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Las políticas de Estado en un sistema casi
insostenible
ÁNGEL EXPÓSITO, Director de ABC 1 Febrero 2010
El principal problema de España no es quién gobierna, ni siquiera
cómo lo hace. Para eso están las elecciones. Tampoco lo son nuestras
relaciones exteriores, la crisis económica o la ausencia de valores.
El mayor problema de esta nuestra España, que a su vez recoge todos
los anteriores, es el casi insostenible sistema político y
territorial en el que nos hemos metido poco a poco, y del que parece
imposible salir a flote. Pero se tiene y se debe reconducir.
Lo primero que a uno le sorprende cuando trata los asuntos que
repercuten a las políticas de Estado con presidentes autonómicos,
alcaldes o dirigentes territoriales de todos y cada uno de los
partidos políticos que inundan nuestras páginas, insisto, de todos,
es que la inmensa mayoría de ellos tienen un verdadero concepto del
Estado. O al menos así lo expresan «off the record». ¿Qué ocurre
entonces para que, sencillamente, mientan o, por decirlo suavemente,
no digan toda la verdad sobre su pensamiento cuando hablan en
público? La respuesta es muy sencilla: Hay elecciones en su
territorio.
Algo falla y ese fallo es de enorme gravedad, si con demasiada
frecuencia un político dice una cosa y la contraria, en función de
si lo expresa en público o en privado. El fenómeno no es nuevo y
resulta consustancial con la democracia y el sistema de partidos,
pero el abuso de dicho ejercicio y más aún si de lo que se habla es
de cuestiones de Estado, entonces, hace que el problema sea de
fondo. Y es que no se quiere decir la verdad porque se cree que los
votantes del terruño, pueblo, provincia, cabildo, diputación o
comunidad autónoma no la compartirían.
Las finanzas públicas de nuestro descentralizadísimo mapa de
competencias resultan imposibles porque hacen aguas por todas partes
y, lo que es peor, por todos los libros de cuentas y balanzas de la
Administración. Pero una vez más, aunque se reconoce en privado, se
niega abiertamente en público y hasta con ostentación. En este
sentido, la pregunta debería ser nítida y sencilla: ¿Quién va a
pagar la fiesta cuando se demuestre que es imposible seguir
costeando el guateque? Seamos sinceros: Nadie podrá abonar la
factura.
Ahora bien, ¿quién da marcha atrás a este proceso sin fin? ¿Alguien
se atreverá a poner el cascabel al gato del despilfarro
administrativo? ¿Quién tendrá el valor político suficiente para
plantear siquiera un recorte no ya competencial -¡Dios mío, me van a
mandar al mismísimo infierno!- sino tan siquiera un control férreo
del gasto? Casi todos a los que no puedo citar con nombre y
apellidos reconocen que esto, el sistema autonómico, se ha ido de
las manos. Y tienen razón.
Pero a continuación asistimos a otro curioso fenómeno y es que, tras
el cinismo de la clase política territorial, nos enfrentamos a la
identificación absurda y hasta imposible de los términos
ultraderecha y antiautonomista, o lo que es lo mismo, si cuestionas
cualquier punto de la España autonómica, entonces eres,
sencillamente, «un facha», por usar la terminología del señor
Carod-Rovira.
No creo que compense dedicar un renglón más a tamaña estupidez
porque resulta evidente que si alguna tendencia debiera defender la
unidad del Estado habría de ser la izquierda, frente a altas
burguesías autonómicas que suelen ser nacionalistas. Dicho de otro
modo, la aparentemente inexorable unión entre partidos nacionalistas
y formaciones de izquierda es antinatura, a no ser que se entienda
en términos de mera aritmética electoral. Entonces sí, porque todo
vale.
La sucesión de dimes y diretes que hemos vivido en las últimas
fechas en torno al Almacén Temporal Centralizado de residuos
nucleares, aparte de suponer un espectáculo inenarrable, ha mostrado
todas las vergüenzas del sistema. Más allá del debate energético en
sí -eso es para otra tanda de Terceras- lo que ha quedado patente es
que aquí casi nadie piensa públicamente en el Estado, en España, y
la sociedad tan solo recibe mensajes nacidos tras pensar en las
elecciones territoriales de unos meses después.
Y al manido almacén nuclear habría que añadir tantos capítulos como
subsecciones tiene un periódico. O si no, planteemos un ejercicio
mental que a buen seguro hemos llevado a cabo en la práctica en
numerosas ocasiones.
Porque seguro, segurísimo, que hemos hablado con infinidad de
profesores y catedráticos sobre el mapa educativo en España y el
disparate, y a la vez el dispendio, que suponen las decenas de
campus universitarios por todo el territorio nacional. O tienes una
Universidad o no existes. Como se podría decir de los aeropuertos. O
construyes y gestionas un aeropuerto o tampoco eres nadie en el mapa
de las infraestructuras. Otra cosa es quién lo pague, quién asuma el
desastre presupuestario de su construcción, de la puesta en
funcionamiento, de los agujeros correspondientes o quién deba el
dinero a la caja de ahorros regional. ¡Ay! las cajas de ahorro...
Y tras el ATC, la universidad, el aeropuerto o las cajas, nos
asomamos al insondable mundo de la sanidad. Resulta chocante, cuando
no un insulto, acudir a un centro de salud en determinada comunidad
autónoma, proviniendo de otra, y entrar por la ventanilla de
«desplazados». Como es desolador la gestión para un traslado en
ambulancia o gestionar una diálisis para las vacaciones.
Incomprensible.
Preguntemos, si no, a los embajadores españoles desperdigados por el
mundo, cuando tienen que explicar nuestro sistema político, su
desarrollo y el reparto competencial. Menudo papelón el de nuestros
diplomáticos y empresarios cuando en sus respectivos «road-shows»
han de vender la marca España y se convierten en explicadores de un
mapa casi incomprensible.
O el agua. ¿De quién es el agua? ¿Quién es el dueño del Ebro? -le oí
preguntarse a sí mismo a un político esta semana-. Por no
plantearnos el bochornoso espectáculo, inconcebible, de las lenguas
co-oficiales y el maltrato abiertamente anticonstitucional al idioma
español mediante multas, leyes y demás tonterías.
Seamos francos, aunque escueza un poco, y aunque sea por una vez. La
única salida a este galimatías autonómico la tienen los dos grandes
partidos estatales. El Partido Popular desde una visión de toda
España y el Partido Socialista Obrero Español también desde una
perspectiva estatal del asunto. Hasta que unos y otros no se sienten
de verdad, frente a frente, y se digan a la cara lo que se ha hecho
mal desde aquel pacto constitucional hasta hoy, no se podrá avanzar
en serio. Incluyendo en el debate, por supuesto, la ley electoral.
Y tras repasar lo sucedido, habrá que gobernar y tomar decisiones.
Desde el agua a la dudosa implantación de campus universitarios,
pasando por los almacenes nucleares, los hospitales, las cajas de
ahorro, el bochornoso espectáculo de las multas por rotular en
castellano y la desaparecida unidad de mercado.
Los anteriores son ejemplos concretos de una realidad generalizada,
por lo que habrá que decidir cómo se paga la fiesta y detener la
sangría de incongruencias territoriales que cada día surgen en
cualquier rincón de España. Se debe hacer. Lo que está viviendo el
País Vasco demuestra que si se quiere... se puede. Antes de que sea
demasiado tarde.
La agonía de Zapatero
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 1 Febrero 2010
Digo agonía y no en el sentido etimológico de mera lucha, como
utilizaba el término Unamuno, sino de debate por la supervivencia.
La que precede a la muerte. Como presidente del Gobierno, en este
caso. Esta es la lucha en la que está comprometido Zapatero quizá
sin ser consciente de ello. La aceptación de la reforma laboral, la
subida del paro al 19%, la prolongación de la jubilación... son la
última fase del proceso a la que le han llevado los errores
económicos e ideológicos.
La situación a la que ha llegado es fruto, sin duda, de los éxitos
que le han acompañado. También, paradójicamente, a la incapacidad de
la oposición. «A la muerte se puede llegar por el éxito rápido»,
dijo González. En efecto, Zapatero derrotó a Bono superviviente de
aquel reino de corrupciones que era el PSOE de finales de los
ochenta; sedujo al demediado PCE tras la hecatombe comunista; asumió
todas las expresiones de la izquierda noventayochista (ecologismo,
antiglobalización, feminismo radical. laicismo...) y, por si ello
fuera poca cosa, asumió los proyectos confederales de los
nacionalismos, esto es, la destrucción de la nación. Por fin, pudo
contar con la fidelidad de los sindicatos y la banca. En estas
condiciones ¿qué temores económicos podría tener?
Ha sido tal la seguridad de Zapatero que iba a tardar en darse
cuenta de la importancia de la recesión. Tampoco fueron más
conscientes los banqueros norteamericanos según Krugman. Pero el
hecho es que, al desgarrarse la burbuja de la construcción, tan
aceptada por los liberales de los tiempos de Aznar, quedó al aire la
debilidad del modelo económico, la estabilidad del sistema
partidario y la corrupción de las grandes instituciones. Ante la
catástrofe, que le espera no sólo al PSOE sino a España, algunos
insinúan la solución de un gobierno de los dos grandes partidos.
Pero ¿acaso no sería más soportable para Zapatero la muerte misma?
¿Es la pluma más fuerte que la espada?
Francisco Rubiales Periodista Digital 1 Febrero 2010
La pluma (el pensamiento y las ideas) y la espada (la fuerza bruta)
se han enfrentado a lo largo de la Historia por el dominio del
mundo. A veces ha predominado una y otras veces ha dominado la otra.
