AGLI

Recortes de Prensa   Jueves 11 Noviembre  2010

 

El vecino como pretexto
Vamos contemplando el desmoronamiento de la economía nacional con la vista puesta en las elecciones de 2012
M. MARTÍN FERRAND ABC 11 Noviembre 2010

UNO de los aspectos más negativos del sistema autonómico que se sustenta en el Título VIII de la Constitución reside en que cada Gobierno regional tiende a servir de coartada y disculpa a todos los demás. Es evidente que España, en su conjunto, no funciona. Los datos económicos obligan al pesimismo. Pero si se analizan en los diecisiete epígrafes en que hemos parcelado el Estado, y se cruzan los datos unos con otros, siempre aparece un roto que disculpa el descosido ajeno. Ayer, Javier González Navarro publicaba en estas páginas unos datos escalofriantes y desesperanzadores. Lo primero porque marcan el fin de un modelo insostenible y lo segundo porque, salvo que se produjera algún fenómeno taumatúrgico, el problema no tiene solución desde los supuestos de que partimos y en la aceptación como derechos adquiridos de lo que la mayoría de las veces son solo privilegios continuados.

En lo que va de año, a partir de la EPA, se han destruido 146.600 empleos en el mundo privado; pero, para que el dato resulte más demoledor e irreversible, en el sector público se han incrementado 110.200 nuevos puestos de trabajo. ¿Se supone que la ruina de los primeros puede satisfacer los gastos que producen los segundos? Ahí es donde empieza el cruce de comparaciones que acalla conciencias y silencia las voces de quienes, en cada circunscripción, ocupan la responsabilidad de la oposición. ¿Cabe esperar que los socialistas, por ejemplo, denuncien en Valencia, la irresponsable actitud con la que ellos mismos gestionan el gasto en Sevilla? Del mismo modo, ¿está en condiciones el PP de señalar el despropósito gestor de Castilla-La Mancha que viene a ser parejo del que ellos protagonizan en Castilla-León? En Madrid, donde el PP suele sacar pecho y proponerse como modelo, los empleados públicos —funcionarios o equivalentes— son 507.800. La suma de los que tienen trabajo en la agricultura, la industria y la construcción no alcanzan los 480.000. Sobre esos datos, ¿el PP y el PSOE están en condiciones de cruzar entre sí las espadas de la crítica?

La Carrera de San Jerónimo se nos va convirtiendo en un continente sin contenido porque los lotes que en ella nos representan carecen de la autoridad que aporta el ejercicio. Se neutralizan entre sí por la comparación, sin grandes diferencias, de los resultados en sus feudos respectivos. Mientras tanto, vamos perdiendo el tiempo y contemplando el desmoronamiento de la economía nacional con la vista puesta en las elecciones de 2012. Para entonces es posible que todos seamos ya empleados públicos o, más probable, que ninguno tengamos empleo en ninguna parte.

El "drama" de Zapatero no se explica sin los atentados del 11 M
Francisco Rubiales Periodista Digital 11 Noviembre 2010

Zapatero tenía perdidas las elecciones del 2004, pero la explosión de los trenes madrileños, todavía no aclarada, cambió el puñado de votos suficiente para convertirle en Presidente. A partir de entonces, comenzó su mandato, la peor tragedia para España desde la Guerra Civil de 1936.

El "Zapaterismo" no puede explicarse sin los atentados del 11 M, los más sangrientos y conmovedores de la reciente historia de España. Aquellos atentados no sólo lo convirtieron en un presidente elegido por el miedo, sino que crearon en la conciencia española el vacío moral y el desasosiego político necesarios para que el demoledor "Zapaterismo", con toda su carga corrosiva de la moral y de la decencia, pudiera establecerse y prosperar.

Sin aquellos atentados, los españoles no hubieran soportado lo que Zapatero trajo consigo: la instauración de la mentira como política de gobierno, el uso del dinero público para comprar voluntades y votos, la ruptura de la igualdad en España, el endeudamiento enloquecido, el despilfarro, el decaimiento moral,el avance de la corrupción, la pérdida del prestigio internacional y una serie de errores y de políticas nefastas que dieron al traste con la riqueza acumulada por los españoles en las últimas décadas, convirtiendo al país en una inmensa fábrica de parados y de nuevos pobres.

Hay un ejemplo en la Francia de inicios del siglo XIX, cuando el cónsul Napoleón Bonaparte dominaba la vida política, que explica la casi nula resistencia de España ante el drama que representa Zapatero. La historia es la siguiente:

A finales del año 1800, el gobierno consular había redactado un proyecto de ley de tribunales especiales que pretendía hacer de la justicia un instrumento más de opresión política. La opinión pública se puso en contra y Bonaparte y su gobierno se asustaron y no se atrevían a aprobar la nueva ley. De repente, la noche del 24 de diciembre los realistas explosionaron un artilugio infernal en la calle Saint Nicaise cuando pasaba por allí la carroza del Primer Cónsul, camino de la Ópera. Bonaparte resultó ileso, pero 60 personas resultaron muertas o heridas. El atentado, primero en su género, causó una conmoción enorme en Francia, además de pánico. En medio de la confusión general, Bonaparte logró hacer aprobar la nefasta ley de tribunales especiales sin la menor dificultad.

La conclusión de aquella experiencia fue perfectamente captada y asumida por Bonaparte: "Un atentado brutal provoca en la opinión un vacío y un miedo que permite que las medidas gubernamentales más ignominiosas y las leyes más execrables puedan pasar tan furtivamente como el contrabando por las narices de aduaneros dormidos".

Durante algunos meses, la conciencia social francesa fue incapaz de reaccionar, pero después lo hizo con entereza e indignación. Algunos acusaron al gobierno de haber provocado el atentado y muchos historiadores confirman que aquellas acusaciones pudieron ser ciertas. Es un hecho que el siniestro Fouche, por entonces ministro de la policía, instruyó a los gendarmes revolucionarios franceses en el por entonces nuevo y tenebroso arte de los atentados terroristas prefabricados, que irrumpen en el momento oportuno para aterrorizar a la opinión.

Bonjamín Constant publicó un libro en 1814, después de la caída de Napoleón ("De l' esprit de conquête el de l' usurpation, dans leurs rapports avec la civilisation européenne"), en el que advertía a los ciudadanos de los peligros que amenazaban a la civilización bajo los nuevos gobiernos surgidos tras la Revolución.

El "Zapaterismo", cuyo gobierno en España ha estado cargado de cambios y de medias execrables, ha sido soportado por los españoles con una cobardía indescriptible, quizás como consecuencia del estupor y el miedo producidos por los trenes destruidos por las bombas y los cadáveres ensangrentados de Atocha.

Sin embargo, la misma historia demuestra que, una vez pasado el efecto paralizante del miedo y del estupor, las defensas se restablecen, la moral ocupa su espacio natural en la conciencia de la población y los opresores se ven obligados a retroceder y a abandonar su sucia labor de destrucción.

Voto en Blanco

Mientes, Felipe, y lo sabes
Juan Carlos Olarra Estrella Digital 11 Noviembre 2010

(Antón Saracíbar a Felipe González tras la huelga general de 14D-88)

Nunca tuviste realmente en tu mano la posibilidad de volar a la cúpula de ETA, con lo que no tomaste ninguna decisión en ese sentido. Porque dicha posibilidad presupone el conocimiento cabal por parte de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado de la situación exacta de tal aquelarre asesino, con la suficiente antelación y certeza. Y tal suceso, de haber sido cierto, habría permitido actuaciones más sensatas y eficaces que la que pretendes haber descartado en tu grandeza moral. Sabiendo dónde iban a estar en un momento dado, podrías haber ordenado detenerlos, o promover que otro país lo hiciera, si es que estaban fuera de España. Y si tu bien amigo Mitterrand no estaba en disposición de ayudarnos, siempre podrías al menos haberte asegurado de que se siguiese su rastro con similar denuedo al que había permitido localizarlos con tanta exactitud. Seamos serios, Felipe. Ni aunque hubieses tenido la ocasión circunstancial de llevar a cabo lo que ahora nos cuentas, habría pasado de una mera conjetura ¿O es que crees que vamos a considerarte capaz de ordenar una acción explosiva, en sentido estricto, en el suelo de nuestro vecino del norte, gobernado por uno de tus admirados padrinos al que regalabas una admiración que a veces se tornaba en vasallaje? Nunca renunciaste a ninguna oportunidad que estuviese verdaderamente en tu mano, como ahora nos quieres hacer creer, independientemente de si eso te engrandece o te empequeñece moral o políticamente, o si de tus atrabiliarias y extemporáneas confesiones deriva ventaja o desventaja para el partido en el que aún militas.

Desconozco, Felipe, las razones que te han llevado a contar lo que contaste, en este preciso momento de nuestro acontecer. Puestos a elucubrar, creo que un ataque de soberbia, acentuada por la perspectiva que dan los años, te ha llevado a esta forzada circunvalación intelectual (paralela a aquellos prodigiosos circunloquios con los que a veces envolvías la nada y ocupabas el vacío lugar del silencio, al que siempre temiste tanto). Rodeo de la imaginación y la palabra, del verbo y del pensamiento, con el que probablemente quieres hacer tuyo algo de lo que te obligaron a abjurar en público y que, en el fondo de tu corazón, quieres reivindicar para tu legado. Pero claro, salvando siempre los obstáculos políticos, y sobre todo jurídicos, que de ello se pudiesen derivar.

Por eso se confunden (o nos quieren confundir) quienes buscan paralelismos con el “I shot” de Margaret Thatcher cuando fue preguntada sobre los detalles de la operación Flavio. La Primera Ministra se limitó a destrozar la estrategia de los Rubalcabas del laborismo que, con sus tentáculos en los servicios secretos, pretendían evidenciar errores en la cadena de mando. La Baronesa, a diferencia de ti, Felipe, pisaba terreno seguro, puesto que su decisión se amparaba en la legislación que permitía abatir a cualquier terrorista descubierto en territorio británico con el propósito de cometer un atentado. Y los tres asesinos del IRA contra los que disparó el SAS querían volar a la banda de música del cambio de guardia.

Tampoco aciertan quienes aprovechan la coincidencia temporal con los aperitivos de las memorias de George W.Bush que hábilmente nos va filtrando su editor. El anterior inquilino de la Casa Blanca admite lisa y llanamente que autorizó una modalidad de tortura y pretende enmarcar dicha decisión en el bien mayor que con la misma se habría obtenido y que se concreta según él en salvar vidas. W nos dice lo que hizo y nos explica lo que cree que consiguió, mientras que tú nos relatas lo que al parecer no hiciste, aunque podrías haber salvado vidas de haberlo hecho.

Puede que tu único parangón sea tu admirado personaje francés. Ese colaboracionista disfrazado de resistente y capaz de fingirse víctima de un atentado, que gobernaba la gran República al tiempo que tú lo hacías en España. El encontró la fórmula para reivindicar indirectamente una de sus vergonzantes hazañas, cuando condecoró a uno de los responsables del atentado terrorista contra el Rainbow Warrior. Pero al menos La Esfinge reconoció la gloria ajena como medio para apuntalar la propia. No es tu caso.

No sé que pretendes diciendo lo que dices aquí y ahora, ni me parece útil dedicar mucho más tiempo a tratar de averiguarlo. Simplemente constato que no puedes estar diciendo la verdad y que creo que eres consciente de ello.

Papelón
La «constatación» de que Mohamed VI es el amo del Sahara representa el punto más bajo desde la Marcha Verde
IGNACIO CAMACHO ABC 11 Noviembre 2010

EN los treinta años de conflicto del Sahara, aprovechados por Marruecos para imponer su política de hechos consumados, España no ha sabido ni querido enmendar el papelón de su precipitada salida descolonizadora. Antes al contrario nos hemos movido siempre en una suerte de ambigüedad culpable, que el zapaterismo ha ido reconvirtiendo en abierta connivencia con la estrategia marroquí sin abandonar el discurso ambivalente salpicado de mantras de diálogo y multilateralidad. Ocurre que el sultanato, como régimen autoritario que es, resulta poco proclive a las sutilezas y cada vez más a menudo pone a prueba las tragaderas españolas con actos de una brutalidad insoslayable. El asalto a los campamentos de El Aaiún tiene ribetes de pogrom étnico que han provocado incluso la repulsa de la muy proalauita Francia sin que el Gobierno de Zapatero/Rubalcaba sea capaz de manifestarse con el mínimo de energía que requiere la dignidad democrática.

