AGLI

Recortes de Prensa   Martes 7 Septiembre  2010

 

Todos contra ETA
Editoriales ABC 7 Septiembre 2010

TRAS la reacción del Gobierno al comunicado de alto el fuego hecho por ETA, negando cualquier posibilidad de diálogo con los terroristas, la unidad democrática frente al terrorismo debe mantenerse con el propósito de derrotarlos incondicionalmente. La actuación de las Fuerzas de Seguridad del Estado y los procesos ante los tribunales de Justicia están siendo decisivos para retomar la senda que se interrumpió en 2005 y que debe llevar a la erradicación de ETA, sin negociaciones ni contrapartidas. El Gobierno sabe que la actual lucha antiterrorista es la que recibe el apoyo abrumador de la sociedad y la que cuenta con el respaldo del PP.

Además, esta pauta de actuación contra ETA —detenciones de «comandos», juicios penales, deslegitimación política— es más eficaz para el fin de la violencia que todas las treguas que ETA ha decretado a su capricho, por lo que ningún alto el fuego debería provocar un cambio de estrategia, que sería, además, un error dramático. Incluso resultaría oportuna una aceleración de la lucha antiterrorista para convertirla nuevamente en verdadera política contra ETA, porque desde 2004 no se ha llevado al Parlamento una sola reforma que refuerce la estructura legal de lucha contra ETA. Y siendo evidente que ETA ha querido con su difuso comunicado echar una mano a sus deprimidas bases, reagrupadas en el polo soberanista al que se ha prestado Eusko Alkartasuna, la acción inmediata del Gobierno, en común acuerdo con el PP, habría de ser un cambio en la legislación electoral y de Partidos Políticos para sellar cualquier posible grieta por la que bien puedan colarse candidaturas contaminadas por ETA o Batasuna, bien pudieran mantenerse en sus cargos los electos de partidos o grupos «tapadera» que fueran ilegalizados con posterioridad a las elecciones locales y forales del próximo año.

El Gobierno y el Partido Popular llegaron antes del verano a un acuerdo para evitar que los concejales de un partido ilegalizado siguieran en sus puestos, como sucede actualmente con los ediles de Acción Nacionalista Vasca. Esa reforma es necesaria, sobre todo como mensaje inequívoco a ETA de que el Estado no va a quedarse a la espera de acontecimientos, ni se siente comprometido a realizar un gesto de reciprocidad con el alto el fuego. No es ETA la que debe decidir el cuándo y el cómo de su fin, sino el Estado de Derecho, que nada debe a los terroristas porque éstos cesen la violencia a su gusto. El daño que ha hecho ETA a España y a las víctimas no se repara con una simple tregua.

Tregua infame
Martín PRIETO La Razón 7 Septiembre 2010

Hace escasos meses Mayor Oreja divulgó su sospecha de que ETA estuviera urdiendo una nueva tregua-trampa y que terminales gubernamentales pudieran estar haciendo tacto de codos con la periferia de la banda, siendo tildado, como es repetitivo en el PSOE, de desestabilizador y catastrofista. La astrosa escenografía del comunicado ya no impresiona ni a los niños y el trío parece la atracción chinesca de una barraca de feria o la secuencia de una película de Fu Man Chú. Lo importante es que las delicadezas penintenciarias de Interior con sanguinarios etarras y las necesidades electorales del presidente hacen bueno el juicio de intenciones sobre un posible pasteleo entre el Gobierno y la ETA para dejar la sangre hasta las generales del 2012 a cambio de meter a la izquierda abertzale en las municipales del 2011. Zapatero se pondría la banda de pacificador y cortaría el cupón de la opinión pública.

ETA no ofrece tregua sino que la pide cuando pierde oxígeno, zulos y pisos francos, cuando aumentan sus caídas y desmantelan hasta los comandos durmientes o se le estrecha el santuario francés y no tiene dinero en caja. Cuando ofrecen tregua es el momento de impulsar la persecución en caliente. La tregua es ominosa si el Gobierno cometiera la infamia de negociar con el brazo político del brazo armado para que el primero vuelva a encaramarse a la tarima política. Ese escenario es mucho más peligroso que el de las pistolas y las bombas, y sería la primera vez que a una petición de tregua se contestara con una rendición. Pero ya se sabe que La Moncloa también vale una misa, aunque sea una misa negra. Más de 800 asesinados nos contemplan.

Rubalcaba, cuéntanos
HERMANN TERTSCH ABC 7 Septiembre 2010

PUNTUALES en el comienzo de la temporada nos vienen los tres encapuchados a dar la monserga, la misma tabarra de siempre, y todos a hablar y a escribir de ETA. Como si no hubiera en este patio de monipodio cuestiones urgentes que tratar, algunas incluso serias. Tres tipos o tipas con el burka y una boina —afortunada expresión del gran blog de Santiago González— nos vienen a perdonar la vida en vascuence para no decirnos nada que nos interese. Y todos, yo incluido, escribiendo sobre la nada. Esto sólo puede explicarse con las expectativas que algunos habían generado sobre el ansiado comunicado de ETA.

Y con las sospechas de muchos de que algo habrá enredado en todo esto el Gobierno del moribundo Zapatero. Porque muchos estaban ya a la espera del regalo definitivo de ETA a los socialistas, con los que tanto han tratado en una larga singladura que desde luego no ha llegado de momento al puerto apetecido por ambos. Este último regalo sería esa solemne declaración de la disolución de ETA, el abandono de las armas más o menos cochambrosas en lugares acordados y el anuncio del irrevocable adiós a las armas en la lucha política en el País Vasco. Y —¿por qué no?— en un acto con un par de testigos españoles, quizás periodistas de probada simpatía hacia el proceso. Eso sí que sería un hito en la historia de España que nos conmovería a todos. Con las imágenes de ese acto, los socialistas podrían quizás mover a muchos españoles a olvidar o al menos perdonar hasta las próximas elecciones el balance general de las dos legislaturas.

Quizás conmovieran hasta el punto de pensar que el fin de la pesadilla terrorista compensa ocho años de galopada de nuestro Atila leonés por los prados de nuestra economía, nuestra convivencia, nuestro prestigio y nuestras instituciones. No ha sido así por lo que caben especulaciones y adivinanzas diversas. Cabe la posibilidad de que Rubalcaba diga la verdad. No debe excluirse. Y que los terroristas hayan actuado realmente «motu proprio» y crean por tanto en serio que el cutrerío de vídeo de estética retro que le entregaron a la BBC pudiera tener algún efecto sobre la política antiterrorista española. Entonces es que estos etarras están en babia y sus dirigentes son unos cantamañanas.

Los malos, entre los observadores, los malos de verdad, quizás sospechen que esto es sólo el aperitivo para confundir. Que el acto o comunicado importante —el regalo para Zapatero— se está gestando. Y que, si los tratos, las listas electorales y sobre todo las cuentas cuadran, llegará para que Zapatero tenga su candidatura al Nobel. Como Garzón. Pero más cerca en el tiempo de las elecciones municipales. Lo sabremos en primavera. Pero si antes Rubalcaba quiere desmentir tantas maldades no lo tiene difícil. Si trae presos a Josu Ternera y a De Juana, su fiscalía general —es suya— abre el caso Faisán y nos cuenta qué pinta él en la negociación presupuestaria con el PNV, acabará con muchas suspicacias.

Firmeza ante el anuncio de ETA
Alfredo Dagnino Guerra www.gaceta.es 7 Septiembre 2010

No son ciertamente pocas, ni desde luego menores, las cuestiones que el susodicho comunicado le suscita a cualquier persona de bien.

Yo, por mi parte, quiero limitarme en este momento a recordar el juicio moral que merece el terrorismo y los principios que, a mi modo de ver, deben informar la lucha contra él. Lo contrario significaría dar relevancia a lo que puedan decir o anunciar los terroristas y dejarse llevar por la dinámica por ellos marcada. Yo, desde luego, no estoy dispuesto a ello.

¿Qué garantía de futuro pueden ofrecer aquellos que quieren conseguir sus objetivos asesinando o intimidando ciudadanos inocentes? ¿Alguien ha pensado alguna vez en el tipo de sociedad que nos ofrecen? ¿Cómo reaccionarán cuando el futuro vuelva a disgustarles? ¿Renunciarán a la tentación de volverlo a conseguir por las armas?

Hay que decirlo alto y claro. Una y mil veces. Sería una grave irresponsabilidad tomar en consideración un anuncio de alto el fuego que no vaya acompañado de una rendición incondicional. Sería una grave irresponsabilidad transmitir a la sociedad mensajes ambiguos, dejando entrever que en los terroristas se esconde algún valor digno de consideración. Y lo que es aún peor, sería una grave irresponsabilidad que alguien tuviese la tentación de utilizar el terrorismo al servicio de fines políticos partidistas. Vivir en democracia exige aislar el terrorismo y a quienes hacen causa común con él. Es éste un imperativo moral que debe traducirse en una práctica política clara y nítida, carente de fisuras y de ambigüedades. La acción política democrática no tiene nada que ver con la acción terrorista. El terrorismo busca nuestra destrucción, pero se alimenta –no lo olvidemos jamás– de la expectativa de que sus objetivos puedan llegar a cumplirse y de que pueda ser, a largo plazo, un medio que resulte útil para conseguir sus objetivos. Por eso, frente a él no caben las políticas de apaciguamiento o de conciliación. Sólo cabe el ejercicio firme, coherente e implacable de la autoridad del Estado que, entre otros fines, tiene uno primero y fundamental: salvaguardar la vida y la libertad de los ciudadanos y, por consiguiente, erradicar la lacra del terrorismo. Salvaguardar la vida y la libertad de todos los españoles, preservar la integridad de la Nación y mantener el orden en la comunidad social y política constituyen exigencias ineludibles; más aún, es un deber jurídico, pero, al propio tiempo, un deber moral que pesa sobre el Estado, cuya existencia no tiene más sentido que la de servir al bien común de nuestra sociedad.

Hay que aprender de la experiencia. No caben ya ingenuidades contra el terrorismo. No caben aventuras ni experimentos. No caben ejercicios de ventajismo político. Nadie que tenga hoy responsabilidades en la sociedad o en la política española puede tener decencia y credibilidad si no muestra en sus palabras y en sus obras un compromiso indeclinable en orden a la derrota del terrorismo, desde el Estado de derecho, desde la primacía del bien común.

No podemos entregar nuestro futuro como pueblo a los terroristas. No podemos subordinar el Estado de derecho a los delincuentes. No podemos construir la paz sin la justicia. Sabemos que las dificultades para acabar con el terrorismo son grandes. Pero hay una verdad moral insoslayable. No habrá paz sin justicia. No habrá justicia sin perdón. No habrá perdón sin arrepentimiento.

Por esta razón, ahora que asistimos a un nuevo comunicado de alto el fuego, debemos insistir que de ETA es inútil esperar nada y que lo único admisible es su rendición incondicional, esto es, la declaración de abandono de las armas y la consiguiente disolución de la organización sin condiciones. Y debemos también recordar algo fundamental: en la lucha contra el terrorismo tiene que haber vencedores y vencidos. Vencedores y vencidos, sí. Vencedores: los ciudadanos de bien, la sociedad civilizada, los hombres de buena voluntad, el Estado legitimo. Y vencidos: los terroristas, los asesinos y todos los que hacen causa común con ellos.

