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Zapatero, a la deriva
LUIS MARIA ANSON El Mundo 11 Febrero 2010
NO SE LO esperaba. Nunca creyó que la orquesta mediática
internacional la emprendiera contra él; contra él que es el
progresista pávido de los matrimonios lésbicos, el crucifijo al
albañal y el aborto coño libre. No se ha dado cuenta de que no se
puede circular por los foros occidentales serios a base de
ocurrencias. A base también de contradicciones y actitudes
incoherentes. Zapatero, ha dicho un gran periódico belga, «como si
de un viejo navío reventado se tratara, hace agua». Su éxito
indudable en el National Breakfast le ha servido de poco. La opinión
internacional no le acepta como líder solvente. Se le considera,
incluso, una amenaza para la estabilidad económica de la zona euro.
Y, sin embargo, las primeras semanas de la presidencia europea han
hecho meditar al Zapatero de las dádivas y las mercedes. Su reforma
laboral es un churrete pero también un principio de rectificación.
El presidente ha comprendido que Merkel y Sarkozy tienen razón; que
no puede salir de la crisis con fórmulas demagógicas; que debe
reducir el déficit de dos dígitos a menos de un 3%; que el gasto
social tiene sus límites; que la frivolidad sirve de muy poco para
enderezar las cuadernas económicas.
A Zapatero le han explicado los expertos lo que tiene que hacer:
Aplicar de forma implacable la regulación y el control financieros.
Dedicar los dineros despilfarrados en los Ayuntamientos a la ayuda a
las pequeñas y medianas empresas que son las que crean empleo.
Reducir el gasto público en 100.000 millones de euros.
Aumentar los años de cotización para la jubilación plena de 15 a 30.
Prorrogar la edad útil hasta los 69 años, hasta los 70 según Barea.
Fijar la indemnización por despido en 20 días por año.
Reducir en cada ejercicio el número de funcionarios.
Espeluznado ante estas exigencias, imposibilitado de tirar de
maquinita y fabricar billetes, incapaz de superar los límites para
crear un corralito argentino que es lo que le pide el cuerpo gentil,
Zapatero está promoviendo una reforma laboral que se ha quedado en
un aspaviento sin contenido. No se ha atrevido a atender las
exigencias reales ni en la ayuda a la empresa ni en la reducción
razonable del gasto público ni en la edad de jubilación ni en la
disminución de funcionarios. Se ha quedado en las medias tintas, en
el sí pero no, en la incertidumbre, en la finta, en el tanteo, en la
indecisión. Y por lo tanto en la ineficacia.
No es verdad esa imagen de que el barco de Zapatero hace agua.
Todavía no. Lo que ocurre es que navega a la deriva. Carece de
rumbo. El timonel no sabe qué hacer. Da bandazos a babor y a
estribor sin orden ni concierto. Debería Zapatero convocar
elecciones anticipadas para que la nave del Estado pueda regresar a
puerto seguro. No va a hacerlo. Nos esperan largos meses de
improvisaciones, ocurrencias, frivolidades y rectificaciones. Ayer,
en el Congreso, se vio claramente que el presidente no tiene los
pies en la realidad. Dice Pepiño Blanco que algunos tratan de
demonizar a Zapatero. La realidad no es ésa. A mí me parece que se
ha levantado un clamor dentro y fuera del partido socialista para
que el presidente circunflejo se vaya con viento fresco.
Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española.
¿Qué hacer con Cataluña?
Pío Moa Libertad Digital 11 Febrero 2010
Tenía pendiente contestar al artículo de Federico sobre Cataluña.
Coincidimos en bastantes cosas fundamentales, como que el problema
nace tanto, al menos, de Madrid como de los nacionalistas, y que
gran parte de las tendencias liberticidas del resto de España vienen
de la Cataluña dominada por los separatistas (he tenido unas cuantas
experiencias directas de lo que entiende allí esa gente por
democracia, como el silencio absoluto sobre algunas conferencias
mías en Barcelona, o mis salidas forzadas de La Razón y de El
Economista, originadas en la Cataluña hoy en vías de transformarse
en Catalufia).
