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Zapatero consigue que nadie confíe en
España
EDITORIAL Libertad Digital 5 Febrero 2010
Cuando ya era evidente que la economía española estaba embarcada en
una crisis especialmente grave, el Gobierno de Zapatero lo negaba,
acusando a quienes nos limitábamos a contarlo de antipatriotas. La
excusa, dijeron, es que esos mensajes negativos podían generar
desconfianza en nuestra economía y empeorar aún más las cosas. Sin
embargo, en aquel momento la confianza no era ningún problema, y
negar la evidencia sólo servía para sembrar dudas, por lo demás
plenamente justificadas, en la competencia económica del Gobierno;
dudas que podrían costarnos caro más adelante.
Es precisamente ahora cuando estamos sufriendo una crisis de
confianza. La Unión Europea está viendo con preocupación lo que está
sucediendo en Grecia. El país heleno no sólo corre riesgo de
quebrar, sino que ha mentido sobre datos macroeconómicos
fundamentales, como su déficit real. Pero dado el tamaño de su
economía, es un entuerto relativamente menor para la UE, que mal que
bien podría superar sin excesivos problemas. Pero los siguientes en
la lista son España y Portugal, y nuestro país –por el tamaño de su
economía– sí es un grave riesgo para la estabilidad de toda la zona
euro.
Así, cuando se han desvelado los tejemanejes de Grecia, los ojos de
los inversores de todo el mundo se han fijado en la situación
española, y no les ha gustado lo que han visto. La Unión ya parecía
haberlo previsto, obligando a Zapatero a tomar medidas que ya eran
necesarias al comienzo de su mandato y llevan siendo urgentes desde
el inicio de la crisis, en agosto de 2007. Si el Gobierno hubiera
reconocido la gravedad de nuestra situación y la absoluta necesidad
de tomar medidas, y hubiera abordado con decisión un plan de recorte
del gasto, una reforma de las pensiones y otra del mercado de
trabajo, sin arrepentirse ni recular al día siguiente ante la
reacción de la opinión pública, España podría haber recuperado la
confianza de los inversores.
Naturalmente, el Gobierno ha hecho justo lo contrario de lo que
debía. Ha presentado parte de las reformas rehusando explicar la
necesidad de abordarlas, y dando la impresión de que se echará atrás
a la mínima. El espectáculo ofrecido el miércoles por la testaferro
de Zapatero en Economía, Elena Salgado, retirando del documento
enviado a la Unión Europea en el que se explicaban las medidas que
se habían tomado la ampliación en diez años de la base de cálculo de
las pensiones, no podía llegar en peor momento. Así, se ha disparado
el precio de los seguros (CDS) que adquieren los inversores para
protegerse de un posible impago de su deuda por parte del Gobierno
español, y el diferencial de tipos con Alemania sigue subiendo,
encareciendo nuestro abultadísimo déficit. Y los inversores han
castigado con dureza a las empresas de nuestro país en la bolsa,
ante el temor de que nuestra economía –acercándose al 20% de paro–
no sea capaz de salir adelante.
No más edificante ha sido el espectáculo dado por la oposición, pese
a que su parte de culpa sea infinitamente inferior a la del
Gobierno. Justo cuando fuera de nuestras fronteras han perdido
completamente la confianza en Zapatero es cuando un líder de la
oposición responsable debería haber ofrecido al menos la esperanza
de que las cosas pueden cambiar en un plazo relativamente corto de
tiempo. Sin embargo, no sólo no se ofrece como alternativa, lo único
"útil" que puede hacer ahora, sino que se dedica a una crítica
populista de las medidas –insuficientes, sí, pero aún así mucho más
que todo lo que ha hecho Zapatero en seis años– que los inversores
juzgan imprescindibles.
Ante esta situación, no cabe duda de que la Unión Europea seguirá
presionando a Zapatero. El riesgo de que quiebre el Estado español,
aunque aún bajo, ha dejado este jueves de ser una posibilidad
absurda. Lo más probable es que llegue la calma después de la
tempestad que estamos viviendo estos días, pues la labor de
reducción de nuestra deuda pública durante los gobiernos de Aznar
nos da cierto margen. Pero si no fuera así, no cabe descartar
incluso que tuviéramos que llegar a negociar un Gobierno de
coalición que devolviera la confianza a las instituciones
internacionales y los inversores extranjeros, naturalmente sin
Zapatero al frente. Sería el final más apropiado para alguien que,
siendo incapaz de dirigir una comunidad de vecinos, se puso al
frente de una de las diez economías más grandes del mundo. El
problema, que su incapacidad la pagaremos todos muy cara.
