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Presentación, a cargo de la periodista Cristina Losada,
de los libros La raza catalana. El núcleo
doctrinal del catalanismo, de Francisco Caja, y
La España raptada. La formación del espíritu
nacionalista de Pedro Antonio Heras, el próximo
sábado a las siete de la tarde en el aula sociocultural
de la Fundación Caixa Galicia en c/Médico Rodríguez
esquina a Juan Flórez, por iniciativa de la Asociación
cívica Coruña Liberal. Entrada libre hasta completar
aforo.
Francisco Caja es
profesor de estética en la Universidad de Barcelona, si
bien este libro responde más a su condición de activista
cívico, presidente de la asociación Convivencia Cívica
Catalana, de resistencia al nacionalismo obligatorio y
aplastante en Cataluña.
En La raza catalana
expone las fuentes teóricas y doctrinales de ese
nacionalismo, desde su invención hace unos 120 años, y
los sucesivos disfraces con que los divulgadores y
explotadores de esa doctrina han tratado de vestir esa
mona racista con las sedas del progresismo. Ese racismo
originario fue aprendido por los hermanos Arana durante
sus estudios en Barcelona. También ha sido la fuente de
inspiración para el nacionalismo gallego: lo más cierto
de nuestro “hecho diferencial” es este plagio.
Pedro Antonio Heras es profesor de Historia en la
Universidad Rovira y Virgili -nombre de uno de
los predicadores del racismo lingüístico catalán del que
trata el libro de Caja-. En su libro La España
raptada. La formación del espíritu nacionalista
pasa revista a los textos escolares impuestos por los
nacionalistas catalanes y vascos: los niños sujetos a
escolarización forzosa en sistemas en que no existe o es
una burla la libertad de enseñanza, amasados en la
hormigonera totalitaria de la construcción nacional, lo
quieran o no sus padres y los demás ciudadanos que
sufragamos fiscalmente su sostenimiento. No cabe decir
aquí “tal ver, tal esperar”: hace demasiado tiempo que
ya sucede entre nosotros.
Coruña Liberal pretende
denunciarlo, y confía en que actos como este contribuyan
a tomar conciencia del peligro que supone para la
convivencia la inculcación forzosa de ciertas doctrinas
que han adquirido marchamo de oficiales en los
currículos escolares.
¿Un pacto de qué Estado?
IGNACIO CAMACHO ABC 12 Febrero 2010
PARA hacer un pacto de Estado, aunque sea sobre la economía y el
empleo, lo primero que hay que tener es una idea más o menos común
del Estado. La crisis política española es de tal envergadura que ni
siquiera existe ese concepto elemental en torno al que se puedan
acercar los distintos partidos, porque el zapaterismo ha destruido
los consensos vigentes desde la Transición hasta poner en cuestión
la estructura del Estado mismo, la idea de la nación como ámbito
igualitario de convivencia. En este momento los socialistas, los
populares y los nacionalistas no están en condiciones de acordar
ninguna política para España porque antes tendrían que ponerse de
acuerdo sobre qué es España. El conflicto sobre la estructura y el
modelo territorial interfiere incluso la toma de medidas contra la
recesión; el Estado central propiamente dicho, es decir, la
Administración bajo la dirección del Gobierno, apenas controla el 25
por ciento del total de un gasto público en el que las autonomías
campan como por viña sin vallado.
El prestigio de los grandes acuerdos políticos y sociales arraigó en
el imaginario colectivo durante el tiempo liminar en que alboreaba
la democracia, pero ese espíritu de concordia generosa y transversal
es el que Zapatero se ha empeñado en liquidar durante seis años de
gratuito trincherismo. Aun zarandeado por una crisis que pasó
directamente de negar a darla por superada con idéntica contumacia
en el error, el presidente se empeña en establecer líneas
ideológicas a la hora de combatir el paro: cree que hay un desempleo
liberal y otro socialdemócrata. En esas condiciones ya puede clamar
por un pacto el pueblo, la prensa o el Rey, que ayer volvió a
retomar el discurso de Nochebuena. Todo es prédica en desierto; para
que exista un acuerdo tiene que estar dispuesto a ceder en primer
lugar el que tiene la responsabilidad de aplicarlo... que es
precisamente el que más ahínco ha puesto en establecer diferencias y
el que más se ha negado a aceptar sugerencias, consejos y
propuestas.
Todavía a día de hoy Zapatero está convencido de que su política de
subsidios, que él confunde con derechos, va a sacar al país de la
recesión y le servirá para vencer al PP acusándolo de
antipatriotismo apocalíptico; le interesa más derrotar al adversario
que a la crisis. Por su parte, la oposición tiene motivos para
desconfiar del hombre que hasta ahora no ha hecho otra cosa que
engañarla, y al que ya considera un problema tan grave o mayor que
el de la economía. Seis años de cainismo fundamentalista han dejado
demasiadas heridas y han provocado un colapso político que se ha
llevado por delante la mínima confianza institucional propia de un
orden democrático. La recuperación de ese espacio de encuentro es
primordial, pero no parece próxima; el primer objetivo de un acuerdo
de Estado tendría que ser el de que siga existiendo el Estado.
¿Pacto de Estado? Dimisión de Zapatero
EDITORIAL Libertad Digital 12 Febrero 2010
Mientras el debate se centraba en la conveniencia de una moción de
censura, o la convocatoria de elecciones anticipadas, el Rey ha
reclamado un pacto de Estado para superar la crisis. En su
literalidad, no podemos sino suscribir sus palabras. No cabe duda de
que muchas de las medidas necesarias para salir cuanto antes y en la
mejor disposición de la grave situación económica en que se
encuentra España sólo son posibles, por su impopularidad, mediante
un acuerdo entre los dos grandes partidos.
