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Recortes de Prensa   Sábado 16  Octubre  2010

 

Un plan B para España
Manuel Muela* El Confidencial 16 Octubre 2010

El Gobernador del Banco de España ha propuesto días atrás en el Congreso de los Diputados recurrir a un plan B si los presupuestos generales del Estado no se cumplen. Es una manera suave o elegante de considerar casi papel mojado un proyecto presupuestario cuya tramitación se acaba de iniciar. Nada nuevo para quienes pensamos algo parecido sin contar con sus elementos de juicio, basándonos solo en la experiencia de los dos ejercicios anteriores y en la evidencia de las realidades que vivimos. Pero lo expresado por el Gobernador, que comparte el FMI, estimula el debate para buscar salidas al callejón en el que nos encontramos. En esa línea sugiero un plan que contemple la constitución inmediata de un Gobierno de gestión para lo que queda de legislatura, entre cuyos objetivos principales estarían: ordenar y unificar los poderes del Estado, plantear la renegociación de la deuda pública y reestructurar el sistema crediticio.

Creo que hay pruebas sobradas de que el Gobierno se encuentra perdido en medio de la tormenta que nos ahoga progresivamente y que, por razones que van desde la rigidez institucional al puro sectarismo, ni se prevé su sustitución ni se contempla adelantar las elecciones generales, alegando que ha sido elegido para cuatro años. La oposición, por su parte, mantiene un distanciamiento desmovilizador, esperando el derrumbe para alzarse con una hipotética victoria sobre la tierra quemada, preñada de amargura, en 2012. Son actitudes fatalistas y dogmáticas, que demuestran el bloqueo institucional del sistema político español, que desacreditan los valores del régimen parlamentario y agravan el daño de los españoles, convertidos en rehenes de la inepcia de sus dirigentes. Una situación de emergencia nacional, necesitada de decisiones ambiciosas, sobre todo de carácter político e institucional.

Ante la parálisis y el descrédito de la política, hay que pedir al Congreso de los Diputados y a su presidente, que lo es también de las Cortes Generales, órgano supremo de la soberanía nacional, que se rediman ante la nación y tomen la iniciativa para lograr un nuevo gobierno presidido por alguien, de dentro o de fuera de las Cortes, que merezca la confianza abrumadora de éstas, con el fin de ejecutar un proyecto nacional que sanee la economía, que restaure la confianza interna y externa y que inicie la apertura de un proceso de revisión constitucional.

Dispersión de poderes
Las dificultades acaecidas desde 2007 han puesto en duda muchas cosas, tanto en el plano internacional como en el doméstico; se ha dicho de todo y se han planteado debates doctrinales sobre el capitalismo, sobre el papel de los Estados, sobre las organizaciones supranacionales, etc, etc.. También en España se están cuestionando algunas realidades y una de ellas, que me interesa resaltar, se refiere a la capacidad del Estado para ejercer sus funciones debido a la gran dispersión de poderes que se ha producido a lo largo de los años y el coste desmesurado que ello supone: el ejemplo genuino son las Comunidades Autónomas, convertidas en la práctica en contrapoderes estatales con vicios agudos de clientelismo y con escaso sentido de la solidaridad. Ni el gobierno más ilustre podría ordenar ese laberinto, sin cambios previos e importantes.

Sin un sistema crediticio en funcionamiento resulta casi imposible pensar en la regeneración de la actividad económica
Ninguno de los defensores del derecho a la autonomía de las regiones, que se reguló por primera vez en la Constitución de la República Española de 1931, podría respaldar y justificar la realidad actual del mismo: su ejercicio ha sido vanidoso y viciado, hasta el punto de convertirse en uno de los problemas que tiene España para recuperar sus equilibrios. Ojalá no hubiera sido así, pero es y, en mi opinión, parece obligado revisar una situación que se ha convertido en un lastre para el ejercicio correcto del poder público.

Las bases del cambio constitucional capitaneado por ese Gobierno de gestión incluirían tal revisión. Mientras tanto, aprobará una Ley Orgánica que permita recuperar para el poder central la mayoría de las competencias transferidas, suspendiendo los organismos e instituciones autonómicas que las ejercen en la actualidad. Se ganaría eficacia y se produciría una disminución inmediata de gastos en beneficio de una reducción significativa del déficit público. En su caso, el Tribunal Constitucional resolverá sobre la constitucionalidad de dicha Ley, que, repito, sería transitoria hasta que culminara la revisión constitucional.

Sistema crediticio
El volumen y el coste de la deuda pública, ambos crecientes, nos permiten afirmar que los compromisos asumidos no podrán ser cumplidos, porque nuestra estructura económica y fiscal, a diferencia de la de otros países más endeudados que nosotros, no va a permitir, en largo tiempo, generar recursos suficientes para ello, salvo que alguien piense que se puede sacrificar en el altar de la deuda la parte del león del gasto público, porque además de injusto no es realista. Es verdad que nuestros prestamistas nos vigilan, como ha dicho el Gobernador del Banco de España, pero también el prestamista tiene que asumir riesgos, como es el caso. Si un gobierno español serio y decidido, con un plan de saneamiento creíble, plantease una renegociación en los términos usuales de quita y espera para disminuir el peso de la deuda, se vencerían las resistencias iniciales de cualquier prestamista que de verdad quiera cobrar.

Sin un sistema crediticio en funcionamiento resulta casi imposible pensar en la regeneración de la actividad económica. Nuestras entidades crediticias, o al menos la mayoría de ellas, siguen constreñidas por el enorme caudal de activos dañados e improductivos y la incertidumbre sobre la evolución de las operaciones de renegociación de deudas, cuyo volumen desconocemos, aunque seguro que es importante. Por ello convendría dar un paso más, sacando de los balances del sistema crediticio aquellos activos, fundamentalmente inmobiliarios, de difícil recuperación en el medio plazo, para estimar las necesidades de capital que resulten de ello. Como ha dicho un reputado economista, Luis Garicano, se podría apelar al Fondo de Rescate de la Unión Europea para cubrir tales necesidades de capital, que se presumen voluminosas, vistas las limitaciones de España para acometerlo en solitario. De esta forma, el sistema recuperaría el movimiento para desempeñar el papel que le corresponde en la economía nacional.

La labor a realizar por ese hipotético gobierno de emergencia nacional hasta las elecciones de 2012 comprenderá muchas otras materias, entre ellas una nueva electoral, pero no es la pretensión de este comentario enumerarlas; se trata de esbozar las columnas básicas de un proyecto que viene justificado por dos convicciones: la primera es que no se puede continuar sin enfrentar de raíz los problemas estructurales, políticos y económicos, que nos atenazan y la segunda demostrar que la democracia tiene vías y resortes para dar salida a las situaciones de emergencia sin tener que apelar a las viejas fórmulas autoritarias de las que España tiene experiencia.

Creo, para terminar, que lo propuesto puede parecer poco realista o utópico ante el proceso agudo de bunkerización del sistema, pero la penosa realidad española obliga a abrir un debate más profundo y de mayor enjundia que circunscribir los problemas a si hay que subir éste o aquel impuesto, si esta semana colocamos la deuda a menos precio que la anterior, si CiU gobernará en Cataluña (¿y qué?) o si el jefe del Gobierno, que es objeto de un excesivo y antidemocrático culto a la personalidad, comunica si se presenta o no a las elecciones. España merece más y también puede más.

*Manuel Muela es economista.

El precio del poder
El Editorial  La Razón 16 Octubre 2010

Para el presidente del Gobierno la negociación presupuestaria era una situación casi sin salida, porque en ningún momento sondeó de una forma seria y rigurosa la posibilidad de alcanzar un amplio consenso político en torno a las cuentas públicas que necesitaba España en la crisis actual. Desde el principio de este proceso, Rodríguez Zapatero eligió al PNV para garantizarse la supervivencia política y no estar abocado a una disolución parlamentaria. Por eso, los nacionalistas vascos negociaron en posición de fuerza y el Ejecutivo lo hizo a la defensiva.

La consecuencia llegó ayer con el anuncio de que el PSOE y el PNV habían cerrado en el Congreso el compromiso para tramitar los Presupuestos Generales del Estado de 2011, que también respaldará Coalición Canaria. Lo cierto es que el traspaso de las políticas activas de empleo al País Vasco fue el preludio imprescindible de un pacto que contempla la transferencia al País Vasco de 20 competencias previstas en el Estatuto de Guernica. Entre ellas, la Inspección de Trabajo, las políticas de formación, el Instituto Social de la Marina, el turismo y las agencias de viajes, además del respaldo del PSOE a que los técnicos de la Hacienda Foral vasca acudan a las reuniones de trabajo del Ecofin, que se renombren en euskera los territorios de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa y, como adelantó LA RAZÓN, que gobierne la lista más votada.

Se trata de un espaldarazo considerable al autogobierno vasco que, por expresa voluntad del Gobierno, capitalizará el PNV. De hecho, la consecuencia inmediata para la comunidad es el incierto futuro del cambio político en el País Vasco que pilota Patxi López. La realidad es que Rodríguez Zapatero ha dado la espalda al Gobierno vasco por un interés particular y ha dado al nacionalismo tantas bazas electorales que puede haber sacrificado, tal vez sin remedio, el proyecto democrático y de libertad que representaba la mayoría constitucionalista. El paso dado por La Moncloa es muy grave porque no hablamos de una cuestión de aritmética parlamentaria o de tal o cual competencia, sino de poner en peligro la normalización de un territorio amenazado. Y de esa decisión política deberá responder más tarde o más temprano.

Que este intercambio de votos por transferencias ha fortalecido las opciones del PNV se demostró ayer mismo con los resultados del Sociómetro del Gobierno vasco, que reflejó cómo Urkullu amplía su ventaja sobre López. Es casi una ecuación matemática que, cuando el PSOE flirtea con el PNV, el nacionalismo es el principal beneficiado.

A diferencia de lo que el Gobierno trasladó tras el Consejo de Ministros, el pacto sobre los Presupuestos no beneficia a los intereses generales, y no sólo por haber socavado el cambio vasco, sino por perpetuar una política fracasada que no aporta soluciones en una situación marcada por las dificultades y las urgencias. El Gobierno se ha asegurado la estabilidad hasta 2012, pero el país tiene más lejos la recuperación.

