AGLI

Recortes de Prensa   Viernes 19  Noviembre  2010

 

El Estado del desempleo
Editorial www.gaceta.es 19 Noviembre 2010

La inacción de Zapatero ha llevado a España a convertirse en el campeón del desempleo de la eurozona y de la OCDE.

Zapatero está en las últimas. Su discurso ya no convence a nadie y ayer fue vapuleado como un pelele por todas las fuerzas políticas y, especialmente, por un Mariano Rajoy demoledor, que tiró de hemeroteca para poner en evidencia el optimismo antropológico de un líder político que no inspira confianza porque “ni dice la verdad, ni reconoce los hechos, ni facilita las soluciones”. Una frase lapidaria que resume fielmente la desastrosa singladura del presidente, en especial, desde mediados de 2007, cuando con la crisis inaugurada ya prometía pleno empleo.

Una inacción que ha llevado a España a convertirse en el campeón del desempleo de la eurozona y de la OCDE, con una tasa de paro superior al 20%, el doble de la media europea. Una auténtica tragedia nacional que se ha ido deteriorando por una política de medias tintas que se ha traducido en una tibia reforma laboral que, como reconocen algunos de sus impulsores, no sirve para crear empleo. La baja forma de Zapatero se traducía en una vaga aceptación de la realidad que le llevaba, contra sus principios, a poner voz al pesimismo, y admitir que la “mejora” es tan débil que no asegura una cambio irreversible de tendencia. Más de lo mismo.

Sólo verborrea para declarar la incapacidad de un Gobierno que no atisba las medidas que son necesarias tomar para crear empleo, sino sólo la dificultad para llevarlas a cabo. De ahí la vacuidad del mensaje: el Gobierno va a abordar una reforma en profundidad en las llamadas políticas activas de empleo por la limitada efectividad de las actuales. Y es que la reforma laboral aprobada por el Gobierno sólo sirve para abaratar algo el despido, pero no para crear empleo, que es lo que necesita la sociedad y la economía del país.

España camina inexorablemente hacia los cinco millones de parados y este Gobierno de ineptos no aporta soluciones. De ahí el descrédito y la desconfianza de los mercados, que se ha convertido en un problema más acuciante que el mismísimo déficit público. Ayer, sin ir más lejos, el Tesoro pagaba hasta un 11% más por colocar 3.654 millones en obligaciones a 10 y 30 años. Y es que el déficit de confianza se ha convertido, por desgracia, en el primer problema español para lograr la recuperación económica necesaria para afrontar el gran problema del país: el paro.

Ante esto, el presidente del Ejecutivo asume las propuestas de terceros como propias y, aunque de una manera ambigua, comienza a hablar de pacto de la energía y de la necesidad de poner coto al despilfarro del Estado de las autonomías.

Pura palabrería. Lo que hay que hacer ya se lo ha apuntado en parte la Unión Europea –completar las reformas laboral y financiera y calar el melón de las pensiones–. Pero eso no es suficiente. Para crear empleo hay que crecer al menos a un ritmo del 2%, y ello sólo es posible si la empresa española, que es la que tiene que crear los puestos de trabajo, cuenta con las condiciones para hacerlo. Y hoy, aunque el tema le rechine al Gobierno y a sus principales aliados, los sindicatos, pasa por una reducción de los costes sociales y una disminución del impuesto de sociedades –en ambos casos España está muy por encima de la media europea–, acabar con esa herencia de la ideología fascista que es la negociación colectiva, e instrumentar los incentivos que auspicien el fomento empresarial del empleo.

Hasta la fecha sólo se ha abaratado el despido y fomentado el empleo temporal. Un bagaje muy pobre que sigue alimentando la desconfianza de los mercados y que no pone coto al principal problema de España y los españoles: el paro.

La «chistera» social de Zapatero
Editoriales ABC 19 Noviembre 2010

La respuesta de Zapatero a la crisis oscila entre la impotencia frente al paro y la política de humo, proponiendo ahora una agenda social improvisada

EL último discurso de Rodríguez Zapatero sobre la crisis oscila entre la impotencia frente al paro y la política de humo con una agenda social improvisada. Su participación en el pleno de ayer del Congreso de los Diputados retrató el estado del Ejecutivo, agotado de ideas y varado en una crisis de la que, con encomiable y tardía sinceridad, dijo Zapatero que hace reversible la débil recuperación de la economía española. Quedan canceladas las animosas previsiones que Mariano Rajoy se encargó de recordar a Zapatero, desistido ya de su optimismo antropológico. Y razones no le faltaron ayer mismo, después de que la OCDE anunciara una rebaja del crecimiento español para 2011 al 0,9 por ciento, cuando el Gobierno pronostica el 1,3 por ciento. Con esos porcentajes de actividad económica no solo no es posible crear empleo, sino que probablemente seguirá perdiéndose. Y lo que es más grave: reducen a papel mojado el proyecto de Presupuestos Generales para 2011.

La alternativa de Zapatero a la evidencia de que su Gobierno es incapaz de armar un proyecto económico fiable vuelve a ser una campaña de promesas sociales con resultados a largo plazo, lo que le exime de verificarse ante la actualidad de la crisis. El estancamiento del PIB, la caída del consumo privado y el aumento del paro encuentran réplica en propuestas heterogéneas que buscan confundir el debate político y social. Plantear la discriminación positiva de empresas dirigidas por mujeres, la atención personalizada a los parados o unas reformas legislativas (concursal, jurisdicción laboral, servicios profesionales) de eficacia incierta es la prueba de que la situación real del país se le ha ido de las manos al Gobierno. A falta de soluciones, Zapatero opta por propuestas que habrían sido útiles hace años, cuando no había crisis, pero entonces el Gobierno estaba instalado en la felicidad del rico heredero y solo quería dar buenas noticias con compromisos de gasto público disparado.

Eso sí, no puede faltar la acusación al PP de estar en el origen de la crisis, como responsable de la burbuja inmobiliaria. Esta va a ser la cantinela de este fin de legislatura, junto con el carácter antisocial de la derecha, pero fue gracias a ese mercado inmobiliario, desbocado en términos financieros precisamente a partir de 2004, por lo que Zapatero podía presumir de un 8 por ciento de paro y de crecimientos de PIB superiores al 3 por ciento. Entonces, el éxito no era herencia del PP, sino mérito socialista.

No corráis que es peor
En una situación similar de colapso se largó Adolfo Suárez; a Rubalcaba se le está poniendo cara de Calvo Sotelo
IGNACIO CAMACHO ABC 19 Noviembre 2010

CUANDO el adalid del optimismo antropológico va al Parlamento a advertir que la situación económica va entre mal y muy mal sólo puede suceder que realmente esté aún peor y trate de prepararnos para la inminencia de una catástrofe. El presidente del Gobierno parecía ayer Adriano Celentano con su vieja salmodia de canción protesta: «La situazione económica no é buona, la situazione política non é buona, la situazione internazionale non é buona, la mia situazione non é buona». El tipo que negaba la crisis ha pasado a confesarse desbordado por ella; se ha saltado la fase pesimista para instalarse directamente en el victimismo. Y todo ello el día en que el «Financial Times», la Biblia de los mercados y de los especuladores, pronosticaba para el primer trimestre de 2011 el macrorrescate de España, una hecatombe financiera cuya escala dará al traste con el euro tras llevarse por delante los pocos dineros que nos queden en caja.