España tiene derecho incluso a ponerse de parte de Marruecos si lo considera positivo para los intereses nacionales, pero lo que no puede hacer es renunciar a su papel de referencia en un problema que como antigua metrópoli colonial le atañe de modo directo. Y eso es exactamente lo que ha hecho este Gobierno: ponerse de perfil con abstractas apelaciones a la calma, inhibirse de sus responsabilidades históricas y actuales y hasta montar el consabido lío diplomático al reconocer primero y «constatar» después —rectificando en horas, como es costumbre— los supuestos derechos efectivos y soberanos de Rabat sobre el territorio saharaui. Hacerlo en pleno escándalo por la inaceptable y violenta razzia de El Aaiún constituye un ejercicio vergonzante de sumisión política y de denegación de amparo.

El zapaterismo aplica en el Sahara su conocido criterio de doble rasero, ese hipócrita embudo moral que determina la consideración de las cosas y los hechos según su adecuación a las conveniencias propias. La legalidad de la ONU vale para desautorizar la guerra de Irak pero no para aceptar el cumplimiento del plan Baker y otras resoluciones que llevan años en el limbo de la diplomacia. Desmantelar a sangre y fuego un asentamiento de refugiados constituye una canallada si la ejecuta Israel pero no merece condena explícita cuando es Marruecos el que la lleva a efecto. Vetar a periodistas y parlamentarios como testigos de la violencia de Estado es pecado mortal para cualquier régimen democrático y pecata minuta si lo decide nuestro amigo el sultán. Nada grave para suspender el solícito interés de la ministra de Exteriores —menudo debut el de MinisTrini— por la maltrecha rodilla de Evo Morales.

La «constatación» de que Mohamed VI es el amo del Sahara representa el punto más bajo del abandono español desde la Marcha Verde. Hasta ahora: tal vez haya ocasión de constatar que podemos hacerlo peor.

Vergüenza ajena y oprobio común
El régimen marroquí no se distrae estos días con las maravillosas relaciones que mantiene con Zapatero
HERMANN TERTSCH ABC 11 Noviembre 2010

UNA de las pocas formas que nos quedan ya para intentar huir de la vergüenza que produce la actuación de nuestro Gobierno en el exterior es ejercitar la certeza de que otros españoles lo sabrían hacer de otra forma. Por desgracia es cierto que nos representan a todos en el mundo por haber sido elegidos por una mayoría. Pero también lo es que hay muchos españoles con preparación, criterio y carácter que nos representarían y defenderían los intereses de España con dignidad, eficacia y altura de miras. Decir que lo harían mejor es no decir nada, porque hoy lo difícil es encontrar a quien pueda hacerlo peor. Antes de considerarse un enviado de la Providencia Progresista, nuestro Gran Timonel le dijo a su consorte aquello de «Sonsoles, no te puedes imaginar cuantos cientos de miles de españoles podrían gobernar». Un instante único aquél, en el que brotó tamaña verdad de sus labios.

A estas alturas de la tragicomedia del zapaterismo podemos decir que el listón no es ya obstáculo ni para el más torpe de los reptantes. Por lo que no son centenares de miles sino millones, señora consorte, los que gobernarían sin hacer el daño que su marido ha hecho. En nuestra política exterior estamos viviendo horas estelares del zapaterismo químicamente puro. El dislate generalizado ha alcanzado cotas orgiásticas del despropósito. El ridículo y el oprobio son ya la percepción constante en un serial interminable de torpezas y barrabasadas. Cierto, como dicen fuera, que los españoles tienen al Gobierno que han elegido. En nuestro descargo cabe alegar que nadie en su sano juicio podía prever lo que nos venía encima.

Estaba claro que habríamos de pagar por una política exterior sin principios, sin profesionalidad, sin carácter, criterio ni firmeza. Una política que nos ha marginado en nuestro espacio natural de las democracias occidentales, donde España ya solo cuenta como fuente de preocupación e inseguridad económica. Solo nos tienen ya en cuenta esos regímenes dictatoriales o autoritarios que por afinidades ideológicas este Gobierno ha apoyado y financiado. No para agradecerlo. Para pagarnos con insultos, desplantes y desprecio. Venezuela o Cuba, Bolivia, Mauritania o Marruecos, ¡qué más da! Nuestra obsequiosidad es ya humillación y tiene además humillación por respuesta. Así es el mundo. Si no nos respetamos nosotros, ¿por qué iban a hacerlo otros?

Ayer fue otro día de auténtica vergüenza en la gestión española de la crisis marroquí. Por un lado salía la ministra Trinidad Jiménez negando muy enfadada que hubiera sido avisada de antemano de la bárbara operación policial marroquí. El diario El Paísasegura que sí lo sabía. Dada la impotencia del Gobierno, casi da lo mismo. En el Parlamento, el ministro de la presidencia Jáuregui, se hacía tal lío al explicar dicha impotencia, que acabó atribuyendo a Marruecos la soberanía territorial sobre el Sáhara. Después dijo que no quiso decir lo que dijo. Da igual también. Miren que nos dijeron que Jáuregui venía de ministro porque se explica muy bien.

Periodistas franceses pudieron viajar a Marruecos para visitar los escenarios que el régimen de Mohammed VI tenga a bien enseñarles. Los periodistas españoles poblaban los aeropuertos a la espera de que el Sultán les deje entrar a mirar un poquito. Mientras continúa la operación de terror contra la población, las detenciones y los saqueos. El régimen marroquí no se distrae estos días con las maravillosas relaciones que mantiene con Zapatero y Rubalcaba. Quizás allí crean que estas relaciones son exclusivamente para cuestiones de protocolo y privilegio de tantos líderes socialistas que han hecho de Marruecos su particular y muy privilegiada alternativa a la Costa Azul.

Serios errores de diplomacia
Editoriales ABC 11 Noviembre 2010

El viraje que dio este Gobierno hacia Marruecos, cuyas razones no ha explicado aún, ha desencajado los tradicionales equilibrios de España en el Magreb

A diferencia de lo que sucede con los errores en el campo de la economía, las equivocaciones en política exterior son en ocasiones difíciles de cuantificar, pero eso no impide que el precio de la mala gestión aparezca, como le sucede al Gobierno de Zapatero, que recoge ahora los amargos frutos de su decisión de apoyar incondicionalmente a Marruecos. Negándose a condenar los hechos violentos que han desencadenado los disturbios en El Aaiún para no irritar a Rabat —lo que equivale a considerarlos como aceptables— no contribuye ni a la solución del conflicto ni a la buena marcha de la sociedad marroquí hacia la democracia, y tampoco representa a la sensibilidad mayoritaria de los españoles.

Al contrario, el viraje que dio este Gobierno, cuyas razones no ha explicado todavía, ha desencajado los tradicionales equilibrios de España en el Magreb y ha contribuido a alejar las posibilidades de una solución. Marruecos es un vecino con el que es conveniente desarrollar las mejores relaciones. Precisamente debido a esa vecindad, es una insensatez exponer nuestros intereses estratégicos a las maniobras de extorsión que se puedan urdir aprovechando esa proximidad con sucesivos pretextos como la pesca, la emigración ilegal, la droga, el integrismo, Ceuta y Melilla o el Sahara.

Puesto que Marruecos no es una sociedad democrática, habría sido mejor no exponerse a esta situación con una política en la que se definan nuestros intereses, tal como Marruecos hace con los suyos.

La ministra Trinidad Jiménez ha intentado recuperar el paso recordando que España no reconoce la anexión del Sahara Occidental, sin darse cuenta que lo que ha sucedido no ha sido solamente una violenta intervención de las autoridades marroquíes, que al fin y al cabo no puede decirse que sea una novedad más que en la brutalidad de sus dimensiones. Lo peor ha sido la expresión de la violenta enemistad entre la población saharaui y los ciudadanos marroquíes llevados allí por el Gobierno de Rabat. Los enfrentamientos en las calles de El Aaiún ponen de manifiesto que la brecha que separa a las dos comunidades se ha hecho más grande en lugar de difuminarse, como pretendía Marruecos, y que cualquier solución será aún más compleja ahora que cuando el Gobierno socialista creyó erróneamente que obtendría ventajas en otros campos si cerraba los ojos ante la realidad y abandonaba los intereses de España al albur de la política marroquí.

La impunidad del sátrapa
Antonio Pérez Henares. Periodista Digital 11 Noviembre 2010

Puede hacer lo que quiera. Puede vulnerar todos los Derechos Humanos, puede arrasar a sangre y fuego un campamento, puede matar, puede saquear, puede incendiar. Puede hacer eso y lo hace. Lo mismo que provocar a los vecinos hasta la humillación, puede hacer lo que le venga en gana en su territorio y en el que ocupa ilegalmente, puede ciscarse en toda las resoluciones de la ONU, puede impedir que haya testigos, apalear periodistas, puede mentir con descaro e impunidad y hacer aparecer a sus víctimas como verdugos. Puede hasta acusarles de haber sido ellos quines han creado esa dantesca imagen de las jaimas incendiadas y El Aiun envuelto en la humareda y los saqueos.

Mohamed VI sabe que es impune. Que nadie moverá un dedo contra él. Porque tiene el respaldo de EE.UU, porque Francia lo apoya incondicionalmente, porque ese el pago a sus “servicios”, porque es el “amigo” necesario en el Magreb. Y puede tensar lo que quiera la cuerda con España, en la frontera de Melilla, en el continuo chantaje, en el sistemático recochineo, en haber retirado hace un año largo su embajador, en incluso permitirse decir que nuestro Gobierno fue informado de su bestial intervención sobre los saharahuis que protestaban por sus cada vez más penosas condiciones de vida. El sátrapa se siente impune. Porque en verdad lo es o al menos así lo parece a los ojos del mundo que simplemente quieran ver lo que sucede. Aunque casi todo prefieran mirar para otro lado. Que esconde el quiere que miren mientras comete sus tropelías.

La respuesta, por decir algo, de nuestro Gobierno es vergonzante y vergonzosa. Hace mucho que abdicó de su responsabilidad sobre un territorio y una población a la que debe el amparo por lo que fue y representó. El zapaterismo ha dado un paso más, un nuevo giro. Ya apoya sus tesis de anexión , ya ni siquiera guarda las formas. Y es tal su meliflua confusión que el ministro de la Presidencia reconoce incluso la soberanía marroquí sobre el Sahara. Luego sale la ministra de Exteriores para corregirle un poquito. Pero en eso queda, en palabras huecas, en no tomar medida alguna y mirar, siempre mirar para otro lado.

Claro que hay intereses. Lo hay aquí como también nos lo ponen siempre que nos insulta el venezolano Chavez. ¿Pero queda algo de la dignidad de una Nación?. Porque eso también cuenta y a la postre también pesa en el concierto mundial. No habrá hecho alguno, no habrá acción ninguna. Todo será un eufemismo tras otro para salvar una cara que está roja de vergüenza. Pero más roja la sangre vertida en las arenas del Sahara.

Sahara Occidental
La política del gran timo
GEES Libertad Digital 11 Noviembre 2010

Al cumplirse los 35 años de la firma de los Acuerdos de Madrid, el conflicto del Sahara Occidental sigue sangrando por la misma herida que entonces: la de la inanidad de una casta política que, tanto desde la derecha como desde la izquierda, no ha sabido encontrar alternativa a unas relaciones con Marruecos sin más contenido que el de la dejación de responsabilidades. La bochornosa fuga de la ministra Trinidad Jiménez, dejando campo libre a los desmanes de Mohamed VI en el Sahara Occidental, es la última perla de esta dinámica que prácticamente todos los partidos que han gobernado desde la transición han cultivado, a costa de un sufrimiento innecesario de los saharauis y de un alevoso engaño a los españoles.

En 1975 mientras Franco agonizaba, los firmantes de los acuerdos –en verdad no fue más que una declaración de principios–, aseguraron que tuvieron que ceder ante Marruecos por el grave riesgo de guerra planteado por la llamada invasión pacífica de la Marcha Verde. Sin embargo, los propios responsables militares de la entonces provincia española confesaron años después que una semana antes de que la Marcha Verde cruzase la frontera del Sahara Español, el ejército marroquí ya estaba avanzando por el territorio desde la parte de la frontera más alejada de la atención de la prensa internacional, pendiente sólo del jaque mate lanzado por el entonces Rey Hassán II con su amenaza de "invasión pacífica".

Los propios responsables de la entrega del Sahara reconocieron además que la propia Marcha Verde integrada por 350.000 supuestos civiles cruzó más tarde la frontera en virtud de un acuerdo tácito alcanzado por el Rey Hassan II con el Gobierno de Arias Navarro que obligó a las tropas españolas a una frenética actividad de desminado y minado con el que se retrasaron las líneas defensivas. Objetivo: que los "patriotas marroquíes" pudiesen adentrarse en el territorio unos diez kilómetros durante unas horas, sin peligro de saltar por los aires, hacerse una foto "recuperando" el Sahara al colonialismo español y volver al punto de partida, del lado marroquí de los límites internacionales. Luego, el remate a este farsa lo dio la firma de unos supuestos acuerdos que se supone pactaban la transferencia de la administración y que no fueron publicados en el Boletín Oficial del Estado para que no pasasen de ser una declaración de principios, es decir, papel mojado.