Un pacto contra todos
Editorial www.gaceta.es 16 Octubre 2010

Siguiendo la escasamente gloriosa tradición de pactos con las minorías que ha sido común a la mayoría de los Gobiernos españoles, el PSOE y el PNV han logrado, naturalmente en secreto, un acuerdo que, al parecer, garantiza la “estabilidad económica, política e institucional” hasta el 2012.

Siguiendo la escasamente gloriosa tradición de pactos con las minorías que ha sido común a la mayoría de los Gobiernos españoles, el PSOE y el PNV han logrado, naturalmente en secreto, un acuerdo que, al parecer, garantiza la “estabilidad económica, política e institucional” hasta el 2012. El Gobierno se zafa en el último momento de una situación que le obligaría a plantearse el adelantamiento electoral, es decir, evita lo que, sin duda alguna, sería lo mejor que nos pudiera pasar, sencillamente porque es algo que no parece convenir a los intereses del PSOE ni a los de su presidente, que empiezan a no ser siempre los mismos.

El PNV y la minoría canaria han actuado, una vez más, como samaritanos, con la diferencia de que su solidaridad no ha sido ni gratuita ni caritativa, sino egoísta y bien cara. El Gobierno podrá sentirse contento, pero sólo en la medida en que admita que lo único que le importa es su continuidad, a cualquier precio, por encima de cualquier agresión a los intereses comunes de todos los españoles en beneficio de la astuta minoría de turno. Desgraciadamente, Zapatero no es incoherente en este punto: ha vuelto a hacer lo que siempre hace, pactar contra la mayoría y exclusivamente en su beneficio.

Esta clase de pactos debería suponer un escándalo mayúsculo, pero ya nos hemos acostumbrado a semejantes vilezas. El hecho de que estos pactos no se hagan en el Parlamento, con luz y taquígrafos, muestra bien a las claras que tanto el Gobierno como los grupos que se solidarizan puntualmente con sus intereses saben bien que no habría manera de defender públicamente esos acuerdos sin que la mayoría del país cayese definitivamente en la cuenta de qué clase de Gobierno nos gobierna y qué clase de sujetos le auxilian.

A cambio de una explicación pública se nos van ofreciendo gota a gota los aspectos más inanes del pacto con el fin de ocultar cuanto se pueda el alcance de la deslealtad del PSOE a los intereses generales. Se trata de una técnica que Moncloa domina a la perfección, una catarata de adelantos, desmentidos, loas y felicitaciones tras de la cual nunca se puede percibir con nitidez el cuerpo del delito. Lo peor del caso es que el monto total de los acuerdos será desconocido hasta por el propio Zapatero, atento únicamente a seguir en su poltrona, cueste lo que cueste.

Más allá del importe económico de los acuerdos, que hasta el momento se desconoce, pues las prisas y la buena administración no suelen ser buenas hermanas, está el componente simbólico y político del acuerdo. Zapatero ha arrojado a Patxi López a la cuneta, de manera que ha aprovechado la oportunidad para deshacerse de uno de sus posibles sucesores, en el caso de que el PSOE fuere capaz de rectificar su política de cara a la nueva legislatura. Al presidente le parece que ya estaba durando mucho la excepción de buen sentido que ha venido siendo el pacto PP-PSOE en el País Vasco, una alianza que, con esta maniobra, se va a poner muy en precario.

Es obvio que, cuando le conviene, Zapatero maneja la autonomía de las instituciones con el mismo desparpajo con el que el general Franco cambiaba a los gobernadores civiles. No hay que descartar tampoco que en los secreteos palaciegos entre Urkullu y Zapatero hayan ocupado lugar de privilegio las fórmulas para buscar una salida honrosa a la situación de la ETA, asunto en el que el presidente y el PNV seguramente coinciden de corazón, porque es justo lo contrario de lo que desean, y merecen, la mayoría de los españoles.

El PSOE es culpable
Enrique de Diego www.gaceta.es 16 Octubre 2010

Se ha abierto, en el PSOE, la veda contra Zapatero. Va a ser una cacería de extraordinaria crueldad; la propia de las manadas que ven acercarse el invierno y el hambre; esas jaurías que después de haber depredado sin piedad se sienten acosadas. Ese mismo PSOE servil y lacayuno, mostrencamente progre, que no sólo ha reído las majaderías de Zapatero sino que ha considerado sus frívolas ocurrencias y sus soberanas estupideces, rigurosas y solventes líneas políticas. Ese mismo PSOE que, con sus inquisiciones laicas, se ha convertido en insufrible perseguidor del sentido común y la decencia, como elementos execrables y perseguibles.

Ese mismo PSOE que ha vivido en el lujo y la molicie mientras arruinaba a los autónomos, mientras llevaba a la desesperación a los empresas y al cierre a las empresas. Ese mismo PSOE en el que algunos, como Bono, han montado ostentosas hípicas y se han hecho con patrimonios multimillonarios, al tiempo que se llenaban las listas de paro y los comedores sociales.

Ese mismo PSOE que ha adorado a Zapatero como una galaxia en conjunción astral con Obama, que lo ha ensalzado como a un semidiós o a un estadista esotérico de verbo fácil y mentira pronta, ese mismo PSOE se dispone a cobrarse la pieza, a utilizarlo como chivo expiatorio en el que lavar todas sus innumerables culpas.
No hay ninguna altura de miras en esta rebelión de ocaso, manifiestamente tardía, sino el más ruin egoísmo. Mientras era a España y a su sociedad a quienes se llevaba al abismo, en el PSOE todo eran aplausos inmisericordes, sólo cuando ellos –degenerados en casta parasitaria– se han visto ante la tumba –política– que ellos mismos han excavado es cuando se han poblado los cenáculos, se han desatado las lenguas y se han afilado las navajas cabriteñas.

En una última impostura, esta gente despiadada quiere que le mantengan la pitanza minimizando el coste; que Zapatero agote la legislatura pero anuncie ya su renuncia a liderar la hueste-jauría socialista; imposible metafísico ese declarar su defunción pretendiendo mantener su frío cadáver político en el desvencijado trono.

No, no habrá piedad. Los españoles, arruinados y vejados, no la tendrán. El nombre y las siglas del PSOE están malditos. Todos son culpables en idéntica medida y ninguno merece sobrevivir, instalado en el Presupuesto. Poco importa quién sucederá a Zapatero pues el PSOE desaparecerá en la tormenta que ha levantado con oleadas de frivolidad, estulticia y expoliación compulsiva; y, aquí y ahora, no hay otro debate que abrir las urnas cuanto antes y otra consideración racional que “Zapatero, vete ya”.

El ataque a Dávila lo es a la libertad
Pío Moa  www.gaceta.es 16 Octubre 2010

Han logrado debilitar la independencia judicial, introduciendo jueces afectos o serviles.

Nunca se cita a Alfonso Guerra ni a Abril Martorell entre los padres de la Constitución y, sin embargo, lo fueron no menos que los padres oficiales. Uno de los puntos oscuros de nuestra Carta Magna fue precisamente la intervención de ambos juristas en su elaboración. Por acuerdo de Suárez, ambos prohombres se reunían en almuerzos, al margen de las Cortes, para decidir artículos y enmiendas, que luego votaban los diputados por disciplina de partido. Guerra calificaba a Abril de “perfecto patán” en materias jurídicas; no sabemos qué pensaba de él su socio, pero sí que Guerra tenía al menos una idea clara en estas materias: “Montesquieu ha muerto”, según expondría, ya en el poder, con su peculiar donosura.

La muerte de Montesquieu suponía, dicho en román paladino, que la justicia debía estar al servicio del PSOE, no en vano éste venía a dejar España “que no la reconociera ni la madre que la parió”, como también se dignó a aclarar al público el segundo de Felipe González. Es lo que podríamos llamar la doctrina Guerra, adoptada entusiásticamente por su partido. La idea es típicamente marxista –la ideología más totalitaria del siglo XX–, a la que ha sido afecto el PSOE desde su fundación, y no debe olvidarse que ese partido nunca renunció de verdad a ella, pues la conservó como “instrumento crítico y método de análisis”, sin sustituirla por otras doctrinas. Permaneció, por tanto, un marxismo bruto y elemental, uno de cuyos puntos era, precisamente, el entierro de la separación de poderes.

No puede decirse que hayan cumplido plenamente el programa, pues la resistencia de la sociedad ha sido, afortunadamente, considerable; pero sí han logrado debilitar la independencia judicial, introduciendo jueces afectos o serviles, o resueltos a hacer negocio de su profesión, imponiendo fechorías gigantescas como el expolio –que no expropiación– de Rumasa, o una ley totalitaria, anticonstitucional y antijurídica como la llamada de Memoria Histórica, pie para las prevaricaciones de un juez tan siniestro, tan antidemócrata como Garzón. Y tantas otras fechorías mayores o menores, que han convertido a la Justicia en una institución poco prestigiada entre el pueblo español. De hecho, reina una notable inseguridad jurídica. Hace tiempo pensé recurrir a los jueces por una cuestión de calumnias, pero el abogado a quien consulté me advirtió: “Todo depende del carácter político del juez que te toque”. Así que lo dejé, limitándome a denunciar el caso en los medios que quisieron darme voz. Pero esta gente ha llegado a intentar encarcelarme por mis opiniones sobre la guerra civil y Franco, aunque afortunadamente “no tocó” entonces un juez político de tipo guerrista. Y de vez en cuando vemos a jueces íntegros cortar el paso a los prevaricadores, como viene sucediendo con el caso Garzón. En cambio, la exquisita cautela con que se ha tratado a este juez no se ha aplicado a otro, Ferrín Calamita. En realidad, la justicia se ha vuelto muy arbitraria, y no igual para todos, y éste es uno de los más graves problemas de nuestra democracia, sometida a una peligrosa involución por el partido más nefasto que haya sufrido España en el siglo XX y lo que va de éste.

