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Recortes de Prensa   Martes 14 Septiembre  2010

 

Zapatero, estratega mundial del "Estado Cínico"
Francisco Rubiales Periodista Digital 14 Septiembre 2010

¿Que es lo que impide que millones de ciudadanos no sean capaces de ver el hundimiento y la degradación de España, a pesar de que los síntomas son evidentes y que la verdad está delante de sus narices? ¿Por qué nadie denuncia que España ya no es una democracia y que la arbitrariedad y la corrupción en las administraciones públicas ha llegado a niveles de nausea? ¿Por qué nadie advierte a los ciudadanos que están siendo arruinados por su gobierno, que es incapaz de adoptar medidas sensatas frente a la crisis y que, incapaz de renunciar a sus privilegios, siguen endeudando más y más al país, comprometiendo su prosperidad y su futuro?

Nos creemos libres porque podemos expresarnos con libertad, pero en realidad somos mentes controladas por el poder. Delante de nuestros ojos se está hundiendo la nave y somos pocos los que vemos el naufragio y el inmenso dolor que produce. ¿Que está pasando en España para que la sociedad entera camine hacia el matadero sin protestar? ¿Por qué ni siquiera los intelectuales y periodistas, obligados a convivir con la verdad, denuncian el desastre?

La única explicación es que en la España de Zapatero se están desplegando con un éxito casi absoluto las estrategias del "Estado Cínico", consistente en utilizar todos los recursos del poder para engañar, mentir, confundir, debilitar y desarmar a la ciudadanía, logrando que el pueblo, con la mente nublada y el alma acorralada, no perciba que su democracia ha sido asesinada, que sus riquezas están siendo despilfarradas y que todas las defensas y cautelas frente al poder han dejado de funcionar.

Zapatero es hoy el líder mundial que aplica con mayor maestría y destreza las estrategias del Estado Cínico, el dirigente que está demostrando a diario que para esclavizar a un pueblo y someter a toda una nación es mejor utilizar el dinero público, la propaganda, la mentira y la sonrisa que el fusil, el garrote y otros métodos clásicos de la represión y la opresión.

La tesis central de los partidarios del cinismo estatal es que no es necesario reprimir y doblegar las libertades y derechos, como se hace en Cuba, Marruecos, Venezuela, Irán y otros países violentos del mundo porque se obtienen mejores resultados y el dominio de las "castas" queda igualmente garantizado si se utiliza la propaganda para engañar, el debate falso para confundir, la mentira para desorientar y el dinero para corromper y comprar voluntades y lealtades.

La Historia está demostrando a diario que Zapatero tiene razón y que sus métodos incruentos son más eficaces y seguros que los que utilizan sus amigos dirigentes de China, Cuba, Venezuela, Irán, Siria, Marruecos y otros países totalitarios. Guste o no, lo cierto es que Zapatero, sin perder la vitola de "demócrata", sin reprimir abiertamente la libertad de expresión , sin tener que soportar una rebelión ciudadana interna y sin causar un solo muerto, está consiguiendo doblegar a los españoles mejor que Castro domina a los cubanos o que el gorila Chávez aplasta a los venezolanos.

Frente al cinismo elevado a política de gobierno, no existe otra receta que la verdad. La verdad es tan contundente y clara que disipa el engaño y aporta cordura, decencia y libertad allí donde antes reinaban las tinieblas, la mentira y la confusión. Ante el vergonzoso dominio del engaño, la mentira y el cinismo, impuestos por el poder, la única salida que le queda a España es una rebelión cívica que restituya la verdad y la decencia, encabezada por intelectuales y periodistas. Sólo con la ayuda de intelectuales y periodistas es posible devolver a los ciudadanos la luz, la cordura y el vigor que España necesita para sacudirse la corrupción, recuperar la verdadera democracia, abandonar el foso de la decadencia y regenerarse.

¿Por qué periodistas e intelectuales se niegan a denunciar la corrupción y la incomprensible ineficacia del Estado a la hora de solucionar nuestros problemas? ¿Por qué no denuncian abiertamente el asesinato de la democracia y su sustitución por una dictadura de partidos políticos?

La única respuesta válida es que los intelectuales y periodistas se han dejado "comprar" por el poder cínico, que ha logrado amordazar la verdad. Hay cientos de periodistas que parece que son críticos pero que nunca sobrepasan las líneas de seguridad. La mayoría de los críticos, cuando hablan en tertulias y debates periodísticos, jamás se atreven a arremeter contra el sistema. Todos temen que el poder les represalie, que no vuelvan a llamarles para hablar en público, que dejen de pagarles los cuantiosos estipendios, que el gobierno retire la publicidad, que el poder les condene al ostracismo.

Conozco a varios tertulianos importantes de este país y todos admiten en privado que no pueden ni deben ser demasiado radicales en sus tertulias. Justifican su posición de verdades a medias y de críticas suaves diciendo que no hay que escandalizar a la audiencia, pero, si les aprietas, confiesan que si dijeran la verdad con crudeza perderían la tribuna y dejarían de "salir en pantalla" o quedarían "sin micrófono".

El Estado Cínico utiliza métodos de persuasión y control más emocionales que racionales, que ni siquiera habían sido previstos por Orwell, que jamás descubrio el control no violento del pensamiento. Consisten, básicamente, en crear ilusiones falsas pero necesarias y útiles para el poder, como que existe una prensa libre, que la verdad es respetada, que al poder le preocupan los derechos sociales, que los políticosse interesan por el bienestar ciudadano o que la crisis afecta a todos por igual, entre otras muchas. Esas falsas convicciones generan una nebulosa mental que impide ver lo que cualquier niño vería en condiciones normales: la arbitrariedad del poder político, la corrupción galopante, el favoritismo, los prejuicios y otros manejos idecentes del poder.

Son los métodos del Estado Cínico, dominados a la perfección por Zapatero y su gobierno, cuyo producto es un país que se hunde sin percibirlo, una economía que retrocede, una nación que se desintegra, un Estado tan hinchado y repleto de parásitos que es insostenible y un gobierno que expolia, endeuda, despilfarra y despliega arbitrariedad a diestro y siniestro. Verdades todas ellas ignoradas y camufladas bajo el manto de la mentira, de la propaganda y de la más vergonzosa autocensura de intelectuales y periodistas.

Voto en Blanco

La incuria económica de ZP
Editorial GCT 14 Septiembre 2010

Cuando la plusmarca de la estulticia económica creía haberse consolidado en lo más alto con alguna de las muchas ocurrencias de Salgado, llega Zapatero y la bate de nuevo.

En su intervención durante el Foro de Oslo sobre crecimiento y empleo organizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial del Trabajo (OIT), el presidente del Gobierno ha recuperado la senda del optimismo despachándose con una colección de simplezas e imprecisiones dignas de una antología.

Ante el escándalo, ya inocultable y de ámbito nacional, del maquillaje por parte del Ministerio de Trabajo de las cifras de paro mediante cursillos, Zapatero ha pedido que adoptemos una “visión distinta” de lo que es empleo y desempleo. Para el presidente, un parado que está realizando un cursillo está trabajando “para el país” y, por lo tanto, es del todo lógico sacarle de las listas del Inem. Pero no es así. Un desempleado es todo aquel que carece de un contrato que le vincule de manera temporal o indefinida a un trabajo, ya sea éste por cuenta propia o ajena.

Zapatero puede –y, de hecho, lo hace bastante a menudo– tratar de redefinir la realidad a la medida de sus prejuicios y sus necesidades políticas, pero esto no significa que la realidad cambie de un modo efectivo. Lo que ha dicho Zapatero es una desagradable broma impropia de un presidente del Gobierno bajo cuyo mandato el desempleo ha alcanzado máximos históricos.

Esta situación, este drama humano sin precedentes en el que nos encontramos inmersos desde hace dos años, es para Zapatero un “buen laboratorio”. Primero el chiste y luego la sorna. La crisis española es, efectivamente, un laboratorio teórico de cómo no se debe combatir una crisis, un tubo de ensayo que nos muestra cómo un Gobierno equipado con las ideas equivocadas puede sumir a un país en la recesión permanente, devastando la economía y desmoralizando a la sociedad entera. Porque, aunque Zapatero esté convencido de que “la peor crisis es la del pesimismo”, lo cierto es que la peor crisis es la que padecemos y seguiremos padeciendo por la miopía y los dislates ideológicos del inquilino de La Moncloa y su equipo de asesores superpoblado por analfabetos económicos y oportunistas de la peor especie.

El ejemplo más gráfico de la incuria económica del Gabinete de Gobierno nos lo ha proporcionado el mismo Zapatero, confundiendo el aumento de la población con el incremento desmedido en la tasa de paro. No importa si en España viven cien personas o cien millones, la tasa de desempleo no es más que un coeficiente que, como tal, no sabe de números absolutos. Actualmente, en España hay, según la EPA, algo más de cuatro millones y medio de parados o, lo que es lo mismo tomando los datos de población activa, una tasa de desempleo del 20%. Si la población activa fuese la mitad, habría algo más de dos millones de desempleados, pero la misma tasa. Algo tan elemental no entra en la cabeza del Gobierno.

El paro, en contra de lo que asegura Zapatero, no descenderá de ningún modo mediante políticas de formación, sino a través de la reforma integral de la arcaica e ineficiente legislación laboral española, un vestigio del franquismo que nos condena a padecer tasas elevadísimas de desempleo acompañadas de una miserable productividad. Ése y el de una deuda pública y privada completamente fuera de madre son los verdaderos problemas de la economía española. Problemas de tal calibre que hasta que no se solucionen no podremos decir que hemos salido de la crisis.

El paro creativo
Magia potagia: donde había desempleados ahora hay «trabajadores en proceso de formación». Riqueza para el país
IGNACIO CAMACHO ABC 14 Septiembre 2010

UN artista, eso es lo que es. Este presidente ha resultado un genio incomprendido, un prestidigitador de la política, un mago de la semántica. Un demiurgo que transforma la realidad con el simple trámite de relatarla de un modo diferente. El único gobernante del mundo capaz de disminuir el paro en varios cientos de miles de personas de un solo golpe por el elemental procedimiento de cambiarlos de nombre, esa virtud que los escolásticos reservaban a la Causa Primera. Nomina nuda tenemus. Magia potagia: donde había desempleados ahora hay «trabajadores en proceso de formación». Donde había un drama social ahora hay riqueza potencial para el país. Donde había una cifra de desempleo sonrojante ahora hay una prometedora bolsa de innovación y aprendizaje. Donde había millones de empleos destruidos ahora hay una masa crítica de transformación económica. Donde había una economía devastada ahora hay un «laboratorio» de políticas laborales. Donde había un problema ahora hay una solución. Cráneo privilegiado, que decía Valle.

