AGLI

Recortes de Prensa   Miércoles 15 Diciembre  2010

 

El gran juego
Como siempre, las proclamas doctrinarias sirven muy bien para ocultar los flujos de la cuenta corriente
GABRIEL ALBIAC ABC 15 Diciembre 2010

CONSEJO primordial de Maquiavelo al Príncipe: absténgase del robo. «Están de tal modo hechos los humanos, que olvidarán el asesinato de su padre, pero no la pérdida de sus bienes». Olvidarán a González, recordarán a Zapatero. ¿Qué son unos cuantos muertos, si uno se pone a compararlos con el drama de perder el trabajo o no poder seguir pagando la hipoteca?

Y así con todo. Nada es lo que parece en estos días, cuando al espectro entero del único partido que de verdad ejerce en España desde el fin de la dictadura, el socialista, se ha transmitido la certeza de vivir las vísperas de un desastre electoral mayúsculo. Nada es lo que parece. Y hasta lo que tal vez sea verdad —la cercanía del fin de Rubalcaba, por ejemplo— sirve de engaño. Todos en el PSOE saben que sobrevivirán pocos. Todos maquinan que pague el vecino. O, si preciso fuera, la madre (no pienso en Pajín, conste), amante, o hijo. No anda el horno para sentimentalismos. Aquí todos son de la pasta del orondo gánster del Halcón Maltésde Hammett. «Es como un hijo para mí», pero que cargue con el muerto. «En esta vida, hijos hay muchos; Halcón Maltés, sólo uno». En esta vida, sí, hay cantidad de amigos y parientes; pero oficio con secretaria, sueldo, dieta y chófer sin dar golpe no hay más que uno.

Como siempre, las proclamas doctrinarias sirven muy bien para ocultar los flujos de la cuenta corriente. Que es de lo que aquí se trata. «Izquierda», como «derecha» son hoy vocablos hueros de significado. Y densos de connotación, en mayor o menor medida alucinada. Logotipos, marcas. Pero cualquier empresa sabe lo que la marca consagrada vale: todo. Basta poner su etiqueta, para que una ajada estofa se trueque en «estilismo»: lo inmaterial, el nombre, hace hoy preciosa a la quincalla. La empresa política —pues que de eso se trata, bajo el periclitado nombre de «partido»— en nada se distingue de las otras. Un logotipo al cual dora más de un siglo de alcurnia, es un tesoro. Da dividendos sin necesidad de mover un dedo. Y hace joya de todo aquello sobre lo cual imponga su cuño: del crimen como de la caradura; o de la simple incompetencia.

No estaría nada bien que nos fingiéramos ingenuos. No lo somos. No lo es ya nadie a estas alturas del viaje. Y no, no es la representación lo que está en juego. No lo es la democracia. Nadie mata —salvo en raros momentos de locura colectiva— por representación o democracia. Al menos, en sociedades razonablemente seculares. Los hombres civilizados matan por preservar sus bienes. Materiales. Y a la formula maquiaveliana, opondrá Hitler un cinismo modernista: «yo siempre llamo a los míos a enriquecerse; nada une más que el robo compartido». Los hombres civilizados matan siempre que ven amenazada la riqueza que atesoraron.

En unos meses, tendrán lugar las elecciones autonómicas y municipales; luego, en fecha indefinida, las generales. Sueldos en juego: muchos. Negocios: muchos más. Si alguien quiere atisbar la turbulenta trama que burbujea en el fondo de la ciénaga socialista, sólo tiene que hacer un listado de prohombres del partido que hayan tributado alguna vez al fisco por algo que no les venga de la política. Todos los que no están en esa lista son la clave. Todos.

La timocracia zapaterista y la testosterona de Pajín
Alfonso Merlos El Semanal Digital 15 Diciembre 2010

Zapatero representa hoy a un gobierno descompuesto, desbaratado, averiado y en estado político de putrefacción. Los trastornos están afectando al cogollo de la democracia española.

Es sabido que hace unas semanas la ministra Pajín invitó a un almuerzo informal a todos los diputados y senadores de las comisiones parlamentarias que trabajan en el ámbito de la Sanidad y la Igualdad. Preguntada por el nombramiento de su amiguísima Nuria Espí de Navas como delegada del gobierno para el Plan Nacional de Drogas, Pajín contestó que sólo faltaba que la ministra no pudiese nombrar a quien le saliese de los cojones (sic). Para terminar de arreglarlo, apostilló Pajín que su amiguísima sabía "mucho sobre drogas".

La secuencia no conforma una anécdota sino que puede elevarse perfectamente a categoría por varias razones. En primer lugar, porque certifica que sólo en un sistema político contaminado por las luchas de poder puede llegar a mandar en un Ministerio quien no estaría capacitada ni para regentar la frutería o la pescadería de la esquina.

En segundo término, porque no es ni medio normal que en la nación más vieja del mundo se exija un currículum espectacular, un par de carreras y el dominio de otros tantos idiomas para desempeñar cualquier oficio (pongamos reponedor de estanterías o de combustible), salvo que ese oficio sea naturalmente el de ministro. Ahí todo cuela. Desde lo más excelso (rara vez), hasta lo más inane (con creciente frecuencia).

Pero hay, en tercera instancia, algo mucho más grave. La secuencia de los cojones revela la insensibilidad de una casta política que se ha conformado como tal no sólo escalando de espaldas a la democracia y las leyes, sino vulnerando sin mesura ni complejos su espíritu y su letra.

Es indigno, y dirán los tribunales si ilegal, que tengamos una España en la que a funcionarios de carrera que apenas escapan del mileurismo se les aseste un estacazo en su salario, y que tengamos al mismo tiempo a una ministra como Pajín, sin estudios acreditados, no sólo disfrutando de un salario que ni en el mejor de sus sueños alcanzaría en el sector privado, sino para más inri enchufando a sus amigas. Seamos serios, ¿¡de qué va la ministra!?

No es que Zapatero esté amparando el caciquismo, o sea, la intromisión abusiva de una persona en determinados asuntos valiéndose de su influencia. Estamos, de acuerdo con los preceptos más elementales de la filosofía griega, ante uno de los sistemas de gobierno más aborrecibles y execrables: la timocracia.

Platón estableció varias formas a través de las cuales se podían regir los destinos de la ciudad. La aristocracia, cuando gobernaban los mejores pensando no en ellos mismos sino en el bien común. La plutocracia, cuando gobernaba una oligarquía económica que buscaba dar satisfacción a sus deseos, fuesen necesarios o superfluos, legítimos o ilegítimos. La democracia, cuando se gobernaba a través de acuerdos y tensiones entre la minoría y las mayorías. La tiranía, cuando en el fondo y la forma gobernaba uno.

