AGLI

Recortes de Prensa   Domingo 19  Diciembre  2010

 

Trampas en el solitario
Las autonomías escapan al control fiscal mientras los ciudadanos ven cómo les recortan pensiones y subsidios
IGNACIO CAMACHO ABC 19 Diciembre 2010

DE poco va a servir bajar las pensiones o aplazar la jubilación si las autonomías continúan devorando recursos y fundiéndose el ahorro de los recortes del Estado. Los mercados de deuda hilan muy fino y ya se han dado cuenta de que estamos haciendo trampas en un ajuste con doble contabilidad. El endeudamiento de las comunidades territoriales, que administran la totalidad de los servicios públicos excepto los fondos del desempleo y la Seguridad Social, ha crecido de forma insostenible mientras la Administración central intenta embridarse a base de encoger prestaciones sociales. Una red de empresas autonómicas paralelas escapa del control fiscal mientras los ciudadanos contemplan cómo les liman sus derechos. Por ese agujero negro se escapa la competitividad española sin que la clase política sea capaz —y menos con elecciones en el horizonte— de represar el torrente de gasto que se desborda de todo cauce razonable.

La viabilidad del Estado autonómico, y en general de la propia nación española, depende de su capacidad para adelgazarse a sí mismo. El crecimiento desmedido de las estructuras regionales ha desbordado las necesidades de cohesión para convertirse en un gigantesco aparato clientelar que dilapida fondos con una voracidad incontenida, que no incontenible. La sobredimensión de esa Administración B se ha producido con el concurso y la complicidad de todos los partidos, cuyas dirigencias se muestran permisivas con el despilfarro de sus virreyes porque les garantiza la captación de votos. Sin un pacto nacional de austeridad, aplicado de forma vertical con firmeza taxativa, no habrá modo de frenar un dispendio que amenaza la estabilidad financiera del país. Eso urge más que revisar el reparto de competencias, que es el otro elemento de irracionalidad que corrompe el Estado igualitario. Entre otras cosas porque si no se produce un ajuste severo no habrá otra cosa que administrar que la quiebra de las instituciones.

La nomenclatura política se está engañando a sí misma con este doble juego, en el que por un lado se limitan prestaciones básicas de bienestar social y por el otro se permite una escandalosa elefantiasis administrativa. Mientras las autonomías no asuman el compromiso de autolimitar el gasto —con tijeras de podar, no con cortahílos—, los ciudadanos percibirán como un fraude el recorte de sus pensiones y sus subsidios. Lo es: no se puede pedir a la gente un sacrificio que no alcanza a la inmensa maquinaria de poder en que se apalancan los intereses de los partidos. La prestación de servicios básicos como la sanidad o la educación no sirve de coartada para el mantenimiento de una burocracia desmesurada y un artificio institucional caprichoso que ha subvertido el régimen autonómico con un boato califal. Esta crisis es demasiado profunda y demasiado grave para jugar al solitario con cartas marcadas.

Estado autonómico: grandes males, inaplazables reformas
Roberto Blanco Valdés La Voz 19 Diciembre 2010

¡Todo el mundo en sus puestos de abandono!, grita el enternecedor jefe pirata al que los galos vapulean sin piedad, en una de las historietas de esa gran enciclopedia de la vida que es Astérix. He ahí el dilema, no lo duden, que España debe ahora resolver: si queremos superar la monumental crisis que sufrimos situados en puestos de salida o, por el contrario, en puestos de abandono. De ser la opción, como debería, la primera, la subsiguiente decisión no tiene duda: optar entre lo más correcto y lo más fácil.

Y lo correcto es afrontar con valentía, y a poder ser con consenso, los cambios estructurales que el país necesita con urgencia: entre otros, los que afectan al sistema territorial español. La noticia que ayer publicaba este periódico -que la deuda autonómica supera el 10% de nuestro castigado PIB- hace aún más necesaria, si ello cabe, tal reforma. De hecho, cabría preguntar a nuestros políticos lo que en la gran película El planeta de los simios pregunta uno de sus personajes al sectario doctor Zaius: «¿Por qué ocultar lo que sabemos?».

¿O es que no saben nuestros líderes -de izquierdas y derechas, nacionalistas y no nacionalistas- que el actual Estado autonómico es ya de todo punto insostenible? Su imparable crecimiento, que no se ha traducido en una paralela reducción de otras Administraciones, sino más bien en lo contrario; la falta de una coordinación ágil y eficaz entre las instituciones centrales, locales y autonómicas; la duplicidad de servicios; la deslealtad entre los Gobiernos, según sea su color político; el aislamiento territorial; la ausencia de mecanismos efectivos de control interadministrativo; todo ello, y otros muchos males que aquí es imposible reseñar, ha convertido al Estado autonómico español en un monstruo que todo lo devora, pues cuanto más come más les crece la barriga.

Es ese caos político y administrativo de un sistema que ha crecido sin más racionalidad que las desordenadas exigencias políticas y presiones partidistas derivadas de la lucha de todos contra todos el que es necesario someter a una disciplina que ordene las Administraciones, racionalice los gastos e impida el crecimiento anárquico que hemos sufrido hasta el presente.

Si lo hacemos con decisión y mediante grandes acuerdos saldremos de la crisis con un Estado mejor para servir a sus usuarios y no, como hasta ahora, a sus gestores. Si no lo hacemos y nos limitamos a «escupir a un incendio» y «poner tiritas en agujeros de bala» (Michael Connelly), es posible que, con ello, firmemos la sentencia de muerte no solo del Estado de las autonomías, sino del propio Estado que ha sido capaz hasta el presente de asegurar la cohesión, la paz social y la solidaridad territorial.

Hispanizar España
Gustavo Bueno www.gaceta.es 19 Diciembre 2010

Nuestros enemigos lo hacen muy bien y el panfilismo de nuestra vulgocracia colabora.

Los análisis prospectivos de Goldman Sachs, respetados por quienes tienen poder para influir en el devenir del capitalismo global, calculan que dentro de 20 años, cuando España esté quizá lamiéndose de nuevo las heridas por el centenario de la República, el peso relativo de nuestra nación será tres veces menor, en un entorno europeo decadente frente al agresivo empuje de otros grupos humanos.

En una sociedad como la nuestra, anestesiada por estériles disputas partitocráticas, fragmentada por paletos complejos localistas, víctima de una descomposición ideológica sorprendente que el pueblo acepta gustoso, puede parecer tarea baldía e inútil hacer frente a esta decadencia que parece imparable. Nuestros enemigos de dentro y de fuera lo hacen muy bien y el panfilismo de nuestra vulgocracia colabora eficazmente. Va siendo urgente que algunos grupos, por minoritarios que sean, logren elevarse sobre los inmediatismos coyunturales, cainismos maniqueos y tópicos perezosos que nos tienen paralizados, para afrontar con independencia y patriotismo el estudio de planes y programas que puedan favorecer que España mantenga su vigor y no sea simple pretérito histórico.

Quizá sea necesario que nos sacudamos leyendas negras y ataduras europeas que nos mantienen atrapados y dependientes. Quizá sea urgente frenar ese ridículo que nuestros mentecatos dirigentes van extendiendo a todos los grados educativos, consistente en formar cada vez más a los españoles en la lengua inglesa. Quizá sea determinante tomarnos en serio nuestra pertenencia a uno de los grandes grupos humanos realmente existentes: el formado por quienes hablamos español; una realidad integrada por 20 naciones cuyos intentos de unidad vienen siendo frenados desde hace siglo y medio mediante disolventes ideologías latinoamericanistas, panamericanas e indoamericanas. Quizá debamos procurar que España se integre en Hispanoamérica.

Gobernar no es gastar
El principal problema económico de España no es ZP, como dijo Rajoy. Es que todos creen que gobernar es gastar
ANTONIO BURGOS ABC 19 Diciembre 2010

A usted, como a mí, le sorprenderá cómo se sigue tirando el dinero a pesar de la situación de España y de los tirones de orejas que nos da esa Señorita Rottenmeier de la Unión Europea que es Angela Merkel. No hay día en que no sepamos que una autonomía que no tiene litoral ha concedido una subvención de tropecientos mil euros a una Fundación para el fomento del camarón de porreo. O que un Ayuntamiento que debe cientos de millones a sus proveedores otorga no se cuántos miles de euros para la clásica ayuda a la dictadura cubana. O las empresas públicas repes y duplicadas de la Administración, nidos de paniaguados colocados sin mérito, igualdad, capacidad ni publicidad y que gastan el dinero como si lo regalaran.

El principal problema económico de España no es ZP, como dijo Rajoy. El principal problema es que todos, PSOE y PP, nacionalistas y antiguos comunistas, creen que gobernar es gastar. Que si no se gasta, no se nota que se gobierna y, por tanto, se corre el riesgo de que la gente no los vote.

Me encantaría haber ido apuntando todas los despilfarros estatales, autonómicos, municipales y provinciales que he ido oyendo por la radio o leyendo en los periódicos no desde que empezó la crisis, sino en la última semana. Ni aunque Europa nos amenace con la intervención aquí se deja de tirar el dinero. Yo me echo a llorar cada vez que paso por las calles donde hubo obras anunciadas demagógicamente con el cartelón del Plan E.

Se tiraron los 8.000 millones de euros del primer Plan E, más los 3.000 millones del segundo, en arreglar aceras y en estrechar calles, en poner esa cursilada del «mobiliario urbano». ¿Se imaginan que con esos 11.000 millones del Plan E los ayuntamientos hubieran pagado todos los atrasos a sus proveedores y éstos hubiesen podido seguir empleando gente, en vez de tener que despedirlos? ¿Cuánto paro redujo el despilfarro del Plan E? A la vista están los datos del desempleo: cero cartón del nueve. Fueron 11.000 millones tirados a la calle y nunca mejor dicho: a las aceras y calicatas de la calle. De un dinero que, además, ahora se ha visto que no teníamos, que era prestado por los matatías internacionales.

