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Recortes de Prensa   Martes 14 Diciembre  2010

 

El drama de España no es tanto Zapatero como una forma "inmoral" de hacer política
Francisco Rubiales Periodista Digital 14 Diciembre 2010

En España, lo inmoral y lo delictivo no son la misma cosa. Esa contradicción es la que ha convertido el país en una cloaca política nauseabunda.

Aquellos que creen que la próxima y ya casi segura expulsión de Zapatero del poder solucionará los problemas de España, se equivocan porque el verdadero problema de España no es sólo el de un dirigente inepto, como el actual presidente, o el de un partido como el PSOE, experto en ruinas, que ha traicionado a sus ciudadanos y a sus principios, sino el de un estilo "inmoral" y a veces hasta "criminal" de hacer política, más digna de cárcel que de recibir votos ciudadanos en las urnas y de gobernar.

La palabra "criminal" no es un exceso, sino una realidad demostrable, porque muchos de los comportamientos políticos españoles están penados como delitos graves por nuestra ley y, con mucha más dureza, en la legislación de la gran mayoría de las democracias del mundo.

Es criminal multar y acosar a un comerciante por rotular el nombre de su negocio en el idioma español. No lo es menos lanzar a los recaudadores de los partidos para que exijan "comisiones" a los empresarios que reciben subvenciones o ganan contratos públicos. Esa práctica, generalizada en gran parte del país, se diferencia poco de la extorsión que practica ETA al exigir el "impuesto revolucionario" al empresariado vasco. También es delito elaborar listas negras y vetar a empresarios y profesionales en concursos públicos y subvenciones, únicamente porque son críticos o porque se niegan a pagar comisiones, como hacen muchas de nuestras administraciones públicas. Delito flagrante y atropello es otorgar puestos de trabajo "a dedo" a los familiares, amigos o pagar sueldos camuflados a militantes del partido, crear empresas públicas innecesarias, sólo para colocar a los paniaguados del poder o incrustar en los listados de un ERE a militantes del partido, para que cobren prejubilaciones, sin que jamás hayan trabajado en la empresa, como acaba de descubrirse en Mercasevilla, empresa pública dominada por el PSOE de Sevilla.

Hay otras muchas fechorías y marranadas que, aunque no sean delito en España, donde la legislación es más tiránica y corrupta que democrática, si lo son en cualquier democracia decente del mundo. Hablemos, por ejemplo, de pactar con partidos contrarios a la propia ideología, sólo para gobernar, sin haber informado previamente a los votantes, traicionando de ese modo el voto recibido, o pactar con otros partidos, como se hizo en Cataluña, sólo para impedir que el adversario (PP) pueda llegar al poder.

Inmorales e indecentes son los miles de enriquecimientos injustificados de miles de políticos españoles, la impasibilidad de la fiscalía ante miles de delitos cometidos por políticos en el poder, la financiación de miles de ayuntamientos españoles a través del urbanismo salvaje, la utilización persistente de la mentira y del engaño como método de gobierno y mil fechorías más que convierten a España en una pocilga mundial maloliente.

No son delictivos numerosos comportamientos de los políticos españoles, pero sí son humanamente deleznables y democráticamente sucios, como el que sean los partidos los que elaboren listas cerradas e intocables de candidatos, impidiendo así a los ciudadanos ejercer su derecho sagrado a elegir a sus representantes, o que no exista control alguno sobre los fondos reservados, muchos de los cuales se han utilizado para enriquecerse, o el que los partidos nombren directamente a jueces y magistrados, violando así el vital principio de la independencia judicial, o el que los partidos hayan ocupado la sociedad civil, penetrando en espacios que la democracia les veta expresamente, como los sindicatos, las religiones, las universidades, los medios de comunicación, las cajas de ahorros y muchos otros, algunos fisicamente copados por los políticos, que se sientan en sus presidencias y consejos, otros controlados a través del dinero público.

Quizás no sea delito, pero debería serlo, arruinar a muchas cajas de ahorros españolas que, antes de que los políticos las coparan, eran magníficas y respetables instituciones. Algunos de esos políticos "asesinos" de cajas han repartido créditos a los amigos, los han condonado y han hecho desaparecer, como por arte de magia, cientos de millones de euros, sin que les haya ocurrido nada, con nauseabunda impunidad.

La calaña de nuestra "casta" es espeluznante, aunque, por fortuna, no todos los políticos son ratas de cloaca. Todos conocemos a empresas que sólo viven de las subvenciones y a otras que dejarían de existir si no recibieran contratos y subvenciones, como las que figuran en el expediente del caso Gürtel ¿Quién no conoce a gente marginada por un político, a familias amenazadas y a numerosa gente marginada y arruinada por voluntad de un político electo o alto cargo? Muchos conocen casos de gente que, para abrir su negocio, tuvo que pagar una comisión que se repartieron entre el intermediario y el partido o decenas de concursos públicos otorgados a dedo, al margen de la Ley de Contratos del Estado. Hay muchas empresas, proveedoras de los gobiernos, que se ven obligadas a "contratar" a amigos de un político o enchufados del partido, a cambio de un contrato. También hay gente que cobra sin trabajar, camuflada como asesor externo, a las que previamente se les ha pedido que se dén de alta como autónomos para poder "cobrar" cada mes, sin salir de su casa.

En mi primer ensayo político, titulado Democracia Secuestrada, preguntaba a mis lectores si les gustaría pertenecer a un club exclusivo en el que la mitad de sus miembros estuvieran implicados en delitos como la estafa, el uso fraudulento de tarjetas de crédito, malos tratos a sus esposas, entrega de cheques sin fondos y hasta sospechas fundadas de violaciones y pederastia. Después les decía que ese club no era un refugio de la mafia o una cofradía de ex presidiarios, sino nada menos que una fotografía fiel, extraída de informes policiales, del Congreso de los Estados Unidos de América (en tiempos de Richard Nixon).

Si el Congreso norteamericano, a pesar de que allí la Justicia es más severa e independiente, los controles a los políticos son decenas de veces más intensos que en España y donde los diputados no gozan, como en España, de práctica impunidad, llegó a ser así de nauseabundo, ¿Cómo ha podido llegar a ser, desde una óptica delictiva, el Congreso de los Diputados en la degradada democracia española, una de las de peor calidad en todo Occidente?

Una anécdota para llorar y poner un sello de certeza a la baja estofa de nuestra "casta": una delegación de cinco o seis dirigentes socialistas, encabezada por Alfonso Guerra, llegó a Roma, a finales de 1982. Los socialistas acababan de ganar las elecciones por mayoría absoluta y gozaban de gran admiración y respeto. Dos de los integrantes del grupo (Alfonso Guerra no era uno de ellos) se "enamoraron" de la mujer de un simpatizante socialista que vivía en Roma y que los recibió en su casa con todo cariño y admiración. Después de la cena, los dos altos cargos le pidieron "prestada" a su esposa para "pasar la noche". El militante, indignado, les dijo que eso era una indecencia y se negó. Le dijeron que entre los socialistas no existe propiedad alguna sobre las mujeres y que ellos, como socialistas, practicaban el amor libre, insinuándole que si quería recibir un "cargo" en España, debería acceder.

No voy a revelar el nombre de aquellos cerdos, ni voy a contarles el desenlace de aquella historia indecente y sucia, pero si les diré que cuando la conocí de primera mano comprendí que las elecciones de 1982 habían abierto las puertas del poder en España, junto a gente honrada que creía en las utopías y valores, a algunos miserables, auténticas ratas de cloaca.

Tres de los integrantes de aquella delegación siguen siendo representantes electos en algunos de nuestros parlamentos, entre ellos uno de los dos que pidió prestada a la esposa del joven socialista, al que, posteriormente, le aconsejé personalmente que no pidiera, como pretendía, la militancia en ese partido porque, aunque aquellos tipos fueran socialistas destacados, merecían la etiqueta de canallas.

Voto en Blanco

¿Qué le pasa a España?
El país está sufriendo la crisis política más grave de su historia reciente
JOSÉ MARÍA AZNAR ABC  14 Diciembre 2010

ESPAÑA afronta una situación económica crítica. Junto con Portugal, se halla ahora mismo en el epicentro de la confusión financiera europea. Los inversores están asignando unos riesgos de impago más elevados que nunca a la deuda del Gobierno español desde que el país entrara en la zona euro.

En el ámbito social, la situación resulta inquietante. La tasa de desempleo supera el 20 por ciento. El índice de paro entre los jóvenes rebasa el 43 por ciento.

Los mercados financieros no son los únicos que despiertan dudas acerca de la economía española. La Comisión Europea ha manifestado su preocupación por la capacidad del Gobierno actual para reaccionar y poner en práctica medidas económicas creíbles a fin de reconducir la situación. Allá donde voy, la gente me formula las mismas preguntas: ¿Qué le pasa a España? ¿Cómo es posible que en solo unos años mi país haya pasado de ser el «milagro económico» de Europa a convertirse en su «problema económico»? ¿Qué le ha sucedido a la economía que hace sólo unos años crecía más de un 3 por ciento anual, incluso cuando Alemania, Francia e Italia presentaban un crecimiento cero? En la actualidad es la única economía de los cinco países más grandes de Europa que todavía experimenta un crecimiento negativo.

Todas estas preguntas me causan una gran tristeza y una honda preocupación por el presente y el futuro de mi país. Hace sólo seis años, España creaba seis de cada diez nuevos puestos de trabajo en la zona euro, las cuentas del Gobierno registraban superávit, su reserva de deuda pública decrecía rápidamente y sus multinacionales se extendían por toda Europa, Latinoamérica y Estados Unidos.

Mi respuesta a todas las preguntas sobre España es clara: el país está sufriendo la crisis política más grave de su historia reciente. Las tribulaciones económicas y la falta de confianza en España son fruto del déficit de credibilidad del Gobierno. El elevado precio que está pagando ahora el pueblo español es lo que ocurre cuando los políticos se niegan a reconocer sus errores.

El origen de la crisis de España se remonta a 2004, cuando se tomó la decisión política de abandonar el proceso modernizador que la sociedad inició hace más de 30 años. En aquel entonces, los españoles decidieron por consenso que consolidarían su democracia e instituciones tras casi 40 años de dictadura. El siguiente paso fue entrar en la Unión Europea y más tarde en el euro, y converger económica y socialmente con las naciones más prósperas de Europa. Luego, en 2004, Madrid cambió de rumbo. El Gobierno rechazó el acuerdo plasmado en la Constitución de 1978 y rompió la estructura del Estado español. Diferentes regiones del país se enfrentaron unas a otras. La consecuencia ha sido eliminar buena parte de lo que nos une como españoles y convertir España en un país muy difícil de liderar.