La democracia, la libertad y el Estado de derecho implican la derrota del terrorismo sin condiciones, sin negociaciones, sin transacciones. Los terroristas no deben alcanzar jamás ninguno de sus objetivos y han de terminar ineludiblemente ante la Justicia. Sabemos que este camino es en muchas ocasiones un camino de espinas.

Un camino de sangre, sudor y lágrimas. Pero es el único legitimo, el único moralmente admisible si una sociedad se quiere tener respeto a sí misma, si una democracia aspira a ser digna de tal condición, si los españoles no queremos avergonzarnos de nosotros mismos. Hoy, más que nunca, tras conocerse el anuncio público de ETA, me reafirmo en mis convicciones bien arraigadas y largamente meditadas. Sólo así podemos servir lealmente a España. Y no nos engañemos, sólo así estaremos en condiciones de erradicar de una vez por todas el terrorismo de nuestra patria. ¿Nos creemos todos de verdad que esto es posible? ¿Se lo creen las formaciones políticas? ¿Se lo cree el Gobierno de la Nación?

Escepticismo y prudencia
El Editorial La Razón 7 Septiembre 2010

Hace meses que se especulaba con el anuncio de una tregua por parte de ETA. La sorpresa ha sido que estamos ante un anuncio claramente insuficiente. Una vez más, la banda ha defraudado las expectativas, algo que no sorprende a nadie, con un comunicado lleno de la retórica habitual, donde no precisa ni la duración ni el alcance de la decisión de «no llevar a cabo acciones armadas ofensivas».

No estamos ante un anuncio que muestre la voluntad de acabar con la sinrazón del terrorismo. No hay que olvidar que ETA no es sólo una organización terrorista, sino un proyecto político que busca la destrucción de España y la implantación en el País Vasco, incluida Navarra y los territorios franceses, de un socialismo autogestionario que nos retrotrae a las peores pesadillas de los años de la Guerra Fría. La propia declaración que la banda dio a conocer ayer, por medio de un vídeo remitido a la BBC, refleja que no es más un estertor de los movimientos terroristas que surgieron en Europa hace medio siglo y que han ido desapareciendo uno tras otro.

El comunicado confirma que ETA quiere ganar tiempo, en un momento en que se encuentra muy débil y con escasa capacidad organizativa. Cabe recordar que matar siempre es fácil y que el fin sólo se producirá cuando el último de los terroristas responda ante la Justicia por los delitos cometidos. La reacción de los grandes partidos y del Gobierno fue ayer ejemplar. Su escepticismo es el resultado de la experiencia tras muchos años esperando que la banda criminal ponga punto final al despropósito de sus actos.

No hay ningún atajo posible para acabar con ETA y todos coinciden en que lo único que tiene que anunciar es el abandono de las armas. Por ello, la duda que plantea la declaración de la banda es que no sabemos si estamos ante un camino que conduzca a su rendición final o es, como ha sucedido en anteriores ocasiones, una vía para tratar de rearmarse y organizarse para continuar con sus acciones criminales. Es evidente que la sociedad española espera lo primero.

El único marco aceptable es que los terroristas abandonen las armas, asuman sus responsabilidades ante la Justicia y disuelvan la banda. En este sentido, es inaceptable que Gerry Adams, el antiguo terrorista del IRA y dirigente del Sinn Fein, pida que el Gobierno abra inmediatamente una negociación con ETA. Zapatero tiene muy claro que no hay ninguna negociación posible, ya que cuenta con la experiencia de la anterior tregua donde la banda acabó con las esperanzas generadas por medio del atentado en la T-4, donde murieron dos personas.

La historia de ETA deja poco margen a la esperanza, aunque ésta sea lo último que se deba perder, y mucho para la convicción de que no se puede confiar en ese grupo de criminales sin escrúpulos. La banda ha rechazado numerosas oportunidades para acabar con sus actividades, ha asesinado a 829 personas y herido a centenares, y se ha dedicado a la extorsión y al tráfico de drogas. Es un grupo de delincuentes que se ha acostumbrado a vivir con y por las armas. El Gobierno debe seguir con la estrategia actual de presión sobre ETA, basada en la acción policial y judicial, y esperar los acontecimientos.

ETA
Malas costumbres
Cristina Losada Libertad Digital 7 Septiembre 2010

El trágico final de la negociación política del Gobierno con ETA se encuentra aún demasiado cerca como para que los tontos útiles de turno salgan ya en tromba a reclamar "diálogo" con una banda criminal. Sólo Gerry Adams, aquel falso hombre de paz, y otros de la cuerda, se han atrevido a entonar así, de entrada, el conocido estribillo del "proceso", tras valorar como gran avance que los delincuentes difundieran que, hace unos meses, decidieron dejar de matar por un período de ignota duración. Ni los nacionalistas, ni algún edil socialista, siempre inclinado a reconocer la fuerza dialogante de las armas, han osado emular a aquella locutora de radio que se erigió en portavoz del miedo tras el asesinato de Lluch. Aunque es de esperar que no pase mucho tiempo hasta el regreso de los sagaces descubridores de "oportunidades históricas", de ocasiones irrepetibles como la malograda en 2006, que, en efecto, era una oportunidad para los portadores de un monstruoso bagaje de crímenes.

Frente a la euforia tóxica que se desencadenó hace cuatro años, frente al optimismo que entonces embriagó a tantos hasta hacerles perder el seso y el oremus, se ha impuesto esta vez la reacción "escéptica". Hay, no obstante, quienes no pierden ciertas malas costumbres. Así, los que celebran como "buena noticia" un acto de chantaje, que no otra cosa es que los terroristas se dignen a perdonar la vida a la gente a fin de conseguir contrapartidas, bajo la amenaza de revocar la gracia concedida en cualquier instante. Así también, quienes califican de "insuficiente" el comunicado de la banda, como si se tratara de un tira y afloja entre interlocutores igualmente legítimos. Qué espantoso hábito el de conferir a un grupo terrorista, aun de modo tácito, el status de interlocutor. Es justo lo que pretende. Con la gravedad añadida de que ese "vuestra oferta no es suficiente" suscita la pregunta: ¿suficiente, para qué?

Si la maniobra de ETA persigue colocar a sus apéndices en las elecciones venideras, tampoco dejarán de aparecer los avezados exploradores de tal submundo. Esos que siempre anuncian el hallazgo de la aguja de la disidencia en el ominoso pajar del terror. Claro que si hay algún conflicto en esas cloacas es fruto, precisamente, de que las puertas de la legalidad se cerraran... hasta que Zapatero las entreabrió. Pésimas costumbres. Por de pronto, seamos escépticos.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

PSOE
La tregua de ETA y las trampas de sus interlocutores
Guillermo Dupuy Libertad Digital 7 Septiembre 2010

Antes que nada, recomiendo a los lectores que lean la transcripción literal del video en el que los etarras nos anuncian que "ya hace algunos unos meses" tomaron la decisión de no llevar a cabo lo que denominan como "acciones armadas ofensivas".

En esa transcripción ustedes mismos podrán verificar, al igual que en todos sus comunicados de tregua anteriores, cómo los terroristas ni repudian la violencia, ni piden perdón a las víctimas, ni anuncian su acatamiento al ordenamiento jurídico, ni abjuran de sus delirios totalitarios e identitarios por los que han acabado con la vida de un millar de inocentes. Allí ustedes podrán comprobar, una vez más, cómo los terroristas, tanto cuando anuncian treguas como cuando las dan por finalizadas, se vanaglorian nuevamente de su historial criminal que ellos consideran como "la lucha, con armas en la mano, en favor de la libertad de Euskal Herria".

También podrán verificar cómo los etarras, por enésima vez, pervierten el significado de la palabra democracia para calificar como "proceso democrático" lo que no es otra cosa que un antidemocrático e infame proceso de negociación entre un Estado soberano y una banda terrorista destinado todo él a la consecución de los objetivos que siempre ha perseguido la "lucha armada". Allí podrán también "verificar" cómo el cese anunciado de la actividad criminal se condiciona clara y abiertamente, y tal y como ha ocurrido en todas las ocasiones anteriores, a la consecución de los objetivos por los que los terroristas anuncian treguas o pegan tiros en la nuca. Allí verán, una vez más, cómo los etarras se reafirman en calificar como "ofensiva fascista" lo que no es otra cosa que la deseable persecución de asesinos y secuestradores o el exigible respeto a la Constitución y al imperio de la ley. Allí verán cómo los etarras enaltecen su responsabilidad criminal como una "lucha por la libertad del Pueblo vasco"; una "responsabilidad" que los etarras se comprometen abiertamente a mantener, "con humildad pero con determinación, con la ambición de ganar".

Si ETA en su comunicado hubiera pedido perdón a las victimas, anunciado una inminente e incondicional entrega de las armas o repudiado su pasado criminal, cosas que no ha hecho nunca, me plantearía la cuestión de si, en lugar de una nueva tregua, lo que nos están tendiendo los criminales es una "trampa". Pero como no es el caso, las trampas que me preocupan son, tal y como ha ocurrido en el pasado, las de los gobernantes y las de unas élites políticas y mediáticas que ven en estos comunicados apologéticos del terrorismo no sé qué oportunidades para la paz. Las trampas que me preocupan son la de quienes, para "verificar" supuestas voluntades de paz que ya desmienten los propios comunicados de tregua de los terroristas, autorizan contactos con criminales prófugos de la justicia, o ponen en tregua a los aparatos de seguridad del Estado, o dejan que se cuelen en las instituciones a quienes mantienen el mismo discurso apologético del terror. Las trampas que me preocupan son las de quienes fingen ignorar que la palabra "tregua" siempre hace referencia en castellano a un "cese temporal", nunca definitivo, de las "hostilidades". Las trampas que me preocupan –incluidas las "veniales" de Aznar– son las de quienes se las hacen así mismos, incluso las de quienes, por no dejar mal a un autoengañado presidente de Gobierno, acusan a los "miembros del MLNV" de hacer "treguas-trampa".

Naturalmente, las trampas que más me preocupan son las que en estos mismos momentos pudiera estar haciendo, o no haber dejado nunca de hacer, un Gobierno como el de Zapatero, quien, a diferencia de sus antecesores, las llevó al extremo de emprender un proceso de colaboración con ETA para dar una anestesiante cobertura de paz a sus alianzas con los separatistas.

Ahora, en el peor momento de su legislatura, y manteniendo a Rubalcaba de maestro de ceremonias, es cuando más arteras pueden ser sus trampas. Claro que también lo tienen más difícil a la hora de engañar tanto en tan poco tiempo.

En cualquier caso, tengamos todos claro que no es ETA, sino sus interlocutores los destinados a procurar la mentira cuya alianza el crimen requiere, sobre todo cuando adopta una chantajista forma de tregua.

Tregua-trampa
La estrategia de ETA
Ignacio Moncada Libertad Digital 7 Septiembre 2010

La estrategia de ETA siempre es la misma. Mediante el uso de la violencia, ya sea matando, secuestrando o extorsionando, buscan generar una atmósfera de terror, un clima irrespirable que convierta la libertad en un deseo. Y, una vez ganado peso político, ellos mismos anuncian que acabar con la violencia es algo extremadamente sencillo. Que, si queremos, están dispuestos a dejar las armas. Lo único que hay que hacer es plegarse a sus exigencias. En el retorcido mecanismo del terrorismo, el fin que se persigue no es la violencia, sino la negociación. El asesinato o el secuestro no son más que el cebo político, un motivo por el que sentarse a negociar.