Hay que tenerlos bien cuadrados para plantarse en una cumbre internacional sobre (des)empleo con la segunda mayor tasa de paro de Europa y sacar pecho sin inmutarse para blasonar de la cantidad de gente que tiene tiempo libre para completar su formación laboral. Con un par. Desde que Chaves denominó «parados con horizonte» a los despedidos de Delphi —que por cierto siguen dos años después formándosea cargo de los fondos asistenciales; se conoce que su horizonte estaba muy despejado— no se había visto un gesto semejante de osadía y arrojo. De todo se aprende. Y lo que Zapatero ha aprendido de la crisis es que «una persona cuando está formándose está trabajando para un país». Sic. Literal. Por tanto, es menester adoptar «una nueva mirada»: los parados lo que hacen, una vez apuntados a cursos formativos en los que a un albañil le enseñan informática y a una camarera punto de cruz, es incrementar el capital de innovación y generar plusvalías de futuro. Y de paso aliviar la estadística, pero eso sólo son efectillos colaterales de esa perspectiva visionaria.

Cómo no lo habíamos pensado antes. La crisis es una bendición. Si los parados están en realidad trabajando, las empresas cerradas vienen a redimensionar un mercado sobresaturado de oferta, los bancos que no dan crédito refuerzan su acumulación de capital y los consumidores que no gastan elevan la tasa de ahorro. Es cuestión de mirarlo con «una visión distinta» (de nuevo sic), una luz optimista, creativa, regeneradora. Vamos a tener el mayor ejército de desempleados cualificados de Europa. Brillantes, capacitados, preparados para cualquier cosa… salvo para encontrar un trabajo. No se puede alcanzar todo en la vida ni siquiera en el paraíso socialdemócrata.

Houdini en el paro
Creerán que parado significa un trabajador que tiene la desgracia de no tener trabajo. Pues nos dice el presidente que no
hermann terstch ABC 14 Septiembre 2010

NUESTRO bienamado presidente Zapatero es un mago de las palabras. Siempre ha dicho que las palabras han de estar al servicio de la política. Y si ha sido fiel a algo este hombre tan cambiante es a esta máxima. Por eso una palabra significa en cada momento lo que a su política conviene. Ustedes probablemente creerán que la palabra «parado» significa lo de siempre, es decir, un trabajador que tiene la desgracia de no tener trabajo. Bueno, pues nos dice el presidente que no. Que ya no.

Que quienes seguimos creyendo eso somos unos antiguos. Y que deberíamos aprender de él que con dedicación y esfuerzo aprovecha esta crisis para modernizar su entendimiento de las cosas. Zapatero nos dijo ayer textualmente que «debemos tener una visión distinta de lo que es desempleo y empleo». ¡Ajá!, dirán ustedes, quizás algo faltos de entendederas porque no siguen de cerca como debieran la evolución de la vista y el intelecto de nuestro líder. Él, consciente de que no todos nosotros —casi ninguno— tenemos su pensamiento grácil y agudo, pensó que nos tenía que dar al menos un par de pistas. Entonces habló: «Tenemos que pasar de proteger a los desempleados a proteger a quienes estén en formación. Y tener claro», dijo, «que una persona cuando se está formando está trabajando, está trabajando para su país». Y lo vimos claro. Porque Zarathustra no es tonto. Es así: Se recortan las prestaciones a los parados. Se condicionan las prestaciones al ingreso en cursos de formación. Los parados van al curso. Una vez allí, y como «están trabajando para su país», ya no son parados. Ya ven que fácil. Adiós para siempre al paro ese, que al parecer tanto molesta y deprime a la gente. Es un auténtico virguerías nuestro jefe, reconocerán. Ante todo para las estadísticas, su nueva idea creativa es un auténtico chollo. Si hasta ahora a las engorrosas y traidoras estadísticas se les hacía un maquillaje, ahora se les hará un traje, cuando no un alicatado. Todo parado que comience un curso para seguir cobrando el paro, desaparecerá como el mago Houdini. Nada por aquí, nada por allá.

Tenía Zapatero que llevar algo brillante ayer a Oslo porque ante gente tan principal hay que presumir. Y en esta Cumbre sobre crecimiento y empleo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Zapatero era ayer algo así como la estrella invitada. Por algo gobierna el país europeo que más desempleados tiene. También comparecía como campeón imbatible en la categoría de «puenting» o caída libre en la Lista de Competitividad Internacional. En tan sólo un año ha logrado bajar a España en nueve puestos hasta el número 42, junto a Barbados. Desde que llegó el poder caímos 19 puestos. ¿Pasa algo? ¿Que más nos dará que anuncie recortes de pensiones y aumento de la edad de jubilación? Si la cosa es presumir. Nosotros de líder y él de intelectual prestidigitador. Lo dicho, Zapatero fue ayer el hombre del día en Oslo.

Zapatero, teórico del desempleo
Editoriales ABC 14 Septiembre 2010

El desempleado que recibe cursos de formación no está trabajando para su país, y decir lo contrario resulta ofensivo para miles de parados

EL presidente del Gobierno se despachó ayer en Oslo con un análisis chocante sobre el desempleo y la formación de los desempleados. Según Zapatero, el desempleado que está formándose «está trabajando para un país». La frase es inverosímil en boca del jefe de un Gobierno que tiene sobre sus espaldas la tasa de paro más alta de la Unión Europea, el 20,3 por ciento de su población activa. No es de recibo un análisis de estas hechuras ante un foro internacional —una conferencia sobre crecimiento y empleo organizada por el FMI y la OIT—, salvo que responda al empeño incansable de Zapatero por desvincularse de la realidad de España y dedicarse a la exportación de la imagen de un país que no existe, esfuerzo vano porque la situación de España no se puede ocultar a los organismos internacionales, que conocen bien la gravedad de nuestra crisis y, en particular, de nuestro mercado de trabajo. La prueba de que es así la tuvo ayer Zapatero, porque su visión optimista de las bondades de la formación de los parados coincidió con la previsión de Bruselas, que anuncia que la economía española se contraerá en el tercer trimestre de esta año una décima, en contra de lo que pronostica el Gobierno.

Con estas valoraciones sobre el desempleo en España, Zapatero siembra aún más dudas sobre la capacidad de su Ejecutivo para tomar las medidas adecuadas frente a la crisis. El desempleado que recibe cursos de formación no está trabajando para su país, y decir lo contrario resulta ofensivo para los miles de parados que con gusto cambiarían esos cursos por un empleo. Otra cosa es que el Estado tenga la obligación de ofrecer posibilidades de reciclaje y adaptación a los parados —y que la formación sea una excusa para reducir las listas del paro—, pero la eficacia de esta política de formación está muy limitada por la estructura del desempleo, con muchos jóvenes ya formados y parados demasiado mayores; y también por la falta de alternativas de la economía española para recolocar parados.

En su día, el Gobierno prometió una ley llamada de «economía sostenible» para, entre otras cosas, modernizar el empleo en España. A día de hoy, esa ley es un simple proyecto en fase de enmiendas. Esta incoherencia del Gobierno ante la situación de España, que lleva a su presidente a defender la formación del parado para un mercado de trabajo que se mantiene anclado en el ladrillo, el turismo y el automóvil, explica también por qué estamos como estamos.

Obras son amores
Ante la gravedad del momento, sería conveniente que el PP haga un ejercicio de renuncia
M. MARTÍN FERRAND ABC 14 Septiembre 2010

SEGÚN Charles de Gaulle, a quien no conviene olvidar del todo para bien entender a los franceses, la diferencia entre patriotismo y nacionalismo es la misma que separa el amor del odio. Quien pone en primer plano el amor por su país, es un patriota; quien coloca en ese primer plano el odio por los otros pueblos, un nacionalista. Quizá sea excesivo, por radical, el criterio del hombre que le quitó el nombre a la plaza de L'Etoile, pero marca bien, sin ambages, un método práctico para la clasificación política en ámbitos geográficos e históricos en los que, como a nosotros nos ocurre, abunda la confusión y escasea el sentido común y pragmático. En unas circunstancias viscosas en las que la Constitución soporta los fundamentos del Estado y, al tiempo, los deseos de quienes quieren destrozarlo y parcelarlo.

Iñigo Urkullu es incuestionablemente nacionalista y, más que menos, se ajusta a la dicotomía establecida por el creador de la V República Francesa. A pesar de ello insiste en sus deseos de ayudar a José Luis Rodríguez Zapatero para sacar adelante, en el Congreso, el Presupuesto de 2011. El domingo volvió a insistir en que Zapatero «se ha quedado solo» y que, en consecuencia, «solo puede contar, en su caso, con el PNV». Como para dar a entender que esos gestos tienen precio y que tampoco es cosa de esperar que todos cuantos se sientan en la Carrera de San Jerónimo tengan en común el servicio al interés de la Nación, Urkullu, a quien no suele adornarle la sutileza, añadió que «ya sabe Zapatero cuáles son las condiciones del PNV». El precio, ya digo.

Hace solo unos días Mariano Rajoy, viéndolas venir, le pedía al presidente del Gobierno, a quien justamente supone angustiado por su debilidad parlamentaria para aprobar un Presupuesto que le libere de unas elecciones anticipadas, que no haga daño a España cambiando votos por transferencias. Quizás, ante la gravedad del momento, sería conveniente que, precisamente por el bien de España, el PP haga un ejercicio de renuncia y un alarde de grandeza política. El grupo parlamentario que encabeza Josu Erkoreka puede reforzar con siete votos la posición del PSOE. Si ese mismo apoyo, por la abstención o la ausencia de siete diputados populares, se lo brinda Rajoy, España no sufrirá los daños que teme el líder del PP y Urkullu se quedará compuesto y sin el pago de unos servicios que, en un insano ejercicio parlamentario, tiende a pervertir el espíritu constitucional de servicio a la Nación y el Estado. El patriotismo de Rajoy, su amor, puede evitar el nacionalismo del vasco, su odio centrífugo. Obras son amores y no buenos sermones.

A trabajar, vaguetes
Alfonso Ussía LR 14 Septiembre 2010

Esperanza Aguirre está a un paso de obligar a dos mil liberados sindicales a trabajar para quien les paga, que es la Comunidad de Madrid. Nos ahorraríamos los madrileños setenta millones de euros al año, que es lo que cuestan los sustitutos de los que cobran por no trabajar. La ciudadanía está harta de la holganza y vagancia de los sindicalistas liberados, y últimamente se les ha visto demasiado el plumero. Con el plumero escondido, pasaban desapercibidos. Pero lo han sacado y expuesto con desmedida arrogancia a ojos de la sufrida ciudadanía, y junto a la indignación, se ha destapado el desprecio.