Muy acorde con la doctrina Guerra está el uso del la Fiscalía del Estado por parte de la vicepresidenta Vega contra Carlos Dávila. O la fianza brutalmente desproporcionada, quizá una prevaricación en sí misma, impuesta al mismo Dávila por un asunto en cualquier caso menor aun si se demostrara su falsedad. Todo lo cual sólo se entiende si recordamos que el acusado es una voz muy molesta para el poder antidemocrático. Una voz que éste quiere acallar a toda costa valiéndose, para mayor escarnio, de la justicia, una justicia tipo Guerra, no tipo Montesquieu. Por ello, este ataque no lo es sólo a una persona, sino a la libertad de todos, y al que todos debemos reaccionar.

*Pío Moa es escritor e historiador.

Del Desfile Militar a la Caravana de la Paz
Pepe Álvarez de las Asturias ESD 16 Octubre 2010

Otra vez la Fiesta Nacional. Otra vez el desfile. Otra vez el orgullo de nuestros soldados, desfilando ante su gente. Otra vez la ilusión de la gente aplaudiendo a sus soldados.

Otra vez los vítores espontáneos y sinceros a España, a la Legión, a la Guardia Civil. Otra vez las banderas engalanando la calle, los balcones y los corazones. Otra vez las miradas hacia el cielo para admirar (con retraso) a la rojigualda Patrulla Águila. Otra vez las lágrimas furtivas al escuchar (y sentir) esa gran verdad y ese gran consuelo que es "La muerte no es el final". Otra vez las familias, los jóvenes, los abuelos, los inmigrantes, los currantes, los parados, todos a una, abrazando ese concepto para ellos ni discutido ni discutible llamado España, que es mucho más que sus políticos, mucho más que sus representantes sindicales, mucho más que sus artistas, mucho más incluso que su selección de fútbol. Otra vez España salió a la calle, la España real, a decirle a su casta gobernante que está orgullosa de ser española, y que eso incluye estar orgullosa de sus ejércitos, de sus soldados, de su entrega y generosidad ("No quisieron servir a otra Bandera, no quisieron andar otro camino, no supieron morir de otra manera"). ¿Hay mayor acto de generosidad que entregar la vida por los demás?).

Sí. Otra vez el desfile. Y otra vez los cabreados abucheos al presidente zombi, esta vez más frecuentes y atronadores (por la lejanía obligada del público y por el creciente cabreo generalizado). Y otra vez la cobardía que apunta a grupúsculos de la derecha extrema infiltrados entre los pacíficos y agradecidos ciudadanos. Y otra vez la rabia nacionalista, escupiendo contra el viento su rencor y su envidia. Y otra vez la humillación callada ante un desplante impresentable, esta vez del impresentable gorila rojo y su impresentado abanderado. Y otra vez la minimización del acto, con la doble excusa del recorte, de presupuesto y de recorrido (gracias, Gallardón). Y otra vez las soterradas discusiones entre los próceres, las miradas largas (salvo la de Corbacho, que era larga pero de puro y feliz alivio), las miradas esquivas, los saludos fríos y las sonrisas falsas, tal vez porque a muy pocos les gusta estar ahí (¿verdad, Montilla? ¿verdad Rajoy?). Y otra vez la grandilocuente hipocresía de Zapatero, Rojo y Bono, acompañando a viudas y huérfanos en la ofrenda a sus caídos, ésos que cayeron en actos de paz.

Por mucho que a tantos les duela, les corroa y les joda, el Ejército español es querido, respetado y admirado por sus compatriotas, y por todos aquellos (soldados y civiles) que los han conocido más allá de nuestras fronteras, desde Haití a Kosovo, desde Afganistán a Somalia, desde Irak a Líbano. Y a muchos españoles nos gusta demostrárselo, al menos una vez al año. ¡Qué menos!

Y además, nunca se sabe hasta cuándo vamos a tener ocasión de demostrárselo. Tal vez, el próximo año, el presidente que nos desgobierna quiera pasar de nuevo a la historia en nombre de la paz y, a falta de Irak o ETA, eche mano de nuestro 12 de Octubre, de nuestra Fiesta Nacional y con la excusa de los abucheos -anécdota elevada artificial y sibilinamente a protagonista- decida por decreto ley que el sentir del pueblo español no es vitorear a sus Fuerzas Armadas por la Castellana (fascista apología del militarismo, aberrante justificación del genocidio), sino ensalzar y aplaudir a sus Fuerzas Civiles más representativas. En lugar del desfile militar, la caravana de la paz, abarrotando de banderas republicanas el paseíllo de la Castellana (otrora del Generalísimo). A la cabeza, el propio Mister Paz con su Grupo de Mando, o sea, los ministros y ministras, sonrientes y orgullosos de su obra, vitoreándose, aplaudiéndose, adorándose a sí mismos. A continuación, la Brigada Sindicalista, arropados por sus tropas de asalto informativas, armadas con bates, barras de hierro, palos pancarteros y demás armas de destrucción masiva de esquiroles. Después, las Fuerzas de Choque Intelectual, esto es, Willy Toledo, Almodóvar, el Gran Wyoming, Juan Diego, los Bardem, Trueba, Botto, Luna, Sacristán, Sabina y demás titiripanda antifascista, abanderados por el represaliado Víctor Manuel, que esta vez no entonaría su oda A un gran hombre, dedicada a Franco, sino el universal y pacifista Himno a la Alegría (versión Miguel Ríos, of course, mucho más universal que Schiller y Beethoven juntos). De seguido, la Unidad de Izquierdistas Unidos, que es literalmente una unidad, o sea, Llamazares. Y cerrando la primera parte, el famoso Tercio Euskaldún del RH Negativo, formado por insignes hombres de paz como Otegui, De Juana, Ternera y su Ternerito, Eguibar, Arzallus y las nuevas cabezas de la serpiente, cualesquiera que sean, desfilando todos con el uniforme de gala (encapuchados y con txapela, vamos).

Acto seguido, los próceres representantes de las diferentes nacionalidades del estado español, con Carod Rovira a la cabeza y la Unidad de Okupas Demokrátikos Antisistema detrás, engalanados con kufiyas limpias y armados de llameantes cócteles molotov. Después, por puro contraste, los banqueros subvencionados, fumándose un puro en sus carros blindados último modelo. Y tras ellos, el resto de la parada: la Unidad de Corruptos de Emergencia, la Legión de Oenegés Sin Fronteras, la Quinta Columna Periodística Afín (abanderada por Sopena y María Antonia), el Batallón de Feministas Acorazadas, el Escuadrón de Libertadoras Sexuales (también conocido como el Escuadrón de la Muerte de la sargento Bibiana) y la Bandera Arcoiris del Orgulloso General Zerolo, ondeante buclemelena al viento de la paz.

Y, por supuesto, no podían faltar nuestros hermanos hispanos, víctimas del genocidio católico apostólico romano perpetrado por Isabel, Fernando y Colón al alimón: el futbolero Evo, desfilando con paso firme a golpe de genitales (no los suyos, claro, sino los del que vaya delante); el Gorila Chávez, escoltado por la brigada ligera ETA-FARC; los Castro Brothers con una vibrante Leire Pajín de mascota; y el correoso Correa, rodeado de su fiel infantería para salvaguardarse de su infiel policía. Y por detrás, el primo Mohamed, (re)conquistador de Ceuta y Melilla con su ejército de camellos y servicios secretos (¿he dicho servicios o vicios secretos?). Y finalmente, cerrando el glorioso desfile o parada o caravana o carnavalada o lo que quiera que fuese, el victorioso Cuerpo Presente de Represaliados y Represaliadas por la Oprobiosa Dictadura, sacados literalmente de sus tumbas del Valle de los Caídos, con nocturnidad y alevosía, por la Capitana Generala Fernández de la Vega, hija del represaliadísimo Wenceslao, "camisa vieja" del falangismo y hombre de confianza de Girón de Velasco, entre otras bagatelas.

Ah, se me olvidaba. Por aquello del prestigio internacional, y de paso por hacerle la campaña al ninguneado Lissavetzky, la División Motorizada GP/F-1, la Armada Invencible, La Roja (con la ausencia justificada de Sergio Ramos, recién desenmascarado fascista) y el Barça, Sección Fútbol y Sección Basket. Molaría ¿eh?

Pues eso. Que como sobreviva el zombi Mister Paz, la que no sobrevive es España.

El último grito
Alfonso Basallo www.gaceta.es 16 Octubre 2010

Ya no estamos en el feudalismo. ¿Quiénes se habrán creído que son?

Abuchear a Zapatero se ha convertido en el último grito de la democracia. En todos los sentidos (incluido la hartura). Tan legítimo como la urna y relativamente eficaz (ZP no se atreverá a cruzar la verja de La Moncloa y comparecerá por Internet en la sesión de control).

En una democracia los ciudadanos tenemos el privilegio de desalojar a quien no nos gusta. Pero muchos pierden la fe, cuando comprueban las escasas posibilidades que les deja un sistema blindado por el bipartidismo, sus listas cerradas y bloqueadas, y cortadas todas las salidas por unos nacionalismos que más que bisagras parecen cerrojos.

Todo hermético como un laberinto de Borges. Sólo nos dejan dos opciones: votar con una pinza en la nariz o dudar entre cortarnos las venas o dejárnoslas largas. Pero también disponemos de la libertad de expresión, otra forma de hacer constar la aprobación o el rechazo. No la menospreciemos. Sin ciertas manifestaciones masivas de la España de 1975 no tendríamos Transición. Y tampoco sin medios de comunicación como La Codorniz, el Madrid o Cambio 16. La paradoja es que para que los medios impulsen la libertad de expresión deben ser algo outsiders, distanciarse del sistema. Algo de eso pasó con El Mundo o la Cope; y algo de eso está pasando ahora con LA GACETA. Participas en la democracia, con tu no-colaboracionismo, y tu crítica es tanto más eficaz cuanto más alejado estás del poder y sus terminales contaminantes. Lo mismo se puede decir de la expresión más espontánea: el abucheo (a ZP) o el aplauso (a la Guardia Civil).

La calle no es de los políticos ni de Interior –como decía Fraga, el Rubalcaba de los años 70– ni de Chacón que pretende poner puertas al campo, sino del ciudadano. El político no es más que un administrador y si el ciudadano no está contento con él, tiene todo el derecho del mundo de ponerle verde y de lanzarle tomates, como se hace con los actores que la pifian. Ya no estamos en el feudalismo. ¿Quiénes se habrán creído que son?

