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Círculo Balear denuncia el timo del decreto
del gallego de Feijoo
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 9 Enero 2010
Andaba yo algo preocupadillo porque recibí varios mensajes de
Cataluña y Baleares diciéndome que la información de la que allí
disponían sobre el decreto del gallego de Feijoo era positiva.
Algunos me pidieron datos y webs donde informarse mejor pues,
efectivamente, la estrategia de Feijoo es representar el equilibrio
entre dos “extremismos”: Queremos galego (plataforma vinculada al
BNG) y Galicia Bilingüe (a la que han querido vincular, aunque sin
éxito, al PP o al Club Financiero Vigo).
La estrategia de Feijoo es sumamente astuta, más propia de un zorro
a punto de asaltar un gallinero que de un político que en cierto
momento todos creímos sensato y honrado, pues ésa era la imagen que
nos ofrecía. Feijoo trató de presentarse “urbi et orbi” como el
centro y el equilibrio entre dos “extremismos”, el
“ultragalleguismo” de la blocallada y el supuesto “españolismo” de
Galicia Bilingüe, de tal manera que socios y colaboradores de GB
pasábamos de ser unos simples defensores de la libertad de idioma a
unos impositores de la lengua oficial del Estado en el más puro
estilo franquista.
Sin embargo, como todo lo que no tiene recta intención, el engaño se
está volviendo contra el mismo Feijoo, pues poco a poco su zorrería
está quedando al descubierto y cuanto más haga por encubrirla, tanto
peor le salen las cosas. Aunque sé de sobra que en este Occidente
materialista que navega a la deriva la Biblia no está de moda, creo
oportuno citar este pasaje que le viene a Feijoo que ni pintado:
El Señor maldice la casa del malvado,
pero bendice el hogar del hombre justo.
El Señor se burla de los burlones,
pero trata con bondad a los humildes.
La honra es el premio de los sabios,
pero los necios se destacan por su deshonra.
(Proverbios 3:33-35)
Al final, Sr. Feijoo, las malas intenciones salen a la luz y va a
quedar usted en ridículo, con el culo al aire y su partido perderá,
por su culpa, unos cuantos miles de votos en las próximas
elecciones. Mire, Sr. Presidente, hasta en las Islas Baleares ya le
han visto el plumero. Lea la noticia que publica Libertad Digital y,
puesto que ya va siendo “vox populi” la zorrería que se oculta tras
sus buenos modales y su palabra aparentemente sosegada, tenga la
valentía de dedicarse a otro oficio donde le permitan ejercer
impunemente la mentira y las malas artes.
Aquí tiene la noticia, léala y que le sirva de lección: «La
asociación cívica Círculo Balear se suma también al malestar
generado por el decreto del "trilingüismo" de Feijoo. El Círculo
considera que se trata de "un timo" y muestra su preocupación por el
anuncio de Rajoy, que aseguró que este documento será el ejemplo a
seguir también en Baleares».
http://www.libertaddigital.com/sociedad/circulo-balear-el-decreto-gallego-que-rajoy-aplicara-en-baleares-es-un-timo-1276380904/
LAS PROMESAS INCUMPLIDAS DE FEIJOO
Las frases entrecomilladas son palabras textuales de Feijoo
pronunciadas antes de ganar las elecciones.
“Y de entrada a nosotros nos parece que las asignaturas troncales
deberían ser elegidas por los padres. El idioma en el que se den las
asignaturas troncales, que son las de los textos, las del material
didáctico, las asignaturas más importantes, deberían de elegirlas
los padres, y por eso en ese primer sobre de matrícula les vamos a
hacer esa pregunta y esa pregunta va a vincular al gobierno”.
Transcripción de otra de las grabaciones:
“Darle libertad a todos los alumnos para que puedan dirigirse en
clase al profesor en el idioma que quieran, para que puedan comprar
los libros en el idioma que quieran, y esa libertad conllevará la
última medida que adoptaré, que es solicitar a los padres en los
impresos de matrícula del próximo curso escolar una casilla donde me
digan cómo quieren que se den las asignaturas troncales; es decir,
las asignaturas con textos; si quieren que se den en castellano o
quieren que se den en gallego”.
Resumiendo, Núñez Feijoo hizo tres promesas fundamentales que no
cumplió:
* Los padres elegirán el idioma de las asignaturas troncales.
* Habrá una casilla con la pregunta vinculante en el sobre de
matrícula.
* Los alumnos tendrán libertad para utilizar oralmente y por escrito
cualquiera de las dos lenguas en el aula.
Zapatero
El maestro Ciruela abre en Europa una
escuela
Pablo Molina Libertad Digital 9 Enero 2010
Zapatero es un personaje irrepetible al que algún día la psiquiatría
clínica deberá analizar para provecho de las generaciones futuras de
estudiosos de la mente humana. La realidad no tiene para él ningún
valor, de hecho no existe en lo que a él respecta, y si en algún
caso los hechos contravienen sus predicciones con tozudez, su
respuesta es persistir en el error con mayor terquedad. Un tipo
cojonudo nuestro presidente.
De joven tuvo que ser absorbido por un vórtice cuántico que le alejó
definitivamente del espacio-tiempo en el que se desarrollan los
fenómenos físicos, de ahí que a sus cincuenta años siga creyendo
sinceramente que sus deseos transforman la realidad y la de los que
le rodean. Un tipo así dedicado a la venta ambulante es peligroso;
como presidente del Gobierno es letal.
Cuando el proceso rotatorio anunció la llegada de Zapatero a la
presidencia de la UE, los medios de comunicación extranjeros
soltaron la gran carcajada, mayormente porque La Secta no emite para
el resto del continente y, aunque lo hiciera, su audiencia sería
previsiblemente igual de lamentable, así que la imagen que el
presidente tiene fuera de nuestras fronteras es, a diferencia de
España, completamente fidedigna. Ahora bien, después de este primer
anuncio de Zapatero sobre lo que pretende hacer con Europa la risa
se habrá convertido en un rictus de estupor mezclado con miedo a
partes iguales. Este tío va a dejar Europa que no la va a conocer ni
la progenitora B que la alumbró (por no seguir las recomendaciones
del Gabinete de salud reproductiva). Y si a los ciudadanos europeos
les gusta su actual forma de vida peor para ellos.
El problema de Zapatero es que su capacidad destructiva en Europa va
a ser mucho más limitada que dentro nuestras fronteras, donde actúa
con una patente de corso que nadie le ha expedido, porque también en
democracia existe un Estado de Derecho que vincula a los
gobernantes; a ellos en primer lugar. Otra cosa es que las
instituciones garantes de la legalidad y la leal oposición miren
para otro lado a la espera de heredar el país a beneficio de
inventario, en cuyo caso no convalidan el delito sino que,
sencillamente, se convierten en sus cómplices.
Zapatero es el gobernante que ha provocado en cualquier país la
mayor devastación política, económica y social en el menor tiempo
posible, lo que no le impide proponer una agenda al resto del
continente por una década con sanciones a los que se salgan de sus
recetas: envilecimiento de la política, subida de impuestos,
derroche presupuestario, legislación contra la propiedad privada y
la familia, idiotización de la infancia y la juventud a través del
sistema educativo y creación de una casta de pesebristas que agiten
las masas a su favor. Si no fuera porque la Unión Europea tiene un
presidente permanente desde el pasado uno de diciembre y algunos
primeros ministros sensatos, la llegada de Zapatero a la presidencia
europea sería un nuevo Lepanto con el resultado invertido. En todo
caso, está bien que la izquierda europea conozca de primera mano
cómo se las gasta su referente más radical. Hala, a disfrutar el
momento, que un semestre pasa volando.
Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.
La guerra de taifas
MANUEL MONTERO El Correo 9 Enero 2010
Tengo la impresión de que cuando nos educábamos sobre la cosa
pública se produjo un error. En vísperas de la Transición estábamos
imbuidos en la idea de que el enfrentamiento entre la izquierda y la
derecha constituía la esencia de la democracia. Los marxistizantes
creíamos que la lucha de clases era el motor de la historia y que,
en plan revolucionario o con flojera socialdemócrata (así era el
espíritu de la época), las peleas entre las fuerzas del liberalismo
capitalista y los sectores populares jalonarían nuestro devenir.
Estaba también la idea, que hoy se antoja rara, de que las
conquistas nacionales nos aproximarían a la libertad.
Por eso lo que ha venido en los últimos treinta años nos ha cogido a
contrapié. No nos habíamos entrenado para ello. Tras tanto comernos
el coco con la lucha de clases, resulta que la clave de nuestra vida
en sociedad es la guerra territorial, el combate perpetuo entre
regiones y nacionalidades, que se lanzan unas sobre otras con
entusiasmo y saña. No sólo las liberaciones nacionales se
convirtieron en el punto de partida para coartar libertades a los
ciudadanos, sino que toda comunidad autónoma se sueña reino de
taifas.
Así, por ejemplo, apenas hay debates sobre la fiscalidad. Ni la
izquierda aspira a sacar a los ricos hasta la última gota de sangre
en impuestos ni la derecha anhela eliminar cualquier contribución
progresiva para que lo paguen todo los menestrales. Si hay alguna
bronca fiscal suele ser más bien retórica y pasajera. En este
aspecto, las luchas titánicas se producen entre las comunidades
autónomas sobre cómo ha de repartirse el pastel. Llegó la crisis y
las taifas se aprestaron a salvarla logrando más recursos del
Estado. Las comunidades ricas quieren que éste les dé más y así las
pobres cobrarán menos. Como Robin Hood pero al revés. Las autonomías
pobres se resisten como gato panza arriba. El presidente del
Gobierno, que fue pillado en renuncio, aseguró de pronto que todas
las autonomías cobrarían más que antes. Después, averiguamos
perplejos que todas cosecharían por encima de la media. Habría para
todos. Milagro. La incógnita no se ha resuelto: ¿En qué gastará
menos la Administración central? Como los recursos no son infinitos,
para dar más a las taifas hay que quitarlos del fondo común. O
multiplicar los panes y los peces, improbable hazaña con precedentes
bíblicos.