Y finalmente la timocracia, hoy encarnada en el zapaterismo, que no se da ni más ni menos que cuando emerge una galería de políticos ambiciosos, carentes de cualquier virtud cívica, que usan su poder no sólo para dominar sino también para enriquecerse de forma más o menos disimulada.

Y aquí estamos plantados, muy mal plantados, ante la pura degeneración del sistema democrático y ante la explicación palmaria de las causas por las que tenemos a un presidente del gobierno arrugado, apocado y tapado por el vicepresidente Rubalcaba; y a un buen número de ministras y ministros (soldados rasos ascendidos para desgracia de los españoles a generales de cuatro estrellas), que nos llevan de susto en susto, de traspiés en traspiés, de desgracia en desgracia, de calamidad en calamidad. Y ahora, de alarma en alarma.

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El ataque del Imperio Carolingio
Foto Alejo Vidal-Quadras www.gaceta.es 15 Diciembre 2010

La Unión Europea es un espacio de colaboración, cohesión y solidaridad, sin olvidar su naturaleza de comunidad de valores. Quinientos millones de personas y veintisiete Estados soberanos se someten a un Derecho común y comparten instituciones que legislan, deciden y acuerdan políticas conjuntas en beneficio de todos. Esa es la parte buena del proyecto de integración. La mala es que, a la que te descuidas, te roban la cartera. Francia y Alemania se disponen en las próximas semanas a intentar poner en marcha una cooperación reforzada para lanzar una patente de la Unión en virtud de la cual los solicitantes de esta protección a sus innovaciones deberán presentar la documentación correspondiente en francés, inglés o alemán, con exclusión de cualquier otra lengua comunitaria.

Esta propuesta de patente en sólo tres lenguas ya ha cumplido una década y hasta ahora países como España, Italia y Portugal, se habían negado a semejante arreglo por discriminatorio e incompatible con los Tratados. Vista la imposibilidad de alcanzar la unanimidad, el comisario de Mercado Interior, francés, por cierto, se ha liado la manta a la cabeza y se ha descolgado con la idea de la cooperación reforzada, fórmula prevista en el ordenamiento europeo para facilitar que una serie de Estados, deseosos de avanzar en la unidad continental, pongan en marcha una iniciativa a la que posteriormente los demás, a medida que estén preparados, se vayan incorporando. El ejemplo típico es el euro y la política monetaria común. Sin embargo, en el caso de la patente europea, no son aplicables los supuestos de la cooperación reforzada y asombra la desfachatez franco-alemana al proponerlo. En este tema hay unanimidad porque todos coinciden en la necesidad de una patente válida en el territorio de la Unión, evitando así los costes de registrarla en cada uno de los Estados-Miembros.

Sobre lo que existe la discrepancia es sobre el régimen lingüístico, respecto al cual es exigible, mira por donde, la unanimidad. Por consiguiente, no estamos hablando de progresar en el camino de la integración, sino de imponer a una parte de la Unión unas condiciones relativas al mercado interior que proporcionan injustificables ventajas competitivas a las empresas de determinadas nacionalidades. La solución lógica es que se produzca una renuncia generalizada a la propia lengua y la patente de la Unión se materialice únicamente en inglés, idioma ya consagrado como la lingua franca global de los negocios y la tecnología. Este tema dará mucho que hablar en el inmediato futuro y pondrá a prueba los fundamentos conceptuales, morales y jurídicos de la Unión Europea. España ha de establecer las alianzas necesarias, tanto en el Consejo como en el Parlamento, con el fin de resistir primero y desactivar después este ataque prepotente del imperio carolingio porque de lo contrario quedará consagrado un modelo europeo en el que ciertos Estados señores dictarán su voluntad a los restantes, reducidos a la categoría de siervos. Hasta aquí.

CLAVES DE LA NUEVA UNIÓN FISCAL
Alemania y Francia quieren crear un super-estado para salvar el euro
El rechazo de Alemania y Francia a los eurobonos ha desviado la atención del objetivo último: la creación de un super-estado, basado en la unión fiscal y un Tesoro único, tal y como avanzó Trichet. Merkel y Sarkozy se mueven ya hacia ese escenario, si bien el riesgo de escisión aumenta en otros países.
M. Llamas Libertad Digital 15 Diciembre 2010

"El euro apenas tiene una entre cinco posibilidades de sobrevivir", tan sólo el 20%, según el Centre for Economics and Business Research (CEBR), una importante consultora británica. Para salvar la moneda única, el nivel de vida tendría que caer más de un 15% en las economías más débiles de la Eurozona (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España), el gasto público un 10% adicional y sus respectivos gobiernos tendrían que ceder parte de su soberanía económica a Bruselas. Asimismo, la UE debería ampliar el Fondo de rescate, dotado con 750.000 millones de euros, y el PIB alemán crecer más un 3% anual durante los próximos cuatro años para soportar el rescate de países.

Según el CEBR, es improbable que todas estas variables se produzcan al mismo tiempo. "La magnitud de los recortes necesarios tan sólo ha acontecido en tiempos de guerra", por lo que la supervivencia del actual euro corre un grave peligro, apenas una posibilidad entre cinco.

Unión política
En los últimos meses, el debate sobre el futuro del euro ha gravitado en torno a dos escenarios: muchos analistas y, sobre todo, políticos, coinciden en que la Unión Monetaria precisa de una unión política real, basada en la armonización fiscal, la creación de un Tesoro único (eurobonos) y, en definitiva, un super-estado europeo que conllevaría la pérdida de soberanía nacional; por otro lado, hay quien considera que la quiebra de países, los sacrificios que impone la moneda única para realizar los ajustes necesarios (reformas y devaluación interna) y la cesión de soberanía bien podrían materializarse en el abandono del euro por parte de ciertos gobiernos.

La crisis ha puesto en un brete la actual estructura monetaria europea y, por ello, se atisban ya importantes cambios en el sistema. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, destapó las cartas hace apenas unos días: la UE debe avanzar hacia los Estados Unidos de Europa, de modo que la unión monetaria se complemente con la fiscal y la política.

Poco después, el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, solicitaba oficialmente la creación de los polémicos eurobonos, es decir, la emisión de deuda pública comunitaria mediante una agencia diferenciada (un Tesoro europeo) con el fin de apaciguar los costes de financiación que sufren los países periféricos.

Sin embargo, la idea, que es compartida por el Parlamento europeo e incluso algunos miembros del BCE, fue rechazada casi de inmediato por Francia y Alemania. El presidente galo, Nicolas Sarkozy, y la canciller germana, Angela Merkel, hicieron frente común contra esta opción tras una reunión bilateral en la que trataron la crisis de deuda.

