AGLI

Recortes de Prensa   Lunes 20 Septiembre  2010

 

Por qué es insostenible nuestro nivel de vida
Roberto Centeno. El Confidencial 20 Septiembre 2010

Hoy pensaba estimar las consecuencias de los últimos datos económicos conocidos, que auguran un tercer trimestre muy negativo: importantes caídas del comercio exterior, producción industrial, servicios y consumo privado; hundimiento del precio del suelo, tan abundante en los balances bancarios a precios diez veces mayor; necesidad de subida del 115% del precio de la luz por las renovables, etc.

Pero me he encontrado con un brillante análisis –as usual– de John Mauldin, titulado “La última mitad”, y me voy a permitir utilizar sus razonamientos para explicar por qué el actual nivel de vida de los españoles es insostenible y no se soluciona solo con bajadas de salarios del 10-15 %, es mucho peor, Zapatero ha llevado a éste país a la recesión y la miseria. Por eso la salida de capitales se está convirtiendo en estampida.

“The bigger government leads to lower growth”
La primera reflexión de Mauldin es la evidencia de que “un mayor tamaño del gobierno lleva a un menor crecimiento”. Existe una elevada correlación entre el ratio “sector privado/sector público” y la tasa de crecimiento estructural. Un ratio como el existente actualmente en España, con el mayor sector público del mundo civilizado, lleva a una tasa de crecimiento estructural inferior al 1%. Es decir, las 17 CCAA y los 8.200 Ayuntamientos, cuyo gasto desenfrenado (su deuda ha crecido un 26,5% en el segundo trimestre) no solo nos lleva a la ruina, además impiden el crecimiento económico. Para poder alcanzar crecimientos estructurales superiores al 3%, deben recortar su gasto en más de 100.000 millones de euros año.

La segunda reflexión es por qué el país en su conjunto no puede mantener su actual nivel de vida. Lo ilustraré con una identidad contable, es decir, algo que se cumple siempre por definición, y que muestra lo que es o no posible:

Balance financiero del sector privado + Balance fiscal del sector público - Saldo balanza corriente (-superávit, +déficit) = 0

En el momento actual tenemos un déficit de las AAPP del orden del 15% del PIB (150.000 millones de euros) y otro en el sector exterior equivalente al 5,4% del PIB, otros 54.000 millones de euros. Para equilibrarlo, y no tiene más narices que equilibrarse, porque esto no es una teoría es una identidad, el sector privado (bancos, empresas, familias) debería conseguir, endeudándose, 204.000 millones de euros año, pero como debe el 350% del PIB, una cifra monstruosa, eso es metafísicamente imposible. ¿Y entonces qué pasa? Pues que o el sector público reduce su gasto drásticamente, y no van los tiros por ahí, porque la deuda total está creciendo vertiginosamente, ¡un 20 % en el segundo trimestre!, o el sector exterior consigue un fuerte superávit.

¿Y eso cómo se hace con una productividad por los suelos y sin poder devaluar la moneda? Si excluimos la salida del euro y el dejar de pagar la deuda, que sería peor, eso solo es posible bajando nuestros costos en torno al 40%, reduciendo salarios, destruyendo empleo o ambos a la vez. Tengan en cuenta que desde la creación del euro, Alemania se ha hecho un 13% más competitiva y España, un 20% menos, es decir, hemos perdido el 33% respecto a Alemania. En general, en nuestros principales importadores, cuesta hoy un 33% menos que en España producir la misma cantidad de bienes y servicios, un desequilibrio brutal. Esa es la razón por la que el pasado mes de junio importamos 20.500 millones de euros, y exportamos 16.000, mucho peor, más del doble en términos de saldo que en 2009, donde importamos 16.000 millones y exportamos 14.000. De momento éste año el PIB caerá cerca del 1% (-0,4 % según la Comisión, frente a casi el 2% para el resto de Europa).

En todo caso, y para aquellos optimistas compulsivos que afirman que si Europa crece, nuestras exportaciones crecerán también, hay razones para no compartir esa asociación. España ha perdido solo este año un 9% de cuota en el comercio mundial, en una situación de clara recuperación de las economías europea y mundial, quedando reducida a un escuálido 1,67% del total, la porción más baja de todos los tiempos desde que se liberalizó el comercio en 1960.

¿Y cuáles son las alternativas?
Lo he dicho ya, pero quiero subrayar el orden de prioridades, algo que resulta esencial. El primer problema de España es el tamaño del Estado, sin ello todo lo demás, todo sin excepción, es inútil: la deuda del conjunto de AAPP, medida según la metodología del Protocolo de Déficit Excesivo, una forma muy restrictiva de medir, porque quedan enormes partidas fuera (infraestructuras, retraso en el pago a proveedores, etc), asciende a 600.000 millones de euros según cifras oficiales. A eso, se suma los pasivos en circulación, lo que se debe directamente, que asciende a 730.000 millones, y la deuda de las 4.000 empresas públicas, estatales, autonómicas y municipales, 50.000 millones, con lo que la deuda oficial total asciende ya a los 780.000 millones de euros, el 78 % del PIB, y eso sin tener en cuenta lo que haya debajo de la mesa. Y finalmente la deuda derivada de compromisos futuros, fundamentalmente las pensiones, y que asciende al 180% del PIB. Es decir, los pagos que las AAPP deben realizar en los próximos años ascienden al 258 % del PIB.

Pero con ser inasumible la cifra absoluta, lo peor es su tasa de crecimiento un 20% anual. Si alguien no coloca este problema a la cabeza de nuestras prioridades es que, o miente o no sabe de que habla. El segundo, la situación del sistema financiero, donde la mitad o más de las entidades, con 100.000 millones de saldo de morosos oficial y 200.000 real, y una valoración de activos de ciencia-ficción, son auténticos “muertos vivientes”; y el tercero, la productividad. Si no se entiende eso, no se entiende nada de lo que esta pasando, los tres son imprescindibles, pero uno detrás de otro. Además, para reducir en un tercio el tamaño del Estado, sólo se necesita voluntad política, para aumentar la productividad en un tercio se necesitaría sangre, sudor y lágrimas.

“You can take de austerity, downside your labor cost, or borrow more money (...) There are not good choices, no easy way”, nos dice Mauldin o el simple sentido común. De “austerity” nada, justo lo contrario, Zapatero ha dado marcha atrás, otra vez más, ¿cuántas?, pues todas las que se tercien; ayuntamientos y autonomías, especialmente socialistas y nacionalistas, siguen despilfarrando sin freno, porque como dice la Sra Salgado, “tenemos un pequeño margen”. ¿Pero de qué margen habla, de endeudarse más aún?.

“Borrow more money”, está tocando a su fin. España aún no ha quebrado gracias a la barra libre del BCE, pero esto no es ilimitado. Ayuntamientos y CCAA sobreviven sus últimos meses gracias a los préstamos de las Caja de Ahorro locales, no pueden colocar deuda en el exterior porque nadie la compraría. De hecho, hay un gran banco nacional ya no le presta a la Generalitat. Por tanto solo queda “downside your labor cost”, bajar los costes laborales, algo que la nueva Reforma laboral facilitará, junto con un incremento sustancial del paro.

En alguna ocasión, he hablado de una reducción de costes del 40 %, porque si queremos exportar de verdad tenemos que superar el 33% de competitividad perdida. “Y esta bajada será claramente una depresión, lo que significa que la recaudación de impuestos bajará también, el gobierno recaudará menos y el PIB caerá. Lo perverso de la situación es que el ratio deuda/PIB empeorará, incluso aunque se implementen medidas de austeridad”. En resumen, nuestro nivel de vida se vendrá abajo, la política de Zapatero nos lleva a una recesión severa o más realísticamente a una depresión. Adicionalmente, el Estado del Bienestar quedará reducido a cenizas. La expresión correcta no es “no easy way” es “no way out”, sin salida, no hasta que la gente desesperada salga a la calle para exigir el cargo de los responsables, un cambio del modelo de Estado y del sistema electoral, y lo consiga.

PSOE
Los despojos de Zapatero
Agapito Maestre Libertad Digital 20 Septiembre 2010

¿Conseguirá Zapatero detener el deterioro de su imagen en el interior de su partido? Imposible. Zapatero es ya un cadáver político. Los despojos del líder socialista se lo están repartiendo entre los buitres de las agrupaciones más importantes de su partido. Blanco y Pérez Rubalcaba están muy entretenidos en el reparto del botín. Pero, antes de contar lo que viene, levantemos acta de lo que hay, de la rabiosa actualidad, porque es más rica que nuestra propia imaginación. En otras palabras, la muerte política de Zapatero se puede contar de muchas maneras, pero ninguna contemplará su resurrección. Así es de cruel y terrible la "política", o mejor, el tipo de política que ha creado alguien que ha despreciado a millones de ciudadanos sin importarle su nación.

