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Con ETA se fue más lejos de lo que se dijo
y hubo presión a los jueces
EDITORIAL El Mundo 7 Marzo 2010
TAL y como refleja la parte de las actas de ETA incautadas en
Francia que hoy desvelamos, en la negociación con la banda los
representantes del Gobierno pusieron sobre la mesa la denominada
doctrina Parot -establecida en 2006 por el Tribunal Supremo-, que
implica que los beneficios penitenciarios deben aplicarse sobre cada
una de las condenas del reo y no sobre la pena acumulada, lo que
limita notablemente la reducción de ésta. «No tenéis ni idea de la
pelea que tenemos para modificar esa doctrina... si no hubiera más
remedio habría que cambiar las leyes», llegan a confesar los
enviados del Gobierno. Cuando éstos negociaban con los etarras, tal
interpretación, aplicada al sanguinario Henri Parot, era firme, pero
aún no se había extendido a otros reos de la banda cuya liquidación
de penas ya estaba establecida con sensibles reducciones gracias a
los beneficios penitenciarios que permitía la fórmula anterior a la
sentencia del Supremo.
Del contenido de las conversaciones se deduce que el Ejecutivo tenía
una «pelea» con los magistrados para convencerles de que fueran
condescendientes para facilitar así el proceso de paz, pero que, en
última instancia, estaba dispuesto a «cambiar» el Código Penal para
beneficiar a los etarras encarcelados. Más enigmática es la
afirmación de los interlocutores del Gobierno -cuya identidad se
desconoce en este caso- en cuanto a que había una correlación de
fuerzas del 70-30 y creían que podrían conseguir otra del 95-5. Todo
apunta a que se referían a la suma de voluntades que habían logrado
en el estamento judicial a favor de sus propósitos, ya fuera en el
Supremo, ya en el Constitucional, donde acabó desembocando la
doctrina Parot.
Por oprobioso que pudiera resultar, nada cabría reprochar
formalmente al Gobierno si hubiera decidido cambiar la ley dando la
cara en el Parlamento y asumiendo el coste político correspondiente.
Sin embargo, es indignante que intentara conseguir sus objetivos
políticos de forma subrepticia, presionando a los jueces.
Si a este episodio añadimos que, según publicamos días atrás, el
abogado Gómez Benítez, en otra reunión de esta serie de contactos
con ETA, ofreció a la banda mediar ante el Supremo para lograr la
impunidad de Jarrai y PCTV, quedan patentes dos cosas: que el
Gobierno indujo a varios magistrados para que actuaran en función de
su interés con absoluto desprecio a la independencia judicial y
también que incluyó concesiones políticas en la negociación, por lo
que Zapatero no dijo la verdad en torno a las líneas rojas que había
fijado en ese proceso.
Dado que el diálogo con la banda fracasó, podrá argumentarse que al
final no hubo claudicación, pero aun así, la imagen del Gobierno
sale muy dañada. En las actas queda retratada su bisoñez y
frivolidad al tratar a pecho descubierto unos asuntos que, en el
caso de saltar algún día a la opinión pública -como así ha sido-, le
pondrían a los pies de los caballos. En definitiva, lo que
demuestran esos documentos es que el Ejecutivo fue más allá de lo
prudente, y también su error de cálculo, ya que la situación no
estaba tan madura como suponía.
Una hipótesis
No basta cualquier final para el terrorismo. El final de ETA no
puede escribirse admitiendo como virtud lo que no es más que la
necesidad de los que han fracasado en su fanática apuesta por la
violencia
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 7 Marzo 2010
Supongamos que fuera cierto. Supongamos que, de verdad, la
denominada 'izquierda abertzale' tan gustosamente sometida a ETA,
cooperadora en sus crímenes, dinamitera de las instituciones
democráticas, beneficiaria durante tantos años del terror sembrado
por sus amos, oficiante de los más sórdidos rituales de
enaltecimiento de los asesinos, supongamos, digo, que esa denominada
'izquierda abertzale' ve la luz, y se convierte en una organización
que no sólo reconoce que en la política únicamente se puede actuar
por medios pacíficos sino que, además, asume que los fines que se
proponga han de ser compatibles con un orden democrático de
libertades. Por si fuera poco, supongamos que nos lo dicen y nos lo
creemos porque condenan la violencia de ETA sin más, y las fuerzas
de seguridad, los fiscales y los jueces comprueban que la sumisión
orgánica a ETA se ha roto. Supongamos, en fin, que esa hipótesis de
cumplimiento tan improbable se llega a producir. Y entonces, ¿qué?
