AGLI

Recortes de Prensa   Viernes 24 Septiembre  2010

 

A dentelladas con la caja única
El pacto entre Zapatero y Urkullu ha roto uno de los consensos que mantenían la unidad de España
FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 24 Septiembre 2010

LA caja única de la Seguridad Social es un símbolo, un ente virtual. Las cuotas que pagan empresarios y trabajadores no llevan un sello especial, un distintivo rojo con las palabras «No Tocar». Se ingresan en una cuenta de la Seguridad Social que tiene múltiples vasos comunicantes con la cuenta general del Tesoro. De hecho, se hacen regularmente anticipos para cubrir déficits de tesorería. De esas cuotas no solo se pagan las pensiones contributivas, sino el seguro de desempleo, la formación profesional, los complementos de garantía salarial. Tanto se ha querido aislar el devenir de estos gastos de las políticas presupuestarias coyunturales que cuando un gobierno decreta bonificaciones a las cuotas para fomentar el empleo de determinados colectivos de trabajadores o de determinadas actividades económicas, se hace una transferencia desde la cuentas del Tesoro. Para garantizar la autonomía financiera de la Seguridad Social. La caja única se ha convertido en un símbolo de la unidad nacional, de la igualdad de todos los españoles ante la ley. Por eso los gobiernos democráticos se habían negado a tocarla, a transferirla en todo o en parte, a pesar de que es cierto que el Estatuto de Guernica lo contempla. La inspección de Trabajo tampoco se había tocado nunca, porque en la aplicación de criterios homogéneos, en la garantía de un plan directivo nacional, se entendía por sindicatos y empresarios que radicaba la unidad del mercado de trabajo. Los agentes sociales saben que la proximidad de la Administración al administrado no es siempre garantía de un mejor servicio, sino frecuentemente, como en la inspección tributaria o en la política de suelo, una fuente de clientelismo y politización.

El acuerdo alcanzado entre Zapatero y Urkullu ha acabado con ese mito, ha roto uno de los escasos consensos que mantenían la unidad de la España democrática.

Y como tal símbolo roto hay que tomarlo. Estoy seguro que habrán encontrado un texto alambicado y farragoso que sea presuntamente escrupuloso con la legalidad, como también que será impugnado y tendremos un nuevo motivo de polémica constitucional. Soy consciente de que la idea de solidaridad nacional había sido erosionada mucho antes, desde que se aceptó que las comunidades pagaran pensiones complementarias siempre que no se le llamaran pensiones, o se le puso límite cuantitativo y temporal a la solidaridad en el nuevo Estatuto de Cataluña. Sé también que en el cálculo concreto de lo que no es más que una previsión presupuestaria, el régimen de concierto juega siempre a favor de los vascos porque se ha incorporado al cupo y por lo tanto se quedarán con esos 472 millones de euros pase lo que pase. Se ha abierto la veda para que un parado vasco cobre más que uno de Asturias o de Murcia. Ha caído un símbolo y empieza la cuenta atrás. Poco tardarán catalanes, andaluces y valencianos en demandar lo mismo. A fin de cuentas también lo tienen reconocido en sus estatutos. Tendremos oportunidad de ver la coherencia del Partido Popular. España no se rompe por movimientos telúricos, ni invasiones foráneas, sino por estas pequeñas cosas. Son estas decisiones menores, administrativas, innecesarias e interesadas las que van erosionando la idea de unidad nacional. Esas decisiones que llevan a que lo menos importante de unos presupuestos sean las cifras mismas. España se rompe porque algunos partidos nacionales han dejado de creer en ella, en el español como sujeto de iguales derechos y obligaciones, y la han sustituido por un concepto discutido y discutible, sujeto de negociación partidista.

¿Bueno para España?
El acuerdo alcanzado salva a ambos. Zapatero agotará la legislatura y el PNV vuelve a adquirir protagonismo
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 24 Septiembre 2010

ESTABA cantado.
Que PNV y Zapatero iban a entenderse era tan seguro como que el sol saldrá mañana. Para ambos era de vida o muerte. Sin los seis votos del PNV, Zapatero no podría pasar los presupuestos de 2011, y tendría que convocar elecciones. Si el PP las ganara, como mucho apunta, el PNV tendría que despedirse del poder por mucho tiempo en Euskadi. El acuerdo alcanzado salva a ambos. Zapatero podrá agotar la legislatura y el PNV vuelve a adquirir protagonismo en su tierra. Es, desde luego, el más favorecido en el canje. Los 472 millones de euros obtenidos casi duplica lo ofrecido por el Gobierno inicialmente y las transferencias de las políticas de empleo, con las bonificaciones de las cuotas empresariales según la norma del Cupo vasco y no según la usada con las demás autonomías, permite al PNV presentarse como el partido que más obtiene de Madrid, incluso cuando no gobierna su comunidad. Algo con impacto, tanto entre el ciudadano de la calle como entre el siempre importante empresariado vasco.

El gran perdedor en este trueque ha sido Patxi López y su gobierno apoyado por el PPV, que, para mayor inri, han tenido que aplaudirlo, para no ser tachados de antivascos. Pero ha tenido que ser muy triste para ellos ver cómo los rivales políticos que intentan desalojarles del poder reciben del Gobierno central lo que a ellos no les había dado. Con lo que el único éxito de la legislatura Zapatero, el inicio de una nueva era en el País Vasco fundada en la libertad, la igualdad y la justicia, peligra. ¿Acabará también? Sólo el futuro podrá decírnoslo, pero una vez más ha quedado demostrado que, para continuar en el poder, Zapatero, es capaz de vender a todo el mundo, incluido su propio partido. Pues el acuerdo que ha suscrito puede ser bueno para él, para el PNV y para los vascos, pero difícilmente lo sea para España. Y eso sin saber si rompe la caja común de la Seguridad Social, como muchos temen.

Por otra parte, ¡qué gran ocasión ha desperdiciado el PP! Sabiendo que los presupuestos iban a pasar de un modo u otro, ¿por qué no tuvo el gesto de decir al presidente: «Aquí tiene seis de nuestros votos, para que no tenga que pagar el exorbitante precio que le piden los nacionalistas vascos. Y se los ofrecemos gratis, sin pedir nada a cambio. Es más, sabiendo que esos presupuestos que ha presentado, como los anteriores, no van a servir para nada. Pero siempre será mejor que el indigno trato que está a punto de consumar. Nosotros pensamos antes en el bien de España que en el de nuestro partido, porque, a la postre, es el mismo».
Sería interesente saber la respuesta de Zapatero a esa oferta. Por desgracia, nos quedaremos sin conocerla.