Eurobonos
Sólo después de anunciar oficialmente su rechazo, fue cuando los grandes mandatarios de Bruselas se opusieron a los eurobonos. Así, en las últimas horas, el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, reiteró que los eurobonos, pese a ser una idea "interesante", no son la solución a la crisis. De hecho, hasta el propio Trichet, en un ejercicio del todo contradictorio con su propia propuesta, afirmó el martes que la emisión de deuda europea en bloque es inapropiada, ya que cada gobierno debe ser responsable de sus finanzas.

¿Qué está sucediendo en la UE? ¿A qué responde este juego de tira y afloja? A una mera gestión de tiempos. La clave la facilitó el propio Sarkozy la semana pasada. El líder francés, tras su reunión con Merkel, lo expuso claramente: "No estoy muy seguro de que los ciudadanos franceses y alemanes estén muy contentos si la señora Merkel y yo decidimos que la deuda de toda Europa se comparta, sobre todo cuando no hay armonización en otros campos. No debemos poner la carreta delante de los bueyes", aseveró.

Por su parte, Merkel añadió: "No estoy convencida de que el hecho de compartir los tipos de interés y los riesgos nos ayude desde el punto de vista estructural". A la canciller le sentó muy mal las críticas lanzadas por Juncker, a la que tildó de "simplista" y "antieuropea" por rechazar los eurobonos. Además, no ha sentado nada bien que Juncker anunciase la propuesta sin la debida consulta previa a París y Berlín. Pero es que, en realidad, tal y como dijo Sarkozy, "no debemos poner la carreta delante de los bueyes".

Alemania y Francia mueven ficha
Alemania y Francia, las potencias que sustentan la UE y la zona euro, coinciden en que la unión fiscal, con la consiguiente pérdida de soberanía nacional, es condición sine qua nom para la creación de un Tesoro único.

Merkel insistió este miércoles por dónde pasa el futuro del euro. Durante su intervención en el Parlamento alemán (Bundestag), la canciller expuso los nueve puntos en los que debe basarse el mecanismo permanente de rescate que sustituirá a partir de 2013 el actual fondo provisional de 750.000 millones de euros, y que será debatido en el Consejo Europeo que se celebra en Bruselas este jueves y viernes. "Nadie en Europa será dejado solo. Nadie en Europa será dejado caer. Europa solo se consigue unidos".

El rescate de países, concebido como "último recurso", conllevará duras condiciones para los países que lo soliciten (intervención). Berlín confirmó que la cumbre de líderes de la UE abordará una reforma del Tratado de Lisboa para incluir una "cláusula abierta" en su artículo 136 que permita articular legalmente "acciones de ayuda" a países en caso de peligro para la moneda única. Y es que, el rescate de países viola explícitamente el Tratado de la UE.

Eso sí, la ayuda deberá aprobarse de manera unánime en el marco comunitario. Es decir, deberá contar con el visto bueno de Berlín (Alemania es el mayor contribuyente de la UE). Además, a partir de 2013 la factura será también sufragada por los inversores privados mediante quitas y aplazamiento de pagos a los tenedores de deuda (bancos). Así pues, todo apunta a que contribuyentes y bancos compartirán la factura de futuras quiebras soberanas (el famoso plan de quiebra ordenada de países de Merkel y Weber).

Por todo ello, según la canciller, "los denominados eurobonos no son la solución [de momento]. Lo que necesitamos es más armonización [ahora]". Es decir, primero la unión fiscal y después hablamos... Dicho y hecho. Alemania y Francia caminan ya de la mano hacia ese objetivo común. El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, acaba de otorgar luz verde a la integración fiscal y la creación de un futuro Tesoro único.

En una entrevista concedida al diario Bild, Schaeuble afirmó que Alemania está dispuesta a debatir si los países que comparten el euro deberían armonizar sus políticas fiscales, una vía que hasta ahora era rechazada por Berlín. "Aquéllos que apostaron su dinero frente al euro no tendrán éxito... el euro no va a fallar. El euro nos beneficia a todos y lo vamos a defender".

Super-estado "en 10 años"
Y he aquí el órdago: "En diez años tendremos una estructura mucho más fuerte de lo que podríamos describir como unión política". El sueño de los europeístas, la creación de un super-estado, está en marcha.

Pero ¿son meras declaraciones o hay algo más? La armonización fiscal de Alemania y Francia se lleva negociando desde hace meses. Es más. Schaeuble ya plantea unir parcialmente los ministerios de Economía de ambos países, algo inédito si finalmente se confirma.

Sin citar fuentes, el semanario alemán Der Spiegel reveló el pasado fin de semana que el ministro alemán pretende alcanzar una cooperación más estrecha con los franceses y que, en realidad, su objetivo último consiste en fusionar ambas carteras. En concreto, en una reunión privada, propuso que se uniesen los departamentos políticos del ministerio francés y germano. "Un experimento interesante", dijeron a la revista fuentes del Gobierno galo.

De hecho, ya se han producido avances claros al respecto. A partir de ahora, la aprobación presupuestaria de cada país dependerá, en última instancia, del visto bueno de Bruselas. Además, tras el escándalo del déficit griego (falseó cuentas públicas), la oficina estadística europea (Eurostat) tendrá más poderes y capacidad para supervisar directamente cuentas nacionales de estados miembros.

Riesgo de escisión
Aún así, y pese a los primeros esfuerzos encaminados hacia la construcción de los Estados Unidos de Europa, el nuevo proyecto comunitario no está exento de grandes riesgos.

El principal, sin duda, el rechazo de algunos gobiernos y la opinión pública de ciertos países a acometer los sacrificios que conlleva la realización de los necesarios ajustes económicos. Así, Grecia lleva meses inmersa en un torbellino de protestas sociales en contra del plan de austeridad impuesto por Bruselas y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio del rescate. Igualmente, en Irlanda no faltan voces críticas en contra de la ayuda prestada por Europa para evitar la quiebra. De hecho, el abandono del euro ha sobrevolado Portugal e, incluso, Alemania y Francia durante los momentos de máxima tensión de la crisis de deuda.

Mientras, el euroescepticismo crece de forma sustancial entre los alemanes y holandeses, al tiempo que Polonia ha retrasado su entrada en la Unión Monetaria hasta que se calmen las aguas. El último capítulo en este sentido es el protagonizado por Eslovaquia. Acaba de entrar en el euro y el presidente del Parlamento eslovaco, Richard Sulik, señala lo siguiente: "Ha llegado el momento de dejar de confiar ciegamente en lo que dicen los líderes de la eurozona y preparar un plan B. Esto es, la reintroducción de la corona eslovaca", por si acaso el experimento comunitario termina en fiasco.