En las grandes empresas, a los liberados sindicales se les dice de todo. A sus espaldas. No se les puede decir a la cara porque no van. Hace años, al menos, acudían a cobrar el día del pago. Ahora todo se hace por los bancos y hay liberados que no han pisado ni una sola vez el suelo de sus empresas. En la Comunidad de Madrid hay más liberados sindicales que gorriones, y hay que enseñarles el camino de sus puestos de trabajo. Curiosa la mínima diferencia entre las voces «gorrión» y «gorrón», casualidad que dejo en manos de los expertos para que sea analizada adecuadamente.

El ambiente no está para bromas ni abusos. O cambian las estructuras de los sindicatos, o los sindicatos pueden estar viviendo sus últimos años de incompetencia y holgazanería. Al genial Enrique García Álvarez, el autor teatral más vago del siglo XX, le habría hecho feliz ser liberado sindical, aunque su sentido de la libertad y la independencia le hubiera apartado de ese camino. «Confieso con harto afán / y sentimiento profundo,/ que soy el más holgazán/ que Dios ha puesto en el mundo». Que se apliquen el epigrama.

No se trata de una discusión o diferencia entre las llamadas derechas e izquierdas. En el mundo laboral, y en la izquierda trabajadora, la distancia que se ha establecido entre los que dan el callo y los que se tocan el bolo es de muy difícil reparación. Ahí no hay ideología ni militancia, sino sentido común y agravio comparativo. No creo que a los trabajadores de Sanidad y Educación de la Comunidad de Madrid les parezca desproporcionada la pretensión de Esperanza Aguirre. Que trabajen los liberados que superan el cupo de vagos admitidos y ahorren a los madrileños setenta millones de euros. Si Esperanza Aguirre culmina su valiente y lógico propósito nuestros sindicatos ya pueden ponerse las pilas, porque la valentía, tan escasa, cuando se produce resulta contagiosa, y muchas administraciones y empresas seguirán su camino. Y al referirme a «nuestros» sindicatos, no lo hago con intención de afecto y cercanía, sino de propiedad. Son nuestros sindicatos porque mantienen sus gigantescas e inútiles estructuras gracias a los impuestos que pagamos los españoles.

La mediocridad y la vagancia no van a sacarnos de la crisis económica. Se dice ahora que el Gobierno tiene pensado aumentar los impuestos alcanzando el 45% del IRPF. A eso se le llama cometer un legal robo a mano armada. Seamos todos los atracados. Y los liberados, que trabajen. Si es que se acuerdan de ello.

Sindicatos retrógrados
La imaginación empresarial dará a las pymes un dinamismo específico en la creación de empleo
VALENTÍ PUIG ABC 14 Septiembre 2010

NADIE mejor que el pequeño empresario sabe lo que cuesta reconstruir el tejido económico después de una gran crisis, aunque solo fuera porque en España el 99 por ciento de las empresas son pymes que representan un 75 por ciento del empleo y dos tercios del valor añadido. Concretamente en España, es una red de redes con una capacidad productiva que acabará por renovar la economía al irse saliendo de una recesión en la que le han sido cegadas nada menos que las fuentes del crédito. Todo lo contrario de un sindicalismo obtuso y arcaico, incapaz de ver más allá de la supervivencia a corto plazo de sus intereses corporativos. La supresión de dos tercios de los «liberados» sindicales que operan en la administración autonómica madrileña: esa será la batalla de Madrid y no el enfrentamiento insustancial y politiquero entre Tomás Gómez y Trinidad Jiménez.

El reciente informe de La Caixa sobre las pymes subraya que el formato pyme no solo es el más idóneo en determinados sectores y circunstancias, sino que, además, aporta dinamismo y flexibilidad, sobre todo en tiempos de crisis. Claro, al despuntar el sol después de una recesión, el paisaje con menos obstáculos regulatorios será el más fructífero, el más competitivo. En esos momentos, la iniciativa creativa y la imaginación empresarial darán a las pymes un dinamismo específico en la creación de empleo después de una fase aciaga de destrucción de puestos de trabajo.

El choque ha sido angustioso para cientos de miles de familias, que sostenían alguna pequeña empresa que a duras penas ha podido mantener un puñado de puestos de trabajo, si no es que ha cesado en su actividad. Ese es el panorama de una mortandad económica de la que una sociedad no se rehace en dos días. No pocos jóvenes añoran aquellos días en los que podían quejarse de ser mileuristas, y la familia española bracea a contracorriente para mantener sus vínculos de cohesión, el poder extraordinario de proteger a los suyos. Aumenta inevitablemente el descrédito de la política a corto plazo. No se puede hacer política banal con las cosas de comer.

Pero, por fin, esas pymes —dice el informe de La Caixa— están logrando superar los obstáculos que las alejaban de la internacionalización, que las «enclaustraban». Es el portento de las nuevas tecnologías, el potencial de las telecomunicaciones. Cambian los sistemas de ventas y de distribución. Adquirimos la gorra de béisbol, los libros y los anoraks por internet. Por contraste, el sindicalismo es proteccionista, aunque lleve camisetas «made in Taiwan».

En el mundo, un 90 por ciento de empresas son pymes que emplean un 60 por ciento de trabajadores y generan un 50 por ciento de servicios. Olvidemos la viñeta del pequeño empresario refunfuñándole al contable y sus obreros con guardapolvo. Las diferencias en el acceso a la innovación entre la grande y la pequeña empresa se están reduciendo de modo fascinante. Es otra de las virtudes evolutivas de un sistema de empresa capitalista que los sindicatos todavía vituperan. La pequeña empresa busca nichos de mercado y a los sindicatos se les descuelga la gente convocada a la huelga. Es otra diferencia.
www.valentipuig.com

Cat-etos
Jordi Bernal www.vozbcn.com  14 Septiembre 2010

Si no hiciera tiempo que se ha impuesto como una costumbre sería desolador asistir a la utilización de la cultura como una herramienta diferenciadora cuando no directamente de marginación. La última muestra la ofrece la web Culturcat.cat, que, según prensa (puesto que la web permanece disfuncional), sitúa la obra de los escritores catalanes que escriben en castellano como ‘literatura catalana en otras lenguas’ y junto a los del celebérrimo Boom que pasaban por aquí.

Web de la Generalidad de Cataluña en la que se señala que los escritores catalanes que escriben en español son 'literatura catalana en otras lenguas'.

Estos ademanes despreciativos hacia la lengua de los endecasílabos de Boscán no tienen más voluntad que poner diques al océano. Ya sea multando tiendas de ultramarinos o estableciendo categorías culturales según el idioma utilizado para fabular.

Para eludir fatigosas polémicas de villorrio así como para evitarnos tanto papel malgastado con el contubernio de Frankfurt, sólo se me ocurre volver a la más recurrente de las distinciones: ningunear en las listas de literatura catalana a los escritores que han pergeñado su obra en castellano en Cataluña, sin tener en cuenta siquiera la exposición concreta de una realidad más identificadora que la lengua. De esta manera nos ahorraremos cualquier engorro en premios y laureles referente a la expresión idiomática. Al fin y al cabo la oficialidad cultural acostumbra a transitar por unos derroteros que poco o nada tienen que ver con la literatura.

Pensemos, verbigracia, en Nabokov o Conrad, dos modelos a los que el propio Marsé cita a menudo para explicar la paradoja de los catalanohablantes que escriben en castellano. Dos extranjeros. Y no está mal así. La situación fronteriza sienta bien a quienes escriben más allá de la prebenda. En definitiva: si la cultura no es más que otro rasero para la medición patriótica, nada más honroso que formar parte de los extranjeros.

Jordi es periodista

La guardia del cardenal
El beneficio al ciudadano que puede reportar la transferencia del Tráfico parece más que cuestionable
juan granados ABC Galicia 14 Septiembre 2010

Mientras los länder alemanes, acuciados por la crisis, se afanan en devolver todas las competencias que pueden al Estado Central, nosotros que vamos sobrados de dinero público perseveramos en el camino de la atomización de los recursos. Un imperativo punto menos que indiscutible, planteado machaconamente bajo presupuestos siempre más ideológicos que económicos. La enésima es la demanda para Galicia de la gestión integral del servicio de Tráfico, policía autonómica incluida. El beneficio al ciudadano que puede reportar tal medida, teniendo en cuenta la experiencia vasca o catalana, parece más que cuestionable; no se trata de cambiar de uniforme a la Benemérita, vistiéndola de colorado o de azul celeste, hay muchos más elementos en la trastienda, más bien fáciles de adivinar, que parecen querer conducir a que los gallegos tengamos más que ver con un quebequés o un alentejano que con los naturales de Murcia, póngase por caso.
Y de eso se va tratando.

El clamor por el regreso en masa de la Guardia Civil al paraíso catalán, tras los episodios de ataques salvajes a los chalets de sus clases pudientes, parece una buena muestra de cómo pervive la intuición del común situado frente al peligro. No es asunto nuevo, cualquier amante de la historia sabe que la gran separación, el principal distingo entre unos súbditos y otros no eran siquiera los fueros que les asistían, sino la condición realenga o señorial de la población que les acogía.
Pese a que se suele decir que el poder fragmentario y localizado, por cercano; resulta más justo, más cómodo, más eficaz, lo cierto es que no siempre es así. Aunque habría que matizar mucho esta opinión, parece estadísticamente evidente que las villas y ciudades que realmente prosperaron en nuestro Antiguo Régimen fueron aquellas consideradas de realengo. Es decir, las sometidas a la administración directa del rey, con su corregidor, sus alguaciles y sus impuestos ordinarios. Al fin, su rey vivía bien lejos y desde luego no era probable que se dejase caer por allí.

Por el contrario, las que sufrían el señorío, cualquiera que fuese la naturaleza de éste, laico o eclesiástico, padecían cotidianamente la molesta presencia del aliento de su amo tras el cogote. Esto significaba, cuando menos, más impuestos, más cargas señoriales a añadir al diezmo y a lo debido a la bolsa del rey. Todo ello a la vez que se permanecía bajo el férreo control de las justicias señoriales, proclives en general a defender las posturas de su señor frente a los villanos que denunciaban sus excesos. No pretendo señalar analogías fáciles, pero cada vez me parece más claro que no hay nada nuevo bajo el sol. Dicho de otra manera, después de haber visionado más road-movies de las que necesito, siempre preferiré que, metido en problemas, me asista el FBI antes que la oficina del Sheriff de Malpaso. Será influjo de Dumas, pero personalmente siempre he preferido la presencia de los mosqueteros a vivir bajo la inquietante custodia de la guardia del cardenal.

Lecciones marruecas (de Ramón Punset)
Carlos Ruiz Miguel Periodista Digital 14 Septiembre 2010

Quiero reproducir un brilante artículo escrito por un colega sobre la pérdida del Sáhara y los últimos incidentes en la frontera de España con Marruecos en Melilla. El autor, Ramón Punset, es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Oviedo y también letrado de las Cortes Generales. El trabajo apareció en los diarios del grupo Moll: primero en La Nueva España (5-IX-2010) y, La Opinión de Coruña y luego en otros.

