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Recortes de Prensa   Viernes 22  Octubre  2010

 

El dúo ZP/Rubalcaba
El objetivo fundamental de ZP ha sido el de recuperar prestigio gracias al previsible final de ETA
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 22 Octubre 2010

El objetivo fundamental de ZP, al llevar a cabo el último cambio de gobierno, ha sido el de recuperar prestigio gracias al previsible final de ETA. Así que, después de haber tratado de resolver mediante el Estatut la permanente «rebelión de los catalanes», va a intentarlo con la que Donoso Cortés llamaba «guerra del Norte» y nosotros terrorismo. Ahora bien, la consecución de ambos objetivos supone el colosal fraude de reducir el ser de España y la condición democrática del sistema: liquidar el castellano como lengua común, eliminar tradiciones seculares como los toros, romper la unidad de jurisdicciones y establecer la desigualdad de ciudadanos y regiones… Este ha sido el sentido del cambio de Gobierno del miércoles y del que ha sido acabada expresión el nombramiento de Pérez Rubalcaba.

¿Y la creación de empleo gracias a un nuevo modelo económico que aparece en las encuestas como la principal preocupaciones de los ciudadanos? Para Zapatero la política económica es fundamentalmente misión de la UE, a la que pertenecemos y del concierto «occidental» que nos determina. La «crisis» tuvo su origen en el capitalismo de Wall Street y en la naturaleza del ser humano basada en la competitividad como bien ha demostrado Oliver Stone en su estupenda película.

Frente a estos objetivos del Gobierno de Zapatero ¿ cómo responde la Oposición que dirige Rajoy? Sánchez Camacho y Basagoiti como líderes en cada una de las dos regiones son recuelos de unos procesos en los que fueron sacrificados Mayor, San Gil y Vidal-Quadras… Porque Patxi López supo siempre que, como maketo, representaba un papel coyuntural mientras Rubalcaba mantenía conversaciones con Urkullu y Otegi, esto es, con el PNV y la parte política de ETA. Del mismo modo que el charnego Montilla era consciente de que terminaría dando paso a Artur Más, líder natural de Cataluña.

Recuperación de imagen
No es un Ejecutivo con ideas, sino con mejores técnicas de marketing
FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 22 Octubre 2010

LO ha dicho el propio presidente: es un gobierno para la recuperación. Pero no de la economía, sino de la imagen pública de un Partido Socialista secuestrado por el zapaterismo y que ahora quiere recuperar sus señas de identidad. Vuelve la vieja guardia y con ella un cierto jacobinismo. Se acabaron la España plural y la nación evanescente, las ocurrencias económicas que tantos parados nos han costado, las cuotas simbólicas que tan mal servicio han hecho a la causa de la igualdad, los delirios tercermundistas en política exterior. Vuelve el socialismo eficiente y comunicador, pero sigue sin haber política económica.

No es un ejecutivo con ideas para sacar a España de la crisis, sino con mejores técnicas de marketing. No hay un programa de competitividad, ni una agenda de crecimiento económico, ni siquiera un plan racional de ajuste y consolidación fiscal. Solo hay voluntad de controlar la opinión, de agitar la propaganda. Se trata, nuevamente, de aislar al Partido Popular, pero esta vez con gente algo más competente, no todos, porque alguna patada por elevación empaña esa presunta coherencia. Pero seguirán los cuatro millones y medio de parados, la destrucción del tejido productivo, el veto sindical a cualquier proyecto de liberalización y modernización económica. La única preocupación es salvar al Partido, y a ello se supedita toda la acción política. La gestión económica es secundaria. Se entiende resignadamente que está irremisiblemente hipotecada a Bruselas y sin margen alguno de maniobra, por lo que la clave de la crisis de gobierno está en conseguir desplazar la agenda mediática de los temas económicos.

La operación política parte del reconocimiento de un doble fracaso; la crisis económica ha hecho explotar el modelo Zapatero de derechos sin responsabilidad y la ceguera ideológica ha impedido entender que en una Unión Monetaria no hay más política económica que la búsqueda de la competitividad mediante la reforma estructural permanente. Eso exige cuestionar derechos adquiridos, como acaba de hacer el gobierno de coalición liberal conservador de Cameron en el Reino Unido rompiendo radicalmente con la inercia. No machaca el Estado de Bienestar, como sentencia la progresía dominante, sino que, precisamente para protegerlo en una economía globalizada, corta de raíz los excesos y privilegios de una función pública que ha crecido sin más justificación que su propia capacidad para reproducirse y se atreve a poner orden y prioridades en el gasto público. Permítanme un símil empresarial para explicarlo.

En algunas fusiones de Cajas en España, la nueva dirección ha encargado una auditoría de organización y recursos humanos que obliga a justificar cada puesto de trabajo, cada departamento, división o comité. En algunos casos se ha llegado a que todos los empleados han tenido que solicitar su propio puesto de trabajo. Algo parecido es lo que están tramando los ingleses. Como hicieron los conservadores suecos tras décadas de dominación socialista. Como tendrá que hacer el Partido Popular cuando llegue al poder, y más vale que lo esté preparando ya.

Zapatero no ha mirado al Reino Unido; se lo impiden sus prejuicios ideológicos. El socialismo español siempre se ha sentido más cómodo con Francia. Y ha visto a un Sarkozy acosado en las barricadas por una peculiar alianza de trabajadores de empresas públicas, funcionarios protegidos y jóvenes aburridos. Le preocupa mucho más el contagio de la calle que el económico. A fin de cuentas, de este último ya se ocupa Bruselas. Por eso, como Lampedusa, cambia el gobierno para que nada cambie.

Zapatero, Rubalcaba, Pajín y la larga noche de Halloween
La crisis de gobierno, negada por el presidente hasta ayer mismo, ha llegado. Y da miedo. Sólo pensar en el nuevo poder de Rubalcaba acojona...
Pepe Álvarez de las AsturiasEl Semanal Digital 22 Octubre 2010

"No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor" decía el inocente Alejandro Dumas. Claro que a mediados del siglo XIX aún no había nacido Alfredo Pérez Rubalcaba (¿o sí?), hoy Ministro de Escuchas y Asuntos Oscuros y mañana, además, Portavoz y Vicepresidente Primero del Gobierno del Reino de España, que debe ser como una especie de Richelieu pero en más malvado. O sea, el que manda, el que dicta, el que dispone, el que maquina, el que maneja, el que regenta, el que corta el bacalao, vamos, así dicho en cuatro palabras.

No, el inocente Dumas, cuando inmortalizó a su maquiavélico y ambicioso cardenal Richelieu, no conocía al maquiavélico y ambicioso cardenal Rubalcaba, inmortalizado a sí mismo legislatura tras legislatura, superviviente del GAL, del pelotazo, de Roldán, de Almunia, de los 8 años de Aznarato, del fracasado Bono, de la fracasada Trini, del caso Faisán, de los procelosos procesos de paz, de las sombrías negociaciones y los descarados acercamientos, y, en general, de los sucesivos gobiernos en crisis permanente de Mister Paz. Porque si Dumas hubiera conocido a Rubalcaba habría reconocido que no son los peligros desconocidos los que inspiran más temor. No. Habría reconocido que, en efecto, sí hay una cosa más terrorífica que el terror a lo desconocido: el pavor a lo conocido. Si lo conocido es Rubalcaba. Espeluznante.

