AGLI

Recortes de Prensa   Viernes 3 Septiembre  2010

 

Marchando una de impuestos
FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 3 Septiembre 2010

LA economía es la protagonista indiscutible de la actualidad política. Y no me refiero sólo a las negociaciones de los presupuestos, donde lo que se discute bajo el eufemismo del desarrollo estatutario es la eventual ruptura de la caja única de la Seguridad Social para acomodar a los nacionalistas vascos, sino al debate sobre los impuestos. Lo primero sería muy grave y acabaría con el último vestigio de cohesión social que queda en España, pero es un precio que el presidente parece dispuesto a pagar. Intenta prolongar su agonía a la espera de una recuperación económica que salvo que nos hayamos hecho todos alemanes no se ve por ningún sitio, por muchas vueltas por China que le demos a la Copa del Mundo. Qué sublime ejemplo de pan y circo, qué perfecta imagen del cambio de modelo económico que exhibirla con el Miguelín. Solo faltaba el toro de Osborne, que supongo que no fue a petición de Montilla.

Las cuentas de la Seguridad Social no están para muchas alegrías y si nos dedicamos a trocearlas para aprobar la aritmética en la convocatoria parlamentaria de septiembre, no sé qué reforma vamos a hacer después de la huelga general, tal y como Zapatero ha prometido en Bruselas. Porque si el presidente se cree que los mercados financieros ya se han tranquilizado con una reforma marginal del mercado de trabajo y un buen dato puntual del IVA que huele a alquimia contable, este otoño nos van a llover chuzos de punta. Las cuentas del Tesoro no están mucho mejor, aunque saquen pecho con el último dato de déficit. El gasto público no se ha contenido, sino que se han dejado de realizar transferencias a Ayuntamientos y Comunidades Autónomas. Estas administraciones públicas tienen un problema serio.

Pueden dejar de gastar, cortar servicios y reducir personal con lo que le harán un favor a España pero ya pueden empezar a buscar trabajo en el sector privado o pueden organizar la caza y captura del hecho imponible. Con ser esto último lo más probable, hay que reconocer que hay una alternativa peor, el modelo griego consistente en dejar facturas en el cajón y esperar a que vengan los auditores de Eurostat a desempolvarlas dentro de unos años.

El debate fiscal del otoño no va a ser si suben o no los impuestos a los ricos, eso está cantado. Ni siquiera a qué llamamos ricos, requiere una tesis doctoral. La novedad va a estar en cómo se las ingenian Ayuntamientos y Comunidades Autónomas para buscar nuevos objetos fiscales. Ya tenemos el primer ejemplo con la propuesta de Andalucía de cobrar por el uso de las bolsas de plástico. Tiene casi todas las características del impuesto políticamente correcto: es ecológico, moderno, fácil de recaudar y de disimular. Se puede justificar con el mantra de la economía sostenible, que sirve para todo menos para sostener el empleo. Pero tiene un problema, a diferencia de los impuestos clásicos al pecado (alcohol, tabaco, gasolina) la demanda es muy elástica y la recaudación puede quedarse en nada a poco que el consumidor se cabree un poquito y use el clásico papel de estraza. A lo mejor volvemos a ver cucuruchos de papel de periódico para envolver la fruta o el pescado. Sería una importante contribución a la productividad y competitividad del país, porque se venderían más periódicos y a lo mejor alguien hasta los leería. Pero parece difícil en la época de la posmodernidad. No se preocupen que alguna otra maldad impositiva se les ocurrirá a nuestros administradores de la cosa pública, sobre todo porque el IBI tiene poco recorrido y no caben muchas más terrazas a pesar del cambio climático. Todo antes que recortar gasto público y poner a los amigos en paro.

¡Que Dios nos coja traspasados!
Roberto Blanco Valdés. La Voz 3 Septiembre 2010

Para echarse a temblar. Sí, la circunstancia de que Zapatero se haya puesto a negociar con el PNV, ya in extremis, un acuerdo de legislatura que le permita aprobar los Presupuestos y le evite, así, tener que anticipar las elecciones, es para echarse a temblar, al menos por tres tipos de motivos: la personalidad del presidente, el grado de desarrollo de nuestro Estado autonómico y el momento de la actual legislatura.

Sobre la personalidad de Zapatero poco hay que decir que no sea ya de dominio general: el presidente es un hombre sin convicciones ni criterio, obsesionado con seguir en el poder, que a buen seguro estará dispuesto a ceder en lo que sea con tal de asegurarse llegar al 2012 en la Moncloa. De hecho, la diferencia entre Zapatero y quienes le precedieron en el cargo no es que él se encuentre en una situación en la que no se vieron sus colegas: todos pasaron en algún momento por lo mismo (depender de los nacionalistas para seguir), pero ninguno puso en almoneda la estructura del Estado a cambio del apoyo a su Gobierno. González, por ejemplo, prefirió disolver anticipadamente en 1996 a quedar en manos de un nacionalismo catalán, entonces mucho más moderado que el de hoy.

De hecho, en los quince años transcurridos desde entonces, se han producido dos fenómenos (incomprensiblemente) paralelos, que añaden más peligro aún a la negociación entre el PNV y Zapatero: el Estado se ha descentralizado hasta un punto que deja ya muy poco margen para negociar nuevos traspasos, pese a lo cual CiU y el PNV se han radicalizado año tras año. No es por eso de extrañar que el PNV exija ahora lo que desde siempre se ha considerado innegociable (la gestión de la caja de la Seguridad Social o las políticas de empleo) y que CiU haya anunciado que si tales competencias se transfieren al País Vasco, exigirá lo mismo en Cataluña. Detrás, claro, vendría Andalucía y luego todas las demás comunidades.

Pero, si le conviene, nada de eso le importará a Zapatero, pues, dispuesta CiU a forzar la anticipación electoral, no tiene más aliado potencial que el PNV. El presidente negociará con él, puenteando de forma políticamente insólita e institucionalmente vergonzosa al propio Gobierno vasco, que preside su correligionario Patxi López, quien, uniéndose a un clamor general en el país, le pide que resista la presión del PNV.

No hay ningún motivo, sin embargo, sino más bien todo lo contrario, para suponer que Zapatero será capaz de hacer lo que han hecho antes que él todos los presidentes españoles: negarse a poner en la misma balanza su continuidad en el poder y la cohesión territorial de España. Y, lo que es peor, no lo hay tampoco para pensar que, llegado el caso, vaya a impedírselo el actual Partido Socialista.

Somos tontos o lo parecemos

El oráculo www.gaceta.es 3 Septiembre 2010

Además de p…, pongo la cama. Nos toman por el pito del sereno. En fin, cualquiera de estos dichos castizos sería de aplicación a lo que ocurre con España y sus ciudadanos.