Hay dos formas de contar su muerte, que tienen, aquí y ahora, una fuerte presencia en los medios de comunicación. Unos, sus más tiernos amiguitos, cuentan el triste final del Maquiavelo vallisoletano cual plañideras contratadas para el evento; lloran, lloran y lloran sin ver salida alguna "a la cosa" después del sepelio. Otros, más realistas y previsores, repiten con frialdad de sondeo electoral el siguiente diagnóstico: Zapatero, sí, está muerto; pero, y aquí viene el pronóstico, además puede conseguir que el PSOE pierda todo su poder territorial; exigen cambios rápidos, limpios y volver a empezar, pero también dudan de cómo hacerlo y a quién recurrir.

En cualquier caso, basta que Zapatero esté dispuesto a aguantar hasta el final, o sea, hasta pudrirse en La Moncloa durante otros casi dos largos años, para que el debate del postzapeterismo pase a llamarse "cómo reconstruir el socialismo en las autonomías". Zapatero es ya, sin duda alguna, el mayor lastre que arrastrarán todas las federaciones regionales del PSOE hasta las elecciones autonómicas y locales. Ningún barón regional quiere verlo por sus predios. El poszapaterismo socialista se nutre de esas mesnadas regionales anti ZP. El caso más relevante, y acaso modélico para sustituir a Zapatero, ha sido el ofrecido por Tomás Gómez en Madrid.

Independientemente de que gane o no el rollo ese de las primarias, que seguramente las ganará, Tomás Gómez ha demostrado a todo el PSOE que Zapatero está más que débil, yace en su catafalco monclovita, y puede que su putrefacción infecte a todo el cuerpo socialista. A cualquier jefe con un poco de poder en el PSOE, excepto Zapatero, le hubiera bastado con nombrar una comisión gestora en Madrid para acabar con cualquier atisbo de "rebelión" de un absoluto desconocido, como Gómez, ante el jefe. He ahí la prueba de que en la sala de máquinas del PSOE ya no se discute sobre el poszapaterismo, sino sobre el daño menor que puede causar un cuerpo muerto en La Moncloa.

En esta situación, por qué no decirlo, cuánto se echa de menos una oposición con un poco más de coraje moral y diligencia democrática.

La Nación Española
Lázaro Conde Monge. Minuto Digital 20 Septiembre 2010

Alta traición: La cometida contra la soberanía o contra el honor, la seguridad y la independencia del Estado (Diccionario de la Lengua Española).

La degradación de la política española es de tal magnitud, que la eliminación del siniestro protagonismo de sus responsables, debe ser prioritaria para los demócratas que consideran que corregir el disparatado rumbo emprendido por el Gobierno hacia la liquidación de más de cinco siglos de unidad nacional, no admite mayor demora. Sobran las divagaciones incongruentes de quienes, debidamente apesebrados por el poder político, tratan de resaltar en periódicos, tertulias y otros medios de comunicación, las excelencias del régimen político impuesto por el progresismo totalitario de izquierdas a partir del acceso al Gobierno, tras la victoria del actual presidente en la elecciones celebradas el 11de marzo del año 2004 en las terribles condiciones conocidas por todos. Se impone la proclamación de la verdad como muestra inequívoca de la libertad que caracteriza a toda democracia auténtica. Al abarcar el deterioro de la situación general a la totalidad de los ámbitos político, económico y social, quien emite su opinión la fundamenta en lo que afecta con mayor gravedad a la existencia de la nación.

Aunque desvergonzadamente el Gobierno actual la esté liquidando, España es una democracia que desde el 6 de Diciembre de 1978 se rige por una Constitución aprobada por 15.310.020 españoles que dicho día votaron afirmativamente su refrendo, tras la previa aprobación por abrumadora mayoría del Congreso de los Diputados y del Senado el 31 de Octubre del mismo año. El voto positivo significaba el 87,7 por ciento, frente al 7,83 por ciento que representaban 1.385.582 votos negativos.

La reanudación de la actividad política transcurrido el período vacacional veraniego, pone una vez más de manifiesto que la desidia, el desprecio a la opinión pública y la tibieza de la Oposición democrática, han acentuado la especial gravedad de la situación a la que han conducido a España los desatinos e incompetencia de su Gobierno.

El español libre, orgulloso de su estirpe y convencido de que no existe alternativa posible a la democracia, se siente obligado en conciencia a seguir denunciando una vez más, como viene haciéndolo desde hace más de tres años en este medio, la infame actitud del presidente del Gobierno de España.

Es democraticamente insostenible un Estado de Derecho cuando sus gestores, comenzando por su máximo responsable proclaman, públicamente sin el menor rubor, que no acatan los fallos de los Tribunales cuando no se ajustan a sus conveniencias políticas. Esta es la actitud del partido del Gobierno y de los partidos separatistas de ámbito autonómico que le apoyan, ante el inapelable fallo del Tribunal Constitucional sobre el recurrido Estatuto de Cataluña que se expresa textualmente en estos términos: Carecen de eficacia jurídica interpretativa las referencias del Estatuto de Cataluña a “Cataluña como nación” y a “la realidad nacional de Cataluña”.

Aunque cueste creerlo, el Presidente del Gobierno desafía abiertamente a tan Alto Tribunal al declarar que corregirá el fallo, previa descentralización del Tribunal Superior de Justicia de España reformando la Ley Orgánica del Poder Judicial, para devolver al Consejo de Justicia de Cataluña creado por su Estatuto de Autonomía, las atribuciones que el Tribunal Constitucional declaró nulas por chocar con la legislación española. Ni democracia, ni Estado de Derecho, por si hubiera quien lo dudara.

Llegados a este punto, es imprescindible la referencia a la Historia, para aclarar lo fundamental. La referencia viene avalada por los innumerables y acreditados historiadores de todas las nacionalidades y tendencias, que han dedicado sus documentados estudios, garantizados por su bien ganado prestigio, a la Historia de la España contemporánea. La purulenta Ley de Memoria Histórica, en un alarde de desprecio a la opinión pública, pretende inútilmente cambiar el desenlace de la guerra civil, para justificar el proyecto político del frente popular de inspiración comunista, derrotado por el Ejército al servicio de la España real.

Tras dejar constancia del advenimiento pacífico de la Segunda República el 14 de Abril de 1931, los historiadores coinciden al relatar como el catalán Francesc Maciá, que inicialmente sirvió a España en el Arma de Ingenieros del Ejército, donde llegó a alcanzar el empleo de Coronel, evolucionó más tarde hacia el separatismo de Ezquerra Republicana y proclamó aquel mismo día el Estat Catalá, siendo inmediatamente desautorizado por el Gobierno de la República para morir con el estigma de la traición en Diciembre de 1933. El también catalán Luis Companys en línea con Maciá, protagonizó un nuevo intento de independencia, inmediatamente sofocado por el General Batet al servicio de la República, a primeros de Octubre de 1934, en coincidencia acordada con la revolución de Asturias y la Huelga General revolucionaria contra la República, de anarquistas y socialistas con la intervención activa de Indalecio Prieto. El presidente, Alcalá Zamora católico practicante, afín a la derecha, tenía al radical Alejandro Lerroux como jefe del Gobierno.

Hay práctica unanimidad, al considerar cuanto antecede como el inicio de la guerra civil, que se hizo inevitable, lo que obliga a todo político honesto y con la dignidad debida, a reconocer que el Gobierno de la República actuó con rapidez y eficacia encomendando al denominado entonces, ministro de la Guerra, equivalente al de las Fuerzas Armadas actual, resolver militarmente la situación de extrema gravedad creada por la izquierda revolucionaria. Afortunadamente para España y los españoles, al frente del ministerio estaba un notario de alto nivel, llamado Diego Hidalgo.

Si el nefasto virus progresista, amalgama de odio, rencor y revanchismo, no estuviera tan extendido, habría entre los políticos en ejercicio, exentos de corrupción moral y material, un recuerdo agradecido a aquel ministro que tuvo el pleno acierto de resolver una situación que hubiera supuesto el fin violento de la República.

