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Recortes de Prensa   Martes 21  Diciembre  2010

 

España: el descaro y el mal ejemplo de la "casta" no merecen perdón
Francisco Rubiales Periodista Digital 21 Diciembre 2010

Han olvidado que el liderazgo les obliga a ser ejemplares. Son cada día más altivos, injustos y traidores. Han convertido la democracia española en un caldo nauseabundo. Están provocando y escandalizando a unos ciudadanos que, por ahora, siguen siendo pacíficos, pero que un día, hartos de descaro y sinvergonzonería, saldrán a las calles para exigir que esos déspotas que abusan del poder se marchen a sus casas cargados de desprecio. Algunos de ellos, los más corruptos, deberán ingresar en la cárcel. La "casta" está llegando demasiado lejos. El pueblo cada día está más predipuesto a acoger con los brazos abiertos a quien enarbole en España la espada y la escoba para limpiar este país de cochambre. El pueblo está ya preparado para aplaudir hasta rabiar, cuando vea humillados a los políticos arrogantes e ineptos que nos han llevado hasta la pobreza y el fracaso.

España se parece cada día más a la corte de Versalles en vísperas de la decapitación del rey Luis. El descaro con que hacen las cosas y la arrogancia que exhiben los políticos son merecedoras de castigo y de oprobio. El mismo día que se plantean bajarnos las pensiones y alargarnos el periodo de cotización, ellos, "la casta", se aprueban pensiones de oro con tan solo 7 años de ejercer el "duro" trabajo político. un trabajo que consiste, básicamente, en decirle siempre "sí" al líder y en pulsar el botón del voto en el Congreso y en el Senado. El mismo día en que nos recortan otro derecho y liquidan otra conquista, permiten a los bancos prejubilar a los suyos a los 52 años, con el dinero de nuestro ya agobiantes impuestos, con el 80% de la pensión. Pocos días antes eliminaron los 420 euros que cobraban los que ya están al borde del suicidio o la delincuencia. Son auténticos déspotas y tiranos en acción, una "casta" que es incapaz de dar ejemplo, merecedora del desprecio de los demócratas y del oprobio ciudadano.

Se sienten seguros, bien custodiados por sus jaurías armadas y por los aparatos mediáticos de propaganda, expertos en el engaño y la tergiversación. Sin embargo, ahí están las imágenes del pasado, que demuestran que no están tan seguros: Carlos I de Inglaterra, Luis XVI, el Zar Alejandro, Nicolae Ceaucescu y otros muchos.

El pueblo español es pacífico y sufrido, pero todo tiene un límite. La desvergüenza de nuestros políticos es provocadora y nauseabunda, tan injusta que es capaz de convertir en fieras a los tranquilos y sufridores españoles, casados de ver como la austeridad, el sacrificio y las privaciones son para los ciudadanos, mientras que la odiosa casta política es incapaz de renunciar a sus privilegios.

Han perdido la decencia, han perdido el norte, han abandonado la ética en la cuneta y se han convertido en indignos. Ya no tienen la altura suficiente para dirigir a un pueblo.

Durante años lo han invadido todo, lo han comprado todo y han arruinado casi todo lo que han tocado. Han comprado, con dinero público, voluntades y doblegado dignidades; han entrado en las cajas de ahorros, perlas de gran prosperidad en el pasado, y las han arruinado; han entrado en las universidades y dominado la enseñanza, convirtiendo la educación y la formación en España en una de las mas deleznables del planeta; han invadido la sociedad civil y la han dejado al borde del coma; han comprado con subvenciones y contratos a los sindicatos, a los medios de comunicación y a miles de asociaciones, fundaciones y empresas, dejando al país sin fuelle; han utilizado el dinero público para corromper; han repartido ayudas y subvenciones a los amigos y las han negado a los adversarios; han trucado concursos públicos; han colocado a los amigos del partidos y a sus familiares en el Estado; se han enriquecido sin poder explicarlo, acumulando mucho más dinero del que ganaban oficialmente.

La casta política española es digna de desprecio y merecedora de castigo, sin que los ciudadanos jamás les perdonemos.

Como no hay Justicia, ni poder ciudadano, quizás sólo tengan que pagarlo en las urnas. Pero ahí debemos esperarles y hacerles pagar los daños causados, las amarguras ocasionadas, la inmensa tristeza y desesperación que han esparcido por las tierras y pueblos de España. Debería acabarse ese juego siniestro de premiar a la oposición para castigar al gobierno. Un ciudadano español decente jamás debe dar su voto a un sinvergüenza, ni a un injusto, ni a un arrogante, ni a un político que no sea ejemplar.

Nuestro deber de ciudadanos libres y demócratas es coger la escoba y barrer la inmundicia... lo antes posible, antes que la inmundicia nos sepulte a todos.

Voto en Blanco

Abracadabrante
Vicente García-Hinojal www.gaceta.es 21 Diciembre 2010

Cuando parecía que nuestro presidente por accidente, probablemente el gobernante más felón y nefasto de los tiempos recientes, se encontraba sin aire, contra las cuerdas y dispuesto a encarar una agónica última fase de la legislatura, se saca de la chistera de mago de tercera división un abracadabrante truco que le permite coger aire y tomar la iniciativa.

Y todo ello ante el pasmo de la silente oposición que, con su política de perfil bajo y de no molestar en exceso, confía su triunfo en que la ley de la gravedad funcione igual que con Newton y la fruta madura caiga por su peso. ¡Craso error, cuando te enfrentas a las fuerzas de las tinieblas, mi querido Rocambole! El truco en cuestión tiene un triple eje de actuación y un colofón, a saber: conseguir salvar unos presupuestos inauditos para que los poderes que nos tutelan estén tranquilos y no nos permitan llegar a un corralito, para ello nada mejor que pactar con los nazionalindependentistas cediendo en lo que haga falta, dejando el Estado cada vez más vacío de contenido.

Este pacto, que en el caso del PNV es más sangrante, lo hace con un partido que está fuera del Gobierno autonómico, traicionando un pacto constitucionalista que ha servido para demostrar que el País Vasco puede funcionar sin los totalitarios y sus acólitos; y, lo mejor de todo, ninguneando al actual lehendakari socialista, alguien que llegó a ser Patxi López y que ha vuelto a ser Patxi Nadie. Pero ya se sabe, el poder tiene un precio y el que no traga, aparentemente, no lo detenta.


Segundo eje: remodelación del Gobierno, donde el presidente pasa a ser tutelado por la vieja guardia del partido, que coloca a dos hombres clave para dirigir el cotarro –es decir, agitación y propaganda en el mejor estilo socialista-marxista–, Rubalcaba y Jáuregui. Estrategia a seguir: dado que no lo podemos hacer peor y no acertamos ni cuando rectificamos, vamos a contar mentiras tralará, y con distintas caras y voces... para conseguir que se conviertan en verdad, algo no muy difícil de lograr en España. Sobre todo cuando se hace bajo las siglas socialistas, que, como todos sabemos, han demostrado a lo largo de su historia que son los adalides de la democracia, la libertad y la cultura. Además se tiene el BOE, gran parte de los medios de comunicación y a esos grandes intelectuales y cajas de resonancia que son los titiriteros de la PAZ (Plataforma de Apoyo a Zapatero), con lo que ello va a implicar; es decir, que a la oposición le van a salir liebres de todos los colores, tamaños y formas, reales o inventadas ya que la inteligentsia del mal va a “gritar devastación y a soltar los perros de la guerra” (Shakespeare, Julio César, Act. III). Vamos, que se preparen a seguir con su perfil bajo pero con chaleco antibalas.

Y, por último, pETA zETA pretende darnos la campanada firmando la paz con ETA, como logro por el que pasar a la historia, por si no nos había humillado poco a España y los españoles en la escena internacional ¡Razones tiene para llorar Desatinos! Ahora va a coronar la faena cediendo ante una banda de asesinos; es decir, negociando lo innegociable entre un Estado soberano y la mafia de turno.