Lo lógico habría sido que después de una confesión tan tenebrosa Zapatero se hubiese hecho el harakiripolítico sin solución de continuidad, abdicando en la misma tribuna desde la que vertió su alarmante testimonio de impotencia. En una situación similar se largó Adolfo Suárez, convencido por sí mismo o en compañía de otros de que su permanencia en el poder era un problema. Parece urgente encontrar, dentro o fuera del PSOE, a alguien que al menos le oponga a la crisis un cierto ímpetu de resistencia. A Rubalcaba se le está poniendo cara de Calvo Sotelo, pero el presidente aún cree que la machadiana clepsidra de su mandato no ha volcado la última gota; pretende aguantar al menos hasta las municipales aunque sea bajo el protectorado europeo, que tal vez no desee unas elecciones anticipadas para que no incrementar la zozobra. Los bancos están desesperados porque nadie les presta un euro ahí fuera, y las empresas porque nadie se lo presta dentro.

El Ayuntamiento de la capital del Estado amenaza con declararse en bancarrota —en realidad ya está en quiebra técnica— y la gente teme encontrarse cualquier día un corralito en la puerta de la caja de ahorros más próxima. En estas condiciones lo único que al Gobierno se le ocurre es pintar sin moverse del sitio una tormenta oscura e inminente como la de «La tempestad» de Giorgione; se ha convertido al realismo cuando ya no hay escapatoria. Nos están haciendo el cuerpo para que no nos sorprenda el anuncio de un desastre.

En realidad, el desastre ya ha ocurrido: consiste en que mientras el país se despeña la dirigencia política sólo piensa en términos electorales. Ese déficit de patriotismo y de generosidad es aún más grave que el presupuestario y es el que va a acabar costándonos la ruina, pero sólo saben decirnos que correr es peor. Es la advertencia que precede al sálvese quien pueda; el problema está en que la mayoría no podemos.

España
La política es una fiesta
Nebrera utiliza la metáfora corporal de una toalla sobre la desnudez para atraer a no se sabe qué reprimidos políticos
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 19 Noviembre 2010

Llora Alonso y pierde «la roja» 4-0. Tan sólo resulta soportable la desolación del campo estos días de hojas muertas. En vano Salgado tratará de animarnos desde las TV con las diferencias entre la crisis irlandesa y la española. Segurado está escandalizado de que la UE recomiende subidas de impuestos al gobierno de Van Rampuy , y los más pesimistas dicen que España está a salvo del desastre total porque tal situación arrastraría al euro, o sea a la propia UE. Pero no es esta la razón por la que el único colectivo de españoles que no está «realmente» deprimido es la clase política. Esta no conoce ERE alguno ni depende de la publicidad. Vive días de fiesta y espera momentos pletóricos para el 2011 y 2012. Pierda quien pierda tiene compradores seguros. Estos días los políticos se lo están pasando en grande en Cataluña.

En vano los comentaristas denunciamos como una condena este Estado «compuesto» que nos hemos dado y que va del autonomismo a la confederación. Pensado para resolver problemas se ha convertido él mismo en el más grave de todos. Nadie podrá corregir ya lo que es causa de disolución cuando fue inventado contra ella. Por el contrario, parece alimentarse con el empeoramiento progresivo. Cobra dietas para no caminar hacia el soberanismo y reclama esta salida para cobrar más.

La situación es tan perversa que Puigcercós insulta a aquellas regiones que no reclaman la independencia. No a sus propios compañeros de nacionalidad, acusados de corrupción sistemática. Pide fiscales en Andalucía y Madrid cuando debería pedir jueces eficaces para CiU y el PSC. Mientras, Nebrera utiliza la metáfora corporal de una toalla sobre la desnudez para atraer a no se sabe qué reprimidos políticos. En este sentido es más directa Sánchez-Camacho al buscar estos entre los inmigrantes integrados. Racismo de pobres. La verdad es que es tan pobre la campaña que Ramoneda ha preferido hablar del Sahara aunque sea contra Rubalcaba.

Zapatero es ya incapaz de tapar sus vergüenzas
Francisco Rubiales Periodista Digital 19 Noviembre 2010

El conflicto del Sahara y la vergonzosa sumisión de España a Marruecos han hundido todavía más a Zapatero, situando su prestigio e imagen en niveles insólitos e insoportables. Es ya el dirigente europeo peor valorado por su pueblo y uno de los más rechazados en todo el mundo.

Ha bastado el conflicto sangriento entre el sultán totalitario de Marruecos y los saharauis para que las miserias y carencias humanas y democráticas de Zapatero salgan a flote y luzcan con todo su horror y vergüenza. Su sometimiento a Marruecos es tan humillante que la sociedad española ha reaccionado como un resorte y se le ha puesto en contra, incluyendo a los incondicionales de la SER y de la ceja. Ni siquiera es concebible que un ser humano decente se sienta representado por semejante enano político y moral.

La imagen de Zapatero, ya dañada de manera irremediable por su incompetencia ante la crisis, por el desempleo masivo, el avance de la pobreza y otras cerencias como el recurso constante a la mentira y a enfrentar a unos ciudadanos con otros, se ha hecho añicos con el actual conflicto del Sahara.

Ángels Barceló, periodista de la SER y hasta ahora una de las más fieles pretorianas de Zapatero, tras haber sido expulsada de Marruecos por la policía totalitaria, ha dicho que "Es inadmisible que el Gobierno español solo pida que no expulsen a los periodistas".

El actor Javier Bardem, otro incondicional del "Zapaterismo", critica a Zapatero por anteponer "intereses" a "derechos humanos" y sostiene que "La actitud del Gobierno frente a Marruecos es vergonzosa y servilista".

Dentro del PSOE existe indignación y mucha oposición a la cobardía del gobierno, pero dentro de ese rebaño lanar siempre se guarda silencio y se impone el antidemocrático concepto de "lavar la ropa sucia en casa", eludiendo así la transparencia y la verdad exigidas por la democracia.

Prácticamente el país entero está indignado ante el rastrero espectáculo del gobierno español, que ha asumido como propia la increible versión oficial del reino vecino, a pesar de las imágenes, de los testimonios y de las pruebas presentadas por testigos de la brutal represión. Según Marruecos, sus tropas y fuerzas represivas entraron en el campamento saharaui para "defender" a las mujeres, niños y ancianos que habían sido secuestrados por activistas bien entrenados. Dicen también que entraron con tacto y que hubo bajas por ambas partes, sin mencionar muertes, desapariciones, torturas y cárceles oscuras, sin garantías para los detenidos.. Rubalcaba, al otorgar credibilidad a su colega marroquí y anteponer su versión mentirosa a la verdad, ha despreciado la defensa de los derechos humanos, se ha cavado su propia tumba y cerrado cualquier horizonte político en un país que si algo desprecia es el "espectáculo" de la cobardía pública, aunque millones de españoles practiquen esa cobardía a oscuras.

La bota de Marruecos aplastando a los saharauis ha tenido la virtud, insólita en una España dividida y moralmente degradada, de unir a todos contra el gobierno de Zapatero y sus "aliados" de Marruecos. En las manifestaciones y declaraciones contrarias al abuso marroquí están todos los partidos políticos, los sindicatos, los intelectuales, el grueso del periodismo y la practica totalidad de los demócratas y de la gente decente de España. Al lado de Zapatero sólo quedan algunos fanáticos incondicionales, algunos periodistas sometidos, que hace mucho apostataron de la verdad, y buena parte de los "colocados" por el poder, que ordeñan a diario al Estado español sin aportar nada a cambio.