Pues entonces, nada. Es decir, entonces -como ahora- la ley, el
Estado de Derecho, las reglas del juego. Conviene recordarlo cuando
de nuevo se empiezan a alimentar expectativas de una supuesta
evolución de la antigua Batasuna, en la idea de que esta vez sí,
esta vez el brazo político de la banda está decidido a amputarse del
cuerpo terrorista. Y es entonces cuando desde el otro lado, el de
los buenos, vuelven a salir voces que convocan a 'trabajar por la
paz' planteando la necesidad de poner en marcha no se sabe bien qué
iniciativas políticas. Algunos podrían pensar que habría que retomar
la negociación política con ETA-Batasuna allí donde se dejó. Al fin
y al cabo, aquella negociación partía de la premisa -falsa- de que
la 'izquierda abertzale' actuaba desde una posición autónoma
respecto de ETA. Retomar la negociación sería un disparate, no hay
duda, pero entraría en esa lógica que se quiso dar al 'proceso de
paz' porque, si seguimos esta hipótesis, ahora sí podría asegurarse
esa autonomía.
Otra iniciativa imaginable sería la revisión del Estatuto de modo
que una negociación formalmente inobjetable fuera creando el clima
de efervescencia soberanista para el adecuado aterrizaje de la
Batasuna presuntamente reconvertida. Y cabe pensar en una
combinación de las dos opciones anteriores: una respetable
negociación estatutaria poniendo sobre la mesa contenidos
recuperados del fallido 'proceso de paz'.
El caso es que hay muchos que, primero, se creen las tortuosas
elaboraciones abertzales y, después, insisten en que hay que
prepararles un gran recibimiento en forma de nuevos procesos
políticos concebidos a la medida de los que se suponen recuperados
para la democracia.
Nada de esto tiene sentido. Lo que pueda estar ocurriendo en la
'izquierda abertzale' no es una reconversión sino en todo caso un
intento de evitar la derrota final. No hay detrás de esta
inmerecidamente llamada 'reflexión' ninguna asunción de los
principios y valores democráticos sino el efecto de la Ley de
Partidos, que les coloca ante un escenario terminal como el de verse
expulsados definitivamente de la instituciones. De la misma manera,
la debilidad de ETA, su derrota, es consecuencia de la acción del
Estado de Derecho y no del inexistente trabajo de los que ahora
quieren hacerse pasar por valientes opositores internos a la banda
terrorista.
No basta cualquier final para el terrorismo. Y el final del
terrorismo de ETA no puede escribirse admitiendo como virtud lo que
no es más que la necesidad de los que han fracasado en su fanática
apuesta por la violencia. Ese final no puede contener relatos
legitimadores de quienes no son ni han sido patriotas, idealistas,
antifranquistas o equivocados, sino terroristas conjurados para la
destrucción de la democracia en España mediante la destrucción de la
libertad en el País Vasco. Un final que no puede tener como
resultado la invisibilidad de las víctimas y de su sufrimiento, ni
la renuncia de éstas a su reparación.
Parecería innecesario recordarlo pero andémonos con cuidado con ETA
y también con Batasuna. Dejémonos de hablar tanto de los principios
del senador Mitchell y hablemos más de los principios que el
Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha afirmado en relación con las
marcas políticas de ETA. No demos demasiadas vueltas a eso del
'proceso democrático' que tanto se reitera en los documentos
abertzales y recordemos más la importancia de las instituciones
verdaderamente democráticas establecidas y mantenidas a pesar de
ETA. Sigamos trabajando para que sean las víctimas las que estén
cómodas entre nosotras, no sus victimarios. No hagamos de la ley la
enemiga de la generosidad para precipitar un perdón que los
terroristas no han pedido.
