AGLI

Recortes de Prensa   Sábado 30  Octubre  2010

 

Razones para manifestarse
Luis del Pino Libertad Digital 30 Octubre 2010

Distintos movimientos cívicos - desde Hazte Oir o DENAES a la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, pasando por Convivencia Cívica Catalana o Círculo Balear - se han ido adhiriendo en los últimos días a la concentración convocada para el próximo 6 de noviembre por Voces contra el Terrorismo:

Federico Jiménez Losantos resume perfectamente, en el último artículo publicado en su blog, las razones por las que muchos ciudadanos estarán en la Plaza de Colón el próximo sábado:

El 6 de noviembre a las doce, en Colón, Madrid, España

Como bien dice Federico, es cierto que algunos estaremos en esa plaza por la sencilla razón de que jamás nos hemos movido de ella. Y es gracias a esa persistencia que podrá hacerse revivir una rebelión cívica que algunos hubieran querido muerta y enterrada.

Seremos pocos o muchos, no lo sé. Pero de lo que sí estoy seguro es de que no seremos menos que en aquella primera manifestación de la rebelión cívica celebrada en enero de 2005 y que marcó el inicio de un creciente proceso de resistencia, que terminó doblándole la mano al Gobierno.

Poco es lo que los ciudadanos podemos hacer, en un sistema político tan cerrado como el nuestro, para evitar que se suma en la indignidad un Gobierno dispuesto a sumergirse en ella de hoz y coz. Pero al menos podemos conseguir, con nuestra protesta en la calle, que cada paso que de el Gobierno en esa dirección lleve aparejado el máximo coste electoral posible.

Sólo si ese coste es insoportable conseguiremos volver a doblarles la mano a aquellos que pretenden terminar con cuarenta años de terrorismo concediendo a los terroristas todo aquello por lo que han venido ejerciendo su actividad criminal.

Rebelión Cívica contra la negociación con ETA
Catarata de adhesiones a la concentración del 6 de noviembre
Distintos movimientos cívicos se han adherido a la convocatoria de concentración realizada por Francisco José Alcaraz para manifestar el rechazo contra la nueva fase de negociación con ETA. La concentración tendrá lugar en la Plaza de Colón de Madrid el sábado 6 de noviembre, a las 12 de la mañana.
Libertad Digital 30 Octubre 2010

La Fundación DENAES o Hazte Oír habían ya comunicado desde el primer momento su apoyo a la nueva jornada de rebelión cívica, pero otros muchos movimientos se han ido sumando a la convocatoria a lo largo de ayer y de hoy.

Es el caso, por ejemplo, de Convivencia Cívica Catalana, de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, del Círculo Balear, de la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística, de la Plataforma Ciudadana Peones Negros, de la Asociación 11-M Verdad y Justicia, de Coruña Liberal, de la Fundación Unidad más Diversidad o del Círculo Ahumada de la Guardia Civil.

También han expresado su apoyo a la convocatoria destacadas víctimas del terrorismo como José Antonio Ortega Lara, María Jesús González, Pilar Elías o Teresa Jiménez Becerril.

Según fuentes de la organización convocante, Voces contra el Terrorismo, la gran cantidad de correos y llamadas telefónicas desde todos los puntos de España está obligando a organizar el transporte en autobús desde distintas provincias. A lo largo de los próximos días se irá informando de las posibilidades de transporte a través de la web de la asociación.

Zapatero, el único que no se aprieta el cinturón
EDITORIAL Libertad Digital 30 Octubre 2010

Posiblemente la economía española no tenga otro remedio que realizar un enérgico recorte del gasto público para tratar de reducir ese déficit que, aún con todo el maquillaje, sigue siendo insostenible y una de las principales amenazas para nuestro futuro. En este sentido, a los funcionarios puede no quedarles otro remedio que soportar recortes sustanciales en sus salarios, incluso superiores al 5% decretado por el Gobierno el pasado mes de junio. Al fin y al cabo, por tal camino han transitado otras economías en una situación similar a la española, como la griega o la irlandesa.

Sin embargo, una cosa es que al Ejecutivo no le quede otro remedio que volverse mucho más austero y otra que la austeridad sólo se aplique con criterios selectivos. Es cierto que el gasto en personal es una de las partidas más cuantiosas de los Presupuestos y a la que, por consiguiente, es más fácil echarle el diente. Pero ello no justifica que mientras se siguen reduciendo los salarios públicos, el despilfarro del Ejecutivo se mantenga o incremente en la inmensa mayoría de frentes: así las dádivas a los sindicatos, a los artistas de la ceja, a las constructoras amigas del partido y, sobre todo, a unas autonomías y entidades locales que dilapidan –sólo por su gestión ineficiente– más de 30.000 millones al año, el 3% del PIB.

Así, es comprensible que los funcionarios se escandalicen por la arbitrariedad de los recortes gubernamentales, sobre todo si tenemos en cuenta que la disminución real de sus salarios para 2011 va a ser notablemente superior a la anunciada por el Ejecutivo. Al mantener la reducción del 46% en las pagas extraordinarias de junio y diciembre, el próximo ejercicio los empleados públicos van a encontrarse con que sus remuneraciones caen casi un 7% más de lo reconocido. O dicho de otra manera, Zapatero les habrá bajado el sueldo alrededor de un 11% en año y medio.

De nuevo, no negamos que estas medidas puedan ser necesarias habida cuenta de la dramática situación en la que se encuentra nuestro país. Pero, primero, el Gobierno debería empezar por anunciarlas y no esconderlas en la letra pequeña de los Presupuestos; claro que ello casaría mal con la trayectoria de mentiras y nula transparencia a la que ya nos tienen habituados Zapateros y los suyos.

Y, segundo, resulta imprescindible no limitar aquí los recortes, sino emprender una revisión mucho más amplia de todas las partidas de gasto. Bien está que el Ejecutivo reclame esfuerzos a la población, pero el primero que debería dar ejemplo, suprimiendo todo el gasto superfluo con un contenido más claramente ideológico y caciquil, es él mismo. Pero, de nuevo, tal decisión no encajaría con el currículum tan marcadamente liberticida de este Gobierno.

Del Recuerdo
Irene VILLA La Razón 30 Octubre 2010

Los premios internacionales La Puerta del Recuerdo otorgados por el Observatorio de Víctimas del CEU nos emocionaron a todos. Sobre todo cuando el público aplaudía con tanto orgullo y sentimiento al policía colombiano Frank Pinchao, que logró escapar de las FARC tras casi nueve años de secuestro. Aznar, Uribe, Covite y el portavoz de la AVT francesa recibieron el galardón «por su firme compromiso con la causa de las víctimas del terrorismo».

Además de cariño y reconocimiento, nos sirvió esta celebración para reforzar la paz interior que la violencia quiere aniquilar. Fueron reunidas personas de diferentes ámbitos para que no se olvide la importancia de reconocer, apoyar y respetar a las víctimas del terrorismo, a las fuerzas y las cuerpos de seguridad y a nuestro Estado de derecho. Es muy positivo que se premien la dignidad y la fortaleza moral, en momentos en los que ciertos sucesos dan muestra de la falta de estos esenciales valores.

Si existe un camino que ha dado buenos frutos, el de la legalidad y la defensa de la dignidad, la memoria y la justicia, no viene a cuento que se quiera ahora improvisar con movimientos que pretenden contentar a la banda terrorista y se esquive, por ejemplo, el cumplimiento íntegro de las condenas. Por este motivo, y por alguno más, el próximo sábado 6 de noviembre las víctimas saldrán de nuevo a la calle.

La Economía, secuestrada
Jesús F. Briceño www.gaceta.es

Rajoy debería nombrar un ministro de Economía en la sombra como hizo Aznar con Rato.

La ascensión de Rubalcaba a la vicepresidencia del Gobierno ha tenido como efecto colateral el secuestro de la economía. El debate sobre los Presupuestos Generales del Estado ha pasado de ocupar las portadas a breves citas en secciones especializadas a pesar de que, por ejemplo, el Partido Popular ha presentado más de 500 enmiendas.