Paradójicamente, los firmantes de los acuerdos invocaron el interés de España y el patriotismo para justificar el giro con el que habían hecho descarrilar la política de apoyo a la autodeterminación saharaui apuntalada por las Naciones Unidas, y que Franco consideraba era la más acorde con los intereses económicos y geoestratégicos de España. Pero ni siquiera el PSOE de Felipe González –en la oposición tan pro-polisario como anti-otanista– hizo nada al llegar al poder para desmontar el gran engaño. Todos los partidos que han gobernado han contribuido así a mantener la ficción de unos acuerdos que nunca fueron legales para justificar la dejación de España en relación a sus responsabilidades con el pueblo saharaui. Se ha hecho creer a los españoles que a España no le quedaba más vínculo con los saharauis que el que dicta la solidaridad, historia y cultura. No es así. Es por el imperativo legal que dicta el artículo 73 de la Carta de Naciones Unidas y el dictamen del experto jurídico de la ONU Hans Corell.

El PP se indigna ante la "incomprensible indiferencia" del PSOE de Zapatero, pero también es cómplice del engaño que, disfrazado de neutralidad y equidistancia entre las dos partes enfrentadas, ha sido el mejor aval de Marruecos para seguir haciendo de su capa un sayo con la tranquilidad que le daba el saber el Frente Polisario no podía tomar la palabra en la ONU porque el Sahara sigue legalmente pendiente de ser descolonizado. España –que es la autoridad que debería legalmente hablar por el pueblo saharaui–, se lava las manos, haciendo como si nada tiene que ver con el asunto y como si fuese un asunto susceptible de mediación. Por eso las declaraciones de la secretaria de Organización del PP solicitando a Zapatero que auspicie unas negociaciones entre Marruecos y los saharauis "sin interferencias que puedan empañar su buen fin" y supuestamente encaminadas a que se pueda mantener "la posibilidad de un referéndum", muestran una improvisación oportunista marcada por elnefasto giro con el que el partido abandonó el paréntesis pro-saharaui de Aznar, dejándose llevar de la mano por personajes de dudosa amplitud de miras, que lo mismo son acusados de islamófobos que recogen premios que defienden la solución autonómica, en sintonía con Mohamed VI. Lo peor es comprobar que se ha puesto al PP al mismo nivel que el PSOE de Zapatero, con una incapacidad pavorosa para convertir la acción exterior en algo más que un caballo de batalla en la política electoral.

Ambas fuerzas políticas compiten en vender a los españoles la burra de que Marruecos es el socio por el que tiene que apostar España, sacrificando el claro mandato de la ONU –que exige a España amparar a los saharauis– en nombre del más burdo realismo político, suicida además para nuestros intereses a largo plazo. Se ha dicho que la contrapartida era la tranquilidad en Ceuta y Melilla, pero los incidentes de los últimos meses y el bulo del niño que se decía asesinado por la Guardia Civil han vuelto a demostrar que Mohamed VI no está dispuesto a soltar la presa. También se ha hecho creer a los españoles durante mucho tiempo que lo que ocurriese en el Sahara no nos afectaba. Todo lo cual, además, estaba guiado por el falso cálculo de que las nuevas generaciones de saharauis iban a seguir los pasos de los dirigentes del Polisario, víctimas en buena medida del poder corruptor y paralizador de las ayudas humanitarias, y que se ven incapaces ahora de controlar la situación. Ahora las llamas en El Aaiún han demostrado lo frágil que resulta una paz basada en un statu quo de cartón piedra. Lo malo es que el humo oscurece nuestro patio trasero.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Víctimas unidas
Editoriales ABC 11 Noviembre 2010

Tanto anuncio del fin de ETA corre el riesgo de hacer creer que, cuando llegue, también desaparecerán sus víctimas. El Día de la Memoria, celebrado ayer en Vitoria, es la prueba de que ETA ya tiene un rastro imborrable de muerte y dolor. Las víctimas de ETA deben ser los inhibidores del olvido, de la injusticia que puede tentar a algunos de premiar a los terroristas por dejar de matar. Precisamente, si tan cerca está el final de ETA, el protagonismo de las víctimas es aún más necesario. Y tanto o más lo es que las víctimas de ETA, y de todo terrorismo, permanezcan unidas y fuertes por su memoria, dignidad y justicia.

No es la economía, es la Libertad, idiota
Javier Benegas*. El Confidencial 11 Noviembre 2010

Es más que evidente que nos encontramos ante un cambio, casi un terremoto al que han puesto sordina, que es ya imposible parar. La gran cuestión es qué traerá consigo. Y, por ahora, mucho me temo que no será la Libertad ni el derecho a decidir que tanta falta nos hace. Porque si hay algo que caracteriza la mentalidad de los europeos –y, muy especialmente, la nuestra- es esa fascinación por la gran mentira sobre la que ya nos previno Hölderlin al escribir que “lo que ha hecho siempre del estado un infierno sobre la tierra es precisamente que el hombre ha intentado hacer de él su paraíso”.

El mayor problema no es tanto ya la decadencia de los supuestos valores occidentales, sino la pérdida casi completa de nuestra libertad individual. Y ello se ha hecho especialmente visible en el terreno de lo económico. Estamos prácticamente impedidos para emprender y crear riqueza. Las ideologías de izquierda y derecha, ambas obstinadas en planificar nuestras sociedades y reducir a la mínima expresión el ámbito de competencia de los individuos, han transformado a las personas en parias.

Pero lo peor de todo, lo que nos llena de un asfixiante pesimismo, es que ni la izquierda ni la derecha tienen previsto reformar este modelo político. Muy al contrario: ambas defienden con obscena vehemencia el actual status quo. Y se sienten cómodas combatiendo por el poder bajo unas reglas no escritas que limitan el daño infligido al adversario. En consecuencia, las víctimas son los ciudadanos.

Mientras José Luis Rodríguez Zapatero dice proveernos de “libertades”, la Libertad es reducida a su mínima expresión. Por su parte, Mariano Rajoy, aparentemente inocuo e indeciso, hace lo suyo excluyendo obstinadamente de su programa cualquier medida que vaya más allá de las reformas económicas. Y, por último, respecto a esa otra derecha que anida en el Partido Popular, valga como muestra el equivocado análisis de que hay que quitar competencias a las autonomías para devolverlas al Estado, cuando lo que realmente hace falta es devolver esas competencias a los ciudadanos.

Entre unos y otros, apenas queda resquicio para la transformación que necesitamos. Y tanto el PSOE como el PP, izquierda y derecha al uso patrio, parecen estar de acuerdo en lo fundamental: mantener a raya a los españoles.

Tanto el PSOE como el PP, izquierda y derecha al uso patrio, parecen estar de acuerdo en lo fundamental: mantener a raya a los españoles

Siempre se ha dicho que los españoles somos gente de extremos, porque vamos de la calma a la tempestad sin aviso previo; que somos seres viscerales, irreflexivos, temperamentales y demás sandeces. Esta socorrida imagen nos convierte en eternos adolescentes a los que hay que tutelar y atar en corto. Pero se omite que, en España, los gobernantes no han tenido sensibilidad alguna para ahorrar padecimientos a sus gobernados. Y una y otra vez han sobrepasado todas las líneas rojas con total impunidad, al no existir mecanismos de control que pudieran evitarlo. Hoy esos mecanismos siguen sin existir. Y por eso se genera la engañosa sensación de que la sociedad está anestesiada.

Si existiera una verdadera democracia, si los diputados fueran elegidos por distrito, si el poder judicial estuviera a salvo de los partidos políticos y los legisladores votaran en conciencia y de forma coherente con lo demandado por sus votantes, hace tiempo que los españoles habrían manifestado su desacuerdo y, lejos de verse abocados a ser seres implosivos y viscerales o, en su defecto, sin sangre en las venas, el sentido común habría prevalecido y, con él, el instinto de supervivencia.

Pero no. En España, la gente, los ciudadanos, los electores, sólo tienen a su alcance una papeleta trucada cada cuatro años. Un voto que, una vez es depositado en la urna, pone en marcha una maquinaria letal que es imposible parar durante cuatro años. Y, si uno lo piensa detenidamente, esta democracia nuestra produce aprensión.

Estando así las cosas, es triste ver cómo la impotencia sólo alcanza ya a generar discursos voluntaristas, que abogan por poner en marcha nuevos negocios e ideas a tumba abierta, de tal forma que diríase que la solución queda reducida a contar con un ejército de heroicos emprendedores dispuestos a inmolarse en el altar de lo imposible. Ni una cosa ni la otra. No necesitamos que estos políticos que padecemos nos solucionen los problemas, porque es cierto que debemos ser nosotros quienes asumamos determinados riesgos. Ahora bien, para aceptar nuestra responsabilidad en el ámbito de lo privado antes deben devolvernos nuestra libertad individual y, de paso, sanear el sistema. Y para eso, o bien seguimos el guión del españolito que va de la calma a la tempestad sin mediar aviso, o bien de entre tanto político sin entrañas surge algún héroe, quizás un suicida, capaz de poner las bases de una profunda reforma.

* Javier Benegas es experto en branding y comunicación

El buenismo suicida
Juan Van-Halen www.gaceta.es 11 Noviembre 2010

No todos somos justos y benéficos aunque lo proclamase la Constitución de Cádiz.

Este neologismo viene asimilándose a una determinada manera de gobernar desde políticas de buen talante, condescendientes, de apaciguamiento como fin en sí mismo. En definitiva, débiles. Poner la otra mejilla al recibir una bofetada es cristiano pero nada aconsejable a la hora de gobernar a los pueblos. En vísperas de la Segunda Guerra Mundial algunos países que luego fueron aliados ejercieron con el régimen nazi un buenismo avant la lettre. El mundo sufrió el resultado. Churchill fue una de las pocas voces que anunciaron la inutilidad del buen rollito. En España la quintaesencia del buenismo tiene a Zapatero como portaestandarte. Su política exterior, desde la Alianza de Civilizaciones al frustrado intento de cambiar la Posición Común de la Unión Europea respecto a Cuba, es buenismo. Y su política interna está impregnada también de ese buenismo.

Este dogma ideológico buenismo considera que la mano tendida soluciona los conflictos, pero es falso. La debilidad de una parte fortalece y amplía las demandas de la otra. Todos no somos justos y benéficos aunque lo proclamase bondadosamente la Constitución de Cádiz.

Elena Valenciano, la voz del PSOE en política exterior, declaró que el buenismo es su “apuesta de futuro”, y Moratinos se mostró encantado de que los socialistas tuviesen por esos mundos fama de ser “tan buenos”. Pero es un espejismo. La fama del Gobierno no es de bueno sino de débil. Igual que es un espejismo creer que hay unos terroristas mejores que otros. Abrir diálogo con el terrorismo es otro error buenista. Compartí durante dos años tertulia semanal en la SER con Ernest Lluch, una gran persona, y le escuché muchas veces defender con ahínco el diálogo para salir de la violencia. Era puro buenismo. Acabó recibiendo un tiro en la nuca como ejemplo de diálogo.

Creer a pie juntillas que el diálogo y el buen talante todo lo arreglan es una ingenuidad que no se puede permitir un político con responsabilidad de gobierno. El diálogo es un medio pero no un fin y, en todo caso, tiene sus límites. Hay asuntos sobre los que no se debe dialogar y también hay interlocutores imposibles. La España de Zapatero, en la vía del apaciguamiento, ha hecho repetidamente el ridículo. El colmo es que ha recibido bofetadas incluso del Gobierno colonial de Gibraltar porque el buenismo de Zapatero decidió encuentros a tres bandas: España, Gran Bretaña y Gibraltar, de igual a igual, rompiendo una política española que no se había interrumpido con régimen alguno desde 1704.

El buenismo suicida de Zapatero le desliza hacia un nuevo diálogo con el terrorismo, si es que alguna vez se interrumpió y no nos mintió también en eso, desde el error de creer que una paz-trampa le haría ganar las elecciones. Pero su condición de cadáver político insepulto no lo arregla una cabriola más, aunque su estrategia sea ahora esconderse detrás del buenismo de Rubalcaba que, por cierto, no es tan inteligente como él quiere que creamos. Simplemente tiene poder y abusa de él. El león es el rey de la selva no porque sea el animal más fuerte ni el más bello ni el más veloz ni el más peligroso. Es el rey de la selva porque los demás se lo han creído. Y, además, no habita en la selva sino en la sabana.

El buenismo lleva también a considerar como panacea la llamada Alianza de Civilizaciones. Debemos abrirnos a lo que nos llega de fuera sin defender lo que es tradicional. Se aceptan como normales los forcejeos sobre usos y costumbres de culturas y religiones que no respetan nuestros valores ni los más elementales derechos humanos, y se menosprecian y persiguen valores y signos de la religión católica, mayoritaria en España, en aras de un laicismo cateto e ideológicamente utilitarista.