Volvemos al principio: ¿Y si todo lo que se dice que está ocurriendo
en la Batasuna extinta fuera verdad, entonces qué? Pues que son de
aplicación las mismas leyes que a cualquier ciudadano, ya se dedique
a la política o a la ebanistería. Y esas leyes no incluyen ni
exenciones ni primas, ventajas, expresiones de admiración o
posiciones de privilegio por dejar de enaltecer el terror, por cesar
en la justificación de sus crímenes, por exhibir a sus amos
pistoleros para extender el miedo entre los ciudadanos honrados.
Seguro que hay delincuentes cumpliendo condena que tienen sinceras
convicciones democráticas y no por ello se les pone a negociar la
reforma del Código Penal.
Coartada para el golpista
Ana Samboal www.gaceta.es 7 Marzo 2010
El juez Velasco deja bien claro en su auto que algunos etarras viven
en Venezuela.
“Los Gobiernos de España y Venezuela ratifican su más enérgica
condena al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones”. Eso
dice la nota conjunta que los Gobiernos de ambos países han firmado.
Asunto resuelto, habrá pensado aliviado un Moratinos preocupado por
una posible reacción airada de su compadre ante las acusaciones que
la Audiencia le imputa. No, esto no debe acabar aquí.
Comencemos por saber qué entiende Chávez por terrorismo. ¿Son, en su
opinión, terroristas los miembros de las FARC? Secuestran, matan y
se financian traficando con drogas. Pero para él no son terroristas,
no son asesinos, no son narcotraficantes. Para Chávez, las FARC son
“verdaderos ejércitos (…) que tienen un proyecto político y
bolivariano que aquí es respetado”. Eso es lo que dice el tipo con
el que el Gobierno de España acaba de firmar una nota conjunta de
condena al terrorismo. ¡Faltaría más, si el proyecto de las FARC es
su proyecto, el que él tiene para América Latina! Habría que
preguntarle ahora qué son para él los etarras. El juez Velasco deja
claro en su auto que algunos viven en Venezuela, aprenden y enseñan
a matar en Venezuela y alguno hasta ha trabajado con el Gobierno del
país. Parece improbable, pero tal vez yerre el magistrado, es
humano. Aún así, merece respeto, además de el beneficio de la duda
que no le ha dado su Gobierno. A Chávez sí, por supuesto.
Provoca sonrojo, indignación y vergüenza que un gobierno de un país
democrático se apresure a aplacar la ira de un golpista que no tiene
el más mínimo respeto por los derechos humanos al tiempo que pone en
cuarentena la labor de uno de sus jueces. Más aún, cuando el asunto
del que se trata es el de la supuesta colaboración con una banda de
criminales que ha segado cientos de vidas en España.
Lamentablemente, ya no sorprende. No en vano, seguimos esperando una
condena a la dictadura de Castro o a conocer el nombre del
responsable del chivatazo a los etarras del Faisán.
APATÍA DE LA MILITANCIA: VOTA MENOS DE LA MITAD
Bauzá gana, Delgado abre la puerta a la
democracia interna en el PP
José Ramón Bauzá es el nuevo presidente del PP de Baleares por
decisión de los militantes. Ha conseguido el 69,17% de los votos. La
participación, bajísima: un 48%. Al inicio de su proclamación hubo
abucheos por el uso del mallorquín: "¡en castellano, en
castellano!".
Pablo Montesinos (Palma de Mallorca) Libertad Digital 7 Marzo 2010
El PP de Baleares lo intenta de nuevo. El hombre de Mariano Rajoy,
José Ramón Bauzá, ha sido reelegido presidente de la formación con
el apoyo de más del 69 por ciento de los votos. Su oponente, el
alcalde de Calviá Carlos Delgado, reconoce la derrota, y se postula
como el garante de que la nueva dirección cumpla con el programa
electoral, principalmente en materia lingüística. Recabó el 30,83
por ciento de los sufragios. Del total de militantes (19.078) sólo
votaron 9.259, por lo que la abstención alcanzó más de la mitad del
total: un 51,53 por ciento.
