AGLI

Recortes de Prensa   Domingo 31  Octubre  2010

 

De cohesiones sociales
«Vivimos tiempos de obsesión por la identidad, la pertenencia y los marcos culturales. Quizá nos sería más útil preocuparnos por la justicia y la ciudadanía: es intelectualmente más sencillo y prácticamente más eficaz»
J. M. RUIZ SOROA El Correo 31 Octubre 2010

El de la cohesión social es un término digno y prestigioso. Suena bien en labios de cualquier político o intelectual que se precie de discurso moderno. Debe de ser por eso que lleva camino de convertirse en uno de los argumentos-mantra preferidos por toda clase de avispados.

Vean ustedes si no a los orates nacionalistas más cultivados: sus políticas fuertes de construcción nacional, ésas que buscan uniformar a sus poblaciones en una identidad de lengua y sentimientos, las justifican últimamente por el bien preciado de la cohesión social. Se han dado cuenta de que los tradicionales argumentos fundados en la supervivencia y la unidad de la patria no suenan ya muy bien, y se han apuntado al prestigio cientifista y vagamente sociológico de la cohesión.

Afirman, por ejemplo, que si se deja a cada ciudadano que hable la lengua que desee, o la que le sea más útil, se generarán en el seno de la sociedad unas comunidades lingüísticas separadas, lo cual perjudicará directamente a la cohesión de la sociedad (aquí pueden poner el adjetivo nacional que prefieran). La difusión de una identidad personal de rasgos uniformes coadyuva -dicen- a una alta cohesión de esa sociedad porque funciona como una especie de cemento que religa a las personas.

La cuestión no termina aquí: a raíz de un interesante y bastante mal entendido libro de Robert Putnam ('E pluribus unum'), la preocupación por la cohesión social se está convirtiendo en el argumento preferido de los que pretenden rechazar o limitar a los inmigrantes procedentes de otros marcos culturales. Una sociedad con una gran variedad de grupos étnicos o culturales en su seno sería -se dice- una sociedad que funcionaría peor porque en ella disminuiría la cohesión social. Es en parte la crítica de Merkel y otros al llamado 'modelo multiculturalista' de integración de inmigrantes, que favorece -según ellos- que éstos se mantengan al margen de la sociedad receptora y encerrados en su propia cultura como en un gueto. La homogeneidad de sentimientos y marcos comprensivos favorece la interrelación y la solidaridad asociativa entre las personas, la variedad excesiva la perjudica. Así que ¡mucho cuidado con abrir demasiado las puertas!  podemos encontrarnos con unas sociedades desintegradas y disfuncionales para pelear en la globalización, nos dicen los nuevos conservadores.

Lo cierto es que estas ideas no son nuevas en absoluto: los Reyes Católicos buscaban sin duda la mejor cohesión de sus reinos al expulsar a los judíos. Y Franco no perseguía sino la cohesión nacional española al perseguir el uso normal de otras lenguas peninsulares. Pero, entonces, ¿se trata sólo de una cuestión de medios, brutales los antiguos y más o menos democráticos los actuales? ¿Es cierto que la cohesión social se ve perjudicada por la existencia de una pluralidad de visiones diversas del mundo entre sus ciudadanos?

Para poner un mínimo de claridad intelectual y honestidad política en esta cuestión tan maltratada no viene mal recordar las enseñanzas de Emile Durkheim, quien también vivió a fines del siglo XIX en Europa un momento de cambio social acelerado e intenso en el que los vínculos sociales parecían amenazados por las nuevas realidades, un momento en el que la solidaridad social parecía tambalearse. Pues bien, Durkheim estableció luminosamente la diferencia entre dos tipos de solidaridad social: la mecánica, propia de las sociedades tradicionales donde la identidad de los individuos responde a una homogeneidad básica de sus roles y en donde la cohesión resulta precisamente de la semejanza entre ellos. Y la solidaridad orgánica, característica de sociedades modernas individualistas y complejas, basada necesariamente en la afirmación y potenciación de la conciencia individual. En estas sociedades, que son las nuestras, la solidaridad se funda en la fuerza de aquellas instituciones, libremente creadas y aceptadas por los ciudadanos, que imponen una equidad interpersonal fuerte en el reparto de derechos y deberes. Lo había anotado ya Tocqueville en 1831 al señalar que era la igualdad de condiciones la que convertía a los norteamericanos en un pueblo unido.

Los estudios empíricos han demostrado que el grado de solidaridad cohesiva en las sociedades europeas correlaciona con el grado respectivo de igualdad/desigualdad social y económica que exista en ellas. Las personas que pierden su autoestima al verse excluidas o maltratadas en el reparto de oportunidades vigente en su sociedad no desarrollan grado alguno de interés por ella y su conservación. Por eso, a más desigualdad menos cohesión. En cambio, la cohesión social en una sociedad moderna no guarda apenas relación con factores mecánicos o 'naturales' derivados de la cultura, la etnia, la religión o la lengua, salvo cuando éstos ocultan una desigualdad subyacente de oportunidades. O cuando se atizan interesadamente esos factores para poder explicar determinadas políticas. El problema no lo es tanto el modelo teórico de inserción del inmigrante (multiculturalista, interculturalista, 'melting pot' y demás), sino el garantizarle una efectiva igualdad como ciudadano en el terreno de los derechos, al tiempo que convencerle del valor positivo del sistema político y social que hace posibles esos derechos. Sabiendo que ambos aspectos se retroalimentan mutuamente: pues difícilmente el inmigrante valorará como algo positivo nuestro sistema mientras esté excluido de su pleno disfrute.

Vivimos tiempos de obsesión por la identidad, la pertenencia y los marcos culturales. Quizás nos sería más útil preocuparnos por la justicia y la ciudadanía: es intelectualmente más sencillo y prácticamente más eficaz. Aunque exhiba las vergüenzas de cada sociedad.

Miedo al terror

Editorial www.gaceta.es 31 Octubre 2010

La política del Gobierno frente al terrorismo islámico es una patética negación del problema.

Desde que Zapatero entró en La Moncloa, tras el espantoso rastro de la masacre de Madrid, nuestro Gobierno ha basado toda su política de seguridad frente a las amenazas del terrorismo islámico en una patética negación del problema, como si la sumisión y el disimulo fuesen las mejores armas para garantizar la seguridad colectiva. Esta cobarde pretensión está también en la base de una de las propuestas más ridículas y altisonantes de nuestra historia diplomática, la iniciativa para promover una Alianza de Civilizaciones que, afortunadamente, nadie, excepción hecha de los corifeos a sueldo, ha tomado nunca demasiado en serio.

Coherentemente con esa renuncia cobarde a la defensa de nuestra civilización, el Gobierno ha premiado con suculentos rescates la liberación de los rehenes españoles tomados en cautividad por cualquiera de las numerosas cabezas de la hidra terrorista. Esta conducta vergonzosa ha sido censurada por el resto de países que padecen las mismas amenazas, pero que conservan la dignidad mínima para mantener frente a los criminales una conducta valerosa, responsable e inteligente.

El miedo a reconocer las amenazas, y a reaccionar congruentemente ante ellas, forma parte indisociable de la ideología que sostiene al Gobierno, y está empapando de indignidad y sospecha de cobardía la conducta gallarda de nuestras Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad, obligados, como es obvio, a obedecer a un poder tan reacio a enfrentarse a sus responsabilidades como amigo de cubrir con eufemismos su pasividad, su renuncia a plantar cara a quienes quieren dominarnos por la fuerza.

