archivos parroquiales y municipales, casas privadas... Una verdadera orgía de los que hoy se consideran "legalmente
constituidos". Y la capacidad de saqueo, de expolio y de robo no tenía límites. Además de entregar el oro del Banco de España a un país con el que ni siquiera había relaciones diplomáticas, y en manos de un criminal, está el robo del Museo del Prado, enmascarado en una operación de "salvamento", las joyas particulares, de iglesias, de museos amontonadas en el "Vita", cuadros, colecciones numismáticas, tesoros de Biblioteca... En Cataluña se empezaron a enviar a la frontera con Francia, ya en agosto de 1936, todo lo que aquella infecta Generalidad había saqueado hasta entonces y que, gracias a las gestiones del Gobierno Español, pudo regresar a Cataluña en ... 12 vagones de ferrocarril.

La reconstrucción de España, no ya de los destrozos provocados por los combates, sino por lo destruido por tus ancestros políticos se realizó pese a las dificultades
económicas. Pero, esencialmente, España se libró de una chusma política que, al final de la guerra era capaz de cometer la felonía de ofrecer amplias zonas del territorio nacional a Francia y puertos para la flota inglesa en Galicia y Cataluña ¿Qué sentido de Patria podéis tener vosotros, una partida de rencorosos dispuestos a dejar a España convertida en una vieja suripanta?

Nunca ha estado España, desde que es España, más cerca de su extinción como país noble y libre, con su Historia milenaria arrojada a los cerdos y su espíritu envilecido, convertido en una sopa agusanada con olor a animal sin sexo. Una España que ha perdido hasta a los hispanoamericanos, aquellos que en tiempos anteriores a la "democracia de partidos modelo 1978", eran hermanos y hoy "molestos sudacas".

Dirás, o dirá el que lea esto, el porqué del tuteo o de la falta de respeto a todo un Presidente.

Respuesta aclaratoria: no te considero con la mínima categoría humana y moral para respetuoso trato alguno, y es que el respeto no se adquiere por ley, se adquiere por propios valores morales, esos que, en tu caso, es uno de los secretos mejor guardados.

Como despedida, podría enviarte simbólicamente al Infierno, pero me temo que ni allí te acepten, así que, para tu uso y disfrute, dosvidania, tavárich! y... ¡...VIVA España!
Jesús Flores Thies
Coronel de Artillería-retirado

Celebrar el fracaso
IGNACIO CAMACHO ABC 25 Agosto 2010

EL único final feliz posible de un secuestro consiste en la rendición, entrega o captura de los secuestradores después de haber puesto en libertad a sus víctimas. Cuando media un rescate fracasa el principio de legalidad y triunfa el del mal menor, ante lo que sólo cabe una alegría matizada por el retorno salvo de los rehenes, que se produce a costa de una quiebra del orden y del derecho. En el caso de los cooperantes catalanes nadie que albergue sentimientos decentes puede dejar de compartir su alivio por el final de la pesadilla, pero el Gobierno no tiene nada que celebrar porque sencillamente ha claudicado. La comparecencia del presidente Zapatero fue un gesto de triunfalismo inaceptable; no admitió preguntas porque él mismo sabía que no tenía respuestas. Respuestas presentables en un líder democrático.

El pago de rescates es un viscoso dilema ético —elegir entre dos males— en el que resulta difícil encontrar respuestas claras. Quienes parecen hallarse en posesión de contundentes certezas de barra de bar deberían contrastarlas situándose con honestidad en la posición de las víctimas o en la de las autoridades encargadas de decidir sobre el chantaje. La preservación de la vida de los rehenes como bien de protección prioritaria suele entenderse como la solución más razonable desde el punto de vista pragmático; todas las demás son sangrientas. En España ha habido sentencias judiciales que han apreciado en la entrega del dinero atenuantes de fuerza mayor, y a ellas conviene atenerse antes de emitir veredictos morales genéricos. Ahora bien: si hay que pagar se paga aceptando que no queda más remedio, pero con discreta resignación y sin sacar pecho encima. Presumir de gestionar adecuadamente el sometimiento a una amenaza es ufanarse de hacer bien lo que no está bien hecho. Y aunque ha habido precedentes —en el episodio del «Alakrana»— en que hasta eso se ha resuelto de forma incompetente y chapucera, el Estado no se puede vanagloriar de una derrota. Para jactarse ya están los terroristas, cuyo arrogante comunicado constituye una humillación tan penosa como la libertad negociada del responsable del secuestro.