Los nacionalismos catalán y vasco tienen entre sus componentes
esenciales el racismo, como sabe todo el mundo en el caso del vasco
y ha explicado Paco Caja en relación con el catalán. Un racismo que,
aparte de su maldad, es singularmente ridículo, por cuanto las
“razas” catalana o vasca son básicamente indistinguibles de la
andaluza, la asturiana o la extremeña. Pero del común racismo,
Sabino Arana y Prat de la Riba extrajeron conclusiones distintas.
Para el primero, la “raza” vasca debía preservarse pura e
incontaminada mediante la secesión absoluta de las Vascongadas,
mientras que Prat pensó que la superioridad racial debía convertir a
Cataluña en potencia hegemónica, imperialista, sobre el conjunto de
la península, inventándose para ello un enemigo, Castilla, a la que
debía heredar como nación rectora de Iberia, cuando Castilla hace
siglos que perdió ese papel. Como la idea era completamente
anacrónica y ridícula, el nacionalismo catalán ha oscilado entre su
proyecto de chulear al inferior resto de España y un separatismo
resentido: “ya que no aceptáis nuestras aspiraciones, nos vamos”,
eso sí, llevándose de pasada a los “països catalans”, como tienen a
bien llamar a Valencia y Baleares.
La verdad es que entrar en las historias y razonamientos de estos
separatismos resulta fastidioso, porque es meterse en el reino de la
chifladura y la majadería, cosa muy distinta de ideologías mucho
mejor articuladas como el marxismo. Algo de ello he expuesto en el
libro Una historia chocante, y conviene entrar en los de Jesús Lainz
sobre los mismos temas para comprobarlo. Alguien debería hacer un
estudio crítico-biográfico de los principales personajes históricos
de esos nacionalismos, para exponer su extrema mediocridad
intelectual y barato oportunismo político. No son, desde luego,
glorias de las respectivas regiones, a las que solo han aportado
violencias, convulsiones inútiles y ataques a la libertad.
Pero el hecho es que, entre la demagogia separatista desatada desde
la transición –siempre en conexión con el terrorismo– y la miseria
política del PSOE y el PP, que solo por un breve período, con el
Pacto por las libertades y contra el terrorismo, pareció camino de
remediarse, hemos llegado a una situación en la que el clima y las
tendencias secesionistas parecen imponerse. ¿Qué hacer ante esta
situación? Muchos son partidarios de decirles “¡Váyanse de una
puñetera vez y dejen de envenenar a todo el país!”. Pero ¿a quiénes
se dirigiría esa despedida? Los catalanes y los vascos siguen
sintiéndose mayoritariamente españoles, según las encuestas, lo que
no deja de ser pasmoso habida cuenta de la dejación de la idea
nacional por los políticos y la mayoría de intelectuales, allí y en
toda España. No obstante, el terreno perdido ha sido mucho, y
recobrarlo, cosa que no va a ser fácil, es el único camino posible.
Afortunadamente los signos de recuperación, aun si débiles, ya están
apareciendo.
No vale decir que “la Cataluña real no se alza contra la Cataluña
oficial”, porque, ¿ha sufrido España en mucho tiempo un gobierno más
abyecto que el actual? Y sin embargo pocos se alzan contra él, y la
resistencia ha sido asfixiada, al menos de momento, por Rajoy y su
camarilla. No, Cataluña sigue siendo parte de España, y sus
problemas son los mismos que los del resto: la corrupción
intelectual, económica, moral y política es la misma, aunque en
algunos aspectos el nacionalismo catalán vaya en cabeza. Los
separatistas vascos no han hecho menos daño a las Vascongadas y a
toda España que los catalanes, y el problema en Galicia va camino de
enconarse. El PP y el PSOE acaban de inventarse otra “realidad
nacional” en Andalucía: alguien me comentaba que allí la gente se lo
tomaba a cachondeo, pero con unas décadas de “educación” en tales
ideas ya veríamos por donde salía el cachondeo. ¿Vamos a decirles a
todos: “sálganse con la suya y lárguense de una vez”? Pues sí,
tendrán que largarse alguna vez los separatistas. Pero sin Cataluña,
sin las Vascongadas, sin Galicia y sin Andalucía. Su mayor debilidad
está en el propio carácter, disparatado y antidemocrático, de su
ideología, y su mayor fortaleza en las actitudes de la chusma
política “de Madrid”. Pero esto último tiene que cambiar. Nos
jugamos demasiado para que la farsa continúe indefinidamente.