"Como somos un país demasiado pequeño para influir de manera significativa en la UE, al menos debemos proteger los valores creados por la gente que vive en Eslovaquia". Las críticas del país centroeuropeo contra los líderes de la zona euro se han acentuado desde que se acordó el rescate de países mediante los impuestos del resto de europeos. No es el único. Austria y Finlandia también se oponen al rescate de estados, y abogan por la quiebra ordenada de países.

En definitiva, algo se mueve en el seno de la Unión. Los movimientos integradores conviven con un creciente euroescepticismo que, en caso de triunfar, conllevaría el abandono de la moneda única por parte del algún país miembro y, por tanto, la desintegración de la Unión tal y como se conoce actualmente.

La cosificación nacionalista de la cultura
«¿Existe algo llamado cultura vasca? ¿Constituye una totalidad delimitada y coherente? ¿A eso llamado cultura vasca le corresponde un grupo poblacional determinado? ¿Existe más de un grupo?»
IÑAKI UNZUETA El Correo 15 Diciembre 2010

PROFESOR DE SOCIOLOGÍA DE LA UPV-EHU

En las conversaciones que mantenemos con los demás entablamos pretensiones de validez. Es decir, en un momento determinado, nuestro interlocutor puede cuestionar la verdad o la corrección moral de lo que decimos, iniciándose así una discusión que se resuelve a favor de quien presenta los mejores argumentos. En ocasiones, el mero planteamiento de una cuestión es ya extremadamente controvertido. Eso creo que es lo que sucede con el tema de la cultura. En la actualidad, cultura es sinónimo de identidad, por eso cuando Egibar afirma que «el Gobierno de Patxi López orienta su estrategia a la desfiguración de la identidad del pueblo vasco» está diciendo que el objetivo del Gobierno vasco es deformar la cultura vasca. Pero, ¿a qué cultura se refiere Egibar? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿De quién? ¿De qué modo practicada?

El modelo nacionalista de cultura es el del romanticismo alemán. Para Herder, 'Kultur' aludía a los valores, significados y símbolos de un pueblo considerado como una totalidad. 'Kultur' era la vía por la que se expresaba el espíritu de un pueblo. Por su parte, 'zivilisation' aludía a los procesos impersonales de racionalización compartidos con otros pueblos. 'Zivilisation' significaba reproductibilidad, inautenticidad, superficialidad. Aunque hoy se ha abandonado la oposición entre 'kultur' y 'zivilisation', para dar paso a una concepción de cultura más igualitaria, todavía persiste el énfasis herderiano en las características singulares e irreducibles de cada cultura, y, en consecuencia, se mantiene el 'desiderátum' de que toda cultura es única y hay que protegerla.

Seyla Benhabib dice que los conservadores desean preservar las culturas y mantener a los grupos separados porque creen que la hibridación genera conflictos. A su vez, los progresistas desean preservarlas para corregir los patrones de dominación, deformación y daño simbólico que unas culturas pueden ejercen sobre otras. Ahora bien, Benhabib cree que estos enfoques comparten tres premisas falsas: 1. Que las culturas sean totalidades perfectamente delimitadas; 2. Que las culturas sean congruentes con grupos poblacionales y que sea posible realizar una descripción no controvertida de una cultura; y 3. Que, como a un grupo le corresponde una cultura, no puedan existir elementos culturales diferentes y diversos grupos humanos no puedan compartir los mismos rasgos culturales. Aplicado al caso vasco, ¿existe algo llamado cultura vasca? ¿Qué manifestaciones presenta? ¿Cómo habría que caracterizarla? ¿Dónde está? ¿Constituye una totalidad delimitada y coherente? ¿A eso llamado cultura vasca le corresponde un grupo poblacional determinado? ¿Qué grupo? ¿Existe más de un grupo? ¿Existen elementos culturales compartidos con otros grupos?

No es nada fácil dar una respuesta inequívoca a estas cuestiones que apuntan a un núcleo de contradicciones en la cultura vasca. El multiculturalismo que entiende las culturas como partes de un mosaico está errado. Las culturas son porosas y las demarcaciones entre ellas, frágiles y delicadas. Las culturas hay que considerarlas en constante cambio y evolución, con fronteras lábiles donde 'lo otro' está en nuestro interior y se transforma con nosotros. Frente al multiculturalismo, hay otra perspectiva que distingue entre el agente social y el observador. El agente social es la persona de la calle que experimenta las tradiciones, mitos, historias, símbolos, rituales y condiciones materiales de existencia a través de relatos compartidos que buscan la congruencia, pero que son controvertidos y presentan contradicciones y fisuras. Por ello, desde esta perspectiva, la cultura no es una totalidad cerrada, diferenciada, coherente y armoniosa. Por otro lado, se encuentran los observadores que desde fuera intentan tener una visión global de la totalidad. Es el caso de los políticos nacionalistas que simplifican la realidad y observan totalidades coherentes y definidas, purifican las narrativas y velan por las formas de vida 'auténticas' con el objetivo de controlar. En este sentido, Benhabib dice que «los movimientos nacionalistas rechazan la 'otredad' inherente en toda cultura. Buscan 'purgarla' de elementos impuros (?). Intentan crear unidad forzada a partir de la diversidad, coherencia a partir de las incoherencias y homogeneidad a partir de la discordancia narrativa».

Las culturas son construcciones porosas y contradictorias que apuntan a un orden inestable. Hermann Broch, Franz Kafka y Mario Onaindía combatieron los relatos nacionalistas que tratan de homogeneizar. Molestaban porque eran personas que entraban y salían, hacían preguntas raras y no se dejaban clasificar. Eran considerados extraños porque estaban dentro y fuera, se situaban a horcajadas de las culturas, las abrazaban y con ello señalaban sus contradicciones y el orden inestable en el que se asientan. Broch, Kafka y Onaindía lucharon contra la cosificación de la cultura, combatieron los reduccionismos que, como dice Turner, esencializan la cultura convirtiéndola en propiedad de un grupo étnico; la reifican como entidad separada al poner un énfasis excesivo en su carácter definido y delimitado; la fetichizan al convertirla en insignia de identidad grupal. Bajo el nacionalismo, la cultura vasca resulta naturalizada, esencializada, reificada, fetichizada, cosificada. Es lo que hace Ibarretxe con su última aportación contumaz: «Solo hay una manera de hacer más rico lo universal y es que los que tenemos una cultura propia y diferente la podamos aportar». El 'maelström' es un violento remolino de las Lofoten que engulle todo lo que se acerca a él. Si pudiéramos detenerlo, aunque solo fuera por un instante, lo destruiríamos. La cosificación de la cultura impide su renovación, la empobrece y la destruye.

