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Recortes de Prensa   Viernes 10 Septiembre  2010

 

Ajuste fino, ministra gruesa
Hemos entrado en una espiral capaz de asfixiar el espíritu de la Constitución en el marco caótico de un Gobierno incapaz
M. MARTÍN FERRAND ABC 10 Septiembre 2010

«EL sentido trágico de la vida española —escribió Ramón María del Valle Inclán— solo puede ofrecerse con una estética sistemáticamente deformada». Así era en 1920, cuando se publicó Luces de Bohemia; pero, noventa años después, la profunda y demoledora transformación que el zapaterismo ha impulsado en España obliga a invertir los términos de aquel sabio diagnóstico. En nuestros días, la deformación sistemática de la estética —y de la ética— que preside la acción política nacional es la que genera un sentido trágico de la vida o, si se prefiere para actualizar la expresión, la que inocula una general desesperanza ciudadana frente al futuro y un sentimiento colectivo de malestar y fracaso. Hemos entrado en una espiral, que convendría detener en su permanente desarrollo, capaz de asfixiar el espíritu de la Constitución y de anular su letra en el marco caótico de un Gobierno incapaz, del que se sirven las fuerzas soberanistas y centrífugas de la periferia, que genera paro, déficit, deuda y, sobre todo y más peligroso aún, grandes disparates y contradicciones.

A finales del pasado mes de mayo, con prisas irresponsables e improvisación notoria, el Gobierno prohibió —con fecha 24.V.10— que los ayuntamientos pudieran acudir al crédito privado. Un día después, la vicepresidenta del ramo habló de un «error de imprenta» y situó la aplicación del precepto en el próximo primero de enero. Ahora, sin que medie error de imprenta alguno y sin mayores explicaciones cabales, lo que anuncia Elena Salgado es que los ayuntamientos podrán endeudarse hasta el 75 por ciento de sus ingresos. Son tres variaciones suficientes para demostrar —por decirlo con amabilidad— el amateurismo del Gobierno. Impulsos y espasmos en lugar de razonamientos, estudios y proyecciones solventes de los efectos que cualquier norma puede llegar a generar.

Ayer, para rematar tan burda jugada, la vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda —mucho traje para tan poco maniquí— se fue a Radio Nacional para aclararnos que, en esto del endeudamiento municipal, los mercados le han permitido al Gobierno realizar un «ajuste fino». Le dice fino —delgado, sutil— al salto que va de la nada al mucho y se queda tan tranquila. Habrá que devolverle la pelota con la afirmación de que Salgado es, aunque mínima y etérea en su presencia, una ministra gruesa; es decir, oscura, confusa y poco aguda. Un especímen típico del zapaterismo. Un esperpento gubernamental que, por contraste, nos convierte a Max Estrella en árbitro de la elegancia, paradigma del optimismo, modelo de alegrías y titular de una penetrante visión, como de lince.

La política del margen
No sé aún por qué será recordado Rodríguez Zapatero, pero desde luego no como un hombre de Estado
FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 10 Septiembre 2010

ESPAÑA tiene ahora margen fiscal, según una vicepresidenta económica que compara peras con manzanas y cae en el espejismo de la recaudación fiscal puntual, y por eso se puede permitir el recién prohibido endeudamiento de unos cuantos ayuntamientos, los que no superen un nivel arbitrario y políticamente calibrado de deuda. Los mercados financieros cogen oxígeno y respiran aliviados tras unos meses de infarto porque la Unión Europea ha decidido posponer la inevitable suspensión de pagos de Grecia, hay margen para desdecirse del recorte del gasto en infraestructuras y ganar unos meses. El desempleo, con más del 40 por ciento de jóvenes en paro y uno de cada dos parados de larga duración, no puede obviamente seguir creciendo al mismo ritmo, hay pues margen para suavizar en la votación final en el Congreso una reforma laboral ya insuficiente y en algunos aspectos, contraproducente. Este sesgo oportunista de la política económica no solo introduce confusión en los ciudadanos e inversores, sino que hace muy difícil tener confianza en el diagnóstico económico del Gobierno y, por tanto, en la necesidad de las medidas de ajuste.

D Esta semana hemos visto cómo dos millones de personas se echaban a la calle en Francia para detener la reforma de las pensiones. Sarkozy ha insistido en que no retirará la propuesta, y nadie duda que cumplirá su palabra. No son descartables nuevas acciones de protesta, pero la edad de jubilación será ampliada. No hay duda. En España, con un Gobierno que solo tiene ocurrencias y no políticas, que demuestra a cada oportunidad, a cada pequeño margen que cree percibir en la situación internacional, que ha adoptado un discurso impuesto pero no compartido, una certeza semejante es un acto heroico, un atrevimiento casi suicida. Las palabras del presidente se han convertido en irrelevantes: duran lo que la necesidad imponga, pero ni un segundo más. La credibilidad de la vicepresidenta Salgado linda peligrosamente con la de los presidentes de clubes deportivos el día después de una gran derrota. Ni siquiera el Boletín Oficial del Estado es ya un monumento a la certidumbre, pues se corrige con rapidez y descaro inusual.

Como en las series televisivas, donde nunca nadie muere definitivamente, en la España de Zapatero nunca se decide nada, sino que todo depende de las circunstancias. Sinceramente, ¿cree usted por ejemplo que habrá otra reforma laboral si Zapatero dura dos años más? Con esa política del margen, de buscar siempre atajos, huecos, resquicios en la ley o en la situación económica —qué otra cosa se está haciendo, por ejemplo, con la sentencia sobre el Estatuto catalán— se corren dos riesgos importantes. El primero es obvio, que nuestros acreedores se cansen y se vayan. Pero el segundo es letal, que los ciudadanos no compartan la necesidad de reformas, a pesar de que España ha perdido en un año nueve puestos en el ranking de competitividad internacional. En un país menos sectario, Felipe González sería recordado unánimemente por haber consolidado a España en Europa y Aznar, por haber erradicado el populismo tercermundista e instalado la cultura de la estabilidad económica y presupuestaria. Honestamente, no sé aún por qué será recordado Rodríguez Zapatero, pero desde luego no como un hombre de Estado, ni como un político responsable. La política del margen es incompatible con la visión de futuro. Tiene un profundo efecto deslegitimador y nefastas consecuencias para la recuperación económica. Dado el nivel de incoherencia e improvisación, los españoles pueden legítimamente pensar que las reformas son tan urgentes y necesarias como evitar que un asteroide choque contra la Tierra. Total, siempre hay margen de error en su trayectoria.

La Pepa de Reverte
La celebración de un pasaje como la Constitución de 1812 merece algo más que unas peleas propias de verdulería
carlos herrera ABC 10 Septiembre 2010

A Constitución de 1812, La Pepa, es, ciertamente, el primer atisbo de modernidad que se conoce en la España contemporánea. Significó un respiro democrático y un proyecto efectivamente global de una España que, por entonces, llegaba hasta Asia. Redactada en pleno asedio francés, pretendió esparcir derechos civiles en un país que parecía condenado al más abstruso de los absolutismos. Contemplaba algo tan revolucionario por aquel entonces como la división de poderes y planteaba la solución del Imperio —de los restos de un gran Imperio— como una confederación de intereses comunes que, de haberse prolongado, hubiera dotado a la comunidad hispánica de un instrumento de primer orden para competir con cualquier otro sistema común de naciones. No era una Constitución restrictiva: era un texto pulcramente liberal. Justo este año se cumplen doscientos años del trabajo que comenzó en la Isla de León y que concluyó en San Felipe Neri de Cádiz.
Digamos que es un bicentenario que tiene punto, si admiten ustedes la vulgaridad.

Arturo Pérez Reverte ha sido el hombre elegido para coordinar las actividades propias de dicha conmemoración: enamorado de Cádiz, el escritor que reivindica hasta la extenuación la heroicidad de la España de la época, la del Dos de Mayo, la de la resistencia al asedio, la de Bailén, la de las victorias y las derrotas, fue el elegido por el Ayuntamiento para ejercer de comisario de los actos conmemorativos. Pérez Reverte, todo debe ser dicho, no tiene un pase por ningún pitón. Anteayer presentó su dimisión mediante una carta incendiada, apasionada, encarecida, culpando a concejales de la oposición —singularmente uno de IU— de su decisión de renunciar al cargo de baranda del Bicentenario. El concejal en cuestión responde al corte elemental de la coalición comunista: acusa a la alcadesa de Cádiz de mantener amistades peligrosas del cariz del escritor o del «genocida» Álvaro Uribe, ex presidente de Colombia, lo cual da una idea del perfil del personaje, para el cual, a buen seguro, los auténticos héroes de aquellos lares son los narcoterroristas de las FARC.

Los socialistas tampoco sienten especial simpatía por el padre de «Alatriste». Según el criterio socialista, nada que pase en Andalucía puede producirse si no es bajo su control. Si ocurre así, hay que desautorizarlo, boicotearlo o desprestigiarlo: son, sin duda, los rancios capataces de una finca señorial. Hasta tal punto ha llegado el despropósito que el PSOE ha organizado una muestra paralela a la oficial y ha utilizado el interés notorio del concejal de IU por aclarar hasta el último extremo de las partidas destinadas a la conmemoración como ariete de desgaste a un escritor que saben que no aguanta ni una tontería. Puede que a APR le falte un poco de correa, pero su oficio no es el de la política menor. Ni siquiera el de la mayor: no pertenece a la cuadra de la ceja, tampoco a la de los otros, va por libre y tiene la boca muy suelta. No necesita de subvención alguna para vivir y no comparte el paniaguado sistema de gratitudes que contempla la administración andaluza. Es pues, a sus ojos, un pésimo candidato.

La celebración de un pasaje oxigenado y breve de tanta intensidad como la Constitución de 1812, que desbarató el miserable «establishment» de la época y los sandios españoles que recibieron bajo palio al imbécil de Fernando VII, merece algo más que unas peleas propias de verdulería desestructurada. Merece un trabajo coordinado, serio, sereno, transparente y responsable. Lo que hubieran querido aquellos españoles incomparables.

¿VUELTA A LAS ANDADAS?
Zapatero negocia el apoyo de los nacionalistas vascos a los próximos presupuestos generales
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 10 Septiembre 2010

YA empezamos. Mejor dicho, ya volvemos a lo de siempre: PSOE y PP vendiendo su primogenitura por el plato de lentejas de los pocos votos nacionalistas. Con el resultado que hemos venido comprobando y sufriendo desde la Transición: un Estado indefenso, una nación discutida, una crisis perpetua, una democracia anémica. Todo para que PP o PSOE puedan teóricamente gobernar. Cuando quienes gobiernan de verdad son los nacionalistas, gentes que no se sienten españoles ni tienen otro interés que el suyo. De España sólo les interesan lo que puedan sacarla. ¿No hemos tenido bastante con 30 años de este juego perverso?