Los problemas de España –el paro, el déficit...– no se han
solucionado por mucho que esta semana los mercados no nos hayan
castigado tanto. Nuestro país necesita reformas en el mercado
laboral, el sistema de pensiones y, también, la estructura del
Estado, pues en momentos como éste se revela en toda su crudeza la
dificultad de contener el gasto cuando las autonomías sólo tienen
incentivos para gastar, ya que no son ellas quienes recaudan los
impuestos ni quienes deben subirlos para hacerse cargo de sus
déficit. Sólo con reformas de esta envergadura se recuperará la
confianza de los inversores extranjeros que, no lo olvidemos, son
quienes han financiado el gran crecimiento económico del que hemos
disfrutado antes de la crisis, y cuya huida supondría nuestra
quiebra o, más probablemente, el salvamento por parte del resto de
la Unión. Un rescate que, desde luego, no nos saldría gratis.
Desgraciadamente, por más que sea imprescindible, no parece que nos
encontremos en la mejor situación para un pacto de esta naturaleza.
Llegar a un acuerdo no es un objetivo en sí mismo; lo realmente
crucial es el contenido del mismo y la voluntad de las partes en
llevarlo a buen término. Y es necesario un verdadero acto de fe para
creer que con Zapatero al frente del Gobierno pueda cumplirse un
pacto que tome medidas necesarias, pero completamente contrarias a
lo que lleva predicando desde que llegó al poder.
Como ha recordado Rajoy, Zapatero ya se negó a llegar a acuerdos en
materia económica por motivos ideológicos, de modo que resulta
difícil verlo liderar un gran pacto de Estado que, entre otras
cosas, reduciría lo que su ideario denomina "derechos sociales". Por
otro lado, los compromisos alcanzados con el PP mientras dirigía el
PSOE, el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo y el
Pacto por la reforma de Justicia, fueron violados por Zapatero en
cuanto se le presentó la oportunidad. Cuando el único acuerdo que ha
cumplido Zapatero es el del Tinell, que consistía precisamente en
excluir al PP de todas las instituciones, considerar que puede ser
el hombre de estado llamado a alcanzar unos segundos Pactos de la
Moncloa es, en el mejor de los casos, sumamente ingenuo; en el peor,
una nueva forma de dar oxígeno a un Gobierno moribundo.
El Gobierno –que, no lo olvidemos, suele al menos conocer de
antemano el contenido de los discursos del Rey– tiene todas las
razones del mundo por querer alcanzar un pacto con la oposición que
lo blinde ante las críticas y le permita diluir su responsabilidad.
Pero un acuerdo de esta naturaleza requiere que quienes lo firmen
estén convencidos de su bondad; Zapatero ha demostrado que no está
por la labor, vista la nula firmeza con la que ha defendido la
propuesta de reforma de las pensiones.
Sin duda, lo más adecuado para salir de la crisis de la forma menos
mala pasa por un pacto de estado o un gobierno de coalición que
permita hacer lo que debe hacerse. Pero sea cual sea la solución
debe estar dirigida por una persona que, pertenezca a unas siglas o
a otras, merezca la confianza de los dos grandes partidos y de la
mayoría de sus militantes y votantes. Zapatero ha demostrado durante
todos y cada uno de sus días al frente del Ejecutivo que no es el
hombre adecuado. Y aunque su primera reacción ha sido sin duda
acertada, es de temer que Rajoy acuda –como ha hecho en anteriores
ocasiones en esta legislatura– al auxilio del Gobierno. No debería,
a no ser que el pacto no sea un acuerdo descafeinado tanto en sus
contenidos como en la forma de llevarlos a cabo.
¿Nos ha arruinado Zapatero o el PSOE?
Francisco Rubiales Periodista Digital 12 Febrero 2010
The Economist afirma que Zapatero "no está a la altura", pero cada
día hay más españoles que le llaman "inepto" y que se preguntan
¿Quién nos ha hundido, Zapatero o el PSOE? ¿Qué ha causado la ruina
de España, Zapatero o el socialismo? La pregunta es importante, pero
la respuesta es vital para un país que debería aprender de su
historia y tomar medidas para impedir que en el futuro cualquier
otro dirigente incapaz, apoyado por un partido fuerte, pueda
controlar el Estado para conducirnos hacia la ruína y la derrota.
El rechazo a Zapatero es ya un grito que se escucha en las calles,
en los bares, en las aulas, en las empresas, en los hogares y hasta
en algunos rincones avergonzados de su propio partido. Cada día más
gente quiere elecciones anticipadas, pero el inepto sigue en el
poder, arropado por su partido, que es el verdadero culpable del
drama, no sólo porque un día eligió a un iluminado como líder y
candidato, sino, sobre todo, porque, a pesar de su probada
incapacidad, lo sigue manteniendo en el poder con una contumacia que
huele a tozudez autoritaria y antidemocrática.
No es sólo Zapatero el que, a pesar de su incapacidad probada, sigue
dando martillazos de incompetencia a lo que queda de España, sino
también su partido, cuya transformación en una poderosa cofradía de
gente insensible y privilegiada causa escalofríos y miedo.
Si su partido quisiera, Zapatero no duraría ni un instante en ese
timón que está utilizando para arruinar al país y para, con su
torpeza y arrogancia, causar inútiles sufrimientos y perjuicios a su
pueblo.
El verdadero drama de España es que el pueblo ha sido expulsado de
la política y que el poder se ha convertido en un diálogo entre el
partido y su lider. Los representantes de los ciudadanos saben que
han sido elegidos no por el pueblo sino por sus respectivos
partidos, que son los que les han situado en una listas electorales
que son inmutables y que el ciudadano tiene que votar. Zapatero,
como cualquier otro cargo electo en España, puede permitirse el lujo
de ignorar los gritos y protestas de los ciudadanos porque su poder
únicamente depende de lo que diga el partido, toda una alteración
perversa de la democracia que hay que reformar para que el
liderazgo, en el futuro, esté cerrado para los incapaces y para
cualquiera que, si cuenta con el apoyo de su partido, puede
gobernarnos a todos llevándonos hasta el matadero.
