AGLI

Recortes de Prensa   Sábado 11 Diciembre  2010

 

La lengua viva
La epidemia nacionalista
Amando de Miguel Libertad Digital 11 Diciembre 2010

José María Navia-Osorio me envía, una vez más, su opinión política, llena de realismo y mesura, en este caso sobre las elecciones catalanas. Su idea es que los votos que ha recibido el PP son "votos desesperados: nos votan porque las demás opciones son peores". Algo parecido ocurre en el País Vasco y va a ocurrir en Asturias, si no ponen a Álvarez Cascos. Por lo demás, sigue don José María, Artur Mas es un "nacionalista furibundo" como lo han sido los del infausto tripartito. Seguirá con la idea generalizada de que Cataluña y España son dos naciones distintas y comparables. Se impone la tesis de Vidal-Quadras: "Cataluña quiere gobernar sin interferencias del resto de los españoles, pero quiere incidir en el Gobierno de España". Se lamenta el de Oviedo de que la rebaja de su sueldo (médico de la Seguridad Social) haya servido para ayudar a los grupos gay del tercer mundo, entre otras munificentes iniciativas. Una vez más, debo decir que me identifico con las opiniones de mi cuate asturiano.

Don José María luce todo su esplendor en la crítica de la política asturiana. Por lo visto, los comunistas-ecologistas en el poder la han tomado contra el eucalipto y quieren erradicarlo de los montes de Asturias, porque insume mucha agua y no es autóctono. Hay una empresa papelera que tiene que importar madera de eucalipto mientras se desarbolan las plantaciones locales de eucaliptos. Sugiero que el Gobierno de Asturias prohíba también la siembra de patata, al no ser una planta autóctona. Por lo mismo, deben erradicarse de Asturias las mimosas, traídas por los ingleses de Australia, al igual que los eucaliptos.

El ápice del ecologismo radical en Asturias, según don José María, es la institución de la "bicicleta oficial" que ha establecido un Director General, Joaquín Arce, para sustituir al coche oficial. Es más, a los guardias forestales también les han provisto de sendas bicicletas oficiales. Va a ser difícil pedalear por las trochas de los montes, pero todo sea en aras del ecologismo. Don José María sugiere que al menos la bicicleta oficial del director general sea un tándem, para así mantener el puesto del chófer. Añado que una iniciativa tan ecologista debería ser copiada en toda España. Una vez más, la reconquista empieza en Asturias.

José Antonio Fernández Cuesta (antiguo condiscípulo) me envía una perla singular. Por lo visto, en Vitoria se ha abierto una oficina de recepción de turistas. Entre otras iniciativas, ha editado un diccionario gastronómico en 10 idiomas, incluido el vascuence. Lástima que entre ellos no figure el español. Lo del nacionalismo lingüístico ha llegado al borde del ridículo. Lo malo es que suele pagarlo el contribuyente.
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¿Todos culpables del terrorismo?

Tras la derrota del IRA, «la propaganda terrorista no ha cesado de reproducir narrativas con las que consolidar una perversa equiparación de culpas y responsabilidades, provocando una doble humillación de sus víctimas»
ROGELIO ALONSO El Correo 11 Diciembre 2010

PROFESOR DE CIENCIA POLÍTICA. UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS

Durante años el IRA rechazó la entrega de sus armas aduciendo que lo importante no era decomisar ese arsenal, sino la mentalidad que había justificado su utilización. Los terroristas no tenían interés en entregar armas de una manera que generara confianza entre sus víctimas, de ahí que utilizaran esta cuestión como una baza con la que extraer concesiones para su brazo político -Sinn Fein-. Cuando por fin se produjeron varios y limitados gestos de desarme, su burda escenificación sólo sirvió para difuminar la responsabilidad de un grupo terrorista que logró presentarse simbólicamente como una suerte de ejército firmando un armisticio. Por ello, ese encubrimiento de un grupo terrorista responsable de cientos de asesinatos tampoco contribuyó a desactivar la ideología con la que justificaron sus crímenes. La farsa del desarme permitió a los terroristas un pequeño triunfo en lo que ellos denominan «la batalla por la legitimidad de su lucha». Tras la derrota policial y militar del grupo terrorista responsable del mayor número de asesinatos en Europa, importantes dirigentes británicos e irlandeses se conformaron con una especie de 'paz espectáculo' renunciando a construir un relato deslegitimador del terrorismo imprescindible para la verdadera resolución del conflicto.

Esa 'paz espectáculo' ha eludido la destrucción de los mitos con los que se ha justificado la violación de los más básicos derechos humanos. La permanente reinvención del pasado en la que descansaba la legitimación de la injusta violencia perpetrada años atrás sigue alentando hoy el terrorismo de grupos escindidos del IRA. Además la negativa a deslegitimar de manera categórica esa campaña terrorista está contribuyendo a distorsionar una Historia en la que, en contra de lo que pretenden los perpetradores de la violencia, no todos los ciudadanos fueron culpables del terrorismo. La propaganda terrorista no ha cesado de reproducir narrativas con las que consolidar una perversa equiparación de culpas y responsabilidades, provocando una doble humillación de sus víctimas. Ese genérico e indolente 'no hay culpables' que el propio presidente del PSE ha esgrimido en una entrevista televisiva, replicando la lógica de los únicos responsables de la sistemática violación de derechos humanos en Euskadi, esto es, ETA y Batasuna, es también un recurso recurrente de la propaganda que en Irlanda del Norte intenta convertirse en Historia.