Ya, por favor, ya
Alfonso USSÍA La Razón 5 Febrero 2010
Muy mal tiene que estar Zapatero para que plumas amigas con
indudable talento como la de Carmen Rigalt se vean inducidas a
recurrir a Aznar para salvar los trastos. Aznar no dijo otra cosa
que con Zapatero España ha descendido a la Segunda División, que es
opinión moderadísima. Menos moderados han estado el presidente
socialista de Castilla-La Mancha, José María Barreda, y el Comisario
de Asuntos Económicos de la Comunidad Europea, el también socialista
Joaquín Almunia, que ha anunciado posibles intervenciones en España,
Portugal y Grecia si sus respectivos Gobiernos no se toman en serio
sus políticas económicas. Y el antiguo asesor de Zapatero y Nobel de
Economía Paul Krugman ha ido más allá, manifestando que la situación
española es mucho más grave que la portuguesa o la griega, que manda
huevos. Improvisación, incompetencia, frivolidad y ridículo.
Contradicciones y desmentidos. Los ministros del Gobierno se
desautorizan unos a los otros un día sí y otro también. Hasta los
subvencionados sindicatos se han atrevido a protestar y anunciar
movilizaciones. Pienso en Zapatero y no me queda más remedio que
recurrir al gran P. G. Wodehouse describiendo a un viejo conocido:
«Su coeficiente de inteligencia era algo menor que el de una almeja
vuelta al revés; una almeja, todo hay que decirlo, que hubiera sido
golpeada en la cabeza en su infancia».
Zapatero es un político desvinculado de la lógica y el sentido
común. Exceptuando a Rubalcaba –hoy agobiado por el siniestro «Caso
Faisán»–, y a José Blanco, parece haber formado su Gobierno mientras
jugaba con su familia al «Trivial Pursuit». La vicepresidenta De la
Vega también se ha contagiado y protagoniza últimamente excesivas
banalidades. Carmen Chacón, la ministra de Defensa, se salva del
desbarajuste. Pero el resto es de vodevil malo, de carcajada
mostrando las encías. Esa Bibiana, esa Sinde, ese Moratinos, ese
Corbacho, esos desastres, son consecuencia directa del desastre
principal, del efímero orante.
En lo único que ha demostrado Zapatero decisión y astucia ha sido en
la recuperación del rencor. Se trata de un doctrinario obsesivo. En
Europa se lo toman como al pito del sereno y en los Estados Unidos
se ríen de sus cosas.
Como español, me siento avergonzado de la imagen internacional del
que es mi presidente. Ya le fallan hasta las malas ideas. Y todo es
consecuencia de una mentira imperdonable. Zapatero mintió con
descaro negando la existencia de la crisis económica. Lo hizo para
ganar votos. No fue una mentira electoral oportunista y sin
importancia como las reconocidas por el Viejo profesor, Tierno
Galván. Fue una mentira brutal e irresponsable, cínica y demoledora.
España no se preparó para enfrentarse al desastre y hoy padece las
consecuencias del grupo de tontos que nos gobiernan. En el momento
que escribo mi lamento, la almeja golpeada se halla en plena
oración. Me uno al ruego y se lo pido. Váyase ya, por favor, váyase
ya.
Intervención
¿Nos han intervenido? Ya era hora
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 5 Febrero 2010
En apenas siete días, Zapatero ha reconocido de facto que toda la
política económica con la que nos ha torturado durante los últimos
dos años y medio ha sido un completo fiasco. Una burla, una pérdida
de tiempo y dinero, una farsa continuada, una mascarada deliberada y
universal dirigida a apacentar a las ovejas españolas mientras las
esquilaba.
En poco más de una semana, el Ejecutivo socialista ha anunciado un
urgente recorte del gasto público que cifran en 50.000 millones a lo
largo de los tres próximos años, una inaplazable reforma de las
pensiones que pasa por rebajar su cuantía y retrasar la edad de
jubilación y una apremiante flexibilización laboral cuyos detalles
conoceremos este viernes.
No se trata, claro, de que las medidas sean ni mucho menos
suficientes para impulsar la pronta recuperación que tanto ansían
los españoles. El tijeretazo de 50.000 millones del gasto debería
implementarse en un solo año y no en varios. El sistema público de
pensiones no resistirá con los meros parches propuestos, tal y como
ha puesto de manifiesto el profesor Barea, y en todo caso constituye
un fraude que debería ser sustituido por uno de capitalización. Y la
reforma laboral previsiblemente no meterá mano a esa fascistada de
los convenios colectivos.
