AGLI

Recortes de Prensa   Jueves 30 Diciembre  2010

 

Diez preguntas para 2011
César VIDAL La Razón 30 Diciembre 2010

Le quedan al año 2010 las últimas boqueadas y, a diferencia de otros, a mí el nuevo que va a comenzar en breve no me plantea sino interrogantes. Permítaseme, pues, que en este último artículo del año formule algunos de los, a mi juicio, más relevantes. De entrada, ya les digo que dejo fuera de la exposición cuestiones como el respeto a la vida, la calidad de la enseñanza, la libertad de los medios o el futuro de los enfermos y ancianos tras aprobarse en primavera la ley de eutanasia. Me ciño a lo más prosaico.

1. ¿Quebrará España o, por el contrario, como pasó el 7 de mayo pasado nos sujetarán en el aire evitando que nos estrellemos?

2. En caso de que quebremos, ¿qué sucederá con el sistema de pensiones, con los salarios de los funcionarios y con las empresas y particulares que pagan con sus impuestos el elefantiásico estado autonómico que sufrimos?

3. En caso de que nos ayuden para no quebrar, ¿recortaremos de una vez el sistema autonómico como nos dice Bruselas por activa y por pasiva o permitiremos el crecimiento de una deuda autonómica de la que ya sólo Cataluña es más del 28 por ciento?

4. En caso de que, finalmente, todos los partidos y medios de comunicación decidan decir la verdad a los ciudadanos, ¿ZP aceptará el recorte del gasto autonómico o seguirá empeñado en mantenerlo por eso de que Cataluña y Andalucía son caladeros de votos del PSOE?

5. En caso de que ZP no recorte ese gasto y consienta que Mas continúe emitiendo bonos patrióticos y hundiendo con la presión fiscal a las mismísimas empresas catalanas a la vez que erosiona a sus entidades financieras, ¿qué hará Rajoy si hipotéticamente llega a la Moncloa?

6. En caso de que el PSOE reciba una soberana somanta en las elecciones municipales y autonómicas, ¿ZP seguirá en el machito controlando el PSOE y anunciará que se va a presentar a un tercer mandato o, por el contrario, anunciará que su sucesor es, por ejemplo, esa nulidad dócil y servil que se llama Marcelino Iglesias?

7. En el caso de que la izquierda se asuste, por ejemplo, porque pierde Extremadura y Castilla-La Mancha, ¿se movilizará también como una manada amenazada por los cazadores y volverá a votar en masa al PSOE?

8. En el caso de que la izquierda se movilice para «evitar que el fascismo llegue a la Moncloa», ¿tiene Rajoy un plan B que le permita ganar unas elecciones a finales de 2011 o inicios de 2012?

9. ¿Qué será de España si ZP vuelve a ganar a Rajoy tras movilizar a todo sectario rosado o rojo que habite en España?

Y 10. ¿Cuántas décadas necesitarán los españoles de a pie para recuperar el nivel de bienestar perdido gracias a la alianza de ZP y los nacionalistas y que, de momento, ya se cifra en retroceder al que teníamos en 1975, el año de la muerte de Franco?
No me siento capaz –créanme que lo digo de todo corazón– de responder a todas y cada una de estas preguntas, pero, según la respuesta que reciban, podemos soñar con salir de la crisis actual en un lustro o con apechugar con el final de la presente democracia amén de una era de miseria que se extenderá por décadas.

2010: El año que pasamos del alarmante estado al Estado de Alarma
José Antonio Gundín ESD 30 Diciembre 2010

El balance anual se resume en ocho meses, los que van desde la "conversión de mayo" hasta el Consejo de Ministros del 4 de diciembre.

Se cierra un año en el que Zapatero quedó noqueado y, con él, España.

Nada define mejor este agónico año 2010 que la expresión "Estado de Alarma". Quizá se deba a la justicia poética de un Gobierno que, a la vista del alarmante estado en que vivía el país, llegó a la conclusión de que lo más congruente para resolver un conflicto laboral era declarar el Estado de Alarma por primera vez en nuestra historia democrática. En esta decisión se resume la etapa zapaterista, que empezó prometiendo la utopía del pleno empleo, pero ha terminado militarizando un país con 4,5 millones de parados.

Lo cierto es que el balance del año cabe en apenas ocho meses: los que van desde que Zapatero llamaba antipatriotas a quienes le advertían de la crisis hasta el Consejo de Ministros extraordinario que echó mano de una ley de excepción para doblegar a dos mil trabajadores. De por medio, se despliega un catálogo completo de rectificaciones económicas, derrotas electorales, desencuentros ideológicos y humillaciones políticas como no recuerda el PSOE en 30 años. Es decir, entre el 13 de mayo y el 4 de diciembre de 2010 se concentra la historia del fracaso más demoledor de la izquierda gobernante desde que en 1982 conquistó el poder, pues no sólo ha abjurado de su propio discurso, sino que además ha traicionado a sus votantes. Ni la corrupción del "tardofelipismo", ni el GAL, ni el referéndum de la OTAN tuvieron una carga de frustración tan intensa entre los suyos como la sembrada por el zapaterismo en estos meses.

A la vista del panorama se puede concluir con muy poco margen de error que el presidente del Gobierno ha quemado las naves del poder. Al PSOE ya sólo le aguardan, una tras otra, derrotas amargas y una larga travesía por el desierto de la oposición. Del mismo modo que el Nobel Vargas Llosa se preguntó "¿cuándo se jodió el Perú?" en su magnífica Conversación en La Catedral, la militancia socialista de ahora se pregunta cuándo se jodió el invento de Zapatero. La respuesta está en el aire enrarecido del año jacobeo 2010.

Tal vez lo de menos haya sido la huelga general que los sindicatos le montaron con la boca pequeña al líder del PSOE y militante de UGT, pues también se la hicieron a González y a Aznar, aunque le debió resultar muy doloroso tener que suspender la cita anual de Rodiezmo, especie de peregrinación a las fuentes del obrerismo del que volvía sanado de los pecados liberales. Tampoco el abaratamiento del despido, la congelación de las pensiones o el retraso de la edad de jubilación explican íntegramente la desolación del votante socialista. Quien más, quien menos, la mayoría de la izquierda tiende emocionalmente a culpar del desastre a los taimados "mercados" y a la intransigencia de la derechona europea que encarna Angela Merkel, como si Obama no hubiera pasado por allí.

Pero hay algo por lo que nadie pasa, en especial esa izquierdona revanchista que tantas ilusiones se hizo en 2004: que Zapatero haya despilfarrado la herencia económica y social más prometedora que haya recibido un gobernante. González heredó un país traumatizado y Aznar otro encanallado, pero sólo Zapatero recibió una economía en auge, un aumento del empleo prometedor, unas cuentas públicas con superávit, un Estado del Bienestar consolidado y una paz social como no se recordaba. ¿Qué hizo con todo ello? Malgastarlo en subvenciones y demagogias, en fuegos artificiales y champán para todos. No hay militante del PSOE decente que no se avergüence al enfrentarse al enfrentarse a estas preguntas: ¿Es esto todo lo que sabe hacer un gobernante socialista? ¿En qué quedó tanta ilusión socialdemócrata, en los matrimonios gays, el aborto y una memoria histórica vergonzante? ¿Seis años para esto?

Todos los ciclos políticos llegan a su fin antes o después, pero no siempre son enterrados cuando mueren, sino meses o años más tarde. El felipismo murió, en realidad, en 1993, pero no fue incinerado hasta 1996. El zapaterismo ha muerto este 2010, aunque su cadáver quede expuesto a la intemperie unos cuantos meses más, tal vez hasta marzo de 2012, a la espera de que, como a Lázaro, un nuevo líder le grite "¡levántate y anda!".