Estos días, el mundo se conmociona por la evidencia de que Al Qaeda trata de golpear de nuevo, con el tino salvaje y sangriento con que suele hacerlo, el corazón de un mundo que intenta vivir pacíficamente. Ayer mismo, la ministra británica de Interior, Theresa May, afirmaba que el paquete explosivo hallado en un avión de carga en el aeropuerto de East Midlands podía haber explotado y derribado la aeronave. La Policía de Dubái, por su parte, aseguraba que el paquete explosivo llevaba el sello de la red terrorista Al Qaeda. Mientras, el Gobierno de los EE UU ha tomado una serie de medidas sin miedo a que se disparen las alarmas que puedan afectar al normal funcionamiento de los mercados, del transporte y de la vida ordinaria. De nada sirve mirar para otro lado. La amenaza del terrorismo es proteica y universal, y, en nombre de nuestra libertad común, debe ser combatida en todos los frentes, desde el campo militar hasta el policial, desde la política de inmigración hasta las ayudas al desarrollo. No podemos ponernos de perfil en este asunto porque los españoles, que hemos sufrido en nuestras carnes el zarpazo de esta fiera, tenemos que contribuir a la derrota de este enemigo tan artero y difícil sin sustraernos por comodidad a ninguna de las exigencias que ello comporte. No deberán repetirse, por ejemplo, las compras de rehenes que sólo sirven para financiar a los criminales, y para que nuestro príncipe de la Paz se haga una foto de circunstancias, ahora que está tan escaso de ellas.

Las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad tienen que permanecer en estado de alerta, como sucede en Francia, por ejemplo, no ya para evitar que nos afecte una amenaza directa, que también puede ocurrir, sino para ayudar a que el resto de los países pueda evitar atentados muy sofisticados en su ejecución y de preparación tan insidiosa.

Hay un trabajo que hacer en el territorio nacional para garantizar que ni uno solo de los inmigrantes de conducta normal y pacífica que viven y trabajan con nosotros sea, en realidad, una terminal de cualquiera de las derivaciones de la internacional terrorista. Por supuesto que habrá que establecer sistemas que nos permitan expulsar de nuestro suelo a quienes, desde mezquitas o desde asociaciones, inciten al odio y la destrucción de nuestra civilización o comprendan los crímenes con la piadosa disculpa de que los cruzados cometieron, antes o ahora, no se sabe qué suerte de barbaridades.

Los sucesos de las últimas horas ponen de relieve, como ha dicho Obama, “la necesidad de permanecer vigilantes”, lo que significa mantener e incrementar la coordinación con los aliados y no vacilar en el objetivo último de acabar con Al Qaeda. No hay lugar para un arreglo civilizado ni para el apaciguamiento entre quienes buscan destruir esta civilización y quienes creemos en ella, en las libertades, en la democracia, en la autonomía de las instituciones, en la competencia y en la supremacía del poder civil. Cualquier intento de sustraerse a este combate permanente es un escapismo que puede resultar suicida, si es que no oculta, como se puede sospechar ante muchas de las manifestaciones de la izquierda zapateril, una voluntad de rendición, sencillamente porque no se cree en los fundamentos de la propia civilización, porque el relativismo cobarde y lelo ha corroído la capacidad de enfrentarse a riesgos por las causas capaces de hacer que pongamos en juego nuestras vidas.

No hay que tener miedo a las amenazas del terror ni, mucho menos, dejar que ese temor nos paralice y nos haga mirar para otro lado, como si alguna especie de magia psicológica hiciera desaparecer los peligros reales. Los españoles deberíamos estar a la altura de las circunstancias, aunque nuestro Gobierno muestre una tendencia suicida a confundir este mundo con un estupefaciente paraíso multicultural.

Una, grande y libre
Editorial www.gaceta.es 31 Octubre 2010

Creen algunos pánfilos que Europa permitirá superar conceptos discutidos y discutibles.

En septiembre de 1932 Manuel Azaña, jefe del Gobierno de España, en un discurso pronunciado en Santander, afirmaba que “nosotros, los hombres que hemos traído la República, necesitamos la patria republicana para nosotros, porque nosotros queremos una patria grande y libre”. En diciembre de 1934, en las Cortes, José Antonio Trabal, diputado de Esquerra, aseguró no tener ninguna duda “de que el pueblo catalán luchará por la España grande y libre”. La socialdemocracia, tras años de reabrir heridas y sembrar maniqueísmos en nombre de una sectaria Memoria Histórica, en tenaz adoctrinamiento por aulas y televisores, ha logrado hoy que incluso los más jóvenes asocien la unidad y la grandeza de España a las tinieblas de un pretérito opresor y fascista. Pero no se olvide que buena parte de esos ideólogos resentidos que se identifican, más de 70 años después, con los perdedores de la Guerra Civil, son biográficamente hijos y nietos de reconocidos cuadros y dirigentes del franquismo. Enfermos mentales empeñados en corromper y destruir cuanto tenga que ver con España.

Mientras, la ultraderecha política española, representada por el PNV del Dios y Ley vieja de Sabino Arana, sucesor directo de aquella derecha primaria añorante del Antiguo Régimen, del Dios, Patria y Rey, avanza imparable en su proceso secesionista, con la ayuda eficaz de unos asesinos. Creen algunos pánfilos que no es para tanto, que Europa permitirá superar en armonía conceptos discutidos y discutibles. Pero ¿acaso perdió su actualidad aquella proclama dirigida en 1848 al pueblo alemán? “A todos los que habitáis la Alemania dirigimos el presente llamamiento, y a vosotros, croatas y de Prusia. Hasta ahora los artificios de la diplomacia os han tenido separados de nosotros; hoy por el contrario sois hermanos nuestros, nuestra patria alemana debe ser ‘una, grande y libre’. Todo el pueblo alemán lo quiere, y la voluntad de un pueblo es irresistible”.

Ejecuciones de mujeres en Irán
Juan Julio Alfaya Periodista Digital 31 Octubre 2010

El Irán que lapida a la mujer culpada de adulterio, que la reduce a menos que una “cosa”, que la azota, la vende a la edad infantil como "esposa", etc., etc., está a un paso de ser miembro del consejo de dirección de la nueva agencia de la ONU para la promoción de la igualdad de las mujeres. El grupo de naciones asiáticas ha propuesto 10 miembros, entre ellos se encuentran Irán y Arabia Saudita.

La resolución de la Asamblea General adoptada en julio ha fusionado cuatro órganos de las Naciones Unidas dedicados a los Derechos de las Mujeres para crear una agencia única. La nueva agencia tendrá un Consejo de Dirección de 41 miembros, escogidos 35 por los grupos regionales y seis representando a los países donantes. Arabia Saudita entraría en calidad de donante.

Se sabe, cambiando algo de tema, que Arabia Saudita piensa reducir gastos en propaganda del islam en el extranjero debido a las constantes acusaciones, fundadas, de que esas sumas suelen engrosar las arcas de los partidarios de Al-Qaeda y demás yihadistas hamásicos.

Retengan este dato, por favor, porque explica el comportamiento de muchos (y muchas) pro islamistas occidentales: según los EE.UU. los sauditas gastaron SETENTA MIL MILLONES DE DÓLARES USA, desde los años setenta, en pagar y fomentar el adoctrinamiento en el exterior. Una buena parte de esos millones se ha empleado en crear infraestructuras islámicas de apoyo a yihadistas. Ryad, siguiendo el ejemplo de los sauditas, ha comenzado también a reducir el apoyo económico.

Fuente: Patria Judía
http://israelhaiom.blogspot.com/2010/10/ejecuciones-de-mujeres-en-iran.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+israelhaiom+%28ISRAEL+HAIOM%29

Presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero:
«Derrotar a ETA es el último as electoral del Gobierno»

Preside la asociación Dignidad y Justicia, ariete jurídico contra el entorno etarra en las principales causas contra lo que la Audiencia Nacional definió como el «corazón y las entrañas» de la banda terrorista.
Ricardo Coarasa La Razón 31 Octubre 2010

MADRID- Daniel Portero (Málaga, 1974), hijo del fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía Luis Portero, asesinado por ETA el 9 de octubre de 2000, escucha con escepticismo los augurios sobre la cercanía del epitafio de la banda. No se cree el alto el fuego y dice que la derrota de los terroristas es el último as electoral que le queda al Gobierno de Zapatero.