Al parecer, no. Ante el cambio de ciclo que se avecina, ya que el desgaste de Zapatero es de tal calibre que, lo más, llegará al final de su segundo mandato, los dos grandes partidos se preparan para lo que vendrá luego. Y se preparan, no se lo van a creer, repitiendo la estrategia anterior: el PSOE, dispuesto a pactar con el PNV, y el PP, con CiU. La primera operación está ya en marcha. Zapatero negocia el apoyo de los nacionalistas vascos a los próximos presupuestos generales a cambio de transferencias que pueden llegar a romper la caja común de la Seguridad. Algo que sería tanto como acabar con uno de los pocos vínculos comunes que aún tenemos los españoles. Con consecuencias desastrosas, sobre todo para las clases media y trabajadora. Mientras el PP ha dado el primer paso para que CiU apoye su apuesta por el próximo gobierno, a cambio de aceptar un vocal catalán en el próximo Tribunal Constitucional. Se nos dirá que ya hay uno. Pero sabemos que sólo un milagro impidió que votara en el contencioso sobre el nuevo Estatut. De haberlo hecho, ese estatuto anticonstitucional estaría hoy en pleno vigor.

¿Es que no han aprendido nuestros dos grandes partidos, representantes del 85 por ciento de los españoles? ¿Es que su ansia de poder les hace olvidar el compromiso superior que tienen con España y los españoles? ¿Es que no se dan cuenta de que los nacionalismos periféricos deben conllevarse, como decía Ortega, pero nunca ser el árbitro de una nación que no respetan, bien al contrario, niegan? ¿Es, sobre todo, que no ven que la única forma de gobierno hoy en España es la que viene funcionando con tan buenos resultados en el País Vasco, esto es, la gran coalición, que sirve para afrontar los desafíos tanto de la crisis económica, como del terrorismo o de la centrifugación del Estado? Que no lo vea Zapatero, a quien España parece importar poco, se entiende. Pero que no lo vea Rajoy es más preocupante. Yo, de ser Alicia Sánchez Camacho, me andaría con ojo no fuera a pasarme lo que a Vidal Quadras.

El Estado enloquecido
Roberto Blanco Valdés La Voz 10 Septiembre 2010

El proyecto original de una España descentralizada estuvo bien. Con él trató de resolverse el problema político que planteaba a nuestra naciente democracia la existencia de fuertes nacionalismos en Cataluña y en las Provincias Vascongadas (lo de País Vasco vendría luego). Y aunque es cierto que el diseño inicial de la descentralización resultó ser por tal razón muy asimétrico, la evolución posterior del Estado de las autonomías tendió hacia una igualación regional sin la que aquel no hubiera podido construirse y funcionar.

Pero, contra todo pronóstico, la descentralización -ya equiparable hace una década a la de muchos sistemas federales- fue incapaz de satisfacer a los nacionalistas, con lo cual acabó por producirse un fenómeno paradójico (y, desde luego, escandaloso) sin parangón en ningún Estado del planeta: que cuanto más se ha descentralizado España más han ido creciendo en radicalidad las exigencias de los nacionalismos y, contagiados por ellos, las de muchos Gobiernos regionales.

El efecto final de todo esto es conocido y preocupa a millones de españoles (desde la derecha hasta la izquierda), aunque muchos de los últimos no se atrevan a decirlo por miedo a ser tachados de fascistas: la descentralización parece no tener fin, azuzada por la voracidad perentoria e insaciable de los nacionalismos y por el oportunismo sin límites del PSOE, que ha pasado de ser una de las columnas vertebrales del Estado autonómico a convertirse en uno de los pilares sobre los que sostienen los nacionalistas la pretensión de demolerlo.

Es en este contexto en el que hay que situar el desvarío de Manuel Chaves, prometiendo, con motivo de las próximas autonómicas, más autogobierno a Cataluña. La promesa de ese vicepresidente sin tareas -según lo contaba Luís Ventoso en su última y desternillante entrega de Vidas ejemplares - es un vivo ejemplo del tipo de Estado enloquecido en que vivimos: uno en el que no solo son habituales las exigencias sin fin de los Gobiernos regionales, sobre todo si son nacionalistas, sino donde los propios responsables del Estado central promueven que este se desarme de sus ya escasas competencias para garantizar la solidaridad, la cohesión y, en última instancia, una auténtica unidad.

Este Estado carísimo, con muchos organismos duplicados, escasa coordinación y cooperación política y administrativa y una tendencia centrífuga instalada en su mismo corazón, contrasta así, de forma insólita, con una clase política en la que tantos (¡incluido el presidente del Gobierno!) parecen apostar por tirar hacia fuera sin que casi nadie se atreva a poner pie en pared para decir que ningún Estado del mundo puede pervivir sin que haya quien esté dispuesto a defenderlo.

De bandazo en bandazo
José Antonio VERA La Razón 10 Septiembre 2010

Uno pensaba que, después de este verano tan reparador, los ministros y el Gobierno entero estarían más serenos y asentados, deseosos de corregir los cientos de errores que cometieron el curso pasado. Pero se ve que no, el patio está tan revuelto como siempre, y ya hay dos ministros con la cartera preparada para irse, y otros a la espera de nuevos acontecimientos. Zapatero no quiere hacer crisis, pero el Gobierno se le cae a trozos. Una remodelación para abordar el tramo final de la Legislatura parece razonable. Serviría para soltar lastre, reducir carteras e introducir sabia nueva en el Gabinete a fin de evitar los sobresaltos de los últimos tiempos. Pero no estamos en eso. Seguimos cultivando el arte de la improvisación, especialidad preferida por los muchachos de Zetapé. De bandazo en bandazo hasta el caos total. No había crisis, y ha resultado ser una crisis de caballo. No había que hacer recortes, pero nos llegó el recorte más bestial de la democracia. Tampoco había que permitir que los ayuntamientos se endeudaran, y ahora resulta que sí que pueden. Sobre todo los socialistas. Madrid, Valencia y otros del PP no podrán pedir ni un euro a los bancos. Pero Barcelona y Sevilla, lo que quieran. Para eso son socialistas. Algo muy ecuánime, como se ve. Sólo les ha faltado decir:

«Ningún consistorio podrá endeudarse, salvo los que estén gobernados por el Partido del presidente del Gobierno». Estamos en año electoral y hay que gastar como sólo los socialistas saben. O sea, mejor que nadie. ¿Pero no habíamos quedado en que ahora se imponía la austeridad? Conste que las medidas de recorte de Zeta me parecieron siempre un tanto alocadas, como casi todo lo que sale de la factoría monclovita. Es lógico que se reduzcan ministerios y ministros, administraciones autonómicas y locales, televisiones y radios oficiales, coches y comidas de altos cargos, viajes y embajadas en el exterior. El gasto corriente superfluo y sin sentido sobra, pero no el gasto de inversión que crea empleo y riqueza, que debería ser potenciado en momentos como el actual. Más o menos lo que está haciendo Obama en Estados Unidos: un ambicioso programa de modernización de infraestructuras para dinamizar el sector de la construcción y crear empleo. Pero aquí decidieron lo contrario. Pepiño se puso manos a la obra y amputó sin ton ni son el plan de Aves y Autopistas, después de haber tirado 8.000 millones de euros en aceras innecesarias. Para de inmediato tener que reaccionar en sentido contrario. Algunas de las obras canceladas ahora son recuperadas. Eso sí, permitiendo sólo aquellas que afectan a las autonomías del PSOE. Más o menos como sucede con el endeudamiento municipal. Los ayuntamientos socialistas pueden endeudarse. Los del PP, a aguantarse.

El problema es que tanto cambio termina hartando a los ciudadanos e incluso a muchos socialistas. El abucheo de ayer al presidente del Gobierno por parte del mundo de los sindicatos habla por sí solo de cómo están las cosas. Zapatero se ha cerrado la mayoría de las puertas. Ha engañado y decepcionado a todos. Y ahora sólo quedan damnificados. Cuatro millones de parados, empresas quebradas, cajas en números rojos y un país paralizado, sin ilusión ni ganas de nada, desorientado en medio de la crisis, harto de ir a la deriva, de bandazo en bandazo.

Un Miró para tener un Estado
El consejero de Cultura, Joan Manuel Tresserras, cedió ayer al Museo de Historia de Cataluña la obra de Miró «Volem l’Estatut (Queremos el Estatut)», cuadro que, como avanzó LA RAZÓN, compró por 115.000 euros tras conocerse el fallo del Constitucional. Tresserras resaltó el «valor artístico de la pieza», que Miró elaboró en 1977 reclamando las instituciones catalanas en una campaña de la Asamblea de Cataluña, y le quiso dar una vuelta de tuerca al mensaje. El consejero nombrado por ERC ensalzó «las virtudes polisémicas de la obra, cargada de mensajes que toman nuevo sentido con el paso del tiempo»; en definitiva, para él «se puede leer tanto “Queremos el Estatut” como “Queremos el Estado”».

Nacionalismo
Nuestros escritores extranjeros
Cristina Losada Libertad Digital 10 Septiembre 2010

Mi primera percepción del raquitismo cultural propiciado por el nacionalismo –de alta y baja intensidad– tuvo lugar en Galicia hace años. Fue cuando unos universitarios me miraron incrédulos tras mencionar yo, de pasada, que Valle-Inclán era natural de Arosa. "Ah, ¿pero era gallego?". Y tanto. Pero ni don Ramón ni otros literatos gallegos de primer orden figuran en el canon cultural oficialista. Con su exclusión, pagan el pecado de haber escrito su obra en la lengua de Cervantes.

Por idéntico motivo, aunque con mayor recochineo, una serie de autores catalanes viene sufriendo marginación. Ahora, esos reos de traición lingüística han aparecido en un listado del gobierno regional no como miembros del equipo local, sino en el banquillo de los escritores extranjeros residentes. Juan Marsé, que según tal clasificación bien podría ser británico, ha declarado que no le extraña y que, incluso, se siente honrado. Mejor fuera que en el rebaño de los elegidos por quienes retiran la condición de catalán al que no se expresa en lengua catalana. Pero el autor de "Últimas tardes con Teresa" tiene razón al no sorprenderse. La tradición catalanista exhibe, desde sus orígenes, el aborrecimiento del bilingüismo y ha tratado siempre como ajenos a la cultura de Cataluña a cuantos catalanes han escrito en español.

La relación entre la identidad y la lengua es, para el nacionalismo, tan absoluta que sólo quien hable y escriba en la vernácula puede ser considerado catalán, gallego o lo que corresponda. La "normalización lingüística" no es, por tanto, un medio para aprender un idioma, sino para aprender a ser catalán, gallego, etcétera. Y para dejar de ser español. Desde tales presupuestos, no hay convivencia posible y una lengua, la común, ha de desaparecer. Eso es, por cierto, lo que reclamaba la élite intelectual catalana en fecha tan temprana como 1977, cuando en una encuesta realizada por una revista cultural, se mostraba a favor de "liquidar" el fenómeno de los catalanes que se expresaran literariamente en español..