Además, prometo que esta amarga conclusión no es únicamente consecuencia de los últimos logros del buenismo zapateril; los populares dichos los motiva la perseverante contumacia del presidente del Gobierno en tragar sapos y culebras, pagar a sátrapas o lo que haga falta, con tal de desarrollar esa diplomacia tan personal en la que opta por no ofender a nadie, excepto a los ciudadanos de España.

No contento con pagar millonarios rescates a organizaciones terroristas peligrosísimas, AQMI, dinero que se utilizará para cometer matanzas; forzar la puesta en libertad de terroristas, véase el caso de Al Saharaui; o con envainársela en las campañas de hostigamiento a instituciones tan ejemplares como la Policía Española, teledirigidas sistemáticamente desde Rabat para poner en jaque a las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, en este caso Melilla; ahora además, desde el Gobierno que mal preside, nos dedicamos a descalificar y humillar a ciudadanos españoles que, independientemente de protagonizar en tierra saharaui una protesta no autorizada, sufrieron una brutal paliza.

Debemos ser tontos en este país, sobre todo la pobre mujer que le dejaron la cara con más bultos que la orografía de las montañas del Atlas, porque, ¡mira que no entender que con su “terrible” acción despertaron la legítima cólera del pueblo saharaui!, cólera permitida al parecer por las autoridades marroquíes, de las que sospecha que pudieran haber tenido actuación directa en la represión. Y además, ¡encima se queja!, como si no le bastara con que dos amables policías marroquíes le atendieran y le trasladaran a un centro asistencial. ¡Qué desfachatez!

Es que en España nos hemos vuelto muy señoritos/as. Nos hemos acostumbrado a vivir en democracia y pensamos que en todos los sitios, aunque sea un país gobernado por un régimen autoritario donde no existe la libertad de expresión, los que se manifiestan o protestan por algo van a recibir el mismo trato que aquí. Sirva como ejemplo lo que ocurre un día sí y otro también a las puertas de la Audiencia Nacional, donde las bestias que vienen a jalear a los asesinos confesos de matanzas indiscriminadas, Hipercor, Casas Cuarteles, Aeropuertos, estaciones de ferrocarril, etc., se sienten protegidos de la cólera “ilegítima” de sus víctimas, a las que incluso se atreven a desafiar.

¡Dios mío, que alguien nos despierte de esta pesadilla!

LA EXPANSIÓN DEL ISLAM RADICAL
POR ROGELIO ALONSO profesor titular de ciencia política de la universidad rey juan carlos ABC 3 Septiembre 2010

La preocupación de expertos antiterroristas por las intenciones de crear una televisión en Madrid para difundir el radicalismo islámico, noticia recogida en diversos medios, revela los intereses expansionistas de una desestabilizadora y fundamentalista interpretación del islam que numerosos actores en España vienen desarrollando. La materialización de semejante proyecto tendría graves implicaciones para la correcta integración de la amplia comunidad musulmana en nuestro país y para el desarrollo de marcos justificativos de violencia terrorista. Aunque la radicalización violenta sigue siendo un fenómeno minoritario en España, sería irresponsable subestimar la expansión que el radicalismo islamista está experimentando. Tampoco conviene olvidar que la planificación de actividades terroristas no ha cesado desde el 11 M, si bien los éxitos policiales han frustrado planes instigados por conductas violentas como las que el extremismo islamista intenta consolidar en la población musulmana.

La eficacia antiterrorista al contener la amenaza terrorista no debe generar autocomplacencia, al ser innegable que numerosos actores trabajan activamente para difundir idearios con los que inspirar a nuevos radicales interesados, no solo en la práctica del terrorismo, sino también en la desestabilización que una inadecuada integración social provocaría. La acción preventiva en este segundo terreno resulta particularmente complicada, ya que a menudo obliga a intervenciones sobre ámbitos legales y en áreas de gran sensibilidad. Por ejemplo, la lógica y necesaria denegación de una concesión de licencia para el peligroso proyecto de una televisión desde la que difundir el radicalismo puede ser criticada por algunas voces como un ataque a la libertad religiosa y de expresión. Pero el temor a una posible polémica no debe inhibir acciones preventivas cuando estas son requeridas. Las garantías que los sistemas democráticos ofrecen constituyen a su vez elementos de vulnerabilidad de los que los extremistas intentan abusar. Por ello la defensa de la democracia exige delimitar una frontera entre posicionamientos radicales pero aceptables y un extremismo político o religioso intolerable que se aprovecha de la amplia protección de libertades que los regímenes democráticos garantizan. De ahí que la imprescindible intervención contra el islamismo radical sea susceptible de generar conflictos que los radicales desean explotar para dificultar la aceptación de normas y valores comunes en los que una óptima integración debe sustentarse. En ese mismo plano pueden incluirse las actividades de algunas asociaciones consideradas legales en nuestro país que, sin embargo, favorecen la creación de ambientes facilitadores para la radicalización violenta.

La corriente salafista, el Tabligh, Justicia y Caridad, o Hizb ut-Tahrir han sido definidas como «puertas de entrada» hacia la radicalización violenta al constituir entornos de socialización susceptibles de ser instrumentalizados por las radicales. Las condenas a la violencia que sus líderes articulan en público son complementadas con la defensa de principios fundamentalistas que revelan ambivalencia frente al terrorismo, lindando a veces con el radicalismo violento. Así, pese a su rechazo verbal del terrorismo yihadista, estas asociaciones se convierten en algunos casos en vehículos facilitadores para la inmersión en idearios radicales que pueden evolucionar hacia una radicalización violenta y la integración en células terroristas. En otros casos la progresión no alcanza esos niveles, obstaculizando sin embargo la integración social de sus simpatizantes, adoctrinados en idearios sustentados en la incompatibilidad del islam con el orden constitucional.

La experiencia antiterrorista confirma que estas corrientes actúan como introducción a la radicalización violenta al erigirse en focos de magnetismo que aportan una importante fuente de captación de adeptos. Lo consiguen proporcionando una cultura radical, convirtiéndose en núcleo de aprendizaje de una ideología receptiva a planteamientos violentos. En esos escenarios se desarrollan discursos comprensivos con el extremismo que coadyuvan a la radicalización violenta, pudiendo transformarse por tanto en antesalas del yihadismo. Aportan asimismo una narrativa histórica compartida y una red social en la que sus integrantes encuentran apoyo y recursos en aquellos casos en los que su radicalización progresa hasta la justificación y disposición para perpetrar atentados. Al hacer frente a esta problemática las autoridades están obligadas a mantener un delicado equilibrio: deben evitar respuestas desproporcionadas de perjudiciales consecuencias, conscientes también de los negativos efectos que acarrea cierta permisividad hacia entidades que preconizan postulados radicales como la instauración de un estado islámico mundial o la defensa de la violencia en contextos como Israel, Afganistán o Irak. Decisiva resulta además la correcta identificación de adecuados interlocutores dentro de la comunidad musulmana con los que prevenir la radicalización, debiendo ser estos actores «no radicales» a diferencia de supuestos «moderados» más bien interesados en la reproducción de una ambigüedad narrativa encaminada a la deslegitimación de valores cívicos no violentos. Los precedentes demuestran cuán contraproducente puede ser la credibilidad que determinados representantes comunitarios adquieren, alimentada por las autoridades tras una errónea definición de objetivos y planteamientos, ya que bajo una apariencia moderada encubren un peligroso radicalismo.