Desde luego, el presidente Mister Paz no podía haber elegido mejor momento que las vísperas de Halloween para meternos el pavor en cada neurona (las poquitas que nos quedan sanas) de nuestros desgastados cerebros. Ahora que andan los escaparates de las jugueterías, las cuñas en la radio, las marquesinas de la calle rebosantes de terror peliculero (hoy he visto un anuncio genial, por cierto: la fantasmagórica "niña de la curva" haciendo auto stop para ir al Parque Warner, especial Halloween); ahora que tenemos aún fresco en el cuerpo el miedo a los piquetes palo-informativos de la brigada sindicalista, o el temor a las hordas fascistas que invadieron de tanques y legionarios con chapiri la capital de este país o estado o entelequia o discusión o lo que sea; ahora que permanecíamos aún con el tembleque corporal y mental que nos ha dejado la siniestra sensación de estar enterrados en vida (no hablo de "Buried", la película, sino de la España de ZP); ahora que andábamos cagaditos tras la entrevista-trampa a Otegui en elpaís (¿redactada por Rubalcaba?); ahora, en fin, que 5 millones de zombies recorren las calles y las oficinas del inem en busca de un soplo de vida laboral, ahora que ya no nos cabe más miedo en el cuerpo, va Mister Paz y nos asciende a Rubalcaba. Y nos lo coloca en primera línea de salida para 2012. ¡Joder, con el humor negro!

Hemos pasado del "En ocasiones veo muertos..." al "ya están aquíííí´". Del muerto andante Zapatero, con Z de Zombi, al desembarco de la Liga Siniestra de Valpurgis en pleno. Porque mira que el gobierno parecía que no podía ir a peor: pues nada, el Míster ha conseguido el más difícil todavía. Y de la mano siniestra del cardenal Rubalcaba viene, agárrense los machos, ¡¡Leire Pajín!! (¡¡Aaaaaahhrrgggg!!) ¡Toma susto! De ministra de Sanidad. (¡¡Aaaaaahhrrgggg!!) ¡Toma más susto! Y con toda su familia (¡¡Aaaaaahhrrgggg!!). Tranquilos, es broma, es broma (uno también tiene su humor negro). Y con Leire, la despeiná, la del puño en alto y los tres sueldos, la del CV monosílabo, la hija del trasfuguismo, la niña del Exorcista, llegan un tal Gómez (¿¡Tomás!? ¡Joder, qué carrerón!), que no se llama Tomás sino Valeriano, que viene de la UGT (aahh, ya veo, ya) y que fue quien limpió el asunto sucio aquél de la PSV (pues eso, de confianza). Y aparece en la escena medioambiental la ex comunista y ex alcaldesa cordobesa Rosa Aguilar, por aquello del cupo paritario, suponemos (al final la han tentado, después de años in-tentándola), que no sabemos si viene llena de ideas tipo Gore (de Al, no de peli de sangre a borbotones); y, ¡al fiiin!, el inefable Moratinos, el bonachón, el blandito, el pacifista, el integrador integrista, el lo-que-quieras-te-lo-doy-y-no-te-pido-nada-más-que-tu-amor, el chikilicuatre sin fronteras, el amigo de sus amigos, Moratinos Desatinos, se va. ¡¡Ooooolé!! ¿Y quién viene con la maleta en su lugar? Pues Trini Sonrisas, claro. Como premio a su sacrificio primario de Madrid, siguiendo la costumbre de ser premiada cuando se deja partir la cara de Mister Paz en la suya propia. Si perder la sonrisa, claro. Con esa sonrisa, llegará lejos. Vaticino.

¿Y quién se va (o le van), se preguntarán? Pues el discutible ser humano o ser vivo conocido por Bibiana, cuyo ministerio ha sido verdaderamente terrorífico, como un Ministerio del Terror, vamos; entre las muertes a domicilio, que han subido bajo sus demagógicas e ineficaces leyes paritarias, y su gran aportación a la (des)humanidad, que ha multiplicado las muertes intrauterinas bajo el ala negra de su ley antiparitoria, el paso de la niña-ministra Aído por el poder ha dejado más terror y destrucción que el viejo Atila. Sobrecogedora, la niña. Más miedo que la muñeca diabólica da.

Y desaparecen también una tal Beatriz Corredor, o Pasillo, no sé, que parece que se ocupaba de hacer la casa o algo así. Porque mucha más competencia no tenía (y además con ella desaparece su ministerio, con muebles y todo). Eso sí, incompetencia, toda. Como el insigne Celestino Corbacho, el personaje que ha conseguido superar el récord Guinness de paro del último Felipismo y lo considera "un marrón" para sí mismo, que no un marronazo para cinco millones de españoles, que ya se arreglarán, los muy quejicas. Y se va también la imagen y voz del zapaterismo, o sea, la imagen arrugada y la voz cascada de María Teresa, la hija de Wenceslao, el ilustre falangista y sin embargo "represaliado". Lo que ignoramos es si la Vice se va a trasladar a su vivienda fantasma de Beneixida, y si le caben allí los armarios de fondo infinito y su ejército de peluqueras-manicuras-pedicuras-maquilladoras-estilistas, que eran de todo menos milagrosas. Tampoco la echaremos de menos.

En fin, que entre el Zombi Zapatero y su Vicepresidente de Escuchas y Asuntos Oscuros, la crisis de gobierno nos va a sumir en una especie de Noche de Halloween anticipada y de año y medio de duración, qué canguelo tú, y vamos a estar mirando detrás de cada puerta, de cada cortinilla de ducha, de cada negra ventana, de cada árbol tenebroso por si aparece el todopoderoso y todomaligno Rubalcaba, el ojo que todo lo ve, el oído que todo lo escucha, el cerebro que todo lo maquina. Prepárense. Yo ya no me acuesto sin mirar debajo de la cama.

Ya lo decían en la terrorífica y sádica ´Saw´: "Vive o muere, tú eliges. Vamos a jugar un juego. ¿Crees que se ha acabado porque estoy muerto? No se ha acabado, el juego acaba de empezar." ¡Glups!

La última bala
En mayo, cambió de economía. Ahora cambia de política, demostrando que no le importa una cosa ni otra
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 22 Octubre 2010

ESTE no es el gobierno que gusta a Zapatero. Es el gobierno que le han impuesto el partido, el país y las circunstancias, como los presupuestos no son los que le gustan, sino los que le han impuesto Merkel, Obama y los mercados. En mayo, cambió de economía. Ahora, cambia de política, demostrando que no le importa una cosa ni otra. Él sólo cambia para poder seguir siendo él mismo.

Su gobierno era el de María Teresa y el de Bibiana, el progre, el posmoderno, el de Vogue. Mientras éste es un gobierno premoderno, de hombres muy maduros y muy barbados. Deja a Trini y a Leire como floreros y mete a Rosa Aguilar para defender el flanco más vulnerable, el izquierdo, a que se desangre por él. Como deja a Elena Salgado, encargada de los recortes, que ya ha advertido que pueden ampliarse. Por ese lado no hay alivio: nada de alegrías, de buenismos ni de concesiones, porque al menor descuido nos vuelven a meter con Grecia.

¿Qué salida le queda? Sólo una: la pacificación del País Vasco. La era Zapatero acaba así donde empezó. Empezó tratando de negociar con ETA la paz en Euskadi, y acaba intentando alcanzarla derrotando a ETA. Con el mismo hombre al frente, Rubalcaba, flanqueado por el PNV, con el que ya ha firmado acuerdos importantes, y por Ramón Jáuregui, que ya fue vice lehendakaricon ellos. Toda la atención del nuevo gabinete va a tener ese objetivo: Zapatero, el pacificador. ¿Y Patxi López? preguntará alguién. ¿Quién es Patxi López?, le responderán desde Moncloa.