Elena Salgado ha sido eclipsada por el todopoderoso valido de Zapatero, desviando la atención de los asuntos que realmente interesan a los españoles. El PP ha estado a punto de caer en la trampa y, durante unos días, el efecto Rubalcaba les ha tenido descompuestos, pero ha reaccionado poniendo al Gobierno en su sitio. Nada ha cambiado: las previsiones sobre el crecimiento de la economía siguen en décimas; el paro es el principal problema; el consumo de las familias se ha desplomado; aumenta el déficit exterior y disminuye la confianza de los empresarios.

Ha bastado que Cristóbal Montoro hiciera una propuesta realista de reducción del déficit en las televisiones públicas o en los enchufados de la Administración para que crujieran las cuadernas de la nave. Rajoy, abandonando el discurso victimista, les ha castigado el hígado donde les duele, con el paro y las pensiones. Emilio Botín, gran oteador, ha puesto el epitafio a este Gobierno caduco. La negociación con ETA no basta para engatusar a los incautos. La economía está plana y su responsable se muestra huidiza. Hacen falta medidas urgentes que no aguantan 18 meses, entre ellas, embridar el caos autonómico.

De ser un tema tabú se ha convertido en una obviedad. Tampoco la reforma laboral y de las pensiones puede esperar hasta la cita electoral de las municipales. Aznar tuvo visión y nombró a Rato ministro de Economía en la sombra antes de ganar las elecciones. Rajoy podría tomar ejemplo y apuntar ya el hombre que genere confianza y explique las reformas que nos sacarán de la crisis. Si tiene ideas y agallas no se quemará y Rubalcaba tendrá un contrincante de su talla.

*Jesús F. Briceño es periodista.

Dedocracia
El PSOE los enchufa, el PP los asciende
Pablo Molina Libertad Digital 30 Octubre 2010

La técnica para inundar de militantes del PSOE hasta el último reducto de cualquier administración pública es tan vieja como la democracia española. Se pone en marcha en cuanto los socialistas llegan al poder, se perfecciona durante su mandato y se agudiza en extremo cuando sospechan que perderán las siguientes elecciones.

Básicamente consiste en hacer que la administración de que se trate realice contratos laborales a dedo a un número de afiliados del PSOE que, como mínimo, iguale al de funcionarios que han obtenido su plaza tras superar una dura oposición.

Una vez dentro, se les mantiene en sus puestos desempeñando una supuestas funciones muy por encima de la capacitación académica y profesional de los sujetos en cuestión, algo nada difícil porque en su mayoría se trata de analfabetos estructurales. El motivo de que a estos "compañeros" se les coloque en puestos que exigen algún tipo de destreza intelectual es que de esa forma resulta más fácil justificar unos sueldos muy por encima de la media, porque los enchufados socialistas están ahí por convicción, no por utilitarismo burgués como los funcionarios de carrera, y eso hay que pagarlo.

Cuando se sospecha que el PP puede ganar las siguientes elecciones, los dirigentes del PSOE adoptan como prioridad absoluta consolidar en sus puestos a las hordas de enchufados que han ido instilando en el sistema durante sus distintos mandatos. El expediente es muy sencillo: se convocan unas oposiciones restringidas a las que sólo se pueden presentar los contratados laborales y cuyo número de plazas coincide, obviamente, con el número de aspirantes, de forma que todos aprueban sin el menor esfuerzo.

Pero, ay, existe un problema. ¿Cómo hacemos funcionarios del grupo B (diplomados universitarios) a unos señores que sólo tienen el certificado de escolaridad? Pues después de intensas reflexiones, alguien en el PSOE encontró una feliz solución: creando la figura del "Técnico no titulado", es decir, alguien que cobra como diplomado universitario pero en realidad no lo es. Con el fin de cubrir el expediente se le concede a todo el personal en esta situación un plazo de diez años para que obtengan una diplomatura (la que quieran) y allá se las entienda el PP, que para entonces ya llevará dos legislaturas en el Gobierno.

Y, en efecto, las previsiones se cumplen. El Partido Popular gana las elecciones y, en lugar de poner en la puta calle a toda la tropa izquierdista de enchufados, les da una prórroga para que los afectados obtengan esa titulación requerida. Para darles ánimos en los estudios y demostrar que tienen el apoyo de sus nuevos jefes, los ascienden a todos prácticamente sin distinción, así la "sociedad" ve que los centro-reformistas son muy tolerantes y nada sectarios. De esta forma se perpetúa una situación injusta, se crea una casta de vagos politizados y, en consecuencia, se fomenta el malestar de los verdaderos empleados públicos que intentan hacer bien su trabajo mientras los enchufados les dan lecciones de moral en sus mítines mañaneros a mayor gloria de ZP.

Esto es lo que va a ocurrir en la administración andaluza si el PP gana las próximas elecciones, por la sencilla razón de que es exactamente lo que ha ocurrido en todos los sitios donde los socialistas han perdido la mayoría absoluta en beneficio del Partido Popular. Y si no lo creen pregunten a cualquiera que, como servidor de ustedes, fuera funcionario autonómico de carrera en los ochenta, los años de plomo. Verán qué respuestas.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.

Enrique de Diego El Semanal Digital
Si tuviera decencia, Zapatero dimitiría ya

Si tuviera decencia, Zapatero dimitiría ya y abriría las urnas, porque la calle está pidiendo a gritos elecciones anticipadas.

No la tiene, ha dado ya muestras sobradas de ello. Es un personaje mediocre, menor, que siempre antepone los intereses de partido a los de la nación, y los personales a los de partido. Dan por supuesto sus íntimos que Zapatero no repetirá como cartel electoral, porque es un lastre, porque el odio a Zapatero se ha convertido en el nuevo consenso nacional. Empiezan a dar también por supuesto que, en mayo del próximo año, abrirá su propia sucesión, no se sabe aún si con dimisión añadida, aunque todo indica que sí lo hará.

Zapatero ya no tiene ni quien le defienda entre sus estómagos agradecidos –mejor desagradecidos a la vista de la desafección general que se está produciendo- y su mismo entorno familiar le presiona para que esta inutilidad supina –el peor de los presidentes de la historia de España y aún de los posibles y aún de los imaginables- abandone y descanse, y nos deje en paz a todos los españoles.

En mayo, según el calendario actual, Zapatero convocaría primarias o congreso extraordinario para que estalle la guerra civil en el PSOE y se degüellen políticamente, porque para esas fechas ya se habrán celebrado las elecciones municipales y autonómicas y casi todos los socialistas –esa gente que sólo ha creado miseria para los demás y riqueza para ellos (ver caso Bono)- estarán el paro y en el descrédito más absoluto. Nada soporta peor un partido político, y máxime éste tan acostumbrado al pesebre (7,4 millones de euros nos cuestan las giras de los crueles ´titiriteros´), que el hambre y el frío de la calle.

Antes, con el protagonismo oscuro del enterrador Rubalcaba, se dispone a hacer su última vesania: vejar a las víctimas y a todos los españoles devolviendo a los terroristas, para darles un nuevo balón de oxígeno, imprescindible en su actual situación terminal, a las instituciones y al ruedo electoral. Este chivato quiere prestar un último servicio a ETA y perpetrar una última traición a la Patria. Es preciso que en el futuro responda de sus numerosas responsabilidades.

Los oscuros planes monclovitas de este cadáver político del que todos reniegan ahora, después de haber endiosado al papanatas, se van a venir abajo, porque la primera justicia y la primera venganza de los españoles se perpetrará el ya próximo 28 de noviembre, cuando los catalanes den la espalda y hundan al PSC. Entonces será el llanto y crujir de dientes.

El programa de Plataforma por Cataluña
Eduardo Arroyo El Semanal Digital 30 Octubre 2010

¿Qué es lo que está pasando de mayor relevancia en la política nacional? Mucha gente dirá que la última remodelación del Gobierno.

Algunos de ellos dirán que es, más bien, la crisis económica. Para otros será la pérdida de prestigio de España y, en cambio, los más pesimistas dirán que es la posibilidad terrible de que Zapatero, uno de los dirigentes más inútiles e incapaces de toda la historia de España, consiga ganar tiempo –de ahí su "remodelación"-, y que nuestro país salga, o medio salga, de la crisis para que él pueda alargar su mandato otros cuatro años. Los lectores podrán añadir otros tantos ejemplos de cosas teóricamente importantes.