El drama de España es que esa perversa y antidemocrática concepción
del poder, que deja indefenso al ciudadano y que ha creado "la
casta" de los políticos casi inmunes y casi impunes, está incrustada
en el alma de todos los partidos políticos con presencia en el
poder. Hace días conversé largamente con un representante
parlamentario nacional del Partido Popular y comprobé, aterrado, que
su visión del poder y de la democracia era identica a la del PSOE.
Le pregunté si consideraba democrático y lícito que el gobierno
tomara decisiones en contra de la opinión de la inmensa mayoría de
los ciudadanos, y le me dijo que "sí". Le volví a preguntar que si
no consideraba mejor convocar un referendum cuando el gobierno y la
ciudadanía entrasen en grave conflicto, de manera ostentosa, y me
dijo que "no". Le pregunté, finalmente, qué debe hacer el ciudadano
ante una situación en la que el gobierno aprueba leyes de gran
importancia para la vida ciudadana, contrarias al interés general y
a los criterios de la inmensa mayoría, y me respondió que "esperar a
las elecciones para castigar al gobierno". Le dijo entonces que eso
no era democracia sino una oligarquia impune en el poder, que actúa
al margen de la sociedad y del ciudadano y le espeté que esa
concepción del poder, genuinamente antidemocrática, es una pura
oligocracia de partidos, digna de oprobio y de rechazo cívico porque
consagra una democracia sin ciudadanos y sin controles cívicos, una
pura dictadura de partidos.
Esa oligocracia descontrolada en acción es la que, marginando al
ciudadano, que es el soberano del sistema, ha hecho posible que un
inepto, gobernando desde la Moncloa, acabe con la prosperidad de los
españoles, haya sembrado el país de desempleados y de pobres, nos
haya endeudado hasta la locura, haya destruído el tejido productivo
tan cuidadosa y difícilmente construido en las últimas décadas, haya
convivido con la peor corrupción de nuestra historia moderna y nos
haya cubierto de oprobio, interno y externo, sin que los ciudadanos,
secuestrados a pesr de ser los "soberanos" de la demcoracia, hayamos
podido hacer nada por impedirlo.
Ahora es el momento no sólo de obligar al inepto a que convoque
elecciones anticipadas y entregue el mando a otro que esté preparado
para conducirnos hacia la regeneración, sino de reformar un sistema
tan sucio y antidemocrático que se ha convertido en una fábrica de
oligarcas sin valores y sin un sólo rasgo democrático.
También es la hora de la rebeldía ciudadana, de que consolidemos
nuestra determinación a no volver a permitir que los corruptos, los
inútiles y los sinvergüenzas nos gobiernen en el futuro, de no
permitir que un partido político que apenas representa a unos
cientos de miles de militantes, pueda ejercer una auténtida
"dictadura" sobre una sociedad integrada por 45 millones de seres
humanos.
¿Cómo lo logramos? No hay otro camino que convertir a España en una
verdadera democracia. Lo que hoy tenemos es un vulgar escupitajo
oligárquico. Sin controles y sin un corsé ciudadano que limite los
poderes de "la casta", pronto, antes de lo imaginable, volveremos a
tener a otro Zapatero en la Moncloa, votemos al partido que votemos.
Voto en Blanco
Vergüenza ajena
Daniel Martín Estrella Digital 12 Febrero 2010
Spain is different... respecto a los países de su entorno, nunca
respecto a sí misma. Leer obras de autores españoles de hace uno o
cuatro siglos consigue un efecto parcialmente reparador: muchos de
los problemas siguen siendo los de siempre, pero por lo menos ahora
la enorme de mayoría de españoles tiene algo que llevarse a la boca.
De momento. Sin embargo, España sigue siendo ese país de charanga y
pandereta, un lugar donde domina la abulia, que se va suicidando
lentamente y que apenas ha aprendido a europeizarse. Y eso sólo
"sisando" algunas expresiones de los presuntos miembros de la nunca
existente generación del 98.
A pesar de lo afirmado, hay dos cosas que sí han cambiado
enormemente y que motivan el título de este artículo. Dos asuntos
indisolublemente unidos y que acrecientan cada uno de nuestros
innumerables problemas:
- El primero es nuestro gusto por los fuegos de artificio. Estamos
atravesando una seria crisis cuya conclusión es difícilmente
situable y cuyos últimos efectos, siempre catastróficos, son de
imposible previsión concreta. Aun así estamos anclados en los
detalles accesorios que, voluntariamente o no, nuestros políticos y
medios de comunicación ponen delante de nuestros ojos. Así, en esta
última semana se ha hablado más de si nuestro caso se parece al de
Grecia que de la auténtica gravedad de las respectivas situaciones
del paro, el déficit público y la insostenible realidad de nuestro
sistemas de pensiones, funcionariado, autonomías, subvenciones y
demás prebendas con cargo al presupuesto.
La situación es gravísima, pero nadie mueve un dedo para meter mano
al asunto con seriedad y profundidad. Hasta tal punto llega la
desfachatez de los prebostes nacionales que, por poner dos ejemplos,
el propio presidente del Gobierno anuncia una medida que aumenta el
gasto público una semana después de haber prometido que iba a
reducirse el déficit, y el jefe de la oposición afirma tener las
soluciones a todos nuestros problemas pero que sólo las hará
públicas cuando alcance el poder. ¿No se dan cuenta de que "ya
mismo" comienza a ser demasiado tarde?
- El otro gran cambio que España ha experimentado en las últimas
décadas es la desaparición casi por completo de una pléyade de
intelectuales que sepan y se atrevan a criticar el status quo para
destapar nuestras vergüenzas e intentar hacer reaccionar a un
público que, de todas maneras, nunca ha sabido reaccionar y siempre
se ha limitado a seguir al bando ganador. ¿Dónde existe un Unamuno
que se atreva a enfrentarse, desde el prestigio cultural, académico
y social, a los que gobiernan tan mal la nave nacional? ¿Dónde hay
un Madariaga que se atreva a analizar los problemas de España? ¿Y un
Baroja que, mediante sus novelas, nos retrate desnudando nuestras
miserias materiales y morales?