Esas son las cuentas que allí se hacen. ¿Saldrán? Todo es posible en política, pero no probable. Por lo pronto, con ETA no se acaba en 18 meses. Se necesitarán, por desgracia, bastantes más. Luego, el PNV puede apoyar, contra pago, naturalmente, unos presupuestos, pero es difícil que apoye la derrota de ETA, al fin y a cabo sus hijos descarriados. Y lo más importante: ese plan no afecta para nada lo que más interesa a los españoles. El comando Rubalcaba puede detener muchos etarras, pero no crear empleos. Y aunque solucionar el conflicto vasco nos alegraría a todos, el paro no descenderá, aunque lo haya anunciado el nuevo ministro de Trabajo, por cierto, como lo anunció su antecesor. Ya empezamos.

Pero es la única salida que le queda a Zapatero, su última bala. Si por casualidad da en el blanco —nada que ver con don José—, se presentará a la reelección. Si no, dejará el marrón a Rubalcaba, y allá te las arregles. Pues pensar que este hombre se suicide es soñar despierto. Él prefiere suicidar a los demás, empezando por sus colaboradores, siguiendo por su partido y, si es preciso, por el país, como viene haciendo desde hace años, avalado por nuestros votos, todo sea dicho.

Periodistas españoles: cuidado porque se acerca una avalancha de manipulación y mentira
Francisco Rubiales Periodista Digital 22 Octubre 2010

El nuevo gobierno de Zapatero librará su batalla por el poder en los medios. A los periodistas españoles se les viene encima una avalancha de presiones y manipulaciones.

Dice Zapatero que su nuevo gobierno es político, pero la verdad es que es mediático. Ha reclutado a sus ministros entre los que mejor comunican para otorgar más vigor a los argumentos y tesis del desvencijado zapaterismo, para conseguir la ansiada resurrección con la ayuda de los medios de comunicación. Por eso ha nombrado capitán de la banda a Rubalcaba, un maestro del engaño, un encantador en la corta distancia cuyo primer objetivo será embaucar a los periodistas y convertir en cómplices a los editores, repartiéndoles dinero público en forma de publicidad y asegurándoles que el futuro de España pertenece por entero al socialismo.

El problema, para el gobierno es qué comunicar. Lógicamente, no comunicarán la verdad amarga de una España, moldeada por Zapatero, que tiene cinco millones de parados, que nada en la corrupción, que está endeudada hasta el límite, que ha perdido prestigio y peso en el mundo y que está llenando sus calles de pobres y desesperados. Lo que comunicarán, entonces, serán las maldades del PP y el esfuerzo se concentrará en dos frentes: en demostrar que el PP es peor que el PSOE y en ocultar, bajo el engaño y la confusión, el estercolero de país que ellos han construído.

Si yo fuera periodista (lo soy), tendría mucho cuidado ante la avalancha que se avecina. Desde ahora hasta el año 2012, la batalla por el poder se dará, principalmente, en las empresas de comunicación y en las redacciones. Para el desprestigiado Zapatero, no existe otro camino hacia la victoria que la propaganda. Es un camino peligroso en democracia, que incrementará las tensiones y que envenenará aun más la convivencia.

Para los editores y empresarios mediáticos habrá publicidad abundante, concesiones y otras ventajas ocultas, siempre a cambio de portadas y y de ausencia de críticas; para los periodistas independientes se elaborará un sofisticado cóctel de alta presión que combinará promesas, recompensas, intimidación, amenazas, mentiras atractivas y miedo; para los periodistas sometidos habrá premios, filtraciones, promoción, presencia en tertulias controladas y, con un poco de suerte, hasta dinero público.

Rubalcaba miente tanto o más que Zapatero, pero lo hacer mejor, de manera más convincente. Es partidario acérrimo de la teoría de que una mentira repetida cien veces se convierte en verdad. Además, comparte con el presidente la sucia convicción de que lo único importante es ganar las elecciones, como sea. Aunque parezca increíble, tiene menos frenos morales que el presidente y todavía parecen importarle menos las desigualdades, las agresiones a la constitución y el drama que representan los cinco millones de parados para España. Un tipo que ha convivido, sin pestañear, con el terrorismo de Estado en el último gobierno de Felipe González, que ha amparado a policías vendidos, que ha pilotado, desde la seguridad del Estado, las oscuras y siniestras negociaciones de su gobierno con ETA y que está detrás de casi todas las tramas oscuras policiales de la democracia, no va a temblar a la hora de doblegar a la prensa española y ponerla al servicio del resurgir socialista.

Los periodistas que crean en la independencia y en el servicio a la verdad lo tienen crudo en España. Ya lo tenían difícil, pero ahora será peor. Las tertulias van a recibir presiones para que sean menos críticas, los periodistas agresivos serán discretamente advertidos y marginados, mientras los indiferentes serán persuadidos y algunos elementos claves van a ser comprados.

El diario El País, la cadena SER y los periodistas Ana Pastor, de Televisión Española, e Iñaki Gabilondo, son los modelos preferidos de Rubalcaba. La entrevista agresiva que Ana Pastor hizo recientemente a Esperanza Aguirre, acosándola y buscándole fallos y contradicciones, es el ejemplo de lo que quiere Rubalcaba: periodistas implacables con la oposición y corderos sometidos con el gobierno. Para los críticos solo existirán problemas y para los indiferentes, desprecio y amenazas más o menos sutiles.

Rubalcaba es plenamente consciente de que el prestigio y la imagen del socialismo y, sobre todo, de su actual líder, José Luis Rodríguez Zapatero, están por los suelos. Todos, incluso el presidente, han reconocido ya que la recuperación económica no llegará a tiempo para recuperar los votos perdidos. Eso significa que las próximas elecciones se celebrarán con un océano de parados y de pobres sueltos por las calles, todos acumulando deseos de venganza contra el gobierno. En consecuencia, no les queda otro camino para la victoria que la propaganda y la mentira, ni otro escenario que el de los medios de comunicación.

Ante la avalancha de presiones que se avecina, toda ella diseñada para ocultar bajo imágenes, titulares y textos el fracaso del gobierno, el avance estremecedor del desempleo y la pobreza y el hundimiento de los valores y de la esperanza en España, conviene recordar la culpabilidad enorme de los medios de comunicación en este desastre y el hecho indiscutible de que, si los periodistas españoles hubieran hecho sus deberes en los últimos años, España no sería hoy una cloaca.

Hay un párrafo en mi libro "Periodistas sometidos", que explica y prepara para lo que se le viene encima al periodismo español: "Miles de periodistas empotrados e incrustados en la cultura dominante ignoran voluntariamente que todas las grandes gestas del periodismo en la historia comparten el mismo rasgo: se apartan del poder dominante y se impregnan de insurrección. La rebeldía frente al poder es una condición indispensable para ser periodista."

Y otra: "No hay un solo caso de periodista esclavo que sea recordado por la Historia, del mismo modo que tampoco merecen el recuerdo los militares cobardes o los médicos al servicio de la muerte. Que quede claro que los periodistas sometidos al poder sólo pueden esperar poder y dinero, pero nunca reconocimiento, honor y respeto".

Así que, compañeros, mucha atención con lo que se avecina... Y recuerden aquella sentencia sabia, forjada hace un par de décadas en las Cortes Españolas: "¡Cuidado con Rubalcaba, que si puede te la clava!"