Pero, todo ello, precedido de una maniobra de distracción, para satisfacer una demanda social inexcusable: la cuestión del orden de los apellidos y, como colofón, un conflicto colectivo imposible que se podía haber evitado con las medidas adecuadas por ambas partes; sobre todo, el Gobierno. Pero le ha venido muy bien para demostrar el nuevo talante que lo impregna, gracias al factótum actual: el estado de alarma –así, sin anestesia–, y la penúltima demostración del mismo talante ha venido de la mano de una ilustre ministra que ha consagrado el nombramiento de cargos por motivos sexuales; es decir, por que le sale de los co... A esto le llamo yo decir las cosas por su nombre. Bonito panorama.

¿Y la oposición? Ni está ni se la espera, está enfrascada en su política de fruta madura, encantada de conocerse y parece que empieza a desperezarse.

La sociedad civil está harta de experimentos gaseosos con el dinero de los contribuyentes y demanda una regeneración de la vida pública para recuperar así la credibilidad en la clase política, lo que exige que los dos grandes partidos sean capaces de trazar unas líneas maestras de temas que hay que resolver por el bien de los españoles, regular a medio y a largo plazo y que sean inalterables gobierne quien gobierne, aunque sí puedan ser modalizados de acuerdo con las circunstancias.

Después de 8 años de catástrofe, demagogia y fracaso ha llegado la hora de la verdad para España y los españoles de bien; el tenderete ya no aguanta por mucho más tiempo.

Los amargos brotes de la deuda
Ramón Tamames La Razón 21 Diciembre 2010

¿Se acuerdan Vds. de cuando ya hace muchos meses la ministra de Economía y Hacienda nos dijo que ya veía los brotes verdes? ¿Habrá contado alguien el número de veces que ZP anunció el final de la recesión, informando de que España ya estaba creciendo? ¿Recuerdan los tiempos en que Corbacho decía que nunca llegaríamos a tres millones de parados? Como en las célebres coplas de Jorge Manrique, las posibles contestaciones a tanta predicción, llaman a nuevos cuestionamientos: «¿Qué no fueron sino devaneos? ¿Qué no fueron sino verduras de las heras?».

Las dificultades que atravesamos desde 2007, me permitieron prever en mi libro «Para salir de la crisis: análisis y soluciones» (Edaf, 2009) la evolución de las tres grandes áreas económicas, con otras tantas letras mayúsculas, que se han configurado en la realidad: la V, de fuerte caída inicial y recuperación muy rápida de China; en tanto que la W representa la evolución de EE UU. Correspondiendo a la Eurozona y particularmente a España, una L con fuerte pendiente inicial hacia abajo, y un lúgubre y alargado estancamiento en su rama inferior.

Eso mismo es lo que ha planteado ahora el semanario económico inglés «The Economist», cuando en su portada de esta semana presenta una hermosa manzana golden, en cuya esfericidad figuran tres áreas económicas de recuperación muy diferentes: países emergentes saliendo con viveza de su muy pasajera postración, EE UU en la incertidumbre, y la Eurozona recomiéndose en sus propios problemas.

Se dice que nadie previó esta crisis, y cuando se ofrece un nombre de gran calibre predictor, siempre aparece el del Prof. Nouriel Roubini. De quien sus detractores dicen: «Sí, sí que acertó con lo de la crisis, pero ¿cómo no iba a hacerlo si estuvo anunciándola más de diez años?». Pero tales disquisiciones, incluyendo las suscitadas por la Reina Isabel II de Inglaterra (cuando en el otoño de 2008 visitó la London School of Economics, y en la misma puerta le preguntó a su director: «¿Pero es que nadie supo prever lo que está pasando ahora?»), ya no sirven más que de trasfondo histórico. De modo que las cuestiones principales en este momento, son muy otras: ¿cuánto va a durar esto y cómo va a resolverse el problema de la deuda y sus secuelas en una unión monetaria como la del euro?

Esos planteamientos son de lo más pertinente. Porque si al principio de la crisis decíamos que era global y sistémica, ahora concretándonos a la parte Eurozona de la citada manzana, lo más importante a saber es si con el sistema euromonetario de que nos hemos dotado dieciséis países europeos, vamos a resistir los embates especuladores de los mercados de capitales.

A ese respecto, el irrepetible presidente de la Comisión Europea que fue Jacques Delors, ha planteado una proposición que muestra lo antitética que resulta la actual política: el BCE y los mercados de capitales fuerzan la reducción del déficit, a base de menor gasto público e impuestos más elevados; para acto seguido recomendar una rápida expansión con la cual pagar el inacabable endeudamiento. Pero ¿cómo va a hacerse lo segundo, si se ha tenido que aceptar forzadamente lo primero? «That is the question», en palabras de Hamlet.

Efectivamente, esa cuestión es más que ardua, y no la podemos resolver con las conjeturas del día a día, impregnadas de un morbo que favorece a los especuladores. Sobre si este o aquel país, tendrán que recurrir al Fondo de Rescate europeo; tras haberlo hecho Grecia e Irlanda, con sus reiteradas negaciones previas de que no lo harían. Así que en vez de tan morbosas expectativas, tendríamos que estar buscando soluciones originales para un problema verdaderamente nuevo.

En esa dirección, está claro que la deuda es una pesada carga no sólo en nuestra parte de la aludida manzana, sino también en la de EEUU: ¿no tiene anunciado algún conocido economista hispano-norteamericano que el año 2013 Washington DC se declarará en moratoria? A lo cual, adicionalmente, hemos de anotar lo que está sucediendo en Japón, donde sólo la deuda pública va camino de triplicar el PIB.

En el actual y problemático escenario, la Eurozona, con su Fondo de Rescate, podrá resistir, pero también realimentar los zarpazos de las especulaciones. Sin embargo, los problemas se alargarán, porque el crecimiento económico «no ha llegado, ni se le espera».

Y de todo lo anterior, viene la idea que hoy sólo voy a plantear, sin buscar su instrumentación: a escala de toda la Eurozona, EE UU y Japón, hay que encontrar un método para evitar que la deuda y sus derivaciones nos lleven a circunstancias definitivamente insostenibles. Y en ese sentido el G-20, el FMI, la Reserva Federal, el BCE, el BoJ, etc., tienen que plantearse ya desde ahora cómo superar las calamidades económicas que tenemos encima. ¿Se acuerdan del Plan Baker y del Plan Brady para la deuda externa de los países emergentes en la década de 1980? Lo que ahora tenemos a la vista es de mucha mayor amplitud y gravedad. Por ello mismo, merece una atención preferente para encontrar la necesaria solución macroeconómica global.

Cataluña
El derecho a decidir
José García Domínguez Libertad Digital 21 Diciembre 2010

"¿A qué demócrata le da miedo el derecho a decidir?", acaba de preguntarse Artur Mas justo antes de anunciar que, de grado o a la fuerza, todos los púberes catalanes irán derechitos a la inmersión preceptiva tal como acontecía con el difunto tripartito. A ese propósito, el del libre albedrío nacional, alguna otra vez se ha insistido aquí en lo errado de creer que el catalanismo canónico pretenda la independencia de Cataluña. Muy al contrario, lo que en verdad postula no es la independencia sino el independentismo, que, en el fondo, viene a ser la condición necesaria y suficiente con tal de que la efectiva secesión real no se llegue a consumar nunca.

A fin de cuentas, una Cataluña separada de España supondría, de entrada, la ruina económica cierta para sus filantrópicos promotores. Eventual quebranto metafísico del que la recua de Garibaldis de salón que rodea a Mas resulta ser perfectamente consciente. Pues, aunque en ocasiones semeje cosa distinta, la condición de probo nacionalista ni mucho menos lleva asociada la tara de la idiocia. Así las cosas, al catalanismo ortodoxo solo le resta continuar recitando ad aeternum la dichosa copla del derecho a decidir. De ahí, por cierto, la rutinaria solemnidad con que Mas se ha aprestado a seguir dándole vueltas a la noria de la "transición nacional" durante el discurso de investidura.