Como es un tema vidrioso, los grandes partidos nacionales no tienen
un modelo sobre la financiación autonómica, para evitar que 'sus'
autonomías riñan entre sí. El asunto les sirve para echarse los
trastos el uno al otro, pero en los dos partidos muchos arremeten
contra sus correligionarios de otra comunidad si atisban en
lontananza alguna tajada autonómica.
No hay modelo para la estructura autonómica de España, pero sí una
tendencia. El sistema evoluciona hacia el desmantelamiento
progresivo de la Administración central. Nunca una competencia ha
vuelto a ésta, ni al comprobarse que la transferencia era cara e
ineficaz, o que se creaban estructuras administrativas replicantes e
inoperantes. Como se hace sin un modelo previamente pergeñado y
consensuado -esto va al albur de los apuros de populares y
socialistas cuando están en el poder: de ambas circunstancias hay
ejemplos-, las Españas van mudando en migajas. Llegamos a cosas
absurdas. Cada comunidad autónoma elabora su propio reglamento
taurino, para afirmar su identidad. Los toreros tendrán que viajar
con un manual de Derecho Autonómico-Taurino Comparado.
La convivencia nacional no peligra sólo por los nacionalismos
periféricos que cuestionan España, que en el fondo no es la cuestión
fundamental. Los mayores riesgos vienen de la identificación
particularista de cada autonomía con unos intereses propios cuya
afirmación prioritaria niega la misma noción de intereses generales.
Y se multiplican al solaparse las apuestas nacionalistas y la forja
de identidades autonómicas.
Montilla
Carbón no, brasa
Maite Nolla Libertad Digital 9 Enero 2010
A Montilla los Reyes no le han traído carbón, le han traído brasa,
pero para repartirla ¡Qué pesao! ¡Qué pesadilla humana! Es una de
las características de los nacionalistas y Montilla lo ha aprendido
rápida y eficazmente. La cuestión es no dejar descansar al prójimo
ni para Reyes. Después de más de un mes de cartas, editoriales,
adhesiones inquebrantables, discursos y, en general de una puesta en
escena bastante cómica –al menos en la forma–, todavía hay alguien
que piensa que eso que llaman aquí la sociedad civil catalana ha
manifestado su malestar de forma espontánea. Si esto parece Fama ¡a
bailar! Por cierto, ¡qué bonito concepto el de la sociedad civil
catalana! Alguien debería traducirlo, pero bonito lo es un rato.
Cuando se habla de sociedad civil no se refieren a los ciudadanos,
se refieren al notario que redactó el editorial, al dueño de
Planeta, al conde de Godó y al piyama de Jan.
Y es que es necesario un ejercicio de traducción de lo que pasa por
aquí. Lo primero es determinar la intención con la que se hace todo
esto: dejar bien claro que diga lo que diga el Constitucional, el
estatuto se aplicará y a ver quién se atreve a obligar a lo
contrario. Sea cual sea el contenido de la sentencia, mientras en
Cataluña gobierne el nacionalismo en cualquiera de sus formas, la
política lingüística, educativa y, en general, la política, será la
que se establece en el estatuto y ni siquiera eso es necesario. El
Gobierno de España no va a hacer lo contrario porque está a favor, y
el Partido Popular tampoco porque aspira a ser un partido de
gobierno en Cataluña, exigiendo a CiU únicamente que renuncie al
derecho a decidir –declaraciones de Alicia Sánchez Camacho
publicadas en La Razón el domingo 3 de enero. Por cierto, o mintió
la señora Sánchez Camacho el domingo a La Razón, o le mintió el
miércoles por la noche a Mariano Alonso diciendo que el pacto es
imposible. Ya ven, se puede decir una cosa y su contraria con el
escalofriante margen de tres días. Decidan ustedes teniendo en
cuenta que este jueves los populares se han autofiltrado que "el PP
trata de acercar posturas con CiU para echar al tripartito, a pesar
del Estatut".
Volviendo al tema, ¿que lo de Montilla tiene una intención
electoral? Es posible, porque si la sentencia es mínimamente
abrasiva con el estatuto, CiU y ERC tienen la campaña hecha. Ante
eso, Montilla lo que pretende es pasarles en nacionalismo, asumir su
discurso y aumentarlo a tope. Ya les digo, eso es posible, pero no
creo que el PSC pierda o gane votos por el contenido de la
sentencia. El PSC pierde o gana votos según sus votantes se quedan
en casa o van a votar, que lo primero pasa en las autonómicas y lo
segundo en las generales.
Lo que si deben tener presente es que, como pasa en muchas
ocasiones, el lenguaje nacionalista ha venido para quedarse. Hemos
asumido los conceptos nacionalistas como si nada y hasta hemos
entrado a discutir sobre ellos. Por eso es bueno recordar que cuando
Montilla dice "recortar el estatuto", debería decir que el Tribunal
Constitucional, en el legítimo ejercicio de sus atribuciones, según
los artículos 159 y siguientes de la Constitución Española, puede
declarar inconstitucional todo o parte del estatuto de autonomía.
Cuando dice la "voluntad del pueblo catalán aprobando
mayoritariamente el estatuto en referéndum", significa que todos los
que votaron "sí" sabían que aunque el estatuto se aprobara en
referéndum y se aprobara por las Cortes y por el Parlament de
Cataluña, el Tribunal Constitucional tiene plena legitimidad para
declararlo inconstitucional, y la Constitución lo ampara.
Entiendo que deben estar ustedes hasta arriba de todo esto y que
incluso están tentados de poner los informativos de Antena 3, que
sólo hablan del tiempo. Pero ahí está la clave: mientras el dueño de
Antena 3 les ofrece una miscelánea banal todos los días, lleva
firmados no sé cuántos manifiestos de apoyo al estatuto; un notable
de la sociedad civil catalana, por cierto.
Nacionalismo degradado
José María MARCO La Razon 9 Enero 2010
El nacionalismo catalán de todos los partidos, con el añadido del
presidente de un club de fútbol, se ha empeñado en una espiral
reivindicativa cada vez más desquiciada. Si el efecto que persigue
es alejar a Cataluña del resto de España, lo está consiguiendo, pero
la escisión no viene del lado catalán, siempre obsesivamente
pendiente de «Madrit», sino del otro, del resto de los españoles,
cada vez más indiferentes a cualquier cosa que les ocurra a los
catalanes. Que eso no es bueno para el conjunto de España está
claro. Que es pésimo para Cataluña, todo lo demuestra, incluidas las
tasas de paro, la degradación de la vida pública y el
particularismo, es decir el provincianismo en que se hunde Cataluña
bajo una apariencia de modernidad vanguardista que ya no engaña ni a
los más ignorantes de los paletos de Hollywood.
En España hemos perdido el sentido histórico de las cosas y nos
resulta difícil comprender para qué se pensaron originariamente
nuestras instituciones, cuáles son las razones de nuestros usos, a
qué objetivos respondió alguna vez la realidad que nos rodea. En el
caso del nacionalismo catalán todo esto es aún más difícil, porque
ha ido evolucionando según líneas tácticas, coyunturales,
inexplicables fuera de cada circunstancia. Y sin embargo, no estaría
mal que se recordara el elemento regenerador español que tuvo el
primer nacionalismo, en particular el de Cambó, el carácter
conservador del de Prat de la Riba, su voluntad de integrar el
catalán y la cultura catalana en la gran cultura, más allá de una
manifestación de narcisismo local, su voluntad de colaborar en la
gobernación de España y contribuir a su progreso. Dejar que todo
eso, que constituyó la razón primera del nacionalismo catalán, acabe
convertido en motivo de algarada, en vejaciones al resto de los
españoles y en instrumento para conseguir parcelas de poder que se
podrían lograr por medios menos groseros resulta indigno de España y
degradante para Cataluña.
A pesar de la crisis, el Estado español se
niega a adelgazar
Francisco Rubiales Periodista Digital 9 Enero 2010
Lo que etá ocurriendo en España es de una gravedad extrema. Los
medios de comunicación sometidos no hablan de ello, pero la realidad
cada día es más evidente: la clase política gobernante parece
dispuesta a llevar el país hasta la ruína y el desastre antes que
renunciar a sus privilegios.
Es una realidad terrible que está rompiendo todo vínculo entre la
gente decente y "la casta".
Dominado por partidos políticos más obsesionados por el poder y los
privilegios que por el bien común, el Estado español,
despilfarrador, ineficaz, corrupto y enfermo de una grave obesidad
mórbida, se niega a adelgazar, a pesar de que todos los epecialistas
le recetan una dieta radical en tiempos de crisis.
Acostumbrados a disponer de dinero abundante y fácil durante los
tiempos de bonanza, cuando los impuestos del consumo y del ladrillo
llenaban las arcas públicas hasta rebosar, ahora, ante la escasez de
ingresos propia de la crisis económica, los políticos prefieren
esquilmar al ciudadano con impuestos y sanciones, antes de someter
al Estado al la dieta de adelgazamiento que le recomiendan al
unísono los expertos y las grandes instituciones económicas
mundiales.