La permisividad hacia ciertas figuras consideradas como «moderadas» dentro del radicalismo ha resultado dañina al debilitar a auténticos «no radicales». Ilustrativa resulta la decisión adoptada por las autoridades británicas en 2009 al romper la interlocución oficial con el Consejo Musulmán Británico después de que uno de sus dirigentes respaldara la llamada de Hamás a atacar tropas extranjeras que impidieran el envío de armas a Gaza. La complejidad que la prevención de la radicalización entraña ha llevado a distintos servicios de inteligencia a apostar por el fortalecimiento de determinados interlocutores confiando en que esa relación favorecería la legitimación de agendas gubernamentales ante la comunidad musulmana. Sin embargo, en el medio y largo plazo han contribuido a difuminar la nítida e innegociable oposición frente al terrorismo que reclama la prevención de la radicalización para evitar la más mínima legitimación de conductas violentas y desestabilizadoras.

Este es el contexto en el que se plantea la creación en España de una televisión para propagar una doctrina radical del islam. Su puesta en marcha permitiría la utilización de un influyente medio de comunicación para el adoctrinamiento en una ideología exclusivista, manipulando emociones mediante la interrelación de agravios locales —entre otros, la prohibición del burka y el niqab— con referentes de solidaridad en un ámbito global. De ese modo avanzarían los radicales en su objetivo de dificultar la integración de los musulmanes en nuestro país, aislándoles de una cultura asentada en el respeto a un conjunto de valores políticos y cívicos incompatibles con una interpretación fundamentalista del islam basada en la politización e imposición de sus dogmas religiosos. La credibilidad que el medio televisivo consigue en las audiencias favorecería la amplificación de una mentalidad victimista reproducida desde algunos sectores musulmanes al surgir tensiones con el potencial de alterar la cohesión social. «Nos sentimos perseguidos», aducen algunos musulmanes cuando la normal aplicación de la legalidad choca con radicales creencias religiosas y visiones del mundo que entorpecen la integración del islam en España.

Así pues, la ausencia de éxitos terroristas por parte del yihadismo no debe hacernos minusvalorar la complejidad de un desafío como el que plantea la progresiva islamización ansiada por numerosos radicales, ni sus negativas consecuencias para una pacífica integración y su relación con futuras expresiones de violencia.

Islamismo
España, tierra del yihad guerrero
GEES Libertad Digital 3 Septiembre 2010

Que un supuesto reclutador de yihadistas vía internet, el marroquí residente en España Faiçal Errari, haya sido detenido por la Guardia Civil el 27 de agosto en la localidad alicantina de Poble Nou de Benitatxell, o el que un paquistaní buscado por Interpol fuera detenido por los Mossos d'Esquadra el 3 del mismo mes en Tortosa, pueden parecer dos detenciones rutinarias, distantes en el espacio y poco significativas. Pero ambas muestran su importancia cuando son situadas en un contexto marcado por la creciente ubicación de España en el imaginario de los frentes de batalla de los yihadistas salafistas.

Situadas ambas detenciones –la del paquistaní llevó a éste a prisión preventiva ordenada por el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, dado que podría ser extraditado a Pakistán– en el contexto general definido por el reciente Informe sobre las Tendencias del Terrorismo del Departamento de Estado de los EEUU, y por la intensificación de las amenazas contra nuestro país procedentes de Al Qaeda en las Tierras del Magreb Islámico (AQMI), ambas no hacen sino confirmar la persistencia de la semilla terrorista en nuestro suelo. En el auto de prisión dictado por el también juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, contra Faiçal Errai se describe cómo este registró y pagó un dominio web de contenido yihadista, y se le acusa de formar parte como miembro relevante de la Red Ansar Al Muyahidin en la que se habría dedicado a captar, adoctrinar y reclutar a futuros terroristas. Además, de hacerlo desde largos meses atrás y de facilitar la financiación del grupo y de las redes de envío de terroristas a zonas determinadas del mundo.

Ambas detenciones no hacen sino confirmar las tendencias subrayadas por el susodicho informe estadounidense. Éste, recogiendo hitos de la lucha antiterrorista española en lo que al yihadismo salafista respecta, evocaba ambos perfiles, el paquistaní y el magrebí, de los terroristas más activos en España. Así, recuerda cómo en diciembre de 2009 la Audiencia Nacional condenaba a diversas penas a los once paquistaníes acusados de preparar atentados suicidas contra el metro de Barcelona en enero de 2008, o cómo nos hemos convertido en un objetivo cada vez más prioritario para AQMI. También evoca la modificación de nuestro Código Penal para adaptarnos a lo estipulado en la Convención para la Prevención del Terrorismo del Consejo de Europa, incidiendo precisamente en aspectos como el reclutamiento, el entrenamiento, el adoctrinamiento o la financiación.

Las crecientes amenazas islámicas contra nuestras ciudades norteafricanas, que AQMI lanzó en primavera y que acaba de renovar ahora –tras su victoria en el secuestro de los dos cooperantes españoles que tenía en su poder desde el pasado noviembre–, y la progresiva llegada de prisioneros de Guantánamo a nuestro suelo –el tercero de los cinco previstos, un afgano, llegaba a Madrid el pasado 21 de julio, para añadirse a los dos españoles que de allí volvieron tras ser entregados por las autoridades estadounidenses– harán necesario intensificar la vigilancia. Se trata de evitar que todo ello coadyuve a introducir aún más la semilla del yihadismo salafista en nuestras comunidades musulmanas; de evitarlo, además, en momentos particularmente delicados como los que hoy vivimos y que viviremos en los próximos meses.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Negociaciones frente a la "paz económica"
EDITORIAL Libertad Digital 3 Septiembre 2010

En el año 2000, el Gobierno israelí liderado por Ehud Barak ofreció a los palestinos la práctica totalidad de sus exigencias a cambio de la paz. Eran concesiones con las que buena parte de su propio pueblo estaba en desacuerdo; a su entender iban demasiado lejos. Pero el Premio Nobel de la Paz Yasir Arafat la rechazó y montó su última guerra: la Segunda Intifada, que se llevó la vida de miles de personas, incluyendo unos 1.000 civiles israelís.