Pero, en todo caso, las tres reformas avanzan en la dirección que
algunos de nosotros ya reclamábamos hace más de dos años –reducción
del gasto público y liberalización del mercado de trabajo– y en la
contraria en la que permanecían enrocados los socialistas; a saber,
lo que necesita este país es más dispendio estatal y salarios más
elevados para relanzar la demanda de nuestra economía. Boberías que
nunca han enriquecido a ninguna sociedad, pero sí han empobrecido a
muchas, tal y como ilustra la ciénaga en la que Zapatero y sus
compinches han transformado a la nuestra.
¿Por qué entonces Zapatero ha terminado por tragarse sus propias
palabras? ¿Por qué ha renunciado aunque sea tímidamente a su
bravuconería socialista, a su retórica intervencionista, a su
arrogancia keynesiana? ¿Por qué lo ha hecho, además, en algunos
asuntos con efectos tan a largo plazo como las pensiones? ¿Por qué,
en fin, en una semana ha enmendado el discurso de toda una
legislatura?
Desde la izquierda más ultramontana –políticos marxistas, sindicatos
apesebrados y periodistas afectos al régimen– han vinculado el
cambio de actitud de Zapatero, su traición a los principios
generales del movimiento, a la presión que ejercen los mercados
financieros. Probablemente ni siquiera entiendan el modo en que
éstos funcionan, pero al menos el sintagma les sirve para continuar
endilgándole al (neo)liberalismo todos los males de la humanidad que
en realidad ellos han creado. Dado que la realidad no les agrada,
dado que la realidad no encaja en su distorsionado paradigma
ideológico, prefieren simplemente descalificar la realidad. Allá
ellos con su conciencia, si es que la tienen.
Pero lo cierto es que resulta más que dudoso que al PSOE le importe
mínimamente la opinión de los inversores (como ilustra el último año
y medio), salvo para tratar de colocarles cantidades crecientes de
deuda que le permitan continuar gastando a manos llenas.
Lo razonable no es fijarse en los especuladores a quienes Zapatero
quería apretar las tuercas, sino en Uropa, esa otra entelequia que
tanto encandila a la izquierda salvo cuando se utiliza para pedirles
que sean mínimamente responsables. Muy tontos serían los políticos
europeos si se quedaran contemplando cómo el kamikaze Zapatero
inmola a España en el altar del socialismo y, de paso, se carga la
economía europea de la que ellos se amamantan. Parece que lo que no
supieron percibir cuando nuestro presidente prometía llevarnos al
corazón de Europa es que iba a hacerlo con una bomba de relojería
escondida debajo de sus cincuenta pares de calzoncillos.
Sin duda, con Grecia tienen suficiente en la Unión Europea. Las
instituciones y el euro no lo aguantan todo y menos a un niño tan
tragón como España. Todavía tenemos muchas deudas que pagar a
alemanes, franceses e ingleses; demasiados intereses como para que
nos dejen descarriarnos y descarriarlos a ellos.
Pero al cabo, que esta panda de vampiros de Bruselas intervengan la
economía española puede ser la mejor y probablemente única solución.
Si Zapatero sigue sabiendo la misma economía que cuando nació y
Rajoy piensa encabezar la próxima manifestación sindical contra la
reforma de las pensiones, o nos intervienen desde fuera como se hace
con todas las repúblicas bananeras, y España lo es salvo por lo de
república, o estaremos condenados a seguir pagando las
irresponsabilidades de una cuadrilla de políticos a cada cual más
populista.
Veremos hasta dónde llega la intervención. La clave, en la reforma
laboral del viernes: si el Gobierno impusiera cambios drásticos a un
mercado laboral que todavía sigue disfrutando (especialmente sus
cinco millones de parados) de las generosas regulaciones de Franco,
entonces podremos decir que quien reinará pero no gobernará en
España, al menos en asuntos de política económica, no será el Borbón
sino el Rodríguez. "O haces lo que te decimos o te juegas". Ya
podrían haberle amenazado antes; no sólo hemos perdido más de dos
años jugando a ser Keynes, sino cientos de miles de millones de
euros. Y eso ni lo pagará el PSOE, ni el PP, ni los de Bruselas: lo
pagaremos ustedes y yo.
Gabilondo, dispuesto ahora a hablar de la
cuestión lingüística
M. ASENJO | MADRID ABC 5 Febrero 2010
El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, pidió ayer que las
lenguas no sean utilizadas como elemento de confrontación y se
mostró dispuesto a hablar de la cuestión lingüística en el proceso
de búsqueda del Pacto de Estado por la Educación, pero siempre
dentro del marco constitucional.