Quién les iba a decir a algunos de los partidarios de la "liquidación" que ellos también serían "liquidados". Y es que uno de los autores expulsados de la "literatura catalana" por la Generalitat es el difunto Manuel Vázquez Montalbán, quien tanto hiciera por legitimar el catalanismo entre los sectores castellanoparlantes de la izquierda. Ni Roma ni Reus pagan a traidores.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

ETA
Pearson desmiente a Pearson
Emilio Campmany Libertad Digital 10 Septiembre 2010

Pearson es un importante grupo responsable de la edición del Financial Times, FT para los amigos. Y, por lo tanto, igualmente responsable del editorial del pasado martes cuando escribió: "Batasuna ha sido ilegal desde 2003, cuando fue sorprendida metiendo dinero público en los bolsillos de ETA. Si el partido y la banda se comprometen a un alto el fuego (...), esta prohibición debería desaparecer. Prolongarla sólo sirve para apuntalar el cada vez menor respaldo que ETA tiene entre los vascos". Total, que al FT le parece que, una vez proclamado el alto el fuego, lo que tiene que hacer el Gobierno es permitir que Herri Batasuna se presente a las elecciones municipales porque, como dice en otro lugar, "criminalizar la expresión de una opinión política no ayuda y es en última instancia contraproducente".

No conforme con esto, el editorial argumenta que la ETA explota otro agravio que pesa sobre los separatistas vascos como es el de la dispersión de los presos etarras. Concretamente dice: "los etarras han sido encarcelados en prisiones de toda España, lejos de sus familias en el País Vasco. Esta situación es percibida como una injusticia y es un chollo para los recaudadores de ETA. Devolver sus presos a cárceles vascas les privaría de este pretexto para financiarse".

Es un editorial muy raro porque parece estar diciéndole a Zapatero lo que le gustaría que le dijéramos y no le terminamos de decirle todos los españoles: "Mira, ¿no ves como al final han dejado de matar? Ahora, si quieres que ETA no tenga excusas, lo que tienes que hacer es dejar que se presenten a las elecciones, acercar sus presos a su tierra y poco a poco, al fin, todo acabará". Pero nosotros, que debemos de ser muy burros, erre que erre, que no se negocia con terroristas y que no se les puede dejar concurrir a las elecciones mientras no hayan inequívocamente dejado las armas y se limiten, como diría el editorialista del Financial Times, a expresar una opinión política.

Ahora, la pregunta es: ¿se corresponde la opinión del FT con la del otro gran medio propiedad de Pearson, The Economist? Este jueves se distribuye el primer número de la revista tras el anuncio de ETA y en él puede leerse: "Ofreciendo un alto el fuego que no llega a ser el sugerido por los líderes rebeldes de Batasuna, ETA está intentando recuperar el control de sus bases. Para ello no pueden ir más allá de la vaga declaración hecha esta semana y emplear el rechazo a negociar de Zapatero como un pretexto para un eventual retorno a las bombas y a los tiros. Pero si ETA pierde el control sobre los separatistas, puede verse forzada a caminar por la senda de la paz [la cursilería está en el original]. El futuro depende de quién gane esta batalla por los corazones y las mentes de los vascos".

El que la opinión de The Economist esté casi tan equivocada como la del Financial Times no la hace menos diferente. La prestigiosa revista hace irrelevante a Zapatero y todo lo reduce a una lucha entre el brazo armado y el brazo político del separatismo vasco. Su punto de vista no puede estar más alejado del que expresó el periódico económico perteneciente a la misma empresa.

Si la opinión del diario no es la del grupo al que pertenece ¿cómo es posible que haya dicho lo que el Gobierno estaba deseando escuchar? La respuesta ya la dio Quevedo.

La FED no es la solución
Gerald P. O’Driscoll Jr. Libertad Digital 10 Septiembre 2010

Una política de bajos tipos de interés es la respuesta de libro de texto de las autoridades monetarias a la debilidad económica generada por una demanda agregada deficiente. La política está justificada argumentando las distintas formas en que el dinero puede fomentar la actividad económica -incluyendo el estímulo de la inversión, el desincentivo al ahorro, el fomento del consumo, y la reducción de la carga de deuda de los individuos mediante la refinanciación de la deuda existente-. Mientras que estos efectos son teóricamente plausibles, la política de libro de texto no es conveniente para nuestra situación actual.

En primer lugar, la crisis económica que todavía sufrimos no se generó por un asunto Keynesiano de insuficiente demanda efectiva, sino por un ciclo Hayekiano de auge y recesión protagonizado por determinados activos (ver nota al final del artículo). En segundo lugar, la defensa de libro de texto de los bajos tipos de interés considera a esta política como una que genera beneficios sin costes. Pero tal política no existe.

El ciclo inmobiliario de auge y recesión ha sido un caso de burbuja de activos clásica, tal y como ocurría frecuentemente en los siglos XVIII y XIX. El dinero fácil, filtrándose en el sistema a través de crédito barato, hacía a las inversiones de largo plazo parecer más rentables de lo que hubieran sido en caso de no haber existido esa expansión del crédito.

En la mayoría de los casos, los booms de inversión se generan en industrias con buenos fundamentales. Sin embargo, cuando el crédito barato fluye de forma creciente, los fundamentales se acaban olvidando y el proceso evoluciona en una burbuja o "manía" (usando el término antiguo). Dado que esto no puede sostenerse en el tiempo, el auge termina en una crisis.

En estos escenarios, el colapso de la demanda es una consecuencia -no la causa- de la recesión. Las políticas para atajar las crisis deben comprender bien cuál es la causa y cuál el efecto.

¿Por qué estalla la crisis?
Cuando los precios inmobiliarios alcanzaron máximos y luego se desplomaron, ello repercutió en el sistema financiero, y más tarde se difundió a través de toda la economía. Los títulos relacionados con las hipotecas se hundieron, golpeando el balance (informe financiero-contable que resume la situación financiera de una entidad) de las instituciones que los habían adquirido. Como ello se hizo conocido, los precios de los valores de estas instituciones (principalmente, pero no exclusivamente, financieras) cayeron. El crédito se secó y la economía se frenó. A ello le siguió un descalabro general en las bolsas.

El pánico financiero y la gran recesión que le siguió fue un típico caso de recesión relacionada con el balance de las instituciones. A medida que los balances se hundieron en valor, la demanda colapsó. Además, hubo una crisis de liquidez, centrada alrededor del colapso de Lehman Brothers, pero la fuerza impulsora de estos procesos fueron unos balances cuyo valor se desvanecía, unos capitales dañados y, para muchos, insolventes.

Las bajadas en los precios de las casas, en las carteras de los inversores y en los planes 401 (k), además de las incertidumbres relacionadas con los planes de jubilación, todos estos factores han tenido un gran impacto. La solución pasa por restaurar los balances. Para las empresas financieras, eso implica ampliar capital. Para los consumidores y los negocios, eso implica ahorrar más de sus ingresos.

Con todo, la política pública se ha centrado casi exclusivamente en estimular la demanda, sin prestar mucha atención a la cuestión de por qué ésta, especialmente el consumo, ha disminuido. Hasta que los balances (empresariales y familiares) no se restauren, el aumento en el gasto no puede sostenerse.

La solución: ahorro
Los programas temporales para fomentar el gasto son siempre discutibles, pero lo son especialmente ahora, cuando el objetivo racional debería ser ahorrar más y consumir menos. Las desgravaciones fiscales para la compra de viviendas, por ejemplo, sólo consiguieron ganar ventas presentes a costa de las futuras. Estos programas fiscales, de manera previsible, deprimen el consumo futuro en vez de aumentarlo.

Lo que escasea más en estos momentos no es liquidez, sino ahorro. La Reserva Federal (FED) puede proporcionar lo primero, pero no lo segundo. Tanto las políticas fiscales como las monetarias necesitan cambiar de enfoque. La FED ha hecho un trabajo difícil y ha respondido más que adecuadamente a los problemas de liquidez. Ahora hay poco más que pueda hacer que sea beneficioso.

Su apuesta hacia la "flexibilización cuantitativa" (quantitative easing) al estilo de Japón es un paso equivocado. Los históricamente bajos tipos de interés mantenidos artificialmente -sobre los que el Banco de Pagos Internacionales (Bank of International Settlements, BIS), el banco de bancos centrales, advertía en su informe anual de 2009/2010- de forma inevitable acaban distorsionando la actividad económica, como ha sucedido durante el boom inmobiliario.

Los tipos de interés bajos ralentizan el proceso de restauración de los balances manteniendo los precios de los activos artificialmente inflados. Además, también penalizan el ahorro, y prolongan así el proceso de reconstrucción de los balances de los agentes económicos.

En la esfera fiscal, la política debe reorientarse desde el estímulo al consumo hacia el fomento de la inversión productiva (no de la renovada especulación financiera). Eso significa que no se deberían producir incrementos en los impuestos a los ingresos o nuevas leyes tremendamente costosas -como la ley de reforma sanitaria de Obama-. En particular, los recortes de impuestos de Bush no deberían expirar.

El gran error
No importa cómo lo presente la administración, su expiración implicaría un importante incremento en las tasas impositivas marginales en medio de un periodo de dificultades económicas. Ello pondría un nuevo obstáculo al ahorro y la acumulación de capital, desincentivando a las empresas a que se expandan y contraten trabajadores.

El Secretario del Tesoro de EEUU, Tim Geithner, está proponiendo repetir el error de Herbert Hoover -presidente republicano de EEUU desde 1929 hasta 1933, anterior a Franklin Roosevelt, autor del New Deal-, quien persuadió al Congreso a que subiera los impuestos en 1932.

Los mercados son resistentes y elásticos, pero su recuperación puede ser obstaculizada por las malas políticas. En la actualidad, tanto las políticas monetarias como las fiscales van por el camino equivocado.

Gerald P. O’Driscoll Jr. es investigador senior en el think-tank Cato Institute, experto en cuestiones de política monetaria y banca. Anteriormente fue vicepresidente en el banco de la Reserva Federal de Dallas y más tarde en Citigroup.

Artículo originalmente publicado el 16 de Agosto de 2010 en The Wall Street Journal © 2010 Dow Jones & Company. All rights reserved.

Nota: Para una breve y sencilla explicación de ambos enfoques, puede consultarse la primera parte del siguiente artículo; para una explicación de la teoría austriaca del ciclo económico aplicada a la crisis actual, se puede consultar este enlace.

Crisis
Demos una oportunidad a la libertad
Jorge Valín Libertad Digital 10 Septiembre 2010

Cuando dos personas se ponen a arreglar el mundo, casi siempre ocurre lo mismo. Cada uno moldea la sociedad según su parecer abogando por nuevas leyes y regulaciones con la misma impasibilidad con la que oyen llover. Banalizan medidas que suelen ser profundamente traumáticas. El mejor ejemplo es el trato contra la inmigración, los impuestos a las rentas altas, las prohibiciones a estilos de vida no mayoritarios o a cualquier cosa que se tacha de incívica... Esta forma de arreglar las cosas no sólo ocurre entre las personas de la calle; también se produce en los grandes directivos, políticos o gerentes. Una de las razones que explica este proceder es que las personas son seguidoras de tendencia innatas y simplemente cambian aspectos de cosas que ya existen amoldándolas a su parecer. Muy pocas personas son rompedoras y apuestan por cambios de tendencia bruscos; cambios de sistemas incluso. A estas personas se les llama radicales.