Una cartografía de nuestra crisis
Ignacio García de Leániz www.gaceta.es 30 Diciembre 2010

“Que no sabemos lo que nos pasa: eso es, precisamente, lo que nos pasa”, decía Ortega acerca de su tiempo. Y según se mira –si atendemos al sentir creciente de muchos conciudadanos– esa evidencia es la que nos asalta ante la tesitura española actual como si cupiera hablar de una “España incierta” en pura zozobra desde el Bidasoa a Gibraltar, habitada a su vez por pobladores desorientados sin mapa explicativo alguno. Pues precisamente a intentar comprender qué nos pasa y por qué se encamina la cartografía orientadora que es el informe que ha publicado este año el Colegio Libre de Eméritos: España en crisis: sociedad, economía e instituciones”, y que el lector puede encontrar expuesto en la página web de la institución. Son cien páginas de gran finura analítica y sintética dirigidas por la sabia mano de Álvaro Delgado-Gal que concita en torno a él a un catedrático de Sociología (Víctor Pérez Díaz), un técnico comercial y economista del Estado (Luis. M. Linde) y un letrado de las Cortes (Alfredo Pérez de Armiñan). Así, cada uno de ellos se ocupa de la topografía específica de las diversas provincias de crisis que conforman simultáneamente –de ahí la inquietante gravedad– el continente resultante de nuestra Gran Crisis, dándonos un mapa final para hallar la salida de la selva selvaggia en que nos hallamos.

Y en ello radica, si no me equivoco, el valor añadido del estudio: abordar nuestra crisis a través de los distintos escorzos en que ella se nos ofrece –cultura y medios de comunicación, educación, economía e instituciones, respectivamente– como si un fenómeno tan poliédrico hubiera de ser mirado desde diversas perspectivas que lejos de anularse se entreveran entre sí. Y ello sin caer en nuestra gran tentación patria: el pesimismo desolador y, sobre todo, estéril. Por todo esto, considero útil ofrecer al lector algunas consideraciones orientativas espigadas de entre los grandes apartados del documento para ayudarle en esa su perplejidad ambiente.

Ya en la indagación primera del propio Delgado-Gal se aporta como novedad interpretativa una rigurosa crítica del papel de nuestros mass-media en la génesis y eclosión de la crisis cultural y política que nos ocupa. Hasta donde alcanzo, nadie se había atrevido a poner negro sobre blanco la destrucción del periodismo nacional, así en lo moral y en lo funcional, como concausa de nuestra actual postración. La ausencia de una crítica racional de los comportamientos políticos por mor de un periodismo militante, la mala formación del periodista medio y el control creciente en el último decenio de las empresas editoras por parte del poder político debido a sus errores de gestión han producido tres consecuencias nefastas: la pérdida de credibilidad del cuarto poder –no inferior al abajamiento de los otros poderes–, la vulgarización de los contenidos y la admisión acrítica de comportamientos y enfoques impensables en otras democracias más asentadas.

Junto a ello, la propuesta de Pérez-Díaz –fundamentada en investigaciones propias muy sugestivas sobre nuestra educación secundaria y universitaria– en pro de un pacto educativo de devolución de la soberanía, deja patente que las reformas preconizadas –factibles, mensurables y concretas– desbordan la capacidad de las élites políticas y su entorno. Bien se ve, en cambio, que la parte fundamental de la acción reformadora ha de venir desde abajo, aprovechando las islas existente de buenas prácticas educativas, a través de estrategias de cooperación, trabajo en red y alianzas diversas.

Por otra parte, del lúcido apartado económico suscrito por Linde llama la atención su insistencia –que tantas cosas explica– en que el rasgo más característico de nuestra evolución económica durante los años expansivos de 1996-2007 fuera, paradójicamente, la pérdida de competitividad, lo que a día de hoy nos deja en franca desventaja frente a nuestros competidores. Hay, asimismo, otro dato que el autor no deja de destacar y es la tasa crónica de nuestro desempleo –nunca menor del 8%– como exponente de nuestra dificultad consustancial de generar empleo: Linde fundamenta esta “cultura de la muerte” de nuestro mercado laboral en las grandes diferencias existentes entre contratación indefinida y temporal junto al poder omnímodo de los convenios colectivos, proponiendo una alternativa factible de implantar.

En esta brevedad, no puedo menos que sugerir al lector en estos días vacantes la lectura sosegada del informe en cuestión. Redactado, además, desde el optimismo de la voluntad, como si los autores tuvieran bien presentes en esta encrucijada nuestra el verso eterno de Hölderlin: “Pero allí donde habita el peligro// se cierne también la salvación”. Como si el mañana no estuviera escrito sino en nuestras manos, algo que según parece habíamos olvidado.

*Ignacio García de Leániz Caprile es profesor de Recursos Humanos de la Universidad de Alcalá de Henares.

España oscura y con sabañón
Román Cendoya www.gaceta.es 30 Diciembre 2010

Más vale que comience ya con las pautas de su nueva vida de consumidor de 2011.

Acerque el periódico a la ventana. Tenga claro que, a partir de ahora, las horas de lectura serán aquellas en las que haya luz diurna. Si hace frío, busque aquellos lugares donde haya sol. En caso de que esté nublado y haga frío, vaya directamente a un establecimiento público, de entrada gratuita, y aprovéchese de que la factura de luz y gas la paga el ente público. Ya sé que es 30 de diciembre, pero más vale que comience ya con las pautas de su nueva vida de consumidor del año 2011.

No espere a que le lleguen las facturas recrecidas para darse cuenta de que tiene que cambiar de hábitos o arruinarse. Vivimos en la España de Zapatero, donde pagamos el carbón a precio de oro para mantener la ficción de tres mineros. El presidente se ha enterado ahora de que su política sostenible es como todo en él: insostenible, una ruina y una estupidez verde que nos deja a los españoles en números rojos. El iluminado de León, desde el día 1 nos sale un nueve y pico por ciento más caro. La luz que emita la tele servirá para iluminar las cenas, que, gracias a Zapatero, serán más íntimas. Pero esa intimidad no fructificará en noches de lujuria. No queda más remedio que recuperar el pijama de franela de cuerpo entero y volver a compartir la cama con un tercero. No para la gran orgía. En nuestro lecho volverá con nosotros la bolsa de agua caliente. Zapatero congela las pensiones, rebaja los sueldos a los funcionarios, fabrica millones de desempleados sin subsidio y sube la luz y el gas. Este gran progresista está consiguiendo que España vuelva a ser oscura y con sabañón.

Zapatero es la ruina. Con él, España no tiene ningún futuro. Y se rodea de listos como el ministro de Industria, al que se le ha ocurrido que el futuro de este país está en el coche eléctrico. ¿Se puede ser más bobo? ¿Quién va a comprar un trasto de esos cuyo combustible ha subido un 40% en los últimos meses? El único objetivo para 2011 es… sobrevivir.

A un año de economía le sigue otro catalán
El referéndum andaluz acabó con el hecho diferencial, conviene recordarlo ahora que muchos quieren resucitarlo
FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 30 Diciembre 2010

SE nos va el año 2010 pero no se lleva la crisis económica, a pesar del optimismo gubernamental. La economía ha dominado este año, pero el que viene será el de la política, catalana por más señas. La crisis se ha llevado por delante al presidente de Gobierno, un cadáver político a la espera solo del mejor momento para anunciar su entierro formal, y probablemente también al Partido Socialista, que no supo desmarcarse y corregirle a tiempo. La distancia en la encuestas se antoja insalvable y Rubalcaba parece condenado, como Calvo Sotelo, a desempeñarse con dignidad y espléndida soledad mientras el partido se desangra y avanza hacia una estrepitosa derrota. Depende del discurrir económico, pero también y mucho de la voluntad de terceros, que en España son siempre los nacionalistas catalanes y vascos. De ellos depende el final de la legislatura y el comienzo de una recuperación económica impensable sin el shockde confianza de un cambio de gobierno.

El año que viene va a estar dominado por la cuestión catalana. Así lo han querido el calendario, la aritmética electoral y la voluntad de Zapatero. El concierto económico, o su equivalente pecuniario, es un imposible metafísico, por mucho que su gestión le haya sido encargada a un gran economista español. Lo es porque parte de un hecho político inexistente, la singularidad catalana. Y lo es también porque los números no cuadran ni pueden cuadrar sin cambiar el modelo de Estado.

El referéndum andaluz acabó definitivamente con el hecho diferencial, conviene recordarlo ahora que muchos quieren resucitarlo. Los políticos de la Transición quisieron instaurar un sistema autonómico de dos niveles, pero el pueblo llano se rebeló y consiguió imponer su voluntad. Desde entonces Cataluña es una Comunidad más. Lo que consigue se extiende a otros como mancha de aceite. Esa es la causa última de su desencanto.

