AGLI

Recortes de Prensa   Lunes 20  Diciembre  2010

 

La voz de la calle
Es inexplicable la atribución exclusiva a las comunidades de la Sanidad o la Educación.
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 20 Diciembre 2010

El pasado sábado me desplacé a Valencia para participar en la clausura del seminario Cuba: vísperas de libertad organizado por la Fundación Hispano-Cubana. Hice el trayecto desde Madrid en tren y a la vuelta me abordó un viajero, un pequeño empresario que me transmitió sus inquietudes ante los difíciles momentos que estamos atravesando. Me explicó que tiene tres empleados de los que seguramente tendrá que prescindir el próximo mes de enero. Lleva acumulando pérdidas durante muchos meses y ya no puede aguantar más.

Una vez me puso al corriente de sus zozobras, pasó a darme su interpretación de lo que está sucediendo. Hemos construido un Estado, me dijo, en el que una multiplicidad de Administraciones nos obligan a correr con el gasto de más de tres millones de empleados públicos, de miles de empresas públicas, de una absurda proliferación de normas y de las subvenciones a sindicatos, patronales y partidos. Según su interpretación, nos vemos obligados a congelar las pensiones, a retrasar la edad de jubilación y a alargar el periodo de cotización para percibirlas porque un enjambre de políticos nacionales, autonómicos y locales consume ingentes recursos en funciones duplicadas, ineficientes o inútiles, u ocupan puestos superfluos creados únicamente para colocar a correligionarios, enchufados o familiares. Me manifestó asimismo su airada incomprensión por la a su juicio inexplicable atribución con carácter exclusivo a las comunidades autónomas de competencias como la Sanidad o la Educación.

En este terreno, me ilustró con el ejemplo de un pariente suyo muy próximo que a la hora de someterse a una delicada intervención quirúrgica en una comunidad distinta a Madrid, en busca del equipo mejor de España en la correspondiente técnica, ha debido sufragar a su cargo la operación debido a la fragmentación de nuestro sistema público de salud. Ésa es la voz de la calle. Ésa es la realidad que tarde o temprano nos estallará en las manos.

España
¿Nos vamos al garete?
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 20 Diciembre 2010

Para todo el mundo la esperanza de vida es un hecho indiscutible. Menos para los dirigentes sindicales. Para todo el mundo las autonomías son una trampa mortal de nuestra economía. Menos para los partidos políticos. Y, sin embargo, la superación de la crisis y la salvación del sistema dependen de esta doble batalla que, necesariamente, deberán dar, y ganar, los propios partidos. Porque en esto consiste la grandeza del sistema democrático. Implica un necesario ejercicio de desdoblamiento de los partidos. De lo contrario se abre la sima, entra en quiebra el sistema, amenaza el caos y la posibilidad del golpe.

Respecto al sistema de pensiones nadie puede ser tan ignorante o tan malvado como para no convenir que una persona de 65 años era un anciano hace veinte, no hoy. Quizá Toxo considere «indecente» a quienes opinamos así, incluido el Gobierno. Toxo y Méndez amenazan de nuevo con la huelga general porque pretenden que el sistema de pensiones puede seguir funcionando con una edad laboral máxima de sesenta y cinco años. Toxo y Méndez quieren simplemente seguir al frente de su ejército de funcionarios. De «clase». Así que nos veremos en la huelga. General.

El régimen de Autonomías es la peste. Más allá de la buena fe de los propios dirigentes en aquellos casos en que hay buena fe. Las autonomías fueron el café para todos por la incapacidad para contener las aspiraciones de los nacionalistas. Fueron cargos, sueldos, ejercicios de vanidad… a costa del sistema, cada vez menos productivo, cada vez más caciquil, corruptible por naturaleza, las diecisiete Españas, los diecisiete defensores del pueblo, los diecisiete Parlamentos… Conseguimos superar el 23 F que fue la burda respuesta a la transición en relación con este problema, y con ello entramos en lo que ha terminado como una peste. Que atajamos o nos vamos al garete.

La guillotina y la casta política
Javier Orrico Periodista Digital 20 Diciembre 2010

¿Quién decidió que el ejercicio de la política se convirtiera en una fuente de privilegios? Recuerdo cuando en la Transición, aquella época ingenua en que creíamos que la democracia sería el reino de las ideas y la igualdad, discutíamos sobre si los cargos públicos debíar estar remunerados y cuánto. Hasta entonces, por ejemplo, los concejales y los alcaldes realizaban gratis su trabajo. Se decía que era porque sólo los caciques y los ricos se dedicaban a la política, y que si queríamos que el pueblo pudiera ejercer sus derechos y ser representante de los ciudadanos, había que recompensar ese trabajo, había que facilitar y hasta convertir en atractiva la acción política. Es decir, fue la igualdad, el afán igualitario, el que condujo a que los políticos hicieran de su desempeño un oficio.

Y del oficio, una profesión. Y de la profesión, una casta, una clase, un estamento en el que ya no tendría cabida otro mérito que el de la fidelidad a la propia camarilla, el meritoriaje interno de la sumisión, del disimulo, de la lealtad entendida como adulación y sofisma al servicio del califa de turno.

Resultaría incluso divertido, si no estuviéramos viendo hundirse “los muros de la patria mía” y a nosotros con ella, que en el nombre de la misma igualdad –gran impulsora de la guillotina, bajo cuya cuchilla se cambió el mundo- que en Francia acabó con los privilegios, con los derechos de cuna y de sangre, se hubiera propiciado en España, doscientos años después, la reconstrucción de la secta, de la diferencia y la prebenda, si no por nacimiento, sí por el ejercicio profesional de la política. De aquello, y ya huele, que nos hicieron creer que se institucionalizaba para promover la igualdad.

Pocos espectáculos más obscenos, cuando el pueblo, la retaguardia de las masas –en vanguardia siempre están el Partido y los sindicatos amigos, esos para los que nunca se acaban las subvenciones-, eso que ahora los cursis de la gauche nutrida (y, a veces, deconstruida) llaman la ciudadanía, está viendo como se queda sin trabajo, sin sus casas, sin subsidios, sin esperanza, y con la pensión deconstruida también, que el que Sus Señorías, los representantes del Pueblo, sus voces, sus ecos, hayan creado diversos modos de sobrevivir en el futuro (en nombre de la igualdad, por supuesto).

Por una parte, el del común, el del Tercer Estado, la gentuza de a pie, que tendrá que trabajar hasta el fin de sus días y a la que se le considerará la cantidad a percibir con cualquier criterio que permita bajarle los ingresos.

Por otro, Sus Señorías y todos los altos cargos de las setecientas mil administraciones, que no dejarán de cobrar casi jamás, y siempre por la máxima cantidad, a los que hay que unir, además, los empleados de las cajas de ahorros que controlaban hasta ayer Sus Señorías, y los empleados de las grandes empresas que suministran generosos pagos a Sus Señorías y los recogerán después en sus consejos de administración (Felipe González: 126.000 euros en Gas Natural, de la Caixa), todos los cuales, y para evitar problemas a esa cajas y empresas, serán enviados a sus casas con la práctica totalidad de sus sueldos a tocarse las pelotas o el conejo gracias a las millonadas que Sus Señorías han decidido dedicar a tan noble fin, sufragado con el patrimonio de todos.

Ese patrimonio que ya sólo es un sueño calderoniano, sólo una inmensa e imparable deuda que cada día nos come más. Pasó siempre. Al que se arruina, porque se gasta más de lo que tiene, los prestamistas lo van ahogando. Que es en lo que consiste ser prestamista y lo que sabe cualquiera que acude a los prestamistas. Menos el Gobierno del PZOE, que declara que la culpa no es de ellos por endeudarnos, sino de los prestamistas por prestarnos, los muy mercados.

Seguramente todo esto nos pasa por haber puesto el país en manos de gente que jamás tuvo que ganarse la vida, ejemplares perfectos de la casta que fue creciendo al amparo de nuestra estupidez, de la inocencia que traicionaron una vez y otra, atiborrándose de dádivas autoconcedidas y asegurándose un futuro confortable a costa de nuestra ruina. Saber que a un cretino vendido al nacionalismo como Montilla, le esperan doscientos mil euros al año, una oficina en el Paseo de Gracia, coche oficial, escolta, asistentes, como si el trabajo de un tal fuera a servir para otra cosa que para seguir ejerciendo de conseguidor ante el nuevo poder –que es siempre el mismo-, supone un escarnio para el sufrimiento de la gente. De todos.

O la ejemplar trayectoria de Teresa Fernández de la Vega, que fue juez por el turno idedado por el PSOE para colocar a los suyos, luego vicepresidenta de cuota, y que ahora se retira con otros casi 200 mil euros para trapitos. España, país del mérito, como fue siempre.

Y encima, esta panda de impostores que se dice el nuevo socialismo, esta secta a la que el futuro, sin duda, dejará en excrecencia de la Historia, tras de arrasarlo todo, menos sus chanchullos, aún tiene la desfachatez de ir predicando “una salida social para la crisis”. Hace años que un amigo mío de formación francesa sostiene que lo que le faltó a España fue una pasada por la guillotina. Siempre estamos a tiempo de volver a las Cortes a cortarles la cabeza a Carlos IV, a Fernando VII y a Godoy.

La dictadura de los mediocres
Francisco Rubiales Periodista Digital 20 Diciembre 2010

Los pensadores y filósofos están de acuerdo en que el derecho al mando no puede justificarse más que por la superioridad. Desde el alba de los tiempos, la Humanidad se ha dividido en amos y esclavos. La mayoría de los hombres tienen tanto miedo y se sienten tan débiles que no han nacido para mandar, mientras que una minoría es capaz de dominar su miedo y posee el arrojo suficiente para dar órdenes. Estos, miembros de la "raza de los amos", siempre han gobernado a lo largo de la Historia, hasta que nacieron los partidos políticos e instituyeron "la dictadura de los mediocres".

Los reyes de la antiguedad conquistaban el poder con la inteligencia y la fuerza, demostrando que eran superiores. La lucha por el poder seleccionaba a los mejores, que eran los que lograban imponerse. Así se gobernó el mundo durante mucho tiempo Las monarquías hereditarias alteraron el proceso de selección natural, pero se mantuvo activo en la nobleza, donde los hijos mejores casi siempre lograban imponerse a sus hermanos menos dotados de inteligencia y fuerza.