En la esfera económica, una vez que España adoptó el euro y la devaluación de la moneda dejó de ser una opción, el Gobierno abandonó su compromiso con la estabilidad presupuestaria y el proceso constante de reforma necesario para seguir siendo competitivos en los mercados internacionales. Estos errores económicos se aprecian en las intervenciones arbitrarias del Gobierno en la vida empresarial, con un desprecio flagrante por las reglas del juego, incluso las europeas. También vemos un crecimiento inaudito del gasto gubernamental y unas subidas de impuestos generalizadas.

El lugar que ocupa actualmente España en el escenario internacional refleja su pérdida de relevancia en el mundo. El Gobierno ha renunciado a sus responsabilidades y no ha defendido sus intereses nacionales en el extranjero.

Sólo un nuevo Gobierno puede recuperar la credibilidad, y eso pasa por unas elecciones generales.
Un nuevo Gobierno podría animar al pueblo español a emprender un gran proyecto nacional de recuperación, regeneración y reforma de la nación. Para esto no existen milagros ni atajos; no los ha habido en el pasado y no los habrá ahora. Con una nueva agenda nacional y la aplicación de medidas adecuadas, España puede recobrar la confianza y la credibilidad internacionales y sus ciudadanos la confianza en sí mismos y en su nación.

Un elemento esencial de este cambio político será que España reconozca inmediatamente que el Estado tiene que limitar su papel económico y social y abrir nuevos ámbitos de libertad y dinamismo para la sociedad y la empresa privada. España debe efectuar profundas reformas de su estructura administrativa, entre ellas erradicar organismos burocráticos y públicos y racionalizar el gasto público. España no puede demorar por más tiempo la reforma del Estado de bienestar, pero tiene que empezar a restablecer ahora las condiciones para una sociedad próspera abierta a todos.

España es sobradamente capaz de convertirse, una vez más, en un país dinámico y emprendedor que genere empleo y oportunidades. Pero primero ha de acometer la dura labor de deshacer seis años de fechorías políticas. No podemos esperar.
THE WALL STREET JOURNAL
© 2010 Dow Jones & Company, inc.

A ver si te enterasm Aznar, la primera herida mortal es la lengua, la lengua que tu no defendiste
Nota de Editor 14 Diciembre 2010

Resulta hiriente que centroman (creo recordar que denominaban así a Aznar), venga ahora de profeta, y se quiera quitar de encima la responsabilidad de no haber defendido la lengua común, el español y de haber trapicheado trozos de España a los nacionalistas. En una carta de contestación, tuve que rogarle que tuviera la amabilidad de no insultar, que si no tenía que decir algo a favor de la lengua común, el español, que se abstuviera de decir idioteces sobre la "libertad" lingüística.

No a la guerra preventiva
Editorial www.gaceta.es 14 Diciembre 2010

El PSOE se está valiendo de la huelga de los controladores para limitar los derechos constitucionales sumiendo al país entero en un estado de alarma cada vez más prolongado.

Cuando se analizan las acciones de un Gobierno –de cualquier Gobierno, pero en especial del que nos ha tocado padecer a los españoles– se debería tener siempre muy presente la admonición de lord Acton de que “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Las concentraciones de poder siempre hacen que las libertades mengüen; al cabo, la posición de los ciudadanos ante ese monopolio de la violencia que es todo Estado puede llegar a asemejarse a la de las ovejas que le imploran al lobo que contenga su insaciable voracidad. Como bien saben los estadounidenses y, en general, todas las consolidadas democracias que merecen tal nombre, sin controles efectivos, sin unos checks and balances que pasan inexorablemente por una ciudadanía activa y beligerante contra la natural tendencia del Estado a engordar a costa de la sociedad, la soberanía popular puede verse reducida al papel de una Constitución pasada por agua.

Por eso, porque en el fundamento mismo de toda democracia liberal se halla la necesidad de limitar el poder político, resulta tan peligroso e inquietante que el PSOE se esté valiendo de la huelga de los controladores para limitar los derechos constitucionales sumiendo al país entero en un estado de alarma cada vez más prolongado. Prestigiosos historiadores y economistas han demostrado hasta la saciedad cómo las crisis –de todo tipo: económicas, bélicas, sociales, sanitarias…– suelen ser instrumentadas por los mandatarios para justificar la adopción de recortes extraordinarios de las libertades de los ciudadanos con un carácter presuntamente temporal pero que, en la práctica, se perpetúan después de que la crisis haya pasado. Se trata de una dinámica liberticida que erosiona las democracias y que ha sido bautizada por la literatura científica como el efecto Trinquete: el Leviatán siempre crece ante las crisis, pero nunca retrocede.

Hace bien el PP, pues, en rechazar el carácter de prórroga preventiva del estado de alarma. No ya –que también– por su más que probable carácter anticonstitucional, sino porque no resulta admisible que el principio que oriente la acción de nuestros políticos sea el cercenamiento de nuestras libertades por defecto; esto es, hay que denunciar con toda la contundencia posible que el PSOE esté pensando en dilatar la suspensión de nuestros derechos constitucionales “por si acaso”.

En caso contrario, sentaremos un precedente aún más grave del que ya han sentado Rubalcaba, Blanco y Zapatero. Si nuestro Ejecutivo se acostumbra a resolver cualquier conflicto por la vía fácil de asumir poderes despóticos, si los ciudadanos no le exigimos el cese inmediato de la violación de nuestras libertades, entonces, ante la más mínima problemática, el Gobierno volverá a dotarse de poderes extraordinarios. Es más, en la medida en que nuestros políticos sean conscientes de que lo único que necesitan para detentar esos poderes extraordinarios es que “acaezca” una crisis, serán ellos mismos los primeros interesados en catalizar la recurrencia de esas catástrofes que les permitan justificar sus abusos de autoridad.

No en vano, cada vez van acumulándose más evidencias de que la crisis de los controladores no tuvo un carácter precisamente espontáneo, sino que fue más bien el resultado de una deliberada provocación del Ejecutivo para decretar un estado de alarma que ahora se resiste a derogar. Con Rubalcaba al frente, es lo último que debería sorprendernos.

El problema de Rajoy
José Luis González Quirós* El Confidencial 14 Diciembre 2010

Son tantos y tan graves los riesgos que nos acechan que puede parecer frívolo fijarse en el supuesto problema de una única persona, aunque sea tan singular como es el líder del PP. Pero la dificultad de que merece la pena hablar no le afecta solo a su persona, porque, para bien o para mal, Rajoy encarna las esperanzas de muchos millones de españoles, que quieren pensar que su llegada al poder significará el final de una larga y absurda pesadilla. En este sentido, el problema de Rajoy consiste en que, al tiempo que suscita esas esperanzas, su perfil político específico no acaba de ser visto con nitidez por una gran mayoría de españoles, o eso dicen las encuestas.

Que Rajoy aparezca sistemáticamente por debajo de las expectativas que suscita su partido no es tampoco un fenómeno nuevo: le pasó también a José María Aznar, aunque luego termino convertido, al menos para algunos, en una especie de superlíder. Esto se dice no a cuento de que el inconveniente no sea relevante, porque lo es, un escollo que hay que sortear al menos con tanta habilidad como supo hacerlo Aznar tras el largo e inacabable felipato.

Nadie duda de que Rajoy esté al frente del PP; las dudas se refieren a si Rajoy va a ser capaz de dirigir a buen puerto ese inmenso capital político que tiene a sus espaldas, porque el paso de una situación de expectativa, por grande que sea, a una victoria política incontestable está lejos de ser automático, sea cuando fuere la fecha, y esté o no por medio Rubalcaba.

Lo que Rajoy necesita es que se perciba con claridad que el PP comienza desde ahora mismo a ejecutar una nueva melodía que sea el programa de Rajoy. Y en política, como en la música, las partituras son importantes, pero el ejecutante no lo es menos. Frente a un partido numeroso y con cierta tendencia al caos, aunque no sea más que por su tamaño, Rajoy tiene que conseguir cuanto antes que el partido empiece a sonar de manera cada vez más afinada y que la melodía que interpreta sea pegadiza.

Naturalmente, nadie espera que Rajoy descubra nuevas músicas, pero sí que le imprima a la acción política de su partido, que a veces parece diseñada por un estratega beodo, una unidad y armonía, que se concentre en mensajes simples y sencillos, que no dejen al adversario la posibilidad de argüir con eficacia lo que, en cualquier caso, van a gritar por las cuatro esquinas.

El primer movimiento: Europa
Me parece que el primer movimiento de su sinfonía tiene que estar dedicado, por fuerza, a Europa. En estos momentos, Europa significa para los españoles, seriedad, austeridad y salida de la crisis. Si en el pasado hemos podido ser alumnos brillantes de la escuela, debemos desembarazarnos a toda prisa de la condición que hemos adquirido con Zapatero como alumnos que no se toman en serio el curso, que hacen pellas, tratan de copiar en los exámenes y falsifican notas. Esto quiere decir, contra los infinitos arbitristas que predican reformas radicales, que no se trata sino de volver a hacer las cosas bien, de dejar de disparatar.

El segundo movimiento de la sinfonía rajoyana tendrá que estar impregnado de una llamada a la responsabilidad de todos y cada uno de los españoles. No se trata de prometer, sino de persuadir a todo el mundo de que hace falta que cada uno de nosotros empiece a ser más exigente consigo mismo, y empiece a esperar menos de los demás, para conseguir que esta economía que ahora está embarrancada pueda empezar a ponerse de nuevo en marcha. Naturalmente que todo ello exigirá algunas reformas, pero de nada sirven las reformas cuando el público no comparte el plan general, un programa en el que ni siquiera los controladores puedan trabajar menos y cobrar más.

Rajoy deberá persuadir a sus adversarios de que se necesita moderación en el sector público, que en la Europa liderada por la economía alemana, no caben los derroches

El tercer movimiento tiene que girar en torno a una propuesta de reducción del gasto, porque cuando el sector público ahoga a las economías privadas no se puede llegar a ninguna parte. Es escandaloso que mientras ha aumentado el paro y no hay financiación para los emprendedores, se hayan incorporado a las, hasta ahora, seguras nóminas públicas a cientos de miles de personas para realizar trabajos inconcretos o inexistentes. Aquí hará falta que Rajoy sepa persuadir a sus adversarios de que se necesita moderación en el sector público, que en la Europa liderada por la economía alemana, no caben los derroches. Habrá que pensar en ciertas leyes de armonización y contención del gasto, para que quienes gastan sin ingresar, dejen de hacerlo, y estoy mirando más al oeste y al sur que hacia el nordeste, aunque también allí se hayan cocido habas.