Voto en Blanco

Descomposición
Las raíces del mal

Pío Moa Libertad Digital 22 Octubre 2010

Que Rodríguez y sus gobiernos han acelerado en España un proceso de descomposición social y política, es algo claramente perceptible en el destrozo de la Constitución, la arbitrariedad judicial, la colaboración con la ETA, los nuevos estatutos de estado asociado –que no de autonomía–, las "realidades nacionales", la deslegitimación de la transición democrática, la corrupción rampante, una de cuyas manifestaciones es el derroche público mientras la crisis económica sigue avanzando. Añádase la chabacanización moral, la erosión de la familia y la pésima salud social, y tenemos el retrato de una situación de la que no saldremos fácilmente. De una crisis parecida, aunque bastante menos grave, nos sacó –a medias– Aznar, pero Rajoy no constituye una alternativa ni medianamente creíble. En realidad no se ha opuesto a estos procesos, sino que ha colaborado a acentuarlos, con un equipo político a su medida. Rajoy no es, en ese sentido, menos culpable que Rodríguez.

¿De dónde viene todo esto? Tiene sus raíces en la transición posfranquista, sobre la que espero publicar un libro en noviembre próximo. Mirando al pasado, al revés de lo que pretende Rajoy, se puede aprender algo o bastante; mirando al futuro, aparte de no aprender nada, se condena uno a repetir viejos errores. Pero ese futurismo necio marca el nivel de nuestros políticos.

La transición tuvo tres proyectos de reforma en rápida sucesión, el de Fraga, probablemente el mejor, el de Torcuato Fernández-Miranda, también bastante atinado, y el de Suárez, un político superficial, oportunista, inculto y frívolo que contribuyó a crear mil equívocos políticos. Uno de los más graves, si no el peor, fue la entrega de la legitimidad democrática a una izquierda y unos separatistas que nunca habían sido demócratas ni tenían arte ni parte en la evolución democratizante del régimen de Franco. Se identificó entonces antifranquismo y democratismo, una falsedad parecida a la equiparación del Frente Popular con la libertad. Los antifranquistas tenían además la loca idea de una "ruptura" que saltase por encima de cuarenta años de paz, desarrollo y reconciliación, para volver a las vesanias de aquel frente de izquierdas al que siguen llamando "república" cuando en realidad destruyó la legalidad republicana. Los rupturistas tuvieron que ceder entonces porque el pueblo estaba claramente por la reforma, pero ahora, tras varios decenios de erosión de los principios democráticos, se sienten con fuerzas para volver a la ruptura, pues no otra cosa significa su "ley de memoria histórica", base intelectual (por así llamarla) de todos sus restantes desmanes.

Creer que el pasado no cuenta es entrar en el mundo de la alucinación, pero tampoco debemos caer en el error de creer que los males de ahora estaban predeterminados por otros del pasado. Los fallos de la transición, bien visibles en una Constitución harto deforme, no tenían por qué haber abocado a la situación actual. Habría bastado con que algunos políticos de vuelo algo más que corraleño hubieran tomado a tiempo las riendas para enderezar la marcha política, sobre todo tras la experiencia felipista. Se habló entonces de regeneración democrática, Mayor Oreja lo vio claro y Aznar pudo haberlo hecho, pero se quedó visiblemente a medias. Con lo cual, los males de la transición, en lugar de corregirse, han empeorado y hoy manda el país un gobierno mafioso, enemigo de España y de la libertad, y sin oposición organizada.

Un Gobierno de felipistas para remontar en la prórroga, pásalo
Zapatero ha diseñado un equipo específico para ganar en las elecciones, con Rubalcaba de jefe de campaña y avezados expertos como Jáuregui.
José Antonio Gundín El Semanal Digital 22 Octubre 2010

Por utilizar el símil futbolístico tan de su agrado, que hasta hablaba de la Champion´s para explicar economía, Zapatero ha sacado nuevos jugadores con el exclusivo propósito de ganar en la prórroga las próximas elecciones, desde las municipales de mayo próximo hasta generales. Esa es la razón de que se haya rodeado de un núcleo duro en el que reina soberanamente Pérez Rubalcaba como vicepresidente, como ministro, como portavoz y hasta como capitán.

¿Quién mejor que él para vender la mercancía, por deteriorada que esté, si ya lo hizo con Felipe González en la etapa más aciaga del PSOE? ¿Y quién mejor que Rubalcaba para sacar de la frustración y la modorra a las bases de la izquierda, empresa en la que se reveló como un consumado maestro de la agitación entre el 11-M y el 14-M de 2004 con una sola palabra: "Pásalo"? Si a ello añadimos la incorporación de Ramón Jáuregui, rescatado del exilio europeo, que fue el jefe de campaña electoral que llevó a Felipe González a la victoria en 1993 pese a los pésimos augurios de las encuestas, se verá a las claras cuál a qué obedece la remodelación del Gobierno. Zapatero quiere dar la batalla en las municipales y ensayar si el "cañón Berta" que ha puesto en manos de Rubalcaba le permitirá ganar otra vez a Rajoy.

¿Significa todo ello que Rubalcaba es el elegido para suceder a Zapatero? Esa es la interpretación casi general, pero no quiere decir que sea la acertada. De momento, sólo es su parapeto y la ametralladora contra el PP. Si la estrategia funciona, es muy probable que Zapatero se vuelva a presentar, pero si fracasa, entonces ya será cosa del partido elegir a su sucesor. Ahora bien, es evidente que Rubalcaba va a jugar a fondo su carta más valiosa para ganarse la investidura como sucesor: la rendición de ETA. Así como hace cuatro años el ministro del Interior no era tan optimista como Zapatero, ahora sí ve probable el fin de la banda terrorista y no quiere que, cuando llegue ese día, él esté en fuera de juego. Con el as de ETA en la manga, Rubalcaba estaría en condiciones de canjearla por una designación a presidente de Gobierno sin que sonara a "dedazo".

Los demás cambios y algunas reválidas del Gobierno son meros afeites cosméticos. Así, Rosa Aguilar es el guiño a la izquierda del voto útil, un gesto para que las bases desmoralizadas resistan la tentación de pasarse a Cayo Lara. Lo mismo cabe decir con Valeriano Gómez, fontanero de la cosa laboral que tiene buen cartel entre los sindicatos, con los que sostuvo pancarta en 29-S. O sea, un amigo para que los daños colaterales no se salgan de madre.

En este juego de equilibrios (compensación de líneas, que se dice en el argot futbolero), la salida de Bibiana Aído del ministerio de propaganda feminista es compensada por el ascenso de Leire Pajín, galardonada así por los servicios prestados en Ferraz y, sobre todo, para que no los siga prestando. En todo caso, no parece que cambiar bibianas por leires pueda provocar una conmoción planetaria en La Moncloa. Las fértiles promesas, los ditirambos y los parabienes con que fueron presentados en su día los ministerios de Igualdad y de Vivienda suenan hoy a fiasco y propaganda baldía, es decir, a lo que eran en realidad. Pero con tanto baile de faldas, quien se ha quedado compuesta y si supercargo es Carme Chacón, que aspiraba a lo más y a cargar sobre su delicada espalda todo el peso de socialismo catalán en el Gobierno.