Tenía una cierta explicación que España presumiera de gran potencia cuando las vacas gordas. A cada barrio se le hizo un polideportivo, una piscina cubierta, un centro cívico y un instituto. En cada ciudad, un palacio de congresos, un auditorio y un pirulí de La Habana. En cada provincia, una Universidad. O dos. Se llevó el AVE a todas partes. Obama, al elogiar nuestra red de AVE, dijo que Estados Unidos no tenía posición para esos lujeríos. Así estamos, que la Deuda Pública es ya el 57,7 del PIB y que las autonomías deben 107.624 millones de euros, ¡y viva el AVE a Valencia y a Castellón si hace falta!

Y encima, vamos de redentores por el mundo. ¿Usted sabe cuánto nos hemos gastado desde 2002 para que nuestro glorioso Ejército, ahora degradado a ONG armada, haga caridades en Afganistán? Pues 2.040 millones de euros. Que nuestras tropas sigan repartiendo chocolatinas en Afganistán nos cuesta 1,2 millones de euros ¡cada día! ¿Cuántos empleos podrían crearse en España si esa cantidad se concediera en créditos a los autónomos y a las pymes, o en hipotecas a las parejas que buscan piso? Ya sé, me dirán que eso es el chocolate del loro. Qué loro, ni qué loro. Aquí seguimos despilfarrando el dinero en tantos chocolates del loro que esto es la fábrica de Nestlé, la de Lindt, la de Cadbury, la de Elgorriaga, la de Milka y la de Valor juntas.

La Cumbre del G-4
A menor deuda, más crecimiento
*G4 www.gaceta.es 19 Diciembre 2010

El desmedido gasto público del Gobierno perjudica seriamente a la economía y al empleo.

El pasado viernes, el Banco de España publicó el endeudamiento de las administraciones públicas del tercer trimestre de 2010. Se elevó en casi otros 12.000 millones de euros y se situó en más de 611.000 millones, que representan un 57,7% del PIB. Este alto endeudamiento perjudica seriamente a la economía y, por tanto, al empleo. Cuanto mayor sea el déficit público, mayor será su deuda; y cuanto más se incremente ésta, menores recursos deja para que la economía productiva genere valor añadido y trabajo. El dinero es finito y cuando las administraciones públicas gastan más de lo que ingresan, necesitan financiarse, compitiendo con el resto de agentes económicos para captar recursos financieros, que drenan del sector productivo.

Los socialistas han llevado a España a un gasto público desmedido, que originó el mayor déficit público que se recuerda –un 11,1% en 2009– y casi ha duplicado la deuda en los dos últimos años. Esa política económica nociva ha sumergido a España en la crisis más grave de los últimos 70 años. La economía cayó un 3,7% en 2009, el paro ha aumentado en más de 2,5 millones de personas desde 2007, hay 1,3 millones de hogares donde ninguno de sus miembros tiene trabajo y se han destruido más de 2 millones de empleos desde el inicio de la crisis.

Cuando los lectores de LA GACETA lean este artículo, Intereconomía estará emitiendo un programa solidario contra el paro. En él, los firmantes de este artículo daremos alguna buena noticia porque alguna hay, pese al terrible Gobierno que padecemos. Posiblemente, la mejor es que no estamos condenados a este estancamiento y paro masivo. Se puede salir de la crisis con políticas distintas y reformas profundas. Si volvemos al tema de la deuda, podemos encontrar una región con una política económica diferente.
Mientras el endeudamiento de las comunidades autónomas aumentó en 2.734 millones en el último trimestre, en la Comunidad de Madrid sigue disminuyendo y representa el porcentaje más bajo sobre el PIB del conjunto de regiones económicamente importantes. De cada 100 euros de déficit español, la Comunidad de Madrid sólo es responsable de 50 céntimos, cuando es la mayor economía del país. El Gobierno socialista ha llevado a España a ser responsable de 20 euros de cada 100 de déficit de la UE, cuando su peso económico es muy menor.

Es más, si no fuese por la austeridad de la Comunidad de Madrid, la deuda de España sería casi 12 puntos mayor y el 68,95 del PIB, no el 57,7%. Si no fuese por la reducción de deuda de la Comunidad de Madrid, España incumpliría el requisito de endeudamiento máximo del pacto de estabilidad y crecimiento de la UE.

La menor deuda de la región de Madrid es gracias a una política económica liberal basada en la austeridad, estabilidad presupuestaria, reducción de gasto y bajada de impuestos, que libera renta para que empresas y ciudadanos impulsen la economía y la región crezca un 1,2%, seis veces lo que España, y con una tasa de paro 4 puntos menor. A menor deuda, más crecimiento y menos desempleo. Distintas políticas dan resultados diferentes.

*El G-4 lo componen Iván Espinosa de los Monteros, Juan Fernando Robles, José María Rotellar y Juan Ignacio Sanz.

La hora de la verdad
*Vicente García-Hinojal www.gaceta.es 19 Diciembre 2010

Señor Zapatero, salga a la calle a ver la economía real de esta España empobrecida

Superada la etapa de negación de la crisis, de las afirmaciones de la fortaleza de nuestra economía, del persistente daltonismo del florecimiento de brotes verdes, verdes como la albahaca, cual advenimiento de una nueva primavera para nuestro sistema económico, la inteligencia que nos desgobierna y arrastra al abismo, sigue lanzando globos sonda. Y, todo ello, sin tomar medidas, porque no creo que se puedan considerar como tales la Ley de Economía Sumergible; digo, Sostenible, ni que sea solución para nada.

Y qué decir de la genial idea de crear la comisión Zurbano, siguiendo la máxima, por todos conocida, de “cuando no quieras hacer nada, crea una comisión”. El problema es que, mientras esto ocurre, el tiempo pasa y corre en contra de España, ya que en lo económico no se hace nada y la única receta adoptada no se ha sabido explicar a los sectores de la producción y el trabajo. Me estoy refiriendo a la prolongación de la edad de jubilación, medida necesaria si es que queremos cobrar algo los actuales cotizantes, pero que habrá que modular en cuanto a sus efectos y modo de aplicación, ya que no para todos los trabajos debe corresponder una misma edad y modo de jubilación.

Sin embargo, en el debate social surgido con gran contestación, incluso de los domesticados sindicatos, nadie se ha planteado por qué ahora corren peligro nuestras pensiones, por qué la sólida caja de la Seguridad Social se tambalea. La causa es evidente, mala gestión y destinar dicha caja a fines distintos de los debidos, ya que cabría preguntarse, por ejemplo: ¿de dónde ha salido tanto subsidio indiscriminado?; ¿tanta gente con cobertura sin cotización? Y ya se sabe lo que les sucede a los fondos de donde sólo se saca y no se mete dinero. Pero claro, en España no pasa nada y, encima, nuestros gobernantes tienen la poca vergüenza de penalizar pensiones elevadas que fueron cotizadas durante toda una amplia vida laboral por ser “insolidarias”.

Me niego a creer que estemos gobernados por un afectado y sí por alguien que sabe muy bien lo que quiere, que, aparentemente, no es otra cosa que hundir España, romper su unidad, destrozar su economía, atentar contra la vida más desprotegida, dialogar con asesinos. En suma, medidas que conducen a la cubanización de España; ya se sabe, la clase política adicta viviendo muy bien y el resto trampeando con el subsidio que dicha casta quiera darnos.

Basta ya, señor Zapatero, de perder el tiempo en medidas vacuas, en negar lo evidente, en adoctrinar en el engaño mediante los medios adeptos, teniendo en cuenta que el modelo productivo de un país no se cambia por decreto, sino que requiere tiempo y actuaciones –de todo tipo– adecuadas a dicho fin. Concéntrese en salvar lo poco que queda. Ya vio que después de demonizar a los promotores y del afán por reventar la burbuja inmobiliaria, causantes de todos los males –según ustedes–, una vez logrado, no se ha detenido la sangría del paro, y la destrucción de pymes y tejido industrial es imparable. La prevista subida del IVA y de la imposición directa va a hundirnos más si cabe, en el fango; y la solución mágica de la rehabilitación en el sector de la construcción es hambre para hoy y miseria para mañana, además de no conducir a ningún escenario generador de riqueza. Eso sí, será necesaria para que no se nos caigan encima el parque inmobiliario y esqueletos de edificios sin vender. Parece que hemos olvidado que a esta situación se ha llegado, entre otras causas, por la codicia de la banca y de las entidades de crédito que conculcaron sistemáticamente la ley del mercado hipotecario en los préstamos, y con la aquiescencia de las autoridades monetarias, así como por la codicia de ayuntamientos, diputaciones, comunidades autónomas y del Estado, que creyeron encontrar en la construcción una fuente inagotable de ingresos.

Si los gobernantes no gestionan, no suprimen ministerios y no se controla el derroche, no saldremos de ésta.

Señor Zapatero, salga a la calle, vea la economía real de esta empobrecida España, pero no se haga a la idea de que todo en adelante va a ser un camino de rosas para usted y el resto de gobernantes, porque llega la hora de exigir responsabilidades. A esta situación no hemos llegado por el devenir natural de las circunstancias, sino por mala gestión, desidia, ignorancia e incompetencia, o quizá todo obedezca a un siniestro plan –conocido sólo por los iniciados– en el que ha metido a todo un país, alterando y traicionando el sentir mayoritario expresado libremente en las urnas, que no entiende de cierto tipo de pactos y componendas.

Me gustaría recordarle, señor Zapatero, un axioma de Churchill que dice que la nación que quiera prosperar a base de impuestos es como un hombre sentado en un cubo que intenta desplazarse tirando del asa. Creo que este teorema se estudiaba en la tercera clase del curso a distancia y acelerado de economía al que usted nunca asistió.