Ni el Gobierno ni su presidente pueden ignorar que este desenlace va a tener consecuencias. Los terroristas son ahora más fuertes y disponen de más medios, y los ciudadanos somos de alguna forma menos libres, por no hablar del enojoso agravio comparativo con otros Estados menos transigentes. El mensaje de debilidad es evidente, y bajo la alegría elemental del retorno de nuestros compatriotas queda el sinsabor amargo de un fracaso moral y político que no merece autocomplacencia ni euforia. Quizá tengamos que resignarnos a admitir que a veces nos toca perder como fórmula de supervivencia. Sea, pero preservemos al menos la dignidad de no celebrar nuestras propias frustraciones.

La verdad sospechosa
Editorial www.gaceta.es 25 Agosto 2010

El título de la obra de Juan Ruiz de Alarcón, dramaturgo barroco que antes conocían todos nuestros colegiales, puede servirnos para analizar la conducta del Gobierno ante el prolongado secuestro de dos cooperantes españoles a manos de Al Qaeda.

Aunque nuestro primer sentimiento sea de lógica alegría por la vida de los cooperantes, nuestra misión no se puede reducir al aplauso porque, querámoslo o no, en esta clase de sucesos se ponen en juego actuaciones que, aunque se procure que permanezcan ocultas, no pueden ser aprobadas de una manera incondicional. El Gobierno ha hablado de que se ha trabajado duramente, eufemismo para ocultar que se ha obrado suciamente, de que con la excusa de la liberación de dos españoles se ha orillado el Estado de Derecho. Ante el trapicheo del CNI con una pandilla de piratas del desierto e intermediarios (que ha contribuido a aumentar el precio) cabe preguntarse para qué tenemos unos Servicios Secretos. Para inclinar la cerviz ante unos matones, soltando unos millones de euros, no necesitamos un Servicio de Inteligencia, que encima vulnera la ley, como en los viejos tiempos de las cloacas y las guerras sucias.

Que tal haya sido la conducta del Gobierno en otros casos no le quita gravedad alguna, como tampoco es disculpa que una parte de la opinión pública aplauda hipócritamente este tipo de éxitos tan equívocos y gravosos. ¿Hay alguna razón que justifique el pago a Al Qaeda y que no pudiera aplicarse a un secuestro de ETA, por ejemplo? ¿Estaríamos dispuestos a pagar a la banda cada vez que iniciase un secuestro como lo ha hecho el Ejecutivo siempre que ha estado por medio el terrorismo islamista? Las circunstancias sentimentales del caso pueden hacernos olvidar que lo que Zapatero y Sanz Roldán han hecho es financiar a una organización de secuestradores que repetirá la suerte en cuanto se le presente la oportunidad, puesto que ha alcanzado sus objetivos propagandísticos y económicos con facilidad; pero, además de pagar el rescate, como viene siendo la norma de este Gobierno (caso Alakrana), hemos presionado a Mauritania para que libere a uno de los secuestradores, lo que añade un plus de cinismo notable. El zapaterismo se deja llevar siempre por el éxito fácil, sin reparar en el precio, es decir, que aplica en estos conflictos la misma moral con la que rige el gasto público. Si, desgraciadamente, se repitiesen los secuestros a españoles, que son más fáciles que los de franceses o americanos, es posible que alguien acabase advirtiendo a nuestro Gobierno que no se le iban a consentir nuevas liberaciones a base de financiar y fortalecer a bandas internacionales de malhechores que no nos amenazan sólo a nosotros, aunque pagando con tanta liberalidad seguramente mantengamos la exclusiva en el ramo. No se puede aplaudir esta clase de logros gubernamentales, salvo que sintamos una irrefrenable tendencia al masoquismo.

Por último, es necesario hacer una llamada de atención a estas organizaciones a las que habría que calificar de “temerarias” más que “solidarias”, que tientan insensatamente al diablo con incursiones por territorios infestados de guerrilleros de Al Qaeda, en pos de no se sabe qué causas sociales, con la cantidad de menesterosos que uno encuentra sin salir de la provincia. Cabe esperar que atenúen sus afanes turístico-viajeros, y que el Gobierno establezca sanciones para quienes no observen unas normas mínimas de prudencia cuyo incumplimiento resulta muy costoso para todos.