Como se ha puesto de manifiesto con el follón de los controladores, los españoles no soportan el privilegio, de modo que esta clase de propuestas podrán tener un apoyo popular suficiente. Hay que suponer que lo que quede del PSOE estará mejor dispuesto a recuperar el buen sentido, pero hasta que eso sea lo normal, Rajoy dispondrá de casi dos años para hacer lo que hay que hacer sin que nadie pueda tratar de pararle en la calle.

*José Luis González Quirós es analista político

Doping político
La banca se practica autotransfusiones y el dinero público adultera la musculatura de partidos y sindicatos
IGNACIO CAMACHO ABC 14 Diciembre 2010

IGUAL que existe un dopingdeportivo que adultera la competición de élite, hay una droga política que falsifica los mecanismos de la vida pública. Y no se trata sólo del poder, que es adictivo, ni de las encuestas, que son la ración de esteroides con que los dirigentes alimentan sus expectativas y fortalecen su ego, sino de toda una ingeniería artificial que corrompe la lid democrática con dosis espurias de manipulación del sistema. La gente empieza a sospechar que los éxitos de los deportistas españoles se hayan levantado sobre un pantano de farmacopea prohibida pero lleva tiempo barruntando que en la escena política también le están dando gato por liebre. Para empezar, con un sistema electoral que prima la desigualdad y favorece el mercado negro de la compraventa de apoyos; luego mediante una endogamia de intereses cruzados que propicia el tráfico de favores mutuos, y por último con un entramado de financiación que perpetúa privilegios y permite a partidos y sindicatos establecer el ritmo de gasto de una casta de chamanes.

En la competición deportiva, por ejemplo, están prohibidas las autotransfusiones, pero la banca española se las practica de manera rutinaria a la vista de todo el mundo. El Banco central no pone reparos a los arreglos contables y el Gobierno provee avales públicos para las cajas por si no fuese suficiente con el alivio en los balances de los lastres inmobiliarios. El dinero de los contribuyentes funciona también como anabolizante de la política —para fortalecer la musculatura de una partitocracia y de un sindicalismo incapaces de financiarse por sus propios medios— y de las instituciones, que se dopan a base de despilfarro para mantener toda clase de estructuras clientelares. Y el problema es que a diferencia de las federaciones, que aunque a regañadientes se ven obligadas a descalificar a los tramposos, el sistema se autoprotege haciendo de juez y de parte; ignora sus perversiones fraudulentas, esconde las denuncias y no practica controles antidoping. Está inflado de hormonas exógenas y las metaboliza con una naturalidad alarmante.

El resultado de esta tolerancia culpable, o al menos negligente, es un descrédito peligroso de la propia actividad pública, que genera un progresivo recelo ciudadano igual o mayor que el que sospecha en la esfera deportiva. El asunto es tan viejo como la propia política aunque para eso se han inventado las depuraciones, los anticuerpos, las reformas y las catarsis, que son esenciales en una democracia honesta. La española lleva tiempo trampeándose a sí misma pero la crisis ha desnudado manejos inaceptables en tiempos de apuro colectivo. La vida institucional está adulterada por vicios impunes de forma y de fondo y quizá sea hora de practicar a tumba abierta análisis de pureza que la devuelvan a un cierto juego limpio.

Todos somos objetivo
¿Recuerda cuando nuestras autoridades nos explicaban que los terroristas yihadistas eran hijos del subdesarrollo?
FLORENTINO PORTERO ABC 14 Diciembre 2010

¿Recuerda cuando nuestras autoridades nos explicaban que los terroristas yihadistas eran hijos del subdesarrollo y que sus actos respondían a la invasión de Irak? Pues ahí los tiene, inmolándose tras finalizar sus estudios universitarios en Londres y establecerse en Suecia, el clásico perfil de un pobre de solemnidad, como Osama bin Laden, Aymán al-Zawahiri o Mohamed Atta. Es cierto que Suecia, que ni siquiera es miembro de la OTAN, tiene tropas en Afganistán, pero ni son tantas ni destacan por su combatividad.

Si en vez de escuchar a nuestros dirigentes, incapaces de hacer uso político del terrorismo, nos molestáramos en leer a los islamistas descubriríamos lo que nunca han ocultado: que lo que más temen no son nuestros ejércitos sino nuestra forma de vida. El contagio de nuestros valores, o de la ausencia de ellos, tendría a su juicio efectos devastadores sobre el «auténtico» islam, un ente ideal que nunca existió pero que es incompatible con los procesos de modernización implícitos en la globalización. Nos acusan de proteger a elites políticas «corruptas», en sentido económico y religioso, para controlar sus estados en clave neocolonial. Si ellos tienen problemas no es por su culpa, sino por nuestra injerencia.

Lo de menos es entrar a analizar estos singulares argumentos, lo realmente importante es reconocer dos hechos. El primero es que seremos objetivo de sus acciones terroristas mientras ejerzamos nuestra libertad, porque su posible efecto sobre las sociedades musulmanas es percibido por los islamistas como una amenaza directa a su propia cultura. El segundo es que para ellos el islam no está al otro lado de nuestras fronteras sino allí donde habita un musulmán. Si además esa tierra fue sede de un califato, mancillada por el cristianismo y el moderno laicismo relativista y multicultural, qué le voy a decir que usted no se imagine.

El PSOE, la izquierda troglodita
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 14 Diciembre 2010

No nos cansaremos de insistir en que el PSOE es el partido más siniestro de la historia de España. Y sigue siendo un peligro para la convivencia: nos quiere reducir al silencio a los que no le votamos. ¿Nos querrá llevar a la cheka?

Expaña tiene la desgracia de padecer una izquierda troglodita. En ella no hay figuras respetables como Helmut Schmidt, Tony Blair, Romano Prodi y Alain Jospin. Frente a estas figuras, el PSOE tiene a Leire Pajín, a Juan Carlos Rodríguez Ibarra, a José Montilla, a Always Marruecos... Y lo peor no es su indigencia mental, sino el odio que les mueve; quizás éste sea fruto de aquélla, o quizás sólo se deba a que harán cualquier cosa por seguir cobrando de nuestros impuestos.

Sea por incultura o por codicia, el aparato del PSOE considera a todos los que le critican, le desobedecen y le quitan votos como enemigos a aplastar, se trate de Rosa Díez, de Federico Jiménez Losantos, de Aznar, de Enrique Múgica, del obispo Munilla , de Francisco José Alcaraz y hasta de un padre cuya hija ha sido asesinada.

Por Periodista Digital me entero de que un concejal socialista granadino, Antonio García Leiva, ha denigrado a Juan José Cortés escribiendo en Facebook:

"Nada como una hija muerta para entrar por la puerta grande en el PP"
Aquí tenéis a otro mamporrero del PSOE (biógrafo del terrorista Pablo Iglesias): Gustavo Vidal Manzanares. Este XXXXXXX llega a atribuir a Cortés responsabilidad en el asesinato de su hija:

su niña de siete años deambulaba sin compañía por un barrio conflictivo donde todos sabían que residía un pederasta. Entiendo, salvo que me demuestren lo contrario, que los padres deben vigilar a sus hijos menores para que éstos no salgan solos a la calle. Lo contrario me parece una conducta negligente.
En una, a mi juicio, espiral de descaro, este individuo clamó para que ese Juez fuera sancionado, soslayando su propia responsabilidad que, al menos en mi opinión, fue la desencadenante de aquel trágico cúmulo de circunstancias.

¡Cómo se pondría este XXXXXXX si alguien dijese que los fusilados por el franquismo se lo merecían por haber quemado iglesias!

Y La Albóndiga... indescriptible.
Ninguno de estos tres dijo nada cuando Cortés fue recibido por el Bobo Solemne. Esa foto no era politización de un suceso, como sostiene ahora el miserable del concejal socialista, sino un acto institucional.

El PSOE no le perdona a Cortés que, habiendo sido militante del PSOE, no esté ya en sus mítines, sino que se haga fotos con Mariano Rajoy.

Lo mismo ocurre con la Iglesia. Ramón Jáuregui le ha indicado al cardenal Rouco cómo la Iglesia debe participar en el debate público. Los católicos, dice el socialista que cobrará la pensión máxima de la Seguridad Social, deben respetar la ley la soberanía popular. ¡Como la respetaron los socialistas cuando montaron los GAL y nos robaron docenas de miles de millones de pesetas! Por cierto, ¿cuándo Jáuregui contará lo que sabe sobre los GAL?

También podemos recordar a Almudena Grandes, la Afusiladora, que no es del PSOE, sino roja, roja, y sus milicianos sudorosos. A Maruja Torres y los hijos de puta. Y a los miles de socialistas que llamaban "asesinos" a los votantes y los dirigentes del PP, y todo porque los primeros estaban en la dura oposición, sin nómina ni coche oficial.

¿A que ahora no os sorprende lo que hicieron los socialistas en los años 30: golpes de Estado, escuadrones de la muerte, chekas, violaciones de monjas, robos...?

Nos engañamos si nos negamos a reconocer que en Expaña no habrá paz social hasta que la izquierda expañola no se civilice y entierre el hacha de guerra.

Estado de alarma
La excepción como norma
Agapito Maestre Libertad Digital 14 Diciembre 2010

He escrito más de doscientas de columnas en este periódico sobre el peculiar régimen político que Zapatero ha impuesto, desde el 11-M de 2004 hasta hoy, en España. Si tuviera que buscarle un hilo conductor, una constante, a todas ellas creo que sería la búsqueda de la excepcionalidad como régimen ideal del socialismo de Zapatero. Por eso, precisamente, no me ha extrañado nada que este personaje declarara el estado de alarma para solucionar un conflicto laboral. Menos todavía me sorprende que prolongue esa situación en el tiempo y el espacio.

Por el contrario, Zapatero demuestra una coherencia sin igual en toda Europa. Ha conseguido, además, que su "régimen de excepcionalidad" lo justifique la propia Constitución. Ha manejado la propia debilidad de la Constitución con maestría; seguramente, lo ha hecho mejor que lo hicieron en el pasado dictadores relevantes, o en el presente gentes como Chávez en Venezuela, para llegar o mantenerse en el poder. Sí, por empecinarse en la duda, todas las Constituciones tienen siempre un punto débil, a saber, "normar" la creación de un Estado de Excepción que, por mucha legislación que haya al respecto, siempre nos sitúa al borde del abismo democrático. Y ahí estamos. La cosa viene de lejos.

