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IVA
Impuestos y política
Agapito Maestre Libertad Digital 17 Marzo 2010
Hace tiempo que los españoles dejamos de vivir en la apoteosis del
Estado de bienestar, entre otros motivos, porque las autonomías han
roto la unidad de mercado del Estado-nacional, merced a unas
"políticas" de carácter secesionista del Estado-nacional. El caso
paradigmático y, seguramente, trágico es la aplicación del Estatuto
de Cataluña. Si a ello añadimos que tenemos 17 "Estaditos" o taifas
gastando sin freno alguno, nadie es su sano juicio puede seguir
hablando con sensatez de que España sea un Estado moderno de
bienestar. Eso es, hoy por hoy, una falsedad más del gobierno de
Zapatero. No hay Estado de bienestar porque el mercado está cada vez
más desvertebrado y el Estado en vías de desaparición. En esas
circunstancias defender la subida del IVA como única solución para
mantener el "Estado de bienestar" es "política de brocha gorda".
Populismo barato.
Los Estados de bienestar se fundamentan, en verdad, sobre una
política de impuestos medianamente razonable. Algo de lo que carece
España. A pesar de la implantación universal del IRPF a finales de
los setenta, o del impuesto del IVA con la entrada, en 1986, de
España en la Comunidad Europea, nadie dirá que esos son medidas
suficientes para hablar de una política sensata de impuestos. En
fin, nadie en su sano juicio considerará que los impuestos directos
o los indirectos, en España, forman un modelo de justicia social.
Cualquier cosa puede decirse de nuestra política fiscal, excepto que
sea razonable, entre otros motivos, porque no pagan más los que más
tienen. Y porque tampoco está claro que una subida de impuestos, con
o sin otras medidas convergentes y paralelas, logren detener las
cifras exageradas de nuestro déficit público.
En cualquier caso, el debate de los impuestos es siempre complicado
tanto en regímenes dictatoriales como en los sistemas políticos
democráticos, o falsamente democráticos como es el caso español. Es
un debate, diría un sabihondillo, técnico. De acuerdo, no es
sencillo fijar quién, cómo y cuánto se debe pagar; pero de ahí a
mantener, como ha dicho el portavoz del grupo socialista en el
Congreso, señor Alonso, que el PP quiere eliminar servicios públicos
esenciales, por ejemplo, educación y sanidad, porque no desea que el
IVA suba dos puntos, media un abismo. Estas declaraciones son de tal
salvajismo intelectual que resulta difícil comprender cómo este
hombre representa al partido del Gobierno.
Porque esas declaraciones rebasan la inmundicia populista, es
menester insistir en que el debate de impuestos es, en efecto,
complejo, y prueba de lo que digo es que este periódico mantiene
posturas enfrentadas a propósito de la subida del IVA propuesto por
el Gobierno; pero rebajar el nivel de análisis a las burradas
paleomarxistas, por llamarle algo, de Alonso es descender a la época
de las cavernas políticas. Oyendo a este tipo de políticos tiendo a
pensar que el nivel del "discurso" político de nuestros
parlamentarios, especialmente los del PSOE, está al mismo nivel, o
quizá peor, que los de Venezuela y Cuba.
Una agresión tras otra
F. J. F. de la Cigoña www.gaceta.es 17 Marzo 2010
Desde el Gobierno se está alimentando la fractura social
LA GACETA nos dejaba ayer prueba de un atentado más a las creencias
católicas perpetrada por quienes parece que no tienen otro objetivo
en la vida que agredir a los católicos. Cosa que hasta el momento
parece salirles gratis.
El texto de la editorial Akal para nuestros jóvenes que estudian
Educación para la Ciudadanía bastaría para justificar a todos los
padres que se oponen a que sus hijos cursen esa asignatura. Porque
es una abierta mofa a sus creencias impuesta desde el poder
coercitivo del Estado, que contra todo derecho se ha convertido en
parte beligerante contra la Iglesia y contra todos aquellos de sus
ciudadanos que se profesan católicos.
Desde una mínima coherencia no se explica que personas que se
manifiestan católicos puedan votar a un partido político cuyo
objetivo principal es herir al catolicismo en todas sus
manifestaciones y creencias. Si no bastara la ampliación de la Ley
del Aborto para alejar de ese partido a todo seguidor de Cristo es
evidente que, además de propiciarse la matanza anual de más de
100.000 criaturas en el seno de sus madres, a los que consigan nacer
se les apartará de las creencias de sus padres inculcándoles
obligatoriamente las que profesa el Gobierno. Y además con nuestro
dinero.
Esperanza Aguirre defiende la rebelión contra el IVA. No me
pronuncio a favor o en contra. No sé si esa medida aumentará o
disminuirá el paro o la deuda del Estado. Me parece mucho más grave
el que se nos robe ideológicamente a nuestros hijos que el que se
nos quiera sustraer una parte mayor de nuestros dineros. Y eso es lo
que se está haciendo. Separar a nuestros hijos en la escuela de las
convicciones de sus padres.
Se está alimentando desde el Gobierno la fractura social con
consecuencias que pueden ser gravísimas porque unos pretenden
aniquilar nuestras más íntimas convicciones. Y si ya en nosotros lo
consideran tarea imposible, arrancándolas de nuestros hijos en la
escuela. Ante eso sólo cabe la rebelión católica. Por todos los
medios legítimos.
