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Andalucía conmemora con tristeza sus 30
años de autonomía y fracaso
Francisco Rubiales Periodista Digital 28 Febrero 2010
Los andaluces conmemoran hoy (sin celebrarlo) el 30 aniversario de
aquel referéndum del 28 de febrero de 1980 que convirtió a Andalucía
en autonomía de primer rango, dentro del Estado Español. Han sido 30
años de dominio socialista, sin alternancia alguna en el poder, años
en los que, a pesar de la lluvia de millones de euros procedentes de
Europa, Andalucía sigue hundida por la crisis económica, con un
millón de desempleados, liderando las estadísticas del fracaso
escolar y con el 53.1 por ciento de su población mayor de 65 años
analfabeta.
La distancia que separaba hoy el sevillano Teatro de la Maestranza,
donde la Andalucía oficial del poder político y sus amigos
celebraban el 30 aniversario de la autonomía, con las calles, plazas
y jardines de los pueblos y ciudades andaluzas, donde el pueblo,
hundido por el paro y la crisis, triste, desconfiado y resentido con
esa clase política que le ha mantenido en el atraso y hoy le lleva
hacia la miseria, nunca ha sido más grande y dramática.
Después de 30 años de socialismo y de continuas ayudas europeas,
Andalucía es una región fracasada que no ha logrado abandonar los
vagones de cola de España y Europa, una sociedad en la que los
pobres y desempleados forman ya parte del paisaje, junto a los
comedores de caridad y los "sin techo", que cada día son más
visibles en los soportales y parques de los pueblos y ciudades.
Sin embargo, esos 30 años sí han servido para que los socialistas
construyan en Andalucía un "sistema político" tan denso, poderoso y
omnipresente que para encontrar otra región donde el peso del Estado
sea similar habría que remontarse a alguna de las repúblicas
soviéticas en tiempos de Breznev.
Es tan fuerte y poderoso el Estado andaluz (Junta de Andalucía) que
controla, directa o indirectamente, casi la mitad del PIB de la
región, donde hay más densidad de enchufados, paniaguados , amigos
del poder y funcionarios que en cualquier otra región española y
donde el clientelismo es una plaga que siembra el miedo y la
sumisión en una ciudadanía que ha aprendido a temer a los políticos.
En la Andalucía que hoy conmemora con tristeza y preocupación sus 30
años de Andalucía, es el pueblo el que teme al gobierno y no el
gobierno el que teme a los ciudadanos, lo que indica que existe un
"régimen" más parecido a la tiranía que a la democracia.
Andalucía ostenta liderazgos indeseables y nocivos en los panoramas
español y europeo, como los de prostitución, tráfico y consumo de
drogas, alcoholismo, trata de blancas, violencia de hogar, baja
calidad en la enseñanza, fracaso escolar, población encarcelada,
coches oficiales, crecimiento desorbitado del aparato del Estado y
privilegios de la "casta" política, entre otros.
La Justicia está colapsada y la población se encuentra
desmoralizada, masivamente desempleada, con grandes masas de pobres
en crecimiento, con su clase media herida, agobiada por los
impuestos y por la burocracia, con su tejido productivo hecho trizas
y temerosa del futuro. El millón de funcionarios con que cuenta
Andalucía actúa como una "losa de plomo" sobre la sociedad, la
economía y las cuentas públicas, al mismo tiempo que constituyen una
garantía de pobreza para el futuro.
Lo único que merece un claro "notable" en esta Andalucía construida
por los políticos para su propio beneficio es la propaganda, un
capítulo en la que el poder se ha mostrado extraordinariamente
eficaz. La Junta es el primer contratante de periodistas y el
principal cliente publicitario, gracias a lo cual controla a los
medios que no son de su propiedad y les cierra la boca para que no
sean críticos y prefieran la "verdad del poder" a la verdad a secas,
que es la que da legitimidad a las democracias.
Es cierto que se han logrado avances, pero son los avances propios
de un país que ha crecido con su entorno. Sin embargo, Andalucía,
cuando hace 30 años inició su andadura autonómica, era más o menos
lo que hoy es: una de las tres autonomías en la cola de España, una
sociedad predominantemente agrícola y desindustrializada, una tierra
azotada por la pobreza y la incultura y una población sometida a
señoritos y caciques. Es cierto que en este sector sí se ha
producido un cambio: aquellos caciques rurales de antaño, señores
del pueblo adornados de privilegios y ventajas, han sido sustituidos
ahora por los políticos y altos cargos de la Junta, los "nuevos
amos" de Andalucía.