Paradójicamente la cobardía de políticos interesados en diluir la verdad del terrorismo norirlandés mediante una injusta transferencia de culpas se ha topado con la resistencia de algunas obras de ficción. Una de ellas es la película 'Cinco minutos de gloria', en la que se relata el encuentro entre una víctima y su verdugo ante las cámaras. Con el falso pretexto de la reconciliación se han promovido diálogos televisados entre víctimas y terroristas cuyo resultado ha sido de una considerable obscenidad, como esa película ilustra evocando otros encuentros difundidos por la televisión pública. Dichas iniciativas facilitaban la coacción de víctimas cuya negativa a acceder a ese supuesto gesto de reconciliación las convertía en responsables de obstruir tan idílico objetivo. La idealización de esos diálogos favorecía la deplorable equiparación de muy dispares sufrimientos: el real de la víctima, y el hipotético del victimario que también se presenta como víctima de un conflicto y como una persona con la valentía de hacer frente a su víctima. Las cámaras y la publicidad que con ellas se perseguía construyeron en torno al dolor un circo mediático transformado en un decepcionante sustituto de las necesidades de justicia de las víctimas. En dichos encuentros el victimario rehúsa asumir su responsabilidad por el daño infligido y por la ilegitimidad de sus actos, aprovechando la oportunidad que el privilegiado escenario le brinda para reproducir una falsa moralidad subjetiva con la que justificar sus crímenes.

La película citada muestra la desgarradora experiencia de una víctima cuyos sentimientos han sido convertidos en mercancía en aras de un fin que se disfraza como loable. Los responsables de ese experimento lo justifican como un medio para lograr la verdad y la reconciliación, solemnes pero inalcanzables objetivos si se trafica con las emociones de seres humanos que precisan una justicia esencial tanto para el duelo individual como para el colectivo de una sociedad democrática. Bajo ese impúdico sensacionalismo subyace una hipócrita manipulación de la realidad, pues la imprescindible distinción entre víctima y verdugo se difumina hasta hilvanar un relato legitimador del injusto sufrimiento infligido sobre la primera, ya que, se aduce, al fin y al cabo todos han sufrido y todos son culpables.

Otra de las cargas que se impone sobre la víctima es el perdón, término talismán para quienes ansían una indulgencia que banalice el mal. Al solicitarse un perdón vacío de contenido se presiona a la víctima, eximiendo de responsabilidad al criminal a cambio de una mera fórmula verbal. Ese perdón artificial reemplaza la imprescindible aplicación de la justicia penal mediante una nueva victimización que desnivela las categorías de víctima y victimario, pues éste se niega a deslegitimar el injusto sufrimiento causado a aquélla. Los asesinos reproducen una propaganda en la que el asesinato es presentado como necesario, expresando únicamente las razones subjetivas que en su opinión lo justificaban. De esa forma el simple reconocimiento formal del daño difícilmente aliviará a la víctima, pues su sufrimiento aparece como necesario y, por tanto, la injusticia cometida no fue tal.

La ficción y la realidad sobre el terrorismo norirlandés son relevantes en nuestro contexto, pues también aquí hay quien intenta eludir la necesaria deslegitimación de ETA y de su historia de terror con el fin de conseguir una impunidad histórica y moral que suponga que ha dado lo mismo matar que ser asesinado.

El pulso y el Estado
*Ignacio García de Leániz www.gaceta.es 11 Diciembre 2010

Maquiavelo nos advertía de que el gran temor del Soberano era, sobre todo, el del pueblo.

Entre tanto ruido que se ha formado con ocasión del caos aéreo y los controladores –metáfora bien triste de un país que hace mucho que perdió el control de sus destinos–, ha pasado inadvertida una frase del vicepresidente –o presidente de facto, que ya no se sabe bien quién es qué en nuestra dirigencia- muy contundente y áspera: “Quien le echa un pulso al Estado pierde”.

Ni siquiera ha añadido esa coletilla habitual que se endosa cuando uno asevera tal cosa, como es “Estado de derecho o democrático” que sirve mucho para amortiguar la propia conciencia anatematizadora colocando a la otra parte, a la del pulso, directamente en la barbarie. Personalmente, me alegro de que nuestra autoridad política no se haya refugiado esta vez en subterfugios y nos hable del Estado así, a secas, y que baste un mero pulso de cualquier ciudadano para que pueda ir dando su brazo por perdido, y según se nos amenaza, no sólo el brazo, sino la hacienda, la libertad y quién sabe si la vida. Al menos, ganamos todos en sinceridades y expectativas, lo cual no es poco en estos tiempos confusos para no llamarse a engaño. Y así se entiende mejor por qué Hobbes, que conocía muy bien los fundamentos del Estado moderno, lo denominara como un dios mortal, tales eran –y son– sus atributos. Pero los dioses resultan bien celosos de su soberanía en grado eminente y no gustan en absoluto de ciudadanos sino que prefieren súbditos. Y en esas estamos, en el trance de ciudadanos a súbditos, una vez que las máscaras de lo políticamente correcto van cayendo al socaire de los vientos de fronda que amenazan la supervivencia misma de ese dios mortal y de todos sus oropeles que le revisten, que son muchos.

Bien es verdad que el pulso al Estado lo ha echado esta vez un colectivo muy poderoso que podía tener razones pero que a la postre no tenía razón. Y sin embargo, el exceso institucional pleno de irregularidades quita también la razón al Estado: como si en nuestro país, una vez más, Hobbes se hubiera impuesto a Montesquieu, a quien le aterraban los dioses estatales con justa razón y trataba de recortarles sus olimpos y centellas. Pero no por ello la cuestión deja de plantearse en toda su crudeza: ¿qué ocurre si el pulso a ese mismo Estado lo echan unos cuantos ciudadanos de los cinco millones de parados, que bordean la desesperación más acá de los 475 € detraídos? ¿O si un puñado de súbditos hartos ya del divorcio inmenso entre la España oficial y esa otra real deciden plantar cara?

La advertencia del Estado por boca del vicepresidente es clara y me parece que se ha aprovechado la crisis de los controladores para lanzar este mensaje urbi et orbi, como aviso de navegantes: frente al Estado, nada, por más que nuestro entramado estatal no cumpla sus partes contractuales ni hacia dentro ni hacia fuera. O sea, el Leviatán sin su aggiornamento ilustrado. No era ese desde luego el espíritu de nuestra exangüe Constitución. Y justamente ahí reside la profunda ironía política que estos días de crisis e interinidad nos ha puesto ante los ojos: jamás desde hace décadas nuestro Estado se ha encontrado en una situación tan agónica y debilitada, al borde mismo de una incautación de su soberanía por mor de la quiebra económica y política. Y jamás ha tenido que hacer una exhibición de fuerza tan gratuita con este estado de alarma que no sabemos cuándo remitirá, con un presidente que no ha firmado los decretos correspondientes y cuyas ausencias muestran a las claras la interinidad del Ejecutivo y el vacío del Estado.