Las administraciones están llenas de enchufados y de amiguetes del
poder, a los que ahora no pueden pagar porque los ingresos públicos
han disminuido. Ante el drama, en lugar de reducir personal como
haría cualquier empresa en tiempos de dificultad, los políticos han
decidido esquilmar a la ciudadanía a travésde impuestos, multas,
tasas y sanciones. Las irregularidades urbanisticas, las obras sin
licencia, el tráfico y cualquier infracción menor son ahora objeto
de sanción porque los políticos necesitan dinero y no se atreven a
incrementar todavía más la ya agobiante presión fiscal, por miedo a
perder votos.
Ni siquiera son capaces de renunciar al arbitrario reparto de dinero
público entre sus socios, amigos y aliados, una distribución de los
fondos públicos que se hace no para beneficiar a la sociedad o para
propiciar el bien común sino para ganar apoyos políticos, pagar
favores, crear clientelismo y ganar los votos necesarios para seguir
en el poder. Las últimas muestras: nombramiento en los últimos meses
de más de un centenar de nuevos altos cargos del gobierno y 700.000
euros regalados por Zapatero a la represiva y antidemocrática
policía de Nicaragua, mientras se le niegan recursos imprescindibles
a la Guardia Civil española.
El Estado en España es un monstruo obeso, enfermo, pesado y sudoroso
que necesita una intervención urgente que le achique el estómago en
el quirófano. Pero los políticos se niegan a esa terapia porque
perderían poder al perder peso y ganar la agilidad que la nación
requiere para subsistir en la crisis.
El actual gobierno español es incapaz de aplicar las recetas
eficaces exigidas por la brutal crisis que agobia al país. En lugar
de estimular la actividad empresarial bajando los impuestos y
eliminandos los centenares de obstáculos burocráticos que estrangula
a la iniciativa privada española, los políticos socialistas
prefieren convertir al gobierno en empresario creador de empleo y
riqueza, una opción errónea y suicidad cuya ineficacia ha sido mil
veces demostrada a la largo de la historia. Cada vez que el Estado
se ha hecho intervencionista y empresario, sólo ha sabido crear
pobreza, esclavitud, descontento y violencia. Ahí están para
demostrarlos las experiencias del socialismo real en el extinto
Imperio Soviético, en Cuba y en cualquier otra tierra sometida a
opresores y sátrapas.
Zapatero y su gobierno han multiplicado por cinco el déficit
español, convirtiendo nuestro crédito internacional en basura, pero
se niegan a ayudar a los ciudadanos y a las empresas creadoras de
empleo y riqueza bajando impuestos y sometiéndo al Estado a la dieta
de adelgazamiento y austeridad que la crisis exige.
El poder político, decepcionante y alejado de los intereses
ciudadanos, demuestra cada día que prefiere arruinar al país antes
de renunciar a sus privilegios, a sus legiones de enchufados, flotas
de coches oficiales, tarjetas de crédito ilimitadas, gastos de
representación, secretarias y sueldos estratosféricos, inmerecidos e
injustos a juzgar por los resultados de su gestión de gobierno.
Los ciudadanos españoles, desprovistos de cualquier poder
democrático en esta partitocracia degradada, se han convertido en
rehenes de sus políticos y no pueden hacer nada para obligarles a
que apliquen las recetas correctas ante la crisis e impedir que sus
errores arruinen a un país que, gracias al esfuerzo de varias
generaciones, llegó a ser próspero y solvente.
Voto en Blanco
La estratosfera
José Antonio VERA La Razon 9 Enero 2010
Si Guerra no existiera habría que inventarlo. La Transición política
no hubiera sido igual sin su aportación, y ahora en el PSOE se le
echa en falta. No sólo por la facilidad que tiene para la ironía o
el insulto intelectual, sino porque en el fondo de Guerra lo que hay
es sentido común, a veces expresado de manera abrupta, es verdad.
Pero su discurso sintoniza con la gente porque anda con los pies en
el suelo y dice a su manera lo que la mayoría piensa.
Por eso hay que ponerlo de vez en cuando en el escenario. Para que
le saque los colores a unos cuantos. Particularmente a los de su
partido, donde ejerce gran autoridad. Incluido, por supuesto, en
Cataluña. La tragedia del socialismo catalán y ahora de Montilla es
que su público es más del PSOE que del PSC, más de Guerra y de
Felipe que en su época de Obiols y Raventos, más de Zapatero que de
Maragall. Se ve cada vez que hay elecciones. En las generales vota
el 70 por ciento del electorado y arrasa el PSOE. En las autonómicas
apenas acude a las urnas el 40 y pierde el PSC. Pero ellos insisten
en hacer la política del PSC y no la del PSOE, pese a que en el
extrarradio de Barcelona y en los populosos barrios de la capital lo
que vende es el PSOE y no el PSC. Si algún día se dieran cuenta de
esta circunstancia y actuaran en consecuencia, vencerían también en
las elecciones catalanas, pero se empeñan en ser lo que no quiere su
gente. En parecerse más a CiU y a Esquerra que al partido de Guerra.
Error en el que con el ahínco del converso persevera Montilla fuera
de toda lógica.
Montilla quiere ser más nacionalista que Más y más catalán que Pujol
en una tierra en la que lo que predomina es la mixtura. Gente que
llegó de otros lados y que se siente atraída por el discurso del
PSOE, pero no por el del PSC. Gallegos, extremeños y andaluces como
Montilla que no tienen interés alguno en dejar de ser españoles y
empiezan a estar un poco hartos de la estratosfera política
catalana. Por eso cada día votan menos, como se vio en las últimas
autonómicas y en el referéndum del Estatut, aprobado de manera
pírrica por apenas el 36 por ciento (1,8 millones sobre un total de
7) de una población a la que no interesa ese limbo en el que se
mueven, con el dinero de todos, políticos como Carod, Más, Saura y
Montilla. El limbo de la subvención y el agravio constante, antes a
Madrid y ahora a España, como si fuera España la culpable de que
ellos se dediquen a dilapidar el ahorro de todos en planes
identitarios y embajadas absurdas, en subvenciones al cine en
catalán y en informes esotéricos para pagar favores a familiares y
amigos. Malgastan el dinero público en sus intereses de casta y se
olvidan de invertirlo en solucionar los problemas de la gente.
Acabamos de conocer las cifras del paro en Cataluña. Son
escalofriantes. Si el president Montilla se dedicara de verdad a
resolver este drama, en vez de a buscar fantasmas en Madrid, como
sus predecesores, tendría la mayoría absoluta asegurada en las
próximas elecciones. Pero él prefiere la estratosfera. Se lo acaba
de decir con cierta crueldad Alfonso Guerra.
Lágrimas de cocodrilo
IGNACIO CAMACHO ABC 9 Enero 2010
ES una lástima que los políticos de amplio recorrido, como Alfonso
Guerra, estén presos de su biografía, porque cuando tienen razón en
un análisis suelen entrar en contradicción con su trayectoria de
pasadas sinrazones. Este Guerra sensato y ponderado que acusa a los
dirigentes catalanes de vivir en la estratosfera y de discutir una
sentencia que aún no se ha producido es el mismo que como presidente
de la Comisión Constitucional se tapó la nariz ante un Estatuto que
repudiaba, y el que cuando gobernaba con poderes de valido propuso,
ay, asesinar a Montesquieu sometiendo el espíritu de las leyes al
soplo de la política. Con la mala fortuna de que en aquel entonces
su palabra era de obligado cumplimiento y la separación de poderes
quedó indefectiblemente averiada por mecanismos de sumisión
diseñados en su propio despacho. Le faltan remordimientos a esta
lucidez intelectual del Guerra contemporáneo que tiene la sabiduría
senatorial del tribuno veterano curtido en el escepticismo de la
perspectiva, pero sin cuya pretérita arrogancia de poderoso no
habría hoy epígono capaz de desafiar al sistema judicial con la
presión preventiva de quien se cree investido de legitimidad para
sentirse dueño del arbitraje.
De aquella petulante maniobra para someter a los jueces al juego de
las mayorías proviene esta fatal inclinación a arrogarse la potestad
de influir en el criterio de las sentencias; de aquel avasallador
blitzkrieg político sobre la independencia de la magistratura se
deriva esta peligrosa costumbre intimidatoria que hoy pone al propio
Guerra contra el espejo de su antigua doctrina. Otra cosa es que
acaso en los tiempos de la dominancia felipista no habrían pasado de
presidir una diputación estos montillas que ahora se consideran
capacitados para encarnar presuntos liderazgos nacionales desde los
que proyectarse en la Historia. Poco le habría durado al vicetodo
-poco le duraron, de hecho, los que le tocaron en suerte- un rebelde
virreinal encaramado sobre privilegios territoriales; en este
jacobinismo de hierro no hay reproches que formular a los antiguos
gerifaltes gonzalistas, salvo el de mostrarse en exceso
contemplativos con el adanismo de unos herederos dispuestos a
demoler lo más sólido de su obra.
Porque quizá ése sea el aspecto más triste de estas razonables
críticas de hogaño: su fondo de puñaladitas de pícaro, de lágrimas
de cocodrilo, de consuelo verbal inútil y algo tardío de la
desolación por una frívola deriva ante la que ya no sólo no tienen
influencia de mentores con autoridad moral, sino ni siquiera fuerzas
o interés para moderar más allá de un leve desahogo. Este
distanciamiento descreído y mordaz no es más que una débil esgrima
de salón para aplacar la desazón ante la cosquilla nostálgica de una
cierta impotencia; la de comprobar que un tiempo que no es mejor no
sólo los alcanza sino que los desborda.
El desafío de Montilla
EDUARDO SAN MARTÍN ABC 9 Enero 2010
Salvadas las diferencias formales, el reto que la dirección del PCS
y el tripartito catalán plantean a las instituciones del Estado se
va pareciendo cada ve más al que lanzó en su día Ibarretxe. Y que se
formula más o menos así: oigan, nosotros queremos quedarnos en
España, pero las condiciones de esa relación las ponemos nosotros,
no la Constitución ni su intérprete legítimo. Y como el ex
lendakari, se refugian en los deseos supuestamente mayoritarios de
la sociedad. Doscientas asociaciones son muchas, pero es dudoso que
representen a la mayoría de Cataluña. La única expresión comprobable
de tal voluntad, hasta el momento, son las cifras de aprobación del
estatuto: una tercera parte de los catalanes censados.