Y porque viene de lejos, de hace casi siete años, me sorprende que muchos se extrañen por el estado de alarma decretado por Zapatero. O son cínicos o son imbéciles quienes se hacen de nuevas por la excepcional medida adoptada por un presidente del Gobierno que ha elevado lo anormal a normal, lo atrabiliario a común y, en fin, ha convertido la arbitrariedad en norma de conducta de Gobierno, es decir de desgobierno antidemocrático.

Zapatero nunca quiso avenirse a gobernar con los mecanismos clásicos del Estado de derecho, siempre ha estado incómodo, entre otras razones porque nada más llegar al poder cuestionó que el genuino alojamiento del Estado de derecho fuera la Nación española. Fue el primer golpe que dio a la débil Constitución española. Desde entonces hasta aquí, son pocos los días que no se haya cometido alguna tropelía contra los mecanismos de funcionamiento normal del Estado de derecho... Para qué hablar del sometimiento del resto poderes a sus designios, o para qué recordar su empecinamiento con el Estatuto de Cataluña para acabar con lo poco que nos quedaba de nación.

Cualquiera que haya seguido con un poco de atención la trayectoria política de Zapatero, desde la Oposición hasta el nombramiento de vicepresidente segundo de Pérez Rubalcaba, pasando por el 11-M y días posteriores, sabe que la extravagancia, por decirlo suavemente, ha sido y es su principal fuente de manejo del poder. La afectación, la falta de naturalidad democrática, en fin, su tendencia a la excentricidad política siempre ha limitado con los comportamientos de los viejos dictadores, incluso su forma de vendernos que "él es un demócrata de toda la vida" ha sonado extraña, según han demostrado con solvencia critica analistas políticos muy diferentes, valga citar a modo de ejemplos los libros Gustavo Bueno, El fundamentalismo democrático, y el de José García Abad, El Maquiavelo de León (por cierto que este último ha reconocido que fuera del PSOE a Zapatero sólo le gusta pescar... ¡Les recuerda a alguien!).

Varias son las figuras que adquieren esa extravagancia, por otro lado, mejor planificada de lo que suponen sus adversarios políticos; en mi opinión, los nombres de esas figuras son resentimiento, encanallamiento y excepción. A ello vamos, directamente, al estado de excepción. ¡De qué extrañarse! No seamos ingenuos, amigos, estamos ante la primera etapa de la solución excepcional. Pensábamos que el estado de excepción en España era una cosa de los libros de historia, pero muchos se han quedado aturdidos ante esta jugada clásica, o mejor, vieja, de ajedrez político: el poder lo tiene, en efecto, quien puede crear la situación de excepción. El poder, sí, es de Zapatero. El resto, o sea lo demás, pamplinas.

Estocolmo
Siguen queriendo matarnos
GEES Libertad Digital 14 Diciembre 2010

Una de las características de nuestra sociedad occidental hoy en día es su vivencia del tiempo como algo instantáneo: las noticias pasan a toda velocidad, y nos olvidamos pronto de ellas. Las amenazas, ni las intuimos, y en seguida volvemos a lo que nos es más divertido: atacar al Papa, desvelar secretos americanos y demonizar a Israel.

A veces nos damos de bruces con la realidad, como con el atentado del pasado fin de semana en Estocolmo. Esta vez los terroristas consiguieron detonar las dos bombas, aunque por suerte sólo el terrorista suicida falleció en la explosión. Pero esta buena noticia no debe hacernos olvidar que esta vez los yihadistas sí lograron cometer el atentado. Otras veces se han quedado a las puertas como ocurrió con el coche bomba en Times Square en primavera; el envío de paquetes bomba desde Yemen hacia Estados Unidos, interceptados en Gran Bretaña y destinados a estallar en pleno vuelo; o en noviembre, cuando desde Irak los islamistas utilizaron perros con explosivo en el estómago para derribar un avión destino Estados Unidos.

Entre otros, en fase de preparación se abortó un ataque tras la detención de un taxista de Chicago de origen paquistaní en marzo o se desarticuló a un grupo que preparaban atentados ante la visita del Papa a Londres en septiembre.

Además, durante todo el año las fuerzas de seguridad han sido puestas en estado de alarma en varias ocasiones por informaciones lo suficientemente serias. Las últimas importantes han sido dos: en septiembre, cuando parte del centro de París –incluida la Torre Eiffel– fue desalojado tras amenazas creíbles de bomba que incluían el metro. Y pocas semanas después, la alarma se disparó por la posibilidad de atentados indiscriminados en las calles de ciudades de Alemania, Francia y Gran Bretaña, siguiendo el esquema de los atentados de Bombay del año 2008, en el que murieron 160 personas y en el que a punto estuvo de perder la vida Esperanza Aguirre. Este escenario, el de la "yihad urbana", se repite en los planes terroristas cada vez con mayor frecuencia.

Por eso, ahora que se acercan las fechas navideñas, no está de más recordar que están marcadas en rojo para el yihadismo. El 25 de diciembre de hace un año el nigeriano Abdulmutallab logró activar un artefacto explosivo en un avión con destino a Detroit, que solo a él abrasó, pero que buscaba derribar un aparato con casi trescientas almas a bordo. Y en las mismas fechas, se consiguió evitar que en Londres se perpetrara un atentado como el de Bombay, con los terroristas disparando y lanzando bombas en el centro de la ciudad.

El balance es así desolador: sólo el azar o la pericia policial han evitado masacres en nuestras ciudades en este año que termina. Ante ello, más vale mirar la amenaza de frente, porque algún día la suerte no será tan benigna como en Estocolmo.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Ajuste
Privatizar y algo más
Juan Morote Libertad Digital 14 Diciembre 2010

Anda el Gobierno sociata tratando de imitar lo que en su día hiciera Rodrigo Rato con buena parte de las empresas públicas. Estos chicos, como siempre llegan tarde y mal. No es que la privatización de algunas empresas, como AENA o Loterías y Apuestas del Estado, me parezca mal, sino que se me antoja insuficiente a todas luces. El problema de España, si se me permite un análisis focalizado, básicamente consiste en que gasta más que ingresa. Veamos, si una familia gasta más de lo que ingresa, sólo goza de dos posibilidadespara cuadrar sus cuentas, o bien pide un préstamo, o bien vende algo de lo que tiene y asunto arreglado. Cuando no puede optar por la primera solución, porque ya ni los usureros le prestan dinero, tiene que recurrir a la segunda vía. Sin embargo, esta familia debe asumir que su camino hacia la ruina es inminente, a menos que detenga la slippery sloope (espiral descendente resbaladiza) en la que se halla, y cuyo único remedio pasa por la contención del gasto y no por la realización del patrimonio.

El problema del Estado es muy similar: deben privatizarse las empresas públicas y los servicios que lo permitan, para ganar eficiencia en la producción y en la prestación del servicio, así como para evitar una competencia desleal con las empresas dignas de tal nombre. Esa es la razón, y no la necesidad imperiosa de tapar un agujero. Por tanto, privatícese AENA, la Renfe, Adif y las que hagan falta. Es evidente que las empresas públicas destinadas a la propaganda del gobernante convendría que desaparecieran en vez de privatizarse, porque el rescoldo del oprobio será menor. No encuentro justificación alguna a la existencia de más de treinta canales de televisión públicos de ámbito autonómico y estatal, cuando todos ellos son deficitarios. La venta de activos para equilibrar el déficit, sin acometer sus verdaderas causas, sólo implica migajas de pan para hoy y más hambre para mañana.

El verdadero problema de las cuentas públicas radica en varios puntos clave difíciles de asimilar por nuestros gobernantes. En primer lugar, el exceso de administraciones y la superinflación de funcionarios que conlleva. En segundo lugar, la obsesión de la prestación pública de la sanidad y la educación; cuando se ha demostrado que su prestación por empresas privadas reduce el coste casi en un tercio y mejora la eficacia y la eficiencia. A ver si alguien se entera de que, en nuestro país, los ciudadanos abogamos poruna sanidad y una educación de calidad, pero nos importa un pimiento que sea o no pública. En tercer lugar, la cultura de la subvención generalizada: hay que reducir las subvenciones, empezando por los billetes del AVE, siguiendo por la agricultura, y terminando por los botarates de los autodenominados "artistas"; ya que el público no los reconoce como tales. En cuarto lugar, el exceso de presión fiscal a la que nos vemos sometidas las rentas medias impide que seamos los ciudadanos, los autónomos, los pequeños empresarios, quienes tiremos de España hacia adelante. En quinto lugar, la fragmentación del Estado, los discursos de enfrentamiento de la periferia hacia el centro y el sectarismo político del centro hacia la periferia sólo fomentan un sentimiento cada vez más insolidario entre los distintos pueblos de España y un menor apego a la idea de un proyecto común único.

Por lo tanto, podrán vender la estatua de la Cibeles, el Museo del Prado, el Liceu o la Universidad de Salamanca, no obstante, mientras la sangre del esfuerzo de los contribuyentes siga derramándose por los cuatro costados de España, esto no se va a arreglar.

UN PENSIONISTA DE ORO
La pensión de Montilla será de 115.224,96 euros
 Minuto Digital 14 Diciembre 2010

Todos los expresidentes de la Generalitat de Cataluña, tienen una serie de derechos, de acuerdo con la Ley del Estatuto de los expresidentes.

José Montilla cobrará una pensión del 80% del que hasta ahora ha sido su sueldo de presidente de la Generalitat. El líder del PSC, que ya ha anunciado que tras el bache electoral abandona su escaño, tendrá, pues, estatus de expresidente de la Generalitat.

Entre estos derechos están los siguientes: Tratamiento de Presidente, sueldo vitalicio hasta los 65 años, del 80% de lo que cobra el presidente de la Generalitat en activo; pensión vitalicia a partir de los 65 años, del 60% de lo que cobra el presidente de la Generalitat en activo o pensión de viudedad a favor del cónyuge, del 50% de la pensión que cobra 
el ex presidente en caso de fallecimiento, entre otros.

Así pues, Montilla, que actualmente cobra 144.030,12 euros anuales, pasará a cobrar el 80% de esta cifra, que suponen 115.224,96 euros. Esta cantidad es muy diferente a la que hubiera recibido el ahora presidente de la Generalitat en funciones si no hubiera renunciado a su escaño. Y es que el sueldo de un diputado de la oposición es de 43.697,78 euros.