En el centro de Europa, y algunas partes de Reino Unido por ejemplo, han probado algo nuevo para aliviar el tránsito y la congestión en la ciudad: han eliminado las señales de tráfico y los semáforos. ¿Los resultados? Menos congestiones, menos estrés para los conductores, menos accidentes y, sorprendentemente, la gente llega antes a sus destinos.

Podríamos pensar que todo es resultado de la casualidad, pero muchas cosas funcionarían mejor si pensásemos contra tendencia, o mejor dicho, al revés de todo. Creemos durante un momento nuestro mundo particular. Un mundo más libre. Demos una oportunidad al orden espontáneo porque tal vez es la razón por la que las cosas van bien.

Eliminemos todos los estímulos. El Gobierno de España ha destinado una cantidad espeluznante de dinero a los estímulos económicos. Hasta el punto de que nuestro país corre el riesgo de entrar en default y de ser intervenido. Todo ello con el dinero de nuestros impuestos. Obama ha hecho lo mismo pero a lo grande. En Estados Unidos van a por otra ronda de estímulos ante el fantasma de una segunda recesión. Ambos países están destrozados y la deuda no pronostica buenos tiempos para los pagadores de impuestos. Fíjese por el contrario qué ha hecho el Gobierno de Alemania. Poco después de empezar la crisis, realizó el recorte más duro de toda la eurozona. No están para tirar cohetes ni mucho menos, pero sus últimos resultados han sorprendido al propio Gobierno y a los analistas económicos. La conclusión tal vez sería que el dinero donde mejor está es en el bolsillo del ciudadano en lugar de en las manirrotas zarpas del Estado.

Eliminemos el subsidio de desempleo gubernamental. Tal vez los largos plazos del subsidio crean no sólo mayores impuestos al ciudadano y mayores costes al trabajo, sino también la cultura del desempleo. En el momento en que alguien pierde el trabajo y el Estado se "responsabiliza", el incentivo para el parado es claro: volverse irresponsable hasta el momento en que finaliza el subsidio. El paro estatal no es un seguro de desempleo, es una renta para rentistas estatales. La economía privada, compañías de seguros, lo harían mejor que el Gobierno, sin necesidad de entrar en el espectacular moral hazard que provoca el Gobierno.

Eliminemos los impuestos al trabajo. Entre la parte del trabajador y de la empresa, un asalariado en España paga la mitad de su salario bruto al Gobierno. Eso significa que el trabajo en España, sobre la productividad real del trabajador, es un 50% más cara que en otro país que no tenga tales impuestos. Fíjese que el Gobierno ha facilitado el despido, pero algo más eficaz habría sido eliminar esta parte importante del coste al trabajo. El trabajador no se habría dado ni cuenta del cambio. Algo que no ha ocurrido por el simple hecho de seguir inflando las arcas gubernamentales (públicas).

Eliminemos la burocracia. Qué sentido tiene que una persona pierda más de dos meses de su vida en montar un negocio simplemente rellenando papeles para el Gobierno y pagando tasas. Con esta burocracia, ¿el camarero servirá mejor el café, el peluquero cortará mejor el pelo o el cocinero cocinará mejor? La tierra de las buenas intenciones que practica el socialismo sólo está llena de pesadillas y horrores.

Eliminemos ministerios, políticos, reguladores, funcionarios, subvenciones. ¿Qué nos está aportando esta gente a la que mantenemos? Problemas. El Gobierno tiró la casa por la ventana en época de crecimiento. Llega la época de crisis, ¿y qué hace? ¡Gastar más! Pero no su dinero, sino el nuestro. Qué bobada más grande que durante una crisis tan acentuada nos suban los impuestos y su único resultado sea el de habernos convertido en el país con peor tendencia de la UE. Su dinero ahora mismo se está tirando en cosas como crear una perreras de 7,6 millones de euros.

En los tiempos que corren, la solución no pasa por más de lo mismo ni por seguir la tendencia. Pasa por dar un vuelco radical. Desde el punto de vista económico y civil, la sociedad más que nunca necesita: menos regulaciones, menos burocracia, menos Estado y más libertad para que el ciudadano gestione su dinero como le dé la gana sin un tirano de la producción que se adueñe de su trabajo con el único propósito de someterlo todavía más. Demos una oportunidad a la libertad. Como nunca lo hemos probado, quién sabe, tal vez funciona y somos más prósperos y felices.
Jorge Valín es miembro del Instituto Juan de Mariana

Europa
Déficit democrático
GEES Libertad Digital 10 Septiembre 2010

Las cifras económicas no son alentadoras, pero últimamente el déficit más dramático, en Europa, es el democrático.

En la primavera de 2005, Francia y Holanda rechazaron en sendas consultas la Constitución Europea dando al traste con el proyecto. Sin embargo, los poderes establecidos acabaron imponiendo una versión corregida y reducida, el Tratado de Lisboa. Hoy, en aquellos países del 'no', las preferencias del pueblo vuelven a oponerse al "establishment". El intento de los intereses creados de resistirse a lo decidido en las urnas es antidemocrático, inconstitucional, peligroso y nocivo para los intereses del continente.

En Francia, que nunca ha seguido en teoría un modelo multicultural, es decir, que tolere una multiplicidad de comunidades con reglas propias excluyentes de las reglas aplicables al común, ha derivado en la práctica hacia ello. Se han acumulado así minorías en los suburbios de las grandes ciudades. Estas minorías, y esto es un dato, son casi todas musulmanas y no están integradas. La renovación de leyes y la aplicación de medidas de protección de la seguridad últimamente tras los Pirineos se explican en ese contexto amplio. Se critican las expulsiones de gitanos sin que la UE haya podido mencionar ninguna vulneración jurídica desatendida por la República. Es evidente que el problema a evitar, en Francia y en Europa, es el uso de esas comunidades para convertirlas en excepción al ordenamiento jurídico general y peones con los que jugar a pedir beneficios al Estado de Bienestar. El Parlamento Europeo, en lugar de favorecer un debate sensato, ha preferido echarse en los brazos de la demagogia.

Por su parte, en Holanda, desde las elecciones de junio no se puede formar gobierno. La razón es que, habiendo ya fracasado todas las alternativas imaginables, y algunas inimaginables, sólo queda la opción natural de juntar a los partidos de "derecha": democristianos y liberales, manteniendo fuera del Gobierno al estentóreo Wilders –considerado por el "establishment" como indigno para estar entre los elegidos– pero asegurando, con su apoyo a la investidura, acometer los temas fundamentales de la legislatura.

Estos son los mismos que traen a mal traer al resto de Europa: el insostenible endeudamiento y la insuficiente integración de la inmigración.

Lo cierto, por mucho que le moleste ahora al progresismo oficial, es que, igual que en el 2005, el pueblo ha elegido un camino y está viendo cómo los poderes establecidos están impidiendo que lo recorra, "por su bien".

El pueblo ha demostrado mayor sentido común –y mayor respeto por el Estado de Derecho y el ordenamiento jurídico vigente– que los políticos. Seguir teniendo por no puesta la opinión popular puede llevar a consecuencias desastrosas en Europa. En Estados Unidos, su vitalidad social ha creado el movimiento del Tea Party. La esclerosis europea no ha sido capaz de ello, pero el hartazgo legítimo y justificado de las clases populares, y generalmente humildes, frente a los escándalos fingidos de los bienpensantes está llegando al punto de ebullición. La deslegitimación de la derecha urbi et orbi como estrategia propagandística –aunque sigue siendo un deporte practicado en los medios– ha fracasado en las urnas, por lo que pretender ahora ganar en los palacios y las moquetas lo perdido en la calle es equivalente a un golpe de estado. Ha llegado el momento de que la izquierda ideológica aprenda a perder: sus recetas han fracasado, las urnas han dado su veredicto y los propios gobernantes de izquierda han dejado de aplicar sus tradicionales medidas ineficaces. Es el momento de respetar la democracia, felicitar a los vencedores y revisar ideologías trasnochadas.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Al-Qaida, nueve años después
JUANJO SÁNCHEZ ARRESEIGOR El Correo 10 Septiembre 2010

HISTORIADOR. ESPECIALISTA EN EL MUNDO ÁRABE

Nueve años ya desde los atentados del 11-S. Aquel día vimos en vivo y en directo sucesos que normalmente sólo acontecen en los telefilmes o los 'bestsellers' de política-ficción. El avión de línea, un instrumento esencialmente pacífico y benéfico, símbolo de nuestra tecnología, fue empleado contra nosotros como arma de destrucción masiva.

Vamos a analizar las consecuencias de estos dramáticos sucesos poniéndonos en la piel de Al- Qaida. Ha pasado el tiempo suficiente para efectuar una valoración desapasionada de los resultados prácticos para 'la causa'. Primero recapitulemos los problemas del mundo moderno: es un mundo predominantemente no musulmán. Eso ya es algo malo de por sí, pero además es un mundo donde el Islam está en una clara posición de inferioridad material e ideológica frente a Occidente. Sin embargo lo peor de todo es que los musulmanes en su mayoría no lo son de verdad, porque para ser un verdadero creyente hace falta encuadrarse en las filas de Al-Qaida o similares.

Una vez diagnosticado el problema, es evidente la solución: el único Islam verdadero, el integrismo, ha de tomar el poder de buen grado o por la fuerza, y ejercerlo con mano de hierro porque las tentaciones del mundo moderno son muchas y Dios sabe que el hombre ha sido creado débil frente a la tentación. Para lograr este objetivo todos los medios son buenos, incluidos aquéllos expresamente prohibidos por los textos sagrados y por el profeta en persona, como el takfirismo -excomunión- de todos los disconformes, con su subsiguiente exterminio, o el asesinato de prisioneros y la matanza de civiles. Como la tarea es ingente y los verdaderos creyentes son muy pocos, la estrategia a emplear en una primera fase es el atentado espectacular, cuanto más destructivo, mejor. De esta forma no sólo se intenta atemorizar al enemigo, sino galvanizar a los partidarios potenciales para que se unan a 'la causa' y también empujar al adversario infiel a cometer alguna barbaridad imprudente que se vuelva luego en su contra. Entonces se puede pasar a la siguiente fase: la conquista del poder en algún país islámico, que servirá de base para conquistar los demás. Existen dos países extremadamente interesantes: Arabia Saudí, por su petróleo pero sobre todo por albergar los lugares santos del Islam, y Pakistán, por su gran población y su arsenal atómico.