Identidad y declive
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es 11 Febrero 2010
En estos días se han conocido tres noticias relativas a Cataluña que
examinadas en su conjunto dibujan un cuadro desolador para la que
fuera motor de España, ejemplo de dinamismo económico y vanguardia
de las ideas y del arte. Por una parte, se ha publicado que el
Principado lidera a todas las Comunidades españolas en número de
ERES, de quiebras, de disolución de sociedades y de morosidad
bancaria. Del total español de procedimientos concursales, Cataluña
representa un 24%, seis puntos por encima de su peso en el PIB
nacional, que es del 18%. Otro dato decepcionante es que los
juzgados mercantiles de Barcelona están colapsados por acumulación
de asuntos, pero también porque sus plazas tienen pocos solicitantes
de otros puntos de España o porque si van a la Ciudad Condal se
apresuran a pedir el traslado tan pronto les surge la oportunidad de
residir en regiones sin particularismos agresivos.
Y el tercer hecho interesante es que las Universidades catalanas,
tanto las públicas como las privadas, se han plegado a la imposición
del gobierno tripartito de exigencia del conocimiento del catalán
para ocupar un puesto de profesor funcionario o contratado. Este
conjunto de desgracias refleja el declive imparable de una sociedad
secuestrada por la obsesión identitaria, que la empobrece
materialmente en la medida que la cierra a la libertad de
circulación del comercio, de los capitales y de las personas, que la
paraliza institucionalmente al impedirle aprovechar los recursos
humanos del Estado al que pertenece y que la limita culturalmente al
disuadir a los mejores representantes del mundo académico,
profesional e intelectual de elegirla como lugar de trabajo.
Cataluña se asfixia oprimida por el corsé nacionalista perdiendo un
tiempo y unas energías preciosos que, incluso si reacciona y se
sacude las cadenas de fanatismo e irracionalidad que la aprisionan,
tardará décadas en recuperar.
Los idiomas son para comunicarse
PEDRO M. LARRAURIwww.lavozlibre.com 11 Febrero 2010
Salvo para los nacionalistas. Aprender un idioma supone una
inversión de esfuerzo y de tiempo y, con frecuencia, también de
dinero. Cuando una persona hispanohablante decide libremente
aprender un nuevo idioma, por ejemplo el ruso, lo hace para poder
entenderse con toda la gente que habla ese idioma. Pero con los
rusos que hablan español ya puede entenderse sin necesidad de
aprender ruso.
Mucha gente aprende un idioma, además del materno, y menos gente
aprende dos; muy pocos tres y casi nadie cuatro. Si uno invierte en
aprender un idioma, no se puede invertir lo mismo en aprender otro.
Aceptemos que el catalán, el gallego, el vasco, el valenciano y el
mallorquín son idiomas. Pero tienen una peculiaridad muy especial:
todas las personas que hablan esos idiomas hablan también español.
Por lo que si yo sé español -o castellano, es igual-, aprender
cualquiera de esos idiomas me supone un esfuerzo y una inversión que
no me sirve para comunicarme con más gente que antes de saber ese
nuevo idioma. Y al hacer esa inversión, reduzco mis posibilidades de
poder estudiar y aprender otras lenguas, como inglés, ruso, francés
o alemán, por ejemplo, que sí me sirven para comunicarme con
millones de personas que no saben español. Por lo que los gobiernos
de esas comunidades españolas, cuando nos imponen el aprendizaje de
lo que ellos llaman -impropiamente- la lengua propia del territorio,
nos ocasionan un coste personal y económico importante.
Distinto es que cada uno libremente decida aprender esas lenguas.