Llegados a este punto, es de justicia recordar que en aquellas circunstancias especialmente delicadas, el ministro tuvo el acierto de designar para cumplir la misión encomendada, al General Franco que a sus 41 años de edad gozaba del inmenso prestigio que significaba una Hoja de Servicios, en la que figuraba que todos sus ascensos los había conseguido por méritos de guerra.

Los militares, que dedican sus vidas al servicio de la Patria como fundamento de su vocación, abominan especialmente de la cobardía y de la traición, lo cual explica determinadas actuaciones cuando la situación se hace insostenible. El gran acierto de los autores de la Constitución vigente, perfectos conocedores de la Historia de España, fue encomendar a las Fuerzas Armadas la misión de garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional (art.8).

De momento eso es todo. Hay que esperar a que se consume la felonía y un español renegado nacido en la provincia de Córdoba, se erija en presidente de la nación catalana, cumpliendo su anunciada traición a España, única nación según la Constitución vigente. Al menos Maciá y Companys eran catalanes de nacimiento y ya conocemos su final.

Ni huelga ni estos sindicatos
El Editorial La Razón 20 Septiembre 2010

Si los sindicatos hubieran tenido un mínimo de olfato o interés sobre el estado de ánimo de la opinión pública, hace años que se habrían movilizado contra el Gobierno. El descontento de la sociedad española con las políticas socialistas no ha surgido espontáneamente en estas semanas, sino que la desafección era ya mayoritaria en el arranque de la Legislatura, cuando las centrales sindicales compartían, e incluso alumbraban, las medidas económicas y sociales del gabinete. Si UGT y Comisiones Obreras se detuvieran mínimamente ahora en los análisis demoscópicos, entenderían también que los españoles no secundan la convocatoria de huelga general del 29-S y muestran un desapego mayoritario a lo que representan los dos sindicatos mayoritarios. La encuesta de NC Report para LA RAZÓN es concluyente sobre el estado de ánimo de la sociedad. Más del 63% de los españoles no se suma a la huelga, frente a sólo el 24% que manifiesta su voluntad de seguir a Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo. Los ciudadanos que creen que la movilización será minoritaria doblan a los que confían en la protesta mayoritaria, y constituyen también una mayoría (47,6%) los que están convencidos de que la jornada del 29-S será un fracaso de las centrales.

Los abrumadores resultados constatan que este país no está para paros masivos ni parece dispuesto a movilizarse tras unas organizaciones discutidas y en una deriva de pérdida de prestigio social muy preocupante para su futuro. Quieran o no los convocantes, la realidad es que la huelga se ha convertido en una reválida para UGT y Comisiones Obreras, para el futuro de ese sindicalismo político que representan estas organizaciones y para los liderazgos de Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo. En este punto, el sondeo de LA RAZÓN concluye que más de la mitad de los españoles cree que el actual modelo sindical debe ser rectificado.

O lo que es igual, que el sindicalismo de UGT y CCOO pertenece a un pasado que no tiene encaje en este siglo XXI. Por eso, a estas alturas no se comprendería que los sindicatos no se dieran por enterados en caso de un revés en la jornada de paro. Que se pretendiera continuar como si nada hubiera pasado sería la mejor constatación de que las castas sindicales supeditan la defensa de los derechos de los trabajadores a que su estatus no peligre.

La situación de un país con más de cuatro millones y medio de parados ha exigido de todos los agentes sociales un ejercicio de responsabilidad y de reflexión. Lejos de esa actitud de compromiso, los sindicatos han sido un freno permanente de las reformas imprescindibles que la economía española necesita. Aferrados a anacrónicos discursos y a recetas económicas vencidas, han servido de soporte al fracaso frente a la crisis del Gobierno. Es difícil esperar ya una reflexión seria por parte de Méndez o Toxo, cuando han sido incapaces de reconocer siquiera su cuota de culpa en las consecuencias de una política económica fracasada. El día después de la huelga será el momento de evaluar lo sucedido y de exigir responsabilidades.

Crisis nacional
Caso Faisán, un caso de traición
Pedro de Tena Libertad Digital 20 Septiembre 2010

No tenemos más remedio que darle la razón a los que piensan que España está en descomposición, no sólo territorial, sino y, sobre todo, moral. Sólo desde una patria en descomposición pueden tener lugar los acontecimientos del caso Faisán y que no ocurra nada. Aprovecho para reivindicar el trabajo de Luis del Pino en estas páginas, el de El Mundo y más recientemente de otros compañeros, sobre este caso que, nuevamente, nos sume en la abyección nacional. Que se esté diciendo cada vez más alto y más claro que el Ministerio del Interior de un Gobierno supuestamente democrático –tal vez el ministro y desde luego y además, algunos de sus altos cargos–, dio la orden de avisar a un recaudador de las extorsiones de ETA que iba a ser detenido en su encuentro con un etarra, es de tal gravedad que o Rubalcaba y sus mandos interponen querellas criminales contra quienes tal cosa afirman o deberían dimitir ya, ayer mismo. Lo que no se puede es vivir con esta ignominia como país.

Estamos hablando de un comportamiento que está fuera de toda duda razonable: alguien dio la orden para que la policía española advirtiera a un intermediario de ETA que iban a ser detenidos en cuanto cogieran el dinero procedente de las amenazas a empresarios vascos, navarros y quién sabe si de otras regiones limítrofes. Y está fuera de toda duda razonable que un altísimo cargo del PNV, Gorka Aguirre, de familia legendaria para los herederos de Arana, recaudaba el dinero para ETA.

Señoras y señores, esto es traición. Es traición a la patria, a España, a la Constitución y a la democracia. Pero es traición asimismo a las víctimas del terrorismo etarra, a las víctimas civiles, a las víctimas políticas de UCD, del PP y del PSOE, a las víctimas policiales y de la Guardia Civil e incluso, recuérdese, a las víctimas del propio nacionalismo vasco a los que ETA asesinó. Es traición a la Policía Nacional, 70 de cuyos miembros participaron en una operación para detener al extorsionador, al recaudador y al etarra y vieron cómo alguien de dentro chivataba a ETA su detención inminente. Y es traición a la justicia y a los ciudadanos por parte de un fiscal y de un juez, Bautista y Garzón, dejando escapar a los malos y ocultando sus fechorías a los buenos.

En el artículo 583 del actual Código Penal se dice que "el español que suministre a las tropas enemigas caudales, armas, embarcaciones, aeronaves, efectos o municiones de intendencia o armamento u otros medios directos y eficaces para hostilizar a España, o favorezca el progreso de las armas enemigas de un modo no comprendido en el artículo anterior", incurre en delito de traición. Es indudable que quienes dieron y ordenaron el siniestro chivatazo policial del bar Faisán consintieron el progreso de las armas enemigas de la organización ETA por cuanto pudieron escapar con el dinero de unas extorsiones que sirvió para seguir comprando armas y medios para matar españoles.

Por tanto, todos debemos preguntar por la identidad del traidor o los traidores y todos debemos exigir su condena penal y después, forzar, civilmente, su destierro perpetuo.

Pero aquí no se mueve ni una hoja. Ni el Ministerio del Interior del gobierno constitucional de España actúa judicialmente contra quienes afirman la veracidad de tales hechos ni los partidos políticos de la oposición, ni siquiera las asociaciones de víctimas ni las asociaciones policiales convocan una gran manifestación que exija los nombres de los traidores y su descrédito eterno. Ni siquiera se pide, en sede parlamentaria o en sede judicial, una explicación al Partido Nacionalista Vasco por su intervención, vía Gorka Aguirre, en la financiación de ETA. La parábola del árbol y las nueces puede cambiar. ¿Acaso han sido los mismos los que han movido el árbol y recogido las nueces? ¿Es con este nacionalismo vergonzoso con el que Zapatero quiere salvarse a cambio de lo que sea?

¿Cómo puede España soportar este cáncer de Estado sin el más leve gesto de dolor, de rebeldía, de dignidad? Muy descompuestos debemos de estar ya.

Las traiciones morales de la izquierda
Francisco Rubiales Periodista Digital 20 Septiembre 2010

Hay una izquierda honrada y demócrata, pero cada día es más minorataria y marginal ante el avance de una izquierda radical ajena a la vieja decencia, que recupera sus raices marxistas, que está perpetrando muchas traiciones morales en todo el mundo y que lo hace aprovechándose de un prestigio ganado en el pasado que quizás ya hoy no tenga justificación. Los ciudadanos otorgan a los intelectuales y políticos de izquierda un plus que hoy ya resulta inaceptable porque muchos sinvergüenzas se aprovechan de ese sello de calidad para engañar y oprimir.