*Vicente García-Hinojal es jurista.

El dopaje del Gobierno
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 19 Diciembre 2010

Si en política hubiera controles antidoping, el Gobierno saldría muy malparado. Porque sigue batiendo marcas, sí, pero son registros en los que no hay mérito alguno que aplaudir. El Gobierno socialista no solo puede exhibir el dudoso honor de ser el único que hasta la fecha ha declarado el estado de alarma sino que lo ha prorrogado por un mes. A lo anterior se une el récord en decretos-ley (lleva ya 36) y la marca sin comparación en vetos a la tramitación de iniciativas de la oposición, exactamente 22 proposiciones de ley y 58 enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado guillotinadas. Otras actuaciones confirman la tendencia del Gobierno a inaugurar malos precedentes. Por ejemplo, la presencia del fiscal general del Estado en el Consejo de Ministros para informar sobre la constitucionalidad de la declaración del estado de alarma puede ser legal al estar contemplada en el Estatuto del Ministerio Fiscal. Pero compromete aún más la ya maltrecha credibilidad de este órgano y se vuelve más anómala cuando no se explica por qué, por las mismas razones alegadas, el fiscal no ha informado al Consejo de Ministros sobre la procedencia de la prórroga del estado de alarma, que es una cuestión jurídicamente mucho más dudosa que la declaración inicial.

Ahora que la crisis ha reducido el discurso social del Gobierno a retórica herrumbrosa y que el estado de la finanzas públicas ha dejado la pretendida generosidad de los 'nuevos derechos' como un episodio de asistencialismo populista caducado, el Gobierno parece creer que sus éxitos se miden por sus prohibiciones. Unas prohibiciones establecidas con la arrogancia que ha vuelto a exhibir al hacer de una medida excepcional, nunca hasta ahora utilizada, un recurso para no afrontar lo que ahora es solo un conflicto laboral que hace unos pocos meses el ministro de Fomento se jactaba de haber resuelto.

Llama mucho la atención que esta izquierda de Zapatero, posmoderna y libertaria, reivindique la 'eficacia' como argumento legitimador de su creciente adicción a la excepcionalidad y a la prohibición, conceptos que en un régimen de libertades siempre tienen que ir unidos. No hace falta ser un ácrata para rechazar la argucia autoritaria que ridiculiza las consideraciones jurídicas como ejercicio de leguleyos frente a la 'eficacia' de los instrumentos excepcionales, que «es lo que quiere la gente». Pero es que, además, en el caso de este Gobierno, su trayectoria desmiente que a fuerza de decretos ley, vetando el debate de las iniciativas de la oposición -los gobiernos del PP no vetaron ninguna- o quedándose a vivir en el estado de alarma, se hayan remediado la insolvencia gestora y la incapacidad política que el equipo gubernamental ha acreditado dentro y fuera de España.

Estas decisiones no remiten a la eficacia sino a la impotencia de un Gobierno que se sostiene gracias al continuo dopaje que se administra, es decir, un Gobierno que se aleja cada vez más de los procedimientos jurídicos y deliberativos propios del funcionamiento normal de las instituciones democráticas, con decisiones espasmódicas, siempre forzadas por presiones externas, que suceden a largos periodos de parálisis; un Gobierno que se maquilla con constantes exhibiciones de una gesticulación autoritaria que no es más que el sucedáneo de la autoridad que no tiene. Un Gobierno, en fin, que ha hecho de la debilidad su principal activo para permanecer en el poder porque la explotación de esa debilidad es lo que lo hace atractivo a sus socios parlamentarios. Y así puede explicarse el apoyo «incondicional» -en palabras de su portavoz en el Congreso- del Partido Nacionalista Vasco a la declaración del estado de alarma y la militarización del control aéreo. Hay una clave interpretativa esclarecedora de esta situación en el hecho de que el PNV se muestre tan receptivo a las decisiones de excepción y al control militar, y que, al mismo tiempo, siga actuando de escrupuloso prescriptor de la calidad democrática de España, por ejemplo, renegando de la Ley de Partidos, a pesar de que ésta sí que ha pasado todos los filtros jurídicos y de que se tratara de una legislación aprobada para responder, como declaró el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, a «una necesidad social imperiosa».

Cuando está en juego la credibilidad de España y se duda de que el sistema institucional esté a la altura de las circunstancias, la realidad que se proyecta es la de un país instalado en la anomalía de la alarma, «en la extraordinaria y urgente necesidad» del gobierno por decreto, en la esterilidad de los mecanismos de deliberación y acuerdo político.

Un Gobierno exhausto que, carente de iniciativa, solo se mueve arrastrado por mercados y socios europeos pretende blindarse consolidando un estatuto de excepción para sí mismo, con la crisis como coartada.

Los que lamentan que el PSOE haya abandonado la socialdemocracia por un progresismo extravagante y fallido tienen motivos para sentirse seriamente preocupados. Porque lo que está ocurriendo con el Gobierno socialista en España sigue la senda de esa izquierda que ha hecho implosión en Europa. Sobre este asunto han debatido días atrás en Nueva York un grupo de destacadas personalidades progresistas como Bill Clinton, Felipe González y uno, idéntico a Tony Blair, el de la guerra de Irak, que -paradojas del destino- ha sido llamado para alumbrar el futuro de una izquierda sin remedio a la vista.

Es hora de acabar con la tiranía sindical
EDITORIAL Libertad Digital 19 Diciembre 2010

Nunca es ocioso repetir que la Huelga General es un instrumento revolucionario destinado a derribar el Gobierno por métodos extraparlamentarios y, por tanto, ilegítimos e incompatibles con la democracia y las sociedades abiertas. Si los sindicatos españoles tuvieran un carácter profesional y se dedicaran a defender los intereses de sus afiliados, con toda seguridad no tendríamos que vernos sometidos al sobresalto de las reiteradas convocatorias de huelgas políticas como la anunciada para el mes próximo, justamente lo que menos necesita nuestro país en unos momentos tan críticos para su futuro.

Para nuestra desgracia, en España contamos con unos sindicatos sobrevalorados gracias al exceso de legitimidad que tradicionalmente les ha concedido el poder político sin atender a su representatividad real, lo que les permite continuar felizmente anclados en el siglo XIX y ajenos a las funciones reales que exige de ellos una sociedad avanzada.

Los sindicatos llamados de clase cuentan con dos herramientas fundamentales para perturbar el orden social cada vez que lo estiman conveniente sus dirigentes. Se trata de las subvenciones públicas, que les permiten disponer de un número abrumador de liberados sindicales -la fiel infantería siempre dispuesta a tomar parte en sus algaradas callejeras-, y la ausencia de una ley de huelga en nuestro ordenamiento jurídico, lo que les permite paralizar un país entero, incluidos los sectores más esenciales, sin que el Gobierno tenga demasiado margen para garantizar los derechos constitucionales del resto de ciudadanos o exigir a los culpables las responsabilidades oportunas previstas en una ley ad hoc de la que España, por desgracia, todavía carece.

La reciente crisis de los controladores, sin embargo, ha creado un precedente muy interesante del que todos deberíamos extraer las debidas enseñanzas, incluidos los sindicatos llamados mayoritarios aunque, a estas alturas, posiblemente sean ya inmunes a cualquier razonamiento que les permita adquirir un cierto contacto con la realidad.

En lo que respecta a la oposición, el Partido Popular tiene ahora una excelente ocasión para actuar con altura de miras, evitando la demagogia de sumarse a la iniciativa sindical sólo para desgastar a un Gobierno ya en pleno hundimiento. Si decide huir del cortoplacismo miope tan habitual de los partidos cuando se ven cerca del poder contribuirá a difuminar a uno de los más tenaces adversarios políticos a que ha debido enfrentarse el PP cuando ha estado en el Gobierno y, de paso, rendirá un gran servicio a España. El país que, probablemente, le va a tocar dirigir en muy pocos meses. Tal vez menos de lo que todos imaginamos.

Rinkeby
PIEDRA DE TOQUE. Un colegio de un barrio del sur de Estocolmo es el espejo de lo que debería ser la sociedad humana. En él conviven niños que hablan 19 idiomas distintos y proceden de un centenar de países
MARIO VARGAS LLOSA El País  19 Diciembre 2010

Si usted visita Estocolmo, le aconsejo que, además de los museos, los palacios, el barrio antiguo y las islas, visite un modesto barrio del Sur de la ciudad llamado Rinkeby. La inmensa mayoría de sus pobladores son familias inmigrantes y, me dicen, se trata de uno de los distritos más pobres del país, aunque la idea de pobreza en Suecia, que ha alcanzado el más alto nivel de vida del mundo junto con Suiza, tenga poco que ver con lo que para el resto del planeta esta palabra significa.

Lo importante de conocer en Rinkeby es el colegio público, una institución que es un espejo de lo que debería ser la sociedad humana, el mundo entero, si prevalecieran entre nosotros los mortales la sensatez, el tino y el espíritu práctico. Hay en este colegio chicos y chicas que hablan 19 idiomas distintos y proceden de un centenar de países diferentes. Todos conocen el sueco y el inglés, pero no han perdido su lengua materna porque el colegio se las ha arreglado para que todos reciban, cuando menos una hora por semana, clases en el idioma que hablan en casa y hablaron sus ancestros. El director del colegio, Börje Ehrstrand, está convencido de que la integración de estos niños a la cultura y a los usos de Suecia es más fácil no si rechazan, sino reivindican y se sienten orgullosos de su origen. La filosofía que impregna la escuela de Rinkeby cabe en una palabra: tolerancia.