Se da la circunstancia, además, que el socialista cobrará más que sus dos antecesores, Pasqual Maragall y Jordi Pujol. Y es que Maragall, que nació en 1941, tenía 65 años cuando dejó la presidencia y, por tanto, en lugar de cobrar el 80% del sueldo directamente pasó a cobrar el 60%. Exactamente lo mismo es lo que ha sucedido con Jordi Pujol, quien dejó el cargo en el año 2003 con 73 años

Sueldazos, privilegios y propaganda descarada del gobierno de Castilla-La Mancha
TeleBarreda dilapida 70.000 euros cada mes en sus 43 directivos
Por si fuera poco, el Ejecutivo regional está preparando otra TV en previsión de que se privatice CMT si gana Cospedal
Castilla La Mancha, Periodista Digital 14 Diciembre 2010

La mentalidad del vivir "a cuerpo de rey" gracias a las arcas públicas está dejando a Barreda al descubierto. El presidente se afana en poner sueldazos a sus amigos y a los socialistas que tiene a su cargo. El cortijo socialista no sostiene ya la enorme deuda que hay en C-LM.

Por si fuera poco que Barreda no tome medidas contra la crisis, el aristócrata y presidente se está dedicando -ahora más que nunca- a hinchar de manera desbocada y compulsiva los bolsillos del enorme grupo de socialistas que tiene a su cargo en la Junta. Los datos hablan por sí solos, y las cifras negativas de Castilla-La Mancha Televisión (CMT) son preocupantes

La senadora y portavoz del Partido Popular en Castilla-La Mancha, Carmen Riolobos, aseguró recientemente que «Barreda está apoyando una televisión con una gestión manirrota, que teniendo más de 400 trabajadores y 43 directivos que ganan una media de 70.000 euros al mes (11.647.020 pesetas), compran de forma compulsiva la mayor parte de la programación», ya que «en este momento, prácticamente sólo son producción propia original los informativos».

El PP de Castilla-La Mancha sigue reclamando que se reduzca en 37 millones de euros el presupuesto de la televisión pública, ya que considera que con este dinero se podría hacer una televisión original y de calidad. Pero el Ejecutivo opta por seguir su línea de propaganda política socialista, especialmente ahora que se acercan las elecciones y que Barreda necesita aumentar popularidad dados los malos resultados que le auguran todas las encuestas

Mientras tanto, el director machista del ente público, Jordi García Candau, sigue recibiendo su envidiable nómina de 120.000 euros por censurar todo aquello que no favorezca al PSOE. Todo un ejemplo periodístico carroñero, antidemocrático y de mala praxis informativa. Dadas las fechas en las que estamos, el aliado de Barreda debe estar pensando más en la mítica y desenfrenada cena de Navidad organizada por las productoras que contrata que en arreglar los problemas que existen en CMT.

En el presente año se han gastado casi 70 millones de euros, de lo que 8,5 millones de euros se han destinado a programas, sin especificar cuáles; 2,6 millones de euros a productoras y 1,55 millones de euros a colaboradores

Según Riolobos, «el derroche masivo y la filosofía de gasto público han provocado el mayor incremento del endeudamiento de Castilla-La Mancha, que se estima en prácticamente 6000 millones de euros en este año».

El veterano periodista ciudadrealeño, Manolo Valero, ha afirmado que "Riolobos lleva razón en este asunto. La Televisión regional cuenta con plantilla suficiente como para llenar de contenido una caja retro". En un diario digital, Valero asegura que "una sociedad no es su televisión aunque una televisión si puede ser la imagen de una sociedad, a poco que la dejen. Basta con cambiar la política de dirección, organización, y gestión".

Además, el columnista ha añadido que lo que se necesita es "una televisión de producción, factura y sello propio con amor, humor, información, y entretenimiento con una sociedad adulta y crítica como destinataria, debiera suplir a la cutre parrilla enlatada y foránea, culminada por una hiperbólica y sospechosa atención a los toros".

CONDENADA POR "APARENTAR" GASTOS
Una ONG afín al PSOE "se donaba" sin permiso parte de las nóminas de sus empleados
Tal y como recoge ABC, la ONG Asamblea de Cooperación por la Paz ha sido condenada por el TSJM porque "aparentaba unos gastos de personal" irreales. La organización afín al PSOE pagaba a sus trabajadores menos de lo estipulado y lo justifica en concepto de "donación a la empresa por parte del trabajador".
LIBERTAD DIGITAL 14 Diciembre 2010

El TSJM ha ratificado la condena que el Juzgado de lo Social número 2 de Madrid interpuso a la Asamblea de Cooperación por la Paz, cercana al PSOE, tras ponerse de manifiesto las irregularidades que cometía en el pago de las nóminas a sus trabajadores, al quedarse con parte de sus salarios. De hecho, esta ONG ha recibido por parte del Ministerio de Exteriores 24 millones de euros recientemente.

En este sentido, en la sentencia se llega a decir que esta organización "aparentaba unos gastos de personal, que no se correspondían con la realidad". En este sentido, los trabajadores denunciaron a la Asamblea de Cooperación por la Paz porque las cantidades que ingresaban en sus cuentas no eran las que realmente aparecían en sus nóminas.

De este modo, la sentencia afirma que "en las nóminas de los trabajadores hacía constar una cantidad como salario que, en la realidad, no se correspondía con lo que realmente abonaba". Sin embargo, la ONG lo justificaba en "concepto de donación a la empresa por parte del trabajador".

El texto del juzgado lo dice así: "la recurrente percibe subvenciones por los distintos proyectos, siendo en unos casos mayores y en otras menores, de forma que, cuando son mayores, se aparentan unos gastos de personal que no se corresponden con la realidad. Para ello se abonan salarios por debajo de lo que permite la subvención, para lo cual se aparentan unas cantidades como abonos en nóminas que, en realidad, son menores porque el trabajador ‘hace una donación’, con la que se abona parte de su salario a otro trabajador cuya categoría es similar".

Así, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid destaca que "el carácter anómalo del proceder de la recurrente se hace evidente, porque no puede clarificarse de otro modo el que una empresa acuerde con sus trabajadores el que éstos le hagan donaciones, decisión ésta que, por ser clara irregularidad, hemos de considerar impuesta de modo forzoso y, por tanto, fruto de un consentimiento viciado".

MÁS QUE LOS CANALES DE PAGO
La tele pública supone una 'mordida' anual de 187 euros a cada familia
Cada familia española paga 187 euros al año por disfrutar de las televisiones públicas. Y esa media sale contando incluso a las regiones donde no hay canal autonómico. Si se mira sólo a Baleares y País Vasco, por ejemplo, el coste se acerca a los 300 euros, más que la televisión de pago.
D. SORIANO Libertad Digital 14 Diciembre 2010

Las televisiones públicas salen muy caras a los españoles. Los políticos de todos los partidos, encantados de tener un medio de propaganda gratuito, han decidido mantener en antena costosísimos entes que derrochan el dinero de los contribuyentes. Ni tienen demasiada audiencia ni son un servicio público (¿por qué televisiones sí y periódicos no, cabría preguntarse?), pero ningún Gobierno estatal o autonómico está dispuesto a renunciar a su uso y disfrute.

Mientras, los ciudadanos siguen actuando de paganinis, a un precio similar o incluso superior al de las buenas ofertas de televisión de pago que existen en España. Es una mordida (dinero obtenido de un particular por un funcionario, con abuso de las atribuciones de su cargo) invisible, que se cobra en los impuestos que los españoles pagan cada día.

Las cuentas salen fácilmente. Según el último informe de Deloitte para Uteca (Unión de Televisiones Comerciales Asociadas), el año pasado cada hogar pagó 61 euros (cinco euros al mes) por ver, en RTVE, programas como Corazón de... o Cuéntame. Pero, si esto puede parecer un coste elevado, palidece cuando se compara con lo que cuestan las televisiones autonómicas, que en 2009 supusieron a cada hogar la asombrosa cifra de 126 euros (10 euros/mes). En total, las televisiones públicas cuestan 187 euros al año a cada familia, casi 15 euros al mes.

Si se enfoca algo más la imagen, el daño al bolsillo de los sufridos contribuyentes es aún más evidente. Por ejemplo, si se divide por autonomías, los habitantes de Castilla y León, Cantabria, La Rioja y Navarra, comunidades sin televisión autonómica, sólo pagan los 61 euros que les corresponde por RTVE. Por su parte, Telemadrid es la televisión regional menos cara, con 68 euros por hogar y año, por lo que los madrileños salen a 129 euros/año..

Sin embargo, a sus vecinos de el País Vasco, ETB les cuesta 218 euros que, unidos a lo que supone RTVE, les deja una factura de 279 euros por hogar. En Baleares es peor porque la televisión autonómica de las islas sale por 233 euros (294 con RTVE). Vamos, que una familia de Mallorca paga cada mes, a través de sus impuestos, 25 euros para mantener sus televisiones públicas.

Ingresos tv públicas 2007-2009 (Fuente: Deloitte-Uteca)

Tampoco parece que estas televisiones gusten especialmente a los habitantes de las regiones en las que operan. En lo que llevamos de año, las autonómicas no superan, conjuntamente, el 11% de share, menos que La 1, Telecinco y Antena 3. Mirando sólo los entes más caros, ETB apenas llega al 10% con la suma de sus tres canales. Y la televisión balear se gasta 233 euros por hogar para lograr un raquítico 6,3%.

No es extraño, con estas cifras, que en los últimos tres años los ingresos de publicidad en las televisiones públicas hayan caído de 1.032 millones de euros en 2009 a apenas 661 millones. Tampoco es muy sorprendente que, mientras, las subvenciones hayan crecido de 579 millones a 1.362 millones de euros.

Cada uno decidirá si le parece que estos entes son caros o baratos en función de lo que ofrecen. Pero no se puede demostrar si el público está dispuesto a mantenerlos (como aseguran los políticos al mando) porque no compiten en el mercado, como el resto de cadenas, puesto que todas sus pérdidas son asumidas por los presupuestos públicos.

Si se compara con lo que cuesta la televisión de pago en España, también sorprende el nivel de derroche de los canales públicos. Por ejemplo, la opción básica de Canal + cuesta 21 euros al mes, menos de lo que pagan los baleares y los vascos por sus entes públicos.

El paquete total de Digital + sale por 50 euros e incluye películas, series o el fútbol. Orange TV, con más de 30 canales temáticos, entre los que se incluyen varios de deportes y de cine, cuesta 36 euros al mes. Y MoviStar considera que el paquete básico de Imagenio cuesta 10 euros; además, esta compañía oferta televisión, Internet y teléfono por poco más de 60 euros al mes. Hay muchas otras alternativas, especialmente en la televisión por cable, pero resulta curioso comparar los costes de unos y otros... y lo que ofrecen las televisiones públicas y las de pago.

Eso sí, éstas últimas sólo las contratan los aficionados al deporte, al cine o a las series que quieren disfrutar en casa de sus contenidos. Las otras, quieran o no, son de pago obligado, en función de la decisión de los políticos de toda España, que parecen estar muy cómodos con ellas. Claro, como son un servicio público... ¿o más bien político?

