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Los principios de ZP
César VIDAL La Razón 16 Febrero 2010
Resulta expresión común en periodistas y opinadores varios la de
insistir en que ZP no cree en nada –ni en su abuelo– sino que su
personalidad es la de un personaje abyecto que sólo ansía mantenerse
en el poder como sea. Desde esa perspectiva, decisiones adoptadas
por él como la ampliación del aborto, la ley de Memoria Histórica,
el nuevo estatuto de Cataluña o los matrimonios homosexuales no
serían sino cortinas de humo cuya finalidad sería la de entretener a
los pobres ciudadanos a fin de que no capten los males derivados de
su perversa gestión. Este punto de vista es muy popular y
personalmente estaría encantado de compartirlo porque significaría
que ZP es un mero oportunista.
Sin embargo, debo decir que abrigo la convicción más absoluta de que
ZP es uno de los pocos políticos españoles que tiene principios y
que, precisamente por ello, está dispuesto a cualquier cosa con tal
de lograr su triunfo. La desgracia para España es que los principios
de ZP son rancios, malignos y sustentados en una visión táctica
similar a la de Lenin cuando proclamaba que «la mentira es un arma
revolucionaria». Aunque ZP no destaca por su cultura –más bien por
lo contrario– es un leninista clásico. Cree en un solo partido
legitimado moral y políticamente para aniquilar a todos los demás;
cree que la única labor del político es cambiar la sociedad
procediendo a la creación de una nueva humanidad; cree que la
justicia verdaderamente socialista es aquella que se amolda
dúctilmente a los objetivos perseguidos aun a costa de quebrantar la
legalidad; cree que hay enemigos de clase –los empresarios, las
iglesias, las fuerzas armadas, los partidos que no han visto la luz–
que deben ser aniquilados aunque, ocasionalmente, se pueda pactar
con ellos como Stalin pactó con Zinóviev y Kámieniev para liquidar a
Trotsky; cree que el Parlamento no debe ir más allá de ser una caja
de resonancia del Ejecutivo; cree que las nacionalidades deben tener
un trato de favor aunque incurran en el terrorismo o el expolio
porque han sido previamente oprimidas por la monarquía nacional y
cree, por citar otro ejemplo significativo, que la economía es un
engorro sin importancia que no debe distraerle de tareas más
esenciales.
En todos y cada uno de esos aspectos, ZP es un calco –eso sí, con
trajes a medida– de Lenin y Stalin y también como ellos es
consciente de la importancia de que los sindicatos sean meras
correas de transmisión o de que hay que utilizar a los supuestos
intelectuales para apoyarlo y jalearlo. Ciertamente, Amenábar no es
Eisenstein ni Gamoneda es Mayakovsky, pero tampoco ZP habría podido
resistir la embestida de Hitler. Ignorante y separado de la
realidad, sí, pero estúpido y sin principios, no. Precisamente
porque ZP es un hombre de principios sólidos no podemos abrigar
muchas esperanzas de cara al futuro cercano.
Quisiera equivocarme, pero mucho me temo que ZP no cederá en sus
convicciones ni se inclinará ante los hechos testarudos como el
aumento del desempleo, el desprecio con que nos contemplan en Europa
o la crisis financiera provocada en no escasa medida por la
intervención de los políticos en las cajas o el desbordamientode las
autonomías. Tampoco es posible que acepte mediaciones de una
institución execrable como la monarquía. ZP es un hombre de
principios. ¡Ojalá fuera un oportunista!
ETA-PSOE
Negociación sumergida
Francisco José Alcaraz Libertad Digital 16 Febrero 2010
Después del mal llamado "proceso de paz", hay algunos ingenuos y
otros oportunistas que proclaman con bastante imprudencia que no se
va a volver a negociar con ETA. Y en parte tienen razón: nunca
volveremos a saber que se esté llevando acabo un proceso de
negociación con ETA. Es de tan sentido común, que no se puede obviar
nuestra historia más reciente para poder llegar a la conclusión de
que ni con este Gobierno ni con ningún otro veremos anuncios de
negociación con ETA. No tendría sentido cuando la prioridad de los
dirigentes políticos es sacar o mantener votos, y negociar es algo
que no contribuye de manera especial a obtener una tajada electoral.
Una negociación con ETA puede efectuarse sin hacerse pública (tal y
como se llevaron a cabo los contactos PSOE-Batasuna ETA desde el año
2000 hasta que se hicieron públicos en 2006) y sin sufrir ningún
tipo de acoso, ¿por qué no recurrir a esa misma estrategia?
El continuo acercamiento de presos de ETA a la comunidad autónoma
vasca, la excarcelación, por motivos nada convincentes, de
terroristas condenados por asesinatos, la todavía presencia de ANV
en las instituciones, el vigente permiso del Parlamento para
negociar con ETA, y la marginación, aún hoy, de las víctimas del
terrorismo que nos opusimos al proceso de negociación con ETA, son
sin duda hechos que generan una persistente desconfianza hacia un
Gobierno que ha mentido a toda España.
Esta nueva estrategia es, sin lugar a duda, la estrategia más
acertada para los intereses de Zapatero, puesto que estaría muy
protegida de las críticas de la oposición, de los medios de
comunicación, de la sociedad española, y de la mayoría de las
víctimas del terrorismo que nos oponemos a ello. Y para hacer
creíble la continuidad del proceso, hay que detener a terroristas,
excepto al negociador Josu Ternera y su hijo. Estas detenciones
tienen una doble intencionalidad: la primera debilitar la posición
de aquellos con quienes negocias, y la segunda, despejarles las
dudas a quienes pudieran cuestionar el cambio de rumbo en materia
antiterrorista. No es una estrategia desdeñable, ya que por muy
siniestra que parezca, más aún lo fue el proceso de rendición con
sus mentiras e incluso la supuesta colaboración con ETA, como
ilustra el caso del bar Faisán. De hecho ETA, cada vez que negociaba
con los gobiernos socialistas, pedía más atentados y más féretros
blancos encima de la mesa (asesinato de niños) para, de esa manera,
hacer sentir su poder al Ejecutivo durante las negociaciones; la
misma fuerza que mostraría el Gobierno con las detenciones. En esta
estrategia se chalanean cesiones y gestos de voluntad del Gobierno
con estos continuos acercamientos y otras decisiones que estarían
fuera de los focos, y todo ello sin que prácticamente nadie diga
nada, pues supuestamente no hay negociación.
Si ETA hubiese dado por roto totalmente el proceso de negociación
con el PSOE, sin duda alguna utilizaría un arma política incluso más
demoledora que los atentados: las actas de la negociación. En éstas
aparecerían todas y cada una de las cesiones políticas del Gobierno
y despejarían muchas incógnitas, entre ellas las del caso Faisán.
ETA no las hace públicas porque dinamitaría el proceso de
negociación. Por otro lado, el Gobierno tan sólo tendría que hacer
público el final del acuerdo con los terroristas, un acuerdo con
hechos consumados y que nos lo venderían como el fin de ETA.
Obviamente este sería un final sin vencedores ni vencidos, lo que
significaría que la traición a las víctimas del terrorismo y la
memoria, dignidad y justicia que durante tantos años hemos
reclamado, sería un espejismo.
Finalmente, nos venderán una ETA buena, la que ha negociado
políticamente y está totalmente amortizada, y la ETA mala, la que
seguirá asesinando.
Francisco José Alcaraz Martos es víctima del terrorismo.
Un auto de la Audiencia contra la impunidad
EDITORIAL El Mundo 16 Febrero 2010
LA SALA de lo Penal de la Audiencia Nacional dictó ayer una
importante resolución que obliga al juez Garzón a seguir
investigando el chivatazo del bar Faisán y que supone un duro golpe
a las tesis de la Fiscalía.
El Ministerio Público había pedido en octubre pasado al juez que
archivara la causa, argumentando que la instrucción no había logrado
esclarecer los hechos y que, por tanto, no se podían exigir
responsabilidades penales a los agentes y mandos policiales
investigados.
La Sala responde ahora que «la gravedad sin precedentes en la
historia de la lucha contra el terrorismo en España» de lo ocurrido
obliga al instructor a proceder con «especial diligencia y celo»
hasta «el agotamiento más allá de lo normal» de la investigación.
Ello desbarata el intento del ministro de Interior de restar
importancia al asunto con el argumento de que todos los miembros de
la red de extorsión de ETA fueron detenidos posteriormente. Lo que
dice la Audiencia Nacional es algo tan obvio como que, con
independencia de ese hecho, el chivatazo fue un acto de auxilio a la
banda desde el interior de la Policía y, por tanto, un hecho punible
por sí mismo.
En su resolución, la Sala de la Audiencia asegura también que
estamos ante delitos de revelación de secretos y de colaboración con
banda armada cometidos «dentro del grupo de funcionarios policiales
que tenían conocimiento de la operación». Es, por tanto, en el
interior de la Policía donde hay que investigar la autoría material
y entre sus superiores políticos donde habrá que encontrar el
impulso intelectual.
Los tres magistrados que dictan este fallo instan, además, al juez
instructor a practicar nuevas pruebas que había denegado a la
acusación popular. La principal de ellas es que Garzón deberá llamar
a declarar al inspector Carlos G., el funcionario policial que
realizó la investigación interna y que redactó los informes en los
que se concluye que el chivatazo partió de la cúpula policial. Este
inspector sostiene que quien dio la orden de alertar a Joseba
Elosua, uno de los jefes de la trama de extorsión de ETA, fue el ex
director general de la Policía, Víctor García Hidalgo. Aunque
parezca increíble, Carlos G. nunca había sido llamado a declarar por
el juez Garzón, lo que corrobora su escaso interés en conocer la
verdad.