-¿El fin de ETA está tan cerca como algunos se empeñan en hacernos creer?
-Creo que no. Por la información que disponemos de las Fuerzas de Seguridad y los servicios de Inteligencia, no se tiene acceso a la cúpula actual de ETA; no entiendo que se insista en buscar una salida sin saber lo que piensan sus cabecillas. Los dirigentes de la banda están enrocados. El fin de ETA no está tan cerca.

-Un pronóstico: ¿Batasuna estará en las elecciones?
-Sí, porque le van a dejar presentarse por dos vías: una lista propia o a través de Eusko Alkartasuna, que posiblemente sea la opción que prevalezca tras el paripé de ilegalizar la primera lista.

-¿La condena a ETA es suficiente para estar en las urnas?
-No. Las víctimas reclamamos la entrega de las armas; el cumplimiento íntegro de las condenas; la puesta a disposición judicial de los huidos para que respondan de sus crímenes; la petición expresa de perdón a sus víctimas directas por parte de los asesinos y la asunción de la responsabilidad civil. Si no es así, el Estado habrá claudicado ante las pretensiones de ETA y su entorno.

-Otegi ya ha invocado el «devenir político» para salir de prisión.
-Está jugando con el Gobierno, intentando hacer lo mismo que en el último proceso, pero está «quemado» en la izquierda abertzale, donde creo que no tiene ninguna credibilidad.

-¿Qué papel van a jugar los jueces en un hipotético «proceso de paz»?
-Todos deseamos que sean imparciales, pero hemos visto que no siempre ha sido así. Lo único que les pedimos es que se acuerden de sus compañeros jueces y fiscales asesinados.

-¿Se cree el alto el fuego de ETA?
-No, nunca me lo he creído ni me lo creeré. Es lo de siempre: intentan recomponerse sin dejar a un lado sus postulados violentos.

-PP y PSOE siguen mirándose de reojo en la lucha contra ETA y el pacto en el País Vasco se tambalea, ¿a quién beneficia?
-Como siempre, a ETA. Tanto en un partido como en otro deberían acallar voces que son estridentes, y la primera la de Eguiguren, expulsándole de la presidencia del PSE. Aunque él dice actuar como mero militante, es una trampa pensar que no es el Gobierno el que negocia. Es un juego de palabras y una perversión del lenguaje. Hay que dejarse de tonterías.

-Eguigurendeclarará en el juicio contra Otegi a petición de su defensa, ¿le sorprende?
-Es una prueba más de que nunca se ha dejado de negociar con los terroristas y Batasuna, con la izquierda abertzale. A Eguiguren le han dejado participar porque no tiene ninguna responsabilidad en el Gobierno y en el Ejecutivo vasco, así siempre podrán decir que no están negociando, aunque sea mentira y el Gobierno sí lo esté haciendo.

-¿Ve alguna diferencia sustancial entre el anterior proceso y el que puede abrirse ahora?
-Veo más preocupación desde el Ministerio del Interior, pero la verdad es que la derrota de ETA se está utilizando políticamente con vistas a las elecciones. Es el último as electoral que tiene el Gobierno de cara a los ciudadanos y no lo quiere dejar escapar.

-El mayor peso político de Rubalcaba en el nuevo Ejecutivo, ¿es una buena noticia para conseguir ese objetivo?
-Rubalcaba ha tenido episodios buenos ahora y oscuros antes. Si actúa como hasta ahora sí se podrá acabar con ETA, pero no como él quiere, antes de las elecciones de 2011, aunque habrá dado un gran paso para alcanzar el final del terrorismo. Pero si se da mucha prisa, posiblemente se estrelle.

-¿Qué papel deben jugar las víctimas en el fin del terrorismo?
-Tenemos que vigilar que cualquier acción del Gobierno respecto a los presos o la persecución policial a ETA y su entorno, así como las causas judiciales, se desarrollen conforme a la Ley y no se vulnere en ningún momento nuestra dignidad beneficiando a los mal llamados «presos políticos» a costa de un engaño, una falsa tregua como la de ahora.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El Frankenstein vasco
Sólo a una mente mezquina puede ocurrírsele legitimar a quienes venían siendo cantera de la banda terrorista
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 31 Octubre 2010

QUE ETA está en mala situación, lo sabemos todos. Pero eso no debe llevarnos a hacerle el favor de legitimar el que hasta ahora ha sido su brazo político. Más bien lo contrario: si la política actual está debilitando a ETA y su entorno hasta el punto de pedir árnica, lo que hay que hacer es continuarla, no aflojarla. Esto es lo primero que debe dejarse claro en el asunto. Porque cada vez son más los que piden dar una oportunidad a los «arrepentidos» y los dispuestos a aceptar en la escena política una izquierda abertzale que «rechace la violencia y se comprometa con las vías exclusivamente democráticas».

Lo que me parece una majadería o una tomadura de pelo. Rechazar la violencia y comprometerse con las vías democráticas no es una concesión ni un mérito. Es un requerimiento imprescindible para actuar en un marco constitucional. Un demócrata tiene no sólo que rechazar la violencia en todas sus formas, sino también combatirla con todos sus medios. Un comunicado más o menos pomposo que se limite a distanciarse de la misma es insuficiente, sobre todo si no va acompañado de la condena explicita de lo que podríamos llamar la «violencia inmanente» en el País Vasco, como es el chantaje a los empresarios y la kale borroka, que vienen envenenando aquella atmósfera desde hace años.

Otegui y cuantos buscan un encaje en el marco democrático a los que hasta ahora no han hecho otra cosa que intentar dinamitarlo, deben tener muy claro que los tiempos de las treguas más o menos adjetivadas han pasado. La misma palabra «tregua» tiene un sentido temporal que le da una provisionalidad inadmisible a estas alturas en la solución del problema vasco. Lo que se requiere ahora es el abandono definitivo de las armas con la entrega verificada de las mismas. Ya sabemos que habrá terroristas que no lo acepten. Pero ese es su problema. no el nuestro. Pues fueron ellos quienes crearon ese Frankenstein, al hacerle creer que él matando y ellos recogiendo sus frutos podían alcanzar la meta común de una Euskadi limpia, libre y próspera, cuando lo que han hecho es envilecerla y aherrojarla. Si no lo consiguen, el único camino que les queda es la ruptura total con la banda y la colaboración con la justicia y la policía para que desaparezca, como están haciendo todas las demás fuerzas democráticas.

Sólo a partir de ese vuelco en su actitud podrá empezar a hablarse de la incorporación a la vida democrática de los que hasta ahora pretendían hacer política con la violencia, la extorsión y la amenaza. Y sólo a una mente muy estrecha o muy mezquina puede ocurrírsele legitimar sin suficientes garantías a quienes venían siendo cantera, caldo de cultivo y refugio de la banda terrorista.

El Gobierno, la mierda y ETA
Carlos Dávila www.gaceta.es 31 Octubre 2010

La martingala actual consiste en apartar discretamente a Zapatero para que no se desgaste en la refriega diaria, y llegue lo más vistoso posible al momento de la paz con ETA.

Constatar lo que está ocurriendo en estos días con el Gobierno es hacer oposiciones directas a caer en la enfermedad política de moda: la “depresión reactiva”. Para no alargarnos: este mal está definido como un trastorno del estado de ánimo que se produce como respuesta a traumas más o menos repetidos; por ejemplo, el asombro ante un desengaño amoroso o, quizá, ante la constatación de que la realidad nada tiene que ver con las ensoñaciones de cada uno. Y es así: resulta que los españoles estamos viendo cómo el Gobierno y ETA preparan concienzudamente un pacto para que los terroristas, dinero incluido, se avengan a dejar las pistolas y se sienten en los ayuntamientos, y para que el Gobierno, y sobre todo Zapatero, pueda exhibir una pequeña baza electoral para seguir engañando al país con una gobernación insuperablemente nociva. Rubalcaba, el artífice desde hace meses y meses de esta estrategia, no es hombre dado a la “depresión reactiva”; él va a lo que va y no repara en medios ni en barras: a lo que va. No sé si Zapatero es más proclive a esta patología muy tratable, según todos los especialistas.