Por lo demás, se entiende que la permanencia de Salgado obedezca a dos razones: porque es fiel escudera de Rubalcaba y porque los mercados financieros no entendería la utilidad de cambiar de caballos en mitad del río, cuando más fuerte es la corriente de la crisis. Y lo mismo cabe decir de la decapitación sin anestesia de Moratinos: dados los charcos en los que se metido durante los dos últimos años, sobre todo Venezuela, Marruecos y Gibraltar, a Rubalcaba le sobraba.

Al felón se le agota el tiempo
Óscar Rivas Minuto Digital 22 Octubre 2010

El acuerdo contraído por Zapatero con Urkullu, nos permite extraer dos noticias –una buena, otra mala- y nos genera una duda. La mala noticia es que Zapatero sigue vendiendo España al separatismo. Su nueva concesión a los secesionistas vascos se cuantifica en mil millones de euros, veinte nuevas competencias y más desigualdad para los españoles, que deben saber que sus derechos y deberes variarán en función de la autonomía en la que residan. Así es como Zapatero se carga la caja única de la Seguridad Social; ahí donde queda su socialismo igualitario.

Pero siendo esto malo, lo peor es que nuestro particular vendepatrias, vuelve a zorrear con el terrorismo etarra, permitiéndole de nuevo sentar sus reales y sus pistolas en las instituciones. Este es, a groso modo, el módico precio que, a cuenta de España, acaba de pagar Zapatero por salvar su preciado culo durante dieciocho meses más; por permitir que sus aspiraciones de perpetuarse en el poder queden intactas. El propio tirano lo ha reconocido: “un año es mucho tiempo en política”. No se puede ser más miserable.

Esta era la mala noticia, la buena es que nada de lo que está sucediendo en España es irreversible. Si a lo largo de su historia, esta ha pasado por momentos mucho más complicados y los ha superado todos, derribar a otro déspota más, no ha de ser un muro insalvable. Por supuesto que es posible desandar el camino emprendido. Quizás a un ritmo más lento, pero también a un paso más firme. De lo que no cabe duda es que para lograrlo, antes los españoles tendremos que sacudirnos el letargo que nos embarga y recuperar el sentido común que un día perdimos; dejar de ser súbditos para actuar como ciudadanos libres. Cierto que siempre habrá quien se resista a quitarse las cadenas. Al fin y al cabo, sin el alimento de sus lacayos el felón no hubiera podido llegar hasta aquí. Pero esto no es una novedad; se trata de una realidad con la que España lleva dos siglos conviviendo. Si proliferan los tiranos, ello se debe a que les sustentan los serviles. Menos mal que para compensar, quedan todavía españoles que, lejos de caer en la resignación, están dispuestos a liberarse de las cadenas que los liberticidas se empeñan en imponerles. Toca arrimar el hombro, pero seamos optimistas, son dieciocho meses. Ya queda menos.

Ahora bien, excuso decir que sería de ilusos pensar que la caída de Zapatero pueda solucionar por si misma las cosas. Tan solo sería el principio. Alguien tendrá que enmendarle la plana a la situación. Y la cosa requiere coraje y voluntad, de ahí que nos surja una pregunta ¿Reunirá Rajoy el coraje y la voluntad que requiere el momento histórico para retornar a España la libertad y la legalidad traicionadas? ¿O se limitara, en el mejor de los casos a poner parchecitos, y en el peor, a dejar que se pudran los problemas? He aquí nuestra duda.

Un giro a la izquierda
Germán Yanke Estrella Digital 22 Octubre 2010

Se despliega estos días, tras la toma de posesión de los nuevos ministros, una paradójica retórica izquierdista. Si el presidente, al anunciar la remodelación, habló de la recuperación del voto de “centro-izquierda”, la nueva ministra Aguilar insiste en las políticas progresistas y de izquierda. Se repite que el ministro Gómez estuvo en la manifestación contra la reforma laboral (como si eso fuera un mérito o un título académico) y se habla una y otra vez de la preocupación y el gasto social como demostración del carácter socialdemócrata (o más) del Gobierno. Habría que subrayar, de todos modos, que ese gasto social incluye las partidas automáticas de sanidad y educación con lo que, a la postre, se convertirían en progresistas y socialdemócratas bastantes de los gobiernos regionales del PP.

Los parámetros y el escenario en el que este Gobierno va a trabajar son los que son. El presidente Rodríguez Zapatero no sólo no va a poder modificar su política de ajuste y ahorro sino que, no sin un cierto patetismo, la vicepresidenta económica señaló durante la presentación de los Presupuestos que, de no darse las previsiones de ingresos, se tendría que dar una nueva vuelta de tuerca en los recortes para mantener el déficit señalado en los mismos. Una política de izquierda es una política de gasto público y, sencillamente, no hay dinero. Es más, la paradoja de las políticas sociales del presidente fueron posibles mientras vivíamos en la “burbuja capitalista y neoliberal” que ahora se critica agriamente desde el PSOE como madre de todos los males. En cuanto hizo crisis, y mientras se peroraba sobre una nueva etapa, se constató que no se podía mantener un gasto que era parte de la “burbuja”. Quedaría, entonces, la retórica izquierdista para hacer una política que la izquierda desaprueba. O la explicación izquierdista de que lo que se hace a regañadientes es lo único que se puede hacer.

No hay, desde luego, una única política posible. Sin embargo, para aligerar la intervención pública o para no limitar en exceso el llamado gasto social, que son opciones discrepantes, hay que acometer una tarea fundamental. No es otra que reordenar las administraciones públicas, evitar excesos, controlar la deriva voraz de la mayoría de los gobiernos autonómicos y sus empresas públicas, eliminar duplicidades, estructurar las políticas generales sin vetos, aduanas o fielatos regionales, replantearse, en suma, la mastodóntica estructura del Estado. Cuando se haga, que tampoco se puede hacer con la rapidez de la reforma laboral o de la congelación de las pensiones, podrán abordarse, en un esquema serio y razonable, unas y otras políticas. La cuestión, por tanto, no es si el nuevo Gobierno comunica o no mejor que el anterior o tiene más o menos empaque, sino si está dispuesto a una tarea ingente e incómoda, pero necesaria, para que pueda discutirse sin demagogia si se hace una política de izquierdas o de derechas. De otro modo, la partitura será, como ahora, impuesta.

Apuesta final por la negociación
Editorial www.gaceta.es 22 Octubre 2010

El presidente del Gobierno ha encumbrado a Alfredo Pérez Rubalcaba, convirtiéndole en el alma y la imagen del Ejecutivo.

José Luis Rodríguez Zapatero ha decidido apostar su supervivencia política a la negociación con ETA. Inmediatamente después de que el PNV le instara a “aprovechar” el “año y pico” que le ha “dado” para avanzar en la “pacificación”, el presidente del Gobierno ha encumbrado a Alfredo Pérez Rubalcaba, convirtiéndole en el alma y la imagen del Ejecutivo.

El ministro del Interior y nuevo vicepresidente primero ha jugado todo tipo de papeles en relación con ETA. Empezó diciendo, en nombre del Gobierno de Felipe González, que “el GAL no existe”, y ha terminado negándose a investigar el “chivatazo policial” a la banda terrorista que se produjo como “gesto de buena voluntad” durante el fracasado proceso de paz que impulsó José Luis Rodríguez Zapatero en su primera legislatura.

Es la persona perfecta para reanudar el diálogo con ETA, con el que el presidente tiene todo que ganar y nada que perder, porque ya no le queda crédito político. Su interés, no obstante, no tiene nada que ver con el del resto de los españoles que, con otro proceso de paz fracasado, perderían, quizás durante años, la oportunidad de que las Fuerzas de Seguridad y los jueces rematen el trabajo que ha conseguido colocar a ETA en la situación de extrema debilidad en la que se encuentra.