Catastróficos resultados
Rodríguez Zapatero ha demostrado que está dispuesto a todo con tal de mantenerse en el poder
Alfonso Alonso. www.gaceta.es 24 Septiembre 2010

El PNV ha apoyado todos los presupuestos de Zapatero excepto los de 2005, lo que le convierte en su principal valedor en Madrid y en el cómplice necesario de una política económica de catastróficos resultados. En realidad, cada año la pregunta que se hace el presidente del Gobierno no es tanto qué políticas puede impulsar desde los Presupuestos Generales del Estado para combatir la crisis y crear empleo, sino qué precio le van a poner los nacionalistas para permitirle seguir un año más en La Moncloa. Y cada año, a medida que se acentúa la debilidad y la inconsistencia del Gobierno socialista, los nacionalistas vascos llegan más lejos en sus demandas. Pero este año se han superado todas las previsiones en un pacto marcado por las deslealtades y que ha sido justamente calificado como “histórico”, pero por las negativas consecuencias que acarrea para el conjunto de los españoles. Zapatero ha demostrado que está dispuesto a todo, “cueste lo que cueste” y le cueste lo que le cueste, con tal de mantener el poder. Y el PNV obtiene réditos inesperados al conseguir abrir una peligrosa grieta en uno de los principales factores de la cohesión nacional, como es la Seguridad Social.

Éste es un pacto profundamente desleal. Por parte de Zapatero, que no ha vacilado en ningunear a sus compañeros del País Vasco y en menospreciar a Patxi López y a lo que significa su acuerdo con el PP en el País Vasco para la defensa de la libertad y de la unidad de España. También, porque es desleal con sus obligaciones como Presidente, al aceptar la quiebra del principio de solidaridad entre todos los españoles. Uno se pregunta qué no será capaz de hacer con los demás un presidente que trata así a sus propios compañeros de partido. Y es desleal por parte del PNV, que quiere socavar la legitimidad de las instituciones vascas y suplantar sus funciones.

El acuerdo por el cambio democrático firmado entre el PSE y el PP vasco recogía entre sus previsiones la transferencia de las políticas activas de empleo, que es la principal que había quedado pendiente para completar el Estatuto de Guernica. El País Vasco era la única comunidad que no contaba con esta competencia precisamente por la exigencia del PNV de afectar a la caja de la Seguridad Social para aceptarla. Y por la negativa reiterada que desde 1988 habían mantenido los sucesivos Gobiernos de la nación a esta pretensión. Sin distinción de color político, porque todos eran conscientes de la trascendencia de defender la solidaridad interterritorial y el principio de unidad de caja en la Seguridad Social.

El Tribunal Constitucional tiene establecido en su sentencia 146/1992: “Que en lo que se refiere a la bonificación de las cuotas de la Seguridad Social, está implicado el régimen económico de la Seguridad Social, que es competencia exclusiva del Estado. Por consiguiente, corresponde al Estado conceder bonificaciones de la cuota empresarial de la Seguridad Social, en cuanto afecta a los ingresos o recursos de financiación de la caja única de la Seguridad Social”. Esto es lo que rompe el acuerdo, en abierta contradicción con las previsiones constitucionales.

En España, a pesar de los requerimientos del Pacto de Toledo y de los agentes sociales, las bonificaciones de las cuotas empresariales para la contratación siguen financiándose en buena medida con cargo a cotizaciones sociales y no con cargo exclusivamente a los Presupuestos Generales, como exige el principio de separación de fuentes. En el caso particular del País Vasco el ingreso en la caja de la Seguridad Social de las cantidades que deba abonar por las bonificaciones se realizará por vía del Cupo, es decir, a través de una negociación bilateral con el Estado que le proporciona una posición de privilegio con riesgo para la integridad de las cuentas de la Seguridad Social.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha demostrado muy poco respeto por el Pacto de Toledo, que es un pilar básico de la política social en España. Es verdad que el pacto quedó muy tocado por la decisión unilateral del Gobierno de congelar las pensiones, contra el principio del mantenimiento de su poder adquisitivo. Ahora, la ruptura de la caja y el camino incierto que abre la transferencia de una entidad gestora, también contra la voluntad de integración que se pregona desde el pacto, nos deja a todos en la peor situación desde 1995. Y la posibilidad de un consenso en torno a la reforma del sistema de pensiones se sacrifica en nombre del nacionalismo vasco.

Este acuerdo ha atendido las exigencias de un nacionalismo que busca la disgregación de España, que actúa como punta de lanza de un proyecto de desmantelamiento progresivo de cuanto nos es común a los españoles y que trabaja para vaciar de contenido los mandatos constitucionales. Para que el Estado social y de derecho que asegura la libertad y la igualdad de todos los españoles sea solamente un eslogan hueco. Preocupa el punto al que hemos llegado. Pero alarma saber que no faltarán émulos para ese proyecto de disgregación y, sobre todo, que ese proyecto ha encontrado a su principal aliado en José Luis Rodríguez Zapatero.

*Alfonso Alonso es diputado y portavoz adjunto del Grupo Popular


Bono
Libertad y libertades políticas
Pío Moa Libertad Digital 24 Septiembre 2010

Dice Bono, hombre de muchas propiedades, que España solo ha disfrutado de 16 años de libertad entre 1812 y 1978. Estaríamos dispuestos a creerle si pensásemos que en todo este período habían mandado en España gente como Bono y su padre, o políticos tan corruptos como sus correligionarios socialistas. Pero, afortunadamente, no ha sido así. Además reduce Bono la libertad al sufragio universal, que es un hecho extremadamente moderno en toda Europa, y que en España se remonta a 1890, uno de los primeros países europeos en implantarlo (dejando aparte declaraciones anteriores, en España y Europa, que no llevaron muy lejos). También el sufragio femenino se estableció en España (con la renuencia de los socialistas y las feministas de izquierda) antes que en Francia, por ejemplo. En cambio la Unión Soviética reconoció enseguida el sufragio universal incluyendo el femenino, por lo que, de acuerdo con el simplón Bono (simplón en estas cosas, en otras muy espabilado) la URSS sería, como aseguraba Stalin, el país más democrático del mundo.

Otra consecuencia de tan agudo análisis sería que el ser humano no habría conocido la libertad hasta ahora mismo, como quien dice, ¡y gracias a políticos como el mismo Bono, asómbrense ustedes! Estaría equivocado Sartre cuando declaraba al hombre "condenado a la libertad", o no sabría Cervantes de qué hablaba cuando sostenía que la libertad es "uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos". Y toda la abundantísima literatura y pensamiento que gira en torno al concepto de libertad durante milenios no habría pasado de ilusorio juego de palabras, pues, lamentablemente, nadie o casi nadie habría tenido libertad hasta hace cuatro días, como quien dice.