Sospecho que por eso nuestro vicepresidente ha tenido que actuar con amenaza tan contundente siguiendo a Maquiavelo, quien nos advertía sabiamente que el gran temor del Soberano ya no era Dios (había dejado de existir), tampoco el de sus pares, sino y sobre todo el del pueblo. Y añadía el florentino, con mucha clarividencia, que por dicha razón el poder tenía que ser esencialmente poder de controlar y la política, bien lo sabemos aquí, no otra cosa que el ejercicio del control sobre el pueblo. De ahí también la obsesiva persistencia de este Gobierno de producir no ciudadanos sino lo que Trankl llamaría “individualidades sin yo”, que eso es lo que refleja entre líneas el informe PISA sobre nuestra educación.

Pero mucho me temo que la dialéctica propia de la crisis, lleve a este país a entablar varios pulsos al Estado –además de los que ya tiene con el FMI, Marruecos y Cataluña entre otros– surgidos desde abajo. Y ni el brazo mejor dotado del dios más hercúleo podría aguantar tanta pulsión siendo su salud tan quebrada y la presencia de la mortalidad tan cercana. Maquiavelo lo dejo advertido en su retiro de San Casciano, cuando sus ojos fatigados habían visto ya demasiado: “Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento”. Sabía que hay pulsos que se pueden perder.

*Ignacio García de Leániz es profesor de Recursos Humanos en la Universidad de Alcalá de Henares.

El imperio de los autonomías
Educativamente hablando, nos enteramos de que Cataluña se halla por fin en el buen camino, de que Castilla y León se sale y de que Andalucía no levanta cabeza. Pero, ¿y España?
XAVIER PERICAY ABC Cataluña 11 Diciembre 2010

La mayor servidumbre del Estado de las Autonomías, no me cansaré de repetirlo, es que cada día es menos Estado y más Autonomías. Un ejemplo: la reciente huelga salvaje de los controladores, más allá de las lógicas reflexiones sobre la necesidad de acabar de una vez por todas con el chantaje a que se ve sometido el Estado por parte de 2.500 teóricos servidores de lo público, sirvió para que algunos reclamaran en Cataluña la inmediata transferencia a la Generalitat de la gestión de los aeropuertos catalanes. El razonamiento era el siguiente: Aena y los controladores son un vestigio del franquismo, por lo que hay que acabar con él. Y la mejor forma de acabar con él es disolver ese vestigio en tantos lotes aeroportuarios como autonomías existen. O, al menos, darle a Cataluña lo suyo y allá se las compongan las demás.

¿Quieren otro ejemplo? El Consejo Intertextil acaba de hacer público un estudio realizado por la consultora Interbrand del que se desprende que no existe en el mercado internacional una «moda española» o, si lo prefieren, una marca «España». Y ello pese a la importancia creciente de grupos como Inditex y Mango. ¿El motivo? Pues guarda relación, al parecer, con la ausencia de una estrategia conjunta por parte de nuestras empresas textiles o, mejor dicho, de los distintos gobiernos de las comunidades autónomas donde esas empresas tienen su sede.

Pero acaso el ejemplo más significativo sea el de los resultados del informe PISA. Como saben, cada tres años la OCDE evalúa en comprensión lectora y en competencia matemática y científica a alumnos de quince años de una serie de países del mundo entero. Uno de estos países es España, que suele quedar muy por debajo de la media —y que en esta ocasión tampoco ha defraudado las expectativas—. Pero las pruebas también sirven para determinar el nivel de los alumnos según la comunidad autónoma a la que pertenecen. Así, gracias a ellas nos enteramos de que Cataluña se halla por fin en el buen camino, de que Castilla y León se sale, de que Andalucía no levanta cabeza o de que Baleares está fatal. Y también de que las autonomías del norte sacan mejor nota que las del sur —nada nuevo, en el fondo—. Pero, ¿y España? ¿Sabe alguien cómo sacarla del pozo de le mediocridad, educativamente hablando? ¿Se le ha ocurrido a alguien pensar que esas comunidades autónomas, mejores o peores, no son sino las partes de un todo, o sea, de un mismo sistema educativo? Mucho me temo que no. Y, lo que es peor, no creo que a nadie le importe.

Los pinganillos de sus señorías
RAFAEL PUYOL ABC 11 Diciembre 2010

Son muchas las personas y las agrupaciones que se cuestionan si la España de las Autonomías fue una buena idea. Con el paso del tiempo el sistema se ha revelado poco eficiente, generador de desigualdades y, sobre todo, muy caro.

Vivimos tiempos en que los ciudadanos ven recortados sus sueldos, elevadas sus hipotecas, mermadas sus pensiones o crecidos sus impuestos con contraprestaciones más reducidas. Por eso la medida aprobada por el Senado para que desde el 2011 se puedan utilizar las lenguas cooficiales en los debates, no parece la mejor decisión en estos momentos.

Ya sé que el Senado es la Cámara Territorial por excelencia y que el uso de otras lenguas no va a generar gastos cuantiosos. Pero no se trata de eso. A estas alturas no vamos a descubrir la diversidad lingüística de este país. Y si los catalanes quieren usar su lengua en su Parlamento que lo hagan … y los vascos y los gallegos y hasta mis paisanos del bable. Pero en el Senado de todos debería utilizarse la lengua común, la que todos hablan y entienden sin tener que recurrir al uso del pinganillo para entender lo que dicen sus Señorías.