Lo que se oculta
Lo cierto es que uno y otro, el aún presidente y el presidente de facto, están sometiendo a los españoles a la tortura de un esquizofrénico y falaz lenguaje. “Los socialistas –solía mantener en tiempos el presidente Calvo-Sotelo– se caracterizan por mantener una cosa y la contraria y asegurar seguidamente que ambas son verdad y progresistas”. Fíjense ahora: en el mismo acto informativo en que el sosias de este Zapatero desaparecido en la nada aseguraba que los jueces ya tienen sentenciado que ETA y Batasuna son la misma cosa, aseguraba a continuación sin que la rala barba se le cayera a trozos que Batasuna tiene que separarse de ETA. Más o menos.

Siguiendo con las interpretaciones psicológicas: se trata del conocido “lapsus freudiano” consistente en decir algo que no se quiere decir porque hay que ocultarlo. ¿Y qué se oculta aquí? Tres simples realidades: la primera, insistimos, que la negociación con los etarras tiene ya antigüedad, por lo menos desde enero de este año; la segunda, que se niega la unidad entre Batasuna y ETA; la tercera, que el Gobierno está a la espera de un nuevo gesto de la banda para culminar el llamado “pacto por la paz”, una denominación que ya incluían los facciosos en aquella resolución titulada Zutik Euskal Herria.

Intentonas socialistas
Así que, al tiempo, se están produciendo en los entornos del Gobierno socialista dos intentonas: la primera es apartar a Zapatero de la refriega diaria, no se sabe si para darle definitiva e internamente por finiquitado o, sencillamente, para que Rubalcaba vaya cogiendo perfil de jefe indisimulado; la segunda explicación, alambicada y tal, pero explicación al fin, es que se trata de disimular la catastrófica gobernación de Zapatero y esto, también, ordenando y propalando otros tres señuelos: la ocultación o disimulo de la crisis económica, la propaganda acerca del Gobierno de pesos pesados que ha sustituido a las infortunadas bibianas, y la preparación, claro está, y según refería antes, del acuerdo con el terrorismo etarra.

O sea, el fin no es otro que éste: que Zapatero llegue a ese momento lo más incólume posible, sin el desgaste de la pelea cotidiana con una oposición que, por cierto, aún no ha reaccionado debidamente ante la patraña del cambio de Gobierno que han exigido a Zapatero los más viejos del lugar socialista. En esta coyuntura coinciden, pues, dos necesidades: la de evitar en lo posible que Zapatero sea sometido al deterioro pertinaz en la calle, en el Parlamento, y en las relaciones con la oposición y la de conseguir que la única bala (nunca mejor dicho) que le queda en la récamara al PSOE para salir del atasco electoral en el que está sumido sea disparada de nuevo, como en la anterior añagaza de paz, al aire.

¿Vencidos? ¿Qué importa?
Ahora bien, todas estas martingalas tan evidentes para todo el que se dedique a pensar un minuto en lo que está pasando no están siendo advertidas totalmente por el Partido Popular, en el que, según testimonios irrebatibles, aún se permanece en un estado de estupefacción inane tras la recomposición del Gobierno socialista. En todo caso, esto no es lo más importante, no vamos a caer en la trampa de creer que tienen más trascendencia los ardides urdidos para que Zapatero no se desgaste, que el precio que se puede pagar por conseguir el pacto con ETA.

Es tan hábil la jugada de Rubalcaba que ya empieza a colar en la opinión pública la especie de que “pronto vamos a terminar con la sangre y eso es lo interesante”. ¿Que hay que llevar de nuevo a los terroristas a los ayuntamientos?, se les lleva y en paz; ¿que hay que aguantarse con que asesinos tremendos (De Juana, Ternera...) sigan en la calle protegidos presuntamente por el CNI?, pues aguanto formo y a correr; ¿que hay que humillar a las víctimas después de haberlas marginando durante siete años?, pues se las humilla y que griten; ¿que hay que colocar incluso a los criminales que vayan saliendo de las cárceles?, pues se les busca un taxi, un empleo en un bar o un puestecillo callejero. Todo esto no son especulaciones del firmante, son, a juicio de fuentes extraordinariamente informadas, el plan que se está edificando para que el PSOE pase a la Historia como el auténtico e incontrovertible triunfador sobre la incuria etarra.

Así que los vencedores somos nosotros, los socialistas, y los vencidos, pues qué quiere usted que le diga: a veces, la vida obliga a tragarse marrones sin cuento, a mirar para otro lado”. Esta larga confesión, por cutre y pragmática que resulte, es la filtración de lo que se nos prepara. Nuestra sociedad hibernada va a merendarse también la trapisonda porque ahora mismo su preocupación ya no es ésa; es el paro, la crisis económica en general, pero ésa, la de ETA, ya no forma parte de la tríada de inquietudes que soportan nuestros ciudadanos. Por eso, los españoles no reaccionan a pesar de saber, como saben, que Rubalcaba y su escondido jefe Zapatero, el responsable primero de la pesadilla que no nos deja conciliar el sueño, nos están mintiendo con un descaro absoluto.

Sin precedentes
Las víctimas están ciertamente cansadas de tanta insidia, por eso hay que animar a sus dirigentes de unas u otras asociaciones (las que no están compradas desde luego) a que revienten otra vez la calle para que no asientan con su silencio a la villanía que se perpetra. ¿Por qué ahora que ETA está afortunadamente muerta se la quiere revivir?, ¿es que pagarle el precio de que antes hablábamos no es dar la razón a sus horrendos y centenarios crímenes? Produce arcadas que alguien intente convencernos de que “no hay más remedio que...” o de que “si dejan las armas, todo es posible” porque, como dijo Zapatero sin pudor humanitario alguno: “Los gestos de Batasuna, aunque insuficientes hoy, no caerán en balde”. Batasuna es ETA, ¿no? Finalmente: ¿hay precedente en algún país decente del mundo en que el presidente regional (Eguiguren) de un partido (el PSOE) actúe judicialmente en defensa de un terrorista como Otegi? Esto es una mierda, señores.

Casualidad
Alfonso USSÍA La Razón 31 Octubre 2010

No hay que ser enredador y suspicaz. Es antipatriótico. Cuando Rajoy, enredador y suspicaz, anunció la crisis económica, Zapatero negó el vaticinio y le llamó antipatriota. Nada me apetece ser tildado de antiespañol por sospechar mejunjes y guateques entre el Poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Casual encuentro. Resulta perfectamente factible que un mediodía de jueves, con un puente laboral por delante, cada uno por su lado y sin acordar previamente una cita, Rubalcaba, magistrados y jueces y algún fiscal coincidan en el restaurante «Currito». Es lógico y normal porque en «Currito» se come muy bien y los jueves su comedor acostumbra a estar muy animado y concurrido.

Es más; seguro estoy de que cada uno de los que coincidieron casualmente en «Currito», comieron en mesas diferentes e incluso, alejadas las unas de las otras. En una estaba Rubalcaba acompañado del Secretario de Estado de Seguridad Antonio Camacho. Que un ministro almuerce con su inmediato subalterno carece de importancia. Y no es de recibo poner en duda el normal transcurso de esa reunión privada. Y en otras mesas, por aquello de la buena cocina de «Currito» se sentaron el presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, don Javier Gómez Bermúdez, el magistrado don Fernando Grande-Marlaska, el juez don Santiago Pedraz, y los fiscales don Javier Zaragoza, don Ángel Juanes y don Vicente González Mota. Insisto en la casual circunstancia del encuentro, porque cada uno de ellos comió en soledad y en mesas muy alejadas, porque de lo contrario, si hubieran comido todos ellos en la misma mesa e invitados por el Vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior, don Alfredo Pérez-Rubalcaba, se podría haber interpretado ese ágape como una reunión viciada por la política, las conversaciones con ETA y Batasuna, la liberación de presos terroristas y la posible solicitud de Rubalcaba de «flexibilidad y buena disposición» en jueces y fiscales para no entorpecer «el camino hacia la paz» que sueñan simultáneamente el Presidente Zapatero y Arnaldo Otegui. De haber comido juntos, la sospecha y la suspicacia son legítimas, pero insisto en que todo se debió a una casualidad socialmente inoportuna.