Nadie discute que al aprender esos idiomas uno adquiere una riqueza
cultural. Pero esa riqueza sólo es práctica en la medida en que las
leyes de esas autonomías se empeñen, por motivos políticos, en hacer
esa lengua necesaria. Todos los nacionalistas usan los idiomas como
barreras excluyentes: el día que no haya fronteras, todos los
humanos hablaremos el mismo idioma, quizá una mezcla evolucionada de
todos los existentes. Porque cuando conviven dos comunidades
lingüísticas, a la larga su idioma se unifica.
Gracias a la unidad del Imperio Romano el latín fue la lengua común
de casi toda Europa hasta hace 1.000 años, pero el aislamiento
posterior de diversas zonas propició su degeneración espontánea
hasta su disgregación en lenguas romances. Inexorablemente, ese
aislamiento se está superando cada vez con más celeridad. Pero
algunos están empeñados en retroceder en la historia. Están en
contra del progreso. Es desconcertante comprobar cómo los
impositores de sus lenguas regionales nos están causando un grave
empobrecimiento. Y no sólo de nuestra libertad...
De lacayos y traidores
HERMANN TERTSCH ABC 11 Febrero 2010
LA verdad es que no ganamos para sorpresas. Cierto que la mayoría no
son buenas, pero algunas generan cierto humor, aunque sea negro.
Ayer nos dijo muy solemne el Gran Timonel, en sede parlamentaria,
donde se suele decir que es al menos de mala educación mentir, que
nuestra economía va hoy mejor que hace seis meses. La cosa tendría
coña si no hubiera tantos millones de compatriotas que sufren,
muchos desde hace bastante más de seis meses y muchos desde hace
menos y cada vez más. Nos dice, ya no sólo a los antipatriotas, a
esa media España que nunca le ha creído -y que ha sido obviamente
más lúcida que el resto-, también a los propios órganos inútiles de
ese partido que fue el socialista, que estamos todos los españoles
semiestupendos y pronto el crecimiento devolverá las loas perdidas
al nieto heroico del supuesto héroe Lozano de cara a unas elecciones
triunfales en el 2012.
Lo dicho, tendrían inmensa gracia todas las mendacidades del
presidente si no fuera cierto -esto sí es cierto- que los robos en
los supermercados se han multiplicado. Y que los ladrones son gente
muy decente que les dicen a las cajeras que les da igual lo que les
pase porque lo que esconden bajo el abrigo es comida para sus hijos
o nietos. Y las cajeras, también todas más decentes que todo el
Gabinete, dejan a sus conciudadanos pasar la caja con los productos
ocultos porque su valor y dignidad les impiden denunciar a todos
estos españoles que no notan para nada esa recuperación que anuncia
el Timonel iluminado. Resulta que en los seis meses que nos dicen,
la economía española se recupera -hay que ser muy sinvergüenza-, se
nos han ido a la cola del paro centenares de miles de padres y
madres de familia, y no sólo antipatriotas -que quizá según Zapatero
lo merezcan-, sino también esos votantes del PSOE que no veían la
crisis por ninguna parte cuando acudieron a las urnas hace dos años,
casi dos años. Hay que reprimir muchas veces las tentaciones de no
pensar que quienes creyeron la farsa casi tienen merecida la
tragedia. Y se reprimen. Pero lo que está claro es que este país,
por indolente, absentista, perezoso y poco perspicaz que pueda ser,
no se merece la calamidad que lo ha hundido en este retroceso
vertiginoso de su bienestar y seguridad.
Los lacayos de este poder que pasea a los jefes de los periódicos y
pastorea a casi todas las televisiones pueden acusar de la crisis a
quienes la denuncian. Y pueden intentar e incluso lograr a veces la
liquidación civil de aquellos que han destacado en su denuncia de
que el rey no sólo está desnudo, sino que su soberbia ignara nos va
a dejar desnudos a todos nosotros y a nuestros hijos y nietos. Los
casandras -en definitiva, los que han dicho la verdad en estos
pasados años- dice alguno de los amiguetes escribidores del Gran
Timonel, son los que hunden el país. Y la conspiración
internacional, ni más ni menos. No hay duda ya. La tropa de cursis,
paletos y aprovechateguis que culpan del hundimiento a quienes no
están en el poder pueden tener réditos a corto plazo.