Que no existan éstos implica que aquello vaya a continuar. España,
como hace siglos, sigue afectada por la venalidad, las sinecuras, el
nepotismo, las oligarquías caciquiles, la corrupción en todos los
niveles de la existencia individual y social... pero no hay nadie
que diga nada, mucho menos gente que se atreva a mover un dedo.
La situación es gravísima. Y ya no es cuestión de que nuestro
sistema no sea ni democrático ni representativo, que lo autonómico
esté derrochando nuestros recursos, de que no exista un mínimo
sentido de lo nacional o, cuando menos, de lo cívico. Ahora es
cuestión de no perder una situación de bienestar material que nos
permite vivir con bastante desahogo. Ya es demasiado tarde para
arreglar los muchos desperfectos, pero nunca lo es para reaccionar e
intentar arreglar los bajos de la nave. Que nadie haga nada serio,
que nadie lo denuncie, es motivo para sentir vergüenza ajena. España
ya no duele como antes. Ahora, además, da ganas de vomitar.
dmago2003@yahoo.es
Estamos perdiendo la guerra
RAMÓN PUNSET ES CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL La Opinión 12 Febrero 2010
Aunque el enemigo no resulte convencional y por ello no exista una
ruptura de hostilidades precedida de una declaración formal de
guerra, nos hallamos a nivel mundial en agudo conflicto con el
terrorismo islámico, integrista y teocrático. En todas las guerras
tienden a reforzarse los poderes del Gobierno y a restringirse, en
mayor o menor medida, los derechos fundamentales de los ciudadanos.
Las propias Constituciones democráticas contemplan, más o menos
detalladamente, tanto la respuesta del Estado a los conflictos
bélicos con potencias extranjeras y a las situaciones de grave
crisis interna cuanto la réplica estatal a los fenómenos de
terrorismo, previendo esos textos constitucionales la suspensión o
reducción de garantías tales como la duración máxima de la detención
preventiva, los derechos del detenido, la inviolabilidad del
domicilio y el secreto de las comunicaciones, las libertades de
residencia y circulación y las de expresión e información, el
secuestro de publicaciones sólo en virtud de resolución judicial,
los derechos de reunión y manifestación y los de huelga y conflicto
colectivo. Estas regulaciones constitucionales restrictivas, sin
embargo, tienen buen cuidado de preservar en todo caso los
principios básicos del Estado de Derecho: a) temporalidad,
limitación y proporcionalidad de las restricciones, b) sometimiento
de todas las autoridades a la legalidad, c) responsabilidad (y nunca
inmunidad) de las autoridades y de sus agentes y d) controles
parlamentarios y jurisdiccionales de todos ellos. Aun en la lucha
contra sus enemigos, la democracia y el imperio de la ley deben,
pues, persistir a toda costa, so pena de alterar el Estado su
esencia y adquirir la de aquellos a quienes combate.
Pues bien, semejante mutación de la naturaleza estatal viene
teniendo lugar en el último decenio y amenaza con afectar a países
como el nuestro, que ha sostenido una larga lucha contra ETA sin
abdicar del régimen de garantías constitucionales. En efecto, tanto
en los Estados Unidos como en Gran Bretaña, históricamente patrias
de las libertades individuales y del rule of law, la histeria de
población y gobernantes está conduciendo, desde el 11 de septiembre
de 2001, a la adopción de normas y medidas más propias del
totalitarismo orwelliano que de democracias consolidadas y
paradigmáticas. No se trata sólo del escándalo de ese limbo jurídico
llamado Guantánamo -en realidad una Bastilla norteamericana adonde
van a parar una nueva clase de prisioneros de Estado-, sino de la
legislación antiterrorista implantada en esas dos naciones, que, so
pretexto de garantizar la seguridad, suprime indefinidamente los más
antiguos derechos fundamentales, otorgando facultades exorbitantes a
la policía y a los servicios secretos y privando a los detenidos de
la inmediata protección judicial. Así, la guantanamización de los
derechos, en lugar de erradicarse, se extiende. No sorprende, en
consecuencia, que el Reino Unido esté siendo reiteradamente
vapuleado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos a resultas de
la aplicación de tan incivilizadas leyes, como hace décadas lo fue
asimismo a causa de sus excesos en la lucha contra el terrorismo
irlandés. ¿Y qué decir de la profesionalidad de los policías de
Scotland Yard que acribillaron a balazos a un inocente joven
inmigrante brasileño confundiéndole con un terrorista suicida? Está
claro que los nervios de acero de la célebre policía británica, como
la eficacia de las agencias de inteligencia (?) -el MI 6 o la CIA-,
son cosa de escritores de superventas y de guionistas
cinematográficos. Por no hablar de la pifia del FBI en la prevención
de la catástrofe del 11-S.
El reciente incidente aéreo de Detroit -otra chapuza clamorosa,
resuelta por los pasajeros del avión, no por la policía- ha venido,
no obstante, en apoyo de los ciegos halcones que nos guían. De nuevo
la histeria popular contagia a gobernantes, servicios de seguridad y
autoridades aeroportuarias, listos para, mediante escáneres,
desnudar indiscriminadamente a todos los viajeros que se propongan
tomar un avión con destino a los EEUU (otros destinos se unirán
pronto a éste, según es previsible). Nuestro ministro de Fomento se
ha apresurado a declarar, con fatalismo geológico, que dicha
intromisión en la intimidad corporal resulta inevitable, acreditando
de tal guisa su total insensibilidad hacia un derecho coesencial a
la dignidad humana en nombre de la pretendida (y utópica) seguridad.
Por su parte, la totalidad de los viajeros entrevistados por los
reporteros de las cadenas de televisión se mostraron de acuerdo con
pasar por el escáner, ya que eso haría los vuelos más seguros. Este
conformismo borreguil me ha recordado al coro de ovejas de Rebelión
en la granja, oponiéndose a cualquier crítica a la autoridad
mediante el balido "¡Cuatro patas sí, dos pies no!".