Desilusionados con la vía negociadora, Israel optó por tomar el toro por los cuernos y decidió desengancharse por su cuenta de los palestinos, construyendo una barrera de seguridad en Cisjordania y abandonando Gaza en 2005. Los activistas autodenominados propalestinos siempre habían culpado a la ocupación de la violencia que sufría Israel, pero sólo quien no quiere ver podría seguir manteniendo la misma conclusión después de la retirada de Gaza. Hamás ocupó el poder en la Franja y desde entonces se ha dedicado a aterrorizar las poblaciones más cercanas a base de misiles.

Los israelíes, en definitiva, están bastante desengañados tanto con las negociaciones como con las retiradas unilaterales. Por su parte, Abbas tiene poco que ofrecer, dado que no controla Gaza. Además, tanto Israel como Cisjordania están prosperando y viviendo un momento dulce, situación que muchos creen que sólo podría empeorar con un cambio en el statu quo. De modo que el proceso de paz recién iniciado no parece tener muchas perspectivas de fructificar, ni tampoco parece que las consecuencias de un fracaso fueran tan graves como las de Camp David.

Lo único seguro es que para la casi totalidad de la prensa española el culpable de los fracasos del diálogo será Israel y los padres de los éxitos serán los palestinos. No hay más que contemplar el lamentable enfoque de los últimos días, en los que los asesinatos terroristas parecen tener menos importancia que los asentamientos.

Netanyahu llegó al poder con el proyecto de alcanzar la "paz económica", la idea de que según prospere la sociedad palestina, menos interés tendrá en el enfrentamiento y más en la convivencia. Ha dado muchos pasos en esa dirección, incluyendo la eliminación de la mayoría de los puntos de control que reforzaban la seguridad pero perjudicaban la economía. Sin embargo, es cierto que en 1987, cuando estalló la primera intifada, esa "paz económica" ya se había alcanzado. No obstante, la opinión pública en Israel ha cambiado mucho desde entonces, y con un interlocutor moderado por la prosperidad estaría más que dispuesta a apoyar una retirada y la creación de un Estado palestino en Cisjordania.

Este plan es un hilo frágil que puede romperse en cualquier momento, pero que aún así cuenta con mejores perspectivas que las conversaciones que Obama ha forzado entre Abbas y Netanyahu. Sigue demasiado viva la ilusión de solucionar todos los problemas de un plumazo, mediante una sola negociación exitosa. Israel, en cambio, ha optado por avanzar donde ha visto que se puede avanzar, y por más parciales que sean las mejoras económicas para alcanzar una solución, sin duda han logrado que la situación haya progresado notablemente. Las negociaciones tendrán éxito si y sólo si no intentan abarcarlo todo y se limitan a llegar a acuerdos allí donde pueda hacerse. Desgraciadamente, es dudoso que Obama, ansioso por pasar a la historia como muñidor de la paz en Oriente Medio, se conforme con eso.

La cohesión lingüística
Joaquín Leguina www.gaceta.es  3 Septiembre 2010

Poca gente alcanza a dominar otra lengua al mismo nivel que la materna. Lo saben bien quienes han vivido en algún país extranjero, y más si han trabajado allí en oficios en los cuales se necesita soltura en el idioma local.

Por tanto, cuando dentro de un mismo país existen zonas con dos lenguas cooficiales, la igualdad de oportunidades exige que cualquiera que sea la lengua materna de los ciudadanos éstos puedan aprenderla en la escuela y expresarse en ella en todos los niveles de la vida privada y de la pública.

El bilingüismo consagrado en el Estatuto catalán de 1932 y en la Constitución Española de 1978 respondía a una vieja realidad social: la del uso de las dos lenguas, realidad en la que conviven pacíficamente los catalanes. Esas normas aseguran, además, la igualdad de oportunidades. Amén de un trato igual para las expresiones y promociones culturales en ambas lenguas… Pero los nacionalistas (y ahora también los nacionalistas sobrevenidos del PSC) no comulgan con esa igualdad.

Para ellos Cataluña sólo tiene una “lengua propia” y al castellano se le ha de tratar como una lengua impuesta que debe ser erradicada (al menos del ágora pública); y para ello poco importa conculcar derechos constitucionales, además de despreciar las recomendaciones de la Unesco según las que –siempre que se pueda– los niños deben escolarizarse en su lengua materna.

Pero, ¿se puede escolarizar a los niños en castellano en la Cataluña de hoy? Pues no, porque la inmersión lingüística les trata como se les trataría en Alemania, donde son extranjeros. Pero los castellanohablantes de Cataluña no son allí extranjeros. ¿O ya sí?

Pues bien, lo más insultante de toda esta estúpida guerra es la justificación que se hace desde el PSC: “La inmersión lingüística cohesiona a Cataluña”.
¿Desde cuándo la privación de un derecho –que afecta, además, a la mayoría de los catalanes– cohesiona una sociedad? No tardaremos en oír que se erradica el castellano por el bien de los castellanoparlantes.

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Cataluña
Rebelión en las aulas
Antonio Robles Libertad Digital 3 Septiembre 2010

El 7 de septiembre comenzarán las clases en Cataluña. La prensa ha comenzado a informar de las novedades, dos sobresalen sobre las demás: el adelanto en una semana del curso escolar y la introducción de la educación digital. Ni una sola palabra de las consecuencias que sobre el sistema educativo catalán ha tenido la sentencia del Constitucional. Ni una sola modificación para adecuar el inicio del curso a dicha sentencia. De nadie, ni del Gobierno, ni de la oposición, ni de la propia prensa. Como si no se hubiera producido jamás tal sentencia sobre el Estatuto, o como si no incidiera sobre el modelo educativo de la inmersión sancionado como inconstitucional.

Hay muchas cosas que cambiar en Cataluña. La más urgente, esa mentalidad de "fets consumats" (hechos consumados) que convierten al vicio en costumbre y la costumbre acaba por tomarse como una fatalidad que habrá de asumirse resignadamente para evitar males mayores.

Hace años que la Constitución no se respeta en Cataluña cuando su cumplimiento implica laminar los intereses políticos del catalanismo; hace tiempo que en Cataluña no se cumplen sentencias que corrigen los excesos lingüísticos y culturales del nacionalismo; hace tiempo que los líderes con mentalidad soberanista y los que le bailan el agua, alardean de insumisión ante los "tribunales españoles" e incitan a la población al desacato. Hace tiempo que el Ejecutivo español ha renunciado a hacer cumplir la ley, cuando hacerla cumplir implica poner en riesgo sus pactos de poder con los nacionalistas.