En nuestros días, la espada, manejada por castas políticas y
gobiernos que nunca antes habían tenido tanto poder, parece ejercer
un dominio indiscutible. Sin embargo, la pluma conserva toda su
fuerza potencial porque la palestra donde se libra la contienda es
la Opinión Pública.
Las experiencias de Voto en Blanco y de otros muchos ciudadanos y
medios que reaccionaron ante la decadencia y la corrupción
blandiendo el pensamiento, las ideas y la crítica al poder,
demuestran que la pluma puede ser más fuerte que la espada. Hace
seis años, cuando este blog comenzó a emitir afirmando que muchos
políticos españoles eran corruptos, que los valores estaban siendo
abandonados, que la democracia española había sido traicionada y
asesinada por la clase política y que había que reformar la
Constitución y la Ley Electoral, aquellas ideas parecían exóticas y
suicidas. Sin embargo, hoy, después de años de lucha constante y de
más de 20.000 artículos con análisis, argumentos, denuncias y
protestas, las cosas están cambiando tanto que hasta José Bono, un
destacado engendro de la "casta" inepta, aboga por cambiar la Ley
Electoral para "acercar a electores y elegidos".
La pluma puede ser más fuerte que la espada, pero necesita dos
condiciones: que sea inteligente y que tenga paciencia. Los análisis
lúcidos, los argumentos solventes, la verdad, al fin y al cabo,
terminan por abrirse paso, incluso en un mundo tan corrupto y
degradado como el de la "casta" política española, muchos de cuyos
miembros carecen de escrúpulos y son capaces de aplastar la
democracia con tal de conservar sus ilegítimos privilegios y su
asqueroso dominio sobre el Estado y los ciudadanos.
Cuando en 2004 empezamos a decir que la "Democracia estaba
secuestrada" y que los políticos eran los nuevos amos de nuestro
mundo, con fueros y privilegios superiores a los que tenían durante
el absolutismo la nobleza y el clero, demostrando también que el
poder político era ya superior al poder económico, nos tacharon de
radicales y de antisistemas, sin saber que para nosotros no existe
una alabanza mayor que ser llamados "antisistemas" por los esclavos
de un sistema que se ha pervertido y que ha perdido sus rasgos
nobles y dignos. Hoy, según las encuestas, dos de cada tres
españoles rechazan más o menos abiertamente el sistema, aunque
muchos de ellos todavía sigan apoyando a "su partido" para evitar
que gane "el contrario".
Pero ya apenas les queda un paso para ser libres y dejar de estar
sometidos a los que viven de subyugar y de aplastar. La pluma va
doblegando a la espada con sus análisis, con sus argumentos lúcidos
y convincentes, destapando el engaño, cultivando la verdad y
confrontándola con la mentira y la opresión.
No existe mejor prueba de que la pluma se abre camino que lo que
reflejan las encuestas sobre los políticos, considerados ya como el
tercer gran problema de España, detrás de la situación económica y
el paro. En pocos meses y sin "maquillajes" y "cocinas", las
encuestas reflejarán que ese rechazo cívico a "la casta" ocupa el
primer puesto que justamente merece esa clase dirigente que nos
lleva hasta el fracaso, la pobreza y la desesperanza.
Afirmaciones que hace cinco años nos hicieron perder amigos y nos
colocaron en la "línea de fuego" del poder, hoy son ya compartidas
por una creciente masa de españoles como realidad irrefutable: "la
corrupción en el sector público es indecente, masiva y escandalosa";
"la democracia ha sido asesinada en España", "el gobierno miente",
"los ricos son cada día más ricos y los pobres más pobres", "los
periodistas sometidos son los perros del poder", "los políticos son
los nuevos amos del mundo", la sociedad civil española está en
estado de coma", los sindicatos y la patronal están comprados", "los
partidos políticos se han convertido en el principal obstáculo para
la democracia", "La Constitución no se respeta", "en España no se
cumple ni una sóla regla básica de la democracia", ... etc. etc.
El aumento de la audiencia del blog y la participación en sus
debates, la proliferación imparable de blogs democráticos y el
aumento del rechazo cívico al corrupto y al mal gobernante son
algunos de los muchos "signos" que demuestran el avance de la razón
frente a un poder político privado de razón, que sólo sabe esgrimir
su fuerza.
La pluma fue más fuerte que la espada en la Revolución Francesa, en
el derrocamiento del Sha de Irán, Reza Palhevi, en la caida del Muro
de Berlín y en otros muchos momentos brillantes y exultantes de la
Historia. Muchos pueblos, movidos por las ideas, se han lanzado a la
calle para expulsar a los corruptos del poder o han utilizado las
urnas para librarse de parásitos indecentes.
España, uno de los países del mundo democrático más maltratados por
su clase política, que ha sido capaz de arruinar el esfuerzo
colectivo y privar a los ciudadanos de la prosperidad y la esperanza
que se habían forjado, pronto se convertirá en una nueva muestra
patente de que de que el poder de la razón puede derrotar al sucio
poder del privilegio corrupto y a la fuerza embrutecida del Estado,
cuando los ciudadanos exijan con determinación a sus representantes
menos envilecimiento, más democracia, mas valores, menos corrupción,
más eficacia, más control ciudadano sobre la "casta" y que se abran
de par en par las puertas de las cárceles para que ingresen en ellas
los muchos miles que han robado, oprimido y violado en España la
Constitución con contumacia.
Voto en Blanco
El Manifiesto de Arenys
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 1 Febrero 2010
Hoy, a diario, en Cataluña, mediante la sanción y la coacción, se
está imponiendo un régimen lingüístico homogéneo incompatible con el
derecho de los catalanes a utilizar cualquiera de las dos lenguas
oficiales. Hoy, a diario, en Cataluña, se niega la condición de
ciudadanos catalanes de pleno derecho a aquellos que opten
libremente por utilizar la lengua castellana como lengua común en el
espacio público. Grandes y pequeños establecimientos son obligados a
destinar parte de su presupuesto a rotular obligatoriamente en
catalán con la excusa de los derechos lingüísticos de los
consumidores y usuarios.
Hoy, en Cataluña, se condiciona la concesión de las licencias de
apertura o el mantenimiento de los establecimientos privados a la
rotulación obligatoria en catalán, ignorando la Constitución y los
Tratados Internacionales firmados por España, también vinculantes
para las instituciones catalanas que proclaman la libertad de
expresión y la libertad de empresa.
Hoy, en Cataluña, un gobierno sectario está sancionando a quien no
disponga de las cantidades necesarias para cumplir esta imposición o
a quien anteponga la libertad de expresión y de empresa. La excusa
de los derechos lingüísticos de los consumidores es utilizada por el
Gobierno de Cataluña con el objetivo de uniformizar el paisaje
comercial en sólo una de las dos lenguas oficiales y para ello no
duda en multar y utilizar todos los medios coercitivos a su alcance.
La falta de libertad para utilizar cualquiera de las lenguas
oficiales en los documentos y señalizaciones de los establecimientos
privados no tiene parangón en ninguno de los ordenamientos jurídicos
de otros territorios con pluralidad lingüística.
Los intolerantes intentan confundir a la opinión pública ocultándose
tras la coartada de los derechos de los consumidores para así
imponer la disciplina en un sector de naturaleza privada, en el que
no debiera caber la injerencia del poder público. Las personas que
apoyamos este manifiesto defendemos el bilingüismo en las
instituciones públicas, pero declaramos que la lengua de
interlocución entre empresarios y clientes debe ser definida
libremente por estos sin imposiciones por parte de las
administraciones.
Empresarios y comerciantes que nunca han tenido problemas con sus
clientes o proveedores por la lengua en que rotulan o se relacionan
no merecen ser sancionados por este hecho, agravado por la actuación
de un Gobierno que de forma arbitraria y despótica condiciona el
futuro de esos negocios a través de delatores anónimos
subvencionados por él mismo, y que ordena a los inspectores de
consumo priorizar la policía lingüística mientras se despreocupa de
cuestiones como los horarios comerciales o las garantías sanitarias.
Lamentablemente, este Gobierno vuelca su esfuerzo inspector en hacer
cumplir instrucciones propias de una administración enferma de
totalitarismo. Con sus acciones injustas, el gobierno nacionalista
presidido por el PSC se reduce a sí mismo a una mera caricatura, y
se dibuja como un gobierno inflexible y ridículo, que se ceba con
los débiles imponiendo multas a titulares de carpinterías,
zapaterías, agentes inmobiliarios, a los que asedia y obliga a
cambiar los rótulos, las cartas de los restaurantes, los modelos de
contratos, las facturas. Un gobierno que fomenta la delación y
prepara el campo para los enfrentamientos lingüísticos que,
inevitablemente, llegarán a la sociedad catalana, no puede ser un
buen Gobierno.
Es por todo ello imprescindible expresar nuestra solidaridad con
todas las personas que reciben la visita de los representantes de la
Agencia Catalana de Consumo en cumplimiento de las órdenes de los
tiranos lingüísticos. La obligación de usar una lengua no se debe
imponer en las relaciones jurídico-privadas, especialmente cuando
este deber sólo se contempla respecto a una de las lenguas oficiales
en toda Cataluña. En el año 1998, con motivo de la aprobación de la
Ley de Política Lingüística, el Defensor del Pueblo manifestó:
“Resulta desproporcionado un uso obligatorio y general de la lengua
catalana en toda la señalización, los carteles de información de
carácter fijo y los documentos de oferta de servicios, sin permitir
que el titular del establecimiento o empresa pueda decidir en cada
caso lo que resulta más oportuno, cara a satisfacer del mejor modo
las preferencias de su clientela.”