Puede ser una verdad muy incómoda para los que gustan de los derechos históricos, pero es un triunfo democrático irrenunciable para los que creemos en la Revolución Francesa y en una nación de ciudadanos libres e iguales ante la ley. Artur Mas puede pretender ignorarlo y aprovechar al máximo la debilidad de Zapatero para arrancar un nuevo pacto económico. No creo que el PSOE le deje ya al presidente, porque sería su acta de defunción como partido, pero incluso si así fuera sería flor de un día. Lo que tardaran Madrid o Valencia en exigir el mismo tratamiento y entonces, en frase afortunada de Solbes, veríamos que el sudoku no cuadra. CiU puede también ser más inteligente y aprovechar la necesidad de Rajoy de llegar al poder para forzarle la mano y arrancarle ese pacto económico. Es posible, no digo que no, pero las consecuencias serían fatales para un Partido Popular que es y seguirá siendo mayoritario en Madrid y Comunidad Valenciana.

Tendría que generalizarlo inmediatamente a esas Comunidades si no quiere perder sus caladeros de votos. Empujado por esa dinámica confederal, su política sería difícil de distinguir de la de Zapatero, y provocaría la misma incertidumbre económica. Claro que Rajoy tendría otra posibilidad, cerrar definitivamente el Estado Autonómico en un pacto con los socialistas, que, empujados a la oposición, entre otras cosas, por sus delirios nacionalistas, podrían recuperar la cordura. El tiempo dirá, pero que nadie se haga ilusiones, Cataluña tendrá que seguir conllevándose ella misma y con el resto de España con una mezcla más inteligente de cariño y firmeza. Europa no está para muchas aventuras independistas cuando más del 50 por ciento de los alemanes querrían volver al marco.

Y de los árabes, ¿qué?
ALFONSO ROJO ABC 30 Diciembre 2010

Huele que apesta. Mucho meterse con el embajador de EE.UU. en Madrid, ríos de tinta sobre las confidencias atolondradas de unos políticos a la hora del café o de la copa, titulares a mansalva sobre el sonrojante doble rasero del Gobierno Zapatero en el «caso Couso», pero de los árabes ni un breve.

Y no es pecata minuta, porque son ellos —los piadosos y multimillonarios emires del petróleo— quienes financian a manos llenas a Al Qaida y a varias de sus siniestras franquicias. Eso, al menos, es lo que cree alguien tan bien informado como Hillary Clinton.

Es casi seguro que la secretaria de Estado, si le preguntan por el tema, mire para otro lado, pero entre los miles de papeles difundidos por Wikileaks figura un despacho suyo de 2009 en el que se afirma que Arabía Saudí es «la fuente de financiación económica más importante de los grupos terroristas suníes en todo el mundo».

En una nota enviada a varios embajadores estadounidenses, destacados en países musulmanes, la señora Clinton explica que las autoridades saudíes se toman muy en serio las amenazas terroristas dentro de su territorio, pero hacen la vista gorda en lo que se refiere a las millonarias recaudaciones, destinadas a los amigos de Bin Laden, los talibanes afganos, Hamás, Hizbolá y otros de similar catadura, durante el Ramadán y sobre todo, aprovechando el Haij, la masiva peregrinación anual a La Meca.

Y no sólo los saudíes pecan de tolerantes con los facinerosos. También juegan a dos barajas los gerifaltes de Emiratos Arabes Unidos y los mandamases de Qatar o Kuwait, estados a los que Al Qaida sigue usando como fuente de divisas, zona de tránsito y lugar de reposo.
¿No es todo esto mucho más gordo, grave y trascendente que lo que opine a la hora de la sobremesa Trinidad Jiménez del Gorila Chávez?

El retrovisor de 2010
Javier Quero www.gaceta.es 30 Diciembre 2010

2010 ha sido más malo que el chocolate con sifón en economía. La Selección nos devolvió la sonrisa al hacernos campeones.

Hay quien cree que cualquier pasado fue mejor y que cualquier pesado es peor. En estos días, encontrarán ustedes multitud de resúmenes sobre el año que finaliza, como si hubiera algún motivo agradable para recrearse en la memoria de estos doce meses. En economía, 2010 ha sido más malo que el chocolate con sifón, pero hay vida más allá de la crisis. Fíjense, si no, en el sindicalisto Fernández Toxo, capaz de demostrar que sólo siendo más rico se puede defender a los más pobres. Y para celebrarlo, se fue de crucero de lujo antes de colocarse la pegatina en la huelga general. Menos mal que no lo hizo al revés. Un individuo con pancarta en la cena de gala de un transatlántico es casi tan absurdo como un líder sindical manifestándose con corbata del brazo de su parienta.

Toxo es la demostración de que en este país la fortuna está al alcance de cualquiera. Si tiene usted un patrimonio pobre, le echa a -bono y le empiezan a crecer áticos. El presidente del Congreso ha reinventado el concepto “hípica” haciendo que éste sea un lugar donde unos corren con los caballos y otros corren con los gastos. Lástima que no pueda asociar la decoración con el decoro, aunque para la Fiscalía sólo tenga tela lo de los trajes de Camps. A Rajoy no se le muda nada, a la espera de mudarse a La Moncloa, por mucho que le calienten los Cascos diciéndole que debe abrir la Oreja si quiere mantener la Esperanza.

2010 también se recordará como el año del advenimiento de Rubalcaba, el ministro con mayor destreza para manejar presiones y prisiones en el juego de Interior con los internos. Todo indica que, en busca de la papeleta, ETA interpreta un papel que esconde una nueva tregua trampa. Y Rubalcaba sabe mucho de treguas, y de trampas.

Fundamental ha sido, en estos 365 días, la lucha por la igualdad de hombres y mujeres con logros históricos como la invención de la palabra “miembra”. Tal innovación ha equiparado el tramo y la trama, el trato y la trata, el cheque y la checa. Todo se lo debemos a Bibiana, que ha convertido la igualdad de oportunidades en oportunismo de la igualdad.

Pero lo que hará de este año un episodio memorable en nuestras vidas es el triunfo de la rojigualda. Ese equipo nos devolvió la sonrisa al hacernos campeones del mundo en algo diferente a lo que habitual, como es destrucción de empleo. España volvió a ser España con su bandera por bandera. ¡Como para olvidarlo!

Juan Carlos Girauta / “La verdadera historia del PSOE”
“Abandoné el PSOE cuando en la sede del PSC aplaudieron un asesinato cometido por ETA"
"El PSOE se terminó con la llegada de González"
Luis Balcarce y Miguel Pato Periodista Digital  30 Diciembre 2010

Juan Carlos Girauta cuenta en "La verdadera historia del PSOE" la historia que los socialistas no quieren recordar sobre su partido. El periodista catalán, que militó en el PSC en los años '80, narra el sorprendente episodio que le llevó a abandonar la organización y arroja más luz sobre el asesinato de Calvo Sotelo a manos de militantes socialistas y las amenazas de muerte de Pablo Iglesias y otros socialistas al ex presidente Antonio Maura.

"El PSOE no fue protagonista antifranquista, prácticamente no existió durante la dictadura"
* Girauta: "Ha tenido que ser el fútbol el que vuelva a demostrar esa parte de la realidad ocultada por los poderes públicos en Cataluña"
Zapatero es un producto de la postmodernidad y como tal es un hombre vacío de ideas

Eran los años 80, Narcís Serra estaba en el Ministerio de Defensa y en la sede socialista de Cataluña el militante Juan Carlos Girauta asistió a una escena que, reconoce él mismo, fue la gota que colmó el vaso para darse de baja del partido. Sus todavía compañeros aplaudían el asesinato de Sáenz de Ynestrillas a manos de ETA.

Años después ha creído conveniente publicar "La verdadera historia del PSOE" (Ed. Buenas Letras) porque "hay muy poco escrito al respecto" y creía necesario matizar algunas datos como la inexistencia de un antifranquismo activo en ese partido o sobre su actitud democrática a lo largo de la Historia.

Juan Carlos Girauta narra en su libro episodios como las amenazas de muerte contra Antonio Maura de Pablo Iglesias (fundador del PSOE) o el asesinato de Calvo Sotelo a manos de militantes socialistas. Hecho que a la postre, añade Girauta, desencadenó la Guerra Civil Española.