Aclarado todo esto, ya podemos valorar los resultados obtenidos: el primero es negativo. Se subestimó muy gravemente la reacción del enemigo, que no se limitó a unos cuantos bombardeos de represalia sino que lanzó una invasión total de Afganistán. La población no se resistió y los talibanes se derrumbaron. En fechas posteriores se ha corregido en parte la situación gracias a la incompetencia y corrupción del Gobierno de Karzai y sobre todo el apoyo a gran escala del ejército paquistaní. Sin embargo la guerra de guerrillas, aunque les causa muchas bajas a las fuerzas occidentales, sólo obtiene verdadero apoyo entre la etnia pastún, que forma aproximadamente la mitad de la población afgana, y gran parte de los combatientes no son afganos, sino pastunes paquistaníes.

En Irak, al principio todo fue muy alentador. Los norteamericanos derribaron a Sadam Hussein -algo que Al-Qaida nunca habría logrado por sus propios medios- y luego, por soberbia y tacañería, intentaron controlar la situación con medios y tropas muy inferiores a las realmente necesarias. El movimiento logró enseguida rápidos progresos, pero la población suní no sólo no se alistó en la yihad sino que acabó organizando milicias que colaboraron con los invasores infieles contra la propia Al-Qaida.

En los demás frentes los resultados han sido muy desiguales. Se han logrado atentados muy destructivos en Indonesia, España, Gran Bretaña y otros lugares, pero de manera muy discontinua. Se han logrado, es muy cierto, infinidad de reclutas, pero las masas siguen sin adherirse al movimiento. En cuanto a Arabia Saudí, a corto plazo es una causa perdida. Hay demasiado dinero para comprar voluntades y adormecer conciencias. Hay demasiados jóvenes que van a estudiar a Occidente y se dejan seducir por las tentaciones modernas. El régimen es una dictadura implacable con ojos y oídos por todas partes, donde los verdugos no permanecen ociosos mucho tiempo.

A corto plazo la mejor esperanza es Pakistán. El país sufre una profunda crisis que podría llevarlo al colapso. Mejor todavía: los principales responsables de evitar el colapso, los militares, en realidad lo favorecen para impedir la consolidación de la autoridad civil, lo que les dejaría fuera del poder. Los pastunes paquistaníes son una minoría, pero son la cabeza de puente para conquistar Pakistán y apoderarse de su arsenal atómico.

Éste es el punto de vista que probablemente tienen los líderes integristas más inteligentes y con mayor capacidad autocrítica. Lo más habitual sin embargo será un triunfalismo maniqueo y cerril. El propio Bin Laden ha demostrado muchas veces ser mal táctico y peor estratega. No se debe olvidar que cuando Sadam Hussein invadió Kuwait, Bin Laden creía de verdad que era factible defender Arabia Saudí con unos pocos millares de veteranos de Afganistán, de manera que no era necesario llamar a los norteamericanos. Ya sabemos lo que sucedió después. Bin Laden ha demostrado empuje e imaginación, pero es una persona incapaz de valorar de forma realista una situación dada.

Al-Qaida no puede ganar. Da igual lo listos que puedan ser sus líderes, lo torpes que puedan ser sus adversarios o el apoyo que consigan a largo plazo. Su verdadero punto débil es la inviabilidad de su programa, un callejón sin salida arcaizante y sectario.

España en Afganistán
Un debate imprescindible
Florentino Portero Libertad Digital 10 Septiembre 2010

La muerte en acto de guerra de dos guardias civiles y un traductor en la lejana región de Indokush ha vuelto a colocar sobre el tapete la siempre delicada cuestión del papel de un contingente español en aquellas tierras. Algunos medios ya comentan que éste es uno de los flancos más débiles del Gobierno Zapatero, que se enfrenta a un final de legislatura plagado de compromisos electorales a cual más peligroso para su estabilidad. Si, como muchos temen, el aumento de la actividad talibán en las zonas con presencia española puede incrementar el número de bajas, el presidente Zapatero puede encontrarse con serias dificultades para explicar a sus votantes, en particular a los más radicales, el porqué de esa misión. El miércoles de la semana entrante el Congreso de los Diputados celebrará un pleno extraordinario dedicado a tratar el tema. Vayan por delante algunas ideas para enmarcar un debate imprescindible.

Populares y socialistas aprobaron el envío de un contingente a Afganistán, como parte de una operación de la OTAN, para ayudar a estabilizar y reconstruir el país tras la guerra con Estados Unidos. Ese contingente fue incrementado sensiblemente por el Gobierno de Zapatero para compensar la precipitada retirada de Irak, un hecho vergonzoso que dañó seriamente la credibilidad internacional de España. Con el paso del tiempo y como consecuencia de la evolución de los acontecimientos en Irak –la aparición de la insurgencia y la necesidad de enviar más tropas para contenerla– las milicias talibán pudieron recuperar terreno hasta el punto de reiniciar la guerra. En un conflicto bélico la primera misión de una fuerza militar es derrotar al enemigo, porque sin garantizar la seguridad la reconstrucción es imposible. Pero la palabra "guerra" no existe en el diccionario "progre" de nuestro presidente y aquí empezaron los problemas.

Si Zapatero reconocía que en Afganistán había una guerra tenía que modificar los objetivos de la misión asignada a nuestro contingente. Era anacrónico y ridículo encomendarles la ayuda a la reconstrucción mientras los talibán penetraban por el territorio tendiéndoles emboscadas. Más aún, se sometía a nuestras tropas a un sufrimiento añadido, el derivado de ver cómo ante el ataque del enemigo las órdenes recibidas apuntaban a aguantar y evitar el combate. Un soldado no se entrena para quedarse de brazos cruzados ante el fuego enemigo, sino para luchar en pos de la defensa de unos valores. Por todo ello Zapatero en buena lógica optó por hacer el ridículo y negar la existencia de una guerra, porque de esta forma no rompía puentes con sus votantes más radicales ni ponía en evidencia el cúmulo de insensateces que caracterizan su "Alianza de las Civilizaciones".

La situación ha llegado a tal punto que se ha producido un interesante reparto de competencias entre la ministra de Defensa y el presidente. Mientras que la primera reconoce en comisión que estamos en guerra y que nuestros soldados combaten contra los yihadistas responsables de graves atentados en Occidente, el segundo se escabulle tras una maraña de declaraciones incoherentes características de su forma de entender la comunicación política.

Es inaceptable que tengamos desplegada en aquellas tierras una fuerza militar sin saber muy bien para qué y cumpliendo una misión absurda. Debemos exigir a nuestros diputados un debate en profundidad donde la lógica, el sentido común y el interés de estado se impongan. Si en Afganistán hay una guerra y el enemigo es el yihadismo, nuestro primer cometido allí debe ser combatir y destruir al enemigo. La misión debe cambiar su naturaleza y adaptarse a la realidad tal cual es. Pero nuestra presencia no es a título nacional, sino en el marco de una operación de la OTAN. Sólo debemos exponer la vida de nuestra gente si realmente estamos convencidos de que la estrategia seguida es la adecuada para lograr la victoria, lo que implicaría derrotar a los talibán, imponer un régimen musulmán "moderado", construir un estado y garantizar la estabilidad de Pakistán desde uno de sus flancos. Pero la OTAN no tiene una estrategia. La crisis de esta Organización es tan seria que Estados Unidos, con buen criterio, no debate con sus supuestos aliados estos temas, sino que se limita a trasladar sus propias conclusiones

La estrategia propuesta el año pasado por el mando militar norteamericano era inteligente y realista, pero no fue plenamente asumida por el presidente Obama. Quien había rechazado la estrategia aplicada en Irak por el general Petraeus no podía aceptar la adaptación que el general McChrystal había realizado de esos mismos principios para Afganistán. Obama había alcanzado la Casa Blanca asegurando que había otra forma de resolver los problemas y no quería enterrar su mandato en un nuevo Irak, de ahí que impusiera a los planes de McChrystal unos plazos para la retirada que no sólo entraban en contradicción con sus principios, además alentaban al enemigo a continuar luchando. La estrategia vigente es inviable por contradictoria y tiene que ser corregida.

En diciembre el Gobierno norteamericano tiene que realizar una evaluación del desarrollo de las operaciones. Ése es también el momento en que el conjunto de los aliados debería revisar el papel que está cumpliendo en el marco de una acción conjunta. Si Estados Unidos abandona sus planes de una pronta retirada y asume la responsabilidad de permanecer hasta vencer, los aliados deberíamos hacer lo mismo. Sería el momento adecuado para que la misión española cambiara sus objetivos, con todo lo que ello implica. Si, por el contrario, Obama opta por una retirada disfrazada de transición hacia un autogobierno afgano, cuanto antes repatriemos a nuestros hombres mejor.

De lo que no cabe duda es de las gravísimas consecuencias que para la región y para Occidente tendría una victoria talibán, el escenario más probable a día de hoy. Pero ése es un tema para otra columna.

Sarkozy, un realista incorrecto
Editorial www.gaceta.es 10 Septiembre 2010

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, está en el ojo del huracán. Sus polémicas decisiones en materia social –la expulsión de los gitanos rumanos y búlgaros– y económica –retraso de la edad e jubilación de 60 a 62 años– no sólo han puesto al país vecino en pie de guerra, sino que han levantado una oleada de críticas en todos los rincones del planeta.

Desde la ONU a El Vaticano pasando por la mayoría de países de la UE, donde a excepción de los populares europeos, los partidos políticos han arremetido con dureza contra la política de París por lo que consideran “una clara violación de la legislación europea y de los derechos humanos”.

Pero Sarkozy se mantiene firme. El presidente galo es valiente y asegura que las protestas no frenarán unas medidas que considera justas y necesarias. Ahora, con una popularidad a la baja por la crisis económica y los recortes del Estado del bienestar, Sarkozy hace una demostración de realismo y coherencia con sus ideas y vuelve a jugar la carta de la seguridad y de la lucha contra la inmigración ilegal. La misma que impulsó su popularidad en 2005, al acabar con la revuelta de los suburbios de París y que, finalmente, acabó aupándolo al Elíseo. Una firmeza muy criticada por la izquierda, pero que para nosotros quisiéramos los españoles, que podemos encontrarnos con problemas similares o peores por la disparatada política de inmigración del Gobierno socialista, que ha llevado a España a convertirse en el país de la UE con mayor incremento de la inmigración.

En la actualidad, la tasa de población extranjera de España es del 12,3% –el doble de la media europea– un auténtico disparate auspiciado por el efecto llamada de la errónea política inmigratoria de Jesús Caldera que, al calor del boom económico, permitió la entrada de más de tres millones de personas a las que ahora hay que dar trabajo y cobertura social. El problema es acuciante y habría que afrontarlo cuanto antes, porque en este espinoso asunto lo que sobra es demagogia y lo que falta es abordarlo, como Sarkozy, con una buena dosis de realismo.

