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Recortes de Prensa   Viernes  24  Diciembre  2010

 

Artur Mas
El fin del discreto encanto
Cristina Losada Libertad Digital 24 Diciembre 2010

El postpujolismo ya está aquí. Y llega con la bendición urbi et orbi de los socialistas. Artur Mas ha sido investido gracias a la abstención del PSC y el Gobierno, a través del superministro Rubalcaba, le ha ofrecido enseguida toda su "leal" cooperación. Es norma que a CiU nunca le falten pretendientes en la perversa Madrid. Lo excepcional radica en que los propósitos de los convergentes se sitúan ahora, de modo explícito, fuera de la ley. No hay trampa ni cartón. Mas asume el Gobierno autonómico con dos objetivos que entrañan un desafío al Estado de derecho: incumplir la sentencia del Constitucional sobre el Estatuto y sus derivadas, como las que acaba de publicar el Supremo contra la inmersión lingüística; y lograr un concierto fiscal que ni la ley de financiación autonómica ni la Carta Magna permiten. ¿Es eso lo que celebra Rubalcaba? ¿Colaborará lealmente el Gobierno de España en tal programa de bandolerismo político?

El salto cualitativo que ha dado el partido único catalanista, empujado por un Maquiavelo tan hábil como el leonés, se cifra en que incluso su facción "moderada" ha perdido cuanto le quedara de contención o, por lo menos, disimulo. El elemento diferencial del postpujolismo, vuelta de tuerca a la que han contribuido el tripartito y Zapatero al alimón, radica en la franca exhibición de la ruptura con España. Y esa gestualidad desinhibida señala el fin de una larga temporada de bailes de salón en los que la secesión se llevaba, discreta, bajo un manto de civilizada hipocresía. En sus discursos, Mas se refiere a España como un país extranjero y proclama a Cataluña en estado de "transición nacional". Pero, ay, no se le quiere tomar en serio. "Bah, eso es palabrería para el consumo interno", se oye. "¿Independencia? ¡Qué va! Eso es alfalfa para los radicales", se dice. Y, naturalmente, en privado, los convergentes reconfortarán a los crédulos.

No hay, sin embargo, motivo alguno para confiar en el doble juego. Ni tampoco para desechar como mera añagaza los pronunciamientos públicos de los políticos. A fin de cuentas, a través de ellos se moldea la opinión y se configura la acción. Cuando Mas predica la secesión para un futuro sin fecha, no está de broma ni sólo aumenta la presión del chantaje de toda la vida. Por de pronto, anuncia abiertamente el desacato y la insubordinación. Y ello, con la "responsable" anuencia del PSC y la encantadísima cooperación del Gobierno de España. Son tal para cual.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Nota de prensa
Acerca de las recientes sentencias del Tribunal Supremo sobre la reintroducción del castellano en Cataluña como lengua vehicular en la enseñanza

Asociación por la Tolerancia 24 Diciembre 2010

La Asociación por la Tolerancia expresa su satisfacción por las recientes sentencias del Tribunal Supremo que vienen a dar apoyo jurídico a la reivindicación que, de modo continuado desde hace dieciocho años, constituye una de las razones fundamentales de su existencia como entidad.

Asimismo quiere:
1. Manifestar que, en contra de lo que se desea dar a entender, el tribunal desacredita, clara y tajantemente, el actual modelo de inmersión lingüística, en la medida en que determina “la exclusión del castellano como lengua docente”, así como el sistema de atención individualizada, por cuanto es “algo bien distinto del derecho a recibir educación en la lengua habitual del niño”. También deja en evidencia las interpretaciones interesadas de la jurisprudencia anterior del TC, que siempre abogó por un modelo de “conjunción lingüística o bilingüismo integral”, incompatible con la inmersión tal como se ha venido aplicando.

2. Denunciar la actitud de determinados partidos catalanistas (a derecha e izquierda) que, de forma reiterada desde la sentencia del Tribunal Constitucional, deslegitiman a las instituciones que hacen posible la vida democrática y se sitúan en abierta o enmascarada rebeldía. Esas prácticas, así como la del ‘victimismo airado’, no hacen sino incrementar un frentismo incompatible con la cohesión social que tanto dicen defender.

3. Desenmascarar los argumentos falaces en que se pretende basar una nueva oleada de ‘santa indignación’, entre los que cabe destacar: que la sentencia constituye un ataque a la lengua catalana (coral), que la inmersión es la garantía de la convivencia lingüística (prensa), que la inmersión es un modelo de éxito social ‘científicamente probado’(M.Geli) o que la sentencia pone en peligro el ‘modelo de país’ (Òmnium).

4. Lamentar que los intereses –más que políticos, propiamente partidistas– de los partidos y la fragilidad de nuestro Estado hayan impedido poner freno a su debido tiempo a los planes de aquellos que solo parecen interesados en levantar fronteras interiores. Se ha hecho así posible que la situación haya llegado a un grado de deterioro cuya reversión será extremadamente costosa.

5. Señalar que el TS marca con claridad el camino y que la única propuesta razonable, con arreglo a la legalidad vigente y a la realidad social catalana, es la sustitución inmediata del modelo lingüístico de inmersión, por otro que sea respetuoso y coherente con la cooficialidad del castellano y del catalán. Esa cooficialidad obliga precisamente a todos los poderes públicos a ofrecer a los ciudadanos, a los cuales sirven, las dos lenguas por igual. Atrás deben quedar las medidas especiales para “normalizar” el uso del catalán, puesto que lleva siendo –durante largos años- el único idioma de enseñanza en toda la etapa obligatoria y casi exclusivo en el bachillerato. Lo que ahora toca es hacer efectiva la sentencia.

En Barcelona, a 23 de diciembre de 2010

En nombre de la Junta Directiva, Antonio Roig, Portavoz (DNI.: 36544951K)
Tf. 934761158 Consultas en el teléfono 675262986 asociacion.tolerancia@gmail.com www.tolerancia.org

Más allá de navidades
Hará falta mucho sosiego para reparar los daños causados a España por ideologías tóxicas. Más allá de navidades
HERMANN TERTSCH ABC 24 Diciembre 2010

ESTA noche es Nochebuena y mañana Navidad. Muy felices fiestas a todos. Y en especial a esos muchos millones de españoles para los que las navidades no son una fiesta más ni cualquiera, sino una fecha muy señalada e importante para su forma de entender la vida y su fe. Y también las tradiciones, esa forma de comunión entre generaciones próximas y lejanas entre sí, tan combatida por aquellos que nos quieren inventar un mundo chato en el que imponernos sus propias limitaciones. Por mucho que se insista en muchas instancias en todo tipo de fórmulas para arrebatar a estas fiestas su identidad cristiana, en todo el mundo occidental son aun mayoría quienes encuentran en estos días momentos para celebrarla, invocarla y honrarla en su sentido más profundo.

Que en España hayan avanzado mucho en influencia y predicamento quienes quieren convertir estas fiestas en una carnavalada más no debería impedirnos ver que son muchas las sociedades mucho más desarrolladas que la nuestra que guardan estas fiestas con mucho mayor respeto y liturgia, ese código de ceremonias que tienen a diferenciar los actos de importancia y trascendencia de los que no lo son. La destrucción general de las formas de la conducta en la sociedad española supone un empobrecimiento en el que España es triste vanguardia.