Tediosa tautología, ésa del derecho presunto a decidir, que, una vez desnuda de la quincalla retórica al uso, remite a un bucle semántico. A saber, el puro absurdo de que a Cataluña le asiste la prerrogativa de verse soberana porque es una nación. Y es que si posee tal derecho precisamente por tratarse ya de una nación antes de que nadie haya decidido nada, ¿qué valor tendría el resultado de un referéndum al respecto? ¿O acaso el etéreo espectro que responde por Cataluña dejaría de constituir una nación solo porque los vulgares mortales llamados a consulta optasen por mantenerla unida al resto de España, tal como hicieron al ratificar la Constitución de 1978? En fin, collonadas bizantinas al margen, sépase que a día de hoy el titular único del derecho a decidir no es otro que el Partido Popular, en cuyas manos reside la coronación del hereu. Poncio Pilatos, entonces, tiene la palabra.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

La rabia periodística y las verdades ocultas del 11M
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 21 Diciembre 2010

Contra la celebérrima frase de Pedro Pacheco, la Justicia en España no es "un cachondeo" sino, en el peor de los casos, un crimen, y en el mejor, una tragicomedia que a menudo deriva en astracanada. Astracán es Garzón. Tragicomedia, la de los jueces y fiscales que deben aplicar un Código Penal criminófilo o unas instrucciones de Cándido que dejan la prevaricación y la prevarigalupación en fósiles criminógenos. Y tiene que ser horrible padecer la vocación, atesorar la formación y servir a la profesión de juez o de fiscal para tropezarse, un día sí y otro también, con casos que explican por qué, para la opinión pública española, la corrupción más extendida, tras la de los políticos, es la de la Justicia. Y ello, pese a no serlo la de los jueces, como demuestra el aserto, suscrito por los propios jueces en privado y por la ciudadanía en público, de que la sentencia depende "del juez que te toque". Eso, en primera instancia. A partir de ahí, todo empeora, porque la politización crece escalón a escalón y lo que puede ser lotería, sesgo ideológico o arbitrariedad –achaques inevitables pero compatibles con la independencia judicial- se convierte en fechoría legal.

En este paisaje desolador, surge de vez en cuando alguna sorpresa que te priva de la seguridad intelectual del pesimismo a cambio de una moderada esperanza en la mejoría de lo que no debió enfermar pero dábamos por muerto. Eso sucede con la sentencia que rechaza el recurso de Sánchez Manzano, jefe de los Tedax durante el 11M y cabeza visible de la ocultación, manipulación o destrucción de pruebas de la masacre, que no contento con su debe, quiso aumentar su haber utilizando la administración de justicia contra los periodistas que denunciamos sus errores y algo más que errores: presuntos delitos atroces. Sánchez Manzano se querelló contra El Mundo en la persona de cuatro profesionales destacados: el director Pedro J. Ramírez; el director adjunto Casimiro García Abadillo; el primer investigador de los "agujeros negros" Fernando Múgica; y yo, como columnista.. La sentencia en primera instancia no sólo rechazó esas acusaciones sino que cargó las costas a Manzano. Esta, le quita las costas a Manzano pero carga la suerte, en el mejor sentido taurino del término, a favor del esfuerzo periodístico, que se recompensa en sí mismo, como ayuda imprescindible de una sociedad libre y capaz de controlar los desafueros del Poder, y recompensa a los estamentos que desde el Estado no hacen lo que deben, por malicia o nesciencia. Manzano ocultó al juez la naturaleza tramposa de la mochila de Vallecas, Manzano mintió o se contradijo –forma suprema del oficio de mentir- en la Comisión Parlamentaria y el Juicio de Gómez Bermúdez. Pero la fiscalía y el juez son ruedas mayores en ese gigantesco mecanismo del que Manzano sería ruedecilla, "peón en el gran ajedrez", que dice la sentencia. Y es el propio Poder Judicial el que en la sentencia sale peor parado, mientras el empeño periodístico por averiguar la verdad queda enaltecido. Si los periodistas decentes fuimos a la guerra contra los indecentes que se inventaban terroristas suicidas con tres capas de calzoncillos, los jueces decentes deben enfrentarse, a su modo pero lo hacen, a la dramática insuficiencia de voluntad en investigar la verdad del 11M.
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(18/12/10) El Mundo: La Audiencia ratifica la veracidad de la investigación de El Mundo sobre el 11M
-(19/12/10) El Mundo: La otra sentencia del 11M
-La sentencia completa
-Sentencia primera instancia que desestima la demanda de Sánchez Manzano
-Sentencia de la Audiencia Provincial que desestima el recurso de Sánchez Manzano

O las verdades, que es la gran aportación de esta sentencia, tan bien trabajada y con tanto esmero que parece el testamento laboral de un juez decente a orillas de la jubilación. Lo que dice sobre las verdades del 11M es muy importante: la verdad judicial no siempre coincide con la verdad de la realidad, de los hechos, y la verdad periodística puede no coincidir tampoco ni con la real ni con la judicial ni con la policial –que en el caso del 11M han venido a ser lo mismo-. Lo valioso es buscar la verdad honradamente, de forma "pertinaz" como se dice del periódico y los cuatro denunciados del mismo por Sánchez Manzano. Y está claro que el periódico sirvió, servimos, a la búsqueda de la verdad. Tan claro como que Manzano sirvió a su ocultación. Como la propia sentencia de Gómez Bermúdez, a cuyo lado Bacigalupo es un penitente de la cofradía de la Sagrada Venda de la Justicia, cuyas tres mayúsculas traicionó al proteger obscenamente a González de los "estigmas" del juicio del GAL. Este es el único pero, aunque menor, que yo le pongo a la soberbia pieza de García Paredes y sus compañeros: que evita, mediante el perdón de las costas, la estigmatización de Manzano es lo que sí ha sido y sigue siendo una "campaña" para estigmatizar a los poquísimos medios que hemos denunciado la monstruosa estafa policial y judicial del 11M, y que llevamos a cuestas, cirineos rebotados, esta cruz de demandas y querellas cuyo fin no es otro que exhibir la fuerza policial y judicial de los que se han hartado de mentir y, por ende, delinquir en la instrucción y juicio del 11M. Es verdad que Sánchez Manzano queda retratado explícitamente, pero sólo de forma implícita la fiscalía y los dos jueces, del Olmo y Bermúdez, cuya parte en la estafa del 11M es posterior y más grave, porque tragan lo más vomitivo, que es la manipulación de pruebas. Es reparo aparentemente menor, pero no tanto.

Sin embargo, hay un argumento digno y dignificador, genuinamente navideño, que es el de la "rabia periodística" viendo que la verdad de los hechos se escapa. Se atribuye a Unamuno la frase "no sabe indignarse", contra un colega de letras en libros o periódicos. Y es, en efecto, la peor crítica que puede hacerse a los medios que tratan de encontrar la verdad oculta de hechos atroces. Toda la información y, en mucha mayor medida, toda la opinión tiene que estar llena de esa "rabia periodística", que traduce la rabia ciudadana ante un despotismo que borra huellas de sus crímenes y confunde el juicio moral sobre los criminales. A esa rabia ética del individuo ante el Poder debe sumarse siempre el columnista, el opinador, y si lo hace honradamente, acierte o se equivoque, hará bien. Y si no, hará muy mal. Hay que saber indignarse, hay que tener rabia periodística a los perros rabiosos de la impunidad, a los policías y jueces que no cumplen con su obligación, a los medios de comunicación que, por malicia, cálculo o pereza, tampoco hacen lo que deben, cuando no hacen directamente de perros rabiosos de los que en vez de perseguir delitos los cometen. O incluso se querellan contra los que los denuncian, en una reiteración delictiva y delictuosa de sus fechorías.

Pero, en fin, hay sentencias como ésta en las que hasta el carbón resulta dulce. Es Navidad. Felices Pascuas.