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¿Es Artur Mas la salvación?
A CiU, la falta de rumbo del Gobierno de España le viene bien porque le facilita identificar la crisis del Ejecutivo de Zapatero con la crisis de España como proyecto común
JOAN LÓPEZ ABC Cataluña 14 Diciembre 2010

Siempre me pareció una paradoja que CDC formara parte de la Internacional Liberal ya que pocas cosas hay menos liberales y, por tanto, más intervencionistas, que el nacionalismo. En unos días Artur Mas será presidente de la Generalitat; posiblemente se lo merezca. Su tenacidad y perseverancia le avalan. La incompetencia de sus adversarios le ha favorecido. Creo que incluso los que no han votado a Artur Mas sienten estos días una cierta sensación de alivio. De hecho este alivio parece que lo comparta el propio Montilla, al que se ve mucho más relajado al no tener que sonreír de forma hierática flanqueado por Carod-Rovira y Saura.

¿Qué podemos esperar de Artur Mas? Es difícil de decir. Como toda fuerza nacionalista CiU es un partido transversal, sin una ideología clara, excepto en su pretensión de poner tierra por medio con España. Su programa de reformas económicas será ambivalente: protección al comercio evitando la competencia combinada con supresión de ciertos tributos. En este campo, por pocas mejoras que se den serán muy aplaudidas. Su programa social es proteccionista y paternalista, algo en lo que nacionalistas, conservadores y socialdemócratas coinciden. No habrá grandes cambios con el tripartito. El ámbito educativo será la muestra donde podremos comprobar la sinceridad de la voluntad reformista del nuevo Govern.

¿Cuál será la relación del Govern de la Generalitat con el Gobierno de la Nación? A CiU —como a todos los nacionalistas catalanes— la falta de rumbo del Gobierno de España le viene bien porque le facilita identificar la crisis del Ejecutivo ZP con la crisis de España como proyecto común.

Pero no nos engañemos, la cabra tira al monte. Artur Mas lo ha dicho en campaña sin complejos y yo, para poder saber a qué atenerme, se lo agradezco. Él es independentista. No convoca un referéndum por la independencia porque hoy no lo puede ganar y así lo dijo varias veces en campaña. Para CiU, cuanto peor le vaya a España y a su gobierno mejor, así ganan terrero para convencer a más gente hacia la fe independentista a la que cada día se pasan más «Jaumes Sobrequés», «Germans Bel» y supongo que pronto «Antonis Castells».

En definitiva, como no podíamos estar peor, algo podemos esperar. Un gobierno más ordenado y menos sectario en algunas de sus áreas pero igualmente nacionalista y creador de conflictos como elemento de autojustificación con el resto de España.

Durán i Lleida no es Cambó
Frente a la clarividencia de Ortega, durante estos años no han faltado los Azaña, pero ya no hay Cambós
alfonso de la vega ABC Galicia 14 Diciembre 2010

EL aragonés Durán i Lleida ha decidido quedarse en «Madrit» en vez de convertirse en el jefe de gobierno nombrado por el presidente del nuevo Estat catalá. Hay versiones diferentes sobre el hecho: para unos no ha querido dejar Madrid, tierra de asilo de la libertad. Para otros, partidarios del presupuesto para el que se lo trabaja, no era cosa que el tal Durán viviera tan ricamente en zona libre cuando las vacas flacas y luego volviera al charco dorado para disfrutar del tanto por ciento más IVA que corresponda. Algunos enterados susurran que el tal Durán i Lleida se queda en Madrid de conseguidor mientras espera ser nombrado ministro de Exteriores, antiguamente llamado de Estado, por Mariano si es que nuestro eterno opositor consigue heredar algo más que desolación y ruinas, si hereda, cosa que está por ver.

En un famoso discurso en Las Cortes, don Francisco Cambó expresaba su catalanismo de buena voluntad: «Nunca he querido yo, ni quiero que España, que el Estado español, sea un ente de razón, sea una cosa fría, sea meramente un poder federal: no, yo he declarado, y repito aquí, que España es algo más que eso; que España es una cosa viva, que siglos de convivencia, de disfrutar y de sufrir las mismas bienandanzas y los mismos desastres… que la situación geográfica que nos manda a todos; que la trabazón de intereses económicos, que todo hace que España sea una cosa viva, que no sea únicamente un poder, sino que sea una sustancia que pueda tener una fórmula de patriotismo sustantivo». Más tarde, en ese mismo marco, Azaña defendía la aprobación del Estatuto republicano de Cataluña: «El problema consiste en armonizar las tendencias particularistas de las regiones españolas con las líneas generales y permanentes de España, dentro del Estado (de la República) tal como lo define la Constitución». Debatía así con

En la España actual son abundantes los planteamientos tartufescos de confraternización con los separatistas catalanes, sin olvidar algunos bienintencionados de integración del particularismo —¿quizás ingenuos vistos los resultados?— de los Azaña de turno, pero se echan de menos los equivalentes desde Cataluña. Ahora, tras más de treinta años de supuesta paz constitucional, no parece realista que un Azaña desde el balcón del palacio de san Jaime, en el centro simbólico de Barcelona, pueda sostener que «la autonomía no significa ruptura». Y menos aún que pudiera rematar su discurso con un «catalanes: ¡viva España!», largamente aplaudido por la multitud allí reunida. Frente a la clarividencia de Ortega, que en su calidad de pensador y hombre libre sabía que la cosa tenía necesariamente que acabar mal, durante estos años no han faltado los Azaña, pero ya no hay Cambós.

Montilla
Réquiem por un president "andaluz"
Clemente Polo Libertad Digital 14 Diciembre 2010

Mal ha terminado lo que mal empezó. El intento de presidir el Gobierno de la Generalitat y liderar el nacionalismo catalán por parte "de un andaluz con nombre castellano" que no sabía "hablar bien el catalán" –al decir de la cultivada "esposísima" florera–, no sólo no ha conseguido concitar el entusiasmo de los nacionalistas, como era previsible, sino que ha ahuyentado a buena parte de su clientela habitual, como también cabía esperar. La sorpresa final en el entierro de la sardina (consejo nacional del PSC) que puso fin al chusco carnaval tripartito, la protagonizó un céreo espectro que se encaramó al púlpito para encubrir su incompetencia: "no puso las cosas fáciles" el Gobierno central, dijo con voz trémula, antes de exhalar su último aliento. Ni sus años de maestro armero y capitán en Cornellà, ni su paso por el Ministerio de Industria, o su ascensión al gobierno de la Generalitat le han servido para aprender que cada uno es responsable de la gestión realizada. Y eso, la gestión realizada durante los últimos cuatro años, no lo que haya hecho o dejado de hacer el Gobierno del PSOE, es lo que han juzgado los 228.542 ciudadanos que dieron la espalda al PSC en las últimas elecciones.

Se equivocaron doblemente los estrategas del nacional-socialismo, con Montilla a su cabeza, al creer que poniéndose al frente del proyecto de construcción nacional puesto en marcha por Pujol y CDC hace 30 años podían fidelizara los votantes nacionalistas moderados y, al mismo tiempo, retener a su electorado tradicional, mucho más identificado con el "andaluz" González que con el "catalán" Maragall. De nada les sirvió a los nacional-"socialistas" impulsar y aprobar un nuevo Estatut (2003-2006); doblegarse ante ERC aceptando incumplir el Real Decreto de enseñanzas mínimas desde su aprobación en 2006; empeñarse en negociar el nuevo modelo de financiación autonómica (2006-2009) para obtener ventajas singulares para Cataluña; o cuestionar, por último, la competencia y hasta legitimidad del Tribunal Constitucional (2009-2010) para reivindicar un Estatut que CDC y ERC dieron por muerto incluso antes de que lo aprobaran las Cortes Generales. Lo único que han conseguido con estas reformas es devolver al Sr. Mas en bandeja de plata el Gobierno de Cataluña para que éste dé un nuevo impulso a su proyecto de deconstrucción de España (y de Europa) que ahora pasa por "alcanzar un pacto fiscal en la línea del concierto económico".

En cuanto a aquellos catalanes –"españoles con residencia administrativa en Cataluña"– que se sienten españoles –porque nacieron en un territorio universalmente conocido como España desde hace al menos 500 años, porque mantienen fuertes vínculos personales y afectivos con personas nacidas o residentes en otras partes de España, porque defienden las libertades individuales y una concepción abierta y cambiante de la sociedad española y europea, porque apoyan que paguen más quienes mas tienen con independencia de donde residan para garantizar la igualdad de oportunidades de todos,...– las políticas del Sr. Montilla y su Gobierno tripartito les han provocado estupefacción y les ha llevado a preguntarse cómo un partido "socialista" ha podido adoptar el lenguaje de los nacionalistas y plegarse a las demandas y exigencias planteadas de algunos consejeros de su propio gobierno (PSC-ERC-ICV-EUiA) como desde la oposición (CDC). Catalanes, en fin, que no alcanzan a comprender que un partido al que le gusta alardear de progresismo haya hecho suyas a comienzos del siglo XXI, en un mundo cada vez más globalizado y permeable, políticas coercitivas y excluyentes alumbradas por uno de los nacionalismos más rancios, acomplejados y potencialmente xenófobos que quedan en Europa.

Cuando el Sr. Montilla afirma que el Gobierno central "no puso las cosas fáciles", suponemos que se refiere a la resistencia que opusieron algunos ministros en los Gobiernos de Rodríguez Zapatero a satisfacer las crecientes exigencias del Ejecutivo catalán tanto en cuestiones fiscales e infraestructuras como en políticas educativas y culturales. Los hechos demuestran que, en realidad, fue el Gobierno catalán quien "no puso las cosas fáciles" a Rodríguez Zapatero que se vio en el brete de sustituir al menos a cuatro ministros –el Sr. Solbes, vicepresidente segundo y ministro de Economía, la Sra. Álvarez, ministra de Fomento, la Sra. Cabrera, ministra de Educación y el Sr. Molina, ministro de Cultura– para complacer a algunos consejeros del PSC y a sus socios de gobierno. No fueron las resistencias de Madrid las causantes de la debacle electoral del PSC el 28-N sino la sensación entre una buena parte de su electorado de que el partido había vendido su alma al diablo a cambio de siete años al frente del gobierno de Cataluña. Ahora le espera una larga temporada en el infierno con el Gran Lucifer y su Edecán victorioso atizando el fuego de la derrota.

Clemente Polo es catedrático de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad Autónoma de Barcelona. Escribe regularmente en su blog.