Celebrada con más o menos solemnidad, para los niños estos días suponen por definición alegría e ilusión. Para los adultos siempre conlleva evocación, introspección, reflexión y recuerdo. Y por supuesto estas fechas de fin de año nos llevan a todos de alguna forma, queramos o no, a hacer balance. Cobran fuerza la nostalgia y por supuesto las ausencias, las pasajeras y las irremisibles. Y están más presentes que nunca las expectativas y las inquietudes ante el porvenir.

Este año son muchos los españoles que harán un triste balance del año pasado. Y que tendrán muchos más y mayores temores ante el futuro que en años pasados. A muchos se les ha caído finalmente la venda de los ojos. Ya ven atónitos las dimensiones del daño que se ha infligido a este país en los últimos años. El invierno siempre humilla al hombre y le recuerda su fragilidad.

Pero este invierno será especialmente duro. Y si todos estamos preocupados por nuestra suerte individual, no deberíamos estarlo menos por la colectiva. Estamos asistiendo a un alarmante proceso de deterioro de nuestra convivencia, paralelo a nuestro declive económico y a la pauperización de ciertas capas de nuestra sociedad.

Dos botones de muestra tan sólo. El miércoles unos sindicalistas en Murcia agredieron a miembros del Partido Popular, entre ellos a un senador. Por unas medidas de ahorro exigidas por el Gobierno socialista de Madrid. Los agresores surgieron de una manifestación ilegal en la que participaba la candidata socialista a la presidencia de la Comunidad autónoma.

Ayer, nacionalistas (CiU) y socialistas catalanes (PSC) confirmaron su intención de ignorar al Tribunal Supremo y despreciar la sentencia que exige la libertad de estudiar en español en Cataluña. Abierto desacato al Tribunal por parte de los partidos que gobiernan en Cataluña y en España.

La crisis en la que estamos trasciende en mucho a la descomposición económica. La calamidad se extiende a todos los terrenos de nuestra convivencia. Existe un peligro real de que los girones en que puedan convertir insolvencia y pobreza nuestro maltratado tejido social, nos aboquen a conflictos de convivencia desconocidos para las generaciones vivas. Y que los aprovechen aquellos que ya han mostrado su vocación cainita con sus llamamientos a abrir viejas heridas y, cabalgando sobre la mentira histórica, dinamitar nuestro gran pacto de la transición y la reconciliación nacional. Hará falta mucho sosiego y buena voluntad para reparar los inmensos daños causados a España por ideologías tóxicas, insensatez, aventurerismo e ineptitud. Más allá de navidades.

España: El riesgo de la incertidumbre
Manuel Muela. El Confidencial 24 Diciembre 2010

La marea del descontento y de la desconfianza va anegando los espíritus en España y empieza a tomar cuerpo la idea de que nos enfrentamos al hundimiento del modelo político otorgado en 1978, impotente ante la magnitud de la quiebra económica y financiera de la economía nacional. Pero, por vez primera en nuestra historia contemporánea, no existe propuesta alguna de carácter colectivo para ordenar la sustitución de lo existente. Tan es así que, recientemente, el jefe de la oposición terminó un discurso apelando al “Dios proveerá”. La orfandad política y la incertidumbre convierten a los españoles en presa fácil de sus acreedores y en rehenes de quienes se obstinan en no revisar las estructuras políticas y económicas que están en el origen de la crisis.

Cuando, en su azarosa historia, España tomó conciencia, en la segunda mitad del siglo XIX, de que la monarquía de Isabel II, carcomida por la corrupción, tocaba a su fin, hubo españoles de toda condición y de adscripciones políticas diversas que aunaron sus esfuerzos y su patriotismo para evitar los males del vacío: así nació el 16 de agosto de 1866 el Pacto de Ostende, ciudad de Bélgica, cuyo principal promotor fue el general Prim, que puso las bases de un nuevo orden político que se decidiría en unas Cortes Constituyentes. Al producirse la caída de Isabel II, en septiembre de 1868, existía un guión, lo que hoy se conocería como hoja de ruta, para restaurar la democracia en España y consolidar los derechos civiles. El asesinato del general Prim el 27 de diciembre de 1870, en vísperas de la llegada del rey Amadeo de Saboya, malogró el proyecto.

Algo parecido sucedió en el siglo XX con el fin de la Dictadura de Primo de Rivera en enero de 1930, recordada recientemente por Jesús Cacho, y el convencimiento de la caída de la monarquía de Alfonso XIII: también entonces, españoles de diferentes opiniones pusieron en común sus preocupaciones por el porvenir de la patria y firmaron en agosto de 1930 el Pacto de San Sebastián, que inspiró los primeros pasos programáticos de la Segunda República Española.

Con independencia de los resultados de ambas experiencias, lo destacable, en mi opinión, es la preocupación de algunos españoles de entonces por las crisis políticas y económicas del momento y el esfuerzo por evitar a sus compatriotas los daños derivados del vacío y de la incertidumbre. La falta de referencias y de opciones vertebradas en lo político y en lo económico es lo que añade preocupación a la situación de la España de hoy: los españoles asistimos a los devaneos espasmódicos de los dirigentes públicos y a los abusos de los acreedores de nuestro país sin poder opinar y sin conocer propuestas diferentes a las proclamas del empobrecimiento de los más débiles para mantener privilegios y estructuras incompatibles con la moderación y el buen gobierno. Todo el discurso imperante es “más madera que es la guerra”, pero la de los vagones de segunda clase y de tercera, para mantener inalterados a los de primera.

Es verdad que la inquietud avanza de forma exponencial y surgen algunos chispazos que apelan a la corrección de este estado de cosas. Pero no dejan de ser opiniones individuales, en este periódico hay muestras abundantes de ello, que no alcanzan el objetivo deseable de lo colectivo. En este sentido, solo es destacable el manifiesto de la Fundación Everis, de mediados de noviembre, en el que hay un intento de coordinar propuestas alternativas, tras reconocer la crisis de lo presente, aunque todavía se queda más en un remozamiento de fachada del propio modelo que en un cambio del mismo. No obstante, es significativo que tal manifiesto se haya producido y haya obtenido adhesiones importantes. Pero los acontecimientos van a tal velocidad que se requieren actuaciones inmediatas y concretas, llámense plan B, C o D, y cortar de raíz los espasmos y señuelos, que se producen en el poder y alrededor del mismo, para ganar tiempo. Las elucubraciones sobre calendarios electorales y sobre las decisiones personales de los gobernantes son, en mi opinión, producto de la ceguera, y a veces del servilismo de quienes las transmiten, para aparentar una normalidad que hace mucho desapareció. Porque estamos en un tiempo de emergencia.

Hasta ahora, desde el fatídico mes de mayo, lo único tangible ha sido subir impuestos, bajar sueldos a los empleados públicos y congelar las pensiones, amenazadas estas últimas de disminución. Este es el señuelo de fin de año, una vez apagados los fuegos fatuos de la reforma laboral, vendida por muchos como bálsamo de fierabrás. Todo ello en un ambiente de presión hacia la deuda española, acuciada por la debilidad de los gobernantes y todavía respaldada aparentemente por la Unión Monetaria Europea: los sacrificios domésticos son engullidos por los intereses crecientes en una espiral diabólica. En cambio, nada se dice ni se propone sobre la reestructuración de un Estado hipertrófico, que no cumple su misión.