El partido ha vivido una jornada histórica que abre las puertas a la
democracia interna en el PP. Atrás quedaban los compromisarios;
Delgado ha conseguido forzar el primer congreso asambleario de la
historia de los populares. Este sábado, en las cuatro islas, todos
los militantes valían lo mismo: un voto. Rajoy nunca quiso evaluarse
con este sistema. Pero la respuesta de la militancia ha sido
decepcionante. La mayoría han dado la espalda a esta oportunidad y
ni siquiera han participado.
A las nueve y media de la mañana abrían los 76 puntos de votación
con "total normalidad" a juicio de fuentes de una y otra
candidatura. Poco antes, Bauzá y Delgado presentaban sus avales así
como sus listas. Estallaba la polémica. El candidato oficialista
excluía de su candidatura a todos los barones del partido a nivel
regional, muy ligados a la era de Jaume Matas. Era una mero gesto de
cara a la galería, ya que tiene previsto incorporarles una vez se
produjeran las votaciones. "Pretende dar una imagen de renovación
ante las acusaciones de continuismo", replicó entonces el entorno
del regidor de Calviá. El ambiente se enrarecía.
Una hora después del cierre de los colegios, a las siete, Rajoy y
Bauzá llegaban juntos al colegio Lasalle de Palma, convertido en
centro de operaciones, y poco después se daban a conocer los
resultados definitivos: el hombre de Génova continuaría al frente
del PP balear. El encargado de hacer público el anuncio era el
presidente cónclave, Joan Flaquer, que lo hacía en mallorquín. Los
abucheos fueron sonoros: "¡en castellano, en castellano!".
Pasado el trance, Bauzá subió a la tribuna, donde lanzó el siguiente
mensaje a su contrincante: "Hoy iniciamos una nueva etapa en la que
no sobra absolutamente nadie. En este barco cabe todo el mundo y el
capitán tiene el rumbo definido. Aquí hay camarotes para todos pero
no hay sitio para polizones".
El líder del PP balear remarcó que "tenemos que estar unidos" y fue
recibido por las más de 1.000 personas al grito de "presidente,
presidente". "Más de uno debería mirar a nuestro espejo y ver lo que
significa la decisión de la mayoría de los afiliados", recalcó,
refiriéndose así a la situación de minoría en las instituciones de
las islas, donde gobierna el PSOE con las minorías a pesar de sumar
menos votos que los populares en las pasadas elecciones autonómicas
de 2007.
******************* Sección "bilingüe"
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Un comunicado infamante
Editorial ABC 7 Marzo 2010
EL comunicado conjunto de los gobiernos español y venezolano sobre
ETA constituye una claudicación ante las ofensivas declaraciones de
Hugo Chávez contra la Justicia española y los claros datos que se
han conocido de la relación de su régimen con la organización
etarra. El documento suscrito por ambos ejecutivos desmiente los
hechos que se recogen en el auto de procesamiento dictado por el
juez Velasco contra miembros de ETA y las FARC, que ofrece
informaciones muy precisas de la connivencia del régimen chavista
con la alianza de ambas organizaciones terroristas. La firma del
Gobierno español en ese papel implica que asume el desmentido del
Ejecutivo venezolano a las manifestaciones del juez Velasco. En el
colmo del sarcasmo, el Gobierno devolverá el auto al magistrado para
pedirle aclaraciones. O sea, que, en lugar de pedir explicaciones a
Chávez, se las pide al juez que apunta a la colaboración del régimen
bolivariano con una banda terrorista que ha asesinado a casi mil
compatriotas. No cabe mayor indignidad. Esta desautorización a la
Justicia española es un acto inadmisible de desistimiento de los
intereses nacionales. Por principio, un Gobierno de España no puede
tomar partido por un régimen al que un juez español está atribuyendo
un acto de colaboración con organizaciones terroristas.