Pasearse con este presidente y maldecir y condenar toda crítica al
poder como si este personaje nefasto en nuestra historia fuera
realmente España. Pero la realidad demuestra claramente que aquí
nadie va a tener réditos a largo plazo de lo que supone el retorno
de España a una anomalía histórica de la que había salido con honra
y orgullo en la transición. Una anomalía en la que muchos tememos
estaremos durante años, lustros o quién sabe si otra vez décadas. El
otro día hablábamos de alta traición. Porque este Gobierno obligó a
su cúpula policial a colaborar con los asesinos de sus compañeros.
Supuestamente, está claro. Pero la alta traición tiene mayor
dimensión cuando la tragedia nacional adquiere las dimensiones que
ya son palpables en todo un país que, repito, no se ha merecido
esto.
Un embuste más
IGNACIO CAMACHO ABC 11 Febrero 2010
YA casi nadie se acuerda, por fortuna, del llamado Proceso de Paz
-pronúnciese pazzzzzzz-, aquella infamia entreguista que descarriló
porque a ETA le parecieron pocas las ignominiosas concesiones del
Gobierno. Fue hace apenas tres años, un suspiro en la Historia, pero
han pasado tantas cosas que la memoria colectiva ha guardado todo
aquel oprobio en el desván de olvido donde van a parar los episodios
ingratos que necesitamos relegar para seguir mirándonos en un espejo
de autoindulgencia. Pero he aquí que un socialista vasco, Jesús
Eguiguren, uno de los que participó en las negociaciones con los
terroristas, ha subido sin venir mucho a cuento a esa buhardilla de
recuerdos arrumbados y ha regresado con el escalofriante testimonio
retroactivo de una gran mentira. Una más, sí, y ya irrelevante, pero
una cínica, grosera, desfachatada y nada piadosa mentira.
Fue una mañana de fin de año de 2006. Cuando Rodríguez Zapatero,
preguntado por la marcha de un diálogo que ya apestaba, ahuecó el
tono con su mejor timbre de engolamiento y pronosticó muy
solemnemente aquello -¿recuerdan?- de que «el año que viene
estaremos mejor». El profeta. Menos de 24 horas después estalló la
bomba de Barajas. Y ahora dice Eguiguren, al bies de otras críticas
sobre su lentitud reactiva ante la recesión, que en aquel entonces
«ya sabíamos todos que aquello estaba roto». Es decir, que el
presidente mintió. Que a sabiendas de que todo había naufragado, de
que su patético intento de tratar como iguales a los terroristas
desembocaba en un triste fracaso intransigente, le dijo a la nación
que las cosas iban por buen camino. Mentir: decir lo contrario de lo
que se sabe, cree o piensa, dice la Academia. Con intención de
engañar, añadían los antiguos catecismos que no contemplaban la
hipocritona reserva moral de la política. Sólo que aquella mentira
tuvo, desgraciadamente, las patas muy cortas: antes de acabar el año
dos inmigrantes que no sabían que todo iba a ir mejor murieron bajo
los escombros del parking de la T-4. Y en su monolito conmemorativo
ni siquiera se escribió la causa de su muerte.
Hay omisiones que también constituyen una variante de la falacia.
A propósito o al descuido, Eguiguren ha dibujado un seco retrato
moral del presidente. Un hombre que en su frívolo relativismo es
capaz de mentir de un modo mecánico, natural y desprejuiciado,
porque tiende a autoconcederse la propiedad adánica de construir una
falsa y propicia realidad a través del embuste. Un retórico que
moldea su lenguaje como el superficial adorno de plastilina de un
discurso hueco, flotante, gaseoso. Un gobernante que niega la crisis
con el mismo desparpajo mendaz con que anuncia la recuperación. Un
político de frío utilitarismo para el que la verdad no existe como
categoría ética: las palabras, dijo una vez, están al servicio de la
política. Eso sí era cierto; tan cierto que define una clase de
política.
"Las consecuencias de la imposición
recaerán sobre los estudiantes catalanes"
La ANLL manifiesta su rechazo a la exigencia de catalán a los
profesores universitarios
www.lavozlibre.com 11 Febrero 2010
Madrid.- La Asociación Nacional por la Libertad Lingüística (ANLL)
ha afirmado a través de un comunicado que rechaza plenamente las
intenciones del Gobierno dirigido por José Montilla de aprobar vía
decreto el requisito del conocimiento de catalán para los profesores
de las universidades públicas y privadas de Cataluña.