El domingo nos desayunamos con el enésimo alto el fuego de ETA y la mayoría de los políticos, aunque con cautela, se lanzaron a aplaudir la noticia. O, al menos, a valorarla como positiva. Es duro que después de tantos años la ceguera electoralista de nuestros representantes les impida entender la estrategia que sigue el terrorismo. La declaración de alto el fuego nunca es el principio del fin del terror, sino un paso lógico de la banda en busca de su victoria, un punto obligado en su guión. Escribió Ignacio Camacho en ABC, aunque fuera sobre Afganistán, que en los conflictos de la democracia contra la barbarie ésta tiene la ventaja de que nunca titubea. Nosotros lo hacemos constantemente, y en ello se basa la esperanza terrorista. Cada vez que creemos que la forma de acabar con el terrorismo pasa por aceptar sus ofertas envenenadas de paz, les estaremos alimentando. Cuando el terrorista percibe que algún político puede ser capaz de sentarse a negociar el final de la violencia, les estamos diciendo que el terror también puede ser una forma de alcanzar metas. Les estamos animando a matar.

Aunque parezca mentira, uno de los mayores obstáculos para acabar con el terrorismo es que los políticos tienden a buscar un final que pueda reflejarse en una foto, en una firma, en una escena con una fecha, en una portada. Cada gobernante desea que su nombre aparezca ligado al final de ETA, y a algunos eso les empuja a sentarse a negociar. O, simplemente, a insinuarlo. Los que lo hacen, en el fondo, anteponen el fin del terrorismo al hecho de apuntarse el suculento tanto. Para acabar con el terrorismo es necesario que no les merezca la pena matar. Que tarden poco tiempo en ir a la cárcel y mucho en salir. Que cada vez que caiga una cúpula, la policía haya cercado a la siguiente. Y, sobre todo, que exista el pacto inviolable entre los partidos con opciones a gobernar para que jamás, pase lo que pase, se negocie con ellos. Ni siquiera después de disolverse. ETA será historia, no cuando digan que no quieren matar más, sino cuando no puedan. Pues es acabando con su esperanza en la negociación como lograremos, ahora o en décadas, que ETA desaparezca.
Ignacio Moncada es ingeniero industrial por ICAI y trabaja en la gestión de proyectos energéticos internacionales.

Un nuevo jalón en el “proceso”
Regina Otaola. www.gaceta.es 7 Septiembre 2010

De nuevo un “alto el fuego” de ETA, aunque esta vez la “verificación” de sus buenas intenciones corresponde a Batasuna y EA, que por supuesto encuentran novedad donde no la hay y respeto a los derechos de las personas donde ETA continúa planteando la justicia de su “lucha armada”, caso del texto de anteayer, que es muy similar a los de siempre.

Porque si atendemos a lo que piden, podemos darnos cuenta de que para el desarrollo de lo que llaman “proceso democrático” lo primero que hay que hacer es derogar la Ley de Partidos. Y la pregunta que surge es: ¿por qué les importa si lo que quieren es abandonar el terrorismo? La respuesta es también clara. Una vez producido el acercamiento de presos, muchos de los cuales gozan ya de permisos para andar a sus anchas, una vez que los procesos judiciales contra ellos se resuelvan con benevolencia, una vez que hayan podido seguir a los no escoltados con total impunidad, una vez que hayan podido colocar a los suyos en ayuntamientos y diputaciones, volverán a las andadas pero con una ley tan necesaria como la de partidos derogada. Blanco y en botella.

Nada de esto debiera preocuparnos a los españoles de no ser por la indisimulada satisfacción con la que el presidente del Gobierno y sus compañeros del PSE presentan desde hace tiempo su disponibilidad al diálogo con los terroristas. Hechos como la excarcelación de Rafael Díez-Usabiaga, el acercamiento de sanguinarios etarras con la excusa de que ya no son de ETA o la presencia a día de hoy de los batasunos en decenas de ayuntamientos vascos y navarros confirman lo que el propio Zapatero reconocía a El País: que el “proceso de paz” había sido uno de sus dos mayores éxitos de la legislatura pasada, junto a la retirada de las tropas de Irak. Debemos atender al saldo de dicho proceso para determinar hasta qué punto tuvo éxito el presidente en su aventura, y hasta qué punto habremos los españoles de seguir padeciendo su política de mercadeo y cesión y a costa de qué sacrificios: 12 personas fueron asesinadas, al margen de las víctimas no mortales de los atentados, los cuantiosos destrozos y la reanudación del terrorismo callejero, junto a la persistencia de la sistemática extorsión a empresarios y autónomos, y la amenaza real del poder municipal de ETA regalado por el fiscal general, el ministro del Interior y el propio presidente.

Como advirtió en su día Mayor Oreja, el proceso nunca ha cesado y los acuerdos Gobierno-PNV-ETA firmados en Loyola se van cumpliendo paulatinamente por mucho que se escenifique ruptura entre las partes, confrontación o vías exclusivamente legales para acabar con ETA. Todo está en la hoja de ruta de Zapatero, que nunca ha rectificado en su propósito de ofrecer “la solución dialogada” a los criminales. Cree en ella aunque necesite engañar, recular, negar o desmentir, y hasta ahora le ha ido bien. Le sirve para mantenerse en el poder, aunque sea a costa de desmantelar el Estado y destruir la Nación Española. ETA lo sabe, y mueve ficha.

¡Qué raro!
Alfredo Casquero El Semanal Digital 7 Septiembre 2010

Si no fuera el señor Rodríguez el presidente del Gobierno, ni el señor Rubalcaba su ministro de Interior, el anuncio trampa de la banda mafiosa y comunista hubiera sido una noticia excelente. Para nuestra desgracia, tanto uno como otro, forman parte de un Gobierno que si en algo se ha destacado es en mentir compulsivamente en todas aquellas cuestiones relacionadas con ETA. Por tanto el video garrulo de los asesinos con sus disfraces del Ku Klux Klan pasa de ser una noticia excelente a una noticia buena, y según y cómo.

Casualmente, un día después, Rubalcaba acude a Los Desayunos de su televisión gubernamental. Me dirán que la entrevista estaba fijada de antemano, y nos acusarán de agoreros y de no querer el fin de la banda asesina a quienes no nos fiamos en absoluto de las palabras del Gobierno. Yo, personalmente, no me creo nada de nada. Los últimos movimientos de Interior apuntan a una negociación secreta. Un diálogo adornado con acercamientos de presos sanguinarios, aderezado con un no mirar a De Juana Chaos, y un secretismo, esta vez sí, para que ningún avezado periodista diera al traste con la negociación.

El Gobierno habla de escepticismo, y mantiene en apariencia un discurso duro y de negación frente a la banda. Hay que vigilar a Rubalcaba. Hay que seguirle las veinticuatro horas porque cuando este hombre dice que no se negocia, es que llevan negociando bastante tiempo; cuando habla de la insuficiencia del gesto de ETA significa que el Gobierno acepta el paso dado por los asesinos como continuación de un proceso interrumpido por el atentado de la T4 y cuyo recorrido pasa necesariamente por la presentación del entorno de ETA, terroristas como ellos según el Tribunal Supremo, a las elecciones municipales.

Hemos aceptado desde hace mucho tiempo la imposición del lenguaje nacionalista, y también del lenguaje etarra. Llamamos tregua a algo que no lo es, pues para que ésta se produzca dos tienen que ser los bandos. Hemos aceptado que la resolución del problema etarra, delincuentes que asesinan, extorsionan y roban, se le ha de llamar resolución del conflicto vasco y que éste será obligatoriamente solucionado por vías políticas. Son muchos años de asumir como propio el lenguaje mafioso.

Es hora de llamar a las cosas por su nombre. Es preciso exigir a los etarras, desde una posición muy superior moralmente, que abandonen las armas, se entreguen, pidan perdón, y respondan por sus crímenes. El Estado no hará más por ellos que hacer cumplir la ley. No hay conflicto que valga. Jamás ha existido la nación vasca. Jamás ha habido ocupación por parte del Estado español. El cuento nacionalista, sustentado por los asesinos etarras, ha provocado tanto dolor, que hemos perdido el norte. España no ha de entregar nada a los terroristas. Son ellos, quienes deben asumir que tienen la batalla perdida. Y olvidar cualquier contraprestación por dejar de matar.

Lo demás, los juegos mentirosos del PSOE, las falaces palabras de Rubalcaba, y la contumaz perseverancia de Zapatero en el error, nos llevarán de nuevo a dar un paso atrás en la lucha contra ETA, como se dio con la anterior negociación.

En todo caso, todo esto es muy raro. Tan raro como que don Alfredo diga alguna vez la verdad.

Maneras de mentir
Editorial www.gaceta.es 7 Septiembre 2010

Por décima vez en más de cincuenta años, ETA ha anunciado una especie de tregua. La experiencia y el sentido común indican que, como en otras ocasiones, tras el anuncio se ocultará alguna especie de trampa para osos, o para gobiernos mentirosos.

ETA es criminal, pero no tonta, y ha sabido colocar este ambiguo anuncio de manera estratégica. Para un observador imparcial no dejará de ser sorprendente la manera en la que ETA se hace cargo de la conveniencia del Gobierno de Zapatero, que es el gobierno de Rubalcaba en estas cuestiones. Resulta que Rubalcaba, con un Zapatero vergonzosamente silente, dada la monumentalidad de sus errores en este enredo, ha venido haciendo unas tareas de aliño para facilitar la tregüita de ETA, y ETA no ha querido dejarle en mal lugar, ni causarle más cuitas a un ministro tan cuidadoso que, a sabiendas, el domingo callaba para salir ayer en la televisión pública en el más cómodo de los formatos. Una auténtica vergüenza nacional.

Incluso una organización tan autista como ETA ha entendido que no le convenía rechazar indefinidamente las muestras de consideración que le ha prodigado nuestro Gobierno. Que si unos traslados por aquí, que si unos arrepentimientos por allá, que si unos milloncetes para Egunkaria…, los gestos han sido tan abundantes y delicados que hasta un ciego acabaría por ver en ellos un manifiesto deseo de agradar al que no sería cortés dejar en evidencia. De este modo, las equívocas medidas del Ejecutivo acaban siendo engañosamente justificadas por una ETA más comprensiva que la del pasado, y lo que debiera ser considerado una traición a la democracia se convierte mágicamente en una especie de acierto preventivo.

El enredo se advierte muy bien cuando se analiza el tono del Gobierno en torno a la tregüita. Ahora resulta que se sienten escépticos ante el comunicado de ETA. Se ve que quieren dejar claro que ellos no tienen nada que ver, puesto que cuando admitieron, solemnemente, que sí tenían que ver, ETA los puso a los pies de los caballos con el atentado de Barajas. Los que sigan creyendo que este Gobierno es incapaz de aprender, harán bien en meditar sobre la política de prudentes y escaldados comentarios que ahora nos administran.

Este Gobierno es incapaz de atenerse a cualquier régimen de principios y, además, no sabe estarse quieto, de manera que se ha especializado en actividades escasamente confesables; no deberíamos extrañarnos, pues es un heredero posmoderno y retórico de la sabiduría chino-felipista sobre la indiferencia del color del gato cuando caza ratones. Su problema es que está por ver que las mentiras, muy gordas, barrocas y disfrazadas de entereza de este Gobierno sirvan para algo, es decir, para algo más que para salir del paso, que es la especialidad indiscutible de los alevines de Zapatero.