No hay propósito más urgente hoy en Cataluña que sacudirse el fatalismo ante la rebelión institucional. Nadie hay por encima de la ley. Empezando por quienes la representan más que nadie, sus responsables políticos, cuyas vidas, para escarnio, viven de los impuestos del Estado, y sus cargos abalados por él.

Puede que Montilla y los nacionalistas consideren que la escuela es suya, pero padres, profesores y alumnos hemos de resolver que es nuestra. Puede que el catalanismo considere que su ideología ha de prevalecer sobre las leyes constitucionales por el mero hecho de creerse los ungidos por la propiedad étnica de la tierra. Puede. Pero el Estado es Estado precisamente porque está por encima de los intereses ilegales de las partes. En este caso, la sentencia constitucional es Estado, y como tal debe cumplirse. Ya que el Ejecutivo renuncia a hacerla cumplir, cumplámosla padres, profesores y alumnos.

La sentencia del Constitucional ha dejado sentado que el catalán y el castellano son lenguas docentes en Cataluña, que toda la comunidad escolar puede utilizarlas con libertad. Y que ninguna de ellas puede ser exclusiva, ni excluyente. Por tanto, alumnos y profesores, padres y personal no docente pueden utilizar ambas lenguas en sus relaciones internas y externas, en clase y en el patio, ayudarse de libros de texto en ambos idiomas sin que nadie se lo pueda impedir. Si la consejería de Educación del Gobierno de la Generalitat no lo facilita, tomémonos la libertad de hacer del respeto a la ley un acto de valentía y cumplamos padres, alumnos y profesores la sentencia. Que nos denuncien, que nos sancionen. Sólo podrán hacerlo expedientando y sancionado al mismo tiempo al propio Tribunal Constitucional.

Ante la estrategia nacionalista de incumplir la sentencia y la utilización de la escuela como medio para remarcar las diferencias y ocultar lo que nos une, hay un partido, UPyD, que propone devolver las competencias de educación al Estado. Sin miedos, sin complejos, con la normalidad y la legitimidad de un Estado de Derecho donde nada es para siempre si demuestra que no es eficaz o justo. Las competencias autonómicas no son un fin en sí mismas, sino un medio para que las materias que gestionan se hagan con mayor eficacia. En los casos que se demuestre que este principio no se cumple, se busca una alternativa más favorable para mejorar la vida diaria de los ciudadanos. Sin rasgarse las vestiduras, con la legitimidad y la tranquilidad con la que lo propone UPyD.

Islamización: antes de que sea demasiado tarde
Josep Anglada. Minuto Digital 3 Septiembre 2010

“Alemania se está autodestruyendo a causa de una generosa actitud con los extranjeros que llegan desde Turquía, Oriente Próximo y África”, las declaraciones no las firma ningún “ultra” “racista” o “xenófobo”, sino el directivo del Bundesbank y destacado militante del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) Thilio Sarrazin.

Tras una larga carrera profesional dentro de lo “políticamente correcto”, Sarrazin empezó a aparecer con frecuencia en los medios alemanes por sus declaraciones cada vez más controvertidas sobre los peligros de la inmigración masiva y la islamización en Alemania. Desde hace una semana su cara abre la primera página de todos los rotativos germanos y sus afirmaciones han saltado a todas las tertulias y debates políticos; el motivo: la publicación de su libro Deustchland schafftsich ab (Alemania se desintegra), en el que afirma en voz alta lo que muchos alemanes piensa desde hace décadas: que la integración de las masas inmigrantes es una entelequia, que la clase política local no tiene la menor voluntad de controlar el fenómenos migratorio, y que, de seguir este ritmo, Alemania dejará de ser el país de los alemanes en pocas décadas: “No quiero que el país de mis nietos y biznietos sea de mayoría musulmana, en el que se hable árabe y turco predominantemente, en el que las mujeres lleven el pañuelo islámico y en el que la vida cotidiana esté mercada por la llamada del muecín”, es la advertencia que lanza Sarrazin , que hace extensiva al resto de Europa: “En todos los países europeos los inmigrantes musulmanes les cuestan a la sociedad más de lo que aportan debido a su escasa actividad laboral y a los beneficios sociales que reciben”. Sarrazin llega al fondo señalar que el problema de la inmigración no es sólo un conflicto cultural o social: Europa está ante una amenaza demográfica que supondrá un cambio irreversible en la composición de su población si no se toman medidas urgentemente.

“Demográficamente, la fertilidad de los inmigrantes musulmanes es una amenaza para el equilibro cultural del viejo continente en un proceso de envejecimiento. La tasa de natalidad de los inmigrantes turcos es dos veces mayor que la del resto de la población”.

La polémica desatada en Alemania con el libro de Sarrazin coincide con la visita del polémico presidente libio, Muamar Gadafi a Italia. Durante su estancia en Roma el provocador líder árabe ha afirmado que “el Islam será la religión de toda Europa”, añadiendo que “si la Unión Europa no me da 5.000 millones de euros al año, Europa será negra”. Libia es la puerta de entrada de la inmigración subsahariana a Europa, circunstancia que aprovecha el premier libio para chantajear al a UE, a la que le exige esa cantidad de dinero para “sustentar a un ejército que acabe con la inmigración, de lo contrario Europa podría pasar a convertirse en África y ser un continente negro”.

La inmigración masiva y la islamización son el mayor problema al que se enfrentan las sociedades de la Europa occidental. En Catalunya sabemos bien de qué hablamos, en pocos años nuestras calles se han llenado de burkas, de imanes, de locutorios, de velos y de mezquitas. Los musulmanes asentados en Cataluña tienen un ritmo de crecimiento demográfico muy superior a de los catalanes autóctonos, lo que tendrá consecuencias irreversibles en el medio y largo plazo.

Este otoño la sociedad catalana está llamada a las urnas, y estamos seguros que dará una seria advertencia a la casta política que ha permitido que esto ocurra, a los irresponsables que hablan de “integración” de “multiculutralidad” o del “islam a la catalana”.

La PxC advirtió de estos peligros cuando los partidos mayoritarios se deshacían en elogios a las bondades de la inmigración y abrían nuestras puertas a cientos de miles de inmigrantes que hoy deambulan por nuestras calles.

La PxC piensa en la Catalunya del futuro –no sólo en la de los próximos cuatro años- y, al igual que Sarrazin, no queremos un país de minaretes, velos, muecines y letreros en árabes. Por eso llamamos a todos los catalanes a respaldar a la PxC en las próximas elecciones autonómicas. Antes de que sea demasiado tarde.