Lo que es bastante nuevo en el mundo no es la libertad, sino las libertades políticas más o menos elaboradas como "derechos humanos". Una concepción esta última bastante digna de debate, por cuanto descansa, por una parte, en una idea de ley natural, por la cual desde que existe el hombre existen esos derechos; y por otra se trata de una elaboración teórica y una aplicación práctica muy reciente.

Entre los derechos humanos no se cita el del freno al poder gubernamental para inmiscuirse, por ejemplo, en la privacidad de las personas: la "libertad de", expuesta por Isaiah Berlin. Se trata de la libertad personal, mencionada por Julián Marías, y que era ciertamente amplia en el franquismo, gracias, entre otras cosas, a que el Estado tenía un tamaño reducido en relación con el resto de la sociedad. Hoy, el Estado ha crecido desmesuradamente (6 veces mayor que el franquista, medido en número de empleados públicos, seguramente mucho mayor aún en gasto), y los políticos intentan regular hasta la conducta íntima de las personas, limitando nuestra "libertad de". En ese sentido, no todo han sido avances.

En fin, para ilustración del ignaro presidente del Congreso, la etapa más larga de libertades políticas disfrutada por España ha sido la del régimen liberal de la Restauración, cincuenta años, que sirvió al PSOE para organizarse, hacer propaganda, llegar a las Cortes, proponer atentados y buscar por todos los medios una dictadura propia; y otros regímenes liberales anteriores también disfrutaron de libertades, de forma más accidentada. Cabe decir que la dictadura de Primo de Rivera tampoco debió de ser muy opresiva, al menos no debieron sentirla así los socialistas, que colaboraron con ella. Ni tampoco la de Franco, si tenemos en cuenta que no había demócratas en sus cárceles, y que los socialistas no juzgaron oportuno luchar de algún modo real contra ella. Ha habido, señor Bono, mucha más libertad en España de la que ustedes suponen. Y encontramos que uno de sus mayores enemigos ha sido siempre el partido en que usted milita. No me diga que le sorprende.

Mangalofo
Alfonso USSÍA La Razón 24 Septiembre 2010

El genio de Luis Sánchez Polack se inventó un idioma, el mangalofo, que hablaba con fluidez con sus amigos camareros de su bar valenciano, sito en el callejón de Mosén Femades. Cuando conversaban en mangalofo ante clientes no habituales, las expresiones de éstos merecían no un poema, sino todo un poemario. Porque entre Tip y sus amigos se entendían a la perfección y los no iniciados en los secretos del mangalofo no cogían una. Al cabo del tiempo, y siempre desde la melancolía que procura la ausencia de Tip, he llegado a la conclusión de que Zapatero es la única persona capaz de inventar otro idioma. No un idioma cimentado en el ingenio y la transgresión, sino en una solemne necedad. Zapatero habla el español, y no se sabe lo que dice. Mueve los brazos, arquea las cejas, solicita con la mirada el asentimiento de sus pelotas, y no hay cristiano que le entienda. Quizá por ello se ha sacado de la manga la gamberrada esa de la Alianza de Civilizaciones. Si no hay cristiano que lo entienda, siempre habrá algún islamista dispuesto a hacer un esfuerzo entre una lapidación y la siguiente.

El último pensamiento de Zapatero, emitido por su propia voz, no tiene desperdicio: «Da lo mismo subir o bajar impuestos, y lo mismo es progresista una cosa que la contraria». Todavía, tres horas después de haberlo leído, no he conseguido reponerme. Estoy de acuerdo con el segundo tramo de la oración: «Es lo mismo de progresista una cosa que la contraria». Nadie sabe en qué consiste el progresismo de los socialistas, y por ello el pensamiento encaja perfectamente en la oquedad del mensaje. Ser progresista es lo mismo, intelectual e ideológicamente, que ser un ornitorrinco. Pero la idea sustancial de la frase no puede dejarse pasar por alto. «Da lo mismo subir o bajar impuestos». Eso no. El cinismo no puede ser tan cutre, porque deja de serlo para convertirse en una chulería de barra de bar en León.

Todo para justificar el aumento del IRPF a las rentas superiores a 120.000 euros. En España se castiga al que trabaja y triunfa. Moderadamente, porque los triunfadores que cobran 120.000 euros al año, en otras sociedades son apenas triunfadorcitos. Subir los impuestos equivale a reconocer una mala administración del dinero público. Subir los impuestos equivale a reconocer una grave incompetencia gubernativa y administrativa. Subir los impuestos para mantener el derroche del dinero de todos es consecuencia del desbarajuste y la improvisación. Bajar los impuestos equivale a demostrar una buena administración, o lo que es igual, la honestidad en el uso de las arcas del Estado. Anima a los contribuyentes y se crean puestos de trabajo. No da lo mismo ser honrado que largo de mano. Subir y bajar son acciones adversas y contrarias. No da lo mismo subir al quinto piso que bajar al sótano, que es donde nos hallamos. No es igual ser el atracado que el atracador. Zapatero, que está perdido, habla un mangalofo sin gracia, sin talento y sin nada. Un mangalofo como él mismo, que eso sí que da lo mismo.

Islamización suicida
Enrique de Diego El Semanal Digital 24 Septiembre 2010

Junto a la tragedia de la catástrofe económica montada por la casta parasitaria en su compulsiva expoliación de las clases medias, la sociedad española afronta otro problema gravísimo: la islamización que, bajo capa de la patraña del multiculturalismo (lo he desmontado en mi libro Chueca no está en Teherán), amenaza el futuro de nuestra sociedad abierta. Lo peor de ese proceso es que encima se ha hecho –y se hace- con el dinero de los contribuyentes.

El principal responsable, sin duda, es el Partido Socialista que, en su cristianofobia y en su obsesión por demoler la civilización occidental, ha establecido una tan extraña como patética alianza con el islamismo, al que trata como un grupo mascota. Esto lo van a pagar muy caro los socialistas en las urnas catalanas y será uno de los motivos del descalabro que sufrirá el PSC. Los de Montilla han estado cediendo continuamente suelo público para la construcción de mezquitas. Lo han hecho en Cornellá y en Badalona. Este ramadán incluso cedieron el castillo de San Fernando de Figueras para las oraciones musulmanas.

El argumentario del PP en Cataluña no es creíble, porque donde gobiernan los de Rajoy y Alicia Sánchez-Camacho actúan exactamente igual que los socialistas. Basta darse un paseo por Crevillente, ciudad de la provincia de Alicante, que ha devenido en la república islámica de Crevillente, cuya principal arteria, la calle de San Vicente, se ha convertido en un zoco magrebí y donde en varias ocasiones los islamistas han intentado linchar a policías municipales. O ir al casco viejo de Alicante o al barrio Ruzafa de Valencia o a Torre Pacheco en Murcia.