Un conocido miembro de la Cámara Alta cometió un exceso verbal cuando al defender el empleo del vasco acusó a la lengua de Cervantes de ser el idioma del franquismo, facha y preconstitucional. ¡Qué despropósito! El usar la lengua que todos manejan no es de izquierdas ni de derechas, ni facha ni progresista, es de sentido común.

Todo el dinero, poco o mucho, que se gaste en traducir para entender peor lo que dice el otro, suena a superfluo incluso a despilfarro. Es una reivindicación inoportuna y hasta un tanto ridícula que la mayoría de la ciudadanía no va a entender. Con esta decisión se escribe un nuevo capítulo del preocupante divorcio entre los políticos y la gente.

Una represión carcelaria
EDITORIAL Libertad Digital 11 Diciembre 2010

Ayer se cumplieron dos años de la publicación de la Carta 08, un documento que fue suscrito por 303 intelectuales chinos y más de 8.000 ciudadanos para reclamar reformas a la autocracia asiática. En este documento podían leerse admoniciones tan peligrosas como que "los derechos del hombre no están concedidos por un Estado; toda persona nace con su derecho inherente a la libertad" o que "el camino que conduce hacia una vida mejor pasa (...) por dirigirnos hacia un sistema de libertad, de democracia". Entre los cambios concretos que se demandaban estaba la separación de poderes, una democracia parlamentaria, un poder judicial independiente, la libertad de asociación, la libertad de reunión, la libertad de expresión, la libertad religiosa, la protección de la propiedad privada o un sistema tributario poco invasivo.

Entre los firmantes de la Carta 08 se encontraba el activista Liu Xiaobo, quien sólo doce meses más tarde fue procesado y condenado a 11 años de cárcel por incitar a la "subversión" contra el Estado. En efecto, la condena nos recordó una vez más que todavía hay enormes zonas del planeta –no ya reductos marginados como Corea del Norte– donde hablar de libertad es una práctica contrarrevolucionaria: en este caso, un territorio tan vasto como para subyugar a más de mil millones de personas.

En octubre de este año, Xiaobo recibió el Premio Nobel de la Paz. No es que se trate de un galardón muy prestigiado, habida cuenta de que la lista de premiados incluye a personajes como Yasir Arafat, Kofi Annan, Jimmy Carter o Al Gore. Sin embargo, de manera muy ocasional el Parlamento noruego trata de lavar un poco su mala imagen y otorga el Nobel a personas que realmente lo merecen, como sucede con el caso de Xiaobo.

Pero la dictadura comunista china, tras dos años de encarcelamiento, no le permitió ayer que saliera del país y lo recibiera en Oslo. Su silla quedó vacía: ni siquiera pudo acudir a la ceremonia su esposa. Tal es el grado de la represión del Estado chino; como en Alemania del Este, se arroga la capacidad para decidir que individuos pueden escapar, siquiera transitoriamente, de sus garras.

Pero la lamentable reclusión de Xiaobo supone a su vez un segundo galardón cuya valentía todo el mundo debería reconocerle. Entra a formar parte del "selecto" grupo de premiados a los que las dictaduras que los subyugaban también les impidieron salir del país: Carl von Ossietzky en la Alemania nazi, Andréi Sajarov en la URSS y Lech Walesa en la Polonia comunista. Xiaobo no habrá acudido a Oslo, pero ha retratado a la perfección la voracidad liberticida del autoritarismo chino. Nadie debería de olvidarlo.

Auditoría de la democracia
Cuatro investigadores se han propuesto analizar la temperatura de nuestra democracia. El resultado es un volumen que da la voz a sus verdaderos protagonistas: los ciudadanos
emilio lamo de espinosa ABC 11 Diciembre 2010

La pluralidad de partidos es una de las bases sobre las que se asienta el sistema democrático
Corren malos tiempos para la política, pero ¿lo son también para la democracia? Eso es lo que pretenden –y consiguen– averiguar en este libro dos buenos investigadores como Manuel Pérez Yruela y Ramón Vargas Machuca, un sociólogo y un filósofo de amplio espectro, en colaboración con dos jóvenes investigadores, Braulio Gómez Fortes e Irene Palacios.

La legitimidad de la democracia no está en entredicho, ni siquiera en tiempos turbulentos como estos
De lo primero no hay duda. Ya son al menos tres oleadas en las que el CIS nos informa de que, detrás del desempleo y la crisis económica, la preocupación principal de los españoles son los políticos. Relataré una anécdota personal. Jamás me han interrumpido una conferencia con aplausos y vítores; no doy mítines, de modo que es lo esperable. Salvo hace unos meses, cuando, en una conferencia en Madrid, y casi de pasada, comenté cómo había descendido la calidad de la clase política. Para mi sorpresa, como teledirigidos, los doscientos asistentes prorrumpieron en aplausos que me pillaron desprevenido. Creo que había un clamor contra los políticos que la crisis económica no ha hecho sino potenciar.

En estas circunstancias no sería sorprendente que los ciudadanos manifestaran cansancio con una democracia que se revela ineficiente y, con excesiva frecuencia, corrupta. Los autores han querido abordar el tema con rigor y más allá de impresiones o juicios periodísticos. Y han procedido como se debe. En primer lugar, han analizado la amplia literatura sobre la calidad de la democracia para elaborar un inventario de 53 indicadores, todos ellos mensurables y cuantificables, correspondientes a cinco dimensiones o vectores principales: 1) la legitimidad global de la democracia; 2) el funcionamiento del Estado de Derecho y la justicia; 3) la calidad de la representación política; 4) la capacidad efectiva del Gobierno; y 5) la fuerza de la sociedad civil.

Lo que el ciudadano percibe
Una vez definido lo que deseaban medir, han elaborado un cuestionario y realizado casi 3.000 entrevistas sobre-representando algunas Comunidades Autónomas. La estructura científica del informe –pues de eso se trata, de un informe sobre la calidad de la democracia en España– es, pues, irreprochable. Una pena que, como señalan los autores, se trate de un sondeo aislado y no de una serie, de modo que carecemos de elementos de comparación. Sin duda, el CIS –que ha amparado el estudio– debería tomar nota y, como hacen muchas otras instituciones similares, replicar este cuestionario anualmente para elaborar series históricas que permitan profundizar en el análisis.