Igualmente, la Sala ordena al instructor que pida el listado y el
contenido de las llamadas realizadas por el etarra al que Elosua
tenía que entregar el dinero ese mismo día en Francia, otra
diligencia que podría aportar luz al caso y que Garzón nunca quiso
practicar.
La resolución de ayer de la Sala de lo Penal de la Audiencia supone,
por tanto, un importante respaldo para EL MUNDO, sin cuyas
revelaciones este caso habría sido ya seguramente archivado u
olvidado. Hay que recordar que fue nuestro periódico quien primero
informó sobre la existencia del chivatazo, luego sobre la
implicación de la cúpula policial y, por fin, sobre el cruce de
llamadas entre el ex director general de la Policía y Antonio
Camacho, el secretario de Estado de Seguridad, en la víspera del
delito.
Ayer mismo se escucharon ya las primeras voces intentando
deslegitimar la resolución por el hecho de que uno de los tres
magistrados, Enrique López, fue portavoz del CGPJ a propuesta del
PP. Los que pretenden descalificar a López -que nunca figuró en unas
listas electorales ni fue diputado como Garzón- olvidan que el fallo
fue también suscrito por otros dos jueces con plena autonomía
personal, a diferencia de la actuación de la Fiscalía, que depende
orgánicamente del Gobierno y que ha hecho todo lo posible para echar
tierra sobre el asunto. No lo ha conseguido porque el auto de la
Audiencia Nacional desmonta las argucias de quienes han intentado
por todos los medios que unas conductas extraordinariamente graves
queden en la impunidad.
«Caso Faisán»: llegar hasta el final
Editorial ABC 16 Febrero 2010
EN plena negociación política con ETA, un supuesto «chivatazo»
policial en el bar «Faisán» de Irún alertó al aparato de extorsión
de la banda sobre una operación antiterrorista. Se trata de un
episodio de máxima relevancia jurídica y política, respecto del cual
la sala de lo Penal de la Audiencia Nacional corrigió ayer la
decisión del juez Baltasar Garzón al admitir los recursos de
Dignidad y Justicia y de la AVT contra el archivo de las actuaciones
y la negativa a practicar nuevas pruebas. Nada menos que 32
diligencias había rechazado el juez instructor en una decisión como
mínimo precipitada, según refleja el acuerdo de la sala, que también
deja en mal lugar al Ministerio Fiscal por su apoyo al
sobreseimiento provisional.
La implicación en el caso de un ex director general de la Policía y
de varios inspectores es motivo más que suficiente para llegar hasta
el fondo del asunto con el rigor que corresponde al Estado de
Derecho en la comprobación de los hechos y la determinación de los
presuntos culpables. No sobran, por tanto, nuevos informes de la
Guardia Civil, declaraciones de otros policías o análisis de
llamadas telefónicas, entre otras diligencias solicitadas en su día
y que Garzón eludió de forma injustificada. En el plano jurídico, el
asunto presenta una «gravedad sin precedentes», según los términos
rotundos de la propia sala. Hay que felicitarse por ello de que las
asociaciones recurrentes vean reconocido su interés legítimo en
llevar la investigación al extremo para la búsqueda de la verdad.
En el ámbito político, el «escándalo Faisán» es una consecuencia
directa de la vergonzosa negociación con ETA impulsada por Rodríguez
Zapatero durante la pasada legislatura. Si se confirman los
indicios, afectaría directamente al presidente del Gobierno y al
ministro del Interior, porque se trata de eventuales delitos de
revelación de secretos y colaboración con banda armada cometidos -si
es el caso- por subordinados de Alfredo Pérez Rubalcaba en el
contexto de una decisión política al más alto nivel. Procede ahora
practicar las pruebas indebidamente rechazadas, por mucho que el
deseo de agradar a los responsables políticos haya podido influir en
las prisas del instructor para cerrar el asunto. Utilizar los
instrumentos del Estado al servicio del interés partidista supone
una grave perversión del sistema democrático. La investigación tiene
que llegar hasta el final, sin omitir ningún elemento que permita
extraer todas las consecuencias.
Congreso de Víctimas
No asistí
Salvador Ulayar Libertad Digital 16 Febrero 2010
Se ha celebrado estos días el Sexto Congreso Internacional sobre
Víctimas del Terrorismo, organizado por el Observatorio
Internacional de Víctimas del Terrorismo de la Fundación
Universitaria San Pablo CEU. Esta vez en Salamanca. Buena gente la
del CEU San Pablo. Llama la atención la presencia en el Comité de
Honor del mismísimo don Alfredo Pérez Rubalcaba en calidad de
ministro del Interior; vamos, del Interior del chivatazo policial a
la ETA del bar Faisán. ¿Se habrá inclinado la organización por el
humor negro? Hombre... hasta queriendo ser muy muy piadoso, se me
hace incompatible la nominación de Rubalcaba con el decoro. Será un
error. Si bien, el Gobierno del mendaz Zapatero ha sido representado
físicamente por su ministro Caamaño. Salvo que la información de mis
espías paraguayos falle, el titular de Justicia no ha revelado cosa
alguna sobre por qué demonios ni Rubalcaba, ni Zapatero ni él mismo
tienen ningún empeño en detener al jefe etarra y contertulio de la
negociación Josu Ternera, localizado hace meses en Italia.
Me comunican que también el líder popular, Mariano Rajoy, ha honrado
a los concurrentes con su presencia. Tras disculpar la ausencia de
ZP –qué menos– ha rehusado aportar ningún dato acerca del silencio
de su formación política respecto del mismo espinoso asunto de
Ternera y de la zapateresca impunidad que lo ampara. Por otro lado,
mis fuentes aseguran que el gallego sigue mostrando una pertinaz
resistencia a desvelar el contenido de los acuerdos que en materia
de terrorismo cerró con el presidente del Gobierno en 2008, así como
a responder preguntas relativas a las sospechas que sobre él recaen
por el asolamiento de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, por
tanto, de la Rebelión Cívica. ¡Pero qué digo! Eso debe ser un error
de mis informantes, pues estoy completamente seguro de que nadie le
habrá inquirido por esa bobada. Nonadas. El cachete a ZP que líneas
arriba evitó el popular se lo dio una víctima/político del aparato
pepero. Pero vaya, que tampoco de lo de Ternera y del silente papel
de su propio partido y de la AVT debe saber nada la criatura. Así
que se guardó en el bolso –supondré que para mejor momento– el
cachete a Mariano. Otra vez será, ¿verdad hija?
La AVT aún no ha explicado las bondades de la política
autodestructiva emprendida en la presidencia de García Casquero. Ha
sido vista su vicepresidenta, Ángeles Pedraza, charlando en
corrillo, pero parece que no ha tenido a bien disertar sobre las
excelencias de la pasmosa pasividad de la junta directiva que tan
dignamente vicepreside. Se ignora por qué la AVT no dice ni "mu"
ante la evidencia de que a Zapatero y a Rajoy se la sopla el
paradero de Ternera. ¿Será que a la Junta de la AVT se la sopla?
Hombre, eso estaría mu malamente. En cualquier caso, los
circunstantes quedaron admirados por las excelentes relaciones que
la actual AVT mantiene con la calle Génova y con la calle Ferraz.
Gente modosa. Si serán modosos que tampoco a Garzón le han montado
un circo –ni mucho menos, hombre– por la faisanada. Modosos como los
mandarines del pepé, vaya. Y así, en esa sintonía perfecta, cuentan
que a la salida soltaron esta perla: no hay nada como estar
despolitizados pa´ llevarse bien con to´ dios. Y la unidad, hijos e
hijas, la unidá de las víctimas. Amigo lector, ya casi todas
nuestras asociaciones de víctimas están totalmente despolitizadas,
Deo gratias. El buen rollito y la subvención no tienen color
político. La política pa´ los políticos o pa´ los ciudadanos ¿qué
no? Nosotros somos víctimas, nada más, afirmaba enfáticamente con su
voz engolada una víctima, habitual de la cosa.
No se ha visto por allí a Francisco José Alcaraz. Parece que no ha
acudido. Bueno, convendrá conmigo el lector en que es un tipo
incorrecto, algo malvado, incómodo en estas reuniones de bien.
Ciertamente fue el capacico de las hostias durante la negociación.
De los de enfrente y de medio lado. Incluso de algunas víctimas cuya
actitud supuso una inmejorable colaboración con el proceso de
negociación de ZP y la ETA. Otras lo han hecho ya en el
tardozapaterismo al socaire de la calle Génova, por ejemplo. Pues
algunas de ellas sí que han participado, y muy contentas, en este
Congreso. Y parlaban que pelillos a la mar, que Alcaraz y su jodida
Rebelión Cívica se saquen los puñales de lo alto de la espalda como
puedan. Apostillaron con el reclamo de un café con leche... y
bollito, por favor.
Otro que no ha asomado la nariz por Salamanca es José Antonio Ortega
Lara, el hombre que hace unos meses, al recoger el premio "La puerta
del recuerdo" que otorgaba el CEU, largó poniendo a PP, PSOE y AVT
cual no digan dueñas. Hubo entonces quienes criticaron al hombre.
Decían que fíjate si no ha tenido José Antonio días para decir lo
que piensa y se le ocurre soltarlo aquí y ahora, en el careto de los
aludidos que, por otra parte, tan adecuadamente ornan la reunión.