Es chusco que se esté planteando, incluso por vía de iniciativas en ayuntamientos, la institucionalización de un imposible “civilismo sacramental”: bautizos, confirmaciones y comuniones laicos… Aunque resulte anacrónico este laicismo rampante tiene un tufillo masónico rancio claramente perceptible. Al infante don Enrique de Borbón, muerto en duelo por el duque de Montpensier en 1870, le hicieron un “funeral masónico”.

El buenismo viene a ser que cada cual haga lo que le venga en gana, que se hable de derechos y no de deberes, que se prefiera pedir perdón a pedir cuentas, que si otro país nos ofende debamos conformarnos con el cobarde “podía haber sido peor”. Así, España paga a piratas, condecora al cerebro de la invasión de Perejil y hasta se deja insultar por ese municipio del Sur llamado Gibraltar que se empeña en tener una fantasmagórica soberanía. Y el Gobierno encantado de haberse conocido. El buenismo supone debilidad y rendición. Nos va a costar mucho a los españoles enmendar un día el daño del suicida buen rollito de Zapatero.

*Juan Van-Halen es académico correspondiente de la Historia y senador.

Río Cabe
Obsesionados con la Basílica
Serafín Fanjul Libertad Digital 11 Noviembre 2010

Si usted visita Nápoles –habituado como está a convivir con la saña contra el pasado que despliega incansable la autotitulada izquierda española– tal vez se sorprenda al contemplar el enorme letrero que en el edificio central de Correos proclama haberse construido en 1936, "XIV aniversario de la Era Fascista". Y sin salir de la misma ciudad, también tendrá a su alcance la gran lápida conmemorativa que en la Porta Alba nos recuerda que aquello se levantó en tiempos de Felipe IV (nuestro Felipe IV, aclaro para víctimas de la LOGSE) por orden del virrey don Antonio Álvarez de Toledo en 1625, porque en Nápoles y todo el sur de Italia hubo un virrey español durante mucho tiempo. A nadie se le ocurrió arrancarla y si se le ocurrió tuvo escaso éxito. Por Italia, Alemania, norte de África hay vestigios similares.

En la fortaleza española de Orán campean las Armas de España en el escudo que sobrevuela en la entrada, por toda América –como es natural– innumerables testimonios pétreos nos acercan un tiempo de conquistadores, pobladores y fundadores de ciudades, a pesar de la vena local hispánica, destructiva y cateta, que nunca falta, y dispuesta a borrar el pasado arrasando monumentos. Pero hasta en México, bien cerquita del Zócalo, se alza El Caballito (Carlos IV, en efigie ecuestre, la última imagen que un servidor adjudicaría a tal personaje) y en La Habana, nada menos que en la Plaza de Armas, se levanta algo tan exótico como una estatua ¡de Fernando VII!, por cierto reubicada hace escasos años, dentro de los enjuagues político-económico-culturales de Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad. Y así mundo adelante.

Siempre he considerado que Rodríguez es un ejemplar bien representativo del progre medio español: sectario, cortito de miras y con una incultura oceánica. Con saberse al dedillo cuatro lemas y tres consignas que aplican indiscriminadamente a cualquier situación o contingencia ya les llega. Desde que alcanzó La Moncloa –y con él su grey de intelectuales de alto bordo, desde Suso de Toro a Ramoncín– no han parado en una iconoclastia necia que sólo rebalsa el pus y la baba de la venganza, en no pocos casos de dirigentes socialistas contra sus verdaderos padres, franquistas a carta cabal. Pero hay algo que intentan liquidar "como sea", divisa preferida de Rodríguez: el Valle de los Caídos. En estas mismas páginas (Rodríguez, el de Bamiyán) hemos comentado el odio especial con que distinguen al conjunto artístico, natural y religioso de Cuelgamuros –para ellos es inadmisible una cruz tan grande, sin desvirtuarla y escarnecerla– y ahora vuelven a la carga, con la zafiedad que les caracteriza, conculcando la libertad religiosa (impedir el acceso a los católicos a u n templo de su credo), ignorando el Concordato y aprovechando el día de la llegada del Papa a España para tratar de infligirle otra bofetada. Y, por supuesto, recordándonos que aquí mandan ellos –"Él", el Sabio de La Moncloa– porque ganaron en elecciones una precaria mayoría minoritaria.

También es cierto que junto al designio meramente vengativo subyace el electoralista: echar carnaza a su tropa para reavivar la mortecina y ya inencontrable vitola "de izquierda" en el PSOE, con la que tanto lustre se dan. Puesto que en materias socioeconómicas ese partido hace lo contrario de cuanto predica, hay que compensar a la parroquia con gestos maleducados como intentar desairar al Papa largándose a Afganistán, o permanecer sentado ante la bandera de EEUU; o inventar memeces como la inversión de los apellidos...¡por orden alfabético! Hay muchas más, pero no cansaremos al lector. A nada que se esfuerce podrá recordarlas (cambio climático, tercermundismo verbal, "la tierra es del viento" y etcétera) y quizás convengamos en que el objetivo de tal parafernalia es siempre el mismo: reenganchar al carro de la izquierda, con fines estrictamente electorales, a los cabreados por la traición al Polisario, por el paro o la congelación de las pensiones. Todo sea por el socialismo.

COMUNICADO:  Sobre el deseo utópico intentar cambiar el Partido Socialista de Madrid
Ángel Gimeno Marín. Internet 11 Noviembre 2010

“Fue un deseo utópico intentar cambiar el Partido Socialista de Madrid de los Zerolo, Segovia, Tomás Gómez, Barranco, Trinidad Rollán, Lissavetsky, etc., al igual que el PSOE de Zapatero, Alonso, Pajín, Valenciano, Aído y tantos otros, pero mereció la pena.

Hoy lo tengo muy claro. Hay que ayudar a cualquiera que pueda sacar a Zapatero de la Moncloa, llámense PP, UPyD o IU.
Hoy me voy con la conciencia tranquila, tras haber intentado aportar catarsis a un Partido en el que la mediocridad se ha instalado tanto en su cúpula como en toda la organización y en el que nadie denuncia que Zapatero se ha cargado el trabajo de los españoles a lo largo de cuarenta años.

El Sistema Político Español no puede sostenerse al haber entrado en quiebra todas y cada una de sus instituciones.

Nos hemos cargado el modelo productivo y el Estado de las Autonomías, la educación tiene perfiles tercermundistas, el Estado del Bienestar corre serio peligro y la partitocracia se ha convertido en el peor enemigo de los españoles.

El pésimo nivel de nuestros políticos con corrupción por todas partes, sumado al absentismo de la sociedad civil y la pérdida de todo tipo de valores pintan un horizonte negro como en ningún país europeo.

Hay que empezar un nuevo ciclo de nuestra vida política y económica antes de que sea demasiado tarde.

Habría que someter a Zapatero a un proceso de impeachment, con mayores motivos que los aducidos en EEUU contra Nixon.

Si Zapatero está enfermo, o presenta graves síntomas de estar enfermo, no puede continuar al frente del Gobierno, porque ha debilitado la unidad nacional, hace el ridículo con su política exterior y cada vez que habla es mayor el desprestigio de España.

No podemos permitir que un sentimiento de impotencia ante una pésima forma de gobernar hipoteque nuestro futuro y el de nuestros hijos.

Hay que cambiar todo de nuevo, especialmente nuestra forma de participar en la vida política.

Hace falta crear la masa crítica política suficiente para reformar y regenerar nuestras instituciones cambiando nuestra forma de vivir, de trabajar y defender nuestros legítimos intereses.
Hace falta salir a todas las calles en manifestaciones pacíficas a lo Gandhi, con un fin claro: acabar con métodos democráticos con el Sistema Político que nos dimos en la Transición y empezar de nuevo a Regenerar España.

El PSOE debe entrar en el cementerio de los Partidos Políticos cuanto antes.

Todas las ideas que un día pudo tener el PSOE han muerto tras el terremoto de la mundialización. Como lo único que entienden sus cargos, es vivir de la política sin querer ver la destrucción de España como nación y el inicio de otro largo periodo de decadencia, hay que reducir su presencia en la vida política aprovechando todos los procesos electorales

El proceso de elección de los peores a los más altos cargos del Partido y el Gobierno, dirigen inevitablemente al PSOE con Zapatero al frente, al cementerio de los Partidos Políticos saturado de tumbas dónde duermen el sueño eterno organizaciones políticas que en los dos últimos siglos ilusionaron a pueblos enteros y hoy no los recuerda nadie.

¿Qué queda del comunismo, del anarquismo, de los partidos radicales? ¿Qué quedará del PSOE tras la dirección de Zapatero? Nada de nada. Ni tan siquiera el recuerdo.

Falsedades, engaños y políticas obsoletas
Por sus engaños y falsedades, por la renuncia a defender los intereses de sus votantes, por su travestismo, por desconocer y no intentar comprender la realidad, el socialismo español camina a su desaparición en el momento en el que el capitalismo ofrece su peor cara.

En la peor crisis económica de los últimos cien años, en vez de afrontarla y combatirla con planteamientos críticos, se ha dedicado a desarrollar un programa económico impuesto por los mercados financieros, que ha complementado con un programa social y de cambio de nuestras costumbres calcado del Libro Blanco del Gran Oriente Francés.

Esta desconexión con la realidad, unida a una navegación sin brújula, sin nadie preparado al frente del Partido y el Gobierno, conduce al PSOE sin remisión al cementerio de los partidos políticos que terminaron sin ideario, sin doctrina, sin orientación política alguna, pero sobre todo sin ninguna identidad.

Lo peor es que se está incubando un volcán de ira y violencia en la sociedad española al igual que sucedió hace noventa años.

No podemos permitirlo

La socialdemocracia europea y el PSOE están condenados a desaparecer

En 2002 había en Europa quince gobiernos socialdemócratas. Tras las próximas elecciones generales en Portugal, Grecia y España, no quedará ninguno.

Han sido incapaces de responder a la crisis económica y lo que es peor, se han hundido en el descrédito popular al aplicar los programas de austeridad decididos por los mercados financieros y la Unión Europea.

La conversión de Zapatero al socialiberalismo, impulsando las privatizaciones, reduciendo los presupuestos a costa del bienestar de los ciudadanos, destinando recursos a la salvación de Bancos quebrados, reduciendo salarios a los funcionarios, congelando las pensiones, preparando el aumento de la edad de jubilación y sobre todo aumentando las desigualdades y la precariedad de los ciudadanos, conducen al PSOE y a España a un callejón sin salida.

No es de recibo que el PSOE no sepa dirigirse a millones de ciudadanos en paro víctimas de la mundialización.

Es incomprensible que no busque soluciones a las multitudes de obreros desechados por las brutalidades del mundo postindustrial, que no se preocupe por los excluidos, milieuristas y jubilados en plena edad activa.

Es inadmisible que no hable tan siquiera de ese 43% de jóvenes menores de 25 años que no encuentran trabajo, ni de las ayer clases medias, hoy amenazadas por la miseria.

La socialdemocracia es culpable de que sus electores le den la espalda

Hasta mediados de los 80 cada vez que el capitalismo avanzaba, los socialistas apoyados por partidos de izquierda y sindicatos, daban respuestas originales mejorando la enseñanza, la sanidad, derecho a un empleo, Seguridad social, Estado social, Estado de bienestar...

Hoy día ya no queda lo más mínimo de aquella imaginación. La utopía social ha desaparecido de sus pensamientos.

En la mente de los dirigentes socialistas, al igual que en la de sus electores, el consumismo impera, así como el deseo de enriquecerse lo antes posible. No sólo no van a contracorriente sino que incluso lo defienden mediante la publicidad y los medios de comunicación manipulándolos a su antojo.

Si hay algo que preocupa a los dirigentes socialistas, es como conservar su puesto y vivir a costa del Partido o los Presupuestos.

Ha sido tal su dejadez que han permitido que hoy esté en peligro el Estado del Bienestar y que la sociedad empiece a sentir pánico cuando piensa en su futuro.

Para los europeos en general y para los españoles en particular la socialdemocracia está al final de su ciclo político.

No han entendido nada de lo que estaba pasando, mal podían aportar soluciones a los graves problemas de los ciudadanos.

España tiene problemas superiores a muchos países europeos, que no puede esperar le resuelvan desde fuera.

España necesita un proceso de regeneración total, una nueva Constitución, un nuevo modelo productivo y un nuevo Estado del Bienestar.

El proceso a poner en marcha es más importante si cabe que el que acometió en 1978, tras dotarnos de una nueva democracia.

La mediocridad de los dirigentes actuales del PSOE, con honrosas excepciones, les inhabilita para dirigir este proceso de transformaciones globales que hoy necesita España.

Continuar en el PSOE actual, es lastrar cualquier posibilidad de colaborar en la transformación de España.