Sugerencias
Tres libros y un deseo
Cristina Losada Libertad Digital 21 Diciembre 2010

En ciernes el preceptivo balance anual y en vísperas de la agradable convención de los regalos, es una gran idea realizar una selección de los mejores libros del año, como la que acaba de haceresta casa. La iniciativa me sirve de coartada para recordar algunos de los libros leídos durante el, ¡ay!, breve año transcurrido. Rememorar libros leídos siempre tiene, además, un punto melancólico. Con el libro que importa –y no sólo es importante– se establecen vínculos afectivos y, por lo que yo sé, duele llegar al final. De ahí, tal vez, que el hábito de releer se vaya imponiendo a la costumbre de acudir al menú de novedades, aunque se permanezca en la búsqueda y la persecución, si es preciso, de las obras pasadas o recientes que a uno se le hacen necesarias.

Tal fue el caso de The End of Commitment, un ensayo del sociólogo Paul Hollander que viene a coronar, por ahora, su trabajo sobre las complejas relaciones entre el comunismo y los intelectuales. Subtitulado "Intelectuales, revolucionarios y moralidad política", se abre con la referencia a un clásico un tanto olvidado, The God that failed, la primera obra en la que conocidos ex comunistas, como Koestler, Silone o Spender, escribían sobre su ruptura ideológica. Hollander que, por cierto, escapó de Hungría tras la fallida revuelta de 1956, ofrece un cuadro global de la disidencia interna en los regímenes comunistas, apoyado en los que han dejado testimonio de su "desilusión". Ahí están los ex de la URSS y de Europa oriental, pero también los de Vietnam o Etiopía, menos conocidos, así como los ex occidentales y, last but not least, los recalcitrantes que han perseverado en el dogma desde el confort de las democracias, véase Chomsky. Lástima que este libro de Hollander haya corrido la suerte de otros suyos y no encontrara editores en España. El único, Peregrinos políticos, otra joya.

En ocasiones, la joya viene de regalo. España y las Españas, de Luis González Antón, me lo pusieron en las manos Francisco Caja y Pedro Antonio Heras, ambos autores de otros dos libros imprescindibles, La raza catalana y La España raptada. En dirección pareja camina el académico González Antón, que desde el primer capítulo, dedicado a "Los pueblos, tribus y gentes de la antigua Iberia" hasta el último, "Asalto nacionalista y crisis del sistema", despieza y combate con rigor la falsificación de la historia que practican los nacionalismos. ¡Y si sólo lo hicieran ellos! Pues resulta que esas falsas nociones se han interiorizado al punto de que ya forman parte del saber convencional. Incluso gentes, en teoría, ilustradas, están convencidas de ideas tan inciertas, como que la historia de España es una "anomalía" o que los nacionalismos surgieron como reacción a un fuerte poder centralista.

Del amanecer a la decadenciano trata, aunque el título valdría, de nuestras particulares cuitas. El historiador Jacques Barzun vuelca la erudición acumulada durante una larga vida para trazar un portentoso retrato cultural de Occidente. Quinientos años de cultura, nada menos, desde el 1500 hasta hoy, en mil y pico páginas. Acompáñese la magna empresa de una capacidad analítica de primer orden y una escritura brillante y tenemos el libro que nos hará felices y, quizá, más sabios. Por suerte, aún sigo con él. Que el nuevo año nos depare buenas y provechosas lecturas.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

¿Condecorar a un asesino para celebrar la Navidad?
Pascual Tamburri ESD 21 Diciembre 2010

Santiago Carrillo ya es "hijo predilecto" de Gijón. En esta legislatura se han anulado concesiones del pasado a personas mucho menos manchadas. ¿Qué haremos con los etarras?

España sigue cultivando una forma especial de memoria histórica. Especialísima, en realidad, porque consiste en recordar sólo una parte del pasado, y sólo de una manera canónicamente establecida como dogma. Todo lo demás está, en cambio, prohibido. Esta semana de Navidad ha empezado con una prueba más del rencor miope de unos y de la cobardía obtusa de otros, que es la mejor sirvienta del resentimiento y de la ignorancia. Una vez más la ocasión de ponernos colectivamente a prueba nos la ofrece en su longevidad el ex secretario general del PCE, Santiago Carrillo.

Carrillo, un gran demócrata y un defensor de los derechos humanos y de las libertades públicas y privadas a lo largo de toda su vida, es desde el lunes 20 de diciembre de 2010 Hijo Predilecto de Gijón, por voto de los tres grupos municipales del Ayuntamiento. Sin demasiado pudor, la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso (PSOE), ha subrayado la trayectoria del premiado, incluyendo sin disimulo su participación activa en los movimientos revolucionarios de Octubre del 34 (un golpe de Estado antidemocrático, violento y sangriento). En aquel año Carrillo fue nombrado secretario de las Juventudes Socialistas, posición desde la que protagonizó la subordinación de esa parte del PSOE a la internacional de Stalin. Otro gran demócrata.

Ni siquiera voy a decir que me parezca mal el homenaje a Carrillo. Supongo que el héroe de Paracuellos tendrá sus partidarios y que la señora Felgueroso considerará memorable aquel pasado. Los representantes y representantas electos y electas de los gijoneses y gijonesas creen, por mayoría, que Carrillo "ha mantenido con coherencia sus ideas y la búsqueda de un país mejor, más libre y más justo para todos". Así sea: si quieren creer eso creo que deben tener libertad para decirlo, aunque necesitan seguramente informarse mejor sobre qué ha representado el comunismo en general y Carrillo en particular a lo largo del último siglo.

No es la primera vez que vivimos algo así. En marzo de 2005 nuestro mayor criminal de guerra, al menos vivo, ya fue homenajeado por toda la progresía española, encabezada por José Luis Rodríguez Zapatero y servida lealmente por sus leales cipayos Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y Rodolfo Martín Villa. En octubre del mismo año la Universidad Autónoma de Madrid lo hizo doctor honoris causa, y la cosa debió de gustar en ambientes palatinos porque el que entonces era rector hoy es ministro, fray Ángel Gabilondo.

Desmemoria histórica… para todos
Yo no creo que haya que juzgar a Carrillo. A diferencia de los progres, soy de los que creen que los crímenes prescriben, y esto en atención a lo que en la tradición europea llamábamos justicia. Pero desde luego es radicalmente injusto hurgar en el pasado esperando encontrar sólo bien a un lado y sólo mal al otro, como la Ley nos impone ahora en España. Juzgar a Carrillo sería un error, sólo menor al que supone convertir al viejo pistolero comunista en modelo de conducta o, valga la chanza, en defensor de las libertades. No hace falta ser el duque de Veragua para comprender lo macabro de la broma.

Aún no es día de Inocentes, pero esto es una muestra colectiva de pérdida de rumbo. Navegan sin rumbo las izquierdas que eleven esta memoria enfermiza a modelo de futuro. Y dan bordazos sin esperanza las derechas que les rían la gracia por miedo al qué dirán. Díganme por ejemplo, damas y caballeros del PP gijonés, con qué valor nos negamos ahora a homenajear, por ejemplo a la asesina etarra Mercedes Galdós Arsuaga. Claro, claro, mató incluso con sus manos a muchas personas, violando la ley y los derechos humanos y… ¿es que Carrillo hizo otra cosa? La "memoria" legalmente en vigor impulsa homenajes a criminales así y los anula, incluso retroactivamente y décadas después de su concesión, a los hombres y mujeres del franquismo, servidores del Estado durante décadas como bien sabe por ejemplo Martín Villa. ¿No sería mejor aplicar el mismo criterio, el que fuese, a todos?

El riesgo que corren ustedes es que los de la ETA y aledaños les tomen la palabra. Por eso, al final, quienes van a tener razón y desde aquí hay que dársela son dos ediles del PP gijonés, Pablo González y Dorinda García, que no votaron el homenaje a Carrillo. Quizá porque sospechen que con las mismas razones alguien no tardará en hablar del "valor y dignidad política y personal" de la etarra Galdós. Una vez que se empieza, siempre se puede llegar a lo peor.