Las sombras del rescate
Editoriales ABC 25 Agosto 2010

OCHO millones de euros parece ser la cantidad desembolsada por la liberación de los cooperantes españoles en poder de la franquicia magrebí de Al Qaida, además del canje de los rehenes por el mercenario responsable del secuestro, condenado en Mauritania y trasladado a Malí. Ningún gobierno reconoce abiertamente el pago de un rescate, no sólo porque se trata de una conducta ilegal, sino también por evidentes razones de prudencia política. Sin embargo, todos los indicios apuntan en ese sentido y el silencio oficial alimenta los rumores y las suspicacias. El Ejecutivo no da explicaciones, y ello contribuye a ofrecer una muestra de debilidad que perjudica seriamente la imagen de España en una región especialmente conflictiva del planeta. Como ya ocurrió en Somalia, el mensaje que captan los terroristas es que nuestro país es vulnerable a las presiones, a diferencia de otros Estados miembros de la UE. Sin duda, la vida y la libertad de los secuestrados es un valor de máxima relevancia, pero conviene no olvidar que el dinero obtenido por los secuestradores sirve para financiar a una organización terrorista que funciona a escala global y está dispuesta a realizar nuevos atentados contra intereses españoles.

La presencia de las ONG en zonas de alto riesgo genera una lógica inquietud en la opinión pública. Nadie pone en duda las buenas intenciones de quienes prestan ayuda humanitaria a los más desfavorecidos, pero la prudencia se impone en estas circunstancias porque se trata de territorios donde los delincuentes actúan a sus anchas y ningún Estado garantiza la seguridad. Como es notorio, cualquier incidente obliga después a complejos esfuerzos diplomáticos y supone un coste notable en dinero público, por vías directas o indirectas. Si las organizaciones persisten en sus planteamientos, el Gobierno debería exigirles requisitos muy rigurosos e incluso impedir unas actuaciones que —más allá de su valoración subjetiva— suponen un perjuicio objetivo para el interés público. La sociedad española contempla con lógica satisfacción la libertad de Vilalta y Pascual, pero observa con grave preocupación las muchas zonas de sombra que concurren en este asunto y, en particular, el nuevo deterioro de la imagen internacional de España. Tal vez si el Gobierno ofreciera algunos datos más concretos, sin vulnerar las reglas de la discreción en asuntos tan delicados, habría más elementos de juicio para comparar la actuación de nuestras autoridades con la de otros países que sufren también estas agresiones injustificables.

Siempre Marruecos
Manuel Muela* El Confidencial 25 Agosto 2010

Los sucesos de Melilla de este mes de agosto, que nadie ha explicado, han sido zanjados oficialmente con una visita del ministro del Interior a Rabat de la que, como en otras ocasiones, han salido proclamas de amistad y entendimiento entre los dos gobiernos, español y marroquí. Pero más allá de lo oficial, lo sucedido, en un momento de postración nacional española, ha sacado a relucir la controversia pública acerca de la política del gobierno de turno en relación con Melilla, también con Ceuta, que son objeto de interés para Marruecos. Y ello lleva a evocar y reflexionar sobre la presencia directa o indirecta de Marruecos en el devenir de España los últimos cien años.

Hace casi un siglo, en 1912, el norte de Marruecos se convirtió en Protectorado de España, ya empeñada militarmente en la región: las guerras marroquíes se constituyeron en el epicentro de la política militar de los diferentes gobiernos de la monarquía de Alfonso XIII, convulsionando cada vez más a la opinión española de entonces, que asistía impotente al desangramiento humano y económico que todo aquello suponía para el país. Las tragedias y derrotas se sucedían, trufadas con intereses económicos de algunas elites españolas, hasta desembocar en julio de 1921 en la derrota de Annual, cerca de Melilla, que fue un verdadero desastre para el Ejército español y un choque emocional para los españoles, todavía no repuestos de la crisis de 1898.

El intento de depurar las responsabilidades de la derrota de Annual en el Parlamento de entonces originó el golpe de Estado del general Primo de Rivera, en septiembre de 1923, tutelado por el propio Rey. Por vez primera, el Ejército, de forma corporativa, ocupó y distribuyó el poder en España. Y a partir de ese momento quedó abolido el régimen constitucional de la Restauración y sentenciada a muerte la propia monarquía.