Por supuesto, son juicios de ciudadanos, no de expertos, de modo que lo medido es la percepción ciudadana sobre la calidad de la democracia, no la calidad misma. Podría argumentarse que la calidad «objetiva» es distinta de la percibida; cierto. Pero ¿no es la percibida la que debe contar en una democracia? ¿No son los ciudadanos los jueces últimos?

Y los resultados son ambivalentes, como era de esperar, aunque más positivos que negativos. Lo más esperanzador es que los españoles en absoluto han desfallecido en su apoyo a la democracia y casi el 80 por ciento de los ciudadanos sigue pensando que es preferible a cualquier forma de gobierno. Solo un 6 por ciento afirma que, en ocasiones, podría ser preferible un sistema autoritario, porcentaje que, sin embargo, sube al 30 por ciento entre personas sin estudios. La legitimidad de la democracia no está, pues, en entredicho ni siquiera en tiempos turbulentos como los actuales. Tranquilizador.

Aprobado muy justo
Otra cosa es cuando se indaga en la satisfacción con el funcionamiento de la democracia. Solo uno de cada tres ciudadanos se muestra muy y bastante satisfecho, y uno de cada cuatro, poco o nada. Un aprobado muy justo (un 5,2 en la escala de los autores), que se mantiene al valorar la capacidad efectiva del Gobierno (5,8), pero desciende a un suspenso en casi todos los indicadores específicos. Los peores, sin duda, los referidos a la justicia (la igualdad ante la ley no supera el 3) y el papel de los medios de comunicación, seguidos de la valoración (muy negativa) de los partidos.

Es una pena que este estudio se trate de un sondeo aislado y no de una serie
Esta auditoria tiene al menos cuatro ventajas. Para comenzar, pone de manifiesto que la inteligencia difusa en la sociedad no es menor que la de los expertos; de hecho, asombra comprobar una y otra vez que los ciudadanos, en su conjunto, suelen tener un juicio muy acertado de los asuntos políticos. Por fortuna, pues de otro modo, la democracia funcionaría aun peor. En segundo lugar, objetiva impresiones generales y difusas, haciendo explícito y claro lo que, de otro modo, no pasan de ser opiniones personales. En tercer lugar, han elaborado un modelo o marco que se debería replicar al menos cada dos o tres años para disponer de series temporales (y que debería poder compararse con estudios similares en otros países).

Finalmente, lo que no se mide no se puede valorar correctamente. Por ello, cuantificar la calidad de la democracia es el paso inicial para poder valorarla y, por lo tanto, reformarla. Todas las empresas y casi todos los servicios públicos hacen hoy evaluaciones de la satisfacción de sus clientes. ¿Por qué no la democracia misma? Los partidos deberían tomar buena nota de que sus «clientes» están poco o nada satisfechos con lo que hacen. No lo harán, por supuesto; por eso reciben la calificación que reciben. Porque no se escuchan sino a sí mismos.

«Calidad de la democracia en España. Una auditoría ciudadana»
varios autores. Ariel Barcelona, 2010. 176 páginas, 20 euros

Paripé entre Zapatero y sindicatos: la huelga estaba 'untada' con 152 millones
UGT y CC.OO. recibieron generosas subvenciones entre el 1 de junio y el 30 de septiembre
 www.lavozlibre.es  11 Diciembre 2010

Madrid.- El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero compró a los sindicatos entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, un día después de la fallida huelga general, según informa el diario 'La Gaceta' en su edición de este sábado. Aunque UGT y CC.OO. vociferaron indignados contra el Ejecutivo socialista, se estaban embolsando 152 millones de euros en subvenciones. Desde entonces, una vez armada la bronca, permanecen sosegados.

El entonces ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, entregó el dinero a los secretarios generales de UGT y CC.OO., Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, respectivamente, los mismos que despotricaron contra la reforma de la ley laboral.

UGT fue más afortunada que CC.OO. y se llevó 79 millones de euros, por los 72 del sindicato de Toxo. Después, el Gobierno entregó otros 180.000 euros para acabar de contentarlos.

Las partidas más destacadas para UGT fueron la Federación Estatal de Servicios (21,5 millones) y la Federación de Trabajadores del Comercio, Hostelería-Turismo y Juego (20,5).

De CC.OO., la más beneficiada fue la Federación Española de Comercio, Hostelería y Turismo, que se llevó casi 21 millones de euros.

Un informe europeo tacha de "ataque" a la libertad de expresión que España limite la objeción de conciencia
 www.gaceta.es 11 Diciembre 2010

Un estudio del Observatorio sobre la intolerancia y la discriminación contra los cristianos en Europa considera como un "ataque a la libertad de expresión" la decisión del Ejecutivo español de limitar el derecho a la objeción de conciencia tan sólo a los que participen "directamente" en el acto quirúrgico cuando se practique un aborto.

El informe, que ha sido presentado en el 'Meeting on Freedom of Religion' organizado por la Organización Europea para la Seguridad y la Cooperación (OSCE) en Viena, señala un listado de las diferentes formas de discriminación que sufren los cristianos, entre las que también destaca la "dificultad" de los padres para educar a sus hijos según sus convicciones religiosas.

Igualmente, ofrece una relación de los casos presentados ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos acerca de la eliminación del símbolo de la cruz en los lugares públicos de Italia, Alemania o Inglaterra.

El documento concluye con una serie de recomendaciones a los gobiernos de los países europeos, a la Unión Europea y a las instituciones internacionales. Entre ellas, pide a los gobiernos de Europa que reconozcan y condenen la intolerancia o la discriminación que sufren los cristianos en el viejo continente.

Por otra parte, el documento revela que el libro 'Angeles y Demonios', escrito por Dan Brown, favorece la difusión de "estereotipos negativos" con respecto a los cristianos y apunta que la comedia británica 'Coronation Street' presenta al cristianismo "como un hecho ridículo y absurdo".