My way
BELÉN ALTUNA El País  15 Diciembre 2010

En la Avenida, un músico entrado en años toca el violonchelo. Es una versión de My way, de Sinatra. Hermoso, tan hermoso. Esa música inesperada, ese violonchelo, no puede hacer más que bien a la gente que anda por las calles en la tarde oscurecida, esa gente cargada de bolsas, de sombras, de preocupaciones. Cuando uno atraviesa esa circunferencia musical, por un momento todo se aligera y embellece. No puede no gustar, no puede dañar, enervar, crispar o provocar odio.

A mí, y supongo que a mucha gente, nos gustaría que nuestra actividad fuera así. Productora de armonía y bienestar, sin complicaciones. Pero eso es imposible cuando uno, por ejemplo, se dedica a escribir artículos, a dar y razonar su opinión en público; y descarta el recurso más o menos fácil de la columna humorística, ese intento de entretener y divertir sin pisar ningún callo. Resulta entonces que lo que para algunos es más o menos melódico, es para otros un chirrido, un ruido molesto e incómodo.

Ya sabemos cuál ha sido, cuál es, uno de los principales consejos ofrecidos y recibidos en Euskadi en las últimas décadas: no significarse. ¿Puede haber mayor paz, mayor sosiego que ése? Mimetizarse con el ambiente -con el "otro generalizado", con lo que está bien visto, la opinión común-, no hacer públicas las propias ideas políticas o, mejor aún, no tenerlas muy definidas, enorgullecerse de "no entrar en política". En euskera y entre un público euskaldún, atreverse a ser, como mucho, equidistante. Esto es, comprender y reconocer el sufrimiento de unos y otros, y abogar por la paz, pero sin entrar a juzgar demasiado las razones que les diferencian. Y es que, sólo un poquito más allá, duermen las Furias; no las despiertes.

La política es una actividad pasional, y sólo después (y en el mejor de los casos) racional. Y cuánto más cuando hablamos de nacionalismo. Ortega decía aquello de que "las ideas se tienen; en las creencias se está". Pues bien, cuando uno critica la posición nacionalista ha de saber que está haciendo, al mismo tiempo, una crítica sentimental. No les critica algo que tienen -unas ideas-, sino algo que son -es decir, que creen ser; una identidad, una creencia encarnada-. De ahí su actitud de víctimas doloridas. De ahí, también, la dificultad de mucha gente -y especialmente en ambientes euskaldunes- para ir más allá de la equidistancia: todos nos movemos en círculos de afecto, pensamos y sentimos acompasados con nuestros seres cercanos, e intentamos no dañarles, no contradecirles demasiado. Y, sin embargo...

Y, sin embargo, es necesario. Cuando tuvo que corregir a su maestro, Aristóteles afirmó: Platón es mi amigo, pero más amigo es la verdad. Igualmente, podemos decir: queremos a nuestros seres cercanos, pero, sobre todo, queremos ser justos. Y eso significa no callarse, significa incomodar e incomodarse. Y cantar My way, sí, pero a nuestra manera...

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¿Y usted?: yo, licenciado en partidos por la USI
Roberto Blanco Valdés La Voz 15 Diciembre 2010

Tal podrán responder, quizá, dentro de unos años bastantes altos cargos de la Xunta cuando se les pregunte por su titulación: que ellos son licenciados en el partido A o B por la reconocida Universidad de SíBwana (USI). Ello, claro, si sale adelante la reforma proyectada por la Xunta para eximir a ciertos altos cargos de la obligación de tener una titulación universitaria que acredite que han hecho en la vida algo más que ser leales a unas siglas con la esperanza de obtener el premio deseado a través de un nombramiento.

La medida, que supone un paso más en la hiperpolitización de unas Administraciones que ya lo están sobradamente, responde a una concepción del servicio público que es justamente la contraria de la que cabía esperar que se hubiese ido asentando con el tiempo. Según esta perversa forma de entender ese spoil system (sistema de botín) por virtud del cual los partidos del gobierno distribuyen entre sus miembros los cargos institucionales de la Administración, lo importante es que quien los desempeña sea leal y no que esté bien preparado. ¿Y qué mejor forma de garantizar la lealtad que echar mano de quienes, por no tener nada que hacer si pierden el puesto conseguido, se ven forzados a seguir al que manda con la fe del carbonero?

Sin duda, la lealtad burocrática es una condición indispensable de una Administración moderna y eficiente, pero tal lealtad debe nacer de una conciencia generalizada entre los funcionarios de carrera (estables y bien preparados) sobre su obligación de servir de forma fiel al Gobierno democrático.

Es verdad que hay altos cargos muy preparados que resultan ser un auténtico desastre en la gestión de sus responsabilidades y que los hay que sin saber apenas nada del sector que se les ha encomendado acaban por desempeñar su puesto con un altísimo nivel: pero unos y otros son la excepción y no la regla. Porque la regla es que para ser director general de montes, sanidad, educación o economía, resulta indispensable tener conocimientos y experiencia en la gestión de esos sectores.

Pero, por desgracia, las cosas marchan en España por un camino que no es el mejor para alcanzar el objetivo de una Administración profesionalizada, Administración que constituye un agente esencial para la buena marcha de un sistema económico moderno y con capacidad de competir.

Porque la pura verdad es que, vista la complejidad actual de todos los procesos sociales y económicos, resulta increíble que lleguen a adquirir altísimas responsabilidades -en ocasiones, incluso las más altas en el conjunto del Estado-personas que jamás han tenido un trabajo o un empleo y que no han hecho más que calentar una silla con la esperanza de calentar después otra más alta.

Ni con el PSC, ni sin él
Si los constitucionalistas queremos vencer al nacionalismo en las urnas, necesitaremos un PSC en sintonía con sus votantes
ALBERT RIVERA ABC Cataluña 15 Diciembre 2010

Después de la debacle del PSC en las urnas, con Montilla al frente, los socialistas catalanes tendrán un congreso en otoño donde deberán decidir qué quieren ser de mayores. Los militantes y dirigentes del PSC deben escoger si quieren ser definitivamente un partido nacionalista más, como en los últimos siete años, que defiende la construcción de la nación catalana, el victimismo y enfrentamiento con el conjunto de España y la imposición cultural y lingüística con prohibiciones y sanciones; o si quiere ser un partido socialdemócrata, constitucionalista, que defiende las libertades individuales, una Catalunya abierta, bilingüe y un Estado autonómico unido.

El PSC, que en 2003 con Maragall obtuvo más de un millón de votos, ha perdido en siete años la mitad de su electorado, quedándose Montilla con poco más de 500.000 votantes. Eso significa que, al margen del electorado que les ha abandonado por los recortes sociales de Zapatero, también hay un sentimiento de traición en parte de los votantes socialistas, al ver que Montilla era más nacionalistas en sus políticas que Pujol o Carod-Rovira.