El Gobierno, al negarse a acabar con ETA de manera rotunda y sin distingos, está sirviendo de manera insensata a la estrategia de fondo de la banda, a su inclusión victoriosa en la izquierda abertzale, y lo está haciendo de manera que la banda pueda hacer creer que no tiene nada de lo que avergonzarse. El auténtico desastre que todo esto traerá consigo es bastante obvio porque, del mismo modo que fracasaron rotundamente hace un año, fracasarán de nuevo si creen que podrán controlar en su provecho el equívoco movimiento de una ETA civil e instalada en los despachos. En democracia es absurdo que alguien pretenda jugar a los votos mientras tiene en la recámara un cuerpo de pistoleros, por si acaso, aunque ese sea el escenario que imagina nuestro Príncipe de la Paz para poder presentarse con algún éxito ante los electores.

Riesgos
Melilla y nuestro suicidio demográfico
Alejandro Macarrón Libertad Digital 7 Septiembre 2010

La infecundidad colectiva de los españoles, que pone en grave riesgo su bienestar a medio y a largo plazo, y equivale a un auténtico suicidio demográfico a cámara lenta, comporta un peligro añadido en Melilla y Ceuta: facilita sobremanera que ambas dejen de ser territorio español. Si la población española envejece de forma inexorable por la mayor esperanza de vida y nuestra raquítica natalidad (33 años era la edad promedio de los españoles en 1975, por 41 años en 2009), ya está menguando en muchas provincias (20 de las 50 en 2009, y la cosa va a peor), y es sustituida de forma progresiva por inmigrantes y los hijos de éstos (entre los que figuran más del 20% de los bebés españoles actuales, y cerca del 40% en provincias como Gerona, donde alrededor de uno de cada ocho recién nacidos tiene madre marroquí), en Ceuta y Melilla se está produciendo una marroquización acelerada del paisanaje. Testigo de cargo de esta mutación son los nombres de los niños que nacían y nacen por allí, como se aprecia en la tabla adjunta, relativa a Melilla.

En Melilla, donde el proceso está más avanzado que en Ceuta, se estima que aproximadamente la mitad de la población ya es magrebí-musulmana. Y según datos del INE, el 34% de los melillenses nacidos en 2008 tienen madre de nacionalidad marroquí (por "apenas" un 17% en Ceuta); proporción aún más notable porque sólo alrededor de un 8% de los empadronados en Melilla ese año eran marroquíes. Como probablemente el INE no computa como hijos de marroquíes a los de las mujeres nacidas en Marruecos y nacionalizadas españolas, ni tampoco, como es lógico, a los de las musulmanas melillenses "de toda la vida", el porcentaje de bebés con padres de religión islámica y procedencia magrebí es, con toda certeza, muy mayoritario en Melilla. Y claro, con ese panorama demográfico, no sorprende que Marruecos sea cada vez más agresivo en sus veleidades anexionistas de Melilla, como se ha evidenciado recientemente, y que la vea como fruta casi madura. Kosovo, cuna y prófuga de la nación serbia, islamizada por la llegada constante de albano-kosovares y la gran fecundidad de éstos, es un precedente a tener muy en cuenta.

Un buen amigo, melillense de pro, sostiene que la mejor garantía de la españolidad de Melilla es su propia población magrebí, que con la anexión a Marruecos perdería el nivel de vida y los servicios públicos de que goza actualmente. Curiosamente, la fecundidad de las marroquíes residentes en Melilla y Ceuta es el doble de la de las que viven en Marruecos, lo que intensifica aún más la marroquización demográfica de nuestras ciudades norteafricanas (Nota bene: en Estados Unidos llaman "bebés-ancla" a los niños que tienen los inmigrantes ilegales en territorio norteamericano para intentar quedarse allí. ¿Hay algo de esto aquí?).

Ojalá tenga razón mi amigo. Lo malo es que la Historia está plagada de episodios en que amplias masas de seres humanos, azuzadas por politicastros incendiarios, apoyaron movimientos políticos que a la postre fueron nefastos para el propio pueblo llano, desde las revoluciones comunistas al nazismo, pasando por la ruina del próspero Irán de hace un tercio de siglo al echarse su población en brazos de los ayatolás, o por el terrorismo separatista-comunista de la ETA, que surgió en la zona más rica de España y logró un apoyo popular considerable. Y parece claro que si los melillenses cristianos no llevaran varias décadas de baja natalidad global –como el resto de los españoles, cuya fecundidad tendría que aumentar al menos un 50% simplemente para que haya relevo generacional–, su riesgo de dejar de vivir en una Melilla española sería sensiblemente inferior al actual.

En último término, en este aspecto, lo de Melilla y Ceuta es un efecto extremo de un mal generalizado en España, Occidente y muchos otros países: nuestro invierno demográfico. Su consecuencia será un infierno demográfico, ya cercano en el tiempo, tras varias décadas de muy baja natalidad en España: un Estado de bienestar inviable por exceso de clases pasivas; una economía lastrada de forma estructural por una demanda menguante; una depreciación inexorable de activos como los inmobiliarios, base del patrimonio de las familias españolas, por falta de gente para comprarlos, etc. Respecto del último punto, según un reciente estudio del Banco Internacional de Pagos (BIS) con sede en Basilea, el precio real de las viviendas en España podría caer en dinero constante un 75% acumulado desde 2010 a 2050, por el envejecimiento y eventual decrecimiento de la población, al sobrar cada vez más casas. Así, en Alemania, el país más envejecido de Europa occidental, las viviendas se han depreciado aproximadamente un 20% en la última década, según el BIS.

Por los niños que no hemos tenido desde hace treinta años, cuando se desplomaron nuestras tasas de fecundidad, ya faltan tres españoles por cada cinco con menos de treinta años, no ya para que hubiera pirámide de población entre los jóvenes, como sería deseable, sino simplemente para que haya el mismo número de españoles en todas las edades por debajo de los treinta años. Esto equivale a un déficit total de población de, como mínimo, nueve millones de niños y jóvenes en la España actual, cifra espeluznante por su magnitud.

¿Cuándo se tomarán en serio el gravísimo problema de falta de natalidad de España nuestros políticos, clases dirigentes, intelectuales, líderes de opinión de todo tipo y el propio pueblo llano? ¿Cuando nuestra economía lleve N años sin crecer apenas, el Estado de Bienestar se cuartee y la gente vea que sus propiedades inmobiliarias se deprecian año a año? ¿Si nos tocara vivir horas de angustia por la españolidad de nuestra querida Melilla?

En el desenlace del contencioso hispano-marroquí sobre Melilla, aparte de la demografía del lugar, contarán mucho otros elementos, como nuestra determinación –o falta de ella– a la hora de defender la soberanía española allá donde sea ilegítimamente cuestionada, los demás intereses estratégicos de Marruecos, o la geopolítica. Pero parece claro que nuestras opciones de triunfo en este envite menguan más y más según ganan cuota demográfica en Melilla los magrebíes-musulmanes, algo que no es culpa de ellos, sino mérito. Es lo que tiene nuestra infertilidad colectiva, en Melilla y en toda España, de las últimas décadas. Nos ha ahorrado muchos esfuerzos y dinero en la crianza de niños, pero a la larga nos resultará carísima en los planos afectivo, social, económico y político. Como bien dicen los americanos, "there is no such thing as a free lunch": no existen las comidas gratis. Tampoco, desde luego, en materia demográfica.

Alejandro Macarrón es consultor de estrategia empresarial y corporate finance
gráficos en http://www.libertaddigital.com/opinion/alejandro-macarron/melilla-y-nuestro-suicidio-demografico-56115/

El Svengali constitucional
Pedro González-Trevijano Rector de la Universidad Rey Juan Carlos La Voz 7 Septiembre 2010

Svengali era el nombre de un personaje de ficción recogido en la novela Trilby de George du Maurier, de 1894, que causó sensación en su época. En la obra, también llevada varias veces al cine, se describía a un despótico profesor de música que hipnotizaba malvadamente a la joven Trilby. Un sujeto que da la impresión de haber reaparecido en estos lares hispánicos -por lo que sabemos sobre las negociaciones del Gobierno con las fuerzas políticas catalanas- a fin de mitigar los efectos de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña. En lugar de asumirse responsablemente la decisión del Tribunal y de aceptar sus vicios de inconstitucionalidad, al tiempo que replantearse otra manera de hacer política, se sigue auspiciando más de lo mismo.

Ya que no se ha visto refrendado el Estatuto, procedemos a orillar la sentencia, damos oxígeno a pretensiones jurídicamente insensatas, continuamos poniendo en entredicho los intangibles principios constitucionales, fomentamos cansinamente las diferencias y arrumbamos torpemente las semejanzas. ¿Cómo? Retorciendo la ley. Un modo de gobernar que atenta al sentido común, a la integración de los territorios y a la cohesión del Estado.

Las razones de este hacer siguen siendo conocidas. Persiste, de entrada, una manera frívola, precipitada y a trompicones de dirigir la política interior del Estado. Pero, sobre todo, la supeditación a los réditos electorales coyunturales y partidistas -me refiero a las inmediatas elecciones autonómicas en Cataluña- de intereses políticos nacionales más elevados. ¿Cuáles? Los llevamos apuntando impenitentemente: la salvaguardia de la soberanía nacional, la búsqueda del bien común, el cuidado de las instituciones, la protección del principio de igualdad entre los ciudadanos en cualquier territorio del Estado y la lealtad a la Constitución y el respeto a las leyes.

Y digo auténtica lealtad, y no mera defensa. La misma Carta Magna de 1978 lo dispone: «Los ciudadanos y los poderes públicos están sometidos a la Constitución y al resto del ordenamiento constitucional». Una sumisión que, extendiéndose a todos -a la ciudadanía y a su clase política-, exige sin embargo una acción proactiva por parte de los poderes públicos. Así lo señaló indubitadamente el Tribunal Constitucional: «La sujeción a la Constitución se traduce en un deber de distinto signo para los ciudadanos y los poderes públicos; mientras los primeros tienen un deber general negativo de abstenerse de cualquier actuación que vulnere la Constitución? los titulares de los poderes públicos tienen además un deber general positivo de realizar sus funciones de acuerdo con la Constitución» (STC 101/1983).

No se deben esquivar pues, espúreamente, las fallas de constitucionalidad del Estatuto. Uno de los ejemplos más claros afecta a la configuración del poder judicial. Y así, ya que el tribunal ha dispuesto que no cabe un Consejo de Justicia de Cataluña en los términos del Estatuto -«pues (no hay) más órganos de gobierno que el Consejo General del Poder Judicial»-, modifiquemos torticeramente la ley para escapar a la prohibición jurisprudencial.

Lo denunciaba bien Roberto Blanco: no cabe la descentralización del gobierno del poder judicial. Mientras, los ciudadanos, que no deseamos ser hipnotizados como Trilby por Svengali, esperamos lo de siempre: que se gobierne para todos, que se respete la Constitución y que se impulsen políticas acertadas.

Gracias, mil veces gracias
Josu Goicoetxea Minuto Digital 7 Septiembre 2010

Desde la última de las trincheras de la libertad que es el poder escribir sin ningún tipo de cortapisas quisiera dar las gracias y mostrar mi admiración a ese grupo de personasque lo han dado todo a cambio de nada en esta zona de España llamada País Vasco. Me estoy refiriendo a esas personas que han sido representantes en diferentes ayuntamientos -bien como concejales, bien como sea- del PP, PSOE o cualquier otro partido constitucionalista. Me estoy refiriendo a esos periodistas que han tenido el valor de denunciar cualquier acción y barbarie del entorno nacionalista terrorista. No estoy hablando de esos próceres del periodismo que han hecho de su desgraciada experienciacon los batasunos su medio de vida, acomodados en el victimismo pero cobrando sumas millonarias, a cientos de kilómetros del epicentro del problema e impartiendo lecciones magistrales sobre como acabar con la lacra terrorista.