Lejos de la prudencia proclamada por el Defensor del Pueblo, el
Gobierno de Cataluña ha ideado un régimen sancionador inexorable que
aplica con mano de hierro y ha incrementado las campañas contra los
empresarios catalanes. Atrapado en su propia dinámica represiva
ahora pretende que el Parlamento apruebe el Código de Consumo de
Cataluña que otorgará al Gobierno competencias para cerrar
temporalmente los establecimientos privados e imponer multas de
hasta 10.000 euros por infracciones leves o de hasta 100.000 euros
por infracciones graves si considera que la negativa a rotular en
catalán es deliberada.
De aprobarse el nuevo Código y amparados en el deber de
disponibilidad lingüística, podrán sancionar también a todos
aquellos establecimientos que no puedan garantizar la atención oral
y por escrito en la lengua que escoja el cliente, con lo que miles
de trabajadores que atienden al público pueden ver condicionada su
estabilidad laboral por esa decisión.
El propio Gobierno de Cataluña y las entidades que le dan apoyo
están dinamitando la convivencia ejemplar del pueblo catalán
mediante la implantación de un régimen alimentado por el temor, la
desconfianza y el enfrentamiento. Es hora de abandonar las medidas
punitivas y procurar que los ciudadanos, voluntariamente, fomenten
de forma razonable el libre uso de los idiomas oficiales en
Cataluña.
Por ello, exigimos:
* Que las Administraciones Públicas garanticen la libertad de
elección lingüística en las relaciones privadas entre clientes y
establecimientos abiertos al público.
* Que el Gobierno de Cataluña derogue la normativa que regula
supuestos derechos lingüísticos, suprimiendo este tipo de requisitos
contrarios al principio de libertad de empresa en las relaciones de
consumo, y que abandone el régimen sancionador en esta materia.
* Que la Agencia Catalana de Consumo archive todos los procesos
sancionadores abiertos contra ciudadanos y empresas por motivos
lingüísticos.
MANIFIESTO POR UNA CATALUÑA EN LIBERTAD
¡NO A LAS MULTAS LINGÜISTICAS!
http://nomultaslinguisticas.com/el-manifiesto-de-arenys/
Censura en catalán
EDITORIAL Libertad Digital 1 Febrero 2010
Libertades individuales y nacionalismo no suelen ir de la mano. Lo
primero implica respetar todos aquellos comportamientos que no
suponen un ejercicio de la violencia contra otras personas y lo
segundo parte de la base de que hay que cohesionar a las masas de
individuos en torno a un conjunto de supersticiones y mitos
colectivos, incluso a través de la violencia.
Cataluña es un caso paradigmático de esta profunda enemistad entre
ambos conceptos. La casta política nacionalista ha tomado el control
de las instituciones azuzando el enfrentamiento entre los catalanes
y el resto de españoles y colocando como la esencia de la
catalanidad su lengua y tradiciones "propias".
La falsa necesidad de defender una manipulada identidad colectiva de
la ofensiva que, dentro de ese imaginario, libraba el imperialismo
español, ha venido a legitimar cualquier abuso y ataque contra las
libertades individuales: desde la inmersión lingüística en contra de
la voluntad de los padres hasta las sanciones a aquellos empresarios
que hayan cometido la osadía de rotular en castellano.
La última ocurrencia de la clase política catalanista ha sido la de
obligar a las salas de cine a que emitan la mitad de sus películas
en castellano y la otra mitad en catalán, aun en contra de los
deseos y preferencias de sus consumidores. Parece claro que si, a
día de hoy, sólo un pequeñísimo porcentaje de todas las películas se
ofrecen en catalán es porque los propios catalanes, los depositarios
de la cultura que el nacionalismo dice querer preservar a toda
costa, prefieren escuchar las películas dobladas al castellano.
No se trata de que, al no existir una oferta real de cine en
catalán, los ciudadanos no tengan libertad efectiva de elegir. Si
hubiese una demanda insatisfecha tan evidente como para que incluso
los políticos la detectaran, antes lo habría hecho algún avispado
empresario que, ofertando cine en catalán, habría visto repuntar su
cuenta de beneficios.
Simplemente, a esa demanda ni está ni se la espera y por eso el
Gobierno nacionalista y socialista de Cataluña se ha decidido a
obligar a las salas de cine a instaurar la paridad lingüística que
ese mismo Gobierno, por cierto, incumple en tantos ámbitos como el
educativo. Ante el previsible declive en sus beneficios, los
empresarios del sector no han tenido reparos en llevar a cabo una
huelga contra la ley este mismo lunes.
Ayer domingo, sin embargo, esa base social que ha interiorizado todo
el discurso nacionalista y que se ha convertido en su principal
valedor, trató de amedrentar a las salas con pintadas y pegatinas en
las que se las acusó de querer marginar el catalán. Parece que, como
decíamos al inicio, las huestes catalanistas no toleran demasiado
bien la libertad individual e intentan aplastarla por todos los
medios políticos y sociales que tienen a su alcance. Pero tampoco
parecen llevarse muy bien con la lógica, pues en todo caso, a
quienes habría que acusar de marginar el catalán no es a los
empresarios que ofertan cine en castellano, sino a la inmensa
mayoría de la sociedad catalana que pese a décadas de
adoctrinamiento sigue demandando cine masivamente en castellano y no
en catalán.
Parece que la nomenclatura catalanista y sus apparatchiks no van a
descansar hasta erradicar por completo cualquier manifestación de la
libertad individual en materia lingüística y cultural. Y por ahora,
sólo una valiente minoría se ha mostrado dispuesta a rebelarse
contra tamaña represión. ¿En algún momento el Estado de las
Autonomías dejará de ser un salvoconducto para que cada taifa
regional cercene a las libertades de sus súbditos y pasará a
convertirse en un Estado destinado a proteger los derechos de sus
ciudadanos?
Érase una vez
Pilar García de la Granja www.gaceta.es 1 Febrero 2010
Zapatero debería obligar a las Administraciones a reducir tamaño y
gasto. Si no actúa en seis meses y con sensatez, nos arruina
completamente. En seis años España se ha convertido en un lastre
real para la UE.
Érase una vez un país pobre que quiso ser siempre rico, sin poner
los medios para ello. Érase una vez un país en el que daba igual la
naturaleza de las leyes que se aprobaban en el Congreso porque la
sociedad civil estaba anestesiada; o era colaboracionista, o vivía
en la más plena ignorancia.
Érase una vez un país en el que se pretendió, por ley, cambiar el
modelo productivo sin saber qué modelo productivo se pretendía
conseguir.
Érase una vez un país que decidió que todo aquel que había ahorrado
en un piso, (rico o pobre), era un especulador y por lo tanto un ser
a perseguir y finalmente a arruinar.
Érase una vez un país que vivía del turismo hasta que su Gobierno
decidió que las playas eran sólo para unos pocos privilegiados y se
dedicó a perseguir a la segunda industria en términos de producto
interior bruto (PIB).
Érase una vez un país, tan verde tan verde, que se olvidó de la
productividad y la competitividad, que se quedó en los setenta, con
el eslogan: “Nucleares no”, aunque con energía nuclear se ahorraría
un 20% en los costes de producción, lo que evitaría miles de
despidos.
Érase una vez un país en el que se aprobaba el Presupuesto General
del Estado un 29 de diciembre, para modificarlo sustancialmente un
mes después de forma inaudita. Un país, en el que se desvió el
déficit publico en cuatro décimas sin que 800 economistas se
enterasen. Un país en el que se desvió la previsión del paro en un
millón de personas, en 12 meses, sin que los miles de funcionarios
del Ministerio de Trabajo se enterasen.
Érase una vez un país en el que sus gobernantes se dieron cuenta de
repente de que la Seguridad Social estaba en quiebra y tuvieron que
reformar en 48 horas la cuantía de las pensiones de los menos
desfavorecidos.
Érase una vez un país en el que sus gobernantes decidían la edad de
jubilación sin preguntar, al igual que perseguían a los gordos,
pretendían prohibir las hamburguesas y legislaban sobre lo que es
una vida humana y lo que no lo es con la misma intensidad que
defendían las operaciones de estética, (“Como si te operas de las
tetas” dijo una vez la ministra de Igualdad).
Érase una vez un presidente que odiaba el más allá, pero que por una
foto era capaz de rezar por los Estados Unidos de América. No sabía
que integración no son papeles para todos, sino papeles para
trabajar. No entendía que Estados Unidos era un país, una nación,
una bandera y símbolo de la libertad.
Érase una vez un país en el que cada mañana te despertabas con 5.000
parados más, pero en el que no hacía falta una reforma laboral
porque los sindicatos, (que representan al 7% de la población
activa), decidían la política de empleo.
Érase una vez un país en el que el precio de los activos
inmobiliarios y el suelo había caído un 40%, en el que los balances
de los bancos no lo reflejaban porque tenían el “mejor sistema
financiero del mundo”. Cuando el resto del mundo había
reestructurado el sector bancario, ese país se quedó a dos velas,
viendo cómo sus entidades más pequeñas no tenían liquidez, ni forma
de conseguirla. Ese país no tenía un problema de liquidez: tenía un
problema de solvencia.