Manuel Clavero Arévalo, ilustre abogado, catedrático y ex ministro
de UCD, declara a El Conficencial: “En Andalucía nos falta mucho por
hacer”. Y agrega: "Lo más importante: reducir los gastos ordinarios
de la Junta de Andalucía y aumentar las inversiones “porque eso es
lo que genera riqueza y bienestar”. En su opinión, las
infraestructuras de la comunidad (el AVE, la red de autovías y los
aeropuertos) son el mayor logro estos 30 años. Y luego va directo al
horizonte 2013. En ese año está previsto que cesen las subvenciones
de Europa a Andalucía. “Esas ayudas trajeron a la comunidad un gran
desarrollo, pero su retirada nos creará problemas”, avisa.
Joaquín Aurioles, profesor titular de la Facultad de Ciencias de
Económicas de la Universidad de Málaga y presidente del Observatorio
Económico de Andalucía, observa que el Sur está herido. “Andalucía
está cansada. Aurioles se pregunta para qué han servido estos 30
años. “Tenemos que volver a hacer frente a los mismos problemas de
hace tres décadas; habíamos llegado a convencernos de que los
grandes problemas se habían conseguido erradicar. Se me cae la moral
al suelo”, precisa.
Andalucía no tenía nada que celebrar hoy.
Voto en Blanco
El balcón cerrado
IGNACIO CAMACHO ABC 28 Febrero 2010
APENAS publicada la primera encuesta que pronosticaba la victoria
del PP en Andalucía, el teléfono de Javier Arenas comenzó a recibir
llamadas de empresarios nacionales que no marcaban ese número desde
que su propietario dejó, seis años atrás, la vicepresidencia del
Gobierno de España. En la política los afectos se orientan por el
aroma del poder, y los hombros de Arenas destilan de repente cierto
perfume de triunfo. Nadie lo ha llamado en el largo lustro que ha
pasado recorriendo en solitario los pueblos andaluces hasta gastar
la suela de muchos zapatos y aún ahora, cuando el viento favorable
de la demoscopia le sopla en los talones, su perfil no es el de un
triunfador seguro porque treinta años de hegemonía socialista no se
derrumban a trompetazos como las murallas de Jericó. Tiene ventaja,
pero no mayoría, y es probable que su esfuerzo naufrague en la playa
de una coalición de perdedores que apuntale la ruina del régimen más
longevo y desgastado de la democracia.
El 28 de febrero es fiesta en Andalucía porque hace treinta años que
los andaluces se rebelaron contra el diseño de una España asimétrica
y en un referéndum imposible voltearon el modelo de un Estado de dos
velocidades, prefigurado a la medida del nacionalismo catalán y
vasco. En aquel tiempo la autonomía representaba la evocación de una
esperanza: contra el paro, contra la marginación, contra el
subdesarrollo. Tres décadas y muchos miles de millones después, es
un complejo aparato de poder que derrama recursos clientelares para
mantener una administración megalómana, transformada en un modo de
vida para los dirigentes de un partido-sistema. Han mejorado,
naturalmente, las infraestructuras y el bienestar pero en términos
relativos no hay modo de disimular el fracaso. En empleo, en renta,
en competitividad y en educación, Andalucía sigue a la cola de las
regiones españolas y sólo ocupa puestos de cabeza en el ranking de
subvenciones y de funcionarios. El régimen autonómico es ya sólo una
máquina de colocaciones y de subsidios. No despega, no remonta, no
funciona; su estructura anquilosada cruje bajo el impacto de una
crisis para la que no tiene respuestas. La larga esclerosis política
ha producido una casta acomodada en privilegios que sólo trabaja
para perpetuarse a sí misma.
El cansancio de esa supremacía inmóvil ha empezado a provocar un
lento anhelo de cambio; junto al Sur profundo, resignado y conforme
hay una Andalucía moderna, urbana y litoral que pugna por
desprenderse de los lastres de la dependencia, pero aún no ha
alcanzado el punto de masa crítica necesario para cristalizar en un
vuelco. Hace treinta años, el cartel de un balcón con macetas
simbolizó la sacudida de orgullo de un pueblo que no estaba
dispuesto a someterse. Hoy esas macetas se han marchitado, la
ventana lleva lustros cerrada por dentro y necesita que alguien la
abra para que corra el aire.