Se lo he leído a Pilar Rahola: "Un pensador de derechas sólo puede equivocarse una vez, antes de hundirse. La izquierda puede perpetrar una vida de errores, y mantiene intacto el prestigio".

La izquierda dice defender principios que muchos consideramos indiscutibles, pero ¿los defiende de verdad? Empecemos por la democracia, que es su gran asignatura pendiente. Es casi imposible encontrar un político o intelectual de izquierda que cuestione la democracia, pero es todavía más difícil encontrar a uno de ellos que realmente crea en ella.

Saramago era un ejemplo, pero hay decenas de miles. El premio Nobel portugués aclamó a Stalin y lo llamó libertador, pero nunca mencionó que es el segundo mayor asesino de la historia, superado sólo por otro de su misma cuerda: Mao Zedong. Justificó la existencia del Muro de Berlín y considera a Fidel Castro como una referencia de gran valor para la izquierda. Odia y critica a los Estados Unidos, pero el escritor portugués también aclama la democracia ¿Cómo es posible creer en la democracia y en Stalin al mismo tiempo? ¿Cómo se puede ser demócrata valorando más al carnicero Fidel que a lo que representan los Estados Unidos como nación libre?

Muchos líderes intelectuales y políticos de la izquierda practican las mismas contradiciones del Nobel portugués: odian a Estados Unidos y a Israel como representantes del diablo, pero disculpan a los terroristas y, en España, hasta han intentado pactar con ellos, anteponiendolos a las víctimas, mientras no dejan de declararse "demócratas" ¿Es posible exhibir un ejemplo más sangrante de doble moral que defender el feminismo y lo que llaman "paridad" en España y desviar la vista para no condenar las lapidaciones y la opresión infame de la mujer en el mundo islámico?

Demasiadas contradiciones, demasiadas traiciones e incongruencias en los siempre agitados páramos de la izquierda, donde siempre se sueña con el poder, al viejo estilo, para transformar el mundo desde la cúspide, como predicaba Lenin ¿Es eso compatible con la democracia? ¿Es lícito, en democracia, acosar y demonizar al partido de la oposición, aislándolo y debilitándolo para que jamás pueda conquistar el poder? ¿Vale todo en política? ¿El fin justifica los medios? Puede que en esa izquierda resentida que jamás renuncia al marxismo esos principios tengan vigencia, pero no en democracia. En el sistema de libertades y derechos cívicos, esas normas de cloacas están vetadas.

Persiguen al yankee con saña, como si la "guerra fria" siguiera viva, pero se les escapan vivos los peores tiranos: desde Pol Pot, cuarto, después de Hitler (tercero), en el ranking mundial de los asesinos, hasta Fidel Castro. Son capaces de criticar cada día, con una saña casi histérica, los errores de los demócratas americanos y de la oposición democrática, en sus respectivos países, pero nada dicen de las locuras de los tiranos, ni de sus crímines.

Para entender las traiciones de la izquierda y su alcance, nada mejor que el libro "Cambiare Regime", del periodista italiano Christian Rocca, que analiza las amistosas y tolerantes relaciones de la izquierda mundial con 45 grandes dictadores recientes y recomienda a esa izquierda que promueva, de una vez por todas, la democracia. Tampoco es mal ejercicio analizar el olvido culpable de la izquierda de las mujeres que viven bajo las tiranías islámicas, o el silencio ante el sufrimiento de ciudadanos demócratas perseguidos y sometidos a dictadores como Castro, o la "comprensión" frente al terrorismo nihilista o los suicidas jihadistas o el silencio complice de la izquierda cuando son asesinados decenas de judios en los autobuses que ruedan por Jerusalen, o cuando vuelan por los aires los mercados de Bagdad, terrorismo del que siempre es "culpable" Estados Unidos.

Pero quizás la mayor traición de la izquierda, más incluso que su amor por los tiranos marxistas o su fácil convivencia con la corrupción pública y la opresión, sea su manera nociva de entender la democracia y la gestión del poder en determinados países de Occidente, como España, donde todo parece permitido si el botín es el gobierno, desde el pacto con nacionalistas fascistas extremos vascos y catalanes, hasta el perdón al terrorista etarra manchado de sangre, sin olvidar la conversión en leyes, sin apenas apoyo popular, de documentos tan ignominiosos como el Estatut catalán, promovido personalmente por el izquierdista Zapatero, toda una ofensa salvaje a la solidaridad y la igualdad, dos de los muchos viejos valores olvidados por esa izquierda moderna que ha hecho del poder su gran "becerro de oro".

Voto en Blanco

Aguas revueltas
Chelo Aparicio Estrella Digital 20 Septiembre 2010

Hay quien defiende una suerte de equidistancia, un punto intermedio, entre quienes no ven nada nuevo en los comunicados de ETA mientras no anuncie su renuncia a las armas (los principales partidos y líderes políticos) y los que exploran cada gesto que llega de ese mundo vaticinando –de nuevo- el final del terrorismo. Defienden que en este asunto no sólo compete a los terroristas mover pieza, o sea, renunciar a obtener ventajas políticas con el terrorismo, sino que corresponde también a los demás tender puentes para que llegue finalmente la paz.

Los más entusiastas por el nuevo “proceso”- como gusta en llamarse cada nueva iniciativa de la banda- se muestran los portavoces de la formación ilegalizada, en previsión de que puedan recuperar su posición en las instituciones con la mera formulación de los principios Mitchell, que hacen referencia a la apuesta “por las vías inequívocamente democráticas”, sin que ello sea incompatible con la pervivencia de ETA, en tregua o no. No sólo ellos parecen esperanzados. El apoyo de cuatro premios nobel de la Paz en la Declaración de Bruselas (26 de marzo de 2010) a un nuevo “proceso” y el denodado esfuerzo de informadores que exploran el cuestionamiento interno del terrorismo abundan en la idea de un nuevo tiempo.

Es por eso que la autodenominada izquierda abertzale saluda el nuevo comunicado de la banda porque (sic) “nos confirma en que por parte de los actores vascos nos encontramos inmersos en un proceso de paz y democrático de carácter irreversible” que “deberá conducir a un escenario democrático donde los vascos decidan su futuro”. Listos los actores vascos, sólo quedaría que los otros –españoles- apostaran por la paz.

No están solos. La declaración de ETA sucede al viaje de los dirigentes del Sinn Fein a Bilbao Bairbre de Brun y Alex Maskey quienes pedían horas antes del último comunicado de la banda “un diálogo inclusivo” donde “todas las partes puedan participar (…) para aprovechar la oportunidad”. De nuevo, quienes se vieron inmersos en un pasado sangriento se presentan como portadores de la paz. Por su parte, ETA apela a los firmantes de la Declaración de Bruselas a que impulsen una “solución permanente, justa y democrática” que contiene, hay que recordarlo, contrapartidas políticas. “Frente a la cerrazón de España y Francia”, señalan, “ETA ha hecho zarpar de nuevo el barco de la oportunidad (…) y ha tomado la primera decisión sin echar el ancla, con disposición de navegar en aguas más profundas”.

Pero el desgaste de su credibilidad ante repetidas iniciativas que siempre rompieron va más rápido que las esperanzas que algunos intentan reverdecer. Solazadas en el efecto noticia, las nuevas buenas impelen a los interlocutores a mover pieza, como si la responsabilidad ante eventuales muertes futuras dependiera de su comportamiento. Cuentan, para este desistimiento, los asesinatos acumulados tras cada tregua sucesiva.

Ilusos y bien pensantes, situados en el epicentro del dilema, no pueden reclamar una nueva dosis de atención a quienes antaño observaron en vilo otras iniciativas que fracasaron. Uno de los supervivientes de la tregua de Lizarra, tiroteado en su coche cuando regresaba a su casa, el jurista José Ramón Recalde, recordaba en días recientes que “ETA siempre dice que está con la mano tendida, pero con una pistola por delante”. Una pistola como la que exhibe un terrorista en un vídeo grabado en Francia a finales del pasado año, para enseñar a sus comandos, en idéntica secuencia a la que protagonizaron en aquella tarde de setiembre de 2000, cuando le dispararon varios tiros al profesor al llegar a su casa en su vehículo. Aquello pasó después del “alto el fuego indefinido” de 1998, que se presentó como el final del terrorismo.