No hablo de quienes han hecho del terrorismo un modo de vida para trepar por la cuerdade la política, del mundo universitario o del periodismo. Hablo de quienes sacaron las primeras pancartas en la calle enfrentándose al mundo radical; hablo de quienes como concejales cobraban la ridícula cifra de mil euros al año; hablo de quienes tuvieron que cerrar su negocio por identificarse con unas determinadas ideas que no eran otras más que la de la defensa de las libertades individuales y un amor infinito a España. Es de estas personas de las que hablo. No de los apoltronados ni mercachifles de la política oficial; no quiero hablar de los mercaderes de ideas baratas. No es lo mismo militar o simpatizar con un partido constitucionalista en el País Vasco que en el resto de España.

No tiene el mismo valor denunciar la barbarie nacionalista desde un pequeño medio de comunicación desde esta tierra que el hacerlo desde Madrid, Barcelona y con el soporte de un grupo importante. Ni siquiera llevar una pulsera, polo o cualquier otra prenda que lleve los colores de la bandera nacional tiene el mismo valor aquí que en otras partes, más que nada porque por aquí te pueden partir la cara tranquilamente.

Estas personas que lo han dado todo a cambio de nada han visto durante años como su vida se veía completamente cambiada por la presencia de escoltas que les acompañaban a todas horas para cuidar de ellos y así evitar cualquier tipo de “incidentes”. No han podido siquiera abrir su buzón para coger la correspondencia; no han podido hacer una vida normal puesto que ETA les tenía en su punto de mira. Pero ay amigo, ya no son concejales; ya no son útiles a los partidos. Ahora ya no vale para nada todo lo que hicieron y les han dejado tirados; les han abandonado a su suerte. En definitiva, les han quitado sus ángeles guardianes que eran sus escoltas. Y todo esto lo ha hecho el Ministerio de Interior amparándose en supuestos estudios que demuestran que ya no son objetivos de ETA. ¡ Cómo si a esta cuadrilla de miserables se les olvida quién fue y qué fue cada uno !

Se les ha dicho que el riesgo de recibir un tiro es prácticamente nulo; se les ha contado el cuento de que ya no van a por ellos, en fin que deben estar contentos. Vamos que los terroristas igual hasta les pagan una cena y todo. Lo que no se les ha dicho es que no están libres de recibir una paliza en cualquier momento y en cualquier lugar. Lo que no se les ha comentado es que no podrán ir a ninguna de las múltiples fiestas populares que por aquí se dan, porque señores, en esta bendita tierra por mucho que se diga NO HAY LIBERTAD y los amigos de los matones sigue a sus anchas por mucho que las cosas hayan cambiado algo pero a los hechos me remito. Si esto estuviese tan bien como algunos dicen ¿ por qué los políticos más conocidos no se dan una vuelta por fiestas pero sin sus escoltas? Ja ja; no vaya a ser que . . .

Y a estas personas se les ha despojado de sus escoltas simplemente por motivos económicos y no hay más por mucho que quieran maquillarlo como a un payaso.

Eso si, con ese dinero nos pagaremos algún viajecito a Cuba o se lo daremos a nuestros amigos de Marruecos o la tontería que se le ocurra al de turno.

Yo he visto el miedo y la incertidumbre en sus ojos; he visto la cara que se les ha quedado cuando les han dado la noticia. He presenciado como a alguno casi se le escapaban las lágrimas. He notado como se sentían ninguneados, explotados y utilizados. Se preguntaban por qué. No lo entendían. No entendían cómo se tomaba una decisión que afectaba a sus vidas sin siquiera consultarles. Aquello no era posible.

Pero si; la decisión estaba tomada y no había marcha atrás. Eso si, podían poner un recurso y si notaban algo raro en su entorno que no dudaran en acudir a las fuerzas de seguridad !MIAU, MIAU y REMIAU¡ Que desfachatez y que caradura; no me refiero

al funcionario que les daba la noticia – bastante trago estaba pasando el pobre-. Me refiero a los jerifaltes de interior. Que bajeza moral.

Por eso desde estas líneas quiero dar las gracias, mil veces las gracias a esos últimos hombres buenos. ¡ Qué Dios os bendiga ¡ Y a los que han tomado la decisión de privaros de vuestra seguridad que Dios les perdone porque yo no puedo hacerlo.

Retirada de escoltas y tregua-trampa
Antonio Pérez Omister Minuto Digital 7 Septiembre 2010

Retirar el servicio de escolta a una persona amenazada, sólo porque los mismos terroristas que la amenazan han declarado unilateralmente una tregua, es un infame acto de extorsión y revanchismo hacia una periodista “incómoda” y políticamente incorrecta.

Todos sabemos que la palabra de la organización terrorista no vale nada. Luego, como poco, es prematura esa retirada del servicio de escoltas a las personas amenazadas de muerte por ETA. Significa dejar a merced del criminal criterio de los terroristas la vida de esa persona. Con ello, el Gobierno se convierte en coautor de la amenaza.

La “tregua” llega en un momento demasiado oportuno y conveniente para el Gobierno como para no pensar mal. Con casi 5 millones de parados; sin visos de una recuperación económica inminente; con unas “bochornosas” relaciones con Marruecos que el Gobierno se empeña en presentar como buenas, y con la amenaza de los nacionalistas catalanes de proclamar unilateralmente la independencia si el Gobierno no claudica y accede a todas sus exigencias.

La burra vieja de la “tregua” de ETA ya nos la vendió este mismo Gobierno hace cuatro años y medio y ya sabemos cómo terminó. Ahora volverán a decirnos que debemos sentirnos contentos y agradecidos porque los terroristas han decidido darnos un respiro. ETA, una vez más, declara una “tregua” a su conveniencia, cuando se siente acorralada. Nada más. Todos sabemos que volverán a las andadas porque su chantaje no puede ser asumido por el Gobierno. No al menos por uno que se tenga por decente.

Los ciudadanos de a pie tenemos derecho a desconfiar, a no compartir el injustificado entusiasmo del Gobierno. Tenemos derecho a preguntar “¿hasta cuándo?” Hace mucho tiempo que el señor Rubalcaba agotó su crédito político. Ha estado enredado en demasiados asuntos turbios como para seguir al frente del Ministerio de Interior. Su gestión de la crisis con Marruecos no nos convence. Su actuación en los días que mediaron entre los atentados del Once de Marzo y las elecciones que se celebraron unos días después, no nos gustaron. Este sujeto no inspira confianza, todo lo contrario.

Jamás quedó suficientemente aclarado si ETA tuvo alguna participación en los atentados del Once de Marzo. O para ser más exactos, no fue suficientemente desmentido que no la tuviese. En la mente de muchos españoles permanece la sombra de esa duda.

¡Ánimo Yolanda! Eres una mujer valiente. Muy valiente. Sabes que somos muchos los que estamos contigo. Lamento que los españoles tengamos un Gobierno, y una clase política en general, que no sepan estar a nuestra altura.

La barbarie compasiva
FERNANDO SAVATER El País 7 Septiembre 2010

En los últimos meses, durante la ofensiva antitaurina que culminó con la prohibición de los toros en Cataluña, dos de la palabras más repetidas fueron "compasión" y "barbarie". Dejemos a un lado la fundada sospecha de que en la decisión del Parlamento autonómico tuvo más peso la voluntad separatista de abandonar una tradición compartida con el resto de España que cualquier argumento animalista. Ya se ha insistido incluso demasiado en este aspecto -tan romo de interés teórico como casi todo lo que atañe al nacionalismo- olvidando en cambio los pretextos, que en este caso son más interesantes que el contexto. No se necesita una argumentación ética fundada para que a uno personalmente le desagraden o hasta le asqueen los toros: pero en cambio es imprescindible para prohibirlos en una comunidad con carácter imperativo y general.

Se apela a la compasión como última ratio moral y se nos recuerda el principio budista de no dañar bajo ningún pretexto a otro ser vivo. Con todos mis respetos para Richard Gere y compañía, quienes no somos budistas no nos sentimos obligados por él (sobre todo si comemos carne o pescado y nos curamos con antibióticos, cuyo simple nombre ya promete matanzas): a trancas y barrancas, pero vivimos en un estado laico... hasta en Cataluña. Fuera de esa postura religiosa, no es cierto que la compasión por el dolor universal sea la base de la ética. Sin duda ser compasivo es un sentimiento que nos mejora, pero no un precepto moral ineludible. Paseando por el campo, veo que un gorrioncillo recién nacido se ha caído del nido y pía angustiosamente en el suelo expuesto a todos los peligros: como soy compasivo, lo recojo y lo devuelvo a su hogar... aunque así perjudique a la serpiente que también tiene que comer para vivir. ¡Bravo, tengo buen corazón! Pero si quien gime abandonado en un cubo de basura es un bebé, tengo la obligación ética de ayudarle, me compadezca de él o no. Si no lo hago, no seré poco sentimental o duro de corazón sino claramente inmoral. La diferencia es importante, todo lo que cuenta en la ética -el reconocimiento de lo humano por lo humano y el deber íntimo que nos impone- reside ahí.

Peter Singer, el filósofo que oficia como mentor del animalismo, relativiza esta norma: si el bebé humano padece malformaciones y anormalidades, tengo menos obligación ética de salvarle que al gorrioncillo o a cualquier otro animal sano, en caso de que deba elegir. Y así llegamos al tema de la barbarie. Porque en su sentido prístino y radical, el bárbaro no es quien maltrata o no se compadece de las bestias, sino quien no distingue entre el trato que debemos a los humanos y el que corresponde a los animales. La auténtica imagen de la barbarie no ocurre dentro de la plaza donde se lidia al toro, sino fuera: son esas personas que yacen desnudas, cubiertas de falsas banderillas y pintura color sangre, y que dan a entender que es lo mismo matar a un toro que a un ser humano. Dice una barbaridad el portavoz de ATEA en el País Vasco cuando pide explicaciones porque se condene a ETA pero no a Jesulín de Ubrique y otra aún peor los que se ufanan de alegrarse cuando el toro mata al torero. Donde no se asume la excepcionalidad del vínculo recíproco entre semejantes racionales, ese es el predio de los bárbaros.

Hace poco una conocida novelista mandó una carta a este periódico abogando por los derechos de los animales. Concluía diciendo: "¿No somos también nosotros simple y gozosamente animales?". Sin duda biológicamente somos animales, no vegetales. Pero desde luego ni simple ni gozosamente. Por culpa de ello existen las novelas... y la ética.

¿Qué relación tiene Marruecos con el terrorismo en el Sahel?
Carlos Ruiz Miguel Periodista Digital 7 Septiembre 2010

El ministro Moratinos ha hecho una declaración gravísima y que exige una explicación. Esa declaración suscita muchos interrogantes sobre el terrorismo en el Sahel y la llamada "Aqmi". La ha hecho tras una importante entrevista con su homólogo francés en Madrid. Un encuentro, insisto que muy importante, donde Francia y España quieren impulsar una política de apoyo a la pretensión marroquí de anexionarse el Sahara Occidental.

I. UN ENCUENTRO IMPORTANTÍSIMO AL QUE EN ESPAÑA SE HA QUERIDO DAR POCA PUBLICIDAD.
La entrevista de Moratinos y Kouchner, en Madrid, el día 3 de septiembre debe ser cuidadosamente analizada. Existen varios indicios que dan que pensar que este encuentro es importante, muy importante.