Lecciones marruecas
La pérdida del Sáhara y los últimos incidentes en la frontera de Melilla

RAMÓN PUNSET
CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO

En el último siglo y medio las relaciones con nuestros vecinos marroquíes han sido como mínimo difíciles y ocasionalmente traumáticas, de gran repercusión en nuestra política interna. Recuérdense los episodios de la Semana Trágica barcelonesa, el Desastre de Annual y el origen de la Dictadura de Primo de Rivera, la participación de tropas moras en la represión de los insurrectos de 1934 y en el bando de los sublevados durante la guerra civil, el conflicto armado que concluyó con la «retrocesión» de Ifni, la pérdida nulamente gloriosa del Sáhara, cuyo fantasma no cesa de atormentar nuestra acomodaticia (pero torpe) conciencia, el desalojo del islote de Perejil o el reciente bloqueo de la frontera con Melilla.

Por lo que atañe a la cuestión del Sáhara, nuevamente de actualidad estos días a causa de un incidente resuelto según tiene España por costumbre (es decir, mediante el apaciguamiento servil de Marruecos en el ámbito de la diplomacia secreta que prefiere el reino alauí), llama la atención que un régimen militar como el franquista se dejara arrebatar tan fácilmente un territorio de semejante extensión ante la mera bufonada de la «Marcha Verde» organizada por Hassan II. Cierto es que el general Franco entraba a la sazón en su enfermedad postrera, pero el Gobierno español se hallaba presidido por un halcón del pelaje de Carlos Arias Navarro. Este episodio revela, pues, no una carencia de liderazgo, sino la vaciedad misma del franquismo, su carácter de anómala excrecencia tumoral en el cuerpo del occidente europeo, su deficiente representatividad en el interior y su completa soledad internacional. Respecto a esta última circunstancia, cabe incluso sospechar que fueron los norteamericanos (Henry Kissinger, concretamente) los que incitaron y apoyaron la acción depredatoria del monarca marroquí. Con éste se entrevistó el zalamero ministro José Solís Ruiz, aquel que se jactaba sin rubor de decirle a Hassan II: «Majestad, de cordobés a cordobés...». Según relata el historiador Ferrán Gallego, Solís se dejó imponer «de forma vergonzosa» las condiciones de abandono del Sáhara y los tiempos de la operación, lo que permitió el avance de la «Marcha Verde» sin resistencia española y la eliminación del peligro que más temía Marruecos: una posible alianza entre España y Argelia para defender el territorio. Así, incumpliendo los mandatos de las Naciones Unidas, nuestro país abandonó a su suerte a los saharauis (véase «El mito de la transición. La crisis del franquismo y los orígenes de la democracia: 1973-1977», Crítica, Barcelona, 2008, págs. 204-206).

Teniendo en cuenta, no obstante, además de lo anterior, la escasa preparación y dotación del Ejército (mantenido bajo mínimos por el Caudillo, receloso de cualquier poder) y la poca confianza de los mandos superiores en sus oficiales (la revolución de los claveles portuguesa se hallaba muy próxima), ¿pudo haberse hecho otra cosa? Bueno, la pregunta ya sólo importa a efectos del honor nacional, lo que desde luego no es poco, si bien resulta más interesante extraer de aquellos hechos algunas lecciones provechosas.

Según la perspectiva de los intereses estadounidenses, Marruecos es mucho más importante que España: he aquí la primera lección. Si en 1975 se trataba, mediante el espléndido regalo del Sáhara, de cimentar una sólida relación americano-marroquí en perjuicio no sólo de España, sino también, por motivos distintos, de Francia y Argelia, no parece que la situación haya variado hoy gran cosa. Desde aquella fecha, sin duda, las relaciones económicas hispano-marroquíes se han ampliado, dentro del marco de la Unión Europea, considerablemente: tenemos importantes inversiones en Marruecos y aproximadamente un millón de súbditos de Mohamed VI viven entre nosotros como inmigrantes. Es bueno que las relaciones crezcan y se diversifiquen, comprendiendo igualmente las de índole cultural.

Ahora bien (y ésta es la segunda lección), que no se nos olvide que, ante cualquier contencioso con Marruecos que requiera una solución militar, estaremos fundamentalmente solos. ¿Puede imaginarse un escenario tal? Así lo creo, habida cuenta del opaco e inseguro sistema político marroquí y de las pulsiones nacionalistas que el rey cabe que excite para sublimar conflictos internos.

La pérdida del Sáhara hace 35 años supone, por la forma en que se produjo, una herida en nuestra memoria histórica y una quiebra difícilmente reparable de la confianza en nuestro vecino del Sur (tercera lección).

Sin embargo, el Sáhara ha sido una pieza cinegética que Marruecos no acaba de engullir y digerir; y francamente: no creo que debamos ayudarle en dicho proceso. Tampoco hemos de sentirnos en deuda con los saharauis más allá de los aspectos de ayuda humanitaria. Atengámonos, pues, a las resoluciones de la ONU y dejemos que el tiempo siga haciendo su lenta y persistente obra de desgaste político y económico sobre las espaldas de los marroquíes (cuarta lección).

El bloqueo de la frontera melillense producido durante algunos días de los meses de julio y agosto constituye también un motivo de preocupada reflexión y nos proporciona una última lección sobre las difíciles relaciones con Marruecos. Aparentemente el conflicto surgió desde la «sociedad civil» (?) de la zona aledaña contra determinadas actuaciones de la policía española que controla el acceso a la ciudad autónoma. Los medios de comunicación, sin embargo, pusieron de relieve el desconcierto del Gobierno de Rodríguez Zapatero, que ignoraba los verdaderos motivos del inopinado descontento marroquí. Esos mismos medios barajaron la posibilidad de que todo fuera una medida de presión relacionada con la vieja cuestión del referéndum de autodeterminación del Sáhara, respecto de la cual, y ante el punto muerto existente, hemos recibido una petición de ayuda por parte de la ONU. El caso es que ante la perplejidad gubernamental el Rey don Juan Carlos mantuvo una conversación telefónica con Mohamed VI, lo que fue muy aireado y celebrado por Marruecos como una victoria psicológica, estableciéndose seguidamente un calendario de peregrinaciones a Rabat: el Director General de la Policía y de la Guardia Civil (18 de agosto), el Ministro del Interior (23 de agosto) y en breve el propio Rey de España. El señor Rubalcaba, tras entrevistarse con su homólogo marroquí, es recibido en audiencia por el rey Mohamed VI en su residencia de Casablanca (la única foto difundida de la entrevista muestra al Ministro escuchando obsequiosamente a Su Majestad) y convoca luego una rueda de prensa sin preguntas, dando por superados todos los incidentes.

Finalmente, el PSOE, con el apoyo de IU, ERC y CiU, impide el debate del conflicto en sede parlamentaria. Se invocan razones de «responsabilidad», «prudencia» y «lealtad» a la vista de los importantes intereses de todo orden que vinculan a ambos países (véase el «Diario de Sesiones del Congreso» del propio 23 de agosto).

Hay aquí, una vez más, un error de base en el que incurren nuestros dirigentes políticos.
Precisamente porque Marruecos es un capítulo esencial de nuestra política exterior, de ningún modo puede escapar al control de las Cortes. Utilizar exclusivamente los mecanismos de la diplomacia secreta sólo puede beneficiar a un régimen tan escasamente democrático -y por ello de conducta imprevisible- como el marroquí.
¿Cuándo aprenderemos, además, la lección de que en un sistema parlamentario la responsabilidad consiste justamente en la disposición a responder ante los representantes del pueblo?

rpunset@gmail.com

11-S: Nueve años después
Fundación Heritage Clifford D. May Libertad Digital 14 Septiembre 2010

Hace nueve años, di inicio a una serie de debates sobre terrorismo con Jack Kemp, Jeane Kirkpatrick y un pequeño grupo de afligidos filántropos. Ya que este sábado ha sido el noveno aniversario de los atroces atentados del 11 de septiembre, no les llamará la atención que hayamos tenido ese debate. Pero seguramente les sorprenderá saber que nuestra primera conversación ocurrió antes, no después, de que los terroristas secuestraran los aviones de pasajeros y los estrellaran contra las Torres Gemelas y el Pentágono.

La gente con la que me reuní comprendía que mientras Estados Unidos disfrutaba feliz del "dividendo de la paz" de la posguerra fría, los terroristas ya atacaban el World Trade Center en lo que luego resultó ser sólo una primera vez, mataban tropas americanas en las torres Jobar en Arabia Saudí, bombardeaban dos embajadas americanas en África y estrellaban un barco cargado de explosivos contra el USS Cole. La mayoría de líderes políticos, analistas de inteligencia, profesores universitarios y periodistas no le dieron ninguna importancia a este patrón de comportamiento.

En las semanas siguientes al 11 de septiembre creamos una organización, la Fundación por la Defensa de las Democracias, para investigar y así comprender mejor el terrorismo y las fuerzas que lo impulsan, diseñar políticas de acción eficaces y educar a la opinión pública.

Una de las cosas más importantes que he aprendido desde entonces es que el terrorismo no es el núcleo del problema. Es simplemente el arma preferida de algunos regímenes, movimientos e ideologías que están librando una guerra contra Estados Unidos y otras sociedades democráticas.

Los terroristas se ven como "yihadistas", o sea, heroicos guerreros y conquistadores islámicos. Ven a sus enemigos como "infieles", enemigos de Alá que merecen la muerte y que estarían mejor muertos.

Sí, los yihadistas y quienes los apoyan guardan rencor contra Estados Unidos, Europa, India y, por supuesto, Israel. Pero su meta no es resolver diferencias políticas. Su meta es humillar, derrotar y someter a Occidente y devolver a los musulmanes el poder y la gloria de los que disfrutaron en un pasado lejano, confiados en que están destinados a disfrutar de ese poder y esa gloria nuevamente en un futuro más bien cercano.

No todos los que buscan ese orden de cosas participan en actos terroristas o siquiera los apoyan. Hay otros –que podemos llamar "islamistas"– que no militan en grupos terroristas. Creen que las estrategias no violentas pueden acelerar más eficazmente la transición del Estado de Derecho construido por el hombre al Estado de Derecho según lo ordenado por Alá, así como el traspaso del dominio global de las sociedades judeocristianas y seculares al "mundo musulmán".

Debería ser evidente pero, como probablemente no lo es, lo diré: la mayoría de musulmanes en el mundo no está tomando parte en esa lucha, no están ávidos de sangre ni quieren vivir bajo dictaduras clericales. Pero si, como conservadoramente se ha estimado, sólo el 7% de los musulmanes del mundo apoya el yihadismo y/o el islamismo, eso suma más de 80 millones de personas, una fuerza formidable respaldada por la enorme riqueza petrolífera de Oriente Medio. Por el contrario, los reformistas islámicos y pacificadores están aislados, en el centro de la diana y carecen de recursos.