Para que en un futuro podamos tener en Catalunya un gobierno no nacionalista de todos los catalanes es esencial que el PSC abandone la senda del nacionalismo de esta última década. Solamente será posible en 2014 la suma de una mayoría parlamentaria no nacionalista si cambian de rumbo. Porque los que podemos sumar y propiciar esa suma no estamos dispuestos a gobernar con partidos que dinamiten la convivencia entre los españoles o recorten nuestras libertades.

Y a pesar de que en C's hemos crecido un 20 por ciento en estas elecciones, y lo seguiremos haciendo en las siguientes, y a pesar de que el PP —que posiblemente ha alcanzado desde la oposición su techo electoral gracias a una crisis económica histórica y gracias al PSOE-PSC—ha conseguido crecer en más de 50.000 votos, son cifras insuficientes para ser alternativa en Cataluña.

Si queremos vencer al nacionalismo en las urnas, necesitaremos un PSC que defienda lo que piensan y sienten la mayoría de sus votantes; un PP que se olvide de ser comparsa de CiU y juegue claramente a construir y apoyar un gobierno constitucionalista en Cataluña —como ya hiciera Basagoiti en el País Vasco— y a un Ciutadans más fuerte, que siga creciendo y tirando del carro como garantía de que esa mayoría parlamentaria sume llegado el caso, dejando partidismos y estrategias pactistas con el nacionalismo de lado. Sólo desde la libertad y la igualdad, desde el respeto y la defensa de la Constitución y la convivencia podremos tener una Catalunya próspera, abierta y en la que todos sus ciudadanos sean de primera. Mientras, trabajaremos estos cuatro años para hacer nuestros deberes: seguir creciendo y liderando la Catalunya constitucional y las libertades ciudadanas frente a cuatro años de más de lo mismo. Firmeza, inteligencia y resistencia, algún día caerá el muro nacionalista.

Tiempo de reflexión para el PSC
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.es 15 Diciembre 2010

El mazazo de las elecciones ha sido tremendo. Muchos creemos que será positivo. El PSC se había ido desangrando lentamente en las sucesivas mayorías (elecciones generales), en las sucesivas minorías (autonómicas) y en la erosión continua de la gestión municipal. Se abre un período de reflexión necesaria: retirada a los cuarteles de invierno. Al dique seco: baldeo general, chapa y pintura a fondo. Confiamos que no resulte un pegote, un pasteleo entre familias, un mal acuerdo que perpetúe la agonía. Desde esta columna modesta quisiera contribuir a este proceso. Siempre he estado en el PSC, dentro o cerca, desde los tiempos de los 'músics', el MSC, que fue alma del PSC-Congrés, y lideró la unión con el PSOE. Me siento convocado en este proceso: estoy en casa.

Los cuadros del PSC, intimidados por el nacionalismo hegemónico, tienden a suponer que ese es el campo de juego inevitable, que 'extra catalanismum nulla salus', fuera del catalanismo no hay salvación. Es el síndrome Obiols, abucheado por la camada pujolista el día de Banca Catalana: allá el socialismo catalán decidió que "a Dios pongo por testigo que nunca, nunca, volveré a ser anticatalán". Desde entonces, el PSC es el mejor aliado del nacionalismo, es la legión romana que guarda el limes, la encargada de romanizar a los bárbaros. Traducido: catalanizar a los charnegos. Fatal.

Ese fue precisamente el principal empeño del pujolismo, y ese ha sido su principal logro: ser el 'pal-de-paller', acotar el campo de lo posible. Pero basta conectar con el país real para ver que se trata de un espejismo, un montaje, puro tinglado autorreferente. Y que bastará un soplo, un bandazo de la historia, para que se esfume y desaparezca como un azucarillo. El propio nacionalismo tiene a punto un cambio de paradigma, bilingüista of course, pero no lo sacará a la luz mientras el PSC y la izquierda en general sigan tan catalanistas: para qué. El nacionalismo, que tanto miedo le da al PSC, es el mejor ejemplo de lo que en tiempos del Vietcong llamábamos 'tigre de papel', en castellano 'el coco', y en catalán 'l'home del sac'. Filfa.

Y sin embargo, tragarnos esa rueda de molino a los socialistas nos está costando perder base social a puñados. El 70 por ciento de la militancia es castellanohablante. Y el 80 por ciento de los votantes. ¿Cómo es posible que el uso del castellano en el PSC sea marginal, vergonzante, casi inexistente? ¿Cómo es posible que en los municipios socialistas esté proscrito el castellano? ¿Por qué nos humillamos, por qué nos autoflagelamos de esta manera? ¿Se es menos catalán por hablar castellano? ¿O menos español por hablar catalán? ¡Por favor!

Todo eso está muy bien, me dirán los estrategas del partido, pero a ver quién le pone el cascabel al gato. ¿Cómo construir un discurso que no nos envíe directos a la marginalidad? Buena pregunta. Que no nos pase como al que serraba una rama y estaba sentado en la parte de fuera. Nuestra baza es la Constitución: el nuevo PSC debe asumir la defensa de la Constitución como cosa propia, incluido, claro, el TC. Ahí sí que es cierto 'extra Constitutionem nulla salus'. Y la Constitución prohíbe el uso preferente de una de las dos lenguas cooficiales. Nada de primacías, nada de exclusiones. Catalán y castellano, por igual.

De igualdad, nada de nada.
Nota del Editor 15 Diciembre 2010

Que no, que la constitución no dice que hay deber de conocer las lenguas regionales y sí dice que hay deber de conocer el español. Y si no le gusta la constitución, tenemos otra, que dice que la libertad de uno termina donde empieza la libertad del otro.

UPyD arrastra a PSOE y PP a un texto de unidad frente a ETA
El Congreso instó ayer al Gobierno a proseguir con «todos los esfuerzos necesarios para afianzar la unidad política frente a ETA» en busca de la derrota «definitiva e incondicional de ETA», No es la primera vez en esta Legislatura que PSOE y PP transitan por la misma senda en la política antiterrorista, pero sí la primera ocasión en que es confluencia se produce como consecuencia de un texto de UPyD
Madrid LR

Las tres formaciones pactaron una enmienda a la moción consecuencia de interpelación urgente sobre la lucha antiterrorista que el partido de Rosa Díez defendía ayer ante el pleno de la Cámara Baja. El texto, aprobado por 319 votos a favor y 26 abstenciones, acabó siendo mucho más amplio y contundente que la iniciativa original de UPyD, que sólo contenía tres puntos. Y así se acordó instar al Ejecutivo a seguir combatiendo, a través de una política antiterrorista integral desarrollada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, policías autonómicas, tribunales de justicia y fiscalía, a todas las organizaciones que forman «parte del entramado de la banda terrorista ETA». También que se continúen «desmantelando las estructuras de reclutamiento de ETA, impidiendo los espacios de impunidad de los terroristas y de sus cómplices» y que se luche contra «los intentos de la banda de proseguir con su acción y organización en los centros penitenciarios». La moción aprobada incluye incrementar la colaboración con el Gobierno Vasco y con la Ertzaintza para impedir actos de apoyo a ETA y persistir en la estrategia de cooperación internacional, informa E. L. P.