Hasta alfombra roja dicen que había. El principal defecto de José
Antonio consiste en su funesta manía de decir lo que piensa. Y eso
conlleva algún inconveniente. Total, que tampoco José Antonio ha
hecho acto de presencia en el Congreso. ¿Imagina el lector si le da
por largar como hace unos meses? ¡Hombre, por Dios! Si las propias
víctimas del terrorismo que se dan cita no se quejan por la
liquidación de la Rebelión Cívica, a qué tocar las narices al
personal. Hay que ser prácticos. Si aquí empezamos a largar y aflora
demasiado el significado político y ciudadano de la víctima, lo
mismo se arma una zapatiesta y es el último año que se celebra el
Congreso, hombre de Dios. Que nos dejan sin peana.
Hablan algunos, y no paran, sobre la vibrante a la par que mesurada
intervención de su Alteza Real Don Felipe. La deseable mesura de la
Familia Real, la que con galanura exhibió durante los años del
proceso de negociación de ZP y la ETA. Mientras muchas víctimas eran
escarnecidas e insultadas por su oposición a que el Gobierno mercara
con nuestros muertos, la Corona estaba en su puesto, sin bajarse al
fango, como debe ser, como de normal suele ser. Tan suele ser así
que sólo en una ocasión, una y no más, se le ha ocurrido a Don Juan
Carlos quebrantar el tácito precepto de no alabar a un presidente de
la democracia en activo. Se le escapó con ZP. Pero eso, que se le
escapó. Cosas suyas. Va a tener razón mi amigo Agapito Maestre
cuando dice que la monarquía en España es un asunto entre el PSOE y
Don Juan Carlos. No sé, no entiendo de esas cosas, pues que yo sólo
soy una probe vístima. Por otra parte durante la referida
negociación y persecución a las víctimas díscolas, que se sepa,
nadie dio vela a S.M. en el entierro.
Concluyendo. Todo precioso y emocionante. Y el personal con el
cleenex en la mano a cada paso. Al final todos contentos en
Salamanca e incluso tomando alguna cosilla juntos. El otro día me
preguntaba una amiga si yo asistiría a este Congreso. Con la misma
inocente sinceridad que caracteriza a estas líneas, proclamé que me
daba mucha pena penita pena perdérmelo. Total, que lo he intentado
pero no he llegado a tiempo. Los canapés ya fríos y el vino
caliente. Desolador.
Salvador Ulayar es hijo de Jesús Ulayar, víctima del terrorismo.
Garzón, el caso Faisán y la impostura de El
País
EDITORIAL Libertad Digital 16 Febrero 2010
Hace ahora trece años que comenzó uno de los episodios más
lamentables de la historia judicial española: el del acoso, derribo
y linchamiento de Javier Gómez de Liaño, a la sazón juez de la
Audiencia Nacional. El error de Liaño fue encausar al entonces
todopoderoso poder fáctico Jesús de Polanco, a su palafrenero Juan
Luis Cebrián y al consejo de administración de Sogecable en pleno.
Liaño pagó carísima su audacia y hoy vive apartado de la carrera
judicial ejerciendo de abogado.
Durante varios años todos los medios de comunicación del grupo PRISA
se cebaron con el juez hasta extremos que hoy nos parecerían
intolerables. El mascaron de proa del grupo, el diario El País,
machacó, literalmente, a Liaño hasta que hubo conseguido su ruina
personal y profesional. Bien, toda esta misma artillería la está
empleando el mismo grupo hoy pero no para hundir a un juez de la
Audiencia Nacional sino para salvarle de la quema. Este juez es
Baltasar Garzón, un hombre de la casa que está pasando en estos días
por un calvario que él mismo, por obra de su ineptitud, arrogancia y
parcialidad, se ha buscado.
Pero con lo que PRISA no contaba mientras se deshacía en halagos a
Garzón era con que la Audiencia Nacional no es sólo él. La Sala
Segunda de lo Penal ha ordenado al juez que prosiga con la
investigación del caso Faisán, esa espinita clavada en la parte más
sensible de la negociación con la ETA de la que nadie –ni el
Gobierno ni sus medios adictos– quieren hablar. Garzón, pues, tendrá
que reabrir el caso; y decimos reabrir porque el Faisán lleva
cerrado desde que el juez instructor lo aparcó al poco de empezar a
instruirlo hace dos años. No puede haber ya más demoras y, en lo
relativo a la línea de instrucción que ha de seguir Garzón, la Sala
Segunda ha especificado por dónde tienen que ir y a quién hay que
citar.
Parece mentira que un caso tan importante lleve cogiendo polvo en el
despacho de Garzón desde 2008. El juez, que no quiere saber nada de
él, se ha aprovechado de que la propia Fiscalía tampoco está muy
interesada por saber quiénes dieron la orden de avisar a los etarras
de una operación antiterrorista que, allá por 2006, llevaba a cabo
el juez Marlaska. La actitud de Garzón, el juez que se empeñó en
instruirlo a toda costa, pone de manifiesto la catadura del
personaje y lo urgente que es apartarlo de una vez de la carrera
judicial. Porque, según está la administración de Justicia, ya no se
trata de creer en ella, sino de hacerlo en algunos magistrados como
Hurtado, de Diego y López, los mismos que han puesto, al fin, a
Garzón en su sitio después de tantos años de chulería y desmanes
judiciales.
Así las cosas, a estas alturas poco podrán hacer sus amigos de PRISA
–amigos también del Gobierno Zapatero– para evitarle un mal que él
solito se ha proporcionado. Dar salida al caso Faisán debe ser ahora
un objetivo prioritario, porque en él residen ocultas las verdaderas
claves del proceso de rendición ante la ETA que planificó Zapatero
durante su primera legislatura. Conocemos la propaganda, lo que el
Gobierno nos vendió adornándolo de buenismo, pero no la naturaleza
de la negociación y los extremos a los que llegó Zapatero con tal de
sacar algo en claro de aquella infamia. Dicho esto, si Garzón no
acelera la instrucción y sienta en el banquillo a los responsables
que están dentro del Ministerio, es que no es el juez adecuado para
un caso de esta relevancia y de ninguna otra, se ponga El País como
se ponga.
Caso Faisán
¿Llega el "polvo del camino" hasta el CGPJ?
Guillermo Dupuy Libertad Digital 16 Febrero 2010
Dado el nulo interés de Garzón por hacer avanzar la investigación en
el caso del chivatazo policial a ETA, y vistas las no menos
bochornosas prisas de la Fiscalía por cerrarlo, debemos recibir como
una buena noticia la orden que ha dado la Audiencia Nacional al juez
para que practique nuevas pruebas, entre las que se encuentran la
declaración de tres agentes de policía que participaron en la
investigación y solicitar a las autoridades francesas la
documentación sobre las llamadas realizadas desde una cabina
telefónica por Joseba Elosúa.
Si tenemos en cuenta que el chivatazo a ETA sólo pudo provenir de
quienes estaban investigando a su aparato de extorsión, parece
evidente que el interrogatorio de todos sus responsables (empezando
por el director de la investigación), lejos de ser "inútil y
perjudicial", tal y como tuvo Garzón la desfachatez de afirmar al
desestimar la petición de las asociaciones de víctimas, "resulta
necesario con el fin de esclarecer los hechos lo más posible", tal y
como ha concluido en su auto la Audiencia Nacional.
Reiterando la necesidad de llevar a cabo esta y las otras nuevas
pesquisas ordenadas por la Audiencia Nacional, no puedo sin embargo
dejar de echar en falta una pesquisa que aun me parece más evidente
y necesaria. Me refiero a la que debe tener como objetivo el
interrogatorio del representante del Gobierno de Zapatero ante ETA,
José Manuel Gómez Benítez, quien durante el "proceso de paz", y
según documentación incautada en Francia a los terroristas y que
obra en poder de la juez Laurent Levert, señaló la comisión de este
chivatazo como prueba de la voluntad del Gobierno de Zapatero de
seguir avanzando en el "diálogo" con la banda terrorista.
Quien señala como mérito de un Gobierno la comisión de un delito de
colaboración con banda armada, tal y como presuntamente hizo Gómez
Benítez, no puede seguir siendo un día más vocal del Consejo General
del Poder Judicial, cargo al que el Gobierno de Zapatero le elevó
tras sus servicios prestados durante el mal llamado "proceso de
paz". Tomar declaración a Gómez Benítez no sólo resulta necesario
para aclarar si estamos ante esta bochornosa circunstancia, sino
también para saber si los funcionarios y agentes que perpetraron el
chivatazo lo hicieron motu proprio o, como parece mucho más
probable, siguiendo órdenes de sus superiores políticos.
De un juez como Garzón, confeso simpatizante de la "paz sucia" de ZP
con la excusa de que "por la paz hay que hablar hasta con el
diablo", que durante tanto tiempo ha tenido en el cajón del olvido
la instrucción de este escalofriante caso, que tantas pegas ha
puesto a la acusación ejercitada por las asociaciones de víctimas
–incluida la inaudita de exigirles una fianza–, que está poniendo
similares trabas al PP para personarse en la causa, y que considera
"inútiles y perjudiciales" las pesquisas más evidentes, no podemos
esperar nada en este sentido. Más aún si tenemos en cuenta que es
íntimo amigo de Gómez Benítez.