Durante la dictadura de Franco, este libro revela que el PSOE no fue un partido activo en la oposición al régimen. En esta entrevista con Periodista Digital, Juan Carlos Girauta cuenta que

"El PSOE no fue protagonista antifranquista. De hecho, prácticamente no existió durante la dictadura. El antifranquismo en España fue, básicamente, el Partido Comunista. (...) Pero en el mismo instante en que comenzó la Transición parece que el PSOE ha sido el actor principal y sus siglas se cobran una deuda de la que no eran acreedoras".

A lo largo del siglo de vida del PSOE la tesis de Girauta pasa por la muerte del partido en los años 70 y "el nacimiento de otra cosa. En esa otra cosa dice que Felipe González y Alfonso Guerra hicieron un trabajo de desideologizar el partido".

De Zapatero afirma que como "producto de la postmodernidad" es un hombre vacío de ideas.
"Sus atributos tienen más que ver con la empatía personal y el marketing político simplista que puede funcionar y, de hecho, ha ganado dos Elecciones Generales. Pero debajo de eso no hay nada. Si intentas ver que ideario distingue a Zapatero no encontrarás nada".

Islamismo
Navidades amenazadas
GEES Libertad Digital 30 Diciembre 2010

Lo adelantamos en esta columna hace unas semanas. La detención el 20 de diciembre en Londres y otras dos ciudades británicas de 12 sospechosos de preparar atentados terroristas en marcos urbanos durante las Navidades se ha sumado al atentado suicida frustrado en Estocolmo del día 11 y a la detención el día 25 en Holanda de 12 somalíes sospechosos también de preparar un atentado navideño. Como telón de fondo, todo esto ocurre en las mismas fechas en las que, en Madrid, el Tribunal Supremo revisa el recurso de casación presentado por los 11 paquistaníes condenados por la Audiencia Nacional acusados de preparar un atentado suicida en el metro de Barcelona en enero de 2008.

Todo ello pone de manifiesto tanto la actualidad de la amenaza terrorista como algunos elementos definidores de la misma que es interesante resaltar. En primer lugar, la Navidad es un período particularmente vulnerable para las sociedades occidentales y, especialmente simbólico, para los terroristas yihadistas salafistas. No está de más que recordemos hoy que hace precisamente una década algunas células de Al Qaida fueron desarticuladas en Europa cuando preparaban, entre otros, atentados contra mercadillos navideños en Estrasburgo y en otros lugares: las células Meliani y Varese de Al Qaida fueron en 2000 y 2001 indicadores claros de una labor terrorista desempeñada por la red de Osama Bin Laden que el 11-S iba a convencer a muchos incrédulos de sus verdaderas intenciones.

Hoy, una década después, atentados frustrados, detenciones y procesos judiciales nos recuerdan, como indicábamos al principio, que la amenaza sigue ahí.

El suicida, ciudadano sueco desde 1992, era un iraquí nacido en Bagdad, Taimour Abdelwahab Al Abdaly, quien entre 2001 y 2004 había estudiado en la universidad británica de Bedfordshire y vivido varios años en Luton, un lugar conocido por la extensión del yihadismo salafista entre comunidades musulmanas allí asentadas, y donde aún reside su familia: destaquemos que de Luton procedían los terroristas suicidas del 7 de julio de 2005 en Londres. Precisamente en la capital británica y en otras dos localidades –en Cardiff y en Stoke-on-Trent–, fueron detenidos 12 sospechosos, aparentemente originarios de Bangladesh, el 20 de diciembre, acusados de preparar atentados navideños en el mismo Londres y en localidades de West Midlands, en el centro de Inglaterra. Esta es la mayor operación antiterrorista en suelo británico desde la realizada en 2009 contra una docena de individuos que fueron detenidos en el norte de Inglaterra y que luego fueron liberados. Días después, el 25, una docena de somalíes eran detenidos en Rotterdam y otras localidades holandesas acusados de preparar atentados inminentes; previsiblemente también durante el período navideño.

Operaciones como estas, parecidas a otras desarrolladas en otros lugares –entre ellos España–, demuestran la importancia de la labor preventiva en la lucha contra este tipo de terrorismo. Ello a pesar de que luego esto pueda implicar debilidad en lo que a las pruebas a presentar ante un tribunal respecta.

Sobre el paso por los tribunales tenemos precisamente una experiencia reciente en España, con la revisión del recurso de casación presentado por los abogados de los 11 paquistaníes condenados por la Audiencia Nacional en 2009. Acusados de preparar atentados suicidas en el metro de Barcelona, fueron detenidos por la Guardia Civil el 18 de enero de 2008. Tras recibir condenas de entre ocho años y medio y 14 años los acusados presentaron dicho recurso y ahora la Fiscalía ha aprovechado para pedir que se incrementen las penas en ocho años más de prisión. Del ya fallecido líder de los talibán paquistaníes, Baitullah Mehsud, había partido la orden de cometer dicho ataque y gracias a un testigo protegido –uno de los terroristas que tenía que haber actuado como suicida– se aportó la carga de la prueba en un juicio en el que no se pudo aportar mucho más, ni siquiera el explosivo o la fecha y lugar exacto en que se cometería la masacre. Precisamente en la ausencia de estos elementos se basan acusados y sus defensores para intentar desarmar la estrategia de la acusación, victimizándose de paso en su condición de musulmanes. Esta es una de las debilidades principales derivadas de las acciones antiterroristas de tipo preventivo, pero dichas acciones deberán de seguir produciéndose en el futuro para tratar de despejar la letal amenaza representada por un terrorismo yihadista salafista que sigue activo, dentro y fuera de España.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Estatismo
El autoengaño de Lassalle
Alberto Gómez Libertad Digital 30 Diciembre 2010

La razón por sí misma no mueve a nada, Aristóteles dixit. Son las pasiones las que mueven a las personas. Si las pasiones hubieran sido moldeadas por la selección natural, el deseo de poder sería una de las pasiones más fuertes, ya que no existe mayor oportunidad para dejar descendencia numerosa que la detentación de poder. La escuela de la Public Choice de economía explica con un acierto asombroso la política en base a la hipótesis de que los representantes atienden a sus intereses personales exclusivamente. No es porque los políticos sean conscientemente mentirosos todo el tiempo acerca de los valores y virtudes que representan, sino porque ellos mismos se creen que trabajan para la sociedad cuando en realidad son esencialmente egoístas. El autoengaño siempre opera a favor de uno mismo y la razón, esclava de las pasiones, encuentra en el autoengaño el cerrojo perfecto. La política es el campo de la primera división donde juegan los engañadores más sofisticados que produce cada generación. Todos los mecanismos de control –desde la separación de poderes y el gobierno limitado hasta el imperio de la ley de la democracia liberal– tienen estas verdades en frente desde el primero al último de sus preceptos. O eso nos creíamos... hasta que llegó Lassalle.

No conocía gran cosa del tal Lassalle excepto que es el gafapasta del PP preferido por Rajoy, ese famoso político que dormita visionando Teledeporte y que desayuna con el Marca. Además, Lassalle es el donnadie que tuvo la desfachatez de despachar a María San Gil. ¿Qué se ha creído ese Lassalle? Es una mezcla de Pepiño y Caldera, igualmente engreído. Pero no acaban aquí sus paralelos con el mundo del zapaterismo.

Lassalle ha publicado un libro titulado Liberales: el compromiso civico con la virtud. Ningún liberal ha negado lo buenas que son ciertas virtudes para la vida política, pero eso no les hace ser lo que Lassalle quiere que sean. Porque Lassalle está empeñado en que el liberalismo y el llamado republicanismo son la misma cosa.

El neorrepublicanismo parte del republicanismo de los antiguos pero sin limitar el poder por medio del respeto a la tradición y sin el moderno equilibrio de poderes de la democracia liberal. Para el neorrepublicano, el poder se justifica, no se limita. Y se justifica por medio de la participación ciudadana en la política, que debe sustentar con sus votos, sí o sí, a una meritocracia de la virtud en la que los valores a destacar dependen los gustos particulares de cada neorrepublicano. Como todo ingeniero social, sin ataduras con la tradición y sin tener en cuenta sus limitaciones, el neorrepublicano se inventa unos valores minimalistas, acordes con su visión, que dada su condición humana, es estrecha e ignorante. Y así, por realimentación, se cierra una espiral que conduce inexorablemente al totalitarismo mediático, educativo y legal que estamos padeciendo.