La elaboración del documento ha durado casi cinco años y contempla hechos como la limitación de conciencia y de expresión, difamación e insultos a los medios de prensa o la eliminación de los símbolos religiosos en lugares públicos en países como Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Suecia y Turquía.

"El Gobierno de EEUU tiene una tecnología que permite producir dólares sin coste"
@María Igartua El Confidencial 11 Diciembre 2010

Desde su llegada a la presidencia de la Reserva Federal en 2002, dónde iba Ben Bernanke iba la polémica, sobre todo en los dos últimos años. No en vano, ha sido el hombre que ha tenido que enfrentar la peor crisis financiera desde la Gran Depresión y nunca llueve a gusto de todos. Sus decisiones se han puesto en numerosas ocasiones en entredicho y la política monetaria extremadamente laxa que mantiene desde diciembre de 2008 está siendo motivo de duras críticas por parte de los que consideran que será el germen de la próxima burbuja.

Uno de los últimos en atacar al presidente del regulador monetario ha sido Business Insider, que esta semana, bajo el titular "30 citas de Bernanke tan absurdas que no sabes si reír o llorar".

Así, la que podría ser la mejor 'perla' de Bernanke retrata toda su política monetaria y se encuentra en su discurso del 21 de noviembre de 2002. Entonces aseguró que "El Gobierno de Estados Unidos tiene una tecnología llamada imprenta (hoy en día su equivalente tecnológico) que permite producir todos los dólares que se deseen a ningún coste".

El precio del dinero en el país lleva dos años en el nivel más bajo de su historia, con los tipos de interés técnicamente a cero. Además, desde que estalló la crisis la Fed, mediante diversos planes de estímulo no ha hecho más que meter dinero en el mercado. La última medida de expansión cuantitativa fue anunciada el pasado mes de noviembre con la compra de 600.000 millones de bonos, un paquete que ya ha anunciado que se podría ampliar.

Sobre los precios de la vivienda... "su ralentización no va a desviar la economía del pleno empleo"
Julio de 2005, dos años antes de que se colapsen las hipotecas subprime, o lo que es lo mismo, de alto riesgo, responsables de la crisis del sistema financiero.

"No hemos tenido nunca una caída de los precios de la vivienda en el territorio nacional. Por lo tanto, lo que creo más probable es que el precio de la vivienda se va a ralentizar, posiblemente estabilizar y que el consumo se va a suavizar un poco", aseguró Bernanke. "No creo que esto vaya a desviar la economía del camino al pleno empleo".

La semana pasada, el Departamento de Trabajo de Estados Unidos publicó una tasa de desempleo del 9,8%.

Cuatro meses más tarde repetía que "aunque las actividades especulativas han aumentado en algunas áreas, a nivel nacional esta subida de precios refleja la fortaleza de los fundamentales económicos".

En octubre de 2009 Estados Unidos entraba en recesión.

En febrero de 2006, Bernanke aseguraba que "los precios de la vivienda probablemente continúen subiendo". Sin embargo, en octubre de 2008, el índice S&P/ Case-Shiller 10 and 20-City Composite mostraba que el precio de la vivienda había caído hasta los niveles de 2004.

"Los derivados son negociados por instituciones muy sofisticadas que los entienden y los usan correctamente"
La crisis financiera estalló como consecuencia del colapso de las hipotecas subprime. Aunque hoy en día todo el mundo tiene claro o cree tener claro cómo funcionaban estos activos de alto riesgo, a principios de 2007 pocos entendían su funcionamiento y prácticamente nadie imaginaba el alcance que ello iba a tener.

"Respecto a la seguridad de los derivados, en su mayor parte son negociados por instituciones e individuos altamente sofisticados que tienen los suficientes incentivos como para entenderlos y utilizarlos adecuadamente", aseguró el presidente de la Reserva Federal en noviembre de 2005.

Todavía en marzo de 2007 -oficialmente la crisis estalló ese verano con el colapso de dos fondos de BNP Paribas- Ben Bernanke defendía que "el impacto en la economía y en los mercados financieros de los problemas del mercado subprime parece que va a ser reducido. En concreto, las hipotecas que van desde los de los prestatarios de calidad y de tipos de interés fijos hasta todas las clases de hipotecados van a seguir funcionando bien, con niveles bajos de morosidad".

En primavera de 2008 Bear Stearn tenía que ser rescatado por el gobierno, al igual que ocurría con Freddie Mac y Fannie Mae en el mes de julio. Pero a finales de septiembre de ese mismo año se dejaba caer a Lehman Brothers, haciendo tambalearse los cimientos del sistema financiero mundial. A raíz de ahí, la administración se vio obligada a rescatar a casi todos los bancos y entidades financieras del país.

"La Reserva Federal no prevé una recesión" (enero de 2008)
Pero las anteriores no son las únicas frases célebres que pasarán a los libros de historia junto a la peor crisis desde la Gran Depresión de los años '30 en Estados Unidos.

Son muchas las declaraciones de Bernanke que, con el paso del tiempo, han quedado totalmente desmontadas. Aunque Business Insider recopila hasta treinta citas que caen por su propio peso, en los tiempos que corren y echando la vista atrás cabe destacar algunas más como que "la Reserva Federal no prevé una recesión".

También que no era responsabilidad del regulador monetario "proteger a los prestamistas e inversores de las consecuencias de sus decisiones financieras". Meses más tarde, el sistema financiero era apuntalado con el dinero de las arcas del Tesoro.

O que la Reserva Federal no iba a comprar deuda, que no toda la información es beneficiosa o que la controversia en la economía es inevitable.

Filtraciones de Wikileaks
EEUU considera Cataluña "el mayor centro mediterráneo de radicales islamistas"
El informe secreto del ex embajador de EEUU en España sostiene que "Cataluña se ha convertido en la primera base de operaciones para la actividad terrorista"
Madrid. Estrella Digital 11 Diciembre 2010

EE.UU considera a Cataluña como "el mayor centro mediterráneo de actividad de radicales islamistas" y cree que España es un objetivo de la yihad, según se desprende de los documentos de la embajada norteamericana en España filtrados por WikiLeaks y publicados por El País.