Las encuestas, a partir de ahora, van a reflejar una nueva caida en barrena de Zapatero y su gobierno, cuya popularidad actual, la más baja de toda Europa y una de las peores del mundo, está por debajo de la que tuvo Bush al salir de la Casa Blanca y de la que ha obligado a Sarkozy a cambiar a su gobierno en pleno.

Con índices tan bajos de aceptación y con nueve de cada diez españoles que le rechazan, la única salida digna del fracasado Zapatero es la dimisión y la convocatoria de elecciones anticipadas.

Obligarle a irse pronto, antes de que culmine su catástrofe, debería ser la prioridad absoluta para todo ciudadano demócrata, digno y decente de este país.

Voto en Blanco

Elecciones catalanas
Basura política
Agapito Maestre Libertad Digital 19 Noviembre 2010

No me escandalizan los videos pornográficos de los políticos catalanes. Me aburren sus zafiedades. Quien quiere demostrar demasiado, como dijo el clásico, no demuestra nada. Lo peor siempre es el enemigo del mal. La propaganda de los partidos políticos, en Cataluña, ha conseguido eliminar cualquier pizca de pedagogía política para esta campaña electora. Parecería que todos se hubieran puesto de acuerdo para embarrar el ámbito público, pero creo que se trata de algo más grave: quieren matar tanto el espacio público como el privado. Tratan de reducirnos a escoria. Nada. El "ciudadano" ha desaparecido para esta gente; en su lugar, sólo existen máquinas rijosas, reprimidas, a la búsqueda de saciar su hambre con más represión sexual. Y política.

Una vez que el estadito catalán ha reducido el sexo y el amor, últimos reductos de la individualidad, a efluvios y malas babas de putas y golfos pretenden hacer lo mismo con el ámbito público. Y, ciertamente, lo ha conseguido, e incluso lo exportará al resto de España. Los electores en Cataluña son totalmente despreciados. Son menos que basura para los políticos de Cataluña; los electores ya no les sirven a los políticos ni como material de abono de la tierra que pisarán las futuras generaciones de "catalanes". La política ha desaparecido. El nacionalismo ha matado cualquier posibilidad de resolver problemas a partir de una pluralidad de posiciones políticas, o sea, de ciudadanos libres a la búsqueda de bienes en común.

En Cataluña, y pronto en toda España, todo será devorado y deglutido por la chabacanería del infecto nacionalismo catalán en cualquiera de sus versiones escatológicas. Los vídeos propagandísticos hacen un retrato exacto de la miseria política de Cataluña. Todos ellos no constituyen una narración penosa de lo real. Ojalá. Son espejos que reflejan de modo exacto la perversidad política instalada en Cataluña. Los vídeos de los partidos políticos de Cataluña son un asesinato de la política. De la democracia. La prueba de ese asesinato colectivo es que, cuando los periódicos han tratado de narrar algunos de estos crímenes o vídeos, con el ánimo de extraer alguna moraleja, se han encontrado al instante que el vídeo o crimen del partido de al lado era aún peor.

Todos los vídeos son infames. Insultantes. Aunque espero que ofendan a todos, incluso a los más entregados a la causa de estos "partidos políticos", sospecho que no será así. Es la tragedia de Cataluña. Y quizá el drama de toda España. De la "política" en Cataluña, en fin, se puede decir algo parecido a lo que dijo el maestro Paulhan de la pornografía: la narración de un asesinato sexual puede provocarnos algún sentimiento turbio, el detalle de una escena de alcoba nos deja algo de deseo. Sin embargo, "la narración" de diez mil coitos (la misma noche), y diez mil torturas apenas nos producen otra cosa que tedio o asco.

Eso es, exactamente, lo que me produce la campaña política de Cataluña: repugnancia y hastío.

Inutilidad hiriente
Enrique de Diego El Semanal Digital 19 Noviembre 2010

Resulta inimaginable una clase política tan inútil como la que soportamos y cuya única función es expoliarnos y llevarnos a la ruina.

Esa inutilidad, que se conjuga con el desparpajo y la falta de escrúpulos, para expoliar al español de a pie, ha llegado a tales niveles que se ha hecho hiriente.

Una de las máximas exponentes de esa inutilidad general Leyre Pajín ha llegado a decir, en sede parlamentaria, que la situación de las familias españolas es mejor que en el año 2004. Cuando hay más de cinco millones de parados, cuando aumentan las familias que tienen a todos sus miembros en paro, cuando los comedores de Cáritas están atestados, la única conclusión lógica es que la única familia española que está mejor que en 2004 es la Pajín, en la que todos viven del Presupuesto, de la política, y algún miembro, como Leyre, acumula varios sueldos.

Esa inutilidad no se circunscribe al PSOE, afecta también al PP. Es una inutilidad en pinza. Ahí está el videojuego de pésimo gusto que Alicia Sánchez-Camacho trata de minimizar o el clima de apología de la pedafilia que parece haber tomado carta de naturaleza en la muy deficitaria televisión autonómica madrileña.

Hay una foto que ejemplifica esa inutilidad hiriente de casta parasitaria y depredadora. Se han reunido dos inútiles totales, dos despilfarradores compulsivos, dos pésimos gestores que no hacen otra cosa que incrementar la deuda hacia el abismo de la bancarrota. Se han juntado, para conspirar contra los ciudadanos, probablemente también contra Rajoy, aunque eso sea menor, Zapatero y Gallardón, con el objetivo de depredar más a las indefensas clases medias.

Lo que quiere Gallardón es poder endeudarse más. Le parece poco la colosal deuda de 7.145 millones que acumula, lo que representa el 159% de sus ingresos. Gallardón legalmente no puede endeudarse más, porque no lo podrán hacer los ayuntamientos cuya deuda supere el 75% de los ingresos. Con los datos demenciales que ha acumulado Gallardón en el Ayuntamiento de Madrid es obvio que éste no llega a las elecciones. De hecho, no está pagando a los proveedores. En lo que queda de año vence una deuda de 275 millones de euros. Gallardón no ha reducido ni un euro el gasto; no ha reducido un solo asesor, ni ha licenciado un solo coche oficial. De hecho, tiene edificios vacíos mientras gasta 52 millones en alquileres. Hay que vender el nuevo Ayuntamientos y las lujosas sedes de las ineficientes concejalías. Antes de que sea demasiado tarde. Es precisa una Regeneración de la vida pública española.

Sáhara Occidental: tétrica vuelta a la escena
JESÚS A. NÚÑEZ VILLAVERDE El Correo 19 Noviembre 2010

CODIRECTOR DEL INSTITUTO DE EE. SOBRE CONFLICTOS Y ACCIÓN HUMANITARIA (IECAH)

Treinta y cinco años después de que España abandonara a su suerte a los habitantes de la hasta entonces provincia española y casi veinte después de que se pusiera en marcha el llamado Plan de Paz de la ONU (1991), con el referéndum de autodeterminación como punto central, el Sáhara Occidental apenas era uno más de los denominados conflictos olvidados, al que solo un reducido grupo de especialistas y una amplia red de solidaridad civil prestaban atención. Ahora, con la activación de la mayor movilización social de los saharauis de El Aaiún y el ejercicio de fuerza desatado por Marruecos para desmantelar el campamento de Agdaym Izik, el conflicto vuelve tan repentina como tristemente a la escena internacional.