“Entendemos que la medida responde a la escalada de radicalidad que
el PSC pretende mantener hasta las elecciones de Cataluña en pro de
presentarse a ellas como el partido más nacionalista de cuantos
concurran”, declaró Pablo Yáñez, presidente de la asociación.
La ANLL manifiesta que “las consecuencias de esta imposición”
recaerán directamente en los estudiantes catalanes y supondrán la
reducción de la calidad de los servicios educativos universitarios.
“De esta manera se está hipotecando el futuro de los jóvenes en
Cataluña”, añade.
“Asimismo, supone una nueva frontera lingüística al ya de por sí
maltrecho mercado laboral y la confirmación de las intenciones de
Montilla de expulsar al castellano y a los castellanohablantes de la
realidad social de Cataluña con el fin de imponer un modelo
homogéneo, único, monolingüe y sostenido sobre la ingeniería social
de su gobierno”, denunció Pablo Yáñez.
“Invitamos a los profesores a rebelarse contra la imposición de este
requisito que tendrá sus máximas consecuencias cuando profesores,
intelectuales y profesionales capacitados vayan abandonando Cataluña
dejando tras de sí a un Montilla sólo con una sociedad manipulada a
su medida”, concluyó la ANLL.
La Ley del Cine de Cataluña supera su
primer trámite parlamentario
El Parlamento rechazó las enmiendas presentadas por el PP y C's por
110 votos en contra y 15 a favor
Ep www.lavozlibre.com 11 Febrero 2010
Barcelona.- El proyecto de ley del cine catalán sigue adelante en su
trámite parlamentario después de que el Parlamento de Cataluña
rechazase, con 110 votos en contra y 15 a favor, las enmiendas a la
totalidad presentadas por PP y C's.
Entre otras cosas, la ley prevé que el 50 por ciento de las copias
de los largometrajes que se estrenen en Cataluña, ya sean doblados o
subtitulados, sean en lengua catalana.
El diputado del PP Rafael López acusó al Gobierno catalán de
convertir una ley sobre el cine en una ley de política lingüística,
y afirmó que gracias al tripartito los catalanes "tendrán que volver
a ir a Perpignan (Francia) a ver el cine y los toros".
Consideró "intolerable" que sólo un 3% de las películas que se
emiten en Cataluña sean en catalán, pero cuestionó que las cuotas y
las sanciones sean la solución.
En la misma línea, el presidente de C's, Albert Rivera, animó a
encontrar la fórmula para que la gente pueda ir a ver cine en
catalán, pero sin imposiciones, ni sanciones, ni cuotas, y consideró
que la ley "es una estocada mortal al cine en Cataluña".
El diputado de CiU Jordi Cuminal, que pidió serenidad para afrontar
el debate y trabajar juntos, criticó que el tripartito no haya
mejorado la situación del catalán en el cine, y aseguró que en el
último año de CiU en el Gobierno de la Generalitat las películas en
catalán ya llegaban al 3%.
PSC, ERC e ICV-EUiA defendieron que la ley no es restrictiva y que
busca garantizar que la gente pueda escoger libremente en qué idioma
va a ver las películas. La diputada de ERC Maria Mercè Roca acusó a
la oposición de no querer la normalización del catalán "ni en las
pantallas ni en ningún sitió".
El diputado del PSC Josep Maria Balcells y la ecosocialista Dolors
Camats reconocieron que la ley tiene margen de mejora y se mostraron
abiertos a negociar enmiendas.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
Castellanohablante y fumador
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 11 Febrero 2010
Los castigos, la obligación y el despotismo tienen que ver con un
modo de ejercer la política que sólo genera antipatía. La inmensa
mayoría de los ciudadanos de Cataluña conviven en paz.
La Declaración Universal de Derechos Lingüísticos expresa que cuando
grupos lingüísticos concurren en un territorio compartido, el
ejercicio de los derechos lingüísticos se tiene que regir por el
respeto entre todos y dentro de las máximas garantías democráticas.