Gabilondo, que compareció ante la Comisión correspondiente del
Congreso de los Diputados para informar sobre ese pacto, manifestó
que, dentro de espíritu constitucional, «estamos dispuestos a
hablar» del asunto de la lengua y «si así se considera encontraremos
un buen acuerdo para hacerlo».
Y ante las críticas que algunos grupos han lanzado sobre la
enseñanza del español aseveró: «Y si se trata de que todos los
alumnos tengan garantizado el conocimiento de la lengua con
independencia del terreno en el que estén, de acuerdo, eso queda
garantizado; y también queda garantizado que esto ocurre y ocurrirá
y ha de ocurrir en todas las comunidades autónomas». Recordó
asimismo que los sistema actuales existentes en las comunidades
autónomas con lenguas cooficiales, con más o menos acierto, son
fruto de consensos sociales de cada territorio, avalados por
parlamentos democráticos y la doctrina constitucional
Acerca de la libertad de enseñanza, otro de los aspectos más
polémicos en el proceso del acuerdo, el titular de Educación indicó
que es «pura Constitución», lo que significa que no se pone en duda.
No obstante, como en el caso anterior, expresó su disposición a
incluirlo en el debate para ponerse de acuerdo en su significado y a
establecer con claridad los derechos y los deberes que implican los
conciertos.
Pública y concertada
En este contexto y al referirse a una enseñanza pública de calidad,
aseguró que la defensa de la pública no se hace atacando a la
concertada sino dotando a la primera de los medios necesarios para
que preste servicio en las condiciones adecuadas.
Ante los temores expresados por los grupos nacionalistas en relación
con sus competencias, el ministro dijo que el pacto no pretende
excluir a nadie ni «recuperar competencias en materia educativa por
parte del Gobierno central».
En cuanto a la consideración de 4º de la ESO como un curso de
orientación hacia el Bachillerato y la FP aseguró que no se trata de
establecer un «darwinismo social» vinculado a las circunstancias
económicas o intelectuales del alumnado, porque cualquiera que sea
la opción que elijan los alumnos tendrán el mismo título de ESO .
El portavoz del Grupo Popular, Juan Antonio Góméz Trinidad, reclamó
reformas «profundas», porque en el modelo educativo actual subyace
la Logse. Para Gómez Trinidad, que dijo desconocer todavía los
objetivos del pacto, el auténtico problema de la educación no es una
«guerras de lenguas», sino de calidad, de fracaso escolar.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
Comienza el primer juicio por las sanciones al español
Juicio contra la Generalitat por multar los
rótulos en castellano
Joan Planes La Razón 5 Febrero 2010
BARCELONA-El propietario de una pequeña inmobiliaria de Vilanova i
la Geltrú (Barcelona), Manel Nevot, fue ayer el protagonista de un
hito en la historia judicial de Cataluña. Por primera vez, la
Generalitat se sentó en el banquillo de los acusados por un asunto
de multas lingüísticas.
Nevot fue sancionado en 2006 con dos multas de 400 euros cada una,
en cumplimiento de la Ley de Política Lingüística aprobada por la
Generalitat en 1998 y que permite sancionar a los comercios que no
rotulen en catalán. En este caso, las multas fueron por no tener los
carteles ni las hojas de reclamación en este idioma.
La denuncia fue interpuesta por la Agencia Catalana del Consumo
(ACC), ahora en manos de ERC. Según pudo saber LA RAZÓN, el abogado
de la defensa de la Generalitat argumentó durante el juicio que
«nosotros no queremos prohibir el castellano, sino que queremos
imponer el catalán».
Desde que la ACC está dirigida por independentistas, las multas por
no rotular en catalán se han multiplicado. Por este motivo, este
juicio es importante y el implicado no descarta recurrir al Tribunal
Constitucional o al de Estrasburgo, de la Unión Europea, en caso de
perder.
No obstante, al finalizar la vista Nevot se mostró optimista.
Recordó la parte más chocante de la sanción, que es que los rótulos
de su establecimiento están en catalán y castellano desde hace 20
años. Ni Nevot ni su defensa entienden el motivo de la denuncia,
pero el caso ha llegado a los juzgados.
A la espera del fallo, Nevot insistió en que «el cartel siempre ha
estado en ambos idiomas, creo que es suficiente, y además esto
consta en la denuncia.
Pienso que vamos a ganar».
Por su parte, el abogado de Nevot, Ángel Escolano Rubio, hizo
referencia al escrito de demanda de Quebec de 1989, en el que los
demandantes alzaron su queja al Comité de Derechos Humanos de la
ONU. El abogado de la Generalitat respondió que «son casos
distintos, ya que ahí se prohibía rotular en inglés, y aquí no hay
prohibición».