Por eso me marcho sin acritud, pero con la conciencia tranquila, dejando a muchos amigos que desgraciadamente me comprenden, pero no están por librar esta dura y próxima batalla. Lo siento por ellos”.

Saludos Socialistas

Ángel Gimeno Marín
Miembro del Comité Regional del Partido Socialista de Madrid, PSM-PSOE
Profesor, Economista, Matemático, Ingeniero Industrial, Empresario
Máster y PADE en Economía y Alta Dirección
Ex Consejero de Economía y Hacienda de la Diputación General de Aragón

Señora Ezenarro, no ponga excusas
SANDRA CARRASCO El Correo 11 Noviembre 2010

Estimada señora Ezenarro: Acuso recibo de la carta que nos dirige a las víctimas del terrorismo para explicarnos su postura en relación con la celebración del Día de la Memoria. Y créame si le digo que no entiendo la postura que usted expresa en esas líneas. Porque lo que nos ofrece son excusas por su no asistencia al acto, excusas que nosotros no le hemos pedido. Y cuando alguien tiene que ofrecer excusas no solicitadas, lo que está poniendo de manifiesto es que no tiene la conciencia tranquila por la decisión que libre y responsablemente ha tomado.

Sepa usted que para las víctimas del terrorismo acudir a cualquier acto que tenga que ver con lo que nos sucedió, el atentado, el funeral, las buenas palabras y un largo etcétera, supone siempre un desgarro. Supone reabrir heridas profundas y, en muchas ocasiones, muy antiguas. Pero somos capaces de superar ese dolor, porque entendemos que nuestra presencia, que nuestro testimonio es muy importante para deslegitimar el terrorismo, porque la mirada inocente de una víctima deslegitima al victimario, convirtiendo al activista en lo que realmente es: un asesino vil y cobarde.

Por eso, cuando nos invitaron a participar en el Día de la Memoria no dudamos un solo instante en decir que acudiríamos, al igual que acudimos cuando se aprobó la Ley de Reconocimiento y Reparación a las Víctimas del terrorismo en junio de 2008 y que contó con la unanimidad de los partidos democráticos. Y usted también votó a favor.

Y dijimos entonces, y decimos ahora, que aguantaríamos la emoción y el dolor por el recuerdo del sufrimiento padecido, porque la Memoria ha sido una reivindicación fundamental de todas las víctimas del terrorismo, junto a la dignidad y la justicia. Memoria para que no se olvide lo que pasó y todavía sigue pasando, desgraciadamente, y para que no se olvide por qué pasó: porque una banda terrorista quiso imponer un proyecto político totalitario y excluyente sobre la sangre inocente de las víctimas.

Y dijimos entonces, y repetimos ahora, que la unanimidad de los partidos democráticos, algo que siempre hemos pedido las víctimas, es un elemento fundamental para terminar con el terrorismo. Y no entendemos que usted y su partido, que aprobó la Ley de Víctimas, no participen en este acto. No podemos entenderlo, señora Ezenarro. Habla usted de ruptura de consensos, y lo que vemos es que son ustedes los que lo han roto. Ustedes sabrán exactamente por qué. No podemos entender que usted y su partido no acudan al acto porque se pretenda mantener la memoria de las víctimas del terrorismo.

Mire, señora Ezenarro, nadie es más sensible al sufrimiento que quien ha sufrido mucho, y créame si le digo que hemos sufrido mucho. Y podemos compartir con usted que nuestro sufrimiento puede no ser el único que se ha generado en estos años. Pero usted misma indica que se ha iniciado un camino para que sea reconocido. Y que se ha iniciado de forma unánime, como siempre hemos pedido las víctimas del terrorismo.

Por eso no podemos aceptar sus excusas no pedidas. Con el debido respeto, lo que creemos que podría haber hecho es acudir al acto, compartir con nosotros esos momentos de emoción y, después, manifestar todo aquello con lo que no esté de acuerdo. Sepa usted que, para las víctimas, las ausencias en un día tan importante suponen un dolor añadido. Téngalo en cuenta para el futuro.

Entrevista Periodista Digital / El Catedrático de Derecho Constitucional de la USC explica los porqués del conflicto, Carlos Ruiz Miguel:
"Marruecos ha sobornado a Francia en el asunto del Sáhara y no descarto que haya hecho lo mismo con España"
"España es la potencia administradora del Sáhara y su deber es denunciar las violaciones cometidas por Marruecos"
Roberto Marbán Bermejo Periodista Digital 11 Noviembre 2010

La situación en el Sahara Occidental se sigue agravando. La antigua colonia española se ha puesto ahora más que nunca de actualidad ante el recrudecimiento del conflicto, como hemos podido observar estos días.

Periodista Digital intenta arrojar algo de luz sobre esta espinosa cuestión tras la nueva persecución de la población saharaui emprendida por Marruecos y por ello entrevista a Carlos Ruiz Miguel, Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela.

Ruiz Miguel ya avanzó en su blog Desde el Atlántico que la represión de Marruecos sobre los saharauis podría recrudecerse, como finalmente ha sucedido. ¿En qué elementos se basó? Lo explica así:

"Sabía que, en primer lugar, la protesta de los saharauis por su situación iba a más. Pero el dato más revelador fue la prohibición de acceso de Marruecos a los medios de comunicación antes de la destrucción del campamento saharaui."

"Cuando esto ocurre es porque ya se ha planificado algún tipo de asalto y se busca que la opinión pública no conozca estos crímenes. Así pueden escudarse diciendo que existen dos versiones enfrentadas buscando confundir a la comunidad internacional"

"LO QUE NO DICE TRINIDAD JIMÉNEZ ES QUE NO SÓLO LA ONU TIENE TODA LA RESPONSABILIDAD EN EL CASO DEL SAHARA"
Y es que el rey Mohamed ha aplastado en El Aaiún un campamento con refugiados dentro. Y ante eso, la nueva ministra de Exteriores del Gobierno de ZP, Trinidad Jiménez, se descolgó asegurando que esa bestialidad no competía a España: "Es cosa de la ONU". Pero en opinión de Carlos Ruiz Miguel, no dice toda la verdad:

"Es una verdad a medias. Cuando ella dice que la ONU tiene algo que decir en esta situación tiene razón pero el problema es que no dice toda la verdad. Las resoluciones de las Naciones Unidas señalan que ellos son responsables del territorio porque es un territorio colonial, pero no es sólo cosa de la ONU sino también de la potencia administradora del territorio y lo que no quiere decir la señora ministra es que en este caso es España"

"Esta misma situación, con matanzas incluidas como ahora ocurre, ya se produjo en su día en Timor Oriental, que estaba invadida por Indonesia pero la potencia administradora era Portugal, que ante el conflicto asumió sus responsabilidades que no eran ni más ni menos que denunciar los crímenes que se producen contra la población civil."

"España debe velar por el bienestar del en su día pueblo colonizado. Es su deber jurídico, no solo su deber moral. Tiene que denunciar las violaciones de la potencia ocupante, que es Marruecos, en este territorio"

"LA CLAVE ES NO OCULTAR NUESTRA CONDICIÓN DE POTENCIA ADMINISTRADORA"
Para este experto de la zona, España "practica una política deliberada desde el Gobierno y sus terminales mediáticas para ocultar el hecho de que nuestro país es la potencia administradora que para mí esa es la clave para explicar el asunto. Si eso no se explica, es muy fácil luego echar balones fuera con la ONU,que ya hemos explicado que tiene mucho que decir en el Sáhara pero no son los únicos"

"MARRUECOS HA SOBORNADO A ALGUNOS POLÍTICOS FRANCESES; NO DESCARTO QUE SUCEDA LO MISMO CON ESPAÑA"
Sea como sea, el 'sultan' alauita sigue perpetrando todo tipo de fechorías sin que España levante la voz. ¿Por qué? Difícil saberlo, pero Carlos Ruiz Miguel apunta una hipótesis cuanto menos interesante:

"¿Por qué Francia tiene una posición favorable a Marruecos? Porque se ha sobornado a una importante parte de la clase política francesa y se ha financiado campañas electorales, lo que se conoce como una financiación ilegal en toda regla. Esto significa que esos políticos corrompidos apoyen a Marruecos y no es algo que diga yo, es que así lo confesó el antiguo ministro del Interior marroquí que hizo público como ciertos políticos de la izquierda y la derecha francesa eran sobornados"

"¿Sucede esto en España? En mi opinión hay indicios de que algunos partidos sí reciben este tipo de financiación por parte de Marruecos pero no hay pruebas, al menos de momento. Yo sólo indicó esta posibilidad"

"NUESTROS INTERESES EMPRESARIALES EN MARRUECOS TIENEN UNA IMPORTANCIA RELATIVA"
Hay quien piensa que lo que realmente frena al Gobierno socialista a la hora de tener una mayor firmeza con Mohamed VI y sus secuaces en el conflicto del Sahara son los propios intereses españoles en Marruecos. Sin embargo, Ruiz Miguel no secunda esta opinión:

"Respecto a los intereses empresariales en la zona yo relativizaría todo lo posible. Es cierto que los hay pero también es cierto que las inversiones más importantes han sido muy poco rentables para España."

"Pongo un ejemplo: Telefónica protagonizó la inversión extranjera más importante en la historia de Marruecos pero curiosamente ha acabado vendiendo toda esa participación y de ello apenas ha salido publicado nada en la prensa económica. ¿Por qué se ha ido Telefónica de Marruecos sin ganar un duro? Porque invertir en un país sin seguridad jurídica ni tribunales independientes implica acabar participando en un sistema de corrupción, de caprichos y de arbitrariedad"

"Otro ejemplo: Meliá realizó allí una inversión multimillonaria y tuvo que perder muchos millones de euros por un capricho del rey Mohamed al cual le molestaba la vista de un hotel. No son los únicos casos. También podría hablar de la constructora de Florentino Pérez. Las grandes inversiones españolas en Marruecos por lo general han resultado un fiasco"

LE ENTREGA LAS PRIMERAS 12 CAJAS DE DOCUMENTOS
El Gobierno cede ante el PNV y vuelve a expoliar el archivo de Salamanca
El precio a pagar por el Gobierno para aprobar los Presupuestos comienza a hacerse visible. Según ABC, el Ejecutivo ha cedido a las exigencias del PNV y le ha entregado 12 cajas de papeles del archivo de Salamanca y que irán a parar al País Vasco. Se vuelve a romper de nuevo la unidad del archivo.
LIBERTAD DIGITAL 11 Noviembre 2010

Este miércoles por la noche el Patronato del Centro de Documentación de la Memoria Histórica, el que era conocido como archivo de la Guerra Civil de Salamanca hasta que su nombre fue cambiado por el Gobierno, aprobó un nuevo expolio del ya por si mermado registro tras la salida de los papeles a Cataluña, según informa ABC.

Finalmente, las exigencias del PNV al Gobierno de Rodríguez Zapatero han surtido efecto. Y tras su voto favorable a los presupuestos los nacionalistas vascos han conseguido que el archivo vuelva a ser dividido y que salgan de Salamanca los documentos reclamados por el partido hacia el País Vasco. En total, se aprobó la partida de las doce primeras cajas pedidas por el PNV y nuevos documentos con destino a Cataluña. Sólo votaron en contra el alcalde de Salamanca y el representante del ejecutivo de Castilla y León.

La ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, convocó de "urgencia" el pasado viernes la reunión extraordinaria del Patronato para aprobar el traspaso de 40 cajas y 980 inscripciones de documentos a la Generalidad de Cataluña así como la transferencia de 12 cajas de "documentos del PNV solicitados en virtud del Real Decreto de diciembre de 2008 que regula la restitución a particulares".

Según cuenta Alberto Gutiérrez Alberca, representante de la Junta de Castilla y León, "nos convocaron el pasado viernes con urgencia" en una "señal" de que "tenían necesidad de que se aprobara este nuevo envío cuanto antes". Además, indicó al diario ABC que "no hacemos un trabajo normal, sino que simplemente nos informan de los miembros que nos amputan".

Sin embargo, existen evidentes dudas jurídicas sobre la decisión tomada por el Gobierno tal y como ya dictaminó la Audiencia Nacional en 2008. El tribunal avaló la devolución de los papeles a Cataluña pero advirtió que esa norma no servía para los reclamantes de otros lugares de España.

los políticos, "unos bandoleros"
Boadella: "Cataluña me ha dado la muerte civil"
Albert Boadella dice en una entrevista en El Mundo que los políticos "son una banda de bandoleros que van al asalto del erario público". También asegura que Catalaluña le ha dado "muerte civil".
libertad digital 11 Noviembre 2010

El director teatral cree que "una semana de dictadura al año sería una terapia". "La gente volvería a valorar las cosas. El ejemplo del mundo político en España es decepcionante para los jóvenes. Son una banda de bandoleros que van al asalto del erario público".