Salgado y el abrazo del oso al PP
EDITORIAL Libertad Digital 28 Febrero 2010
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero es incapaz de ofrecer la
más mínima esperanza de sacar a España de la crisis económica y ya
ni siquiera lo disimula. Esa es la primera conclusión que cabe
extraer del resultado de las consultas de la famosa comisión creada
por Zapatero para aparentar que, aunque sea dos años después de su
estallido, el Gobierno intenta hacer algo útil por la crisis que
azota al país.
La vicepresidenta económica se presentó esta semana ante los
miembros de la comisión parlamentaria creada para alcanzar un pacto
de estado contra la recesión con un, llamémosle, documento de tres
folios en el que supuestamente se establecen las claves para
impulsar la economía y el empleo. Esos tres folios repletos de
obviedades son, hasta el momento, la mayor aportación del Ejecutivo
para luchar contra una crisis que está produciendo efectos cada vez
más devastadores en el tejido productivo y el mercado laboral de
España. Por si fuera poco, alguna de las propuestas incluidas en el
legajo ya habían sido aprobadas en el parlamento con anterioridad,
lo que muestra, de nuevo, la facilidad para la improvisación del
Gobierno, su falta de rigor y una inexistente voluntad de trabajo
aún en temas tan trascendentales para todos los ciudadanos.
La segunda conclusión que cabe extraer de la reunión mantenida por
Salgado con el resto de fuerzas parlamentarias es que, una vez más,
el Gobierno intenta involucrar al resto de partidos, y en especial
al PP, en su alocada política, de forma que ante el electorado se
repartan las culpas de una situación desastrosa que sólo cabe
atribuir a la incompetencia manifiesta del partido gobernante.
Y si en las formaciones minoritarias esta complicidad puede tener
efectos positivos para dar una imagen de sentido de Estado del que
la mayoría carecen, no es seguro que el Partido Popular necesite
participar en un sainete parlamentario organizado exclusivamente en
beneficio de los socialistas. Zapatero negó primero la crisis,
después la minimizó, más tarde la agravó con su irresponsable
política económica y aún hoy sigue siendo incapaz de adoptar
cualquier medida en la dirección correcta para aliviar el desastre.
Si en todo este tiempo ha rechazado cualquier consejo del PP sin
ahorrarle adjetivos desdeñosos como el famoso “antipatriotas”, no
hay razón para que los populares se presten ahora a fungir de
orquestina mientras el barco se termina de ir a pique.
Tan sólo el proverbial temor de la derecha política española a ser
caracterizada por su rival político como crispadora e insolidaria,
puede explicar la decisión de Rajoy de participar en un espectáculo
preparado por los socialistas con el único fin de involucrarle en un
desastre del que Zapatero es el único responsable.
Colaborar con el Gobierno de la Nación sí, pero siempre y cuando
demuestre que su único interés es solucionar un gravísimo problema
social frente al que está desarmado de ideas y soluciones. Para
enjuagues electorales ya hay otros candidatos que, además,
representarán ese papel gustosamente. Los votantes de Rajoy no
merecen otra actitud de su candidato.
El mito de la pureza
Se propone como ideal para el País Vasco una 'sociedad mestiza', con
lo cual se oculta, aunque sea bajo capa de discurso buenista, que ya
somos una sociedad mestiza, una de las sociedades más mestizas del
mundo
J. M. RUIZ SOROA El Correo 28 Febrero 2010
Cualquiera de mis amables lectores creerá como verdad obvia que cada
uno tiene los abuelos que tiene, que la historia familiar de cada
uno es algo que viene dado inexorablemente por la biología, que en
ese terreno no hay capacidad de elección. Craso error: es más cierto
que cada uno tiene los abuelos que elige tener. Y no me refiero en
este momento a nuestro presidente del Gobierno, aunque el suyo sería
un perfecto ejemplo del fenómeno de reconstrucción selectiva del
pasado familiar por motivos ideológicos, sino a las comunidades
sociales en general. Vean ustedes el caso de los hispanoamericanos
actuales: todos ellos sienten como algo natural, sin reflexionarlo
mucho, que sus antepasados son los indígenas americanos y que los
españoles o portugueses fueron unos conquistadores/colonizadores que
pasaron por allí y fueron finalmente expulsados en la Independencia.