Máximo apoyo al denunciante
El empresario denunciante y multado, Manel Nevot, no estuvo ayer
sólo en el juicio. Contó con el total apoyo de la recién creada
coordinadora «Por una Cataluña en libertad. No a las multas
lingüísticas». Concretamente, a la vista asistieron el presidente de
Convivencia Cívica Catalana, Francisco Caja, el miembro de
Ciutadans–Partido de la Ciudadanía, Nito Fontcuberta, y otro
comerciante multado por el mismo motivo, Xurde Rocamundi. Todos
ellos se mostraron muy optimistas ante el fallo del juicio.
"Los comerciantes no irán a campos de concentración"
Los chivatos de Montilla sacan pecho por
las multas conseguidas: 3.000 en 2009
La mayor máquina de crear multas está orgullosa de contribuir a la
imposición lingüística en Cataluña. La organización independista
Catalunya Acció denunció el año pasado a 3.000 comercios por no
rotular en castellano. Su meta es lograr la independencia en 2014.
Libertad Digital 5 Febrero 2010
El presidente de la organización independentista, Catalunya Acció,
Santiago Espot, habla y posa orgulloso para El Mundo. Sólo el año
pasado denunció a 3.000 empresarios catalanes por no rotular su
comercio en catalán.
“Lo hemos hecho para que se respete el catalán”, responde
satisfecho. Su récord está en presentar más denuncias en 2009 por
este hecho ante la Generalidad que las que presentaron numerosos
chivatos a título individual en 2008.
La pasada semana los organizadores de la marcha en Arenys de Mar,
con el lema “Por una Cataluña en libertad, no a las multas
lingüísticas”, denunciaban la existencia de“delatores subvencionados
por el gobierno de Montilla”. “En nuestra organización no existe la
figura del soplón, ya que siempre hemos denunciado dando la cara,
nunca de forma anónima”, dice Espot. Lo que no soporta el empresario
independentista es que tachen su actividad de fascista: “Comparar la
lengua catalana con el nazismo sí que es una enfermad”.
"Los castellanohablantes no irán a campos de concentración"
Pero su fin último es “lograr la independencia en 2014”, para lo que
no escatima esfuerzos ni se ciñe exclusivamente en denunciar a los
comercios que ejercen su libertad. Así, participó en el boicot a Air
Berlin por no utilizar el catalán y se opuso a las candidaturas
olímpicas de Madrid, recuerda El Mundo.
No le gusta ningún político catalán, por ser demasiado blandos y
todas sus esperanzas las tiene puestas en Laporta. “Por su
popularidad y su posición ya ha hecho un gran favor al
independentismos; agradeceríamos que se presentase, es una
alternativa fiable y atractiva”.
Ya por último se mofa de los que sufren esta persecución lingüística
y se ven obligados a pagar cuantiosas cantidades, que podrían
aumentar, por rotular su negocio en castellano. “El día que seamos
independientes, la única lengua oficial será el catalán, pero no
habrá persecución: al castellanohablante no se le pondrá en un campo
de concentración”.
Los etarras y el tráfico de droga
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 5 Febrero 2010
Cada vez están más claros los vínculos entre los etarras y el
narcotráfico.
La semana pasada la Ertzaintza detuvo a varios miembros de ETA.
Aparte del material bélico destinado a matar había otro que también
mata: droga destinada a la venta.
El comando etarra desarticulado en Ondárroa tenía 39 dosis de
cocaína y sustancias para el corte, además de balanzas para pesar la
droga. Los análisis realizados sobre el contenido de 41 bolsitas que
contenían sustancia estupefaciente revelaron que 39 de ellas
guardaban cocaína y las dos restantes productos para cortar y
adulterar la droga. Además, la policía encontró cuatro básculas para
el pesaje de la droga, lo que acreditaría que alguno de los
detenidos en la operación puede estar implicado en actividades de
narcotráfico.
Se le ha dado poco importancia a este descubrimiento -que no es una
novedad- en las noticias de la detención de los terroristas, aunque
demuestra que ETA, al igual que otros grupos terroristas del mundo,
como las FARC colombianas, obtiene gran parte de sus ingresos de la
droga. ¿Y a quién vendían la droga los etarras? A los jóvenes
vascos. ¡La acusación hecha en la maldita transición por los
abertzales a la Guardia Civil de difundir el consumo de droga para
diezmar a la juventud combativa se vuelve contra ellos!
Las pruebas confirman que ETA, como dice el escritor italiano
Roverto Saviano, es "paramafiosa".