El mismo realismo que ha aplicado al retrasar la edad de jubilación de 60 a 62 años y que le ha costado una huelga general “muy respaldada por los trabajadores”, como reconocía el propio presidente. Claro que en Francia los sindicatos son otro cantar, no viven de los Presupuestos Generales del Estado y actúan con libertad en el ejercicio de sus derechos para luchar por lo que consideran justo, no como los paniaguados sindicatos españoles, a los que hacerle una huelga general a Zapatero les parece “una gran putada”. Es la diferencia entre la profesionalidad de los galos y el clientelismo político de UGT y CC OO.

El sistema de pensiones galo, como el español, ha visto cómo el tiempo y el envejecimiento de la población han ido deteriorándolo hasta llegar a poner en peligro su solvencia. En 1985 Francia contaba con 2,5 cotizantes por cada pensionista, relación que hoy día se ha visto reducida a la de 1,5 a uno. Resultado: el déficit de la Seguridad Social gala es de 32.200 millones y podría alcanzar los 42.300 millones en 2018 si no se establecen medidas urgentes. El problema que ahora tiene Sarkozy es la gestión de su impopularidad, pero nadie le podrá reprochar que hace lo correcto aunque a muchos no les guste. Justo al revés que Zapatero, que no hace nada que pueda molestar a sus fieles pero al que sí se le puede reprochar haber llevado el país a la ruina moral, política y económica. Por desgracia, nuestro presidente está a años luz del francés. Y claro, así nos luce el pelo.

El tribunal rechaza los recursos de Valencia, Aragón y Baleares contra el Estatut
El TC avala que Cataluña mantenga la gestión del Ebro y el Archivo de Aragón
9 Septiembre 10 - Madrid - La Razón 10 Septiembre 2010

El Constitucional aún tiene pendientes los recursos de Murcia y La Rioja, así como el del Defensor del Pueblo.

El Tribunal Constitucional rechazó ayer los recursos interpuestos por los Gobiernos de Aragón, Baleares y Valencia contra el Estatuto de Cataluña, gracias al voto de la mayoría de los magistrados del denominado sector progresista, incluida la presidenta María Emilia Casas. En el caso de los recursos de Aragón y Baleares, la decisión contó con el voto particular del magistrado Jorge Rodríguez-Zapata, mientras que en el de la Generalitat Valenciana fueron cuatro los que mostraron su discrepancia: Vicente Conde, Javier Delgado, Jorge Rodríguez-Zapata y Ramón Rodríguez Arribas.

Los recursos planteados por Aragón y Baleares desestimados ayer se refieren a la disposición adicional decimotercera de la norma básica catalana, relativa a la Corona de Aragón. En dicha disposición se establece que los fondos propios de Cataluña situados en el Archivo de la Corona de Aragón y en el Archivo Real de Barcelona se integran en el sistema de archivos de Cataluña, a lo que se oponían las citadas comunidades autónomas.

La financiación
El Alto Tribunal también ha rechazado el recurso presentado por la Generalitat Valenciana contra seis artículos del Estatut y contra la disposición adicional séptima. Los artículos hacían referencia a la financiación y las competencias de las administraciones locales y la disposición adicional, enumeraba la relación de tributos cedidos por el Estado.

La reacción por parte de Baleares a la decisión del Constitucional no se ha hecho esperar. Así, el Gobierno balear anunció ayer que intentará llegar a un acuerdo con el Ejecutivo catalán para llevar una gestión conjunta de los documentos del Archivo de la Corona de Aragón que forman parte de la historia de Baleares.

Cierto es que las decisiones del Constitucional irrumpen en la vida política, pero hay que recordar que las de ayer no son las últimas, ya que el Alto Tribunal aún debe resolver los recursos contra el Estatut presentados por otras dos comunidades autónomas, Murcia y La Rioja, así como el interpuesto por el Defensor del Pueblo.

Por otra parte, ayer La Mesa de Ciudadanía e Inmigración, órgano asesor de la Generalitat formado por asociaciones de inmigrantes, sindicatos y entidades municipalistas, remitió ayer una carta a la Defensora del Pueblo, María Luisa Cava de Llano, para que retire el recurso contra la Ley de Acogida. Hay que recordar que la Defensora del Pueblo en funciones interpuso hace un mes un recurso ante el TC contra el artículo 9 de la ley catalana, que establece que el catalán debe ser la lengua preferente en el proceso de acogida de inmigrantes.

Los conflictos
Aragón
El Gobierno aragonés planteó la inconstitucionalidad del Estatut al entender que modifica las competencias del Estatuto aragonés en lo referente al Archivo de la Corona de Aragón, que tiene su sede en Barcelona.

Baleares
El Gobierno balear se oponía a que los fondos propios de Cataluña situados en el Archivo de la Corona de Aragón y en el Archivo Real de Barcelona se integraran en el sistema de archivos de Cataluña. Lo mismo que reclamaba Aragón.

Valencia
El recurso presentado por la Generalitat Valenciana se centraba en en la gestión del Ebro, así como en la autonomía y competencias financieras de los ayuntamientos catalanes y la Ley de Haciendas Locales.

'Llegué el primer día y las clases eran en catalán sin que nadie lo hubiera avisado'
Juan Carlos García asegura que no recibió ninguna información previa sobre el idioma del Máster que cursó en Barcelona y suspuso que sería en castellano
 www.lavozlibre.es 10 Septiembre 2010

Madrid.- La Generalitat quiere aprobar una nueva ley por la que los catedráticos de la universidad catalana deberán acreditar su conocimiento de la lengua catalana mediante un examen. Pero detrás de las normas de los políticos hay multitud de historias personales que se ven afectadas por ese tipo de normas. Es el caso de Juan Carlos García, un estudiante mexicano que acudió a Barcelona a estudiar un postgrado de Periodismo deportivo en la Universidad Internacional de Cataluña. Tras cruzar el Atlántico y pagar casi 4.000 euros, descubrió que muchas de las clases eran impartidas en catalán sin que nadie se lo hubiera avisado con anterioridad. Esta es la historia de Juan Carlos, que todavía hoy sigue sin explicarse cómo pudo ocurrir aquello.

- ¿Cuál es la información que aparecía en la 'web' sobre la realización del Postgrado?
- Que era un Postgrado meramente de Periodismo deportivo, donde íbamos a aprender a escribir notas periodísticas, manejar las cámaras como conductor de televisión, narración, etc.

- Después entabló conversación telefónica con ellos, ¿le hicieron alguna indicación del idioma en el que se impartían las clases?

- No, nunca. Yo tampoco pregunté, por ignorancia propia del idioma catalán. O sea, yo no estaba muy enterado de todos los conflictos políticos y sociales entre ellos y el resto de España. Mucho menos imaginé que hablarían otro idioma. En México nosotros tenemos la lógica de pensar que si vas a España es porque se habla español.

- ¿Aparecería publicado en alguna información (página 'web', folletos del máster…) que las clases serían en castellano o en catalán?
- Sí, salía publicado en la página 'web' que el máster iba a ser impartido en castellano. (Actualmente, la página del Máster ha cambiado y sí introduce que el idioma será indistintamente catalán, castellano e inglés).

- Una vez realizado los trámites necesarios llega a Barcelona. ¿Cuándo se entera de que las clases son en catalán?
- El primer día que el profesor empezó a hablar en catalán. Posteriormente el director del Postgrado comentó que yo venía de México y por lógica no entendía nada del catalán. Más tarde se tuvo que modificar ya que también estudiaba un chileno y más personas de otras partes de España. Sinceramente yo pensé que todo sería en español. Tenía claro que iban a haber clases en inglés pero no me preocupé ya que en México existe un gran nivel de inglés por la cercanía con los Estados Unidos.

- ¿Cuántos alumnos conformaban las clases? ¿Recuerda la procedencia de ellos?
- Éramos unos 20. Además de mí, había otra persona que su padre es mexicano, un chileno, y también había gente de otras partes de España como Navarra y Bilbao, pero en su gran mayoría, catalanes.

- Cuando comprobó que las clases empezaban a ser en catalán, ¿llevó a cabo algún tipo de protesta?
- Expresé claramente que no entendía el idioma. No tomé ni siquiera interés en aprenderlo porque para mí, para los mexicanos y me imagino para el resto del mundo, el catalán no es necesario.

-¿Qué opinaba el director del Postgrado?
- Estaba de acuerdo conmigo, porque no era el único.

-¿Y los profesores?
- Tuve la sensación que su costumbre de hablar en catalán hacía que olvidasen que habíamos más estudiantes de otros sitios.

- ¿El uso del catalán afectó al rendimiento y a las relaciones de los alumnos?
- No se si llamarle casualidad o no, pero de lo que menos hice amigos, fueron catalanes. Es decir, me relacioné con gente que no era de Barcelona. Sentí que la gente local era un poco cerrada, salvo uno que sí entendía la situación y siempre se expresó en castellano.

- Un profesor llegó incluso a abrir un foro para debatir el idioma. ¿Por qué?
- Porque creo que se debe ser un poco mas abierto en el tema. Si estuviéramos en otro país como Alemania, por ejemplo, supongo que el que tendría que aprender el idioma, sería yo, por estar en su país, pero hablamos de que en Barcelona también se habla castellano y se podría ser más flexible para que todos salgamos satisfechos.

-¿En su experiencia en Cataluña, notó respeto a las dos lenguas oficiales: el catalán y el castellano?
- Noté como algo curioso que los jóvenes hablaban catalán y la gente mayor de 50 años hablaba más el castellano. Supongo por la prohibición de Franco de usar el catalán y crecieron hablando obligatoriamente el castellano. En la vida cotidiana, en los taxis, en los supermercados, etc. algunos me hablaban en castellano sin mayor problema y había otros que no. Tuve la oportunidad de trabajar en prácticas estando allá y sucedió lo mismo en las oficinas. Unos hablaban castellano y otros catalán. Provocó cierta separación entre la gente pero muy respetuosos siempre.

Aún no hay fecha concreta
"The New York Times" dejará de imprimirse en papel
 www.gaceta.es 10 Septiembre 2010

El presidente y editor del diario 'The New York Times', Arthur Sulzberger Jr, ha confirmado los planes del diario de dejar de tener una edición impresa aunque ha evitado dar una fecha concreta.

Durante la novena Cumbre Internacional de Noticias WAN-IFRA que tiene lugar en Londres a Sulzberger se le preguntó si 2015 sería la fecha. El valor cede un 2,51% en Bolsa.

El máximo responsable del diario dijo que no veía sentido hacer tales predicciones y que todo lo que podía decir era que "en algún momento del futuro" la edición de papel del rotativo neoyorquino desaparecería.

En cuanto al cambio que sufrirá el diario hacía un modelo de pago, Sulzberger afirmó que para tener éxito, "hay que tomar riesgos" y no tener miedo a fracasar en la búsqueda de un modelo de negocio que "pueda soportar adecuadamente" el periodismo de alta calidad.

'The New York Times' cambiará a un modelo de pago a principios de 2011.

Los lectores podrán acceder a un determinado número de artículos gratuitos cada mes, el resto serán de pago.

"Esto tiene la ventaja de permitir que nuestros millones de lectores que acuden a nosotros a través de un motor de búsqueda puedan seguir viendo nuestro contenido", especificó Sulzberger.