Educación y Libertad
Tarrio http://refugioliberal.blogspot.com/

El jueves pasado el Tribunal Constitucional publicó la sentencia sobre el recurso de amparo 7509/2005 presentado por unos padres cuya opción para la educación de sus hijos fue la de educarlos en casa, el conocido “homeschooling”, un fenómeno de carácter internacional cada vez más aceptado y regulado en los países de nuestro entorno cultural.

La sentencia se pronuncia sobre la interpretación de los apartados uno dos y tres del artículo 27 de la Constitución española, relativos al derecho a la educación, el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones morales o ético/religiosas, y el papel de los poderes públicos en la garantía de tales derechos.

Para el TC, “el derecho a la educación en su condición de derecho de libertad no alcanza a proteger, siquiera sea prima facie, una pretendida facultad de los padres de elegir para sus hijos por razones pedagógicas un tipo de enseñanza que implique su no escolarización en centros homologados de carácter público o privado.”

Es decir, el TC consagra el principio de “educación es igual a escolarización”, o lo que es lo mismo, “no hay educación fuera del Estado”

Por si no quedaba suficientemente claro, el TC concluye que “La educación a la que todos tienen derecho y cuya garantía corresponde a los poderes públicos como tarea propia no se contrae, por tanto, a un proceso de mera transmisión de conocimientos [cfr. art. 2.1 h) LOE], sino que aspira a posibilitar el libre desarrollo de la personalidad y de las capacidades de los alumnos [cfr. art. 2.1 a) LOE] y comprende la formación de ciudadanos responsables llamados a participar en los procesos que se desarrollan en el marco de una sociedad plural [cfr. art. 2.1 d) y k) LOE] en condiciones de igualdad y tolerancia, y con pleno respeto a los derechos y libertades fundamentales del resto de sus miembros [cfr. art. 2.1 b), c) LOE].

El TC ha consagrado, pues, la idea de que sólo el Estado es “capaz” de garantizar un libre desarrollo individual, democrático, y respetuoso con los derechos fundamentales”, finiquitando, de esta manera, el derecho a la libertad de educación en nuestro país. Para el TC, los ciudadanos somos una especie de bárbaros a disciplinar, pues no somos capaces de garantizar, para nuestros propios hijos, una buena educación en valores. Esa labor divina corresponde, según nuestro TC, al sacrosanto Estado. Porque, en última instancia lo que esta nefasta sentencia viene a sancionar es algo tan sencillo como que nuestros hijos, su educación, sus principios, sus valores, no son nuestros. Antes al contrario, nuestros hijos son propiedad exclusiva del Estado, al menos, y de momento, durante la enseñanza obligatoria.

Una vez más, el TC estira y deforma el espíritu del texto constitucional, y lo interpreta de manera socialista, vetando cualquier atisbo de parcela de independencia a los ciudadanos, en este caso a los padres, para decidir sobre su vida, hacienda y familia. Gracias al TC, nuestra Constitución es, cada vez más, una prisión y no una liberación.

Europa contra sí misma
* El Editorial La Razón 21 Diciembre 2010

Es notorio que el auge del radicalismo islámico ha acentuado la persecución contra los practicantes de otras religiones, especialmente la cristiana.

Desde Marruecos hasta Indonesia apenas si hay un país musulmán donde no se produzca cada semana un episodio de intolerancia, acoso y hasta de asesinato por practicar el cristianismo.

Casos como el de Asia Bibi o los atentados sangrientos contra los coptos egipcios y los maronitas iraquíes han causado horror en todo el mundo por su extremada violencia. Con toda razón alarma e indigna la intransigencia de los Estados islámicos en materia religiosa, que prescinde del más elemental respeto a los derechos humanos.

Sin embargo, esta oleada de acoso a los cristianos no es privativa de países fanatizados. También en la vieja Europa, que no se explica sin el cristianismo porque en él hunde sus raíces culturales, morales y espirituales, se están registrando episodios de intolerancia que repugnan a su naturaleza democrática.

Según el informe de un observatorio con sede en Viena que analiza este tipo de actos, en los últimos años se han documentado hasta 130 agresiones contra personas o bienes motivadas por su carácter cristiano, desde incendios hasta palizas, pasando por amenazas y discriminaciones más o menos solapadas.

Naturalmente, no es comparable la situación europea, donde los derechos religiosos y la libertad de culto están garantizados por las leyes, con la del mundo islámico. Pero no por ello deja de ser un síntoma preocupante de cómo se está erosionando el basamento espiritual de nuestro continente. Al devaluar irresponsablemente la argamasa cristiana que ha fraguado, tras veinte siglos de evolución, en la actual organización democrática del Estado, el sistema inmunitario de las sociedades europeas queda expuesto a la agresión de los fanáticos, que se aprovechan precisamente de las conquistas logradas por la cultura judeo-cristiana para imponer sus dogmas excluyentes.

No cabe duda de que todos los creyentes, cualquiera que sea su fe, son iguales ante la ley, pero eso no significa que todos los sistemas religiosos sean equiparables e igualmente respetables. No es aceptable, por ejemplo, lapidar, mutilar o asesinar amparandose en motivos religiosos; tampoco son admisibles la sumisión, el maltrato y la discriminación legal de la mujer basados en preceptos religiosos. A los europeos que menosprecian el legado cristiano o que tratan de diluirlo en el supermercado de las religiones no debería escapárseles este simple detalle: sólo existe democracia real en los países con raíces cristianas, salvo alguna excepción que confirma la regla. No es una casualidad, desde luego.

Pese a los esfuerzos de esa izquierda aturdida por la caída del Muro, cuyo único legado intelectual parece centrarse en la fobia contra lo cristiano, lo cierto es que el andamiaje ético, espiritual y social de la fe cristiana es hoy el único dique de contención contra el avance de quienes, impulsados por un supuesto y oscuro mandato divino, tratan de destruir el sistema democrático que nos hemos dado con mucho esfuerzo para imponer su propia fe y su propio sistema de valores fundamentalistas y excluyentes.

Ser malvado de forma perfecta
Francisco Segura. MD 21 Diciembre 2010

Hasta en la maldad hay grados. Zapatero, por ejemplo, ha sido un malvado que ha perjudicado gravemente a España gracias a su escenificación del modernismo progre. Ha puesto cara a los gays más jaleosos y a los hijos acomplejados de prohombres del Régimen anterior.

También ha puesto cara a los que se sienten herederos de la República ilegítima que perdió la guerra civil, y a los que dejaron de admirar al comunismo para echarse en brazos del islamismo.

Nuestros jóvenes, los últimos de PISA, ven a menuda la cara de Zapatero al mirarse al espejo: ¿Para qué estudiar?… ¿para qué esforzarse?

Zapatero y sus ministr@s les han demostrado a nuestros hijos, que en España el esfuerzo no solo no es necesario, sino que puede ser una rémora. La ineptitud parece un grado para alcanzar el éxito político o laboral, vía partidos o vía sindicatos.

Los anticlericales han encontrado providencial la sonrisa de joker de Zapatero, para golpear repetidamente a su odiada Iglesia Católica, que desde 1936 se había cobijado en Franco para no dejarse asesinar como en Paracuellos.

Zapatero no solo ha puesto cara a miles de españoles resentidos, le ha puesto cara también a los enemigos tradicionales de España… a los franceses de Chirac y a los franceses anti.Niza de Valéry, a los llanitos de Gibraltar, a moros de Marruecos (los que pusieron bombas en los trenes de Esperanza Aguirre y otros similares), a los cocaleros, a las FARC y hasta a los etarras (hombres de Pazzz).

Bueno… El tiempo de Zapatero ha sido muy intenso y destructivo, pero ya ha pasado. Se prepara su relevo y es posible que un partido, que, en mi opinión, debería estar proscrito en España, renazca de sus cenizas con la consolidación de un autentico mago del disimulo: Alfredo Pérez Rubalcaba.

Hay que ser invisible para que no te alcance ninguna responsabilidad de los GAL, ni de los asaltos a las sedes del PP, ni de los seguimientos y escuchas ilegales, ni del incumplimiento de jornadas de reflexión, ni de las inmorales negociaciones con la eta. Un auténtico mago. La perfección en la maldad.