La Cámara aprueba una ley que permite a 20 altos cargos cobrar más que Feijóo
La norma limita esta posibilidad a puestos profesionales "de especial cualificación". El PP alega que se aplicará en casos excepcionales y con autorización de la Consellería de Facenda
D. DOMÍNGUEZ SANTIAGO La Opinión 15 Diciembre 2010

Veinte altos cargos de la Administración autonómica comprueban a final de cada mes que cobran más que su jefe, el presidente de la Xunta. La cifra fue desvelada ayer por el PSdeG durante la votación de la Lei de Organización e Funcionamento da Administración Xeral e o Sector Público Autonómico de Galicia (Lofaxga), que el PP sacó adelante gracias a su mayoría absoluta.

Con esta ley los populares dejan abierta la posibilidad, en el artículo 60, de que un alto cargo pueda cobrar más que el propio titular del Gobierno autonómico. "Únicamente por razones vinculadas a la especial cualificación profesional estas retribuciones podrán igualar o superar las de la persona titular de la Presidencia de la Xunta", reza.

Esta posibilidad fue defendida hace meses por el propio Feijóo para casos excepcionales, sobre todo para captar nombres de la empresa privada, sector en que reciben ofertas económicas más suculentas.

El texto legal aprobado ayer, que en días será publicado en el Diario Oficial de Galicia, evita restringir explícitamente los salarios a la cantidad que en 2011 recibirá el presidente de la Xunta, que asciende a 76.979 euros -71.961 por su cargo más 5.019 por sus trienios como funcionario-, por 62.805 de sus conselleiros. En este caso también existen diferencias, pues algunos conselleiros que son funcionarios de carrera añaden a esa cantidad tanto su antigüedad como el complemento de personal, caso de Alfonso Rueda o Marta Fernández Currás.

Tal y como fue aprobado el dictamen sobre esta ley, que entrará en vigor a comienzos de año, serán 20 los cargos de la Administración que cobrarán más que Feijóo. A pesar de ello, el diputado del PP, Antonio Rodríguez Miranda, insistió en que estas situaciones serán excepcionales y que estarán sometidos a autorización de la Consellería de Facenda.

Entre esa veintena se incluyen los presidentes de la Sociedad Galega de Medio Ambiente (92.999 euros), los presidentes de Tribunal de Defensa de la Competencia (78.479), y Consello Económico e Social (76.369), el director del Igape (92.951) o el director de la Crtvg (87.000).

En los primeros puestos, sin embargo, se encuentran los gerentes de los complejos hospitalarios, entre los que destacan los más de 121.000 euros que percibirá el año que viene la responsable del centro de Santiago, por 109.000 en el caso de A Coruña y Pontevedra. El gerente del complejo de Ourense cobrará 100.656 euros; el de Vigo, 95.094; y el de Burela 83.916.

De acuerdo con los datos de los presupuestos autonómicos para el año que viene, denunciados ayer por el PSdeG, a ellos se unen los gerentes de las áreas sanitarias Vigo y Ferrol. "¿Pueden desmentir si la gerente del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago cobra más de 121.000 euros?", preguntó el socialista José Manuel Lage al Partido Popular. Tan exagerados le parecieron los sueldos que recurrió a una comparación que generó un rumor en el hemiciclo. "Van a tener altos cargos con sueldos de controladores aéreos", bramó Lage.

Aunque durante la tramitación de la Lofaxga, se introdujeron 36 enmiendas de la oposición, ésta mostró su rechazo a lo que considera una "chapuza", calificativo rechazado por Rodríguez Miranda.

Fue el socialista Lage el que sacó a colación la negativa del PP a acotar el salario del presidente de la Xunta como límite para los altos cargos. "¿Por qué no lo hicieron ustedes cuando gobernaron?", replicó Miranda.

Por su parte, el nacionalista Alfredo Suárez Canal censuró la "oportunidad perdida" con la aprobación de la ley, que evita "regular el sector público".

Pese a su reproche, el BNG consensuó con el PP eliminar como requisito indispensable para ocupar un alto cargo contar con una titulación superior, como sucede ahora.

BARÓMETRO DE SONDAXE PARA LA VOZ
Seis de cada diez gallegos creen que la enseñanza bilingüe no es perjudicial

Los votantes del BNG son los que menos temen la convivencia de los dos idiomas oficiales en las aulas
El 32% de los consultados consideran que el equilibrio al 50% entre gallego y castellano dará lugar a problemas
Redacción/La voz  15 Diciembre 2010

La mayoría de los gallegos consideran que la apuesta por el modelo de enseñanza bilingüe implantado por el Gobierno de Núñez Feijoo, con la distribución equilibrada del 50% de las asignaturas que los alumnos cursan en gallego y castellano, no provocará problemas. Así lo revela el barómetro realizado por Sondaxe para La Voz, que pone de manifiesto que el 62,4% de los encuestados sostienen que ese sistema no es perjudicial, frente al 32,1% que entienden que el bilingüismo en las aulas puede resultar problemático.

Las opiniones recabadas por Sondaxe a través de 3.600 entrevistas telefónicas en las cuatro provincias también ponen de relieve aspectos significativos cuando esas valoraciones se ponen en contexto con el recuerdo del voto en las elecciones autonómicas del 2009. La proporción de consultados que no encuentran problemática la enseñanza bilingüe es más elevada entre los que declararon haber apoyado al BNG en las urnas. Por contra, el porcentaje de voces críticas repunta entre los que se presentaron como electores del PP y del PSdeG.

De este modo, mientras tres de cada cuatro entrevistados (74,7%) que escogieron la papeleta nacionalista en las últimas autonómicas creen que el equilibrio lingüístico en las aulas no suscitará problemas, los porcentajes bajan al 63,4% y al 60,2% entre los que respaldaron al PSdeG y al PP, respectivamente. Esta mayor despreocupación con el modelo bilingüe de los consultados que declararon haber votado al Bloque puede deberse a que asumen con más naturalidad la presencia del gallego en el sistema educativo del país.

La opinión mayoritaria de que el bilingüismo no será problemático en los centros escolares también matiza los recelos que expresaron los ciudadanos en el barómetro publicado en enero, que retrató la división de la sociedad gallega ante el nuevo decreto del idioma promovido por el actual Gobierno autónomo. El 35% de los entrevistados entonces defendieron la apuesta de la Xunta como buena o muy buena, y el 37,7% la desacreditaron como mala o muy mala.