A la espera todavía de que se aclaren los pormenores del asalto realizado en la madrugada del 8 de noviembre por las fuerzas marroquíes contra los alrededor de 20.000 saharauis alojados provisionalmente en unas 7.500 jaimas, es posible ya establecer algunos hechos y formular alguna hipótesis. En el análisis de lo ocurrido desde el 10 de octubre, cuando arrancó la movilización de carácter socioeconómico de quienes se sienten claramente discriminados por Marruecos, confluyen dos dinámicas estrechamente interrelacionadas.

En la primera, y por lo que respecta a la población saharaui de este territorio ocupado por Marruecos (lo que se conoce como 'el Sáhara útil'), es bien evidente que las manifestaciones y el levantamiento del campamento responden al descontento de una población discriminada, consciente de que las riquezas de su tierra (pescado, fosfatos y, tal vez en un futuro aún por determinar, petróleo/gas) no revierten en su propio beneficio. Además de reclamar a Rabat que dedique un mayor esfuerzo a atender sus necesidades, la activación de este movimiento popular muestra asimismo la pérdida de representatividad del Frente Polisario, crecientemente agotado a los ojos de su propia población tanto en su discurso como en su gestión diaria. Cabría establecer en este punto un paralelismo con la primera Intifada palestina, que se puso en marcha por iniciativa de los líderes del interior de los Territorios Ocupados, ante la pasividad y descrédito del liderazgo clásico de la OLP (localizado en aquellos momentos en Túnez).

Por lo que respecta a Marruecos, la primera señal que cabe extraer de su comportamiento militarista es la de que se siente lo suficientemente fuerte como para soportar las puntuales críticas que puedan producirse por esta nueva demostración de desprecio a los derechos humanos. Difícilmente puede sorprender esta idea cuando la relación de fuerzas es tan ventajosa tanto en el terreno militar como en el diplomático. En el primero, es evidente que el Polisario no dispone de capacidades militares para compensar en modo alguno las que Marruecos ha desplegado en el terreno (con unos 150.000 soldados y fuerzas de seguridad controlando cada rincón del territorio). Hace ya mucho tiempo que los principales aliados de la causa saharaui (antes Libia y Argelia hasta prácticamente hoy) han renunciado a armar a los saharauis, y ningún otro ha llegado recientemente para cubrir ese hueco. El propio Polisario, como el resto de la población saharaui, vive de la caridad internacional y está fuera de su alcance financiar un rearme que haya que pagar en divisas.

En el terreno diplomático, también es obvio que Marruecos cuenta con el apoyo de todos los países que configuran el Grupo de Amigos del Sáhara (España, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia) para acabar imponiendo su bandera en esta zona. Incluso Argelia -valedor central en la región y hogar (forzado) de los saharauis que continúan malviviendo en la 'hamada' de Tinduf- ha entendido (a pesar de sus protestas formales) que le rinde más beneficios alinearse con Washington que seguir apostando por una causa perdida.

En la confluencia de estas dos dinámicas aún cabe preguntarse si el Polisario intentó capitalizar una revuelta que no lideraba, provocando así (según la versión marroquí) la intervención de las fuerzas marroquíes para proteger a los saharauis alojados en el campamento o si, como parece más plausible, Rabat actuó para abortar de raíz un proceso que no podía consentir sin debilitar su ventaja en la partida.

Sea como fuere -y sean cuantos sean los muertos, heridos y detenidos de una operación que aún continúa abierta-, el hecho que mejor demuestra que nada sustancial ha cambiado es que el mismo día en que se inició el violento desmantelamiento del campamento, los representantes del Gobierno marroquí y los del Polisario celebraron la tercera ronda de conversaciones informales que viene impulsando el enviado de la ONU para el caso, y acordaron volver a verse en diciembre. En otras palabras, el Polisario, dada su extrema debilidad interna y externa, se ve condenado a seguir sentado a una mesa que le garantiza cierto protagonismo y apoyo económico para seguir 'comprando' la menguante lealtad de su pueblo. Rabat, por su parte, comprueba que, más allá del ruido momentáneo, puede mantener el rumbo diseñado hace tiempo para someter al Sáhara.

Aunque así descrito todo pueda parecer bien atado por Marruecos -con el consentimiento explícito o implícito de todos los actores, España incluida, que tienen voz en el asunto-, queda por ver si la población saharaui abandona definitivamente su causa, aceptando finalmente las migajas que le conceda mañana un país escasamente creíble en términos de respeto a los derechos humanos, los valores democráticos o la descentralización en el ejercicio del poder. En el horizonte queda la inquietante opción por el terrorismo (inexistente hasta hoy en la agenda saharaui) o por nuevas movilizaciones que arrastren igualmente a los refugiados en Argelia. Solo nos queda confiar en que no elijan la primera.

El pañuelo palestino de ZP
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 19 Noviembre 2010

Por voluntad de 11 millones de moscas (y del PNV y de Coalición Canaria) estamos gobernados por un Bobo Solemne. ¿Recordáis cuando se hizo fotos con un pañuelo palestino? Pues que los saharauis vayan esperando si creen que van a gozar de las misma solidaridad icónica.

En internet alguien -me quito el cráneo ante él- ha recuperado un vídeo de Morotrini de 2003 en que pedía que el Gobierno español, que era del PP y acababa de poner a Marruecos en su sitio, impulsase la autodeterminación del Sáhara. Ahora esta mema de cuota afirma que Expaña no tiene ninguna responsabilidad en el Sáhara Occidental.

[ZP con pañuelo palestino]

Yo, más modesto, recupero la foto (y el vídeo) del Bobo Solemne cuando su puso el pañuelo palestino.

En 2006, ZParo asistió en Alicante al Festival Internacional de las Juventudes Socialistas. Era la época en que todo el Imperio Proge se deshacía en elogios ante él. Por entonces, Israel atacaba en el Líbano a Hezbolá. Pues el tipo se puso un pañuelo palestino.

Ahora, con toda la legalidad internacional en contra de Marruecos y a favor de los saharauis (y de España), ZParo no se pone ni la pegatina que usó su chica para todo. Porque hay que llevarse bien con Marruecos. Y éstos son los que le reprochan a Estados Unidos que se llevase bien con Franco... hasta la Marcha Verde.

Sigue en pie la pregunta: ¿qué obtiene el PSOE de Marruecos?

Hablando de progres, Forges todavía no ha publicado ninguna viñeta de condena de las atrocidades perpetradas por los marroquíes. Como no le puede echar la culpa a Aznar...

CODA: Por favor, tened presente en vuestras oraciones a Asia Bibi y participad en esta campaña que promueve HazteOir para pedir su indulto. Parece que a los progres les escandaliza más que un chiflado anuncie la quema de un corán que una condena a muerte a una católica. El domingo 21, a la una de la tarde, habrá una concentración frente a la embajada de Pakistán en Madrid.

Sahara Occidental
El tío de la pistola
Emilio Campmany Libertad Digital 19 Noviembre 2010

El asalto al campamento saharaui levantado en las afueras de El Aaiún ha tenido la virtud de hacer que la prensa española contara lo que realmente es Marruecos. Lo que no consiguieron los intentos de entrar ilegalmente por la fuerza en Ceuta y Melilla, la humillación a las agentes españolas de servicio en la frontera o el homicidio de un adolescente saharaui, lo ha hecho la brutalidad con la que se han empleado las fuerzas del sultanato en el Aaiún.

Naturalmente, a la mayoría tan sólo les ha preocupado la aparatosa y torpe violación de los derechos humanos que los marroquíes han llevado a cabo en las carnes de la población saharaui. Sin embargo, tales atropellos se vienen produciendo desde hace más de treinta años. Ocurre que ahora lo han hecho tan burdamente que nadie, salvo el Gobierno español, ha podido seguir haciéndose el distraído.