En España resulta urgente recuperar la confianza para restaurar el orden perdido y taponar las vías de agua que nos amenazan. A partir de ese reconocimiento, se podrían realizar algunas tareas necesarias, a las que me referí en mi comentario un plan B para España, para que los españoles puedan decidir, en su momento, con conocimiento y sosiego sobre su propio porvenir. Continuar predicando malos augurios y pidiendo sacrificios sin ofrecer nada a cambio puede terminar provocando pasar del miedo a la ira en perjuicio de todos. Ese es uno de los riesgos más claros de la incertidumbre actual.

Cataluña
Bipartito
Emilio Campmany Libertad Digital 24 Diciembre 2010

Qué poco ha durado el sueño de Alicia Sánchez-Camacho. Nada más llegar el momento de la investidura, su fantasía de verse necesaria para que Mas gobierne le ha sido explotada por el PSC de un soplido seco como si fuera una pompa de jabón. ¿De verdad se había creído aquella milonga que nos vendieron algunos medios de que las elecciones catalanas habían significado un giro a la derecha? Pamplinas. En Cataluña, como en el País Vasco, los electores no están divididos por una línea que separa a los de izquierdas de los de derechas. La línea que allí importa es la que divide a los nacionalistas de los constitucionalistas o, mejor dicho, a los independentistas de los unionistas. No niego que haya electores que votan al PSC creyendo que votan a la rama catalana de un partido español, ni que haya votantes que se deciden por CiU creyendo que no hacen otra cosa que elegir a una coalición de conservadores y democristianos, pero se equivocan.

Los primeros votan a un partido independentista, más o menos socialista, pero independentista, que se mantiene integrado en el PSOE porque supone que eso le permite influir en la política del "Estado español". Los segundos lo hacen por un partido más sinceramente independentista, que prefiere no estar integrado en la derecha española porque cree que esa independencia le permitirá ser más eficaz a la hora de lograr la de Cataluña entera.

Obviamente, CiU y PSC han llegado a alguna clase de acuerdo para que los 28 socialistas se abstengan y pueda ser investido don Artur. Luego veremos cuál. Pero el caso es que entre los dos partidos no puede haber tanta distancia ideológica cuando a uno le es tan fácil abstenerse en la investidura del candidato del otro. Y es que ambos son independentistas. Quizá la diferencia estribe en las diferentes tácticas y tiempos que crean deben emplearse para lograr su objetivo, pero los dos quieren una Cataluña separada de España.

Ahora, como dije, algo han pactado. Naturalmente, no ha sido el PSOE quien ha firmado, sino el PSC. Y los intereses de éste no tienen por qué coincidir con los aquél o, mejor dicho, con los de sus dirigentes actuales.

Pero, ¿qué ha ofrecido CiU a cambio de la investidura? Pueden ser muchas cosas, desde un prosaico compromiso de no mirar debajo de las alfombras de las consejerías que han sido gobernadas por los socialistas hasta limitar el impacto de los recortes presupuestarios que inevitablemente tendrá que hacer la Generalidad. Sin embargo, no sé por qué me da en la nariz que lo tratado ha sido la actitud de CiU en Madrid respecto a Zapatero. Así que CiU hará lo que el PSC quiera que haga, normalmente sostener al presidente y, eventualmente, ayudar a hacerle caer si a los del PSC les interesa, cosa que podría ocurrir cuando creyeran poder colocar a uno de los suyos, Carme Chacón, por ejemplo, al frente del Gobierno y del partido.

En el PSOE están a navajazos y la facción del PSC ya cuenta con un aliado externo que le ayude en la guerra que puede desatarse en el seno del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso si surge la necesidad o la oportunidad de hacerlo. Y Mas estará encantado de ayudar a colocar a una independentista, por muy socialista que sea, al frente del Gobierno de España. ¡Qué bonito es Badalona!

Zapatero
En el corazón de Europa
Florentino Portero Libertad Digital 24 Diciembre 2010

Nuestro presidente de Gobierno inauguró su primera legislatura comunicándonos que en adelante España "volvería al corazón de Europa" ¿Dónde se encontraba ese lugar en el que habíamos estado y al que nos disponíamos a volver? La combinación de términos propios del cuerpo humano con la geografía del Viejo Continente puede favorecer una perspectiva poética del proceso de integración europea, pero no ayuda a saber de qué estamos hablando. Una cosa sí parecía estar clara: se abandonaría la política seguida por José María Aznar, caracterizada por el intento de situar a España en el núcleo rector, por una rectificación en clave liberal y por una defensa sin complejos de los intereses nacionales.

Pronto pudimos constatar que la rectificación iba en serio y que el rechazo al legado heredado era total. Rodríguez Zapatero viajó a París y Berlín para pedir disculpas por el papel jugado por Aznar al tiempo que se comprometía a mantener una actitud sumisa a lo que el Eje dictara. Que "el liberalismo es pecado" es algo que para un "progre" como nuestro presidente cae por su propio peso, sin necesidad de tener que leer al best-seller por excelencia de las letras españolas contemporáneas, que no es otro que el Rev. Sardá i Salvany, insigne figura del integrismo catalán de los días de la Restauración. Que el concepto "interés" es reaccionario resulta obvio, si además le añadimos la apostilla de nacional ¡para qué hablar! Lo moderno es ser europeísta, palabra de significado etéreo, pero que seguro supone dejar atrás la Vieja Europa de naciones, creencias y valores.

Casi dos legislaturas después ya podemos aventurarnos a situar dónde queda el susodicho corazón: en la cola de los Estados rezagados. En apenas seis años hemos pasado de estar a la cabeza en liderazgo, desarrollo económico y creación de empleo a ser ejemplo de todo lo que no se debe hacer. Nos había costado treinta años estar en condiciones de afirmarnos como Estado en el auténtico corazón de Europa para en un pispás tirar por tierra todo el prestigio tan costosamente acumulado.

Gracias a nuestro presidente ahora ya sabemos que sí hay crisis y que además nos queda un largo trecho para empezar a remontar. Parece que los "brotes verdes" además de una cursilería y un plagio descarado no eran más que una bienintencionada ilusión de nuestra vicepresidenta. De lo que no hay duda es que ya no podemos confiar en la llegada de fondos estructurales ni en la buena voluntad de nuestros vecinos. Aquellos tiempos ya pasaron y nuestra imagen no es la misma. Estamos donde tristemente nos encontramos porque hemos actuado con irresponsabilidad y chulería. Se nos advirtió una y otra vez y o no escuchamos o mentimos con un descaro que sólo podemos calificar de estúpido. La "fracasada" Merkel nos va a hacer pasar por las Horcas Caudinas de la humildad y el ajuste de nuestras cuentas nacionales, una ducha fría de realismo de la que saldremos ilustrados sobre lo que realmente somos y no creo que nos guste lo que vamos a descubrir.

Es muy posible que Rodríguez Zapatero y sus huestes post-socialistas no se sientan muy orgullosos de su obra europea, pero no pondría mi mano en el fuego por su arrepentimiento. Al fin y al cabo el desastre de su gestión política ha llevado a una profunda desvertebración nacional y a la quiebra de la Hacienda, abocando a un protectorado europeo que no deja de ser un paso en la superación de ese Estado-nación llamado España.

Contacte con Florentino Portero

Historia
Nunca dejarás de ser un niño
Pío Moa Libertad Digital 24 Diciembre 2010

En una reciente presentación de La Transición de cristal expuse algunos criterios que podrían interesar a los lectores.