En vez de poner en funcionamiento los mecanismos diplomáticos
necesarios para preservar la dignidad nacional frente a las
bravuconadas de Hugo Chávez, el Gobierno ha vuelto a optar por su
sectarismo ideológico, dando prioridad a su identificación con los
regímenes totalitarios de Centroamérica frente a sus deberes como
máximo responsable político de los intereses nacionales. Es
vergonzosa la rapidez con la que ambos gobiernos han urdido este
comunicado conjunto. España se está convirtiendo en el palmero de
las dictaduras populistas de Iberoamérica por efecto de una política
exterior que premia el tercermundismo ideológico y abandona la
seriedad y el rigor . No es gratuito el fracaso de la presidencia
española de turno en Europa, ni la absoluta falta de respeto con que
nos tratan los caudillos autócratas . Chávez no se merecía un
comunicado conjunto que lavara su cara, ni a España le interesan sus
declaraciones de condena a ETA: la colaboración se demuestra con
hechos concretos -detenciones y extradiciones de etarras,
desmantelamiento de campamentos conjuntos- y los hechos que se
conocen evidencian que la Venezuela de Chávez se ha convertido en un
santuario etarra.
Un modelo lingüístico
El plan de Educación sobre 'trilingüismo' debe tener en cuenta la
diferencia entre conocer una lengua y saber enseñar en ella
EDITORIAL El Correo 7 Marzo 2010
El propósito anunciado por el departamento de Educación de
introducir la enseñanza en tres idiomas -castellano, euskera e
inglés- de forma experimental en unos 40 centros, entre públicos y
concertados, durante el próximo curso ha sido recibido con interés
por las fuerzas políticas y la comunidad educativa, y con alguna
reticencia por parte de determinados sectores de la enseñanza que
ven al proyecto el riesgo de que perjudique al euskera. El cambio de
paradigma propuesto puede contribuir a situar el interminable debate
en torno a los modelos lingüísticos (A, B y D) más cerca de las
necesidades formativas y de comunicación que de planteamientos
ideológicos e identitarios tan a menudo incompatibles. Y permitirá
además superar la compartimentada e ineficiente concepción en que se
basan los citados modelos. Pero para que eso se haga realidad
convendría tener en cuenta que la capacitación docente está hoy muy
lejos de poder afrontar tamaño desafío, siendo aconsejable que el
ensayo ideado por el departamento que dirige Isabel Celaá parta de
consolidar la enseñanza en los tres idiomas en aquellos centros en
los que se viene haciendo desde hace algún tiempo.
Porque ninguna solución experimental será peor que aquella que se
base en la improvisación, el voluntarismo, y en un mal entendido
criterio de igualdad de oportunidades. Si alguna lección puede
extraerse de los años de vigencia del programa de euskaldunización
del profesorado, Irale, es la enorme distancia que existe entre el
conocimiento adquirido de una lengua y la capacidad de docencia en
ésta. El proyecto experimental auspiciado por el departamento de
Educación precisaría de un estudio en paralelo sobre las plantillas
actuales, su grado de adecuación al nuevo desafío y los recursos y
tiempos precisos para la generalización de lo acabaría siendo un
modelo común. Aunque junto a todo ello es necesario advertir de que
el propio concepto de 'trilingüismo' puede resultar equívoco cuando
es de suponer que el papel que vayan a jugar cada uno de esos tres
idiomas -junto a cualquier otra lengua extranjera que se les sume-
tanto en el plano social y familiar como incluso en cuanto al acceso
al conocimiento y en el desarrollo profesional, va a ser, durante
generaciones, apreciablemente desigual.
Vientos de negociación
Luis del Pino Libertad Digital 7 Marzo 2010
Entradilla al programa Sin Complejos del 6/MAR/2010
Hace exactamente una semana, el periódico El Mundo informaba de que
el entorno proetarra habría hecho llegar al Gobierno un mensaje en
el sentido de que estaría dispuesto a "repudiar" el siguiente
atentado de ETA. ¿Qué palabra tan medidita, verdad? El entorno
proetarra no estaría dispuesto a condenar el siguiente atentado,
pero sí a "repudiarlo". Y, por supuesto, lo que se repudiaría sería
el "siguiente atentado", lo cual supongo que significa que dan por
buenos los mil asesinatos anteriores.