El mundo ha sido gobernado dentro de esa dialéctica a lo largo de la Historia, hasta que los partidos políticos, tras degenerar la democracia y convertirla en un refugio donde podían medrar ineptos y rufianes, se apoderaron del Estado e instauraron una especie de dictadura de los mediocres, donde suelen gobernar personas escasamente dotadas, que nunca antes en la Historia habrían tenido la oportunidad de ejercer el mando.

El partido político es una herramienta infernal que ha demostrado que muchos mediocres e inferiores unidos pueden ejercer su dominio sobre seres superiores desunidos y desorganizados.

Por primera vez en la Historia, puede afirmarse que la política actual, la que ha acabado con la democracia y ha sembrado el mundo de corrupción e injusticia, no es fruto del dominio de los más fuertes sobre los débiles, sino del predominio de los mediocres y, muchas veces, también de los inmorales, sobre el resto de la sociedad.

El proceso de selección de los mejores y de los más inteligentes y fuertes, vigente en el liderazgo del mundo durante miles de años, ha quedado interrumpido tras la creación del partido político, que es una especie de organización disciplinada y mafiosa donde los mediocres han conseguido hacerse fuertes y tomar el poder para ejercer un dominio inédito sobre las masas.

Las consecuencias de estas nuevas dictaduras de los mediocres son aterradoras. La primera de ellas es que las actuales castas dirigentes, integradas por mediocres con escasa inteligencia y menos escrúpulos, carecen de ideas y de iniciativas brillantes para solucionar los grandes problemas de la Humanidad, como la violencia, la desigualdad, la inseguridad, la pobreza, el desempleo y otras muchas lacras, que siguen vigentes y sin solución.

Otra consecuencia es el divorcio entre los ciudadanos y una clase dirigente que únicamente sabe ganarse el favor de las masas mediante técnicas propias de los tiranos: mentira, engaño, dominio de los medios de comunicación y miedo.

El tercer gran resultado del poder de los mediocres es el hundimiento general de los grandes valores, como la fortaleza, el esfuerzo, la solidaridad, el respeto, la humildad y el amor, que nunca podrán ser promocionados o amparados por una clase política plagada de mediocres arrogantes, incapaces de poseerlos.

Los partidos políticos, al encumbrar y convertir en líderes a gente a la que el proceso de selección natural habría condenado al anonimato y, tal vez, al fracaso, se han convertido en organizaciones nocivas y en verdaderos enemigos del progreso por haber conducido al mundo por un camino equivocado, ya que la solución no consistía en sustituir a las viejas élites poderosas por una manada de torpes sin virtudes ni valores, sino en perfeccionar y garantizar el proceso de selección para lograr que realmente lo mejores y los más virtuosos alcanzaran el poder y pudieran gestionar el Estado en representación de la Humanidad.

Voto en Blanco

Deuda y crecimiento, las claves económicas de 2011
@Roberto Centeno El Confidencial 20 Diciembre 2010

El Tesoro realizará mañana la última emisión de deuda del año en medio de un fuerte encarecimiento del coste de la misma. El montante total emisiones de 2010 ha superado los 210.000 millones de euros, de los cuales 140.000 millones corresponden a refinanciación y 70.000 a nuevas emisiones. A esta deuda colocada por canales normales, hay que añadir la correspondiente a canales anormales: el primero, la creciente morosidad en que incurre el Estado, unos 2.000 millones adicionales en 2010; y el segundo, el retraso deliberado en la devolución del IVA e IRPF, donde el Estado adeuda más de 6.000 millones a pymes y autónomos, un expolio disparatado que está haciendo quebrar a muchos de ellos.

Por lo que se refiere a las CCAA, los datos conocidos el viernes y correspondientes al tercer trimestre 2010, dan un crecimiento oficial en los últimos doce meses del 28,4%, equivalentes a 24.000 millones de euros, el record de todos los tiempos a pesar de su compromiso de estabilidad presupuestaria. En el mismo periodo, los Ayuntamientos han incrementado el endeudamiento en el 4,6%, equivalente a 2.000 millones, y las empresas públicas un 12,2%, o 6.500 millones. Y así las cosas, Zapatero continúa batiendo todas las marcas de mendacidad al asegurar que “el 99% de los gobiernos autonómicos y locales está cumpliendo con la reducción del déficit”. ¿En qué país estamos? Pero, además, hay dos problemas: el primero, que estas cifras oficiales son falsas, como afirma el Banco de España, que no cesa de exigir transparencia, como afirma Moody´s, la agencia más “amiga” de Zapatero, y como afirman todos los que se han ocupado del tema, excepto Elena Salgado; el segundo, que a la cifra real, cualesquiera que esta sea, hay que añadirle, como en el caso del Tesoro, la deuda financiada por canales anormales, ya que no se ha pagado a proveedores una cantidad estimada de 8.000 millones adicionales en 2010. Y todo esto no es emisión de deuda total, sino que se trata de deuda exclusivamente nueva.

En resumidas cuentas, ¿a cuánto ascienden las emisiones de deuda nueva en 2010? En el Tesoro, 78.000 millones (70.000 más 8.000); en las administraciones territoriales, 40.500 millones, cifra que sale de sumar 32.500 más otros 8.000 de mayor morosidad. Todo ello cifras oficiales. ¿Pero cuál es en realidad? ¿Un 20% más, un 30%? Solo Dios y tal vez Elena Salgado conocen la magnitud del agujero autonómico. Pero podemos estimar que el endeudamiento nuevo de las AATT en 2010 oscilará entre los 50.000 y los 60.000 millones y que el endeudamiento nuevo del sector público en 2010 será del orden de los 128.000 millones de euros, o el 12% del PIB, un auténtico dislate. Seguimos gastando casi el doble de lo que ingresamos. Y además, como el sistema financiero está técnicamente quebrado en una buena parte, el Estado ha tenido que avalar unos 90.000 millones en refinanciaciones de deuda de cajas de ahorro, el mismo camino de perdición seguido por Irlanda. En total, 218.000 millones entre mayor deuda y avales, el 21,8 % del PIB. ¿Pero es que se han vuelto locos?

Y la guinda del pastel, con España al borde del abismo, la cúpula del PP reunida en Zaragoza, con Gallardón a la cabeza, un megalómano que ha arruinado Madrid para varias generaciones, que acaba de construir el salón de plenos municipales mas fastuoso de Europa en su sede –palacio que parece diseñado por Albert Speer, el arquitecto de Hitler-, y que tiene la desvergüenza de pedir, flanqueado por Rajoy, más dinero para los ayuntamientos. ¿Y esta gente es la que va a sacar a España de la crisis?

Deuda 2011, posibilidades de colocación.
La deuda total más los avales a emitir en 2011 se estimaban en unos 320.000 millones de euros, de los cuales 95.000 son los avales que necesita el sector financiero para no quebrar y 15.000 el déficit eléctrico. Pero ahora resulta que, según el BdE “los vencimientos de las cajas son mucho más importantes de lo que se pensaba”. ¿Cuánto más importante? Los que exigen transparencia a los demás, unos reguladores incapaces de calcular correctamente algo tan simple como los vencimientos de deuda de los regulados, no dan la cifra. Y lo peor, ¿con qué derecho va a avalar el gobierno con nuestro dinero decenas de miles de millones –ya ha avalado 180.000 millones- que sabe con certeza que las cajas jamás podrán devolver? “No es que produzcan rechazo, es que están apestadas”, afirmaba el viernes el economista jefe de Intermoney. ¿Con qué derecho nos imponen el robo legal del FROB para cumplir con las exigencias de capital, que está siendo despilfarrado en pensiones de lujo, bonos patrióticos, salarios y Visas oro con el visto bueno del BdE?

Salgado dice que el Estado “sólo” necesitará colocar deuda nueva por 45.000 millones de euros. Y las administraciones territoriales, que ya no tienen ni para pagar la nómina, ¿cuánto necesitarán? Eso sí, a terceros no van a pagar ni al tato. ¿Qué posibilidades tiene España de colocar en el mercado deuda y avales por 320.000 o 340.000 millones de euros? Realmente ninguna, a no ser que San Juan Trichet cambie de opinión y decida comprarla masivamente. Desde noviembre, la escalada del coste de la deuda ha sido espectacular y será mayor en 2011, si es que alguien nos financia todavía. Pero fijémonos en la última subasta de obligaciones a 15 años: tipo de interés al 5,95% frente al 4,54% de la realizada a principios de octubre. Incremento del 31%. En las letras el caso es más sangrante ya que los tipos subieron un 45%.

Las implicaciones son enormes, no solo porque el sobrecoste de los pagos por intereses se comerán de largo el ahorro de la bajada de pensiones y del sueldo a los funcionarios, que también, sino porque, si tomamos el ejemplo de las obligaciones, quienes hayan suscrito este tipo de deuda en octubre, han experimentado una minusvalía del 24%. Ahora piensen en los millones de ahorradores que, deseando tener su dinero seguro, han invertido en renta fija, normalmente en productos estructurados o planes de pensiones, que pierden ya grandes cantidades, y en los próximos meses, conforme vayan subiendo los tipos de interés, perderán aún más. Y los jubilados, a quienes Zapatero descerrajó la caja de las pensiones, y los 60.000 millones tan a duras penas ahorrados los colocó en deuda española. Ignoro como está distribuido, pero si solo la mitad, 30.000 millones, fue colocada en obligaciones, el ahorro de los jubilados tiene ya una minusvalía cercana a los 7.000 millones. Y tienen que bajar las pensiones un 10% para empezar… y un 30% para seguir porque las cuentas ya no salen.

Ahora bien, si bancos y cajas españolas, que son las que han estado comprando deuda con el dinero de la barra libre del BCE, están perdiendo literalmente miles de millones en sus carteras por la subida de tipos, ¿van a seguir comprando deuda aunque San Juan Trichet les preste el dinero al 1%? Y si no lo hacen, se acabó la fiesta. Y así las cosas, la UE, inspirada por Merkel, acabó de remachar el clavo el jueves: “La UE aprueba que los poseedores de deuda paguen si un país quiebra”. “Ahora sí que estamos en una situación límite”, afirmarían varios grandes ejecutivos el viernes. En estas condiciones, y en mi modesta opinión, la colocación de la deuda 2011 es imposible, y si quebramos, que quebraremos, nos van a ayudar pero con durísimas condiciones, y dentro de ellas los tenedores de deuda van a perder hasta la camisa.