Tres buenos análisis
Luis del Pino Libertad Digital 17 Marzo 2010
El pasado domingo, Jesús Cacho dedicaba su carta dominical en El
Confidencial al tema del aniversario del 11-M. Aunque no comparto
algunos de los matices del análisis, sí que coincido básicamente con
la tesis de fondo del artículo: "Los atentados siguen despidiendo el
mismo tufo que exhalaban pocos días después de ocurridos: operación
típica de servicios secretos". Se plantea Cacho también la pregunta
fundamental a la que quienes investigamos la masacre aún no hemos
conseguido responder: "¿Servicios secretos extranjeros con apoyos
puntuales internos, o viceversa?". Las matizaciones a las que me
refiero se centrarían en el papel que pudieran haber jugado los
muertos de Leganés: ¿mano de obra a la que luego se liquidó o
simples cabezas de turco? Pregunta que está, a su vez, relacionada
con el dilema fundamental de las investigaciones: si la prueba
básica del caso (la famosa mochila de Vallecas) es una prueba falsa,
entonces no tenemos ninguna prueba de que los muertos de Leganés (a
los que los investigadores llegan a partir de la mochila de
Vallecas) hubieran participado en el atentado, ni siquiera como mano
de obra.
Merece la pena leer la carta de Jesús Cacho. Como también merece la
pena leer el análisis que publicaba Cristina Falkenberg, también en
El Confidencial: "Seguimos queriendo saber (I)". Recuerda Falkenberg
las declaraciones de Carmen Baladía, que pusieron de manifiesto la
ausencia de metralla en los cuerpos de las víctimas de la masacre.
Llama la atención la forma en que todos nos hemos centrado en el
asunto de los explosivos, cuando el tema de la metralla demostraría
por sí mismo, con total contundencia, la falsedad de la mochila de
Vallecas. En el caso de los explosivos, llevamos mucho tiempo
mareando la perdiz con la pregunta de dónde están los análisis
originales, por qué no se adjuntaron al sumario, etc... Sin embargo,
en el caso de las autopsias de las víctimas del 11-M, los "análisis"
originales ya están en el sumario desde el principio, y tenemos las
declaraciones de quien coordinó la realización de todos esos
informes de autopsia. Y esa persona (la Dra. Baladía) ha declarado
públicamente que no apareció metralla de origen terrorista al
realizar esas autopsias. Por tanto, es imposible que las bombas que
estallaron en los trenes fueran como el artefacto de Vallecas, que
sí que tenía clavos y tornillos embutidos en la Goma2-ECO. ¿Por qué
nadie, absolutamente nadie, ha querido tirar judicialmente de ese
hilo, mucho más claro que el tema de los explosivos? Recuerda
Falkenberg en su artículo la responsabilidad, en lo que a impulsar
las investigaciones se refiere, del Ministerio Fiscal. Porque todos
nos centramos mucho en criticar la labor de los jueces que han
enfangado las investigaciones hasta extremos bochornosos, pero en
España existe un Ministerio Fiscal que está obligado a instar las
diligencias de investigación destinadas a aclarar todos los delitos.
Por ejemplo, ¿qué ha hecho el Ministerio Fiscal para clarificar
quién dio la orden de empezar a destruir los trenes 48 horas después
de la masacre? Publican hoy Carmelo Jordá y Carlos Sánchez de Roda
un excelente artículo en Libertad Digital sobre esa destrucción de
los trenes, en el que se pone de manifiesto no sólo el contraste con
otros casos en los que los trenes se han conservado durante años,
sino también lo sencilla que hubiera sido esa conservación, dada la
disponibilidad de lugares en los que guardar los trenes. Me hace
mucha gracia ver cómo algunos acérrimos defensores de la versión
oficial responden siempre con el mismo argumento absurdo cuando uno
plantea esa cuestión: "Pues habría que preguntarle al PP, porque los
trenes se empezaron a destruir estando el PP en el Gobierno". Bien,
pues si eso cierto (que lo es), ¿a qué espera el actual partido
gobernante, el PSOE, a sumarse a nosotros a la hora de investigar
las responsabilidades en la destrucción de los trenes? ¿No dicen
que, en cualquier caso, sería responsabilidad del PP? ¿Pues a qué
esperan para pedir cuentas? Porque, a la vista de su inacción, da
toda la sensación de que el primer interesado en que no sepamos
quién y por qué ordenó destruir los trenes es José Luis Rodríguez
Zapatero. Por mucho que el PP estuviera todavía ocupando el gobierno
en funciones.
12 instalaciones en madrid donde guardarlos
Destruir los trenes del 11-M: contra la
ley, la lógica y los precedentes
Mientras los restos de un Talgo accidentado han estado siete años
sin desguazarse por orden judicial, los trenes del 11-M empezaron a
destruirse a las 48 horas del atentado, algo incomprensible si se
tiene en cuenta que a pocos metros de la calle Téllez hay miles de
metros cuadrados en vías muertas.
C. Jordá/C. Sánchez de Roda Libertad Digital 17 Marzo 2010
La Ley de Enjuiciamiento Criminal es clara al respecto en su
artículo 338: "(…) los instrumentos, armas y efectos a que se
refiere el artículo 334 [todos los que se encuentren en el escenario
de un delito o que estén relacionados con él] se recogerán de tal
forma que se garantice su integridad y se acordará su retención,
conservación o envío al organismo adecuado para su depósito".
Así ocurrió con los restos de un tren Talgo que sufrió un accidente
a principios de 2003 y que han estado durante siete años, hasta el
pasado mes de enero, esperando a ser desguazados en unas
instalaciones que esa empresa tiene junto a su sede central en Las
Matas, junto a la carretera de La Coruña y en las cercanías de
Madrid.