De la frenética cantidad de cosas que hice y que vi en los ocho días que acabo de pasar en Estocolmo, pocas me conmovieron tanto como la tarde que estuve en Rinkeby. Me dieron la bienvenida 19 niños y niñas, cada uno en un idioma distinto. Todos ellos constituían un verdadero abanico de las razas, las tradiciones, las religiones y las culturas del mundo. Había jovencitas escandinavas en minifalda junto a muchachas veladas del Yemen, árabes norafricanos entreverados con turcos, chilenos y chinos, atuendos extravagantes y formales. Comenzaron la función cantando canciones nórdicas relacionadas con la Navidad.

Después, vino el espectáculo. Constaba de dos partes. La primera consistía en un resumen de la vida y la obra de Alfred Nobel (1833-1896), el químico que inventó la dinamita, fue un poderoso industrial y legó su fortuna para la creación de los premios que llevan su nombre. Esta síntesis biográfica no ocultaba que el fecundo y célebre personaje había sido un socialdemócrata republicano y antimonárquico y que había pergeñado también algunas obritas literarias, con más entusiasmo que inspiración. Luego, la representación se volvió todavía más didáctica y nos explicó a los presentes en qué consistían los hallazgos y realizaciones que habían merecido este año a sus autores los premios Nobel de Medicina, Física y Química. ¡De quitarse el sombrero! La víspera, en un programa de la BBC, los propios laureados intentaron iluminarnos a los profanos sobre aquellos inventos y -creo que no hablo por mí solo- nos dejaron a todos en la luna de Babia. Estos mocosos, en cambio, a través de sus dibujos, fotografías, tarjetas y explicaciones orales, algunas impregnadas de buen humor, consiguieron darnos a los espectadores una idea bastante más precisa de aquellos logros científicos, incluido el prodigio magnético del sapo volador (la estrella de los Nobel de este año, sin la menor duda), conseguido por el físico Konstantin Novoselov.

La segunda parte consistió en contar y representar de manera resumida una novela mía, El hablador, en la que un muchacho judío peruano, limeño y de clase media, se vuelve un contador de cuentos machiguenga, es decir, vive una conversión cultural que es también una mudanza histórica, de hombre moderno y racional en un ser primitivo, mágico y religioso. Lo hicieron maravillosamente bien, ilustrando con diseños, música y estampas, los textos que iban leyendo en diferentes idiomas los distintos narradores. Me pareció estar reviviendo las interioridades de todo lo que fue la construcción de aquella historia.

Ni el barrio ni la escuela de Rinkeby fueron hace 20 años la sombra de lo que son ahora. La violencia reinaba en el lugar y las fotos de la época muestran que las aulas, patios y pasillos escolares eran un monumento a la suciedad y al desorden, en tanto que el rendimiento escolar era el más bajo del país. Fue en estas condiciones en que uno de los profesores, Börje Ehrstrand, asumió la dirección. Las reformas que introdujo fueron discutidas con los padres de familia, a los que, a partir de entonces, se les dio una participación intensa y constante en todas las actividades escolares, incluidas las didácticas. Ellos mismos y los alumnos aseguraron a partir de entonces la limpieza del local, haciendo trabajo voluntario.

Los dos primeros años son los más difíciles y en ellos la tarea primordial de la escuela es ir limando la desconfianza y la actitud huraña de los recién llegados hacia sus compañeros de carpeta que visten distinto, hablan otra lengua, adoran a otro dios. Algunos se adaptan con facilidad; los que no, tienen cursos especiales, a los que asisten los padres, asesorados por los dos psicólogos que forman parte del plantel. Generalmente, a partir del tercer año la comunicación y los intercambios son fluidos y se puede hablar de una integración en la diversidad, porque los denominadores comunes -el idioma y la aceptación del "otro"- ya forman parte de la personalidad del alumno.

La escuela de Rinkeby no solo es notable porque en ella coexistan niños y niñas de todo el espectro cultural; también, porque desde hace tres años sus alumnos figuran en el palmarés del concurso nacional de matemáticas y por los excelentes logros académicos del promedio. La demanda ha hecho que en los últimos cinco años la escuela haya crecido, que en la actualidad una cuarta parte de sus alumnos procedan de otros barrios, y que la fama de la institución vaya trascendiendo las fronteras suecas. Hace poco, la Comunidad Europea la premió como la institución que más éxito ha tenido en la prevención de la delincuencia juvenil.

Sentí mucho no haber tenido ocasión de conversar, en esa tarde tumultuosa, con Börje Ehrstrand, a fin de conocer más de cerca al autor de esta hazaña cultural y democrática que es el colegio que dirige. Pero sí visité la biblioteca y me dio gusto saber, por boca de una de las bibliotecarias, que la enseñanza de la literatura y la incitación a leer forman parte primordial del currículo de la escuela. No es de extrañar que, al revés de lo que se suele creer, que la escuela no es más que un reflejo de aquello que ocurre en la vecindad, en este caso la formidable transformación del colegio del barrio haya tenido un efecto saludable en la comunidad que lo rodea, atenuando la violencia, las disputas étnicas y religiosas, la criminalidad.

Suecia no ha sido inmune a los prejuicios contra la inmigración que, atizados por la crisis financiera y la consiguiente reducción del empleo, ha dado a partidos y movimientos extremistas, antiinmigrantes y xenófobos, una presencia política que no tenían. Por primera vez, uno de ellos ha entrado al Parlamento sueco en las últimas elecciones. No es la primera vez que ocurre así. Cuando una sociedad es víctima de alguna catástrofe, económica o política, surge la necesidad de un chivo expiatorio y, por supuesto, los inmigrantes son los blancos principales. No importa que todas las estadísticas señalen que sin la emigración los países europeos no podrían mantener los altos niveles de vida que tienen y que lo que los trabajadores extranjeros aportan a la economía de un país es muy superior a lo que de ella reciben. Pero la verdad se hace añicos contra lo que Popper llamaba el espíritu de la tribu, ese rechazo instintivo del "otro", del que no forma parte de la propia manada u horda, esa cerrazón primitiva que es el mayor obstáculo para que un país alcance la civilización.

Por eso, lo que ha conseguido el colegio de Rinkeby es tan importante y debería servir de modelo a todos los países que reciben grandes contingentes de inmigrantes y quieren evitarse los problemas que resultan de la marginación y discriminación de que estos suelen ser víctimas. Hay que empezar con los niños. Que estos aprendan a convivir con quienes tienen hablas, pieles, dioses, costumbres distintas, y que, conviviendo, vayan desprendiéndose, como de un residuo inútil, en sus propias culturas, de todo aquello que dificulta o impide la coexistencia con los otros, es la más segura manera de conseguir que más tarde, cuando sean ya hombres y mujeres, puedan vivir en paz en esa diversidad étnica y lingüística, que, nos guste o no, será el rasgo primordial del mundo cuyos umbrales ya pisamos.

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Riñones
En Kosovo, Occidente concedió honorabilidad a una narcoguerrilla secesionista cuyos crímenes van saliendo a la luz
JON JUARISTI ABC 19 Diciembre 2010

KOSOVO es la vergüenza de Europa, y, a medida que vamos conociendo nuevos episodios de lo que fue allí la guerra humanitaria resuelta tras los bombardeos de Belgrado por las fuerzas de la OTAN, el asunto huele mucho peor. Resumiendo: los occidentales concedimos un plus de credibilidad inmerecido a unas mafias locales convertidas, de la noche a la mañana, en ejército de liberación nacional con pretensiones de representar la voluntad unánime de los albanokosovares; consentimos en admitir como verosímiles noticias y reportajes de supuestas matanzas prefabricadas por los bandidos del UCK (el flamante Ejército de Liberación de Kosovo) con cadáveres traídos de quién sabe dónde e imputadas a los militares y paramilitares serbios. Finalmente —y aunque, por fortuna, los gobernantes españoles consideraron que la indecencia había ido demasiado lejos y se negaron a dar su conformidad—, se avaló desde un buen número de cancillerías europeas el proceso secesionista de la región que llevó a la creación de la actual República de Kosova, un rough State financiado por la comunidad internacional, charca de corrupción y de tiranía apenas encubierta, donde día tras día se escarnecen los derechos humanos, en especial los de la minoría serbia.

Y todo para castigar a los serbios. Si alguna enseñanza contiene esta siniestra historia es que, tanto en el marco de los estados nacionales como en las relaciones entre los mismos, los gobiernos deben aprender a contenerse y a evitar la lógica vindicativa que prescribe compensar las injusticias del ayer con injusticias simétricas en el presente. Que es, precisamente, la lógica que se ha aplicado contra Serbia en Kosovo. Las guerras que destruyeron Yugoslavia pasarán a la historia como los más garrafales errores de la política exterior de unas democracias liberales que fueron incapaces de impedir las atrocidades del ejército serbio en Bosnia y, para resarcirse de su culpable inhibición en aquella fase de la contienda, avalaron la farsa montada por una narcoguerrilla cuyo interés prioritario era entonces blindar el pasillo kosovar de la droga con destino a Europa occidental. Lo que hacía necesario, claro está, amputar una de las regiones históricas de Serbia y someterla a un Estado gamberro y racista bajo la protección de los Estados Unidos. Para ello contaron con la colaboración estúpida de Slobodan Milosevic, el sátrapa serbio excomunista que no perdió ocasión de perder todas las oportunidades posibles para dar al contencioso kosovar una salida pacífica.

El informe del europarlamentario suizo Dick Marty sobre los asesinatos de prisioneros serbios y su posterior descuartizamiento por los esbirros del UCK para extraerles los riñones y ponerlos a la venta en los circuitos clandestinos de occidente trae a la memoria los horrores del campo de exterminio de Jasenovac, donde más de medio millón de serbios fueron masacrados durante la Segunda Guerra Mundial por los milicianos fascistas del dictador croata Ante Pavelic, que, por cierto, también coleccionaba órganos de sus víctimas. Los crímenes de la guerrilla albanokosovar de Hashim Taci, actual presidente del tinglado pseudonacional de Kosova, no deberían quedar impunes.