Y por último, el crecimiento
Ya lo expliqué también la semana pasada: el PIB medido por sus componentes, más allá de las mentiras del INE y el BdE, está cayendo al 4% a día de hoy. Las medidas de ajuste: más impuestos, menos salarios, menos pensiones, más paro, a lo que se añade subida del petróleo, de las materias primas, y subidas brutales de la luz y el gas, con familias y empresas perdiendo poder adquisitivo a chorros, empeorarán el consumo y la inversión en 2011. Pero si somos optimistas y pensamos que todo queda igual que hoy, estamos hablando de una caída real de la economía del 4%. Da lo mismo la cifra oficial que nos cuenten.

Una caída de este porte, en relación a los Presupuestos 2011 tiene efectos devastadores tanto directos, menores ingresos, como indirectos, mayores gastos en paro y en tipos de interés, en este caso por lo dicho antes. En conjunto, puede ser un descuadre de entre 20.000 y 30.000 millones de euros, con lo que Elena Salgado no necesitará emitir 45.000 millones de nueva deuda, sino entre 65.000 y 75.000, y luego súmenle CCAA, Ayuntamientos y empresas públicas, que también se verán afectados en sus cuentas por la caída del crecimiento. En resumen, o San Juan Trichet empieza a comprar masivamente deuda española, o esto se termina el año que viene… y no al final sino más bien en la primera mitad de ejercicio.

Dicho esto, les deseo lo mejor para estas Navidades, y que en 2011 luchen por cambiar la Ley Electoral e implantar la democracia, por el cambio del modelo autonómico y por enviar al paro a este Gobierno de incapaces antes de que nos arruinen.

Crisis nacional
Miedo
Pedro de Tena Libertad Digital 20 Diciembre 2010

Todos decimos que el miedo es la perturbación que causa en nuestro ánimo un riesgo real o imaginario, o, si queremos, la sensación que nos recorre cuando cabe la posibilidad de que ocurra algo contrario a nuestros deseos o aspiraciones. Miedo, lo que se dice miedo, tanto el cerval y sublime como el de ciscarse, no debe tenerse ni sentirse en una democracia. Como se dice tópicamente, la democracia es un régimen político en el cual si llaman a nuestra puerta a las cuatro de la mañana, no puede ser nadie más que el lechero. O sea, que la libertad, restadas las leyes, preside nuestra vida

Sin embargo, en la democracia española hay miedo. Hay miedo, ahora menos, en el País Vasco donde o te mato o te rindes o te vas. Hay miedo en Cataluña donde si dices no al Estatuto, o te vas o te pego o te echo o te multo. Y hay otros miedos consistentes en que si no haces lo que el poder dice, no te va bien en la vida. Hay miedo cuando pensamos en Rubalcaba y su trayectoria.

Para el PSOE, en Andalucía no hay miedo alguno. Esto es Eldorado, el Paraíso, el cielo protector. Y sin embargo, el miedo está extendido. Aún hoy, con un régimen tambaleante, no se habla en voz alta de los grandes asuntos, ni se critica públicamente al Gobierno del régimen, ni, si se es empresario, osa uno "meterse en política". Incluso hay quienes antes de decirte al oído algo miran a su alrededor por si acaso. Es más, hay voces del régimen que le destilan a uno al oído: "No te va a ir bien si sigues por ese camino". Y en efecto, uno se la juega cuando decide decir en voz alta lo que piensa. Altos funcionarios esconden su identidad bajo pseudónimos cuando desean expresar sus opiniones sobre el Decretazo de Griñán, por ejemplo

El miedo existe y existe hasta un punto que es difícil de precisar, pero ese miedo es conocido incluso por la militancia socialista. Se contaba en una web del PSOE que, cuando hay oposición interna, los actuales cargos socialistas utilizan los "puestos de trabajo" para castigar a los disidentes de otras familias y clanes. Ya saben, es la herencia de aquello de que "quien se mueva no sale en la foto", ni encuentra un trabajo, ni consigue subir en las listas, ni nada.

El miedo existente en Andalucía es, con todo, más sutil. Se trata de contratos, certámenes o premios, oposiciones, concursos, relaciones de puestos de trabajo, subvenciones, actuaciones artísticas, obras... Todo eso puede ser puesto en peligro si un día el nombre de alguien se asocia a una actividad crítica con el Partido Socialista.

Cuenta Diógenes Laercio en su Vida de los Filósofos más ilustres que Solón, oponiéndose a la tiranía de su pariente, Pisístrato, exclamó: "Oh atenienses, yo soy entre vosotros más sabio que unos y más valeroso que otros; soy más sabio que los que no advierten lo que fragua Pisístrato, y más valeroso que los que lo conocen y callan por miedo". Pues eso.

Qué gran hazaña tiene que realizar el PP andaluz con la ayuda de todos: el fin del miedo. Esto es, que comer o no comer, progresar o no progresar, obtener un puesto o no, lograr o no un contrato, dependa de nuestra inteligencia, de nuestro trabajo y de la ley, no de los partidos. Dios me oiga.

El deber constitucional de ser burros
Luis Miguez Macho El Semanal Digital 20 Diciembre 2010

Ha saltado a los medios de comunicación una reciente sentencia del Tribunal Constitucional que deniega a una familia el derecho a educar a sus hijos en casa y no en un colegio. Se basa para ello en que la legislación educativa española impone la escolarización obligatoria y no contempla tal posibilidad, aunque, al mismo tiempo, reconoce que cabría dentro de la Constitución una opción legislativa distinta.

Para más recochineo, la sentencia le acaba diciendo a los padres que no pueden educar a sus hijos en casa, pero sí crear un colegio acorde con sus convicciones. Es decir, quien puede lo más, fundar un colegio entero, no puede lo menos, convertir el hogar en escuela.

De esta forma, las familias que en España se acogen al llamado "homeschooling", que hasta ahora se movían en una situación de vacío legal e incertidumbre jurídica, quedan fuera de la ley, en abierto contraste con los países más desarrollados del mundo, donde esa práctica está legalmente admitida. En pleno debate sobre la calidad del sistema educativo español, nuevamente vapuleado por el informe PISA, la sentencia es cuando menos llamativa.

Yo tengo hijas en edad escolar y nunca se me ha ocurrido plantearme el "homeschooling". Primero, porque ni mi mujer ni yo, que trabajamos fuera del hogar, tendríamos tiempo para llevarlo a cabo. Segundo, porque no me siento capacitado para enseñar a niños, y menos a los propios, por mucho que sea profesor universitario. Tercero, porque considero que la educación escolar no sólo consiste en el aprendizaje de unos conocimientos, sino que también es una forma de socialización y convivencia con otros niños que se pierde en la educación en el hogar.

Ahora bien, que yo no me plantee el "homeschooling" no significa que me parezca mal que otras familias, que tengan tiempo y aptitudes educativas para aplicarlo, y que consideren que la socialización de sus hijos la pueden resolver de maneras distintas a la convivencia con otros niños en el colegio, estén dispuestas a practicarlo. A diferencia de los llamados "progresistas", no estoy de acuerdo con la prohibición de la educación en el hogar ni, desde luego, con su persecución legal.

Con un sistema educativo tan deficiente como el español, lo único que se hace con tal prohibición es consagrar un nuevo deber constitucional: el deber de ser burros. Cuanto peor funciona el sistema educativo, menos se tolera que el ciudadano común escape de él y reciba una mejor formación por medios distintos a los oficiales.

Porque, curiosamente, el "homeschooling" no es una opción para ricos, sino para ciudadanos medios. Los hijos de los ricos y de los políticos no se ven afectados ni por las deficiencias de nuestro sistema educativo, ni por la prohibición de la educación en el hogar; ellos tienen otra escapatoria, que es la de los colegios privados bilingües y la realización de parte de su formación escolar en el extranjero.

Todo esto tiene una moraleja en la que mi buen amigo Pascual Tamburri, que es del gremio de la enseñanza secundaria y, por lo tanto, sabe bien de lo que está hablando, insiste una y otra vez desde estas páginas electrónicas: no es posible, ni sería conveniente si fuese posible, un pacto escolar entre el PP y el PSOE. La izquierda ha hecho a su gusto toda la legislación educativa vigente en España, con los resultados que están a la vista; pactar su reforma con ella equivaldría a aceptar que la izquierda tiene legitimidad democrática para aplicar sus principios y sus programas cuando gana las elecciones, mientras que la derecha está obligada a pedirle permiso para hacer lo propio cuando le toca gobernar.

No necesitamos una reforma educativa más. Lo que necesitamos es un replanteamiento completo de todo el sistema educativo desde presupuestos ideológicos opuestos a los que se han venido aplicando hasta ahora. Cuáles serían esos presupuestos alternativos es fácil de imaginar: respeto a las convicciones y a los opciones de las familias, en lo ideológico, en lo lingüístico y hasta en lo pedagógico, lo que incluye la admisión del homeschooling; diversidad educativa para alcanzar una igualdad real de oportunidades, frente a la vana titulitis que ha impuesto el igualitarismo supuestamente progresista; recuperación de los principios de esfuerzo y disciplina.

Nuestro derecho a educar
José Carlos Rodríguez Libertad Digital 20 Diciembre 2010

El Tribunal Constitucional ha denegado a unos padres de Málaga su derecho a enseñarles en su propia casa, y les obliga a escolarizarlos. La sentencia es un despropósito. En primer lugar por motivos jurídicos. La Constitución no prohíbe a los padres educar en casa y no obliga a escolarizarlos. Como mucho, obliga a que los niños reciban una educación. El argumento de María Emilia Casas en la sentencia es estupefaciente. Dado que la Constitución no prohíbe que la ley prive a los padres del derecho de ser ellos los educadores, será válido lo que diga la ley del momento. Y entiende que la actual ley educativa sí niega ese derecho. Recordemos que el Constitucional tiene que juzgar las leyes en función de que se adecuen o no a la Constitución. Aquí hace todo lo contrario. Interpreta la Constitución en función de lo que diga una ley de rango inferior.

Por si ello fuera poco, lo que sí prevé la Constitución es que España firme tratados internacionales, como la Carta de Derechos del Hombre, de 1948, que reconoce el derecho de los padres de educar a sus hijos, o la Carta Europea de Derechos Fundamentales, que dice lo siguiente: "Se respetan, de acuerdo con las leyes nacionales que regulen su ejercicio, la libertad de creación de centros docentes dentro del respeto de los principios democráticos, así como el derecho de los padres a garantizar la educación y la enseñanza de sus hijos conforme a sus convicciones religiosas, filosóficas y pedagógicas". Es decir, que reconoce el derecho de los padres de enseñar a sus hijos según la metodología pedagógica que consideren más adecuada. Y es evidente que no tienen por qué encontrarla en la educación reglada.