Llegaron por separado y se marcharon de la misma manera, aunque, capricho del azar, tanto al entrar en «Currito» como al salir, lo hicieron todos en un espacio de tiempo de cinco minutos, lo que dice mucho y bien de la profesionalidad del personal de «Currito», que sirve a todos los clientes con la misma celeridad. De haberse reunido todos ellos a comer, que no fue así, y no sean suspicaces, estaríamos hablando de un posible intento por parte del Gobierno de influir en jueces y fiscales, pero conociendo a Rubalcaba, esa intención se me antoja imposible. Para mí –ese dato es fácil de averiguar–, que era el «cumple» de todos, y cada uno lo celebró a su manera. Porque –insisto–, sería inimaginable que Rubalcaba hubiese pretendido convencer a jueces y fiscales para que éstos colaboren en el proceso de legitimar a Batasuna, entre otras razones, porque ello significaría un intento de quebrar la independencia judicial y destrozar un pilar del sistema democrático, lo cual, en don Alfredo Pérez-Rubalcaba, es imposible de creer.

La vida es mucho más sencilla de lo que algunos piensan. –Hoy me apetece comer en «Currito»–, dijeron en sus casas. Y allí coincidieron. Sospechar otra cosa es de antipatriotas.

Stalingrado
GERMÁN YANKE ABC 31 Octubre 2010

ETA no está dispuesta a disolverse y aún menos reconociendo su responsabilidad criminal y los perniciosos efectos de tan larga trayectoria terrorista. Batasuna no está dispuesta a salir del entramado de la banda y aún menos a enfrentarse a ella. Lo que ETA busca es un triunfo y un relato favorable para «ir más lejos» de la tregua. Un triunfo que sería, con Batasuna en las instituciones, el inicio del «proceso» que siempre ha pretendido y un relato que le sirva de aterrizaje recompensado. Batasuna busca en la manipulación del lenguaje una fórmula para seguir siendo lo mismo. Sin perder el paraguas de ETA ni la condescendencia de quienes desean acompañarla en una estrambótica «acumulación de fuerzas nacionalistas». De otro modo, ¿por qué ETA no se disuelve y renuncia a la violencia? ¿Por qué Batasuna no la condena y se integra en la legalidad sin exigir lo que otros no exigen? Necesitan tiempo, se oye decir. Pues que se lo tomen mientras se sostiene el desprecio general y el imperio de la ley.

Los «movimientos» y las simulaciones que tanto fascinan a algunos no son consecuencia de una reflexión ética o política. Erkizia, menos dotado que otros para el cinismo eficaz, lo ha explicado muy bien: el problema de la violencia no es su carácter injustificable sino las actuales «condiciones objetivas». Vladimir Jankelevitch escribió muy atinadamente que «la rectificación del nazismo se llama Stalingrado». La situación actual de ETA y de Batasuna, lo que está pasando «en ese mundo», se llama Guardia Civil y Policía, cooperación internacional y firmeza del Estado de Derecho. Y solo en la medida en que se siga por el camino del rigor y de la derrota de la banda se llegará a una Batasuna sometida a la ley.

Si la especulación sobre ETA es cansina, tampoco se trata de convertir el éxito de la lucha contra el terrorismo en materia de discusión. O de rectificación. Nada peor que hacer realidad aquella sátira de Malcom Mudderidge en la que un ejército gana la batalla y en el momento más glorioso alza la bandera blanca.

Habrá que mantener la calma
JOSÉ ANTONIO PORTERO MOLINA La Opinión 31 Octubre 2010

Cercanas ya las elecciones locales hay que prepararse para la repetición de las situaciones a las que se verá abocada la política española a causa de los seguros intentos de ETA/Batasuna de conseguir presencia institucional en el País Vasco y Navarra. Ya han comenzado a percibirse las tensiones entre gobierno y oposición, entre los dos partidos principales, entre nacionalismo vasco y partidos constitucionalistas, entre el gobierno y la asociación de víctimas del terrorismo, entre los medios y tertulianos más próximos al PSOE y al PP, entre la Fiscalía y la Abogacía del Estado por un lado y el TS y el TC por otro. Sería deseable que esas tensiones no alcanzaran la intensidad de otras ocasiones; para eso es conveniente asumir algunos hechos que siguen ahí por más que resulten rechazables para la mayoría, y tener presentes algunas conclusiones sentadas desde 2002 en la ley de partidos y en la abundante jurisprudencia del TS y el TC desde entonces.

Es un hecho que el conjunto ETA/Batasuna sigue contando con un respaldo social cuantitativamente significativo y muy leal en el apoyo. Y es un hecho que sólo los tribunales pueden privar a esos ciudadanos de sus derechos de participación. Y lo es también que cuenta el conjunto terrorista con la voluntad y los recursos humanos, materiales y jurídicos para intentar y acaso conseguir concurrir a las elecciones. Se trata, claro está, de saber si puede evitarse esta concurrencia de modo absoluto o de si hay que aceptar que por alguna rendija pudiera alcanzar, si no de modo directo y meridianamente claro, sí al menos de modo indirecto y difuso, presencia en las instituciones.

De la legislación y la jurisprudencia cabe deducir que la presencia de Batasuna, como tal, no tendrá lugar porque su ruptura con ETA debe ser absoluta, evidente e irreversible, teniendo todo ello que ser debidamente probado ante los tribunales. No es suficiente una condena de las acciones que lesionan los derechos humanos ni basta condenar cualquier tipo de violencia. Dada su estrecha relación con ETA, su pertenencia al entramado, Batasuna tendría que presentar pruebas irrefutables de su ruptura y condena de ETA y reconocer la naturaleza criminal de sus actividades pasadas No parece que esa sea su actual posición.

Más complicado es pronosticar sobre seguro en el caso de candidaturas de partidos o agrupaciones electorales que pretendan esquivar, defraudar, la legislación de partidos. El asunto acabará en los tribunales. En la Sala del TS prevista en el artículo 61 de la Ley del poder Judicial y en el TC los amparos que se presenten contra las sentencias de aquella. Sobre esas candidaturas es aplicable el deber de condena del terrorismo de ETA en los mismos términos que se aplica a Batasuna. La dificultad estriba en probar que en su composición es frecuente la presencia de personas contaminadas por sus actividades anteriores. Y no será una dificultad menor, por supuesto. Parece que se intenta endurecer las exigencias en la ley electoral para excluir a esas personas, pero no es fácil. El asunto, pues, quedará en manos de los tribunales, como en anteriores ocasiones. Como aquella en la que parte de la candidatura de ANV fue excluida y otra consentida. Fue una sentencia del TC la que resolvió el recurso de amparo, aunque el fiscal general del Estado puso su grano de arena.

Puede que las cosas no terminen como deseamos la inmensa mayoría y hay que estar preparados para ello sin volver a las acusaciones sin fundamento y a las insinuaciones maliciosas que fortalecen a los enemigos de la democracia. Es responsabilidad del PP, sobre todo, controlar a sus voces más extremas. Y es responsabilidad, sobre todo, del Gobierno y del PSOE no dar pie a malentendidos que dan aliento al entramado terrorista. Del PNV hay que esperar lo de siempre: el apoyo, de un modo u otro, a la participación electoral de los nacionalistas sin limitaciones. El apoyo que dio, poniendo toda la carne en el asador, a Batasuna en el recurso de inconstitucionalidad del Gobierno Ibarreche contra la ley de partidos. Lo mejor sería que no pudiesen presentarse a las elecciones, pero si eso sucede, hay que tener calma y, por descontado, continuar con la presión y los éxitos de las fuerzas de seguridad., mantener el pacto en el País Vasco y apoyar la contundencia que está demostrando el gobierno.