Pero más allá de esas vergonzosas violaciones, la cuestión es, ¿por qué nuestro Gobierno y nuestro Rey han de doblar una y otra vez la cerviz ante el sátrapa marroquí? Luis María Anson nos explicó el martes que hay que llevarse bien con "la Monarquía de Mohamed VI", que reconoce que está "en los aledaños de la dictadura", para evitar que Marruecos caiga en manos del fundamentalismo islámico. Este argumento es una sandez. Vale para llevarse bien con cualquiera, pues siempre es posible imaginar a alguien peor que pudiera sucederle. Ocurrió con Hitler, que fue considerado útil para frenar el avance del comunismo y desencadenó una guerra mundial. Y ocurrió con Stalin, que fue tenido por una herramienta para acabar con el fascismo y lo que hizo fue someter a toda Europa Oriental. Y nosotros lo hacemos con Mohamed VI con la excusa de que sirve para conjurar el terrorismo islámico. Patrañas. Aquí no hay una sutil diplomacia encargada de desenvolver una complicada estrategia arduamente diseñada para defender intereses generales de los españoles. Aquí hay otros intereses más prosaicos y menos generales que proteger. Y Dios y Anson sabrán por qué han de emplearse en defenderlos el Gobierno, el Rey y él mismo.

Hay múltiples pruebas de lo que afirmo, pues todas las humillaciones a las que voluntariamente nos venimos sometiendo desde que Zapatero nos malgobierna son gratuitas e innecesarias. Ahora, voy a llamarles la atención sobre la penúltima. Si observan la foto de portada de El Mundo de este miércoles, verán en primer plano el severo perfil de un escolta del ministro del Interior marroquí mientras Rubalcaba y Taib Cherkaui departen amigablemente en la antesala del despacho del ministro. ¿Qué hace ahí ese tío? Si es del servicio de seguridad marroquí, llevará pistola, pues si no ¿de qué serviría? ¿Cómo es que se permite que un hombre armado, que no pertenece a las fuerzas de seguridad españolas, acceda hasta el despacho de nuestro ministro del Interior. ¿Se imaginan a un escolta de un mandatario extranjero acompañar a su jefe hasta el despacho oval de Obama? ¿Creen que a los guardias civiles que escoltan a Rubalcaba en sus viajes a Rabat se les permite acceder hasta el despacho de Cherkaui?

Si el ministro del Interior marroquí no se fía de la seguridad que le puedan prestar los guardias civiles de servicio en nuestro ministerio, las reuniones con Rubalcaba deberían ser en un lugar neutral al que cada uno acudiera con su propia seguridad. Todo es sencillamente indignante.

Bancos centrales
Especulación y fraude a gran escala
Jorge Valín Libertad Digital 19 Noviembre 2010

Recientemente, el inversor Jeremy Grantham hizo unas declaraciones a la cadena CNBC donde afirmaba que "la Reserva Federal se ha pasado la mayor parte de los últimos 15 ó 20 años manipulando los mercados". En su opinión, la Reserva Federal "sabe muy bien que lo que hace no tiene un efecto directo en la economía". La función de Bernanke y antecesores sólo habría servido para aumentar el efecto riqueza del ciudadano. Los mercados suben y la gente se siente rica. No es más que una ilusión de riqueza. Grantham está definiendo una burbuja, y como bien afirma, éstas son el peor mal del inversor, el mercado y la economía.

Ante las críticas a los bancos centrales (especialmente a la Reserva Federal) y sistema actual de moneda barata, se está expandiendo la idea de introducir el patrón oro –o el Patrón Cambio Oro de Bretton Woods– como alternativa. La propuesta ha creado una contrarreacción. Una de las ideas más peregrinas que están usando contra el metal–moneda es que los bancos centrales no podrían dirigir la economía mediante sus políticas monetarias. Bueno, es que la idea es esa, que nadie manipule la economía por un puñado de votos ni intereses corporativistas. ¿Han solucionado algo los bancos centrales hasta ahora? Más bien son los causantes en primera instancia del desastre económico actual y del pasado.

Una de las razones por las cuales aún hay gente que confía en la manipulación de la moneda como solución a las crisis es porque no entienden la definición de dinero en su término más económico. La moneda por sí misma no puede generar riqueza. Si una nación es pobre, por más billetes que cree su Gobierno no hará ricos a sus ciudadanos, al revés, perderían poder adquisitivo día a día. Toni Mascaró lo plasmó perfectamente en un brillante ensayo: "El dinero sólo tiene valor cuando la riqueza ya existe. Su razón es precisamente la de representar riqueza que ya ha sido producida o se está produciendo pero que todavía no se ha consumido, es decir, bienes y servicios que podemos intercambiar por otros".

Efectivamente, el dinero no es más que un reflejo de la riqueza productiva de una economía. Manipular el dinero para crear riqueza solo nos llevará a una ilusión de bienestar perecedera que acabará ajustándose violentamente en cuanto la demanda se contraiga debido a los altos precios, creando la caída en cascada de todos aquellos escenarios productivos que no se ajustaban a la realidad. En la última crisis, el ladrillo.

El dinero –más concretamente su valor– solo es propiedad de quien se lo gana o posee legítimamente, no del Gobierno ni de ningún banco central. Nadie tiene autoridad para depreciar el valor de nuestro capital productivo. El dinero es la plasmación física del trabajo de cada persona. Si el ciudadano tiene prohibido emitir billetes, también ha de estar prohibido para los órganos del Gobierno y sus hermanos serviles como los bancos centrales. La manipulación del dinero desde un sóviet central es economía planificada, colectivismo y falsificación. Los bancos centrales no sólo son los mayores especuladores de la Tierra, también los mayores falsificadores del mundo. Cuanto más papel emiten los dictadores de la producción, más valor roban a nuestro dinero.

Y es que lo único que hacen las políticas monetarias es manipular los mercados para crear burbujas y beneficiar a los oligarcas del Poder. Es una de las ramas más poderosas del capitalismo de Estado: grandes déficits, dinero barato, ninguna disciplina financiera y grandes corporaciones que aprovechan estas burbujas. Un antiguo miembro de la administración Reagan, David Stockman, recientemente calificó este sistema como el "catecismo neocon" que prácticamente no guarda ninguna diferencia con el "catecismo keynesiano".

Apartemos al Gobierno de nuestras vidas y de nuestro dinero. Si el Gobierno hace malas leyes, también hace mal dinero. Las políticas de los bancos centrales se están basando en nuevas burbujas hacia otros sectores de la producción. Cuando vuelva a venir otra crisis, los lobbies que se hayan lucrado estarán exentos de responsabilidad, como ya ha ocurrido.

La moneda fiat, la del Gobierno, ha de ser abolida, desregular el dinero, privatizarlo y apostar por un sistema con una moneda sana, basa en el oro o cualquier otro activo que elija el mercado. Si no controlamos nuestro dinero, no seremos nunca responsables de nuestro futuro. Ahora más que nunca, hacen falta cambios radicales.
Jorge Valín es miembro del Instituto Juan de Mariana

UPyD
La necesidad de un partido nacional
Antonio Robles Libertad Digital 19 Noviembre 2010

En el panorama político catalán están representadas todas las opciones políticas catalanistas, incluso sobrerrepresentadas las soberanistas, pero infrarrepresentadas las que abogan por el Estado constitucional de todos. Las consecuencias son a la vez causa de la deriva suicida de España como Estado y manifestación del declive irreversible de Cataluña como potencia económica.