Cuando lo real y cierto es que casi todos los hispanoamericanos de
origen europeo descienden de los odiados conquistadores,
reconvertidos luego en criollos, que aquellos europeos y no los
autóctonos son sus abuelos. Pero esa realidad biológica indiscutible
cede ante una realidad social más fuerte: la cultura latinoamericana
privilegia una descendencia mítica originaria como elemento esencial
de su construcción colectiva de identidad.
Este fenómeno de reconstrucción selectiva del pasado se produce
entre nosotros los vascos con una intensidad inigualada en ningún
otro lugar del mundo. Por dos razones: porque, por una parte,
constituimos una de las sociedades con mayor nivel de mezcla
demográfica del mundo, somos un caso excepcional (y además reciente)
de mestizaje. Y porque, a pesar de ello, hay pocas sociedades que se
vean a sí mismas como tan cultural y demográficamente puras como la
nuestra. Aquí hablamos todos de nuestros antepasados vascos, de esos
aitites y amonas que pueblan nuestro pasado. «Nos ancêtres les
gaulois», recitaban los niños argelinos en las escuelas de la época
de la colonización francesa. Aquí no sólo lo recitamos, es que nos
lo creemos.
Los datos objetivos están ahí, en los estudios demográficos sobre
padrones poblacionales. Nos dicen que, por ejemplo, en el País Vasco
en conjunto hay sólo un 39% de habitantes autóctonos de segunda
generación, es decir, que tanto ellos como sus padres hayan nacido
en Vasconia. Para hacerse idea de lo que ese porcentaje significa,
basta señalar que en Galicia ese nivel es del 88%, y en Andalucía
del 86%. Sólo la Comunidad de Madrid, que tiene uno del 21%, está
por debajo del índice vasco de autoctonía en el conjunto de España.
Por ejemplo, en Vizcaya sólo el 15,63% de habitantes tiene sus dos
apellidos vascos, mientras que el 59,50% no tiene ninguno de ese
origen (y el 24,89% tiene por lo menos uno). Por ejemplo, sólo hay
un municipio vasco, el de Beliarrain en Guipúzcoa, en el que todos
los habitantes tienen algún apellido vasco (pero posee sólo 99
habitantes). Por ejemplo, en los 27 municipios que forman la
conurbación bilbaína (que agrupa al 43% de la población vasca y al
78% de la vizcaína) sólo el 10% tiene los dos apellidos vascos,
mientras que el 66% no tiene ninguno.
Todos estos datos sólo tienen una lectura, que además es ampliamente
'sabida' por todos: la mayoría de nosotros no somos autóctonos
vascos, nuestros ancestros están repartidos por la península, sobre
todo por Cantabria, Castilla y León y Extremadura. Pero que una
realidad sea 'sabida' no significa que sea socialmente 'percibida' o
'sentida'. Una cosa es lo que nos dice la fría razón y otra la que
nos decimos intersubjetivamente. Y, sobre todo, otra cosa es lo que
dice la cultura hegemónica que permea nuestra comprensión del mundo.
Y ésa lo tiene claro: nuestros antepasados están aquí. Nuestra
historia es la de un pueblo vasco idéntico a sí mismo desde hace
7.000 años.
Lo más preocupante de esta reconstrucción selectiva de la
composición de la sociedad vasca es que llega incluso a imponerse a
quienes por su ocupación de sociólogos de la inmigración debieran
ser críticamente conscientes de ella. Y así, el discurso intelectual
ante el actual fenómeno migratorio sigue utilizando categorías como
las de 'integrar culturalmente' o 'mezclar' a los inmigrantes, lo
que implícitamente presupone que nosotros somos de alguna forma
puros, que nosotros somos 'de aquí' y ellos 'de allí'. Cuando no hay
un aquí y un allí significativos sino en una mente alienada por la
cultura hegemónica. Se propone 'una sociedad mestiza' como ideal a
lograr, con lo cual se oculta, aunque sea bajo capa de discurso
buenista, que ya somos una sociedad mestiza, que somos una de las
sociedades más mestizas del mundo. Se habla de 'nuestra cultura' y
'su cultura' como si se tratase de esferas cerradas que es trabajoso
conectar, cuando en realidad eso que llamamos nuestra cultura es un
desparrame informe de influencias diversas. Se reconstruye así,
aunque sea con otras categorías e intención, el mito de la pureza
originaria del solar.