Pero un observador imparcial, desprejuiciado, podría opinar de manera muy distinta. De hecho, los lectores habituales de esta columna han leído ya un montón de veces que el torbellino político de dimes y diretes, de declaraciones, cambios, denuncias, tertulias y contratertulias, se perpetúa para que todo siga absolutamente igual. Y ya dijimos que cuando, cambie lo que cambie, todo sigue igual, el problema no está en la discrepancia de las fuerzas políticas, sino en aquello en lo que todos están de acuerdo, de modo que las diferencias reales están más bien en la radicalidad con la que se defiende un mismo principio. Por ejemplo, todos los partidos políticos defienden que España debe soportar una inmigración masiva y así mismo todos defienden el cosmopolitismo e internacionalismo que el capital global necesita, por encima de pueblos, culturas y comunidades naturales de todo tipo. Desde el ala más fanáticamente ultraliberal del PP hasta la Esquerra Republicana, pasando por los socialistas de todo pelaje, los comunistas, los liberales light o nacional-liberales, los demócrata-cristianos o liberal-cristianos y todas las combinaciones que el lector pueda imaginar, el caso es que utilizando unos u otros argumentos, siempre se acaban formulando distintas maneras de tolerar fenómenos que conducen a la pérdida de identidad del pueblo español, disuelta en el Haarlem multiétnico, a la omnipotencia del mercado, que al parecer equivale sin discusión a "la libertad", y al positivismo jurídico estricto, donde algo es bueno porque es legal, aunque sea suicida.

Así las cosas, ya está disponible el programa electoral con el que la Plataforma por Cataluña concurrirá a las elecciones catalanas del próximo 28 de noviembre. Esto es, en mi opinión, lo más importante que está ocurriendo en la política nacional ahora mismo. ¿Por qué? Pues, en primer lugar, por su contenido. El programa, en catalán y en español, contiene elementos que son inasimilables para el marco globalizador en el que nos movemos. La defensa de los pueblos frente a la inmigración, la responsabilidad de todo el espectro políticos en los problemas económicos, sociales e históricos que sacuden a nuestra nación o la crítica al modelo económico aceptado por ese mismo espectro, por encima de los dogmas impuestos desde concepciones liberales, nada de eso sería demasiado importante si no fuera por que Plataforma por Cataluña tiene posibilidades reales de hacer sonar su voz en el Parlamento catalán.

¿Qué quiere decir esto? Pues que por primera vez en la historia de la democracia española se escuchará un mensaje verdaderamente distinto. Por vez primera un conjunto de españoles podrá decir si quieren ir o no en la dirección que marca la plutocracia que conduce la historia de nuestro tiempo. No es cuestión de si el partido o sus dirigentes siguen o no esta línea exacta. Tampoco si se ha producido tal o cual escisión, disputa, o de si el programa cuenta con estos o aquellos errores o inexactitudes. Todo esto puede ser cierto y yo, personalmente ignoro los entresijos de su política interna, mientras contemplo vaguedades e inexactitudes en su programa. Pero en todo caso no me cabe duda de que es aire fresco en la buena dirección.

Así, en primer lugar, se incide expresamente en la relación que existe entre el discurso pro-integración de inmigrantes y los intereses del capital global. La inmigración solo interesa a las elites económicas y, especialmente financieras.

En segundo lugar se apela, no a la reforma de tal o cual medida económica, sino a un "nuevo modelo económico" en el que el Estado no abdica de su papel director ni de su responsabilidad para con el pueblo al que sirve y que, en plena armonía con la iniciativa privada, apuesta por facilitar la financiación, como modo de regar el tejido productor catalán, hoy asfixiado por la falta de crédito. Denuncia asimismo la competencia desleal de países como, por ejemplo, China, que explota mano de obra esclava ante los ojos impertérritos de nuestros moralistas y democráticos occidentales.

En tercer lugar, se indica que existe una clara divergencia de intereses entre los pueblos, por un lado, y los dirigentes políticos de todo pelaje –desde los liberales hasta los batasunos-, que aceptan tácitamente un sistema de valores de los que vive y se beneficia el marco general de la globalización. Cosas como la defensa abierta de una política natalista y de defensa efectiva –no retórica, como la del PP y del PSOE- de las familias numerosas o el planteamiento de la adopción como alternativa al aborto, jamás han sido esgrimidas, y mucho menos puestas en práctica, por los partidos al uso. Al contrario, éstos se han apresurado a estimular el número de abortos hasta cifras aterradoras, han puesto todas las trabas posibles a la adopción –salvo a la internacional, claro- y han engañado sistemáticamente a las familias por medio de reuniones, medias etéreas y otras estrategias.

La Plataforma ha denunciado asimismo la panoplia del "soberanismo" que oculta en Cataluña, no solo una falsificación de la Historia, sino la connivencia de los políticos catalanes con las decisiones que benefician a los hiper-ricos.

Frente a estos planteamientos, poco pueden hacer medidas y estrategias electoralistas basadas fundamentalmente en el cinismo. Así, en Cataluña, solo la cara dura de Alicia Sánchez Camacho, capaz de transigir como secretaria de Estado con varias "regularizaciones" masivas de inmigrantes, que legalizaron a miles de personas que estaban aquí violando nuestras leyes, puede hacer creer que su partido ve los problemas que sufrimos todos los españoles de a pié y no la clase política.

Por todo ello el programa de la Plataforma por Cataluña y, especialmente sus expectativas, significan el esbozo de una apuesta totalmente indigerible por el populismo liberal, que ha suplantado al pensamiento conservador español y lo ha conducido a beber de las aguas de una globalización vestida con oropeles tradicionales y, a menudo, religiosos. Frente a las pseudomedidas de aquellos, esgrimidas como estrategia para neutralizar las fuerzas sanas del pueblo, parece que por fin en España se escucha una voz distinta. Por todo ello, nada de lo que está pasando en el escenario nacional es diferente a "más de lo mismo": desde Rubalcaba y su maquiavelismo pérfido hasta la indignación meliflua de Rajoy o de Durán i Lleida. Insisto en que el programa que comentamos no es ni una panacea ni una receta salvadora garantizada.

Pero contiene elementos que, lejos de ser un llamamiento a la "xenofobia", enarbolan una bandera que puede ser reclamada por los defensores los pueblos del todo el mundo, frente a los que solo buscan el interés de los reyes globales del dinero.

Europa y los insensatos
HERMANN TERTSCH ABC 30 Octubre 2010

LOS recelos de muchos contra la fuerza del eje Berlín-París en la Unión Europea tienen, por supuesto, su lógica. Pero ayer patinaba mucho y muy lejos de la realidad un diario socialista español cuando proclamaba triunfante que «la UE se rebela contra el pacto urdido por Merkel y Sarkozy». Lo del verbo «urdir» es conmovedor como esfuerzo por darle un cariz siniestro y malévolo a la propuesta germano-francesa de poner pie en pared frente a los irresponsables que pretenden dejar impunes a quienes juegan con sus propias economías y con las de los demás. Para cuando se publicaba ese titular, los 27 habían aceptado casi todas las iniciativas propuestas por Merkel y Sarkozy. Que se quede fuera la medida más drástica, que despojaba del derecho al voto a quienes violen sistemáticamente el Pacto de Estabilidad, no merma la satisfacción de los partidarios de la línea dura. Que por cierto no eran Alemania y Francia solas. A Bruselas ya habían llegado con el apoyo más o menos explícito de una mayoría de los Veintisiete.

Zapatero nada entre las aguas sin definirse mucho, nadie sabe si por falta de dedicación, interés o criterio. Aunque sabe que mucho de lo que sucede en el seno de la UE no se plantearía si los violadores potenciales y peligros manifiestos para el euro y la estabilidad fueran dos o tres pequeños países. Porque Grecia seguirá con voto, pero ha perdido todo poder sobre su economía que será dirigida desde Bruselas. Visto desde aquí, cabe imaginar que muchos griegos estarán felices de que su Gobierno ya no pueda ejercer soberanía alguna sobre su economía. Europa se arma contra los insensatos. Nuestro Gobierno se debate entre el temor a ser señalado y la vana pretensión de estar entre quienes controlan y no entre los controlados. Triste es recordar que España era uno de los países con mejor fama de cumplidor.