Las «marcas blancas» del terrorismo
Los diez engaños de Batasuna
La izquierda abertzale ha tratado de colarse en las elecciones desde 2003 sin condenar la violencia
F. C. La Razón 31 Octubre 2010

MADRID- De nuevo, la misma historia. Cada vez que se acercan unos comicios, los terroristas tratan de colarse como sea en las listas. Hay demasiado dinero en juego. Desde que la Ley de Partidos se estrenara con la ilegalización de HB y su sucesora Batasuna en marzo de 2003, otras nueve «marcas blancas» de ETA han probado suerte en la carrera electoral sin condenar la violencia terrorista.

Tras el varapalo del Supremo, los proetarras sobrevivieron en el Parlamento vasco a través de Sozialista Abertzaleak hasta 2005. Después de que el Alto Tribunal desbaratase las sucesivas intentonas a través de plataformas ciudadanas, ETA consiguió colar la mitad de las candidaturas de Acción Nacionalista Vasca (ANV) en mayo de 2007, en plena tregua, que un mes después dio por concluida haciendo saltar por los aires la T-4. Ese balón de oxígeno propició la llegada de herederos de Batasuna a los ayuntamientos.

Al año siguiente, en septiembre de 2008, cuando el Supremo ilegalizó ANV y el Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) ya era tarde. El reto jurídico era impedir que concejales de la formación ilegalizada siguiesen recibiendo subvenciones por su escaño. Una reforma legal todavía en marcha impedirá que se repita esta incomprensible situación: los ediles dejarán de serlo si no condenan el terrorismo una vez que su formación ha sido expulsada de la política por decisión judicial. Los esfuerzos batasunos por aferrarse a las urnas tienen una fecha señalada en negro. En marzo de 2009, se quedaron por primera vez fuera del Parlamento vasco después de que el Supremo «tumbara» las candidaturas de Askatasuna y D3M al ver detrás la sombra de ETA.

Ahora, la izquierda abertzale amplifica sus mensajes políticos para concurrir a las municipales de 2011. Los discursos son los mismos que han jalonado las sucesivas ofensivas electorales (ausencia de condena de ETA incluida). Además de la «marca original», éstas son las principales apuestas del brazo «político» de los terroristas para acceder a las instituciones en los últimos 30 años:


HB-EH-Batasuna
La que fuera formación de Arnaldo Otegi surgió en 1978 tras la unión de diferentes fuerzas y grupos de apoyo a ETA y sus presos. Duró un cuarto de siglo, hasta que en marzo de 2003 el Supremo decide disolver Herri Batasuna, Euskal Herritarrok y Batasuna en virtud de la Ley de Partidos. Y es que el Tribunal vio necesario ilegalizar la formación por ser un instrumento de ETA. Y además avisaba: actuaría contra el que tratase de seguir el mismo camino.

Autodeterminaziorako Bilgunea (AuB)
Al poco de ilegalizarse Batasuna, se creó una plataforma de cara a las municipales y forales vascas y a las elecciones al Parlamento de Navarra del 25 de mayo de 2003. Entre sus miembros había ex militantes de la ex formación de Otegi. Apenas dos semanas antes de los comicios, el Supremo anuló casi todas sus candidaturas junto a la de otras plataformas locales vinculadas a la izquierda abertzale. Este partido hizo un llamamiento a votar con papeletas suyas nulas.

Herritarren Zerrenda
En 2004, lo mismo. HZ fue una formación cuyo fin era presentarse a las elecciones europeas de junio de 2004, tanto en España como en Francia. En nuestro país no lo consiguió ya que el Supremo anuló sus listas. Sin embargo, sí que se coló en el país galo, donde apenas obtuvo votos. El día de los comicios, la formación pidió a sus seguidores que usaran sus papeletas francesas.

Aukera Guztiak
Su objetivo: las elecciones autonómicas de 2005. Sus listas: formada por simpatizantes de la izquierda abertzale que no habían militado anteriormente en ninguna formación relacionada con Batasuna, estaba impulsada por personalidades de la cultura y la sociedad vasca . AG logró presentar su candidatura pero al poco tiempo fue impugnada. El resultado: el Supremo volvió a anular las listas de descendientes de Batasuna. Y, de nuevo, pidieron el voto para el Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK-PCTV), que sí pudo presentarse y que aupó a Ibarrexte a la investidura gracias a dos de sus diputados.

Abertzale Sozialisten Batasuna
Defendía la independencia del País Vasco y no condenaba la violencia de ETA. Antes de presentar su candidatura a las municipales y forales de mayo de 2007 ya estaba siendo investigada y otra vez antes de las elecciones se anularon todas sus listas. Entonces, el ex dirigente de Batasuna, Pernando Barrena, pidió el voto para las sí válidas candidaturas de Acción Nacionalista Vasca (ANV), formación que también vio ilegalizadas 133 de sus 256 listas.

Abertzale Sozialistak
Los abertzales, al ver que no podían concurrir a los comicios de 2007, establecieron agrupaciones en diferentes municipios. Lograron apoyos pero poco después todas sus candidaturas fueron anuladas.

Acción Nacionalista Vasca (ANV)
En 2007 pudo presentarse y arañar algunos votos, pero tenía los días contados. Que Barrena pidiera el voto para ANV tras la ilegalización de ASB y el enaltecimiento del terrorismo de sus militantes –la alcaldesa de Hernani pidió un aplauso para los terroristas de la T-4– motivaron su disolución. En febrero fue suspendida, por lo que no se presentó a las generales de 2008 (primera vez que no concurre ninguna formación seguidora de Batasuna) y en septiembre deese mismo año, el Supremo dictó su ilegalización y la disolución de sus ayuntamientos, sentencia que se ejecutó en junio de 2009 en 125 consistorios y en las Juntas Generales de Álava.

Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV)
Tres años aguantó este partido en la política. Surgió en el año 2005 para las autonómicas vascas y consiguió alguna representación, aunque menos de sus espectativas. Sin embargo, fue investigado e ilegalizado en el mismo proceso que ANV.

Democrazia 3.000.000 (D3M)
Con la vista puesta en las elecciones al Parlamento Vasco de marzo de 2009 llegó D3M. Entre sus dirigentes había ex miembros de Batasuna o ANV y, como en el resto de los casos, ya estaban siendo investigados antes de presentarse por sus vínculos con ETA. Incluso su portavoz, Amparo Laseras, fue arrestada por su relación con la ilegalizada Batasuna. El 8 de febrero sus candidaturas fueron anuladas.

Askatasuna
Cayó en el mismo proceso que D3M. Pese a que se creó en 1998, estuvo prácticamente desaparecida desde 2001 y resurgió en 2009 con nuevos candidatos.

Iniciativa Internacionalista (II)
Buscaban colarse en las elecciones europeas de 2009 y lo intentaron con Alfonso Sastre. Entre sus miembros había simpatizantes y ex militantes batasunos, y nunca condenaron la violencia etarra. El Supremo la anuló en mayo pero el Constitucional estimó el recurso de amparo y permitió su participación.

Las «marcas blancas» del terrorismo
20-03-2003
El Supremo ilegalizaba los primeros partidos por sus vinculaciones con ETA: HB, Batasuna y Euskal Herritarrok
21-05-2004
El TS decretó la disolución de Sozialista Abertzaleak porque sólo quería burlar la ilegalización de Batasuna
17-09-2008
Acción Nacionalista Vasca quedaba fuera de la Ley, pero en mayo de 2007 concurrieron a los comicios.
19-09-2008
El PCTV seguía el camino de ANV, pero el partido de «las Nekanes» continuó en el Parlamento vasco.