El convoy había descarrilado en Tobarra, en la provincia de
Albacete, causando el fallecimiento de dos personas y heridas de
diversa consideración a otras 24. Los servicios de la Guardia Civil
no pudieron determinar las razones del accidente, así que el
magistrado del Juzgado de Instrucción de Hellín encargó un informe
al laboratorio SGS Tecnos.
El informe de esta empresa, que el juez asumió y formó parte del
sumario, apuntaba a deficiencias en el material del propio convoy,
lo que entraba en contradicción con otros estudios. Finalmente el
procedimiento penal fue incapaz de encontrar responsables a ese
nivel y el caso fue sobreseído en febrero del 2006, aunque el juez
recomendó entonces a los afectados dirigirse a la vía civil.
Sin embargo, lo relevante para el tema que nos ocupa es comprobar
que por un incidente accidental y por orden de un juez de Hellín, el
tren estuvo precintado no sólo durante el procedimiento judicial
sino incluso años más allá.
Y es que tal y como ha podido saber Libertad Digital, parte de este
tren, concretamente un furgón que acompañaba la máquina siniestrada
fue desguazado en las instalaciones de Talgo en Las Matas en una
fecha tan tardía como enero de este mismo año, como puede verse en
la galería de imágenes que acompaña a esta noticia.
Guardar trenes, algo habitual
En cualquier caso, y en contraste con lo ocurrido tras el mayor
atentado de nuestra historia, almacenar trenes ya sea siniestrados o
incluso que simplemente estén fuera de uso es algo habitual en
cualquier compañía ferroviaria.
Veamos otro ejemplo: tras la tragedia del Metro de Valencia, el
accidente en el que murieron 43 personas, el tren siniestrado se
guardó en instalaciones de los Ferrocarriles de la Generalidad
Valenciana mientras duró la instrucción judicial, de hecho, grupos
de víctimas criticaron que fuese en este lugar donde estuviese el
tren, ya que en su opinión la empresa podía ser parte interesada en
el proceso.
Pero incluso sin ninguna razón legal los trenes se guardan durante
años, sin ir más lejos, tal y como ha confirmado a este periódico un
antiguo responsable del Metro de Madrid, la empresa del suburbano ha
tenido almacenados de forma habitual centenares de coches, es decir
decenas de trenes, que tras ser retirados del servicio se guardan
durante años.
Instalaciones a sólo un paso de los atentados
Aún así, la propia ley establece excepciones en las que una prueba
puede ser destruida, eso sí, si se siguen los pasos adecuados y
siempre "dejando muestras suficientes", cosa que no ocurrió en el
11M. Estas excepciones están recogidas en el artículo 367 bis y
siguientes de la misma Ley de Enjuiciamiento Criminal, y se
refieren, sobre todo, a "cuando resultare necesaria o conveniente
por la propia naturaleza de los efectos intervenidos o por el
peligro real o potencial que comporte su almacenamiento o custodia".
Sin duda, una vez estalladas las bombas, los trenes del 11M no
significaban una amenaza real o potencial, así que eso descarta una
de las razones para su destrucción. En cuanto a la "naturaleza" de
estas pruebas, podría pensarse que guardar 10 grandes vagones de
tren podría suponer un problema logístico o una tarea imposible.
Nada menos cierto.
La propia compañía que gestiona las infraestructuras ferroviarias,
Adif, tiene en la Comunidad de Madrid un buen número de
instalaciones que (tomamos de la web de la empresa) "se dedican a
realizar operaciones sobre el material ferroviario, relacionadas con
su estacionamiento, la agregación y segregación de vehículos
ferroviarios y la preparación de los mismos para su puesta en
circulación".
Vemos pues que uno de los usos de estas instalaciones es el
estacionamiento de trenes y, si se consulta esa misma página con
cierto detenimiento, podemos descubrir que hay hasta una docena de
lugares de este tipo dentro de la provincia de Madrid, algunos
pequeños y apartados, como las instalaciones de Algodor o Zarzalejo,
otras de gran tamaño y capacidad, como el Centro Logístico de
Vicálvaro, que tiene hasta 60 vías.
Más llamativo es todavía comprobar que, a tan sólo a un par de
kilómetros de donde se produjeron algunas de las explosiones, está
el Centro Logístico Ferroviario Madrid Abroñigal (que muchos
madrileños habrán visto como una zona llena de contenedores al pasar
junto a él por la M30) que cuenta con una playa con cerca de 20 vías
con una longitud media de más de 400 metros.
Si tenemos en cuenta que los diez vagones atacados el 11-M tenían
una longitud de 25 (los de un único piso) y 27 metros (los de dos
pisos) cada uno, es fácil realizar la operación y comprobar que
habría bastado y sobrado con únicamente una de esas veinte vías para
guardarlos allí.
Incluso de no haber sido posible en Abroñigal tampoco mucho más
lejos, a menos de tres kilómetros de distancia, encontramos otra
posible ubicación para los trenes: el Complejo Villaverde, situado
en el madrileño barrio de Villaverde Bajo, cuenta nada más y nada
menos que con 35 vías con una longitud media de más de 320 metros.
Más aún, cerca de las anteriores y a sólo unos 4 kilómetros de la
estación de Santa Eugenia hay otra instalación técnica más, en este
caso en el Polígono de Vallecas, más pequeña pero aún así con al
menos cuatro vías de más de 500 metros de longitud media, es decir,
más que suficiente para guardar los trenes.
En definitiva, nos encontramos tanto con precedentes judiciales como
con las instalaciones necesarias para almacenarlos, algunas a sólo
un par de kilómetros del lugar de las explosiones, pero los trenes
del 11-M fueron destruidos tan sólo 48 horas después de los
atentados, contraviniendo la ley, sin una razón lógica para hacerlo
y, al menos por ahora, sin que sepamos quién dio la orden.