Todo ello aparte de que la familia había educado a sus hijos con un éxito académico que todos, incluidos desde luego los padres de María Emilia Casas, hubiésemos querido para nuestros hijos. Y todavía hay mucho más que decir sobre la sentencia.

La enseñanza en casa no está muy extendida. Y, además, esto es una sentencia, no una ley, de modo que no va a cambiar mucho esa realidad tras la decisión del Tribunal Constitucional. Pero la última libertad que poseemos todos es la de obviar al Estado, declararnos en rebeldía frente a sus normas injustas y organizar nuestra vida como la entendamos. Y estamos hablando de nuestros hijos y nuestro modo de educarles, de modo que sí, es nuestra vida y nadie tiene derecho a decidir sobre ella, aparte de nosotros. La libertad de estas familias es la nuestra y es mucho lo que nos jugamos en esta nueva lucha del Estado contra nuestros derechos.

José Carlos Rodríguez es periodista y miembro del Instituto Juan de Mariana

Sentencia
Seguiremos educando en casa
Laura Mascaró Libertad Digital 20 Diciembre 2010

La situación legal del homeschooling en España siempre ha sido delicada. Hay un vacío legal que nos deja en una situación de inseguridad jurídica pero, aún así, pese o gracias a esa falta de reconocimiento explícito, nos hemos sabido defender. Muchas familias homeschoolers no tienen ningún problema a nivel legal. Las que lo tienen, ganan. A nadie le han quitado la custodia, le han multado o le han metido en la cárcel por no escolarizar.

Sin embargo, ayer el Tribunal Constitucional dictó una sentencia sorprendente y jurídicamente muy discutible. Cuestiones procesales aparte, los fundamentos jurídicos de la sentencia resultan sorprendentes y, sobre todo, alejados de la realidad actual del panorama educativo español. Como bien dice Victoria Llopis, tiene gracia que esta sentencia salga justo después de que el informe Pisa deje el listón de la educación española (de la oficial, digo) a un nivel al que sólo podemos llegar si montamos una excavación arqueológica. Pero, para el TC, esto es irrelevante; lo único que le importa es que los padres "no pueden negar a sus hijos el derecho y el deber de participar en el sistema oficial de educación, que derivan del mandato constitucional de enseñanza obligatoria". Como si "enseñanza" y "escolarización" fueran equivalentes. ¿Acaso la escolarización es un fin en sí mismo? ¿Acaso no es la escolarización un medio –uno entre muchos– de alcanzar un fin, que es la educación?

Lo más sorprendente de esta sentencia es que el Ministerio Fiscal "centra su argumentación en que la educación en el propio domicilio debe cumplir unos requisitos que el supuesto no cumple: por un lado, que su finalidad obedezca al

pleno desarrollo de la personalidad humana y, por otro, que esté asegurada la suficiencia de contenidos, ya que es principio constitucional la habilitación a los poderes públicos para homologar e inspeccionar el sistema educativo". En primer lugar, es una novedad que la educación en casa, que no está reconocida ni regulada por ninguna ley, tenga unos requisitos. En segundo lugar, da por hecho que, en el caso concreto de los recurrentes, no está asegurada la suficiencia de contenidos cuando se trata de unos niños que hablaban cinco idiomas, sabían música y recibían clase de matemáticas, ciencias y lengua, así como educación ética. Quizás en este caso, más que suficiencia, había exceso de contenidos y de resultados académicos y, claro, el Estado no va a permitir que se demuestre que alguien es más eficaz y más eficiente que él a la hora de proveer educación (o cualquier otro "servicio público").

Mientras tanto, el secretario de estado de Educación, Mario Bedera, ha declarado que la educación en casa es algo "absolutamente minoritario" y que, por tanto, "no requiere de una regulación". O sea, que las minorías no merecemos siquiera la atención de que se reconozcan y garanticen nuestras libertades. También ha dicho que "se trata de una sentencia del TC sobre un caso concreto, lo que demuestra que es algo minoritario". ¿Acaso no tratan todas las sentencias sobre casos concretos? ¿Acaso lo minoritario es irrelevante para el Estado?

De pequeña, y de adolescente, siempre quise tener algo por lo que luchar. Me daban un poco de envidia las personas de otros lugares y de otras épocas que se habían visto en la necesidad y en la obligación moral de luchar por sus ideales. Nosotros, en los 90 y en España, lo teníamos todo demasiado fácil.

De pequeña, y de adolescente, además, siempre quise ser escritora. Pero sentía que me faltaba mucha experiencia vital como para tener algo interesante que contar. No tenía ni idea de que, al llegar a la treintena y siendo madre, iba a encontrar ese "algo por lo que luchar" y esa "experiencia vital" sobre la que escribir.

Ahora, desde la Asociación para la Libre Educación, lucho para que los homeschoolers españoles salgamos del vacío legal y para que nuestros hijos tengan el derecho (que no la obligación) de examinarse por libre al final de cada ciclo y así poder titularse a la misma edad que los niños escolarizados. Y seguiremos educando en casa, porque educar en casa no es un capricho, no es sobreproteger y no es aislar a los niños de la sociedad. Educar en casa es un proyecto de vida, es vivir según tus propios valores y es tomar toda la responsabilidad por esas personas que dependen de ti: tus hijos.

Europa contra sí misma
El Editorial La Razón 20 Diciembre 2010

Es notorio que el auge del radicalismo islámico ha acentuado la persecución contra los practicantes de otras religiones, especialmente la cristiana. Desde Marruecos hasta Indonesia apenas si hay un país musulmán donde no se produzca cada semana un episodio de intolerancia, acoso y hasta de asesinato por practicar el cristianismo. Casos como el de Asia Bibi o los atentados sangrientos contra los coptos egipcios y los maronitas iraquíes han causado horror en todo el mundo por su extremada violencia.

Con toda razón alarma e indigna la intransigencia de los Estados islámicos en materia religiosa, que prescinde del más elemental respeto a los derechos humanos. Sin embargo, esta oleada de acoso a los cristianos no es privativa de países fanatizados. También en la vieja Europa, que no se explica sin el cristianismo porque en él hunde sus raíces culturales, morales y espirituales, se están registrando episodios de intolerancia que repugnan a su naturaleza democrática. Según el informe de un observatorio con sede en Viena que analiza este tipo de actos, en los últimos años se han documentado hasta 130 agresiones contra personas o bienes motivadas por su carácter cristiano, desde incendios hasta palizas, pasando por amenazas y discriminaciones más o menos solapadas.

Naturalmente, no es comparable la situación europea, donde los derechos religiosos y la libertad de culto están garantizados por las leyes, con la del mundo islámico. Pero no por ello deja de ser un síntoma preocupante de cómo se está erosionando el basamento espiritual de nuestro continente. Al devaluar irresponsablemente la argamasa cristiana que ha fraguado, tras veinte siglos de evolución, en la actual organización democrática del Estado, el sistema inmunitario de las sociedades europeas queda expuesto a la agresión de los fanáticos, que se aprovechan precisamente de las conquistas logradas por la cultura judeo-cristiana para imponer sus dogmas excluyentes.

No cabe duda de que todos los creyentes, cualquiera que sea su fe, son iguales ante la ley, pero eso no significa que todos los sistemas religiosos sean equiparables e igualmente respetables. No es aceptable, por ejemplo, lapidar, mutilar o asesinar amparandose en motivos religiosos; tampoco son admisibles la sumisión, el maltrato y la discriminación legal de la mujer basados en preceptos religiosos. A los europeos que menosprecian el legado cristiano o que tratan de diluirlo en el supermercado de las religiones no debería escapárseles este simple detalle: sólo existe democracia real en los países con raíces cristianas, salvo alguna excepción que confirma la regla. No es una casualidad, desde luego.

Pese a los esfuerzos de esa izquierda aturdida por la caída del Muro, cuyo único legado intelectual parece centrarse en la fobia contra lo cristiano, lo cierto es que el andamiaje ético, espiritual y social de la fe cristiana es hoy el único dique de contención contra el avance de quienes, impulsados por un supuesto y oscuro mandato divino, tratan de destruir el sistema democrático que nos hemos dado con mucho esfuerzo para imponer su propia fe y su propio sistema de valores fundamentalistas y excluyentes.

El experimento ZP
José María Marco La Razón 20 Diciembre 2010

Rodríguez Zapatero no es Felipe González. Todos lo tenemos claro. Sin embargo, el PSOE de Rodríguez Zapatero no es distinto del PSOE de Felipe González. Rodríguez Zapatero le insufló, por así decirlo, nuevos aires ideológicos, que atañen a una voluntad más o menos utópica de radicalismo postmoderno. Al mismo tiempo, Rodríguez Zapatero enarboló la superioridad moral de la izquierda, como si hubiera querido hacer, años después, la ruptura que no se hizo en los años setenta. Felipe González, que había hecho la Transición, se abstuvo de un gesto como este, pero esa tentación nunca ha sido ajena al socialismo español. Jamás hubo una revisión autocrítica del papel del PSOE en la historia de España, sobre todo en los cuarenta primeros años del siglo pasado que acabaron en una dictadura. El único culpable de aquel fracaso era «la derecha», así a bulto. Pobre del que se saliera de ese guión, trazado con una arrogancia y una suficiencia infinitas...

El guión ha sido difundido machaconamente desde hace décadas en medios de comunicación, en libros y películas, y sobre todo en un sistema de enseñanza convertido en correa de transmisión ideológica. La «Memoria Histórica» de Rodríguez Zapatero ha sido el intento de utilizar ese dogma, propagado durante años, al servicio de una estrategia que consistía en batasunizar España, gobernar con la extrema izquierda nacionalista y borrar la posibilidad de la alternativa: restaurar, en pocas palabras, la esencia ideal de la Segunda República. Ese fue el proyecto de Rodríguez Zapatero, proyecto que ha estado a punto de destrozar nuestro país.

Lo que sí se ha llevado por delante es a sus aliados de extrema izquierda nacionalista y a algún grupo de comunicación progresista que se creyó la Biblia de la democracia. También se ha llevado por delante la autoridad de los «sindicatos de clase», que han perdido aquel prestigio que les convirtió, sin que nadie les hubiera votado, en agentes de gobierno y transformó nuestra democracia en un régimen corporativista (lo que explica la altísima tasa de paro existente en España).
Como el radicalismo ha sido una tentación permanente de la izquierda española, seguramente había que hacer el experimento radical. Ya está hecho, en Galicia, en Cataluña y en el conjunto de España. Los resultados están a la vista. Habiendo demostrado que el radicalismo nos lleva a la ruina, Rodríguez Zapatero ha conseguido acabar con la hiperlegitimidad de la que ha disfrutado la izquierda en España durante tantos años.