Los dos libros que he publicado este año, Nueva historia de España y La transición de cristal están muy enlazados. El primero me fue sugerido por Ymelda Navajo y al principio me resistí, pero terminé pensando que podría ser útil ante la enorme ignorancia que existe hoy en España sobre su propia historia. Ignorancia combinada, para más desgracia, con una cantidad extraordinaria de ideas falsas. Quizá ningún país europeo ha sufrido una falsificación tan sistemática de su historia como el nuestro, y esta es precisamente la anomalía española. La falsificación no se origina, pero sí se recrudece en extremo a raíz del "desastre" del 98, y en ella colaboraron intelectuales como Costa, Ortega, Azaña, etc., en un sentido "regeneracionista", junto con la izquierda autollamada "internacionalista" y los separatismos.

La tendencia recobró fuerza en los últimos tiempos de Franco, impulsada por una oposición tan antifranquista como antidemocrática y afín o simpatizante con el terrorismo y el comunismo (y no es casual nada de ello). Julián Marías explicó adecuadamente cómo el PSOE llegaba con un concepto negativo de la historia de España, lo que no dejaría de tener consecuencias políticas actuales. En fin, como resultado, hoy la mayoría de los españoles tiene sobre la historia de su país una idea formada por tópicos vulgares o falsos, y en su mayoría denigratorios. La resistencia a esa corriente ha sido importante, pero insuficiente y a menudo apoyada en versiones integristas o en tesis medianamente fundadas; o bien apenas ha salido de círculos académicos, mientras las contrarias han gozado de la mayor difusión en los medios de masas.

Con Nueva historia he querido contribuir a una clarificación de los principales problemas en torno a la evolución de España. Así, su origen y carácter nacional; la significación histórica de Al Ándalus y de la Reconquista; la Conquista de América; la especificidad y las semejanzas de España dentro de la civilización europea y la propia periodización de la historia de Europa; las razones del auge español y su capacidad para enfrentarse a poderes materialmente muy superiores desplegando al mismo tiempo una gran cultura; la decadencia cultural y las particularidades de nuestra Ilustración; la gran depresión política y cultural del siglo XIX y la progresiva recuperación económica y cultural en el XX; las causas de la Guerra Civil, el carácter del franquismo, de la transición democrática y de la involución actual... Sobre estos y otros problemas creo haber aportado algunos enfoques bastante nuevos, siempre sometibles a la crítica, como es natural.

En cuanto a La Transición de cristal, enlaza con el último capítulo de Nueva historia, que trata de la evolución de la España democrática hasta el actual proceso involutivo. Nada podrá entenderse de esta evolución última sin entender a su vez la Transición –la cual también ha sufrido una dosis sorprendente de falsificaciones–, pues en ella se encuentran en germen los elementos positivos que han permitido mantener la paz, una razonable prosperidad, libertades políticas y resistencia a las tensiones disgregadoras; y también salen de allí los factores negativos, antidemocráticos y disgregadores, parte de ellos concretados en los rasgos más nocivos de la Constitución. Factores que han terminado por prevalecer y volverse más amenazantes a partir del atentado del 11-M. Pues bien, una causa crucial de esta deriva proviene de la mencionada ignorancia del pasado combinada con ideas erróneas, que condicionan no ya al hombre de la calle, sino a las oligarquías políticas que deciden, lo cual entraña gran peligro.

El conocimiento de la historia, sobre todo en aquellos que gobiernan el país o deciden sobre él, es una base imprescindible de la acción política. La ignorancia y el falseamiento del pasado envenenan el presente y alimentan las políticas más demagógicas. Un país no puede vivir indefinidamente en la mentira sin exponerse a los más graves riesgos, y la actual involución antidemocrática los condensa bien a la vista. En palabras de Cicerón: "Si no sabes lo que ocurrió antes de que nacieses, nunca dejarás de ser un niño". Y un pueblo infantilizado es muy propenso a los bandazos demagógicos. Como estamos comprobando.

El replicante
Eduardo Escartín La Razón 24 Diciembre 2010

El certero diagnóstico de Vargas Llosa sobre la situación española ha producido dos tipos de reacción: una, acallar el asunto; y, otra, replicar cogiendo el rábano por las hojas.

En «La Vanguardia» del domingo leemos a Suso de Toro, conocido por su militancia nacional–socialista en Galicia y su inquina panfletaria contra el PP y el consiguiente bofetón que se llevó al ganar éste por mayoría absoluta. Suso pretende refutar al Nobel con los consabidos argumentos de cambios de opinión, que un buen escritor no ha de ser forzosamente un buen político y, sobre todo, que no se fija en el nacionalismo español, gran argumento para justificar los desmanes nacionalistas.

El asunto es que el nacionalismo español es el justito y, en el fondo, no es más que un patriotismo natural. En cambio, los periféricos, quizás por su endeblez, pretenden marcar un territorio y hacer limpieza de todo lo que no cuadra en un mítico pasado monolingüe. Por lo tanto, se niega el pluralismo cultural y lingüístico en Cataluña, País Vasco o Galicia. En el fondo, importan el centralismo uniformista madrileño a sus regiones. Estos nacionalismos quieren retrotraer sus territorios como mínimo a la etapa anterior a los Reyes Católicos, justo en el momento en que el reino de España es un sólido pilar de Europa. Así se comprende el discurso de Vargas Llosa.

Según Fitch, en 2011 alcanzará los 120.000 millones, un 19% más
La deuda de las autonomías, camino del récord
La agencia de calificación crediticia Fitch dibujó ayer un negro escenario sobre las comunidades autónomas, al estimar que la deuda de éstas se elevará hasta los 120.000 millones de euros el próximo año, alcanzando así su récord histórico. De esta forma, la deuda se incrementaría un 19% respecto a los 101.000 millones registrados al cierre del tercer trimestre de este año. El déficit de hoy, la deuda de mañana
Madrid - La Razón 24 Diciembre 2010

La agencia de riesgo considera en un informe que los presupuestos de las regiones españolas ponen de manifiesto la necesidad de limitar sus gastos para cumplir con el objetivo de déficit. Además, Fitch señala que, aunque los gobiernos autonómicos no han encontrado por el momento problemas para financiarse y hacer frente a sus préstamos, el coste de la deuda puede incrementarse a medio plazo hasta el punto que algunas comunidades tengan que posponer inversiones.

Fitch ha analizado los presupuestos de las CC AA para el próximo ejercicio, a excepción de los de Islas Baleares y Cataluña, y calcula que el gasto autonómico se reducirá un 6,5% en comparación con el de 2010. La agencia considera que las medidas de austeridad emprendidas por el Gobierno central son relativamente fáciles de cuantificar, mientras que las iniciativas de los gobiernos regionales en este sentido «no son tan fáciles de seguir», indica el informe.

No obstante, el déficit acumulado por las comunidades en los nueve primeros meses de 2010 equivale al 1,24% del PIB nacional, la mitad de su tope, fijado en el 2,4%, según señaló el pasado día 20 la vicepresidenta, Elena Salgado. Así, parece claro que las autonomías cumplirán con su objetivo con creces.

Fitch rebaja por segunda vez el rating de Portugal
Portugal sufrió ayer el segundo recorte de rating del año por parte de Fitch, que ya rebajó la solvencia del país el pasado mes de marzo. En esta ocasión, la calificación crediticia de la deuda lusa a largo plazo pasa de «AA-» a «A+», un único escalón, pero la agencia amenaza con más descensos si el país no corrige sus dificultades de financiación. Fitch cree que el Gobierno del país necesitará otro plan de ajuste para controlar el déficit.