Tres días más tarde, el ayuntamiento de San Sebastián, dirigido por
el socialista Odón Elorza, respondía a ese gesto con una declaración
en la que se pedía "que se apliquen sistemáticamente medidas de
prevención de la tortura y los malos tratos", prestando así un
respaldo institucional a las denuncias sistemáticas de torturas que
los proetarras presentan tras cualquier detención.
Odón Elorza y el resto de concejales socialistas de San Sebastián
están diciendo, ni más ni menos, que en España se tortura y se
maltrata a los detenidos. Si no, no habría necesidad de prevenir las
torturas ni los malos tratos. Y el Gobierno de Zapatero, hasta la
fecha, no ha tomado ninguna medida para expulsar de sus filas a los
miembros del Partido Socialista de Euskadi que votaron, junto con
los nacionalistas, a favor de esa declaración, por lo que debemos
suponer que, o Zapatero respalda esa declaración, o no considera
suficientemente grave que se acuse a nuestras Fuerzas de Seguridad y
al Ministerio de Interior de no impedir las torturas.
Ayer viernes, en una entrevista televisiva, el ministro Rubalcaba se
descolgaba con unas sorprendentes declaraciones que no han tenido,
curiosamente, demasiado eco en los medios de comunicación, pero que
tal vez arrojen algo de luz sobre estos dos gestos cruzados del
entorno proetarra y del ayuntamiento de San Sebastián.
Preguntado en "Los desayunos de TVE", Rubalcaba afirmó que "aún
queda margen para que la Policía arrincone completamente a los
violentos", para a continuación añadir: "Después de que la violencia
acabe, serán los vascos y el resto de los españoles los que
decidamos lo que hacemos".
Observen lo bien elegidas que están las palabras de don Alfredo. La
labor de la Policía, según el ministro, no es detener a terroristas,
sino (¡Fíjense qué eufemismo!) "arrinconar a los violentos".
Rubalcaba no habla ni siquiera de acabar con los violentos, de
terminar con ellos, de erradicarlos... Nada de eso. Rubalcaba se
conforma con "arrinconarlos".
Y, por si no había quedado claro el matiz semántico, sigue Rubalcaba
hablando de lo que sucederá "después de que la violencia acabe". O
sea, no de lo que sucederá después que la Policía acabe con ETA, o
después de que todos los terroristas acaben en la cárcel, sino
"después de que la violencia acabe". Por supuesto, ese sutil matiz
implica que Rubalcaba está admitiendo como posibilidad que la
violencia podría acabar sin necesidad de que ETA desaparezca, ni sea
derrotada policial y judicialmente.
Si contemplamos conjuntamente ambos matices, lo que Rubacaba está
diciendo es que la Policía podría arrinconar a ETA, pero sin
terminar con ella, y que ETA podría hacer que la violencia acabe,
pero sin que la propia banda desaparezca.
¿Y qué es lo que sucedería cuando "la violencia acabe"? Pues que,
según Rubalcaba, "serán los vascos y el resto de los españoles los
que decidamos lo que hacemos".
Aquí está la madre del cordero. Si tomamos esta frase aisladamente,
resulta del todo incomprensible. Una vez que "la violencia acabe",
¿qué necesidad habría de que los vascos o el resto de los españoles
decidamos nada? Resuelto el problema del terrorismo, no veo yo qué
es lo que habría que decidir.
Pero si ponemos esta frase en el contexto de los peculiares matices
semánticos introducidos por Rubalcaba, la cosa cambia. Porque no
hace falta ser muy mal pensado para interpretar la intervención de
Rubalcaba como una oferta implícita de negociación: "estamos
dispuestos a negociar políticamente con vosotros, a cambio de un
abandono de la violencia".