Josep Anglada i Rius
Presidente de PxC y candidato a la Presidencia de la Generalitat

Sala i Martin
El filón nacionalista
Humberto Vadillo Libertad Digital 3 Septiembre 2010

En vano he fatigado internet buscando una sola declaración de Sala i Martin en contra de la imposición del catalán a los profesores de primaria y secundaria. En vano he buscado entre sus artículos de La Vanguardia Valerosa alguno protestando contra su imposición a tenderos, peluqueros, profesores de autoescuela o dueños de bar que vienen obligados a rotular sus negocios en catalán. En vano he escudriñado los recovecos de la memoria a la caza con hurón de una sola declaración de Sala en contra de que se imponga el catalán a los médicos o a los funcionarios o en la administración de justicia.

O sea, que o bien para Sala la humanidad comienza en los cátedros, como para Metternich empezaba en los vizcondes, o bien se ha caído del caballo nacionalista –lo que dudo mucho–, o bien a Sala no le apetece hacer el ridículo en Estados Unidos explicando a sus compañeros universitarios que "allá en esa esquina sojuzgada de España en la que siempre os cuento que el catalán y los catalanes están oprimidos y suprimidos por Franco y el Conde-Duque de Olivares no se puede ser profesor de universidad sin saber catalán".

De Sala sí recuerdo que fue tesorero o así del Barça cuando era presidente su cuate, el separatista Laporta, al que acompañaba en inolvidables noches de farra regadas con champagne en el Luz de Gas. Parece que ahora falta dinero, dicho sea sin ánimo de señalar. Quizá se fuera todo en jets privados a Burkina Fasso, según publica hoy el As.

Y es que el nacionalismo empieza siendo nazi-onanismo. "Nosaltres sols!", "Volem viure plenament en català". Ardor guerrero que dura hasta el preciso minuto en que afecta al bolsillo del bravo nacionalista. Ser nacionalista es hoy, ante todo un negocio. ¡Qué digo negocio! ¡Un negoción! Y el Estatut, ante todo un pacto leonino que garantiza a los políticos nacionalistas, desde Montilla a Benach y desde Herrera a Mas, todos los beneficios del gobierno sin ninguna de sus cargas, como la responsabilidad política y, a poco que Zapatero se estire y cambie la ley, ni aún la responsabilidad penal. En ello está Caamaño.

Mal que le pese a Zapatero, Pujol no fundó una "nació", lo que fundó fue una marca comercial, un monopolio, una razón social que Maragall, Montilla y pronto Mas gestionan. No sin éxito. Ciérrese el grifo y el nacionalismo dura dos horas.

Santiago, única universidad de Galicia que exige un título de gallego a sus profesores
La entidad compostelana pide a los nuevos docentes el Celga 3, nivel similar al que quiere fijar Cataluña . En el campus coruñés, el idioma beneficia a los contratados que optan a una plaza
SELINA OTERO / AGENCIAS laopinióncoruña.es 3 Septiembre 2010

Mientras Cataluña discute si pedir a los profesores universitarios que acrediten conocimientos de catalán, sin llegar a quorum, Galicia ya ha pasado por este debate hace un par de años pero a nivel interno, en cada una de las tres universidades, y sin levantar ampollas. La Universidade de Santiago (USC) es la única que exige a los profesores que entran en plantilla un título de gallego, como requisito para hacerse con una plaza. Un requisito y, como tal, obligatorio, mientras que en las universidades de Vigo y A Coruña acreditar una titulación de gallego sólo cuenta como mérito.

Desde febrero de 2009, para ser profesor en la institución compostelana hay que justificar el conocimiento de gallego con una titulación oficial: el Celga 3. De este modo lo aprobó la propia universidad a título particular. "Se exige para el acceso a plazas de funcionario, es decir, para los que entran en el sistema. De todos modos, si un profesor tiene la opción de hacerse con una plaza vacante y no posee el título se le da un periodo de dos años para poder realizar el curso correspondiente, sacar el título y presentarlo", explican desde el Servicio de Normalización Lingüística de la Universidade de Santiago.

¿Qué ocurre con los catedráticos y otras categorías de profesores universitarios que llevan años dando clase? Al colectivo en plantilla no se le exige. "Sólo a los que entran. Pero a los catedráticos, titulares y otras tipologías les cuenta como mérito. En los controles de calidad que se realizan cada cierto tiempo acreditar gallego puntúa, es una variable más entre cincuenta. Es un incentivo que repercute en los pluses", indican fuentes del departamento lingüístico.

El Celga 3 es un nivel medio de gallego (hay desde 1 al 5), similar al nivel C (existe de A a D) que pretende exigir Cataluña de su lengua. Como en Santiago, sería para los profesores que entran y tendrían un plazo de dos años para sacar el título en caso de no tenerlo. Parte del profesorado catalán y varios grupos políticos, entre ellos el Partido Popular y UPyD -formación que dirige Rosa Díez-, han alzado la voz contra la propuesta del Gobierno de introducir esta exigencia en la enseñanza universitaria. Un día después de que la Generalitat anunciase la aprobación de un decreto se vio obligada a renunciar ante las críticas a esta medida. Los detractores consideran que el catalán debe estar presente en la universidad pero, como hasta ahora, sin exigencias. Consideran "un ataque a la libertad" pedir a los docentes un "nivel medio-alto" de catalán cuando "el debate en la actualidad se sitúa en incorporar más asignaturas de inglés, por ejemplo". A diferencia de Cataluña, en la comunidad gallega la decisión en su momento fue de cada una de las universidades sin llegar al Parlamento ni a fijarse en decreto alguno.

Acreditar con una titulación conocimiento de la lengua propia es un requisito sine qua non solo en la universidad compostelana. Las otras dos instituciones gallegas, A Coruña y Vigo, acordaron en su momento tener en cuenta el dominio del gallego como un mérito, aunque con matices en cada caso.

"El gallego es un mérito, es decir, puntúa al igual que otras variables a la hora de hacerse con una plaza vacante, por ejemplo", explican fuentes de la Universidade de Vigo. En A Coruña no es exactamente igual: "Sólo consta como mérito para los contratados; para los catedráticos no", según fuentes de su departamento de comunicación. "A los profesores contratados, ayudantes o que cubren sustituciones no se les exige saber gallego pero se les valora como mérito, es decir, que tener una titulación tipo Celga puede servirles para obtener más puntuación a la hora de hacerse con una plaza. En cambio, para los profesores titulares o catedráticos, que llevan años en el sistema no les afecta", argumentan las mismas fuentes. En el caso de Galicia, cada institución aprobó sus propias normas en cuanto a la obligatoriedad o no de saber gallego en sus respectivos claustros, si bien en Cataluña este asunto ha trascendido a las instituciones universitarias y el debate se ha trasladado a la esfera política. "El catalán debe ser un mérito pero nunca un requisito para dar clases", opinan los partidarios del no.