Abucheos
JUAN MANUEL DE PRADA ABC 16 Octubre 2010

DICEN que quienes abuchearon a Zapatero y reclamaron su dimisión en el desfile militar eran «ultraderechistas»; en lo que se demostraría que la «ultraderecha» tiene firmado algún tipo de pacto con la izquierda por el que se compromete a hacerle el trabajo sucio o ruidoso, porque lo que reclamaban los abucheadores es exactamente lo mismo que reclaman, sotto voce, todos los políticos socialistas, cuando les preguntas por su horizonte electoral. «Zapatero tiene que desaparecer del mapa cuanto antes —repiten abrumados—; si vuelve a presentarse, será el desastre». Y, mientras los conmilitones de Zapatero reclaman sotto vocelo mismo que reclamaban los abucheadores del desfile militar, ¿qué reclama la derecha? Pues hay una derecha más resuelta o preocupada por la ruina de la patria que reclama elecciones anticipadas; y otra derecha más maquiavélica o preocupada por los intereses de su partido que prefiere que Zapatero se mantenga en la poltrona hasta agotar su mandato, para que su desgaste sea aún mayor. Pero lo que toda la derecha desea, con unánime anhelo, es que Zapatero vuelva a presentar su candidatura, para que la animadversión que cada vez más españoles le tributan se sobreponga, en la coyuntura electoral, a la tibia indiferencia que destinan a Rajoy. Zapatero encarna esa acuñación injuriosa o despectiva que los corifeos mediáticos del Gobierno colgaron, a modo de sambenito, sobre las espaldas del bueno de Tomás Gómez; Zapatero es el verdadero «candidato de la derecha».

¿Quiénes reclamaban la dimisión de Zapatero en el desfile militar? La derecha desea fervorosamente que vuelva a presentarse; y aceptar que una fantasmagórica «extrema derecha» se haya convertido en altavoz de las zozobras que los socialistas emiten en sordina resulta demasiado rocambolesco. ¿Quiénes nos quedan, entonces? Pues nos quedan las personas que no están contaminadas de turbios cálculos partidistas, el pueblo superviviente de las consignas y de la propaganda, la buena gente que aún se atreve a expresar su disgusto espontáneamente, repudiando a quien considera responsable de sus calamidades. El repudio popular puede ser en ocasiones irrazonable; pero cuando los destinatarios de ese repudio tratan de reprimirlo, de censurarlo o de asignarle procedencias estrafalarias, ya han reconocido su razón.

Causa risa floja que la ministra Chacón, a quien hemos visto posar encantada de la vida en actos oficiales al lado de quienes reclamaban solidaridad con un actor que se cagó en la «puta España», exija ahora respeto a la enseña nacional y a los caídos por España. Pero la hipocresía, aliada con su hermana la desfachatez, permite tales licencias. Y permite, por supuesto, colocar al público asistente al desfile militar a una distancia tal del palco de autoridades que le impida ver lo que allí sucede; permite que las pantallas gigantes de televisión que otros años se desplegaban en la Castellana sean retiradas; permite, en fin, que la ceremonia se convierta en un lejano y confuso barullo, provocando que quienes desean abuchear a quien consideran responsable de sus calamidades lo hagan a ciegas y a destiempo, para después poderlos caracterizar como ultraderechistas que han perdido el respeto a la enseña nacional y a los caídos por España; o sea, como los ultraderechistas más raritos del mundo. Pero a la hipocresía, aliada con su hermana la desfachatez, le están permitidas todas las licencias, con tal de evitarle un mal trago al candidato de la derecha.

Postración culpable
HERMANN TERTSCH ABC 16 Octubre 2010

La política exterior de un país es la protección y el desarrollo de los intereses nacionales en el marco de unos principios y valores generales de la nación. Así podría definirse la gestión de las relaciones internacionales de los países civilizados. Que nosotros estemos haciendo todo menos eso se debe a lo mismo que nuestro hundimiento económico, político e institucional interno, a la ineptitud culpable. Pero quizás sea más espectacular porque la crisis económica se sufre individualmente, pero el enajenamiento de los responsables de nuestro prestigio, nuestra credibilidad y nuestra seguridad exterior se plasma ya en un ridículo tan sangrante que añade la humillación colectiva nacional a la tragedia. Muchos espantados, todos estupefactos, nuestros aliados y rivales en el escenario internacional asisten al increíble espectáculo que esta ofreciendo España, con mil años de embajadas de sus reinos, quinientos de inmensa presencia en el mundo, una historia como imperio y protagonista en el concierto de naciones.

Solo Francia y el Reino Unido pueden presumir en el mundo de una historia de relaciones internacionales similar a la nuestra. Y nadie se puede explicar fuera como hemos caído en este estado de postración en el que la miseria moral de apoyar a Cuba se une a la cobardía frente a Marruecos o Venezuela, a nuestra estulticia frente a Gibraltar, nuestra ineptitud y dimisión en la política europea y nuestro cretinismo en la política africana. El provincianismo de los gobernantes, su semianalfabetismo en historia y su ñoñería efectista, siempre adobados por una subcultura ideológica izquierdista grotesca, nos ha convertido en hazmerreír de muchos y en objeto de compasión para otros. La tragedia no es menor. Porque en política interna cabe alegar que la culpa es de los electores que insistieron en darle el poder a quienes no habrían podido hacer más daño con un plan diseñado por traidores. Pero en la política exterior, cuando se pierde el respeto y los amigos ya no depende de uno mismo recuperarlos. Ahí estamos.

Todos son Burrianes, o la hipocresía del fanático
Pío Moa Libertad Digital 16 Octubre 2010

Anoche, mi intervención en VEO7 quedó muy limitada, supongo que por cuestión de tiempo, como ocurrió con las de César Vidal y Cortázar. Los temas eran el patriotismo y el Valle de los Caídos. Del primer tema dije que el pueblo era patriota, pero no así la mayoría de los políticos, que mostraban hacia España una aversión y un desprecio cargados de ignorancia. Comenté a la entrevistadora que se me había ocurrido a destiempo una dedicatoria para mi reciente libro Nueva historia de España: “A los políticos, para que aprendan algo de la historia del país en que viven”. Y puse como ejemplo definitorio el caso Burrianes, "cagándose en la puta España", con la solidaridad de ministra de Defensa y del gobierno que la nombró en provocación deliberada al ejército, a la democracia y a todo el país. También puse de relieve la burla indecente de estos Burrianes, “homenajeando” a los caídos mientras negocian con los asesinos que tantos caídos han causado y balcanizan a España con estatutos anticonstitucionales.

Como habrán visto los televidentes, salió por peteneras un individuo fanatizado afirmando que la defensa de Rubianes no era de sus palabras, sino de su derecho a la expresión, algo sacrosanto, al parecer, para ellos. Pero ellos habían sido quienes, cuando mi entrevista con Carlos Dávila, trataron por todos los medios de prohibir mi expresión, o quienes estuvieron años presionando para expulsar de Jiménez Losantos de la COPE. Entre otras muchas fechorías por el estilo. De ningún modo defendían la libertad de expresión, sino a Rubianes, y lo defendían y se identificaban con él precisamente por lo que había dicho, y atacaban de paso la libertad de expresión de quienes protestaban por aquellos insultos. El fanatismo siempre va acompañado de hipocresía.

Una chica, igualmente fanatizada, protestó de que se atacara a un señor que no podía defenderse porque estaba muerto. La misma historia. Esta gente está ofendiendo constantemente, con su “memoria histórica” a una multitud de muertos que no pueden defenderse (ni encuentran apenas quien los defienda porque los señoritos del PP tienen, entre otras diversiones, la de escupir sobre la tumba de sus padres y abuelos, al unísono con los Burrianes). Porque de los muertos se puede hablar, evidentemente, qué idea más estúpida la de la chica en cuestión; pero una cosa es mentir y calumniarlos como hacen los Burrianes de turno, y otra exponer, como simplemente se hizo, las ofensivas palabras del fulano aquel.

Y tenía que ser el tal Carmelo, manipulador de profesión, quien diera la nota principal al condenar el abucheo a los políticos en el momento de la oración por los muertos. De repente el tío se encendía en patriotismo y casi en religiosidad. Un sujeto virtuoso, por lo que se ve, capaz de conmover a las piedras. Veía una ofensa en el abucheo, y no en la farsa de los Burrianes insultando a los caídos con su mera presencia en el acto.

También se habló, cogiéndosela con papel de fumar, del “míster X” del GAL. La hipocresía siempre. Damborenea lo expuso con claridad meridiana en su momento: era, y solo podía ser, Felipe González. Con él, todo el turbio asunto encajaba. Sin él, no había forma de entender nada. Porque tuvimos un gobierno terrorista, y ahora un gobierno colaborador con los asesinos. Existe hoy más miedo a decir la verdad que en la época de Franco. Pero las cosas son como son, y hay que decirlas. el camino del infierno está empedrado no solo de buenas intenciones, sino también de mentiras. O de buenas intenciones que son mentiras.

Del Valle de los Caídos también habrá que hablar.

Cataluña
Al PP lo que es de Pepe
Maite Nolla Libertad Digital 16 Octubre 2010

Si normalmente somos críticos, también hay que reconocer que por una vez algunas instituciones y algunos partidos políticos han hecho lo que se espera de ellos. El caso es que por diferentes motivos y por varias vías, algunas repetidas, tres leyes del parlamento de Cataluña, de ésas que a la vista de la sentencia del Constitucional sobre el Estatuto resultan inconstitucionales, han sido recurridas. Es cierto que del Constitucional la prudencia y los precedentes merecen que una se espere lo peor. Además, si se confirman nombramientos como el de Eliseo Aja, en materia de nacionalismo la cosa no va a variar mucho. El señor Aja es uno de esos juristas pronacionalistas, pese a su origen cántabro, que tanto daño han hecho y van a seguir haciendo a la institución. Pero, puestos en lo mejor o en lo peor, imaginen que antes de que se renueve el Tribunal, el PP gana las elecciones y el balance muy jurídico de las mayorías se decanta de forma distinta a la habitual.