En doscientos años, Cataluña ganó en población y creció económicamente. Desde que el nacionalismo se instaló en el año 1980 con Jordi Pujol, comenzó un declive demográfico y económico sordo, solo amortiguado por el ruido de la construcción nacional que a la vuelta de tres décadas ha descabalgado a Cataluña de la primera posición económica, a la cuarta. Por delante, Madrid, Baleares y Valencia. Hoy, en Cataluña, los hijos de la burguesía emprendedora del pasado ya no crean empresas, viven del negocio nacional. Son sus funcionarios. Y se quejan. Y devoran presupuestos. En su parte más folklórica, justifican la deriva a ninguna parte con el expolio fiscal. O piden el consorcio económico. Y si viene al caso, arremeten contra el cliente: "Madrid es una fiesta fiscal y en Andalucía no paga impuestos ni Dios". Una falsedad gratuita y un error descomunal. Atendamos a las cifras: Cataluña vende al resto de España el 54% de su producción, más que el conjunto de todas las exportaciones al extranjero (el 46%, del cual, el 68 % lo hace a la UE). En términos de saldo comercial, Cataluña tiene un saldo a favor respecto al resto de España de 19.782 millones de euros.

¿Qué sentido tiene enemistarse con nuestros mejores clientes? No es rico el empresario por ser empresario, sino por vender lo que produce. Y para eso necesita clientes.

Los errores se pagan. Cuando el declive se ha instalado, ya es demasiado tarde para remontar el vuelo con facilidad. Pero aún no lo saben los que nos han llevado a esto. Es preciso recordárselo en cifras: hoy Cataluña ha perdido capacidad de influencia en los mercados internacionales comparado con la Comunidad de Madrid. ¿Se acuerdan de "aquella aldea manchega"? Hoy, la inversión extranjera en Madrid es del 65% del total de las inversiones en España y sólo llega al 11,66 % la inversión extranjera en Cataluña. Igualmente perdemos el tren de la historia con nuestras propias inversiones en el extranjero. Sólo el 8% del total, mientras Madrid lo hace con un 32%. Mientras tanto, el 89% de nuestras energías políticas las dedicamos a cuestiones identitarias, a poner trabas administrativas, a levantar barreras lingüísticas a trabajadores y empresas, a despilfarrar presupuestos en medios de propaganda públicos, a multar y humillar la libre iniciativa de comerciantes por rotular en castellano y a remarcar diferencias con el resto de españoles en lugar de reforzar empatías, valores comunes y afianzar mercados. De tanto ensimismamiento hemos dejado de reparar que el resto de España es nuestro mejor cliente y, a la vez, el aire y la luz de una trama de sentimientos imposible de deshilachar sin provocar desgarros familiares, sociales y políticos.

Esto no se arregla sólo con medidas económicas, ni atajando la corrupción visible, ni yendo a la contra como un partido de influencia exclusivamente autonómica, sino redefiniendo estructuras políticas de calado que devuelvan la dirección política del Estado al Gobierno de la nación. Es decir, debe ponerse coto al despilfarro y a la deslealtad del Estado autonómico. A esto en UPyD se le llama Estado federal cooperativo que cierre la brecha del Estado autónomo y otorgue las mismas competencias, la misma financiación y la misma capacidad legislativa a todas las federaciones.

Por eso, Unión Progreso y Democracia (UPyD) no es un partido más, ni se multiplica en franquicias con las que negociar los derechos específicos de las partes; nació para defender el Estado, es decir, para defender la igualdad y la libertad de todos los españoles vivan donde vivan del territorio nacional. Nació para defender los intereses comunes, esos que los partidos nacionalistas no respetan porque sólo se preocupan de lo suyo. Allá ellos, tienen derecho a ser egoístas.

Y nació para defender los intereses comunes porque el PSOE y PP han renunciado a ser partidos nacionales forzados por sus barones territoriales, que en su afán por competir con los partidos nacionalistas, han cuarteado los derechos comunes de todos los españoles. Por eso UPyD no se quiere hacer perdonar en Cataluña a través de un partido catalán camuflado y aceptado por la omertá como mal menor. Cualquier dictadura blanca que se precie, ha de justificar la exclusión haciendo ver que todos tienen sitio en el oasis. Sitio y perímetro. Sobre todo perímetro, que es lo mismo que collar y correa. El perímetro de las fronteras nacionales trazadas por las fuerzas del nacionalismo. Refuerzan el sistema de taifas al atomizarse en partidos regionales. Desde una de las partes no se puede dirigir ni reformar el todo. Pero se puede dificultar el funcionamiento de los partidos nacionales que pretenden dirigir desde la visión conjunta del todo. La propia limitación de partido regional, refuerza formalmente la idea de una España confederal, con intereses específicos, con problemas particulares que gestionan su existencia sin necesidad del conjunto, del Estado, y que a la hora de organizarse, el sistema mismo conduce a relaciones de bilateralidad.

Si UPyD llega al Parlamento el próximo 28 de noviembre, llevará los intereses comunes de todos los españoles, es decir, llevará consigo al Estado como primera prioridad. Es la fórmula más eficaz de defender los intereses de todos los catalanes, porque si España se empobrece, Cataluña se hunde. Pero no es sólo una cuestión económica, es preciso devolver la legitimidad al Estado constitucional y a sus instituciones, hacer eficaces las administraciones, garantizar el buen uso del dinero público y devolver los derechos lingüísticos a todos los ciudadanos.

Estado Federal Cooperativo
Nota del Editor 19 Noviembre 2010

Al principio, el discurso de UPyD nos dió esperanzas, creíamos que iba a defender la libertad de estudiar en español donde el español es lengua "impropia" y de que el estudio de y en la lengua regional sería una opción libre y sólo en las primeras etapas de la educación, pero enseguida nos dimos cuenta de que UPyD anda metida en la bondad de la inoculación obligatoria de las lenguas regionales, aunque defienda que el idioma español deba tener una pequeña parcela en la enseñanza.

Despojados de esperanza, nos dimos de baja en UPyD, seguimos con pena sus malas noticias, sus luchas internas y finalmente sus desvaríos: si el problema son la lengua, las autonomías y todo lo que causan, ¿ Qué rayos resuelve un estado federal cooperativo ?

Miguel Ángel Ruiz, misionero: “Los islamistas huelen el miedo y acuden allí a derramar sangre”
admin Minuto Digital 19 Noviembre 2010

En su internado viven jóvenes llegados de zonas rurales, donde les acuchillaron por no querer convertirse al islam. Se han cambiado el nombre y no pueden volver a sus pueblos. El colegio está en un barrio habitado por 50.000 cristianos, y eso atrae a los islamistas más violentos. Pablo J. Ginés ha entrevistado en La Razón a Miguel Ángel Ruiz, misionero en Pakistán y director del Centro de Formación Profesional Don Bosco en Lahore desde 2005.

–¿Cuándo ha pasado más miedo como misionero?
–Durante la crisis de las caricaturas danesas sobre Mahoma. Se convocó una marcha islamista para después del rezo del viernes en la mezquita, que iba a pasar por nuestro colegio. Lo vaciamos, enviamos a los chicos a sus casas, y dije a nuestros tres guardias de seguridad que no se dejasen ver, para no dar excusas a la violencia. Amigos musulmanes me invitaron a esconderme en su casa, pero mi deber era quedarme en el colegio. Ese día pasé miedo.