La triste canción de José Luis Rodríguez Zapatero
Federico Quevedo. El Confidencial 19 Diciembre 2010

“Fue bonito mientras duró”, supongo que estará pensando estos días el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al que ya de modo definitivo su propio partido ha dado por amortizado, al igual que ha hecho la ciudadanía e, incluso, su propia familia. Rodríguez es hoy un hombre acosado por los problemas que él mismo ha creado, y absolutamente incapaz de buscar una salida razonable a ninguna de las crisis que se le presentan. Pero no solo eso le atosiga, sino que aún es peor que a estas alturas de su mandato haya tenido que hacer justo lo contrario de todo lo que ha venido predicando desde el principio. Ha traicionado todo aquello que él mismo convirtió en elementos esenciales de su mensaje político, y que fue lo que le llevó a La Moncloa subido a la ola imparable de cambio que, como un tsunami, provocó el hundimiento de la nave que llevaba el PP como consecuencia de lo ocurrido aquel 11 de marzo de 2004. Hoy, Rodríguez no es ni la sombra de lo que fue, y aparece ante la opinión pública como un líder acabado, al que además la ciudadanía ha cogido rabia, manía, animadversión por haberla conducido a la peor crisis que haya sufrido nunca este país a base de mentiras, engaños y subterfugios. Hoy, Rodríguez no puede salir a la calle a riesgo de que le escupan o algo peor, y no hay nada más triste, más amargo para un dirigente político que sentir el rechazo de la gente y, sobre todo, el rechazo de los suyos.

Rodríguez acumula problemas en su casa donde, por lo que cuentan, ha perdido el respeto de sus hijas y su mujer solo sueña con el día en el que abandonen La Moncloa, un lugar al que Sonsoles ha tomado ojeriza y del que está deseando alejarse cuanto antes. Es normal. Tiene que ser duro para una esposa ver como su marido se convierte en el blanco de todas las críticas y como se le acaba haciendo responsable de todos los males. Es difícil aceptar los errores propios y se acaba echando la culpa de todo a los demás, desde los que están más cerca hasta los que están más lejos, mientras se nubla la vista ante la propia responsabilidad. Rodríguez ha perdido el control de su casa, ha perdido el control de su partido, y ha perdido el control del país. En esas condiciones, lo lógico sería que convocase elecciones pero esa es la única baza que le queda y se agarra a ella como a un clavo ardiendo convencido de que nadie se va a atrever a ponerle entre la espada y la pared, porque sigue siendo el presidente del Gobierno y el secretario general del PSOE. Sin embargo, él mismo sabe que en ambas facetas se encuentra más que amortizado, y así lo han entendido sus propios compañeros. Hasta hace muy poco el debate se centraba en si el propio Rodríguez anunciaría su continuidad o no, y nos eran pocos los líderes socialistas que abogaban por ella. Pero ya no se escucha a nadie defender que Rodríguez deba ser el candidato en las generales, salvo con la boca pequeña. Más bien al contrario, el debate ahora se centra en quién debe ser su sucesor y en la manera de elegirlo, y todo con la única intención de que un cambio en la cabeza de cartel pueda frenar, aunque sea solo un poco, la debacle que se augura para el PSOE en las elecciones, tanto en las generales como en las municipales y autonómicas.

Había, de hecho, un movimiento sísmico importante en el PSOE para que las elecciones generales se adelantaran a febrero, pero la declaración del Estado de Alarma hace imposible esa convocatoria porque no se pueden disolver las cámaras. Y es que al primero que no le interesaba el adelanto electoral, además de a Rodríguez, era a su virrey, al portavoz de los GAL, al hombre que necesita todavía tiempo para gestionar el final del zapaterismo como en su día gestionó el del felipismo e intentar que el partido sufra el menor daño posible, a quien hoy es el mejor amigo, casi diría que el único amigo, que le queda a Rodríguez entre todos los que antes le reían las gracias y le colmaban de lisonjas.

La del día 15 no es una fecha baladí para el final del estado de Alarma, porque es la fecha límite para poder convocar elecciones en febrero, y después de ese día ya es imposible, y tampoco se pueden hacer ya en marzo porque habría menos de tres meses con las autonómicas de mayo. La opción de hacerlas conjuntas es la que menos satisface a los barones porque ninguno de ellos quiere compartir cartel con Rodríguez teniendo en cuenta que para esa fecha sólo podría ser él el candidato ya que no daría tiempo de buscar otro, luego todo hace pensar que ya metidos en otoño de 2011 lo más fácil es que el comando Rodríguez-Rubalcaba aguante hasta el final, hasta marzo de 2012 donde el PSOE ya podrá presentar a otro candidato, llámese éste Rubalcaba o llámase como se llame. Es verdad que una más que probable intervención de la UE en España, es decir, que se produjera el temido rescate, haría variar estos planes, pero contra eso están luchando Rodríguez y Rubalcaba con todas las armas a su alcance, y una de ellas es el propio estado de Alarma.

Y es que al primero que no le interesaba el adelanto electoral, además de a Rodríguez, era a su virrey, al portavoz de los GAL, al hombre que necesita todavía tiempo para gestionar el final del zapaterismo como en su día gestionó el del felipismo

Una situación que, como ayer bien describía alguien tan poco susceptible de ser acusado de ser de derechas como Nicolás Redondo Terreros, estresa la Constitución por lo que supone de excepcionalidad adoptada con tintes de casi normalidad, y que crea un peligrosísimo precedente jurídico-político. El caso es que, al final de su mandato, Rodríguez ha tenido que hacer uso del abuso de poder, de la fuerza bruta, de la restricción de derechos. Pero no es en lo único en lo que se ha venido abajo el castillo de naipes de la demagogia sobre la que había asentado toda su política: el hombre de la paz se ha convertido en el mayor entusiasta de una guerra, la de Afganistán, que se ha llevado muchas vidas españolas por delante mientras el Gobierno se plegaba sin queja alguna a los intereses norteamericanos. Es decir, lo mismo de lo que se acusaba al Gobierno de Aznar. Ya lo escribí un día y no voy a reiterarlo, pero si de algo nos ha servido Wikileaks es para conocer hasta que punto de indignante demagogia fue capaz de recurrir el Gobierno en asuntos como el de Couso, Iraq, Guantánamo, vuelos de la CIA, etcétera, mientras por detrás se dedicaba a hacerles el juego sucio a los americanos, a los que además ofrecía incrementar su presencia militar en España, algo que no hizo ni siquiera Aznar.

Pero si algo ha puesto en tela de juicio toda la osada demagogia de este Gobierno y el partido que lo sustenta, ha sido su política Exterior, sobre todo en lo que respecta a Cuba y Marruecos, países que hoy lideran el rechazo de los españoles junto con Venezuela: esto es lo que ha conseguido la deriva de la política Exterior de Rodríguez. Un Rodríguez que ha visto como se ha venido abajo toda su política de alianzas con el nacionalismo radical, primero en Galicia, después en Cataluña y, dentro de poco, en Baleares, mientras que la propia ciudadanía le obligaba a pervertir sus planes y tener que pactar con el PP para lograr el poder en el País Vasco, anulando así uno de los elementos esenciales de su estrategia: el cordón sanitario contra la oposición, el aniquilamiento del PP incluido en el Pacto del Tinell.

Pero, sin duda, lo más grave, lo más doloroso para quién hizo bandera en su discurso de la defensa de los derechos sociales, ha tenido que ser haber llevado a cabo el mayor recorte social de la democracia, haber sumado en su haber cinco millones de parados, cientos de miles de personas desesperadas que día tras día tienen que acudir a los comedores sociales para poder llevarse un mendrugo de pan a la boca, y a los que pronto se van a sumar otros muchos cientos de miles como consecuencia de la retirada de la ayuda extrema de 420 euros con los que muchas familias tienen al menos algo para comer. Y no será el único recorte que Rodríguez practique en el área de atención a los parados, y si no, al tiempo. Y a eso se une la congelación de las pensiones y, ahora, la amenaza de una reforma que indudablemente va a suponer un recorte de derechos adquiridos.

Y todavía vendrán más ajustes, obligados por unas circunstancias que ha creado él mismo mientras se dedicó a la práctica keynesiana del “gástate hoy lo que no te vas a poder gastar mañana”. Ahora la caja está vacía, no hay más liquidez que las telarañas que la adornan, y además esas mismas circunstancias nos amenazan con llevarnos a la peor de nuestras pesadillas, la de la intervención de terceros: un país que fue admirado por su capacidad para competir con los más grandes, hoy se encuentra al borde del rescate por culpa de un inepto presidente que solo ha sabido gobernar obedeciendo a la más deleznable demagogia. Así están las cosas, y solo nos cabe confiar en que el sentido común y, a ser posible, la presión dentro y fuera de nuestras fronteras, logre que se anteponga el interés general al interés partidario y los españoles sean convocados a las urnas lo antes posible.

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El debate de la sucesión, sinceridad o “sincericidio”
Pilar Velasco, Estrella Digital 19 Diciembre 2010

La consigna socialista para las próximas elecciones autonómicas es huir de las siglas, defender el nombre del candidato y la gestión personal por encima de la marca Psoe. Negar a Zapatero o atacarle, no ven otra salida. Y sin embargo, la lógica de votar a un futuro presidente autonómico socialista como si no lo fuera parece más un artificio que una estrategia de buenos resultados. Pero en esas están, en abrir el debate de la sucesión, en materializar la posibilidad de que Zapatero caiga antes en sus filas que en las urnas.

Todo empezó en Cataluña. Perdió Montilla y el presidente en funciones responsable del mayor batacazo electoral, el político hecho para ser el “peón presidente”, en un último esfuerzo por pelear las autonómicas, culpa a Zapatero del relato fallido del “catalán emigrante” que no vendieron bien.