Ignoro si el PSOE ha caído en la cuenta del problema de futuro que
les está generando Montilla. Quien corre serios riesgos es el
socialismo español en Cataluña. La vieja sección del PSOE en el
Principado, que puso el esqueleto del PSC al comienzo de la
transición, ha terminado parasitada por quienes sólo pusieron el
traje y la barretina: el nacionalismo pequeñoburgués disfrazado de
progresía intelectual. Al final, asomaron la patita y Montilla y sus
antiguos coroneles se dejan seducir.
En este punto me atrevo a expresar una convicción que puede poner
los pelos de punta a muchos: creo honradamente que el futuro de
España no está en peligro ni siquiera en el caso de que una de sus
partes se escinda. Acabo de leer el libro de recuerdos y
pensamientos de Vaclav Havel («Sea breve, por favor»), que presidió
la separación de Checoslovaquia, y su lectura ha ahuyentado el poco
miedo que aún pudiera albergar por las escisiones pactadas.
Perderles el miedo reduce sustancialmente la eficacia de la
extorsión nacionalista y pone a prueba su voluntad real de escisión.
Entretanto, conviene no dar a sus proclamas retóricas más valor que
el tienen. Cuando llegue el momento, si es que llega algún día,
habrá que sentarse a la mesa con los nervios templados y la mano en
la cartera. Hasta entonces, más vale ocuparse de los verdaderos
problemas de España.
Perversiones terroristas
ISABEL SAN SEBASTIAN El Mundo 9 Enero 2010
EL TERRORISMO empieza por atentar contra nuestras vidas y termina
enfrentándonos en debates estériles que pretenden destruir nuestra
forma de vivirla. Ése es su efecto más perverso, el más devastador,
el que con más ahínco persiguen los adoradores de la muerte que
envenenan este tiempo.
Recuerdo muy bien las discusiones bizantinas que, tras la masacre de
Hipercor, enfrentaron a la sociedad española a propósito del
desalojo del local, la actuación de la Policía y demás asuntos
tangenciales ajenos al meollo de la cuestión; esto es, la brutalidad
de los asesinos capaces de perpetrar tamaña barbarie y la necesidad
imperiosa de derrotarles cuanto antes. ETA ha empleado siempre con
maestría el arma de la división, hasta el punto de que todavía hoy,
después de 40 años de sangre, treguas-trampa y felonía, las
encuestas no dilucidan si la mayoría de los ciudadanos opta por la
negociación o por la persecución implacable como método para
terminar con la banda. ¿Es legítimo votar a un partido integrado en
una estructura criminal? El propio fiscal general del Estado
defendía esta tesis hace sólo un par de años, con su célebre
metáfora del Guantánamo electoral. Si no hemos sido capaces de
alcanzar un consenso en relación a algo tan evidente, ¿cómo vamos a
resolver sin graves daños colaterales el viejo dilema
libertad/seguridad?
Lo malo no es que cada cual defienda sus posiciones al respecto. Lo
pernicioso es que en el intercambio de argumentos lo primero que se
pierde es la referencia al origen de la disputa y, con ella, la
perspectiva. Porque si estamos en vísperas de renunciar a nuevas
parcelas de intimidad, de comodidad y de tranquilidad en nuestros
viajes no es por causa imputable a nosotros mismos, sino porque
existen ideologías o creencias religiosas lo suficientemente
depravadas como para intentar imponerse a bombazos. Son esas
ideologías y esas creencias religiosas las que hay que combatir con
todas nuestras fuerzas, manteniendo intactos los principios que han
cimentado nuestras sociedades democráticas, incluso a costa de
perder libertad de movimientos. Porque no hay movimiento que pueda
equipararse en valor a la conciencia y es ésta, la conciencia,
depositaria de nuestras convicciones más profundas, la que hay que
preservar a toda costa del ataque de los fanáticos islamistas. Ojalá
no hiciera falta para ello instalar en nuestros aeropuertos nuevos
dispositivos de vigilancia. Ojalá bastase con instalarlos. Serán
necesarios muchos más sacrificios, mucha más fe en la valía de
nuestra civilización, si queremos preservarla del embate de estos
bárbaros del tercer milenio.
Juan Vicente Santacreu exige libertad lingüística
"Quiero que mi hija pueda utilizar el
castellano cuando le dé la gana"
Sólo ha recibido respuesta del gabinete de Rosa Díez, de UPyD
Lucía Fernández Periodista Digital 9 Enero 2010
Natalia es una niña ejemplar que obtiene sobresalientes en todas sus
asignaturas. Tiene un nivel de inglés de segundo de Bachillerato y
unos conocimientos muy amplios para tratarse de una niña de tan sólo
diez años. Estudia quinto de primaria en el colegio público Profesor
Sanchís Guarner, en Valencia, y hace unos meses su historia saltó a
los medios de comunicación.
Una profesora le había suspendido varios exámenes por contestar en
castellano. Natalia está matriculada en la línea de castellano,
según la cual la propia lengua de la comunidad y una de las
asignaturas -Conocimiento del Medio- se dan en valenciano pero el
resto en castellano. En la práctica, las cosas son muy diferentes.
Excepto matemáticas, todas las asignaturas se imparten en valenciano
y es el idioma que habitualmente se usa en las conversaciones dentro
del aula.
Juan Vicente Santacreu, el padre de Natalia, sigue luchando para que
se reconozca el derecho de su hija a contestar en español los
exámenes:
"Mi hija hace todo en valenciano, pero porque le obligan. Me dicen
que no me queje porque sólo tiene una asignatura en valenciano pero
eso es mentira. Dan todo en valenciano menos matemáticas"
"Entiendo que en la asignatura de valenciano responda y hable en
valenciano, en la de inglés, en inglés. Pero en el resto de
asignaturas ella tiene derecho a contestar en castellano"
EL COLEGIO NO RECTIFICA
El director del colegio donde estudia Natalia, el Consejo escolar y
el inspector no dan su brazo a torcer. Incluso llegaron a amenazar
con expulsión de la niña si no se ponía fin a la situación.
"Antes de que esto saliera a la luz, en el colegio la intentaron
convencer de que el valenciano es muy bueno para ella porque el día
de mañana le servirá para mantener relaciones comerciales con
Cataluña, tiene que convencer a los papás... Un adoctrinamiento"
"El colegio no rectifica ni hace absolutamente nada. El inspector
tampoco hace nada: lo consiente"
El Consejo escolar tampoco le apoya. Juan Vicente se percató de que
el inspector se había reunido con ellos porque utilizaban los mismos
argumentos para no apoyar su lucha:
"Dicen que quiero crear una brecha en el sistema educativo de la
lengua en Valencia. Pero yo no quiero crear ninguna brecha, lo que
quiero es que mi hija, que está en la línea de castellano, tenga la
opción de estudiar en español"
"Quiero que mi hija pueda utilizar el castellano cuando le de la
gana, siempre y cuando saque sobresaliente en la asignatura de
lengua valenciana"
"Mi hija no está contestando en chino, ni en gallego. Está
contestando en una de las dos lenguas oficiales que hay en Valencia"
CASO OMISO DE LOS POLÍTICOS
Juan Vicente ha trasladado sus preocupaciones por el tema a algunos
políticos como Mariano Rajoy, Esperanza Aguirre, Rosa Díez e incluso
ha escrito al Rey. El padre de Natalia cree que el caso de su hija
ha de servirnos para reflexionar sobre la educación en España.
"De los políticos a los que me dirigí con este tema, sólo he
recibido respuesta de Rosa Díez, de UPyD, diciéndome que están
conmigo y me apoyan"
"Pero, por ejemplo, de Rajoy no he sabido nada. Tiene miedo a perder
votos. Se esconde"
Nace en Madrid la Asociación Nacional por
la Libertad Lingüística
"Es injusto abandonar la defensa de la libertad en manos de unos
pocos que se encuentran en lugares hostiles"
www.lavozlibre.com 9 Enero 2010
Madrid.- El próximo martes 12 de enero, a las 12.15 horas, tendrá
lugar en el Hotel Eurobuilding 2 de Madrid el acto de presentación
de la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística (ANLL), una
entidad constituida el pasado mes de diciembre con la intención de
plasmar su denuncia contra la imposición lingüística a nivel
nacional.
“Quiero manifestar mi apoyo, mi respeto y mi homenaje a la labor que
las diversas asociaciones cívicas de diferentes comunidades
autónomas llevan años realizando en defensa de la libertad
lingüística”, ha manifestado Pablo Yánez, presidente de la ANLL.
“Ellos son el ejemplo sin el cual esta nueva andadura nunca hubiese
tenido lugar”.
“Entendemos, sin embargo, que la vulneración de derechos
individuales a través de procesos de imposición lingüística en el
ámbito educativo, comercial o laboral es un problema nacional, en la
medida en que rompe la igualdad ante los poderes públicos que la
Constitución garantiza a todos los españoles”, añade Yáñez.