El éxito de rectificar
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 14 Diciembre 2010

En 1977, el capitán Ángel Ugarte, miembro de los servicios de información, celebró en Ginebra la primera reunión entre un enviado del Gobierno español, presidido entonces por Adolfo Suárez, y dos representantes de ETA político-militar. El ahora general retirado ha dejado relato escrito de los pormenores de aquel encuentro en su libro 'Espía en el País Vasco. Memoria del primer hombre que negoció con ETA' (Plaza & Janés):

«No tardamos en hablar de lo que en realidad más me interesaba, la noticia que nos había llegado acerca de la posibilidad de que crearan un partido político, que desearan su legalización y que, de este modo, empezaran a abandonar la actividad armada. Me confirmaron esta posibilidad, insinuaron los problemas y disensiones que aquel tema estaba causando en el seno de ETA y dejaron caer la pregunta de cuál sería la posición del Gobierno en caso de que decidieran dar el paso adelante».

El general Ugarte refleja bien cómo el interés del Gobierno era que las dos ramas de ETA existentes en la época optaran por hacer política abandonando la violencia. Sin embargo, sólo una de esas ramas, la «político-militar», quiso seguir ese camino. Conseguir que ETA hiciera política sin armas ha sido el objetivo compartido por los sucesivos ejecutivos españoles desde la Transición hasta el momento presente, pero no ha sido nunca el interés de ETA ni de su entorno. Para ETA y los suyos abandonar las armas equivalía a la derrota sin paliativos.

«La hipotética desaparición de la lucha armada supondría un retraso y unas consecuencias negativas incalculables -replicó la dirección de ETA a 'Txelis' cuando éste pidió por vez primera el abandono de las armas en 1993-. También la desaparición de ETA de la escena política supondría el fracaso político del sector social 'borrokalari' y el desarrollo del centralismo. Además los enemigos lo verían como el fracaso de una forma de lucha y la destrucción de un Proyecto Político de Construcción Nacional.(....) nosotros no creemos que los partidos políticos puedan ser capaces por sí mismos de solucionar el problema de Euskal Herria».

Ahora, en las filas del entorno político de ETA comienza a interiorizarse el fracaso del terrorismo, aunque algunos lo disimulen con eufemismos. Es lo que hacen Eugenio Etxebeste cuando dice que «ha tocado techo» o Tasio Erkizia cuando dice que ya no hay «condiciones objetivas». Ahora Batasuna dice que quiere hacer política sin violencia, algo que podía haber hecho si hubiese querido desde el momento mismo de su fundación. Llegan a ese punto arrastrados por la fuerza del Estado y, sin embargo, pretenden presentarlo como la culminación de un gran éxito. El éxito de renunciar a lo que han hecho durante más de treinta años: utilizar la violencia contra la democracia.

La ”subnormalización” de Mallorca
Teresa Puerto.  Minuto Digital 14 Diciembre 2010

Desde aquel lastimoso día en que leí, publicado por El Mundo/El Dia de Baleares (19.05.2002) el sortilegio fabulador por el que el “cunsellé” mallorquín Conrado de Villalonga -ágrafo en Lingüística – decidió, tras una noche de malsueño , que lo que se hablaba en las Islas Baleares no era la histórica lengua mallorquína sino el “infame e infecto dialecto barceloní” , fue entonces cuando entendí claramente que aquellas famosas palabras del nazi_catalanista , admirador del II Reich, Prat de la Riba: “ El imperialismo es hijo natural del nacionalismo :cuando éste se encuentra, exultante dentro de sus fronteras ,se desborda inundando las tierras vecinas “ se habían hecho realidad en Baleares. Y temblé por los pobre baleáricos , lentos en respuesta y aletargados en su indolencia pasota.

Fue entonces cuando entendí a las claras que el complot expansionista diseñado por Prat de la Riba contra mallorquines y valencianos ya estaba en marcha, que iba a tener al panocho barceloní como arma adoctrinadora //de la idelogia del neo-Imperio.CAT y que iba a convertirnos a valencianos y baleáricos en los tontos útiles de tan enloquecido negocio…

El gran valedor del fascistón Prat de la Riba es ahora el estomagante Francesc Antich , obediente mercenario lingüístico de la casta feudal catalana , para la imposición del catalanufo por tierra, mar y aire en las Baleares. El talibanesco Antich ha inaugurado “ el plan de sub-normalización más ambicioso que se haya emprendido nunca en Baleares. Contiene 934 objetivos con 2.000 propuestas regularizadoras. para “sub_normalizar” el catalaní en la sanidad, la justicia, el deporte, los medios de comunicación, el arte, etc,..etc…”

Y es que la “siensia” desplegada por estos “siensiaficcionaos” de la lingüística barataria isleña no cuadra, para nada, con los planteamientos actuales de la Lingüística Moderna, ni con los del Padre de la Romanística y de la Lingüística Comparada, el filólogo alemán Frederick Díez , ni con los del gran gramatista Menéndez Pidal ni con la moderna línea chomskiana del generativismo transformacional. A estos fabuladores del dialecte barceloní se les paro el reloj del tempo-lingüístico en los albores pompeufabinos del siglo XX y respiran por la herida del FASCISMO más trasnochado, emisor de fétidos hedores ANTIDEMOCRÁTICOS.

Para los romanistas rigurosos es un hecho incuestionable que el dialecto barceloní ,(ahora llamado neo-catalaní ):

1. Es un invento moderno, nacido del laboratorio fabrino barcelonés y producido por el ingeniero industrial Pompeu Fabra en 1906. El dialecto barceloni fue elegido como “standard” entre los diferentes dialectos hablados en Cataluña para su conversión en lengua catalaní.

2. Que el catalán no existía todavía como lengua standarizada en el siglo XIX : era simplemente un mosaico de dialectos provenzales .

3. Que , de acuerdo con el Padre de toda la Lingüística Románica Moderna , el filólogo alemán Friedrich Diez: “el catalán ha sido siempre una mezcla de dialectos provenzales” (“Grammatik der romanischen Sprachen”.1836).La misma opinión fue matenida por su discípulo el filólogo suizo Meyer Lübcke (“Grammaire des Langues Romanes”.1880) . Y la misma opinión fue mantenida (y es) por innumerables romanistas internacionales…

4. Que el catalaní moderno fue fabricado por un ingeniero industrial, aficionado a la lingüística (Pompeu Fabra ), y derivó en un lenguaje artificial de laboratorio, plagado de galicismos , arcaismos y neologimos obsoletos..

5. Que el catalaní ha tenido siempre un registro cultural muy pobre y sobrevive a base de robar el patrimonio LINGÜcultural de VALENCIANOS Y MALLORQUINES.

6. Que esa es la razón del permanente expolio del patrimonio lingüístico-literario valenciano y mallorquín por el nazi_onalismo catalán y su dominante red editora , unido a un proceso de exterminio, por absorción, de la histórica Lengua Valenciana y de la Mallorquina y su suplantación por el artificial dialecto barceloní.

El otrora bravo “poble balear” …. ¿ha perdido sus “pinreles”? Qué bajo hemos caido en manos de estos políticos-basura metidos a fascistotalibanes…

POLÍTICA LINGÜÍSTICA
Basagoiti pide "enterrar viejas disputas" y fomentar el euskera sin imposiciones
El presidente de los populares vascos muestra el compromiso del PP por mantener "vivo" el euskera
JOSE MARI REVIREIGO | BILBAO El Correo 14 Diciembre 2010

El presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, ha asegurado esta mañana en Euskaltzaindia que ha llegado la hora de "enterrar viejas disputas" en el debate sobre la política lingüistica en Euskadi. En un acto celebrado en la Real academia de la lengua vasca, Basagoiti ha abogado por buscar el consenso para fomentar el uso del euskera como "patrimonio común de los vascos" y elemento "enriquecedor" de la cultura vasca.

La conferencia, promovida por la fundación popular de estudios vascos, ha supuesto un histórico acercamiento del PP al mundo eukaltzale. En la misma charla han intervenido el presidente de Euskaltzaindia; Andrés Urrutia, el máximo responsable de Eusko Ikaskuntza, José María Muñoa; el cronista político y ex líder de Euskadiko Ezkerra, Kepa Aulestia y el ex consejero del gabinete de Ardanza y el presidente de Aldaketa, Joseba Arregi.

El común denominador de la jornada ha sido la defensa del euskera y la búsqueda del mayor acuerdo posible para garantizar la supervivencia y su extensión en la sociedad.

Durante su intervención en la conferencia 'Perspectivas del euskera en el siglo XXI', celebrada en la sede de Euskaltzaindia, Basagoiti se ha mostrado convencido de que esta jornada contribuirá "a proyectar una imagen real y auténtica del euskera como una de las principales riquezas culturales" que tienen los vascos, "con independencia de ideologías y colores políticos, sin aditivos falsos e interesados".

A su juicio, "la protección y el impulso del euskera es responsabilidad de todos, y esa tarea compartida, ni puede adjudicarse ni puede cuestionarse por posicionamientos partidistas ni tampoco ponerse al servicio de estrategias egoístas". "El euskera es un patrimonio cultural nuestro y, como vascos, todos debemos asumir su defensa y su desarrollo", ha apuntado.

En este sentido, ha abogado por "juntar fuerzas en torno al euskera y fortalecer un compromiso que corresponde a todos". "Ninguna lengua, y el euskera tampoco, puede someterse a refriegas sectarias que tratan de utilizar esta cuestión como una herramienta más dentro de una estrategia más amplia que persigue fijar categorías entre más vascos y menos vascos, señalando a los amigos y a los enemigos del euskera en función de sus intereses y posiciones ideológicas", ha destacado.

Sin clasificaciones
Para el líder del PP vasco, la lengua vasca "no puede utilizarse para clasificar vascos", sino que "tiene que ser un punto de encuentro y de entendimiento, por encima de posiciones de partido".

Por ello, ha asegurado que "no se es más defensor del euskera desde unas siglas que desde otras" porque "es una idea tan interesada como falsa".En este sentido, ha reconocido que "la dinámica de utilizar el euskera como un arma arrojadiza para dividir y clasificar a vascos, otorgando el injusto papel de enemigo del euskera a quien no se siente nacionalista, ha motivado, en ocasiones, un efecto rebote, desconfiando y rechazando valores que no había que rechazar".

Asimismo, ha aseverado que el PP vasco "no va a renunciar al compromiso que tiene con la defensa del euskera, por mucho empeño que pongan algunos en colgarnos etiquetas que no nos corresponden". "Pero tampoco vamos a dejar de denunciar el uso interesado que algunos tratan de hacer de esta cuestión", ha señalado.