Después del 11 de septiembre, la administración Bush denominó este conflicto como la "Guerra Global contra el Terrorismo". La conexión con el islam según lo predicado por exaltados clérigos fue reconocida pero no examinada. La administración Obama ha abandonado incluso ese análisis incompleto. Los portavoces del actual Gobierno solamente hablan de "extremismo violento" y de "operaciones de contingencia en el exterior". La primera definición ignora las ideologías que motivan a aquellos contra los que nos enfrentamos. La segunda niega que estemos ante un conflicto mundial serio. El presidente Obama ha reconocido que Al Qaeda está en guerra contra Estados Unidos como si eso fuera todo lo que hay, como si eso explicara algo.

En su discurso de la semana pasada sobre Afganistán, el presidente Obama agregó que la "guerra sin un final establecido" no "sirve" a los intereses americanos. Eso es cierto pero irrelevante, ya que las guerras no son obras teatrales: no se puede bajar el telón en el momento justo. Las guerras por lo general continúan hasta que un bando gana y el otro pierde.

Por el momento y hasta nuevo aviso, Estados Unidos y Occidente no están preparados para intensificar el conflicto para así derrotar a nuestros enemigos. Ni tampoco para aceptar la derrota a corto plazo. Por tanto, con lo que nos quedamos en realidad es con una "guerra sin un final establecido", una guerra larga, de baja intensidad y en diversos frentes.

Afganistán es uno de esos frentes. Es instructivo que el periódico Sunday Times de Londres informase el fin de semana pasado que los iraníes están pagando a talibanes para que maten soldados americanos. Reflexione: los líderes iraníes están colaborando con los talibán, un afiliado de Al Qaeda, y eso demuestra, aunque no por primera vez, que a pesar de que los yihadistas chiítas y suníes puedan ser rivales, ellos sí pueden encontrar y de hecho encuentran causas comunes: por ejemplo, matar americanos.

Los líderes políticos y la comunidad de inteligencia deberían reflexionar sobre lo que esto significa y lo que supondría que Teherán lograra adquirir armas nucleares. Pero si nos basamos en su historial, no podemos confiar en que ahora vayan a hacerlo. Según el Times, Irán está financiando a los talibán usando dinero donado por Occidente para pagar a empresas iraníes que participan en la reconstrucción de Afganistán. Es decir, los países de la OTAN están financiando la matanza de las tropas de la OTAN. ¿Responsabilizará el presidente Obama a Irán y tomará medidas para acabar con eso? ¿Hablará incluso de la culpabilidad iraní con claridad?

Lo más probable es Obama repita que nuestra meta debe ser evitar la "guerra sin final establecido". ¡Qué alentador para los yihadistas e islamistas en Irán, Afganistán, Irak, el Líbano, Somalia, Yemen, Gaza y tantos otros frentes! Sin duda, les tranquilizará saber que, nueve años después de los atentados del 11 de septiembre, están actuando de forma estratégica y sus enemigos infieles no.

Clifford D. May, antiguo corresponsal extranjero del New York Times, es el presidente de la Fundación por la Defensa de las Democracias, institución investigadora dedicada al estudio del terrorismo y el islamismo.

©2010 The Heritage Foundation
©2010 Traducido por Miryam Lindberg

Referéndum
Turquía, caballo de Troya
GEES Libertad Digital 14 Septiembre 2010

Los titulares suenan lo suficientemente gruesos como para que el occidental despistado se trague el anzuelo: la reforma constitucional aprobada en Turquía quita poder al ejército y se lo da a las instituciones representativas. Buena noticia, entonces, que acerca al gigante turco a la Unión Europea, que desmilitariza la vida política y la hace más democrática. A felicitarse toca.

No tan rápido. La reforma constitucional no tiene el mismo significado que en un país occidental; la reforma no la han promovido sectores liberales prooccidentales, sino el islamismo antioccidental de Erdogan, que es bien distinto. Los papeles están cambiados: el Ejército ha sido durante decenios el garante de la laicidad, la modernidad y la occidentalidad del Estado turco, frente a la constante presión islamista para convertir a Turquía en una república islámica teocrática, encarnada ahora en Erdogan. Europa, siempre tan espabilada, ha impulsado las reformas de éste último contra aquel.

El Ejército ha dado golpes en 1960, 1971, 1980 y 1996, en buena medida para frenar medidas para islamizar el Estado. Es verdad que su papel se ha ido progresivamente debilitando en los últimos años, aunque sigue siendo una de las instituciones mejor valoradas por los turcos; enfrente, la fortaleza electoral corresponde al islamismo "moderado" de Erdogán, el del giro proiraní y las amenazas a Israel. Así que la primera cuestión interna es si los militares aceptarán sin más los nuevos tiempos, que los sitúan bajo un presidente islamista. Y la segunda es si soportarán algo aún más difícil, un clima de creciente hostilidad provocado por la política de Erdogán, sumamente agresivo ya en su valoración. Porque la reforma, que permite las demandas por golpismo contra los militares, ha disparado las denuncias contra el Ejército, que por ahora parece permanece impasible. No cabe duda de que un régimen islamista en Turquía será mucho peor para los turcos que el actual y mucho más peligroso para sus vecinos que el tutelado por los militares.

Respecto a Europa, la derrota del ejército es una victoria de los islamistas: esta disyuntiva en la que la democracia abre la puerta al islamismo ya la vimos en Argelia en los noventa. Sólo procedimentalmente coloca la reforma más cerca a Turquía de Europa. En cuanto a la integración en la Unión Europea, baste recordar que la integración rompería todos los equilibrios culturales europeos: la UE pasará de tener unos 16 millones de musulmanes a tener 90. Una revolución social y cultural.

Quizá por eso, la izquierda europea antioccidental lo ha celebrado como un paso hacia Europa de los turcos. En verdad, lo que está deseando es lo contrario, un paso de Europa hacia Turquía vía dejación de principios y ósmosis demográfica. Como el islamogolferas Gadafi advirtió, Turquía será el caballo de Troya del islam en Europa. Y hoy en día no hay mejor caballo de cartón para entrar en Europa que el artefacto democratista y antimilitar de la reforma. Dentro viajan millones de musulmanes, muchos de ellos radicales.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Pedro Chacón Delgado: “Todo el mundo tiene asumido, a día de hoy, dentro y sobre todo fuera del País Vasco, que vasco “de verdad” es sólo quien tiene apellidos vascos”
Redacción Minuto Digital 14 Septiembre 2010

ETA acaba de anunciar un cese de acciones ofensivas. Si las anteriores fueron treguas-trampas en esta ocasión ni siquiera mencionan la posibilidad de tregua. Lo mejor que podría ocurrir tras este comunicado es una ruptura en el seno del nacionalismo vasco más radical. Sepha publica «Perdí la identidad que nunca tuve: el relato del País Vasco de Raúl Guerra Garrido», un libro en el que el profesor de la UPV Pedro José Chacón Delgado desmonta el revisionismo histórico que hace el nacionalismo vasco.

Un título muy sugerente. La identidad que nunca tuve. ¿Quién no tiene identidad en el País Vasco?
-En el País Vasco no tienen identidad quienes, siendo herederos directos de la inmigración histórica procedente del resto de España -que son más de la mitad de su población actual– no asumen los postulados del nacionalismo. Hay dos formas de ser vasco aquí: ser nacionalista o tener una ristra de apellidos ante la cual nadie pueda decir en su sano juicio que no seas vasco. Para quienes no cumplimos esas dos condiciones nos queda el genérico “españoles”, que está cada vez mejor considerado, todo hay que decirlo, pero que entraña para nosotros el hándicap doloroso de dejarnos sin adscripción concreta a la región en la que efectivamente vivimos y en muchos casos también nacimos.

Algo que llama poderosamente la atención en su libro es el capítulo que dedica a los «vascos con apellidos vascos» en la sociedad y su comparación en el Congreso. ¿Todos los partidos caen en el lenguaje nacionalista y ponen en sus listas a «vascos auténticos»
-Todo el mundo tiene asumido, a día de hoy, dentro y sobre todo fuera del País Vasco, que vasco “de verdad” es sólo quien tiene apellidos vascos. Ése fue probablemente el legado más envenenado que nos dejó la ideología de Sabino Arana, el fundador del nacionalismo, para hacer lo más complicada posible la convivencia entre autóctonos e inmigrados y sus descendientes en este país. En el libro hago un esbozo de ejercicio estadístico para demostrar que sobre un 22% de población actual en el País Vasco que tiene los dos primeros apellidos vascos, los partidos nacionalistas, que quieren representar a más de la mitad de la población, presentan siempre un porcentaje desproporcionadamente alto de apellidos vascos en sus listas electorales. En cuanto a los partidos no nacionalistas, esta tendencia también se ha dado, pero en menor proporción. No obstante, hay que fijarse en el número de consejeros con apellido vasco en el gobierno de Patxi López: duplican al resto.

También llama la atención las menciones que hace a los textos socialistas de principios del siglo XX cuando sus enemigos eran los nacionalistas. Con lo que tenemos desde que el presidente Rodríguez Zapatero es el secretario general del PSOE, parecería que hablamos de otro país…
-Los primeros socialistas vascos, los que fundaron el partido en Bilbao allá por 1886, adelantándose en nueve años al PNV, tuvieron que hacer frente a cara de perro a una ideología que les consideraba poco menos que infrahumanos. Los nacionalistas emprendieron su acción política cuando la primera gran inmigración procedente de otras partes de España estaba ya dentro del país y organizada políticamente. Este dato, que parece una simple anécdota, tiene una importancia capital porque permite poner patas arriba la historia que nos ofrece el nacionalismo y que muchos fuera de aquí han asumido con naturalidad: el nacionalismo no es una herencia del carlismo y del fuerismo decimonónicos que de repente se encontró con la inmigración española y tuvo que obviarla o dejarla a un lado para seguir impertérrito su camino hacia la liberación del pueblo vasco oprimido secularmente por España. Por el contrario, el nacionalismo surge justamente por la presencia inmigrante masiva en Bilbao y alrededores, a finales del XIX, y ante la que reacciona visceralmente pidiendo la independencia respecto de España para, de ese modo, echar más eficazmente a los “intrusos”.