El levantamiento militar contra la Segunda República Española se produjo el 17 de julio de 1936 en Melilla: el ejército de África, que era el mejor preparado del conjunto del ejército español, contó además con el concurso de muchos notables marroquíes, que permitieron la recluta de voluntarios entre la población indígena, para iniciar la gran tragedia española del siglo XX.

Durante las primeras décadas del franquismo hubo calma y negocios más o menos florecientes en el Protectorado: la alianza forjada en los inicios de la Guerra de España entre los militares y los notables de Marruecos garantizaban el entendimiento que duró hasta la descolonización, que se produjo en 1956, con la proclamación de Mohamed V, abuelo del actual rey de Marruecos, como rey y sultán. Y justo al año siguiente, en octubre de 1957, aprovechando la delicadísima situación económica de España, estalló la llamada Guerra de Ifni en la que el denominado Ejército de Liberación Marroquí reclamaba para Marruecos las posesiones del África Occidental Española, que incluían el Sahara Español. En pocos meses, y gracias a la ayuda de Francia desgarrada entonces por la descolonización de Argelia, se firmaron los acuerdos entre España y Marruecos por los que España hizo alguna cesión parcial de territorio, manteniendo el grueso de sus colonias en la zona.

Retirada apresurada de España
La presión descolonizadora era difícil de resistir para las potencias europeas y España no era excepción. Si a ello unimos que entre las clases dirigentes marroquíes siempre ha existido un profundo conocimiento de la política española, no es extraño que el debilitamiento del franquismo supusiera un estímulo para reverdecer sus apetencias territoriales. Y así fue: en otoño de 1975, con Franco agonizante, se desencadenó la Marcha Verde, que concluyó con la retirada apresurada de España del Sahara Occidental, que pasó a ser administrado por Marruecos. La parte del león ya se había conseguido.

Durante décadas ha habido calma y negocios, no exentos de retórica y alguna provocación y arrogancia recíprocas, como la famosa de Perejil. Bien es verdad que desde marzo de 2004 la política española inició un camino, cuya conclusión desconocemos. Sí estamos conociendo las dificultades, el agotamiento de nuestro crédito y el declive de nuestro país. No hay proyecto político nacional y sí hay bastante desconcierto y sentimiento de falta de dirección. Por eso, con tales mimbres es difícil que te respeten y ayuden, por mucho que nos llenemos la boca de decir que somos miembros de la Unión Europea.

Todo lo anterior, unido a los sucesos que inspiran este comentario, nos hace pensar en que como en la tragedia de Hamlet “algo huele a podrido en Dinamarca”, en este caso en la política española, opaca y oscura, que busca el perdón y la complacencia sin dar explicaciones a sus ciudadanos y contribuyentes. En fin, una vez más, el sentido profético de Marruecos.

*Manuel Muela es esconomista.

Un gobierno delincuente y sin oposición / Ortega y los separatistas
Pío Moa Libertad Digital 25 Agosto 2010

La perversión del lenguaje nos condena. Tenemos un gobierno ideológicamente muy afín a la ETA y que, entre otras muchas cosas es colaborador del terrorismo, el colaborador más activo e importante que los terroristas, no solo los etarras, hayan tenido nunca. Y una oposición que antes mostraba ligeros e inanes desacuerdos con la “política antiterrorista” del gobierno para felicitarse luego de que esta haya “cambiado a mejor”, desentendiéndose de los enormes daños institucionales que dicha colaboración ha causado y sigue causando. Una oposición colaboradora de los colaboradores. Esta doble situación describe una realidad política en extremo peligrosa, por la cual gobierno y oposición se ponen básicamente de acuerdo (también para robar) contra los intereses fundamentales de los españoles.

Los actos del gobierno son mucho más graves que los que llevaron a la cárcel a diversos políticos felipistas. Se trata de un gobierno delincuente, sin paliativos.

Pero, entonces, ¿por qué no surge una oposición a esta deriva demencial? El descontento de mucha gente es evidente, y se manifestó masivamente en la primera etapa de Zapo, hasta que Rajoy asfixió su expresión. Pero faltan cauces, porque una oposición no se improvisa de la noche a la mañana; porque predomina una idea errada de la democracia, según la cual quien consigue mayoría de votos puede hacer lo que le dé la gana, por encima de las leyes y de los intereses nacionales; porque gran parte de quienes ven las cosas no están dispuestos a hacer nada al respecto, aparte de lamentarse; o porque les da por imprecar contra la masonería, Francia, Marruecos, Usa u otras monsergas, incapaces de ver que quienes fallan son ellos, con sus simplezas y su incapacidad de análisis, incapacidad que suelen creer un don de Dios o una maravilla de penetración política… En fin, hay muchas razones.