Los populares son tan culpables como los socialistas de la islamización. En Murcia hasta financian al movimiento Justicia y Caridad que está prohibido en Marruecos y que es manifiestamente salafista e integrista. La mitad de las mezquitas murcianas están controladas por ese movimiento y subvencionadas por el gobierno del Partido Popular.

Hay un único partido que se está enfrentando con coherencia y coraje a la islamización. Es Plataforma per Catalunya de Josep Anglada. En su programa electoral incluye la propuesta de inmigración musulmana cero, de cortar por completo la inmigración musulmana, que es lo que se debe hacer.

Las encuestas de los partidos, como una reciente de CiU, detectan un ascenso de Plataforma per Catalunya, a pesar del silencio espeso de los medios, medrosos a abrir un debate que está con fuerza en la calle, como lo demuestra el respaldo del público a mis libros Islam, visión crítica y Chueca no está en Teherán. Mi convicción es que un resultado suficiente de Plataforma per Catalunya de Josep Anglada en las elecciones del 28 de noviembre parará la islamización rampante y generalizaré el debate en toda España.

Otrosí: La Editorial Rambla organiza la presentación del libro Sin mordaza y sin velos de Josep Anglada. Tendrá lugar el jueves 7 de octubre a las 20 horas en el Hotel El Madroño (Calle General Díaz Porlier, 101, junto a la Calle Diego de León). Un acontecimiento político interesante.

Blanco, el piquetero número uno
EDITORIAL Libertad Digital 24 Septiembre 2010

Los ciudadanos se enfrentan el próximo miércoles 29 de septiembre a un duro dilema. Casi todos tenemos en mente un buen número de nombres como responsables de la dura crisis en la que estamos inmersos; una lista que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero y en la que destacan en un lugar prominente los sindicatos de clase, CCOO y UGT, que llevan literalmente comiendo de su mano durante toda la legislatura. Ante la convocatoria de huelga, parece que haya que elegir entre Satanás y Belcebú: si se hace, se está con los sindicatos; si no, con Zapatero.

Pese a las apariencias, éste es un falso dilema que está dejando claro el comportamiento tanto de unos como de otros. Los sindicatos se juegan mucho y tienen que hacer un difícil equilibrio. No quieren dañar al Gobierno que tanto ha hecho por ellos, pero deben hacer algo si no quieren caer aún más en el descrédito. Pusieron la excusa de que el Gobierno tomaba medidas sociales para no hacer nada frente a la sangría del empleo, así que cuando Bruselas obligó a Zapatero a aparentar que tomaba medidas no les quedó otra que hacer el paripé. De modo que van a la huelga –eso sí, meses después de que Zapatero anunciara sus reformas de chichinabo–, se movilizan, pero criticando lo mínimo posible al Gobierno. Lo demuestran, más allá de toda duda razonable, los ya famosos vídeos de UGT y Chiquilicuatre.

Por su parte, al PSOE no le interesa perder a un aliado que tan fiel se ha mostrado a su billetera y su ideología trasnochada, al que necesita tanto en el Gobierno como en la oposición para desplegar su demagogia izquierdista. Mientras pueda venderse la huelga como una protesta contra la crisis, como están haciendo los sindicatos, bien está. Al fin y al cabo, como demostró Aznar en 2002, las huelgas no se ganan o se pierden sólo en las cifras de participación, sino sobre todo en lo que hacen sus actores principales después de la misma. De ahí las alabanzas de Pajín a los liberados, el "respeto profundo" de Zapatero a la movilización y, en último término, los ridículamente bajos servicios mínimos pactados por Blanco.

La razón por la que nunca habían podido pactarse servicios mínimos en anteriores huelgas generales es porque los sindicatos siempre consideran su derecho a la huelga mucho más importante que el derecho del resto de los ciudadanos a contar con unos servicios públicos esenciales. Especialmente en el transporte porque, como se demostró en Madrid este verano, para paralizar una gran ciudad basta con impedir que circulen trenes y autobuses. Y si no se puede llegar al trabajo, no se trabaja. De ahí que los gobiernos, que es contra quienes se habían organizado las huelgas generales hasta ahora, hayan querido siempre que se mantuvieran unos mínimos suficientes para que la huelga tuviera una oportunidad para fracasar.

En este caso, los mínimos pactados por Blanco son ridículamente bajos. En una huelga que la mayor parte de la ciudadanía no parece dispuesta a seguir no es razonable que circule menos de un tercio de los trenes. El mismo ministro que se mostró firme frente a los controladores, y al que alabamos por ello en su momento, ha optado por mostrarse pusilánime esta vez. Lo cierto es que en ninguna de las dos ocasiones sus decisiones se han basado en la responsabilidad, sino en un mero cálculo político. Si ayer fue un duro patrón, hoy es el primero y más eficaz de los piqueteros, pues este acuerdo obligará a muchos trabajadores a convertirse en huelguistas involuntarios. Y en ambos casos porque le convenía al PSOE. Pese a las apariencias, sigue siendo tan mal ministro como buen apparatchik.

La guerra de Obama
RAFAEL L. BARDAJÍ ABC 24 Septiembre 2010

Que Obama no quería ganar la guerra de Afganistán era un secreto a voces. Dejará de serlo este lunes cuando el periodista que destapó el Watergate, Bob Woodward, saque su nuevo libro sobre el actual presidente americano. Se podrá ver con detalle el año que Obama perdió en vacilaciones, vagando sin saber qué hacer, así como la negativa a aceptar las recomendaciones de sus mandos militares y las contradicciones de su estrategia: aumentar para salir cuanto antes. Baste recordar cómo el inquilino de la Casa Blanca se ha negado a emplear en sus alocuciones la palabra victoria, en un empecinamiento equiparable al del gobierno español, al no querer decir en ningún momento la palabra «guerra».

La de Irak la ha ganado Obama gracias a la estrategia de George W. Bush, aunque su decisión de retirar las tropas de combate a finales del pasado mes puede que ponga en peligro todo lo conseguido. Pero Afganistán cada vez más amenaza con convertirse en el Vietnam de Obama.

Sin América esa guerra no se puede ganar, pero Obama sólo busca cómo salir de aquel avispero. Lo cual es más que relevante para sus aliados, incluida España. La semana pasada Zapatero dio por sentado en el Congreso que nuestras tropas seguirían allí hasta cumplir su misión (que no está nada clara cuál es). No se atrevió a fijar una fecha de salida no porque esté comprometido con la «no guerra», sino porque sabe que se acabaría abruptamente su supuesto romance con Obama, quien le exige que nuestros soldados mueran por él en Afganistán.