«Ambiguación» de las palabras
Enrique LÓPEZ La Razón 20 Septiembre 2010

Esta semana nos han explicado la polisemia de la palabra «guerra» en ingles, y al margen de la cuestión política, en la que no debo ni quiero entrar, me ha recordado un fenómeno lingüístico muy de actualidad, tal cual es el abuso de la semántica lingüística de determinadas palabras, por la fuerza que llevan ínsitas, desvirtuando su semántica lógica, esto es, la relación del significado con la realidad. Los diferentes significados que tiene la palabra War, son similares a los que tiene «guerra» en español, esto es conflicto armado. Insisto, en que el objetivo de mis palabras no es entrar en la polémica existente en la denominación de lo que está ocurriendo en Afganistán, porque diga lo que se diga, es lo que es.

Lo que ocurre, es que cada vez más, la fuerza de algunas palabras, se vuelve contra sí mismas, y, o bien no se utilizan por su concisión, o bien se las utiliza en compañía de otras, para extender su significado original a otras situaciones. La palabra guerra, es una de ellas, su definición original, conflicto armado, se traslada a otros conflictos de diferente naturaleza, para así dotarles de mayor intensidad significativa. Se habla de guerra comercial, guerra de precios, guerra del petróleo, guerra fría, etc. Algo similar, ocurre con la palabra terrorismo, cuyo significado es perfectamente conocido y definido, pero en la actualidad cuando se pretende reforzar la gravedad de una determinada delincuencia o fenómeno, se le denomina terrorismo, así se habla de terrorismo de género, terrorismo medioambiental, terrorismo deportivo, etc. Con este proceso, se están produciendo a mi juicio, dos consecuencias negativas, por ejemplo, se le resta gravedad al fenómeno que se denomina terrorismo, puesto que pasa a ser un calificativo sin más, y por otro, se adultera el verdadero significado del primero de los vocablos, esto es se produce un extensión de su significado, no una polisemia, determinando lo que denomino un proceso de «ambiguación», en contrapartida a la conocida desambiguación.

Palabras como guerra o terrorismo, cuando extienden su significado a tantas realidades, al final lo acaban perdiendo, y todo puede ser una guerra o todo puede acabar siendo terrorismo, de tal modo que devaluado tanto su espíritu original, al final nos da miedo utilizarla de nuevo en solitario, porque así, puede recuperar de nuevo su verdadero significado y asusta. Por ello huyendo de su significado original se buscan otras expresiones con cierta carga eufemística como para la guerra la de escenario bélico.

Ahora bien, no ocurre nada cuando esto no es más que un empobrecimiento del lenguaje, y sobre todo de quienes de su uso, hacen su profesión, reduciendo cada vez más las palabras a usar, habida cuenta la proliferación de estos términos omnicomprensivos; el problema radica, cuando detrás de todo esto se esconde un uso espúreo del lenguaje con objetivos inconfesables o no confesados. Algunos parecen haber descubierto recientemente la «óntica» Heidegger, el cual concebía lo relativo al ente, en tanto que diferente de lo ontológico, esto es, referido al ser del ente y al ser en general, y así , lo óntico, se refiere al ente en sí mismo, y lo ontológico a lo que hace que un ente sea lo que es.

Parece que hay palabras que además de encerrar un significado se convierten en entes en sí mismas y cobran vida propia, de tal suerte que lo que significan ya no es lo importante. Es lógico que el ser humano rehúya de la palabra muerte, pero siempre le perseguirá, por más que al enmascaremos y eludamos. Hay conceptos que encierran un significado ineludible, por más que intentemos dulcificarlo con giros y expresiones alambicadas. La guerra es lo que es y así lo entiende todo el mundo, el terrorismo es lo que es, y la muerte es lo que es. Por ello conviene utilizarlos en su sede natural y no trasladar su significado a otros conceptos que por sí mismos ya tienen la suficiente fuerza como para representar la gravedad de algo. El término conflicto tiene la suficiente entidad como para ser predicado por cualquier actividad humana, comercial, jurídica , deportiva, sin necesidad de importar el término de guerra, tan unido a la muerte; la violencia de género, los incendios provocados, son actos delictivos tan graves que no necesitan de la ayuda del término terrorismo.

El abuso de este recurso acaba «ambiguando», tanto a la palabra original, que al final ya no se la reconoce. Ojalá, palabras como guerra o terrorismo, dejaran de encontrar su acomodo semántico natural en lo que realmente definen, sencillamente porque la realidad que definen no se produce, pero mientras por desgracia, la realidad nos recuerde su cruel significado, conviene reservar su uso a lo que en verdad conceptúan. Conviene llamar a cada cosa por su nombre, y utilizar un nombre para cada cosa. El lenguaje puede llegar a ser la más dañina de las armas.

La Historia, con un solo ojo
Las nuevas generaciones reciben una visión falsa, amañada, de lo que ya es Historia.
Juan Van Halen. www.gaceta.es 20 Septiembre 2010

El otro día un viejo amigo me sorprendió o, viniendo de él, no tanto, comentándome que mis artículos le parecían “fachas”. He tenido la paciencia de releerme, pese a la observación de Valera de que leerse a uno mismo produce melancolía, y en mis artículos he encontrado Historia, eso que ahora se mal llama “Memoria Histórica” (porque la memoria es individual y “memoria histórica” es un concepto impropio), pero salvo que deseemos que la Historia se borre o se jalee según convenga, desnaturalizándola, no he visto en mis artículos otra cosa que eso: una mirada histórica.

Me sorprende que pueda resultar extravagante o molesto que se recuerde, por ejemplo, la controvertida historia del PSOE, las declaraciones de sus dirigentes, honrados con monumentos y en el callejero de nuestras ciudades. Lo extravagante y molesto, además de no histórico, cambiando el punto de mira, es que se nos venda la patraña de que eran demócratas quienes propugnaban claramente, y testimonios hay de ello, y no pocos, la toma del poder por medios no democráticos, el golpe de Estado y, en definitiva, expresamente, la guerra civil.

Ya había el antecedente de la Revolución de octubre de 1934 en Asturias, de socialistas, comunistas y anarquistas, contra un Gobierno de centro-derecha por el pecado político de haber ganado las elecciones de 1933. Una República que no gobernase la izquierda no era aceptada por quienes se nos quiere presentar ahora como adalides de la democracia y de la libertad.

Repasar los mítines de la campaña electoral de 1936, que están recogidos en los periódicos de la época, es un ejercicio saludable para quien dude de las intenciones de la izquierda, sobre todo de socialistas y comunistas, si perdía aquellas elecciones. Si las ganaba, el resultado sería, a medio plazo, el mismo. El 18 de julio se adelantó, y obviamente fue una tragedia.

El 1 de marzo, celebradas ya las elecciones y ganadas por el Frente Popular, Dolores Ibárruri, Pasionaria, lo anunció: “Vivimos en período revolucionario y es preciso que no se nos venga con empachos de legalidad, de la que ya estamos hartos desde el 14 de abril. La legalidad la impone el pueblo (…). La República tiene que dar satisfacción a las necesidades del pueblo, y si no lo hace, el pueblo los arrollará e impondrá su voluntad”. La reseña es de El Socialista.

Aún los historiadores debaten quién ganó realmente las elecciones del 16 de febrero de 1936. En 1933 ganó holgadamente el centro-derecha, pero en 1936 los resultados fueron ajustados y las acusaciones de fraude fueron numerosas. Incluso no pocos notarios denunciaron entonces que habían sido ahuyentados a tiros o que, sencillamente, se les impidió cumplir con su trabajo de levantar actas de irregularidades. La manipulación fue notoria, incluso por la Comisión de Actas del Congreso.

Sobre el desaguisado podía haberse hecho la luz, al menos en parte, si hubiesen sido públicos los célebres papeles de la maleta robada a José Alcalá-Zamora, presidente de la República en aquel momento, pero de ellos nunca más se supo y supongo que siguen custodiados en el Ministerio de Cultura, en lugar de en la Real Academia de la Historia o en el Archivo Histórico Nacional, a disposición de los investigadores. Entre los papeles hay documentos y actas sobre aquellas elecciones.

Resulta históricamente impresentable y políticamente perverso que se mire la Historia de España sólo con un ojo, ignorando los disparates de unos, a los que se considera angelicales, y recordando sólo los de otros. Las nuevas generaciones han recibido y reciben una visión falsa, amañada, de lo que ya es pasado, pero que, como tal, es Historia y debe ser conocida y estudiada como fue, no como algunos quisieran que hubiese sido. Por la Historia no se puede pasar una goma de borrar. Más pronto o más tarde cada pieza queda en su lugar.

Lo cierto es que en aquella España prebélica ya se vivía, en cierto modo, una guerra. Los extremismos habían ganado la partida a la mesura. Liberales y republicanos como Marañón, Pérez de Ayala, Ortega, Ochoa y tantos otros huyeron de aquella situación en la que no sentían seguras sus vidas.