"Las autoridades españolas y norteamericanas han identificado Cataluña como el mayor centro mediterráneo de actividad de radicales islamista", señala un informe secreto del ex embajador Eduardo Aguirre fechado en octubre de 2007.

Para el diplomático, "la alta inmigración, legal como ilegal, desde el norte de África (Marruecos, Túnez, Argelia), así como de Pakistán y Bangladesh hace de esta región un imán para reclutar terroristas".

El informe de Aguirre recoge datos de la policía nacional que estiman que en Cataluña viven unos 60.000 paquistaníes, la mayoría hombres, solteros y sin documentación, así como numerosos inmigrantes del norte de África.

"Viven al margen de la sociedad española, no hablan la lengua, a menudo están desempleados y tienen pocos lugares para practicar su religión con dignidad", explica para después concluir que "estas circunstancias proporcionan un terreno fértil para el reclutamiento de terroristas".

Así, considera que "todo unido hace que la amenaza sea clara... Cataluña se ha convertido en la primera base de operaciones para la actividad terrorista".

Con estos datos, el entonces embajador indica que EEUU "necesita saber quién y qué circula a través del área que va desde Argelia, Túnez, Rabat y el sur de Francia" y propone el consulado en Barcelona como "la plataforma ideal para la central, porque tiene suficiente espacio, comunicaciones seguras y buena localización".

Lucha antiterrorista
Sugiere que el consulado se convierta en una plataforma para una multiagencia que coordine la lucha antiterrorista, el crimen y la información de inteligencia para combatir la creciente amenaza yihadista y las actividades criminales en la región "en colaboración con nuestros anfitriones españoles".

Aguirre aseguró también en uno de sus cables que España es objetivo de la yihad y "un gran centro logístico para los grupos islamistas".

En un informe remitido en septiembre de 2005, contabiliza 300 yihadistas residentes en España y expone "la fuerte rivalidad" entre las fuerzas de seguridad españolas que "bloquea el libre flujo de información entre la guardia civil, la policía nacional y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI)".

Un informe secreto de marzo de 2009 recoge las palabras del juez Javier Gómez Bermúdez, quien, según los documentos afirmó que la amenaza es mayor que antes por la irrupción de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

Gómez Bermúdez señaló también que "un ataque podría ocurrir cualquier día", aunque destacó las dificultades para llevarlo a cabo por las crecientes medidas de seguridad.

El juez reconoció, según el informe, que "los servicios de seguridad están deteniendo a presuntos yihadistas sin pruebas", por lo que muchos de ellos quedan luego en libertad.

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Regeneración contra monopartidismo
Enrique de Diego El Semanal Digital 11 Diciembre 2010

El modelo político español es bipartidista. Eso es una verdad a medias, que son las peores mentiras. En realidad, la llave de la gobernabilidad está siempre, de una u otra manera, en el tercer partido, que es el nacionalista, la suma de los nacionalistas, su conjunción o basta incluso uno de ellos, con el respaldo de los demás. Por ejemplo, tras las elecciones catalanas ya puede decirse que el futuro político de España depende de CiU, pues independientemente de sus resultados en las generales, el Gobierno de la nación dependerá o deberá tener en cuenta de manera determinante a la Generalitat catalana.

El bipartidismo español se está cuarteando. El PSOE está en trance de desaparecer. Esa es la principal lección de los resultados de las elecciones catalanas. Podría decirse incluso que, tras el desastre de gestión de Montilla, añadido el de Zapatero, lo sorprendente y noticioso es que aún hayan votado al PSC-PSOE el 18,32% de los electores, lo que le ha permitido obtener 28 escaños. La proyección de tales resultados, que serán a la baja, a las locales y autonómicas hace presagiar que el PSOE perderá prácticamente al completo su botín electoral y que la inmensa mayoría de sus actuales cargos serán echados fuera del mercado político sin posibilidad de colocación.

Pero no es por esa tendencia evidente, que los socialistas no quieren asumir, en un caso casi sin precedentes de pérdida del sentido de la realidad, por lo que el sistema político español puede ser calificado de monopartidista. Por la Ley de financiación de partidos, por el hecho de que todos los partidos se financian del contribuyente, mediante subvenciones por los resultados electorales y otras al funcionamiento de los grupos en las diversas instituciones, todos ellos, tanto PSOE como PP, tanto PNV como CiU, tienen intereses comunes. Lo explica bien la escuela de la elección pública del Premio Nobel de Economía, James Buchanan. Ese modo de financiación, con el añadido de las listas cerradas y bloqueadas, hace que todos estén interesados en la expoliación del contribuyente, puesto que de él se financian, y constituyan una casta parasitaria de la que cada partido es un facción.

En ese sentido, puede hablarse en propiedad de monopartidismo. Por un lado está toda la casta parasitaria y por el otro la sociedad. Aquélla se financia de ésta, la expolia. Y por eso toda la casta parasitaria forma parte del problema. El nudo gordiano está en el monopartidismo. Por eso, acierta la sabiduría popular cuando, con aparente, escepticismo sentencia que ´todos son iguales´. Quizás no todos son iguales, pero se parecen mucho.

Por eso, la primera norma para salir de este laberinto suicida es plantear financiarse sólo de los afiliados. Es lo que ha hecho el partido Regeneración, que en sus Estatutos establece que nunca admitirá dinero del contribuyente.

Otrosí: Para más información, en la web www.regeneracionya.com

La situación tras las elecciones del 28-N
Catalunya desde la distancia
¿Por qué cualquier crítica a los planteamientos del catalanismo es tildada de anticatalanismo?
Joseba Arregi  El periódico.com 11 Diciembre 2010

PRESIDENTE DE ALDAKETA (CAMBIO PARA EUSKADI)

Ya se celebraron las elecciones y los catalanes hablaron. Pero los que más están hablando de nuevo son los partidos políticos que operan en Catalunya. Por eso, el título que se refiere a Catalunya no sé si es correcto, porque Catalunya probablemente no solo es lo que aparece en la opinión de los partidos políticos que hablan de ella.