Después llegó José María Barreda, líder de Castilla la Mancha, pasando de lo subliminal al espectáculo. Empezó la semana dando voz a quienes opinan lo mismo sin decirlo. Preguntado por la sucesión dio por hecho la renuncia de Zapatero e indicó el camino a seguir, abrir primarias. Es decir, evitar que pongan sin más a Rubalcaba. El viernes actúo de la misma manera. Sobre la deuda autonómica hecha pública por el Banco de España, más de un 27 por ciento, por encima del 10 por ciento del PIB y con Castilla la Mancha en los primeros puestos, Barreda cargó contra el Estado barriendo para el suyo. Aquí se financia la Ley de Dependencia, dijo, porque entre la bolsa y la vida, prefiero la vida.

En el off the record, fuentes del Gobierno manchego son más contundentes: “Zapatero debiera decir, antes de mayo, que no se va a presentar. No más tarde, porque va a hacer un agujero electoral sin precedentes. No estamos en condiciones de luchar a 15 puntos de distancia”. Se apoyan a su vez, en las encuestas del CIS; “Si nos fijamos en las preguntas en las que aparece Zapatero hay una valoración del 30 %, si lo sacas, pasa a un 70 %. El problema no es el Psoe, sino quien está al frente”. Y cierran el argumento con la historia; “Un partido de 130 años tiene que reaccionar ante estas cosas porque está por encima de las personas. La fuerza la tienen los militantes, hoy de brazos caídos, y quieren que se produzca algo, unas primarias provocarían esa movilización. Si perdemos las elecciones que sea de una manera digna”.

Nunca un presidente tuvo tan mala reputación, tanto desgaste. Ante una posible debacle electoral, el líder resta, no suma, y así lo han observado algunos socialistas: “El extremeño Guillermo Fernández Vara no se hace muchas fotos con Zapatero; Javier Fernández, candidato en Asturias, tampoco; ni Eva Almunia, en Aragón. No se le cierran las puertas en los territorios pero tampoco se le invita, que se centre en lo suyo, nosotros ya tenemos lo nuestro. No se le puede culpar de la situación actual, pero es la figura a la que señala la opinión pública”.

Socialistas de la dirección Federal, cercanos a José Blanco y Rubalcaba, ven un escenario menos convulso. Críticos con Barreda, creen que ha recordado únicamente lo que viene reflejado en los Estatutos y a no ser que Zapatero tenga muy claro que se va, el Psoe llegará a mayo sin saber quién es el candidato. Ven tres escenarios, con tres tiempos y tres protagonistas:

Uno. Zapatero candidato. En un año podría reinventarse como Presidente en función de los resultados de la lucha contra ETA y una mínima mejora económica. De hecho, algunos sociólogos vinculados al Psoe, ven en la gestión de los controladores aéreos la mano de Zapatero a pesar de su invisibilidad. Uno ironiza; "Sabrá recoger los réditos, en plena crisis se ha incorporado al inventario político a un grupo de privilegiados, que hace nada no existían, contra los que arremeten todos los ciudadanos". Y más de un cargo de Gobierno manifiesta en los corrillos la idea de Rubalba como una "liebre falsa" aplacando el desgaste.

Dos. En caso de que Zapatero de un paso atrás y no se presente, si en un discurso de "sangre, sudor y lágrimas" sacrifica su liderazgo por la gestión de la crisis, Rubalcaba podría ser designado por el Comité Federal. Para muchos, es la opción más propicia, reservar a la ministra de Defensa a momentos de menos tempestades y futuros más lejanos. Lo inteligente, explican, es que Carme Chacón jugara a potenciar su imagen desde la oposición.

Tres. Primarias entre Rubalcaba y Chacón, con la victoria del primero. Para muchos socialistas de Ferraz es el mejor perfil para contrarrestar la situación. Al menos para sobrevivir a una posoble mayoría absoluta del PP. "En el sector antizapatero hay que esperar a que se pronuncie Fernández Vara en Extremadura. Y quitando a Barreda en Castilla la Mancha, Gómez en Madrid y lo que pueda surgir en Cataluña, el resto estaría con Rubalcaba”. Teniendo en cuenta que el vicepresidente tiene el apoyo de Manuel Chaves y José Blanco, ganaría en Andalucía, Valencia, Castilla y León, Cantabria, Galicia y algún que otro etcétera.

La duda sin resolver es si la descalificación de Zapatero en público les favorece en las autonomías. En las previsiones de aqui a mayo todo pinta peor en desempleo, subida de precios, caida del consumo, crecimiento. Recordar lo mal que lo hace el jefe podría restar puntos al PP o, al contrario, la sinceridad de algunos socialistas les acabe pasando, al final, factura doble.

Herman Tertsch: "La izquierda de hoy es una izquierda rencorosa, revanchista y poco culta"
Hermann Tertsch, periodista, presenta ‘Libelo contra la secta’ un libro en que narra “la agitada experiencia personal del autor en los años negros del zapaterismo”.
Ignacio Peyró. Madrid www.gaceta.es 19 Diciembre 2010

Con libros en varios idiomas, la biblioteca de Hermann Tertsch no sólo da indicio de una cultura en la mejor tradición del cosmopolitismo europeo, sino que entronca de modo directo con la vida y el trabajo de quien fue, entre los años ochenta y noventa, uno de los grandes cronistas de la caída de los regímenes del comunismo en la Europa oriental. De aquellos años como corresponsal centroeuropeo, los anaqueles de Tertsch rebosan de volúmenes –algunos firmados por intelectuales disidentes como Adam Michnik– con un propósito común: la defensa de la libertad del individuo frente a la imposición autoritaria. Años después, ahora desde sus columnas en Abc y su programa en Telemadrid, Tertsch se mantiene en esos mismos ideales. Buena prueba de ello es Libelo contra la secta (La Esfera), un libro que, rumbo ya a su tercera edición, narra “la agitada peripecia personal del autor en los años negros del zapaterismo”.

-Causa espanto la narración de su salida de ‘El País’...
-La gente antigua de aquella casa, socialdemócrata e ilustrada, fue sustituida por una izquierda rencorosa y revanchista y muy poco culta. El proceso de degradación de Prisa y el PSOE han ocurrido a la vez: basta comparar a los ministros de González con el desecho de tienta que hay ahora. Es una selección negativa, la selección de lo peor.

-Los progres a usted no le han perdonado...
-En la izquierda hay un resentimiento y una voluntad de aniquilar a quienes se rebelan contra sus verdades decretadas. Hay una parte de la izquierda que nos deportaría si pudiera. Nunca hacen frente a la crítica, siempre van contra el hombre. Te ignoran el tiempo que pueden, eso sí. Luego, funcionan a lo bolchevique, fijando lealtades, enemigos y apóstatas. Hoy hay muchos que siguen en medios de izquierdas, que se han quedado allí como eunucos, sin poder escribir en libertad. Yo me negué a eso.

-En el libro muestra su decepción ante unos españoles que “no han reaccionado” contra el zapaterismo...
-Así es. ¿Cuánta gente está en desacuerdo y se sigue callando? Por triste que sea, si la crisis no estuviera aquí, seguiría habiendo tolerancia y pasividad hacia las mentiras del zapaterismo. Hay un gran miedo al poder, porque ellos intimidan. Pero no podemos permanecer adormecidos e indolentes. Yo me sublevo. Y creo que es sano sublevarse. Llega un momento en el que la mentira se integra en el sistema, y ante eso hay que tener valor para defender los valores, so pena de ser deshonesto. Y, si uno puede hacerse oír, el deber cívico, no ya el periodístico, es denunciar la situación. Y allá los que le llamen a uno “facha” o “judío nazi”, como hacen.

-En estas circunstancias, ¿pueden cambiar las cosas?
-Sí. Los españoles hemos hecho grandes cosas. Teníamos un orgullo de nuestra Transición. Por experiencia, le digo que ha sido ejemplar para Europa y América. De Hável a Geremek, todos los grandes del Este la admiraron.

Actualidad
Cataluña gana la carrera del despilfarro autonómico
La Generalitat acumula 30.304 millones de euros de deudas
 www.lavozlibre.es 19 Diciembre 2010

Cataluña gana la carrera del despilfarro autonómico Cataluña gana la carrera del despilfarro autonómico

Madrid.- La deuda de las comunidades autónomas asciende a 107.624 millones de euros y Cataluña es la autonomía que se lleva la palma. La Generalitat de José Montilla (PSC-PSOE) no ha escatimado en gastos y ha ganado la carrera del despilfarro autonómico con una deuda de 30.304 millones de euros.

Según publica 'El Mundo', gran parte del despilfarro autonómico se debe a "casos flagrantes" y destaca el 'top 100' del derroche. En ese ranking resaltan casos como el de los 38.000 móviles que la Junta de Andalucía entregó a empleados públicos o los 500.000 euros que Andalucía se gastó el año pasado en una oficina de representación en Madrid, dirigida por Julián Martínez, novio de Bibiana Aído.

En el caso de Cataluña, gran parte de sus deudas se debe a su deseo de expandir el catalán y Cataluña, y es que la Generalitat se gastó 2,9 millones de euros en abrir ‘embajadas’ catalanas, es decir, delegaciones en Londres, París, Buenos Aires y Nueva York.

Pero la apuesta de la Generalitat por vender Cataluña a diferentes rinconces del plantea no acaba ahí y en la lengua es donde lleva a cabo una de las mayores inversiones en plena crisis. Carod-Rovira independentista invirtió tres millones de euros en construir una escuela junto a Perpiñán (sur de Francia) para que 600 alumnos pudieran estudiar en catalán. Además, otorgó 120.000 euros al ayuntamiento de esa ciudad para que las placas de las calles estuvieran también en catalán.

No sólo se centró en países extranjeros, sino que también abogó por extender el catalán a comunidades autónomas de España, como Valencia, donde Eliseu Climent recibió 1,5 millones para fomentar la cultura catalana en esa autonomía.