“Consideramos injusto abandonar en manos de unos pocos, en unos
pocos lugares casi siempre hostiles, la denuncia de esta situación,
la defensa de la libertad de todos y la búsqueda de soluciones”,
explica el presidente de la ANLL, tras lo cual añade que el problema
lingüístico necesita una respuesta nacional.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
El valor de la palabra
Luis del Pino Libertad Digital 9 Enero 2010
Entradilla al programa "Sin complejos" del sábado 9 de enero
El 30 de enero de 2009, semanas antes de las elecciones gallegas,
Alberto Núñez Feijóo era entrevistado por Federico Jiménez Losantos
en la cadena Cope. En esa entrevista, y a preguntas de los oyentes,
el entonces candidato a presidir la Xunta de Galicia adquirió cinco
compromisos concretos:
* que en enseñanza infantil los padres elegirían en el 100% de los
casos el idioma de la enseñanza
* que en los niveles educativos superiores, se preguntaría a los
padres en qué idioma preferían las asignaturas troncales y que esa
consulta sería vinculante, aclarando que por asignatura troncal se
entendía aquélla que dispusiera de libro de texto.
* que esa pregunta a los padres se realizaría de cara al nuevo curso
escolar 2009 - 2010.
* que los niños podrían usar el idioma que prefirieran en la clase,
incluyendo en sus comunicaciones con el profesor y en los exámenes
* que derogaría el decreto de normalización promulgado por el
bipartito en sus primeros cien días de gobierno
El 28 de abril de 2009, después de las elecciones y ya como nuevo
presidente del gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo volvió a
acudir al programa de Federico Jiménez Losantos para una nueva
entrevista. En esa segunda ocasión, repitió otra vez sus compromisos
electorales, con la única matización de que la solución que adoptara
tendría que tener en cuenta las peculiaridades demográficas de
Galicia, que imponen que en algunos colegios sólo existe un aula por
curso, lo que hace inviable separar a los alumnos por lengua.
Además, en esa segunda entrevista adquirió un sexto compromiso: que
a la hora de elaborar el nuevo decreto, hablaría con las
asociaciones, haciendo una mención especial a Galicia Bilingüe, de
quien dijo que era una asociación que defendía "un bilingüismo
razonable".
Sin embargo, con el correr de los meses, fue quedando de manifiesto
que, como decía Tierno Galván, "las promesas electorales están para
no ser cumplidas".
La primera bofetada a aquéllos que creyeron en las promesas de
Feijóo en materia lingüística fue el nombramiento de Anxo Lorenzo,
un partidario de la imposición del gallego, como nuevo Director
General de Política Lingüística. En lugar de nombrar a alguien
partidario de aquello que él mismo había denominado "un bilingüismo
razonable", Núñez Feijóo nombraba a una persona partidaria de todo
lo contrario.
El segundo desplante sería el incumplimiento de su promesa de
derogar el decreto anterior de normalización en sus primeros cien
días de gobierno.
El tercer incumplimiento fue el permitir que el curso escolar 2009 -
2010 comenzara sin haber alumbrado aún la nueva normativa.
Sólo hubo un signo positivo en esos meses, y es que gobierno gallego
efectuó una consulta a los padres para saber qué lengua vehicular
preferían en la enseñanza. El resultado de aquella consulta no pudo
ser más claro:
* En educación primaria, el 54,6% de los padres preferían que el
idioma vehicular exclusivo o mayoritario fuera el castellano, frente
al 18,3% que preferían el gallego y un 26,6% que se inclinaban por
las dos lenguas en igualdad.
* En educación secundaria, el 48,5% de los padres preferían que el
idioma vehicular exclusivo o mayoritario fuera el castellano, frente
al 27,5% que preferían el gallego y un 23,6% que se inclinaban por
las dos lenguas en igualdad.
Pese a estos resultados, el pasado 30 de diciembre por la tarde, con
nocturnidad navideña, el gobierno gallego dio por fin a conocer el
borrador de nuevo decreto. Y en él, lejos de atenerse a la voluntad
individual de cada padre (que sería lo legal, para respetar los
derechos constitucionales y sus promesas electorales) y lejos
también de atenerse a la voluntad mayoritaria de los padres
consultados, el gobierno gallego establece lo siguiente:
* donde único podrán elegir los padres cuál es el idioma de
enseñanza es... en preescolar. Aunque, en lugar de poner aulas en
gallego y en castellano lo que se hará es imponer en cada aula el
criterio mayoritario.
* en educación primaria y secundaria sólo se podrá elegir idioma
para Matemáticas o para Ciencias Sociales, siendo la otra asignatura
obligatoriamente en el idioma contrario.
* el resto de las asignaturas, troncales y no troncales, se
dividirán equilibradamente entre el castellano, el gallego y el
inglés, pero quien elegirá qué asignaturas se imparten en cada
idioma será el consejo escolar, con lo cual se abre la puerta para
que se repita la misma historia que en Cataluña ha terminado por
llevar a que se cubran las horas de castellano con las clases de
gimnasia.
* en bachillerato, formación profesional y enseñanzas artísticas y
deportivas, se deja a los consejos escolares libertad para
determinar la oferta lingüística.
* en sus comunicaciones con el profesor y en los exámenes, los niños
podrán usar cualquier idioma, pero las asignaturas que se den en
gallego tendrán el libro de texto en gallego.
* en todos los centros escolares y en la administración educativa se
promoverá y fomentará - y estoy citando textualmente - la lengua
gallega y su uso tanto oral como escrito, en todas las relaciones
mutuas e internas y en todas las relaciones con las administraciones
territoriales y locales gallegas y con las demás entidades públicas
y privadas de Galicia.
* en todos los centros educativos habrá lo que se denomina un
"equipo dinamizador de la lengua gallega", formado por
representantes de los profesores, de los padres, de los alumnos y
del personal no docente. Por supuesto, se pueden ustedes imaginar
quiénes se van a hacer con el control de esos “equipos dinamizadores
del gallego” en los colegios.
* ese equipo dinamizador de la lengua gallega dispondrá de un
coordinador al que se le reconocerá la misma categoría que a un jefe
de departamento docente. Es decir, que en cada centro habrá un
comisario lingüístico encargado de impulsar la "normalización" del
gallego, figura que ya introdujo el gobierno bipartito de
socialistas y nacionalistas. Ese comisario lingüístico ni siquiera
tiene por qué ser un profesor.
* las decisiones de los consejos escolares sobre distribución de
horas en uno y otro idioma se reflejarán en un "proyecto lingüístico
de centro" que será redactado por una comisión de la que forman
parte el comisario lingüístico del centro, el cual puede llegar a
tener (en determinados casos) el voto decisivo.
En resumen, estamos ante una nueva versión del anterior decreto
promulgado por socialistas y nacionalistas, aunque ligeramente
atenuado.
Si este decreto es aprobado finalmente, Alberto Núñez Feijóo habrá
incumplido sus promesas electorales y habrá engañado a sus votantes.
Y las habrá incumplido de la cruz a la raya:
* ni derogó el anterior decreto en sus primeros cien días de
gobierno
* ni el nuevo sistema está en vigor en el curso 2009 - 2010
* ni los padres van a gozar de libertad total de elección en
educación infantil
* ni los padres van a poder elegir la lengua vehicular de enseñanza
en educación primaria y secundaria
* ni los niños van a poder usar libros de texto en castellano en
todas las asignaturas
* ni tampoco se ha dignado el presidente gallego a reunirse con
Galicia Bilingüe en los meses que lleva en el Gobierno.
El único aspecto positivo que cabe resaltar es que estamos, todavía,
ante un simple borrador de decreto. Todavía existe, por tanto,
margen para la rectificación.
Así que me voy a permitir hacer una apelación desde estos micrófonos
a don Alberto Núñez Feijóo. Puesto que estamos ante un borrador de
decreto, espero, don Alberto, que rectifique usted de plano y que,
cuando el texto definitivo vea la luz, ese texto cumpla
escrupulosamente las promesas que en su día hizo, cuando era un
simple candidato a presidente gallego.
De lo contrario, don Alberto, cualquiera podrá decir, con toda la
razón del mundo, que la palabra de Alberto Núñez Feijóo no vale
absolutamente nada.
ETA
Pa´ eso estamos
Salvador Ulayar Libertad Digital 9 Enero 2010
El seis de julio de 2006, Patxi López y Rodolfo Ares cumplieron el
compromiso que habían adquirido con la ETA durante las infaustas
negociaciones del proceso de ZP. Así, celebraron una reunión pública
en el hotel donostiarra Amara Plaza con los batasunos Otegi,
Etxeberria y Dañobeitia. En la puerta, la madre de Joxeba
Pagazaurtundua clamaba contra la maniobra de legitimación social de
la ETA que en esos momentos llevaban a cabo esos dos antiguos
compañeros de partido de su hijo, asesinado, precisamente, por la
banda terrorista. Aquello fue duro. No menos que una entrevista de
López en Gara –sí, sí, ¡Gara!– en la que no descartaba llegar a
gobernar en un futuro apoyándose en Batasuna. Ahora Patxi López es
presidente del Gobierno vasco y organiza actos oficiales de homenaje
a las víctimas del terrorismo, tan majas ellas, con sus tan
pulquérrimas y educaditas asociaciones... Uno queda pasmado
contemplando al mismo tipo ora de cháchara con etarras, ora de
oficiante en homenajes a sus víctimas. ¡Un artista, oiga!
En esta no sé si conversión, trayecto entre poses, mudanza de
principios, vano ético, conveniencias o tutti frutti, don Patxi, por
supuesto, no ha considerado oportuno entonar un mea culpa por esas
ofensas y otras como las reuniones de Loyola con Batasuna, en las
que se ofrecía precio político por parte del Gobierno de ZP y, en
general, por su apoyo a un proceso con hechos tan amargos como el
chivatazo policial del bar Faisán, asunto del que es responsable
Zapatero y con él el lehendakari. Por no hablar de la persecución
por tierra, mar y aire a la AVT verdadera y muy especialmente a su
presidente, un tipo honrado, insobornable, llamado Francisco José
Alcaraz. No cansaré al lector con más detalles lacerantes para las
víctimas de aquel proceso al que, de modo tan entusiasta, se entregó
Patxi López.