Desde la distancia: quiere decir la distancia que, en el caso de quien escribe, se ha ido acrecentando en los últimos años. Desde una sensación de cercanía y simpatía profundas, a una sensación que no significa lo contrario, sino fundamentalmente dificultad para entender lo que está sucediendo en Catalunya. O quizá mejor: no se trata de dificultad para entender lo que está ocurriendo en Catalunya, sino de dificultad para entender las reacciones que parecen mayoritarias en los partidos políticos y que articulan la reflexión sobre lo que está sucediendo en Catalunya.

La mejor manera de responder a esa creciente distancia, a esa creciente dificultad para entender la articulación de esas reacciones, podría ser, probablemente, la de callarse. La mejor manera de responder a esa creciente distancia podría ser la de aceptar el veredicto de la parte de la opinión catalana publicada que dice que quienes han sido críticos con la forma de plantear y llevar adelante todo lo referido al nuevo Estatut, incluido el discurso que se ha convertido en oficial al respecto, responden a un anticatalanismo profundo, que pertenecen a la caverna mesetaria, a un profundo nacionalismo español conservador y de derechas. Sea.

Uno se pregunta, además, qué sentido tiene preocuparse por otros vecinos de la casa común si no está seguro de que quieran seguir siendo vecinos suyos, si quieren seguir habitando en la misma casa o están esperando la mejor ocasión para salir de ella e independizarse como hacen los hijos en cuanto tienen esa oportunidad. Pese a todo, y desde la posición de compartir una lengua común, que no es ni la específica de Catalunya ni la lengua de familia de quien escribe, uno sigue aferrado a la idea de que aún compartimos algo. Desde esa idea, quizá ilusoria, uno se hace algunas preguntas.

¿Por qué cualquier crítica a los planteamientos que hace el nacionalismo catalán, o el catalanismo, es tildada de anticatalanismo? Uno se atreve a pensar que lo más democrático de las constituciones, la garantía de las libertades y derechos fundamentales, vale también y sobre todo para la libertad de no estar sometido a una ortodoxia dogmática que define lo que es ser buen catalán, buen vasco, buen español. Alguien escribió hace años -John Dewey- que lo que más se necesitaba en su tiempo era creatividad e innovación, pero que ni la una ni la otra eran posibles sin crítica, especialmente sin autocrítica. ¿Cómo es posible la crítica y la autocrítica si la opinión pública de una sociedad como la catalana se inmuniza frente a cualquier crítica?

¿Está prohibido pensar que el nuevo Estatut no plantea una federalización de España, sino que tiende a una confederalización del Estado? ¿No es posible, e incluso obligado, tratar de diferenciar el federalismo del confederalismo? Uno puede entender el argumento de que la política de inmersión lingüística en catalán es muy efectiva. Uno puede entender el argumento de que buena parte de la población catalana acepta dicha política. ¿Pero es tan difícil de entender que haya quienes no acepten el argumento de que la alternativa a la política de inmersión sea la segregación escolar en comunidades lingüísticas, como si la utilización en alguna medida pequeña del español como lengua vehicular forzara la segregación escolar en comunidades lingüísticas, que no lo hace?

Es perfectamente entendible que la solidaridad interregional deba tener límites, al igual que la solidaridad entre distintas comarcas de un mismo territorio. Es fácil de compartir que la financiación autonómica es un caos, que existen en el sistema parásitos, aunque los que habitualmente se nombran no sean los mayores. ¿Pero no se pueden plantear estos problemas de cara, sin poner permanentemente en cuestión el conjunto del sistema constitucional? El ganador de las elecciones ha dicho que su empeño estará dirigido a que Catalunya se haga respetar. De todos es sabido que el respeto se gana, no se exige. Se puede ser muy respetado si se sigue siendo miembro de una comunidad, aunque crítico, y dejar de ser respetado del todo abandonando la comunidad. Lo mismo vale para el reconocimiento.

Parece que para algunos la solución al problema del PSC pasa por conseguir mayor autonomía respecto del PSOE. Poco vale mi opinión al respecto. ¿Esa autonomía o independencia respecto del PSOE significa querer implicarse en el conjunto de España de una forma diferenciada, o significa desentenderse del conjunto y mirar exclusivamente por los intereses de Catalunya? Lo izquierdista y lo democristiano antaño resaltaba la unión más allá de las propias fronteras, superándolas, rebajando su valor y significación. Antaño se entendía la política como la fuerza de la unión. ¿Estamos tan seguros de que nada de eso vale ya?

Cataluña
El presidente del TSJC considera que la lengua catalana es “la primera manifestación de la identidad de Cataluña”
El nuevo presidente del TSJC se marca como objetivos recuperar la confianza de la ciudadanía, fomentar la transparencia en los tribunales y la cooperación entre instituciones.
Agencias / Redacción www.vozbcn.com 11 Diciembre 2010

Miguel Ángel Gimeno ya es presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), tras la toma de posesión del cargo este viernes en un acto solemne que ha contado con la presencia, entre otros, del presidente autonómico en funciones, José Montilla, y de su próximo sucesor, Artur Mas.

Gimeno, que sustituye a Maria Eugènia Alegret, presidenta del TSJC los últimos seis años, centró su discurso de toma de posesión en los objetivos que se ha marcado para su mandato al frente del máximo organismo autonómico judicial: recuperar la confianza de la ciudadanía en la justicia, fomentar la transparencia en la gestión de los tribunales y cooperar con el resto de instituciones.

El nuevo presidente del TSJC indicó, además, tras tomar posesión del cargo, que reforzará el uso del catalán en el ámbito judicial promocionándolo y defendiéndolo porque, desde su punto de vista, es “la primera manifestación de la identidad de Cataluña”.

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