Otro tanto podríamos decir de una Fiscalía cuyo único movimiento en
esta causa ha sido su bochornosa petición de sobreseimiento, y que
depende de un fiscal general del Estado que, como Cándido Conde
Pumpido, no tuvo empacho en pedir a jueces y fiscales que la "ley no
sea obstáculo" para el proceso de paz, y que aseguró, en el colmo de
la más abyecta cursilería, que "el vuelo de las togas de los
fiscales no eludirá el contacto con el polvo del camino".
Sin embargo, al margen de este lamentable juez y de esta lamentable
Fiscalía, es mucho lo que todos –empezando por las acusaciones
particulares– podemos hacer para que se sepa si el polvo –más bien
lodo– de esa sucia paz de ZP ha manchado o no a un vocal del Consejo
General del Poder Judicial.
Ideología
Zapatero y las patatas
Cristina Losada Libertad Digital 16 Febrero 2010
El periodista Louis Fischer explicaba, en los años cuarenta, cómo se
puede uno alinear con una causa a pesar de que los hechos más
escandalosos la desacrediten. En The god that failed, uno de los
primeros libros de ex comunistas, reflejaba así el modo de superar
aquella disonancia: "¿Cómo podía uno quejarse de la escasez de
patatas cuando se estaba construyendo el socialismo?". He ahí, en
pocas palabras, el misterio de la ideología. Y he ahí también el
lamento que debe de proferir hoy el presidente del Gobierno.
Zapatero ha embarrancado en las patatas, cuando se había
especializado en vender sucedáneos ideológicos.
El ardid funcionó mientras jugábamos a ser ricos. Ardid, toda vez
que la ideología de Zapatero no es un enigma histórico, sino un
secreto de Polichinela. Nada hay salvo una colección de poses, pues
la izquierda posmoderna no representa una doctrina política
específica, sino una proclamación de virtud, sentimental y
orgullosa. Superioridad moral se llama su producto más preciado. Y
luego, los adornos para la estantería, signos de diferenciación,
como la memoria histórica, la política de género, la alianza de
civilizaciones, los nuevos derechos, el laicismo y restos de la
vieja retórica de lucha de clases pasados por la turmix. Todo ello
hacía el papel de "estamos construyendo el socialismo" o, en versión
infantil, "otro mundo es posible". Y siempre, bien a la vista, el
gran reclamo, la etiqueta ideológica, la marca "izquierda".
Resulta que ha llegado la escasez de patatas y la sociedad
postmaterialista a la que se dirigían aquellos señuelos está
desapareciendo. Reclama la vuelta a la prosperidad, qué antigua,
cuando el socialismo que nos ha tocado sólo está a sus anchas
predicando contra los males del crecimiento. El electorado de
izquierdas, cuya movilización fue el as del doble triunfo, se le
escapa y con razón. De ajustarse a sus parámetros ideológicos,
Zapatero no daría dinero a los bancos: los expropiaría. No
retrasaría la jubilación: la adelantaría. No contentaría a los
mercados: los suprimiría. No sugeriría una reforma laboral: haría
funcionario a todo el mundo. Esto para empezar a hablar. Así, no
extraña su resistencia a un pacto económico con el Partido Popular.
Poco más le falta para soliviantar a los que, por él abducidos,
adquirieron entradas para el show de los "rojos" contra la derecha.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.
Titiriteros neochekistas / Almogávares
Pío Moa Libertad Digital 16 Febrero 2010
Los titiriteros que se reparten los goyas tienen el rasgo común de
ser pro etarras, pro castristas, pro Zapo, muy comprensivos con los
islámicos, e importarles un bledo su propio país, salvo para ordeñar
su erario y explotar la publicidad gratuita que les brinda a varios
de ellos el gobierno colaborador de la ETA y pro chekista, como
ellos mismos. Pues por propios méritos, se arruinarían. No es que
todos los directores y actores sean así, pero estos son los que dan
la nota, como la dan del conjunto de la cultura española actual, un
auténtico páramo, este sí. Tiene gracia el trozo de vídeo en que
sale el grotesco niñato de la Moncloa soltando sus necios
topicachos, y dos titiriteros riéndose a sus espaldas. Es que son
así, la pura farsa.
¿Cómo se ha llegado a esto? La historia es larga: a finales de los
años 60, el PCE tenía en la Complutense algo más de cien militantes,
que no se presentaban como PCE sino como “Junta de Estudiantes”,
heredera del fallido “Sindicato Democrático de Estudiantes”, siempre
tan demócratas los stalinistas. Había algunos centros, como la
Escuela de Cine, la Escuela Oficial de Periodismo, Bellas Artes y
alguna más, en la que solo había un militante o a lo sumo dos, y con
ellos se formó una célula de “centros asimilados”, no recuerdo por
qué se llamaba así. La Escuela de Cine venía siendo económicamente
mimada por el régimen, o más bien por Fraga, que salió del gobierno
en la crisis del 69, y creo recordar que, al igual que Periodismo,
solo tenía un miembro del partido. ¡Pero hay que ver lo que hacía, a
veces, un solo miembro del partido! En la Escuela de Cine se iba
creando, con ayuda de los circulillos de “tontos útiles” de siempre,
los “progres”, como les llamábamos algo despectivamente, un ambiente
de lo más “progresista”, y del mismo modo en Periodismo organicé la
primera huelga (era director Emilio Romero, y subdirector Luis María
Ansón), a raíz de la cual nuestra propaganda entró masivamente en la
escuela por medio de murales, libros, octavillas y diversa actividad
de prácticas, orientada por nosotros. No es que aquella propaganda
convenciese a la mayoría de los alumnos, y algunos se indignaban,
pero eran incapaces de contrarrestarla, y sus argumentos solían ser
lo bastante toscos como para que los ridiculizáramos inmediatamente,
de modo que apenas se atrevían a dar la cara. Algo de eso lo he
tratado en De un tiempo y de un país.
Ya he dicho en otra ocasión que la actividad que más beneficios
rindió a los stalinistas del PCE, tras la derrota del maquis, fue la
llevada a cabo entre intelectuales y universitarios. Un ingenuo
podría pensar que esos medios, por su superior nivel intelectual,
serían refractarios a una propaganda cuyo carácter totalitario bajo
sus pretensiones “democráticas” debiera ser fácil de descubrir, pero
ocurría lo contrario. Y ocurría así por lo que ya he dicho: porque
nosotros éramos mucho más aguerridos, activos y organizados, y
nuestros razonamientos aparentemente mucho más sólidos; además
explotábamos a fondo las muy esporádicas violencias de los “fachas”
para tildarlos de “violentos” “antidemócratas”, etc. Mientras, por
ejemplo, apoyábamos a la ETA, que se fue haciendo muy popular,
incluso en la prensa corriente. Frente a nuestra propaganda, los
otros simplemente se “achantaban”, y el ambiente general que
deseábamos iba expandiéndose.
De todo aquello vino lo que ahora hay, aunque no fuera el PCE, sino
el PSOE, que entonces prácticamente no existía en la universidad,
quien terminara recogiendo los frutos. Un poco como cuando Prieto le
birló el tesoro del Vita al muy procomunista Negrín. Porque el
choriceo ha sido siempre la gran especialidad del PSOE, y lo de los
goyas es solo una más de sus muchas manifestaciones.
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Almogávares
Tenía yo de los almogávares la idea no falsa, pero sí restringida,
originada en su expedición más famosa, la del Imperio bizantino,
narrada por Muntaner. Pero ayer en unas jornadas sobre ellos,
dirigidas por Salvador Fontenla y Guillermo Rocafort, estos y
Sebastián Gaspariño aprendí bastante más. El término almogávar es
claramente de origen árabe, relacionado con “algara”, incursión, y
su traducción podría ser la de “incursor”, el que se dedica a
realizar incursiones en territorios enemigo, de las que vive. Gente,
por tanto, de frontera, que existía entre los andalusíes y de
quienes tomaron el nombre quienes hacían lo mismo en los reinos
cristianos, pues hubo almogávares, con este nombre y organización
igual o muy parecida, en Aragón, Castilla y Portugal.
En fin, para los interesados, las jornadas continúan hoy y mañana,
en la Casa Palacio del Duque del Infantado, Carrera de San Francisco
2, Madrid. A las 19,00 horas. Por cierto, el palacio sirvió de cheka
durante la guerra, creo que la llevaba al principio el ilustre
socialista García Atadell.
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El Gobierno y el Tribunal Constitucional
Domingo Bello Jameiro La Voz 16 Febrero 2010
desde hace veinte años se aprueban en el
Parlamento catalán leyes de derecho civil -por no hablar del
Estatuto- en expresa contradicción con la Constitución española, sin
que ningún Gobierno interpusiese recurso de inconstitucionalidad
contra ellas cuando las mayorías parlamentarias no eran absolutas.
La primera Ley del Código Civil de Cataluña, en cambio, fue
recurrida por el Gobierno, entonces presidido por Aznar, el 10 de
abril del 2003, pero dicho recurso fue retirado por el Gobierno del
mismo presidente actual, Zapatero, el 3 de septiembre del 2004, al
poco de asumir el poder.
A partir de entonces, Cataluña, con efecto mimético para el resto de
comunidades, ha regulado la mayor parte del derecho civil, siendo la
última la Ley del Libro Quinto de su Código Civil, por lo que, por
la mecánica del recurso de inconstitucionalidad, a consecuencia de
la pasividad -por motivos políticos- de los legitimados activamente
para interponerlo, existen multitud de leyes autonómicas que,
vulnerando claramente el contenido de la Constitución, conservan,
empero, su vigencia.