Si los americanos se van a ir y nosotros no sabemos por qué estamos, no es de extrañar que haya voces preguntándose si no deberíamos retirarnos como holandeses y británicos. La respuesta es no. Hay que vencer. Lástima que no lo diga Zapatero. Ni Obama.

Francisco Moreno: 'El español goza de un estado de salud estupendo'
Considera que las lenguas cooficiales que existen en España lo que hacen es 'sumar recursos lingüísticos, no restarlos'
Europa Press www.lavozlibre.com 24 Septiembre 2010

Madrid.- El director académico del Instituto Cervantes, Francisco Moreno Fernández, asegura que el español goza de "un estado de salud estupendo", y considera que las lenguas cooficiales que existen en España lo que hacen es "sumar recursos lingüísticos, no restarlos".

Francisco Moreno Fernández explica que la comunidad de hablantes de español "es vigorosa", y está en crecimiento, además de tener "una gran cultura detrás".

Por tanto indica que "si la comunidad es fuerte y está sana, los instrumentos que le dan vida también deben serlo, y su principal instrumento es la lengua". Es por ello por lo que la lengua española es una lengua en crecimiento desde el punto de vista demográfico, mientras desde la perspectiva cultural "es portadora de unos valores históricos y de una gran importancia internacional".

Pero es que además también se está revelando como una lengua "que es capaz de atender necesidades del mundo actual", como puede ser su función dentro del ámbito tecnológico y su utilidad dentro del ámbito de los negocios internacionales.

Así, el futuro del español está asegurado, y según el director académico del Instituto Cervantes, el interés es generalizado en todo el mundo "pero es muy evidente el interés por el español en el ámbito de Estados Unidos, donde debe haber cerca de siete millones de estudiantes de español como segunda lengua".

También lo es en la Unión Europea, "donde al margen de España debe haber más de tres millones de hablantes de español" y luego hay otros focos "muy importantes", como Brasil o Asia, "donde el crecimiento del interés por el español es muy intenso desde hace ya muchos años".

Con todo, es poco probable que el español llegue a ser la lengua más hablada en el mundo ya que, en cifras, es muy difícil que el español alcance al chino mandarín, que es la lengua más hablada con una población nativa de 900 millones de hablantes, así que es muy improbable que alcance a la población de hablantes de chino "porque es cuestión de pura demografía", matiza.

Añade que también como segunda lengua es muy difícil pensar que el inglés va a ser desbancado como lengua franca en unas décadas. Sin embargo, subraya que "no hay que obsesionarse con ser los primeros, segundos o terceros", ya que lo importante es tener una lengua "cohesionada", que sea útil "a una comunidad vigorosa como la nuestra, que sea capaz de transmitir y generar cultura, que sea útil para los negocios, la tecnología, internet... para todas las necesidades de su comunidad", resalta.

En todo caso, explica que las dinámicas de las lenguas "son a largo plazo", y resalta que el inglés "no ha conseguido su preponderancia mundial en diez años". "Pero hay espacio para otras lenguas; el ser humano necesita diversidad de instrumentos. Si todos habláramos inglés en el mundo, seguramente no nos sentiríamos satisfechos con nosotros mismos, porque de la misma manera que nos gusta poder comunicarnos con los demás, también nos gusta conservar nuestra personalidad e identidad; y si tenemos a nuestro alcance varias lenguas para ser utilizadas, nos vamos a sentir más satisfechos porque vamos a poder atender nuestras necesidades desde distintos ángulos", afirma.

LENGUAS COOFICIALES Y DIVERSIDAD
El director académico del Instituto Cervantes también considera que la existencia de varias lenguas cooficiales en España no restan nada al español. "Las lenguas conviven y se apoyan unas a otras porque el ser humano tiene muchas necesidades, atiende a muchos factores sociales y personales, y el hecho de utilizar una lengua no impide que se pueda utilizar otra", argumenta.

Según Moreno Fernández, "si una persona es bilingüe, puede hacer uso de esos dos instrumentos sin que ninguno de ellos vaya en detrimento del otro". Y es que, según explica, "habría que pensar que el español podría salir perjudicado si sólo hubiera hablantes monolingües en otras lenguas, pero no es el caso, porque los hablantes de las otras lenguas de España también son hablantes de español y por lo tanto, lo que estamos haciendo es sumar recursos lingüísticos y no restarlos", asegura.

Por otro lado destaca que la diversidad del español que se habla en los distintos países hispanohablantes enriquece la lengua, y señala que si la lengua no tuviera variedad, no estaría viva, "le ocurriría como al latín".

Así, gracias al fenómeno de la inmigración, y los medios de comunicación principalmente, "podemos oír a gente que procede de Colombia, de Perú" y ese conocimiento "hace fortalecernos a todos y nos enriquecemos".

Al respecto señala que si por ejemplo en Cuba no se hubiera producido el sincretismo religioso y cultural que se da en la isla, "no dispondríamos de palabras para llamar a todos esos elementos religiosos que procedían de otras culturas", como puede ser el caso de la palabra 'santería'.

"O es a través del español del Caribe, o no tendríamos palabras para denominar esa realidad", indica Moreno Fernández, quien añade que lo mismo ocurre con la realidad de Filipinas "y así en cada uno de los ámbitos geográficos del español". "Nos vamos prestando conceptos, palabras, y entre todos somos capaces de hablar de cualquier cosa en la misma lengua", resume.

Así concluye que no tiene por qué haber obstáculos para la progresión del español porque su expansión "no viene a restar sino a sumar a la comunicación internacional".

Francisco Moreno Fernández es el coordinador general del proyecto PRESEEA (Proyecto para el estudio sociolingüístico del Español de España y América), cuyo V Encuentro Internacional acogerá del 29 de septiembre al 1 de octubre la Fundación Comillas.

El loro de las dos cabezas
Nota del Editor  24 Septiembre 2010

Por muchas vueltas que le den al tema del "bilingüismo", la realidad es que es racionalmente imposible. Si un alumno asiste a una clase en la que le explican una materia relativamente complicada, en la que tiene que aprender nuevos conceptos, nuevas palabras, asociar conceptos y palabras, abstraer la esencia,  tomar notas, está claro que tiene que hacerlo en el idioma más próximo a la materia en cuestión, y el otro idioma queda relegado por dos cuestiones,  porque en tal idioma no existen las palabras y conceptos explicados y su traducción, la generación del nuevo vocabulario no es trivial, o porque si el vocabulario y los conceptos existen, no hay tiempo material para asociarlos entre los dos idiomas.