El escritor italiano Roberto Saviano describió este lunes a la banda
terrorista ETA como una organización "paramafiosa" que trafica con
cocaína y que recurre a la ideología para justificar sus actos.
¿Por qué se oculta este vínculo entre el terrorismo etarra y el
narcotráfico?
El escritor italiano Roberto Saviano ha opinado hoy que en España se
niega una posible implicación de ETA en el tráfico de drogas porque
se quiere llegar a "un acuerdo de paz" con la banda terrorista y si
se la relaciona con el narcotráfico esto no sería posible.
¡Con esta gentuza han negociado ZParo y el PNV!
CODA: Declaración del terrorista Carlos sobre el negocio terrorista:
Nosotros no pedíamos dinero: lo exigíamos. Los Estados pagaban en
millones de dólares, y yo estoy orgulloso de haber desempeñado en
esa cuestión un papel fundamental. Y no solamente a estados
"amigos", entre comillas, sino a estados enemigos: y pagaban. Los
franceses nos pagaron cinco millones de dólares, sí, estando yo en
Argel, en el año 1976, por un avión de Air France que nos llevamos
hasta Entebe, el aeropuerto de Uganda. Todo el mundo paga, hermano.
(ESTA NOCHE, A PARTIR DE LAS 22:30 PODRÉIS VERME EN LD TV O
ESCUCHARME EN ES.RADIO. INTERVENGO EN LA TERTULIA DE CÉSAR VIDAL.
¡¡PREPÁRATE MUNDO PROGRE!!)
«Si hace falta iré a Estrasburgo, pero no
pondré el rótulo en catalán»
E. ARMORA | BARCELONA ABC Cataluña 5 Febrero 2010
Argumentos contrapuestos
Manel Nevot considera que «imponer coactivamente el uso de una
lengua sobre otra es un atropello a la libertad de expresión» y, en
este sentido, «vulnera la Constitución». Asimismo, considera la
sanción «ilegal» e «injusta» porque el rótulo de su establecimiento
también está en catalán.
La Generalitat niega que la ley «prohíba» rotular en castellano y
desestima el argumento de Nevot de que ha rotulado en catalán
porque, según apunta, sólo aparece en esta lengua la marca de la
empresa (Finques Nevot), que está exenta de la normativa, y no la
totalidad del rótulo.
Desde que Mariano Rajoy (PP) le mentó ante las cámaras, el 3 de
marzo de 2008, en pleno fulgor del debate electoral contra su
oponente y actual presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez
Zapatero, el empresario Manel Nevot no ha dejado de ser noticia.
Ayer, este agente de la propiedad inmobiliaria de 73 años,
propietario de Fincas Nevot (Vilanova i la Geltrú),volvió a saltar a
la palestra mediática por llevar a los tribunales a la Generalitat a
raíz de la multa que la Agencia Catalana de Consumo (ACC) le impuso
por no rotular su negocio en catalán, sanción que recurrió ante los
tribunales. La cuantía de la penalización -400 euros (también se le
ha dictado otra del mismo importe por no disponer de hojas de
reclamación)- es, según afirma,«lo de menos». Lo que realmente le ha
llevado a iniciar su cruzada contra la administración autonómica ha
sido, según reconoce en declaraciones a ABC, «el deseo de que se
respete el derecho de todos los ciudadanos de Cataluña a expresarse
en la lengua que quieran, y, por supuesto en castellano, que es la
otra lengua oficial». «No se puede fomentar el uso de una lengua
prohibiendo otra», apuntó Nevot en declaraciones a los medios. Pocos
minutos antes de ininiciarse la vista, que quedó vista para
sentencia, el empresario se abrió paso hacia la sala, entre micros y
cámaras de televisión.
«He llegado hasta aquí porque considero que esta multa es ilegal e
injusta y lo que me ha ocurrido es un atropello a la libertad tanto
como empresario como persona», dijo indignado. Preguntado sobre qué
pasará si el tribunal no falla a su favor, Nevot ya avanzó que no se
detendrá y que está dispuesto a llevar la causa al Constitucional
(TC) y a Estrasburgo si hace falta». «Tengo claro que no pienso
rotular en catalán», añadió en declaraciones a la prensa.