Recomiendo releer la carta de Bofarull a Ripollet, publicada aquí el 14 de agosto: se trata justamente de la situación contraria. Durante más de 30 años los nacionalistas catalanes más los socialistas, sin otra oposición que la de Jiménez Losantos con su famoso manifiesto o la pasajera de Vidal Quadras, han hecho un enorme esfuerzo por crear esos cauces para su política, por conquistar parcelas de poder, por dominar la universidad, realizando una intensísima propaganda a todos los niveles y con todo tipo de medios. ¡Y sin embargo siguen estando muy lejos de conseguir sus objetivos, pese a que enfrente no tienen hoy a nadie ni a nada! Otro tanto pasa con el PSOE y su gobierno.

Existe también algo de oposición organizada, y son medios como LD o Intereconomía, o parte de ellos. Una sugerencia: a cualquiera le es fácil formar un círculo de amigos para ampliar la difusión de los contenidos más interesantes de esos medios. Eso, hoy, no tiene ningún riesgo y solo exige un esfuerzo que además puede ser agradable por dar lugar a tertulias y discusiones interesantes. Pronto verían cómo iba cambiando la opinión de la gente en torno. Teóricamente hay miles de personas indignadas con el rumbo de la política. Si cada una de ellas formara un círculo semejante, por pequeño que fuera, se crearían cauces y una especie de guerrilla de la opinión pública que cambiaría muchas cosas en poco tiempo. Así funcionaba el PCE bajo el franquismo, y ahí está el fruto, aunque lo hayan recogido los socialistas.

****Ortega estaba, ciertamente, en contra del nacionalismo catalán, pero su análisis no pasaba, empleando mucha prosopopeya, de constatar obviedades como que había unos catalanes que se sentían españoles y otros que no, y que por tanto el problema no podía resolverse, sino solo “conllevarse”. No se le ocurría examinar cómo se había llegado a esa situación, ni los fundamentos del nacionalismo… Y quizá no se le ocurría porque, de hacerlo, se encontraría sin el menor argumento contra los separatistas. Estos coincidían con Ortega y los regeneracionistas en que la historia de España había sido “anormal”, absurda, antieuropea, “tibetanizada” o ajena a Europa, que España no existía como nación, que Castilla había hecho a España y la había deshecho, y toda una interminable serie de majaderías por el estilo. Sobre esa base, los nacionalistas querían separarse, mientras que Ortega, con un optimismo entre risible y patético, pretendía mantener unida una entelequia, bajo palabra de que él y los suyos la convertirían en una gran nación o cosa por el estilo.

****Decir que España y el Reino Unido son dos historias paralelas demuestra una ignorancia apabullante y que descalifica a quien lo dice.
****El caso del Rafita retrata indeleblemente a la chusma político-judicial española. La chusma amiga de los rafitas, como lo es de los terroristas.

A manos de un policía en formación
Mueren tiroteados dos guardias civiles en Afganistán por el policía al que instruían
 www.gaceta.es 25 Agosto 2010

Dos guardias civiles han fallecido tiroteados por un policía afgano en la base de la OTAN que se encuentra bajo control de las tropas españolas en la ciudad de Qala e Naw, situada en la provincia de Badghis. Son el capitán José María Galera Córdoba, de 33 años de edad, nacido en Albacete y su compañero, el alferez Leoncio BravoPicayo, de 34 años y natural de La Coruña.

Dos guardias civiles han fallecido tiroteados por un policía afgano en la base de la OTAN que se encuentra bajo control de las tropas españolas en la ciudad de Qala e Naw, situada en la provincia de Badghis. Son el capitán José María Galera Córdoba, de 33 años de edad, nacido en Albacete y su compañero, el alferez Leoncio Bravo Picayo, de 34 años y natural de La Coruña, según informaron a Europa Press fuentes conocedoras del suceso.

Al parecer, los guardias civiles, un capitán y un alférez, estaban realizando tareas de formación de la Policía afgana y uno de los alumnos ha tiroteado a los dos agentes, además de a su intérprete. Los tres han fallecido. Posteriormente, otros guardias civiles han disparado al agresor, que también ha muerto.