Todos los tentáculos de ETA trabajan para conseguir la vuelta a las urnas
Los ‘militares’ se ponen en tregua y el ‘brazo político’ prepara la presencia en las elecciones, minetras se produce un debate artificial entre pragmáticos y duros, en cada parte del entramado terrorista. Batasuna ya cuenta con EA y busca ahora el apoyo de Aralar.
Alberto Lardiés. www.gaceta.es 31 Octubre 2010

Pese a las repetidas detenciones de sus miembros y la desarticulación de algunas de sus partes, ETA todavía dispone de varios tentáculos con los que servir a sus intereses. Se trata de un complejo entramado de organizaciones que trabajan en diversos ámbitos (sindical, lucha de masas, medios de comunicación, Universidad) con un solo fin: defender las tesis y los objetivos de la organización terrorista. Hoy, en escenario de tregua, todos ellos aúnan esfuerzos en una misma causa: conseguir el regreso a las instituciones del tentáculo político. Es el objetivo principal, por encima del debate entre posibilistas y duros.

El conglomerado de la banda asesina tiene una estructura jerárquica. Los dirigentes de ETA deciden no sólo sobre sus acciones, sino también sobre la estrategia de cada una de sus partes. Para articular esas decisiones y hacerlas llegar al resto, los etarras cuentan con EKIN, remedo del antiguo KAS. Lideran EKIN los militantes que están más cerca del núcleo duro de la banda.

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Eguiguren: «Esto no acaba en dos días»
DAVID GUADILLA El Correo 31 Octubre 2010

«El lehendakari y Basagoiti tienen que arriesgar más porque nadie en España puede reprocharles nada»
El presidente del PSE cree que un exceso de optimismo sobre el fin de ETA puede crear «frustración»

LOS ANTECEDENTES
Documento. El pasado mes de junio, Jesús Eguiguren redactó un documento que remitió a Patxi López en el que reflexionaba sobre los pasos que había que dar antes los movimientos surgidos en la izquierda abertzale.

Petición. Exigía que se dejase trabajar a los políticos vascos. «Lo único que pedimos es que nos dejen trabajar en paz en vez de sembrar el odio y la calumnia».
Dudas. «Cualquier movimiento en la materia por parte del Gobierno español o vasco sería la ocasión para abrir un nuevo frente con el Gobierno».

PP. «El Partido Popular (vasco) podría verse obligado por sus correligionarios madrileños a poner problemas al Gobierno de cambio en Euskadi».

Posibles pasos. «Habría dos estrategias. Una, la que sostiene que al Gobierno no corresponde hacer nada especial, sino mantenerse vigilante y observar lo que ocurre. Si lo tienen claro, ya irán ellos. La segunda opción sería plantearse si se debe incentivar o impulsar esa evolución de la izquierda abertzale».

¿Cómo hacerlo? «Al mismo tiempo que se es tajante en la exigencia de las garantías de rechazo a la violencia o apartamiento de ETA, las instituciones se comprometerían a impulsar una incorporación de su representación política, a la elaboración de una agenda o método de reinserción».

LA SITUACIÓN
SUS PRONÓSTICOS
«Llevo diciendo desde hace un año lo que iba a pasar y me tomaban por un iluminado»
MÁS APOYOS
Eguiguren ve fundamental sumar al proceso al Partido Popular y a Aralar
PRÓXIMO COMUNICADO
La mayoría cree que, como mucho, ETA asumirá las declaraciones de Bruselas o de Gernika
MEDIADORES
Mary Robinson, ex presidenta de Irlanda, entre los posibles verificadores de la tregua

Demasiado entusiasmo puede frustrar todos los pasos que se han dado». Jesús Eguiguren apela a la prudencia a la hora de abordar los pasos que está dando la izquierda abertzale y el posible abandono de las armas por parte de ETA. El presidente del PSE, que desde hace meses viene insistiendo en que el fin del terrorismo está cerca y en que la antigua Batasuna ha apostado de manera definitiva por las vías políticas, quiere frenar la ola de «exagerado» optimismo que se ha levantado durante las últimas semanas. Todo va bien, subraya; pero, a su juicio, ni la banda anunciará de forma oficial un cese definitivo de la violencia -por lo menos, a corto plazo- ni la izquierda abertzale presentará su nuevo partido hasta que la organización dé muestras de que su actual alto el fuego es irrevocable. Un escenario que complica mucho la presencia de los radicales en las elecciones municipales y forales de mayo de 2011.

Lo más curioso de todo esto es que muchas de estas teorías, denostadas hasta hace apenas unas semanas, han sido asumidas por cualificados dirigentes políticos. Eguiguren es claro: «Llevo diciendo desde hace casi un año que iba a pasar lo que está pasando y algunos de los que me tomaban por un iluminado resulta que ahora me superan en optimismo sin tener todos los datos». «Quien piense que esto se va a acabar en dos días es que no entiende nada de este proceso. La izquierda abertzale ha apostado por dejar la violencia y lo va a hacer, pero vayamos paso a paso», afirma rotundo.

A mediados de junio, EL CORREO hizo público un documento en el que el presidente del PSE reflexionaba sobre los movimientos en la izquierda abertzale. Aunque reconocía que se trataba de un «tema delicado y arriesgado», se mostraba convencido de que había una apuesta sincera. Pero también sostenía que este proceso no era «irreversible» y que había que incentivarlo.

Para Eguiguren, «al mismo tiempo que se es tajante en la exigencia» de rechazo a la violencia, se debería «impulsar una incorporación a las instituciones de su representación política» y elaborar «una agenda o método de reinserción». O lo que es lo mismo, trabajar para que la izquierda abertzale esté en las instituciones y encontrar una solución al tema de los presos.

El texto se lo dio en mano a Patxi López, secretario general del PSE. Un día después apareció publicado. Las críticas al político guipuzcoano fueron feroces. Se le acusó de debilitar la lucha antiterrorista, de dar alas a los etarras... El propio lehendakari y otros cargos socialistas, como el consejero de Interior, Rodolfo Ares, afearon su actitud en público. La fractura llegó al PSE, provocando un escenario inédito en los últimos ocho años. En realidad, los reproches venían más por las formas que por el fondo porque, como sostenía entonces un compañero de partido, «está claro que, de esto, Jesús controla».

La bola de nieve
Han pasado cuatro meses. Y muchas cosas han cambiado. Sobre todo, durante las últimas semanas. Tres acontecimientos en orden cronológico: ETA declara un «cese de las acciones ofensivas», Arnaldo Otegi anuncia que la izquierda abertzale se desmarcará si hay un atentado y José Luis Rodríguez Zapatero pone la guinda diciendo que los pasos dados por los radicales no serán «en balde». A partir de ahí, la bola de nieve se hace gigantesca.

Un 'tsunami' de optimismo llega a la opinión pública. El propio Gobierno central traslada la sensación de que todo se está acelerando, de que el fin de la violencia llegará pronto. Mucho antes de lo que todos pensaban. A la ola también se suma el PNV. Su presidente, Iñigo Urkullu, sostiene que la izquierda radical puede estar en los comicios de 2011. «Si lo comparamos con la imagen de un reloj, la izquierda abertzale está a menos cinco», apunta en este periódico. Los más escépticos se suben al caballo del entusiasmo.

¿El motivo? Varios rumores y una sucesión de informaciones. La propia izquierda abertzale confirma que está redactando los estatutos de un nuevo partido. Al mismo tiempo se vaticina con que ETA emitirá en breve un comunicado y declarará otra tregua. Algunos especulan con que la dirección de la banda hubiese tomado a primeros de octubre la decisión definitiva de abandonar las armas, que este dato hubiese llegado a Madrid y que fue, a partir de ahí, cuando el optimismo se desbordó.