EMPUJAN "A LA VIOLENCIA"
Vargas Llosa: "Los nacionalismos han sido fuente de las peores carnicerías"
"Abrumado" por las innumerables muestras de cariño que ha recibido tras ganar el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa se enfrenta ahora a la publicación de su nueva novela, "El sueño del celta", en la que explora los límites de la maldad y reflexiona sobre los peligros del nacionalismo.
efe Libertad Digital 30 Octubre 2010

"El nacionalismo es una de las fuentes peores de la violencia", y está detrás de "las peores carnicerías que ha vivido la Historia moderna. Las dos guerras mundiales son producto del nacionalismo, y las grandes tragedias de América Latina también están motivadas por esta ideología", afirma Vargas Llosa en una entrevista telefónica con EFE.

"Yo creo que hay una cara del nacionalismo pacífica, democrática. Sin ninguna duda, hay partidos nacionalistas que juegan el juego democrático, que no son violentos, pero el nacionalismo en sí es una ideología que empuja hacia la violencia". Para el radicalismo "es uno de los peligros del nacionalismo".

Y, si no, ¿por qué el nacionalismo ha sido la fuente de las peores carnicerías que ha vivido la Historia moderna?, concluye.

Desde que la Academia Sueca lo encumbró el pasado 7 de octubre, Vargas Losa (Arequipa, 1936) no para de recibir felicitaciones, y eso "ha sido como otro premio", dice este portentoso narrador, siempre apasionado al hablar de su oficio de escritor.

Barcelona ratifica el reglamento lingüístico suspendido por el TSJC
El pleno del Ayuntamiento de Barcelona aprobó ayer una declaración institucional para ratificar su reglamento de usos lingüísticos y así plantar cara al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que el pasado martes suspendió siete de sus artículos al entender que la cooficialidad de catalán y castellano no queda garantizada en esta norma.
M. Pardeiro La Razón 30 Octubre 2010

BARCELONA- Con los votos de PSC, CiU, ERC e ICV, el pleno municipal sacó adelante esta declaración que subraya que «el Ayuntamiento defenderá convencido este reglamento que deriva de las leyes del Parlamento de Cataluña».

La decisión del TSJC del pasado martes es la primera que la Justicia toma en relación a temas lingüísticos en Cataluña desde que el Tribunal Constitucional dictó sentencia sobre el Estatut. El reglamento de usos lingüísticos del Ayuntamiento de Barcelona fue aprobado hace siete meses y consagró el catalán como lengua «oficial y preferente» en el Consistorio. Según el TSJC, los artículos que ha suspendido «imponen directamente el uso de la lengua catalana sobre la cooficialidad de la lengua castellana». De ahí, la suspensión.

El líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, argumentó que Barcelona no ha tenido un reglamento lingüístico durante 30 años y, en todo caso, instó al resto de grupos municipales a rectificar la norma para consagrar el bilingüismo. Fernández subrayó que su grupo no se opone a reforzar el catalán pero sí a que se excluya el castellano.

PSC, CiU, ERC e ICV, por su parte, pidieron al PP que sea «responsable» y no juegue con temas «sensibles» como la lengua. La declaración que aprobaron expresa «el máximo respeto a la Justicia», pero también «el más profundo desacuerdo con la resolución dictada» por el Tribunal.

Al Qaeda para el Magreb Islámico se financia con cocaína colombiana
La droga circula por el Sahel, región controlada por los terroristas. La zona es un paso obligado para los buques que la trasladan hasta los países europeos.
José Luis Cervero. www.gaceta.es 30 Octubre 2010

La organización terrorista Al Qaeda para el Magreb Islámico (AQMI), además de estar entregada en cuerpo y alma a la industria del secuestro de personas, se mantiene lujosamente gracias a las importantes sumas de dinero que cobran a los narcotraficantes colombianos que pasan por la zona del Sahel cargados de cocaína. Un dinero que sirve para sufragar las necesidades de sus terroristas y subvencionar al mismo tiempo los atentados que cometen, según ha podido conocer LA GACETA de fuentes de la lucha antiterrorista.

Los países que conforman el Sahel –Nigeria, Togo, Guinea Bissau y Mauritania, Níger, Mali, Burkina Faso y El Chad– forman parte del paso obligado de los barcos que desde Colombia y Venezuela transportan la cocaína con destino a Europa y que suelen introducir por las rías gallegas. Estos buques descargan su mercancía en la costa africana utilizando para ello barcos pesqueros o lanchas rápidas. Después la guardan en naves que tienen preparadas de antemano y las sacan de allí cuando ya la tienen vendida.

Para evitar el paso por el Estrecho y por las Islas Canarias, los narcotraficantes la transportan por carreteras africanas hasta un lugar en el que puedan embarcarla nuevamente y llevarla hasta Galicia por mar abierto empleando barcos de pesca o de rutas comerciales. Desde que la cocaína toca puerto está en todo momento custodiada y vigilada por miembros de Al Qaeda para el Magreb Islámico.
Para sacar la droga de Colombia, los narcotraficantes la transportan por caminos casi inaccesibles hasta que llegan a Guyana después de cruzar la frontera de Venezuela.

Economía
El aumento de 90.000 empleos públicos amortigua el paro
El 43% de los desempleados llevan más de un año buscando trabajo
JAVIER GONZÁLEZ NAVARRO / MADRID ABC 30 Octubre 2010

El número de asalariados del sector público creció en el tercer trimestre en 90.300 personas, de las que 61.200 tienen contratos temporales y 29.200 indefinidos. En ese periodo, el sector privado solo ha creado 2.500 empleos. Al acabar septiembre, los asalariados del sector público en nuestro país alcanzaban la cifra de 3.175.900, cantidad que se aproxima ya al récord registrado a finales de 2009: 3.233.800.

Desde que comenzó la crisis en el tercer trimestre de 2007, el sector público ha creado 244.000 puestos de trabajo, según subraya Agett (Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal). Por el contrario, contrasta que el sector privado ha perdido más de 1,65 millones de empleos en el mismo periodo.

Estacionalidad
El otro motivo por el que el desempleo bajó ligeramente en el tercer trimestre fue la estacionalidad. Prueba de ello es que el sector servicios fue el único que creó empleo (144.000), frente a los descensos en construcción (31.600), agricultura (24.100) e industria (18.300). De los numerosos datos que ofrece la EPA, cabe destacar que el número de desempleados que llevan más de un año buscando trabajo se ha disparado ya a 1.872.000 (el 43,1% del total de desempleados), lo que supone 61.200 más que en el segundo trimestre.

Sin embargo, la cifra de hogares que tienen a todos sus miembros en paro ha descendido en el tercer trimestre en 15.900, hasta 1.292.300. Es la primera vez que se reduce esta cifra desde que estalló la crisis.También hay que destacar que la tasa de temporalidad sigue al alza y ya se sitúa en el 25,6%, lo que demuestra, según los sindicatos, «que la reforma laboral no consigue romper la dualidad del mercado de trabajo».

Asimismo, el número de ocupados ha subido en los grupos de edad de entre 16 y 24 años (un 9%) y de 45 a 54 años (2,5%). Del total de parados, 2.480.000 son hombres y 2.094.600 mujeres.

Córdoba, un 31,22%
Por comunidades autónomas, las mayores de tasas de paro se repiten en Canarias (28,67%) y Andalucía (28,55%). Las menores se dan en Cantabria (12,18%) y País Vasco (9,98%). La comunidad de Madrid registra un 15,97% y Cataluña un 17,41%.

Por provincias, Córdoba es la que tiene la tasa de paro más alta de toda España, con un 31,22%, seguida de cerca por Huelva, con el 31,04%, y Las Palmas (30,56%). Lugo (10,29%), Álava (9,45%) y Guipúzcoa (8,14%) presentan las tasas más bajas.

Para el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, este descenso del desempleo es positivo, pero queda una «muy ardua» tarea por delante que exige «una gran tenacidad» y cumplir las reformas. Por su parte, la vicesecretaria de organización del Partido Popular, Ana Mato, aseguró que España «no remonta la crisis» y ha pedido al Gobierno «menos propaganda y publicidad» y «más actuación» contra el paro.

Para Agett, los datos del tercer trimestre «son coyunturales y cabe esperar un final de año negativo para el empleo».