Valle de los Caídos
Dos tipos de reconciliación
Pío Moa Libertad Digital 17 Marzo 2010
Es sabido que Carrillo, el héroe de Paracuellos entre otras proezas,
predicó después de la derrota de su maquis la consigna de
"reconciliación nacional". En realidad trataba de buscar la
colaboración de sectores más o menos disidentes o descontentos del
propio franquismo, a fin de acabar con este, que a su vez había
vencido al totalitarismo representado por el propio Carrillo, aunque
el coste inevitable fuese un régimen autoritario.
Evidentemente, el jefe stalinista engañó a muy pocos, y menos a los
españoles de a pie, que llevaban en su inmensa mayoría mucho tiempo
reconciliados. En otro artículo ya expliqué las razones que hicieron
fácil esta reconciliación de posguerra, simbolizada en el Valle de
los Caídos. Este monumento fue erigido primero a la victoria sobre
el totalitarismo marxista, ampliada luego a la reconciliación de los
españoles, mediante la sepultura de restos de combatientes de los
dos bandos.
Combatientes, porque no era ni es posible la reconciliación con los
irreconciliables, con los líderes izquierdistas y separatistas que
habían querido y organizado la guerra civil y engañado a millones de
españoles con un "Himalaya de mentiras", como le llamó Besteiro.
Reconciliación bajo la cruz, algo que no aceptaron ni podían aceptar
los "jugadores de la política" izquierdistas, pues no en vano
intentaron exterminar, física y simbólicamente, el cristianismo en
España, borrar hasta su memoria, sin que hasta el momento hayan dado
la menor señal de pesar por ello. Si hubiera vencido el Frente
Popular, sólo habríamos tenido la venganza absoluta, como en el este
de Europa, en cuyo espíritu abundan ahora las izquierdas y los
separatismos, o al menos sus jefes.
Por eso, el Gobierno que se declara heredero del Frente Popular y
reivindica su chekista legitimidad, vuelve a una "reconciliación" al
estilo de la de Carrillo, a fin de vencer, con su clásico heroísmo,
a Franco después de muerto. Un objetivo central de su política es el
Valle de los Caídos, al que, de momento, quieren privar de contenido
religioso, expulsar a los monjes haciéndoles la vida imposible, y
quizá convertirlo después en un museo de los horrores de su "memoria
histórica" o dejarlo arruinarse. Bastantes de ellos no han ocultado
su talibanesco deseo de volarlo.
Que el Valle de los Caídos es un monumento a la reconciliación está
ya más que suficientemente explicado y fue visto comúnmente así
desde hace muchos decenios. Pero los antifranquistas retrospectivos
sólo aspiran a la venganza ¡a estas alturas y proviniendo muchos de
ellos del franquismo!, para lo cual emplean con despotismo
característico el poder que detentan, provocando y ofendiendo los
sentimientos de gran número de españoles, tratando de recomponer los
odios del pasado.
Algo permite entender perfectamente la clase de "reconciliación" que
también invocan con hipocresía: para cumplir las fechorías que
proyectan, han de emplear la mentira de modo masivo: el Valle de los
Caídos, afirman, fue construido por 20.000 presos "políticos" en
régimen de trabajo esclavo. Tal inmenso embuste (lo más irritante de
los rojos, decía Gregorio Marañón, es su constante mentira) condensa
toda su "memoria histórica" y la barbarie de sus designios. Urge la
reacción.
Voces rotas
FERNANDO GARCÍA DE CORTÁZAR, Director de la Fundación Dos de Mayo,
Nación y Libertad. ABC 17 Marzo 2010
La historia más reciente, la historia de la recuperación de unas
instituciones democráticas y una conciencia cívica basada en el
ejercicio de la libertad, la historia que va de 1975 a nuestros
días, ha coincidido en España con la actividad terrorista de ETA.
Ningún otro lugar de Europa ha compartido la desgracia de contar, en
todo ese tiempo, con la barbarie obstinada de un grupúsculo de
fanáticos seducidos por el brillo político del crimen. Desde luego,
ningún otro lugar de Europa, a excepción de Irlanda del Norte, ha
estado dispuesto a sumar a los asesinatos la infamia de un discurso
de justificación que convierte a los criminales en la encarnación de
una causa. Nadie, en ningún otro lugar de Europa, ni siquiera en el
modo atenuado en que se hace en ciertos discursos oficiales, señala
hoy que tales individuos expresan una realidad nacional, ni que a
través de ellos se manifiesta la voluntad de un pueblo.
Los hechos son tozudos y convencen al más despistado. En Europa, a
mediados de los años ochenta, los criminales alucinados de las
Brigadas Rojas o de la llamada Fracción del Ejército Rojo estaban
muertos hacía tiempo o encerrados en las cárceles, marcados por la
ignominia pública. Por el contrario, en España, en esa misma época,
ETA mataba más que nunca y recibía, en el País Vasco, el cariño
incondicional de familiares y vecinos, la abierta aprobación o la
indulgencia política, e incluso la comprensión eclesial.