Las subvenciones a las ‘selecciones catalanas’ tampoco se quedaron cortas, pues a la Plataforma pro Selecciones Deportivas Catalanas le fueron concedidos 1,2 millones de euros anuales fijos.

Otras comunidades autonomas también registran casos curiosos en sus planes de subvenciones y ayudas. Es el caso de Baleares, donde el Gobierno autonómico se llegó a gastar dos millones de euros para levantar una montaña artificial y tapar así las vistas de un monasterio o los 4,2 millones de euros que destinó el equipo de Guillermo Fernández Vara (PSOE) a ver la Champions por Canal Extremadura

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Gobernantes ruinosos
El Editorial La Razón 19 Diciembre 2010

La conclusión más lacerante de la desmesurada deuda de las autonomías es que los gobiernos regionales siguen gastando como si no hubiera crisis y se resisten a recortar sus fastuosas maquinarias burocráticas. Esa falta de responsabilidad y de respeto a los contribuyentes es lo que ha llevado a un endeudamiento autonómico sin precedentes de 107.624 millones de euros, equivalente al 10% del PIB. Además, el crecimiento de la deuda ha adquirido una velocidad suicida: un 27% desde hace un año.

Mientras los ingresos vía impuestos padecen de anorexia galopante, los gobernantes siguen entregados a la bulimia del gasto, alimentando como señores feudales unas administraciones sobredimensionadas. Los datos del Banco de España son una cruel fotografía del despilfarro no sólo para los 4,5 millones de parados, sino para todos los demás que han visto rebajados sus sueldos, para los pensionistas y para los mileuristas que apenas si llegan a fin de mes. Es verdad que una parte sustancial de la deuda de las comunidades autónomas la originan la factura sanitaria y la educación, pero no sólo ni principalmente.

Las causas de fondo son un sistema de financiación diseñado para satisfacer intereses políticos de determinadas comunidades y una estructura de gasto orientada a comprar votos, pagar lealtades partidistas y lubricar empresas públicas deficitarias e innecesarias, como las televisiones públicas, las embajadas y una miríada de organismos autónomos a cada cual más peregrino.

Si a ello se añade la insaciable voracidad de asumir más y más competencias, aun a costa de duplicar y triplicar servicios con el Estado y los municipios, el resultado final son esos cien mil millones largos de deuda que hipotecan a las generaciones futuras y que han registrado episodios de financiación tan reveladores como los «bonos patrióticos» lanzados por la Generalitat catalana para captar dos mil millones de euros a un interés altísimo.

Lo peor, sin embargo, está por llegar, pues más de la mitad de las autonomías han aprobado ya o están a punto de hacerlo unos Presupuestos para 2011 que incumplen el límite del déficit establecido por el Gobierno. No es ajeno a esta indisciplina el hecho de que en mayo haya elecciones. Lo mismo cabe decir de los ayuntamientos, muchos de los cuales rivalizan en despilfarro e irresponsabilidad con sus gobiernos regionales. Aseguró ayer el presidente del Gobierno que a los gestores autonómicos y locales díscolos les hará cumplir con los límites de déficit quieran o no.

No habría sido necesaria esta advertencia tan campanuda si Zapatero hubiera respetado la Ley de Estabilidad Presupuestaria que Aznar aprobó en 2001. Pero al modificarla en 2006 para relajar el límite de gasto y elevar el de endeudamiento de autonomías y ayuntamientos, abrió la espita al despilfarro de unos gobernantes embriagados por la bonanza económica y la incesante afluencia de tasas e impuestos. Ancha era Castilla y la miopía del Gobierno socialista la hizo todavía más inabarcable. Ahora, son los ciudadanos y el crédito de nuestra economía los que sufren las consecuencias de aquella frívola decisión que ha generado más frivolidades.

El etarra del pueblo de Garzón y la perseverancia de Amedo
Manuel Cerdán www.gaceta.es 19 Diciembre 2010

Un juzgado abre diligencias tras la denuncia de Amedo contra Rubalcaba por injurias. La Audiencia Nacional ha vuelto a investigar las relaciones de ETA y las FARC colombianas. El etarra Segura Burgos, del pueblo de Garzón, reside en las tierras impunes de Chávez. Burgos fue socio de Cubillas en el pub Oker’s, adonde acudía lo mejor de la sociedad caraqueña.

Los jueces y fiscales de la Audiencia Nacional siguen trabajando para que los terroristas de ETA, que residen asilados en Venezuela con la anuencia y la cobertura del régimen chavista, paguen en cárceles españolas el medio centenar de muertes que causaron con sus acciones violentas en los años 80 y 90. El proceso judicial se presenta difícil y dilatado por dos razones: muchos de los delitos ya han prescrito y la mayor parte de los etarras disponen de carta de naturaleza venezolana o cédula de residencia. Son unos 50 militantes que llegaron a tierras venezolanas hace veinte años y, desde el ascenso a la presidencia de Hugo Chávez, cuentan con la protección del militar bolivariano. Fueron deportados de Argelia y Francia de manera provisional –sin haber pagado sus crímenes– tras un acuerdo firmado entre Felipe González y el entonces primer mandatario venezolano Carlos Andrés Pérez, pero han vivido en un limbo judicial sin que ningún Gobierno democrático español haya tomado cartas en el asunto.

Hasta hace unos meses, en que unos pocos jueces y fiscales pusieron los focos sobre ellos. Las investigaciones del juez Eloy Velasco sobre las relaciones de ETA y las FARC colombianas, la participación de Arturo Cubillas en cursos de manejo de explosivos en la selva amazónica y la detención en Francia de José Lorenzo Ayestarán Legorburu, uno de los históricos de la banda expulsado de Argelia en 1989 y que había permanecido durmiente en Caracas durante dos décadas, encendieron las luces de alarma. Los etarras del santuario chavista seguían activos y dispuestos a atentar en la España de 2010. Y ahí radica el problema: la falta de reparación moral y penal para los familiares de las víctimas de los 50 asesinados con el coche bomba y el tiro en la nuca y la cobertura logística que los protegidos por Chávez siguen dando a la banda terrorista.
Impunidad

En la Audiencia Nacional me recuerdan una vez más que están atados de pies y manos y que una cosa es el lenguaje periodístico y otra el judicial. A veces, por mucho que los periodistas nos esforcemos en nuestra tarea, ambos estilos lingüísticos no confluyen –como cuando nos explicaban en el colegio el significado de las líneas paralelas: por mucho que se alarguen, nunca se tocan–. Pero uno se resiste a asumir ese legado de impunidad. Me consta que el Juzgado Central de Instrucción número seis y el fiscal coordinador de terrorismo de la Audiencia Nacional, Vicente González Mota, trabajan denodadamente para que, al menos, Cubillas y el resto de los etarras sobre los que pesa una orden internacional de busca y captura por delitos recientes sean extraditados a España desde Venezuela y Cuba.

Como ya saben ustedes, sobresale el inefable Arturo Cubillas, que, tras casarse con una venezolana, posee la carta de nacionalidad venezolana, trabaja en el Ministerio de Agricultura y Tierras y es amigo íntimo del vicepresidente de la nación bolivariana, Elías Jaua. Lo paradójico del caso es que Cubillas, el mismo terrorista que dirigió en 1984 el comando Oker, que perpetró una veintena de atentados en España causando tres muertes y adiestró en la selva hasta hace unos meses a jóvenes etarras, es uno de los responsables de las expropiaciones de tierras a ciudadanos españoles con intereses económicos en Venezuela.
A falta de bombas...

Un ex ministro de aquel país me comentaba hace unas semanas que Cubillas tiene fama de ser el funcionario que más se ensaña con los empresarios españoles. A falta de bombas y metralletas, esa actitud puede suponer para Cubillas una especie de sucedáneo a fin de ajustar cuentas con su ex madre patria.

Entre todos estos etarras que disfrutan del paraguas protector del régimen chavista destaca un andaluz oriundo de Torres, el mismo pueblo jienense donde nació el juez Baltasar Garzón. Se llama Gabriel Segura Burgos y vino al mundo en 1958, tres años después de que lo hiciera el magistrado de la Audiencia.
Expulsado

Posiblemente, hasta pudieron coincidir en la infancia en un partido de fútbol o en las procesiones de Semana Santa. Sí es inequívoco que Segura Burgos llegó a Caracas en 1989 desde Argelia subido en un avión de las fuerzas aéreas españolas. Antes había sido expulsado de Francia a tierras magrebíes en octubre de 1987 y se había unido al asentamiento etarra allí montado por el jefe de la banda, Domingo Iturbe Abasolo, Txomin. Tras el fallecimiento de éste y el fracaso de las negociaciones en Argel del Gobierno español con ETA, Felipe González optó por la expulsión de todos los miembros de la banda allí confinados. Desde La Moncloa pensaron que la mejor solución era alejarlos de Europa y extrañarlos a América: México, Venezuela, Cuba, Panamá y República Dominicana.