Pero, curiosamente, quienes hasta hace poco lo veían con más ilusión, ahora pisan el freno. Y no solo Eguiguren. La propia izquierda ilegalizada -Tasio Erkizia pidió ayer «prudencia»-, formaciones como Eusko Alkartasuna -que firmó un pacto con Batasuna-, Aralar -buena conocedora de lo que sucede en el entorno radical- o Lokarri muestran su asombro ante los últimos acontecimientos. Una frase empieza a generalizarse: «Todo esto se está desmadrando».
La teoría de todos ellos es que no hay cambios en la 'hoja de ruta': la izquierda abertzale ha apostado por la política, si hay un atentado se desmarcará de ETA y la mayoría de la banda también quiere abandonar la violencia. Pero el camino no es sencillo. «Ese mundo es muy lento a la hora de tomar decisiones», declara Eguiguren a EL CORREO.

Una demora que deja la puerta abierta a los riesgos. En este sentido, hay quien sostiene que dentro de la organización terrorista podrían haber surgido algunas resistencias al cambio. Por eso, el mensaje que se traslada es el de «prudencia» y mitigar el «entusiasmo», el «exceso de ruido».

La clave la da Eguiguren. Es factible que ETA emita algún comunicado, sostiene, pero no será definitivo. Como mucho, asumirá la declaración de Bruselas -en la que los mediadores internacionales le pedían una tregua «verificable»»- o la de Gernika, suscrita entre otros, por EA y Aralar. Y eso puede generar «frustración porque se están generando unas expectativas desmedidas». Es más: el presidente del PSE aventura que quizá nunca haya un comunicado final, un pronunciamiento en el que ETA diga que deja de matar. «Simplemente, un día nos daremos cuenta de que estamos en paz», opina. Por eso, la participación de Batasuna en las próximas elecciones se antoja complicado.

Aunque tanto la izquierda abertzale como EA sostienen que habrá una lista radical en las urnas, este deseo se topa con una realidad: la ley de partidos. Basicamente, la nueva formación tendría que desmarcarse de forma rotunda de la violencia y sus promotores ser ajenos a los grupos hasta ahora ilegalizados. Eso sí, no tendría por qué condenar el terrorismo.

Pero, aun así, muchos creen -entre ellos, Eguiguren- que quizá «no hay tiempo». «Para que la izquierda abertzale esté en las urnas se tiene que cumplir una de estas dos premisas: que se pueda verificar que ETA ha dejado las armas o que se compruebe que Batasuna se ha desmarcado de ETA. Y no creo que haya tiempo para ninguna de las dos».

Las «charlas casuales»
¿Cómo está tan seguro? El presidente del PSE nunca ha ocultado que, de vez en cuando, habla con la izquierda abertzale. Hace justo un año, reconoció a EL CORREO que había estado con Arnaldo Otegi a principios de 2009. «Charlas casuales», las definió. «Este país es muy pequeño y si te encuentras en la calle con alguien no le vas a dejar de saludar», sostenía Eguiguren, quien explicaba que al ex portavoz de Batasuna le había dicho que era imposible un proceso negociador a la antigua usanza, que ETA tenía que parar. «Luego ya hablaremos de las secuelas», afirmaba. Otegi, con quien el dirigente socialista comparte amigos comunes de Elgoibar, está encarcelado. Rufi Etxeberria se ha convertido en el principal referente en libertad de la izquierda abertzale.

¿Qué sucederá en los próximos meses? El pasado viernes, en ETB, rechazó ser un «profeta». Sin embargo, en el documento redactado antes de verano sostenía: «Batasuna primero empezará criticando la estrategia violenta, luego repudiándola, alguna vez condenándola según sea el atentado. Tampoco pedirá a ETA que deje las armas, sino que pare un tiempo o cualquier cuestión similar. ETA podrá plegarse o no a la situación. Y cuando se pliegue, puede atentar».

Según varias informaciones, el alto el fuego unilateral, permanente y bajo verificación internacional de ETA podría llegar antes del 10 de noviembre. Ese día está previsto que el abogado sudafricano Brian Currin presente publicamente a los cinco mediadores internacionales que certificarían la tregua. Uno de los nombres que se barajan es el de la ex presidenta irlandesa Mary Robinson.

Eguiguren no vería mal un gesto con los presos. Aprovechar el margen que da la política penitenciaria. No habla de amnistías, pero quizá sí de reagrupamientos. Y, sobre todo, de unidad. «Hay que sumar al Partido Popular y a Aralar». La formación abertzale ya suscribió la declaración de Gernika. Lo del PP es más complicado.

El pasado jueves, en mitad de un debate anodino en el Parlamento vasco, Eguiguren se levantó de su escaño y se acercó al de Antonio Basagoiti, situado junto a un pasillo. El presidente del PSE se sentó en las escaleras y empezó a hablar con el líder de los populares vascos. Le dijo que se creyese de verdad lo que está sucediendo, que no se deje arrastrar por la presión de Madrid.

A Basagoiti no se le veía cómodo. Una llamada a su móvil le 'salvó' y le permitió abandonar su escaño. No es extraño ver a Jesús Eguiguren intentando convencerle por el Parlamento. A día de hoy, no lo ha conseguido. Pero la relación entre ambos no es mala. De hecho, el dirigente socialista fue uno de los más firmes defensores del pacto con los populares.

Eguiguren no desiste. Está convencido de que todo el proceso debe liderarse desde el País Vasco. Y entran en juego Patxi López y el propio Basagoiti. Él insiste en que el lehendakari debe ir un paso más allá, trasladar un mensaje más optimista. Pero también reconoce que, en estos momentos de «nerviosismo, su mensaje está viniendo bien, Es difícil encontrar el punto justo». «Patxi y Antonio tienen que arriesgar más porque nadie en el resto de España tendría el valor de reprocharles nada». Los aludidos no lo tienen tan claro.

Una carta de Txeroki muestra que los asesinos de la T-4 mintieron al denunciar torturas
La banda asesina adiestra a sus pistoleros para que hablen de malos tratos al ser detenidos. Reparte instrucciones para preparar los testimonios. Las asociaciones de la Benemérita salen en defensa de los agentes juzgados esta semana. “Hay que denunciar los malos tratos aunque la detención sea corta o insignificante”, afirman.
Alberto Lardiés. Madrid www.gaceta.es 31 Octubre 2010

Estos días se está juzgando en la Audiencia Provincial de Guipúzcoa a 15 agentes de la Guardia Civil que participaron en enero de 2008 en las detenciones de Igor Portu y Martín Sarasola, los dos autores del atentado contra la Terminal 4 de Barajas. Se les acusa de haber maltratado a los arrestados. El fiscal del caso está del lado de las acusaciones. Y el entorno de la banda asesina está aprovechando el juicio para hacer campaña, como lo demuestra la manifestación de ayer en la capital guipuzcoana.

Las fuentes de la lucha antiterrorista recuerdan que la banda criminal adiestra a todos sus miembros para que siempre denuncien malos tratos falsamente. Sin ir más lejos, una carta escrita por el antiguo número uno de ETA Mikel Garikoitz Aspiazu, Txeroki, a la que ha tenido acceso LA GACETA, muestra que las denuncias de Portu y Sarasola eran falsas. Se trata de un testimonio que deja bien a las claras la forma de actuar de los terroristas: hablar de torturas siempre para debilitar al Estado.

“Por otra parte, aunque la caída (detención) ha sido bastante preocupante, tanto para Txetu como para Esti, lo referente a la caída como a las falsas torturas recibidas por Igor a manos del enemigo están en buen camino. Ésta es la estrategia que hay que seguir siempre ante las caídas. El buen resultado que estamos teniendo y visto el daño que estamos haciendo al Estado, demuestra que es muy importante que los compañeros en la escuela interioricen bien la importancia de tener las cantadas (confesiones falsas) preparadas al modo que hacía el talde (comando) de Igor. Entre todos prepararlo y repetirlo. Las torturas se deben denunciar siempre, y nunca ratificar delante del juez”.

Lea la información completa en LA GACETA.

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