Se dirá que hoy la condena es unánime. Dejemos fuera de esa
unanimidad a quienes matan por un concepto aberrante de la patria y
a quienes nunca han rechazado el sueño de un país tenebroso que
solamente habla a través de la muerte. Pero ¿por qué no dejar fuera
de ese supuesto consenso cívico también a quienes permiten que el
terrorismo sea una deficiencia de nuestra democracia, en lugar de
ser lo opuesto a la democracia? Demasiadas voces y demasiadas veces,
quienes se llaman nacionalistas democráticos acompañan su condena
con una inmediata reticencia por las medidas legales que se toman
para evitar el desarrollo de las redes de los criminales, para
expulsar de las instituciones a quienes los justifican, para evitar
el insulto supremo de que quienes no quieren renunciar ni a las
armas ni a los votos reciban un sueldo que procede de los propios
bolsillos de las víctimas. Hoy, como ayer, parece tan difícil que
Batasuna se separe de ETA como que el PNV se separe de Batasuna y
abandone de forma clara y definitiva el amparo, la justificación y
la explicación caritativa que brinda al mundo de los asesinos.
Por mucho que no se quiera reconocer, en los treinta años de
nacionalismo institucional se ha respirado un clima similar al
creado por los nazis en el crepúsculo de la República de Weimar:
amenazas, insultos, consignas homicidas, delaciones, chismorreos
convertidos en acusaciones, acusaciones convertidas en sentencias de
muerte... Por mucho que no se quiera ver, la sinrazón terrorista y
las mentiras de las organizaciones políticas nacionalistas han
tejido en el País Vasco una malla que oprime y deforma las
conciencias, que ha intoxicado a sectores muy amplios de la
población y embotado los sentimientos más elementales de piedad
hacia las víctimas.
El mismo elogio del diálogo como algo único y precioso para acabar
con ETA ha producido una progresiva decantación hacia la definición
del terrorismo como algo que debe tener algún campo de negociación.
Así lo ha exigido un sector de la población inclinada a normalizar
el sintagma conflicto vasco, eufemismo trágico del puro y simple
asesinato. Así lo ha interiorizado incluso el presidente de Gobierno
Rodríguez Zapatero, dando a entender en su casi suicida «legislatura
de la paz» que para acabar con la violencia hay que instrumentar
algo distinto a las medidas policiales y también al Parlamento y a
la misma legalidad constitucional.
Lamentablemente, en una época de exaltación de la pretendida memoria
histórica, de continuas exigencias de contrición a Isabel la
Católica por descubrir América, al Papado por condenar las tesis de
Galileo o a algunos ciudadanos españoles por la guerra civil o el
franquismo, ni Zapatero ni su Gobierno han pedido perdón por no
aprender las lecciones del pasado e insistir en la negociación con
terroristas, convirtiendo a éstos y a sus muñidores en defensores
honorables de una causa.
¿Importa en nombre de qué se asesina? Sólo en España, donde las
motivaciones se han distinguido cuidadosamente de los métodos
criminales para hacerse universalmente respetables e
infatigablemente negociables. Sólo en España, donde siempre han
proliferado las alusiones al «modelo irlandés» y nunca al modelo
italiano, que podría resultar mucho más parecido a lo que tratamos
aquí: cuando todas las fuerzas del arco parlamentario cerraron filas
entre 1969 y 1980, negándose a cualquier tipo de consideración
política de los 350 asesinatos cometidos por la extrema derecha o la
extrema izquierda.
Por otra parte, en la condena del terrorismo se ha producido un
error de planteamiento que, ciertamente, ha ayudado al
envilecimiento de las víctimas y la humanización de los asesinos.
Nos hemos acercado al lugar del crimen y hemos declarado como un
factor que lo agravaba el carácter «inocente» de la persona que ha
sido asesinada. Recordemos cuántas veces nos hemos referido a la
matanza indiscriminada, a quien muere por encontrarse en el lugar
inoportuno. Pues bien, en ese grito frente a la determinación de la
tragedia, frente al curso impasible de los hechos, existe una
deformación de las víctimas y de los asesinos que conviene destacar.
Porque las víctimas del terrorismo son personas concretas, que
gozaban de su existencia única cuando fueron escogidas por el
asesino. Porque nada hay de dejación de libertad en su sacrificio,
sino de defensa de la vida misma y de la convicción de ser personas
libres. ¿O consideraremos que, por la más siniestra de las
paradojas, el criminal da vida a la víctima a la que mata,
simplemente porque esa persona pasa a adquirir una consistencia
pública, una concreción que nos hace conocerla?
¿Dejaremos que esa muerte sea un hecho accidental para la víctima y
un acto de voluntad para el criminal, sin comprender que la calidad
verdadera de las víctimas es haber querido ser españoles? Y
españoles como debe entenderse hoy esa palabra: ciudadanos de un
país plural, libre, votantes de la derecha o de la izquierda,
universitarios, obreros, guardianes del orden público,
intelectuales... Pero, en todos los casos, ciudadanos de esa
comunidad nacional que repudian, niegan y desean destruir los
terroristas. Y en la que quienes ya han sido asesinados murieron, en
muchas ocasiones, proclamando su compromiso con la legalidad
constitucional o sencillamente, afirmando la vida, negando el
carácter abstracto, la fragilidad personal, la carencia de firmeza
cívica que esperaba el asesino.
Decía el poeta Dylan Thomas, al escribir sobre una muchacha
fallecida en un bombardeo de Londres, que tras la primera muerte no
hay ninguna. A no poner nunca más una segunda muerte -que consiste
en señalar la carencia de individualidad de la persona asesinada, el
carácter intercambiable del lugar que ocupa-, camina el reciente
libro de Rogelio Alonso, Florencio Domínguez y Marcos García Rey,
Vidas rotas: el primer libro que cuenta la historia de todas y cada
una de la víctimas mortales de ETA, un libro sobrecogedor que, como
quería Camus, pide justicia ante el mal, ante la muerte, desde lo
más profundo de la dignidad del hombre. Un libro dedicado a la
memoria del penalista Antonio Beristain, en cuyo nombre levantaremos
una vez más la bandera de la libertad rescatada del miedo y de los
cascotes de unos decenios perdidos para el ejercicio público de la
razón.