Sin embargo, para que las inspecciones y registros corporales sean
compatibles con la dignidad de las personas y los derechos a la
intimidad y a la integridad física que son trasunto de la misma, el
Tribunal Constitucional español viene exigiendo que tales medidas
cumplan una serie de requisitos: a) que se persiga con ellas un fin
constitucionalmente legítimo; b) que su adopción se halle prevista
por una ley parlamentaria; c) que sean acordadas judicialmente,
aunque sin descartar que la ley pueda habilitar a otros poderes
públicos para que acuerden algunas de ellas por razones de urgencia
o necesidad; d) que sean motivadas las resoluciones que las decidan;
e) que las medidas a ejecutar resulten proporcionadas, o sea, que
sean idóneas y necesarias para alcanzar los fines
constitucionalmente legítimos que se pretenden y no impliquen un
sacrificio desmedido; y f) que la práctica de la intervención se
lleve a cabo con respeto a la dignidad personal, sin que en ningún
caso pueda constituir, en sí misma o por la forma de realizarla, un
trato inhumano o degradante, absolutamente prohibido. ¿Cumplirá el
paso indiscriminado por el escáner semejantes requisitos? Obviamente
no. ¿Se impondrá de todos modos sin excesivo coste político? Seguro
que sí, aunque con matices y eufemismos introducidos por la
hipocresía de la Unión Europea. ¿Cuál será la consecuencia de este
nuevo rebajamiento de nuestros derechos? Indudablemente, otro
triunfo del terrorismo.
En la medida en que destruimos nuestras libertades estamos perdiendo
la guerra con Al Qaeda. Lo decía el propio líder conservador David
Cameron, cuando en 2008 se debatía en la Cámara de los Comunes la
Ley Antiterrorista de Gordon Brown: "Al destruir las libertades
individuales, el Gobierno hace el trabajo de los terroristas".
Una paz justa en Palestina sería mil veces más eficaz que los cada
vez más enloquecidos controles aeroportuarios.
Candidato a la presidencia del PP balear
Carlos Delgado presenta su programa electoral "con paso firme,
decidido y sin complejos"
"He sido la única persona que ha defendido, sin variar de posición,
la libertad de los padres para escoger la lengua en la que educar a
sus hijos"
Belén Piedrafita www.lavozlibre.com 12 Febrero 2010
Palma (Mallorca).- La defensa de las libertades es el eje principal
del programa electoral que Carlos Delgado, alcalde del municipio
mallorquín de Calvià y candidato a la presidencia del PP balear,
presentará el próximo lunes a las 11.30 horas en Palma. El candidato
popular también abordará medidas dirigidas a la Administración, la
economía, el turismo, la ordenación territorial y el medioambiente,
la sanidad y la corrupción.
Carlos Delgado concurre de esta forma a unas elecciones primarias en
las que se enfrentará a José Ramón Bauzá, actual presidente del
partido y denunciado por presuntas irregularidades en la mecánica de
la candidatura.
El Congreso Regional en el que se elegirá al próximo presidente del
partido en Baleares tendrá lugar el 6 de marzo. “Es la primera vez
que celebramos un Congreso Regional abierto y eso es algo de lo que
todos los afiliados debemos sentirnos orgullosos”, señala Carlos
Delgado en su programa electoral, ya disponible en la página 'web'
‘porbaleares.com’. “Lo justo y lo lógico es permitir que todo aquel
que lo desee pueda formar parte del proceso en un momento de vital
importancia”, añadió el candidato en relación a la participación
activa de los afiliados.
“Es más necesario que nunca tener un líder que marque la pauta con
paso firme, decidido y sin complejos hacia las elecciones de 2011”,
continúa el candidato 'popular'. Esa misma ausencia de complejos es
la que Delgado deja patente al expresar su “compromiso firme e
irrevocable” de implantar la “libre elección de lengua en la
educación” en caso de ganar la presidencia del partido y
posteriormente la del Gobierno balear. “Como ya he demostrado en
este último año y medio, he sido la única persona que ha defendido
sin complejos, y sin variar de posición, la libertad de los padres
para escoger la lengua en la que quieren que sean educados sus
hijos", apunta.
Delgado desglosa esta propuesta en seis puntos, los cuales se
resumen en los siguientes aspectos: permitir a los padres la
elección de la lengua en la que van a ser educados sus hijos en
todas las etapas educativas y en todos los cursos, sin perjuicio del
aprendizaje de la otra lengua cooficial y de la posibilidad de un
estudio bilingüe, así como reforzar la autoridad del profesor y de
los equipos directivos y potenciar la libertad de educación y la
elección de enseñanza. Además, Delgado promete establecer la
gratuidad de los libros de texto en la Infantil, Primaria y
Secundaria y promover su edición en las modalidades lingüísticas
propias de las islas. Finalmente, el candidato potenciará el
aprendizaje y el esfuerzo de los alumnos evitando el
adoctrinamiento.
Además de las promesas encaminadas a favorecer la libertad
lingüística en las islas, el candidato incorpora en su programa
importantes medidas anticorrupción, de carácter económico y de
carácter turístico, así como de reducción del gasto público y la
eliminación de un tercio de los cargos políticos, “todas ellas
encaminadas a superar la grave crisis económica que está sufriendo
nuestra comunidad”.
Óscar Espinosa: "La imposición del catalán es una política de
venganza"
Este licenciado en Derecho de 27 años preside una asociación que
reivindica la libertad lingüística
Belén Piedrafita www.lavozlibre.com 12 Febrero 2010
Barcelona.- Óscar Espinosa (27), de La Llagosta, un municipio
castellanohablante del cinturón de Barcelona, asegura que al llegar
el PSC al poder se radicalizó la política lingüística. Este joven,
licenciado en Derecho por la Universidad Pompeu Fabra, preside la
asociación Universitarios Liberales Demócratas (ULD), que lleva
siete u ocho años reivindicando la libertad lingüística.