Érase una vez un país que fue la envidia de Europa con políticas
liberalizadoras, y que en seis años, (seis), se convirtió en el
único lastre real de la Unión Europea. Allí para saber qué era un
parado había que hacer un máster, pero en el que al final había más
de dos millones de hogares con todos sus integrantes en paro.
Érase una vez un país en el que el ministro de Trabajo cifraba la
economía sumergida entre el 16% y el 20% del producto interior
bruto.
Érase una vez un país en el que la patronal vivía de las rentas que
dejó un tal Cuevas, que de negocios no sabía nada, pero que lo
consiguió casi todo.
Érase un país que se gobernaba de espaldas al país, dividido entre
rojos y azules, ricos y pobres, obreros y patronos, especuladores y
curritos, y en dónde apuntarse al paro en Andalucía era por
“solidaridad con la familia”.
Érase una vez un país que, endeudado hasta extremos inimaginables,
anunciaba recortes de gastos en 50.000 millones de euros, cuando
contabilizaba desviaciones de déficit de cinco puntos. Decían sus
gobernantes que el recorte también iba a afectar a las comunidades
autónomas, pero estas no sabían nada.
Érase una vez un país con un Gobierno que engañaba en las cuentas
públicas, sin impunidad.
Érase una vez un país que no sabía que el que maneja el dinero de
todos es el que tiene que ser más escrupuloso que ninguno. Érase una
vez un país, en el que su presidente no tenía claro si presidía una
nación o varias, hablaba un idioma o ninguno y para el que sus
habitantes no eran personas, sino votos.
Érase una vez un país en el que algunos anunciaban que todo esto iba
a suceder, y fueron acusados de antipatriotas. Los economistas
oficiales y periodistas oficiosos decían que no teníamos ni idea.
Pues muy bien: este es el país. Se llama España y muchos como yo
hace dos años que avisamos de la deriva económica. Nos van a rebajar
el rating y vamos a tener un problema añadido de financiación
pública en los mercados internacionales.
Señor presidente: además de llamar a los presidentes de los bancos a
Moncloa, haga usted el favor de llamar a algún economista sensato.
Evite que la ministra Salgado mienta una vez más y obligue a las
Administraciones a reducir tamaño y gasto. Si usted no hace esto en
seis meses, nos arruina completamente. La Tierra puede ser del
viento, pero España no es suya. De momento es de los españoles.
Chivatazo
Rubalcaba: dimisión o cárcel
GEES Libertad Digital 1 Febrero 2010
¿En qué circunstancias debe dimitir un ministro? En España, se han
visto obligados a hacerlo generalmente por motivos de corrupción. El
vicepresidente Alfonso Guerra dimitió en 1991 cuando se descubrió el
tráfico de influencias llevado a cabo por su hermano, en un caso de
corrupción y comisiones; Julián García Valverde, ministro de
Sanidad, dimitió en 1992 por acusaciones sobre su gestión anterior
como presidente de RENFE. En 1994, lo hizo Vicente Albero como
ministro de Agricultura, acusado de no haber declarado varios
millones de pesetas a Hacienda. Manuel Pimentel lo hizo tras
descubrirse un caso de corrupción protagonizado por la esposa de un
miembro de su equipo.
Respecto a temas y carteras más delicados, destacan la dimisión del
vicepresidente Narcís Serra y del ministro de Defensa Julián García
Vargas en 1995, por el caso de las escuchas generalizadas llevadas a
cabo por el CESID. En cuanto al Ministerio del Interior, Corcuera
dimitió cuando el Tribunal Constitucional declaró ilegal su
iniciativa estrella, la "ley de la patada en la puerta", en 1993. Y
en 1994 Antonio Asunción dimitió cuando su equipo fue incapaz de
impedir la fuga de Luis Roldán, acusado de corrupción, y de lograr
su rápida detención. Ninguno de éstos dos había obrado ilegal ni
ilegítimamente, pero la importancia de su cartera les obligó a ello.
Casos gravísimos, pero que se quedan en pecadillos al lado del caso
que afecta a Rubalcaba: la colaboración de miembros del ministerio
del Interior con la banda terrorista ETA y su aparato de chantaje y
extorsión –parte fundamental del reaprovisionamiento de la banda–,
obstaculizando y haciendo fracasar una operación de la Audiencia
Nacional. Si la colaboración de la cúpula de Interior con la banda
terrorista, autora de la muerte de centenares de policías y guardias
civiles, no es motivo para la dimisión del ministro, no se nos
ocurre qué puede serlo. Ni se nos ocurre en qué circunstancias
debería dimitir un ministro –cualquiera– a partir de ahora si por un
caso así no lo hace el de Interior: ¿cómo justificar una dimisión
por escándalos de corrupción a partir de ahora cuando no se dimite
por un caso de colaboración con ETA?
Medios de comunicación y clase política actúan como si su dimisión
dependiera del descubrimiento futuro de una mayor implicación en
este asunto del ministro, lo que es un gran error: una mayor
implicación de Rubalcaba en el caso Faisán implicaría, no ya su
dimisión –para la que ya hay motivos y hasta tradición política
suficientes– sino un horizonte penal. Una mayor implicación de
Rubalcaba sólo puede significar que las órdenes de avisar a ETA de
la acción policial partieron del propio Rubalcaba, y que sus
subordinados sólo cumplían sus órdenes. Pero en este caso él sería,
no el responsable, sino el culpable, y tendría que enfrentarse al
delito de colaboración con banda armada que, por ahora, sólo se
esgrime en relación con alguno de los miembros de su equipo.
Rubalcaba ya ha cruzado el umbral de la dimisión; si está implicado
más que lo que por ahora sabemos en el caso Faisán, el umbral será
el de las responsabilidades penales, y con ellas la cárcel.
Lo cual, por cierto, nos lleva de nuevo a la maraña de
complicidades, lealtades y silencios que caracterizaron a los
escándalos de la lucha contra ETA de la anterior época socialista,
en la que los ministros encubrían a sus subordinados, éstos
protegían a los ministros y el presidente del Gobierno amparaba a
todos ellos dificultando las investigaciones, viciando las
relaciones con la justicia y los medios de comunicación. ¿Es que los
socialistas no pueden llevar una lucha antiterrorista normal? Sí,
nosotros también sabemos la respuesta. Pero dudamos de que la sepa
Rubalcaba, de quien esperamos y a quien deseamos sólo la dimisión.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.
Los ladrones "salvaron" el museo del Prado
Pío Moa Libertad Digital 1 Febrero 2010
En Época
EL EXPOLIO DEL TESORO HISTÓRICO-ARTÍSTICO POR EL FRENTE NACIONAL
Con su habitual golfería, pues no vale ninguna otra calificación, el
actual e ilegítimo gobierno, autoconsiderado heredero del Frente
Popular, más los intelectuales organizados y subvencionados, han
organizado uno de sus montajes habituales para loar el "modelo" de
la "protección" del patrimonio artístico español por las izquierdas
durante la guerra: el expolio se presenta como salvación. El asunto
es demasiado largo para tratarlo en un breve artículo. Lo he
resumido sucinta, pero suficientemente, en un capítulo de Los mitos
de la guerra civil, y existen informes técnicos importantes pero no,
que yo sepa, un estudio de conjunto y accesible al gran público.
España ha sufrido tres brutales episodios de destrucción del arte y
la cultura. El primero fue el perpetrado por los napoleónicos
durante la Guerra de Independencia, el segundo por la
Desamortización de Mendizábal y el tercero por el Frente Popular. Es
difícil decir cuál de ellos ha sido más destructor, y sin duda no
estaría de más un estudio comparativo. El relato de los desmanes,
robos y tropelías llevados a cabo por el gobierno del Frente
Popular, organizadamente y ya desde los primeros meses del reinicio
de la guerra en el 36, pone los pelos de punta, al tiempo que ofrece
el retrato más perfecto de aquellos sujetos.
Al margen de los inventarios de destrucciones, robos, objetos
desaparecidos, monedas antiguas de oro y de plata robadas de museos
y casas particulares, fundidas muchas de ellas, incunables y
primeras ediciones de libros valiosísimos destruidos o saqueados,
bibliotecas enteras quemadas o destrozadas, joyas arquitectónicas
pasto de las llamas, hasta las alhajas depositadas por gentes
necesitadas en los montes de piedad... Algo realmente monstruoso,
que viene reconocido de forma somera pero clarísima en la
correspondencia cruzada entre Negrín y Prieto cuando el segundo
birló al primero, con ayuda del presidente mejicano Cárdenas, el
tesoro transportado en el yate Vita, parte importante, pero solo una
parte, del inmenso botín. Otra parte fue enviada a la URSS, además
del oro del Banco de España, en pago por armas, y otra porción
sirvió para que los jefes se pagasen un exilio cómodo y disputasen
entre ellos por el control político de los exiliados.
Un caso extraño fue el "salvamento" de los cuadros del Museo del
Prado. Ya he tratado en varias ocasiones el enorme fraude del
supuesto salvamento, que Salvador de Madariaga explicó muy bien en
su momento. Pero queda el enigma de por qué el gobierno hizo
peregrinar aquellos fondos exponiéndolos a los más graves peligros,
incluso guardándolos cerca de polvorines y otros objetivos
militares, como recordaba Azaña, y que no fueron bombardeados solo
porque el servicio de inteligencia de los nacionales conocía su
ubicación. Al revés que una multitud de otros objetos, los cuadros
eran demasiado famosos para ser vendidos en el mercado, y tampoco
podían ser reducidos a lingotes como se hizo con tantas joyas y
monedas. He aventurado la hipótesis de que los cuadros debían ser
entregados a la URSS en pago por grandes remesas de armas una vez
agotado el oro llevado a Moscú.