Según confirmaron a Europa Press en fuentes oficiales, el capitán y el alférez forman parte del Grupo de Acción Rural de la Guardia Civil, con base en Logroño, desplazado a Afganistán para tareas de formación de la Policía. El capitán, de 33 años, nació en Albacete, mientras que el alférez, de 34, era originario de La Coruña.

En declaraciones a la Cadena Ser recogidas por Europa Press, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha transmitido sus condolencias a la familia de los fallecidos y a todo el cuerpo de la Guardia Civil.
El gobernador de Badghis confirma la muerte del policia afgano

Por su parte, el gobernador de la provincia afgana de Badghis (noroeste), Dilbar Jan Arman, ha confirmado la muerte de un policía afgano por disparos de tropas españolas durante un tiroteo registrado en una base de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) bajo control de las tropas españolas, lo que provocó que una turba de al menos mil manifestantes intentara asaltar la base, añadió.

Según el gobernador, el policía afgano fue disparado por las tropas españolas después de que éste abriera fuego contra ellas durante un ejercicio de tiro en la base ubicada en la capital provincial, Qalay e Naw, próxima a la frontera con Turkmekistán. Dos guardias civiles, así como su intérprete, de nacionalidad española, fallecieron en el tiroteo, según ha confirmado el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

A partir de ahí, miles de manifestantes acudieron a las inmediaciones de la base y, según vecinos, llegaron incluso a prender fuego a parte de las instalaciones. Al parecer, la turba se dirigió también a la casa del alcalde. Uno de los manifestantes dijo que se han producido víctimas entre los concentrados después de que las tropas que se encontraban dentro de la base disparasen contra ellos.

Por el momento, la ISAF no tiene datos sobre incidente, aunque está comprobando las informaciones, según un portavoz. Por su parte, un portavoz del Ministerio del Interior en Kabul dijo que estaba al corriente de la manifestación, pero que no disponía de más información.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
CiU, insumisa fiscal
Editoriales ABC 25 Agosto 2010

LA sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto y la precampaña electoral en Cataluña han desencadenado una competición entre los partidos políticos para ver cuál formula una propuesta más estrambótica y ajena a la realidad. A falta de un hipotético referéndum sobre la autodeterminación —la reincidente ensoñación identitaria del nacionalismo catalán alimentada irresponsablemente por el Gobierno central durante estas dos legislaturas—, el dirigente de CiU Oriol Pujol se ha descolgado animando a los catalanes a declararse «insumisos» fiscales al modo en que lo hicieron en 1898 los empresarios, cuando el Gobierno de Francisco Silvela ordenó una subida de impuestos para cubrir el déficit derivado de la pérdida de colonias en el exterior.

No es que CiU, que presume de rozar ya el poder por el enorme desgaste sufrido por el tripartito, proponga ideas inasumibles basadas en una mezcla de chantaje y victimismo. Es que CiU, sencillamente, apela a la ilegalidad como recurso electoralista incurriendo en una profunda contradicción: la de exigir un día la regulación de un concierto económico para Cataluña similar al vigente para el País Vasco o Navarra, y pedir sin tapujos, al día siguiente, la independencia. El «cierre de cajas» planteado por Oriol Pujol sin que haya sido corregido por Artur Mas no es más que otra burda expresión de la imperiosa necesidad que tiene CiU, tras dos legislaturas alejada de la Generalitat, de recuperar el poder con mensajes extremos que le permitan restar votos al PSC y a ERC. Envuelto en una «profunda catalanidad» para evitar que Cataluña «acabe siendo una gran Murcia», CiU comete el error de alentar agravios comparativos que sólo perjudican a los ciudadanos y generan reacciones de antipatía que los catalanes no merecen.

Incidentes en el barrio de Gracia: sin orden ni autoridad

Josep Anglada Minuto Digital 25 Agosto 2010

Las fiestas de Gracia han concluido justo como se iniciaron hace ahora una semana. Nada más darse el pistoletazo de salida de las fiestas, 125 ocupas, antisistema y marginales iniciaron una manifestación que dio origen a las “fiestas alternativas de Gracia”. Ayer, al concluir las fiestas, los mismos 125 ocupas, antisistema y marginales concluyeron las fiestas provocando varias cargas policiales, una innecesaria intranquilidad en el barrio y la persistente sensación de que, nuevamente, algo no funciona en la Catalunya del tripartito.