Sendos despachos oficiales muy escuetos... e incompletos.
Tanto el despacho emitido por el Ministerio de exteriores francés, como el emitido por el Ministerio español, omiten un asunto tratado en la conversación: el Sahara Occidental.
Aún más extraño es que "El País" no haya informado sobre este encuentro. Tampoco lo hizo "La Razón", ni el "ABC".

II. UN ENCUENTRO EN EL QUE SE TRATÓ SOBRE EL SAHARA EN UN MOMENTO DELICADO...
Sin embargo, gracias al despacho de la agencia EFE (recogido por El Mundo) sabemos que se trató del Sahara Occidental. De hecho, ESE FUE EL ASUNTO PRINCIPAL.

Según el ministro Moratinos:
- ambos países mantienen una visión similar sobre el conflicto del Sahara Occidental
- ambos han defendido la vía diplomática como "única solución", una negociación bajo mandato de Naciones Unidas y la libre autodeterminación del pueblo saharaui.

Ahora bien, hay que recordar que Moratinos, en una comparecencia en el Congreso de los Diputados, el día 17 de marzo de 2009 (de la que me hice eco en este blog en un artículo titulado "Moratinos viola el Derecho Internacional"), en una sesión verdaderamente grave, defendió que:

el referéndum no está incluido en la resolución del Consejo de Seguridad. Puede ser, las partes lo pueden decidir; no decimos que no (página 23 del Diario de Sesiones)

Primeras interrogantes:
- ¿Por qué los despachos oficiales francés y español OMITEN que se trató del Sahara Occidental?
- ¿Por qué un periódico tan cercano al Gobierno español... y al francés... cual es "El País" OMITIÓ totalmente la noticia de este encuentro?
- ¿cuál es esa "única" solución?

III. ... Y EN EL QUE SE HIZO UNA GRAVÍSIMA AFIRMACIÓN SOBRE EL TERRORISMO EN EL SAHEL
En este blog he venido defendiendo, repetidamente, que la llamada "Al Qaida del magreb islámico", que de "Al qaida" sólo tiene el nombre, es una organización sobre la que se han formulado sospechas acerca de su instrumentalización por el servicio secreto marroquí.

Por contra, el servicio secreto marroquí y ciertos personajes del lobby pro-marroquí intentan transmitir la idea de que el Frente Polisario tiene conexiones con "Aqmi" aunque no exista ni una sola prueba de ello. Por cierto, esos mismos individuos que sustentan su tesis en la nunca probada intervención de saharauis en las filas de "Aqmi", no extraen la que debiera ser consecuencia lógica de su "argumento" cuando se descubre que en "Aqmi" hay, y esto sí es una realidad probada, numerosos marroquíes enrolados en la organización. Como dije en un análisis publicado el 2 de junio de este año:

Es previsible que Marruecos trate de recuperar la iniciativa utilizando la carta terrorista. Dado que el Frente Polisario no está implicado en actividades terroristas, es previsible que haya círculos cercanos a Marruecos, o del propio poder marroquí, que fabriquen amenazas terroristas con el objetivo de imputar la responsabilidad al Frente Polisario.

Este es el contexto en el que Moratinos ha dicho una GRAVÍSIMA AFIRMACIÓN, recogida por la agencia EFE, tras comentar que, como se recogió en los despachos oficiales, se trató sobre la seguridad en el Sahel: "si se resuelve el Sahara también se resuelve el Sahel".

Y aquí surgen nuevos y más graves interrogantes:

- Dado que el "Sahel" es la región SUR del desierto del Sahara (que incluye territorios de Mauritania, Argelia, Malí, Níger y Chad) lindante con la sabana y que ni Marruecos ni el Sahara Occidental forman parte del Sahel, ¿por qué hay una conexión entre ambos?
- ¿insinúa el ministro Moratinos que la inseguridad en el Sahel la provoca el Frente Polisario, aunque ningún miembro del Frente Polisario se haya visto involucrado en las actividades que provocan inseguridad en el Sahel?

- ¿insinúa el ministro Moratinos que esa inseguridad en el Sahel la provoca Argelia, el principal apoyo del Frente Polisario, a pesar de ser el país que más sufre las consecuencias de la actividad de la llamada "Aqmi"?
- ¿insinúa, por contra, que la inseguridad en el Sahel la provoca Marruecos (sólo o en compañía de otro u otros) para chantajear en favor de una solución al conflicto del Sahara favorable a sus intereses?

- ¿ha tenido algo que ver Marruecos con el secuestro de los cooperantes españoles... producido en plena crisis por el "caso Haidar" y concluido tras la crisis fronteriza hispano-marroquí en Melilla?
- ¿por qué Rubalcaba en su visita a Mohamed VI agradeció al servicio secreto marroquí su "ayuda" para la liberación de los cooperantes [http://www.rim24.info/suite-info.php?var=888]?

- ¿por qué este agradecimiento no fue recogido por ningún medio de comunicación en España?
- Insisto, ¿por qué razón "si se resuelve el (conflicto del) Sahara también se resuelve el (problema de inseguridad en el) Sahel"?

La constante iraní
FLORENTINO PORTERO ABC 7 Septiembre 2010

Desde que la Agencia Internacional para la Energía Atómica confirmó la existencia de un programa nuclear secreto en Irán, este hecho se ha convertido en el factor determinante de la política en Oriente Próximo. Estamos ante una nueva situación radicalmente distinta de la precedente y caracterizada por la expansión del islamismo y la proliferación de armas de destrucción masiva.

El presidente Obama se comprometió a impedir que Irán accediera a la bomba nuclear al tiempo que apostaba por la vía diplomática. El tiempo se acaba y los resultados de su iniciativa, aún siendo importantes, resultan insuficientes. No podemos criticar al Departamento de Estado por no emplearse a fondo, porque sus funcionarios han trabajado duro. Sin embargo, potencias nucleares como Rusia, China e India han optado por impedir la aprobación de sanciones fuertes, tales como las aplicadas unilateralmente por Estados Unidos y la Unión Europa, al primar sus necesidades energéticas o sus intereses geopolíticos.

La AIEA ha reconocido que Irán puede tener material, todavía insuficientemente enriquecido, para varias cabezas nucleares. Tony Blair acaba de recordar que una quiebra así del régimen sería gravísimas para la seguridad regional e internacional. Irán quiere dotarse de un escudo que le permita disputar el liderazgo del Islam mientras continúa promocionando formaciones radicales como Hizboláh o Hamás. Pero sus vecinos, como no cesan de recordarnos, no se quedarán de brazos cruzados, convirtiendo la cuenca mediterránea en un polvorín. Los estados árabes «amigos» nos piden compromiso y liderazgo desde Naciones Unidas, pero la vía diplomática se agota. El senador McCain lo expresó con claridad: sólo hay algo peor que una acción militar contra Irán, un Irán nuclear.

alto el fuego
Francia recela de la tregua y advierte que ETA está «forrada de pasta»
Los servicios antiterroristas avisan de su debilidad «en el plano militar», frente a su intensa actividad en las labores de extorsión
FERNANDO ITURRIBARRIA CORRESPONSAL | PARÍS.El Correo 7 Septiembre 2010

ASALTOS EN TREGUA
Dinamita. En septiembre de 1999, durante la tregua de Lizarra, ETA asaltó un polvorín de Bretaña y robó ocho toneladas de dinamita. Varios miembros fueron detenidos ese año comprando armas en el mercado negro.
Pistolas. El 23 de octubre de 2006, en pleno proceso de negociación con el Gobierno de Zapatero, un comando asaltó una armería en Vauvert y se apoderó de 340 pistolas y 60.000 cartuchos.

Los servicios antiterroristas franceses advierten de que ETA no se encuentra inactiva, como pudiera dar a pensar su declaración a la BBC, y que facetas como la recaudación del 'impuesto revolucionario' funcionan a toda máquina. «Están forrados de pasta», se asegura en París donde, a diferencia de treguas anteriores, el escepticismo generalizado hace eco al que se oye esta vez al otro lado de los Pirineos. Pero los expertos galos se interrogan sobre el significado de la ausencia de toda mención a Francia en el vídeo del domingo.

El recuerdo de las experiencias pasadas alimenta la desconfianza reinante entre los responsables de la lucha contra ETA en Francia a la hora de valorar el último anuncio de alto el fuego. Los robos de 8 toneladas de dinamita en un polvorín de Bretaña en la tregua de 1999 y de tres centenares de pistolas en una armería del sudeste del país durante el frustrado proceso de paz de 2006 son llamas vivas en la memoria de la incredulidad gala. «Hay que esperar a ver qué pasa y si nos cae un robo de explosivos o lo que sea. Porque cuando dicen que paran, en territorio francés roban material de guerra», se apunta desde la Fiscalía antiterrorista.

El mismo escepticismo se palpa en la galería San Eloy, el área blindada que alberga los juzgados antiterroristas en el Palacio de Justicia de París. «No creo en absoluto en la sinceridad de sus declaraciones de paz», confía una veterana personalidad del frente judicial. «Cada vez nos salen con lo mismo. Cuando no están bien, proclaman un alto el fuego, se reorganizan, nos roban material, matan a alguien y se acabó», resume tras atribuir el anuncio del nuevo alto el fuego a una consecuencia de su «debilitamiento». «Es una burla que nos hablen de suspensión de las acciones armadas cuando la realidad es que no han podido cometerlas porque todos los comandos que han enviado a España y Portugal han sido detenidos uno tras otro», observa.

El antiterrorismo galo percibe un movimiento táctico en una organización diezmada por las detenciones en serie y sumida en un vacío de poder provocado por las decapitaciones sucesivas de sus estructuras clandestinas. «Si se mira con ojos viejos, se puede imaginar que sea algo táctico y estratégico porque han recibido muchos golpes en los últimos tiempos y necesitan reorganizarse y reaprovisionarse», especula otro magistrado familiarizado con los sumarios vascos. Tras el arresto de Mikel Carrera, 'Ata', «no se ve quién tiene la corpulencia para hacerse cargo de lo militar», señala. «En el plano militar, actualmente no están muy bien», constata su colega de la galería San Eloy. «Tienen un problema de jefe», coinciden en la Fiscalía.

En línea con el temor a una nueva maniobra de diversión para una reestructuración en ciernes, en París se advierte de que ETA ya ha conseguido reorganizar sectores de actividad desmantelados como es el caso de las tramas recaudatorias de la extorsión económica. «Pregunte en España si el 'impuesto revolucionario' no continúa a todo tren», emplaza uno de los interlocutores. «Actualmente, están forrados de pasta. El 'impuesto revolucionario' funciona alegremente. Desde hace un año se ha reanudado de manera brillantísima», asevera.

En Francia, el activismo de ETA se ha reducido sensiblemente en lo que va de año si se toma como referente el número de robos de automóviles atribuidos a sus militantes. Durante el primer semestre, este habitual termómetro de los movimientos etarras en suelo galo ha experimentado un descenso a la mitad con respecto al año pasado. Los servicios especializados apuntan dos factores como explicación del fenómeno. «Por una parte, los etarras son menos numerosos, cada vez más jóvenes y menos formados. Por otro lado, el haber matado a un policía francés es una mala operación para ellos que les incita a enterrarse porque todo el mundo estamos al acecho», analizan.