«He llegado hasta aquí porque considero que esta multa es ilegal e
injusta»
Inconstitucionalidad
Su abogado, Ángel Escolano, recordó al juez, tal como apunta el
escrito de demanda, que algunos preceptos de la Ley de Política
Lingüística del Govern (artículo 32) «son inconstitucionales» por lo
que pidió al tribunal que plantee «una cuestión de
inconstitucionalidad», ya que «vulnera el derecho fundamental de la
libertad de expresión». En el escrito de demanda, Nevot -asesorado
por Convivencia Cívica Catalana (CCC)- se cuestiona si una ley, de
ámbito estatal o autonómico, «puede limitar las libertades y privar
a las personas de elegir la lengua que deben utilizar para
relacionarse entre sí». Otro fundamento que aporta la demanda saca a
colación la ergión canadiense del Quebec que, justamente el
nacionalismo tiene como espejo. En concreto, se refiere a tres
comerciantes que recurrieron al Comité de Derechos Humanos de la
ONU, después de que el gobierno de Canadá y del Quebec les
prohibiesen utilizar el inglés en la rotulación de sus
establecimientos y les obligara a rotular en francés.
Precedente del Quebec
El Comité declaró que «todo Estado puede optar por tener uno o más
idiomas oficiales, pero, fuera del ámbito público, no puede negar a
nadie el derecho a expresarse en un determinado idioma».
Por su parte, la Generalitat recordó al empresario que la actual ley
no prohibe rotular en castellano sino que obliga a que «al menos»
figure en catalán, algo que el abogado de Nevot consideró
«engañoso». Ante el argumento de la administración, Manel Nevot
pidió la palabra para aclarar que su establecimiento «está rotulado
en catalán desde 1990». Fuentes judiciales y de la ACC negaron que
se trate del primer caso de estas características que llega a los
tribunales.
Manuel Nevot: "Lucharé para que no se multe
a ningún empresario por rotular en castellano"
El juicio que el comerciante multado interpuso contra la Generalitat
ha quedado visto para sentencia
www.lavozlibre.com 5 Febrero 2010
Barcelona.- El juzgado de lo Contencioso Administrativo número 9 de
Barcelona acogió ayer jueves, 4 de febrero, el primer juicio que un
particular interpone contra la Generalitat de Cataluña a causa de
las multas lingüísticas. Manuel Nevot, propietario de una agencia
inmobiliaria en la localidad barcelonesa de Vilanova i la Geltrú,
lleva cuatro años luchando contra la sanción que la Agencia Catalana
de Consumo le interpuso en 2006 por rotular su negocio únicamente en
castellano. El comerciante, que también fue multado por no disponer
de un cartel indicador de la existencia de las correspondientes
hojas de reclamaciones, alude que colocó el nombre de su
establecimiento también en catalán en 1990. Manuel Nevot, que
considera la sanción “injusta e ilegal”, asegura estar dispuesto a
llevar el caso hasta el Tribunal de Estrasburgo.
Durante la celebración del juicio los abogados de la Generalitat
presentaron como pruebas dos sentencias de otros juzgados
contenciosos administrativos que les dan la razón en enfrentamientos
por la lengua utilizada en empresas. Sin embargo, no aclararon qué
casos eran. Ante esta afirmación el letrado de Nevot manifestó que
tras buscar en la base de datos judicial de Cataluña no había
encontrado ninguna sentencia que sancionara el uso del castellano en
comercios. Escolano recordó que la ley no se empezó a aplicar hasta
el año 2004 por lo que declaró que las sentencias, en caso de
haberlas, deberían ser bastante recientes.
Los abogados de la Generalitat afirmaron asimismo que en Cataluña
“no se prohíbe” el uso del castellano en ningún sitio, y menos para
denominar a una tienda, aunque recordaron que la ley sí especifica
que “como mínimo se ha de rotular en catalán”. Este argumento no
convenció al letrado del comerciante, quien lo definió como una
“argucia legislativa” y manifestó que se prioriza el uso de una
lengua sobre otra, lo que calificó como una forma de discriminación.
El juicio ha quedado visto para sentencia. El comerciante ha
asegurado que si no le dan la razón llevará el caso al contencioso
administrativo español “o incluso a Estrasburgo”. “No cambiaré mi
letrero, pero no es sólo por eso, lucharé para que no se multe a
ningún empresario por rotular en castellano”, afirmó el propietario
de la inmobiliaria.
Manuel Nevot fue denunciado en 2006 por la Agencia Catalana de
Consumo. El comerciante presentó varios recursos pero la Generalitat
rechazó las alegaciones bajo el argumento de que si bien existían
letreros en catalán, el principal estaba escrito en castellano. Tras
recibir en 2008 una nueva notificación de la sanción, Nevot llevó a
cabo un contencioso administrativo que se resolvió ayer.
El Foro de Ermua recurrirá el archivo del
«caso Ibarretxe»
El TS dice que hablar con Batasuna no es delito y archiva la causa
I. REYERO | BILBAO ABC 5 Febrero 2010
El Foro de Ermua ratificó hoy su intención de recurrir ante el
Tribunal Constitucional el fallo del Supremo que archiva la causa
abierta contra Ibarretxe, Patxi López y Rodolfo Ares por las
reuniones mantenidas en 2006 con dirigentes de la ilegalizada
Batasuna.