Considera que "España está desapareciendo", no ya por los nacionalismos, "sino porque nadie tiene conciencia de lo que es un Estado y unos proyectos comunes. Cada uno va por su lado". Afirma que "los jóvenes han descubierto España y su bandera gracias al Mundial".

Dice Boadella que "Cataluña ha desaparecido" de su vida. "La he hecho desaparecer. Cataluña me ha dado la muerte civil y he descubierto otro mundo. Lamento no haber hecho esto hace 20 años". "Cataluña tiene una tradición humorística que persiste aunque los nacionalismos son la contradicción del sentido del humor; son una religión, obligan a un auto de fe".

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El señor X se hizo carne y puso al Pte. en apuros (I)
Melchor Miralles. El Confidencial 11 Noviembre 2010

Pues sí. Han pasado muchos años y al fin Felipe González Márquez se ha animado a aclarar definitivamente, y a su estilo, cobarde, que él era el señor X del famoso organigrama de los GAL que en su día elaboró e incorporó al sumario 1/88 del Juzgado Central 5 de la Audiencia Nacional el magistrado juez Baltasar Garzón Real. Lo ha hecho en unas declaraciones pavorosas a Juan José Millás en el diario El País que han sido ampliamente comentadas, pero que no puedo dejar de analizar.

Sus declaraciones a Millás en El País acreditan la catadura, la condición moral del ex Pte. del Gobierno. Como hemos mantenido desde el primer día quienes, pese a las presiones, amenazas, espionajes ilegales y demás prácticas obstruccionistas de su Gobierno, dijimos que era imposible que unas decisiones del calibre de secuestrar a un anciano viajante de comercio, asesinar a treinta personas o saquear el dinero público destinado a la lucha antiterrorista se adoptaran sin su conocimiento y autorización.

Por vez primera Felipe González reconoce que, como las actuaciones de los GAL tenían una enorme repercusión en las relaciones con el Gobierno francés, “la información tenía que llegar hasta mí por las implicaciones que tenía". Es evidente que no podía ser de otra forma. Él se refiere en su conversación con Millás a la propuesta de asesinar, volándola por los aires, a la cúpula etarra. Pero parece sensato deducir que lo mismo sucedería con la decisión de secuestrar a un anciano, de ametrallar bares a quemarropa indiscriminadamente, de colocar bombas bajo los coches de los terroristas en plena calle o disparar a la cabeza a los etarras, todo ello en territorio francés.

Un tono más propio del presidente de una república bananaera
Cobra ahora mayor relevancia la famosa anotación del ex general Emilio Alonso Manglano, entonces máximo responsable del CESID, condenado por organizar una trama ilegal de escuchas y espionaje, que de su puño y letra escribió literalmente en una nota de despacho de 1983, en la que su jefe operativo Juan Alberto Perote, avisaba del inminente inicio de acciones violentas contra ETA en el sur de Francia: "Me lo quedo Pte. para el viernes". Según Perote, "Pte." quería decir “Presidente”; según Manglano, "pendiente". Según la lógica de los acontecimientos y a partir de las declaraciones del ex Pte., parece sensato pensar que a González también tenía que llegarle esa información, "por las implicaciones que tenía", por emplear sus propias palabras.

Nos cuenta ahora, en un tono que imagino más propio del presidente de una república bananera que del presidente de un país democrático desarrollado, que en 1990 tuvo que decidir si se volaba por los aires a la dirección de ETA en una reunión de su comité ejecutivo. Y expresa sus dudas de entonces, y añade que dijo no, "y todavía hoy no sé si hice lo correcto. No te estoy planteando el problema de que yo nunca lo haría por razones morales. No, no es verdad. Una de las cosas que me torturó durante las 24 horas siguientes fue cuántos asesinatos de personas inocentes podría haber ahorrado en los próximos cuatro o cinco años". Es decir, que González tenía, y tiene aún, dudas respecto a si un Gobierno de un estado de Derecho debe asesinar ciudadanos. Esta es su moral. Este es el hombre que presidió España durante más de una década. Lo dice claro, clarísimo: "No te estoy planteando el problema de que yo no lo haría por problemas morales. No, no es verdad". O sea, que dijo que no, como podía haber dicho que sí. Y esta afirmación tan inaceptable, tan repulsiva moral y políticamente, se entiende mucho mejor un poco más adelante.

Es decir, que González tenía, y tiene aún, dudas respecto a si un Gobierno de un estado de Derecho debe asesinar ciudadanos. Esta es su moral

Sí. Cuando habla de la "detención" de Segundo Marey Samper. Este anciano viajante de comercio jamás fue detenido. Fue secuestrado por orden de su Gobierno. Solo los dictadores de la peor ralea califican de "detención" un secuestro en toda regla. Y González lo hace por dos veces en la misma entrevista. No le traicionó el subconsciente ni el lenguaje. El está convencido de ello. Estos tipos son así, puta, como gusta de decir ahora el ex Pte. El señor X reconoce algo que ya sabíamos, pero que en su boca es novedad: que el entonces ministro del Interior de su Gobierno, José Barrionuevo Peña, estaba al tanto del secuestro hasta el punto de que tenía la capacidad de decidir si se seguía o no adelante con él. La vida del secuestrado estaba en sus manos. Y ello, es evidente, hace de todo punto imposible que no lo estuviera González también. Y añade el ex Pte. que a Marey le salvó la vida Barrionuevo, que es "quien da la orden para que lo suelten". No recuerda, como figura en la sentencia del Supremo, que en el despacho de su ministro de Interior se debatió una propuesta de un alto mando de su Ministerio, Julián Sancristóbal, del máximo dirigente de su partido, el PSOE, en Vizcaya, Ricardo García Damborenea, y de un comisario, Francisco Álvarez, que pretendían asesinar a Marey y después enterrarle en cal viva. Esos eran los debates que en esas fechas se mantenían en el Ministerio del Interior del Gobierno presidido por González. Y es verdad que, tras negarse José Amedo a asesinar a Marey y enterrarle en cal viva, Barrionuevo ordena que no lo hagan. Pero no cuenta González, como consta en el sumario instruido por el Supremo, que la orden de su ministro, de Barrionuevo, fue que mantuvieran secuestrado una semana a Marey. Y así se hizo. Y por ello fue condenada a prisión la cúpula del ministerio de Interior de su Gobierno.

No puede dudar ni una décima de segundo
¿Qué especie de gobernante es aquel en cuyo Ejecutivo hay un ministerio en el que se decide secuestrar a un anciano, en el que se debate si asesinarle y enterrarle en cal viva, en el que el ministro del Interior toma decisiones sobre un secuestro, en el que el Pte. califica como "detención" un secuestro? Un presidente del Gobierno de un país democrático, de un Estado de Derecho, no puede dudar una décima de segundo en rechazar una ejecución extrajudicial, un asesinato en masa, aunque sea de terroristas. Y lo terrible es que la inmoralidad es tal que aún hoy expresa sus dudas acerca de si actuó o no correctamente. Es pavoroso certificar la carencia de los más elementales principios éticos en quien durante tantos años ha presidido el Gobierno de España.

Más adelante, la guinda la pone González al difamar con crueldad insoportable al pobre Segundo Marey, de quien dice que "nadie ha estudiado ni va a estudiar por el momento, ni yo lo pido, qué era o qué significaba Marey en la cooperativa de Bidart". Cobarde de nuevo, González trata de ensuciar la memoria de este anciano a quien su ministro ordenó secuestrar pretendiendo relacionarle con la cooperativa donde más tarde se detuvo a la cúpula de ETA, algo que ya trató de hacer sin éxito su Ejecutivo con Corcuera de ministro de Interior y Alfredo Pérez Rubalcaba de portavoz. Y, para más inri, González confunde Bidart con Sokoa, que esa era la cooperativa etarra de marras.

Pero no acaban ahí las escandalosas declaraciones del ex Pte. a El País. Respecto al guardia civil Enrique Rodríguez Galindo, a quien él ascendió a general siendo ministro el inefable Juan Alberto Belloch, dice el señor X que "era un gran tipo" y añade que "estoy seguro de que era inocente de la mayor parte de lo que le acusaron". ¡Qué poca vergüenza! Pero no extraña en él. Solo que conviene recordar que el general Rodríguez Galindo, ese gran tipo, fue condenado a 71 años de prisión en el juicio por secuestrar, torturar hasta arrancarles las uñas, asesinar y enterrar después en cal viva, estos sí, a los etarras Lasa y Zabala. Sentencia del Tribunal Supremo de España ratificada por el Tribunal Constitucional del Estado español y por el Tribunal de Estrasburgo.

*El título de esta columna me lo ha prestado mi amigo de Twitter "Truku" Diego de Anta. Gracias

Una sola víctima
'Felipe González fue el responsable directo del asesinato de mi marido'

Santiago González El Mundo 11 Noviembre 2010

Muchas veces, los análisis macro no permiten hacer consideraciones micro. Procedamos. La mujer de la fotografía se llama Laura Martín y es la viuda de Juan Carlos García Goena, un objetor que se fue a Francia para huir del servicio militar y fue confundido por los GAL con alguno de los terroristas de ETA que vivían en lo que en aquella época se llamaba 'el santuario francés'. Fue asesinado el 24 de julio de 1987, hace 23 años.

Recuerdo su foto de entonces. A lo largo de estas dos décadas largas se le ha ido depositando el sufrimiento sobre los rasgos faciales, en cada surco, en cada arruga, en las bolsas de los ojos. No ha parado en todo este tiempo de reivindicar la memoria de su marido y de reclamar justicia. A la hora de valorar las declaraciones del ex presidente González deberíamos fijarnos en esta mujer. La sociedad española ha pasado la página de los GAL. No sabe y no quiere saber. En este asunto, la ministra de Sanidad, Leire Pajín es quien mejor encarna la desmemoria colectiva: "entonces yo era prácticamente pequeñita" (a punto de cumplir 21 años en la fecha del asesinato).

Laura Martín tiene dos hijas: la mayor era muy pequeña cuando asesinaron a su padre. La segunda es póstuma. Tal como dice su madre, las dos se han enterado de lo que pasó, pero esto es justamente lo que separa a las víctimas del resto de la sociedad: ellas sí quieren una explicación sobre lo que ya saben, una cierta catarsis. Por eso, tras lo que González llama 'dilemas morales' lo que aquí falta clamorosamente es sentido de la responsabilidad y sobra la mojigatería de acogerse al pararrayos de las buenas intenciones.

Ah, la perplejidad que produce esta tropa ubicua, que al mismo tiempo que come placenteramente con Josu Ternera ("Ser uno con la vaca", decía Oscar Ladoire en 'Opera prima') se sigue preguntando si hizo bien al no ordenar el asesinato de la cúpula terrorista hace veinte años, en un planteamiento que no soporta un análisis lógico: dos años después de tener esa ocasión, la misma cúpula terrorista, el colectivo Artapalo, fue detenida en una operación inmaculada desde el punto de vista democrático. Bastarían esta consideración y la posibilidad de que la información sobre la reunión hubiera sido proporcionada por el mismo que señaló a García Goena como militante etarra, para que comprenda que tal vez fue el único error que no cometió. Pero basta mirar la foto, sin más.

Alguien le debe a esta mujer una explicación.

Eguiguren, Jáuregui, Rubalcaba, Zapatero y González, los negociadores
Pascual Tamburri El Semanal Digital 11 Noviembre 2010

Jesús Eguiguren anticipa que ETA anunciará su fin en Navidad. Jaime Mayor Oreja prevé, sin ser desmentido, que ETA estará presente en las elecciones municipales de 2011.

Las noticias se acumulan en una sola dirección. Jesús Eguiguren nos anticipa que ETA anunciará su fin en Navidad. Jaime Mayor Oreja prevé, y no es seriamente desmentido, que ETA estará presente en las elecciones municipales de 2011. Felipe González, quince años tarde, reconoce que estuvo en su mano "volar" a la cúpula de ETA, y con ello reabre el debate sobre el "Míster X" de los GAL. Los partidos políticos nacionalistas han ofrecido, vía acuerdo de Guernica, un nuevo marco institucional para Batasuna. Se da el caso de que los intereses políticos del PSOE y los de la banda terrorista pueden coincidir, y además pueden hacerlo sin que la banda renuncie a sus esencias.

ETA es un grupo de nacionalistas vascos con unos objetivos políticos perfectamente claros, y con unos medios para alcanzar esos objetivos que han podido ir cambiando o matizándose. ETA quiere hoy y ha querido siempre la autodeterminación, léase independencia, es decir la secesión de España y Francia de algunas provincias y la formación con ellas de un Estado-Nación nuevo y soberano. No cualquier Estado, por supuesto, sino uno definido por su carácter socialista, ya que ETA es un grupo político en el que, aunque no todos sus miembros han sido siempre marxistas ortodoxos sí lo han sido sus fundadores y sus ideólogos.