Nada de todo esto pone en cuestión el régimen democrático español. Rodríguez Zapatero no ha conseguido acabar con él, y aunque los desastres causados son gigantescos y la reparación requerirá esfuerzos que podían haber sido empleados para cosas más útiles, lo esencial subsiste. En vez de quejarnos de un supuesto derrumbamiento del régimen, como si hubiera otro de repuesto, deberíamos alegrarnos por la solidez que ha demostrado ante una arremetida tan primitiva, tan grosera. Hay que volver–ya– a la línea de reformas y de pactos que marcó la Transición.

Cuando se deteriora nuestro capital humano
JUAN VELARDE FUERTES ABC 20 Diciembre 2010

Vivimos desde final del siglo XVIII en una acelerada Revolución Industrial. La curva exponencial que dibujó Robert W. Fogel en su discurso como presidente de la American Economic Association en 1997, lo prueba de modo, casi habría que admitirlo, inexorable. Pero para progresar, sin ser expulsado de ella, los economistas sabemos, por haberlo leído al inicio del capítulo 6 del libro IV de esa obra esencial del maestro Alfredo Marshall, Principios de Economía, que «después de haber estudiado las causas que rigen el crecimiento de una población numerosa y vigorosa, tenemos ahora que considerar la educación que es necesaria para desarrollar su eficacia industrial». Y Miguel Ángel Gabilondo en una nota a la edición de esta obra en español de la Fundación ICO, señala que «hay que destacar la importancia que concedió Marshall al capital humano… En la actualidad, dicho capital es considerado fuente importante de crecimiento».

Por cierto que los límites de la educación y de la investigación se entremezclan de tal forma, que carece casi de sentido pensar en que lo conveniente es educar especialmente de un modo u otro. Toda ampliación en la educación, la que sea, es buena. Los ingleses tenían ya en el siglo XVIII muy claro que el estudio a fondo de las matemáticas mejoraba la productividad de las manufacturas textiles de Manchester. Al tener destreza en matemáticas, la astronomía progresaba. Pero con buenos datos astronómicos, la navegación se hacía más segura y más rápida. Gracias a ello, los fletes de los buques ingleses eran bajos y, por tanto, en los mercados exteriores las producciones británicas, y entre ellas las textiles de Manchester, se colocaban con mayor baratura que las de otras procedencias. Al ampliarse el mercado, las series productivas manchesterianas podían ser mayores en las fábricas, con el corolario inmediato de que la productividad crecía, los costes bajaban, y ello afianzaba el control de los mercados.

Por eso, señala también en ese capítulo Marshall, «podemos… concluir que la conveniencia de invertir fondos públicos y privados en la educación no debe medirse sólo por sus frutos directos… El valor económico de (disponer gracias a ella) un gran genio industrial es suficiente para cubrir los gastos de educación de una ciudad, ya que hasta una idea nueva, tal como la principal invención de Bessemer, puede aumentar tanto la potencia productiva de Inglaterra como el trabajo de mil hombres. Menos directa, pero no menos importante es la ayuda prestada a la producción por … los trabajos científicos, como los de matemáticos o biólogos, aunque puedan pasar varias generaciones antes de que produzcan frutos que se hagan visibles en mayor bienestar material. Todo lo invertido durante varios años en proporcionar a las masas una mejor educación quedaría bien compensado si (por ello) se lograra producir un solo Newton, o Darwin, Shakespeare o Beethoven».

Todo eso se ha puesto de manifiesto en España como consecuencia de la publicación del último Informe PISA de la OCDE, donde tan pésimo puesto ocupamos. Pero es que recientemente, previamente a la lluvia de comentarios sobre este informe, escribía Víctor Pérez Díaz en su colaboración «España está en crisis.

Sociedad, economía, instituciones» (Colegio Libre de Eméritos, 2010), vinculando sus palabras con el trabajo que firma con Juan Carlos Rodríguez, «La cultura de la innovación de los jóvenes españoles en el mundo europeo» (Fundación COTEC, 2010), que estas informaciones dejaban «claro que la educación de los jóvenes españoles de hoy puede ser mejor o peor que la del pasado…, pero, en todo caso, comparada con la de los europeos occidentales es una educación (y aquí el lector puede escoger el adjetivo que prefiera: nota del profesor Pérez-Díaz) relativamente poca, o relativamente mediocre… España tiende a formar grupo con otros países euromediterráneos. Su nivel es parecido al de Italia, Portugal, Grecia. (He aquí la razón de esos PIGS que vemos ahora frenar en el mundo financiero: nota de J.V.F.). El polo opuesto está formado por los países nórdicos y los Países Bajos, mientras que los mayores países europeos, grandes potencias del pasado, que cultivan una dosis, mayor o menor y más o menos discreta, de nostalgia de "grandeur" en sus sueños, ocupan posiciones intermedias».

Y tampoco, en España, se había producido el sueño de quienes se lanzaron políticamente a reformar la enseñanza para que, al menos, disminuyesen las desigualdades de rendimiento. En el artículo de Julio Carabaña, «Los debates sobre la reforma de las enseñanzas medias y los efectos de ésta en el aprendizaje», publicado en «Papeles de Economía Española», nº 119 de 2009, monográfico «La educación en España» queda de manifiesto que lo que se pretendió por los reformistas de que, al menos, «mediante la prolongación de la escolarización común…, durante ese tiempo, la escuela limaría la influencia del entorno familiar. Incluso si la calidad de los datos y lo precario de algunos análisis, no permiten excluir la hipocresía, sería un efecto pequeño y dudoso, que difícilmente justificaría los enormes medios desplegados para conseguirlo».

En realidad, como se señala en la introducción a este número, «Perfiles socioeconómicos de la educación en España», «mucho ruido y pocas nueces». Con el agregado, realmente irritante, que destaca José Penalva, en su artículo «PISA-2009: de la quiebra educativa al colapso económico», en El Confidencial, 10 diciembre 2010 de que «si su hijo nace en Madrid, Castilla-León o La Rioja, podría tener una calidad educativa similar a los de Noruega, Alemania o Suiza (pero)… si su hijo nace en Andalucía, Baleares o Canarias, obtendría una calidad menor incluso que los de Lituania o Turquía». ¿No surge, pues, un factor de desigualdad derivado del fracaso de concretas políticas educativas autonómicas? Esto es fundamental porque como sostienen Juan Mulet Meliá y Juan José Mangas Lavería en Los sistemas regionales de innovación, aparecido en el número monográfico Innovación y desarrollo de Mediterráneo Económico, nº 17, junio 2010, «en España, como en los países de su entorno, la clave para impulsar el crecimiento no puede ser otra cosa que renovar las bases de la competitividad, aumentar el potencial de crecimiento y la productividad, apostando por el conocimiento, la innovación y la valorización del capital humano. Y teniendo en cuenta que esta apuesta debe hacerse a escala local».

Aquel terrible invierno
Jesús Cacho El Confidencial 20 Diciembre 2010

“Hitler ha muerto. Este es el momento que había esperado tan ardientemente, por el que recé e imploré. ¿Y ahora? Me siento tensa como no lo había estado en años. ¿Es sentimentalismo? La muerte de Jürgen, la deportación de los judíos, nuestro país profanado… Fritzi Schulenburg, Halem, Hassell, Leber, Haeften, Stauffenberg… Matius, Mandelsloh, Raschke, los tres hermanos Schweinitz, los tres hermanos Lehndorff, Veltheim… todos han perdido la vida aquí o fuera de aquí, pero ¿por Alemania? Sin embargo, lo conseguiremos. Trabajaremos, seremos felices con nuestra modesta suerte. Y confiaremos en Dios. Tal vez un día vuelva a haber una Alemania nueva y admirable. La muerte de tantos por las balas o la horca, ¿ha sido en vano, o había un propósito más profundo? (Ursula von Kardorff, descendiente de una familia de la nobleza prusiana y miembro del círculo de amigos de Claus von Stauffenberg, protagonista del fallido atentado contra Hitler de julio de 1944, citada por Giles Macdonogh en Después del Reich, Galaxia Gutenberg, 2010)

Tras la última pirueta de Rodríguez Zapatero apareciendo, tan campante, en las Cortes para prorrogar el estado de Alarma después de haber anunciado que no asistiría -encantado de haber podido sorprender otra vez al respetable con una nueva finta, otro golpe de efecto, experto en este tipo de piruetas, fugaces destellos de quien carece de argumentos de mayor cuantía-, el personaje despegó de Torrejón a las 2,15 de la tarde del jueves y a las cinco ocupaba ya su asiento entre los mandatarios europeos. Cada reunión del Consejo de Europa se ha convertido para nuestro carismático líder en un suplicio. Las imágenes ofrecidas por la Comisión Europea hablan del aislamiento de un hombre inseguro que acude raudo a sentarse mientras el resto de líderes conversa de pie. Sarkozy se acerca a saludarle y el de León, sin levantarse, charla brevemente con él con la ayuda de un intérprete. Desaparecido el galo, ZP vuelve a su sitio, aislado de todos. Parece estar ojeando con gran atención algún informe cuando Angela Merkel aparece por detrás y le roza el antebrazo con delicadeza, como quien pretendiera despertar a un niño dormido sin asustarle. ZP se incorpora de golpe, sorprendido por semejante acto de deferencia, y planta a la alemana dos besos agradecidos. Después comparte con ella un par de frases insustanciales, también con la ayuda de un intérprete. Es todo. Mínimo, desvalido, solo.

Merkel es una de las figuras que más atención ha acaparado en Bruselas este fin de semana y con razón. Ella es, en efecto, la reina de un baile de cuyo ritmo depende la suerte de España. Una mujer en la cima de su éxito, sometida, sin embargo, a graves tensiones dentro y fuera de su país. Porque, a pesar crecer a buen ritmo y soportar una tasa de paro insignificante para los baremos españoles, se enfrenta al creciente malestar de los ciudadanos alemanes con el euro y con los países que abusan del euro, España incluida. Cada día son más los que, al otro lado del Rin, piensan que Alemania hizo un mal negocio abrazando la moneda única y abandonando su querido deutsche mark. Es la Historia, siempre presente, como la guillotina, sobre cada cabeza alemana. “8 de mayo de 1945. Alemania se había rendido sin condiciones. Todos habían quedado libres de la tiranía nacionalsocialista. Aquellos cuyas vidas estaban amenazadas por el régimen se vieron, por fin, a salvo. Sin embargo, para muchos otros, la desgracia y el peligro de muerte no había cesado. Con el fin de la guerra, el sufrimiento no había hecho más que empezar para un número incontable de personas” (Richard Von Weizsäcker, Cuatro épocas. Galaxia Gutenberg, 1999).