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Desacato al Supremo
La cómplice ceguera de los no nacionalistas
Guillermo Dupuy Libertad Digital 24 Diciembre 2010

Los salvajes que cometen esas fechorías son horribles, y los civilizados que les dejan cometerlas, espantosos
Víctor Hugo

Poco, muy poco, ha tardado Artur Mas en dejar en evidencia la ceguera voluntaria de la prensa de Madrid, supuestamente nacional, que celebró su victoria en las autonómicas hablándonos del "giro a la moderación", del "cambio que comienza en Cataluña" y del "perfil moderado y posibilista" de CiU.

Este lunes, en su discurso como candidato a presidente de la Generalitat, previo a su investidura, Mas se comprometió a llevar a cabo como programa de gobierno algo tan "moderado" como iniciar una "transición nacional" encaminada a hacer valer el "derecho a decidir", no sin antes cerrar un pacto similar al concierto económico que tienen el País Vasco y Navarra.

Poco importa que el presidente de la Generalitat, como autoridad del Estado que es, tenga la obligación de cumplir la ley, y que la ley no contemple más conciertos económicos que los que contempla la Constitución. ¿Qué es esto comparado con la autodeterminación que, no es que no contemple, sino que dinamita los fundamentos mismos de nuestra Constitución tanto comos los de nuestra nación?

Pero, por si quedara alguna duda de que Mas pretende hacer del delito de desobediencia parte de la acción de su Gobierno, ahí está el compromiso alcanzado con el PSC de hacer caso omiso a las recientes sentencias del Tribunal Supremo que, tan textual como estérilmente, obligan a la Generalitat a "adaptar su sistema de enseñanza a la nueva situación creada por la declaración 31/2010 del Tribunal Constitucional que considera también al castellano como lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña".

Se supone que la negativa de las autoridades catalanas a ejecutar la sentencia del Alto Tribunal obligaría a su enjuiciamiento por delito de desobediencia y a las autoridades nacionales a forzar la ejecución de las sentencias ya dictadas en materia de enseñanza, recurriendo si hiciera falta a los medios excepcionales que contempla nuestra Constitución. Pero ¿qué esperanza podemos albergar en que la justicia prevalecerá si a la dama que la simboliza se la ha desarmado de la espada que representa su legitimidad para imponerse cuando no se la acata?

¿Cómo creer que Zapatero o Rajoy van atreverse a que el Estado de derecho prevalezca de manera efectiva? ¿Y qué decir de la prensa no nacionalista? Aunque el diario El Mundo, mejor que muchos otros, haya pasado en días de hablarnos del "perfil moderado y posibilista" de CiU a alertarnos de la gravedad del "plan Ibarretxe bis" de Mas y del anunciado desacato al Supremo, todavía nos dice que "la negativa de las autoridades catalanas a ejecutar la sentencia obligará a los padres que quieren que sus hijos estudien en las dos lenguas oficiales en Cataluña a seguir peleando por sus derechos en los tribunales". Vamos, como si los nacionalistas, con la Constitución, con la sentencia del Constitucional sobre el Estatuto y con las tres sentencias del Supremo no tuvieran todavía suficiente papel con el que limpiarse el trasero. Claro que, tal vez, con la pretensión de que haya nuevas sentencias lo que pretende ese diario es acabar con los nacionalistas... matándolos de risa.

Lengua única
José Antonio VERA La Razón 24 Diciembre 2010

Los socialistas han sido arrasados en Cataluña no sólo porque la gente quería romper con Zapatero. También fueron castigados porque durante el tiempo en que gobernaron lo hicieron como si fueran más soberanistas que los propios nacionalistas, adoptando medidas que discriminan a la mayoría castellanohablante, bien por el apoyo a la política de multas por rotular en español, bien por impedir que la lengua castellana pueda ser también vehicular en la enseñanza, o por las cuotas lingüísticas en cines, teatros y medios de comunicación. El vivero de votos del PSC-PSOE no está en la «Catalunya catalana» de Lleida y Girona, sino en Barcelona y su masivo cinturón (casi 4 millones de votantes sobre un censo total de 5,3). Ahí han crecido Ciutadans y el PP en las últimas autonómicas, y es también donde los votantes se han sentido traicionados por un Montilla al que se vio más preocupado por mantener la supremacía de la lengua catalana en los colegios que por hacer una buena gestión económica que aminorara el paro en ese inmenso cinturón integrado por personas mayoritariamente vinculadas a regiones del Estado como Andalucía, Extremadura, Galicia o las Castillas.

Se ve que los socialistas catalanes no están dispuestos a entender el mensaje de las urnas, y ahora se vuelven a hacer cómplices del nacionalismo blindando un sistema de inmersión lingüística que los tribunales han dicho que no es constitucional. Fundamentalmente porque no garantiza el derecho que asiste a cualquier padre a elegir la lengua en la que pueden estudiar sus hijos. No es que se diga que debe ser obligatoria la inmersión en castellano. Lo que se dice es que, junto al catalán, el castellano puede y debe ser también vehicular cuando así lo soliciten los padres. Se parte de la base de que Cataluña es una comunidad bilingüe y que deben ser protegidas y respetadas las dos lenguas oficiales.

Algo lógico que en autonomías igualmente bilingües como País Vasco, Galicia, Comunidad Valenciana o Baleares, no genera el mismo nivel de conflicto. Con diferentes modelos, en todas ellas se garantiza el derecho que asiste a cualquier padre a que su hijo pueda estudiar en la lengua oficial del Estado. Algo que, sin embargo, no sucede en Cataluña desde los tiempos en los que Pujol decidió convertir al catalán en lengua única. Hoy es raro encontrar un Ayuntamiento, Diputación u organismo de la Generalitat que use el castellano en sus comunicaciones. El catalán es lengua exclusiva en las calles y señales de tráfico, en la cultura subvencionada y los organismos oficiales.

Pujol aspiraba a que lo fuese también en los aeropuertos, y de ahí el enorme interés de CiU por la transferencia de El Prat. Es la mejor manera de trasladar a cualquier visitante la idea de que Cataluña no es España. Y en esas sigue la CiU de Más, dispuesta a desobedecer las sentencias que le obligan a respetar el bilingüismo. Lo incomprensible es el PSC-PSOE se haga una vez más cómplice de la insumisión ante el Estado. Se ve que no saben aún por qué perdieron el 28-N.

Autonomías bilingües
Nota del Editor 24 Diciembre 2010

Eso de autonomías bilingües es una falacia. Se puede hablar de personas que conocen más o menos un par o más de idomas. El bilingüismo es otra falacia, ´serían necesarias muchas generaciones de imposibles seres humanos de tres cerebros, uno para cada lengua y otro para coordinar los anteriores.

Y eso de que en las otras autonomías donde el español es lengua impropia,  "con diferentes modelos, en todas ellas se garantiza el derecho que asiste a cualquier padre a que su hijo pueda estudiar en la lengua oficial del Estado" es otra falacia (mentira pura y dura), y eso de que el PP es parte importante y suficiente del problema lingüístico es una verdad que muchos mostramos y demostramos; del PSOE y los nacionalistas ya ni hablar, no tienen remedio.

Y en cuanto al TC, una verguenza, pues según ellos, existe el deber de conocer las lenguas regionales, cosa  imposible según la constituciòn española, que sólo establece el deer de conocer el español.