Asesinato de Nérin
El asesinato del brigadier Jean-Serge Nérin, cuya autoría material se atribuye a 'Ata', fue el 16 de marzo el último atentado mortal de ETA, en el marco de un asalto a un garaje a las afueras de París. «Yo creo que fue un accidente y no una decisión premeditada de ETA», opina un fiscal antiterrorista. «Fue deliberado ir a salvar a los compañeros del comando apresados en vez de huir, en contra del comportamiento habitual de un etarra. Lo que sí estaba pensado fue ir a robar coches con armas. Eso es una acción armada ofensiva», subraya esta fuente en alusión a la jerga de la declaración dominical de ETA.

En París ha llamado la atención la ausencia de toda referencia al Gobierno o al Estado francés a diferencia de los emplazamientos realizados en anteriores alto el fuego. «Es curioso. ¿Quiere decir que ya no reivindican las tres provincias francesas? ¿Abandonan la noción de País Vasco franco-español y se contentan con la autonomía del País Vasco español?», se interroga un responsable antiterrorista con vocabulario jacobino. Antes de apostillar que «en la situación actual es totalmente imposible ni siquiera crear una provincia» vasca a este lado de la frontera.

Desde el punto de vista judicial galo, el alto el fuego sería creíble si Batasuna demostrara verdadera capacidad de influencia en el frente armado. «Sabemos que ha habido luchas internas dentro de ETA entre los más y los menos militaristas. Habrá que ver si la izquierda abertzale es capaz de pesar sobre ETA y de decirle basta.

La solución sólo puede venir por ahí», se enfatiza desde el Palacio de Justicia de París. A la espera de una entrega definitiva de las armas, en los gabinetes antiterroristas hay trabajo acumulado para los próximos cuatro años a consecuencia de los sumarios abiertos por los numerosos golpes asestados. «A ver si para entonces nosotros también estamos en paro», bromean en la Fiscalía.

Alemania en alerta: 400 terroristas musulmanes podrían estar listos para atentar
Redacción Minuto Digital 7 Septiembre 2010

A las revelaciones hechas por el islamista alemán identificado como Ahmad S. y detenido en la región fronteriza entre Pakistán y Afganistán, se han sumado las declaraciones de Georg Ziercke, jefe de la Oficina Federal contra el Crimen (BKA, por sus siglas en alemán) que manifestó hace unos días que “cientos de personas” regresan a Alemania provenientes de campos militares en esa misma región.

Según recoge la alemana Deutsche Welle, Ziercke afirmó que “desde el comienzo del 2009 hemos registrado un incremento en los viajes y en los intentos de viajes de miembros de círculos islámicos propensos a la violencia”.

De acuerdo con una información publicada por el semanario Der Spiegel y difundida por la agencia DPA, Ahmad S. es un alemán de origen afgano de 36 años de edad. Hace varias semanas fue detenido y es interrogado por fuerzas estadounidenses, que además lo señalan como de ser miembro de un grupo denominado “Movimiento Islámico de Uzbequistán”.

Esta persona se habría unido en Hamburgo a una docena de islamistas que viajaron en el 2009 a la región fronteriza donde fue detenido, para entrenar en campamentos terroristas.

Ese grupo frecuentaba la mezquita Taiba en Hamburgo, en la que oraban los autores de los atentados del 11 de setiembre del 2001 en Nueva York y que fue clausurada el mes pasado por las autoridades alemanas.

400 islamistas preparados
En declaraciones al matutino Tagesspiegel, de Berlín, publicadas el 5 de setiembre del 2010, Ziercke aseveró que más de 400 terroristas musulmanes viven en Alemania y algunos de ellos habrían pasado por campos de entrenamiento e incluso tendrían experiencia en combate.

Según esa información, el jefe de la BKA señaló que 131 de esas personas son clasificadas como “instigadores potenciales”, es decir, que “podrían perpetrar actos criminales motivados políticamente de una magnitud considerable”.

El funcionario añadió que las autoridades alemanas poseen “pruebas concretas” de que 70 de esos individuos completaron “entrenamiento paramilitar en campos terroristas” y unos 40 tendrían experiencia en combate.

Ziercke también se quejó por un fallo del pasado mes de marzo de la Corte Suprema de Alemania, el cual limitó el archivo de datos telefónicos y de Internet, pues juzgó que ello ha hecho “considerablemente difícil” la labor de clasificar la organización de los autores de un acto terrorista y “determinar quién se ha comunicado con quién”.

A estas informaciones se suma el caso, el pasado mes de agosto del 2010 en Düsseldorf, de la acusación formal por terrorismo de tres personas aparentemente pertenecientes a los llamados Tigres de Liberación del Tamil Eelam, una organización separatista de Sri-Lanka que el 2009 fue finalmente derrotada por el ejército de ese país.

En este caso, las tres personas han sido acusadas por supuestamente recaudar tres millones de euros entre el 2007 y el 2009.

Alemania tiene por delante el complejo debate entre el respeto a las libertades individuales y la atención a los apremiantes problemas de seguridad.

Hezbollah usa niños discapacitados como escudos humanos
Rubén Kaplan para MinutoDigital.Com 7 Septiembre 2010

Las reiteradas denuncias acerca de la perversa metodología de Hezbollah de utilizar como escudos humanos a civiles en el Líbano, en la guerra que sostuvo con Israel en 2006, al montar una vasta estructura militar en áreas populosas, quedaron fidedignamente corroboradas por la inusual revelación del IDF (Israel Defense Force) a la prensa de la ubicación precisa de los escondites y refugios del grupo terrorista chiíta armado y financiado por Irán, en el sur del País de los Cedros.

Un oficial del Comando Norte israelí exhibió a la agencia de noticias Associated Press fotos de puestos de avanzada del Hezbollah ocultos en zonas civiles, lo que constituye una flagrante violación de la Convención de Ginebra para la Protección de Víctimas de Conflictos Armados, cuyo protocolo estipula que no se pueden utilizar a civiles como escudos en contiendas militares. Otras pruebas aportadas por el ejército israelí, destacan que muchos almacenes de armas se encuentran en casas de civiles. Al respecto, las displicentes tropas de Naciones Unidas encargadas de patrullar la zona, alegan que no pueden confirmar ni negar la veracidad de las acusaciones, en virtud que están inhibidas de hurgar en propiedades privadas. Un hecho que patentiza el grado de crueldad y desprecio por la vida humana, que caracteriza al Hezbollah, cuyo significado en árabe es paradójicamente “Partido de Dios” es que uno de los depósitos de armamentos descubiertos, está en un hogar para niños con discapacidad mental ubicado en el pueblo de Aita al Shaah, al sur del Líbano. La elección de éste último lugar, retrotrae por su semejanza a la denominada por los medios de comunicación “masacre” de Qana, donde Israel fue acusada en la Segunda Guerra del Líbano en 2006, de causar “deliberadamente” bajas civiles por organizaciones como Human Right Watch y algunos gobiernos pseudo progresistas como el de Rodríguez Zapatero, que vil y convenientemente, omitieron señalar que el Hezbollah había emplazado sus cohetes en la azotea de un edificio de Qana en el que residían también niños discapacitados usados como escudos humanos, con la diabólica intención de atraer las bombas israelíes hacia ese lugar y posteriormente clamar ante el mundo por una nueva masacre. No obstante haber respondido a ataques provenientes de ese lugar, Israel se lamentó y disculpó por la muerte de los niños, ya que nunca fue su intención matarlos, a diferencia de los terroristas del Hezbollah y Hamas, que asesinan en forma deliberada a cualquier civil, hombre, mujer o niño.

La deleznable estrategia de Hezbollah fue denunciada en esa misma época por la organización Christian Solidarity Internacional(CSI) que señalaba que pueblos libaneses cristianos como Ain Ebel, Rmeish, Alma Alshaab y otros, estaban siendo usados por el grupo fundamentalista musulmán, para atacar desde allí con misiles a Israel. “Hezbollah está repitiendo el mismo patrón que siguieron contra Israel en 1996. Se esconden entre la población civil y lanzan sus ataques protegidos por un escudo humano”, afirmaba el ex comandante del ejército libanés de la zona sur, Coronel Charbel Barkat. Asimismo, un cristiano de Ain Ebel, quien no quiso ser identificado para evitar posibles represalias de Hezbollah, contó que descubrió a un grupo de guerrilleros del movimiento terrorista sobre el techo de su casa mientras se preparaban para arrojar algunos misiles Katyushka. Ignorando sus ruegos para que no los lanzaran, los extremistas lo hicieron. El hombre tuvo apenas tiempo de reunir a su familia y huir del lugar que unos quince minutos después fue destruido, previsiblemente, por un ataque aéreo israelí.

Además de utilizar las casas de los cristianos para los ataques, los miembros de Hezbollah, sádicamente, también evitaban que huyesen.

POLÍTICA
El diputado catalán José Domingo cree que es 'inconstitucional'
Instan a recurrir el Código de Consumo catalán que sanciona a quien utilice sólo el castellano
* Es la segunda petición que registra la institución contra esta norma
* La ley, activa desde agosto, obliga a los empresarios a utilizar el catalán
* Ciutadans ya realizó la misma petición a finales del pasado mes
Guillermo Santa-Olalla | Madrid El Mundo 7 Septiembre 2010

La asociación Impulso Ciudadano ha pedido este martes al Defensor del Pueblo que presente un recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional contra el Código de Consumo de Cataluña. El motivo de tal petición, según su presidente, José Domingo -diputado del Grupo Mixto en el Parlamento catalán y ex miembro de Ciutadans (C's)-, es que con la sentencia del TC sobre el 'Estatut' "queda claro que el código es inconstitucional".

José Domingo ha denunciado que la ley, aprobada hace apenas dos meses y medio, sanciona a los empresarios que empleen sólo el castellano "en determinados documentos e informaciones de cara al público", mientras que no hace lo mismo con aquellos que únicamente utilicen el catalán.

Por eso, con el inicio del nuevo curso político y a pesar de su corta vida, la norma ya acumula dos peticiones para que la defensora del Pueblo en funciones, María Luisa Cava de Llano, presente un recurso de inconstitucionaldiad contra ella. Y es que, a la solicitud de Impulso Ciudadano se suma la presentada por Ciutadans a finales de agosto.
'Cataluña es bilingüe'

El portavoz del Grupo Mixto ha destacado que "no puede hacerse preferencia de una lengua sobre otra", sobre todo cuando Cataluña "es una sociedad bilingüe". Por eso, ha instado ante los medios al 'Govern' a que no aplique el Código ya que será "una fuente de conflictos jurídicos y de inseguridad".

A través de la norma se podrán imponer a los empresarios, según Domingo, multas que oscilarían entre los 10.000 euros y un millón -en determinados procesos-. Precisamente, Domingo ha acudido este martes al Defensor del Pueblo acompañado por dos comerciantes sancionados en Cataluña, aunque, eso sí, no por el Código de Consumo aprobado este verano. Los dos comerciantes han sido Xurde Rocamundi y Feliciana Piris.

"Ademas, la sentencia recuerda que no existe obligación individual de conocer o utilizar ni el catalán ni el castellano por los empresarios y el personal a su servicio en las relaciones de consumo, por lo que se han de entender inconstitucionales las multas lingüísticas", ha añadido.

Cataluña
Doce años de insumisión lingüística
MARÍA JESÚS CAÑIZARES / BARCELONA ABC Cataluña 7 Septiembre 2010

Aunque resulte increíble, vista la gran polémica que genera la cuestión, la ley de política lingüística de 1998 nunca ha sido recurrida ante el Tribunal Constitucional (TC). Las presiones políticas —en aquella época era vigente el «pacto del Majestic» entre PP y CiU— provocaron que el Defensor del Pueblo, cargo que entonces ejercía Fernando Álvarez de Miranda y Torres, diera marcha atrás en su intención de impugnar la normativa catalana ante el Alto Tribunal.