DOS SENTENCIAS AMPARAN EL ACUERDO GOBIERNO-PNV
La caja única no se rompe: el TC avaló la gestión compartida de recursos de la Seguridad Social
@Carlos Sánchez. El Confidencial 24 Septiembre 2010

¡La caja única se rompe!, dijo ayer la portavoz del Partido Popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaria. ¡La caja única está a salvo!, dijo ayer la vicepresidenta Salgado. ¿Quién tiene razón? No es fácil responder a esta pregunta, entre otras cosas debido a que no se conoce el texto pactado entre el Gobierno y el PNV, pero lo único que está claro son dos sentencias del Tribunal Constitucional en las que se deja meridianamente claro que la gestión económica de la Seguridad Social es un tarea exclusiva del Estado. Pero con matices.

El TC deja claro –sentencia 124/1989- que las comunidades autónomas tienen competencias siempre que éstas “no puedan comprometer la unidad del sistema o perturbar su funcionamiento económico uniforme, ni cuestionar la titularidad estatal de todos los recursos de la Seguridad Social o engendrar directa o indirectamente desigualdades entre los ciudadanos”. Un farragoso párrafo que quiere decir que la caja única (las cotizaciones sociales y las transferencias del Estado) no puede trocearse por regiones.

¿Y qué competencias no conculcan esos principios? En opinión del TC, corresponde al Estado el control de dicha caja única “cuando recae directamente sobre actividades económicas”; mientras que cuando ecae sobre actividades instrumentales (inscripción de empresas, afiliación, altas y bajas) comporta sólo una facultad de supervisión, siendo la ejecución, en relación con el cumplimiento de los deberes no inmediatamente económicos, competencia de las comunidades autónomas que hayan incluido en sus respectos estatutos de autonomía estas competencias.

Pero no sólo eso. Aunque el antiguo Inem -hoy Servicio Público de Empleo Estatal- se financia mediante cuotas de Seguridad Social, el Constitucional avaló que la gestión de las demandas de empleo forma parte de la legislación laboral (y no de la Seguridad Social) y, por lo tanto, es también una materia transferible. Por eso, las CCAA gestionan actualmente las altas y bajas en las demandas de empleo. Al igual que la inspección de trabajo, como refleja la sentencia de 195/1996.

Por el contrario, sostiene el TC, la gestión de las prestaciones por desempleo, “es materia propia de la Seguridad Social”, dada la específica alusión a las mismas en el art. 41.1 de la Constitución, y los antecedentes legislativos, ya que desde la Ley General de la Seguridad Social de 1966 la cobertura de desempleo ha estado incluida en la acción protectora del sistema.

Concurrencia Estado-autonomías
¿Y qué dice el TC sobre la gestión de las políticas activas de empleo (incluyendo las bonificaciones de las cuotas empresariales)?, como reza el acuerdo distribuido ayer a la prensa. Pues ni más ni menos que se trata de un ámbito en el que debe haber concurrencia entre el Estado y el Gobierno vasco, toda vez que no se puede desligar la política de formación profesional de las bonificaciones empresariales destinadas a crear empleo.

O dicho en palabras del TC. “No puede desconocerse”, asegura, que el País Vasco “ostenta competencia legislativa en materia de enseñanza en toda su extensión» Y que la promoción del empleo es materia que se fundamenta en la capacidad de gasto de la Administración vasca y en la competencia autonómica de promoción y desarrollo económico. Todavía más. El Constitucional sostiene que los poderes públicos vascos “han de adoptar medidas que tiendan a fomentar el incremento del empleo”, Y no se entendería, viene a decir el TC, que se separara la educación -una materia de competencia autonómica- de las políticas activas de empleo (las bonificaciones), que tienen como objetivo favorecer la empleabilidad de los trabajadores.

Ahora bien, el Tribunal Constitucional aclara que el principio de unidad presupuestaria de la Seguridad Social significa “la unidad de titularidad y por lo mismo la titularidad estatal de todos los fondos de la Seguridad Social, puesto que si faltara un único titular de los recursos financieros del sistema público de aseguramiento social, tanto para operaciones presupuestarias como extrapresupuestarias, no podría preservarse la vigencia efectiva de los principios de caja única y de solidaridad financiera, ni consecuentemente la unidad del sistema”.

Y lo que hace el acuerdo -a tenor de lo que se conoce- es buscar un camino intermedio. Por un lado, el Gobierno vasco podrá gestionar los fondos destinados a bonificaciones empresariales, pero ese dinero se reintegrará a la caja única de la Seguridad Social en el momento que se fije el montante del cupo. La titularidad de ese dinero -y así se cumple lo que establece el Constitucional- seguirá siendo de la Seguridad Social, pero la gestión correrá a cargo del Ejecutivo vasco. Una solución de compromiso con la que el el Gobierno Zapatero salva los Presupuestos de 2011.


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El precio del poder
Editoriales ABC 24 Septiembre 2010

Otra vez la obsesión por mantenerse en el Gobierno ha llevado a Rodríguez Zapatero a cuartear principios hasta ahora «sagrados»

A falta de conocer la letra pequeña del pacto entre el PNV y el Gobierno, parece evidente que Rodríguez Zapatero ha traspasado peligrosamente una de las líneas rojas celosamente preservadas por todos y cada uno de los gobiernos anteriores: la del sistema de la Seguridad Social, entendido como instrumento de solidaridad entre españoles. No solo ha asestado un duro golpe a la unidad de mercado, sino agrietado el principio de igualdad.

Cierto es, como decía ayer ufanamente el portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, que de la Seguridad Social no saldrá un solo euro. Pero el problema está en que lo que antes se recaudaba desde el País Vasco por la vía de las cotizaciones destinadas al fomento de planes activos de empleo, y que iba a la Tesorería de la Seguridad Social, ya no entrará en la caja única del sistema.

Otorgar al País Vasco las políticas de empleo —formación, orientación y colocación de desempleados— no es el problema, sino la transferencia de las bonificaciones a la contratación laboral en detrimento de otras Comunidades. El Gobierno no tendrá razón política ni técnica para no ceder la misma potestad a las autonomías que la reclaman, ni autoridad moral para reprochar al PP las impugnaciones que ha anunciado. Otra vez, la obsesión por el poder ha llevado a Zapatero a cuartear principios hasta ahora «sagrados».