El escenario para el nuevo proceso está preparado. Se ha vuelto a sacar a la palestra a Arnaldo Otegi, quien durante el primer diálogo impulsado por Rodríguez Zapatero fue calificado por el propio presidente del Gobierno como un “hombre de paz” y, a continuación, el PNV se ha ofrecido para intermediar entre el Gobierno y la izquierda abertzale, porque, a su juicio, es necesario actuar ante “los pasos en la correcta dirección” que está dando el mundo político de ETA.

El propio Rodríguez Zapatero explicó ayer que Alfredo Pérez Rubalcaba no abandona el Ministerio del Interior al asumir la vicepresidencia primera del Gobierno “por el momento tan decisivo que tenemos para avanzar hacia el final de la banda terrorista”. Independientemente de lo que ocurra, el nuevo portavoz del Ejecutivo de Zapatero seguro que tendrá nuevas oportunidades de negar lo que haya que negar.

Made in Merkel
Santiago Velo. www.gaceta.es 22 Octubre 2010

En un discurso en Postdam, la líder de la Unión Demócrata Cristiana, dijo que la construcción de una sociedad multicultural en Alemania había “fracasado por completo”.

Ha tenido que ser de nuevo ese político de raza que es la Canciller alemana Angela Merkel, quien diga las verdades del barquero. En un discurso en Postdam, la líder de la Unión Demócrata Cristiana, dijo que la construcción de una sociedad multicultural en Alemania había “fracasado por completo”, que la idea de la simple convivencia pacífica de personas con diferentes raíces culturales no estaba funcionando en Alemania y que se necesitaba un mayor esfuerzo de los propios inmigrantes.

Esto fue interpretado de inmediato por muchos observadores como un reflejo de la creciente hostilidad del alemán hacia los inmigrantes, sin entrar a valorar que lo que pudiera estar pasando es lo contrario. Una creciente hostilidad de los inmigrantes hacia la población de acogida.

La inmigración que Alemania recibió en los años sesenta y setenta, fue unan inmigración controlada. La procedente de países europeos como España o Italia se integró rápidamente gracias a la misma cultura cristiana europea. Los españoles viajaban además con sus contratos firmados, sabían dónde iban a trabajar, cuánto cobrarían y hasta cuál iba a ser su residencia. Ya la inmigración turca tuvo más complicada su integración. Sin embargo, no se pude afirmar que los hijos y nietos de aquellos inmigrantes no estén bien integrados. Sólo hay que ver la selección alemana de fútbol.

El problema que realmente denuncia Merckel es el de la más reciente inmigración radical musulmana, con sus imanes, clérigos y mezquitas, que no quiere integrarse lo más mínimo en la cultura germánica. Diferentes raíces culturales, lo llama con razón. Y eso sí que es un problema. En España ya está empezando a afectar a diferentes localidades. Pero España tiene la solución. Nosotros sí tenemos muchos países con los que compartimos raíces culturales. Los países hispanoamericanos, cuya inmigración hemos de incentivar a costa de la proveniente de países islámicos.

El mosaico canadiense, en peligro
JOAQUÍN ROY El Correo 22 Octubre 2010

DIRECTOR DEL CENTRO DE LA UNIÓN EUROPEA DE LA UNIVERSIDAD DE MIAMI

Angela Merkel ha afirmado rotundamente que la sociedad multicultural alemana ha fracasado. Sus palabras han resonado en Europa entre asentimientos y alarma, y su música resulta familiar al otro lado del Atlántico. Muchos la escuchan atentamente en Estados Unidos, deseosos de culpar a la inmigración descontrolada de muchos de los males de la sociedad. En Canadá las palabras de Merkel tienen una aplicación más directa.

Camino del aeropuerto de Toronto, un taxista nacido en Somalia me dijo: «Si uno parece chino, es canadiense». La contundencia y el sarcástico sentido del humor hacen pensar sobre el tejido social de Toronto, la ciudad más importante de Canadá, reflejo del dilema que el país enfrenta. Cada año, más de 250.000 nuevos inmigrantes se asientan en este inmenso país. Solo en Toronto, los recién llegados anualmente son más de 100.000. De cada diez toronteses, cinco han nacido en el extranjero. Es una suma respetable, teniendo en cuenta que la población de Toronto es una cuarta parte de la total de Canadá, de por sí el 17% nacidos en el exterior. Su nivel de inmigración solamente es superado por Australia en el mundo.

A muchos observadores estos hechos no les preocupan, ya que la diversidad de su población debiera ser una de las causas que hacen de Toronto el centro financiero del país, una de las urbes de mayor calidad de vida del mundo y, de rebote, una de las capitales más caras del planeta. Su torre CN es la más alta (550 metros) de las Américas, y la segunda del mundo. Un bosque de rascacielos compite estéticamente con Manhattan. Pero los detalles arquitectónicos no maquillan el desafío que la ciudad y el resto de Canadá enfrentan: la combinación de la inmigración, la multiculturalidad y la identidad nacional.

Hace unas cuatro décadas, Canadá adoptó oficialmente una política nacional que se llamó 'multiculturalismo'. Significativamente, Canadá contrastaba de esa manera con el lema del 'crisol de razas' que había definido al vecino del sur. En su lugar, los líderes canadienses plasmaron el dibujo del 'mosaico', con el que pretendían que los recién llegados se sintieran en casa, autorizados a conservar sus propias culturas.

El 'contrato' implicaba el respeto de la diversidad, incentivos para aprender la lengua, participar en los intercambios culturales y comprometerse con las instituciones nacionales. En rigor, esta política nacional ha sobrevivido hasta hoy. En un concurso reciente patrocinado por los medios de comunicación, los ciudadanos de Toronto se decantaron por un lema-oferta: 'Abrazando al mundo'. Fue la confirmación de la supervivencia del credo nacional.

El problema es que en los últimos tiempos han comenzado a surgir voces que exigen una lectura de las palabras mágicas, cargadas de pasión, preocupación, orgullo, derechos y obligaciones: multiculturalismo, pluralismo, ciudadanía. El hecho es que la sociedad canadiense se enfrenta decididamente por todas las connotaciones que tiene la mención de la inmigración.

Se ha comenzado a meditar sobre la respuesta que cosecha la política de puertas abiertas. Las estadísticas muestran que solamente el 17% de los inmigrantes son autorizados según sus capacidades para el trabajo o en el dominio de una de las dos lenguas oficiales. Se calcula que solamente la mitad son entrevistados por un funcionario de inmigración. La mayoría de los inmigrantes recientes siguen las huellas familiares, sin que se garantice su sostenibilidad. Se estima que los nuevos inmigrantes reciben beneficios muy por encima de sus contribuciones. Los costes de la disminuida falta de competitividad se calculan en más de 3.560 millones de euros anuales. Los sectores que rechazan estos juicios aducen que la discriminación es la causa de la falta de competividad, y por lo tanto de la necesidad del explotar al máximo el Estado de Bienestar, que está en peligro.

Por otra parte, los partidos tradicionales no se atreven a encarar el problema, ya que el éxito en las elecciones depende en gran manera precisamente del voto 'étnico'. Pero a diario se publican editoriales en la prensa (el magnífico 'Globe and Mail' de Toronto al frente), se redactan informes de centros de reflexión, y el tema se convierte en cotidiano. Parece que se ha llegado a la necesidad de aclarar si el 'multiculturalismo' no debe ser sustituido por el concepto riguroso de 'pluralismo'. Éste se debe sostener en el ejercicio de una 'ciudadanía' eficaz y plena que no se reduzca a la exigencia de derechos, sino también a la asunción de obligaciones.