Ésta es nuestra España. La que propicia éste estado de cosas. Reconozco, no obstante, que el PSOE me da envidia. Media España no lo reconoce aun como causante y responsable de reiterados desastres. Además… es un partido que reacciona. Ahora ponen a Rubalcaba.

A este punto quería llegar: A que reaccionan en el PSOE. Cosa bien distinta a lo que ocurre en el PP. Pocos serán los españoles que confíen en Mariano Rajoy como líder y Presidente, pero muchos son, dentro del partido Polpular, los que lo mantienen precisamente por eso, para que no “moleste” a las consolidadas taifas, para no hacer sombra a las 17 cabezas de ratón.

No son pragmáticos en el PP. No eligen a un “Aznar”, a pesar de que tienen varios donde elegir. Lo curioso es que creen serlo (pragmáticos). Piensan que ser pragmático es heredar… si les dejan.

Mas de lo mismo
Editoriales ABC 21 Diciembre 2010

El discurso de investidura de Artur Mas es mucho más que una declaración de intenciones. Es la presentación de la base política sobre la que CiU pretende asentar un nuevo desafío nacionalista a la Constitución. Es posible que las embestidas legislativas del nuevo Gobierno catalán contra la Carta Magna no sean, durante el inicio de la legislatura, mucho más que escarceos propagandísticos de Mas. Pero su apelación a una «transición nacional» y a un sistema fiscal propio, y su exaltación del fantasma soberanista con el inexistente «derecho a decidir», recuerdan mucho al fracasado Ibarretxe y siguen retratando una Cataluña en tensión que en nada beneficia a nadie.

No se hizo el jamón para las moscas
Óscar Rivas. MD 21 Diciembre 2010

Sabíamos de sobra que el jamón de porcino no era santo de la devoción de nuestros queridos amigos, los musulmanes; que si asistimos a su mesa, en ella nunca gozaremos de la presencia de tal manjar; y que desde luego, si es cierto eso de que lo que se come se cría, nunca veremos cerdos en sus granjas. Nada de esto nos era ajeno. Lo que no sabíamos era que la simple mención del muslamen de nuestros preciados gorrinos molestara de tal manera a nuestros apreciados muslims.

En realidad, más que molestar parece ser que les ofende; hablar del jamón ofende a su religión; tanto como para que uno de sus fieles denuncie a su profesor por haberse servido del aquel como recurso didáctico. A quién se le ocurre. Ya que se pone, el profe debería haber pensado en el cerdo ibérico, cuyo sabor va en esencia. ¿Dónde ha quedado la ambición? Si ha de ir a la cárcel que sea por la bellota, pero por un jamón serrano… ¡Por Mahoma, qué vulgaridad!

Lo cierto es que estos musulmanes están resultando ser muy sensibles, diría que hasta sensibleros; de los españoles les ofenden sus jamones, sus crucifijos, sus costumbres y en definitiva, su cultura. Todo les toca la piel. Bueno, todo, o casi todo; las subvenciones que perciben de nuestros impuestos, esas no les resultan tan ofensivas. Las cobran en concepto de integración, pero ya vemos cómo se integran: integran su burka, su cordero halal, su sharia y, por supuesto, su congénita intolerancia; intolerancia que no se haría efectiva si no fuera por la indulgente tolerancia de nuestra tolerante casta política.

Al profesor de La Línea, un joven aprendiz de Mahoma lo ha denunciado por presunto maltrato de obra con motivaciones xenófobas. La verdad es que el palabro acojona, sin embargo, ellos saben bien de lo que hablan. Los conocimientos del Islam en el arte del maltrato son enciclopédicos; que pregunten si no a los cristianos del Sudán o de cualquier otro país donde gobiernen; o a las adúlteras que lapidan por el solo hecho de tocarle –literalmente- las pelotas a otro que no sea su marido. En cuanto a la xenofobia, vayan a Arabia Saudí –tan glamurosa- y expresen con libertad su profesión cristiana; ya verán dónde terminan el glamour y su libertad.

Verdaderamente, lamento que José Reyes, que así llama el buen profesor, se limitara a sugerir un cambio de centro para tan exigente alumno. Sin duda, pecó de descortés. Tales créditos lo hacían, merecedor de un destino más acorde con su estirpe. Les aseguro que no faltan quienes, de buen grado, le hubieran mandado a tomar por culo de haber estado en situación; de hecho conozco a más de uno. Pero qué pensaría nuestro invitado de tales anfitriones. Nada de eso. El protocolo en dicha tesitura aconseja ser generosos, tanto como para enviarle a la Luna. ¿Se les ocurre un destino más apropiado para un lunático que éste? Al fin y al cabo, según dicen, no se hizo el jamón para las moscas ¿o era la miel?

VARAPALO A LA GENERALIDAD
El TS ordena que el español sea la lengua vehicular en la escuela catalana
Según informa El Mundo este martes, el Tribunal Supremo hará público en los próximos días dos sentencias que obligarán a la Generalidad de Cataluña a que haga efectiva la utilización del castellano como lengua vehicular. El tribunal estima así los recursos de dos padres.
LIBERTAD DIGITAL 21 Diciembre 2010

El español deberá ser lengua vehicular en Cataluña. Así se desprende de la sentencia que hará pública el Tribunal Supremo en los próximos días defendiendo así los recursos que presentaron sendos padres que veían violada su libertad de que sus hijos pudieran asistir a clases en castellano.

De hecho, los padres habían sido ignorados en varias ocasiones por la Consejería de Educación de la Generalidad y posteriormente dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña avalaron al Ejecutivo regional. Sin embargo, el Supremo ha anulado ahora estas dos sentencias y por primera vez invocan la doctrina del Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña.

En este sentido, los padres habían solicitado sin ningún tipo de éxito que sus hijos fueran educados en castellano de forma "equitativa en relación al catalán". También solicitaron que todas las comunicaciones, circulares y otra documentación procedente del centro escolar fueran en castellano. La Consejería sólo admitió que se remitiesen las documentaciones en castellano "siempre que el padre lo solicite".

Los padres recurrieron al TSJC, que rechazó los recursos gracias al voto particular de un magistrado. Esta resolución aseguraba que "el castellano no ha sido excluido normativamente como lengua vehicular y docente en la enseñanza no universitaria ni tampoco en la práctica, si bien la lengua empleada prioritariamente es el catalán".

Sin embargo, el Supremo rechaza que "en la práctica" se esté garantizando la utilización del castellano como lengua vehicular. Igualmente, fundamenta su fallo en la sentencia del TC sobre el Estatuto de Cataluña por lo que el "uso del catalán como lengua propia de Cataluña no puede justificar la imposición estatutaria del uso preferente de aquella lengua, en detrimento del castellano, también lengua en la comunidad autónoma".

"Tenemos que continuar y reforzar la política lingüística panhispánica"
José Manuel Blecua, director de la RAE, cuatro días después de ser elegido para sustituir a De la Concha, habla de sus planes para la Academia.
A. Mendoza / EFE. Madrid www.gaceta.es 21 Diciembre 2010

El nuevo director de la Real Academia Española, José Manuel Blecua, no cree que los mensajes de móviles o los chats influyan negativamente en el lenguaje, pero sí le preocupa el deterioro progresivo que experimenta la lengua española, porque eso “revela el fracaso de la enseñanza Primaria y de la Secundaria”.

“No hay planes de formación lingüística adecuados, y es prioritario enseñar a leer, a escribir y a hablar”, afirmó Blecua durante una entrevista en la que habló de la necesidad de “continuar con la política lingüística panhispánica” y de la importancia que tiene Internet para difundir la labor que hacen estas instituciones.

Cuatro días después de haber sido elegido director, Blecua (Zaragoza 1939) se siente “muy honrado”, pero le ha “aumentado el temor por la responsabilidad” que se le viene encima. “Es un honor muy grande. Yo, que he sido profesor de instituto, quién me iba a decir a mí que después de enseñar a chicos de 10 años iba a llegar a dirigir la Academia”, dice Blecua, quien, con su modestia habitual, lo atribuye a “una casualidad, una suerte”.