Ciertamente positivas son las actuaciones del actual Ejecutivo vasco
en el terreno antiterrorista y las saludo, lo cual no empece lo más
mínimo el justo y necesario reclamo de la satisfacción pública de
una deuda que contrajo con las víctimas que nos movíamos en la
Rebelión Cívica –la inmensa mayoría– frente al proceso negociador
con la ETA. Es difícil pensar que si, por ejemplo, desde el PSE el
señor Pastor llamó literalmente sinvergüenza al presidente de la AVT
verdadera, no sea necesaria alguna iniciativa reparadora desde el
partido y el Gobierno de López. Pero estos tipos decidieron que al
enemigo ni agua. Insisto, ni una palabra ha dicho este hombre que
valga de disculpa por la sañuda persecución de las víctimas
levantiscas que, finalmente, alguna razón llevábamos. Como ZP.
Hoy ha llegado a mis manos la revista de la actual AVT. En las
páginas de este último número, García Casquero y los miembros y
miembras de su Junta directiva, han tenido a bien acoger un artículo
de López, presidente del Gobierno vasco y conocido contertulio de
Otegi –el Gordo– y su hato de matarifes, como va dicho.
Qué quieren, no sé si vale la pena seguir, pues que el asombrado
lector tendrá ya una composición de lugar muy precisa. Pero bueno,
digamos algo más. Habla el texto, entre otras cosas, del trabajo de
su ejecutivo, de la necesaria deslegitimación social y política de
los terroristas... ¡respingo!
Está claro que desconoció este extremo, tan bien expuesto ahora,
cuando mantuvo la referida reunión pública –además de las secretas–
con los batasunos del hotel Amara Plaza. También habla de la
"izquierda abertzale radical" y de la "condena de la violencia"...
¿Compraría el lector un coche usado a este tipo que, obviando sus
recientes hazañas, pretende mostrarnos que ahora es quien más lejos
mea? Pues el inefable García Casquero, desatendiendo la necesidad de
guardar algún decoro, está claro que sí. Y lo que le echen. Ya
saben, en la actual AVT los de la Rebelión Cívica somos malos
malísimos, pero Patxi López es mu güeno y hay que ayudarle de forma
totalmente acrítica a que se limpie del culete la caquita de aquel
proceso negociador a más de persecutor de la AVT verdadera. Pa´ eso
eso estamos, hombre. Que para que nos bañen las loas en Interior, en
Ferraz y en Génova la cosa exige un poquito de voluntad. Y nada, que
si en semejante cambiazo en la AVT ha tenido alguna mano –que tiene
mucha pinta– es justo reconocérselo: buen trabajo, don Alfredo.
Salvador Ulayar es hijo de Jesús Ulayar, víctima del terrorismo.
El irremisible regreso de ETA
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 9 Enero 2010
Aunque los ciudadanos consultados por las dos últimas encuestas del
CIS releguen el terrorismo a lugares secundarios en las
preocupaciones generales, lo cierto es que la banda terrorista ETA
asesinó en 2009 a cuatro personas por distintos procedimientos
criminales: coche-bomba (dos guardias civiles); bomba lapa (un
inspector de policía) y tiro en la sien (un empresario). Además,
siguió extorsionando y destruyendo –las viviendas de la Guardia
Civil en Burgos, atentado que pudo costar muchas vidas— y maquinando
para urdir otros crímenes. El saldo de las cuatro vidas cobradas por
el terrorismo etarra es escandaloso en la Europa de 2009. Somos el
único país occidental con esta lacra que, por desgracia, está aún
lejos de diluirse de modo definitivo
El aviso público de Pérez Rubalcaba, en el sentido de que ETA podría
perpetrar un secuestro o un asesinato (o varios), se inscribe,
efectivamente, en una correcta política antiterrorista. Como ha
escrito Florencio Domínguez, experto periodista en este tema,
redactor jefe de la agencia Vasco Press, “este tipo de alertas se
han empleado unas veces tratando de provocar movimientos de los
terroristas y otras, justamente para lo contrario, buscando que no
se movieran. En todos los casos, los responsables antiterroristas
contaban con sus informaciones que les permitió desarrollar
operaciones que se movían en el campo de la guerra psicológica”.
Y es que lo que está ocurriendo en el seno de ETA y de su entorno
abertzale, preludia que los llamados duros de la organización
reduzcan las contradicciones y cierren el debate mediante la
comisión de un atentado o de un secuestro con un formato
alternativo: el de Ortega Lara –largo y con mucha infraestructura
delictiva-, el de Miguel Ángel Blanco -corto y sometido a la
inminencia del asesinato-. Es verdad que la colaboración francesa se
ha incrementado de manera sustancial (el Tribunal Correccional de
París condenó el jueves a Josu Ternera y a su hijo en rebeldía por
pertenencia a asociación de malhechores), y es toda una novedad que
la Consejería de Interior del Gobierno vasco esté en manos de un
hombre decidido y sin complejos como el socialista Rodolfo Ares que
ha puesto a la Policía Autónoma a trabajar en la lucha
antiterrorista. Pero aun así y todo, los etarras disponen de
capacidad -aunque menos que antes— para provocar una tragedia.
Un debate falso
Desde que la sentencia del Tribunal de Estrasburgo de 10 de
noviembre de 2009 convalidase la ilegalización de Batasuna, dejando
a los cómplices de ETA sin instancia de recurso alguno, los agentes
etarras en la legalidad están tratando de volver a las instituciones
en las elecciones municipales y forales de 2011 para, en primer
lugar, vivir del presupuesto y nutrir las arcas de sus herriko
tabernas (locales de la izquierda proetarra), y en segundo, para
disponer de un altavoz para sus tesis de apoyo a la banda criminal,
revestidas de reclamación soberanista o independentista.
Para obtener la vuelta a la legalidad y depredarla, los abertzales
han puesto en marcha, por enésima vez, un debate absoluta y
totalmente falso: la discusión de un documento en el que de forma
implícita –lejanamente implícita— se renunciaría a la violencia. El
documento de debate se denomina Interpretación de la fase política y
la estrategia y se ha discutido en más de dos centenares de pueblos
y localidades por más de seis mil militantes. El documento en
cuestión es, de nuevo una trampa. No hay una apuesta decidida,
clara, terminante e irreversible de reclamar a ETA el abandono del
terrorismo, sino circunloquios y eufemismos, que ya han sido
contestados por la propia banda con otro documento –denominado
Mugarri—en el que ponen los puntos sobre las íes.
La cúpula de la organización criminal ha lanzado mensajes claros: ha
expulsado del colectivo de presos a cinco criminales que están
penando sus delitos, después de haber excluido de su ámbito a otros,
todo ellos con cierta relevancia. Pero los presos que, naturalmente
quieren salir, desean soluciones pacíficas para beneficiarse de
eventuales medidas de gracia, prevista en el llamado Pacto de Ajuria
Enea de 1988 y que suscribieron todas las fuerzas políticas. ETA los
disciplina a través de sus abogados de cabecera, presionando a sus
entornos familiares y haciéndoles el vacío social. En último caso,
si salen, los liquida como hizo con María Dolores González Cataraín,
Yoyes, a la que asesinó el 10 septiembre de 1986 en Ordizia.
La llamada izquierda abertzale dispone de un potencial en el País
Vasco de entre 100.000 y 150.000 votos que se disputan los
proetarras y los nacionalistas del PNV y de EA. Y, naturalmente, la
propia ETA, porque de ese magma extrae la organización a sus
delincuentes, apoyo logístico, recursos para la kale borroka y
capacidad de movilización como la del sábado pasado contra la
“dispersión” de los presos. Otegui, en la cárcel ahora y, a tenor de
los casos que tiene pendientes, en ella seguirá por mucho tiempo,
parece ser el líder de ese abertzalismo quizás algo más reblandecido
al que le gustaría una vida más cómoda, agarrada a la ubre de los
presupuestos públicos.
ETA sabe cómo tratar estos decaimientos de sus hooligans, conoce muy
bien los mecanismos precisos para aglutinar a sus manadas y conoce
los recursos que hay que utilizar para disuadir a los disidentes. Y
sabe muy bien que nada emite un mensaje más nítido sobre quién tiene
el mando que una exhibición de fuerza en forma de atentado criminal,
a poder ser en un escenario social y político de máxima repercusión
como podría ser este primer semestre durante el que se celebran en
España varias cumbre y encuentros europeos con motivo de la
presidencia española de la UE.
Pistolas encima de la mesa
La experiencia es la madre de todas las ciencias, y entre ellas, de
la ciencia histórica. Ésta señala que la banda terrorista ETA deja
hilo a la cometa –es decir, permite hasta un cierto límite una
especie de debate-, pero si la discusión rebasa determinados
controles de ortodoxia –y es lo que ahora está sucediendo— pone las
pistolas, las bombas o los secuestros encima de la mesa y reina el
silencio y la unanimidad entre sus huestes. Y eso es lo que hará a
no tardar porque no sólo ha de dar una respuesta a sus bases, sino
al Gobierno central y al vasco.
De fondo, además, se produce otro enfrentamiento menos visible pero
encarnizado, que ETA tiene muy en cuenta: el de las distintas
familias nacionalistas que pugnan por llevarse los restos de serie
del abertzalismo, descapitalización que tampoco consentirán los
terroristas. Por eso, el regreso de ETA –su criminal reaparición— es
desgraciadamente irremediable.
Y que nadie se engañe: no hay debate que liquide a la banda. A los
terroristas sólo cabe derrotarles, detenerles, juzgarles, no darles
tregua alguna y lograr su extinción sin diálogos y sin atajos.