En efecto, si al iniciarse las fiestas de Gracia la excusa para los alborotos fue un joven muerto hace seis años en un enfrentamiento entre tribus urbanas y pudimos ver cómo todo el recorrido de la manifestación se cubrió con inscripciones que llamaban al “odio social” y describían a los Mossos d’Esquadra como “asesinos fascistas”, en este último día de fiestas ciudadanas, a pocos metros de una fiesta para los niños del barrio, los mismos descerebrados aspiraban a dar la bienvenida a una de los suyos, la colaboradora de ETA, Laura Riera que el azar quiso que ese mismo día expirara su condena de nueve años de prisión por colaborar con esta banda de matarifes.

Vale la pena meditar sobre esto. No fue ni la Generalitat, ni el Ayuntamiento de Barcelona, ni siquiera la concejalía de barrio, quien prohibió el acto de homenaje a una auténtica cretina que ha pasado los mejores años de su vida en la prisión por una causa que ha costado la vida a algunos catalanes (las informaciones dadas por esta chica sirvieron para asesinar al concejal Francisco Cano en uno de los crímenes más abominables de la banda en Catalunya, y perteneció al mismo grupo de colaboradores de ETA que allanaron el camino para el asesinato de Ernest Lluch), sino que fue una decisión de la Audiencia Nacional lo que movilizó a los Mossos d’Esquadra para prohibir el incalificable acto de homenaje a la simpatizante de ETA recién liberada.

El que algo tan simple que podía y debía haber sido resuelto a nivel municipal, e incluso a nivel de distrito, o, cuanto menos, a nivel de Generalitat, tuviera que ser resuelto por decisión de la Audiencia Nacional, genera las más serias dudas sobre la capacidad de gestión del tripartito catalán. En este caso, como en tantos otros (el Caso Pretoria, por ejemplo, en donde ningún juez catalán fue capaz de procesar a los que habían sido altos cargos de la Generalitat con Jordi Pujol y debió ser la Audiencia Nacional las que tomara cartas en el asunto), nadie quiso asumir responsabilidades y se desplazó el eje “a Madrid”, esto es, a la Audiencia Nacional. Fue una sentencia emanada a 650 km de distancia la que cortó algo cuyo ámbito de decisión debía haber sido el poder municipal en el barrio de Gracia.

Y es que en la Catalunya del tripartito se ha perdido el sentido de la autoridad y de la responsabilidad. Ante situaciones “complicadas” (e impedir que 125 cretinos homenajearan a una persona cómplice de facilitar los más odiosos asesinatos de personajes relevantes de nuestra comunidad parece algo “complicado” para el tripartito) hay que recurrir “a Madrid” porque ni el nivel municipal, ni el autonómico, quieren asumir su responsabilidad, ni realizar ejercicio de poder y de autoridad, indica cómo están las cosas en Catalunya.

De todas formas, hay que reconocer que el homenaje frustrado de 125 “colgados” a una de los suyos no creó excesiva “alarma ciudadana”, Más importante son (y menos espacio ocupa en los informativos) estos días dos episodios que apuntan dramáticamente a la misma conclusión. Cada día aumentan los robos de cobre en Catalunya hasta el punto de que Telefónica ya ha declarado que este verano se ha quedado sin reservas de cable para cubrir los cientos de kilómetros en donde se ha sustraído el hilo. Y en segundo lugar, desde principios del mes de agosto, miles de turistas que visitan Catalunya se están viendo sistemáticamente desvalijados en las autopistas por la llamada “banda de los peruanos”. Y esto es mucho todavía más importante que el caso de Laura Riera, la estúpida colaboradora de ETA.

El que los gitanos procedentes de Rumania (algunos de ellos expulsados previamente de Italia y recientemente de Francia) vivan del robo sistemático de cables de cobre o el que -¡no desde ayer, sino desde hace 17 años!- la “banda de los peruanos” siga actuando en las autopistas catalanas, indica la desidia de las autoridades de la Conselleria de Governació para cortar estas prácticas que amargan la vida ciudadanos y visitantes. Nada más fácil que detectar a los ladrones de hilo de cobre y proceder a su expulsión fulminante del territorio del Estado: basta con controlar a los pocos chatarreros que compran estas partidas robadas. Nada, por lo mismo, más fácil que controlar el circuito cerrado de una autopista y actuar expeditivamente contra quienes atentan contra la propiedad ajena y contra la industria turística. Y, sin embargo, nada de todo esto se hace, a pesar de que son años (y en el caso de la “banda de los peruanos” ¡más de tres lustros!) que viene reproduciéndose esta situación.