- ¿Cuándo empezó a padecer el acoso lingüístico en las aulas?
- Al acceder a la universidad, donde casi todas las asignaturas eran
en catalán. En la Pompeu dan mucho valor al idioma: tengo la
sensación de que a la hora de seleccionar a los profesores tenían
más peso los catalanohablantes.
- Afirma que la situación cambió con la llegada del PSC al Gobierno
de Cataluña. ¿Por qué lo cree?
- Fue cuando yo lo noté más pero supongo que sería porque la
inmersión lingüística se implementó poco a poco. Quizás no haya
dependido del ascenso de los socialistas al poder, sino haya sido
simplemente una cuestión de tiempo. O a lo mejor yo no me he dado
cuenta antes porque vivía en una zona castellanohablante y no
implementaron la inmersión lingüística hasta el final. No lo sé a
ciencia cierta.
- ¿Ha habido algún tipo de reivindicación en la universidad a favor
de más catalán o de más castellano?
- Existen grupos a ambos lados. Mi asociación pide que la educación
no sea exclusivamente en catalán, sino que sea más bilingüe. Creemos
que es básico que cada alumno pueda elegir la lengua en la que
quiere cursar cada asignatura. Lo que está claro es que cuando un
alumno catalán llega a la universidad conoce lo suficiente tanto el
castellano como el catalán, por lo que debería poder elegir con qué
lengua se entiende mejor. En mi caso, si curso una asignatura en
castellano necesito menos horas para estudiarla.
- Independientemente de que una asignatura se imparta en catalán, si
un alumno desea cumplimentar el examen o realizar los trabajos en
castellano, ¿sabe si puede hacerlo?
- Teóricamente sí pero hay veces que te encuentras con algunos
profesores con los que previamente te dices a ti mismo que mejor no
lo pides, porque ves que a la hora de ponerte la nota lo va a tener
en cuenta. Por supuesto que puedes solicitar hacer un examen o un
trabajo en castellano pero te expones al riesgo de que lo mire con
ojos diferentes.
- ¿Se han producido problemas con alumnos de otras comunidades o con
Erasmus?
- Sí. La Universidad de Miami, por ejemplo, tenía un convenio de
colaboración con la Pompeu Fabra pero lo rescindió porque había
recibido quejas de sus alumnos.
- ¿Cómo afecta eso a los alumnos catalanes que quieren estudiar
fuera de España?
- Muchos que gracias a ese convenio podrían irse a Miami y
disfrutarían de una educación en Estados Unidos ahora ya no podrán
hacerlo. Pero no sólo nos afecta a nosotros, sino que también
repercute en el prestigio de la propia universidad.
- ¿Cree que sería económicamente viable implementar grupos en
catalán y en castellano?
- Sí, no le encuentro mayor dificultad. Por ejemplo, en Derecho hay
cuatro grupos: sería muy fácil hacer dos en catalán y dos en
castellano, o uno en catalán y tres en castellano, o a la inversa.
Dependería de la demanda. Además, que en una asignatura siempre hay
tres o cuatro profesores diferentes, por lo que es incluso más
sencillo.
- ¿Sabe cuál sería el porcentaje de alumnos que preferirían catalán
o castellano?
- No tenemos ningún tipo de encuestas pero imagino que estaría
bastante igualado.
- ¿Qué opina del sistema de inmersión lingüística en la enseñanza
obligatoria?
- Me parece fatal. Se produce una discriminación entre los alumnos
que hablan catalán y los que hablan castellano. Los
catalanohablantes reciben educación en su lengua mientras que los
castellanohablantes no. Se produce una clara discriminación, también
en lo que respecta a los resultados escolares. Para un alumno que
estudie en su lengua, evidentemente le será más fácil obtener unos
resultados positivos que para otro que no pueda hacerlo. Esto
repercute en el fracaso escolar, mayor entre los
castellanohablantes.
"LA INMERSIÓN LINGÜÍSTICA NO SÓLO PERJUDICA A LOS
CASTELLANOHABLANTES"
- Los defensores del sistema de inmersión lingüística argumentan que
es positivo porque permite que los niños aprendan ambos idiomas.
¿Está de acuerdo?
- Por supuesto que no. Decir que van a dominar perfectamente las dos
lenguas enseñando únicamente en una me parece una tontería. Si
estudian en catalán conocerán perfectamente el catalán, pero no el
castellano. Si viven en un pueblo castellanohablante como La
Llagosta lograrán dominar los dos a nivel hablado, pero nunca a un
nivel culto suficiente como para luego ir a la universidad y
manejarse en un entorno profesional más elevado. Pero este sistema
no sólo nos perjudica a los castellanohablantes. Si a un alumno de
Ripoll, municipio situado en la Cataluña central y mayoritariamente
catalanohablante, le metes la educación en catalán, está claro que
el castellano no lo va a dominar en absoluto. El sistema de
inmersión lingüística está privando a los alumnos catalanohablantes
de conocer una lengua hablada a nivel internacional por millones de
personas.
- ¿Cómo cree que debería ser el sistema? ¿Sería conveniente
establecer porcentajes o líneas de enseñanza?
- La lengua vehicular debería ser elección del alumno (o de sus
padres, si el niño es muy pequeño). Poco a poco se le podría ir
introduciendo el otro idioma con el objetivo de alcanzar un nivel
suficiente.
- ¿Por qué cree que es mayor la tensión entre catalán y castellano
en Cataluña que en otras comunidades?
- Supongo que por el tipo de gobernantes que hemos tenido aquí, que
siempre han sido bastante más radicales que en otras regiones.
- ¿Por qué está aumentando la visibilidad del movimiento no
nacionalista?
- Hace muchos años que existen asociaciones como Tolerancia y
Convivencia, pero quizás la gente que seguía estos movimientos no
tenía ningún partido político que defendiera sus intereses. Además,
como el Gobierno se ha radicalizado, cada vez más gente se está
comenzando a dar cuenta de que la inmersión lingüística es un modelo
viciado. Antes muchas personas no tenían conciencia de que hubiera
un problema, pero poco a poco se han ido dando cuenta de que la
situación es insostenible.