EUROPA Y LA UNIVERSIDAD, CALADEROS DE ANTIGUOS ALTOS CARGOS
Los ex ministros, a cuerpo de rey
María López. El Confidencial  30 Octubre 2010

No juran, prometen, pero cuando les llega esta oportunidad, literalmente, Dios les viene a ver. Ser ex ministro en España es sinónimo de ser un privilegiado. En el mismo instante en el que se produce el cese del Ejecutivo, un ex ministro comienza a disfrutar de las mieles del cargo establecidas en la ley 74/1980. Podrá cobrar durante dos años el 80% de su salario e, independientemente del tiempo durante el que haya ejercido -ya sean meses o años-, tendrá la pensión máxima garantizada. Pongamos como ejemplo la que hasta ahora era la ministra más joven del Gobierno, Bibiana Aído. Si con sus 33 años de edad decidiese hoy mismo no volver a trabajar jamás, ni firmar contrato laboral alguno, al cumplir los 65 - o los 67, el futuro lo dirá- podría cobrar su pensión máxima sin haber cotizado cada uno de los días, meses y años necesarios para conseguirlo.

Al resto de los españoles, el Estado no les perdona ni un día de los 35 años de cotización a la Seguridad Social. Para Luis Martín Pindado, presidente de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España, “en una situación como la que vivimos deberían reconsiderar estas cuestiones. Es injusto. Debería haber más equidad y más solidaridad, como piden ellos cuando nos anuncian que van a congelar nuestras pensiones, y deberían dar ejemplo cuando son quienes tienen en sus manos y de sus decisiones depende la calidad de vida de muchas personas. Ahora mismo hay más de dos millones de pensionistas que viven por debajo del nivel de la pobreza, sobre todo las pensiones de viudedad. La desigualdad ralla con lo inadmisible”.

Normalmente, tras una remodelación o crisis de Gobierno no sucede lo que acaba de pasar. Por primera vez en la historia de la democracia, dos ex ministras son recolocadas tras su cese como secretarias de Estado. Es, ciertamente, una excepción, dado que cuando los ministros abandonan su cargo aterrizan habitualmente en uno de estos tres caladeros: empresas públicas y privadas, instituciones europeas y universidades.

Más de la mitad acaba en empresas públicas o en Europa
Se estima que hasta el 70% de los ex ministros acaban en empresas privadas y públicas. Los ejemplos abundan: desde Rafael Arias Salgado, convertido en presidente de Carrefour, hasta Magdalena Álvarez, contratada como vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones con un salario superior a los 20.000 euros mensuales.

Si se repasan los últimos años, en la Unión Europea salen más de una decena de antiguos ministros, diputados o cargos públicos: Jaime Mayor Oreja, Alejo Vidal-Quadras, Pilar del Castillo Vera, Juan Fernando López Aguilar, Ramón Jáuregui, Magdalena Álvarez o Joaquín Almunia. Lo mismo sucede si se toma al azar el directorio de cualquiera de las universidades públicas de España. Sorprende el número de ex altos cargos públicos del Estado que se hallan en sus directorios, entre ellos, Manuel Marín, Virgilio Zapatero, Jerónimo Saavedra o Tomás de la Cuadra Salcedo.

La mayoría, según el presidente nacional del sindicato de estudiantes UDE, Álvaro Vermoet, “venían ya del mundo universitario, pero esto no impide que a la hora de valorar los mecanismos de promoción en la universidad pública española digamos que son bastante mejorables. Hace años, para ser catedrático uno era sometido a una oposición durísima, como la de un abogado del Estado, notario o fiscal. Hoy en día, con esto de las autonomías no hay ningún control externo. El que asciende ya se sabe como funciona. Hay influencias políticas y no hay ningún mecanismo que dé transparencia al proceso. Una cátedra en Derecho Constitucional o Física Cuántica debería medirse por el mérito, no dejar la decisión en manos de los departamentos y bajo mecanismos que no garantizan la transparencia, el rigor y el valor académico”.

Entrar en la universidad, una forma de corrupción en toda regla
Muchas de las universidades están regentadas por políticos -véase la Carlos III, con Gregorio Peces Barba, o la de Alcalá de Henares, que tuvo al frente a Virgilio Zapatero-. Algunos departamentos, según denuncian los propios profesores universitarios, “están tomados literalmente por cargos políticos y en cuanto queda una plaza libre aparece, como el zapato de Cenicienta, hecho a la medida, el currículum de quien quieren meter. Es lamentable, porque otras muchas personas que merecerían estar ahí se quedan fuera por no tener un carné y unas siglas detrás. Además, en algunas universidades la tendencia política es tan clara a la hora de seleccionar al profesorado que podríamos decir eso de ‘dime dónde militas y te diré donde tienes posibilidades de colocarte’. Eso sin contar, claro está, el adoctrinamiento que se produce en las aulas bajo la estela de la libertad de cátedra”.

Jaime Urcelay, presidente de Profesionales por la Ética, ha manifestado a El Confidencial que esta práctica “es en toda regla una forma de corrupción porque corta legítimas expectativas de otras personas que sí han trabajado mucho. Sin embargo, es un tema tabú y nadie es capaz de afrontar de una manera clara un cambio en el sistema”. Si, además, “sumamos la devaluación de la formación de la clase política -añade Urcelay-, da la impresión de que al final se premia más la tibieza ideológica y la lealtad ciega que la capacidad, el rigor y la altura intelectual que debería exigirse en una institución como la universitaria”.
 
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Ceremonia de confusión
Editoriales ABC 30 Octubre 2010

«QUIENES acusan al PSOE de pactar con ETA son unos carroñeros políticos» (Patxi López, secretario general del PSE, 25 de febrero de 2004). «No he autorizado en nombre del Partido Socialista ningún contacto ni con ETA ni con Batasuna» (José Blanco, secretario de Organización del PSOE, 14 de diciembre de 2005). «No hay que reunirse con Batasuna, y me resulta inimaginable que un partido organice semejantes reuniones» (José Antonio Alonso, portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, 26 octubre de 2010).

Cuando el Partido Socialista de Euskadi desmiente, como hizo ayer, que dos de sus principales dirigentes se hayan reunido hace unas semanas con representantes de Batasuna, se produce un retorno a los mismos desmentidos que, como los transcritos, pusieron de manifiesto la masiva operación de engaño que desarrollaron el PSOE y el Gobierno de Zapatero para ocultar su negociación clandestina con ETA en la anterior legislatura. Ayer, el diario «El Correo» informaba de que José Antonio Pastor, portavoz parlamentario de los socialistas vascos, y Alfonso Gil, secretario de Organización del PSE, se habían entrevistado con Rufino Exteberría y Jone Goirizelaia, destacados cabecillas de la trama batasuna, el primero de ellos procesado por integración en banda armada. Los socialistas vascos desmintieron la información, pero, como llueve sobre mojado y el valor de la palabra está desgastado como aval para confiar en el PSOE, es el momento de que Zapatero, y ningún otro intérprete de sus enigmáticas frases, se comprometa públicamente con un desmentido a nuevos contactos, sondeos, encuentros o como quiera llamar a la enésima versión del final «dialogado» de la violencia. Ya no hay espacio para más actos de fe. Su nuevo Gobierno no ha hecho otra cosa que sembrar confusión e inquietud, al lanzar un mensaje y su contrario, sugiriendo a Batasuna cómo legalizarse para, a renglón seguido, darse golpes de pecho por la firmeza democrática.

También antes de la tregua de 2006, pactada entre el Gobierno y ETA, había detenciones de etarras y proclamas de los socialistas contra la misma negociación que estaban manteniendo en la clandestinidad. Es Zapatero quien tiene la responsabilidad política y personal de asumir públicamente lo que estén haciendo su partido y su Gobierno.

Fin
«ETA y Batasuna saben que ahora los que realmente tienen prisa son ellos»
F. L. CHIVITE El Correo 30 Octubre 2010

ETA se acaba. Por mi parte, estoy convencido de que ETA está acabada hace mucho tiempo. No digo que entretanto no pudiera matar, cuidado: matar es fácil (de hecho, los fanáticos y los psicópatas son los que mejor lo hacen). Lo que digo es que la sociedad civil y la inmensa mayoría del pueblo vasco dejó atrás a ETA hace ya bastantes años. Y eso es innegable. Tengo la impresión de que la aparición de Al-Qaida y la conmoción que causó el atentado de las Torres Gemelas en 2001 provocaron un repentino y traumático cambio en lo que se refiere a la percepción del fenómeno del terrorismo en todo el mundo. Y creo que, desde entonces, ETA ha ido a la deriva en el sentido más estricto: máxima enajenación en la toma de decisiones, ostensible abatimiento del rumbo, pésimo funcionamiento interno, manifiesta ineficacia en las acciones, detenciones masivas y rápidas, y prácticamente nulo apoyo social. Los últimos años han sido, en definitiva, una especie de prolongada fase terminal, cuya dilación sólo ha servido para deteriorar más aún su imagen y para perjudicar seriamente las ideas que afirmaba defender. Supongo que no digo nada nuevo.