Porque tanto Lassalle, el ideólogo de Rajoy, como Torres Mora, el ideólogo de ZP, son seguidores de los mismos ideólogos neorrepublicanos: Pettit, Viroli, Pocock o Skinner. Para entender hasta qué punto ZP, Lassalle y los ideólogos neorrepublicanos forman un solo bloque ideológico, basta decir que uno de esos últimos, Pettit, es coautor de un librosobre Zapatero que se subtitula "el republicanismo cívico de Zapatero". En ese libro puede encontrarse una apología de la acción política de ZP y toda la palabrería de Lassalle.

Pettit escribe ese libro a medias con un sociólogo de la Pompeu Fabra, la misma universidad donde da clases la mujer de Lassalle, socialista catalana. Para todos ellos, Aznar, Reagan y Thatcher son "neoliberales y libertarios" .Y entonces... ¿quiénes son los liberales? Por supuesto Lassalle el virtuoso y su jefe, el lector del Marca. ¿Qué quiere decir todo esto? Que Lassalle ha escrito acerca del concepto de liberal que tenía en mente ZP cuando decía que él era liberal. Y quiere decir también que Rajoy, después de su claudicación, es un peligro casi mayor que Zapatero.

Además del concepto de virtud cívica, que lleva a la Educación para la Ciudadanía, y a la larga al adoctrinamiento totalitario, en Pettit está el concepto de "no dominación": el Estado debe vigilar para compensar las desigualdades entre particulares. Por tanto, todo grupo de presión de presuntos agraviados, ya sean gays, feministas militantes, presuntas víctimas de la guerra civil, sindicatos o en general cualquiera que quiera vivir del cuento pueden estatalizar sus odios y ZP o Rajoy, a través de la iluminación centrista de Lassalle, los vengarán mediante leyes de igualdad, de memoria histórica, de justicia redistributiva y generosas subvenciones.

Torres Mora dice claramente que el neorrepublicanismo brinda la "gramática" necesaria para los cambios que ZP quiere hacer en la sociedad española. Yo creo que lo que justifica esa gramática es un nuevo totalitarismo. Lassalle ha recorrido también su camino de autoengaño a favor de su poder personal desde sus tiempos de pelota de Aznar en FAES a ideólogo de la oligarquía partitocrática que manda aquí. Para hacerlo, en su libro ha confeccionado una tortilla de patatas neorrepublicanas de la Pompeu con sobras de cebolla liberal, revuelto en una pasta de verborrea centrista. Que se la coma el que tenga estómago. Y luego, que vote a Rajoy.

Alberto Gómez Corona es físico y creador de varios blogs sobre evolucionismo, como La nueva Ilustración evolucionista, Psicología evolucionista y Darwinismo Conservador.

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La destrucción del Estado constitucional
Ernesto Ladrón de Guevara www.vistazoalaprensa.com 30 Diciembre 2010

SI contásemos a nuestros abuelos que tras la llegada de la democracia a España el propio poder político iba a fagocitar al propio Estado democrático por la destrucción de su Constitución probablemente no se extrañarían. La razón de que lo previeran es que ya pasó en la II República en la que socialistas y nacionalistas dinamitaron el mandato constitucional que la dio origen, provocaron revoluciones desde el propio sistema y lo deslegitimaron vulnerando las garantías constitucionales y sus reglas de juego. Sin embargo, nuestros padres y abuelos estarían profundamente alarmados, si vivieran, pues llegarían a la conclusión de que nuestros partidos políticos, aquellos en los que se incardina el pluralismo político y la democracia, son incapaces de aceptar las reglas de juego y someterse a la ley, como cualquier ciudadano, porque nadie debe estar al margen de ella. Llegarían a la conclusión de que la prevalencia y preeminencia de las normas sobre la naturaleza política de los partidos y sobre sus objetivos, propio de cualquier Estado de Derecho no sirve en España, pues a la mínima ocasión, según la oportunidad política o los equilibrios en la composición de las Cámaras, pueden dar al traste con la base de cualquier sistema político que se atribuya el término de democrático. Es decir con la supremacía de la ley, de la división de poderes y de invulnerabilidad de las sentencias judiciales.

Es lo que ocurre con toda crudeza, sin paliativos, en Cataluña, donde las normas del Estado han sido dinamitadas por el gobierno Montilla y ahora lo serán por el del Sr. Mas con el apoyo lamentable de quien ha hecho un erial de la región que en su día fuera Marca Hispana y luego condados de adscripción variable según se iba desarrollando la Reconquista en España. Mas con la anuencia del partido de Montilla y la actitud contemplativa del Gobierno de España se niega a acatar la serie de sentencias, la última del Tribunal Supremo, que avalan el derecho de los padres a elegir la lengua en la que quieran educar a sus hijos, sobre todo si es la del país del que son oriundos y figura en su documento de identidad. El Gobierno de una Comunidad Autónoma, cuya clase política arrastra hacia la marginalidad en el concierto de naciones por empeñarse en sacarla del contexto español, con la fuerza de los escaños obtenidos por una masa borreguil que no acierta a distinguir la verdad de la mentira, la falsedad histórica del rigor de los hechos avalado por los historiadores más prestigios, se niega a cumplir sentencias judiciales.

Imagínense ustedes que yo, simple ciudadano sometido al expolio fiscal y al imperativo de las leyes, me negara, por ejemplo, a acatar una sentencia que me condenara por cualquier transgresión legal. Es obvio que se me agravaría la situación por desacato y acabaría con mis envejecidos huesos en cualquier celda carcelaria. Y me parecería bien, pues si no, nos veríamos abocados a lo que Hobbes llamaba el estado de la naturaleza, es decir, la ley del más fuerte, que caracterizaba a las sociedades medievales. Pues con esta misma lógica es incomprensible que los poderes del Estado permitan a una Comunidad Autónoma hacer “pase foral” a las sentencias judiciales, con la falsa razón de la fuerza de los votos. Los ciudadanos no han elegido a sus representantes para que trasgredan las leyes o los dictámenes judiciales, supongo. Pues si fuera así, cualquiera podría subvertir el orden constituido y erigirse en poder autónomo sin que sucedira nada, y las propias directivas europeas tendrían valor de papel mojado, cosa que en parte sucede ya, no sirviendo el entramado institucional, y preconizando una rebelión subrepticia contra el mismo.

He oído a alguien de CIU decir que la sentencia del Tribunal Supremo sólo afecta a los padres que recurran las disposiciones oficiales de la Generalitat y su ordenamiento educativo. Si fuera así, se estaría modificando el sistema jurídico por los hechos puesto que éste sólo tendría valor para los ciudadanos que exijan su cumplimiento y no para el conjunto del sistema de garantías recogido en la literalidad de nuestra Constitución Española. La situación es insostenible e insoslayable. Se están conculcando principios y derechos básicos recogidos en las cartas de derechos humanos, y quien permita esto deberá comparecer ante el juzgado de la Historia.

Estimados lectores, les deseo lo mejor para el año 2011, pese a que los vientos que se nos anuncian traen ambientes fríos y llenos de incertidumbre.

Un final digno para ETA
Editorial www.gaceta.es 30 Diciembre 2010

La democracia española ha pasado sus peores momentos a causa del terrorismo, y miles de españoles han sufrido en carne propia su crueldad, su estupidez y su locura.

Ha costado mucho mantener una política firme y clara, y en el largo camino de estas décadas se han llevado a cabo, por unos y otros Gobiernos, algunas acciones y cesiones que, seguramente, no debieran haber existido. Nuestra democracia ha podido ser víctima de su buena intención, de su deseo de paz, pero ya debería estar firmísimamente asentada la idea de que el problema de ETA nunca debiera haber dejado de ser un asunto que cualquier Estado serio confía, sin más, al trabajo ordinario de la Policía y la Ley.