"LOS MEDIOS NACIONALISTAS QUIEREN SILENCIAR TODAS LAS PROTESTAS"
- Convivencia y Tolerancia denuncian muchas veces que tienen escasa
visibilidad porque los medios de comunicación no les dan cobertura.
- Los medios nacionalistas quieren silenciar todas las protestas.
Para ellos lo ideal es decir que en Cataluña todo el mundo está de
acuerdo y que nadie se queja. Su táctica es intentar acallarnos,
desprestigiarnos. Además, por parte de la Administración existe una
discriminación evidente. Mientras que nosotros no vamos a recibir
ningún tipo de ayuda, los otros siempre van a ser incentivados.
Reciben dinero por todos lados y tienen todas las facilidades del
mundo debido a que el Gobierno actual defiende lo mismo que ellos.
Tenemos que luchar.
- ¿Es políticamente incorrecto ser no nacionalista en Cataluña?
- Sí, mucho. Me sorprende que siempre que digo que no soy
nacionalista y que defiendo una educación bilingüe me acusan de
facha. Y yo les respondo que todo lo contrario, que precisamente es
contra eso contra lo que lucho. Los medios de comunicación catalanes
han luchado por desprestigiarnos y han logrado transmitir ese
mensaje a la sociedad.
- ¿Cree que es igual de negativa la imposición del castellano en el
pasado que la del catalán ahora mismo?
- Evidentemente. Tienen una política de venganza. Como en su momento
se impuso el castellano, nosotros vamos a hacer ahora lo mismo pero
a la inversa, y tan malo es una cosa como la otra. No se debe buscar
venganza sino libertad e igualdad.
- ¿Cree que la situación puede cambiar a corto o medio plazo?
- Lo veo muy complicado. Deberíamos echar del poder al Partido
Socialista y que entrara a gobernar algún grupo como Ciudadanos,
UPyD o incluso el Partido Popular, y eso aquí en Cataluña es muy
complicado. es una labor de concienciación a muy largo plazo. De
todas formas es muy complicado porque los medios son desiguales.
Palma insta al Gobierno balear a copiar la Ley del Cine de Cataluña
La ANLL denuncia que la moción aprobada es fruto de un "mimetismo
irracional y absurdo"
www.lavozlibre.com 12 Febrero 2010
Madrid.- La Asociación Nacional por la Libertad Lingüística (ANLL)
considera fruto de un “mimetismo irracional y absurdo” la moción
aprobada ayer en el Consejo Municipal de Cultura del Ayuntamiento de
Palma de Mallorca instando al Gobierno balear a presentar en el
Parlamento autonómico una ley del cine en los mismos términos que la
de Cataluña.
La ANLL denuncia que este hecho es muestra de “la radicalidad” del
PSOE de las islas. “Rechazamos que Baleares importe una normativa
contraria a los intereses del sector”, afirma Pablo Yáñez,
presidente de la asociación. Yáñez justifica su declaración
aludiendo al cierre patronal llevado a cabo el pasado 1 de febrero
por el 75 por ciento de los cines.
“Baleares no necesita una ley que imponga restricciones mortales
para el sector del cine, sino políticas reales para salir de la
crisis e iniciativas en pro de la recuperación de espacios de
libertad lingüística en la educación, la administración, y según
parece ahora, también en la cultura”, declaran la directiva de la
ANLL.
El colectivo acusa al PSOE de Palma de “mimetizar las imposiciones
en un afán catalanista que le aleja cada vez más del rigor y de las
libertades. Asimismo, emplaza al presidente Antich a no poner en
marcha una propuesta que “supondría la quiebra de muchos empresarios
del sector”.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
España contra Castilla
Pedro de Hoyos Periodista Digital 12 Febrero 2010
Ante lo que sospecho se me puede venir encima empezaré por ponerme
las vendas antes de que me lleguen las pedradas: Quien esto escribe
es español, se siente español y quiere seguir siendo español.
Sin aspirar a igualar, ni a millones de años luz, la pluma
unamoniana, debo decir que me duele España y el permanente debate
sobre su ser.
No sólo después de quinientos años es un debate inconcluso sino que
además no parece que llegue su final ni en ésta ni en la siguiente
generación.
Y soy español por ser castellano. Me siento orgulloso de ser
castellano, de haber nacido y de vivir en tierras de tanta gloria y
de tanta Historia. Pero sin embargo Castilla, que renunció a su
independencia por concebir esta España, es repetidamente maltratada
por su hija. Con Franco y su dictadura los castellanos hubieron de
abandonar sus tierras para ir a enriquecer otras más afortunadas:
Cataluña, el País Vasco, Suiza, Alemania, Francia se vieron
engrandecidas con el sudor y el esfuerzo de millones de españoles,
entre ellos tres millones de castellanos que en sucesivas oleadas
salieron de sus casas con destinos variados.
En la democracia se cuarteó a Castilla, separándola en cinco
regiones imposibles, incapaces e incautas. A la Rioja se la desgajó
del resto de Castilla, a pesar de haber sido cuna del idioma
castellano; al puerto de Castilla se le dejó ser cabeza de ratón
autonómico; a la provincia más grande y más próspera, más avanzada y
rica, se le otorgó estatus de región; se inventó una Castilla-La
Mancha, imprecisa, inexacta e impuesta; finalmente Martín Villa
impuso por sus cataplines esta Castilla y León desde la que escribo.
¿A quién interesaba esta artificial, antihistórica y antieconómica
división? ¿Quién sacaba beneficio? ¿Por qué España, su gobierno, sus
Cortes, lo permitió?
Castilla no pinta nada en España, a nadie le importa lo que opinen
nuestros cinco gobiernitos, nuestros cinco parlamentitos ni nuestras
diecisiete provincias. Insisto: ¿A quién interesa esta artificial,
antihistórica y antieconómica división? ¿Quién saca beneficio?