Puede haber llegado el momento de interrogarse sobre el beneficio nacional que representa la réplica de la cultura originaria en la nueva residencia. Resulta irónico preguntarse si la oferta de puertas abiertas incluía la construcción de una suma inconexa de identidades. Significaría la aceptación de una residencia temporal en un campamento o un hotel de fin de semana. Desgraciadamente, el peligro de este debate es que quede capturado por las ideologías extremistas, listas para culpar a la inmigración de todas las crisis. Merkel y la historia de Alemania pueden dar consejos.


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Zapatero debe una explicación
El final de la banda terrorista ETA es la baza en la que confía el Gobierno en su «plan de rescate», y ahí tiene su sitio el pacto con el PNV
Editoriales ABC 22 Octubre 2010

EL posible y deseable final de ETA vuelve a la agenda del seminuevo Gobierno socialista con un enfoque distorsionado por las palabras de Zapatero en la rueda de prensa que dio para anunciar la crisis de su Ejecutivo. Aseguró que los últimos mensajes de la izquierda proetarra «no van a ser en balde». Zapatero no tiene ya autoridad para volver a confundir a la opinión pública con mensajes crípticos sobre el futuro de ETA o de sus sicarios batasunos. El presidente del Gobierno agotó su arsenal de pirotecnia retórica cuando, entre otras cosas, dijo de Otegi que era «un hombre de paz» y que le constaba que De Juana Chaos, en pleno chantaje de su huelga de hambre, «era favorable al proceso de paz». Ya que Zapatero ha hecho cambios en su Gobierno para mejorar la comunicación, debe empezar por aclarar sus propias palabras y explicar a los ciudadanos, al PP y a las víctimas por qué los mensajes de los batasunos «no van a ser en balde», y para quién y cómo.

No hay espacio para más cheques en blanco al Gobierno en este «déjà vu» sobre el final de ETA, ni puede pretender que la sociedad se fíe de su palabra. Menos aún va a servir que Pérez Rubalcaba asuma el aparente lado firme de la lucha antiterrorista, porque supuestamente era el que desempeñó durante la negociación política con ETA entre 2005 y 2007. Y lo hizo blanqueando la falsa tregua de ETA con unos informes policiales que verificaban el cese de la actividad terrorista, mientras la Gendarmería francesa alertaba de que ETA seguía activa y los terroristas introducían explosivos y armas en España, alardeabam de fusilería en los montes vascos, robaban cientos de pistolas en Francia y preparaban el atentado de la T-4 de Barajas. Esta historia no va a tener una segunda oportunidad.

Sin embargo, el final de ETA es la baza en la que confía el Gobierno en su «plan de rescate» —la otra es una campaña sin cuartel contra el PP—, y ahí tiene su sitio el pacto con el PNV, que cuenta también con el refuerzo de Ramón Jáuregui, político que, tras unas buenas maneras personales, presenta una trayectoria en la política vasca basada en su predisposición al entendimiento con el PNV, así como en la falta de sintonía con el pacto antiterrorista de 2000 y con la alternativa constitucional que en su día representaron Mayor Oreja y Nicolás Redondo, y ahora, con diferencias, Basagoiti y Patxi López. El Partido Popular tiene motivos para no tomarse estos nombramientos como una anécdota.

El arte de la intriga
José Antonio VERA La Razón 22 Octubre 2010

No tienen razón los del PP cuando hablan de Rubalcaba como un hombre malvado. Simplemente es su peculiar y traviesa forma de ser. El nuevo presidente-bis está encantado de verse en este cargo tan impresionante como trabajado. Los que le dieron por muerto después de ejercer de portavoz del famoso Gobierno de los GAL no conocían bien al hoy poderoso triministro. Se buscó un rincón en Gobelas para desde allí meterse otra vez en las tripas del partido sin que nadie se diera cuenta de ello. Eran momentos en los que el felipismo estaba mal visto, pero él supo abrazar los nuevos tiempos confundiéndose con un entorno repleto de trinis y pajines. Y ahí está desde entonces, a la sombra de Zapatero, de consejero áulico para asuntos discretos, gestor de componendas, maestro de contiendas, controlador de todo cuanto se mueve. Una especie de Guerra con barba y menos sorna aunque con más recorrido. Las antenas del vice-one barren todo el espectro y su alargado brazo llega donde a otros les resulta difícil. Gracias probablemente a su dominio del universo mediático. Tanto que las operaciones especiales del famoso «comando Rubalcaba» constituyen ya una auténtica leyenda. Aunque el comando como tal «no existe». Se siente y se presiente, pero nadie sabe a ciencia cierta quienes son sus miembros «legales» o «ilegales». Eso sí, hay gran literatura al respecto. Ora filtraciones, ora reuniones, ora conspiraciones. Demasiado trajín para un hombre solo con su teléfono móvil.

Zapatero sabe lo quiere. Perdida la baza de la economía, sólo queda la opción del trabajo soterrado. Objetivo: desestabilizar a Rajoy con gürteles, corrupciones provinciales y mucho comentario argumentando que el presidente del PP no hace nada. Ellos no saben pero Rajoy es peor. El paro no desciende pero Rajoy no aporta soluciones. Zapatero está estancado pero Rajoy no tiene alternativa. Y para ese trabajo resulta fundamental el perfil del nuevo hombre fuerte del Gobierno. «Alfredo o el arte de la intriga», decía de él, en tono de elogio definitorio, uno de sus antiguos compañeros del felipismo. Aunque no siempre su trabajo resultara eficaz: el GAL acabó salpicando a González y el caso Faisán sigue abierto pese a su intento vano por cerrarlo.

La otra tarea que Zapatero le ha encargado a su «elegido» es la de ETA. Arreglar lo de ETA como sea. Blanquear si es necesario a Batasuna con megaentrevistas a Otegui. Jugar a buenos y malos para que en un año la banda exprese su voluntad de negociar una salida honrosa. Si lo de ETA sale bien y la economía no va a peor, el PSOE volverá a tener algún tipo de esperanza. Ahí es donde encuentra ZP su última baza. Y por eso le ha entregado el Gobierno a este químico cántabro experto en telemárketing y curtido en las más complicadas experiencias. Del 11-M salió airoso acusando al Gobierno de mentir y empleando con destreza a los medios. Trabajos similares es capaz de hacerlos sin el mayor problema. Tiene la ventaja de que en el PP no ha hallado a nadie que le iguale en versatilidad. Quizás pudo ser Cascos en otra época. Quizás Ramallo. Zaplana en lo que a capacidad de orquestación se refiere. Pero en cuanto a control del escenario y manejo de personajes y tiempos, el partido de Rajoy parte hoy con desventaja. Y ahí puede hacer daño el nuevo portavoz del Gobierno.

Segunda operación contra la organización en un año
La Policía detiene a trece miembros de Segi
AGENCIAS | BILBAO El Correo 22 Octubre 2010

La operación, que se está llevando en el País Vasco y Navarra, es el segundo gran golpe a la cantera de ETA en menos de un año
A los arrestados se les acusa de recomponer la organización juvenil participando en reuniones orgánicas, en concentraciones o en la realización de pintadas callejeras

La Policía Nacional ha detenido en el País Vasco y Navarra a trece militantes de la organización juvenil ilegal Segi, a los que les acusa de intentar su recomposición, y a algunos les vincula con actos de violencia callejera, han informado fuentes de la lucha antiterrorista.