¿También la izquierda de ahora se olvida de las raíces ultraconservadoras del nacionalismo que llega incluso a un clericalismo incompatible con el anticlericalismo de formaciones como PSOE, IU, ERC…
-La izquierda española, se dice muchas veces y cada vez más porque es una verdad “de libro”, ha tenido una condescendencia con los nacionalismos difícil de entender desde un punto de vista histórico y que sólo se explica desde las servidumbres de nuestro sistema electoral. Porque, en efecto, el nacionalismo vasco surge de la mente de un integrista como Sabino Arana, que era más integrista que los integristas españoles de su tiempo y que rompió con ellos antes de que éstos comprendieran que negando la condición de católicos al resto de los españoles que no seguían sus postulados no se iba a ninguna parte. El recorrido se completa con la izquierda abertzale que, cuando tenía un gran protagonismo mediático y daba miedo real en sus comparecencias públicas, nunca incluyó entre sus perseguidos a ningún representante de la Iglesia vasca (salvo alguna que otra honrosísima excepción).

¿Cómo explica que un partido «democristiano» como el PNV vote a favor de una ley tan proabortista como es la actual? ¿El PSOE habrá pactado un alto coste para España para lograr ese apoyo?
-Lo que ocurre es que los del PNV saben que su electorado a día de hoy vive ajeno completamente al ideario de su fundador. Le atribuyen alguna frase lapidaria (“Euzkadi es la patria de los vascos”) y sobre todo tienen a su favor que apenas nadie en el PNV o fuera de él conoce sus escritos, ya chocantes para muchos en su propio tiempo, y absolutamente inasumibles desde nuestra civilización occidental actual. La cuestión se reduce a hablar lo menos posible de ellos. Se contentan con tener la foto del fundador en todas sus sedes sociales («batzokis») y muy poco más. Es por eso que quienes mejor conocemos la figura histórica de Sabino Arana somos los historiadores no nacionalistas y así los propios nacionalistas lo tienen todavía más fácil si cabe: todo lo que digan contra Sabino Arana, piensan ellos, es por pura animadversión e inquina contra el nacionalismo, no porque sea verdad.

El nacionalismo vasco creció en el pasado con la llegada de inmigrantes de otras zonas de España como el populismo identitario avanza con la llegada de inmigrantes extracomunitarios. ¿Hay similitudes entre el PNV y partidos a los que se les califica de xenófobos?
-En su origen, evidentemente, el nacionalismo vasco es racial e integrista, como lo definió Juan José Solozábal en su clásico estudio. Sabino Arana pensaba que el resto de los españoles, los no vascos, eran incapaces de ser católicos de verdad por un problema de raza. Era un pensamiento común en su época y todos lo asumían: la diferencia residía en que lo que para unos constituía una losa (los españoles y los latinos en general, que se veían a sí mismos como razas degeneradas) para otros, como los vascos, posibilitó la vía teórica para pedir la independencia y aislarse así del contagio español. Hoy en día el nacionalismo peneuvista no tiene nada que ver con aquello, ni por espíritu religioso ni por reivindicación racial. Mantienen el prurito de los apellidos en sus escalas superiores, aunque dejando de vez en cuando que alguien sin ellos escale a las alturas (para intentar demostrar lo contrario, más que nada), y se dedican a gestionar lo mejor posible la herencia de los antepasados, consistente en haber creado un buen argumentario de victimismos con los que mantener asegurada su cuota de poder político, que en el País Vasco es mucha y que en el resto de España, a la vista está, sigue siendo decisiva, gracias a nuestro sistema electoral.

Ahora todos los partidos (hasta sectores de la izquierda abertzale) piden a ETA el adiós a las armas. ¿Pero ETA ha beneficiado o perjudicado a los nacionalistas vascos para el logro de sus propósitos?
-El nacionalismo peneuvista en la Transición se erige en árbitro de la situación vasca precisamente porque desde los gobiernos españoles de entonces, desde Suárez hasta el primero de Aznar, pasando por todos los de González, no se encuentra ningún recurso para hacer frente al terrorismo que no pase por confiar la gestión del País Vasco al PNV. Desde el Estado español siempre se actuó acomplejadamente, como si a los vascos hubiera que satisfacerles por alguna afrenta de la que el resto de los españoles fuera responsable (asumiendo de hecho la interpretación nacionalista de la guerra civil y del franquismo). Con el camino despejado de competidores políticos, atemorizados cuando no diezmados o eliminados sistemáticamente por el terrorismo, el PNV se empleó a fondo en su gran obra de nacionalización del País Vasco que llevó a la situación que tenemos en la actualidad, con todo el mundo pensando que lo mejor es que los niños estudien euskera (a los adultos esta necesidad les resulta menos perentoria, parece ser: todo el mundo coincide en que el euskera se habla muy poco para las ingentes cantidades invertidas en su enseñanza) y con la idea de que una Euskal Herria independiente en el horizonte no es para nada algo absurdo o inalcanzable de por sí. Esto se ha logrado gracias a treinta años largos de gobiernos nacionalistas, tanto en el Gobierno autónomo como en las Diputaciones forales (que son las que recaudan los impuestos y que siguen a día de hoy en manos nacionalistas), y a un terrorismo al que le cuesta todavía dejar de prestar sus servicios a la causa.

El Islam en EE.UU y la provocación de la ‘Casa Córdoba’
Redacción Minuto Digital 14 Septiembre 2010

En la actualidad unos 1.500 millones de personas profesan la religión instaurada por Mahoma originaria de la península Arábiga. Según el Vaticano, “el Islam (con todas sus ramificaciones) es la religión más extendida del mundo y recientemente ha superado el número de católicos”. A pesar de tener su cuna en La Meca (Arabia Saudí), las comunidades islamicas más numerosas se encuentran hoy en países no árabes del subcontinente indio, el sudeste asiático y Asia Central. Indonesia, con 200 millones de musulmanes, ocupa el primer puesto de seguidores, seguida de Pakistán, que acoge a más 159 millones de fieles.

Desde la década de 1880 a 1914, miles de musulmanes emigraron desde el Imperio Otomano y zonas del sur de Asia a EEUU. En la actualidad, los musulmanes americanos provienen de diferentes ámbitos son un grupo religioso de los más diversos del país, así, la variedad de musulmanes que mayor número acoge son los sudasiáticos de la India y Pakistán y los árabes, que constituyen el 60-65 % de la población musulmana. Los estadounidenses que más profesan esta fe son principalmente los afroamericanos, muchos de ellos también convertidos durante los últimos setenta años, que simbolizan una cuarta parte del total de la población islámica. Otro factor que ha contribuido a su crecimiento ha sido la conversión al Islam en las cárceles y en las grandes ciudades estadounidenses, según revela una encuesta realizada por la empresa estadounidense Gallup en 2009.

Hasta la fecha, no hay ninguna cifra oficial del número de musulmanes en EEUU y existe cierto debate sobre el verdadero tamaño de esta población. Diversas instituciones y organizaciones han dado una amplia variedad de estimaciones sobre el número de musulmanes: Una encuesta sobre identificación religiosa elaborada en 2008 estimó que serían 1.300.000 personas, el centro de investigación Pew (muy reconocido en temas de investigación) declaró el año pasado que eran unos 2.500.000, el U.S. News & World Report afirma que superan los 5.000.000 de practicantes y el Consejo de Relaciones Americano-Islámicas (CAIR) ha afirmado este año que esta comunidad cuenta con 7.000.000 de seguidores en EEUU, es decir, un 2,6 % de la población total.

La ‘Casa Córdoba’
El pasado 25 de mayo, las autoridades del barrio del sur de Manhattan, el Community Board 1 (de los cincuenta y nueve que hay en Nueva York) se manifestaron a favor del proyecto, por 29 votos a favor, uno en contra, y diez abstenciones. En el debate anterior, participaron 100 defensores y detractores del proyecto, entre ellos alumnos y rabinos que expusieron sus argumentos.

El proyecto comienza con una operación inmobiliaria que tiene que ver con dos edificios conectados entre sí situados entre el 45-47 y el 49-51 de Park Place, entre West Broadway y Church Street, lugar de ubicación donde planea asentarse la mezquita y el centro cultural. Estos edificios recibieron el impacto en su estructura y en el tejado de una parte del avión que se estrelló contra la torre sur del World Trade Center. La empresa promotora de la compra de ambos edificios, Soho Properties, es propiedad del magnate inmobiliario de arabia saudita Sharif El-Gamal, socio a su vez de Nour Moussa, sobrino del secretario general de la Liga Árabe (la agrupación de Estados árabes), Amr Moussa. Podría ser que esta asociación Liga Árabe-mezquita EEUU no fuese fruto de la casualidad, pues gran parte de las mezquitas y centros islámicos de Europa son financiadas por gobiernos foráneos, en especial por Arabia Saudí (que también influye en la designación de sus imanes) y ahora podría generar el interés por EEUU.

El Cordoba House, contará con una inversión de 100 millones de dólares (unos 78 millones de euros) que ha generado numerosas especulaciones acerca del origen de ese dinero. El-Gamal aspira a conseguir gran parte del dinero con acciones, bonos, subsidios y donaciones privadas, lo que ha levantado también las sospechas de que el centro podría ser financiado con dinero de grupos extremistas de Oriente Medio. La ONG Muslims for Peace, también acepta donaciones para la construcción del centro.

En lo referente a la ubicación del edificio, a dos calles de la Zona Cero, El-Gamal ha declarado que la localización fue accidental y que el complejo fue comprado para satisfacer las necesidades de la creciente comunidad musulmana en Nueva York.

Además de la mezquita, que es el centro que más polémica ha suscitado del proyecto, también habrá un auditorio de quinientas plazas, un teatro, gimnasio, piscina, pista de baloncesto, guardería, salas de exposiciones, librería, escuela de cocina y restaurante halal (de comida permitida por la religión musulmana).

Nueva York con 8,4 millones de habitantes cuenta con más de 100 mezquitas repartidas entre sus cinco condados.

Entre las voces más sonadas contra el proyecto se encuentran los familiares de las víctimas de los atentados del 11-S, Sarah Palin (del Partido Republicano) y el candidato Republicano para Gobernador de Nueva York, Rick Lazio. Este grupo se muestra en contra principalmente por la proximidad del centro a la Zona Cero. Es esta línea, las encuestas publicadas por la CNN o por el diario The New York Times, dan a entender que hay más opositores que defensores del proyecto. El sondeo promovido por la CNN y difundido recientemente, reveló que el 68% de los estadounidenses se opone mientras que el 29% se declara a favor y la encuesta del New York Times revela que la mayoría de los neoyorkinos rechaza la propuesta pero reconoce que los promotores tienen derecho a llevarlo a cabo mientras que el 35% se muestran a favor.

Pese a todo, la construcción de la mezquita se mantiene en los edificios 45-47 y el 49-51 de Park Place.