Como les decía, pese a los insultos y las presiones, tanto la defensora del Pueblo como el diputado Pepe Domingo, Ciudadanos y –enhorabuena a los premiados– hasta el PP, han conseguido que la Ley del Cine, el Código de Consumo de las multas y la Ley de Acogida –una especie de norma sobre nacionalidad catalana, más que sobre extranjeros– hayan sido recurridas. Y ya veremos qué pasa.

Y lo justo sería que a todos ellos les aprovechara electoralmente haber hecho lo que tocaba, o por lo menos que a todos les aproveche en la medida de su esfuerzo. Me refiero a que la confusión y a veces la mala información pueden provocar que los méritos se los lleven, no ya los que no se lo merecen, sino más de lo que se merecen. Por ejemplo, muy pocos medios al dar la noticia de los recursos del PP recordaban las peticiones previas de los otros. Y la noticia de los recursos de la defensora del Pueblo no tenía referencias de los antecedentes.

Les digo todo esto porque el PP de Cataluña, que por una vez hace lo que toca, tiene que padecer la sospecha de que lo hace por la presión de Ciudadanos y que, muy probablemente, de no haber elecciones a la vista no habría habido recurso. Pero es que tampoco es muy cierto eso. El que ha instado el celo de la defensora del Pueblo ha sido el diputado Pepe Domingo, que ya no es de Ciudadanos, pese a que mucha gente aún lo piense, y que se ha adelantado, él sólo, a dos partidos políticos, que, aunque uno de ellos pequeño, tienen muchos más medios que una sola persona, como es obvio.

Lo que me temo es que la confusión y la información incompleta sean causa del resultado de las encuestas y puedan condicionar el resultado definitivo en cuanto la minoría no nacionalista, especialmente si añadimos el factor UPyD, hasta la fecha desaparecidos. Pero eso se lo contaré otro día.

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Cataluña
El PSC se enreda con la lengua
MARÍA ANTONIA PRIETO ABC Cataluña 16 Octubre 2010

PUES por una vez habrá que darle la razón a Felip Puig aun cuando él mismo, empujado por un receloso Artur Mas, ya ha pedido disculpas por un comentario «impropio» —«pedir un cara a cara en castellano es insultar la inteligencia de los electores»— que llevó al PSC a romper la negociación sobre la puesta en escena del enfrentamiento televisado entre José Montilla y el candidato nacionalista.

En este rincón del mundo donde un gobierno puede saltarse a la torera las resoluciones judiciales, donde el plan de austeridad de una administración en quiebra consiste en aumentar un diez por ciento la subvención a los partidos por cada escaño conquistado y donde se pretende combatir la abstención descontando otros 26 millones de las arcas públicas, aún hay quien conserva suficiente dignidad como para abandonar una mesa de negociación sobre cuestiones estéticas porque alguien ha dicho no se sabe bien qué sobre la estrecha relación existente entre la inteligencia y el uso del castellano.

Sólo la desesperación de unos por arrastrar a las urnas a sus antiguos votantes, y el miedo de los otros por no dar un paso en falso que favorezca precisamente eso, la movilización del electorado socialista, puede explicar la escandalera organizada en torno a una provocación menor que ni siquiera está a la altura del provocador en cuestión. Exigir un cara a cara en castellano «insulta la inteligencia de los electores». Pues qué quieren que les diga... aunque probablemente la intención de Puig era insinuar algo bastante más insidioso, leída la frase en su literalidad lleva razón el secretario general adjunto de CiU se pongan como se pongan los socialistas y diga lo que diga el mismísimo Josep Duran Lleida. Que la dirección del PSC, espontáneamente recuperada para la causa españolista, se erija a estas alturas en defensora de la pluralidad lingüística es una burla —o sea, un insulto— a la inteligencia de los votantes castellanohablantes.

Veamos: en Cataluña se multa a los comerciantes que no rotulan en catalán, existen cuotas lingüísticas en las salas de cine y se obliga a los profesores universitarios a acreditar el nivel C. Una peculiaridad lingüística impulsada por un presidente de la Generalitat (ex ministro socialista de un gobierno español) que no ha utilizado el castellano en el Parlament ni al ser interpelado en esta lengua (la suya) por el PP o Ciutadans. Así que el elitista Puig, guardián de las esencias fonéticas y enemigo declarado de las «castellanadas» que corrompen la sin par lengua propia, ha dado esta vez en el clavo: el PSC puede pedir el voto para Montilla como le dé la realísima gana, pero tras sus esfuerzos por provocar un conflicto lingüístico —cosa hasta ahora inédita en las campañas socialistas— se esconden grandes dosis de cinismo.

De momento, Artur Mas no ha caído en la trampa y ha dado órdenes a los suyos para que la lengua quede al margen de la campaña. De todas formas, el candidato de CiU sí debería repasar con calma las declaraciones con que Duran Lleida quiso dar por zanjado el asunto: «Si yo fuera candidato, que lamentablemente no lo soy, estaría dispuesto a aceptar un debate cara a cara en castellano y en una cadena de ámbito estatal». ¿Lamentablemente para él?, ¿lamentablemente para CiU?, ¿lamentablemente para Cataluña?... ¿Por qué Duran considera lamentable no ser el candidato? Algo se cuece de nuevo en las entrañas de la federación, pero no nos enteraremos hasta que la victoria nacionalista sea ya un hecho.

“Gracias a todos los ciudadanos que rompieron el silencio junto a las víctimas del terrorismo”
Redacción Minuto Digital 16 Octubre 2010

COMUNICADO CONCENTRACION FRENTE A LA EMBAJADA DE VENEZUELA EN ESPAÑA.
Asociación de Víctimas del Terrorismo

Muy buenas tardes a todos. Muchísimas gracias por acudir, una vez más, a una convocatoria de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. A lo largo de nuestra historia han sido muchas las veces en las que os hemos pedido vuestro apoyo y vuestra presencia para defender aquello por lo que llevamos ya 30 años luchando: la verdad, la memoria, la justicia y la dignidad de las víctimas del terrorismo. Estos son los principios rectores de nuestra asociación. Los principios que definen una larga batalla contra el terrorismo y a favor de la democracia. Contra el fanatismo y a favor de la libertad.

Quiero dar las gracias de manera especial a todos los colectivos que se han puesto en contacto con nosotros y se han adherido a nuestra iniciativa. Los voy a mencionar a todos: Asociación Dignidad y Justicia, Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco (COVITE), Fundación Miguel Ángel Blanco, Fundación Gregorio Ordóñez, Asociación de Ayuda a las víctimas del 11-M, Asociación Gallega de Víctimas del Terrorismo (Agavite), Asociación Extremeña de Víctimas del Terrorismo, Asociación Catalana de Víctimas del Terrorismo, Fundación para la defensa de la nación española (DENAES), Manos Limpias, Asociación de Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado Víctimas del terrorismo, Asociación Murciana Víctimas del terrorismo (Amuvite), Asociación Nacional para la Libertad Lingüística, Plataforma España y Libertad y Fundación Unidad Más Diversidad y Plataforma “Un millón de voces contra ETA”. Gracias por apoyarnos. Todos sabemos que unidos somos más fuertes.

También quiero hacer una mención especial a las asociaciones venezolanas y colombianas que nos secundan: Plataforma democrática de venezolanos en Madrid, Frente Iberoamericano por la libertad, Fundación un millón de voces, Federación de organizaciones venezolanas en el exterior y ACOVIT (Asociación Colombiana de Víctimas del Terrorismo). Tenéis no sólo nuestro agradecimiento, sino también nuestra admiración, nuestro apoyo y nuestro afecto.

Por último a todos los ciudadanos que habéis venido hoy. Sabemos que no es fácil dar la cara. Jugársela. Defender los principios. Y menos en estos momentos. Por eso, gracias. Gracias de verdad.

Os hemos convocado a las puertas de la Embajada de Venezuela. Estamos aquí porque queremos que la voz de las víctimas se oiga de manera clara, nítida y firme. Sin intermediarios ni tergiversaciones. Queremos que las autoridades venezolanas nos escuchen porque lo que les vamos a decir, que aunque para algunos sean “palabras necias”, para nosotros es muy importante.

Primero: Exigimos una rectificación total, contundente e inmediata al embajador de Venezuela en España, el señor Isaías Rodríguez, quien tuvo la desvergüenza de acusar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españolas –concretamente a la Guardia Civil- de obtener confesiones bajo tortura. Sus infames insinuaciones son intolerables y exigen una petición pública de perdón. Primero a la Guardia Civil, cuya labor en defensa de la democracia y de las libertades nunca podremos compensar. Y luego a todos los españoles. Nosotros sí vivimos en democracia. Nosotros sí vivimos en un Estado de Derecho. Y aquí ni se tortura ni se acusa de torturas sin pruebas y con el único objetivo de tapar la propia responsabilidad.

Segundo: Exigimos al presidente de Venezuela, el señor Hugo Chávez, que pase de cobijar a ETA a colaborar contra ETA. Ya no valen las palabras huecas ni las falsas promesas. Colaborar es actuar. Y actuar significa hacer lo siguiente:

Uno: El Gobierno de Venezuela debe extraditar sin más dilación a todos los terroristas de ETA reclamados por las autoridades españolas. Y que no nos digan que nos los encuentran. Que no saben dónde están. La mayoría de estos terroristas están perfectamente localizados. Algunos incluso trabajan para el Gobierno. Ahí van cinco casos:

1. Arturo Cubillas Fontán: Director Adscrito a la Oficina de Administración y Servicios del Ministerio de Agricultura y Tierras de Venezuela, desde 2007 es Jefe de Seguridad del Instituto Nacional de Tierras (INTI). Supuesto responsable de ETA en Venezuela. Reclamado por España desde 1985. Responsable de tres asesinatos.
2. Eugenio Barrutiabengoa Zabarte: Trabajador del INTI, acusado de 10 asesinatos.
3. Luis María Olalde Quíntela: Trabajador del INTI, acusado de 3 asesinatos.
4. Jesús Ricardo Urteaga Repolles: Trabajador del INTI, implicado en 3 asesinatos.
5. José Martín San Sebastián Aguirre: Trabajador del INTI, imputado en 2 asesinatos.