Allí llegó Segura una vez quemado como terrorista en España. El andaluz, sin formación docente, que años antes había buscado un futuro mejor emigrando desde Jaén a tierras vascas, donde trabajó de conductor, iniciaba una nueva vida en el nuevo continente. En el País Vasco se había enrolado en ETA como también hicieron otros muchos inmigrantes llegados de las regiones más deprimidas de España. Es decir, en palabras del racista Sabino Arana, era un maketo, un maketo de ETA, aquel término que se inventó el fundador del PNV para definir a los vascos nacidos fuera de Euskadi. Un maketo como otros etarras: Txiki Paredes Manot (Extremadura), Caride Simon o Domingo Troitiño (Galicia), García Corporales (León) y muchísimos más.
Causa vasca

Segura Burgos, como el resto de los maketos, se veía obligado a demostrar todos los días su total entrega a la causa vasca, es decir, que él era más vasco que los nacidos en Euskadi. Una buena excusa para ingresar en el comando Vizcaya de la banda terrorista como miembro legal, esos activistas que no están fichados por la Policía. Pero en julio de 1985 fue descubierto junto a otros 18 militantes y el comando fue desarticulado. La lonja donde el grupo guardaba las armas era propiedad, según pudo comprobar la Policía, de un joven andaluz que no llegaba a los 27 años, domiciliado en Santurce, que logró huir a Francia. En el local hallaron tres metralletas, tres fusiles, 15 granadas, cinco chalecos antibalas, abundante munición, explosivos, tres pistolas y un arma arrebatada al brigada de Marina, José Villarengo, a quien habían asesinado en Portugalete. El análisis balístico de otra arma demostró que había sido utilizada para asesinar a dos policías y a una mujer mientras comían en un restaurante de Sestao. Al comando se le atribuía asimismo otros cinco asesinatos, cometidos entre 1984 y 1985.
El protector

Ése es el perfil del vecino del pueblo del juez Garzón, que vive placenteramente en Venezuela, bajo el manto protector de Chávez. Segura Burgos fue socio de Cubillas en el pub-restaurante Oker’s de Caracas, adonde acudía la flor y nata de la sociedad caraqueña, como señalaba Jesús María Zuloaga en un vanguardista reportaje que publicó en 1996 en ABC sobre la colonia etarra en Venezuela. Cubillas puso a su restaurante el nombre de su comando asesino, que en español significa Torcido. Cuando Cubillas se siente ante del juez Eloy Velasco, tendrá que contarnos el significado real de Torcido.

Segura Burgos era el maître del local mientras permaneció abierto hasta el año 2003, en que Cubillas se incorporó al Ministerio de Agricultura y optó por su cierre. El paisano de Garzón con anterioridad, junto a su mujer María Teresa González Pérez, había regentado en Puerto de la Cruz el hotel Sorrento y el restaurante Mendi. La esposa trabajaba de cocinera en una clínica de la misma localidad. El resto de socios de Cubillas y Segura dejó en España un reguero de sangre con decenas de cadáveres. El comando Oker, que de torcido tenía poco, fue el responsable del asesinato en Irún, en noviembre de 1984, de un ciudadano francés, Joseph Couchot, a quien la revista Punto y Hora había relacionado con los GAL. Couchot no pertenecía al círculo del subcomisario Amedo, sino al de la Guardia Civil de Intxaurrondo. Y hablando de Amedo, el Juzgado de Instrucción número 3 de Pozuelo ha abierto las diligencias previas en el procedimiento abreviado 2195/2010 tras la denuncia por injurias presentada por el policía contra Alfredo Pérez Rubalcaba.

El ministro del Interior tachó a Amedo de “delincuente” y éste le contestó que si llegó a serlo, fue siguiendo las órdenes de un Gobierno del que Rubalcaba formaba parte. Tras la ratificación de Amedo, que se ha personado en la causa, el Juzgado de Pozuelo se verá obligado a remitir las diligencias al Tribunal Supremo, ya que el dirigente socialista, en su doble condición de diputado y ministro, disfruta del privilegio de aforado.
La verdad, siempre

Según fuentes próximas al ex policía de los GAL, Amedo piensa llegar hasta el final en su lucha personal para que se sepa la verdad sobre la creación y el encubrimiento de la guerra sucia desde los diferentes ejecutivos felipistas. Rubalcaba fue portavoz y ministro de la Presidencia en el último Gobierno de Felipe González, entre 1993 y 1996, años en los que se creó un gabinete de crisis en La Moncloa para que los GAL no salpicaran al entonces presidente socialista.

El excelente periodista y escritor, ya fallecido, Javier Ortiz, en su libro El felipismo de la A a la Z (Espasa, 1996), escribe lo siguiente sobre Rubalcaba: “Fue el primer portavoz del Gobierno felipista, desde Eduardo Sotillos, al que se le entendía lo que decía. Otra cosa es que casi todo lo que dijera fuera mentira. Demostró una capacidad para mentir realmente extraordinaria, incluso dentro de la clase política, propia de un falsario vocacional”.

Cataluña
El Constitucional rechaza los recursos del Defensor del Pueblo y de La Rioja contra el Estatuto
Desestima los preceptos impugnados que no habían sido incluidos en la sentencia del pasado 28 de junio, originada por el recurso del PP.
Redacción www.vozbcn.com 19 Diciembre 2010

El Pleno del Tribunal Constitucional ha decidido, finalmente, resolver el recurso del Defensor del Pueblo contra el Estatuto de Autonomía de Cataluña desestimando los preceptos impugnados que no habían sido incluidos en la sentencia del pasado 28 de junio, originada por el recurso del PP.

Según ha publicado El Mundo este domingo, el Pleno desbloqueó la semana pasada esta ponencia (dirigida por Jorge Rodríguez-Zapata), que llevaba varios meses atascada, y ha decidido emitir un dictamen en el que remite a la citada sentencia para dar a conocer la posición del Alto Tribunal relativa a los artículos impugnados tanto por el Defensor del Pueblo como por el PP.

Además, y aunque algunos miembros del Tribunal, como el magistrado Manuel Aragón, reclamaban que el nuevo fallo reprodujese de forma explícita la falta de eficacia jurídica del término nación contenido el preámbulo del texto, se ha acordado que no sea así, por la negativa de Elisa Pérez Vera y de Pascual Sala, que argumentaron que el artículo 8 -que sirvió para la interpretación del término ‘nación’- no había sido recurrido por el Defensor del Pueblo.

El Síndic de Greuges
Uno de los principales aspectos impugnados por el Defensor del Pueblo hace cuatro años -cuando Enrique Múgica todavía ocupaba el cargo, ahora en manos de María Luisa Cava de Llano-, la exclusividad de la potestad del Síndic de Greuges en Cataluña, ya fue declarada inconstitucional en la sentencia de junio, tras lo cual, el TC considera que el artículo que insta a la colaboración entre ambas instituciones es válido.

De esta forma, y pendiente resolverse el recurso del Gobierno autonómico de La Rioja contra varios artículos que, en algunos casos, ya fueron abordados en la sentencia del 28 de junio, el Tribunal Constitucional daría, por fin, carpetazo al contencioso del Estatuto.

ACTUALIZACIÓN 20/10/2010: El Tribunal Constitucional ha hecho públicas las sentencias originadas por los recursos contra el Estatuto de Autonomía de Cataluña presentados por el Defensor del Pueblo y por el Gobierno autonómico de La Rioja en 2006.

La del Defensor del Pueblo tiene 188 páginas, si bien, los fundamentos jurídicos solo ocupan las 21 últimas y, como se había avanzado, declara ‘extinguido el recurso, por desaparición sobrevenida de su objeto respecto a la impugnación’ de nueve artículos previamente recurridos por el PP y ya corregidos por el TC. Además, interpreta otros 13 artículos y tres disposiciones adicionales, desestimando el resto del recurso.

‘Nación’, ‘realidad nacional’ y ‘pueblo de Cataluña’
Destaca algunos aspectos de la sentencia de junio. En concreto, recuerda que ‘el empleo de los términos nación y realidad nacional referidos a Cataluña utilizados en el Preámbulo del Estatuto de Autonomía de Cataluña este Tribunal ha declarado que dichos términos carecen de eficacia jurídica interpretativa‘.

La sentencia subraya que, para el TC, ‘el pueblo de Cataluña comprende así el conjunto de los ciudadanos españoles que han de ser destinatarios de las normas, disposiciones y actos en que se traduzca el ejercicio del poder público constituido en Generalitat de Cataluña’, y que ‘el pueblo español’ es ‘el único titular de la soberanía nacional que está en el origen de la Constitución y de cuantas normas derivan de ella su validez’.

Recuerda la ilegalidad de la inmersión lingüística
También insiste en que ‘el catalán debe ser, por tanto, lengua vehicular y de aprendizaje en la enseñanza, pero no la única que goce de tal condición, predicable con igual título del castellano en tanto que lengua asimismo oficial en Cataluña’.

Y reitera, de nuevo, que, ‘desde ahora hemos de dejar sentado en nuestra argumentación que, como principio, el castellano no puede dejar de ser también lengua vehicular y de aprendizaje en la enseñanza’.

Rechaza el recurso de La Rioja
La sentencia generada por el recurso del Gobierno autonómico de la Rioja tiene 52 páginas, 13 de ellas dedicadas a los fundamentos jurídicos, y el Tribunal Constitucional interpreta cuatro artículos (de los 13 impugnados) y tres disposiciones adicionales (de las siete impugnadas), desestimando el resto del recurso.

Además, también se remite continuamente a la sentencia sobre el Estatuto emitida el pasado mes de junio.

"El problema es el nacionalismo catalán"
Miquel Porat Perales, autor de "Adéu, Catalunya": "Catalunya es una binación"
http://cultura.e-noticies.es 19 Diciembre 2010

Miquel Porta Perales, que acaba de publicar '¡Adiós España, Adiós Cataluña!' (Pòrtic) conjuntamente con Vicent Sanchis, defiende en una entrevista para el programa 'La cadira elèctrica' de e-notícies que "Catalunya es una combinación"y que "el problema de Catalunyña es el nacionalismo catalán".

El periodista y escritor, conocido por sus posiciones contra el nacionalismo catalán, afirma también que "la independencia sería un mal negocio". En su opinión, "supondría quedar fuera de la Unión Europa" y "si estuviéramos fuera de la UE sería un completo desastre".

También se muestra crítico con los intelectuales catalanes porque "ríen las gracias del poder nacionalista" y defiende su independencia. "Yo sólo he tenido el carnet de identidad, el pasaporte y el del Joventut de Badalona" al tiempo que insiste en que "España es la gallina de los huevos de oro" y que "muchas empresas vienen a España".


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