Muchos vascos y muchísimos navarros no nos oponemos a ETA porque sea "violenta". Decir o pensar eso es una trampa intelectual, que llevaría a algunos incautos a aceptar con alegría la posibilidad de una ETA "no violenta". Esto no es así. No basta que ETA cambie de "medios". Son sus fines los que la colocan fuera de la convivencia y los que la hacen rechazable, antes de matar e independientemente de que mate. Una ETA "pacificada" sigue sin ser un interlocutor aceptable para un partido político democrático y español. Salvo que sus prioridades no sean, tampoco, servir al pueblo español.

La cuestión ahora mismo es que el PSOE lucha por su existencia como alternativa de poder no ya en estas dos Comunidades sino en toda España. El PSOE, ahora con Zapatero y mañana con quien le suceda, es una organización política que quiere gobernar todo el país y cada una de sus regiones, y así imponer sus ideas –estas dos legislaturas han supuesto una revolución en muchos sentidos- y colocar en los mejores puestos a sus hombres y mujeres. El PSOE quiere por tanto tener el poder y poderlo usar.

No hay dudas de que un "fin de ETA" sería una enorme baza electoral para el PSOE, en 2011 y más en 2012. Las dos opciones que tuvo Felipe González entre Argel y los GAL parecen aún abiertas hoy, cuando nos movemos entre los coqueteos del caso Faisán y la contundencia verbal de Alfredo Pérez Rubalcaba. Por supuesto que para España y para la libertad de los españoles no es indiferente que ETA desaparezca derrotada y aniquilada o que lo haga obteniendo concesiones políticas de algún tipo. Pero puede suceder que para el PSOE, en este momento, sí sea lo mismo. No debe serlo para el PP, del que esperamos lo que no tiene el PSOE, que es una clase dirigente formada y dispuesta al servicio de España antes que al de sus propios intereses personales. Esperémoslo, porque va a hacer falta en estos meses.

Memoria de futuro
EDITORIAL El Correo 11 Noviembre 2010

Las víctimas del terrorismo encarnan el recuerdo de un mal que solo desaparecerá si se impide su retrospectiva justificación

La primera celebración del Día de la Memoria, que cada 10 de noviembre recordará en Euskadi a las víctimas del terrorismo, permitió ayer avanzar un paso más en la construcción de un futuro de convivencia basado, como señaló el lehendakari López, en la verdad y la justicia. La declaración unitaria fue suscrita por las tres principales formaciones vascas -PNV, PSE-EE y PP- que junto a UPyD redactaron un texto inequívoco de reconocimiento hacia todas las personas asesinadas o que sufren las consecuencias directas de la violencia totalitaria.

El hecho de que Aralar y EA rehusaran convertir el documento en una declaración institucional del Parlamento vasco revela la persistencia en nuestra sociedad de visiones que tienden a contextualizar la continuidad del terror como expresión repudiable de un conflicto irresuelto, equiparable a otras manifestaciones de violencia de nuestro pasado colectivo. Actitud que, al margen de la matizada posición que mantienen los citados grupos, corre el riesgo de confundirse con la abierta negativa de la izquierda abertzale a admitir el daño causado por el terrorismo etarra.

Ayer, el Día de la Memoria se convirtió en un gesto de solidaridad y consuelo hacia todas las familias que han perdido un ser querido a manos del terrorismo o se sienten amenazadas por éste. Una jornada en la que las instituciones, en representación de la sociedad a la que se deben, revalidaron su compromiso de recordar siempre la maldad extrema a través de la consideración unánime que merecen sus víctimas para cimentar las bases de una libertad ya sin coacciones.

Pero el primer Día de la Memoria también retrató dos concepciones del futuro incompatibles que afloran cuando se habla del final de la violencia: la de un porvenir basado en el obligado señalamiento de las culpas que han ensangrentado Euskadi durante las últimas décadas y la de un cierre en falso, por amnésico, de la barbarie que ha provocado tan dolorosas vivencias. Llegado el día, para que la sociedad vasca y el resto de los españoles tengan la razonable certeza de que se acabó el terrorismo es imprescindible que en el ambiente no quede rastro alguno de las justificaciones que propiciaron su dictadura.

El Día de la Memoria
«Una memoria concebida como recuerdo exclusivo de las víctimas será una memoria parcial e insuficiente. Tan importante como recordar a las víctimas del terrorismo es el recuerdo del motivo por el que fueron victimizadas»
CARLOS FERNÁNDEZ DE CASADEVANTE ROMANI El Correo 11 Noviembre 2010

CATEDRÁTICO DE DERECHO INTERNACIONAL Y RELACIONES INTERNACIONALES DE LA UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS

El 10 de noviembre fue declarado por las instituciones vascas Día de la Memoria en recuerdo de todas las víctimas del terrorismo. La de 2010 ha sido la primera edición. Este dato constituye por sí solo un motivo de reflexión sobre la gravedad de un problema que no se limita a la organización terrorista ETA que lo practica, sino al proyecto político que esa organización persigue y que es el mismo proyecto político que tienen todos y cada uno de los partidos políticos del nacionalismo vasco. Ésta es la raíz del problema y lo que explica tanto el largo tiempo transcurrido (décadas) para que una celebración de ese tipo sea posible en el País Vasco por iniciativa de sus propias instituciones, como el peligro de que, poniendo el acento en el recuerdo a las víctimas del terrorismo, pretenda correrse un tupido velo sobre el proyecto político en virtud del cual 858 personas han sido asesinadas y muchas otras mutiladas, secuestradas, desterradas, perseguidas, amenazadas, extorsionadas.

De ahí que una memoria concebida como recuerdo exclusivo de las víctimas del terrorismo sea una memoria parcial e insuficiente. En efecto, tan importante como recordar a las víctimas del terrorismo es el recuerdo del motivo por el que las víctimas fueron victimizadas. Y al acercarnos al núcleo de la cuestión es inevitable que muchos se sientan incómodos -incluso molestos- por la pregunta, pues la claridad que emana de la respuesta posee una luz cegadora.

Así es, ninguna de las personas victimizadas devino víctima del terrorismo como consecuencia de un hecho natural o fortuito sino por la voluntad deliberada de una organización terrorista que desde su origen persigue imponer al conjunto de la sociedad vasca su proyecto político: un proyecto que tiene por objeto la independencia del País Vasco. Y aquí es donde las heridas escuecen, porque el conjunto del nacionalismo vasco persigue ese mismo objetivo y en aras del mismo ha colaborado en el Parlamento vasco, en las diputaciones y en los ayuntamientos con el brazo político de ETA hasta que éste fue ilegalizado.

Los actos de memoria son necesarios, pero ¿se está dispuesto a aceptar el panorama y las consecuencias de los hechos que la memoria revela? ¿Se ha instituido un Día de la Memoria de las víctimas del terrorismo para quedar bien con ellas o, por el contrario, existe la voluntad de asumir plenamente las consecuencias que el ejercicio de esa memoria conlleva? De ser así, no debería haber ningún obstáculo en reconocer que el nacionalismo vasco ha sido injusto con las víctimas del terrorismo. En este caso, la injusticia derivada de la defensa radical, por encima de todo -y de todos-, del proyecto político del nacionalismo vasco.

Hasta el extremo de castrar las palabras para disfrazar o disimular la realidad. Por ejemplo, denominando inicialmente como Ponencia de Víctimas a la que no tenía otro objeto que la atención a las víctimas del terrorismo; apoyando abiertamente a los victimarios integrando en su momento en la comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco a uno de los terroristas más señalados; utilizando los votos de los victimarios en el Parlamento vasco para alcanzar la presidencia del Gobierno vasco sin que semejante apoyo planteara nunca a los nacionalistas vascos ningún problema de conciencia; los constantes intentos de deslegitimación del sistema judicial español con ocasión de la ilegalización de Batasuna porque, según ellos, «todos los proyectos y todas las ideas son legítimas». Que no es así se lo recordó expresamente el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en su sentencia del 30 de junio de 2009, declarando sin ambages que la ilegalización de Batasuna era conforme al Convenio europeo de Derechos Humanos porque el proyecto político defendido por Batasuna es incompatible con la democracia.

Son sólo algunos ejemplos. Del pasado reciente. Los hay también del presente. Es el caso de la reciente actitud del PNV en el Ayuntamiento de Andoain negándose a apoyar la personación del Consistorio como acusación particular contra el asesino de Joseba Pagazaurtundúa.

Ahora que tanto se habla de perdón y que se exigen tantas declaraciones de perdón -eso sí, siempre a los demás-, no deja de ser llamativo el hecho de que nadie haya pedido perdón a las víctimas del terrorismo por semejantes felonías. Tampoco a quienes (PSOE y PP) se atribuyó tener como objetivo «la destrucción de Euskal Herria y la construcción de España» en el compromiso que PNV y EA asumieron ante ETA en el verano de 1998, y que desembocó, el 12 de septiembre de aquel año, en el acuerdo suscrito por la totalidad del nacionalismo vasco más IU, en Estella-Lizarra. No se pide perdón -y esto es lo más terrible socialmente- porque, en el fondo, no se tiene conciencia de culpa, de pecado. En consecuencia, todo está bien y todo es justificable.

Por eso, una memoria que no esté dispuesta a reconocer los errores cometidos y a enmendarlos no es una memoria sincera. Es una memoria inútil que no permite cerrar las profundas heridas abiertas.

Blindaje electoral
EDITORIAL El Correo 11 Noviembre 2010

La tramitación parlamentaria de cambios normativos que acaben con los resquicios que presenta la vigente Ley Electoral, aprovechados en distintas ocasiones por la izquierda abertzale ilegalizada, no solo aporta una garantía legal al pacto establecido por PSOE y PP para reducir al máximo el campo de maniobra del radicalismo filoetarra. Constituye además un compromiso añadido para el Gobierno, obligado a reaccionar ante cualquier iniciativa de registrar un nuevo partido político o de auspiciar agrupaciones electorales que pudieran enmascarar el regreso de la izquierda abertzale a las instituciones mientras persista la amenaza etarra y no rompa abiertamente con la banda.

Los supuestos contemplados en la reforma iniciada y las cláusulas que socialistas y populares quieren introducir durante su trámite parlamentario, para impugnar aquellas candidaturas que se revelen fraudulentas durante la propia campaña, apuran todas las posibilidades que a ese respecto permitiría la Constitución. El cambio normativo encierra un doble mensaje, el dirigido a la sociedad democrática sobre la realización de la libertad gracias a la Ley, y el enviado a la izquierda abertzale para que sepa que esta vez no podrá burlar al Estado de Derecho.

Avui
Sánchez Camacho
José García Domínguez Libertad Digital 11 Noviembre 2010

Sostiene la señora Sánchez Camacho que el diario Avui ha sacado de contexto cierta frase muy suya, tanto que luce entrecomillada en el periódico para mayor abundamiento sobre su genuina maternidad. La sentencia en cuestión, de cuya veracidad la locuaz Camacho aún no ha concedido decir ni pío, es la siguiente: "[A mi hijo Manel, de cuatro años] le riño si me habla en castellano". Así las cosas, por el módico precio en saliva de pronunciar dos vocablos concatenados, en concreto las voces "es" y "mentira", doña Alicia se habría evitado incordios mayores. Es mentira. Tan sencillo como eso. Sin embargo, y vaya usted a saber por qué, ha preferido enrocarse en el brumoso jardín del contexto.

No es doña Alicia, por cierto, ni mejor ni peor que tantos políticos profesionales de su generación. Acaso un poco más torpe. Aunque solo un poco. Así, como sus pares, no posee el menor reparo con tal de defender cualquier causa y su contraria. Al igual que esas pequeñas orquestas cíngaras, las que se ganan la vida en las aceras interpretando la música que los viandantes deseen escuchar, a la Camacho tanto le da entonar un tango que un rock o una muiñeira. Si la llaman del Avui, les confesará risueña que, amén de velar sin descanso por la pureza fonética del pequeño Manel, cuenta con "muchos amigos soberanistas". Léase separatistas. Muchos, no uno ni dos ni tres. Ya se sabe, el contexto.

Si el interlocutor resulta ser Libertad Digital, plena de santa indignación proclamará airada que "estas cosas [las regañinas morfosintácticas descontextualizadas] pueden dar a entender lo que no es". Aunque, al tiempo, no habrá manera humana de arrancarle qué es lo que es y qué lo que no es. Si, en fin, es el plató de Tengo una pregunta para usted quien la acoge, con la más gozosa de sus sonrisas celebrará que Benedicto XVI "ha universalizado mucho (sic) nuestra lengua propia". Que no la impropia, esa intrusa en cuya defensa se redactó aquel célebre manifiesto que encabezara el Nobel Vargas Llosa, el mismo que ella se negó en redondo a rubricar. Y es que, a lo tonto, doña Alicia ha superado al mismísimo McLuhan: el texto es el contexto.