Dos: El Gobierno del Sr. Chávez tiene la obligación diplomática, política y moral de acabar con el santuario para etarras en que se ha convertido Venezuela. Esto significa perseguir a los terroristas. Detenerles. Y entregarles a España para que puedan ser juzgados por sus graves crímenes. Bajo Chávez, Venezuela se ha convertido en un paraíso para los etarras, en el principal refugio y madriguera de quienes han asesinado a nuestros familiares. Esto se tiene que acabar. Y se tiene que acabar ya. Por justicia. Pero también por eficacia.

Os daré un ejemplo de cómo aprovechan los etarras el manto protector de las autoridades venezolanas: Tras cometer más de 10 asesinatos en España, el etarra José Lorenzo Ayestarán Legorburu se refugió en Venezuela. Allí pasó más de 20 años. No sólo seguía vinculado a ETA, sino que junto con Arturo Cubillas se dedicaba a entrenar a etarras. España pidió su extradición, pero las autoridades venezolanas la denegaron. Hace poco fue detenido en Francia, donde había vuelto a la actividad terrorista. Una ETA necesitada de refuerzos había echado mano de él.
ETA encuentra en sus santuarios los relevos que necesita para reactivar sus comandos asesinos. En Venezuela tiene un banquillo criminal.

Tercero: Exigimos al Gobierno de España que sea coherente con sus propias proclamas e impulse una política exterior para la derrota de ETA. La política de la derrota del terrorismo no se acaba en nuestras fronteras; las trasciende para abarcar todo el ámbito de la política internacional. Y aquí también exigimos hechos, no palabras. No basta con pedir explicaciones. Hay que exigir resultados. Y los resultados no se consiguen con tibieza, sino con firmeza. En las formas y en el fondo.

El Gobierno tiene que exigir al Sr. Chávez la extradición inmediata de todos los etarras refugiados en su país. Tiene que respaldar de manera pública y contundente tanto a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como a los jueces españoles que están investigando las conexiones de ETA con las FARC y el Gobierno venezolano. Tiene que llamar a consultas al embajador de España en Venezuela. Y por último, en caso de que el Sr. Chávez persista en el amparo a los terroristas y la humillación a las víctimas, el Gobierno de España tiene que romper relaciones diplomáticas con Venezuela.

La derrota de ETA exige el fin de la impunidad. De la impunidad en España y de la impunidad fuera de nuestras fronteras. Ningún terrorista debe sentirse a salvo de la justicia. Ni en nuestras calles ni en las calles de Caracas. Ni en nuestras instituciones ni en las instituciones de Venezuela.

Nada justifica el atropello a la memoria, la dignidad y la justicia. Nada. Ni unas cordiales relaciones internacionales. Ni mucho menos unas presuntas lucrativas operaciones comerciales. La política exterior también se mide en términos de dignidad. La dignidad que otorga un final de ETA con vencedores y vencidos.

Hay que derrotar a ETA. Y por eso hoy, y mañana, y todas las veces que sea necesario diremos con serenidad y firmeza: ¡No a la complicidad con ETA! ¡Extradiciones YA!


Zapatero liquida la denominación en español de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava
 www.gaceta.es 16 Octubre 2010

El presidente del Gobierno cede 20 competencias del Estado central al País Vasco en los Presupuestos de 2011 a cambio de que el PNV le apoye hasta el final de la legislatura. Se garantiza de esta forma su permanencia en el poder en un momento donde crecen las críticas sobre su continuidad en su propio partido y está a años luz del PP en las encuestas.

El acuerdo de estabilidad presupuestaria que han alcanzado hoy el PSOE y el PNV supondrá el traspaso al País Vasco de tres competencias este año y de otras diecisiete en 2011, lo que supone un "acelerón" importante para el desarrollo del Estatuto de Gernika. Y todo para que Zapatero no se vea forzado a convocar elecciones antes del final de la legislatura, es decir, en 2012, y sobre todo ahora que vive sus ahoras más bajas tanto dentro como fuera de su partido.

Así lo ha considerado el portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, quien ha detallado en una rueda de prensa las nuevas competencias que asumirá Euskadi, de las que, la más importante, según Alonso, son las políticas activas de empleo.

También, el País Vasco recibirá la inspección de trabajo en lo que tiene que ver con competencias sociolaborales del Gobierno vasco, las políticas de formación del Instituto Social de la Marina, tráfico marítimo en aguas vascas y agencias de viajes, entre otras.

A cambio del respaldo del PNV, los socialistas se comprometen a apoyar una iniciativa legislativa por la que los territorios históricos vascos pasen a denominarse Álava-Araba; Vizcaya-Bizkaia; y Guipúzcoa-Gipuzkoa.

De la misma manera, durante la tramitación de las enmiendas parciales a los presupuestos incorporarán varios acuerdos que promoverán la presencia de técnicos de la hacienda foral vasca en las reuniones de trabajo del Ecofin y el compromiso del Gobierno a cumplir con los plazos de la "Y" vasca en la parte que corresponde al Estado para su puesta en funcionamiento en 2016.

La cesión de terrenos para la ampliación del puerto de Pasajes (Guipúzcoa), una partida de 15 millones de euros para el centro de neutrones por espalación y otros 190.000 euros para la reserva natural de Urdaibai (Vizcaya) son otras de las aportaciones que recibirá Euskadi.

Igualmente, el PNV ha obtenido el compromiso de que Renfe se sumará al billete único de transporte de Guipúzcoa.

Eso sí, Alonso ha dejado claro que quedan fuera del acuerdo las transferencias en materia de Instituciones Penitenciarias, políticas pasivas de empleo y cualquier traspaso que tenga que ver con la caja única de la Seguridad Social. Eso debe ser el as en la manga que se acuerda Zapatero para próximas negociaciones, que todo llegará aunque sea con un alto precio.

El acuerdo presupuestario entre el PSOE y el PNV incluye el traspaso de veinte transferencias al País Vasco, de las que tres llegarán este año, nueve en el primer semestre del 2010 y las otras ocho en el segundo semestre del 2011.
Antes del final de este año se transferirán:

-políticas activas de empleo
-formación profesional ocupacional
-funciones de formación y empleo del instituto social de la marina.
En el primer semestre del 2011 se transferirán:

-regulación de empleo
-inspección de trabajo
-transporte por carretera

-transporte marítimo y fluvial
-convalidaciones de estudios y reconocimiento de estudios en centros extranjeros radicados en el País Vasco
-archivos de titularidad estatal

-ejecución de la legislación del Estado sobre propiedad intelectual
-profesorado de religión de enseñanza primaria
-ampliación de los servicios traspasados en materia de enseñanzas profesionales náutico-pesqueras
En el segundo semestre del 2011 se transferirán:

-fondo de garantía salarial
-ferrocarriles
-crédito y banca

-servicios privados de seguridad
-turismo-agencias de viajes, en lo referente a licencia o título de actividad e inscripción en el registro
-homologación y convalidación de títulos extranjeros no universitarios

-ejecución de legislación sobre productos farmacéuticos
-seguro escolar.

El Pacto y sus paradojas
El virtual cumplimiento del Estatuto permite al PNV dar la sensación de que por primera vez Euskadi se impone a Madrid
KEPA AULESTIA El Correo 16 Octubre 2010

La negociación de los Presupuestos Generales del Estado entre Zapatero y el PNV se ha convertido en una enorme palanca capaz de removerlo todo. La imperiosa necesidad del presidente y de su partido para prolongar la legislatura brindaba a los jeltzales una oportunidad de oro. Pero el golpe de efecto no ha hecho más que iniciar una partida en la que el EBB tiene todas las de ganar y Rodríguez Zapatero puede aspirar, a lo sumo, a quedarse como está. El año y medio de prórroga que el pacto con el PNV ofrece a Zapatero es proporcional al velamen que la notoriedad jeltzale resta a Patxi López para navegar con una mínima soltura. Como si el oxígeno que recibe el mandato del presidente se detrajese de Ajuria-Enea. Obligado el lehendakari a aparecer risueño y de acuerdo con lo que el PNV haya arrancado a Zapatero, le es imposible explicar cómo no ha podido obtener todos esos favores él y con antelación. Tras la entente sobre las políticas activas de empleo los dirigentes del PSE-EE tuvieron la ocurrencia de dirigirse al PNV dándole la bienvenida a la autonomía. Pero más que un regreso de los jeltzales al autonomismo lo que se ha producido es la devolución a Sabin Etxea, por parte de La Moncloa, del papel de único intérprete y representante del Estatuto de Gernika, consagrando una comisión mixta partidaria, de autoridad política superior a la Comisión Mixta institucional.

Paradójicamente, cuanto más débil aparece Zapatero en las encuestas más poder de decisión acapara. A su proverbial estilo presidencialista se le suma, ahora, un auténtico estado de emergencia en el Gobierno y en el partido. Es por lo que el siempre altivo PNV ha acabado apostando por alguien al que probablemente le falte año y medio para dejar de ser alguien. Hoy nadie puede y, sobre todo, nadie quiere asumir compromisos. Sólo el presidente y secretario general es capaz de dictar el qué y el cómo. Los demás quietos, vista especialmente la despedida que se ha llevado Corbacho. Lo que queda de tarea pendiente, que es mucha, deberá atenerse a los designios de Zapatero. Ultimar la negociación con el PNV, distribuir por territorios los recursos presupuestarios, retomar el diálogo social respecto al desarrollo de la reforma laboral, revisar el sistema de pensiones evitando males mayores. Dado que él decide también sobre si se presenta o no a la reelección, mejor que nadie se mueva. Además esto permite guarecerse a los posibles aspirantes a sucederle tras la impasibilidad del presidente, por lo cual le están sumamente agradecidos.