¿Nuevo o viejo gobierno catalán?
¿Va el nuevo gobierno catalán a aclarárnoslo? Me temo que no, que seguirá en la indefinición y el victimismo
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 24 Diciembre 2010

CATALUÑA empieza una nueva andadura. ¿O vuelve al pujolismo? Su nuevo president no nos lo ha aclarado. Artur Mas ha anunciado tan sólo el «inicio de una transición nacional», sin concretar, aunque lo de transición recuerda la española a la democracia, y lo de nacional, que no se olvidan del nacionalismo. Afinando el oído, suena a Plan Ibarretze con otros nombres y sin ganas de asustar. Una búsqueda del soberanismo a plazos y con vaselina. A la autodeterminación se la llama «derecho a decidir». Al «estado libre asociado», «redefinir las relaciones con España». Y al concierto económico similar al vasco que venían pidiendo, «pacto fiscal», mucho más modesto. Pero ni siquiera un Zapatero contra las cuerdas puede dárselo a cambio de sus votos en el congreso, para prolongar su agonía. Ni España ni Cataluña son ya las mismas que en los tiempos de Pujol. Sin olvidar que CiU es un equilibrio inestable de nacionalismo y conservadurismo, el uno tirándole a separarse de España, el otro advirtiéndole de que sus intereses económicos sufrirían con ello. Y si las bases piden a Mas la «construcción nacional», los empresarios le advierten que Cataluña no puede construirse sin España. Una buena noticia es que se haya rodeado de ellos.

Le ayudará a gobernar una oposición desarbolada. El PSC atraviesa los momentos más bajos de su historia. Sus dos lealtades, a Cataluña y a España, que bajo Maragall y Montilla se habían decantado hacia la primera, le ha llevado al fracaso más estrepitoso y ni siquiera ha sabido resolver el problema de su liderato, dejándolo para su congreso en otoño, lo que parecer indicar que da por perdidas las municipales de primavera. De momento, lo único que ha sabido hacer es abrazarse a CiU, como un boxeador grogui, pactando desobedecer la sentencia del Constitucional sobre el español en las escuelas. Esta noticia es mala.
En ERC, cuya irresponsabilidad y extremismo le llevaron a interpretar en el tripartito el papel de gobierno y la oposición, andan hoy a bofetadas y tardarán en organizarse como partido, si se organizan.

El PPC ha sacado sus mejores resultados gracias al guirigay de los demás, pero sigue siendo un partido minoritario, que para ser decisivo tendrá que demostrar a la mayoría que se puede ser perfectamente catalán y español al mismo tiempo, lo que no parece fácil. Pues ayudar a CiU en su política nacionalista a cambio de la ayuda de CiU a un gobierno del PP en Madrid no sería avanzar sino retroceder.

El resto de los partidos, en ambos extremos del espectro político, no van a ayudar a aclarar la escena política catalana. Y es que, antes de nada, los catalanes tienen que aclararnos y aclararse sobre lo que quieren. Porque el resto de los españoles se lo hemos dicho a través de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre su nuevo estatuto: queremos una Cataluña con una amplia autonomía, que incluso si quiere llamarse nación puede hacerlo. Pero que no pretenda tratar de tú a tú al Estado, porque ése no sería un Estado de las Autonomías, sino de las Soberanías. Una quimera. O un galimatías.

¿Va el nuevo gobierno catalán a aclarárnoslo? Me temo que no, que seguirá en la indefinición y el victimismo. Aunque en tiempos de Navidad hay que creer en los milagros y nada celebraría tanto como equivocarme.

Nueva etapa en Cataluña
* El Editorial La Razón 24 Diciembre 2010

Artur Mas fue investido ayer nuevo presidente de la Generalitat gracias al respaldo de los 62 diputados de su grupo, pero también a la abstención de los 28 del PSC, que facilitó la designación en este segundo pleno de investidura en virtud de un acuerdo público, en el que se asegura que CiU deberá contar con su consenso en los grandes asuntos. El PP votó en contra de Artur Mas, al que reprochó que el compromiso entre convergentes y socialistas traiciona a los ciudadanos que apostaron por dejar atrás el tripartito. La alianza entre CiU y PSC plantea un escenario de colaboración que suscita incertidumbres sobre su alcance real. Que ambos grupos garanticen la gobernabilidad de Mas y Zapatero es una hipótesis real y preocupante, en cuanto que supondría el sostén de un Gobierno ineficaz y responsable de la desconfianza internacional de España.

La realidad es que Artur Mas dispone de una representación lo suficientemente holgada como para gobernar sin ataduras. El nuevo president está llamado a abrir una nueva etapa después de la equivocada y negativa experiencia del tripartito y no a experimentar con extrañas fórmulas socioconvergentes. Una muy importante mayoría de los ciudadanos depositó su confianza en el proyecto centrado y moderado defendido por Mas y Duran Lleida y castigó al PSC con la oposición. El mensaje del electorado fue meridiano: los problemas reales de una sociedad maltratada por la crisis, el paro y la inseguridad deberían centrar la gestión del nuevo Gobierno sin espacio para el radicalismo en las formas y el fondo del tripartito.

Sin embargo, los primeros pasos de la nueva administración catalana han sido poco tranquilizadores. La respuesta de Artur Mas y CiU, su acuerdo con el PSC, para desoír las recientes sentencias del Tribunal Supremo que obligan a que el castellano sea lengua vehicular en la escuela en Cataluña, no es propia de una administración seria. Los gobiernos no están para interpretar y acomodar los mandatos judiciales a su antojo, sino para acatarlos y cumplirlos. Que Artur Mas insista en que mantendrá y preservará la inmersión lingüística y el vigente modelo educativo supone situarse en una actitud de desobediencia y, de facto, fuera de la Constitución.

Y si los gobernantes se saltan las reglas del juego, la seguridad jurídica se agrieta y el Estado de Derecho patina. De la sensatez y la prudencia de Mas y Duran Lleida cabe esperar que recapaciten y cumplan las sentencias del «órgano jurisdiccional superior en todos los órdenes» del Estado para no alimentar tensiones inconvenientes y, sobre todo, injusticias y agravios flagrantes. Lo relevante, como apuntó la popular Sánchez Camacho en una acertada intervención en catalán y castellano, es, además de aplicar los fallos judiciales, apostar por un «modelo educativo de excelencia y de calidad».

El futuro de Cataluña no puede pasar de nuevo por las estériles y melancólicas discusiones particularistas e identitarias, que tanto han frustrado a esa Comunidad. Los catalanes necesitan respuestas y políticas que pongan en marcha el motor gripado de un territorio con un potencial extraordinario que ya ha perdido demasiados años.

Mas empieza mal
Editoriales ABC 24 Diciembre 2010

En lugar de buscar acuerdos para luchar contra la crisis económica, prefiere lanzar guiños al nacionalismo radical

Artur Mas ha obtenido en segunda votación la investidura como presidente de la Generalitat, gracias a la abstención del PSC y con el voto en contra de todos los demás grupos. El líder convergente insiste en que no se trata de un pacto de gobernabilidad. A su vez, los socialistas aseguran que su apoyo decisivo no alcanza a la absurda propuesta de una «transición nacional». En todo caso, la opinión pública contempla con lógica decepción este acuerdo de intereses que pasa por el «blindaje» de la inmersión lingüística, en abierto desafío a la jurisprudencia del TC y a la reciente sentencia del Supremo.