Nota bene:
Tras fructífera conversación con Pep Lloveras, el periodista de Avui que realizó el reportaje de marras, el arriba firmante está en condiciones de afirmar que Alicia Sánchez Camacho aún no se ha dirigido a ese periódico para exigirle rectificación alguna. Que el diario Avui no alberga la menor intención de desdecirse. Y que el autor material de la pieza, el citado Pep Lloveras, igual se ratifica en la literalidad de lo publicado.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

juicio en la audiencia nacional
Otegi vuelve al banquillo por enaltecimiento del terrorismo
EFE | MADRID El Correo 11 Noviembre 2010

La Fiscalía solicita 18 meses de cárcel para el ex portavoz de la ilegalizada Batasuna por su intervención en un acto en San Sebastián en 2004
La defensa alegará que el mitin había sido acordado con el PSOE, lo que tratará de demostrar con el testimonio del presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren

El ex portavoz de la ilegalizada Batasuna Arnaldo Otegi afronta en la Audiencia Nacional su cuarto juicio por enaltecimiento del terrorismo, en este caso por su intervención el 14 de noviembre de 2004 en un acto en el velódromo de Anoeta en San Sebastián.

Otegi -para quien la Fiscalía solicita 18 meses de cárcel y el Foro Ermua cinco años de prisión- alegará que el acto, en el que se hizo pública la llamada 'declaración de Anoeta', había sido acordado con el PSOE, lo que supuestamente tratará de demostrar con el testimonio, solicitado por su defensa, del presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren.

"Para que dicha propuesta se pudiera presentar fueron necesarias muy diversas conversaciones y acuerdos entre la izquierda abertzale y el Partido Socialista Obrero Español, conversaciones en aquel momento todavía no públicas, que asimismo hicieron posible la celebración del acto en el velódromo de Anoeta", señala el dirigente abertzale en su escrito de defensa. Sin embargo, la fiscal Teresa Sandoval explica en su escrito de conclusiones provisionales que Otegi comenzó su alocución, que se prolongó durante 45 minutos, "subrayando que era un acto ilegal, de una formación ilegal y con un portavoz ilegal".

El acto había sido anunciado por Otegi y los también acusados Joseba Permach y Joseba Álvarez en una rueda de prensa el 21 de octubre de 2004, cuando comparecieron junto a otros miembros de la Mesa Nacional para anunciar "un nuevo posicionamiento político" que Batasuna daría a conocer en el velódromo.

Condenado en dos ocasiones
La Fiscalía subraya que en el recinto -que acogió a unas 15.000 personas- había "carteles de Batasuna cubriendo las vallas interiores del velódromo, así como diversas banderas de la formación ilegal y su logotipo en el atril de oradores", y que se proyectó un vídeo recopilatorio de detenciones de miembros de la organización, comunicados de ETA y concentraciones a favor de sus presos. Todo ello, según el Ministerio Público, "con claro propósito de elogiar y homenajear a la banda terrorista", ya que también se exhibieron imágenes de etarras ya fallecidos y el acto terminó con los gritos del público asistente coreando "Gora ETA militarra" y un "sonoro y multitudinario 'ETA, herria zurekin' (ETA, el pueblo está contigo)".

Para el Foro Ermua, que ejerce la acusación popular y pide para los tres acusados cinco años de cárcel y 20 años de inhabilitación por enaltecimiento, desobediencia y reunión ilícita, el de Anoeta fue un "acto de propaganda" convocado para reunir fondos para Batasuna y homenajear a los terroristas.
Hasta ahora, Otegi ha sido condenado en dos ocasiones por enaltecer el terrorismo -por su participación en un homenaje en 2003 al terrorista José Miguel Beñaran, 'Argala', y la otra por su intervención en 2005 en un acto a favor del preso José María Sagarduy- y se le ha absuelto del mismo delito por sus palabras en el entierro en 2001 de la presunta etarra Olaia Castresana.

Puigcercós se niega a responder una pregunta formulada en castellano
 www.gaceta.es 11 Noviembre 2010

"Si nadie les habla nunca en catalán, no lo hablarán ni entenderán nunca. Si solo se les habla en castellano, no entenderán nunca el catalán", ha añadido Puigcercós.

El presidente de ERC, Joan Puigcercós, ha abogado este miércoles por responder en catalán a las personas que, entendiéndole, se dirijan a él en castellano para conseguir que aprendan el idioma y lo hablen.

Puigcercós ha protagonizado una de las imágenes de la noche en el programa 'Tengo una pregunta para usted' de TVE al negarse a responder en castellano a uno de los ciudadanos invitados, lo que ha molestado sobremanera al hombre, que ha declinado realizar su pregunta si iba a ser respondida en catalán.

En tono conciliador, el dirigente republicano ha reprochado al invitado su actitud, ensalzando la fortuna que, según ha dicho, supone tener dos lenguas, y ha explicado que decidió hace tiempo responder siempre en catalán "porque es el mejor favor" que puede hacer a las personas que viven en Cataluña.

"Si nadie les habla nunca en catalán, no lo hablarán ni entenderán nunca. Si solo se les habla en castellano, no entenderán nunca el catalán", ha añadido Puigcercós, que ha señalado que hace excepciones con aquellas personas que no llevan tiempo suficiente en Cataluña como para entender el catalán.

Las primeras intervenciones del público han mostrado por donde iba a discurrir la intervención de Puigcercós, puesto que se han centrado en el catalán, la independencia de Cataluña, y el balance del trabajo llevado a cabo por el tripartito.

Sobre el papel de ERC en el tripartito, Paula, una estudiante de 18 años, ha reprochado sin tapujos a Puigcercós que su partido "se haya bajado los pantalones demasiadas veces", una afirmación que el líder independentista ha rechazado, aunque ha admitido que cuando se forma parte de un gobierno de coalición no se puede imponer siempre una voz.

El candidato de ERC a la Presidencia de la Generalitat ha rechazado fijar una fecha para celebrar un referéndum sobre la independencia, puesto que no dispone de "una bola de cristal", y ha asegurado que la mejor forma de evitar la confrontación con España es que Cataluña sea independiente, puesto que, según ha dicho, así podrán tener una relación de igual a igual.

Puigcercós se ha enfrentado también a las preguntas de un bombero, que le ha interrogado sobre la situación en la que se encuentran las familias de los bomberos muertos en el incendio de Horta de Sant Joan (Tarragona), y a la de Núria, una trabajadora de 35 años que se encuentra en silla de ruedas y que, como hiciese este martes con el presidente de la Generalitat, José Montilla, le ha inquirido sobre el despliegue de la Ley de Dependencia.

Albert Rivera: 'Bilingüismo en las escuelas como los hijos de Montilla y Mas'
El candidato de Ciutadans defiende el bilingüismo en toda la Administración pública catalana
 www.lavozlibre.es 11 Noviembre 2010

Madrid.- “La Administración catalana debe ser bilingüe, redactar documentos en las dos lenguas, ofrecer castellano en la escuela pública, que es como estudian los hijos de Montilla y Mas”, argumentó sobre el conflicto lingüístico de Cataluña Albert Rivera, candidato por Ciutadans, en 'Tengo una pregunta para usted' de TVE. “El problema no está en la calle, está en la Administración”, continuó. Para el candidato, “rotular en bilingüe no es un problema”, ya que en el propio programa “se han hecho preguntas en castellano y catalán y no sucede nada”, argumentó. Sin embargo, dijo, el problema es que los ciudadanos “se puedan dirigir a la Administración en las dos lenguas”.

Al candidato de Ciutadans a la Generalitat también le plantearon el asunto del idioma en la Universidad. “Estuve en Finlandia con una beca Erasmus. Algunos de mis compañeros quisieron venir a Barcelona, que les resultaba una ciudad muy bonita, pero querían hablar en español”. Finalmente, explicó, se decidieron por otras ciudades, debido al tema lingüístico. “Cuando una persona viene lo hace para aprender contenidos, no catalán”, dijo. En este sentido, se posicionó a favor de la libertad de cátedra. “Con este decreto estamos cerrando la puerta a los que vienen”, apostilló. Albert Rivera, a diferencia de Artur Mas y de Joan Puigcercós, hizo gala del bilingüismo, utilizando español y castellano en función del idioma empleado por los intervinientes.

Las preguntas del público giraron en torno a dos cuestiones que a los participantes del programa: cuál era la orientación política de Ciudadans y los desnudos con los que se promociona el partido.

“Somos un partido progresista”, aclaró, y “estamos a favor del liberalismo social”. En otras palabras, “somos de centro, de centro izquierda. Somos novedosos”. Pero algún otro espectador insistió: “No sé de que pie cojea usted, al igual que otros compañeros”, le espetó un participante, al que Rivera le reiteró que Ciutadans es un partido progresista.

La forma de promocionarse, con anuncios en los que aparece Rivera y otros militantes sin ropa, también provocó varias preguntas. Una de las participantes argumentó que la política catalana “parece un circo” e hizo mención al desnudo de Rivera y a Carmen de Mairena. “Lo que es un circo es tener casos de corrupción”, contestó Rivera. “Trabajamos, cuestionamos cosas serias. Entiendo la crítica, pero no debemos quedarnos con la anécdota”, continúo el candidato de Ciutadans. Sin embargo, surgieron nuevas preguntas sobre el asunto.

“Me quedo con el desnudo electoral”, le dijo una participante sobre las explicaciones de Rivera. “Es una cuestión de marketing. Ha sido el vídeo sobre política más visto en YouTube durante una semana. El hambre aguza el ingenio, ya que somos un partido político pequeño nos promocionamos así”, aclaró. Pero hubo una tercera pregunta sobre el tema, esta vez sobre la utilización de niños en el 'spot'. “El niño respresenta los cuatro años que llevamos. Es un anuncio humano. Es totalmente legal y no fomenta el odio”, dijo en referencia a la comparación con un anuncio realizado por la Plataforma Pro Selecciones Catalanas, en el que un niño con la camiseta catalana empujaba a otro con la de la Selección española y que fue utilizado por los independetistas hasta que fue retirado de la emisión por incitar a la violencia. “Un niño me despierta humanidad y no otra cosa”, aclaró.

SALGADO ANUNCIA UN NUEVO CRÉDITO
Cumplir con el Estatuto catalán costará 950 millones extra en 2011
La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, ha anunciado este miércoles en el Congreso que se ha previsto un crédito de 950 millones de euros en el Presupuesto del próximo año para compensar el déficit acumulado en el cumplimiento del Estatut correspondiente a los años 2008 y 2009.
EFE Libertad Digital 11 Noviembre 2010

En respuesta en la sesión de control al diputado de CiU Pere Macias sobre el cumplimiento de la disposición adicional tercera del Estatuto en materia de inversiones del Estado en Cataluña en 2009, Salgado ha recordado que para 2011 habrá que hacer inversiones en infraestructuras por valor de 3.143 millones de euros.

Esta cantidad, ha dicho, está recogida en parte (2.742 millones) en el proyecto de Presupuestos para el próximo año y el resto (391,8 millones) se concretará a través de otros proyectos pendientes de determinar y de los peajes de autopistas.

Salgado ha insistido en que el Gobierno va a dar "absoluto" cumplimiento a la disposición adicional tercera y para ello se ha dotado en el Presupuesto un crédito de 950 millones para compensar los déficit de 2008 y 2009.

"Por lo tanto, cumplimiento absoluto de la disposición adicional tercera de acuerdo con la metodología pactada entre el Gobierno y la Generalitat", ha remarcado la vicepresidenta, quien no ha dado los datos de la liquidación provisional de 2009 que le había solicitado el diputado de CiU.

La ministra de Economía ha indicado que se acaban de cerrar los datos correspondientes al ejercicio de 2007, ya que de acuerdo con la metodología acordada entre ambas administraciones los datos finales sobre el cumplimiento de la disposición del Estatut deben cerrarse al año tercero.

"No hay ningún deseo de ocultación, es absoluta transparencia pero en las relaciones que tenemos entre los dos gobiernos", ha subrayado Salgado.

Previamente, el diputado de CiU había acusado al Gobierno de hacer un ejercicio de "antitransparencia" y había considerado que una cuestión tan sensible como conocer el déficit en el cumplimiento del Estatut no podía ser "motivo de ocultación".

Según Macias, el déficit acumulado correspondiente a los ejercicios 2007 y 2008 es de 1.386 millones de euros, que llegan a los 2.000 si se suma el déficit de 2009. Ha indicado que le consta que la información de este ejercicio ha sido enviada ya a la Generalitat y ha asegurado que la sociedad civil catalana demanda conocer cuál es el déficit acumulado.

"No deben guardar tan infantilmente esta cifra", ha añadido Macias, quien ha reprochado al Gobierno que esté haciendo "un flaco favor a la democracia con su extraordinario ejercicio de opacidad".

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