Pues ese Gobierno tan permisivo cuando le interesa ahora recurre,
mucho antes del fin del plazo y sin previa negociación, la ley de
cajas de Galicia pero no idénticos preceptos de Cataluña, País Vasco
o Andalucía, y se dice que nuestra norma no fue aprobada por todos
los grupos parlamentarios y que el Gobierno autonómico es de
distinto signo político. Pero este mismo Gobierno central, ahora sí,
el último día del plazo, 23 de marzo del 2007, tras la
correspondiente negociación con el entonces Gobierno bipartito
gallego, recurrió ante el Tribunal Constitucional determinados
artículos de la vigente Ley de Derecho Civil de Galicia aprobada por
unanimidad en el Parlamento gallego.
Es interesante, desde luego, que se pronuncie el Tribunal
Constitucional sobre la atribución competencial en materia de
derechos civiles forales que contiene la Constitución, acaso con
motivo de la Ley de Derecho Civil de Galicia o sobre la acomodación
a la Constitución (no a la Lorca, como también se dice) de la ley de
cajas de Galicia. Ahora bien, hay que ser coherentes, porque se ha
hurtado al conocimiento del alto tribunal la acomodación a nuestra
Constitución de la posibilidad de dictar un amplio Código Civil en
Cataluña y otras comunidades o de tener una moderna ley autonómica
acorde con una gran caja de ahorros.
Todo hay que decirlo. Y esto es lo inadmisible, ya que no resulta
justificable impugnar ahora lo que no se impugnó antes. Porque no se
entiende. O, quizás, sí.
Euronews bucea en las problemáticas del
independentismo catalán
"Lo que se debe hacer poco a poco es ampliar las fronteras, no
restringirlas”, dice Albert Boadella en el reportaje
www.lavozlibre.com 16 Febrero 2010
Barcelona.- El canal europeo de televisión Euronews ha realizado un
reportaje en el cual analiza las tensiones generadas por el
nacionalismo en Cataluña. El documental, de nueve minutos de
duración y titulado ‘Cara y cruz del nacionalismo catalán’, intenta
recoger los diferentes puntos de vista en torno al independentismo
catalán. El reportaje muestra la opinión de independentistas como
Francesc Ribera, vocalista del grupo de rock ‘Brahms’, Uriel
Bertran, diputado de ERC, el escritor Alfred Bosch, o la de un
panadero y un granjero del pequeño municipio de Rupit. Asimismo,
recoge el punto de vista no nacionalista de Albert Rivera,
presidente de Ciudadanos, Francesc de Carreras, profesor de Derecho
Constitucional, Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica
Catalana, y Albert Boadella, director de ‘Els Joglars’.
“La gira de Brams coincide con varias oleadas de votaciones
populares no oficiales por la independencia catalana, organizadas
desde diciembre en distintos puntos de la región, comienza
explicando el locutor de Euronews, tras lo cual añade que en 2006 se
aprobó el nuevo Estatuto de Autonomía catalán, que amplía las
competencias de la comunidad. “El Tribunal Constitucional español
delibera ahora sobre si el Estatuto respeta la Carta Magna o la
vulnera”, añade.
“Para reflejar de cerca la situación, Euronews ha viajado hasta
algunos de los bastiones del nacionalismo catalán”, manifiesta la
voz en 'off'. El reportaje muestra el municipio catalán de Rupit,
donde viven 370 personas. “Colectivos independentistas les han
invitado a participar en una consulta popular, legalmente no
vinculante, sobre la independencia de Cataluña; será el 28 de
febrero. Votaciones similares se han convocado para abril y junio”,
continúa el locutor de Euronews.
El reportaje recoge el punto de vista de un panadero, un granjero y
el dueño de un restaurante de Rupit, los tres independentistas. “Si
todos los impuestos que pagamos al Gobierno central español se
quedasen aquí, en Cataluña, todos nuestros servicios e
infraestructuras serían mucho mejores”, declara Josep, panadero del
municipio.
Por su parte Joan, granjero y activista independentista, critica que
el 10% del PIB catalán vaya a parar a otras regiones españolas. “Las
ventajas de la independencia son sobre todo económicas. Estamos
hablando del equivalente de 3.000 euros al año por cada uno de los
siete millones de catalanes. Con ese dinero podríamos dotarnos de
mejores hospitales, mejores escuelas, mejores carreteras, en las que
no tendríamos que pagar peajes”, denuncia el granjero, tras lo cual
se reúne con el organizador del “controvertido referéndum”, Albert
Marcé. “Hace cinco años este tipo de consultas habría sido
impensable”, subraya.
Preguntado por el reportero por un posible riesgo de violencia,
Albert declara que los catalanes tienen “un gran sentimiento
pacifista. Siempre preferimos dialogar antes que empuñar un arma”,
manifiesta.
El locutor de Euronews hace alusión a la Guerra Civil y a la
dictadura de Franco y recuerda que algunos de los que la vivieron
temen que este debate sobre la independencia vuelva a dividir a la
sociedad en dos. “La gente joven tiene muchas ganas de participar en
el referéndum y hacer algo por el futuro de Cataluña. Están muy
contentos porque es algo nuevo. Pero entre los mayores no pasa eso.
Les da un poco de miedo”, afirma Jaume Marsal, dueño de un
restaurante.
Euronews continúa su análisis acudiendo a la Universidad Abierta de
Cataluña y declara que recientemente publicó un sondeo en el que se
afirmaba que en un referéndum oficial el 50 por ciento de la
población votaría a favor de la independencia, el 18 por ciento en
contra y el 25% se abstendría.
El reportaje recoge el punto de vista de Uriel Beltrán, diputado de
ERC. Preguntado por cuáles serían las consecuencias de una posible
sentencia negativa del Tribunal Constitucional al Estatuto de
Autonomía, Uriel afirma que “al día siguiente el Parlamento de
Cataluña tendría que volver a consultar al pueblo catalán”. “Tendría
que convocar un referéndum para que los catalanes puedan decidir su
futuro y puedan decidir si quieren un Estado propio que respete la
voz del pueblo de Cataluña”, afirma.
ALBERT RIVERA
Tras ofrecer diversos puntos de vista independentistas, Euronews
acude a Albert Rivera, presidente de Ciudadanos-Partido de la
Ciudadanía, quien ofrece una opinión diferente. “Ir en contra de los
tiempos es lo que representa dividir a las personas, levantar
murallas, muros y fronteras. Levantar fronteras dentro de la Unión
Europea, cuando estamos construyendo una integración, no tiene
ningún sentido”, afirma el diputado, quien añade que tampoco está
justificado a nivel económico. “España es un mercado de 45 millones,
no sólo de siete. En vez de ir a menos debemos ir a más”.
Francesc de Carreras Serra, profesor de Derecho Constitucional,
apoya las tesis no nacionalistas y declara que la única soberanía
reside en el pueblo español. “Hablar de nación catalana es un
invento ideológico”, afirma el catedrático. “Como sucede en todos
los estados del mundo, en España no hay un derecho de
autodeterminación, y por tanto, para que se diera la independencia
de una parte del territorio, debería producirse un cambio
constitucional”, explica.
Posteriormente, el canal europeo de televisión acude a Alfred Bosch,
autor de la trilogía ‘1714’. “Como en otros muchos rincones de
Europa, hemos tenido un parlamento y un gobierno propios”, afirma
Bosch en relación a Cataluña. “El actual presidente es el número 136
de una sucesión que se interrumpió durante 200 años, una sucesión
que interrumpió la guerra, una invasión conjunta de España y
Francia, nuestros encantadores vecinos, quienes vinieron a
imponernos un sistema diferente”, denuncia.
Sin embargo, tanto Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica
Catalana, como Albert Boadella, director de ‘Els Joglars’, ofrecen
puntos de vista diferentes. “La nación catalana nunca ha existido”,
objeta Caja, quien apuesta por la unidad de Cataluña y España y
critica que la educación sea íntegramente en catalán y al español
sólo se le dediquen las mismas horas que a un idioma extranjero. “Es
cierto que hay una lengua que es minoritaria, y que tiene menor
importancia social e internacional, el catalán. Éste debe estar
lógicamente protegido, pero no se puede excluir a la otra lengua, al
idioma de uso mayoritario”, añade. “Porque eso es hacer ingeniería
social, querer cambiar la sociedad”, denuncia Caja.
Albert Boadella concluye el reportaje afirmando que “quizás en
Cataluña, donde el ateísmo gana terreno, las necesidades
espirituales las cubra ahora el nacionalismo”. “Creo que hay una
tendencia de los hombres como es la nostalgia de la tribu, que es
una tendencia negativa, mientras que hay otra positiva que es el
sentido universal. Yo entiendo que lo que se debe hacer poco a poco
es ampliar las fronteras, no restringirlas”.
Enrique de Diego: “El socialismo actúa de
caballo de Troya del islamismo”
Redacción Minuto Digital 16 Febrero 2010
El periodista Enrique de Diego acaba de publicar un libro titulado
‘Islam, visión crítica’ (Editorial Rambla). A raíz de ello, hemos
mantenido la siguiente entrevista:
¿Cuál es el objetivo de su libro ‘Islam, visión crítica’?
Pretende ser un libro pedagógico que explique en qué consiste el
Islam, qué dice El Corán, si los integristas son una perversión o
salen del texto coránico. Entiendo que la explicación, la
erradicación de la ignorancia, es ya una forma de exorcizar los
peligros de la islamización.
¿Existe riesgo de islamización en España?