Demostrando así que el Estado se impone sin resquicio de cesión
alguna. ETA ha tenido tres oportunidades (1989, 1998 y 2006) para
acabar su macabra trayectoria de forma dialogada. Las tres las ha
despreciado. Por lo tanto, la única solución es la eliminación de la
última banda terrorista en Europa. Lo cual, por cierto, sería mucho
más fácil si el PNV y EA colaborasen más para lograrla.
Viejas inercias
«No se puede negar la existencia del sentimiento nacionalista. Pero
sí es necesario, desde una defensa de la democracia como gestión del
pluralismo, negar el derecho de ese sentimiento a proclamarse único
representante de la sociedad vasca»
JOSEBA ARREGI El Correo 9 Enero 2010
Aunque hayamos comenzado un año nuevo, no parece que la sociedad
vasca pueda librarse de sus viejas inercias. Una parte de la
sociedad vasca ha proclamado durante estos últimos largos años que
todo se podía cambiar, incluso los marcos jurídicos e
institucionales que regulan y hacen posible la convivencia en
pluralidad y libertad, a condición de no someter a cambio alguno los
propios sentimientos. Las constituciones se pueden cambiar, pero los
sentimientos nacionalistas son sagrados, intocables, y deben ser el
eje de articulación de cualquier marco jurídico y político.
Al igual que algunos proclaman, sin matices, que el derecho debe
ajustarse a la realidad social, así la organización del poder y de
la convivencia debe ajustarse a los sentimientos, mejor: al
sentimiento, y no al derecho, a la libertad y al pluralismo. Y se
sigue afirmando que esto es lo más democrático, lo más moderno, lo
mejor para el pueblo vasco.
Miles de personas se manifiestan por las calles de Bilbao reclamando
el, supuesto, derecho de acercamiento y de agrupamiento de los
presos de ETA. Pero lo que en realidad la manifestación ponía de
manifiesto, valga la redundancia, es la fuerza del sentimiento
nacionalista como fuerza política. Arzalluz vuelve a repetir que el
Gobierno del lehendakari López es un 'gobierno okupa', el presidente
del PNV proclama que su partido es el que lidera a la sociedad
vasca, el partido que llamó en las últimas elecciones a votar a los
de aquí y no a los que no son de aquí, es decir, a votar a los
nacionalistas que son los únicos de aquí, mientras que todos los no
nacionalistas son, en términos de Arzalluz, 'okupas' en su propia
sociedad, a los que el nacionalismo, en sus momentos buenistas,
tolera de forma paternalista, y en los momentos malos forzaría a
exiliarse.
Y si alguien comete el atrevimiento de criticar la posición
nacionalista, se le contesta diciendo que o bien quiere diluir la
identidad vasca, o bien quiere negar el derecho a la existencia del
sentimiento nacionalista. Pero esa misma contestación pone de
manifiesto la incapacidad para la democracia del nacionalismo vasco.
Pues la identidad vasca que los nacionalistas ven en peligro de
disolución por culpa del Gobierno del lehendakari López no es la
identidad vasca real, compleja y plural que existe en Euskadi, sino
una identidad depurada de todos los elementos que, al parecer, no le
gustan al nacionalismo, producto de una limpieza que conlleva la
negación de muchos elementos de la historia de la sociedad vasca,
amputándola no pocas veces de lo mejor de sí misma.
No se puede pretender negar la existencia del sentimiento
nacionalista, no se puede negar el derecho a la existencia de dicho
sentimiento. Sí es necesario, sin embargo, desde una posición de
defensa de la democracia como gestión del pluralismo, negar el
derecho de ese sentimiento a la exclusividad, negar el derecho de
ese sentimiento a la obligatoriedad, negar el derecho de ese
sentimiento a proclamarse único representante legítimo de la
sociedad vasca. Sólo desde esa negación democrática se abre el
espacio a la existencia de sentimientos plurales, se abre espacio a
la democracia. En caso contrario nos encontramos en la peor forma de
confesionalismo, de confusión de creencia particular y privada -por
muy social que sea- con el espacio público de la democracia.
Y como seguimos con estas inercias, con partidos que se consideran
al mismo tiempo movimientos porque aspiran y pretenden no ser parte
de la sociedad, sino el todo de la sociedad, como seguimos con esta
falta de entendimiento de lo que son los principios básicos de la
democracia, del Estado de Derecho y de la cultura constitucional, es
posible que existan resultados de encuestas como las que se dan en
la sociedad vasca, que más que mostrar una fotografía de la opinión
pública vasca, muestran una enfermedad vasca basada en la primacía
del sentimiento: el mundo nacionalista niega al Gobierno del
lehendakari López, al PSE y al PP el pan y la sal, los valora con un
cero redondo fruto del sentimiento de que, al no ser nacionalistas,
son 'okupas'. Basta que entre el resto de los ciudadanos se den las
proporciones normales de ciudadanos críticos para entender tanto la
valoración de los líderes políticos como el nivel de confianza del
Gobierno vasco.
Y también desde estas inercias se entiende que haya periodistas y
comentaristas que siguen mezclando la transversalidad en la que se
fundan políticamente todas las sociedades democráticas con gobiernos
de coalición entre nacionalistas y no nacionalistas. Todas las
democracias parten de un acuerdo fundacional entre diferentes, de un
pacto fundacional que es, por ser un pacto entre sensibilidades
radicalmente diferentes, transversal. Y a partir de ese pacto
fundacional transversal, da igual si los gobiernos que se formen son
de un tipo o de otro, si son monocolores o multicolores, porque la
transversalidad está salvaguardada donde debe estarlo, en el pacto
fundacional.
No así para algunos entre nosotros: para poder seguir siendo
desleales con el pacto fundacional, para poder ponerlo
permanentemente en duda, para poder empequeñecerlo, para poder poner
en cuestión el pacto político fundacional de la sociedad vasca sin
el que ésta no existe como entidad política, sino que existe a lo
más como muestra de la división de una sociedad, hay que parchearlo
con la exigencia, cuando gobiernan los demás y no cuando gobierna el
nacionalismo, de gobiernos mal llamados transversales.
El nacionalismo vasco está sometido a una doble tragedia: sabe que
una buena parte de la sociedad vasca se va a resistir a su
pretensión de establecer su sentimiento y su idea depurada de la
identidad vasca, fruto de una operación de limpieza, como
obligatorios para todos los vascos. Y además, aunque quizá no todos
lo sepan, está sometido a lo que algunos sociólogos llaman el
'síndrome de la comunidad autodestructiva': siempre habrá alguno que
sea más limpio, más puro, más ortodoxo que ellos. Y así el
nacionalismo vuelve a su raíz: la intransigencia.
Lengua escolar a la carta
Tras agitar la lengua como arma electoral, Feijóo no contenta a
nadie con su propuesta educativa
EDITORIAL El País 9 Enero 2010
La campaña que devolvió al PP al poder en Galicia hace nueve meses
tuvo en la política lingüística uno de sus estandartes. El ahora
presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, agitó el fantasma de
la discriminación del castellano basándose en una norma aprobada por
el anterior Gobierno de coalición de socialistas y nacionalistas que
otorgaba al idioma autóctono una cuota mínima del 50% en cada curso
escolar (sin tope máximo) y una posición preeminente entre las
llamadas asignaturas troncales. De ese modo, el candidato rompió con
la política que el PP había mantenido durante los mandatos de Fraga
a favor de la discriminación positiva del gallego.
La norma educativa instaurada por el bipartito podía ser discutible
en algún aspecto, pero se limitaba a desarrollar un plan elaborado
durante la etapa de Fraga y aprobado por unanimidad en el Parlamento
autónomo poco antes de que el PP dejase el poder. Roto el consenso,
Feijóo nunca fue capaz de aclarar su alternativa. Empezó
reivindicando un sistema equilibrado, en el que gallego y castellano
se repartiesen las asignaturas al 50%. Pero, poco antes de las
elecciones, abrazó las tesis del colectivo que encabezaba las
protestas contra la política del bipartito, Galicia Bilingüe, que
defiende una suerte de liberalismo lingüístico radical: el derecho
ilimitado de los padres a elegir la lengua escolar de sus hijos.
Las promesas de Feijóo empezaron a diluirse una vez alcanzado el
Gobierno. La elección del idioma escolar a la carta choca con la
Constitución, según acredita una reciente sentencia del Tribunal
Supremo que desestimó la demanda presentada por el padre de un
alumno de Vigo. Optar por ese modelo equivaldría a segregar a los
niños en función del idioma y, a efectos prácticos, multiplicaría
las necesidades presupuestarias de la Administración educativa,
obligada a crear dos sistemas paralelos.
Tras meses de debate interno, Núñez Feijóo ha presentado un proyecto
de normativa que parece formado por retales. A los que pedían
libertad para elegir trata de contentarlos otorgándoles ese derecho
en la enseñanza infantil, de tres a seis años. A partir de ese nivel
educativo, retorna al principio de equilibrio entre idiomas con la
novedad de que el inglés aparece en escena con el objetivo de
establecer un sistema trilingüe, repartido equitativamente entre las
tres lenguas.
El modelo es complejo y de difícil cumplimiento, ya que la propia
Xunta admite que no tiene profesores suficientes para impartir
clases en inglés. El empeño de Feijóo por contentar a todo el mundo
ha logrado exactamente lo contrario: desde Galicia Bilingüe hasta
los colectivos progallego, la norma sólo ha recogido
descalificaciones. La pretensión de la Xunta de buscar un amplio
consenso parece ahora mismo una quimera, por muy deseable que
resulte en una comunidad que nunca había sufrido conflictos
lingüísticos hasta que el PP vio en el idioma la ocasión para arañar
un puñado de votos.