–¿Tres guardias de seguridad?
–Vamos a contratar un cuarto. Y el Gobierno de Paquistán nos ha dicho que nuestro colegio es objetivo de Al Qaida, y que tenemos que comprar un detector de metales.

–¿Y su momento más triste?
–La matanza de la aldea de Gojra el año pasado, cuando destruyeron 50 casas de cristianos y cuatro niños murieron quemados. Esa violencia sin sentido me hace sufrir mucho más que los desastres naturales o las inundaciones. Te puede hacer perder la fe en el ser humano. Y nadie hizo nada. Luego vienes a España y ves que te multan con mil euros por cortar un árbol, pero que no se defiende la vida humana.

–¿Dialogar con el islam?
–Es necesario pero, ¿quién es el interlocutor? ¿Y qué autoridad tiene? El respetadísimo Gran Muftí de la Universidad de Al-Azhar, en El Cairo, decretó que vestir hiyab no era una obligación islámica, que era sólo algo cultural y opcional. Las estudiantes de su propia universidad, favorables al velo, protestaron y lo desautorizaron. No hay autoridad central en el islam, sólo puedes hablar con personas concretas que te acepten como eres.

–¿Qué han hecho las embajadas en el caso de Asia Bibi?
–El nuncio me dijo que la mañana en que salió el caso, diez embajadores distintos le llamaron para expresar su apoyo, pero a nivel personal. Sus países y gobiernos no han hecho nada hasta ahora. Sólo conozco un caso en que países europeos se movieran por ayudar a un cristiano. Fue el año pasado, por un afgano converso al catolicismo en Europa, que al visitar Afganistán fue detenido. Italia protestó y Angela Merkel llamó a consultas al embajador paquistaní. Pero Paquistán es distinto, es una potencia nuclear. Sólo respetan a los americanos, Europa les parece débil, porque no tiene religión. Ningún país se ha movilizado para acabar con la Ley de Blasfemia pakistaní. El General Musharraf la intentó quitar en 2002, debatirla en el congreso. La alianza de partidos musulmanes, del norte del país, donde hay 25.000 madrasas, le amenazó con sacar un millón de estudiantes a las calles y derrocar su Gobierno si tocaba esa ley. Un día explotó una madrasa porque estaban manipulando explosivos y tenían un arsenal dentro. En Occidente nadie se enteró. Los islamistas controlan el Bajo Tribunal y la enseñanza. Si el Gobierno tomase el control de las escuelas, en diez años cambiaba todo a mejor.

–¿Existe el islam moderado?
–En Paquistán los saudíes invierten en fundamentalismo wahabista tanto como todos los demás países en ayuda al desarrollo. Omán, Abu Dhabi, los países del Golfo son un paraíso en comparación: las mujeres visten como quieren y puedes llevar una cruz en el cuello. Musharraf, admirador de Attaturk, hablaba de potenciar un «islam ilustrado». Yo sólo pido a Occidente que no tenga miedo: los islamistas huelen el miedo y acuden allí a derramar sangre. Atacaron a España porque la vieron débil, no porque tuviese tropas en Irak. Creo que el uso de la razón es lo único que cambiará al islam por dentro.


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El tabú electoral
Se dan a los parados cursos de formación. ¿Quién pagará esos cursos cuando todos estemos haciendo esos cursos?
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 19 Noviembre 2010

ESO de que las campañas electorales sólo sirven para insultarse y cometer majaderías no es totalmente cierto. Sin ir más lejos, la campaña electoral catalana, aparte de poner en evidencia la catadura de los candidatos, nos está permitiendo conocer cosas importantes, que explican lo que está ocurriendo a Cataluña en particular y a España en general. Por ejemplo, que bajo el Tripartito, los empleados de la Generalitat y empresas adjuntas han pasado de 140.000 a 226.000, 86.000 más, lo que significan 2.400 millones de euros anuales más sólo en sueldos. Y no se crean ustedes que todos ellos son personal educativo, sanitario o de la limpieza pública.

Esos fueron los menos. El 60 por ciento de los nuevos contratados pertenecen a otras categorías, no del todo especificadas. ¿Cómo, se preguntarán ustedes, es posible ese dispararse de la contratación pública en tan pocos años? Pues la razón es muy sencilla: porque eran —son todavía— tres los partidos en el gobierno catalán y en España, la principal misión de los partidos de gobierno es colocar a sus afiliados y allegados en puestos que, con un poquillo de suerte, se convertirán de permanentes. «Oye fulanito —se dice al compadre que acaba de ser elegido para el ayuntamiento, la comunidad o el congreso de la nación— a ver si me colocas a mi hijo tonto, que el listo ya se las arregla por su cuenta». Y a la menor oportunidad, se le coloca.

Sí, los partidos son hoy los mayores «empleadores» que hay hoy en España. Lo único malo es que los empleos que crean no crean riqueza, al revés, la destruyen al dejar los presupuestos municipales, autonómicos y estatales vacíos y las oficinas del INEM llenas. Pero el Gobierno ha ideado la fórmula mágica para ello: se dan a los parados cursos de formación y pasan a ser trabajadores. De esta forma desaparecerá el paro de España por muchos que pierdan su empleo. Podría ser una de esas comedias absurdas de Jardiel que tanto nos han hecho reír. En la realidad, en cambio, no tiene ninguna gracia, pues ¿quién pagará esos cursos cuando todos estemos haciendo esos cursos?

Si las instituciones internacionales nos exigen ajustar nuestras cuentas, y todas las fuerzas políticas, comenzando por el gobierno, parecen haberlo aceptado, donde primero tendrían que meter el cuchillo sería en las gigantescas administraciones que hemos creado y en los consorcios, institutos, fundaciones, corporaciones, entidades y demás organismos parasitarios en torno a los partidos, sin olvidar a estos ni a la clase política, con los beneficios extra que reciben. Pero, amigo, en eso están pringados todos, razón de que ninguno lo incluya en su programa electoral ni lo mente en campaña. Es más barato el insulto y el exabrupto.

La campaña electoral
¿Y si nosotros también fuéramos transformistas, vendedores de humo y comediantes como los políticos en campaña electoral?
MIQUEL PORTA PERALES ABC Cataluña  19 Noviembre 2010

LOS expertos en sociología electoral afirman que, en el mejor de los casos, la campaña electoral hace variar la intención de voto del cinco por ciento del censo. Así las cosas, uno se pregunta para qué mantener una campaña que, además de cara y latosa, es de escasa rentabilidad práctica. En cualquier caso, cabe añadir que la campaña sí tiene alguna utilidad: en primer lugar, fabrica y distribuye una determinada imagen del candidato que, en teoría, responde a la demanda del comprador-votante; en segundo lugar —consecuencia de lo anterior—, dicha imagen pretende ser el reflejo de los deseos y manera de ser del ciudadano. Concentrémonos en el caso catalán.

El publicismo catalánya ha fabricado y distribuido sus imágenes. ¿José Montilla? El candidato socialista se transmuta en su contrario. Después de gobernar con los independentistas, de afirmar la «ambición nacional de Cataluña», de comprometerse a luchar «por la construcción de Cataluña» y «los valores nacionales de Cataluña», de consolidar las multas lingüísticas, de elevar la tensión política al máximo hasta la amenaza de insumisión, de cosechar seiscientos mil parados y dejar vacías —y endeudadas— las arcas de la Generalitat, después de haber dicho y hecho todo eso, ha visto, por fin, la luz. Ni es independentista ni desea volver a gobernar con los independentistas. Quiere restablecer los puentes con el Estado y entiende que las multas por razón de uso de lengua no son de recibo.