En un comunicado, el Foro ha expresado su “estupor” por la sentencia
del TS, que rechaza que puedan criminalizarse los procesos de
diálogo emprendidos por un Gobierno democrático, y ha manifestado su
“profunda preocupación” en relación con “la calidad y el estado de
la justicia en España”.
La agrupación, que ejerció junto con Dignidad y Justicia la
acusación popular en el caso, ha declarado que “acata” la sentencia,
si bien no comparte los fundamentos de la resolución. “Y mucho menos
el tono y determinadas expresiones”, añade la nota. Asimismo, ha
criticado que el Supremo haya entrado a juzgar el fondo del asunto
“en un recurso que sólo trataba de la legitimación de la acción
popular para solicitar la apertura del juicio oral”.
Además, no comparte el argumento del Alto Tribunal, que entiende que
los acusados no cometieron un delito de desobediencia porque “este
requiere la existencia de una orden expresa que sea desobedecida” y
se remite a la sentencia que ilegaliza a Batasuna, y que ordenaba el
cese inmediato de sus actividades. "Si esto no es una orden expresa
susceptible de ser desobedecida, ¿qué es?, ¿una recomendación?, ¿una
sugerencia?".
Cine catalán: entre el pisto y la samfaina
BARCELONA AL DÍA ABC Cataluña 5 Febrero 2010
ACASO los premios Gaudí del cine catalán sirvan para que «Tres días
con la familia», la interesante película de Mar Coll que ganó el
premio principal, tenga un segundo aire en la taquilla. Y también
los otros títulos premiados en la gala, como «Garbo, el espía», «Las
dos vidas de Andrés Rabadán» o «Los condenados», pues todos ellos
habían pasado de puntillas por el interés y la atención del público.
Si esta ceremonia consigue que los espectadores se encuentren con el
mejor cine catalán del año, nadie podrá reprocharle nada ni a la
Academia catalana ni a su presidente, Joel Joan..., ni siquiera ese
traje arlequinado que llevó para la ocasión probablemente con la
idea de que el gracioso del palco tendría que ser él, con Montilla y
Tresserras a su lado.
Y sólo con unas enormes dosis de sentido del humor podía entenderse
que, mientras se celebraba una ceremonia sosita y pretenciosa a la
vez, la mayoría de los cines catalanes estuvieron cerrados al
público como protesta por la nueva ley del cine catalán en la que
sólo sobra la palabra «cine», pues su interés no está dirigido a él
sino a la batalla lingüística de los políticos catalanes contra todo
lo que tenga boca y hable.
No es díficil de entender que la vil política acorrale cualquier
sector o cualquier pensamiento si con ello alimenta sus intereses de
partido o ideológicos, pero no es natural que sean los propios
cineastas quienes antepongan esos intereses (partidistas o
lingüisticos) a los suyos propios: el cine catalán tiene una
particularidad que es inaccesible a ningún otro, y es precisamente
ése, la posibilidad de ser «en» catalán, y regalarle esa baza a
otras cinematografías tal vez sea oportuno electoralmente pero es
insensato cinematográficamente.
Lo que tendría que hacer Joel Joan y su Academia, y mucho antes
incluso de pasarle una plancha a su traje de arlequín, es
preocuparse de que la media docena de películas interesantes que se
producen en Cataluña durante el año tengan garantizado su sitio en
la cartelera y sean debidamente promocionadas y por lo tanto vistas
por el mejor público que pueden tener, o sea el propio.
Da grima ver que algunos de los títulos de este año, como «Xtrems»,
«The Frost», «Los condenados» o «Trash» han tenido menos visitas que
el blog de mi vecino vegetariano. Pero más grima da aún el ver cómo
salía durante la gala del cine alguno de los profesionales laureados
a decir eso de «viva el cine catalán y en catalán», en pleno acto de
coherencia garbancera con el habitual y pesadísimo «viva el cine
español» de los Goya.
A los profesionales y a los cinéfilos (incluso a la gente, sin más)
les gusta el cine, las películas. y cuanto mejor hecho esté, más les
gusta. Lo de «español», «catalán», «barcelonés» o de «Reus» no es un
calificativo, y si un profesional de esto prefiere poner el acento
en «catalán» en lugar de en «cine» es porque debiera dedicarse a
otra cosa: en vez de a hacer películas, por ejemplo, a dirigir un
club de fútbol.
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