Pero ahora se trata de escenificar el final, claro. Desde el punto de vista de ETA y la izquierda abertzale es perfectamente comprensible que traten de acompasar los tiempos y solemnizar un poco la coreografía del espectáculo. Hablo de espectáculo porque resulta inevitable vislumbrar el aspecto teatral y la dosificación del suspense con que pretende adornarse el simple y claudicante acto de decir: fin. Porque ETA sólo tiene que hacer eso. Saben que ya no pueden poner condiciones. Ni exigir garantías. Ni esperar compensaciones políticas por su disolución. Más aún: saben (todo el mundo lo sabe) que ahora los que realmente tienen prisa son ellos.

¿Se les puede creer? ¿Podemos tener fe en ETA? ¿Podemos confiar en que ahora dicen la verdad? Imagino que nadie estará dispuesto a contestar afirmativamente a estas preguntas. Yo tampoco. Sin embargo, todo parece indicar que esta vez no habrá retorno. Ya veremos. Mientras tanto impera una atmósfera de estricta cautela. No creo que se esté produciendo una reacción desmesurada en los medios, como dice Jáuregui. Ahora bien, en cuanto se consume la desaparición definitiva de la banda armada (momento que deberá ser verificado por el Tribunal Supremo), desaparecerán de manera automática las razones que mantienen ilegalizada a la izquierda abertzale. Eso sí. Sería una aberración democrática hablar de una cuarentena de cuatro años. Lo que por desgracia no desaparecerá será la sensación de vergüenza, de error, de tiempo perdido, y vidas destrozadas que queda ahí. Las secuelas psicológicas que los 50 años de ETA dejan en el pueblo vasco serán difíciles de calibrar a corto plazo en su verdadera magnitud.

Colaboración con ETA
No hay error
Pío Moa Libertad Digital 30 Octubre 2010

Un fallo de muchos analistas en relación con la negociación-colaboración de los sucesivos Gobiernos con la ETA consiste en creer que se trata de un "error" de esos Gobiernos, por confiar en que la ETA, recibiendo una mezcla de palos y concesiones, se volverá razonable. Evidentemente, al principio se ha trató de un error, aunque este no consistía tanto en esperar que la ETA se civilizase, como algunos han creído, sino en hacer de los terroristas un interlocutor político de primer orden y poner al Gobierno al mismo nivel que ellos: resultaba que el asesinato, en lugar de ser perseguido por todos los medios de un Estado de derecho, se convertía en un modo de hacer política y lograr concesiones. Lo cual, a su vez, daba al grupo asesino un prestigio internacional y entre la población, o entre parte de ella, quedando como defensor de "derechos populares". Naturalmente, un Gobierno que, llevado por el espejismo de la "solución política", infringía de tal modo los principios más elementales del derecho y de la dignidad del Estado, tenía que llevar en secreto sus negociaciones y no reconocerlas, o pretender que en España no había presos políticos, cuando la tal solución política convertía automáticamente a los etarras presos en tales. Y daba a la propia ETA la ocasión de desautorizar a los Gobiernos, demostrando que sí había negociaciones, y que unos políticos supuestamente demócratas estaban engañando a la población al negarlas. Entre otras cosas.

Ahora bien, hasta los Gobiernos de Aznar puede hablarse de error en esas negociaciones-colaboración, siempre que no se olvide la parte de simpatía hacia la ETA por parte del sector político que se proclamaba antifranquista. Pues la ETA ha sido, en gran medida, una creación del antifranquismo, que la veía como una compañera de lucha y prestaba un halo heroico a los "jóvenes patriotas vascos" que asesinaban a algún policía por la espalda. ¡Si hasta les han atribuido la democracia española! Pues ¿no han divulgado a diestra y siniestra que el asesinato de Carrero abrió paso a la transición que llevaría a la democracia? Así, la deuda de la sociedad española con la ETA habría sido enorme, impagable. Tal es el nivel de los análisis más corrientes. Ya he explicado en varios libros cómo los dos primeros asesinatos de la ETA, en 1968, valieron a los terroristas unas rentas políticas inimaginables, apoyos de gran parte del clero vasco y del Gobierno francés (ambos fundamentales en el plano organizativo), de otro clero no vasco, del PNV y de prácticamente toda la gama del antifranquismo español, que, debe recordarse una y otra vez, nunca fue democrático, y sigue sin serlo. Ese componente de simpatía soterrada hacia la ETA ha sido la causa de que los repetidos fracasos en la experiencia negociadora no sirvieran para corregir el rumbo, año tras año.

Hasta Aznar, por tanto, hay un elemento de error mezclado con otro de colaboracionismo. Pero con el actual presidente no hay el más mínimo error. Rodríguez tuvo la gran oportunidad de continuar los aciertos de Aznar hasta acabar con la banda, pero optó por todo lo contrario, por un grado de colaboración sin precedentes y ya absolutamente desvergonzado, sin ocultaciones: golpear sin escrúpulo el Estado de derecho, las libertades, la unidad de España y cuanto fuera necesario para satisfacer a la ETA de modo que dejase las pistolas. Y la causa no es ningún error sobre la razonabilidad de los pistoleros, sino una afinidad profunda: el Gobierno y la ETA comparten el socialismo y muchos otros rasgos ideológicos; sobre todo comparten un antifranquismo visceral, una despreocupación por España –cuya historia consideran negativamente–, y la convicción de que la transición democrática estuvo mal hecha, porque se dio por reforma desde el franquismo, "de la ley a la ley" y, aseguran, bajo la tutela del ejército, lo que la deslegitima. Sin entender estos "detalles" serán vacuos y superficiales todos los análisis de la política de Rodríguez, en relación a la ETA y a otras muchas cosas. No hay error, insisto, hay complicidad y colaboración, a partir de modos de pensar muy similares y de las esperanzas personales de Rodríguez.

Lo cual puede incluir errores, pero muy de otro estilo que el de la primitiva solución política: los errores propios de los negocios entre grupos ajenos a todo respeto al Estado de derecho, a la democracia y a la integridad de España. Que a veces terminen a tortas entre ellos entra en la lógica del proceso, pero esto es algo positivo, y no tiene sentido "advertir" al Gobierno de semejante "peligro" o criticarle por ello.

El probable fin de ETA
Ignacio Escolar. Estrella Digital 30 Octubre 2010

Es casi inevitable ser escéptico. Las esperanzas de muchos volaron por los aires en el aparcamiento de la T4; y por eso la primera reacción de la mayor parte de la sociedad y de los partidos ante el comunicado de ETA del pasado 5 de septiembre, en el que la banda terrorista anunciaba "la decisión de no llevar a cabo acciones armadas ofensivas", se movió entre el recelo, el desprecio y la indiferencia. Pero desde entonces, han pasado algunas cosas que están cambiando esa percepción. Incluso el más escéptico de todos los partidos, el PP, asume ahora como una hipótesis más que probable que al fin ETA se acabe. Así lo reconocía implícitamente esta semana el propio líder de los populares vascos, Antonio Basagoiti, cuando hablaba de una "cuarentena democrática" para ETA ante esa posibilidad, ya nada utópica: que la banda terrorista deje las armas unilateralmente, por fin y para siempre.

¿Qué ha cambiado desde el 5 de septiembre que permita este optimismo? Hay varias fechas claves. El 25 de septiembre, cuando Batasuna pidió públicamente a ETA un "alto el fuego permanente, unilateral y verificable" en un documento que también firmaron Aralar y Eusko Alkartasuna. El 17 de octubre, cuando Otegi, en una larga entrevista en El País, afirmó que "la estrategia independentista es incompatible con la violencia armada". Y también el 20 de octubre, cuando Zapatero, durante la rueda de prensa en la que comunicó su crisis de Gobierno, calificó los pasos dados por la izquierda abertzale como "insuficientes", pero también matizó que "no van a ser en balde".