Patxi López se gasta 50.000 euros para que sus funcionarios estudien euskera
Facilitará el viaje de los trabajadores de la administración a los cursos de este idioma
 www.lavozlibre.es 3 Septiembre 2010

Madrid.- El Gobierno del País Vasco ha decidido continuar la senda que marcan sus vecinos de Cataluña y aplicar una política de inversiones sin contenciones en lo referente a materia lingüística. A los Gobiernos de ambas comunidades se les ha escuchado reclamar constantemente en sus apariciones públicas todo tipo de políticas de control de gasto, apretarse el cinturón para la crisis, recortes, etc., pero a la hora de poner sobre la mesa temas relacionados con el catalán o el euskera, ni José Montilla ni Patxi López se acuerdan de la crisis.

El último ejemplo ha sido la inversión que el lehendakari vasco va a realizar para facilitar el viaje de los trabajadores de la administración a las clases de euskera. Según publica ‘La Gaceta’, el ejecutivo vasco invertirá 50.000 euros para contratar un servicio privado de autobuses que facilite el viaje a los funcionarios, dentro de la política de ‘normalización del euskera’.

El contrato ya está firmado. Lo rubricó el pasado viernes la directora del Instituto Vasco de Administración Pública, María Encarnación Echazarra. La suma total de la inversión alcanza los 50.000 euros para el período comprendido entre el 1 de octubre de 2010 y el 1 de junio de 2012.

La inversión se desglosa en función del tiempo: 13.000 euros para el año 2010, 22.000 euros para 2011 y los 15.000 para 2012. El servicio de autobuses abarca los meses correspondientes del año académico.

A este servicio que presta el Gobierno Vasco sólo pueden acceder a estudiar euskera los trabajadores de la Administración. Por ejemplo, para su desarrollo en Vitoria se han contemplado seis itinerarios diferentes que recogerán a los funcionarios y los llevarán hasta el lugar donde se impartirán las clases. Al menos un autobús al día cubrirá cada uno de los itinerarios con capacidad en su interior para más de 50 personas.

De igual manera, el contrato estipula que la empresa adjudicataria del contrato debe poner a disposición del Gobierno del País Vasco autobuses más pequeños de 18 a 25 plazas por si no se llenasen los vehículos en los recorridos de la tarde.

Estas clases de euskera forman parte de la vida cotidiana del lehendakari Patxi López ya que el ejecutivo, según publicó ‘La Gaceta’, invirtió 73.200 euros en unos cursos destinado al aprendizaje del idioma por parte de López.

Josu Goikoetxea:”Zapatero quiere figurar a toda costa como el presidente que acabó con el terrorismo de ETA y esta dispuesto a hacer cualquier cosa para ello”
Redacción Minuto Digital 3 Septiembre 2010

Se llama Josu Goikoetxea. Ha sido concejal del PP en una localidad vasca y también fue fundador de UPyD en Vizcaya. Es una de las personas que ha visto como desde instancias políticas, bajo baremos que no conoce y estudios de los que nadie le ha informado, han ordenado retirarle la protección que hasta hoy le permitía llevar una vida más o menos normal. Vive en el País Vasco, y aquí seguirá.

¿Qué cargos políticos ha tenido usted durante los últimos años en el País Vasco?
Bueno, yo en política llevo muchos años pero como cargos he sido concejal del PP en un pueblo de Bizkaia hasta esta legislatura y por un periodo de cuatro años. Abandono esta formación para participar en la creación de UPyD , partido que abandono por el rumbo personalista que toma.

¿Desde cuándo tiene escolta?
Pues si la memoria no me falla, creo que ya son siete u ocho años. Vamos, ya es un tiempecito.

¿Recuerda cómo le comunicaron que debían asignarle una escolta personal? ¿Ha aparecido usted en listas de ETA?
Cuando salgo elegido concejal me ponen una persona como escolta. Al cabo de un mes aproximadamente, realizan un estudio del lugar donde vivo, el ayuntamiento donde realizo mis funciones, y un poco mis hábitos y de repente – de un día para otro- me dicen que tengo mucho riesgo y que tienen que doblarme la escolta; es decir ir con dos personas. Imagínate el susto.

En cuanto si he aparecido en listas de ETA, pues no lo sé; me imagino que sí. El asunto no es aparecer o no aparecer. La gravedad de todo esto, es que los terroristas saben quien eres. Estos tipos no se olvidan de nada. La gente que ha sido asesinada no se si estaba en alguna lista; lo que sí se, es que están muertos.

¿Cómo ha sido su vida desde entonces?
Yo creo que se da un proceso parecido el que describen los psicólogos cuando te enteras de la muerte de un familiar en un accidente. Ese proceso de incredulidad-rabia-duelo.
En un principio no te lo crees. Te preguntas por qué a mi. A continuación te revelas contra la situación; dices, conmigo no van a poder. Después te acostumbras a ir acompañado.

Lógicamente es muy violento; pierdes toda tu intimidad, no puedes ni siquiera abrir tu propio buzón, discutir con tu pareja, pero bueno es lo que hay.

Pero sinceramente te digo que lo peor es ver a tu familia. Te aseguro que es un trago difícil de pasar. Y luego hay otra cosa: la reacción de la gente. Te voy a contar una anécdota que me pasó. Cuando me ponen escolta, mi hija mayor era pequeñita y yo bajaba al parque de mi pueblo con ella. Al cabo de cuatro o cinco veces de hacerlo acompañado por los escoltas, recuerdo que varias personas me dijeron que por favor no bajase más puesto que les ponía en peligro. ¡Mira que paradoja! Nadie me dijo “ Josu, tienes mi apoyo”. No , al revés, era yo y mis escoltas quienes les poníamos en peligro, no los terroristas que son los que ponen las bombas. Es lo peor, la reacción de la gente y ese pensamiento que pueden tener muchos de que si vas escoltado es porque ganas dinero con la política. Mi sueldo como concejal era de 1000€ al año.

Ahora le retirar la protección. ¿Qué opina de esto?
Bueno, esto es algo que se veía venir. Realmente me parece una canallada, pero es lo que hay. En teoría podemos hacer un recurso contra esa medida pero bueno, creo que no valdrá para nada.

Mira, mi caso no es el más sangrante ya que al no pertenecer a ningún partido me tengo que buscar la solución yo solito. Lo peor es la gente que sigue militando en los partidos en los que fueron concejales, y esos mismos partidos les han dejado tirados. Eso si que es utilizar a la gente. Me parece vergonzoso.