Sulzberger confirmó que el diario había firmado un acuerdo con Google para poner en marcha el 'First Click Free', para garantizar que NYTimes.com seguirá "formando parte del ecosistema Web abierto".

"Nuestra búsqueda del modelo de pago es un paso en la dirección correcta para nosotros", dijo Sulzberger.

"Creemos que los medios de comunicación serios deben empezar a percibir ingresos adicionales de sus lectores, estarán cada vez más dispuestos a pagar por la información en la web si esto mejora sus vidas".

Consideran que España es "un coladero" para los rumanos ilegales
Los gitanos de Sarkozy desembarcan en Barcelona
Los Mossos advierten de una llegada masiva de expulsados
A. Reyes, Periodista Digital 10 Septiembre 2010

España es uno de los países de la Unión Europea donde vive un mayor porcentaje de ciudadanos extranjeros

La política migratoria del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, comienza a tener sus efectos negativos en nuestro país. Según advierten desde el sindicato mayoritario de los Mossos d'Esquadra, SAPUGT, los gitanos de origen rumano expulsados de territorio galo eligen ahora España como destino.

Las autoridades barcelonesas temen que en los próximos días se convierta en una llegada masiva lo que hasta ahora es un goteo constante a través de las principales estaciones de autobuses y de trenes de la Ciudad Condal. Según estas fuentes, "España es un coladero de ilegales", favorecido por la política de inmigración del Gobierno Zapatero.

La política del presidente francés, Nicolas Sarkozy, en materia de inmigración, además de generar polémica en el ámbito internacional, empieza a ocasionar consecuencias negativas para España.

La ofensiva emprendida por el presidente galo el pasado mes de julio cuando anunció la deportación de cerca de 700 gitanos, fruto del desmantelamiento de medio centenar de campamentos ilegales, está provocando la llegada de inmigrantes rumanos y búlgaros a las principales ciudades españolas.

FUTURA OLEADA
La Gaceta se puso ayer en contacto con fuentes del Sindicato mayoritario de los Mossos d'Esquadra, SAP-UGT, para comprobar qué estaba pasando con los inmigrantes del Este. Desde SAP-UGT afirmaron que, aunque de momento no se había registrado un aumento significativo de ciudadanos e Rumanía y Bulgaria en el territorio catalán ni tenían constancia de ello porque "es un hecho muy reciente", no descartaban una oleada, "porque España es un coladero" para los inmigrantes de toda Europa, y esto a su vez se ve favorecido por "la política de inmigración que tenemos".

Por su parte, desde los Mossos d'Esquadra informaron de que "hasta el momento no constatan ningún aumento significativo" pero no descartan que en pocos días se empiece a notar la masiva llegada de inmigrantes.

Ante esta situación, el Partido Popular de Cataluña coincide con la postura de la Policía autonómica catalana. Los populares aseguraron que "España es el objetivo para que acudan los rumanos expulsados de Francia" por la falta de políticas estrictas en materia de inmigración.

En este sentido, también afirmaron que "en los próximos días se verá un aumento de la población en estos campamentos rumanos", y será necesario tomar medidas para evitar que se produzca el efecto traslado y para desalojar los campamentos que son irregulares", y añadieron que "es necesario reforzar las fronteras con Francia para evitar la entrada masiva".

Hasta el momento, La Gaceta comprobó ayer la llegada de algunos trenes y autobuses a la Estación de Francia de la Ciudad Condal, con ciudadanos de etnia búlgara y rumana que empiezan a incrementar su presencia en las calles de la ciudad y en los campamentos ilegales.

PERFIL DE INMIGRACIÓN
Como suelen hacer este tipo de ciudadanos, viajan junto con toda su familia, recién nacidos incluidos, de un país a otro para establecerse en nuevos campamentos que con el tiempo serán desmantelados por las autoridades de cada ciudad.

Aunque el presidente de Plataforma por Cataluña, Josep Anglada, denunciase "la llegada masiva de gitanos rumanos a Barcelona" y la necesidad de realizar una "repatriación inmediata de los inmigrantes ilegales y poner controles para evitar un efecto traslado", hasta el momento los gitanos rumanos llegan con cuentagotas a las estaciones de trenes y autobuses de Barcelona.

Según los datos publicados por la oficina de estadíst ica comunitaria, Eurostat, España es uno de los países de la Unión Europea donde vive un mayor porcentaje de ciudadanos extranjeros.

El informe europeo arroja datos alarmantes al situar en un 12,3% los residentes de otros países en el total de la población española. Los inmigrantes residentes en España proceden, principalmente, de Rumanía, que aporta un 11,8% del total, seguida de Marruecos, con un 11,4%, y Ecuador. El perfil de los extranjeros residentes suele ser el de jóvenes con edades que oscilan entre los 30 y los 35 años, una cifra más baja que la que se da en la media nacional.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

¿Es España un Estado federal?
FRANCESC DE CARRERAS. LA VANGUARDIA  10 Septiembre 2010

Un fantasma recorre la opinión pública catalana: la reciente sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut ha cerrado definitivamente las puertas a una España federal y las dos únicas opciones de futuro son la autonomista actual o la independencia. Según mi parecer, esta afirmación encierra, como mínimo, dos errores: que el Estado de las autonomías no tiene cabida dentro de las formas de Estado federal y que el Estatut, antes de la sentencia del TC, iba en la línea federalista. Veamos sumariamente las razones por las cuales considero que lo primero es un error y aplacemos para otro día lo segundo.

Cada uno puede dar a las palabras el contenido que desee. Ahora bien, un planteamiento razonable respecto al significado del término Estado federal nos puede llevar a concluir que es aquella forma de organización territorial del Estado que en los países de nuestro entorno político-cultural es considerada como tal. Es el caso, por ejemplo, de Estados Unidos, Suiza, Alemania, Canadá o Austria. ¿Es idéntica la organización territorial de estos países? La respuesta debe ser negativa ya que, ciertamente, en cuanto a su organización territorial, existen diferencias entre ellos. Sin embargo, todos tienen en común ciertos elementos estructurales básicos y es por esta razón que los englobamos bajo el nombre genérico de Estado federal.

Pues bien, ¿cuáles son los elementos estructurales básicos de un Estado federal? Existe un cierto consenso entre los especialistas, que, tras diferenciar dentro de este tipo de Estado entre la federación (en España, el Estado central) y los estados miembros (en España, las comunidades autónomas), configura seis elementos de esta naturaleza que intentaré resumir.

Primero, una Constitución federal válida para todo el Estado, aprobada por un poder constituyente soberano formado por la libre voluntad de los ciudadanos, no producto de un pacto entre territorios. Esta Constitución garantiza la igualdad básica de los derechos de todos los ciudadanos mediante un ordenamiento jurídico común. Segundo, unas constituciones de los estados miembros (en España, denominados estatutos) que son las normas de cabecera superiores de un ordenamiento propio, sometidas, naturalmente, a la Constitución federal. Tercero, esta Constitución federal debe establecer un sistema para distribuir las competencias respectivas entre la federación y los estados miembros. Cuarto, las relaciones entre la federación y los estados miembros no son de jerarquía política, sino de autonomía, y los conflictos que puedan suscitarse por las disputas en relación con las distintas esferas de competencia deben sustanciarse jurídicamente, mediante la aplicación de normas jurídicas - no políticamente, es decir, por razones de oportunidad o conveniencia-por un poder judicial independiente. Quinto, la federación y los estados miembros no actúan como esferas separadas, sino que deben relacionarse entre ellos mediante mecanismos de participación y colaboración, de acuerdo con los principios de solidaridad y lealtad mutua, para contribuir así a la eficiencia y eficacia del Estado federal en su conjunto. Sexto, tanto la federación como los estados miembros deben tener haciendas separadas que garanticen la igual financiación de sus competencias y la solidaridad entre territorios.

¿Cumple el Estado de las autonomías todos estos requisitos? A mi parecer, sólo incumple parcialmente el quinto elemento: la participación de las comunidades en el Estado y las relaciones de colaboración. Ello es debido, principalmente, a la inexistencia de un Senado federal, o de órganos equivalente como una Conferencia de Presidentes que funcione con regularidad, y a la insuficiencia de la cooperación entre el Estado y las comunidades, especialmente las comunidades entre sí. Estos son, por tanto, los aspectos que deberían reformarse o desarrollarse para culminar el esquema federal, aunque estas debilidades del sistema español no impiden que el Estado de las autonomías deba ser considerado como parte de la categoría Estado federal, sea con este nombre o con otros, ya que también algunos autores - y, asimismo, la propia jurisprudencia constitucional-los denominan en ocasiones estados complejos o compuestos.

Esta inclusión en la categoría de estados federales - en oposición a la de estados centralistas, que no a estados unitarios, ya que todo Estado es, por definición, unitario-ha sido reconocida por la mayoría de los tratadistas españoles y extranjeros. Véanse, por ejemplo, dos libros recientes publicados en España: Ronald L. Watts, Sistemas federales comparados (Edit. Marcial Pons, Madrid-Barcelona, 2006) y George Anderson, Federalisme: una introducció (Generalitat de Catalunya-Institut d´Estudis Autonòmics, Barcelona, 2008).

Por tanto, España, el Estado de las autonomías, debe ser considerada como un Estado federal.

Y dejo para otro día la justificación de que la reciente sentencia del TC, más allá de consideraciones semánticas, a mi parecer lo ha reafirmado, mientras que el Estatut de Catalunya, antes de las modificaciones que ha introducido la sentencia, lo desviaba de este camino.

Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional de la UAB

Fernando García, el padre de una de las niñas del crimen de Alcàsser, condenado a prisión
Redacción Minuto Digital 10 Septiembre 2010

Fernando García, padre de Miriam García, una de las tres niñas de Alcàsser asesinadas en 1992, ha sido condenado a un año y tres meses de prisión por descalificar al fiscal, a los forenses y a cuatro guardias civiles en un programa de Canal 9 emitido en 1997 mientras duró el juicio contra el autor del crimen.

Así lo establece una sentencia de la Sección Cuarta de la Audiencia de Valencia, que también condena a la misma pena y por el mismo motivo -un delito continuado de injurias graves y otro de calumnias- al criminólogo Juan Ignacio Blanco, que le acompañó en todas sus apariciones televisivas.

Además, ambos deberán pagar sendas multas de 3.612 euros y unas indemnizaciones a los perjudicados que alcanzan los 430.000 euros, quedando Canal 9 como responsable civil subsidiaria “de todas y cada una de ellas”.

García y Blanco acudía diariamente al programa El Juí d’Alcàsser, donde opinaban sobre el transcurso del juicio que se celebró entre los meses de mayo y junio de 1997 por la muerte de las tres niñas de Alcàsser, Miriam, Desiré y Toñi, desaparecidas en noviembre de 1992 y cuyos cadáveres aparecieron en enero de 1993. Miguel Ricart, preso en la cárcel de Zuera (Zaragoza) es el único condenado por este crimen, del que se consideró principal responsable a Antonio Anglés, desde entonces desaparecido.