Que el PNV, el partido que convirtió en problema existencial la
inmigración de antaño, siga hoy con ese discurso es normal y hasta
divertido. Pero que lo integren acríticamente nuestros científicos
sociales, eso sí que es preocupante.
Congreso virtual de la lengua
Winston Manrique Sabogal El País 28 Febrero 2010
En vista del desastre que ha causado la naturaleza en Chile y para
no dejarnos arrinconar por ella, Babelia ha decidido ampliar el
especial que empezó a publicar ayer en este blog sobre el V Congreso
Internacional de la Lengua Española, en Valparaíso, y rendir un
homenaje a Chile, a América y a la lengua castellana con un Congreso
virtual de la lengua. A partir de mañana y hasta el viernes, cada
día, habrá chats con académicos y escritores, audios de autores
hablando de la lengua, un adelanto de palabras del nuevo Diccionario
de americanismos (que se iba a presentar en el Congreso) y una
pregunta a los lectores para que entre todos los hispanohablantes
demos al castellano o español el tratamiento que merece.
AUDIO: Cada mañana podrá escuchar en Papeles perdidos las
reflexiones sobre la lengua de algunos de los escritores más
destacados y conocidos a ambos lados del Atlántico: Rosa Montero y
Adolfo García Ortega, Eduardo Mendoza y José Manuel Caballero
Bonald, Almudena Grandes y Ricardo Menéndez Salmón y Enrique
Vila-Matas y Ray Loriga. Ellos se suman a los audios ya emitidos,
ayer sábado, de Javier Cercas y Fernando Iwasaki.
LECTORES: Cada día al final del post se formulará una pregunta para
que los lectores participen con sus opiniones, experiencias o
comentarios y entre todos aportemos ideas y ensanchemos el
conocimiento de nuestro idioma.
CHATS: Los lectores de ELPAIS.com podrán entrevistar en vivo y en
directo cada día, a las seis de la tarde, a algunos de los
protagonistas de la lengua y la literatura hispanohablante: Mañana
inaugurará este Congreso virtual de la lengua en Babelia Víctor
García de la Concha, presidente de la Academia Española; el
miércoles será el turno para el escritor y académico español Javier
Marías; el jueves el del periodista y narrador colombiano Héctor
Abad Faciolince, y el viernes clausurará este Congreso Virtual el
actual Premio Cervantes, el poeta mexicano José Emilio Pacheco.
«El Diccionario de americanismos incluye
setenta mil entradas»
Víctor García de la Concha, Director de la Real Academia Española
TULIO DEMICHELI | MADRID ABC 28 Febrero 2010
«Cuando se celebró el IV Congreso en Cartagena de Indias —recuerda
Víctor García de la Concha—, Chile se ofreció como sede del V
Congreso como primera celebración del nacimiento de su república.
Así se aceptó y se propuso que fuera un encuentro americanista con
el lema “América en la lengua española”».
—El español ha mantenido una coherencia mucho mayor que el inglés en
las naciones anglófonas. ¿Qué papel han desempeñado las Academias?
—La unidad del idioma se debe a ellas. Cuando nacen las distintas
repúblicas hispanoamericanas no faltaron voces que reivindicaban una
radical independencia del idioma en esos territorios. Esa tendencia
fue contestada con autoridad por don Andrés Bello, a quien este
congreso rendirá homenaje, pues defendía que la lengua es de todos
por encima de las diferencias. Ese debate coincide con el momento de
mayor expansión del español en América: el nacimiento de las
repúblicas trajo como consecuencia que el idioma se vertebrara como
lengua de relación. Entonces la Real Academia Española tuvo una gran
idea: crear Academias correspondientes. Fue una decisión política
muy sabia que sentó las bases de la actual red.
—¿Cómo se llevan?
—Si bien al principio la colaboración no fue muy intensa, debido a
las dificultades de infraestructuras y las limitadas comunicaciones
de la época, hoy es intensísima y fruto de una conciencia muy clara:
el español es patrimonio común que debemos administrar en común. A
ello se deben los actuales frutos: el Diccionario de americanismos,
la Nueva Gramática de la lengua española, cuyo «Manual» se presenta
ahora, y la nueva Ortografía. de la que damos un adelanto en
Valparaíso.