Desde el comienzo de su Gobierno, por el contrario, Zapatero se ha dejado seducir por la tentación de construir una política pretenciosa e imaginativa, una política para su lucimiento, a propósito de ETA y, en alguna medida, con su colaboración, pero ya ha recibido su ración de desengaño de la manera más desairada posible. De esa tentación quedan todavía unos rescoldos que, de vez en cuando, se insinúan, en declaraciones de unos u otros ministros, en desiderata o en actitudes que, francamente, no son fáciles de explicar. Cuando se cumplen cuatro años del atentado que dinamitó el mal llamado proceso de paz no es lógico que subsistan dudas de ningún tipo sobre cuál deba ser la posición inamovible del Estado y del conjunto de las fuerzas políticas sobre el final del aquelarre etarra. Quedan, sin embargo, viejas querencias del intento de convertir a Otegui en un estadista y en un hombre de paz, o de presentar a De Juana Chaos como un benemérito ciudadano que ha pagado sus deudas con la Justicia y con el conjunto de los españoles.

El Gobierno, que nos representa a todos, tiene la obligación de ser paciente, no vaya a ser que el comprensible deseo de ver el final de ETA se convierta en un as en la baraja de la banda, en una injusta victoria final, por pequeña que fuere, de esa panda de asesinos. Nadie nos va a ganar a alegría el día que ETA deje de existir, pero ese intenso deseo que todos compartimos no debiera nublar nuestra vista.

A día de hoy, cuando la patronal vasca denuncia que continúan las cartas de extorsión de ETA, cuando ETA sigue actuando, el Gobierno no debe dejarse llevar por las prisas y tiene que mantenerse firme como garante de la actitud y los deseos unánimes de la sociedad española frente a una organización criminal que, aunque nos haya inquietado e indignado, nunca ha podido tener la menor oportunidad de vencernos.

Es un tanto desconcertante, por tanto, que Batasuna pueda asegurar a sus seguidores que tiene “garantías” de que estará en las urnas en las ya muy próximas elecciones de mayo, aunque no sea capaz de disimular su impaciencia y desasosiego por la demora que afecta al supuesto pronunciamiento de la banda, a las actuaciones capaces de mostrar, de manera concluyente y definitiva, que el núcleo duro de los asesinos con armas en la mano vaya a ser capaz de disolverse y entregar sus armas y pertrechos.

No queremos más retórica ni más promesas infundadas. La debilidad de ETA no se le escapa a nadie, es la consecuencia de una derrota policial, judicial y política que sería demencial poner en bancarrota. Tienen que ocurrir cosas que nos alegren el semblante, pero que nadie juegue con los apaños, con chapuzas, con darnos gato por liebre en un asunto tan grave y tan largo, porque el único final digno para ETA es aquel que no sea indigno para todos los demás, para la democracia.

ETA
Un consejo al Wall Street Journal
Pío Moa Libertad Digital 30 Diciembre 2010

Dice el Wall Street Journal (WSJ) que Otegui dirige un "grupo vasco" defensor de una cultura prelatina, y que quiere la paz. Algo así dijo en su momento el actual jefe de Gobierno español. Y no dejan de tener razón uno y otro. La ETA siempre ha querido la paz, es decir una paz sobre la base de la quiebra de la democracia, el Estado de derecho y la unidad de España. Por otra parte, sus asesinatos nunca han logrado quebrar una paz básica en España, pero esa es otra cuestión.

Lo de Otegui se parece mucho a lo de Ben Laden. ¿Quiere el WSJ conseguir la paz con Al Qaida? No tiene más que persuadir al Gobierno useño de que ceda a la mayoría de las exigencias del islamismo, que, como sabemos, defiende también una cultura y una lengua predemocrática, si así queremos poner las cosas.

Resulta muy irritante la manía de los medios anglosajones de pontificar sobre los asuntos internos españoles, que en general conocen mal y sobre cuya historia tienen multitud de prejuicios. Para ellos (la BBC por ejemplo) la ETA suele ser simplemente un "partido separatista", denominación que convierte en injusta o antidemocrática la persecución policial contra él. El apelativo de terrorista lo reservan para el IRA o para los grupos que atentan contra Inglaterra o Usa, cuando la verdad es que el IRA hunde sus raíces, en gran medida, en una secular opresión y discriminación contra los irlandeses católicos, con una historia de conquista a sangre y fuego, cosas que ni por lo más remoto han ocurrido en España con las provincias Vascongadas.

Claro que el problema viene mucho menos de medios de masas como los mencionados, que de nosotros mismos. La ETA disfrutó de increíble apoyo propagandístico, político y moral de toda la oposición antifranquista (nunca democrática), durante el régimen anterior y bastante después. Apoyo que se hizo más indirecto, pero no menos efectivo con la "solución política". Y que ha renacido con una multitud de concesiones absolutamente ilegítimas por parte de un gobierno que en buena medida se siente identificado con los etarras: no en vano se trata de un gobierno ferozmente "antifranquista", una condición que, como vemos, une mucho a los Josu Ternera, los Otegui y los Rodríguez Zapatero. Unión que no por casualidad se traduce en el ataque a la unidad española y al estado de derecho.

El desprecio que muestra el WSJ por la identidad democrática y la unidad de España podría, insisto, llevarle a preconizar la misma política en Usa. No solo con respecto a Al Qaida: también hacia Irán, Corea del Norte y otros regímenes también deseosos de paz y defensores de culturas particulares.

Blázquez y ETA
Incuria episcopal
Salvador Ulayar Libertad Digital 30 Diciembre 2010

Monseñor Blázquez afirmó recientemente estar convencido de que la sociedad vasca y la sociedad española serán generosas con los terroristas etarras si "abandonan las armas".

Bien, con matices y lo que usted quiera, pero ya estamos con la misma mandanga buenista que única y exclusivamente beneficia a los asesinos. No le veo diciendo lo mismo de atracadores, pederastas, estafadores, etc. matizando, por ejemplo, que no es el mismo delito el de quien fuerza materialmente a la mujer violada y el del mamporrero que la sujeta. Es que a parecido punto llegaba monseñor Blázquez con los terroristas: "la justicia debe hacerse" pero "no es lo mismo uno que haya asesinado, que otro que haya informado", categorizando con verbo de entomólogo a los distintos miembros de la banda asesina. Podría interpretarse que la justicia debe hacerse según y cómo: justicia ad hoc, atroz injusticia. La justicia es o no es.

"Oye -dice el informante al terrorista ejecutor-, que entre las 19:00 y las 20:00 el objetivo suele llegar por su casa. Al entrar, o si se te despista la entrada cuando salga, sales de entre los árboles, te acercas y le pegas cinco tiros. Si le acompaña alguien, qué sé yo, su hijo pequeño... no te dará problemas y no tendrás que meterle. Tampoco la que ya será la viuda ni su hija, que saldrán en ese momento a llorar junto al cadáver del padre tirado sobre el charco de su sangre de españolazo fascista. Bueno, para ese momento tú ya habrás salido zumbando con el coche que habréis robado previamente." Y digo yo, ¿no será que hay que dejar al juez estas cosas y olvidarnos de especular públicamente?

¿De verdad tiene necesidad el Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española de hablar de estas manidas repugnancias que no hacen otra cosa que colaborar con la campaña de imagen de los asesinos? ¿Tienen esos tipos de Batasuna/ETA un plus que los eleve por encima del resto de delincuentes? Imagino que no les reconoce ese plus, pero con sus declaraciones hincha el perro de manera lamentable. Mire, me gustaría escucharle decir que una vez derrotados y en la cárcel, serán como el resto de hijos de Dios presos por delitos tan graves. Ni más ni menos. Punto.

Monseñor Blázquez también se ocupa de recordar que su Obispado de Bilbao "fue de las primeras [instituciones] que exigió -¡gran arrojo!- la desaparición de ETA". ¿Hasta entonces no? ¿Hasta entonces no hubo institución que lo exigiera...? Hombre, por Dios. Y al tiempo tendría que reconocer que la Iglesia en el País Vasco tiene a sus espaldas lamentables y frecuentes episodios de cobardía y equidistancia (cuando no peor) en este asunto. Conocemos el percal. Justo es reconocer que algunos sí han dado la cara, pagando por ello alto precio en no pocos casos. Pero no ha sido la tónica general de los presbíteros de las diócesis del País Vasco precisamente. Los responsables de la Iglesia, pecadora como yo lo soy, deben mostrar sus luces, sin duda, pero sin dejar de abjurar de sus sombras.