Multar por no usar el catalán nada tiene que ver con la Declaración
apoyada por la UNESCO, obviamente esa declaración no entra en cómo
garantizar los derechos que suscribe, pero cuando habla de respeto y
democracia no está hablando ni de imposición ni de abuso de poder.
La imposición coercitiva mediante sanciones económicas es el
resultado de un uso abusivo del poder por parte del Gobierno de la
Generalitat. Los ciudadanos sienten achicado su espacio vital de
manera arbitraria desde un gobierno que se dice socialista en Madrid
y por sus federados del PSC en Cataluña. Resulta curioso observar
cómo se emplean distintas varas de medir a la hora de entrometerse
en las relaciones privadas. Se da la curiosidad de que si eres
catalanohablante y fumador en Cataluña, como usuario el gobierno
defiende tu derecho a ser atendido en catalán por un camarero pero
otra ley defiende al camarero en caso de que se te ocurriera fumar
en su local. Es decir, resulta que para el uso de la lengua se
defiende el punto de vista del consumidor, pero para impedir que
fumes se legisla desde el punto de vista del trabajador. Siguiendo
el hilo de la broma, quien puede resultar peor parado en Cataluña es
el castellanohablante fumador y empleado en un bar porque no sólo le
van a quitar del tacaco sino que además le van a mandar a un curso
de normalización lingüística. Se dirá que se hace por su salud y su
cultura, pero ese razonamiento es muy malintencionado porque es
consonante a formas de pensamiento autoritarias.
Los castigos, la obligación y el despotismo tienen que ver con un
modo de ejercer la política que sólo genera antipatía. La inmensa
mayoría de los ciudadanos de Cataluña conviven en paz de manera
respetuosa, una mayoría domina los dos idiomas y el sentido común y
la amabilidad hacen el resto. Estamos frente a una comunidad
lingüística bilingüe, por eso, salvo casos aislados, nadie se va a
comprar a la tienda de enfrente porque el frutero no sepa hablar en
catalán (o en castellano), o porque el ticket de compra no esté
redactado en la lengua materna de cada cual. En este contexto es
fácil entender que fomentar una lengua no puede ir en detrimento de
ninguna y mucho menos de manera punitiva, es fácil entender que
fomentar el uso sólo es democráticamente aceptable mediante una
acción de apoyo en positivo.
Javier González, presidente del Consejo General de C's
http://www.ciudadanos-cs.org/prensa/Javier_Gonzalez_Castellanohablante_y_fumador/3401/
pnv, aralar y eb, en contra
El Parlamento vasco pide que se valore de
forma "adecuada" el euskera en las OPEs
PSE y PP han presentado otra enmienda para adecuar los perfiles
lingüísticos asignados a los puestos de trabajo de la Administración
VITORIA El Correo 11 Febrero 2010
El Parlamento vasco ha instado hoy al Gobierno autonómico a realizar
una valoración "adecuada" del conocimiento del euskera como méritos
en las próximas ofertas públicas de empleo, de cara a buscar el
equilibrio con la puntuación correspondiente a los méritos
profesionales. A través de una enmienda transada por PSE-EE y PP, el
Parlamento también ha emplazado al Gobierno de Vitoria a analizar la
idoneidad de los perfiles lingüísticos asignados a los puestos de
trabajo de las relaciones de puestos de trabajo (RPT) de la
Administración Pública Vasca, en función de las necesidades del
servicio, de la zona y de la garantía de comunicarse en las dos
lenguas oficiales.
La propuesta aprobada ha sido apoyada por PSE-EE y PP, y rechazada
por PNV, Aralar y EB, y ha tenido al abstención de UPyD El
parlamentario de UPyD, Gorka Maneiro, responsable de la iniciativa
original, que ha sido rechazada, ha criticado que el actual Gobierno
Vasco "no ha cambiado en nada la política lingüística" del anterior
y ha reclamado que las próximas OPEs "no discriminen", en función de
la valoración del euskera.