Terrorífico salto de ETA
Editorial ABC 17 Marzo 2010
El asesinato ayer del brigada de la Policía francesa Jean-Serge
Nérin supone un salto cualitativo de extraordinaria gravedad en el
incesante goteo de atentados de la banda terrorista ETA. A buen
seguro habrá un antes y un después en la historia de estos
criminales, tras la muerte del agente galo en Dammarie-les-Lys,
cerca de París.
Se trata del primer atentado contra agentes franceses con resultado
de muerte, lo que significa, por un lado, que los etarras ni
siquiera controlan sus instintos asesinos en suelo francés, pero por
otra parte, demuestra lo que desde este lado de los Pirineos se ha
sabido siempre: Que el terrorismo no tiene fronteras, que una mente
asesina no tiene límites y que el peligro está allí donde pise un
pistolero o cualquiera de sus socios.
Desde hace ya bastantes años, la colaboración del Gobierno francés
y, en consecuencia, de sus Fuerzas de Seguridad, con sus colegas
españoles en la lucha contra ETA ha sido plenamente satisfactoria.
Algo que no se puede reconocer del mismo modo si recordamos lo
sucedido tan sólo unas décadas atrás.
Sea como fuere, el asesinato de ayer por la tarde pone de manifiesto
que la ayuda internacional contra ETA se hace, si cabe, más
importante que nunca. Porque da lo mismo el país en el que se
escondan y en el que disparen. Los etarras son tales en el País
Vasco, en el resto de España, en Francia, Venezuela o allí donde se
refugien. Por ello, hará bien el Gobierno español en mantener y
aumentar, si es posible, su empeño de acabar con ETA por la vía
policial, judicial e internacional.
Francia ya no era santuario para la banda terrorista ETA pero lo
será menos aún a partir de hoy. Nicolás Sarkozy, siendo ministro del
Interior, previó perfectamente el peligro «abertzale» en el sur de
su país, pero éste se ha extendido no sólo geográficamente; también
en la acción criminal.
Es hora de la ayuda de todos y cada uno de los países donde viva un
solo terrorista o deambule un amigo de la banda. Se lo merecen la
memoria del policía francés Jean S., su viuda y sus cuatro hijos y
los cerca de mil asesinados por ETA.
EpC
Diseñada precisamente para eso
Pablo Molina Libertad Digital 17 Marzo 2010
La chabacanería y los montones de basura que acumulan los manuales
didácticos de la asignatura Educación para la Ciudadanía no son un
exceso dialéctico fruto del apasionamiento sectario de sus
redactores, sino la más perfecta consumación del objetivo que se
pretende con ella.
La excepción en esta materia, si es que se produce, consistirá en
algún libro de texto, marginal y marginado, que intente explicar a
los niños el funcionamiento del sistema democrático y sus
instituciones, porque EpC no fue diseñada para eso, sino para
transformar la burricie académica provocada masivamente por la
escuela pública en estulticia domesticada según el patrón ideológico
de la izquierda.
La prueba de que el objetivo de EpC no es ofrecer a los alumnos un
conocimiento aproximado del funcionamiento de las sociedades libres
ni nada que se le parezca, es que las autoridades académicas ni
siquiera cuidan las formas en los materiales didácticos para
disfrazar el atropello. Sólo así se puede entender que un libro de
texto destinado supuestamente a esparcir entre la chiquillería las
bondades de la democracia, ofrezca en sus páginas un espectáculo
grotesco de adulación babosa hacia los regímenes totalitarios más
nocivos que jamás ha debido soportar el ser humano. El escarnio a la
religión (católica; sobre la musulmana no se pronuncian) es sólo la
guinda mefítica de la pastelada ideológica que produce habitualmente
nuestra izquierda cuando se pone a pensar, porque no hay nada más
apropiado para los palanganeros del marxismo genocida que injuriar
también a Jesucristo y a los que creen en Él.
Este viernes se sustanciará ante el Tribunal Europeo para los
Derechos Humanos de Estrasburgo una demanda formulada por centenas
de padres españolas en defensa de su derecho a elegir la educación
moral de sus hijos. No importa cuál sea el resultado porque ese
derecho fundamental a transmitir a los hijos los valores en que uno
cree es anterior y superior al Estado y los políticos, pero estaría
bien que algún tribunal foráneo, ya que los españoles no creen
oportuno hacerlo, dictaminara de forma decente sobre un asunto mucho
más importante que la economía, aunque a Rajoy le parezca lo
contrario.
Pase lo que pase, si Zapatero insiste en adoctrinar a nuestros hijos
con semejante montón de estiércol izquierdoso tendrá antes que
arrancarlos de nuestras manos yertas. El problema es que se le ve
muy capaz de llegar a ese extremo.
Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.
Falsa respuesta sobre la Ley Electoral,
por Jesús NEIRA
Jesús NEIRA* La Razón 17 Marzo 2010
Se ha publicado el miércoles 25 en estas páginas el artículo “Por
qué reformar la Ley Electoral”, firmado por Gracián. Bajo ese
pseudónimo se expresa el Aula Política del Instituto de la
democracia del CEU, en el que yo también participo.
El tema de la ley electoral ha sido ampliamente debatido en esa Aula
política. Más de dos años de reflexión al parecer han sido muy
pobres a tenor del artículo. Con sentido del humor observo que quizá
llevase razón Tocqueville al advertir que “una de las debilidades
más comunes de la inteligencia humana, es la de querer conciliar
principios contrarios y conseguir la paz a expensas de la lógica”.