Te dicen que estés más o menos tranquilo ya que no eres objetivo prioritario de ETA, pero ese no es el problema –aún siéndolo-. Vayas con escolta o sin ella, si quieren volarte por los aires lo van a hacer igual. La escolta es sobre todo para repeler cualquier tipo de paliza que te pueda caer por la calle por ser quien eres y eso sí se evita con los escoltas. Lo otro es más complicado.

¿Puede usted llevar una vida normal sin escolta?
Desde luego que no. No puedes hacerlo desde el momento que sabes que has sido objetivo de ETA. Yo no soy una persona excesivamente conocida pero si lo soy lo suficiente como para que en cualquier fiesta de las múltiples que hay por aquí te encuentres con alguien que sepa quien eres y ya este liada. Es decir, las cosas no han cambiado tanto como para hacer una vida normal. Habrá que tomar una serie de precauciones – que es lo que nos dijeron en la policía-. Si tener que tomar esas medidas se entiende como vida normal pues entonces sí podré llevarla, pero no creo que un ciudadano corriente tenga que mirar los bajos de su coche por si acaso. Como tengo que hacerlo, entiendo que ya no es una vida normal.

¿A qué cree que se debe la retirada de protección?
A mi forma de ver hay dos factores. Uno es un tema económico; hay que recortar gastos por donde sea y vamos a empezar por los más débiles. Esto no obedece para nada a ese supuesto estudio que dicen haber hecho con cada uno de nosotros y en el que se resuelve que no tenemos peligro. Esto es un tema económico.

El segundo factor, a mi forma de ver, obedece a algún tipo de negociación-conversación entre ETA y el gobierno. Zapatero quiere figurar a toda costa como el presidente que acabó con el terrorismo de ETA y esta dispuesto a hacer cualquier cosa para ello.

El problema que puede tener este señor, es si nos ocurre algo a cualquiera de las personas a las que nos han quitado la escolta. Este señor parece que cree en la palabra que dan los terroristas cuando el resto del mundo sabemos que un terrorista por definición siempre miente.

¿Que va ha hacer ahora?
De entrada jorobarme. Yo no puedo marcharme de mi tierra a otro sitio. Tengo aquí mi trabajo. No pertenezco al clan de los que pueden ir a otros sitios de España figurando como víctima de ETA y cobrando excelentes cantidades de dinero por ello.

Tendré que seguir haciendo mi vida como hasta ahora pero sin escolta. Lo que no voy a dejar de hacer es el seguir peleando contra esta lacra que supone ETA. Seguiré estando en primera fila contra ellos desde donde sea y cuando sea.

Quisiera decirte para finalizar, que no tenemos que culpar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Ellos han sido los ejecutores de unas órdenes dadas por los políticos. Bastante tienen con lo suyo.

Cataluña
Puigcercós llama «quintacolumnistas» a los defensores del bilingüismo
MARÍA JESÚS CAÑIZARES / BARCELONA ABC Cataluña 3 Septiembre 2010

La presión de partidos independentistas de nuevo cuño como Reagrupament o Solidaritat Catalana, están haciendo mella en la moral de ERC y eso se traduce en una escalada verbal en la que predomina el argot bélico. El propio Joan Puigcercós ha admitido que estas dos formaciones pueden provocar un daño electoral a los republicanos. De hecho, ayer mismo trascendió que cuatro concejales y la ejecutiva local de ERC de Sant Pere de Vilamajor se habían incorporado a las filas lideradas por el ex presidente Joan Laporta, decidido a seguir absorbiendo a militantes de Reagrupament y CiU.

Por ello, hace semanas que los dirigentes republicanos han optado por el discurso abrupto, especialmente cuando se habla de cuestiones lingüísticas. Recientemente, el consejero de Innovación, Josep Huguet, tildó de «falangista» al Defensor del Pueblo —ignoraba que este cargo es ejercido ahora por la mujer— por presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional contra la ley de acogida de inmigrantes, por entender que obligar a los extranjeros a aprender el catalán para obtener el certificado de arraigo va en contra de la Carta Magna y así lo afirma la sentencia del Alto Tribunal sobre el Estatut.

Ahora es el propio Puigcercós quien recurría al vocabulario propio de la guerra civil para llamar «quintacolumnistas» —simpatizantes del alzamiento que trabajaban clandestinamente en pro de la victoria franquista— a aquellos que defienden el bilingüismo. P uigcercós aseguró ayer que los catalanes a veces se sienten «extranjeros en su casa» y «ciudadanos de segunda», porque no pueden utilizar con plena normalidad el catalán en la vida pública, y denunció a aquellos «quintacolumnistas» que no ayudan a revertir la situación. En declaraciones a Catalunya Ràdio, salió al paso de las críticas que ha recibido el consejero Huguet, al anunciar una futura ley que exigiría el nivel C de catalán al profesorado universitario. El dirigente independentista cargó contra los «quintacolumnistas» que desde la propia Cataluña «cuestionan» este tipo de medidas. «Los catalanes a veces nos sentimos extranjeros en nuestra casa», dijo.

Cines en catalán
Puigcercós, quien recordó que hasta ahora había que buscar con un «mapa» de Barcelona aquellos cines que podían ofrecer una película en catalán, explicó que él mismo se ha sentido así en alguna ocasión y, por este motivo, no entiende que se critiquen medidas como la de aumentar la presencia del catalán a través de la ley del cine o la exigencia del nivel C a los nuevos profesores.

En este sentido, denunció que aún hoy se dan casos en los que un alumno universitario no puede hacer «una pregunta o un examen en catalán» porque «puede sufrir una represalia». « Claro que tenemos un conflicto lingüístico en Cataluña. Y sale perdiendo el catalán», remarcó Puigcercós, quien destacó la labor del PSC, que al lado de ERC en el Govern «ha ido más lejos que CiU» en materia de normalización del catalán en la vida pública.

Posteriormente, el presidente de ERC abundó en sus tesis lingüísticas en su blog, donde criticó al portavoz de CiU en el Congreso, Josep Duran Lleida, y al vicepresidente del Parlamento europeo, Aleix Vidal-Quadras, por cuestionar la medida lingüística que el tripartito pretende aplicar en el ámbito universitario. «¡Qué rápido se ponen de acuerdo cuando se trata de impedir la normalización de un país, que rápido que metaboliza el consenso de la gente de orden cuando se trata de dejar de vivir en una colonia, del primer mundo, efectivamente, pero a fin de cuentas colonias! Francesc de Carreras, Vidal-Quadras y Duran i Lleida están de acuerdo, no podría ser de otra manera, a la hora de poner el grito en el cielo ante la exigencia de que los profesores de universidad trabajen y se quieran quedar aquí, conoczcan la lengua catalana», afirma Puigcercós.

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