Pero, en realidad, este catalán “por oposición”, como él se define (sacó primero la plaza de instituto y luego la de universidad), es un gran experto en Fonética y Fonología y por eso coordina el tomo de la nueva Gramática dedicado a estas disciplinas y que espera ver publicado a finales de mayo de 2011.

Blecua es también académico correspondiente de la RAE desde 1984; ingresó oficialmente en la Academia en 2006 y durante tres años fue secretario de esta institución. Experiencia no le falta. Suceder a Víctor García de la Concha no es cualquier cosa, porque en los 12 años que estuvo al frente de la RAE puso en marcha esa política lingüística que ha dado frutos tan excelentes como la Gramática o la nueva Ortografía.

Por eso tiene muy claro que “es el momento de reforzar y de continuar con esa política lingüística, porque, en el fondo, es recuperar lo que ha sido la historia del español, que desde 1492 tiene como dimensión América”.

Dimensión americana
Esa dimensión y el interés que suscita la labor de las 22 Academias “en los hispanistas de todo el mundo”, están detrás de la intención de la RAE de crear “un gran portal” en Internet en los próximos meses, que será “mucho más ambicioso” que el de ahora.

Blecua es consciente de lo “difícil” que es cambiar la imagen que tiene la sociedad de la Academia y contrarrestar las críticas de quienes creen que esta institución no está atenta al lenguaje de la calle y tarda en incluir ciertas palabras en el Diccionario.

“La culpa es nuestra. Tenemos que aprovechar el portal no sólo para poner el Diccionario”, sino para explicar cómo se hace esta gran obra de referencia, que cada día recibe “más de un millón” de consultas.

En la página de la RAE ya se explica ahora ese proceso en varias observaciones, pero “la gente no se las lee, y cree que lo que no está en el Diccionario no se puede utilizar, y eso es una tontería”, asegura Blecua. No obstante, el nuevo director subraya que “no todas las palabras del mundo tienen que estar en el Diccionario”. Los académicos siguen “unas normas muy precisas” y cada término que se incluye ha tenido que “estar vigentes durante 10 años” y debe estar ampliamente documentado por escrito.

Para esa documentación sirve el Banco de Datos de la Academia con “más de 400 millones de registros”. También, dice, con Google “se ve la difusión de las palabras”.

“Hay algunas que tienen una dimensión inmensa y que no están en el Diccionario”, reconoce Blecua, para recordar de inmediato que la capacidad del DRAE es limitada, porque cuenta con unas 88 000 entradas. “¿Qué hay que quitar para poner?”, se pregunta.

De todas formas, ninguna palabra se pierde, porque las que salen del Diccionario van a parar al Diccionario Histórico que prepara la RAE y que irá apareciendo “directamente en internet”. No habrá edición en papel.

Los alumnos no reciben una educación adecuada. Blecua ha dedicado más de 40 años a la enseñanza de la Filología. Por eso sabe de lo que habla cuando se refiere al deterioro que sufre la lengua española. Los alumnos, considera, no reciben la educación adecuada “y no están seguros en su lengua, ni de la escrita y ni de la oral”. No saben, bromea el nuevo director, “lo que se puede decir delante de una señora”, como le inculcaban a Blecua de pequeño.

“Todo eso se ha borrado. Uno pone la televisión o la radio, y oyes unas cosas... El fenómeno llega hasta la Universidad”, y eso demuestra que “la enseñanza fracasa”, afirma.

Primer 'toque' del Supremo a Mas: el español debe ser lengua vehicular
El Alto Tribunal estima los recursos de dos padres a cuyos hijos se les negó el derecho de estudiar en castellano
 www.lavozlibre.com 21 Diciembre 2010

Madrid.- El Tribunal Supremo ha dado el primer 'toque' a Artur Mas en política lingüística, incluso antes de ser investido como presidente de Cataluña. El Alto Tribunal ha ordenado a la Generalitat que el español también sea lengua vehicular y de aprendizaje en la enseñanza y se sitúe en una posición equitativa respecto al catalán en los centros educativos de la comunidad.

El Supremo, tras estimar el recurso de dos padres, hará públicas en los próximos días sendas sentencias que garantizan la equidad entre el castellano y el catalán como lenguas vehiculares en los colegios e institutos.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TS estima las sentencias de dos padres cuyos hijos, que en 2006 estaban en enseñanza primaria y secundaria, se vieron privados de estudiar en español en centros privados concertados de Cataluña.

Los padres trataron de que la Consejería de Educación atendiera su reclamación, pero su solicitud fue en vano. No lograron que la Generalitat "reintrodujera" el castellano como lengua vehicular de la enseñanza "de forma proporcional y equitativa en relación al catalán".

Los progenitores también reclamaron que todas las comunicaciones, cartas y el resto de documentación, tanto oral como escrita, del centro fueran en castellano. Esto sí fue aceptado por Educación "siempre que [el padre] solicite" el envío de las comunicaciones escolares en español.

Ahora, el Supremo ha casado y anulado las dos sentencias de 2008 dictadas por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña para avalar la negativa de Educación. Las resoluciones del TSJC se fundaron en que "el castellano no ha sido excluido normativamente como lengua vehicular y docente en la enseñanza no universitaria ni tampoco en la práctica, si bien la lengua empleada prioritariamente es el catalán".

SEGUNDA CORRECIÓN DEL SUPREMO
Ya en 2008, el Alto Tribunal sancionó la política lingüística de la Generalitat al ordenar al Gobierno de José Montilla que incluyese en los impresos oficiales de preinscripción en centros escolares una pregunta expresa sobre cuál el idioma habitual del alumno. El objetivo era que pudiera estudiar en su lengua materna, ya fuera castellano o catalán. Entonces no tuvo efecto y todavía hoy es imposible estudiar en español en un centro público de Cataluña.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Juan Faisán y Landelino Ladiña
En las postrimerías de un régimen hundido en el pozo sin fondo, Rubalcaba es una herramienta multiusos
TOMÁS CUESTA ABC 21 Diciembre 2010

TAL y como está el patio, no puede descartarse que, este año, el encargado de cantar el número del Gordo sea un señor con barba. La bulimia mediática que aqueja a Rubalcaba ha llegado a un extremo tan desaforado que desconoce las fronteras y no se para en barras. Tanto le da el salón de Loterías como el frente de paz de los valles afganos. Con la misma solvencia con la que corta el bacalao en las sesiones de control parlamentario le recorta las alas a los controladores y transforma las torres en torreznillos churruscantes. Pesca en río revuelto y caza en coto vedado. Acierta a pelar la pava y a desplumar faisanes. En las postrimerías de un régimen hundido en el pozo sin fondo de la incapacidad pasmada, Rubalcaba es una herramienta multiusos, un perito en chapuzas, un genio del enjuague.

Crecido en las zahúrdas del poder, doctorado en tramoyas y alcantarillados, ha dado, por fin, la cara sin tapujos tras agotar el rol de eterno guardaespaldas. Sombrío y espectral, es, al tiempo, uno y muchos, lo mismo que el diablo. Ahora, el Estado es él y en su estela no hay nadie. Después del Zapatero prodigioso entra en escena un Luis XIV en alpargatas. Así pues, si ocurre lo antedicho y el Gordo de mañana lo extrajera el Flaco, no hay de qué preocuparse. Serán las ganas que tiene Juan Faisán (con Palomo no alcanza) de avecinarse al bombo y apuntarse el bombazo.

Porque el Faisán es la clave. El «Bar Faisán», desde luego, convertido por la policía antiterrorista en ratonera para la cúpula de ETA. Y que, por mor de misteriosa llamada que sólo desde las más altas cimas ministeriales pudo ser hecha, se convirtió en tremenda pifia policial. Ni los etarras a los cuales avisó el altísimo personaje podían creérselo. Pero era de verdad: todos salvados. No es sólo una sarcástica anécdota. Si es la clave, lo es porque deja entrever hasta qué punto siguen en activo las pantanosas galerías policiales tejidas en aquellas habitaciones «sin Estado de derecho» en las que se ajustaban cuentas a contrapelo de las leyes.