Marañón había sido el partero de la República, cuyo inicio se negoció en su consulta; Pérez de Ayala era embajador en Londres; Ortega había creado aquella Agrupación de Intelectuales que propugnó el cambio de régimen; Ochoa fue a pedirle a su maestro Negrín un pasaporte, asustado por los cadáveres que veía cada madrugada camino de su trabajo. Todos abandonaron el caos.

¿Es “facha” recordar todo esto? ¿Es que es falso? ¿Es una invención? Quienes inventan la Historia a su gusto por intereses ideológicos siguen las tácticas totalitarias, fascistas o estalinistas, que para el caso tanto monta.

*Juan Van-Halen es académico correspondiente de la Historia y senador.

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Más trampas de ETA
Germán Yanke Estrella Digital 20 Septiembre 2010

Toda la estrategia desplegada por ETA y Batasuna en las últimas semanas pretende conseguir la presencia de esta última –es decir, de aquella- en las elecciones locales y forales del próximo año con el señuelo de que “algo se mueve”, como si de ese modo la responsabilidad de “hacer algo” para que lo que teóricamente se mueve termine en el fin de la violencia sea del Gobierno y de los partidos democráticos y no, como es lógico, de los terroristas. Hasta el momento no ha habido ni promesa a largo plazo de que algo similar al abandono de las armas vaya a producirse ni de actuación independiente de Batasuna al margen de un terrorismo del que depende y al que, como se ve en esta estrategia, fía su futuro.

Aceptarla como buena, o simplemente como esperanzadoramente interesante, sólo se justifica por la voluntad de sacar algo de ella en provecho propio o de una ingenuidad que raya en el ridículo. El recelo y hasta el enfado por estos indignos movimientos no tienen fundamento en no querer ver ningún cambio sino, sencillamente, en no verlos de ninguna manera. La vieja cantinela batasuna de no querer ni condenar ni enfrentarse a la violencia porque su propósito es “terminar con ella” mediante la consecución de réditos políticos es tan vieja como su existencia y ahora, debilitada la banda por la eficacia de las Fuerzas de Seguridad, sólo se nos ofrece una versión más escandalosa de la misma.

Tras una tregua que no es tregua, ETA sale ahora con la invitación a reunirse con un grupo de ingenuos desconocedores de la situación –con buena voluntad o sin ella- que firmaron la Declaración de Bruselas. No se trata ni de dar la apariencia de que se atienden sus solicitudes de tregua permanente, sino de “analizar la situación”. Si algunos de los premios Nobel que ya se desprestigiaron sumándose a los intereses –entre otros su sueldo- del ínclito Currin, se entrevista ahora con un grupo de criminales que forman parte de todas las listas razonables de terroristas sólo merecerían que la Academia de los Nobel les retire el galardón para no desprestigiar el mismo con el desprestigio acumulado por sus premiados.

Si acuden, de todos modos, será su exclusivo problema. Si se prestan a ser utilizados por una organización terrorista que no da muestra alguna de querer desaparecer será su vergüenza. Nuestro cometido es otro: demostrar a la banda que no podrá de ninguna manera ni modificar con violencia o con trampas una política antiterrorista exitosa ni quebrar la unidad de los grandes partidos en este empeño.

Dando largas
EDITORIAL El Correo 20 Septiembre 2010

ETA intenta recuperarse tratando de obtener un eco internacional que interpele al Gobierno

El comunicado que ETA hizo público ayer, mostrando su disposición a tomar en consideración la llamada Declaración de Bruselas, no despeja las incógnitas que rodean a su anunciada suspensión de «acciones armadas ofensivas» y confirma que la banda terrorista sigue resistiéndose a desaparecer. La Declaración de Bruselas, suscrita en marzo por personalidades con experiencia en tareas de paz, saludó «el nuevo compromiso público de la izquierda abertzale con los medios exclusivamente políticos y democráticos», pidiendo a ETA que apoyase dicho compromiso «declarando un alto el fuego permanente y completamente verificable».

Seis meses después, la banda terrorista se muestra interesada en contrastar pareceres con los firmantes de Bruselas, sin duda con la intención de convertir a Desmond Tutu, John Hume y a los demás en altavoces internacionales de un proceso que aparentemente inicia de forma unilateral, pero que en realidad ya ha convertido en un emplazamiento a las instituciones democráticas para que se avengan a someter el actual marco de libertades al escrutinio de ETA. Como hiciera con el vídeo emitido por los etarras hace dos semanas, la izquierda abertzale se apresuró a reafirmar su convicción de que se trata de un camino irreversible.

Algunas otras voces del nacionalismo independentista y de Ezker Batua también coincidieron en calificar el nuevo comunicado de ETA como un paso más. Sin embargo, cabe preguntarse si no se trata, precisamente, de un paso hacia atrás respecto a las expectativas que la propia izquierda abertzale ha tratado de alentar. El texto de ayer refleja tal grado de sectarismo y pretenciosidad que resulta imposible hallar entre sus frases el menor signo de rectificación. Parece evidente que ETA quiere recuperarse de su extrema debilidad obteniendo algún eco internacional para sus pronunciamientos y así perdurar un poco más. Pero sería inaudito que la banda terrorista lograse retorcer los términos de la Declaración de Bruselas y abusar de la buena voluntad de sus firmantes para que, de alguna manera, acaben 'verificando' la naturaleza democrática del Estado de Derecho en España.

El problema catalán de Zapatero
Editoriales ABC 20 Septiembre 2010

Los socialistas no tienen argumentos nuevos para Cataluña. Han quemado las bazas de la reforma estatutaria, de la alternancia al nacionalismo de CiU y del frente de izquierdas

EL presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pronunció ayer en la «fiesta de la rosa» organizada por el Partido de los Socialistas de Cataluña, un discurso por el que parecía no haber pasado el tiempo. Utilizó los mismos argumentos que empleaba en 2003, cuando avaló personalmente el Pacto del Tinell, el tripartito con los independentistas de Esquerra Republicana y el proyecto soberanista de la reforma estatutaria. Pero Zapatero siempre habla de Cataluña como si acabara de llegar y fuera a inaugurar una época inédita de autonomía y paz territorial. Sin embargo, Zapatero lleva en sus espaldas siete años de decisiones personales sobre Cataluña que han desestabilizado la dinámica del Estado de las Autonomías y han sembrado una tensión soberanista que no existió siquiera durante los gobiernos nacionalistas de Convergencia i Unió.

Aun así, Zapatero sigue trufando sus discursos hacia los catalanes con promesas sobre la identidad y el autogobierno y con ya manidos juegos de palabras sobre las relaciones recíprocas entre España y Cataluña, pero no hay rastro de autocrítica. Suya fue la temeraria idea de incorporar el independentismo republicano al gobierno autonómico, para crear un frente de izquierdas que, a la postre, ha desplazado al PSC al puro soberanismo nacionalista. Suya fue la idea de utilizar la vía estatutaria para travestir el Estado autonómico en Estado confederal, operación frustrada en buena medida por el Tribunal Constitucional. Y suya es la responsabilidad de haber decidido premiar con cuotas de poder o influencia a quienes defienden proyectos de segregación. Sus críticas a Rajoy por no querer hablar de identidad y sí de trabajo son una coartada para esquivar que sus proyectos para esa identidad y ese autogobierno por los que ayer abogaba —el Estatuto de 2006, la alianza con ERC— han hecho más difícil y conflictiva la relación de Cataluña consigo misma y con el resto de España.

Zapatero vuelve a necesitar electoralmente que el PP sea la bestia negra de los catalanes y ésta va a ser una de las constantes de la campaña para los comicios autonómicos de noviembre, porque el presidente del Gobierno se ha quedado sin discurso propio para Cataluña, de la misma manera que se quedó sin discurso «social» para Rodiezmo. Después del fallido intento confederal del Estatuto de 2006, los socialistas no tienen argumentos nuevos para Cataluña. Han quemado las bazas de la reforma estatutaria, de la alternancia al nacionalismo de CiU y del frente de izquierdas.

Ahora mueves tú
Regina Otaola. www.gaceta.es 20 Septiembre 2010

¿No tienen Vds. la sensación de que se está jugando una partida de ajedrez múltiple entre el Gobierno, partidos nacionalistas, mediadores internacionales y la banda asesina? Yo sí. Hace 15 días ETA nos lanzó un comunicado vergonzosamente calificado de “insuficiente” por el Gobierno y cargos políticos socialistas.