Por supuesto. Donde es más acusado es en Cataluña, pero también en
toda la Comunidad Valenciana, Murcia, Almería, Granada, Sevilla y
Madrid. Es preciso recordar que un grupo de integristas asesinaron a
192 personas en la masacre de Atocha y que esos integristas estaban
aquí, como inmigrantes, y que empezaron a formarse en la mezquita de
la M-30.
¿Usted señala que los socialistas han elegido a los islamistas como
grupo mascota?
Coinciden en algunos objetivos o enemigos, como el cristianismo o el
valor de la libertad, clave en la civilización occidental. Es una de
las cuestiones que trato con mayor detenimiento, porque el
socialismo está actuando como caballo de Troya del islamismo.
¿Usted es partidario de cerrar las mezquitas?
Las mezquitas y cualquier otro lugar desde el que se haga apología
del asesinato y del genocidio. Y eso es lo que hace El Corán. El
islamismo o no es una religión o es una religión de odio.
Dedica un capítulo a rememorar el 11-S y el 11-M.
No se nos debe olvidar la gravedad del peligro, ni la crueldad con
la que han actuado. Y es preciso sacar las conclusiones fuera de esa
maraña de lo islámicamente correcto: los terroristas salen de las
mezquitas.
¿Es partidario de modificar la política de inmigración?
Propiamente no ha existido ni existe política. Por supuesto, la
inmigración ha de estar relacionada con el contrato de trabajo y no
estar subvencionada. Y los integristas o fundamentalistas no tienen
cabida en nuestra sociedad. No se les debe permitir la entrada y
deben ser expulsados de inmediato.
¿A qué público aspira a llegar con ‘Islam, visión crítica’?
A un público amplio, pero me gustaría que llegara a los jóvenes.
Hace poco le pregunté a un universitario muy inteligente y estudioso
que le habían enseñado en la escuela sobre el Islam, y me dijo: “nos
dicen que hemos de respetar todas las culturas, y que el islamismo
es bueno, pero el cristianismo es intolerante y no las respeta”.
Esto representa un desarme brutal y por eso creo que mi libro hará
mucho bien.
«Cuando éramos honrados mercenarios»
JAVIER PÉREZ | MADRID ABC
16 Febrero 2010
«Cuando éramos honrados mercenarios»
Arturo Pérez-Reverte
Alfaguara (Madrid, 2009)
362 páginas
18 euros
La trayectoria de Arturo Pérez-Reverte
Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) fue reportero de guerra
durante veintiún años y es autor, entre otras novelas, de El húsar,
El maestro de esgrima, La tabla de Flandes, El club Dumas,
Territorio Comanche, La piel del tambor, La carta esférica, La Reina
del Sur y Cabo Trafalgar; y de la serie histórica Las aventuras del
capitán Alatriste. Es miembro de la Real Academia Española
Desde oportunistas gobernantes a irredentos nacionalistas, pasando
por feministas cerriles, Arturo Pérez-Reverte no deja títere con
cabeza en «Cuando éramos honrados mercenarios», el libro más
reciente del escritor cartagenero y en el que se recoge una
selección de los artículos publicados cada domingo en «XL Semanal»
entre 2005 y 2009.
Como lleva haciendo desde hace diecisiete años, el ojo clínico y
avezado de este viejo mercenario ha sabido captar fielmente las
virtudes y, sobre todo, miserias, de un país que ha pasado del
clímax al gatillazo económicos en estos últimos cuatro años.
«Herodes y sus muchachos» o «Aquí nadie sabe nada» reflejan de
manera lúcida cómo el país inflaba una burbuja inmobiliaria que tras
estallar ha dejado un reguero de daños colaterales en la cola del
INEM ante la aparente ingenuidad de unos ciudadanos de quienes
«asombra lo poco que advertían el estado real de las cosas».
Como buena letra «T» de la Real Academia Española, Pérez-Reverte
también reivindica en algunos de sus artículos la independencia de
una institución que no se aviene a las exigencias caprichosas de
nacionalistas, feministas («feminatas», las llama el escritor) o
adeptos de lo políticamente correcto: «Que España sea un continuo
disparate no significa que quinientos millones de hispanohablantes
también estén dispuestos a volverse gilipollas».
Hojear las páginas de «Cuando éramos honrados mercenarios» también
supone pasear por algunos capítulos de la historia desconocidos para
la mayoría de lectores. «El hombre que atacó solo», «Frailes de
armas tomar» o «1490: comandos en Granada» relatan las azañas y el
coraje de personajes que, a pesar de su entrega, «aquí no son más
que tristes agujeros negros en la memoria».
Hojear las páginas de «Cuando éramos honrados mercenarios» también
supone pasear por algunos capítulos de la historia desconocidos para
la mayoría de lectores
Eran otros tiempos
Entre los numerosos artículos en que el demiurgo del universo
Alatriste arremete contra las miserias de este país también hay
sitio para otras piezas en que el estilo ácido y mordaz del escritor
da paso al lenguaje sereno y templado de quien, a sus 58 años,
rememora algunos momentos del pasado con la perspectiva que da el
paso del tiempo.
Un Pérez-Reverte de cinco años que, atónito, contempla su caballo de
cartón destrozado; el viejo vendedor de libros que visitaba la
redacción de «Pueblo» o la niña aventurera que intercambió su
sonrisa con un pequeño delfín son ejemplos de esos entrañables
viajes al pasado que, en ocasiones, pierden su romanticismo y
regresan al presente cargados con todos sus fantasmas: en «La chica
del blindado» y en «Fantasmas de los Balcanes», los gritos y
horrores de la guerra vuelven a la memoria del antiguo corresponsal
que durante 21 años estuvo presente en conflictos como los de
Líbano, Eritrea, Nicaragua o Bosnia.
Eran otros tiempos, otra forma de hacer periodismo, en que la
opinión se dejaba para editorialistas y columnistas mientras los
«periodistas de infantería» eran «mercenarios eficaces y peligrosos»
que se curtían en busca de la noticia.
Después de «Patente de corso», «Con ánimo de ofender» y «No me
cogeréis vivo», los anteriores recopilatorios de sus artículos
semanales, «Cuando éramos honrados mercenarios» se puede considerar
una radiografía de la historia más reciente de España, una historia
en la que, de una u otra forma, el lector se verá reflejado.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
Justicia maniatada
Editorial www.gaceta.es 16 Febrero 2010
La pelota de la politización está en el alero de los partidos.
25 años después de que la Ley Orgánica del Poder Judicial oficiara
las exequias de Montesquieu al convertir el órgano rector de los
jueces en longa manus de los partidos, un millar de magistrados
denuncia en un manifiesto el atropello y pide que se recupere el
espíritu constitucional.
Algunas de las escenas más bochornosas de nuestra democracia serían
impensables con una auténtica división de poderes. Desde la
ejecutoria de personajes como el ex ministro Bermejo hasta la caza
de brujas contra el juez Varela, por apreciar indicios de
prevaricación en el juez Garzón, pasando por la chusca estampa de
Margarita Robles, vocal del CGPJ, presumiendo del cambio de cromos
en la promoción de 18 jueces miembros de su asociación.
La Justicia tiene una pésima valoración entre los españoles
(incluida la endémica lentitud). Y la clave hay que buscarla en el
vicio de origen que supuso la pérdida de independencia cuando los
socialistas convirtieron al Consejo General del Poder Judicial es un
clon del juego de mayorías partidistas del Parlamento. La Ley
Orgánica de 1985, en pleno felipismo, arrebató a los jueces su
originario derecho a elegir a 12 de los 20 miembros del CGPJ, tal
como denuncian los autores del manifiesto.
La intoxicación política se ha extendido al ámbito autonómico, con
consejos judiciales como el que contempla el Estatut, que implica
además la ruptura de la unidad judicial. Y aunque no se trate de
poder judicial, el Constitucional es otra instancia gravemente
contaminada por la pugna partidista, en asuntos donde se juega la
integridad del Estado, como evidencia el bloqueo de la sentencia del
Estatut, al que cabe responsabilizar a su presidenta María Emilia
Casas.
Un caso paradigmático es el de Baltasar Garzón, espécimen típico de
un sistema judicial politizado. El hombre que llegó a ir en las
listas del PSOE está poniendo toda suerte de trabas (al PP, a la AVT
o la asociación Dignidad y Justicia) en la investigación del
chivatazo a ETA. Hasta el punto de que la Audiencia Nacional acaba
de corregirle, ordenando que practique diligencias que pidieron las
acusaciones particulares y a las que inicialmente se negó. La
Audiencia llama la atención sobre la “gravedad sin precedentes” de
los hechos: revelación de secretos y colaboración con banda
armada... por parte de miembros de las Fuerzas de Seguridad. No
puede ser más inquietante el cóctel: un juez tratando de torpedear
conscientemente la investigación de un chivatazo de Interior a una
banda terrorista y la Fiscalía echando tierra sobre tan grave
asunto.
Lamentablemente, la Justicia seguirá maniatada mientras los partidos
políticos no muevan ficha. El manifiesto pide un pacto de Estado
entre las formaciones, pero no parece que al PSOE y al PP les
interese. El primero fue quien enterró a Montesquieu con la Ley
Orgánica (y quedan para la Historia las inequívocas palabras de
Guerra). Y el segundo se benefició, en la era Aznar, de las
“mayorías judiciales”. Cierto que Rajoy ofreció una interesante
propuesta en la campaña de las últimas elecciones generales. Pero
luego nunca más se supo.
Lo triste es que quien tenga a la postre la sartén por el mango sea
el poder político. Los jueces hipotecaron parcialmente su
independencia al ceder ante los partidos y éstos son los únicos que
pueden devolverla. Es como pretender que la zorra tenga la última
palabra sobre el gallinero.