Empieza mal la andadura del nuevo presidente catalán. En lugar de buscar acuerdos ambiciosos para luchar contra la crisis económica, prefiere lanzar guiños al nacionalismo radical con el auxilio de su principal adversario electoral, ahora convertido en aliado coyuntural y oportunista. Los ciudadanos esperaban más altura de miras.

El president advierte de que para él, la sentencia del TS «no cambia nada»
El PP exige que se acate el fallo sobre el castellano que Mas desprecia

Prometió que la lucha contra la crisis sería su prioridad y que los debates identitarios serían relegados a un segundo plano, pero las sentencias del Tribunal Supremo que obligan a que el castellano sea vehicular en las aulas de Cataluña cambiaron los planes de Artur Mas.
Los padres anuncian una avalancha de reclamaciones Los jueces advierten de que la sentencia debe cumplirse
M. Espanyol La Razón 24 Diciembre 2010

El debate sobre el modelo lingüístico de la escuela catalana protagonizó, en contra de su voluntad, la tercera sesión del pleno de su investidura como 129 presidente de la Generalitat.

Aunque hiciera ver que la cosa no iba con él, Mas fue uno de los responsables de que ayer en el Parlament se hablara de los fallos que obligan a revisar el modelo de inmersión lingüística. Porque el acuerdo que CiU y PSC sellaron para facilitar la investidura de Mas implica «preservar el modelo educativo catalán definido en el Pacto Nacional de Educación y la Ley de Educación de Cataluña». Esto es que todas las asignaturas de primaria y secundaria se impartan en catalán, excepto las dos horas semanales de castellano y las tres de lengua extranjera.

Tras observar que Artur Mas tenía la intención de obviar el toque de atención del Supremo, la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, le recordó que la Constitución obliga a cumplir las sentencias del Tribunal.

A través de un discurso bilingüe, Sánchez-Camacho argumentó que el modelo lingüístico de la escuela catalana es «excluyente». Aunque se oyeron abucheos en el hemiciclo, la presidenta del PP no se mordió la lengua. Instó a Mas a respetar la Constitución, al Tribunal Supremo y a cumplir con el Estatut, que recoge que el castellano sea lengua vehicular. De hecho, la sentencia del Supremo es fruto de la anterior sentencia de recorte del Estatut por parte del Constitucional.

Sánchez-Camacho apresuró a Mas a adoptar medidas para que el castellano sea lengua vehicular, junto al catalán, en el sistema educativo obligatorio. Pero Mas le respondió que «la sentencia no cambia nada», porque la ley ya permite la opción de enseñar en castellano, aunque son pocas las familias que lo escogen. PSC, ERC, ICV le apoyaron y Joan Laporta le preguntó que «cuántas sentencias se han de editar para que se dé cuenta de que España no nos dará nada». Desde Ciutadans, Albert Rivera llamó al orden a Mas: «No sea insumiso».

Los afectados
Los padres anuncian una avalancha de reclamaciones
La decisión del Tribunal Supremo no sólo sienta jurisprudencia, también abre la puerta a que muchos ciudadanos se acojan a la sentencia para reclamar sus derechos en Cataluña. Así lo consideró ayer Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana –entidad que ha asesorado a las familias en el periplo judicial para lograr la escolarización en castellano de sus hijos–.
Barcelona - A. D. R. La Razón 24 Diciembre 2010

Caja prevé que, el próximo mes de enero, la entidad recibirá numerosas consultas sobre cómo exigir al Gobierno catalán que, en los casos particulares, se haga efectiva la sentencia del TS. «Habrá un aluvión de peticiones», aseguró y añadió que si hasta ahora no han salido a la luz más casos es porque el proceso judicial por el que han de pasar las familias para reclamar sus derechos es «lento, costoso y difícil a nivel psicológico y físico». Pero ahora, tal y como resaltó ayer el Consejo del Poder Judicial, cualquier ciudadano podrá invocar la resolución del TS para que se hagan efectivos sus derechos y que sus hijos puedan aprender también en castellano en Cataluña.

La judicatura
Los jueces advierten de que la sentencia debe cumplirse
La sentencia del Tribunal Supremo que obliga a que el castellano sea lengua vehicular en la educación catalana y que insta a la Generalitat a implantar «cuantas medidas sean precisas» debe acatarse sí o sí.
A. D. R. La Razón 24 Diciembre 2010

Así lo advirtieron ayer los jueces ante el acuerdo sociovergente de blindar el modelo de educación catalán y la inmersión lingüística. «Los poderes públicos, además, no sólo deben respetar y acatar las resoluciones firmes y sentencias de los tribunales sino que, además, están obligados, expresamente, como cualquier particular, también a darle cumplimiento», señaló Jose Antonio Ballestero, portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura. Recordó que todas las administraciones «han jurado fidelidad, acatar y cumplir la Constitución» y ésta exige cumplir con los fallos firmes. «Es el juego democrático y se tienen que aceptar las resoluciones», argumentó el portavoz de la asociación Jueces para la Democracia, Miguel Ángel Gimeno. «No pueden dejar de cumplir porque no les beneficie», sentenció.

Educación ve ´un aval´ al decreto del gallego en la sentencia sobre el catalán
"Es un reconocimiento implícito a que estamos en el buen camino", señala Vázquez sobre la orden de que el catalán sea lengua vehicular
REDACCIÓN A CORUÑA / BARCELONA La Opinión 24 Diciembre 2010

Las sentencias del Tribunal Supremo sobre el modelo lingüístico en la enseñanza de Cataluña han sido interpretadas por la Consellería de Educación como un aval a su decreto sobre el gallego. Tres sentencias casi idénticas del Supremo declaran que la Generalitat "deberá adoptar cuantas medidas sean precisas" para que el castellano se considere también una lengua vehicular en el sistema educativo obligatorio, conjuntamente con el catalán.

La resolución judicial partió de los recursos presentados por los padres de tres alumnos de Barcelona y Tarragona a los que la Generalitat denegó en 2006 su derecho a escolarizarlos en castellano para cursar Educación Infantil, Primaria y ESO. La Justicia les dio la razón y demanda una mayor flexibilidad en la aplicación del modelo lingüístico, en función de los requerimientos de la familias y una presencia más acusada del castellano.

"Que el Tribunal Supremo ordene a la Generalitat que tome medidas para garantizar que tanto el catalán como el castellano sean lenguas vehiculares en el sistema educativo, es, en mi opinión, un reconocimiento, indirecto pero implícito, de que el modelo gallego está en el buen camino", asegura el titular de Educación, Jesús Vázquez.

El conselleiro sostiene que las sentencias respaldan que las familias tengan derecho a recibir las comunicaciones escritas en el idioma oficial que demanden y garantizan, "como se hace en el modelo gallego", que el idioma castellano no vaya a quedar reducido a una mera materia de estudio, sino que debe usarse como lengua docente y vehicular en la enseñanza.

Por su parte, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba señaló que el Ejecutivo central no dará su "posición oficial" sobre la sentencia del Tribunal Supremo hasta que el Ministerio de Educación la estudie aunque reconoció que es un tema que le interesa "personalmente".