La izquierda abertzale se mueve, y mucho. La gran diferencia de este proceso con respecto a todas las treguas anteriores es que ahora estamos ante una negociación entre Batasuna y ETA, en la que los demás partidos y el propio Gobierno son poco más que observadores. A los tres adjetivos que Batasuna pide a ETA para el alto el fuego –permanente, unilateral y verificable– se suma un cuarto que, desde la izquierda abertzale, quieren también subrayar: incondicional. En cuestión de semanas, es bastante probable que llegue un nuevo comunicado de ETA donde la banda acepte estas premisas. No será porque el Gobierno esté negociando en secreto con los terroristas, algo que sólo existe en la imaginación de Mayor Oreja. La novedad es que esa ETA policialmente acorralada, y más aún esa Batasuna ilegalizada, parece ser al fin consciente de que la vía de las armas es un camino sin salida y sólo queda la política.

En las últimas semanas, el mediador internacional Brian Currin se ha reunido con ETA, y también con los partidos políticos. La banda terrorista le ha transmitido su intención de declarar en breve un alto el fuego bajo verificación internacional, y así se lo ha contado Currin después a los partidos en estos días, lo que explica también tanto revuelo.

Batasuna también se está moviendo. Según publicó este miércoles El Correo, la semana pasada envió un mensaje al presidente Zapatero, a través del secretario general de ERC, Joan Ridao, confirmando su intención “honesta” de desmarcarse de las armas, de obligar a ETA a dejar las pistolas y de presentarse a las próximas elecciones municipales de 2011 con un nuevo partido.

Sin embargo, las municipales no son el único objetivo que busca Batasuna. Según los tiempos que ahora se manejan, antes de fin de año ­–después de que ETA haya anunciado esa tregua "permanente, unilateral y verificable"–, Batasuna presentará en Madrid los estatutos de un nuevo partido. ¿Conseguirá pasar el filtro de la Ley de Partidos? Está por ver, ya que depende de la Justicia: del Tribunal Supremo y después del Constitucional. El Gobierno no puede ponérselo fácil a Batasuna, aunque quiera: la presión del PP lo impide, y el PSOE no puede permitirse que lo que puede ser un éxito político –la derrota de ETA– se convierta en un bumerán en su contra de cara a las elecciones de mayo.

Por otra parte, en el PSE y también en el Gobierno triunfan las tesis de Rubalcaba: mantenerse en la firmeza contra ETA. Argumentan también que, de esa forma, se refuerza a Batasuna; que si ahora el Gobierno lo pone fácil daría juego a los duros, a los que dentro de ETA creen que con un par de guiños más ya es suficiente para que la izquierda abertzale pueda maniobrar y que después ya se verá si conviene volver a matar.

Parece muy difícil que la izquierda abertzale sea legalizada antes de mayo. Aunque, según está transmitiendo Batasuna a los demás partidos, el proceso en marcha no se detendría, incluso en el caso de que los tribunales no les permitan presentarse a las municipales. Si no consiguen ser legales para mayo, es probable que pidan el voto para EA. Sus planes son a más largo plazo y pasan por liderar, tras el fin de ETA, un polo soberanista que incluso forme parte de un futuro Gobierno vasco tras las elecciones de 2013. Si ETA acaba al fin gracias a un proceso impulsado por Batasuna, será Batasuna quien rentabilice electoralmente el resultado en Euskadi y recupere un papel que quedó enterrado, como dos vidas y tantas ilusiones, bajo los escombros del parking de la T4.

Mirar al mañana
«Lo de la Guerra Civil, como lo que después vino, hay que asumirlo como pasado. Como el ayer, con defectos y virtudes. Tarea que puede resultar difícil, pero no imposible. Quizá se necesite que la historia acabe por convertir las brasas en cenizas. Quizá.»
POR MANUEL RAMÍREZ ABC 30 Octubre 2010

AL mañana y al pasado mañana. Es decir, al futuro. Estamos ante el sabio consejo que tantos buenos pensadores de nuestra reciente historia política nos dejaron como postura a seguir. Creo que no hace falta la cita exacta. Desde la acusación de Unamuno de que nos pasábamos la vida contemplando nuestro propio ombligo, la afirmación de Ortega sobre la necesidad de europeizarnos o el peligro que Azaña denunciaba si nos quedábamos en el mero casticismo. No seguir viviendo del pasado, de «lo que fuimos». Por el contrario, pensar y, sobre todo, planificar lo que íbamos a ser en el futuro.

Aunque, sin rectificar lo dicho, bien tendría que aconsejar también mirar el presente. Pero, tras pensarlo, prefiero no hacerlo con detalle por no perturbar en demasía la mente y hasta el ánimo del lector. Y ello, claro está, porque lo que nos ofrece casi diariamente la actual política del presente no puede ser más triste, confuso y lamentable. La Presidencia del Gobierno confiesa, sin reparo, una ley que conceda a Cataluña las competencias judiciales que la sentencia del Tribunal Constitucional negó al Estatuto: ya se lo había prometido a su colega Montilla. Y por si hubiese alguna duda para el «inocente» ciudadano, la hasta ahora vicepresidenta, incontenible en lo nocivo de sus afirmaciones, aclaró que, por esta vía y otras que la seguirán, de lo que se trata es de recuperar terrenos para la autonomía catalana, «casi totalmente ratificada» por dicha sentencia: ¿la habrá leído con detalle o es que no siente el rubor ante la falacia? La «kale borroka» posee plenas facultades para hacer cuanto le viene en gana (petardos, incendios, rupturas) y llega la noticia de que, en ocasiones, todo lo que ocurre es que se detiene a uno, solamente a uno, de sus miembros. Desde que advino la actual partitocracia, creo que no queda ni un sector o colectivo que no haya sido dañado por alguna decisión gubernamental con el consiguiente anuncio de huelga: rentistas, militares, guardias civiles, sindicatos, etcétera. En ocasiones, como en el caso de los empleados en el metro madrileño, incluso sin cumplir los servicios mínimos establecidos. Y no pasa nada. Y, por poner algún final al panorama, el conjunto de auténticas mentiras sobre los incidentes en la frontera de Melilla: ninguna visita oficial a la ciudad, ningún requerimiento a Marruecos por las ofensas a nuestros cuerpos de seguridad, ninguna previsión para el futuro. Sin duda, gran triunfo de una entidad oficial destinada a la «liberación de Ceuta y Melilla» que, por lo demás, anuncia nuevas acciones para el próximo futuro.

Por medio, la concesión de un millón de euros para la investigación. La verdad es que ando algo inquieto por saber pronto el «profundo estudio científico» que el Rey Mohamed VI realizará con tal subvención. Y luego, las «explicaciones» del ministro, que, sin molestarse en pisar Melilla unos minutos para animar a quienes de su departamento dependen y han sido vilmente ofendidos, declara que dicho asunto «ya es pasado». Cuando cualquier españolito con cierta edad puede recordar que el problema reivindicativo de Marruecos por Ceuta y Melilla tiene decenios y decenios. Naturalmente, de nuevo la entonces vicepresidenta ratificó que nuestras actuales relaciones con Marruecos son excelentes. Pues claro, así tiene que ocurrir cuando se ha cedido tan lamentablemente. Y por si fuera poco, el impuesto silencio queda roto por el ministro Blanco, que, en lenguaje absolutamente impropio en el diálogo que debe primar en democracia, acusa al ex presidente Aznar de cometer un delito de «falta de lealtad a España». Así: nada menos que antiespañol (por cierto, vaya absurdo de nuestra Real Academia al «oficializar» la palabra «antiespañolismo»: mi sentido pésame a sus ilustres miembros). El ministro Blanco debería aprender a comentar o incluso calificar sin insultar, que es en lo que suele caer. Después de todo esto, uno se pregunta por la vigencia efectiva del artículo 20,d contenido en la vigente Constitución, que reconoce al ciudadano el derecho a «comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión». ¿Es que se ha derogado?

Pero cuando, en realidad, aconsejamos lo de mirar al mañana, a lo que verdaderamente queremos hacer referencia hoy es a la necesidad de poner fin, de una pajolera vez, a los actos derivados de la llamada Ley de Memoria Histórica, estimo que convertida en Ley de Revancha Histórica. Con el inmediato pasado como asunto principal.