—¿Cómo se ha fraguado el «Diccionario de americanismos»?
—Fue un proyecto que la RAE se propuso ya en el siglo XIX y que se
ha dilatado mucho, sobre todo por dificultades técnicas. Fue nuestro
deseo culminarlo para este encuentro y consta de unas 70.000
entradas. El protagonismo de su realización le pertenece a las
Academias americanas. Es un diccionario contrastativo, no un
diccionario del español usado en América, porque la lengua hablada
en nuestros países coincide en un noventa por ciento. En él se
recogen las acepciones que sólo se utilizan allí: nombres de
plantas, animales, costumbres, alimentos... Y muchos coloquialismos.
—En el Congreso de Zacatecas Gabriel García Márquez propuso:
«Jubilemos la ortografía»... La que están realizando, ¿erradica las
«haches rupestres», pone «límites entre la ge y la jota» o ha
elminado «la be de “burro” o la ve de “vaca” que los españoles nos
trajeron como si fueran dos y siempre sobra una»?
—(Se ríe) Bueno, yo creo que García Márquez quería escandalizar un
poco y lo que proponía era una vuelta a Bello. que postulaba una
ortografía basada en criterios fonéticos Hoy creemos con todas las
Academias que nuestro sistema ortográfico es fácil y estamos
haciendo una edición de la ortografía que va a ser razonada.
Explicamos el porqué del sistema y cómo funciona, pues conociendo
con detalle el sistema, resulta más fácil retener las normas
concretas. No queremos barrer debajo de la alfombra, sino resolver
los problemas que tiene quien escribe allí donde la ortografía no es
clara.
—¿Qué nos dice del «Manual» de la «Nueva Gramática...»?
—Es una versión abreviada. Aún no lo tenemos físicamente, pero el
libro se distribuirá en una fecha simbólica: el 23 de abril,
aniversario de Cervantes y Día del Libro.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
Grandezas
JON JUARISTI ABC 28 Febrero 2010
RAJOY sigue hablando de España como «una gran nación» y a mí me
sigue pareciendo que la muletilla, a la vista de la situación
presente, requeriría más de una nota a pie de página para ser
entendida, porque puede significar que España fue una nación
importante, tesis que no creo cuestionable, o que todavía puede
hacer grandes cosas, que ojalá, pero está por ver. Lo que hoy por
hoy se percibe no resulta muy alentador. Quizá le corresponda a
Rajoy enderezar el rumbo histórico del país en un futuro próximo.
Sin embargo, le convendría antes definir los términos del problema,
que no son exclusivamente económicos ni achacables por completo a
una desastrosa política exterior.
Veo, de entrada, alguna que otra dificultad para hablar, no ya de
gran nación, sino de nación a secas, cuando el único consenso básico
que todavía no se ha cuestionado desde el gobierno es la monarquía,
y conste que me parece una suerte que Rodríguez, ni en sus momentos
más desenfrenados de delirio republicano, se haya atrevido a
impugnar la legitimidad de la Corona y que los ataques contra la
misma hayan partido de la marginalidad nacionalista o de la extrema
izquierda. Aunque mantener la nación exige algo más que preservar la
institución monárquica, habrá que admitir que, sin ésta, el panorama
actual sería muchísimo peor.
Lo grave, y lo que no va a arreglar una política pactista de
parcheo, es que la destrucción de los consensos ha coincidido con
una época de profunda crisis de identidad nacional. De hecho, la
situación actual deriva del intento de rentabilizar dicha crisis de
un modo increíblemente sectario. Por ejemplo, a finales de la última
legislatura del PP, los nacionalismos no pasaban por su mejor
momento. Su gestión al frente de los gobiernos autónomos había sido
claramente desaprobada en Cataluña y había conseguido exasperar a la
oposición en el País Vasco hasta el punto de suscitar las
movilizaciones de protesta más multitudinarias en la historia de la
democracia. En vez de aprovechar la coyuntura para reforzar la
unidad constitucional, los socialistas pactaron en Cataluña con el
independentismo y dieron alas a la izquierda abertzale en el País
Vasco. A mi juicio, sólo cabe una explicación de esta política
demencial: Rodríguez pretendía atraerse a un sector mayoritario en
la población más joven de ambas comunidades, que él suponía, y no
sin razón, indoctrinado en el nacionalismo secesionista. Era el
momento de ofrecer a ese sector otro proyecto y otra pedagogía, pero
el presidente prefirió caerle simpático.