Reducción al absurdo
«El mayor activo político de Batasuna es ETA. Es hora de que vayamos
diciéndolo porque se acerca el final. Por eso Batasuna no renunciará
a ETA, no renunciará a sí misma. Por eso no queda otra opción digna
que desarticular policialmente a ETA»
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ El Correo 16 Febrero 2010
Batasuna nunca va a condenar la violencia de ETA. Ni lo harán Otegi
ni Usabiaga. Es casi imposible ontológicamente y ni siquiera sería
útil a corto plazo, sino a largo. La condena crearía una escisión en
ETA y produciría un nuevo Aralar. De manera que no lograría el
abandono del terrorismo por parte de ETA, sino su reactivación. Por
supuesto supondría una erosión crítica en la capacidad de ETA para
sostenerse, una especie de carga explosiva en una de las vigas
maestras de la izquierda abertzale. No nos lo van a poner así.
Es decir, nunca vamos a obtener una condena de la violencia etarra
en ningún comunicado de Batasuna. Ahora bien, imaginemos por un
momento que en los últimos tiempos no ha habido dos procesos
paralelos de reflexión en ETA y en Batasuna, sino uno. ETA ya se
pronunció recientemente en equilibrio funambulista apoyando tanto la
declaración de Alsasua como el valor del terrorismo. Batasuna, por
su parte, todavía no se ha pronunciado con toda la prosopopeya. En
Eusko Alkartasuna quieren creer que, cuando concluya la reflexión,
en Batasuna puede haber algún tipo de desmarque con respecto a ETA.
Es mejor que no depositen demasiadas expectativas en el
pronunciamiento de Batasuna, porque será como el de ETA, pero al
revés. En donde ETA llamaba a continuar con el proceso político pero
ponía en valor la violencia, Batasuna llamará a impulsar el frente
soberanista poniendo en valor la ausencia de violencia en el futuro
sin renunciar al pasado. Ingeniería semántica? ¿para qué?
Pues imaginemos que ésos que nos parecen porque así se han calculado
escrupulosamente en lo político y lo mediático- dos procesos son una
sola operación pero con dos escenarios interdependientes. La
operación está programada por ETA y los escenarios interdependientes
son dos 'aparentes' vías de reflexión con dos comunicados
'distintos'. En el primero ETA parece sofocar la teatralizada
independencia de Batasuna para que vuelva al redil; en el segundo,
Batasuna calcula(rá) alguna frase esperanzada sobre un futuro de
ausencia de «violencias» en Euskadi, centrando ese futuro en el
soberanismo.
O sea, imaginemos que Batasuna y ETA son la misma cosa? o, mejor
expresado, que Batasuna es una instrumentación de ETA para infiltrar
las instituciones y avanzar, apoyándose en el asesinato, hacia el
independentismo. Tampoco es que haga falta mucha imaginación, porque
eso es precisamente lo que han dictaminado todos los tribunales,
desde la Audiencia Nacional hasta Estrasburgo, como fundamentación
para ilegalizar a Batasuna. Sin embargo, como parece que la realidad
no es suficiente para nuestros análisis, porque continuamos pensando
que se han abiertos dos procesos de reflexión autónomos en ETA y
Batasuna, y que igual Otegi es capaz de redactar una condena, aunque
sea tibia, de la violencia, no nos queda más remedio que recurrir a
la imaginación para llegar a la realidad. Es como ese proceso que en
matemáticas se denomina reducción al absurdo, ya saben, proponer una
hipótesis tratando de demostrarla para al final llegar a un
resultado en donde los hechos la contradicen, de manera que
contradiciéndola concluyamos que es absurda y, por tanto,
desechable.
Es absurdo pensar que Batasuna condenará a ETA. Imaginemos, pues,
que ETA y Batasuna son la misma cosa. Imaginemos también que ETA
está, desde un tiempo, en una nueva estrategia. Esa estrategia es la
rentabilización de la violencia, esto es, la búsqueda de su
disolución pero sin que parezca que ha sido derrotada, consciente de
que el terrorismo ya no tiene sentido ni le proporciona utilidad,
pero de que la derrota es inasumible y, lo que es peor, deficitaria
a futuro. De manera que.. ¿cómo abandonar el terrorismo sin
abandonarlo antes de que las fuerzas de seguridad desarticulen a
ETA?.
No es sencillo y es retorcido, pero es viable si participamos con
credulidad. Continuando con la imaginación, supongamos que ETA está
jugando al 'torturador bueno, torturador malo'. En ese juego, los
objetivos de ambos torturadores son idénticos, conseguir información
de la víctima, dándole una de cal y otra de arena, aprovechando el
'bueno' la vulnerabilidad creada por el 'malo'. ETA no quiere
aparecer como que deja la violencia y mucho menos hacerlo porque
Batasuna lo demande expresamente. Lo que sí puede hacer, en cambio,
es hacernos creer que Batasuna es un caballo que tiende a
desbocarse, que ETA lo controla con riendas firmes, para irlo
domando poco a poco hasta que llegue un momento, cuando quiera el
domador, que el caballo pueda pasearse sin riesgo por los campos del
caserío. La operación del bueno y el malo funciona siempre que la
víctima crea que el bueno es realmente bueno. Es decir, que nos
creamos que esa reflexión de Batasuna es independiente de ETA? y no
una artimaña paulatina y paciente de ETA.
El beneficiario de esa estrategia disociada puesta en marcha por ETA
es Aralar... ¿Cómo que Aralar? Sí, Aralar. Claro que, para
entenderlo, lo tenemos que poner en sentido negativo. Tan duro y
repugnante como resulte asumirlo, el mayor activo político de
Batasuna es ETA. Es hora de que vayamos diciéndolo porque se acerca
el final. Por eso Batasuna no renunciará a ETA, no renunciará a sí
misma. Por eso no queda otra opción digna que desarticular
policialmente a ETA.
La masa central de votantes de Batasuna apoya un determinado sentido
de la violencia, del terrorismo. Ésa es su escalofriante textura
sentimental y el andamiaje de su cohesión política. En ese magma, la
repulsa, el 'desmarque' como dirían en EA, es un ingrediente
incompatible. ¿Hacia dónde mirarían los votantes de ese futuro
político que ETA pretende diseñar? A Aralar.
Pactistas sin pacto
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 16 Febrero 2010
La capacidad del PNV de sacar el máximo partido a las coyunturas
políticas para obtener ventajas mediante la negociación con otros
partidos o gobiernos es un dato suficientemente acreditado a través
de los años. La formación nacionalista ha sido siempre muy
habilidosa a la hora de aprovechar las dificultades de los partidos
del Gobierno central para obtener contrapartidas de largo alcance a
cambio de apoyos ocasionales.
En la más reciente negociación, la del apoyo a los últimos
presupuestos generales del Estado presentados por el Ejecutivo de
José Luis Rodríguez Zapatero, el PNV ha rizado el rizo de la
habilidad para el regate en corto pues con ella, además de sacar
contrapartidas de alto calado, ha conseguido introducir una cuña
entre el PSOE y el Partido Socialista de Euskadi. Los socialistas
vascos todavía no se explican cómo sus correligionarios de Madrid
aceptaron condicionar las transferencias de las políticas de empleo
a las exigencias del PNV, desairando al Gobierno de Vitoria y al
lehendakari.
Ahora, el PNV y el Gobierno de Patxi López están representando ante
la opinión pública un juego florentino para aparentar ser más
dialogante que el adversario. La ciudadanía vasca no aprecia los
conflictos frontales entre partidos y prefiere ver entendimiento
entre ellos para evitar tener que tomar partido. Por eso premia las
manifestaciones del talante de diálogo por encima de las
afirmaciones de principios que exigen pronunciamientos claros. Los
partidos lo saben y por eso buscan transmitir voluntad de
negociación, aunque sea para conseguir que sea el otro el que tenga
que asumir el papel de malo.
El Ejecutivo vasco, que tiene una holgada mayoría parlamentaria
gracias al apoyo del PP, no tiene necesidad aritmética de los votos
del PNV para gobernar. Sin embargo tiene un gran interés político
por alcanzar acuerdos con este partido para consolidar ante la
opinión pública una imagen de apertura y transversalidad que el PNV
le viene negando de manera sistemática.
Al PNV, en cambio, no le interesa que se consolide esa imagen del
ejecutivo de Patxi López y no quiere contribuir a ella. Ese es el
contexto en el que se está produciendo la escenificación de la
formación nacionalista que se presenta en público dispuesta al pacto
con el Gobierno de López, pero que aprovecha cualquier circunstancia
-como el error de que se difundiera en prensa la invitación al
diálogo antes de que llegara al destinatario- para poner
dificultades y hacer aparecer a los socialistas ante los ciudadanos
como responsables del fracaso de esos acuerdos.
CONFLICTO INTERNO POR EL FRACASO DEL TRIPARTITO
Montilla y Maragall, los dos nacionalismos
del PSC
IMPRESIONES El Mundo 16 Febrero 2010
ERNEST MARAGALL ha tomado el testigo de su hermano, el ex presidente
de la Generalitat, como factor de desestabilización del PSC. La
andanada del consejero de Educación, en la que dijo que el
tripartito ha llegado a «fatigar» a los catalanes y que al Gobierno
de Montilla le falta «proyecto de país», ha sacado a la luz todas
las contradicciones del PSC con las elecciones catalanas a la vuelta
de la esquina. Montilla intentó ayer apagar el fuego, rechazando la
dimisión que le presentó su consejero, mientras Maragall hacía un
amago de rectificación. Pero lo cierto es que la etapa de Gobierno
del PSC en Cataluña -en alianza con ICV y ERC- aparece como un
fracaso ante la ciudadanía, tal y como reflejan las encuestas.