Pero Herr Zapatero vive en otra galaxia. Él solo sabe del regate político en corto y del uso y abuso del agit-prop que en España le permite ir capeando el temporal

Algo importante está ocurriendo en Alemania. Algo que está pasando desapercibido para una mayoría de europeos. Porque muchos de aquellos alemanes que vivieron de niños el horror de la guerra, la hambruna y también la violencia de la postguerra tienen hoy 70, 80 años y guardan fresco el recuerdo de tantas penalidades. “Íbamos a los cuarteles [de los americanos] con viejas monedas –que se suponía que ya no teníamos- de marcos del Reich, que solo tenían valor por su contenido en plata y con insignias del partido –de las Juventudes Hitlerianas- y conseguíamos cigarrillos que luego cambiábamos a los granjeros por comida” (Petra Goedde, GIs and Germans, citado por Macdonogh). Para esos alemanes la llegada del marco en 1948 significó el inicio de una época de trabajo, estabilidad y riqueza. Una nueva era de prosperidad tras la barbarie nazi y la miseria de la derrota. “A veces afanaba algo, por supuesto; carbón y ese tipo de cosas. También leña. Hace poco robé incluso una rebanada de pan de una panadería. Fue realmente rápido y sencillo. Agarré, sin más, el pan y me fui andando. Y no eché a correr hasta que llegué a la esquina” (Heinrich Böll, Geschäft ist Geschäft, Múnich, 1977).

De caciques empeñados en llevar el AVE a su pueblo
Esos alemanes piensan que el euro no ha traído nada bueno, salvo la obligación de pagar la fiesta de una serie de países del Sur poco o nada disciplinados, acostumbrados a vivir del cuento, cuyos despilfarros están financiando con sus impuestos. Y su número no deja de crecer. De modo que Merkel, a pesar de los buenos datos de la economía germana, no deja de perder apoyos por culpa de ese sentimiento. España es uno de tales “periféricos” que se ha beneficiado de la riada de fondos europeos a menudo mal aprovechados. Un ejemplo es el AVE que ayer mismo inauguraron los Reyes y que une Madrid con Valencia, tras dar un rodeo por Cuenca y Albacete. ¿Alguien ha reparado en el absurdo de llevar la alta velocidad a Albacete, seguramente la capital de provincia mejor comunicada con Madrid de toda España? En efecto, más de 20 trenes rápidos (Alaris a Valencia; Talgos diesel a Murcia y Talgos con tracción eléctrica a Alicante) al día convierten ese recorrido en uno de los más rápidos de Europa, con promedios de 140 km/hora y velocidades punta de 200 km/h. ¿Hacía falta inversión tan cuantiosa para ganar apenas 19 minutos -1,40 horas frente a 1,59- con un nuevo AVE que, además, alarga la distancia Madrid-Albacete hasta los 314 km frente a los 279 del trazado convencional?

Un disparate –que los viajeros pagarán caro- que nadie supo impedir, porque nadie hubo con criterio suficiente para frenar el capricho de un cacique local -José Bono- empeñado en llevar el AVE a su pueblo. Esta es la España de la que desconfía Centroeuropa. Muchos alemanes piensan que, prisioneros de atavismos históricos, la aventura europea española acabará mal: o abandonamos el euro para entregarnos a nuestro deporte favorito de las devaluaciones competitivas, o aceptamos manu militari una reestructuración de la deuda que vendrá acompañada de un descenso del nivel de vida, lo que acabará con el sueño fatuo de tantos españoles que se creyeron ricos sin serlo. Europeísta convencida, la señora Merkel trata de jugar sus últimas bazas a favor de una UE que incluya a los países del Sur. Para que ello sea posible, el Gobierno español tiene que abrazar una irreprochable ortodoxia fiscal y, además, acometer las reformas necesarias para hacer posible el crecimiento y la creación de empleo. Mientras esta política madura, vamos a ayudarle a salir adelante, Herr Zapatero, con el respaldo de un poderoso paraguas financiero capaz de desalentar los movimientos especulativos contra su país, en el bien entendido de que tendrá usted que hacer los deberes sin pretender jugar con nosotros al ratón y al gato.

Pero Herr Zapatero vive en otra galaxia. Él solo sabe del regate político en corto y del uso y abuso de ese agit-prop que en España le permite ir capeando el temporal. Con un discurso opuesto al de Merkel, piensa en el fondo que bastan cuatro anuncios sorpresa para echarse a dormir. Y lo que ocurra con los mercados es culpa, malditos bastardos, de los especuladores. Lo cree él y lo comparte gente intelectualmente potente en las filas del PSOE. De modo que lo único que precisamos es que Frau Merkel se empeñe en nuestra defensa (“Puedo decir que estoy impresionada por las medidas tomadas por España”), que se establezca un mecanismo de rescate permanente, y que el BCE, además de dedicarse a comprar deuda pública, emita eurobonos. Un pensamiento torticero que envenena los mercados y hace que los inversores, que le tienen tomada la medida, escapen a la carrera y vendan España. Nadie quiere hoy bonos españoles, y cuando el Tesoro intenta colocarlos se ve obligado a pagar intereses abusivos.

Estamos viviendo de prestado
Pero el margen de maniobra de la Frau es limitado, como ha quedado demostrado en Bruselas, porque los alemanes ya no están dispuestos a seguir pagando la fiesta española. “Encima de darles dinero, nos insultan” titulaba el Bild al día siguiente de que Elena Salgado acusara a Merkel (“ciertas declaraciones públicas en el ámbito europeo”) de ser responsable de que la prima de riesgo española se disparara hasta los 300 puntos básicos. “Otro olor que impregnó Berlín aquel terrible invierno (1946-47) fue el de las lámparas de carburo, que apestaban a ajo. La suciedad y el aseo constituían un enorme problema, así como la necesidad de limpiarse las uñas y lavarse los dientes. Conservar la dignidad humana se convirtió entonces en algo fundamental. A pesar de las bajas temperaturas, algunos alemanes estaban prácticamente desnudos y ocultaban sus vergüenzas bajo mantas echas jirones, cubriéndose los pies con tablas atadas con tiras de tela” (Macdonogh, Después del Reich). De aquel horror salieron los alemanes gracias al marco, algo que no podrán olvidar ni quienes lo vivieron ni sus herederos.

En la conciencia de quienes dirigen la orquesta europea vive instalada la idea de que “España es un país sin solución, incapaz de hacer las reformas necesarias para propiciar un horizonte de crecimiento”. Prisionero de unas encuestas atroces, el Presidente no parece dispuesto a perder un voto más por culpa de unas reformas que, en el fondo, ni entiende ni acepta una sociedad acostumbrada a vivir por encima de sus posibilidades como es la española. “No creo que mañana ocurra nada en los mercados, entre otras cosas porque los traders han cerrado ya sus libros. Es posible incluso que Zapatero haya ganado unas semanas con el anuncio de ese fondo de rescate sin límite, pero lo cierto es que estamos viviendo de prestado”, aseguraba ayer mismo un experto. Con los vencimientos de deuda previstos más las nuevas emisiones, y a los precios que se está viendo obligado a pagar el Tesoro público -(¿y cuánto está pagando, por cierto, el sector privado?)- las finanzas españolas están abocadas al colapso. Esto parece visto para sentencia. ¿Cuándo? Más pronto que tarde. El corolario de lo dicho lleva la marca de un inevitable empobrecimiento colectivo. Todo vuelve.

DIETAS, SEDES, EMBAJADAS, ENCHUFISMO...
Despilfarro autonómico: millones en museos de la boina o coches oficiales
El suplemento Mercados, del diario El Mundo, publica un "top 100 del derroche autonómico español". Millones de euros del bolsillo de los ciudadanos gastados en aeródromos donde no se puede aterrizar, altos cargos con sueldos vitalicios, subvenciones, museos de la boina y un escandaloso etcétera.
LIBERTAD DIGITAL 20 Diciembre 2010

La agencia Moody’s puso en perspectiva negativa la semana pasada la solvencia de España debido al escaso compromiso de los gobiernos regionales "para controlar gastos" y la "falta de disciplina" y transparencia en las cuentas públicas.

Mercados desgrana en su "top 100" una lista que oscila entre lo innecesario y lo delirante. Ahí están, por ejemplo, los 50 millones dedicados en Andalucía a construir una nueva sede de la Junta en el Palacio de San Telmo, o los 156 millones destinados a Canal Sur, pese a sus cuantiosas pérdidas de más de 10,8 millones que arrojará en 2011. Pero el gasto no termina ahí. El suplemento menciona la casa gratis para altos cargos de la que se benefician dirigentes con casa propia en la misma provincia donde ejercen, percibiendo hasta 1.300 euros mensuales.

En el caso de Aragón, el Gobierno de PSOE y PAR han destinado siete millones a campañas de propaganda. Además cuenta con 32 comarcas que se rigen por un Consejo Comarcal, con su presidente y entre 19 y 39 consejeros (la cifra en total es de 900 consejeros y 2.152 empleados).

En Asturias la situación no es mucho mejor. Existe un sobrecoste de 216 millones de euros –un 43% más de lo previsto- en la infraestructura del puerto de Gijón, situación que se repite en otras obras realizadas a iniciativa del Principado.

Baleares tiene una directora insular de Política Lingüística dedicada a fomentar el catalán en la isla. Pero esta tarea la comparte con otras dos directoras con las mismas funciones pero en otros niveles administrativos. En Baleares se mantienen dos televisiones públicas para un millón de habitantes. IB3 y TV de Mallorca acumulan una deuda con proveedores de más de 60 millones y un agujero histórico de 170.

El Gobierno balear también se gastó nada menos que dos millones para levantar una montaña de tierra al lado del nuevo hospital de Son Dureta, para que no se viera desde un Monasterio, y unos 100 euros por reunión a modo de cheque-visita para cada representante de UGT y CCOO cuando acuden a las reuniones con el Ejecutivo. En Baleares los diputados pueden cobrar 4.400 euros semanales porque pueden tener dedicación plena pese a ejercer otro oficio. Eso significa que cobran 61.727 euros del erario público, según Mercados, más lo que ganen en sus empresas, por sólo 30 horas mensuales.