El Ministerio del Interior indicó que Segi continúa siendo "la cantera de ETA" y que la banda terrorista recurre a ella para renovar su militancia. Además acusa a Segi de ser la responsable de la violencia callejera. Los arrestados están acusados de formar la actual cúpula de Segi y de estar implicados en diversas acciones de violencia callejera. Cinco de las detenciones se han practicado en Vizcaya, otras tantas en Navarra, dos en Alava y una en Guipúzcoa.

Las detenciones se han producido a partir de las tres de la madrugada en los tres territorios vascos -Alava, Vizcaya y Guipúzcoa- y en Navarra. También se ha producido una detención en Barcelona, a Marina Sagastizabel, una alavesa que estudiaba allí. Además, los efectivos policiales han realizado un total de 37 registros en los domicilios de los detenidos y en otros locales usados habitualmente por la organización juvenil radical.

Los arrestados en Vizcaya fueron identificados como Imanol Beristain Gutiérrez, de 27 años, vecino de Barrika y Rubén Villa, de 22, domiciliado en Sestao. En Bilbaro fueron detenidos Xabier Vidaurre Sanz, de 20 años, Xabat Moran Ruiz, de 24 años e Ikoitz Arrese Otegui, de 23 años.

En la localidad guipuzcoana de Zumaia se produjo el arresto de Beñat Lizeaga Urkidi, de 21 años, mientras que en Vitoria fueron capturados Marina Sagastizabal Emilio Yus, de 21, e Igarki Robles Martínez del Campo, de 22.

En Navarra se produjo el arresto de Ander Maeztu Arteaga, de 24 años, vecino de Ansoain, Egoi Irisarri Alzueta, de 24, e Ibón Esteban Scaloni, de 20, ambos domiciliados en Pamplona, Xabier Arina Echarte, de 26, de Burlada, e Imanol Salinas Ijurco, de 29, de Olazti. Estos dos últimos fueron procesados el 6 de marzo de 2009 por la Audiencia Nacional acusado de atacar dos sucursales bancarias con cócteles molotov y de colaborar con Segi.

Askatasuna, la organización de apoyo a los presos de ETA, indicó que la policía había tratado de detener a varias personas más que no fueron localizadas y entre ellas mencionaba a Julen Zuaznabar, vecino de Astigarraga, y Aitziber Plaza, de Bergara.

Decenas de registros
La operación policial se llevó a cabo con mandato del juez Fernando Grande-Marlaska, titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, y en ella participaron trescientos agentes de la Comisaría General de Información, junto a los de las Brigadas Provinciales de Información de Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra que contaron con el apoyo de los efectivos de las Unidades de Intervención Policial.

Los efectivos policiales han realizado un total de 37 registros en los domicilios de los detenidos y en otros locales usados habitualmente por la organización juvenil radical. Entre los registros destacan los efectuados en la herriko taberna de Romo y en un establecimiento similar de Deusto.

También se han llevado a cabo inspecciones en dos gaztetxes de Zumaia y del barrio donostiarra de Gros, así como en la sociedad Zipotza de Astigarraga, en un domicilio de Oiartzun y en un local del Paseo Gaztelu, en Intxaurrondo. En estos registros se encontró numerosa documentación, así como material informático.
La policía destacó que algunos de estos locales constituían "bases logísticas" utilizadas conjuntamente por Segi y la organización de apoyo a los presos de ETA Askatasuna. También se llevó cabo un registro en Barcelona, en el domicilio de Marina Sagastizabal, arrestada en Vitoria.

Además de los documentos, la policía se incautó de unos 36.000 euros en efectivo, de ellos doce mil en una de las detenciones efectuadas en Navarra. El arrestado guardaba esa cantidad en la mesilla de noche.

Continuación de la operación desarrollada en octubre
Fuentes oficiales señalaron que la operación era la continuación de la desarrollada en octubre del pasado año cuando se procedió al arresto de más de treinta dirigentes y militantes de Segi. En aquella ocasión fueron intervenidos dos documentos titulados 'Trabajo de hostigamiento' y 'Manual de bases de la lucha popular'. El primero era un catálogo de objetivos que podrían ser atacados y el segundo un manual en el que se describían técnicas y materiales para llevar a cabo los ataques. Según especificaban los papeles intervenidos, "el objetivo de este trabajo es que sea de ayuda para organizar adecuadamente la labor de hostigamiento que la organización juvenil ha de desarrollar a través de su planificación".

En el listado de objetivos se mencionaban los "bienes materiales", bancos, sedes de partidos políticos, "intereses estatales, trenes, autobuses, antenas, repetidores, juzgados, sedes de medios de comunicación, bienes personales de los enemigos (coches de txakurras -policías-, negocios de zipaios -ertzainas-, casas o coches de cargos electos), ataques directos a patrullas de txakurras, etc.".

Vinculados con actos de 'kale borroka'
Según fuentes de la investigación, algunos de los detenidos estarían presuntamente vinculados a diversas acciones de violencia callejera, la última de las cuales se produjo el pasado miércoles en la localidad guipuzcoana de Rentería donde un encapuchado lanzó varios cócteles molotov contra una oficina bancaria. A lo largo del mes de agosto se ha contabilizado la quema de unos sesenta contenedores y dos camiones.

Los responsables policiales subrayan que Segi mantiene "una total identificación con los postulados de ETA", tal como se reflejaba en el "informe Mugarri", elaborado por la banda terrorista. Este documento fue intervenido entre la documentación ocupada a los anteriores dirigentes de Segi hace once meses.

CARTAS AL DIRECTOR
El uso del euskera en el comercio
MANUELA RUIZ VIVANCO. LARRABASTERRA-VIZCAYA El Correo 22 Octubre 2010

Si los comerciantes hubieran tenido la misma facilidad para aprender euskera de la que se han beneficiado durante estos últimos 20 años los trabajadores de las administraciones vascas seguramente ahora mismo no les supondría ningún problema atender a sus clientes en este idioma. Los pequeños comerciantes bastante tienen con sobrevivir a lo cotidiano, con los 'IVAs' y los impuestos correspondientes que les asfixian con esta crisis, como para escuchar amenazas como que les puedan multar por no atender en euskera a la ciudadanía. A la mayoría de los comerciantes y a sus empleados también les habría gustado asistir al euskaltegi y recibir el sueldo íntegro por solo ir a las clases, como el resto de los privilegiados.

Para Garbiñe Mendizabal, parlamentaria del PNV, la única forma de que se cumpla la norma es establecer sanciones; exige el uso del idioma a los comercios, incluso amenaza, pero olvida la desatención y las nulas facilidades que su partido ha dado a comerciantes para aprender este idioma (que es de todos) en todas las legislaturas en las que ellos han gobernado y que han sido muchas. Todavía no hemos oído a ningún político del anterior Gobierno reconocer el rotundo fracaso en política lingüística a pesar de los millones de euros invertidos que, no olvidemos, han salido del bolsillo de todos los ciudadanos.

Seguramente muchos de estos políticos que amenazan lo tienen muy fácil en su trabajo y a pesar de desconocer el euskera se sientan, se colocan los cómodos cascos y por medio de un intérprete se enteran de lo que está ocurriendo. Eso sí, luego exigen al resto de la sociedad algo que para ellos es puro desconocimiento. Esto en castellano se llama demagogia pura y dura.

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