Aunque Patxi López haya felicitado al presidente del PNV «por comprometerse con España», el lendakari sabe que el acuerdo alcanzado por los nacionalistas y Rodríguez Zapatero es un agujero en los cimientos de su Gobierno. Zapatero ha dado al PNV dos argumentos poderosos contra sus compañeros del PSE. Uno es puramente electoral, porque los nacionalistas podrán exhibir ante los electores vascos en los comicios municipales una transferencia nueva de gran repercusión social. El segundo es político y de mayor calado, porque a Urkullu nadie le podrá negar que ha conseguido de Zapatero lo que este negó a Patxi López; y traducido al lenguaje populista del nacionalismo, significa que el PNV, aun en la oposición, negocia mejor con Madrid que los socialistas, aunque estén en el poder autonómico. Sin embargo, el precio del pacto con el PNV no se conoce en su integridad. La primera fase es un paquete de políticas activas de empleo y, además, la competencia para modificar las bonificaciones a la contratación. La segunda se verá a partir de las municipales y forales de 2011.

Se rompe algo más que la caja única
EDITORIALES www.gaceta.es 24 Septiembre 2010

Satisfecho. Así declara encontrarse Zapatero con el acuerdo alcanzado con el PNV, como paso previo para aprobar los Presupuestos Generales.

El Maquiavelo de León tiene motivos: los nacionalistas le han salvado la cara y podrá continuar en La Moncloa. Los que no tienen motivos son todos los demás: los españoles, en general; sus maltrechos bolsillos en particular; el PSE de Patxi López traicionado por el do ut des y, lo más inquietante, el Estado de derecho, ya que el salvavidas que los nacionalistas lanzan a Zapatero tiene mucho que ver con lo que en el lenguaje jeltzale se llama “pacificación”; es decir, cesión a los violentos.

La primera consecuencia negativa es la ruptura de la caja única, uno de los pocos ejes vertebradores de la cohesión social y económica del Estado. El apoyo del PNV se cuantifica en 472 millones, el importe de las partidas que se traspasan. Las pensiones (presupuesto de gastos de la Seguridad Social) quedan en la caja única, porque, en este caso, el País Vasco tiene déficit: el resto de España le paga las pensiones a los vascos, a pesar de ser ésta la segunda comunidad más rica de España y de disfrutar de los conciertos forales, que hacen que esa comunidad no contribuya a la solidaridad del resto de España, como sí hacen, sin embargo, Madrid, Baleares o Cataluña, por ejemplo.

La caja única se rompe por el lado de los ingresos, ya que las bonificaciones de las cuotas empresariales a la Seguridad Social quedan en manos de las instituciones vascas. Éstas podrán incrementar esas bonificaciones, rebajando, por tanto, las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social respecto al resto de España. Todo ello tiene consecuencias gravemente discriminatorias. Las empresas localizadas en el País Vasco podrán cotizar menos a la Seguridad Social, lo que las sitúa en ventaja competitiva respecto al resto de empresas españolas. ¿Quiénes salen perdiendo con el trueque? Sufrirán especialmente las economías de Cantabria, Castilla y León, La Rioja y Navarra porque habrá muchas empresas, hoy localizadas en esas regiones, que se verán tentadas de desplazarse al País Vasco para pagar menos a la Seguridad Social. Los trabajadores de esas comunidades (y del resto de España) también se encontrarán en peores condiciones laborales, ya que será más difícil encontrar un empleo que en el País Vasco.

Naturalmente, los que, guiñándose un ojo, se han dado un apretón de manos (PSOE y PNV) niegan la ruptura y espetan al PP que “o no sabe lo que es la caja única o miente descaradamente”. Ellos, a lo suyo. Y lo suyo es un inquietante tejemaneje, que no termina con la caja única. El siguiente tramo es la “pacificación”. La prueba es que, sabiéndose con la sartén en el mango, los nacionalistas vinculan el “derecho a decidir” su apoyo a los Presupuestos Generales. Una negociación que ya no cabe descontextualizar del alto el fuego declarado por ETA, la negociación de los mediadores internacionales y contactos indirectos entre el Gobierno y la banda. Aunque la moneda de cambio que más le puede interesar al PNV es asegurar el respeto a la lista más votada en ayuntamientos y votaciones.

Patxi López ha sido lastrado políticamente por la traición de su boss; y la estabilidad del Gobierno vasco comprometida. Lo cual dibuja un sombrío horizonte en el País Vasco tras el alentador giro impreso por el PSE, con el apoyo del PP, tras el desalojo del PNV. Por alusiones, la pelota está ahora en el alero de Basagoiti, que debería replantearse su respaldo al lehendakari.

Nos gobierna el PNV
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 24 Septiembre 2010

Es la hora del PNV, la hora de la venganza del PNV, la demostración de una injusta ley electoral, la prueba de la perversión de nuestro sistema. El apoyo del PNV a los Presupuestos del Gobierno central es el ejemplo perfecto de las contradicciones humillantes y antidemocráticas a las que, en definitiva, estamos constitucionalmente destinados. Un pequeño partido regional que nunca debería haber tenido tal peso en un Parlamento nacional liquida la política de la Oposición con un solo gesto e incluso llega a poner en evidencia ante la sociedad española la capacidad del partido del Gobierno para demostrar su preferencia por el poder frente a sus principios. Más aún, el partido gobernante puede llegar a negar a alguna de sus partes de un modo escandaloso. Patxi López, ninguneado, el poder del ejecutivo vasco, secuestrado por un pequeño partido perdedor. ¿Y decían algunos listos que la subida del PSE a Vitoria había sido una humillación para los Urkullu?

Al despreciar el gobierno de Zapatero al de López con este apoyo a los Presupuestos, muestra a la ciudadanía toda los fallos institucionales de un sistema que nació como fruto de los complejos de las fuerzas del viejo régimen y de las ensoñaciones de las fuerzas que vieron en los nacionalismos unos históricos compañeros de viaje. Ante un desastre como este, una gran parte de la ciudadanía reclama el cambio de la ley electoral, exige a los dos grandes partidos un acuerdo corrector y pide un giro realmente revolucionario del sistema partidario…

La consolación que pudieron producir en una cierta parte de la sociedad vasca los nuevos modos del Gobierno de López frente al ambiente proetarra, está siendo más que un triunfo democrático la reacomodación de la hegemónica comunidad euskaldún que ahora ve en el PNV el hermano mayor y en su apoyo a los Presupuestos la expresión última de tres décadas de victorias.

Crisis
Los hechos diferenciales de Zapatero
José T. Raga Libertad Digital 24 Septiembre 2010

Sí, éstos son los que importan. Al fin y al cabo, los machacones hechos diferenciales que esgrimen los personajes que deambulan por las formaciones de Aralar, Convergència i Unió, Esquerra Republicana de Catalunya, Eusko Alderdi Jeltzalea-Partido Nacionalista Vasco, Eusko Alkartasuna, Ezker Batua-Berdeak, Iniciativa per Catalunya Verds, Partit dels Socialistes de Catalunya-PSOE, y de algún otro nacionalista que se me ha debido quedar camuflado, importan poco si quien manda no cede ante el coqueteo interesado para que aquellas tesis nacionalistas se traduzcan a la realidad política, afectando a la estructura de gobierno de todos los españoles.