Cantabria gozó de los servicios de Pablo Coto, ex presidente del Consejo Económico y Social, que se gastó 25.000 euros en copas y comidas, siempre según el suplemento. Por no mencionar la construcción de un aeródromo donde las avionetas no pueden aterrizar -por estar cerca de aerogeneradores-.

El caso de Cataluña es uno de los más notorios. A la sonora polémica de los traductores de español y catalán para la visita de una delegación nicaragüense –y que llevaron a Ernest Benach, ex presidente del Parlamento, a decir que "tanto lío por 1.000 puñeteros euros"- se añaden los 93.276 que el mismo Benach se gastó en tunear su coche oficial con televisor, escritorio, reposapiés, bluetooth, mp3...

Mercados recuerda a continuación la labor de Carod-Rovira, que destinó 254.000 euros en celebrar en Nueva York el Año de las Lenguas, más otros 2,9 millones en embajadas para subvencionar el deporte catalán, otros 12 para recordar la II República.... Por no mencionar los 8,2 millones para 90 agentes destinados a controlar la igualdad en las empresas.

En Extremadura se ha consentido que se sigan otorgando sueldos vitalicios a los altos cargos cesados; así como la concesión de despachos para siempre, como el de Juan Carlos Rodríguez Ibarra con una embajada costeada por las arcas públicas. Tal y como lo califica Mercados, Extremadura es el paraíso del enchufe y el sueldazo. Hay 21 puestos de directivos que cobran 65.000 euros anuales y otros 26 de 45.000. Hay 1.623 coches oficiales y se destinan seis millones de euros anuales a dietas y gastos.

La Galicia de Alberto Núñez-Feijóo tampoco es una excepción. A un famoso deportista se le concedieron 100.000 euros para promocionar el Xacobeo, y se han gastado millones en diversas iniciativas culturales y en la ampliación o construcción de un complejo hospitalario aún no materializado.

Pese a ser la comunidad autónoma que más déficit ha reducido, la Comunidad de Madrid debe afrontar situaciones como los 229 millones de deuda de Telemadrid, o la bancarrota de la M-45, que según Mercados, la presidenta aún no ha podido poner en equilibrio desde la concesión de Gallardón. IU señala que se pagarán 1.670 millones, el triple de lo que costó.

Las iniciativas del País Vasco llaman la atención. Ahí está el caso del museo de la Boina y otro centenar de museos a los que el Gobierno vasco destinará en 2011 casi 10 millones de euros. Igualmente, se han invertido 100 millones de euros a la construcción del nuevo estadio de San Mamés. EiTB es un conglomerado que cuenta con dos cadenas, dos canales internacionales y otro nativo digital en vasco. Pretende abrir otro de deporte.

El caso de Valencia es igualmente notorio. Según Mercados, el Ejecutivo de Camps debe enfrentarse a una deuda de 1.100 millones en Canal 9, cuantiosas indemnizaciones para ex altos cargos –el ex acalde de Castellón José Luis Gimeno ingresa 6.000 euros al mes-; los 200 millones en pérdidas de Terra Mítica,; y al hecho de que el Gobierno a recurrido a los conductores de vehículos oficiales para repartir el correo interno. También hay 11.304 líneas de móvil que deben pagarse todos los meses, sin que la Administración acceda a publicar el coste de las mismas.

JUICIO CONTRA SÁNCHEZ MANZANO
Víctimas del 11-M piden al juez que actúe contra Interior por desobediencia
Las víctimas del 11-M están indignadas con el desdén de Interior al juez que juzga al ex jefe de los TEDAX, Sánchez Manzano. El Ministerio lleva más de 10 meses bloqueando el procedimiento al no remitir al Juzgado los datos que se le han reclamado hasta en cinco ocasiones.
LIBERTAD DIGITAL 20 Diciembre 2010

El Ministerio del Interior lleva ya diez meses desobedeciendo al Juzgado que le insta a que remita los datos que le reclama a través de las víctimas del 11-M y que ya han sido solicitados hasta en cinco ocasiones en el marco de las diligencias contra el ex jefe de los TEDAX, Juan Jesús Sánchez Manzano.

Tal y como cuenta El Mundo, las víctimas están ya cansadas y han vuelto a pedir que se aperciba a los mandos policiales que persisten en su resistencia para que sean juzgados por desobediencia.

El escrito presentado por el letrado José María de Pablos se dirige, a través de la juez Coro Cillar, a la Dirección Adjunta Operativa de la Policía Nacional. Y es que la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M pidió el pasado febrero por primera vez la normativa de los artificieros. Sin embargo, Interio contestó negando estos datos escudándose en la Resolución de 19 de mayo de 1989, sobre Normas Provisionales de Actuación del Servicio de Desactivación de Explosivos, que dice que esta normativa tiene carácter secreto.

Pero la cosa no queda ahí puesto que esta normativa supuestamente secreta si fue utilizada por Sánchez Manzano en su demanda contra el diario El Mundo, y que finalmente perdió.

Más tarde, en marzo, la AAVV11-M simplificó la petición a Interior y simplemente reclamó que se contestase a dos preguntas: si la competencia para realizar análisis periciales sobre la las muestras recogidas era de la Policía Científica y no a los TEDAX y por otro lado si la custodia de las pruebas que queda a disposición judicial corresponde al jefe de los TEDAX.

Pero Interior volvió a asegurar que esos datos afectan "al ámbito de la información y la lucha antiterrorista, así como a las técnicas operativas utilizadas en este campo por las Unidades de Desactivación de Explosivos". Por ello, la asociación volvió a pedir la información pertinente en abril, septiembre y por último la semana pasada. Y ya sin respuesta.

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Vergara
La expectativa de un comunicado etarra es por sí misma una cesión de poder que otorga ventaja al terrorismo
IGNACIO CAMACHO ABC 20 Diciembre 2010

NO deja de ser triste la constatación de un Estado a la expectativa de un comunicado prenavideño de ETA. Esa cierta esperanza sotto voce, esos off the record ministeriales, esas idas y venidas de intermediarios, esos tejemanejes de Txusito, esas miradas de soslayo al móvil, esos reporteros americanos de safari étnico en el País Vasco, esos intentos más o menos camuflados de obtener la inclusión en la prosa terrorista de tal palabra o cual concepto. Todo ese ajetreo oficioso de inminencias y rumores constituye en sí mismo un éxito político del terrorismo, convertido en interlocutor razonable de una esperanza por más que el lenguaje oficial disimule su desazón con la retórica preventiva del escepticismo. El Gobierno, el nacionalismo y los independentistas llevan semanas pendientes del oráculo etarra, y esa escucha proactiva otorga a los encapuchados la solemnidad de un reconocimiento que legitima como un éxito incluso su eventual anuncio de disolución o retirada. Los vuelve a convertir en protagonistas de un proceso en el que no deben ni pueden tener otro papel que el de, en el mejor de los casos, prófugos de la justicia.

Asfixiado por la crisis económica y financiera, el zapaterismo sueña con un nuevo abrazo de Vergara que no sería sino una victoria política del terrorismo. Incluso en la hipótesis de una capitulación si ésta fuese acompañada del desistimiento de la acción judicial pendiente, de la acomodación de las penas, del establecimiento de una cierta impunidad a cambio del final del delirio aventurero de la sangre. De todo lo que, de un modo u otro, explícita o implícitamente, forma parte de esta especie de no-negociaciónen la que se ultima la conversión de ETA en un partido legal. Un presunto final feliz en el que quedaría pendiente la exigencia de responsabilidades y, por tanto, el único resarcimiento posible de las víctimas que han soportado con su sufrimiento intransferible la lucha moral y física de todos estos años de plomo.

Llegue o no llegue ese momento, su simple expectativa representa una derrota del Estado y un éxito de ETA, que ahora no necesita matar porque ha recibido el privilegio de elegir el momento en que dejar de hacerlo. Aunque el Gobierno no cometa ya los errores tácticos de la primera legislatura y cumpla con celo su obligación de apretar el cerco policial, el mero debate sobre la posibilidad de reconversión política del terrorismo constituye un logro que fortalece su estrategia de erigirse en núcleo de la vida vasca. Se le ha concedido la prerrogativa de decidir sobre su propio futuro, y se le amplía con esta alerta oficiosa de su próxima entrega discursiva, a la que seguirá un minucioso escrutinio de su farragosa terminología. Esa tensa espera del comunicado es por sí misma una claudicación, una cesión de poder que le da ventaja incluso en la improbable hora de su desistimiento.

63 Recuerdos
Después de la presión de la ley de partidos, asistimos a la ceremonia de la reacción en el mundo de la izquierda abertzale
TONIA ETXARRI El Correo 20 Diciembre 2010

Con un gran 'gesto' de Gesto por la Paz, recorriendo los lugares de Bilbao donde sesenta y tres ciudadanos cayeron abatidos por atentados terroristas de ETA, GAL o Batallón Vasco Español, los activistas de la memoria han querido poner, este fin de semana, un marco a la foto fija de la muerte cruel y violenta provocada por el terrorismo en la ciudad para dar identidad a las frías estadísticas que han ido dibujando la historia reciente del País Vasco. Sesenta y tres nombres y apellidos de víctimas que engrosan la lista de un ciclo que comenzó en 1969 y parece haber terminado con el atentado contra el inspector Eduardo Puelles, cuando llevaba tan solo unas semanas Patxi López como lehendakari del nuevo Gobierno vasco.

Un homenaje que este año parece tener cierto poso de cierre de una etapa cuando los movimientos del entorno político de ETA van encaminados a no perder la vez en las próximas elecciones municipales y forales. De ahí su transcendencia en momentos de balance político del año. Superado ya el primer fin de semana en el que se habían depositado todas las expectativas en torno al esperado comunicado de ETA, queda en el archivo el eco de la voz del mensaje del 'copresidente' Rubalcaba que suena con la profundidad y la perseverancia de una consigna: «Esto de la tregua se acabó». Esa opción «ya no vale».