Pruebas al “desagüe”
En el programa televisivo, Fernando García acusó a los agentes que instruyeron la investigación de haber hecho un “malísimo trabajo” y de haber hecho desaparecer pruebas que se fueron “por el desagüe”. Asimismo, acusó al fiscal de haber hecho “todo lo contrario” a lo que debía hacer para “buscar la verdad” y añadió: “el fiscal chochea”. A los forenses les llamó “ineptos” y “personajes de tebeo”, además de acusarles de haber “mentido”.

Por su parte, Juan Ignacio Blanco dijo que el caso había sido investigado por los agentes “más torpes”, quienes, en su opinión, colmaron la instrucción de “falacias”, “estupideces” y “mentiras”.

JUICIO POR ENALTECER A ETARRAS
Portero: "Supuso una humillación ver a los asesinos de mi padre allí"
Este jueves se celebra en la Audiencia Nacional el juicio a cuatro miembros de la comparsa proetarra Txori Barrote que permitieron que en la fiestas de Bilbao en el verano de 2008 se exhibieran fotografías de los asesinos del que fuera fiscal jefe de Andalucía, Luis Portero.
A. MARTIALAY Libertad Digital 10 Septiembre 2010

"Para mí supuso una humillación ver a los asesinos de mi padre allí. No lo pude soportar". Con estas palabras Daniel Portero, presidente de la asociación de víctimas del terrorismo Dignidad y Justicia ha relatado cómo en las fiestas de Bilbao en 2008 los miembros de la comparsa 'Txori Barrote' exhibieron fotografías de los asesinos de su padre, el que fuera fiscal jefe de Andalucía, Luis Portero. Éste fue asesinado por ETA el 9 de octubre de 2000 salía de su casa de Granada.

Su hijo, quien se querelló por un delito del enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas contra la presidenta de la 'Txori Barrote", Gurutze Olagorta Arana; la secretaria de la asociación, Aitziber Urrengortxea Perillan; el tesorero, Borja Irizar Belandia; y el representante legal, Alexander Zuluaga Arana ha acudido este jueves a la Audiencia Nacional para declarar como testigo.

Este jueves Daniel Portero ha manifestado la"indignación" que le produjo ver las fotografías de los asesinos de su progenitor, Harriet Iragi Gurrutxaga e Igor Solana Matarranz, colgadas en una de las "txoznas" de las fiestas de verano en Bilbao. Además, la víctima ha declarado ante la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la AN que en aquella ocasión las imágenes de los terroristas iban acompañadas de la simbología de la banda terrorista y de Askatasuna; la misma que ETA utilizó en el comunicado del pasado domingo donde los criminales anunciaron su último alto el fueg, ha señalado.

Durante la vista oral, los cuatro imputados han negado que dicha comparsa enalteciera a presos de ETA y se han limitado a declarar sólo a las preguntas de su defensa alegando que la asociación "Txori Barrote" era únicamente una plataforma de apoyo a las familias de los terroristas.

Por otro lado, el juicio, que ha estado presidido por el magistrado Alfonso Guevara, ha contado con momentos de máxima tensión. Uno de ellos se ha vivido cuando la abogada de ETA Arantxa Zulueta, actualmente en prisión por su relación con la banda, ha dado dos besos a su abogado en la sala blindada de la Audiencia. Dicho gesto ha acarreado el enfado del juez Guevara que lo ha considerado como una provocación.

Por su parte, el fiscal Pedro Rubira solicita al tribunal que condene a un año y medio de cárcel y diez de inhabilitación a los cuatros procesados. Según el escrito provisional de acusación, los cuatro proetarras que se han sentado este jueves en el banquillo acordaron en una reunión de la Junta Directiva de la asociación colocar una 'txozna' en el recinto ferial de la que se colgó una pancarta que exhibía la simbología de asociaciones ilegales como Askatasuna así como las fotografías de varios presos de la banda. A juicio del fiscal, los cuatro acusados "no resolvieron nada" para evitar el enaltecimiento de los terroristas aun "a sabiendas" de que los carteles habían sido colgados en la caseta de la comparsa. La vista oral continuará esta tarde.

El abogado de un proetarra le dice al hijo de un asesinado por ETA que 'intente olvidar'
También le pregunta si 'disfruta' interponiendo denuncias
Ep. www.lavozlibre.es  10 Septiembre 2010

Madrid.- El abogado Iñaki Irizar, que representa a uno de los cuatro responsables de la comparsa bilbaína 'Txori Barrote' juzgados por enaltecimiento del terrorismo en la Audiencia Nacional, ha recomendado a Daniel Portero, hijo del fiscal jefe de Andalucía asesinado por ETA Luis Portero, que "intente olvidar" y ha asegurado que parece que "disfruta" interponiendo denuncias.

El abogado del tesorero de la asociación, Borja Irizar, ha lanzado estas palabras en el tramo final del juicio que se ha seguido en la Audiencia Nacional contra cuatro responsables de la asociación bilbaína, a los que denunció Daniel Portero tras reconocer a los asesinos de su padre, Harriet Iragi Gurrutxaga e Igor Solana, en las fotografías que había colocado la comparsa en su 'txosna' (caseta) durante el 'Aste Nagustia' de 2008.

Según Irizar, los miembros de la asociación "no quieren faltarle el respeto a ese señor", en referencia a Portero, ni tampoco "desean que vaya a ver las fotos ni que las vea". Sin embargo, le ha reprochado al denunciante que acudiera a las fiestas de la Semana Grande de Bilbao. "Si sabe el daño que le va a causar, que lo evite", ha señalado.

El abogado se ha referido al testimonio aportado esta mañana por Portero, en el que ha relatado cómo se encontró con las fotos y no pudo "aguantar" al ver a los autores de la muerte de su padre: "Uno no sabe si es rabia, dolor o cabreo o qué es lo que siente", ha dicho.

"Nos dice que está presentando denuncias un montón de días -ha continuado-. Entonces, ¿es que disfruta así? El mejor remedio es el olvido e intentar olvidar. ¿Disfruta?".

Después de que el juicio quedara visto para sentencia, el presidente de la asociación Dignidad y Justicia ha lamentado las palabras de este abogado y le ha asegurado que nunca va a olvidar. "¿Recomendarme el olvido? Yo nunca voy a olvidar a mi padre ni cómo dos asesinos lo mataron", ha asegurado en declaraciones a los periodistas.

Además, Portero ha insistido en que no va a "perdonar ni olvidar nunca" y ha garantizado que va a "perseguir todas las fotografías" de los asesinos de su padre. "Si pretenden que las víctimas del terrorismo nos callemos, no lo van a conseguir", ha afirmado.

HASTA DOS AÑOS DE CÁRCEL
Por su parte, el fiscal Pedro Rubira ha elevado a definitiva su petición de 18 meses de prisión por un delito de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas para los cuatro miembros de la comparsa bilbaína 'Txori Barrote', su presidenta, Gurutze Olagorta; la secretaria, Aitziber Urrengortxea; el tesorero, Borja Irizar, y el representante legal, Alexander Zuluaga, ya que entiende que el objetivo de la "exhibición" de fotos en su caseta era "aplaudir" a los presos de la banda terrorista.

Según ha explicado en su informe de conclusiones finales el representante del Ministerio Público, en este caso no se puede hablar de libertad de expresión, sino que se trata de un delito de enaltecimiento del terrorismo, porque se está ensalzando a determinados presos, a los que denominan "presos políticos" y que en realidad se circunscriben a "miembros de la organización terrorista ETA.

Además, Rubira ha hecho hincapié en el hecho de que en la 'txosna' (caseta) de la asociación sólo se mostraban fotos de presos de Bilbao, con lo que las personas que pasaban por el recinto ferial "saben quiénes son". "Todo el mundo sabe que son de ETA", ha insistido el fiscal, para quien el objetivo de la exhibición es mandar el siguiente mensaje: "Hay que aplaudir su actividad terrorista porque son nuestros héroes".

INDIGNIDAD Y VEJACION
Por su parte, la abogada de Daniel Portero, que ejerce la acusación particular, también ha mantenido su petición de 24 meses de prisión para los cuatro procesados, a los que también solicita una indemnización de 12.000 euros, por los "daños morales" sufridos por el hijo del fiscal andaluz, que fue sometido a "un sentimiento de indignidad y una vejación" al encontrarse con las fotos de los asesinos de su padre en la caseta de la 'Txori Barret".

La representante de Portero ha recordado que en otras ocasiones la Audiencia Nacional ya ha hecho prevalecer el derecho al honor y la dignidad de las víctimas del terrorismo frente al de la libertad de expresión, al prohibir la celebración de algunos actos convocados por la asociación de familiares de presos Etxerat, al considerar que tenían como "fin ilícito" ensalzar a los miembros de ETA.

Mientras tanto, las defensas de los cuatro procesados han solicitado la libre absolución de sus patrocinados, al considerar que no se han presentado pruebas suficientes que acrediten la comisión de un delito de enaltecimiento. El abogado Kepa Mancisidor ha subrayado que junto a las fotos de los presos simplemente figuraba la fecha de ingreso en la cárcel y "eslóganes que sólo solicitan una serie de derechos", pero no "ningún eslogan diciendo 'lo han hecho muy bien y nos alegramos'".

"LENGUA DE REFERENCIA" EN LA XUNTA
El PP se une al BNG y al PSOE para que los funcionarios hablen en gallego
El PP ha decidido sumarse a una iniciativa de los nacionalistas del BNG –respaldada también por el PSdeG– para convertir el gallego en "lengua general de referencia" de la Administración: "Ningún partido ama más el gallego que el PP". Esta actitud llega incluso a sorprender a El País.
Libertad Digital 10 Septiembre 2010

El Partido Popular decidió este miércoles respaldar una iniciativa de los nacionalistas del BNG, apoyada también por los socialistas, para que el gallego se convierta en "lengua general de referencia" de la Administración y los funcionarios tengan que usarla como "idioma de contacto inicial con los administrados en las relaciones presenciales y en la atención telefónica".

"Ningún partido ama más el gallego que el PP", proclamó el diputado popular Agustín Baamonde.

Actitud ésta que destaca, para bien, el redactor de El País Daniel Salgado, que lo analiza de esta manera: "La derecha parece ensayar un cierto giro en su discurso lingüístico, justo cuando el sindicato mayoritario en la enseñanza, la CIG, llama a la insumisión del profesorado frente al decreto del plurilingüismo. Y a nueve meses de las elecciones municipales".

Pero la predisposición por esta imposición lingüística no sólo se vio reflejada este miércoles en la Administración. Según recoge el diario de Prisa, el secretario general de Medios, Alfonso Cabaleiro, se comprometió a que toda la publicidad institucional se realice en gallego.

Además, el consejero de Economía e Industria, Javier Guerra, firmó un convenio con la Fundación Galicia Empresa para promover la lengua en el ámbito empresarial.
 

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