Resumiendo: la ETA está en las últimas y no tienen justificación sus barbaridades. En consecuencia, en lugar de dejar que se termine su negra historia aplicando sin más ley y policía, monseñor Blázquez acompaña con sus declaraciones esta campaña de brazos tonta e incívicamente abiertos en la que nos ha instalado Zapatero desde 2004 con su buenismo corrosivo de la democracia. ¿En qué quedamos?

En cualquier caso, ¡Feliz 2011!
Salvador Ulayar es hijo de Jesús Ulayar, víctima del terrorismo.

El nacionalismo se desinfla
Jesús Royo Arpón  www.lavozlibre.com 30 Diciembre 2010

Todo el edificio teórico del nacionalismo se ha venido abajo de repente, de un plumazo. Bastó que el Constitucional borrara del Estatut el adjetivo 'preferente' para que todo el discurso 'linguonacionalista' se disolviera como un bolado. Bolado es lo que también llaman azucarillo o merengue, clara de huevo montada con azúcar, y que, siendo una bola blanca y consistente, se queda en nada al meterla en un vaso de agua fresca: tan solo queda el agua dulzona y con un leve aroma de limón.

El nacionalismo siempre busca la preferencia, la prioridad y la ventaja. Si invierte argumentos para decir que es un orgullo ser, por ejemplo, francés, porque Francia tiene una historia gloriosa, porque en Francia todo es especial, porque los franceses tienen el mejor qué sé yo, porque el francés es una lengua especialmente dotada para lo que sea..., no será para concluir que los franceses deben tener un trato igual que los demás. Puesto que los franceses son mejores, está claro que se merecen lo mejor. "Les français d'abord", clamaba Le Pen. "Primer els de casa", repite Anglada. 'Catalunya primer', fue lema electoral de CIU. Siempre lo mismo: soy el más guapo, luego me llevo a la chica. Quien dice la chica dice el puesto de trabajo, el chollo, la bicoca, la sinecura, el chanchullo.

El mecanismo es zafio, impresentable. Más aún después del horror de Hitler y de los desmanes del Kukluxklán americano, hijos directos del nacionalismo. Pero persiste en 'zonas de sombra', que normalmente gozan de la impunidad de haber sido una causa perdida, o una causa perseguida. En ese caso, la buena conciencia mundial suele dar cobertura al nacionalismo de siempre, revestido de 'buena causa'. El caso más palmario es Israel, que utiliza el Holocausto como un cheque en blanco para justificar todas sus fechorías. La lengua catalana es una de esas 'zonas de sombra' donde suspendemos el criterio de equidad, donde toda discriminación se da por buena. El catalán, con la ayuda inestimable de Franco, acumula el rasgo de lengua perseguida al de lengua minoritaria. Es una lengua-víctima amenazada y en peligro, como una cría de foca objeto de la avaricia de las corporaciones peleteras internacionales, 'el Mal'. El resultado es que para el catalán toda discriminación es positiva. Con lo cual hemos creado una 'causa blanca', por encima de toda discusión racional, inmune a cualquier sombra de sospecha. Un agujero negro que todo lo engulle: por el catalán, todo es poco. A ver quién es el guapo que se opone, a ver quién se arriesga a ser un 'exterminalenguasamenazadasdeextinción'.

El montaje funciona, ha funcionado, siempre que se engrasen debidamente las cláusulas justificadoras de la excepción: certificado de genocidio en el pasado, lengua-nación sin estado en el presente, lengua propia amenazada por lengua ajena. Y siempre que se eviten los focos, la luz, la exposición detallada de razones, la discusión sin bulas, ni dogmas. Ha funcionado para la propaganda política, ha funcionado para reconducir a la izquierda -antes universalista- al campo 'nacional', ha funcionado para que traguemos con una evidente iniquidad como es la inmersión escolar obligatoria. Pero no funciona para la justicia: "Muy bien, usted es catalán, usted lo hace todo por Cataluña, vale, pero usted está aparcado en doble fila, señor". El Constitucional, el Supremo y la grúa municipal no saben de excepciones.

Durmiendo con su enemigo

Javier G. FERRARI La Razón 30 Diciembre 2010

Artur Mas debe de estar en el secreto. En el secreto a voces de la renuncia de Zapatero a presentarse como candidato del PSOE en las elecciones generales de marzo de 2012, y en el otro, el de verdad. Alguien ha debido soplarle al oído el nombre del tapado, o al menos de los presuntos aspirantes que no pueden pasar más allá de dos o tres. Es la única manera de entender que con una mayoría suficiente haya pactado con los socialistas su investidura, integrado en su Gobierno a un hombre del PSC, y vaya usted a saber que más cosas iremos encontrando en la letra pequeña del pacto. Es cierto que la política hace extraños compañeros de cama, pero el flamante president de la Generalitat se encuentra hoy durmiendo con su enemigo.

Las cosas que hemos escuchado en los dos últimos años sobre Zapatero y su Gobierno, y sobre la falta de crédito del socialismo español, no casan con estos amores repentinos cuando, además, las encuestas auguran un hundimiento del proyecto del PSOE que sería un error achacar en solitario a su todavía líder. Todos los que hoy intentan desmarcarse de ZP han estado aplaudiéndole con las orejas y riéndole las gracias hasta que han visto peligrar su culo.

Casi todos ellos siguen haciéndolo, aunque ya con la boca muy pequeña, en público, mientras en privado no tienen el menor recato en criticarle y presentarle como el gran culpable de la marcha del país. Alguno de ellos ha debido de ser el encargado de hacer llegar hasta los oídos de Mas los cantos de sirena sobre la gran remontada una vez que Zapatero haga mutis por el foro. Y Mas, que ya picó una vez dejándose seducir por el presidente del Gobierno con sus promesas sobre el Estatut, inicia su mandato al que le han aupado la mayoría de los catalanes, incluidos los que no comulgan con sus coqueteos soberanistas, dando la espalda a esos ciudadanos que quizá opten por el voto útil en las generales y cambien su papeleta por la del PP.

Y es que con el panorama actual la prioridad de la sociedad española, incluida la catalana, es que se tomen medidas serias para salir de la crisis y crear empleo, y eso no se consigue con símbolos y sentimientos, sino con políticas serias de austeridad tomadas en tiempo y forma.Ahora, cuando el president se siente a ver los papeles se va a dar cuenta de la ingratísima tarea que tiene por delante si quiere conseguir, después del apoyo, el respaldo de quienes le votaron masivamente hace hoy un mes y un día. Sería muy duro que, a la vuelta de unos meses, este presunto seny se convirtiera en la evidencia de un error de cálculo.

Un cálculo que, por ejemplo, debe inquietar un poco al candidato de CIU a la alcaldía de Barcelona, Xavier Trías, que para alcanzar su objetivo de desalojar a los socialistas del otro gran edificio de la plaça de Sant Jaume deberá contar, casi con toda seguiridad, con apoyo de los concejales del PP. Posiblemente por esto Josep Antoni Duran i Lleida, el socio no soberanista, tiene que pasarse el día desmintiendo que haya ningún acuerdo más allá de la pasada investidura. Pero la indudable credibilidad de Duran puede no calar en esta ocasión en la opinión pública. Los guiños de Mas a los socialistas vapuleados en las urnas han colocado la mosca detrás de la oreja de más de uno.

Palabras envenenadas
EDURNE URIARTE ABC 30 Diciembre 2010

Hace tiempo que me di por vencida en el debate sobre la presencia de terroristas en los medios de comunicación. La gran mayoría de medios y periodistas priman lo que consideran el valor de la información. Sean palabras de un terrorista o de un delincuente de cualquier otro tipo las que constituyan dicha información. Como las de Otegi en The Wall Street Journal y en tantos otros medios antes que en este.

En la práctica, y por muy bienintencionados que sean los medios en cuestión, ocurre que la invitación a un terrorista al salón de sus páginas produce casi siempre el mismo efecto que la invitación a una institución democrática. Que los legitiman. Que los humanizan. Que los dotan de respetabilidad. Este ha sido el problema de todas las negociaciones con ETA y lo vuelve a ser en esta que parece será la última negociación. Que la sociedad, léase medios de comunicación y tantas otras instancias, convierte a los terroristas en interlocutores políticos que exponen posiciones y exigen respuestas y medidas como si de cualquier movimiento social o grupo de presión democrático se trataran. Desaparecidos los asesinados y perseguidos en un pequeño y cuasi imperceptible apartado de «víctimas» que se gestiona entre el terrorista y su interlocutor como un trámite cualquiera más de la negociación.