Algo parecido sucedió, en otros aspectos, con la inmigración -se
optó por la vía más fácil y la que parecía más provechosa
electoralmente a corto plazo; es decir, por la supresión de
restricciones y la universalización de derechos de ciudadanía, sin
poner el menor énfasis en la integración responsable- y con la
política religiosa, apostando por un laicismo agresivo para ganarse
a una población secularizada y en buena parte resentida. España, es
cierto, había dejado de ser una nación monolingüe, católica y e
incluso étnicamente homogénea, pero ante esa nueva realidad cabía
buscar el mayor grado de cohesión posible, valorando los intereses y
los rasgos culturales comunes, o bien, como por desgracia ha
sucedido, halagar las identidades particularistas a costa de
terminar en una nación dividida entre secesionistas y unitarios,
autóctonos e inmigrantes, católicos y anticatólicos. Ante tal
desaguisado, Rajoy haría bien en considerar que la grandeza de una
nación o, más modestamente, su mera posibilidad, no es cuestión de
voluntarismo ni de retórica.
operación en francia
ETA completa "los dos peores meses de su
historia" al ser decapitada otra vez
La Guardia Civil detiene Ibon Gogeascoechea, jefe militar de ETA, y
a Beñat Aguinagalde, supuesto asesino de Iñaxio Uría e Isaías
Carrasco
ELCORREO.COM
28 Febrero 2010
Alfredo Pérez Rubalcaba no podía ocultar hoy su felicidad tras la
captura de Ibon Gogeaskoetxea, el último capítulo, por el momento,
de una racha de éxitos policiales en la lucha antiterrorista sin
parangón. El ministro fue tajante: "ETA lleva los dos peores meses
de su historia", ha afirmado, antes de garantizar que el acoso a los
activistas de la banda va a continuar porque "se muevan por donde se
muevan, van a tener a la policía siempre encima".
El titular de Interior aprovechó su comparecencia tras la captura
del 'número 1' de ETA para hacer balance de los golpes policiales
desde que comenzó el año. En apenas 60 días, explicó, se han
contabilizado 32 detenciones, un terrorista capturado cada dos días,
y la banda ha perdido cerca de 2.000 kilos de explosivos y material
para fabricar bombas, además de su "base logística" en Portugal y la
que pretendía establecer en Cataluña.
Rubalcaba insistió en que en 2010 todos los cuerpos de seguridad
españoles han golpeado a ETA: la Guardia Civil (con la detención del
'dinamizador' Ibai Beobide y la desarticulación de los dos comandos
que pretendía montar en el País Vasco), la Policía Nacional (con el
arresto en Portbou del etarra Faustino Marcos cuando viajaba a
Cataluña en busca de Infraestructura), los Mossos d'Esquadra (que
interceptaron a dos de los colaboradores de Beobide cuando trataban
de huir a Francia) y la Ertzaintza (con la desarticulación de un
comando en enero, el primero en seis años).
El ministro, además, recordó la captura a manos de las fuerzas de
seguridad lusas de los dos activistas que pretendían hacer llegar a
la base portuguesa una furgoneta llena de explosivos y la operación
este domingo de la policía francesa. Golpes de diferente signo y
naturaleza que, en su opinión, "demuestran que la coordinación entre
cuerpos funciona" y que "ETA, se mueva por donde se mueva, siempre
va a tener detrás a una policía". "Y así va a ser todos los días
hasta que esto acabe definitivamente", vaticinó con firmeza.
Jefes y subordinados
El máximo responsable de la lucha antiterrorista, en un discurso muy
medido como acostumbra tras los éxitos policiales de calado, hizo
hincapié en que las detenciones de la Baja Normandía son un duro
golpe a la dirección de la organización, pero también quiso subrayar
que las fuerzas de seguridad no distinguen entre jefes y
subordinados y que cualquier activista es objetivo de Interior. "No
sólo se trabaja para detener a los jefes de ETA. Detenemos al que
está en la cúpula y también al que está en la base, al que comete
atentados y a quien los justifica, al aparato político y al militar,
detenemos a quien roba los explosivos y a quien falsifica
documentos, detenemos a 'liberados' y detenemos a 'legales',
detenemos al que está en el equipo y al que se está preparando para
entrar a jugar".