Esa insuficiencia daba a entender claramente que no era lo esperado de la banda y que, por tanto, se pedía algo más “suficiente”, y digo yo: si no era lo esperado, no era lo hablado entre las partes implicadas. De forma que el Gobierno se ha empleado a fondo en seguir con detenciones y registros del mundo etarra, que dicho sea de paso, están en el lugar que les corresponde, la cárcel. La duda que me surge es si estas detenciones no podrían haberse producido con anterioridad, al igual que el vídeo que el Gobierno hizo público a toda España el sábado sobre cómo la banda sigue enseñando a matar justo antes de que la banda anunciara un nuevo comunicado. ¿Coincidencias? No creo en ellas, y menos en estos escabrosos movimientos.

Durante este tiempo EB-Aralar-EA y la ilegal Batasuna han ido moviendo también sus fichas para intentar conseguir que creamos que Batasuna apuesta definitivamente por la democracia con un solo objetivo, poder presentarse en las próximas elecciones forales y municipales. Luego, digo yo, una vez en las instituciones seguirán haciendo lo que saben. No hace falta que aclare en qué consiste su sapiencia.

El PNV, por su parte, no sólo ha anunciado que propondrá una nueva iniciativa para que todos los partidos políticos hagan un esfuerzo y no se queden “quietos a que la fruta madure”, añade: “Hay que sentar las bases para conseguir un acuerdo conjunto en torno a la pacificación y el fin del terrorismo”. ¿Es esto nuevo en el PNV? De ninguna de las maneras. Cambian las nueces por la fruta y no quieren que otros se la lleven. Necesita su protagonismo y mueve ficha.

Por otro lado, ayer mismo el diputado general de Guipúzcoa (PNV), Markel Olano, nos obsequiaba una vez más con su idea de lo que es una verdadera democracia. Afirmaba: “La Ley de Partidos obstaculiza la paz y su derogación debe ser una condición del PNV para apoyar los presupuestos de Zapatero”, y por si no ha quedado clara su postura, continúa diciendo “Batasuna nunca tenía que haber sido ilegalizada”. Para Olano, la verdadera democracia incluye a quien extorsiona, chantajea, quema e informa sobre los posibles objetivos a asesinar. ¿Sobre estas bases quiere el PNV conseguir un acuerdo conjunto?

Para finalizar, ETA lanza un nuevo comunicado igual de cursi que el anterior e informa que ha hecho zarpar el barco… (le ha debido de inspirar el crucerito de lujo del sindicalista comunista). Lo cierto es que “la singladura” es la misma de siempre: negociación, elecciones e independencia y las armas a buen recauda en la bodega. La pregunta que surge es la siguiente: ¿es este comunicado suficiente para el Gobierno de ZP? La respuesta: sigamos atentos a la jugada.

*Regina Otaola es alcaldesa de Lizarza.

A favor de Plataforma per Catalunya: Voto de castigo a la casta parasitaria
Enrique de Diego. Minuto Digital 20 Septiembre 2010

Ya suenan las campanas de difunto por el PSC, por Montilla y por Zapatero. Ya se ha puesto fecha –el 28-N- al principio del fin del zapaterismo y, muy probablemente, del socialismo patrio que se ha plegado a los designios de un presidente sin atributos, a un desastre sin paliativos.

El resultado deseable, por el que es preciso luchar es la conjunción de un descalabro histórico del PSC y de una entrada con fuerza en el Parlament de Plataforma per Catalunya de Josep Anglada. Los dos términos de la ecuación son fundamentales y decisivos.

El descalabro del PSC haría estallar la crisis latente del socialismo nacional y forzaría la convocatoria de elecciones anticipadas. El PSOE se basa en dos feudos: Cataluña y Andalucía. Sin el pilar catalán, el carcomido edificio socialista se vendrá abajo.

Plataforma per Catalunya representa el voto de castigo a la casta parasitaria y el freno a la islamización disparada y disparatada. Son dos beneficios claros que no podrán obtenerse, en ningún caso, sin la irrupción con fuerza en el Parlament de Josep Anglada.

Una simple oscilación entre partidos tradicionales, entre fuerzas de la casta, sería letal, sería el cierre del sistema, la supervivencia de la casta parasitaria y la extinción de las clases medias. Cualesquiera de las fórmulas de mera alternancia cerraría cualquier opción de que la sociedad civil se hiciera presente y exija reformas. Los ciudadanos tenemos bien claro que los partidos tradicionales tienden a cerrar su mercado utilizando retóricamente el discurso del emergente (como es el caso de Platafrorma per Catalunya en materia de inmigración descontrolada e islamización), pero luego, tras las elecciones, no hacen nada, se olvidan.

Plataforma por Cataluña tiene una trayectoria de coherencia. No hace demagogia sino que mantiene principios, muchos de ellos de estricto sentido común. Su discurso contra la inmigración descontrolada es razonable y está bien racionalizado en el libro de referencia ‘Sin mordaza y sin velos’ de Josep Anglada. Es el único partido que ha plantado cara a un proceso tan peligroso como la islamización que, además, está subvencionado, se hace con nuestro dinero, mediante la expoliación de las exhaustas clases medias. Un proceso que amenaza a nuestra libertad y a nuestra civilización.

Los órganos de dirección de la Plataforma de las Clases Medias han decidido pedir el voto para Plataforma per Catalunya. Sólo si ese partido cosecha un resultado suficiente para obtener una representación significativa se concretará el malestar existente en la ciudadanía hacia la clase política podrida, hacia los partidos profesionales, hacia el sistema mismo de depredación de las clases medias. Cambiar a unos por otros no sirve de nada. No participar en esta hora decisiva, menos. De nada sirve votar en blanco. Plataforma por Cataluña es el auténtico voto de castigo.

Plataforma por Cataluña plantea en su programa privatizar TV3, medidas de austeridad y reducción del gasto público, eliminación de la inmigración subvencionada y cheque escolar, líneas coincidentes con la Plataforma de las Clases Medias.

Si al descalabro del PSC se une un resultado significativo a favor de Plataforma por Cataluña, los diques del sistema expoliador se romperán y un beneficioso aire de debate y regeneración se extenderá por toda España.

pese al comunicado de eta
La kale borroka mantiene su actividad y quema seis coches en Bilbao
Una treintena de radicales prendió fuego a siete contenedores en Rekalde después de que encapuchados atacaran con mazas tres bancos en el Casco Viejo
A. SANTOS | BILBAO. El Correo 20 Septiembre 2010

La kale borroka mantiene su actividad pese a la declaración de ETA de «cese de actividades ofensivas». Si en la madrugada del jueves radicales hacían explotar un artefacto casero junto a la oficina del Ayuntamiento de Vitoria en el polígono industrial de Júndiz -la detonación ennegreció la fachada del inmueble-, la violencia prosiguió en la noche del sábado y la madrugada de ayer, esta vez en Bilbao.

Los sabotajes comenzaron pasadas las diez de la noche en el Casco Viejo de la capital vizcaína donde un grupo de encapuchados atacó con mazas y piedras tres sucursales bancarias situadas en la calle Sombrerería. Tras provocar daños en las cristaleras de la Caixa, Banco Popular y Caja Rural, los violentos cruzaron varios contenedores en la plaza Unamuno y emprendieron la huida. No se registraron detenciones. El ataque se registró apenas unas horas después de que se celebrara en el centro de la ciudad una manifestación en solidaridad con los nueve detenidos esta semana acusados de dirigir Ekin. El sábado el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska dictó el ingreso en prisión incondicional de todos ellos acusados de ser los 'comisarios políticos' de ETA en Batasuna. Según la instrucción judicial, los integrantes de Ekin tenían órdenes de reorganizar la izquierda abertzale, al no estar conforme la banda con el camino tomado por Batasuna y su entorno.

La violencia callejera volvió a aparecer en Bilbao a las cuatro de la madrugada, esta vez en el barrio de Rekalde. Según fuentes de Interior, una treintena de encapuchados que actuaban de manera coordinada prendieron fuego a siete contenedores repartidos por cuatro calles: Benito Alberdi, Moncada, Carretera de Larraskitu y Doctor Díaz Emparantza. Las llamas, avivadas por pastillas para barbacoas lanzadas al interior de los depósitos, provocaron daños a seis vehículos particulares y un ciclomotor estacionados en las inmediaciones. Alguno de los coches quedó prácticamente calcinado. La virulencia de los incendios también ennegreció la fachada de un edificio de viviendas y la persiana de un supermercado. El modo de actuar de los radicales recuerda mucho a las algaradas provocadas durante el pasado agosto en localidades como Zarautz, Azkoitia, Vitoria y la propia capital vizcaína.