Los motivos de aquel intento frustrado de impugnación son los mismos que, doce años después, ha llevado a esta institución a recurrir la ley de acogida de los inmigrantes y, previsiblemente, el nuevo Código de Consumo, en este caso si prospera la petición que el diputado del grupo mixto y presidente de Impulso Ciudadano, José Domingo, hará hoy a María Luisa Cava de Llano, acompañado de comerciantes afectados por las multas lingüísticas que avalan la «ley del catalán», origen de ese monolingüismo que, primero el gobierno de CiU y ahora el tripartito, practican no sólo a nivel administrativo, sino incluso privado. Álvarez de Miranda optó por hacer unas recomendaciones al Parlamento catalán que, en síntesis, apuntaban a la reforma de la ley de política lingüística para evitar que el conocimiento del catalán fuese un deber —algo que sí contempla el Estatuto de 2006—; que la labor de fomento de esa lengua no resultara excluyente de la castellana y que no se castigara a los empresas y entidades que ofrecen servicios al público que no usen la lengua catalana.

El tono del escrito enviado al presidente de la Cámara catalana bajo el título «Sugerencias y recomendaciones que formula el Defensor del Pueblo» destilan una cierta ingenuidad, dado el grado de insumisión judicial que los sucesivos ejecutivos autonómicos han demostrado hasta llegar a ese manifiesto desacato anunciado por el presidente José Montilla respecto a la reciente sentencia del TC sobre el Estatut, en la que se establece que el catalán no puede considerarse lengua preminente en detrimento del castellano. Curiosamente, ese escrito del Defensor del Pueblo del año 1998 se adelantó al fallo del TC en cuanto a su visión de la política de inmersión lingüística. Y es que ese texto contiene una doctrina en algunos casos prácticamente idéntica a la actual resolución sobre el Estatuto.

Desobediencia
Durante estos doce años de vigencia de la «ley del catalán» se han producido diversos actos de desobediencia por parte de los gobiernos de CiU y del tripartito hacia sentencias judiciales en las que se daba la razón, por ejemplo, a padres que exigían una casilla en la preeinscripción escolar en la que poder subrayar la lengua materna de sus hijos. Como recordaba el pasado jueves José Domingo, el artículo 410.1 del Código Penal castiga con la pena de multa de tres a doce meses e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de seis meses a dos años a aquellas autoridades que se nieguen abiertamente a dar cumplimiento a resoluciones judiciales.

En otras ocasiones, han sido los propios jueces los que han optado por el escapismo al avalar la ley de política lingüística. No obstante, sí ha habido sentencias que anulan determinadas exigencias en reglamentos —en 2001 se enmendaron los usos lingüísticos de la Universitat Rovira i Virgili— u órdenes —en 2002 se anuló la exigencia de certificado oficial de nivel C y B de catalán a auxiliares y agentes interinos de la Consejería de Justicia—.
Concentración
La sentencia del TC sobre el Estatut ha supuesto un revulsivo para las asociaciones que llevan años defendiendo el bilingüismo, como Convivencia Cívica Catalana, la Asociación por la Tolerancia o ahora Impulso Ciudadano, que ha convocado para mañana una concentración ante la sede de la Secreataría General de Política Lingüística, bajo el lema «La sentencia del Tribunal Constitucional debe cumplirse. No queremos Gobiernos delincuentes».

Sin embargo, el Gobierno catalán se empeña en reinterpretar a su manera el fallo judicial, especialmente en materia de inmersión educativa, que da por salvada. De ahí que esta semana haya resucitado ese decreto promovido por el consejero de Innovación y Universidades, Josep Huguet (ERC) para obligar a los profesores universitarios a acreditar el conocimiento de catalán similar al nivel C.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Cláusulas para Batasuna
IGNACIO CAMACHO ABC 7 Septiembre 2010

PONGÁMONOS en la hipótesis más optimista. La que en el fondo de su ser alienta el Gobierno sobre el comunicado de no alto el fuego de ETA: que sea un primer paso real aunque insuficiente de un proceso más o menos pactado para un final a plazos, y al que allá por la primavera sucedería el anuncio final de una retirada verificable, justo a tiempo de que los batasunos pudiesen presentar candidaturas a las elecciones municipales. Es mucho suponer porque será difícil que los etarras, pese a su manifiesta debilidad y a su absoluta asfixia, renuncien en su delirio a la posibilidad de tutelar la andadura política de sus cómplices y a reservarse la facultad de interrumpir a tiros el proceso democrático</CF>. Pero aceptémoslo como hipótesis. Vale: ETA se disuelve o dice hacerlo. ¿Y entonces?

Pues entonces habría que plantearse un asunto para el que ya no va a haber tanto consenso como en la lucha antiterrorista, y es el de si la sola disolución de la banda o una mera condena verbal de sus actos bastan para permitir de forma automática el paso franco de su entramado político y civil a las instituciones locales y forales. Si la euforia social por el eventual fin de la violencia vasca puede dar lugar a un gesto de tan intensa generosidad democrática. O si, por el contrario, no sería menester plantear cláusulas de exigencia complementarias: la petición pública y contundente de perdón a las víctimas, el extrañamiento de la vida pública de todos los condenados por delitos de sangre y, sobre todo, un razonable período de cautela en el que la llamada izquierda abertzale demostrase su voluntad cierta y no táctica de acatamiento de las reglas del juego.

En caso de prisas manifiestas por relegalizar al conglomerado filoetarra, la sospecha de una inaceptable negociación previa con contrapartidas inmediatas se abriría paso de modo inevitable. La capitulación terrorista es una pieza política de alta cotización a la que resulta difícil que el zapaterismo vaya a renunciar en una coyuntura tan poco favorable. Y la tentación de dar carpetazo al sufrimiento con una benevolencia de borrón y cuenta nueva puede provocar un debate capaz de triturar en pedazos cualquier posición unitaria.

Para evitar esa fractura sólo hay un camino: que el Gobierno proclame desde ya su intención de someter a escrupuloso examen, sin plazos perentorios, la reinserción verificable de los batasunos en la sociedad política. Si Batasuna es ETA, y lo es según la doctrina jurídica vigente, debe someterse a similares cláusulas de revisión objetiva de conducta. Como mínimo no tendría sentido admitirla en las instituciones hasta comprobar el desarme efectivo y permanente de sus protectores criminales, lo que requeriría un tiempo prudencial de observación y espera. Cualquier ambigüedad al respecto supondría dar de alguna forma la razón a quienes insisten en la existencia de un tejemaneje en las sombras.

ETA, mentiras y cintas de vídeo
Gabriela Bustelo www.gaceta.es 7 Septiembre 2010

En nuestro regreso a la supuesta normalidad ha irrumpido, una vez más, el enésimo comunicado del grupo terrorista ETA.

En un vídeo entre lo trágico y lo camp, los asesinos etarras proclaman que este otoño están de mejor humor y dispuestos a concedernos a los españoles una tregua. Ante este manido gesto de la banda de psicópatas, ¿qué hacen los medios de comunicación? En primer lugar, darles un trato preferencial. La noticia ha copado todas las portadas de prensa y programas de información. Abundan los trascendentales análisis de la conducta y el historial de los asesinos, aportándoles a ellos mismos abundante información y ofreciéndoles un abanico de posibilidades para su siguiente jugada. En segundo lugar, se les califica con apelativos como “insuficiente” y “decepcionante”, como si los asesinos fuesen unos díscolos muchachitos haciendo un examen de reválida. Queridos etarras, podéis mejorar, les decimos. En la siguiente ocasión, si matáis un poquito menos, os ponemos un notable alto.

Es inconcebible tener que repetir que ETA es una banda de asesinos seriales que sólo busca su propio bienestar. No es un ente racional capaz de actuar con cordura. Son personas que han optado por la muerte como carrera profesional. Dado que odian al pueblo español y en sus 50 años de existencia han asesinado a casi un millar de ciudadanos inocentes, desde niños de cuna hasta ancianos, se les podría calificar de genocidas. Si con el resto de los asesinos masivos no se cede jamás, ¿por qué con ETA sí?

Cada vez que España les hace una nueva concesión, en vez de avanzar hacia el bienestar general del país, se nos limita aún más nuestra libertad. Todos los españoles somos víctimas potenciales de ETA. Los Gobiernos que colaboren a mantener en activo una banda terrorista en su país no sólo deberían pagar una indemnización millonaria a cada víctima y su familia, sino una compensación a cada ciudadano. Mientras ETA exista, ninguno de nosotros es libre.

Arranca el curso en Cataluña sin que la Generalitat cumpla la sentencia del castellano
Montilla ha instado a los alcaldes para que se pronuncien el 11 de septiembre en contra del Constitucional sobre el Estatut
Álvaro Rubio www.lavozlibre.es 7 Septiembre 2010

Madrid.- Cataluña arranca el curso escolar después de un verano marcado por la sentencia del Estatut en la que el catalán ha dejado de ser lengua ‘preferente’. Eso es lo que dictaba el Tribunal Constitucional a finales de junio respecto a política lingüística.

Ahora la Generalitat se enfrenta a su prueba de fuego y el sector nacionalista, que pretende incumplir la sentencia, estará vigilado muy de cerca por lo que defienden la libertad lingüística y no abogan por la supremacía de un idioma determinado.

El ejecutivo de José Montilla, a través de una carta, ha instado a los alcaldes para que se pronuncien en contra de la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatut durante la celebración del 11 de septiembre.

Todo apunta a que los 1.241.958 alumnos catalanes que empiezan el curso 2010-2011, una semana antes de lo habitual debido al nuevo calendario escolar, tendrán que esquivar el nacionalismo catalán que no está dispuesto a reconocer que han perdido la batalla en el ámbito lingüístico.

De hecho, los nacionalistas no se quedarán con los brazos cruzados y las reivindicaciones que ya se hicieron notar en la huelga del 10 de julio, en la que Montilla salió mal parado, continuarán el 11 y 12 de septiembre con la Diada institucional. La lengua catalana y los presidentes del Parlamento de Cataluña serán los protagonistas de los actos organizados conjuntamente por el Gobierno catalán.

DIADAS ALTERNATIVAS
PP y Ciudadanos celebrarán Diadas alternartivas con reivindicaciones no nacionalistas. El PP de Alicia Sánchez-Camacho impulsará una campaña que pretende rendir tributo a la lengua y bandera españolas, en defensa de la Constitución frente al nacionalismo.

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos (C’s), por su parte, ha asegurado que la Diada de la mayoría de ciudadanos de Cataluña es “un día de convivencia, no de insumisión y enfrentamiento”. No está dispuesto a que el nacionalismo se salga con la suya y por eso ell presidente de Ciudadanos ha hecho entrega de una instancia en la sede del Departamento de Educación del Gobierno catalán, en la que solicita que se cumpla el bilingüismo en las aulas, de acuerdo con la sentencia del Tribunal Constitucional.

En esa entrega, Albert Rivera ha estado acompañado por la diputada de C’s, Carmen de Rivera, el secretario general, Matías Alonso, y el número cuatro de la lista electoral de C’s, José Manuel Villegas, entre otros representantes de C’s, así como de varios padres de alumnos afectados, que no quieren ver como la imposición lingüística se repite en las aulas.

 

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