En fin, ya el propio Azaña describía así a aquella gente: "política
tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin
ninguna idea alta". O Marañón, un "padre espiritual de la
república": "¡Qué gentes! Todo es en ellos latrocinio, locura,
estupidez. Han hecho, hasta el final, una revolución en nombre de
Caco y de caca"; "Bestial infamia de esta gentuza inmunda";
"Tendremos que estar varios años maldiciendo la estupidez y la
canallería de estos cretinos criminales, y aún no habremos acabado.
¿Cómo poner peros, aunque los haya, a los del otro lado?".
Azaña y Marañón parecen estar describiendo a los políticos actuales.
Por algo admiran estos tanto al Frente Popular, o bien "miran al
futuro"...
-----------------------------------------------
**** La democracia no consiste en votar cada cuatro años a una u
otra banda de golfos. Consiste más bien en dificultar que los golfos
manden.
**** Laporta: "Estoy capacitado para gobernar Cataluña"
Ciertamente. Si lo han hecho Pujol, el otro y Montilla, ¿por qué no
él? Lo mismo pasa con España después de Zapo: podría gobernarla
Chikilicuatre.
**** Zapatero pide a África contundencia contra la piratería y el
terrorismo
¿No debiera pedirles "diálogo" y "talante"?
**** Zapatero quiere que España sea "el país mejor visto por los
africanos"
Por las tiranías africanas. Las civilizaciones, como él tiene a bien
llamarlas.
**** Ibarreche, premiado con el Sabino Arana por su labor como
lehendakari
Con el premio Mengele, podríamos decir. Lo merece: trabajó muy bien
en apoyo del terrorismo, del racismo y del separatismo (todo va
junto). Otro distinguido premio Sabino fue Herrero de Miñón, también
merecido, qué duda cabe.
La Consejera de Educación sí puede hacer
más
José Carlos Muñoz,
hazteoir@hazteoir.org 1 Febrero 2010
Querido/a amigo/a:
Hace unas semanas, la Consejera de Educación de la Comunidad de
Madrid, Lucía Figar, aseguró que el Gobierno regional no puede
"hacer nada más" por los objetores a Educación para la Ciudadanía
(EpC), una vez que el Tribunal Supremo afirmó que no cabe la
objeción de conciencia a estas asignaturas.
La realidad es bien diferente: en uso de sus competencias y sin
desdecir lo dispuesto por el TS, la Consejería de Educación sí puede
adoptar decisiones que aliviarían la situación que viven los padres
objetores madrileños y sus hijos. Madrid Educa en Libertad solicita
a Lucía Figar cuatro medidas cuya adopción sólo depende de su propia
voluntad política:
1. Resolver por vía administrativa las declaraciones de objeción
para que, en caso de que éstas fuesen denegatorias, las familias que
las han planteado puedan recurrir ante los tribunales.
2. Dar instrucciones -y velar por que se cumplan- para que los
centros y profesores que así actúan dejen de presionar y amenazar a
los alumnos objetores.
3. Instar a los centros educativos y profesores a respetar
escrupulosamente las sentencias del TS, que prohíben expresamente
adoctrinar o "imponer criterios sobre cuestiones morales
controvertidas".
4. Exigir a los centros escolares que en sus proyectos educativos se
reconozca expresamente el derecho de los padres a que sus hijos
reciban en la actividad académica la formación moral y religiosa que
consideren acorde con sus convicciones (art. 27.3 CE) y que en la
práctica docente se garantice su pleno ejercicio.
Apoya a los padres madrileños que con tanto ahínco están defendiendo
las libertades de educación, de pensamiento y de creencias.
Pincha en el enlace para enviar una carta a Lucía Figar, pídele que
no deje abandonados a los objetores de Educación para la Ciudadanía:
http://www.hazteoir.org/node/27489
Muchas gracias por cuanto que haces en defensa de la libertad de
todos.
Un saludo,
José Carlos Muñoz y todo el equipo HO
ISLAM, VISIÓN CRÍTICA
Por qué los socialistas han adoptado lo
islámico como mascota
El Semanal Digital 1 Febrero 2010
¿Qué une a socialistas e islamistas si los segundos odian algunos
"mantras" de los primeros? Enrique de Diego, en esta prepublicación
de su último libro, da las claves.
Muchas gentes se extrañan de la simpatía que los socialistas
muestran hacia los musulmanes y hacia todo lo islámico. Mientras los
socialistas de continuo perpetran ataques hacia la religión
cristiana y las prácticas del cristianismo, exigiendo que sean
reducidas al ámbito de lo privado, con la misma constancia promueven
la expansión social del islamismo y fomentan, mediante donaciones de
terrenos, la construcción de mezquitas o ceden locales públicos como
sedes de asociaciones islamistas o están prontos a subvencionar
cualquier manifestación islámica de apariencia cultural.
Esta curiosa sintonía fluye a pesar de evidentes contradicciones. Es
notorio que los islamistas nunca corresponderán con cordialidad
hacia quienes se proclaman agnósticos o ateos. Ni la más mínima
piedad se establece para los tales en el texto canónico islámico.
Los socialistas se muestran tan radicales en el feminismo –algún
dirigente varón se ha definido como feminista- que han inventado lo
que denominan ideología de género como uno de sus más constantes
ejes de comunicación. Sin embargo, nadie como el islamismo proclama
la inferioridad de la mujer respecto al varón, lo cual se manifiesta
en costumbres como la venta de la novia, sin atender lo más mínimo a
su libertad, o en el propio velo. De manera pasmosa, los socialistas
no hacen la más mínima censura hacia esas vejaciones públicas.
Mientras siempre tienen en la punta de la boca la acusación de
machismo o combaten, hasta extremos delirantes, ese pecado genérico
del sexismo, toda esta pasión desplegada se acaba en el rompeolas de
las mezquitas, donde las mujeres han de ocupar lugares que
ejemplifican su consideración ínfima.
No es la única extraña y patente contradicción de los socialistas,
quienes llegan a pedir retribuciones compensatorias a los
descendientes de los moriscos. Así, los socialistas han hecho del
matrimonio homosexual uno de sus principales logros. Consideran como
uno de los peores pecados laicos la homofobia, cualquier muestra de
descrédito hacia quienes se sienten atraídos por el mismo sexo. Sin
embargo, aunque, los homosexuales no son infrecuentes en las
sociedades islámicas, la homosexualidad está penada en todas las
naciones de mayoría islámica, y en varias con la muerte. Se producen
habitualmente colgamientos de grúas de homosexuales en Irán. Ni la
más mínima condena emiten los socialistas contra tales salvajes
castigos. Es notorio que el llamado día del orgullo gay, tan
generosamente subvencionado, no podría celebrarse en ninguna ciudad
musulmana.
Estas toscas y abrumadoras contradicciones, exaltación del más
absoluto absurdo, son sostenidas de manera tan constante como
acrítica por los socialistas, a pesar de que cuando los islamistas
han llegado al poder, por supuesto, una de sus primeras medidas ha
sido liquidar físicamente a sus extraños mentores y aliados. Así
sucedió en Irán. Socialistas y comunistas compartieron con Jomeini
la lucha contra el Sha, pero cuando éste fue derrocado y declarada
la república islámica, sus compañeros de viaje desparecieron de la
escena. Como una macabra reproducción de los juicios estalinistas,
los dirigentes del partido comunista iraní aparecieron en la
televisión oficial abjurando de sus errores y proclamando las
virtudes del islamismo, para ser de inmediato ejecutados.
¿Por qué, entonces, los socialistas persisten en esta senda
manifiestamente suicida? ¿No les debería llevar su pretendido
laicismo a ser especialmente severos en la crítica al integrismo y
al islamismo, en su conjunto, donde la unión entre política y
religión es completa? Una primera respuesta es que los socialistas
han situado como su principal objetivo la demolición del
cristianismo y, en el caso de los españoles, de la Iglesia católica.
Se establece, de esa forma, una sintonía frente al enemigo común. No
es el único. Los islamistas se presentan como la alternativa
planetaria contra el capitalismo y las sociedades que son en algunos
aspectos liberales, dispuestos a llenar el vacío dejado por el
fracaso del socialismo real. Ahí se da otra comunidad de objetivos.
Ambos, socialismo e islamismo, muestran dosis de resentimiento hacia
Occidente y comparten el resquemor frente a la libertad personal.
Son diferentes antítesis de Occidente.
Ese odio a Occidente como concreto de paralelismos muy alejados y,
seguramente llamados a confrontarse, es muy visible en la alianza de
Hugo Chávez y su socialismo del siglo XXI, con Mahmud Ahmadineyad y
su integrismo chií. Para Ahmadineyad, por ejemplo, "Irán y Siria
tienen la misión de crear un nuevo orden mundial basado en la
justicia y en Alá". Es un fundamentalista en las antípodas de la
reedición bananera y megalómana de los más groseros errores
comunistas perpetrada por el golpista venezolano, pero ello no es
óbice para que Venezuela aporte gran parte del uranio necesario para
los planes armamentísticos nucleares de Irán, ni para que aparezcan,
en cuantas ocasiones pueden, juntos en las fotos con un objetivo
común: la destrucción de Occidente.