Discrepancias en Batasuna
Las fuerzas de seguridad han enmarcado la reactivación de la kale borroka de esta semana como respuesta a la operación de la Guardia Civil contra Ekin. Tras el primer comunicado de ETA, los sabotajes cesaron durante apenas diez días. Los expertos en la lucha antiterrorista consideran que el parón y reaparición de los actos violentos evidencia los frágiles equilibrios internos en la izquierda abertzale, donde un sector mayoritario apuesta por la actividad exclusivamente política, mientras otra parte defiende la necesidad de proseguir con este tipo de ataques.

Una kale borroka que registró los episodios de mayor virulencia el pasado mes, cuando en apenas veinte días los radicales calcinaron más de 60 contenedores de reciclaje en diferentes municipios de los tres territorios. Además, se atacó con líquido inflamable la sede de Correos de Zalla, se quemaron dos camiones en Andoain de una empresa que había participado hace años en una obra del TAV y se hizo explotar un artefacto incendiario junto a la vivienda de un bilbaíno al que la izquierda abertzale acusa de haber colaborado con la Ertzaintza en casos de violencia callejera.

ETA se verá con los mediadores y pedirá la verificación de la tregua antes de final de año
El objetivo de la banda asesina es conseguir la presencia de Batasuna en las elecciones de 2011. Con el goteo de comunicados, ETA muestra su autoridad.
Alberto Lardiés. www.gaceta.es 20 Septiembre 2010

Los terroristas de ETA pretenden escenificar una reunión con los mediadores internacionales encabezados por el sudafricano Brian Currin y a renglón seguido anunciar, por fin, que su alto el fuego es “permanente y verificable”. Estos pasos se producirán antes de que acabe 2010, con el fin de fortalecer y dar el tiempo suficiente a la posibilidad de que su brazo político, Batasuna, concurra a las elecciones municipales y forales de mayo de 2011. Ésta es la verdadera hoja de ruta que tiene diseñada ETA-Batasuna y que espera el Gobierno, según las fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por LA GACETA.
Por tanto, continuará el goteo de comunicados en los próximos meses. Incluso, algunas de estas fuentes apuntan a que en el siguiente manifiesto ETA hablará de “desmilitarización”. Todos los expertos coinciden en que con esta sucesión de textos, la banda asesina trata de mostrar que domina los tiempos y al tiempo va preparando a sus bases para que digieran su posible final.

El pasado fin de semana, ETA amagó con anunciar ya que su “cese de las acciones armadas ofensivas”, anunciado el 5 de septiembre en la BBC, sería “permanente y verificable”. El sábado por la tarde, los diarios abertzales Gara y Berria anunciaron que la banda asesina se “comprometía” con la Declaración de Bruselas, en la que Currin y el resto de mediadores pidieron en marzo a ETA un parón “permanente y absolutamente verificable”. Sin embargo, cuando ayer se conoció el contenido del comunicado de los etarras, publicado íntegramente y sólo en euskera en los citados diarios, quedó claro que de momento sólo anuncian su disposición a reunirse con los mediadores, cuya propuesta consideran una “referencia innegable”.

En concreto, los etarras recuerdan que ya han pasado seis meses de la citada declaración, presentada en el Parlamento Europeo el 29 de marzo. “Como es sabido, en estos seis meses ETA no ha llevado a cabo acciones armadas. Para entonces ETA ya había dado la orden de cesar en sus acciones a los grupos operativos que tenía preparados”, explican. Así, alguno de los actores implicados en los contactos desvelados por este diario, la banda asesina y el Gobierno miente necesariamente, puesto que el Ministerio del Interior ha ido alertando de los planes criminales de ETA en los últimos meses.

Tras mostrar su “respeto y agradecimiento” a los firmantes de la citada declaración, ETA utiliza su retórica y ambigüedad habituales para insistir en que “el conflicto de Euskal Herria con los Estados español y francés se asienta en profundas razones políticas”. Y reclama la necesidad de una “propuesta integral que recoja las raíces del conflicto y desate sus nudos”.
“Aquí y ahora”

Para ello, “la solución debe ser firme inevitablemente, construirse en torno a compromisos multilaterales y desarrollarse a través del diálogo y de la negociación”. “Si hay voluntad democrática, hoy y aquí es posible solucionar el conflicto”, sentencian los terroristas. Y citan como ejemplos las anteriores negociaciones con el Estado, como las de Argel y el mal llamado proceso de paz.

También subrayan que “la solución reside en Euskal Herria”, aunque es “muy importante” la aportación internacional, por lo que anima a los mediadores internacionales “para que impulsen y para que participen en la estructuración de un proceso democrático que dé solución permanente, justa y democrática a un conflicto político de siglos”.

Por último, lejos de cualquier atisbo de autocrítica, lamentan que cada vez que ha existido alguna tregua, los responsables del Ejecutivo “han desperdiciado la oportunidad” porque, “al parecer, con lucha armada no hay opción, y sin lucha armada ya no hay necesidad”.

Mientras, las víctimas del terror etarra tienen claro, de cara al futuro, que cualquier solución pasa por la entrega de las armas, la petición expresa de perdón a cada familia y la persecución judicial a los etarras en la clandestinidad. Unas condiciones que ETA-Batasuna no está dispuesta a admitir. Habrá que ver hasta dónde llega el Ejecutivo liderado por José Luis Rodríguez Zapatero.

Los alumnos de Navarra siguen prefiriendo el castellano al euskera
El 45% de los estudiantes opta por el modelo 'G' y recibir todas las asignaturas en lengua española
Ep. www.lavozlibre.es 20 Septiembre 2010

Madrid.- Un total de 104.590 alumnos se han matriculado este curso 2010-2011 en los centros navarros de enseñanza no universitaria. Por modelos lingüísticos, llama la atención que los nuevos estudiantes navarros siguen prefiriendo el castellano sobre el euskera. El número de alumnos es el siguiente: en el modelo 'G' (en castellano) hay 47.086 alumnos matriculados, lo que supone el 45,01% del total; en el modelo 'A' (en castellano con asignatura en euskera) son 15.769, lo que representa el 15,07%; en el modelo 'D' (en euskera con castellano como materia) hay 23.059, es decir, el 22,04%; y en el modelo 'B' (aproximadamente 40% en euskera y 60% en castellano), 187 estudiantes, el 0,17% del total.

Es decir, que el porcentaje de nuevos alumnos que prefiere que la lengua de sus clases sea íntegramente o mayoritariamente en castellano son el 60%, mientras que en euskera se reduce al 22%.

Por su parte, de los 4.163 niños de tres años inscritos en la escuela pública este curso, 1.062 han optado por la enseñanza a través de los programas plurilingües, lo que representa el 25,51% del total de alumnado de esa edad.

Así lo ha expuesto en rueda de prensa el consejero de Educación del Gobierno de Navarra, Alberto Catalán, quien ha señalado que el curso ha comenzado en la Comunidad foral con "total normalidad, salvo algunas cuestiones puntuales". "Se ha demostrado que las cosas se están haciendo bien a la hora de posibilitar esta incorporación de los alumnos y profesores a los centros educativos", ha agregado.

Del total de alumnos, más de la mitad se encuentran en los tramos educativos iniciales de Infantil y Primaria, concretamente, 25.814 en Infantil y 38.849 en Primaria. Cursan la ESO 24.517 alumnos, Bachillerato 8.134, ciclos formativos de grado medio 3.584, y ciclos formativos de grado superior 3.436. En Educación Especial están matriculados 461 alumnos. La red pública acoge al 65,97% del alumnado (69.005) y los centros concertados, al 34,02% (es decir, 35.585 estudiantes).

De los 64.663 alumnos de Infantil y Primaria -el 61,82% del alumnado total-, cursan sus estudios en centros públicos 43.018 y en centros concertados 21.645. En la ESO -que representa el 23,44% del total de alumnado no universitario-, están matriculados 15.029 alumnos en centros públicos y 9.488 en concertados.

En las enseñanzas postobligatorias, se confirma la tendencia a la paridad en las matrículas de la Formación Profesional, que continúa creciendo, y del Bachillerato. Del total de las 8.134 matrículas en Bachillerato -equivalentes al 7,77% de estudiantes navarros no universitarios-, 5.311 cursan sus estudios en institutos públicos y 2.823, en la red concertada.

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