Quiero pensar que, al aprobarse la desdichada Ley de Memoria Histórica (y desde los pensadores griegos aprendimos que no todo lo legal es justo, se apruebe como se apruebe en el juego de partidos), no hubo descontento por entender que se trataba de facilitar el proceso de rescate y adecuado entierro de las víctimas de la Guerra Civil que permanecían bajo tierra. Pero no. Aparece la insólita afirmación de que en la situación actual «no debe quedar el menor resquicio» del franquismo. ¡El menor índice de lo que duró cuarenta años y de cuanto en tan larga etapa se hizo! ¿Cabe propósito más disparatado? Sin haber tenido ninguna relación oficial con ese pasado y sin olvidar la ausencia de conocidas libertades propias de la democracia de partidos, puedo permitirme sin reparo el calificativo.

Algo que, por demás, también pueden hacer quienes sí tuvieron algún protagonismo en alguna fase del mismo y, sin reprimir a nadie, hicieron cosas de valor notorio. Y es que, durante ese inmediato pasado, tan difícil de asumir y hasta tan manipulado, se construyeron muchos de los actuales hospitales, se universalizó la seguridad social, se llenó el país de embalses y pantanos, se crearon pueblos coloniales, se aumentó sensiblemente el número de universidades, aumentó el sueldo de docentes, se inauguraron avenidas en no pocas capitales, aparecieron nuevas vías de ferrocarril, se consolidó una hasta entonces inexistente clase media burguesa que podía enviar a sus hijos a la Universidad y hasta disfrutar de los veraneos agosteños, mejoraron los coches particulares y, por poner un muy decisivo final para los momentos de la posterior Transición, se creó y consolidó una planificación económica que poco tuvo de doctrina oficial y mucho de inversiones y polos de desarrollo. ¿Se puede y debe destruir todo esto? ¿Lo suprimimos por decreto?

Una y otra vez se ha señalado que la comentada ley era absolutamente contraria al espíritu que presidió la pacífica Transición y hasta los mensajes del actual Rey que llamaban a todos a una empresa en la que también todos cabían. Y así ha sido durante no pocos años, incluso con el protagonismo de anteriores franquistas. Lo esperpéntico es el extremo al que actualmente, y sin razón válida para ello, se ha llegado y sigue llegando. ¿A qué viene que se haga desaparecer hasta el nombre de quien fuera el primer director de la Academia General Militar de Zaragoza? ¿Es que asesinó durante su mandato a muchos oficiales? Por lo menos, la denominación de director podría haberse mantenido. ¿Qué razón hay para que se supriman algunas distinciones de ciertas ciudades otorgadas a anteriores alcaldes o gobernadores que realizaron meritoria labor en ellas y a quienes ahora así se humilla miserablemente?

Todo esto y mucho más a lo que lleva es al resucitar de la ira, la división ciudadana y el rencor. Y las tres cosas pueden ir más allá del simple ciudadano. Habría que conocer los pasados de no pocos de quienes han votado en el Parlamento la nefasta ley. Habría sorpresas a montones. Y es que lo de la Guerra Civil, como lo que después vino, hay que asumirlo como pasado. Como el ayer, con defectos y virtudes. Tarea que puede resultar difícil, pero no imposible. Quizá se necesite que la historia acabe por convertir las brasas en cenizas. Quizá. Pero esto no ocurrirá si se sigue alimentando la llama.
MANUEL RAMÍREZ ES CATEDRÁTICO DE DERECHO POLÍTICO

La carga de la prueba
EDUARDO SAN MARTÍN ABC 30 Octubre 2010

Eguiguren no es un verso suelto del PSE. Sigue siendo su presidente, aunque ahora no mande mucho, y representa al sector más vasquista del partido. Sus vínculos con dirigentes de Batasuna fueron el punto de partida del ilusorio «proceso de paz» que quedó sepultado en la T4 de Barajas. Por ello, cuando Eguiguren habla con alguien hay que andar alerta. Y el presidente del PSE se sigue viendo habitualmente con gente del llamado «entorno» de ETA. En ese contexto, la reunión de dirigentes del PSE con representantes de Batasuna tienen mucha verosimilitud. No andaba muy errado entonces González Pons cuando hablaba de que «parece» que hay una negociación del Gobierno con Batasuna horas antes de que se publicara la información. Y tiene toda la razón Alfonso Alonso cuando pide una reunión extraordinaria del pacto de gobierno PSE-PP.

Hasta ayer mismo, Rajoy seguía manteniendo que el Gobierno cumple escrupulosamente el pacto antiterrorista, aunque aseguraba que permanecería «vigilante».

Y los dos ministros que más tienen que ver con el asunto, Rubalcaba y Jaúregui, recalcaban sin ambigüedades la posición oficial del Gobierno: o ETA abandona la violencia o Batasuna abandona a ETA. Y que los jueces decidan ¿Se puede ser tan concluyente y estar negociando al mismo tiempo? Un engaño más en la materia podría ser letal para el Ejecutivo, que no dispone de muchas muletas para mantenerse en pie hasta 2012. Pero, ¿puede haber conversaciones y no negociación, dados los antecedentes? Hace unos días, Urkullu sugería un posible temario: el PSE sigue aspirando a gobernar un día con la izquierda abertzale. Demasiadas preguntas y demasiadas sospechas. Y los contactos habituales de Eguiguren, aunque informales, no han sido desmentidos. A todos nos gustaría creer al PSE y al Gobierno. Por el bien del país. Pero en estos momentos sobre ellos recae la carga de la prueba.

LO QUE URDE EL PSOE
Golpe maniobrero y sutil de Zapatero al poder e influencia del PP

David Lozano El Semanal Digital 30 Octubre 2010

La austeridad presupuestaria del Ejecutivo no se cumple en determinados gastos: no hay crisis para financiar asociaciones en contra de las señas de identidad de la Comunidad Valenciana.

Puede que tenga algo que ver con el pacto con los nacionalistas del PNV para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) 2001, o pude que no, pero o cierto es que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero tiene pensado destinar el próximo año, a través de las enmiendas que ha presentado el PSOE, partidas "sospechosas" para financiar entidades nacionalistas con afán de extender el catalanismo a tierras de la Comunidad Valenciana.

Las enmiendas socialistas, que lógicamente se incluirán en los PGE, contemplan la financiación con más de 200.000 euros a Escola Valenciana, un nombre que puede resultar engañoso porque lo que realmente persigue esta entidad es la enseñanza del catalán en detrimento de las señas de identidad y el Estatuto valenciano.

Si en años anteriores el Ejecutivo "disfrazó" sus intenciones aceptando sin mayores impedimentos las enmiendas presentadas por los independentistas de ERC, que solicitaban la concesión de subvenciones millonarias (600.000 euros) para a la asociación pantacatalanista dirigida por Eliseo Climent (Acció Cultural del País Valencià) en esta ocasión no ha habido disfraz posible y son los propios socialistas quienes piden incluir en los Presupuestos ayudas millonarias para este tipo de organizaciones que ni mucho menos están bien vistas ni entre la mayoría de los valencianos ni, por supuesto, en las instituciones de la Comunidad Valenciana.

Desde el Consell ya se ha denunciado en numerosas ocasiones que este tipo de organizaciones tienen su razón de ser en ir en contra de las señas de identidad de la Comunidad Valenciana. Unas entidades que giran en la órbita de la izquierda y que históricamente, y sobre todo cuando se acercan periodos electorales, flirtean con los socialistas valencianos. El pasado 9 de octubre –día de la Comunidad Valenciana- tanto el secretario general del PSPV, Jorge Alarte, como el Delegado del Gobierno en la Comunidad, Ricardo Peralta, respaldaron un acto público en el que el president del Parlament de Catalunya, Ernest Benach, defendía la integración de los valencianos dentro de los llamados "Países Catalanes".

Precisamente, los convocantes de ese catalanista acto no eran otros que los responsables de Escola Valenciana, por lo que no sorprende ahora la disposición de los socialistas a que esta entidad se lleve un suculento pellizco de los fondos públicos. Aunque desde la Generalitat no ha habido pronunciamiento oficial al respecto, fuentes del PPCV, consultadas por El Semanal Digital, lamentan que "el PSOE sigue con su deriva catalanista y de ataque a las señas de identidad valencianas".

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