El socialismo occidental, sin embargo, ha abandonado sus objetivos
pasados de ir hacia una sociedad sin clases, ya sea mediante la
violencia por la dictadura del proletariado, o utilizando
arteramente los formalismos democráticos, pero, en buena medida, ha
mutado, sin abandonar sus fobias, con ropajes buenistas y
formulaciones sentimentales, impregnando a la izquierda y
condicionando a la derecha tanto europeas como norteamericanas.
Ese socialismo, o aún bajo las siglas tradicionales o disfrazado
bajo esa moda nihilista y destructiva de lo políticamente correcto,
norma de la beatería progresista, ha interiorizado la mentalidad de
ungido y ha elegido a los musulmanes como uno de sus grupos mascota.
Los ungidos –estudiados por el economista estadounidense Thomas
Sowell- tienden a considerar que los problemas son resolubles
mediante la coerción estatal y parten de que toda desviación de la
conducta humana individual se debe a un problema objetivo, con el
que se puede acabar mediante la actuación política. Un tipo de
mentalidad que suele caer en muy profundos errores de diagnóstico,
del tipo de que el terrorismo islámico es fruto de la pobreza de las
sociedades musulmanas –culpa, por supuesto, de Occidente- y que se
terminará cuando se acabe con ella, a pesar de que no son
infrecuentes los suicidas provenientes de familias adineradas y de
que el móvil común de los terroristas es el fanatismo islámico.
La elección de los musulmanes como grupo mascota es caprichosa,
aunque contenga las oscuras sintonías descritas anteriormente. Los
defectos del grupo mascota se cubren con un espeso velo, en un
gesto, voluntario y muy firme, de estricta irracionalidad. Aunque,
por utilizar el argot, los musulmanes sean extremos en el machismo y
en la homofobia, los ungidos nunca les afearán a los miembros de su
grupo mascota pecados que les producen tan íntima y manifiesta
repugnancia en cualesquiera otros. De hecho, los ungidos han
inventado otro pecado nefando, la islamofobia, para la mejor
protección de su grupo mascota.
Islam, visión crítica, último ensayo del periodista Enrique de
Diego, estará disponible en breve en los anaqueles de las librerías.
Los “talibán” nacionalistas, de nuevo
contra la libertad.
Paco Sande Periodista Digital 1 Febrero 2010
Los ataques a los defensores de la libertad lingüística y los
derechos mas básicos de los gallegos, como es el que cada padre
pueda elegir la lengua en la que quiere a educar a sus hijos, y,
máxime, sabiendo que esa lengua es el idioma oficial del país en que
vivimos, no censan en Galicia. Esta vez le ha tocado a la vivienda
del catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de
Santiago de Compostela y conocido articulista de opinión, Roberto
Blanco Valdés, que fue atacada la semana pasada, con nocturnidad y
alevosía, con un artefacto explosivo de fabricación casera.
Es de lo mas lamentable la villanía cometida por estos bellacos
contra el profesor, porque a su vez estos actos van contra la
libertad, no solo del profesor, sino de todos los gallegos que no
admitimos que nadie nos dicte, que queremos ser ciudadanos libres y
poder disponer de nuestra vida y decidir la mejor manera de preparar
a nuestros hijos para el futuro.
Hay quien defiende que no todos los nacionalistas son iguales, que
están los violentos, pero que también hay gente razonable y
pacifica.
Es verdad, entre los nacionalistas, están los radicales, estos son
los más peligrosos, gente que si no se les mete mano dura y se les
para los pies y pronto, esto va a acabar en tragedia. Imbéciles
descerebrados que no pararan ante nada con tal de salirse con la
suya. Bandas de matóncetes que se ven a si mismos como salvadores de
Galicia por un derecho divino. Ellos están aquí para liberar el
espíritu de Galicia de la influencia española y lo harán aunque
tenga que ser a base de terror y quiera el espíritu de Galicia, ser
liberado o no.
En realidad, una pandilla de fracasados y fracasadas, hay que tener
cuidado con Bibiana, que al carecer de una meta en la vida, tratan
de inventarse una. Les gustaría ser alguien, algo, un héroe, una
heroína, salvar al mundo, salvar a los oprimidos, etc., pero, como,
además, en esta clase de personajillos, el espíritu de sacrificio
brilla por su ausencia, tratan de ser héroes desde la casa de papa y
mama y, pudiendo ser, sin dar palo al agua.
Para ellos la cosa marcha así: un 17 por ciento de los gallegos vota
a algún partido nacionalista.
Luego, para ellos, estos son los que saben, los inteligentes, los
buenos de corazón, los gallegos de verdad.
Pero queda un 82 por ciento de los gallegos que no los quiere ver ni
en pintura, literal. Y estos para ellos son: o imbéciles o traidores
o cómplices de los invasores españoles o cipayos de estos o,
simplemente, están engañados, pero ahí están ellos para
desengañarlos y velar por la libertad de Galicia y de todos los
gallegos y estos van a “tener que aceptar” esa libertad por las
buenas o por las bravas. ¡Faltaría más!
Estos son los peores, pero, si que es verdad que hay otros muchos
nacionalistas que no son violentos y que parecen razonar y ver
también los puntos de vista de aquéllos que no pensamos como ellos.
Pero esto último es una falacia. Es verdad que me he encontrado con
muchos nacionalistas que nos son ni desean ser violentos, pero hasta
la fecha no me he encontrado jamás a ninguno que al final me admita
mi libertad a decidir. Para ellos todo empieza y termina en lo
mismo, tiene que se en gallego porque estamos en Galicia.
Pero también estamos en España, ¿o no? ¡Ah!, para ellos eso no
importa, aquí hay que “vivir”, como dicen ellos, en gallego y punto.
Y vivas donde quiera que vivas en España y por mucho que tú lengua
materna sea el castellano, cuando hables de ciudades o pueblos de
Galicia, que no se te ocurra decir, La Coruña, Orense, Noya o
Sanjenjo. Hay que decir, “A Coruña, Ourense, Noia y Sanxenxo”, etc.,
¿Y por que tiene que ser así? Porque lo dicen ellos y punto pelota.
Luego recíprocamente en la televisión gallega, podemos oír,
“Badaxoz, Torrexon o Xetafe y la Compañía de Radio-Televisión de
Galicia, junto con la “Xunta” promueven el “Atlas mundial galego” en
Internet, con el objetivo de la estandarización de los nombres
geográficos en gallego.
Parece ser un chiste, pero es un drama.
Gabilondo: "El conocimiento del castellano
no es un problema prioritario"
El ministro de Educación ha afirmado que cuidarán la lengua nacional
sin enfrentarla a las cooficiales
www.lavozlibre.com 1 Febrero 2010
Madrid.- El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha abordado en
‘Hoy por Hoy’ (SER) algunos de los aspectos de su propuesta de pacto
educativo, como el lugar que ocupa el castellano y su convivencia
con las lenguas cooficiales en las comunidades bilingües.
Gabilondo ha rechazado emplear la cuestión lingüística como” arma
arrojadiza”. “El fin del idioma no es ese. Podemos hablarlo con toda
tranquilidad pero no debemos hacer de ello un debate ideológico”, ha
respondido el ministro de Educación a Carles Francino cuando le ha
cuestionado acerca del lugar que debe ocupar el castellano en el
sistema educativo.
El ministro ha considerado que “el conocimiento del castellano no es
un problema prioritario” en España. “Tenemos que buscar una salida
común”, ha afirmado Gabilondo. “La Constitución habla del deber de
conocer el castellano y del derecho a usarlo”, ha añadido.
En cualquier caso, considera que el conocimiento del castellano es
bueno. "Vamos a ver cuál es el grado de conocimientos de la lengua
en cada comunidad. Se conoce bien el castellano en todas las
provincias con otras lenguas. No hay que introducir nuevos
problemas". Y ha puesto un ejemplo: "Las normas sin más no cambian
la realidad. Un estudiante que termina tiene que conocer
perfectamente el castellano y el catalán", ha señalado Gabilondo.
El ministro de Educación responde así a las declaraciones efectuadas
por Mariano Rajoy el pasado viernes. El líder del PP afirmaba que
echaba en falta “tres o cuatro cosas” en la propuesta de pacto de
educación, destacando la defensa del castellano y la libertad de los
padres para elegir el sistema de enseñanza.
El ministro de Educación ha manifestado que “si hay algo
innegociable es la equidad del modo educativo”. “El pacto no es una
rendición pero tampoco una victoria de unos u otros”, ha remachado.
525 de las 795 pantallas que hay
La mayoría de cines de Cataluña cierran hoy
en contra de la ley
Agencias www.gaceta.es 1 Febrero 2010
Calculan que los espectadores caerán de los 20 millones a 4 por las
imposiciones
Un total de 76 cines de toda Cataluña cierran hoy sus puertas en
protesta por la futura ley catalana del cine , coincidiendo con la
entrega esta noche de los Premios Gaudí
Un total de 76 cines de toda Cataluña cierran hoy sus puertas en
protesta por la futura ley catalana del cine , coincidiendo con la
entrega esta noche de los Premios Gaudí
Los 74 cines agremiados --suman 525 de las 795 pantallas que hay en
Cataluña-- cierran hoy para "escenificar" qué pasará si la ley del
cine catalán entra en vigor. También hoy la Academia del Cine
Catalán entregará los Premios Gaudí, pero el presidente del Gremio
de Empresarios de Cines de Cataluña, Camilo Tarrazón, clarificó que
su medida no boicotea la gala de la industria catalana, sino que es
"la mejor manera de ayudarla y que los premios no pasen a la
historia".
Bajo el lema 'Por el futuro de los cines, catalán y trabajo sí;
cuotas y paro, no', el gremio instó al resto de cines de Cataluña
(muchos de gestión municipal que no abren cada día) a secundar esta
protesta.