En este 'tiempo de descuento' Rajoy no muestra una particular impaciencia, seguramente porque en su fuero interno tampoco le importaría que la legislatura se alargase cuatro o cinco años más. El acusado declive de Zapatero es suficiente para que él llegue a la presidencia del Gobierno. Aunque ¡qué pereza! Claro que mientras tanto no necesita pensar en el diseño de una política alternativa. Para qué, si nadie sabe cómo estará España en 2012. Le basta con denostar el pacto entre Zapatero y Urkullu -señalando a éste como cómplice de la política del paro o sepultando a aquél con su testamento- sin entrar a valorar ni su contenido ni sus múltiples consecuencias. La ambigüedad y el silencio como única respuesta no constituyen sólo una estrategia, sino que reflejan el estado natural en el que el líder de la oposición se mueve en la política. Algo que ha logrado contagiar a todo el partido. Con el consiguiente riesgo de que el estado natural del PP sea para siempre la oposición, incluso después de que los defectos ajenos le conduzcan a La Moncloa.

Durante los primeros veinte años de Estatuto los sucesivos gobiernos centrales habían retenido competencias como precaución instintiva para impedir que, agotado el período autonómico, el nacionalismo se valiera de él para dar inicio, de verdad, a la etapa post-estatutaria. Ibarretxe se adelantó tanto en el tiempo que su soberanismo fue, durante los últimos diez años, causa suficiente para el bloqueo de transferencias. Y de repente se conceden casi todas las pendientes, precisamente cuando se había operado en Euskadi una alternancia en la que, dicho sea de paso, Zapatero nunca creyó. Completado virtualmente el Estatuto, el nacionalismo podrá retomar la partitura programática que dejó escrita el anterior lehendakari para ensayar distintas variaciones. Unas para recuperar el palacio de Ajuria-Enea, y otras para después de 2013.

El PNV sale agraciado del mayor golpe de suerte que haya tenido en toda su historia, que es mucho decir. Y se cobra el premio precisamente cuando había sido apeado del gobierno autonómico. Curiosamente el virtual cumplimiento del Estatuto permite a los jeltzales transmitir la sensación de que por primera vez Euskadi se ha impuesto a Madrid y, sobre todo, a sus delegados en el País Vasco. Una paradoja más que les lleva a confiar en que las baladronadas del 'hijo pródigo' no le serán suficientes para hacerse con la 'casa del padre'.

Es lógico que en las demás comunidades autónomas piensen que lo que realmente quieren los vascos es ser españoles de primera. Urkullu consiguió ayer ponerle la guinda a tal pretensión mediante un pacto difícil de contestar por sus logros. Una anuencia que desaparecerá en el mismo momento en que los jeltzales intenten que los vascos dejen de ser españoles, aunque sean de primera.

El arte de la espera
«En las próximas elecciones el PNV podrá exhibir con razón que es quien encarna los intereses de Euskadi, por encima del Gobierno autonómico legítimo, simple administrador, que además a su juicio lo habrá hecho siempre mal»
ANTONIO ELORZA El Correo 16 Octubre 2010
CATEDRÁTICO DE PENSAMIENTO POLÍTICO UNIVERSIDAD COMPLUTENSE

tuir cuál era la distribución de las piezas en el tema de la aprobación de los Presupuestos, quedó asimismo de manifiesto que el presidente Zapatero se encontraba dispuesto a pagar al PNV lo que yo llamé «un precio excesivo». Zapatero es un hombre perfectamente previsible en cuanto entra en juego la única finalidad real de su estrategia política: mantenerse en el poder. Como según él mismo teorizó en un célebre prólogo a un libro de Jordi Sevilla, las «ideas lógicas», que identifica nada menos que con las ideologías, no le van. El análisis ha de ser sustituido por una sucesión de actuaciones concretas según van surgiendo los problemas. Lo esencial es que sus buenas intenciones están fuera de duda y que sus resoluciones, por ser suyas, siempre se dirigen al bien del país.

En consecuencia, lo importante para españoles, vascos y otros habitantes del reino es que Zapatero siga al frente del Gobierno sin mirar nunca hacia atrás ni medir cuales serán los efectos a medio y largo plazo de una determinada política. Lo cual proporciona a su línea de acción una indudable coherencia, sin que nunca pueda existir contradicción entre sus decisiones y el resultado de las mismas. Es lo que llamaríamos una hesicasmia pragmática: Zapatero se mira siempre a su propio ombligo, a su objetivo de supervivencia personal, pero no por voluntad contemplativa, sino para eludir los efectos desestabilizadores del mundo exterior. Si las cosas marcharon mal, como en el curso de la crisis económica, lo mejor es olvidarlas todo lo posible, o si no hay otro remedio, cargar la cuenta por un momento en variables externas o en la siempre socorrida mala voluntad del PP. Y tirar hacia delante.

No hay nada mejor en política que conocer cuál es el estilo de juego del otro y por eso el PNV no ha encontrado así dificultad alguna para diseñar una jugada maestra habida cuenta la necesidad que Zapatero tenía de sus votos y la seguridad de que estaba dispuesto a pagar por tal servicio todo aquello que se le pidiese. En todo caso, con la excepción de que su figura sufriera un daño considerable por permitir la ruptura a cielo descubierto de la unidad de caja de la Seguridad Social.

Por debajo, como en el recosido previsto del Estatut frente a la sentencia del Tribunal Constitucional, y desde la transmisión de competencias pendientes, los objetivos peneuvistas pueden alcanzarse de modo más discreto, si ello es necesario. Nunca le ha preocupado al presidente valorar si algo es en concreto o no constitucional. Al repasar sus intervenciones, por ejemplo sobre el Estatut, no se encontrará una que incluya un mínimo razonamiento de base jurídica respecto de la ley fundamental. Por el hecho de haberlo él apoyado, el Estatut era ya constitucional, y basta. Lejos de sus intenciones el costoso esfuerzo de pensar la realidad.

Ahora respecto de Euskadi, lo mismo. Nada más fácil que hacer política de este modo, si además uno cuenta, como Zapatero, con buenos recursos de márketing, notable calidad de actor y una oposición refugiada en la descalificación permanente.

A corto plazo, los efectos de la alianza PSOE-PNV se limitan a lo que el presidente deseaba: salvar el obstáculo de los Presupuestos y de paso garantizar la propia permanencia en el poder hasta 2012. De cara a Euskadi, la situación es bien diferente. Como en aquella estrofa del 'Beotibarko Zelaia', que cito con frecuencia, las aguas vuelven a su cauce, que no es en este caso el regreso a Castilla, sino la recuperación por el PNV de su papel hegemónico sobre la política vasca, paradójicamente sin que sea imprescindible su presencia en el Gobierno de Vitoria-Gazteiz. De hecho ha surgido una situación de doble poder, que si tiramos de ironía recuerda el modelo iraní, donde el presidente respaldado por las urnas, aquí por la alianza que garantiza la mayoría parlamentaria, se limita a gestionar la administración corriente, en tanto que las decisiones fundamentales corresponden a una instancia superior, el PNV, con la facultad para imponer decisiones y ejercer vetos merced a la dependencia que de ella tiene el Gobierno de Madrid. El lehendakari y sus consejeros ni siquiera tienen derecho a estar presentes en las negociaciones bilaterales Gobierno-PNV sobre cuanto afecta al Estatuto. Así en las próximas elecciones de 2011 el Partido Nacionalista Vasco podrá exhibir con razón que es quien encarna los intereses de Euskadi, por encima del Gobierno autonómico legítimo, simple administrador, que además a su juicio lo habrá hecho siempre mal. Lo lógico es entonces que los ciudadanos vascos entreguen su confianza a quien en la práctica representa sus intereses. El PNV puede esperar para volver a poner sobre la mesa las reivindicaciones expuestas en tiempo de Ibarretxe.

En tales circunstancias, a la alianza PSE-PP, y sobre todo a los socialistas, únicamente le cabe asimismo esperar, pero con otro horizonte: salvar en lo posible los muebles en las elecciones del próximo año después del revés estratégico sufrido. Aun cuando espera no debe significar pasividad ante la previsible cláusula secreta que puede encerrar el pacto ZP-PNV, consistente en garantizar a los nacionalistas el gobierno de provincias ('territorios históricos') y municipios si son el partido más votado, evitando coaliciones como la que hoy formalmente permite la Lehendakaritza de Patxi López. Aquí sí que resulta necesario romper con todo sucursalismo, dejando por parte del PSE las cosas claras antes de la consulta. Es lícito perder con dignidad, pero no aceptar una dependencia enmascarada que además lleva de modo indefectible a la derrota (o a la sumisión) ante la hegemonía nacionalista.

Biografía
Mendoza, último eslabón de grandes autores catalanes en castellano
Eduardo Mendoza, autor de novelas como "La verdad sobre el caso Savolta" o "La ciudad de los prodigios", ha cerrado esta noche el triunvirato de grandes autores catalanes que escriben en castellano que han ganado el premio Planeta, junto a Juan Marsé y Manuel Vázquez Montalbán.
Joaquín ARNÁIZ Barcelona - Efe La Razón 16 Octubre 2010

Curiosamente, sus dos compañeros de generación ganaron el Planeta sucesivamente en 1978 y 1979, con "La muchacha de las bragas de oro" y "Autobiografía de Federico Sánchez", respectivamente.

Han tenido que pasar más de treinta años para que Mendoza gane el premio más importante de su dilatada carrera literaria, aunque siempre fue un escritor refractario a presentarse a galardones literarios y nunca ocultó su rechazo a los fastos que acompañan a este tipo de eventos.

Hijo de un fiscal y de una ama de casa, Mendoza nació en Barcelona el 11 de enero de 1943, y desde niño quiso ser torero, explorador y capitán de barco, pero el ambiente culto que había en su casa le llevó a ser un lector infatigable, cosa que, sin duda, influyó en su futura vocación.

Entre 1965 y 1972 viaja por varios países de Europa, se establece dos años como becario en Londres y a su regreso trabaja como abogado en el caso "Barcelona Traction" y en la asesoría jurídica del Banco Condal, lo que le permite familiarizarse con el lenguaje jurídico y burocrático, que luego parodiará en algunas de sus novelas.

A finales de 1973 abandona Barcelona para irse a Nueva York como traductor de la ONU, y dos años después publica su primera novela, "La verdad sobre el caso Savolta", cuyo título original, "Los soldados de Cataluña", suscita el recelo de la censura franquista.

Unos meses después muere Franco y el libro se convierte en precursor de un cambio y es saludado como "la primera novela de la transición democrática".