Nuevo libro de Enrique de Diego
Chueca no está en Teherán
Enrique de Diego. Periodista Digital 14 Septiembre 2010

Reproducimos un extracto del libro ‘Chueca no está en Teherán, contra el caballo de Troya del multiculturalismo' (Editorial Rambla), del que es autor el periodista Enrique de Diego, y que se pone a la venta esta semana:

Un barrio de homosexuales o cuyo paisaje es la homosexualidad manifiesta sólo es posible en una sociedad abierta. Las costumbres noctámbulas de ese ‘colectivo', al menos en Chueca, parecen provocar molestias entre los heterosexuales jubilados del barrio, pero ése es un conflicto asumible. La posibilidad de que homosexuales e integristas convivan, como pretenden los socialistas y los progres, es totalmente imposible. En la parte final del libro, se reproduce el Hadd de Lavat, el castigo de la sodomía, tal y como se explicita en el Código penal iraní, transferencia directa de la sharía. La sentencia, adelanto, es pena de muerte.

El ejemplo encuentra todo el sentido, puesto que los homosexuales, muy subvencionados, y los islamistas, también favorecidos por el dinero público, constituyen dos grupos mascota de los ungidos socialistas españoles. Mas la posibilidad de convivencia entre ambos no es una utopía, es una supina estupidez. Chuecha y Chuecanistán no pueden coexistir. No hay nada parecido a Chueca en Teherán. Es notorio que el archisubvencionado ‘día del orgullo gay' nunca podría tener lugar por las calles de Teherán, ni de ninguna otra ciudad musulmana.

La República islámica de Irán ha colgado de una grúa -la brutal forma de ejecución- a 4.000 homosexuales, dato ofrecido por Amnistía Internacional en su página web. Los vecinos homosexuales de Chueca colgarían los viernes de las grúas de Chuecanistán. De hecho, una buena parte de los homosexuales holandeses, como dato más allá de lo anecdótico, han votado a las candidaturas de Wilders; ocurre que, desde los barrios musulmanes, se efectúan auténticas razias hacia los de presencia significativa homosexual. Eso es la realidad del multiculturalismo, como lo son las mujeres a las que no se permite salir de casa en Cunit.

El multiculturalismo siempre ha sido, en la teoría, un imposible metafísico, una completa contradicción en los términos; en la práctica no queda otra que, con urgencia, antes de que los daños del mal sean irreversibles, certificar su fracaso y desmontarlo.

Lo que convierte este desvarío en directo ataque a la civilización y a la misma supervivencia de las gentes, es que, además, es una estafa, porque se obliga a las potenciales víctimas a sufragar el riesgo cierto. Los argumentos para expoliar los fondos de las víctimas futuras no esconden el chantaje del terrorismo y del fanatismo.

Amparo Sánchez Rosell, presidenta del Centro Cultural Islámico de Valencia, solicita que el Estado pague un sueldo a los imames, "como se hace con los párrocos", para evitar que lleguen a esos puestos "iluminados" y el radicalismo campe por sus fueros. Idéntico argumentario utiliza el presidente del Consejo Islámico Valenciano, Imad Al Naddad para quien el que el Estado -los contribuyentes- financie a los imames de las mezquitas en España es la "única forma de cortar las líneas de financiación de países extranjeros" y para que su mensaje "no sea incendiario" por "la influencia de quien lo financia".

La mafia hace chantajes ínfinitamente más sutiles, del tipo de ‘le voy a hacer una oferta que no podrá rechazar', pero es delictivo que los haga en público y, por supuesto, no se airean, con tal naturalidad, en los medios de comunicación. La propuesta es que el Estado pague una comisión a cambio de protección ‘religiosa' o contra incendios, mas, en tiempos de mayor racionalidad, lo que se impone es una investigación sobre las fuentes de financiación exteriores dispuestas a tener a sueldo a los ‘incendiarios', para cortarlas y exigir explicaciones, así como poner en cuestión la misma legalidad de las mezquitas.

Es inveterada experiencia que el chantajista nunca pone límites a sus exigencias. Los contribuyentes financian con sus impuestos a quienes predican su exterminio. Sólo falta que se cedan terrenos en Chueca para erigir una mezquita. Pronto estarían los homosexuales mirando hacia La Meca. Eso sí sería multicultural.

Multiculturalismo es más difícil de definir de lo que aparenta en principio. Se trataría de la "convivencia de diversas culturas", pero cultura, en el sentido ilustrado, occidental, hace referencia, sobre todo, a la persona y al "conjunto de conocimientos que permiten a alguien desarrollar su juicio crítico", aunque también al "conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grados de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social".

Ambas acepciones entrañan cierta contradicción, pues esa idea de la cultura del grupo, si se entiende en sentido unívoco o esencialista, elimina el perfeccionamiento personal y el juicio crítico. Por ello, hemos de calibrar, en primer lugar, si dentro del grupo no se establece como ‘cultura' la eliminación de la libertad personal y de la diferencia, si una de las notas constitutivas o no es la pluralidad, la diversidad, la individualidad.

Aunque la segunda acepción es más cercana a folclore, en caso de que esa cultura del grupo restringiera los derechos personales estaríamos ante una ‘cultura cerrada', ante una cárcel para la persona, ante la barbarie y el totalitarismo tribal. Una supuesta cultura que no admite la ‘convivencia' en su interior se inhabilita para convivir con otras culturas. Establece una ‘identidad' cerrada o uniforme, una especie de canon, al que todos han de someterse, adecuando a ella su conducta, pero tal identidad resulta imposible de definir y de obtener; implica conceder al grupo o al Estado una fuerte capacidad de coacción para la búsqueda de esa esencia inexistente.

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El nacionalismo periodístico, en crisis
FERNANDO GONZÁLEZ MACÍAS La Opinión 14 Septiembre 2010

Cientos de bienintencionados ciudadanos respaldan estos días en la Red el manifiesto "Os medios en galego importan", en respuesta a la reciente desaparición de la edición en papel del semanario A Nosa Terra y del portal informativo Vieiros, que vinieron a coincidir en el tiempo con los graves problemas por los que atraviesan otras cabeceras históricas de la órbita nacionalista.

En paralelo, desde Internet salen a la luz las denuncias de los trabajadores directamente afectados por estos casos y de un sindicato, la nada sospechosa CIG, que apuntan a la mala gestión de los responsables de los medios como la principal causa de una crisis que todavía puede ir a más, dicen, si no toman las medidas pertinentes en otras empresas, igualmente tocadas del ala y que siguen dando palos de ciego. Se dan nombres y apellidos. En algún caso, se trata de periodistas de acreditada trayectoria y de prestigio en su ámbito, que por lo visto como directivos no han dado una en el clavo.

A la hora de buscar culpables, no pocos aprovechan que esta situación de franco retroceso de la prensa galleguista coincida con el retorno a la Xunta del Partido Popular y sobre todo con una reorientación de la llamada "política lingüística", que en la práctica liquida la norma de la discriminación positiva" a favor de la lengua propia, reduciendo sensiblemente los apoyos que recibía el gallego en diversos ámbitos, entre ellos el de la comunicación.

Que, en aplicación de las políticas de austeridad, se han reducido drásticamente las ayudas institucionales a las empresas periodísticas y de comunicación en general es un dato objetivo, como lo es que el descenso de lo percibido por subvenciones y conciertos con la Xunta hace inviables muchos medios, para los cuales el dinero público constituía el grueso de sus ingresos, al carecer de una mínima estructura empresarial y financiera para capear temporales como el actual.

Pero estos días también se pueden leer, sobre todo en los periódicos electrónicos, las reflexiones tanto de comunicólogos más o menos independientes como de simples ciudadanos, poniendo de manifiesto lo que no deja ser una obviedad: que los medios en gallego perecen sobre todo porque hasta su propio público objetivo les da la espalda, un público ya de por sí más bien escaso y, sin embargo, de lo más exigente.

No hay televisión sin espectadores, ni radio sin oyentes, ni diarios o semanarios sin lectores. Hasta los periódicos digitales, por muy baratos que resulten, tienen costes que cubrir, mayormente en forma de salarios de sus profesionales. Esos medios sobreviven con mucho menos dinero y casi sin publicidad, pero ni con esas tienen la supervivencia garantizada. Si no concitan demanda, ni fidelizan un mínimo de público que les siga, antes o después desaparecen. Los subvencionadores, como los patrocinadores y no digamos los anunciantes, acaban abandonándolos a su suerte, simplemente porque no les sale a cuenta "invertir" dinero en ellos.

La historia de nuestra Prensa enseña que el nacionalismo moderno no ha sido capaz de sostener en el tiempo publicaciones periodísticas propias, por más empeño que en ello pusieran personas y colectivos muy meritorios, en un momento dado. Sobran ejemplos. Lo paradójico es que la fábrica gallega de periodistas, la Facultad de Comunicación de la Universidad de Santiago, estuvo siempre bajo control nacionalista. Ya se ve para qué les ha servido.

fernandomacias@terra.es

Lengua "propia" a la hora de cobrar, lengua ajena a la hora de pagar
Nota del Editor 14 Septiembre 2010

En vez de lengua "propia" deberían decir lengua dependiente, lengua drogodependiente (el dinero es una droga). En cuanto no hay dinero les salta el mono de la drogodependencia que quieren sigan pagando los otros, y seguir viviendo del cuento.

España  no está en crisis, está herida de muerte por estas y otras muchas causas de naturaleza similar como que haya sindicatos como el CIG, y que las universidades estén bajo el control de los nacioinalistas para imponer la xenofobia lingüística.

Todos los medios habituales, TV, radio, prensa, internet han tenido que echar mano de la tijera para adaptarse a las circunstancias adversas de una España decapitada en lo político, en lo económico y en lo social (sociedad dormida que hace años debería ya haber zapateado a Zapatero).

nueve detenidos y varios registros en diferentes provincias
Interior da por "desarticulada" la nueva dirección de Ekin una semana después de la tregua
AGENCIAS | BILBAO El Correo 14 Septiembre 2010

El Ministerio de Interior ha dado por "desarticulada" la nueva dirección nacional de EKIN tras la operación llevada a cabo esta madrugada por la Guardia Civil en el País Vasco, Navarra, Valencia y Cantabria una semana después de su último comunicado. La operación ha sido ordenada y dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska.

Según fuentes policiales, el jefe de los nueve detenidos es Eneko Compay Silva, domiciliado en Navarra y que ha sido arrestado en la Comunidad Valenciana, donde se encontraba temporalmente. Además, han sido arrestados dos personas en Navarra: Rosa Iriarte Lasety José Aldasoro Jáuregui, hermano éste último del dirigente de Herri Batasuna Jon Cruz Aldasoro. En Vizcaya ha sido detenidas dos mujeres, Sandra Barrenetxea Diez y Erika Bilbao Barcena.