Las "consecuencias nefastas" de la ley se explicaron en base a un
estudio económico-financiero sobre el sector con datos de 2001 a
2008 recabados por el economista Jose María Gay.
Según el autor del estudio, Jose María Gay, el cine es un sector que
no le cuesta dinero a la sociedad
Si en 2009 se recaudaron 130 millones de euros y se alcanzó una
cifra de espectadores de 20 millones, la implantación de la ley hace
preveer, en el peor de los casos, un mercado catalán sólo con cuatro
millones de espectadores sin libertad más que para ver películas
comunitarias, porque no saldrían las cuentas para estrenar el resto.
El texto de ley que ya ha llegado al Parlament y que se tramitará
por vía de urgencia estipula que las películas europeas con 15 o
menos copias serán las únicas que estarán exentas de incluir el
catalán en el doblaje o la subtitulación. Las americanas, por
ejemplo, con menos de 15 copias sí deberán distribuir la mitad de
las copias en catalán. La norma ya no es general.
"Es una distorsión del consumo cultural en el territorio, y los
pequeños cines tendrán que cerrar. Salas cerradas significa más
paro", indicó Tarrazón, cuyo objetivo es cambiar "radicalmente" la
ley para que no haya sanciones ni imposiciones.
'Mapa de los sonidos de Tokyo', 'Agora' y 'Planet 51' son películas
que hubiesen estado en una situación atípica, pese a ser de
producción española y catalana, por estar rodadas en inglés, por lo
que tendrían que haber acatado las imposiciones lingüísticas de la
ley.
En la situación intermedia, cuando el texto preveía que todas las
películas con 15 o menos copias estaban exentas de traducirse, la
previsión no era mucho más halagüeña: se temía que muchos títulos se
comercializaran con 15 copias o menos, porque "ninguno con ocho en
castellano y ocho en catalán recaudará más dinero que salir con 15,
ya que la demanda en catalán se tiene todavía que desarrollar", dijo
Tarrazón. En ese escenario se recaudarían 70 millones al año con la
asistencia de 10 millones de espectadores, la mitad de lo que se
consiguió en 2009.
Según el autor del estudio, el cine es un sector que no le cuesta
dinero a la sociedad "en un momento de gasto público desmadrado"
porque se financia con capitales propios, "sin ningún tipo de
ayuda", por lo que instó a "dejarlo" en paz con su "esfuerzo para
seguir adelante". Con la ley, 'Apocalypsis Now', resumió.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
Reaparición controlada
Al presidente del PNV no le favorece ni el resurgimiento de
Ibarretxe ni que Egibar haya dicho que el lehendakari le trató con
desdén
TONIA ETXARRI El Correo 1 Febrero 2010
Ha vuelto. Con el mismo disco de su plan de nacionalismo
obligatorio. Hoy se cumple el quinto aniversario de la presentación
del nuevo Estatuto de autonomía en el Congreso de los Diputados. Y
con tan fausto motivo, ha vuelto Ibarretxe. El lehendakari más
nacionalista de todos los tiempos, con permiso de Garaikoetxea (al
final Ardanza resultó tan «transversal» que lo llegaron a considerar
un blando), el más empecinado en 'abertzalizar' a todos los vascos y
vascas. El que se aupó a la presidencia del Gobierno vasco con la
ayuda de los votos del entorno de Batasuna, ha vuelto.
Los portavoces socialistas y populares esperan que sea por unas
horas. Y muchos de los suyos aseguran que se trata de una
reaparición controlada, que eso es lo que desean, en el fondo, para
que su encasillamiento en el discurso radical no acabe por incomodar
al PNV.
Que no ponga entre las cuerdas al partido que dirige Iñigo Urkullu,
cuyo liderazgo se sigue cuestionando casi un año después de las
elecciones vascas. Un partido que intenta mantener un equilibrio
entre el desgaste del nuevo Gobierno de Patxi López y un discurso de
oposición responsable. Un partido al que, fundamentalmente en
Vizcaya, incomodaría notablemente la recuperación del discurso
radical de Ibarretxe porque su electorado más leal no quiere
sobresaltos.
El caso es que el lehendakari desplazado ha vuelto para recoger el
premio de la Fundación Sabino Arana. Y, de paso, para recordar.
Justo el mismo día en que se conmemora el quinto aniversario de la
fecha en la que la soberanía del Congreso de los Diputados hizo
valer su poder sobre la voluntad de los parlamentarios vascos y el
sueño de Ibarretxe quedó en agua de borrajas.
El tiempo va pasando y cuenta a favor de Patxi López porque la
ciudadanía, a no ser que se quebrante su ánimo con una desgracia, se
va acomodando. Y lo que se viene conociendo como un cambio hacia un
clima de «normalidad», su antecesor lo denomina «adormidera social».
Y a la posibilidad de que el pacto entre el partido socialista y el
Partido Popular se extienda a diputaciones y ayuntamientos en las
próximas elecciones, él lo tilda de «amenaza». El PNV sigue
queriendo desprestigiar la labor del lehendakari Patxi López. Pero a
su manera.
Y le ocurre que, en tiempos de niebla, las ayudas se le tornan
dardos. Porque si al presidente Iñigo Urkullu no le hace ningún
favor la reaparición de Ibarretxe, tampoco le ayuda Egibar
dedicándose a contar que Patxi López le trató con desdén. Si bien es
cierto que el jelkide guipuzcoano llegó a esta conclusión después de
haber escuchado al lehendakari decir que no necesita ninguna ayuda
del PNV, no deja en buen lugar al presidente de los nacionalistas
vascos si admite que éste ha quedado en posición de debilidad frente
a López tras su entrevista del pasado viernes en Lehendakaritza.
Las comparaciones son odiosas pero, a veces, resultan inevitables.
Si el PNV, por ejemplo, se ha quejado de que el lehendakari haya
recibido dos veces al presidente de su partido en ocho meses de
mandato, los socialistas sacan la calculadora: Ibarretxe recibió a
Lopez tres veces, tres, en cuatro años de legislatura. Era más
intenso el diálogo que practicaba con la izquierda abertzale que con
los constitucionalistas. Y no digamos con el PP, de quien llegó a
decir en sede parlamentaria que los populares «son lo peor de este
país». Así es que será mejor no seguir por ahí.
Y en cuanto a los intereses creados en torno a la entrevista entre
el lehendakari y el presidente del PNV, llama la atención que Iñigo
Urkullu se haya rasgado las vestiduras porque el portavoz de los
socialistas vascos José Antonio Pastor haya azuzado el fuego
aludiendo a los que mandan en su partido. Fue precisamente el PNV
quien marcó la senda de la bicefalia en donde nos han tenido tan
entretenidos durante tantos años. «Una cosa es el Gobierno, otra el
partido», no se cansaban de repetir cuando Arzalluz removía las
aguas de Ajuria Enea provocando, desde el EBB, no pocas inquietudes
a los lehendakaris.
En el PSE no hay bicefalia, pero sí composiciones polifónicas
dedicadas a destacar las contradicciones del adversario. ¿Quién
manda en el PNV?, se regodea Pastor. Y Urkullu, lógicamente, se
revuelve. Son juegos propios de los políticos que no deberían tener
más trascendencia si no fuera porque los sondeos que manejan los
socialistas hablan de cierta «tendencia a la estabilidad» del
Gobierno de Ajuria Enea. De ahí su aparente arrogancia cuando dicen
que las tendencias de la encuesta del Euskobarómetro, de la que
sigue alimentándose el PNV, está ya superada.
Del refuerzo al apoyo mayoritario a la Constitución siguen sin decir
nada los nacionalistas pero en Ajuria Enea se tiene en cuenta este
dato, que creen fundamental para sopesar que el grado de afección al
autonomismo se va asentando con menos ruido que el provocado por los
debates en torno al reagrupamiento abertzale. Mientras tanto,
Ibarretxe reaparece y vuelve a hablar de una relación amable entre
España y Euskadi. En condición de igualdad. De país a país. Alguien
le tendrá que explicar que lo que preocupa a los ciudadanos ahora es
el paro y los debates sobre los residuos nucleares. Renovarse o
morir.
Varela defiende salvaguardar el gallego por
ser el gran patrimonio de Galicia
La Opinión 1 Febrero 2010
Consideró "fundamental salvaguardar y promocionar la lengua gallega,
que definió como la parte esencial de la cultura de Galicia y de su
identidad como pueblo
EFE El conselleiro de Cultura, Roberto Varela, abogó hoy por
"salvaguardar y promocionar" la lengua gallega porque es "el gran
patrimonio cultural de Galicia" y contiene "una forma de estar en el
mundo, una historia propia que es nuestro legado a nuestros hijos".
Varela participó esta mañana en la inauguración del XXXIX Simposio
de la Sociedad Española de Lingüística, que se celebra desde hoy en
Compostela, y lo hizo con un discurso en el que intercaló el
gallego, para hablar sobre esta lengua, y el castellano, que utilizó
para abundar en cuestiones relativas al congreso.
Así, destacó no se puede desligar el carácter de las personas, la
vertebración de sus ideas y la realización de sus obras artísticas y
culturales "de la lengua en la que viven y se expresan, en la que
vivimos y nos expresamos".
Por ello, consideró "fundamental salvaguardar y promocionar la
lengua gallega, que definió como la parte esencial de la cultura de
Galicia y de su identidad como pueblo, además de un sistema de
comunicación "complejo y vivo" con el que relacionarnos y
presentarnos ante los demás "de forma singular como un pueblo
único".