"Algunos de lengua materna aprendido en casa, otros a través del estudio con ikastola, euskaltegi o barnetegi, grupo al que me quiero unir dedicando mayores esfuerzos, en el que se encuentran avanzadas personas como Arantza Quiroga o Carmelo Barrio", ha indicado.

Manías identitarias
El presidente del PP vasco ha apuntado que "una cosa es acercar el conocimiento del euskera al conjunto de los vascos, potenciar su uso para garantizar su viabilidad y su futuro, y otra cosa muy distinta determinar, desde el dogma, quién, dónde y cuándo se puede hablar un idioma". "Esto es un flaco favor al euskera porque sólo sirve para generar recelos, manías y enquistamientos identitarios", ha apuntado.

Antonio Basagoiti ha destacado que "es responsabilidad de todos mantenerlo vivo" y "la clave está en su promoción y desarrollo desde la libertad". "Si proponemos su uso, si lo fomentamos como algo nuestro, si lo prestigiamos, serán los propios ciudadanos los que lo acepten y asuman libremente", ha indicado.

Pese a la globalización, ha dicho que "ningún pueblo renuncia a su idioma", y ha dicho que "es hora de enterrar viejas disputas y malas prácticas" para trabajar juntos con el fin de dejar a los hijos "un milenario bagaje cultural" que hay que "enseñarles a querer".

La dulce derrota de Plataforma per Catalunya
Juanjo Armas  Minuto Digital 14 Diciembre 2010

Parece que tras conocer los resultados de los comicios catalanes todos han ganado. Incluso Anglada pretende hacernos comulgar con ruedas de molino y vende que sus 75.000 votos han sido una victoria en toda regla.

Lo que parece no recordar el líder identitario, es que a pocos días de las elecciones nos vendía PxC como la gran sorpresa de la noche electoral y un número de escaños en el Parlament que rozaría, en el peor de los casos, los 9 asientos. Esas cifras, de locura transitoria, equivaldrían a unos 225.000 votos, es decir, lograron 150.000 votos menos de los esperados.

Además, lo de la ‘dulce derrota’ es un tanto masoquista: pasar de 9 o 12 escaños a ninguno, así, sin anestesia, no parece muy dulce y sí mucha derrota.

De esa derrota se ha hablado, y mucho, en los órganos de decisión de PxC, donde las tesis independentistas más radicales han tomado forma y han asaltado diversos niveles de responsabilidad de la organización. Si PxC ya se había posicionado a favor del estatuto separatista y negó que la bandera de España ondeara en el Ayuntamiento de Vic, ahora ya podemos ver banderas independentistas en su web.

La fotografía que publicaba MD estos días, en la que un feliz Anglada se fotografiaba bajo una ‘estelada separatista’, no es más que la escenificación de los cambios de poder que se han producido en PxC. Digan lo que digan, los resultados electorales fueron derrota. Cualquier cosa que no fuera entrar en el Parlament fue derrota, y las bases más radicales y separatistas no han tardado en pasar el cesto para recoger los frutos.

Anglada, líder esponjiforme donde los haya, se mantiene al frente de la organización asumiendo la cada vez más irritante posición pro separatista de su partido. Todo vale si yo me mantengo.

Así pues, y resumiento: fracaso electoral (de los 12 escaños anunciados a ninguno y de los 250.000 votos anunciados a 75.000) y cambios de dirección, estrategia e ideología en una formación que cada día es más nacionalista y menos española. ¡Y que nos cuenten lo que quieran!

CULTURA
Urgell: «Miramos al mundo, no queremos un parque temático de la cultura vasca»
La consejera se defiene de las «absurdas» críticas de su antecesora, Miren Azkarate, que le acusa de «querer minimizar la nación vasca para mirar a Madrid»
k.dominguez@diario-elcorreo.com | BILBAO. El Correo 14 Diciembre 2010

El Museo Guggenheim dio cobijo ayer a la primera reunión del recién nombrado Consejo Vasco de la Cultura, el órgano formado por 55 'notables' encargados de asesorar al Gabinete López en esta materia. Un comité de expertos que, en teoría, debe marcar las directrices y guiar la labor del Ejecutivo en asuntos culturales, pero que en la práctica se ha convertido en el nuevo ariete del PNV para arremeter contra la política, en este caso cultural, puesta en marcha por los socialistas desde que ocupan Ajuria Enea.

Las críticas nacionalistas han sido constantes en las últimas semanas, tanto por posibles fallos de forma a la hora de seleccionar a los miembros de este cónclave, como por el perfil de la mayor parte de los designados, muy alejados, según Sabin Etxea, del euskera y de la identidad vasca. La última en sumarse a estas acusaciones ha sido la exconsejera de Cultura, Miren Azkarate, que ayer rompió su silencio para arremeter contra el trabajo de su sucesora, a la que acusa de «querer minimizar una nación vasca para mirar a Madrid». Con estas palabras, la exportavoz del Gabinete Ibarretxe hacía referencia a la elección para el Consejo de personas que viven fuera de Euskadi (Álex de la Iglesia, el director del Prado, Miguel Zugaza o la bailarina Lucía Lacarra).

«Es absurdo. La participación de vascos que residen fuera es refrescante. Nos pueden aportar una visión y ciertas claves sobre nuestra cultura que a los de aquí se nos escapan», se defendió Urgell. «Nosotros queremos mirar al mundo, no sólo a Madrid, sino a Londres, Bruselas, Nueva York, Pekín... Euskadi no puede ser un parque temático de la cultura vasca», añadió en una clara alusión a los postulados defendidos por el PNV.

Una reunión «fantástica»
La consejera insistió además en la necesidad de desarrollar una cultura «sin corsés: viva, diversa, distinta, plural», en la que quepan «todas las ideologías y que esté fuera de los eternos debates». Y para eso hace falta «abrir las mentes y no cerrarlas. Evitar viejos tópicos, esos que intenta transmitir el PNV sobre el Consejo Vasco de la Cultura», censuró. Por todo ello, solicitó «lealtad con el Consejo», en el que están presentes, insistió, «todos los sectores, sensibilidades, géneros y territorios».

A pesar de este cruce de declaraciones, el encuentro de ayer transcurrió sin el más mínimo reproche. Estuvieron presentes la diputada de Cultura de Vizcaya, Josune Ariztondo, y la de Guipúzcoa, María Jesús Aranburu, ambas del PNV, pero todos prefirieron evitar el rifirrafe político. «Ha sido una reunión fantástica. Hemos estado por la labor de trabajar y seguir adelante», resumió la consejera.

Esta primera cita del Consejo Vasco de la Cultura sirvió, además de para formalizar su constitución, para establecer el plan de trabajo y el calendario que marcará su desarrollo. De momento, sus miembros dispondrán de un mes para realizar las aportaciones que deseen y analizar las presentadas por particulares al Contrato Ciudadano por las Culturas, el plan estratégico que marcará las actuaciones del Gobierno vasco a lo largo de esta legislatura.

El Consejo volverá a reunirse en febrero para aprobar la redacción definitiva del texto y establecer los grupos de trabajo que durante todo el año pondrán en marcha diferentes actuaciones y formularán propuestas relacionadas, por ejemplo, con la futura Ley vasca de Patrocinio y Mecenazgo.

Galicia Bilingüe denuncia que Feijóo condicione 35 millones en ayudas al uso del gallego
La asociación presidida por Gloria Lago aporta ejemplos recopilados durante el periodo de Gobierno del PP
 www.lavozlibre.es 14 Diciembre 2010

Vigo.- “La Xunta de Galicia mantiene un notable peso del idioma gallego entre los criterios de valoración para la concesión de subvenciones y obvia en este terreno el compromiso de establecer un bilingüismo real y justo en la Administración”. Eso es lo que denuncia Galicia Bilingüe, la asociación presidida por Gloria Lago, que a través de un estudio muestra cómo Alberto Núñez Feijóo ha condicionado 35 millones de euros en ayudas al uso del gallego, de los 850 millones repartidos en subvenciones, desde que llegó al Gobierno de Galicia.

El análisis ofrece numerosos ejemplos en los que la Xunta otorga mayor importancia al gallego “frente a aspectos mucho más esenciales ligados directamente al objetivo para el que nacieron determinados planes de subvenciones”, explican desde Galicia Bilingüe.

Aunque sigue vigente la Ley 9/2007, aprobada durante el Gobierno de Emilio Pérez Touriño, que obliga a incluir el uso del gallego entre esos criterios de valoración de subvenciones, el equipo de Núñez Feijoo incurre en ocasiones “en absurdos y significativos baremos”, según afirma Galicia Bilingüe.

La asociación aporta varios ejemplos. Entre ellos destacan subvenciones de iniciativas para actividades de orientación y búsqueda de empleo, publicada el 21 de enero de 2010, en la que la experiencia de la entidad en el desarrollo de ese tipo de acciones (4 puntos) vale menos que la utilización de la lengua gallega (5 puntos).

Otro ejemplo de las políticas de Feijóo en este campo es la valoración que recibe esta cuestión en las bases para subvenciones para proyectos relacionados con la lucha contra el sida, publicado el 11 de mayo de 2010. Aunque el idioma no alcance el 10 por ciento de la puntuación global, resulta significativo que esté por delante de muchos de los demás criterios, desde la justificación de la iniciativa a aspectos como el reparto de jeringuillas y preservativos, así como el tipo de colectivo al que fuera dirigida la acción.

Otra línea de ayudas para pymes, en relación con iniciativas de responsabilidad social, publicada el 31 de mayo de 2010, otorga al idioma el mismo baremo que a cualquiera de los demás valores, además de demandar expresamente una declaración escrita de la lengua que se va a emplear en la realización del proyecto.

Con los datos encima de la mesa, la asociación solicitará formalmente al presidente de la Xunta la modificación de la Ley 9/2007 en relación a la lengua gallega como criterio de valoración a la hora de conceder subvenciones.

CONFERENCIAS DE GLORIA LAGO
La presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, inicia este miércoles 15 de diciembre en Lugo un ciclo de conferencias por las ciudades gallegas para denunciar numerosas cuestiones ligadas a la denominada ‘normalización’ lingüística, las ayudas económicas relacionadas con el idioma o el estudio sobre la ideologización que se ejerce desde centros escolares gallegos a través de los ENDL (Equipos de ‘Normalización’ y Dinamización Lingüística) que la asociación presentó públicamente el pasado septiembre y que dio lugar a la correspondiente denuncia ante la Administración autonómica.

Bajo el título 'Libertad de lengua, libertad de pensamiento', Lago expondrá “todo lo que hay detrás de la ‘normalización’ lingüística”.

La primera conferencia tendrá lugar en el Centro Social de Caixa Galicia en Lugo a partir de las 20 horas.

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