La voz de todos ellos, tanto más potente cuanto más insignificantes, tiene una lógica desde su propia insuficiencia y levedad. De aquí que el juego que desarrollan para su notoriedad parece consustancial con su escasa relevancia. Si, además de ello, sacan unas perras, que son las que nunca engañan y a muchos convencen, tanto mejor para alimentar su arrogancia y altivez, como si realmente importasen a alguien.

En sus mentes, el hecho diferencial, como así lo conceptúan, es requisito para una vida prolongada –yo diría que, además de prolongada, cómoda para el cuerpo y quién sabe si su RH determina un alma distinta a la de los demás mortales. Es evidente que eliminado lo diferencial, y situados en lo que consideramos común y por tanto igual, sus objetivos, sus mensajes, sus acciones, pasarían desapercibidos, incluso para ellos mismos.

Por eso, cuando alguien habla de la posibilidad de una estructura federal del Estado, para dar satisfacción a sus pretensiones, está muy equivocado. De hecho, la discusión ya se desarrolló a finales de los setenta en Cataluña, y el rechazo a la fórmula federal fue tajante, pues tal estructura política presupone la igualdad entre los distintos territorios –Estados, comunidades autónomas, regiones o cualquiera que sea su denominación–, y esto es algo que los que viven en la presunta diferencia no pueden aceptar. Por eso digo que su posición y su discurso político son coherentes con ese núcleo que lo que sostiene es la autoproclamación de que "somos diferentes".

La incongruencia reside cuando salimos del discurso nacionalista puro y duro, y pasamos al del presidente del Gobierno de España. Bien es cierto que hablar de la incongruencia del presidente Zapatero es una tautología, y se requerirían muchos volúmenes para recoger esquemáticamente sus múltiples incongruencias en materias de las más variadas especies. En este caso, y me compadezco de los que confiaron en él, por aquello de ser socialista, suponiéndole fiel a lo único que ha pregonado el socialismo de todos los tiempos, la igualdad, y se encuentran ahora con un preboste que él mismo ya no se siente igual que los demás, pero que, por añadidura, acepta el argumento del hecho diferencial para construir una sociedad artificialmente diferente, con españoles de primera, abundantes en privilegios políticos, económicos y sociales, y españoles de segunda –una clase inferior– que carecen de aquellos privilegios y que, por razón exclusivamente de permanecer en lugar común, además, tienen que sufragar las prebendas de que goza la clase privilegiada.

Rodríguez Zapatero, aceptando las pretensiones diferenciales de Cataluña, Navarra y el País Vasco, está construyendo una sociedad llamada al conflicto por una desigualdad maniobrada para saciar, sin consideración a su responsabilidad como presidente del Gobierno de la Nación, su propio ego, que no es otro que el de mantenerse en el poder; un ego que no es innato, resultado de su dignidad personal, sino que le viene dado por su posición al frente de la Presidencia del Gobierno. Nada será, pues, de extrañar si, terminada ésta, queda reducido a un pobre chico que tendrá que retirarse a algún apartado lugar y hacer oídos sordos a las opiniones que sobre él puedan venirle de sus conciudadanos; de los iguales.

La concesión de cualquier privilegio para unos y no para otros implica una actitud discriminatoria y sectaria. Ejercida ésta con la profusión a cómo la ejerce ZP, tiene uno que preguntarse qué queda, si es que algo queda en el discurso ideológico del socialismo. En la libertad nunca han creído, es más, me da la impresión que ni siquiera tienen una idea muy clara de lo que es eso de ser libre. Cuando han luchado contra una dictadura no ha sido para eliminarla sino para sustituirla, instaurándose en ella. La fraternidad es un concepto esotérico o como mucho un aspecto místico difícil de describir. Y cuando quedaba ese resquicio de apelación a la igualdad, viene el señor Zapatero y la pisotea hasta aniquilarla, eso sí, con ese gracejo que le caracteriza como constante en su vida de negar la evidencia más clamorosa.

Yo me pregunto, entre sus más próximos, ¿no habrá nadie con dignidad suficiente como para afearle esas conductas, abandonándole en la travesía si no presta oídos a las argumentadas razones? ¿Es posible que sus ministros y colaboradores se tengan en tan poca estima que no se avergüencen cuando se reconocen ante el espejo? Por mucho menos, el presidente Obama se está quedando sin equipo económico ante la desbandada de sus colaboradores, empezando por la presidenta del Consejo de Asesores Económicos, Sra. Romer, y siguiendo por el Sr. Summers, responsable del Consejo Económico Nacional, también el director del Presupuesto Sr. Orszag... Bien es cierto que ellos son americanos y, en aquel país, la propia estima tiene un valor muy alto, y, además, les esperan sus universidades con los brazos abiertos, situación bastante distinta del caso patrio, donde fuera de la política la mayoría carece de oficio o beneficio.

Pero digo yo, recordando un pasaje bíblico, ¿no habrá un solo varón justo entre toda la corte de Zapatero, capaz de dar un portazo, a ver si el ruido despierta al presidente y entra en cordura? Mal lo veo, pero la esperanza es lo último que se pierde.

El Gobierno catalán subvenciona con 625.000 euros al independentista Joel Joan
Redacción. Minuto Digital 24 Septiembre 2010

El Consejo Ejecutivo de la Generalidad de Cataluña ha aprobado conceder una subvención de 625.000 euros a la Academia del Cine Catalán, ‘para llevar a cabo su plan de actuación durante el período 2010-2012'.

La ayuda se tramitará a través del Instituto Catalán de Industrias Culturales (ICIC), que fue denunciado por la Sindicatura de Cuentas por sus irregularidades y sus graves ‘anomalías contables’.

Una entidad creada para ‘intervenir en la política de subvenciones’

Así, a pocas semanas de finalizar la legislatura, el tripartito ha decidido que la entidad privada cuente con el respaldo financiero suficiente para continuar con su actividad, entre la que destaca, según especifica en sus principios fundacionales y en su plan de actuación, ‘intervenir en la política de subvenciones’.
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La Academia del Cine Catalán fue una de las organizaciones que mostró su apoyo público a la Ley del Cine, que multará con hasta 75.000 euros a los exhibidores que no proyecten, al menos, el 50% de las películas en catalán.

El presidente y cofundador de la Academia es Joel Joan, conocido independentista, colaborador de entidades generosamente subvencionadas por la Generalidad, entre cuyos momentos estelares destaca sus declaraciones en el Fossar de les Moreres en 2007 cuando, parafraseando a Xirinacs, se refirió a ETA como “mis amigos”.

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