El artículo al que hacemos referencia realiza una afirmación
radicalmente falsa al señalar a las Cortes de 1977 como “Cortes
Constituyentes”. La falsedad, por más que se repita, sigue siendo lo
mismo. Eso fue precisamente lo que evitó el procedimiento de la Ley
Para la Reforma política, que no pasaba de ser una convocatoria de
Cortes pero no Constituyentes, porque no se convocó poder
constituyente alguno. Un simple dictado del poder con el apoyo de la
llamada oposición.
Cuando se refiere a “las más notables ventajas prácticas de la
democracia”, se señala a la “alternancia” en el gobierno, pero se
olvida que la democracia moderna, a diferencia de la de las ciudades
en la antigua Grecia, es una democracia representativa. Que es una
cuestión previa a la democracia. Y además el lenguaje es engañoso
porque en España lo que existe no es una democracia sino un régimen
parlamentario proporcionalizado. Esas alternancias a las que se
refiere el Gracián son las del año 1996 y las de 2004. En ambas
ocasiones no se dio mayoría absoluta y los gobiernos pasaron por el
aro de la minoría decisiva. ¿Dónde están esas ventajas prácticas
aludidas? En el hecho de que la minoría decida. En entregar cada vez
mayores poderes del Estado. En la transferencia de competencias por
el artículo 150.2.
Se ofrecía en el artículo mencionado una breve relación de problemas
apuntados. Los parlamentarios elegidos no tienen que rendir cuentas
a sus electores -problema de las listas que se establecieron para
ese menester en el ejercicio de la posición Lewinsky ante el jefe de
filas-. Los miembros del Aula saben y deben de recordar que la
decisión de admitir las listas de partido fue tomada en secreto
entre Suárez y González. Con la oposición de Osorio. Y es obvio que
existían otras posibilidades incluso dentro del criterio de
proporcionalidad.
Que un partido consiga más escaños que otro con el mismo número de
votos -efecto del tamaño de la circunscripción-. Ése era
precisamente el factor de corrección de la proporcionalidad. No es
ninguna novedad. Tres decenios –que no décadas- de estúpida
comprobación.
Consecuencias sobre la nación y el Estado. Se critica la presencia
de los partidos nacionalistas. Se apela al ámbito de actuación en su
circunscripción. Es una broma. Además ése no es el problema. La
cuestión no es restringir o acotar la presencia de los partidos
nacionalistas, sino que no puedan ejercer el chantaje, que es un
problema del régimen parlamentario, no del sistema electoral.
Se mencionan los asuntos propios del conjunto de la nación. ¿Será
asunto propio el gobierno mismo? ¿Por qué no se defiende que sea
elegido por el pueblo directamente?
Se llega a decir con ingenuidad conmovedora que “Será raro que una
fuerza política obtenga la mayoría absoluta en el parlamento”. Pero
si eso era lo que se pretendía. Por eso un sistema proporcional en
un régimen parlamentario. Si hasta Santiago Carrillo se enteró del
problema y lo criticó. ¿Cuál era la finalidad? Tener débil y
atenazado al gobierno y otorgar a los nacionalistas una herramienta
eficaz para ejercer el chantaje.
La “generosidad” de pactar con el rival es una farsa, una opinión
antidemocrática. El que gana gobierna. Punto.
“La experiencia de estos años nos enseña que comienzan por plantear
exigencias de intereses parciales pero pasan a la modificación
paulatina del modelo de Estado”. ¿Por qué será? ¿Quizá por la
conexión entre forma de Estado y forma de Gobierno? Al parecer
algunos lo están descubriendo ahora, como si no fuese una realidad
en la Constitución desde su mismo origen.
¿Desde cuándo en el parlamentarismo preocupa que no sea la mayoría
quien gobierne? ¿Desde cuándo importa la opinión expresada de la
mayoría?
El problema, que ni se cita, es que el sistema adoptado no es
representativo. Para que lo fuese sería necesario el distrito, la
competencia libre de los candidatos y sin listas de partido. Pero es
obvio que desde el otoño de 1976 se ciñe el interés sobre el sistema
electoral pero en realidad lo que importa es el gobierno. Hasta ahí
llega la confusión, pero a la hora de plantear una hipótesis de
reforma electoral lo primero es no engañar y separar los problemas
con precisión. Es evidente que tres años han sido pocos para una
reflexión que cualquier estudiante espabilado resolvería en una
tarde. La vieja y decrépita trapisonda sigue activa y con ganas de
seguir engañando con retóricas falsas. Pero de cualquier forma, al
margen del acierto mayor o menor del Gracián, me alegro de poder
enviar un abrazo a los miembros del Aula Política. En España la
insensatez es tan grande en materia política que con frecuencia se
desprecia el problema apuntado por Aristóteles al decir que “a
partir de un principio inicial erróneo es imposible no ir a dar al
final a algún mal”. En efecto un verdadero mal. Y para salir de él
hace falta coraje, inteligencia y decir la verdad.