Mayor tranquilidad en el sur
Por provincias, el reparto equitativo de las materias que se imparten en gallego y castellano provoca más inquietud en A Coruña y Lugo que en Ourense y Pontevedra. La proporción de entrevistados que en las provincias del sur consideran que el modelo no creará problemas alcanza el 67%, mientras A Coruña (58,5%) y Lugo (56,2%) quedan por debajo de la media de los gallegos consultados que secundan esa idea (62,4%). Por contra, los participantes en el sondeo que viven en las provincias del norte se mostraron más preocupados por el sistema. En la de A Coruña es donde el modelo se mira con más desconfianza. El 38% de los consultados temen problemas en las aulas.

Galicia
El PP rechaza la imposición lingüística de los nacionalistas
«Son lo peor de este país», insultó Bieito Lobeira a los diputados del Partido Popular
J. L. JIMÉNEZ / SANTIAGO ABC Galicia 15 Diciembre 2010

Primero fue el victimismo —«es un idioma prohibido» en «situación de subordinación»—; luego llegó la reivindicación —«nuestra lengua propia, creación secular colectiva»—; más tarde pasó al insulto al PP —«son lo peor de este país»— y con un órdago de despedida —«habrá que reivindicar y confrontar en la calle lo que aquí se nos niega»—. El nacionalista Bieito Lobeira defendió ayer un nuevo intento del BNG para resucitar la política lingüística del bipartito, esta vez convirtiéndose en elemento instrumental para debatir en el Parlamento una iniciativa legislativa de la plataforma Queremos Galego, que frenó la mayoría absoluta del PP.

El popular Agustín Baamonde recriminó al BNG su «manía» por «querer construir un estado nacional monolingüe en gallego», algo que «más que una solución, es el problema para resolver la situación». Así, aseveró que «muchos gallegoshablantes sienten desafección por su idioma por no querer ser instrumentalizados» por el nacionalismo, al que recomendó una «ruptura» con el inmovilismo para recuperar el consenso.

«Piensan que el problema de la lengua se resuelve por decreto, a golpe de flauta y tambor», afirmó Baamonde, «y nosotros defendemos que el criterio debe estar basado en el sentir mayoritario de la sociedad gallega», citando además los cuatro elementos referidos habitualmente por el presidente de la Xunta: «cooficialidad, gallego como lengua propia, medidas activas de promoción y no discriminación por razón de idioma».

Seguidismo socialista
El parlamentario vilalbés dejó también un recado a ese PSOE que ha secundado todas las manifestaciones de la plataforma nacionalista contra las políticas de la Xunta: «el seguidismo no procura nada bueno». Minutos antes, el socialista Francisco Cerviño había dado el apoyo de su grupo a la inicitiva porque «debemos esforzarnos todos para salvar la lengua» a la que el presidente de la Xunta «ha disparado dos torpedos de groso calibre a su línea de flotación»: la supuesta eliminación de la exigencia del gallego de las pruebas de acceso a la administración autonómica y el decreto de la lengua en la enseñanza.

No obstante, Cerviño matizó el seguidismo de su formación al texto al BNG en algunos apartados porque «las posturas maximalistas son poco prácticas y no ganan aliados para la causa de la lengua» y «Galicia es un país bilingüe», tal y como «recoge un reciente informe» del IGEA que preside Anxo Quintana, un documento también referido por el PP. «Hay un tufo en el fondo que no me gusta», puntualizó el diputado socialista.

Por último, Lobeira, en su tono acostumbrado. «Han entrado en ese selecto club de los gallegos que, a lo largo de la historia de este país, renegaron de los suyos por acomplejados, colonizados, domesticados, avergonzados de su procedencia y que se aprovecharon del país», relató muy digno, «no podemos asumir como normal la caricatura que hace de los defensores de la lengua, el daño que le hacen a este país no tiene nombre». Su cúmulo de insultos no mereció llamada al orden de la Presidencia, que bastante tuvo con evitar la exhibición de pancartas por Queremos Galego desde la zona de invitados.

DETIENEN A DOS PROETARRAS POR AMENAZAS DE MUERTE
Jiménez Becerril: "Dijeron que iban a hundirme como a mi hermano"
Dos proetarras fueron arrestados la pasada madrugada por amenazar de muerte a Teresa Jiménez Becerril. Le dijeron que iban a "hundirla" como a su hermano Alberto, asesinado por ETA. Para la eurodiputada, el hecho demuestra que "no hay buenos y malos" en el entorno de la banda.
EUROPA PRESS Libertad Digital 15 Diciembre 2010

En declaraciones a Europa Press, la eurodiputada popular ha agradecido el trabajo de las fuerzas de seguridad "que han hecho posible esta detención" y ha reconocido estar "contenta" de saber "que "ya hay dos menos" presuntos "simpatizantes de ETA" en la calle.

"Me han amenazado de muerte diciéndome que iban a hundirme como a mi hermano", ha revelado. El mensaje hace referencia a su hermano Alberto, político sevillano asesinado por ETA junto a su esposa en la noche del 29 al 30 de enero de 1998 en Sevilla. Además, contiene amenazas e injurias contra la eurodiputada.

La eurodiputada, que no ha querido hacer públicas las amenazas para no "asustar" a su familia, ha subrayado sin embargo la importancia de "haber denunciado" los hechos al considerar "muy importante que se sepa".

Jiménez Becerril ha rechazado "la idea" de que representantes de la ilegalizada Batasuna "se conviertan en buenos" y ha reclamado "un castigo" para los dos detenidos. "Dicen que no sabemos bien a qué pertenecen pero son simpatizantes de ETA. A mí me dan mucho miedo las diferencias dentro de ETA porque hay una línea muy ligera y se puede pasar de un sitio a otro muy fácilmente", ha reconocido.

"Allí cada uno hace una cosa", ha asegurado. "Esa gente por desgracia no se convierten nunca en buenos. No saben hacer otra cosa que asustar. Es importante que les caiga un castigo y que sepan que no pueden amenazarnos de muerte a la gente de ese modo. Ellos lo hacen para que nosotros vivamos en el terror, tengamos miedo y no hablemos para que ellos puedan seguir funcionando", ha denunciado.

Preguntada si ello refuerza la idea de que hay que impedir que Batasuna participe en las próximas elecciones forales y municipales vascas, Jiménez Becerril ha defendido "que Batasuna no tiene que estar en las instituciones", algo que ya tenía claro "mucho antes" de recibir las amenazas.

"Yo ya sé quiénes son, a mi no me hace falta que me amenacen de muerte para saber quiénes son. Tengo muy claro que Batasuna no tiene que estar en las instituciones y para saber qué son, que no hay buenos y malos, que son lo mismo. Esto es una simple prueba más de lo que son y de lo que saben hacer", ha aclarado.

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