"Espero que todos ustedes puedan apreciarlo y nosotros sepamos
comunicarlo", añadió el conselleiro, quien ya en castellano expresó
su satisfacción por ser Compostela, en este Año Santo, el lugar
elegido para la celebración de este simposio, en el que participarán
más de 200 personas.
Tras recordar que es responsabilidad de los organizadores estimular
la producción con discursos innovadores a lo largo del congreso,
Varela aplaudió los esfuerzos del comité que preparó el simposio,
que estudiará científicamente cuestiones lingüísticas propias de la
lengua gallega, precisó.
En esta línea, el secretario general de Política Lingüística, Anxo
Lorenzo, dijo durante su intervención que es "necesario" y de
"interés" este tipo de encuentros para el avance del conocimiento
científico y la investigación en el ámbito de la lingüística,
aspectos destacados por la organizadora, Milagros Fernández.
Asimismo, el presidente de la Sociedad Española de Lingüística,
Salvador Gutiérrez, confió en la utilidad de estas jornadas, con
gran variedad de participantes y de temas a tratar en el marco de la
Universidad de Santiago, de la que la vicerrectora de Cultura,
Elvira Fidalgo, destacó sus más 500 años de historia y cerró el
turno de intervenciones alegando en lengua gallega que ésta "es la
lengua propia de esta universidad, la lengua que nos une".
Pintadas contra los cines que no quieren
proyectar en catalán
EP www.gaceta.es 1 Febrero 2010
Algunos cines de Barcelona amanecieron el domingo con pintadas y
pegatinas que critican las salas cinematográficas que han anunciado
para mañana una huelga en contra de la nueva Ley del Cine, que
promueve el Gobierno catalán.
Algunos cines de Barcelona amanecieron hoy con pintadas y pegatinas
que critican las salas cinematográficas que han anunciado para
mañana una huelga en contra de la nueva Ley del Cine, que promueve
el Gobierno catalán.
En las pintadas se tacha a las salas de "marginar el catalán",
después de que 74 cines de Cataluña --que suman 525 de las 795
pantallas que hay en Cataluña-- manifestaran su intención de
secundar la huelga para "escenificar" qué pasará si la ley del cine
catalán entra en vigor.
En este sentido, en el cine Renoir Les Corts, situado en el barrio
de Les Corts de Barcelona, unos desconocidos realizaron pintadas en
las que se puede leer "Este cine margina el catalán", y pegaron
varias pegatinas en los carteles de las películas pidiendo "cine en
catalán".
Bajo el lema 'Por el futuro de los cines, catalán y trabajo sí;
cuotas y paro, no', el gremio instó al resto de cines de Cataluña
(muchos de gestión municipal que no abren cada día) a secundar la
protesta.
El texto de la futura ley, que ya ha llegado al Parlament y que se
tramitará por vía de urgencia, estipula que las películas europeas
con 15 o menos copias serán las únicas que estarán exentas de
incluir el catalán en el doblaje o la subtitulación. Las americanas,
por ejemplo, con menos de 15 copias sí deberán distribuir la mitad
de las copias en catalán.
HUBO UN CHIVATAZO DENTRO DEL CHIVATAZO
Otro obstáculo más a la investigación del 'Faisán'
IMPRESIONES El Mundo 1 Febrero 2010
EL MUNDO revela hoy que hubo otro chivatazo dentro del chivatazo: el
director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, fue alertado
de que sus teléfonos estaban intervenidos durante la investigación
del caso Faisán en septiembre de 2006. García Hidalgo disminuyó al
máximo el uso de esos teléfonos, por lo que los investigadores
llegaron a la conclusión de que había recibido «un soplo». En un
intento de evitar lo que sucedió, el juez Grande-Marlaska -tras
apartar al comisario Telesforo Rubio del caso- había ordenado a los
agentes que no informaran a sus superiores. Todo indica que hubo
filtraciones, que coinciden además con las fechas en las que
Baltasar Garzón se hizo cargo del sumario. Lo que hoy publicamos
corrobora las dificultades con las que se topó una investigación que
apuntaba a la cúpula policial, que tenía buenos motivos para
intentar que no prosperara.
ESTATUTO DE CATALUÑA
Si cuela lo de nación
SALVADOR SOSTRES El Mundo 1 Febrero 2010
SI SINTIERA ESPAÑA como mi nación la defendería como la defiende el
PP, sin complejos, con honor y aferrándome a su integridad. Por eso
mismo, como siento Cataluña como mi nación, deseo que sea soberana y
libre, y lo digo y lo escribo sin tapujos y, por supuesto, con todo
el honor. Me parece que planteándolo así, el debate tiene más
interés, porque es más sincero y es un debate entre hombres y no
entre cobardes.
El autonomismo es una cobardía. Es una cobardía de España y es una
cobardía de Cataluña. Ni el café para todos refleja ninguna realidad
-y es simplemente un ortopédico invento que, por cierto, favorece la
corrupción-, ni conceptos como un mayor autogobierno resuelven el
problema de fondo entre España y Cataluña, que es el de la
soberanía.
El último rumor es que la sentencia sobre el Estatut va a salir
entre el 14 y el 18 de febrero. Han corrido tantas filtraciones,
tantos chismes y tan truculentos, que el Tribunal Constitucional
está ya totalmente desprestigiado, por partidista y tardón. Salvo
Montilla y sus empleados, que como mediocres, y funcionarios, sólo
buscan salvarse ellos mismos, todo el mundo espera que la sentencia
sea demoledora. De un lado, los españoles que defienden España con
honor están horrorizados, y con razón, ante la posibilidad de que se
reconozca que la máxima autoridad judicial en Cataluña es el
Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y no una instancia
estatal. También ante el concepto de bilateralidad, que no es que
rompa España, pero sí que establece un statu quo entre Cataluña y
Madrid que no es lo que un español de verdad está precisamente
ansiando de ver. Es evidente, y lo acepto, que la Cataluña que
describe el Estatut no cabe en la Constitución ni en la idea de
España que yo tendría si me sintiera español. Y, vamos, si cuela lo
de nación, si España traga que Cataluña es una nación, hasta yo me
voy a escandalizar, y tendré que replantearme la sincera admiración
que siento por una de las naciones más importantes de Europa.
Del otro lado, los catalanes que no renunciamos a la libertad de
nuestra nación exactamente por los mismos motivos que los españoles
de pro quieren mantener España unida, los catalanes que no
renunciamos a nuestra libertad colectiva, porque sería como
renunciar a nuestra dignidad, de ningún modo deseamos una sentencia
absolutoria para este Estatut totalmente insuficiente, por muchos
avances que contenga. Por decirlo claro: no queremos un Estatut,
sino una Constitución. No queremos ni mayor ni menor autogobierno,
sino un Estado. Todo el mundo sabe que así como el nacionalismo es
un movimiento natural en Cataluña, el independentismo es normalmente
reactivo y crece, sobre todo, cuando con más contundencia se
pronuncia una idea de España. Que nadie tenga ninguna duda de que
fue Aznar, con su modo descortés de referirse a Cataluña, quien
encumbró a Carod-Rovira. La Cataluña normal, la Cataluña no
excitada, siempre había votado, muy mayoritariamente, a una
Convergència que, desde hace sólo tres años, ha asumido algunas
tesis soberanistas. En cualquier caso, una terrorífica sentencia del
Constitucional nos vendría muy bien para convencer a los más
moderados de que ya no nos queda otra que dar el gran paso.
Pero que quede claro que el problema, en su profundidad, no es de
dinero ni de avanzar más o menos, sino de idea, de concepto. Siento
todo el respeto del mundo por los que tienen una idea fuerte de
España y a ese mismo respeto apelo para que se entienda que muchos
catalanes tenemos una idea fuerte y libre de Cataluña. Muchas veces
se dice que el independentismo catalán es minoritario, y se citan
encuestas y sondeos que así lo reflejan. En democracia es poco
consistente -y poco serio- establecer lo que un pueblo quiere con
arreglo a extrapolaciones y encuestas. Si España quiere saber
cuántos catalanes queremos la independencia, que tenga la valentía
democrática de convocar un referendo legal y vinculante. Si España
quiere hablar de mayorías y de minorías, que confíe en la
musculatura de la democracia y que deje a mayorías y minorías
expresarse en las urnas, que es donde el pueblo se expresa en
democracia. Si España quiere saber qué queremos, que nos lo
pregunte. Me parece un pacto razonable.
No sé si la sentencia va a salir o no a mediados de febrero. Sí que
sé que, salga cuando y como salga, será el penúltimo acto de una
opereta ridícula, carísima e insincera. Unos y otros, llevamos desde
la restauración democrática haciendo ver que estamos hablando de
algo de lo que en el fondo no estamos hablando porque en realidad
hablamos de otra cosa. Y ya está bien. El tiempo de la farsa se ha
terminado y después de tantos años de coexistencia, de conllevancia,
autonomía, de autogobierno, de café para todos, de armonizaciones,
de financiación, de archivos para arriba y para abajo, de
soportarnos y de no soportarnos, nos debemos la última claridad de
hablarnos cara a cara, como hombres de honor y no como empleados de
supermercado, y de decirnos la verdad.
Antes Cartagena
Nota del Editor 1 Febrero 2010
Si, antes que Cataluña, está Cartagena. Y en cuanto pueda, yo
tambien me independizo, pero quiero que me devuelvan mi parte de
España (vaya problema, y ¿qué es España ?).
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