Parece lógico que a estas alturas la fórmula reducida al anuncio de una tregua, por muy verificable que ésta sea, ya haya pasado su fecha de caducidad. Si no le sirve ni a Aralar, cuyo coordinador general, Patxi Zabaleta, no duda en exigir de los terroristas que pidan perdón por el daño causado, mucho menos será tenido en cuenta por el Gobierno socialista que, lógicamente, asegura que no estamos ya para esperar que ETA se marque un paréntesis, que es lo que viene a suponer una tregua en la actividad terrorista.

ETA sabe que se espera de ella un abandono de las armas. Y sin contrapartidas políticas. Y Batasuna y sus sociedades anónimas son conscientes de que, si no se produce el abandono, se espera de ellos que rompan con sus cómplices. El recorrido ha sido tan largo y abominable y se han desperdiciado tantas oportunidades que, al final, la solución del enigma se ha simplificado a los grandes conceptos sin matices: la libertad para todos los ciudadanos con el final del terrorismo y los proyectos de imposición. Los tiempos perdidos con teorías sobre la territorialidad y los derechos extraviados del pueblo vasco, como moneda de cambio para un cese de la violencia, han pasado su turno. Existen grupos políticos que lo defienden en el Parlamento vasco sin necesidad de atemorizar a los ciudadanos.

A medida que pasa el tiempo, y gracias a la aplicación de la ley de partidos, el entorno político de ETA se ha ido quedando sin oxígeno. Por eso, ahora estamos asistiendo a la ceremonia de la reacción. De ellos depende su vuelta a las instituciones. De sus gestos se desprenderá si están preparados para formar parte de la vida democrática. Pero la mayoría de representantes políticos consideran insuficiente que Eugenio Etxebeste, 'Antxon', haya dicho que «la lucha armada ha tocado techo» por el simple hecho de que ya ha aportado «todo lo que tenía que aportar».

Mientras los etarras, los ex y los actuales no lleguen a la conclusión de que han fracasado en su trayectoria, no avanzarán hacia la reinserción democrática. Se está hablando tanto del fin de ETA en los coloquios políticos que al final subyace cierto temor a una nueva frustración. Nadie se escapa, sin embargo, a los cálculos electorales. El partido de Urkullu, que se rasgó las vestiduras cuando unos soldados clavaron una bandera constitucional en la cima del Gorbea y ahora, sin embargo, aplaude la intervención del Ejército de la mano del Gobierno en el conflicto de los controladores aéreos, no se libra de la tentación de evaluar riesgos y ventajas.

El PNV, que lleva más de un año denunciando el pacto entre los socialistas y populares en el País Vasco porque persigue, según ellos, que los partidos constitucionalistas se mantengan en el poder gracias a la incomparecencia impuesta a la izquierda abertzale, sabe que el reparto del pastel cambiaría si los sucesores de Batasuna pudiesen presentarse en las próximas elecciones. Parece claro que si la oferta de siglas abertzales se va engrosando, el PNV vería perder su hegemonía en las diputaciones, pero quedaría por ver la orientación de los pactos postelectorales. Y en ese momento, la última palabra dependerá, cómo no, de las necesidades de los partidos. Y hasta que no se firmen las nuevas alianzas no se sabe quién ha resultado ganador.

Políticos catalanes
La casta
José García Domínguez Libertad Digital 20 Diciembre 2010

Con alguna perplejidad, la justa, acuso recibo por la prensa provincial de que el 64 por ciento de los diputados del nuevo Parlament de Cataluña jamás ha trabajado en una empresa privada. Tal que así, 86 de los 135 tribunos que integran la cámara doméstica, una holgada mayoría absoluta, aún ignoran qué es una entrevista laboral. Memorable virginidad en la que destacan los comunistas. Y es que apenas el 10 por ciento de esos benefactores del proletariado se ha mezclado alguna vez con el objeto de sus desvelos en horario de oficina. Una prudencial distancia con la clase obrera que igual han procurado mantener sus pares, los electos del PSC. De ahí que apenas el 18 por ciento de ellos haya pasado por experiencia tan traumática como la de cobrar cada fin de mes en base al efectivo valor del trabajo realizado.

Mas nadie vaya a pensar que les anda a la zaga el cuadro de actores que representa a la célebre burguesía catalana, esa ficción literaria que tanto deslumbra a algunos palurdos de la Meseta. Sépase al respecto que entre los hijos putativos de Jordi Pujol, más de la mitad, en concreto el 63 por ciento, tampoco ha pisado en su vida una sociedad mercantil de las de verdad, de ésas que dependen de la cuenta de resultados con tal de subsistir en el mercado. Por lo demás, y en justa compensación, volveremos a disfrutar, al igual que en la legislatura pasada, de un muy variado surtido de directivos en tinglados solidarios con las causas más estupefacientes que imaginar quepa.

Nada nos ha de faltar en el Hemiciclo, desde promotores de oenegés comprometidas con los derechos de inciertas tribus del Congo, a entusiastas defensores de las ricas variantes lingüísticas que imperan en la selva amazónica. Como en botica, pues, en el Parlament habrá de todo. Excepto, huelga decirlo, juristas de prestigio, catedráticos, economistas más o menos señeros, ingenieros de solvencia acreditada, directivos de empresa, o cualquiera cuyo currículum no remita a los eslabones funcionariales de acceso restringido. Esto es, al retrato robot del apparatchik pedáneo de anémica formación técnica, parca inquietud académica y contrastada obediencia al mando. Suerte que Artur Mas encarna la excepción: durante años, fue empleado y mano derecha de Prenafeta en la quebrada Typel.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Galicia tiene 10.600 funcionarios más que en 2009 y representan el 23% de los asalariados
La mayoría de los nuevos trabajadores vinculados a las administraciones de la comunidad, 9.700, tienen un contrato indefinido. El incremento es, en números absolutos, el cuarto más elevado de España
JULIO PÉREZ | A CORUÑA La Opinión 20 Diciembre 2010

Con la suma de todas las administraciones. De los concellos, a las diputaciones, pasando por la Xunta, sus organismos y las universidades, sin olvidar la gestión autonómica del Gobierno central. ¿Cuántos trabajadores públicos hay actualmente en Galicia? Un colectivo en entredicho casi siempre, y especialmente ante las críticas de sobredimensionamiento que arreciaron con el estallido de la crisis. Por primera vez la comunidad supera la barrera de los 200.000, tras un incremento hasta el cierre del tercer trimestre del año de un 5,5% en comparación con el volumen de efectivos contratados en 2009 y pese a que una de las claves que los propios políticos dan en el camino de la recuperación económica es la de racionalizar las plantillas. Tanto los funcionarios y empleados fijos, que acumulan el mayor alza, como los temporales. Prácticamente una cuarta parte de todos los asalariados gallegos están al amparo del sector público, según el último balance del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Son, exactamente, 201.400, con una clara mayoría de mujeres, alrededor de 112.200, frente a los 89.200 hombres. En los registros del INE no hay constancia de un volumen tan elevado de trabajadores en las administraciones en la comunidad. El personal público a finales de 2009 se quedaba en 198.800, lo que supone que en solo nueve meses el incremento ascienda a 10.600, con 9.700 contratos de duración indefinida y el resto, en torno a 1.000, temporales. En el conjunto de las plantillas de los organismos públicos, la temporalidad afecta al 26% de los empleados.

Que el número de efectivos siga aumentando choca con la intención de la mayoría de administraciones de cerrar el grifo de la contratación pública para contener el gasto corriente y paliar el alto déficit que muchas de ellas arrastran y que la recesión agudizó por la caída constante en los ingresos. Pero es un mal común en casi todo el país, con las únicas excepciones de, paradójicamente, autonomías más pequeñas. Los únicos descensos este año de trabajadores se registran Cataluña, con un 3,2% menos; en Extremadura, con una caída del 3,4%; en La Rioja, donde supera el 16%; Murcia, con un 3,9%; y el ligero 0,3% experimentado en Aragón. El resto acumulan incrementos, con un alza media en el conjunto del Estado del 3,6%, hasta los 3,175 millones de empleados a la orden de los diferentes ejecutivos. La proporción en el mercado laboral supera el 20% de todos los ocupados.

¿Dónde se dan los mayores aumentos? En cifras redondas, Galicia ocupa el cuarto lugar tras Andalucía, que sumó en tres trimestres más de 110.000 nuevos empleados públicos; Madrid, cuna de la Administración central, con 37.300; y País Vasco, con 16.100. Según el tamaño que tenían ya sus plantillas, las alzas más llamativas son las de Baleares, que disparó la contratación un 13,8%, con 8.900 nuevos efectivos; un 12,3% en el caso del País Vasco; un 7,9% en la capital del país; y un 6,6% en Cantabria, 2.800 en cifras absolutas. A continuación se situaría Galicia, con el 5,5%.

La variación en el resto de regiones llega al 5% en Castilla y León; un 3,4% más en la Comunidad Valenciana; un 0,2% en Castilla-La Mancha; del 3,6% también de incremento en Canarias; un 5,4% en Asturias; y un 4,2% en Navarra.

Con el panorama de este año, los trabajadores públicos representan en algunos territorios un volumen muy destacado de todos los asalariados. Sobre todo en Extremadura, casi un 33%. Alrededor del 25% están Castilla y León, Castilla-La Mancha y Andalucía. Y cerca de la cuarta parte de los trabajadores están, además de Galicia (22,9%), Aragón y Asturias (22,2%), y Cantabria (22,8%). Todo lo contrario que en Cataluña, donde el número supone menos del 15% de los asalariados; en La Rioja son el 15,6%; el 16,9% en Comunidad Valenciana; y un poco por encima del 17% están Baleares y Navarra.

En función de la población a la que tienen que atender, la región valenciana y Cataluña están a la cabeza, y a distancia, con 19 habitantes por cada trabajador, más de cuatro puntos arriba de la media nacional. Cerca está La Rioja, donde por cada funcionario o contratado público eventual hay 18,5 residentes. La proporción asciende a 16 en Murcia y Navarra, y ronda los 15 -en el conjunto del Estado está en los 14,8- en País Vasco, Canarias, Asturias y Baleares. En Galicia se queda en los 13,9.

Los datos del INE no diferencian la administración a la que pertenecen cada uno de los trabajadores. Sí lo hace el Ministerio de Política Territorial, pero con la diferencia de que su actualización va más retrasada y no contabiliza los contratos temporales. De los 159.000 funcionarios y fijos con los que se cerró 2009, casi 31.000 pertenecían a los servicios periféricos la Administración central en Galicia; otros 91.200 del Ejecutivo gallego; 33.160 de entidades locales, con concellos y diputaciones, sobre todo; y más de 3.800 estaban vinculados a las tres universidades.

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