A pesar de la patente alegría, Pérez Rubalcaba llamó, una vez más, a
seguir en alerta porque "ETA está en lo que está, que es atentar
gravemente" y si no lo ha hecho ya es porque la "eficacia de las
fuerzas de seguridad" lo ha evitado, señaló el ministro, quien
recordó que la banda en la casa de Óbidos tenía ya lista para
estallar una bomba de 300 kilos de explosivos. En esa línea, abundó
en que dos de los detenidos hoy iban a entrar a España en breve con
"las peores intenciones". "No podemos bajar la guardia y decirles a
los españoles que estamos libres de un atentado", alertó.
Ante este panorama de constatación de que ETA sigue con la intención
de matar y que en ese mundo "los que mandan son los de las
pistolas", el ministro lanzó un serio aviso a la izquierda
abertzale, a la que advirtió que "habla de algo (el abandono de la
violencia por parte de la banda) que no pasa". "Hay que decirle una
vez más a este sector de la izquierda abertzale, que produce
documentos y hace ruedas de prensa, que la disyuntiva en democracia
es clarísima: o votos o bombas. O convencen a ETA de que deje de
atentar o rompen definitivamente con ETA", afirmó antes de
sentenciar: "la ambigüedad se ha acabado".
La operación
Las fuerzas de seguridad españolas y francesas han detenido hoy en
el norte de Francia al máximo responsable de la banda terrorista ETA
y a otros dos presuntos miembros de la organización, a quienes
encontraron armas y explosivos cuando estaban a punto de abandonar
la región, según fuentes policiales. La operación conjunta entre la
policía francesa y la Guardia Civil española logró la detención de
Ibon Gogeaskoetxea, considerado por las autoridades españolas como
el nuevo jefe militar de la banda, además de Beñat Aguinagalde.
La intervención se produjo en la pequeña localidad de Cahan, al sur
de Caen, en la Baja Normandía, hacia las 06:00 horas, donde los tres
presuntos miembros de ETA ocupaban un alojamiento rural desde hacía
una semana. El ministro español del Interior, Alfredo Pérez
Rubalcaba, ha destacado desde Madrid la "importancia evidente" de
las detenciones de hoy y ha resaltado que en los primeros dos meses
de 2010 se ha detenido ya a 32 miembros de la organización
terrorista. Gogeascoetxea se ha encargado desde su puesto del
suministro de armas, explosivos y vehículos a los encargados de
cometer atentados, según fuentes de la lucha antiterrorista en
España.
Aguinagalde es el presunto asesino del empresario Ignacio Uría y del
ex concejal socialista de Arrasate Isaías Carrasco, y las fuentes
vinculan a Gogeascoetxea y a su hermano Eneko con la la organización
del frustrado atentado contra el Rey de España en la inauguración
del museo Guggenheim de Bilbao en octubre de 1997. Ese día
asesinaron al ertzaina José María Agirre.
Portaban armas y explosivos
Fuentes de la lucha antiterrorista francesa han manifestado que la
detención de los tres presuntos miembros de ETA se produjo justo
antes de que abandonaran el lugar, al que habían llegado el domingo
pasado. Los detenidos tenían en su poder armas automáticas y
revólveres, además de "material para fabricar artefactos explosivos"
y contaban al menos con un ordenador portátil, teléfonos móviles,
documentación falsa y dinero en metálico.
Las detenciones de hoy se producen en la misma semana en la que
miembros de las policías española y francesa localizaron en
territorio galo una vivienda que ETA utilizaba para la fabricación
de pentrita, así como un zulo en el que la banda terrorista escondía
cordón detonante con un peso total de 7 kilos.
Este descubrimiento fue posible a partir de las investigaciones
realizadas tras la detención el pasado 16 de febrero del presunto
miembro "liberado" de ETA Faustino Marcos Álvarez en Portbou, adonde
llegó en tren desde París. Marcos Álvarez había regresado a España
después de pasar ocho años en Francia con la intención al parecer de
instalar un almacén y un taller de explosivos, según el auto de
prisión dictado contra él en Madrid.
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