A no ser que la ambición de Juan Faisán le haya fundido las meninges y las entendederas, seguro que es consciente de que al presunto sucesor en vez de tocarle el Gordo le va a caer un muerto. Más verosímil se antoja que el papel que desempeña en el último acto de este dramón siniestro sea el de convertirse en un «Deus ex machina» que les permita a ambos salir del escenario sin demasiados desperfectos. Foco de luz, el cuadro está compuesto: Zapatero en el centro; Josu Ternera a un lado, al otro la tribu entera del linaje de Aitor y un jubiloso coro de maquetos risueños. Ovación general, albricias, parabienes, clarinazos solemnes. Si la política se empeña en cerrarles la puerta, intentarán pasar a la Historia por los pelos. Y de perder las elecciones que se ocupe el siguiente.

Don José Bono, por ejemplo, seguro que se presta. De ahí que, últimamente, esté tan fachendoso, tan pugnaz, tan sobrado, tan dicharachero. De ahí que se de un aire a Landelino (a Landelino Ladiña, por supuesto) y de ahí, además, que se recree en las agudezas. O en las puñaladas de pícaro, según el que venda el género, porque afirmar, en plena Operación Galgo, que el veloz Rubalcaba es una «liebre eléctrica», compagina el ingenio con la mala leche. Aunque también es cierto que, en esa tesitura, el piadoso presidente del Congreso podría alegar en su defensa que lo galgos de marras son, en realidad, podencos. Y, si alguien le aprieta, se avendría a jurarlo sobre la «Biblia en verso»: «Nuestro señor Jesucristo/ nació en un pesebre: /donde menos se espera,/ salta la liebre».

La servidumbre de la delación
Aquellos que confiaronque con Zapatero llegaba el fin de la alternancia han quemado mucha nave
HERMANN TERTSCH ABC 21 Diciembre 2010

EN todas las dictaduras son un elemento fundamental, tan imprescindible como el dictador o el aparato de represión del mismo. También lo son para todas las ideologías enemigas de la libertad y que valoran a la persona por su cercanía o lealtad a la causa. Los necesitan para identificar a los individuos que no están dispuestos a someterse, a los abiertamente rebeldes y a quienes dudan. Pero son aún más necesarios para difundir el miedo. Para generar ese clima generalizado de miedo que impide a las personas expresar su opinión libremente. Son los delatores, los que a cambio de mayor o menor prebenda denuncian ante el poder a quienes son o pudieran serle desleales.

l chivato, el delator, el eterno, «denunziant» bajo los nazis y los comunistas pero también de aparatos supuestamente democráticos que tachan de enemigo al discrepante y tienen por ello clara vocación totalitaria. Ahora que la crisis general, la incapacidad e ineptitud propias, su desenmascaramiento en el exterior y el fracaso de su soberbia e impostura convierten al Partido Socialista en una maqueta del paisaje general en que han convertido España, es decir, en una escombrera, el aparato ya no atina a disimular. Y recurre sin pudor a sus instrumentos más felones. Y por supuesto ahí está la figura del chivato. Los tienen activos en todas las profesiones. Véase en la Policía, donde las camarillas políticas del Ministro para Todo imponen el silencio y el miedo en lo que se antoja una «omertá al Faisán» general. O entre los jueces o los diplomáticos. O en esas universidades donde sistemáticamente mandan los peores en una implacable selección negativa que se impuso primero en el PSOE y ahora parece ser ley en la administración del Estado. Chivatos y obedientes arriba, los independientes o meramente críticos al sótano. No existe ya otro criterio en esa tropa de sectarios acosados por la realidad y sus propias mentiras.

Pero incluso entre los profesionales de la delación y la mentira por encargo hay categorías. En el mundo periodístico se ven cosas muy graciosas si nos instalamos, como parece tocar, en el humor negro. Los más hiperactivos propagadores del argumentario del Gran Timonel —respuestas y posiciones que reciben diariamente los fieles contertulios para que sepan que contestar lealmente— están confundidos. Aquellos que confiaron que con Zapatero llegaba el fin de la alternancia —Pacto el Tinell general y definitivo— y que el Partido Popular no volvería al poder, han quemado mucha nave. Tendrán dificultades para volver a ser implacables críticos contra la oposición. Y denunciantes de colegas, incansables fustigadores del periodismo crítico con sus amos.

Muchos han logrado estar siempre con el que manda, ser adulador de González, después de Mayor Oreja y ahora mamporrero del zapaterismo. Algunos lo conseguirán. Hay quien pide ahora a Rubalcaba que imponga su contrato a empresas que no lo quieren. Como antes lograron anular su despido gracias a la Moncloa. Otros creen que han sido lo suficientemente melifluos como para caer en gracia al nuevo Gobierno. Hay quien lleva haciéndolo desde Franco. Pero también están ahí los delatores vocacionales. Los de la barricada. Alguno tiene insólita guarida en un periódico otrora serio. Allí ha instalado una sección igual que la que firma en el diario proetarra Gara una «Maite Soroa». Ésta se dedica desde hace años a señalar los objetivos periodísticos a etarras y simpatizantes. Éste tiene clientela más amplia y señala a los periodistas críticos a los que todo progresista debe odiar e insultar. Si a alguno le pasara algo, lo suyo es como lo de su hermano Wyoming, todo humor y desenfado.

Derecho a decidir
El inminente president de la Generalitat no se anda con rodeos. No ha estrenado el cargo y ya se ha puesto al frente de una manifestación tipo 10 de julio
PABLO PLANAS ABC Cataluña 21 Diciembre 2010

Del discurso de investidura de Artur Mas se infiere la consolidación de la habitual distancia en las relaciones políticas entre Cataluña y el resto de España. La novedad estriba en el cambio de portavoces y en algunos pocos matices sonoros y cromáticos; pero en términos de tuétano, CiU y Mas recogen el testigo del tripartito, que a su vez lo tomó de Pujol. El cultivo del agravio, la práctica del victimismo y el deje de superioridad, inevitable en cualquier retórica fiscal norte-sur, serán otra vez —vamos por la tercera década— los mimbres con los que Cataluña será representada en Madrid, una ciudad que en el imaginario original de Convergència es la caverna de la bestia, la residencia de todos los males y de la mayoría de los problemas de Cataluña, Un monstruo mítico.

En la entrevista que Artur Mas concedió a este periódico en plena campaña electoral, el inmimente president de la Generalitat afirmó que su propuesta de pacto fiscal no requería de cambios en la Constitución. Inflamado de buenas intenciones, el suprafirmante creyó que Mas tenía el propósito de plantear ante el próximo Gobierno central una nueva financiación autonómica que acabaría siendo de aplicación en toda España, como ha ocurrido siempre desde el café para todos. Ni de lejos. Resulta que Artur Mas pretende denunciar los pactos y consensos que gestaron el ordenamiento jurídico e institucional de la Democracia en España. Una «segunda transición», ahí es nada y en el discurso de investidura; para empezar a hablar. A la clase política catalana, que es impresionable y sensible a la grandilocuencia, lo de Mas le ha parecido un órdago a reyes y figuras. Al PSOE y al PP, en cambio, les ha llegado un vago rumor que les inquieta no poco sino nada.

Del maximalismo a la catalana y del autismo centralista surgirán las ideas y hallazgos que se manejarán en el debate sobre la sostenibilidad del Estado de las Autonomías, por lo que será recomendable el uso del casco. Del diálogo de besugos al diálogo entre sordos, nada nuevo bajo el sol. Ni siquiera la desafección del poder respecto a la realidad. Es la vieja máxima de que sólo los derrotados leen correctamente la situación. Quien gana, bastante debe tener con mantener a raya las endorfinas como para pararse en barras. ¿Pacto fiscal? Quiá, el derecho a decidir punto primero y condición sine qua non.
 



 

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