Y, frente a la derecha, el hombre de mármol alza la bandera del progreso y la justicia social. ¿Artur Mas? El hombre humilde y prudente que reconoce errores y desea una Cataluña mejor para todos. El político del cambio. El nacionalista que, consciente de la situación, aparca la reivindicación identitaria en beneficio de la lucha contra el desempleo. Un Artur Mas que habla como si ya fuera President. De promesas, las justas. Del «Yes, we can», nada. De acudir al notario, ni hablar.

¿Joan Puigcercós? Toma partido por la «gent valenta» que abre una empresa en tiempos de crisis, viaja al extranjero para estudiar o decide tener un hijo estando sin trabajo. Y, por supuesto, impulsa «decisiones valientes» como convocar un referéndum por la independencia. ¿Alicia Sánchez Camacho? Con su ímpetu característico, se presenta como garantía frente a independentistas insensatos y multiculturalistas de salón. A la manera de un conocido líder republicano a punto de engrosar la lista del paro, aspira a tener la llave de la gobernabilidad para que nada ni nadie se salga de madre. ¿Joan Herrera? Hay algo de entrañable en un personaje que habla del «verde esperanza» y asegura que todavía «hay batallas por ganar». ¿Albert Rivera? Más racional que pasional —ha madurado rápido en estas lides—, se rebela contra el Régimen establecido e invita a que nosotros nos rebelemos también.

¿Podemos creer a nuestros políticos? Seguro que, visto lo visto y oído lo oído, muchos ciudadanos hablarán de transformismo, marketing o comedia. Pero —vuelvo al inicio—, ¿y si los políticos fueran el reflejo de la sociedad en que aparecen? ¿Y si nosotros también fuéramos transformistas, vendedores de humo o comediantes? Esta hipótesis tiene la ventaja de explicar el alto índice de abstención —no votamos porque no nos gustamos— y la escasa repercusión de una campaña —no creemos en nosotros mismos— que sólo convence a los previamente convencidos.

UPyD denuncia un ‘derroche’ de 2.400 millones para ‘eliminar' el español
LUIS ÁNGEL SANZ - EL MUNDO  19 Noviembre 2010

Un informe dice que este gasto hace perder competitividad en plena crisis

Una de las banderas que enarbola Unión Progreso y Democracia (UPyD) para entrar en el fragmentado y difícil escenario electoral catalán es la libertad lingüística. En opinión de su candidato, el ex diputado de Ciutadans Antonio Robles, el objetivo de la política lingüística de la Generalitat no es fomentar el uso del catalán, sino «eliminar el español de las instituciones catalanas» y «acabar con el bilingüismo».

Por eso, Robles presentará hoy en Barcelona junto a Carlos Martínez Gorriarán y su número dos en la lista, Ramón de Veciana, un informe sobre el coste o, como ellos dicen, «el derroche» que la política lingüística supone para los catalanes y la merma en competitividad en plena crisis y en calidad de la educación que supone para la comunidad. El informe, elaborado sobre los Presupuestos de la Generalitat, cifra el gasto anual en políticas de apoyo al catalán en 2.437 millones de euros.

Para recopilarlo, como explicó a este diario Ramón de Veciana, han extrapolado gastos de distintas consejerías y departamentos para calcular lo que se destina al fomento del catalán. «Averiguar a cuánto asciende cada partida con exactitud ha sido imposible», detalla, «porque el tripartito oculta cuánto destina de verdad a fomento del catalán, ya que lo difumina en infinidad de conceptos imposibles de seguir». Casi la mitad de esos 2.437 millones se gastan en Educación, ya que la Generalitat destina, según calcula UPyD, 1.148 millones de euros a fomentar el catalán a través de la Dirección General de Recursos del Sistema Educativo. La gran mayoría de las asignaturas de casi todos los ciclos educativos en Cataluña se imparten en catalán.

Pero el estudio también recoge los 335 millones de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (fundamentalmente para TV3) o los 269 millones de presupuesto de la Secretaría de Política Lingüística. El estudio denuncia precisamente que este departamento, en manos de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), ha aumentado su gasto destinado a fomento del catalán en un 150% de 2000 a 2008, un incremento «inútil de buscar en educación, sanidad, empleo, economía o cualquier otro», según detallan. En 2000, las partidas para este fin ascendieron a 12,58 millones; en 2008 ya eran de 28,4 millones. Además, cada año se ha ejecutado más dinero del presupuestado -lo que suele ocurrir es lo contrario-, encontrándonos con excesos de hasta casi tres millones de euros por año (en 2008, se presupuestaron 28,4 millones y se gastaron 31).

En opinión de UPyD, «el creciente coste de esta política agresiva y expansionista ha detraído cada año más y más recursos públicos de otros fines más importantes». Y como ejemplo cita que también en 2008 se concedieron subvenciones por un total de 90,81 millones a institutos y asociaciones para fomento del catalán. Las consecuencias de esta política son, continúa denunciando el partido de Rosa Díez, más impuestos para los catalanes, peores servicios y pérdida de competitividad de la economía catalana.

El estudio remarca que la inversión extranjera en Cataluña ha disminuido en los últimos años (ahora concentra sólo el 11,66% de toda la inversión extranjera en España) también por «la agresiva política lingüística», que «ha contribuido decisivamente a que muchas empresas internacionales prefieran instalarse en Madrid u otras comunidades». Además, el estudio apunta a que la inmersión lingüística repercute negativamente en la calidad de la enseñanza. Y cita los informes Pisa y de la Fundación Jaume Bofill, que señalan que el fracaso escolar en Cataluña es el más alto de toda España. Para UPyD, la actual generación de jóvenes catalanes tiene «menos conocimientos lingüísticos que la de sus padres», lo que incide directamente en el fracaso escolar.

'Voces Contra el Terrorismo' denuncia el homenaje al etarra Alejandro Auzmendi
Le recordarán en la carrera San Silvestre en San Sebastián, un acto que la asociación de Alcaraz denunciará ante la Audiencia Nacional
 www.lavozlibre.es 19 Noviembre 2010

Madrid.- El próximo 31 de diciembre se celebrará en San Sebastián la carrera tradicional San Silvestre. Más allá de un evento deportivo este año servirá de homenaje a un terrorista que falleció en un enfrentamiento con la Guardia Civil en 1986. Por ese motivo, ‘Voces Contra el Terrorismo’, la asociación que preside Francisco José Alacaraz, denunciará este homenaje en la Audiencia Nacional por considerarlo “un menosprecio a las víctimas del terrorismo y enaltecimiento a un terrorista”.

“Es incomprensible que firmas como ,Super-Amara, Coca-Cola, Powerade y Kaiku, entre otros, aparezcan como patrocinadores de este evento junto al diario portavoz de ETA Gara”, expolica 'Voces Contra el Terrorismo'.

Desde 'Voces Contra el Terrorismo' realizan un llamamiento a estas empresas que tienen una implantación nacional e internacional, para que “no contribuyan con su patrocinio a un acto que supone una humillación a las víctimas del terrorismo”.

Así mismo, solicitan al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y al Ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que “actúe en consecuencia con sus declaraciones, y que, una vez más, no queden en evidencia permitiendo que un ayuntamiento, gobernado por el socialista Odón Elorza, pueda dar cobertura y apoyo a un evento tan deleznable como lo es el dedicar una carrera a un terrorista”.

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