Los medios extranjeros, con su tradicional ignorancia sobre la cuestión, lo empeoran, claro está, lo del «Grupo vasco» que titula WSJ, pero se trata de un problema generalizado. Y empieza y se desarrolla sobre todo entre nosotros, en España. Con el renovado interés y espacio que ofrecemos a los terroristas para que nos anuncien su magnánima renuncia a la violencia.

Y si es necesario, hasta condenarán la violencia, que decía Joseba Egibar sobre Batasuna en El Correo. Fíjese usted si son personas generosas y de buena voluntad. Sólo nos falta darles las gracias.

TVE insiste en hablar de Corona 'catalanoaragonesa' en sus telediarios
Utilizaron el término en el informativo de las 15 horas del 25 de diciembre para referirse a la Corona de Aragón
 www.lavozlibre.com 30 Diciembre 2010

Madrid.- TVE ha vuelto a elegir en uno de sus telediarios el concepto Corona ‘catalanoaragonesa’ para referirse a la Corona de Aragón. La última vez que lo hizo fue el 25 de diciembre.

En el informativo de las 15 horas de la cadena pública, emitido el día de Navidad, al dar la noticia en la contaban que la UNESCO había declarado la sibila (canto tradicional balear) Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, se decía que “se cantaba en los territorios de la Corona 'catalanoaragonesa'”.

Para la Plataforma No Hablamos Catalán, “no es casualidad ni un error que se volviera a omitir la Corona de Aragón para dar paso a la Corona 'catalanoaragonesa', sino que más bien es la cesión de la res pública a la terminología nacionalista catalana”.

Por ese motivo, ‘No Hablamos Catalán’ denuncia “el seguidismo que desde el ente público se está haciendo al nacionalismo catalán y responsabiliza directamente al PSOE de permitir que en TVE se pisotee la historia, el rigor científico y los territorios que formaron parte de la Corona de Aragón para contentar las ansias manipuladoras y expansionistas del nacionalismo ‘pancatalanista”.

Finalmente, exigen al Gobierno de Aragón que haga llegar una protesta formal al ente público, ya que es la segunda vez en pocas semanas que se alude a la Corona 'catalanoaragonesa' en TVE.

No es la primera vez que un caso similar salpica al ente público. En diciembre de 2009, Alberto Oliart, presidente de RTVE, compareció en el Congreso de los Diputados para reconocer que la cadena pública cometió un “error histórico” al hablar de la Corona 'catalanoaragonesa' en vez de la Corona de Aragón y de Pere II en vez de Pedro III, cuando informó sobre los restos encontrados en el monasterio de Santes Creus.


Lendoiro se 'cabrea' y saca los datos a la luz en 'Depor Sport'
La Voz recibió 100 millones de euros en ayudas públicas en 20 años

“Serviría para liquidar la deuda del Deportivo y sobrarían 34 millones "
Galicia4.com, Periodista Digital 30 Diciembre 2010

La batalla entre Augusto César Lendoiro y Santiago Rey o, lo que es lo mismo, entre el Deportivo y 'La Voz de Galicia', está comenzando a pasar 'de castaño a oscuro'.

Si la pasada semana el presidente del Club coruñés se dedicaba a criticar con dureza al editor del diario más vendido de Galicia a través de una entrevista, esta vez ha decidido atacarlo en plena portada del diario 'Depor Sport'.

Dado que la gota que colmó el vaso de la enemistad entre ambos personajes fue la insistencia de Rey en criticar una supuesta recepción de ayudas públicas del Deportivo y la publicación de una auditoría de sus cuentas, Lendoiro ha querido dejar bien clarito que su Club no vive de las subvenciones y que, en cambio, 'La Voz' lleva dos décadas haciéndolo.

"La Voz de Galicia ha insistido en las últimas fechas en la posibilidad de un rescate público a los clubes de fútbol. En una encuesta claramente dirigida, el grupo de comunicación que preside Santiago Rey preguntó a los ciudadanos gallegos sobre las supuestas ayudas a los equipos en crisis.Sin embargo, no se atrevió a solicitar la opinión acerca de algo que no es una suposición, sino una realidad: las cuantiosas ayudas institucionales que recibe la empresa de comunicación radicada en el polígono de Sabón".

Bajo el encabezado 'No es una inocentada. La Voz recibió más de 100 millones de fondos públicos en los últimos 20 años", el 'Depor Sport' desglosa todas y cada una de las ayudas públicas recibidas por 'La Voz' en los últimos 20 años, que ascienden a un total de 100 millones de euros, conseguidos entre las subvenciones del Estado, la Xunta, las diputaciones y los ayuntamientos, la publicidad institucional, los convenios con organismos públicos, los contratos para imprimir el DOG y el boletín del Parlamento, y los acuerdos con la TVG para producir programas de televisión.

"Esa cifra serviría para liquidar la deuda neta del Deportivo y aún sobrarían otros 34 millones que permitirían reforzar el equipo con fichajes de primer orden. Entonces, ¿cuál es el verdadero rescate público?"

Según informa el diario del Deportivo "las ayudas han ido aumentando con los años, como si a los impuestos revolucionarios se les aplicase el incremento del IPC": entre 1990 y 1995 el Grupo Voz recibió 17,5 millones de euros; entre 1996 y 200, 22,5 millones; entre 2001 y 2005, 27,5 millones, y desde 2006 hasta 2010, un total de 32,5 millones de euros.

Depor Sport recalca también que "La Voz utiliza su poder para hacerse con suculentas ayudas públicas de forma periódica", y que si no las obtiene de "carga" a quien lo rechaza:

"Santiago Rey se cargó al bipartito en la campaña previa a las elecciones autonómicas" porque "no le parecieron suficientes los seis millones que el gobierno PSOE-BNG le proporcionó en 2006".

LA RESPUESTA DE 'LA VOZ'
El periódico de Santiago Rey no ha tardado en responder a estas acusaciones publicando una noticia en la que asegura que "Lendoiro infló otro año más el presupuesto del Deportivo y cobró 558.000 euros" y que refuerza a través de un artículo de opinión de su jefe de Deportes.

En estas líneas, agrupadas bajo el título de 'Inmoral', titulado 'Inmoral', Fernando Hidalgo acusa a Lendoiro de "utilizar al Deportivo en beneficio propio y el de su familia", siguiendo un "modus operandi totalmente inmoral":

" Lendoiro cobra cada año el 1% del presupuesto que se aprueba en la junta de accionistas. Año tras año se demuestra que los presupuestos que él hace no se corresponden con la realidad y que el principal beneficiado de sus erróneas previsiones es su propio bolsillo. Resulta curioso comprobar cómo discute hasta el último euro a los futbolistas que se van del club mientras él ni se plantea devolver los 136.000 que se ha embolsado fruto de sus previsiones al alza. Sería un detalle invertir ese dinero y los 750.000 de otros años en fichar un goleador, que bien lo necesita el Dépor. O dedicarlo a seguir pagando deudas, o a cualquier cosa más decorosa que engordar su cuenta corriente a costa del Deportivo".

Y, por si fuera poco con el artículo, el diario de Santiago Rey publica otras siete noticias analizando cada 'milímetro' de la Junta de Accionistas del Deportivo y de la gestión de Lendoiro, cuyos títulos no dejan lugar a dudas sobre su intencionalidad: 'Lo que Lendoiro nunca responde en las juntas' , 'Lendoiro ha recibido en los últimos años múltiples ayudas a cargo de las arcas municipales' , 'La auditoría pone bajo sospecha el estado patrimonial del club' , 'En la auditoría salen a relucir las irregularidades contables del consejo' , 'Denuncian que Lendoiro ha llevado al club a gastar 21.000 euros diarios en intereses', 'Un socio recuerda que los que falsean las cuentas pueden ser condenados a la cárcel' y ' El consejo plantea la posibilidad de recuperar el día del club para aumentar ingresos'.

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