Ernest Maragall, junto con el poderoso consejero de Economía, Antoni
Castells, propugna un giro nacionalista que pasa por distanciarse
aun más del PSOE e incluso por crear un grupo parlamentario propio
en el Congreso. Lejos de imponer una línea alejada de CiU y ERC, que
era la que pedía su electorado, Montilla ha practicado un
nacionalismo vergonzante que le pasa factura.
educación
Poca demanda de enseñanza en castellano
A falta de conocer hoy los datos oficiales, los centros no recogen
el mínimo de 20 inscripciones para abrir aulas de modelo A
M. JOSÉ TOMÉ | BILBAO. El Correo 16 Febrero 2010
A falta de los datos oficiales, que se harán públicos hoy, todo
apunta a que la demanda de castellano en los centros concertados que
han retirado esta línea de enseñanza ha sido irrelevante en el
periodo de preinscripción que concluyó el viernes. Según ha
comprobado este periódico, el colegio La Pureza de Bilbao sólo ha
recibido nueve solicitudes para el aula de 2 años en modelo A,
mientras que cuatro familias realizaron la petición para el primer
curso de Infantil. En Vitoria, Sagrado Corazón contabilizó las
peticiones de tan sólo dos niños mientras que en Marianistas, otro
centro que retiró la línea el año pasado, no se ha recibido ninguna.
Es un primer sondeo, pero bastante relevante, ya que estos colegios
son los que habían generado más expectativas de concentrar una
hipotética demanda de castellano. De confirmarse estos datos, no
habría posibilidad de reabrir aulas de modelo A , ya que el
Departamento de Educación estableció como número de referencia un
mínimo de 20 alumnos para negociar con Kristau Eskola -la patronal
de los centros religiosos concertados-, la recuperación de la
enseñanza en castellano en aquellas escuelas donde fue eliminada.
La polémica se centraba en media docena de colegios que ofertaban
modelo A y que dejaron de hacerlo ante los planes de la anterior
consejería, dirigida por EA, de sustituir el actual sistema de
modelos por otro con una exigencia tan alta de euskera que, en la
práctica, suponía la desaparición de la enseñanza en castellano.
Algunos centros decidieron amoldarse al futuro sistema antes incluso
de su entrada en vigor y, así, decidieron dejar de admitir alumnos
de modelo A en aulas de dos años o primero de Infantil. Con la
llegada del Gobierno socialista y la anulación de los decretos que
establecían el euskera como lengua principal de la enseñanza, grupos
de padres -como los representados por la Plataforma por la Libertad
de Elección Lingüística- exigieron la reapertura de estas líneas.
«Hay demanda -argumentaban-, lo que ocurre es que no se visualiza».
Con el fin de calibrar si realmente había progenitores en esta
situación, Educación puso en marcha en el periodo de preinscripción
que finalizó el viernes un sistema informático que permitía a las
familias solicitar una plaza de modelo A, sin que ello les restase
puntos en su segunda opción dentro del mismo centro. Educación dará
a conocer hoy la cifra exacta de peticiones realizadas en lengua
castellana, aunque no parece factible que puedan reabrirse las aulas
que cerraron.
Un grupo de padres bilbaínos que en los últimos días han intentado
movilizar esta demanda mostraron ayer su decepción. En su opinión,
las «trabas» puestas en las secretarías de los centros y la «nula
información» facilitada desde la consejería de Isabel Celaá ha
desvirtuado el proceso. «Los datos informáticos que ha recibido el
Gobierno vasco no responden a la realidad», señalan.
«Ningún colegio nos ha explicado bien el procedimiento de
matriculación y nos desviaban al modelo B. Da la impresión de que
Educación sólo quería una estadística y, encima, manipulada». En su
opinión, las novedades del nuevo sistema «se han anunciado a última
hora» y los padres «no hemos tenido tiempo de reacción».
Profesores de FP sin perfil
Estas mismas tesis son compartidas por el PP. Para los populares, el
Ejecutivo de Patxi López «no ha hecho lo suficiente» para garantizar
la enseñanza en castellano, un asunto que se ha convertido en un
serio escollo a superar en su pacto de Gobierno. Ayer, el secretario
general del PP vasco y responsable en temas educativos, Iñaki
Oyarzábal, no quiso entrar a valorar los datos «hasta que sean
oficiales». El parlamentario popular sí habló, en cambio, de los
profesores de FP sin conocimientos de euskera, a los que Educación
debe «liberar» para obtener el perfil lingüístico.
A través de una proposición no de ley, el PP insta al Gobierno a que
tome «las medidas oportunas» para garantizar que en las Ofertas
Públicas de Empleo ningún docente de FP pueda perder su puesto de
trabajo por no acreditar el conocimiento de la lengua vasca. En su
opinión, la realidad sociolingüística de estos estudios «no se
ajusta en absoluto» al modelo de la OPE, ya que «la mayoría del
alumnado desarrolla su formación en castellano».
Critican el «fanatismo» del Govern por
subvencionar la delación lingüística
MARÍA JESÚS CAÑIZARES | BARCELONA ABC 16 Febrero 2010
Impulso Ciudadano, «lobby» no nacionalista contrario al
monolingüismo catalán, advirtió ayer del «fanatismo en el que se ha
instalado el Govern» por subvencionar a plataformas que facilitan la
delación de establecimientos que no rotulan en castellano.
Tal como publicó ayer ABC, el tripartito ha concedido casi dos
millones de euros desde 2006 a Plataforma per la Llengua y Consum
Català, entidades que, a través de Internet, tramitan las quejas
ciudadanas contra comercios donde no se utiliza en catalán. Impulso
Ciudadano, plataforma en la que participan PP, Ciutadans y UPyD,
lamenta «que la voluntad inquisitorial del actual Govern le lleve
incluso a fomentar la delación entre los ciudadanos por razones
lingüísticas».
En este sentido, alerta de que el artículo 311.5 del proyecto de ley
del Código de Consumo establece el «deber de cooperar» de los
ciudadanos en la delación de quienes incumplen la normativa
lingüística, que conlleva multas de 10.000 euros.
A juicio de Impulso, «el marco legal que se pretende crear con la
nueva ley es tan demencial y totalitario que, de aplicarse una
lectura restrictiva y literal del futuro Código de Consumo y dado el
modelo de policía lingüística implantado en Cataluña, sería
perfectamente posible sancionar por incumplimiento de la normativa
de consumo a aquellas personas que no cumplieran con la obligación
de denunciar». El «lobby» solicita que se retiren del Código de
Consumo esos aspectos relacionados con la obligación de denunciar.
Mascarada a la catalana
SPECTATOR IN BARCINO
SERGI DORIA ABC 16 Febrero 2010
MARTES de Carnaval. Así se titulaba la esperpéntica trilogía
valleinclanesca. La política catalana no depara el verbo ubérrimo de
esas piezas, pero sus componentes siguen haciendo teatro. ¡Ya le
gustaría a Montilla contar con el léxico exuberante de don Ramón!...
Pero la retórica, ya lo sabemos, no se contó nunca entre sus
habilidades.
Haciendo de la necesidad virtud, don José dio el pego los primeros
tiempos de este infausto tripartito que, como anunciábamos la semana
pasada, se descompone dejando en el país un cúmulo de residuos
políticos difícilmente reciclables. A lo que íbamos: cuando asumió
la presidencia de la Generalitat, pasaba por ser un gestor más
preocupado en els «fets que les paraules». Se juntó con los
comunistas e independentistas y parecían conjurados al «Come y
calla». Tres años después es rehén del programa de unos socios que
ni callan ni dejan comer. Ahí le tienen con el Estatut en el
Constitucional, la ley de Veguerías intoxicando el territorio, dos
consellers comunistas carbonizados en Horta de Sant Joan (todavía, a
estas horas, sin dimitir) y al «germà d´en Pasqual» repitiendo que
el Tripartito 1.2 es un artefacto inútil que fatiga a la ciudadanía.
Sí, Maragall (Ernest): el mismo que cuando entró en Ensenyament
amagó con cumplir la legalidad estatal y aplicar la tercera hora de
castellano que esta autonomía escatima a sus educandos. Y el mismo
que se arrugó cuando los socios de Esquerra pusieron cara de «pomes
agres».
En Cataluña, parafraseando a Larra, «todo el año es Carnaval». En el
corro de de la convergente «sociedad civil» dicen que a ver cuando
gana el PP porque el pacto del Majestic salió bien; conversas con
socialistas y corroboran su hartazgo de la «crosta nacionalista» que
patentó el diputado Ferran; pero luego se impone el «Come y calla»;
el clientelismo reparte subvenciones, les endosa la máscara
patriotera y representan una mala imitación de la Commedia
dell´Arte.
Carnaval, comedia y esperpento que dan como mucho para los
divertidos gags de «Polònia» aunque no alcance la dimensión de Valle
Inclán o Goldoni. La política catalana es un patético funambulismo
entre ser y parecer. Pero el público ya no mira al escenario: está
en otras cosas y los cambios de registro de los actores Montilla y
Maragall le traen al fresco.
Un deprimido ciudadano paga la mascarada y los «bolos» del
característico Carod... Y los chistes del Tripartito no le hacen
puñetera gracia.
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