En 1979, Mendoza se revela en "El misterio de la cripta embrujada" como un gran parodista, capaz de reducir al absurdo una de las vetas que encerraba su primera novela, en el que mezcla la novela negra y el relato gótico, que gira alrededor de un humor exacerbado hasta el paroxismo.

La tilde paródica sigue acentuando su narrativa en su siguiente obra, "El laberinto de las aceitunas" (1982), una novela negra similar a la anterior, con el mismo escenario y el mismo protagonista, un extraño detective que es cliente de un manicomio.

Aunque regresa ese mismo año a Barcelona, Mendoza sigue dedicando unos seis meses al año a la traducción simultánea en distintos organismos internacionales.

En 1986, publica su novela más ambiciosa y aplaudida, "La ciudad de los prodigios", que no sólo le convierte en una figura crucial de la literatura española, sino que consolida Barcelona, en la antesala de los JJOO, como el personaje literario que comenzó en la segunda parte del Quijote.

En los siguientes años publicó "Sin noticias de Gurb" (1990), que previamente había presentado como un folletín por entregas en el diario El País; "El año del diluvio" (1992); "Una comedia ligera" (1996); "La aventura del tocador de señoras" (2001); "El último trayecto de Horacio Dos" (2002); "Mauricio o las elecciones primarias" (2006) y "El asombroso viaje de Pomponio Flato" (2008), en el que mezcla y parodia el género histórico, el policíaco y la hagiografía.

Aunque dedicado básicamente a la novela, un género del que, en unas provocativas declaraciones y en una polémica conferencia en la Universidad Menéndez Pelayo, aventuró su muerte, Mendoza ha cultivado también el ensayo, como en "Baroja, la contradicción", el teatro, siempre en catalán, con piezas como "Restauració", y el relato, como en "Tres vidas de santos" (2009).

Los abogados pasan del catalán
 www.gaceta.es 16 Octubre 2010

El presidente de la Comisión de lengua del Colegio de Abogados de Cataluña (CICAC), Josep Canício, ha asegurado este viernes que los abogados de Cataluña son conscientes del "uso minoritario" del catalán en el mundo del derecho, tras celebrar la Jornada sobre el uso del catalán en la Justicia en Lleida.

"Los abogados entonamos el 'mea culpa' a la hora de atribuir responsabilidades sobre este hecho, pero confiamos en que, de forma gradual, el Plan de trabajo que estamos desarrollando conjuntamente con la Generalitat vaya dando sus frutos", ha apuntado.

Entre las herramientas que incluye este plan, destaca el traductor castellano-catalán al que pueden acceder los abogados en la web del CICAC o el Lexcat, a través del que se puede disponer de toda la legislación vigente actualizada en catalán.

El año pasado, de las 250.537 sentencias dictadas en Cataluña, solo el 15,95% --39.974-- fueron en catalán.

El vicepresidente del Govern, Josep Lluís Carod Rovira --que ha entregado un premio que el CICAC otorga en reconocimiento a personas que han destacado en su trayectoria profesional por su defensa de la lengua catalana--, ha instado al sector jurídico a usar el catalán porque "no puede haber un buen servicio público" a la ciudadanía si no se hace valer "con naturalidad y normalidad desacomplejada" la lengua catalana.

Ha remarcado que la Generalitat "ha puesto al alcance de todo el mundo las herramientas necesarias para hacer un correcto uso de la lengua catalan", a través de los acuerdos que se han firmado con los colegios profesionales de los abogados, notarios, registradores y, próximamente, con los procuradores.

"Tenemos las herramientas, tenemos el conocimiento lingüístico suficiente y tenemos el pleno apoyo del Govern y de la sociedad civil", ha matizado Carod, que ha lamentado que en el ámbito jurídico aun se está "muy lejos del ideal de la plena normalización de la lengua catalana y del pleno respeto de los derechos de los catalanoparlantes".

Puigcercós: 'Si gano las elecciones, haré una ley para reforzar la preeminencia del catalán'
Presenta a ERC como el partido del 'independentismo realista' y el único capaz de defender la lengua autonómica
 www.lavozlibre.es 16 Octubre 2010

Madrid.- El líder y candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Joan Puigcercós, ha abogado por que en la próxima legislatura el Parlament apruebe una nueva Ley de Política Lingüística para "reforzar la preeminencia del catalán".

En una conferencia pronunciada en la sede de Òmnium Cultural, la misma a la que la Generalitat ha subvencionado generosamente en los últimos tiempos, ha justificado la necesidad de promulgar esta ley porque la lengua catalana y la castellana están en "conflicto", y por la voluntad "de supremacía" del Estado que, a su juicio, trata de diluir las características diferenciales de Cataluña.

Asimismo, ha asegurado que "la lengua y la cultura catalana están minorizadas por el Estado y las industrias culturales", y les ha acusado de tratar a Cataluña como una comunidad de segundo rango porque el castellano no es predominante.

Ha justificado también la hipotética normativa porque un país como Francia, pese a existir una comunidad francófona de más de 100 millones de personas, está elaborando "leyes, decretos y normas" para proteger su lengua del inglés.

Para el líder republicano, el tripartito ha marcado un cambio de tendencia respecto a CiU en materia lingüística, y ha asegurado que la federación nacionalista no se preocupó por que la Administración garantizara el uso del catalán.

En este sentido, ha puesto de manifiesto lo que ha considerado los cuatro grandes hitos del tripartito para fomentar el catalán: la ley de educación, la ley del cine catalán, el código de consumo, y el decreto de universidades.

Tras glosar estas leyes, Puigcercós ha advertido de que un gobierno de CiU tras las elecciones catalanas significará un retroceso en materia lingüística porque, según ha dicho, la federación nacionalista está pactando con las 'majors' norteamericanas que si consigue gobernar no tendrán que aplicar normas como la ley del cine.

Sobre esta ley, también ha lamentado que el PP la haya llevado al Tribunal Constitucional (TC) y ha contemplado la posibilidad de que el Alto Tribunal la declare inconstitucional porque la sentencia del Estatut ha demostrado que "a partir de ahora el TC puede cargarse lo que quiera".

Puigcercós ha contemplado una hipotética división del voto independentista por el surgimiento de nuevas formaciones secesionistas como Solidaritat Catalana y Reagrupament, pero ha alertado de que si el partido republicano no es fuerte tras las elecciones, en la próxima legislatura el PP puede convertirse en "el árbitro" de la política catalana.

Además, ha presentado su partido como el estandarte del independentismo "realista" y ha criticado que los partidos de nuevo cuño creen falsas expectativas entre la ciudadanía afirmando que a partir del próximo mes de enero Cataluña puede devenir un Estado independiente.

Puigcercós ha confesado que, si ERC forma parte del próximo Govern, le gustaría que el consejero de Educación fuera del partido republicano -actualmente está en manos del PSC- porque ha constatado que a través de este departamento "se puede estructurar" Cataluña.

En este sentido, ha considerado que la escuela tiene un papel fundamental para integrar a los recién llegados y ha abogado porque en el futuro el estatus de inmigrante sea "provisional" y que la lengua y la cultura sean fundamentales para su integración.

"La trampa del españolismo es que los inmigrantes lo son para toda la vida. El estatus de inmigrante tiene que ser un estatus provisional. El catalanismo tiene la obligación de incorporar esta gente", ha sentenciado.

Galicia
Tres detenidos por intentar liberar a un independentista
Un grupo organizado asaltó a la Policía durante el traslado de un condenado de Resistencia Galega
R. S. C. / SANTIAGO ABC Galicia 16 Octubre 2010

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron ayer a tres militantes de colectivos independentistas radicales que intentaron liberar a un joven vinculado a Resistencia Galega arrestado la semana pasada y que agredieron a policías que lo custodiaban cuando lo trasladaron al juzgado. Según informaron fuentes policiales, el pasado día 10 de octubre tuvo lugar el traslado a los juzgados de Santiago del militante vinculado a Resistencia Galega S. V. D. , de 21 años, para dar cumplimiento a sendos mandamientos de detención e ingreso en prisión dictados por el titular de la Sección 4 de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional al objeto de hacer efectivo el cumplimiento de la pena privativa de libertad de cuatro años impuesta por el Tribunal Supremo por un delito de tenencia de explosivos.

Cuando la dotación policial que conducía al preso se bajó del vehículo unos doce individuos, divididos en dos grupos, estando los integrantes de uno ocultos en las inmediaciones donde se aparcó el coche policial, se abalanzaron sobre los policías para intentar liberar al detenido, «forcejeando y agrediendo a los mismos produciéndoles diversas lesiones de las que tuvieron que recibir asistencia facultativa», indicaron las mismas fuentes. Además, los mismos policías fueron victimas de «continuas amenazas de muerte e insultos», llegando incluso uno de los agresores a «simular una pistola con su mano derecha y colocársela en la nuca a uno de los funcionarios», precisó la Policía.

Sustracción de diligencias
Durante el forcejeo uno de los asaltantes, detenido en este jueves día 14, sustrajo las diligencias policiales relativas a la detención de S. V. D. que portaban los funcionarios para hacer entrega al juez instructor de guardia. La actuación de efectivos de la Unidad de Intervención Policial (U. I. P. ), que se personó en el lugar para auxiliar a los policías, «impidió que se produjeran otros agresiones que podrían haber dado lugar a hechos y resultados aún mas graves», resaltaron las mismas fuentes.

Abierta la correspondiente investigación en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Santiago de Compostela fueron identificados varios de los autores, siendo detenidos en la noche del jueves ayer en el marco de una «amplia operación policial», han señalado las mismas fuentes. Los arrestados han sido identificados como A.P.S. , un varón de 21 años con domicilio en Santiago; I.C.P. , una mujer de 27 años vecina de Compostela; R.A.C., varón de 19 años de Barreiros (Lugo).

Todos ellos, según ha resaltado la Policía, son militantes de «colectivos independentistas radicales, e incluso a dos de ellos ya les constaban antecedentes policiales vinculados a acciones violentas protagonizadas por estos grupos. Los tres detenidos han pasado a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Santiago de Compostela este viernes imputados por los delitos de atentado a agente de la autoridad y quebrantamiento de condena. Por su parte, la Comisaría de Santiago continúa con la investigación de estos hechos y no descarta más detenciones en los próximos días, según informa Ep.

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