Dice Patxi López que “España no es un Estado uniforme”. Y se regodea
en ello porque el Parlamento español, con el voto de los diputados
socialistas castellanos, ha blindado las normas fiscales vascas. De
nuevo España premiando a sus hijos más prósperos, y también más
díscolos (¿será casualidad?), y castigando a sus ciudadanos más
empobrecidos y… más fieles (¿será casualidad?).
El Parlamento Español ha perpetuado la injusticia, los españoles no
somos iguales ante las leyes, al menos ante las leyes fiscales
vascas, y los diputados que lo han votado, entre ellos varias
decenas de socialistas castellanos, sacan pecho como héroes. Euskadi
cuenta con unas armas fiscales, ahora blindadas, con las que no
contamos sus vecinos. A eso se llama jugar con ventaja, a eso se
llama engaño, a eso se llama impedir la libre competencia, a eso se
llama favorecer al fuerte, a eso se llama trampa, marrullería,
injusticia. A eso se llama ofensa, insulto, mofa, burla y corte de
mangas.
¿Quién va a invertir un euro en creación de empresas, en creación de
riqueza, en creación de empleo, en futuro y en prosperidad a este
lado del Ebro, donde rigen las normas fiscales “españolas”, comunes
para los mortales, si al otro lado de la “muga” disponen de normas
fiscales propias, exclusivas y ventajistas a las que los demás
¿españoles? no tenemos derecho porque no somos vascos, no disponemos
de su autonomía financiera y no podemos primar como nos venga en
gana a los empresarios que deseen instalarse entre nosotros?
Y a esta injusticia, a este dislate, a este engaño manifiesto, a
esta trampa legal, a este juego de tahúres ventajistas Patxi López
lo llama… ¿cómo lo llama el lehendakari López? En Castilla se llama
de nuevo abandono, pobreza, desindustrialización... ¿emigración otra
vez?
La gran mentira de Feijoo
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 12 Febrero 2010
El pasado 30 de enero, un mes antes de las elecciones gallegas,
Federico Jiménez Losantos entrevistó en la COPE al entonces
candidato del PPdeG para presidir la Xunta de Galicia. En dicha
entrevista dijo Alberto Núñez Feijóo lo siguiente [min. 6:30]:
“Primero, yo no he firmado el decreto de política lingüística
[124/2007], porque ese decreto es un decreto del gobierno socialista
y del gobierno nacionalista. Es más yo me he opuesto a ese decreto.
Es más yo he dicho que ese decreto lo voy a derogar en los cien
primeros días de gobierno, y además tanto es así que lo llevamos
explícitamente en nuestro programa electoral”.
Superproducción sobre “La gran mentira de Feijoo”
http://www.youtube.com/watch?v=YVh8pOkQC-4
Sigue abierta y amenazándola
Un juez ordena cerrar una web donde un vídeo animaba a atentar
contra Gloria Lago
Un juzgado ha ordenado cerrar de la web del grupo independentista
gallego AMI, que animaba a atentar contra los miembros de Galicia
Bilingüe. Pero continúa abierta y con más amenazas: ¡Fascistas,
vuestras agresiones os van a salir muy caras!" aseguran "cerraréis
nuestra página, pero abriremos mil"
LIBERTAD DIGITAL 12 Febrero 2010
Galicia Bilingüe denunció en 2008 la difusión de un vídeo entre
varias páginas web de independentistas gallegos, en el que se
animaba a atentar contra los miembros de la Asociación de Lago.
Una de esas webs pertenece a la Asamblea da Mocidade Independentista
(AMI), que ha sido condenada a cerrarla, aunque el vídeo puede
encontrarse con facilidad en otras páginas independentistas afines.
La película, animada y de casi media hora de duración, narra las
acciones de una pandilla de jóvenes independentistas a favor del
monolingüismo en gallego y que defendían que la única salida para
imponer sus tesis radicaba en la lucha violenta. En la cinta
aparecían representados directivos de Galicia Bilingüe al lado de un
autobús con el logotipo de la entidad, que finalmente volaba por los
aires por el estallido de una bomba.
La medida, dictada por el magistrado Ventura Pérez Mariño obliga a
la retirada del vídeo "que aparece firmado por la organización
asamblearia da mocidade independentista (AMI) titulado
Vilingüismo-AMI" y el cierre de la página web de este colectivo.
Pero a día de hoy, la web continúa abierta, sin el vídeo, pero
plagado de amenazas: "¡Fascistas, vuestras agresiones os van a salir
muy caras!". Todo ello, "amenizado" con una fotografía de Gloria
Lago, en la que su nombre aparece dentro del punto de mira de un
arma de fuergo.
Además, ya anticipan que su ofensiva contra Galicia Bilingüe no ha
acabado con el dictamen del juez: "¡cerraréis nuestra página, pero
abriremos mil!". Consideran que ordenar la retirada de un vídeo que
insta al asesinato es "un ataque a la libertad de expresión".
El grupo independentista, como es costumbre, acude a las
conspiraciones universales para explicar una dictamen de la
justicia: "Responde a un fascismo organizado, junto con la ayuda de
los juzgados y la corrupción de las fuerzas de seguridad (ahora con
la unidad de delitos telemáticos a la vanguardia) que quieren cerrar
nuestra página".
Desde Galicia Bilingüe explican que la decisión de interponer una
denuncia ante la autoridad judicial responde a "la gravedad de la
amenaza y las experiencias anteriores de ataques de grupos
independentistas de la entidad, que coincidió con la inclusión de un
anuncio, en una página web, de que la película iba a ser presentada
en una facultad del campus de Ourense".
A pesar de todo, según ha puntualizado el juez en su resolución, no
ha podido esclarecerse con la consistencia necesaria quiénes son los
autores del vídeo y de la referida página web. Expertos consultados
entonces por Galicia Bilingüe se mostraron sorprendidos tanto por la
duración como por la calidad técnica del vídeo, cuestiones que
aparentaban una notable capacidad presupuestaria.
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