No hay poder, ni hay autoridad en Catalunya simplemente porque el tripartito que gobierna en la Generalitat y en el Ajuntament de Barcelona, han renunciado al ejercicio de sus responsabilidades.

El próximo mes de noviembre, el pueblo trabajador de Catalunya tendrá la oportunidad de pasar factura a los partidos del desgobierno y de la irresponsabilidad, a quienes han hecho que el ejercicio del poder se haya convertido en una quimera, a los que han desertado de sus funciones. Catalunya necesita manos limpias, eficacia en la gestión y voluntades claras para restablecer el orden y la autoridad. En las próximas elecciones de noviembre, el pueblo catalán podrá votar a opciones nuevas que dejen atrás estos malhadados siete años de tripartito en los que nadie quiere responsabilidades nítidas y asumir compromisos y riesgos. Y gobernar es eso: comprometerse con el ejercicio del orden y de la autoridad. Gobernar es tomar decisiones eficaces que resuelvan problemas reales.

A eso precisamente aspira la PxC: a no tener miedo a tomar decisiones. En los meses que median hasta las elecciones, los miembros de la PxC sabremos transmitir esta voluntad y este compromiso con el electorado.

Josep Anglada i Rius es Presidente de PxC i candidato a la Presidencia de La Generalitat

Gloria Lago: 'El objetivo de Galiza co Galego es extender las galescolas hasta los 15 años'
Pretenden promover la creación de escuelas infantiles en gallego y desde Galicia Bilingüe se temen que lo apliquen a la educación obligatoria
 www.lavozlibre.es 25 Agosto 2010

Madrid.- La Comisión Promotora de la asociación 'Galiza co galego' ha presentado en Santiago su proyecto 'Polo dereito da infancia á educación en galego', que pretende promover la creación de una red privada y "popular" de escuelas infantiles que impartan su educación en gallego de forma exclusiva -las "nuevas galescolas"- y que podría iniciar su andanza en el curso 2011-2012.

La idea de estas escuelas exclusivas en gallego que dejarían al castellano un papel residual han llamado mucho la atención a la asociación Galicia Bilingüe: “Resulta que los que llevan tanto tiempo tachándonos de segregacionistas, de defender una educación de mala calidad, de querer separar a los niños, ahora defiende un modelo educativo en el que los padres puedan elegir el idioma en el que estudien sus hijos”.

La presidenta de la asociación aprueba esta idea. “Nos parece bien que puedan elegir”, pero lamenta que este proyecto de escuelas demuestra que lo que quieren “es que todos los gallegos se plieguen a lo que ellos quieren para sus hijos. Decían que no era su intención, pero se demuestra que quería elegir e imponer lo elegido por ellos a todo el mundo”, explica Gloria Lago a LA VOZ LIBRE.

Estas "nuevas galescolas", que impartirán la enseñanza de Infantil exclusivamente en gallego, constituirán así una "red privada y popular" de enseñanza, "sin ánimo de lucro", explican desde ‘Galiza co galego’.

El hecho de que estas nuevas escuelas solamente se ciñan al ámbito de educación infantil no se trata de un aspecto escogido por casualidad para Galicia Bilingüe: “En Educación Infantil, al no ser obligatoria, el idioma lo eligen los padres por mayoría. Si extendiesen su idea a la educación obligatoria estarían cayendo en la ilegalidad ya que iría contra el Decreto de Lenguas del Gobierno Gallego. Aún así, por las declaraciones de ellos en la prensa local, sabemos y sospechamos que su idea es extender el modelo educativo exclusivo en gallego hasta los 15 años” sostiene Gloria Lago.

Si se diera el caso de que estas escuelas llegan a la educación obligatoria, desde Galicia Bilingüe esperan que el presidente de la Xunta, Manuel Feijoo, “no lo permita ya que siempre ha sido muy escrupuloso con el cumplimiento de la ley”. A pesar de ello, también esperan que se produzcan los cambios necesarios en la legislación para que se establezca un modelo más equitativo. Por eso, lanza un mensaje al presidente: “El señor Feijoo se tiene que dar cuenta que el modelo educativo de poder elegir el idioma en el que quieren estudiar los hijos es la única manera de ver satisfecho los derechos de todos los ciudadanos. Es lo más sensato, lo más justo y lo más viable a la postre” concluye la presidenta de Galicia Bilingüe.
 

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