Nos encontramos por tanto, con toda probabilidad, ante un nuevo
intento de oficializar la segunda fase de negociaciones entre ETA y
el Gobierno. Me da la sensación de que acabamos de entrar en esa
etapa de la negociación que consiste en intercambiar mensajes
públicos, como forma de dejar constancia de que ambas partes aceptan
los términos del acuerdo.
Lo venimos avisando desde hace dos años: el Gobierno volvería, antes
o después, a oficializar unas negociaciones que sólo la presión de
la calle le obligó a ocultar.
La rebelión cívica y la cercanía de las elecciones generales les
obligó a simular hace un par de años que daban por cancelado el
denominado "proceso de paz". Ahora, toca retomarlo de nuevo.
Esa, y no otra, es la razón de que la autorización parlamentaria de
negociación con ETA siga vigente. Esa, y no otra, es la razón de que
los terroristas sigan dirigiendo 40 ayuntamientos y financiándose
con el dinero de nuestros impuestos.
Así que estén preparados para que nos sorprendan en las próximas
semanas con nuevos gestos dirigidos a simular que retoman unas
negociaciones que, con toda probabilidad, no se han interrumpido
nunca.
¿Y Mariano Rajoy qué dice a todo esto? Pues, para serles sincero, no
tengo ni la más mínima idea. Probablemente nada.
LA NEGOCIACIÓN POLÍTICA CON ETA
El Gobierno ofreció a ETA eliminar la
doctrina Parot: "Cambiaremos las leyes"
Ángeles Escrivá sigue desvelando en El Mundo los entresijos de la
negociacióncon ETA. Esta domingo publica que la delegación que
encabezaba Gómez Benítez ofreció a los terroristas eliminar la
llamada "doctrina Parot" que ha permitido que muchos asesinos no
salgan de prisión.
LIBERTA DIGITAL 7 Marzo 2010
Más de la negociación con ETA. Nueva entrega de la información que
publica en El Mundo Ángeles Escrivá basadas en las actas de la
negociación incautadas en Francia en una operación con ETA. La
delegación enviada por el Gobierno y que lideraba el controvertido
abogado Gómez Benítez, amigo del juez Garzón, ofreció a la banda
criminal eliminar la conocida como "doctrina Parot", jurisprudencia
del Tribuna Supremo que ha permitido que muchos etarras con un largo
historial sangriento no salieran de la cárcel prematuramente.
Los representantes del Gobierno se mostraron incluso dispuestos a
cambiar las leyes si era necesario para que esta doctrina se dejase
de aplicar y los asesinos etarras pudieran salir antes de prisión.
Según se desprende de las actas de la negociación, uno de los
miembros de la delegación enviada por Zapatero dijo a los etarras:
"No tenéis ni idea de la pelea que tenemos para modificar esa
doctrina... si no hubiera más remedio habría que cambiar las leyes".
Este mismo representante del Gobierno llegó a hacer cálculos,
delante de los etarras y para convencerles, de los porcentajes de
partidarios y detractores de de este cambio, aunque no dijo
explícitamente a que institución se refería. Lo que sí dijo que si
el proceso se pusiese en marcha tendría un amplio respaldo.
El asunto se trató, cuenta El Mundo, en la reunión mantenida entre
los días 11 a 15 de diciembre de 2006 en Oslo entre tres
representantes del Ejecutivo y tres enviados de la banda terrorista.
Allí los enviados de Zapatero y los asesinos repasaron conuntamente
en qué estado se encontraban los principales procesos judiciales que
afectaban a ETa y su entorno. El protagonista de este encuentro, el
que más habló, fue el abogado José Manuel Gómez Benítez, actual
vocal del CGPJ y conocido por su amistas con el juez Garzón. Dijo a
los etarras que en algunos casos las sentencias en contra eran
"inevitables" pero que otros se estaban "negociando". Mencionó el
caso de Jarrai para que no fuese considerado parte de ETA y del
proceso de ilegalización del PCTV dijo que "lo probable es que se
acuerde que este partido no constituye una continuación de
Batasuna".
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