En Guipúzcoa ha sido detenido Ugaitz Elizaran Aguilar; este arrestado ya fue condenado por el Supremo a seis años de prisión por su pertenencia a Segi, la organización juvenil ilegalizada. Además, es hermano de Aitor Elizaran, detenido el pasado mes de octubre en Carnac (Francia), cuando estaba considerado el jefe del aparto político de ETA. En Vitoria han sido detenidos Egoitz Garmendia Vera y Urko Asier Ayerbe Sarasola. Por último, una mujer, Anais Ariznavarreta Ibarlucea, de Eibar (Guipúzcoa), ha sido detenida en Noja (Cantabria), una localidad de veraneo donde pasaba unos días.

Todos ellos eran los presuntos integrantes de la dirección de Ekin, el entramado político de ETA que nació en 1999 para encargarse de la agitación popular y la violencia callejera y al que se atribuye un papel de "comisario", que distribuye y hace cumplir las directrices de la banda terrorista. Según estas fuentes, los detenidos habían redactado un documento con directrices políticas.

Registros
Desde poco antes de las cuatro de la madrugada, cuando se han producido los arrestos, la Guardia Civil inició el registro de los domicilios de los detenidos, que se espera dure toda la mañana del martes, ya que se prevén la realización de unos veinte registros en total. De momento, la Guardia Civil ha finalizado sobre las 7 horas el registro del piso de la calle Juan de Garay de Bilbao, relacionado con Sandra Barrenechea, quien estuvo presente en las diligencias, han informado fuentes de la lucha antiterrorista.

La detenida fue introducida en uno de los vehículos de Instituto Armado y además los agentes se llevaron del inmueble varias cajas con documentación. Barrenechea ya fue detenida en el año 2006 por distribuir bonos con el anagrama de la banda terrorista ETA. En el dispositivo participaron varios agentes que se desplazaron en dos Nisan Patrol de la Guardia Civil. Vestidos de paisano y de uniforme han comenzado los registros en este inmueble para lo que tuvieron que derribar la puerta.
Asimismo, la Guardia Civil han finalizado pasadas las 8.00 horas el registro en el domicilio de una de las detenidas de EKIN Erika Bilbao en la localidad vizcaína de Erandio, han informado testigos presenciales. Los agentes se incautaron de cuatro cajas con documentación a lo largo de casi cuatro horas de diligencias en las que se vivieron momentos de tensión al impedirse a la familia de la arrestada acceder al lugar, han añadido las mismas fuentes.

En la capital navarra, la Guardia Civil ha acudido al piso y al garaje de Eneko Compains, arrestado en Aragón, y considerado jefe del grupo, de donde se han llevado un par de cajas cuyo contenido se desconoce. Terminado el registro, en el que ha estado presente Compains, los agentes han abandonado el lugar mientras familiares del joven le daban gritos de ánimo.

Condenados por la Audiencia Nacional
La Audiencia Nacional condenó en diciembre de 2007 a 47 de los 52 acusados en el macroproceso contra las organizaciones EKIN, KAS y XAKI a penas de entre 2 y 24 años de cárcel, aunque en mayo de 2009 el Tribunal Supremo absolvió a 9 de ellos y rebajó considerablemente las condenas a todos los procesados menos uno por falta de proporcionalidad de las mismas. Según las mismas fuentes, a los detenidos esta madrugada se les acusa de mantener la actividad de EKIN después de este proceso judicial en el que se consideró a este frente de los terroristas como "las entrañas y el corazón" de la banda "complementando la lucha armada" EKIN nació en 1999 para encargarse de la agitación popular y la violencia callejera y al que se atribuye un papel de "comisario", que distribuye y hace cumplir las directrices de la banda terrorista.

Se trata de la primera gran operación de las fuerzas de Seguridad tan sólo una semana después de que ETA emitiese un comunicado en el que anunciaban que desde hace meses habían decidido poner fin a sus acciones armadas ofensivas.

Más de 700 docentes darán sus clases en gallego en contra del nuevo decreto
Arriesgándose a la apertura de un expediente, el colectivo Profes co Galego afirma haber tomado esta decisión en cumplimiento de la Constitución y del Estatuto de Autonomía
S. O. | A CORUÑA La Opinión 14 Septiembre 2010

Más de 700 profesores están dispuestos a seguir dando sus clases en gallego pese a que, con el nuevo decreto de la lengua, sus asignaturas pasan a impartirse en castellano (Matemáticas, Física y Química o Tecnología).

Pese a la entrada en vigor de la nueva normativa este curso, arriesgándose a la apertura de un expediente, el colectivo Profes co galego, asegura que han tomado esta decisión en cumplimiento de la Constitución y del Estatuto de Autonomía.

"Jacinto responsable, Eiré culpable"
"La Voz es la que chupa más subvenciones"
'La Xunta no es amiga de los medios en gallego'
Galicia4.com, Periodista Digital 14 Septiembre 2010

En los últimos meses varios medios de comunicación que publicaban íntegramente en gallego se han visto obligados a cerrar sus puertas de forma repentina e inesperada.

Algunos responsabilizan de esta pérdida a la crisis económica y la mala gestión empresarial, pero otros cargan directamente contra la Xunta, acusándola de restringir las subvenciones a este tipo de medios.

En Galicia4.com hemos querido conocer de primera mano la percepción de una de las personas que viven más de cerca esta situación: el responsable del Sindicato de Periodistas de Galicia, Xurxo Salgado.

¿ Qué le parece que este verano hayan desaparecido cuatro medios de comunicación que publicaban íntegramente en gallego?
Es una tendencia consolidada en esta legislatura en la que ya es habitual la falta de apoyo de la Xunta hacia el gallego. Es cierto que la crisis no ayuda y que afecta más a los más débiles, pero también hay medios que publican en español que están sufriendo la crisis y sin embargo no están cerrando. El gobierno autonómico no es amigo de los medios en gallego, y curiosamente todos los que están cerrando están vinculados de una u otra forma al nacionalismo. Hay tres factores que influyen en el cierre: la crisis, el cambio político en la Xunta y la mala gestión de algunos medios.

¿ Se refiere al caso de 'A Nosa Terra'?
Me refiero a 'A Nosa Terra' y a 'Vieiros'. 'Vieiros' escondió problemas administrativos durante años y ni los propios trabajadores se dieron cuenta hasta el último momento. En el caso de 'A Nosa Terra' no es normal que acabe cerrando después de que el grupo que la encabeza realizara una inversión millonaria.

Desde el Sindicato de Periodistas apuntabais directamente a Jacinto Rey.
Cuando un medio no funciona parte de la responsabilidad recae sobre el equipo directivo al completo, pero en el caso de 'A Nosa Terra' se juntaron varios problemas: la mala proyección empresarial y el cambio de gobierno, que ha cancelado muchas ayudas instituciones. El equipo de dirección funciona muy mal, pero que la Xunta dejase de subvencionar a su editorial, Promociones Culturales Gallegas, que es la raíz, fue lo que propició su caída. Y además está la crisis.

¿Qué pinta Jacinto Rey en todo esto?
Fue el empresario Jacinto Rey quien en el año 2004, a través de una filial de su grupo, el grupo San José, se hizo con la práctica totalidad del accionariado. Lo que reclamamos es que la empresa ahora se haga cargo de asumir las responsabilidades económicas, que pague las deudas, los sueldos atrasados y las indemnizaciones de los trabajadores.

A raíz de la desaparición de varios medios en gallego varios intelectuales gallegos han difundido un manifiesto bajo el título 'Os medios en galego importan'. ¿Está sirviendo de algo? Parece que la Xunta está rectificando y que ha aumentado en un 530% las ayudas a este tipo de medios.

La Xunta no está rectificando, esos anuncios son engañosos. Ahora el único medio que escribe en gallego es 'Galicia Hoxe', que pertenece al grupo El Correo. Primero esperan a que se mueran ciertos medios y luego convocan ayudas, que aún encima van a parar a un grupo cuyo diario principal, 'El Correo Gallego' publica en castellano. Y además se excluye la prensa digital. Hay una perversión en ese anuncio de la Xunta.

¿Tiene algo que ver el Sindicato de Periodistas de Galicia con ese documento?
Nosotros no tenemos nada que ver. Es un manifiesto que cada uno firma a título individual, pero yo personalmente estoy de acuerdo. La Xunta no está ayudando a los medios en gallego.

¿Cuáles son los medios de comunicación más beneficiados por las subvenciones de la Xunta?
No hay más que mirar las estadísticas. La Xunta dio a 'La Voz' dos millones y medio de las antiguas pesetas solo en subvenciones, más los convenios con las consellerías, las ayudas al desarrollo de nuevas tecnologías... que suman miles de euros. 'La Voz' es la que más chupa con diferencia. Pero no solo chupa 'La Voz', chupan todos: el 'Faro de Vigo',' La Opinión', 'El Correo', 'El Progreso'.... Problablemente sin la ayuda institucional no tendríamos prensa en Galicia. Pero no solo de la Xunta, sino también de los ayuntamientos y las diputaciones. Ocurre lo mismo con 'La Región' en Orense. Mientras algunos medios mueren porque no hay ayudas al gallego otros sí mantienen las subvenciones. La Xunta siente un complejo de inferioridad con el gallego.

Poco después de llegar a la Xunta, en mayo del 2009, Feijoo convocó a una reunión a representantes del Colegio de Periodistas, en la que aseguró que se acababan las subvenciones para ganar favores políticos y que los medios que recibieran ayudas tendrían que asegurar la calidad y el mantenimiento del empleo. ¿ Estuvo usted presente en esa reunión? ¿Prometió algo Feijoo en ese encuentro?
No, no estuve en ese encuentro a pesar de que el Sindicato de Periodistas de Galicia lleva desde la época del bipartito reclamando una ley que regule las subvenciones públicas e incidiendo, precisamente, en la creación de puestos de trabajo. Es una petición que ya le trasladé a Cabaleiro en varias ocasiones. Hace dos años y medio, en la época del bipartito, el Parlamento apoyó de forma unánime una iniciativa legislativa que instaba a la Xunta a crear puestos de trabajo estables cuando concediera subvenciones. Y desde entonces no se ha hecho nada porque esto se cumpla.

¿Prensa independiente y subvenciones no son una contradicción?
No serían contradictorias si las subvenciones se regulasen como en los países nórdicos o anglosajones. De hecho, allí no se ven como que un gobierno pretende "comprar" a un medio, sino que son ayudas para potenciar su línea empresarial (I+D, innovación, formación laboral o creación de puestos de trabajo) y cultural (idioma, como ocurre en la prensa minoritaria de Irlanda, Escocia o de las minorías laponas o suecas en Finlandia).
Un status semejante al que pide el Sindicato de Periodistas de Galicia con la aprobación de una ley de control de las subvenciones públicas. Pero con el actual sistema que impera en Galicia, obviamente, las ayudas públicas tienen evidentes contrapartidas que se manifiestan en las líneas editoriales. Ocurrió con Fraga, durante el bipartito, y ahora con Feijoo.

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