El socialista Vicente Reyes ha recordado que el 55,58% de los
funcionarios que ocupan plazas con perceptividad vencida, acreditan
el perfil lingüístico reclamado, al tiempo que ha dicho que "los
socialistas estamos aguantando carros y carretas para reponer los
consensos que rompió el Gobierno anterior al establecer decisiones
nuevas en euskera sin el acuerdo político".
En este sentido, ha señalado que su grupo "trabajará por situar
entre todos la política lingüística en la realidad social de la
forma más adecuada, dentro del marco de la ley", convencido de que
hay un marco de "flexibilidad y racionalidad en el que nos
encontraremos"
La "popular" Laura Garrido ha criticado que la valoración que se da
al euskera en las OPEs es "excesiva" y ha confiado en que el
Ejecutivo vasco tenga en cuenta la iniciativa aprobada, en que ésta
"no quede en papel mojado", y en que "se garantice el principio de
acceso en condiciones de igualdad a la Función Pública".
Ana Otadui (PNV) ha dejado claro que su grupo no va a aceptar que se
revisen los perfiles y ha denunciado que el texto aprobado contiene
una propuesta "regresiva". Ha insistido en el apoyo a la
"discriminación positiva a favor de la lengua minorizada", y ha
subrayado que "el euskera es un mérito profesional".
Mikel Basabe (Aralar) ha opinado que el PP quiere que el euskera sea
"motivo de conflicto", y ha advertido de que si lo que propone es la
"zonificación" en función del grado de uso del euskera, "se debe
modificar la ley".
Por su parte, Mikel Arana (EB) ha manifestado que el actual sistema
no supone ninguna "imposición, sino el cumplimiento del Estatuto de
Gernika", y ha preguntado si existen funcionarios que hayan visto su
carrera "totalmente truncada" por desconocer el euskera.
polémica en educación
El PP pide retirar las ayudas a los
colegios que impidan la matriculación en castellano
Educación censura a Oyarzábal por sus «graves» acusaciones a los
centros y le insta a presentar «pruebas»
AITOR ALONSO | VITORIA. El Correo 11 Febrero 2010
El secretario general del PP vasco, Iñaki Oyarzábal, cargó ayer con
dureza contra los colegios concertados integrados en la agrupación
religiosa Kristau Eskola, a los que acusó de «sumisión» a las tesis
nacionalistas por negarse o al menos impedir «mediante trabas» la
matriculación de escolares en modelo A, íntegro en castellano. El
portavoz popular llegó a reclamar que se expediente y, en su caso,
se suspendan las ayudas públicas a estos colegios «si no están
dispuestos a cumplir la ley», que les «obliga a admitir»
matriculaciones en cualquiera de los tres modelos lingüísticos en
vigor. Los centros concertados reciben cada año cerca de 500
millones de euros de las arcas públicas para su funcionamiento.
Oyarzábal aseguró que su formación política ha recibido quejas de
padres que afectan al menos a media docena de colegios concertados
tanto de Vitoria como de Bilbao, todos ellos integrantes de la
agrupación religiosa, en los que se han puesto «trabas» o se ha
tratado de «modificar la voluntad» de los progenitores que tenían
pensado inscribir a sus hijos, sobre todo, en el modelo en
castellano, aunque también se ha registrado casos referente al
modelo B, el bilingüe. «Se trata de condicionar la voluntad de las
familias, porque se les dice que si apuntan a sus hijos en el modelo
A se quedarán fuera del centro que han elegido, porque no habrá
aulas. Y los padres deben saber que tienen derecho a matricular a
sus hijos en cualquiera de los tres modelos y que luego ya se verá
si hay demanda suficiente o no», insistió el portavoz popular. «Pero
los colegios, en lugar de dar información, actúan de filtro. Es
decir, los datos de matriculación que se presentarán al acabar la
campaña estarán falseados, no serán reales», alertó.
«Incendiar» el proceso
El Departamento de Educación, por su parte, censuró al portavoz
popular por «realizar afirmaciones de esta gravedad sin aportar ni
una prueba ni un dato» e «incendiar» el proceso de matriculación. La
consejería advirtió de que «no es correcto situar a todos los
centros educativos bajo la sombra de la sospecha» y garantizó que la
información durante este proceso ha sido «más eficaz» que en el
pasado.
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