Las reacciones en el resto del país no se hicieron esperar. El futuro presidente de la Generalitat, Artur Mas, no ve en cuestión el modelo de inmersión lingüística a pesar de las sentencias del Supremo. Una opinión que matizaba el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Duran i Lleida, quien aseguró ayer que se "va a compaginar la inmersión lingüística en catalán con el derecho, por supuesto, a aprender castellano". En declaraciones a Telecinco, Duran i Lleida indicó que "lo peor que podría sucederle a Cataluña es que los catalano hablantes y castellano hablantes dividan a la escuela por la mitad". "Eso no va a suceder. No queremos segregar a la comunidad en dos y creemos que sería un flaco favor a la necesaria cohesión de Cataluña", enfatizó el portavoz de CIU.

Por su parte, el secretario general del Grupo Popular en el Congreso, José Luis Ayllón exigió ayer a CIU y PSC que "cumplan la ley" actuando así como "buenos ciudadanos" y no como "malos gobernantes". Ayllón recalcó que los gobiernos son "los máximos responsables" de cumplir y hacer cumplir la Constitución, las leyes y las resoluciones judiciales, sobre todo cuando se trata de un derecho fundamental como el de la elección de la lengua en la que educas a tus hijos.

Por otro lado, las asociaciones de padres de alumnos aplaudieron ayer la sentencia del Supremo.

«Unos comen turrón y otro roban bombas»
Hace 18 años que asesinaron a su padre. Las fechas navideñas agrandan el dolor de su familia porque les hace revivir cada 30 de noviembre de 1992, el día en el que García Corporales dinamitó sus vidas, al explosionar un coche bomba al paso de su padre
Antonio Miranda recuerda que su padre trabajaba en Navidad para que la gente se divirtiera
Madrid. La Razón 24 Diciembre 2010

Miguel Miranda. Subteniente de la guardia civil, jubilado y músico «trabajaba siempre en noche buena y noche vieja, en el teatro de la Zarzuela, recuerda su hijo Antonio Miranda. «Era músico, trabajaba para que los demás se divirtieran. Le gustaba pasar la Navidad en familia. Tenía la cara de padre, llena de paz. Ahora tendría seis nietos». Nunca sintió miedo. «El día que le pusieron la bomba le confundieron con otro señor, porque él ese día venía antes de lo normal a casa». No se cree las treguas de ETA, y dice que nadie le ha pedido perdón. «Es muy fácil arrepentirse a toro pasado. A mí nadie me ha pedido perdón. Se arrepienten y siguen comiendo el turrón en su casa, mientras otros roban explosivos y material para falsificar documentación».

La familia de Miranda tampoco cree en los arrepentidos de ETA. «Es como cuando le cortas la cola a una lagartija. Vendrán otros, que serán acólitos. No sabe si la izquierda abertzale se colará en las elecciones municipales lo que tiene claro es que «ninguno condena la violencia ni dejan las armas».
«Todo es fruto de una laxitud del Gobierno» respecto a los etarras. Por ello, reitera que el saber «que el asesino de mi padre tiene permiso por Navidad te pone un cuerpo malísimo. Creo que se están riendo de todas las víctimas».

Los presos de ETA: El Gobierno nos ofrece opciones para salir de la cárcel
 La Razón 24 Diciembre 2010

El colectivo de presos de ETA (el autodenominado Colectivo de Presos Políticos Vascos o EPPK) ha emitido un comunicado a través del diario Gara, en el que se refieren a la actuación del Gobierno español en las cárceles para asegurar que "con frecuencia" tienen a los "representantes del Gobierno al lado de las puertas de estas celdas" en que están presos, "haciendo tal o cual propuesta u oferta, además de chantajes y amenazas". "Andan llamando a la puerta, preso a preso, ofreciendo beneficios penitenciarios y opciones de salir a la calle si se firma tal o cual texto", afirman en el comunicado.

Frente a esta aptitud de ofrecerles "opciones de salir de la cárcel y de aliviar" su "modo de vida a cambio de dejar EPPK, dar paso al arrepentimiento político y dejarles exhibirnos como trofeos conseguidos en un safari", el colectivo recuerda a España y Francia que sus "principios y dignidad" les impiden aceptar ese camino. Sin embargo, afirman que cuando dan esta respuesta "el empeoramiento de las condiciones es automático".

Tras recordar que su objetivo sigue siento la amnistía y la autodeterminación, el colectivo de presos reclama a ambos gobiernos que apuesten también por el proceso democrático. "No nos darán nada por voluntad propia y gratis", ha admitido.

También anuncia su intención de "incidir" en el "camino político abierto" por la izquierda proetarra, que lo harán a través de acciones políticas, con "iniciativas" que mostrarán su "punto de vista", mediante un "compromiso serio y práctico" y con el fin de "dar una velocidad adecuada al proceso que necesita Euskal Herría".

En el citado texto, en el que no se refieren a ETA en ningún momento, ni tampoco rechazan la violencia, critican al Gobierno por enviar "representantes" a las "puertas de las celdas" para ofrecer "beneficios penitenciarios" a cambio de "firmar tal o cual texto", u opciones de salir de la cárcel a cambio del "arrepentimiento político" y de dejar el colectivo de presos. Algo que califican de "chantaje a los presos" y aseguran que el Gobierno pretende exhibirlos como "trofeos conseguidos en un safari".

Tras advertir de que España y Francia no les "darán nada por voluntad propia y gratis", el citado colectivo de presos de ETA insiste en que se implicarán en el nuevo recorrido político. "Incidiremos en él, cómo no", exclaman y tienden la mano a los "exiliados políticos" a los que dicen sentir "muy cerca". Además, muestran su "ilusión" de cara a la movilización del próximo 8 de enero en Bilbao y reclaman activar todas las "fuerzas acumuladas" para lograr sus reivindicaciones tradicionales, la "amnistía y la autodeterminación".
Activar las fuerzas

Por ello, el colectivo ha trasladado su voluntad de incidir en el proceso abierto por la izquierda abertzale y ha recordado que su cometido es el de "activar su carácter de agente político e incidir". "Habrá iniciativas, mostrando nuestro propio punto de vista, poniendo sobre la mesa aportaciones. Sin ninguna duda, tenemos que fortalecer las relaciones entre los agentes", han especificado.

En este sentido, ha incidido en que la apuesta de la izquierda proetarra conlleva el fortalecimiento de "la confianza en nuestra lucha" y, según dicen, debe llevar "a la solución democrática definitiva: es decir, el reconocimiento del territorio que solo existe en sus preversas mentes, es decir, lo que ellos denominan Euskal Herria, la aceptación del derecho a decidir sobre su futuro y el respeto a esa decisión", aunque sea a base de violencia

El colectivo ha reclamado un "compromiso sincero y práctico" por parte de "todos" los implicados para "dar una velocidad adecuada al proceso que necesita Euskal Herria". "Tendemos la mano a los ciudadanos vascos que son activos directos y a todos los agentes, sobre todo al colectivo de exiliados políticos, al que sentimos muy cerca", indican.
Ofrecen opciones para salir a la calle
Piden contrapartidas

Igualmente, han considerado "urgente" la excarcelación de los presos etarras con enfermedades graves, así como la de aquellos que han cumplido la condena, y han pedido "acabar con el aislamiento y ser reagrupados en Euskal Herria, dueños de nuestros derechos".

Sobre este punto, ha mostrado su apoyo a las movilizaciones convocadas en Bilbao para el 8 de enero para el acercamiento de presos. "Ahí nos tendréis (...) Activemos las fuerzas acumuladas. Euskal Herria tiene sólo una solución política y democrática: la amnistía y la autodeterminación", indican.

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