Feijóo rechaza de plano que los alumnos
puedan segregarse por su uso idiomático
E. A. SANTIAGO ABC Galicia 9 Enero 2010
El presidente de la Xunta rechazó ayer de nuevo las críticas al
borrador del decreto sobre la lengua gallega en la enseñanza. «Sería
sorprendente que nadie estuviese de acuerdo antes de conocer las
bases», comentaba de forma irónica antes de recalcar los dos
objetivos que regirán el texto: «Que los niños salgan de la escuela
dominando el gallego y el castellano, y manejando con soltura una
lengua extranjera, en este caso el inglés. Hay algunos muy
nacionalistas que después acompañan a sus hijos al aeropuerto para
que viajen y aprendan inglés», espetaba.
También rechazó la existencia de clases segregadas en función del
uso idiomáticos de los menores: «La Ley de Normalización establece
el derecho de los padres a decidir en la etapa infantil y la no
segregación. Hay experiencias piloto aprobadas por el gobierno
anterior fuera de las bases de la Ley de Normalización Lingüística».
El presidente de la Xunta reiteró que la auditoría externa realizada
a las cajas estará finalizada en el mes de enero, si bien recalcó
que «no corresponde al gobierno dar la fecha» de su presentación,
sino a la firma que la realiza. Asimismo, rechazó que exista premura
en la renovación de los órganos de dirección de las entidades, que
se producirá a los largo de los dos próximos meses: «En el País
Vasco, el plazo fue de 45 días, y aquí una de las cajas ya había
iniciado la renovación de su asamblea», comentó. Igualmente apuntó a
que «las circunstancias de concentración financiera no son las
normales. No es muy normal que el Banco de España obligue a
fusionarse a dos cajas en un plazo de horas. Trabajamos de acuerdo
con los calendarios que sugiere el regulador».
Pagos en 45 días
La incorporación de la posibilidad de facturar vía electrónica a la
administración aprobada ayer supondrá establecer «por primera vez en
España», dijo Feijóo, un límite de 45 días para los pagos de la
administración autonómica a sus proveedores.
Feijóo acusa al bipartito de incumplir la
ley de normalización lingüística
"El anterior ejecutivo puso en marcha una experiencia piloto en la
que 2.500 niños sólo estudiaban en gallego", señala E CCOO anuncia
movilizaciones si no se abre una negociación
AGENCIAS | SANTIAGO La Opinión 9 Enero 2010
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo reivindicó ayer la
"vuelta a la ley de normalización lingüística y al equilibrio" entre
las dos lenguas oficiales de Galicia de la mano del nuevo decreto
del gallego, después de que "decisiones del bipartito" se situasen
"fuera" de este marco normativo.
En este punto, recordó "una experiencia piloto" puesta en marcha por
el anterior Ejecutivo autonómico, en virtud de la cual 2.500 niños
estudiaban "únicamente" en gallego. "Yo voy a volver al equilibrio",
enfatizó, para incidir en que el nuevo decreto para la enseñanza es
"muy respetuoso" con las dos lenguas oficiales y, a la vez, facilita
el aprendizaje de una lengua extranjera con independencia de "la
capacidad adquisitiva" de los padres.
"Quiero que un niño gallego tenga las mismas competencias
lingüísticas que uno alemán, francés o noruego", proclamó Feijóo,
tras evidenciar que la "mayoría" de los europeos adquieren este
"plurilingüismo" en su etapa escolar. Debido a este "objetivo",
convino que muchas personas "con sentido común" están "mirando con
interés" el borrador de decreto, puesto que garantiza la "calidad"
de la enseñanza pública.
Preguntado por el rechazo mostrado desde colectivos de padres, de
docentes, fuerzas políticas y diversas entidades culturales, Feijóo
asegura que "nadie" puede estar o no de acuerdo "antes de analizar
las bases" de la normativa.
Por su parte, el secretario provincial del PSOE en Lugo, Ricardo
Varela advirtió ayer de que "no habrá aproximación" al consenso
sobre la situación lingüística en Galicia, mientras el PPdeG
continúe "agrediendo" al gallego. Varela asegura que los socialistas
llegarán a un acuerdo "siempre que se retomen" los postulados
anteriores -un 50% de materias impartidas en gallego- al actual
decreto sobre la enseñanza.
"El PSOE defendió siempre la convivencia del gallego y el
castellano. Somos plenamente defensores de la libertad de los
ciudadanos para elegir la lengua en la que quieren hablar, pero
indudablemente el gallego no puede ser agredido y menos por el
gobierno de todos los gallegos", esgrimió.
Atendiendo a este consenso, Varela insistió en que "el partido
socialista estará siempre abierto pero el punto de partida del
acuerdo es retomar las posiciones que había antes de la agresión
unilateral realizada por el PP". "Los populares han hecho la
agresión más fuerte que se le conoce a la lengua gallega. Para
llegar a acuerdos con los socialistas, lo tienen muy fácil y es
retomar la senda del Plan de Normalización Lingüística", aclaró.
Por otro lado, CCOO reclamó también a la Xunta la "presentación
urgente" de un calendario de negociaciones sobre el decreto y
advirtió de que "de no percibir voluntad de diálogo" por parte de la
Administración se verá "abocada" a estudiar la convocatoria de
movilizaciones. Este sindicato reiteró en un comunicado su
"desacuerdo" con una normativa que provocó la "apertura de un debate
inexistente", pero valoró que el secretario xeral de Política
Lingüística, Anxo Lorenzo, "se comprometiese a mantener todos los
foros de negociación" que permitan resolver los "abundantes
problemas técnicos y de contenido" que CCOO observa en el borrador
presentado.
Para este sindicato, "ya ha pasado tiempo suficiente" desde la
presentación de este borrador, por lo que exigió la presentación de
un calendario de negociaciones "preciso y detallado".
ENTREVISTA EN "SIN COMPLEJOS"
Gloria Lago: "Feijóo se refirió a nosotros
como un grupo extremista"
Gloria Lago se ha mostrado muy crítica con el nuevo modelo del
gallego de Feijóo, al que acusa de "tomar el pelo" a los ciudadanos
y vender su traición lingüística "como si fuera algo maravilloso".
Denuncia, además, que ha puesto en marcha "la maquinaria" contra
Galicia Bilingüe.
Libertad Digital 9 Enero 2010
En una entrevista en "Sin Complejos" de esRadio, la presidenta de
Galicia Bilingüe, Gloria Lago, ha calificado de "mazazo" el nuevo
modelo del gallego en la enseñanza de la Xunta, a la que acusa de
engañar a los ciudadanos.
"Es un espectáculo muy extraño", ha asegurado Gloria Lago, para
quien Alberto Núñez Feijóo ha tomado "el pelo" a los ciudadanos y,
sin embargo, "intenta venderlo como algo maravilloso".
Tras recordar que el presidente gallego ha incumplido su palabra, la
presidenta de esta asociación ha puesto el acento en que "la cosa
queda exactamente igual" que cuando el PSOE gobernaba en Galicia y
ha apostillado que "este señor -Feijóo- tampoco ha respetado su
promesa de bilingüismo en la administración pública".
Una firme postura que, según ha desvelado, les ha creado más de un
enemigo en la Xunta de Galicia, que ya ha puesto en marcha "la
maquinaria" para desacreditarles. "El otro día en RNE, Feijóo se
refirió a nosotros como un grupo extremista", ha criticado, para
después poner el énfasis en que "nosotros no hemos sido quienes nos
hemos movido de sitio".
"Estamos asustados de ver la maquinaria que tienen para machacar a
alguien", ha continuado ante los micrófonos de esRadio. Pese a todo,
Lago anuncia que no cejará en su empeño de una enseñanza en
libertad: "vamos a seguir, ¿por qué mienten a los ciudadanos si al
final van a saber lo que pasa?".
Independentistas cuelgan una pancarta
contra un empresario que rotuló en castellano
El grupo Brigadas Revolucionarias Arenyenques se dirigió a Xurde
Rocamundi, multado por no rotular en catalán
www.lavozlibre.com 9 Enero 2010
Barcelona.- Jóvenes independentistas de la localidad barcelonesa de
Arenys de Mar aprovecharon la víspera de Reyes para transformar una
fiesta tradicional como la ‘Nit de naps’ ('Noche de nabos') en un
ataque ideológico contra Xurde Rocamundi, el dueño de una
inmobiliaria que fue multado por no haber rotulado su negocio en
catalán.
Durante el transcurso de una festividad, en la que los jóvenes
varones de la localidad salen a altas horas de la madrugada a tirar
nabos a los balcones de las jóvenes por las que se sienten atraídos,
el grupo Brigadas Revolucionarias Arenyenques colgó frente al
negocio de Xurde una pancarta de cuatro por dos metros en la que se
podía leer “Xurde, per ser bon ciutadá, apren el català” (“Xurde,
para ser buen ciudadano, aprende catalán”). Posteriormente el
Ayuntamiento retiró el cartel.
El pasado mes de agosto, Xurde Rocamundi confesó a ‘La Voz Libre'
que la Agencia Catalana de Consumo le había informado de que
alguien, de forma anónima, había denunciado que los carteles de su
establecimiento no estaban en catalán. La ACC le adjuntó un folleto
con toda la legislación vigente en materia lingüística y le pidió
que modificara los letreros de su establecimiento para que estos
constaran “al menos en catalán”. Xurde se negó a hacerlo por lo que
posteriormente se le multó con 1.200 euros por “vulnerar los
derechos lingüísticos del consumidor”.
Xurde presentó un recurso y el pasado 29 de diciembre recibió la
respuesta. El tribunal ha hecho caso omiso a sus alegaciones y
mantiene la obligación de pagar la multa establecida.
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