*Profesor de Teoría del Estado
Hispanoamérica
Zapatero y los democratófagos
GEES Libertad Digital 17 Marzo 2010
El terrorismo es siempre la expresión de un proyecto político
totalitario; da igual que sea el terrorismo de ETA o el de Al Qaeda,
todos traen consigo un modo bárbaro de entender la vida. Incluso los
piratas somalíes, tan mitificados, dominan por el terror pueblos y
aldeas enteras, donde asesinan, violan y matan impunemente a
inocentes. Todo el terrorismo al que se enfrentan nuestras
sociedades es igual: intenta lograr, y a veces lo consigue, el poder
para acabar con la democracia y la civilización, e imponer un modo
de vida bárbaro y salvaje: algunos ya lo han conseguido, y mediante
el terror destruyen las libertades a pasos agigantados; es el caso
de Chávez en Venezuela, émulo grotesco pero no menos peligroso del
Hitler de los años treinta. Un peligro para los venezolanos, pero
también para la sociedad democrática occidental. Ante él no cabe
sino posicionarse. Desgraciadamente, España ya lo ha hecho.
El problema de origen de la política exterior española está en que
Zapatero no cree en la civilización occidental, a la que considera
causa de los problemas del mundo. Desde las guerras al hambre
pasando por las dictaduras, todo tiene en la mente de la izquierda
postsoviética –de la que ZP procede– su origen en el cristianismo,
el capitalismo, el colonialismo, el imperialismo. Respuestas simples
a preguntas complejas, pero que en su mente cuadran perfectamente.
Su Alianza de Civilizaciones podrá ser una estupidez diplomática,
pero muestra a las claras las intenciones y convicciones del
Gobierno: rechazo a la democracia liberal, rechazo al sistema de
libre mercado y rechazo a los valores intelectuales y morales de
nuestra civilización. De ingenuo no tiene nada, y si mucho de odio
enfermizo.
En consecuencia, nada más lejos de sus intenciones que defender o
impulsar la democracia y las libertades por el mundo: de hecho,
considera que ese es precisamente un crimen, el que cometió Aznar.
Por el contrario, Zapatero busca el acuerdo con quienes, violentos o
no, combaten tanto la democracia burguesa como su sistema económico;
que se haga violentamente o no importa menos que el hecho de que
tienen razón. Así que en el interior pacta con enemigos del régimen
democrático como ERC o incluso con ETA; al fin y al cabo piensan
como él, que una monarquía constitucional y liberal debe ser
sustituida por un régimen republicano, popular y confederal. Que
unos sean violentos y otros no sólo marca el tipo de relación, no
los fines ni la ideológica atracción, que ha existido, existe y
existirá por encima de necesidades electorales puntuales.
Por la misma razón, en el exterior se encuentra más comodo apoyando
a los democratófagos del mundo –Chávez en Venezuela, Hamás en
Palestina, AQMI en Mauritania, los Castro en Cuba–, que a las
grandes democracias aliadas, Estados Unidos, Israel, Gran Bretaña.
De Cuba, Zapatero y Moratinos creen que la dictadura quizá no sea el
mejor camino, pero sí preferible a una sociedad democrática y de
libre mercado; de Venezuela, quizá les disgusten las formas de
Chávez, pero odian más a Uribe en Colombia o a Lobo en Honduras, que
sí que representan el tipo de régimen que creen causa guerra y
pobreza; de Hamás, igual les repugnan los crímenes y la represión
sobre los gaceños, pero consideran que son respuesta legítima a
Israel, que encarna tanto la civilización occidental como la
democracia y la alianza con Estados Unidos; de los talibanes, no les
gustan algunas cosas, pero consideran que encarnan la tradición
islámica, que hay que respetar porque si no se produce un choque de
civilizaciones.
Esto es lo que hay. Nos podrá parecer suicida tener a un presidente
que trabaja contra el Estado, sus intereses y sus valores, porque lo
es; nos podrá parecer reaccionario su alianza con grupos y regimenes
antidemocraticos, porque lo es; nos podrá parecer inmoral que Espana
defienda en Europa a regimenes que matan y torturan abiertamente,
porque lo es; y nos podrá parecer esquizofrénico que la diplomacia
española ayude y colabore con quienes nos odian, a nosotros y a
nuestro modo de vida, porque lo es. Pero que sea suicida,
reaccionario, esquizofrenico e inmoral no significa que no sea real.
Porque lo es.
No es un problema de torpeza, de ingenuidad o de inconsciencia.
Tampoco de electoralismo, oportunismo o utilitarismo. Zapatero tiene
una tendencia natural y premeditada a buscar el acuerdo con
terroristas y dictadores, con los democratófagos que en el mundo
son. Sabe que los intereses españoles se destruyen, y que España se
debilita por momentos; sabe que así se condena a la dictadura a
millones de personas que aspiran a vivir en libertad; sabe también
que así debilita al campo democrático occidental frente a sus
enemigos. Lo sabe, porque lo hace conscientemente.
¿Qué se puede hacer cuando el gobernante conduce al gobernado por el
camino del suicidio?
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.
CHOCA CON EL PLAN DE AUSTERIDAD NECESARIO PARA REDUCIR EL DÉFICIT
PÚBLICO
Las CCAA abren siete 'embajadas' en Miami
en directa competencia con el Estado
Alberto Mendoza. El Confidencial 17 Marzo 2010
El Gobierno busca desesperadamente el modo de reducir el déficit
público del 11,4% actual al 3% en 2013. Un plan de austeridad que
necesita del compromiso de las comunidades autónomas, embarcadas en
todo tipo de aventuras nacionales e internacionales a las que no
están dispuestas a renunciar. Buena prueba de ello es la variada
representación autonómica en Miami, que se ha convertido en el mejor
ejemplo de solapamiento entre las funciones del Estado y de las
autonomías.
Siete comunidades cuentan con embajada comercial en el Estado de
Florida: Cataluña, Andalucía, Madrid, Comunidad Valenciana, Galicia,
Castilla y León y Castilla-La Mancha. Siete delegaciones regionales
que conviven con seis instituciones del Estado, y que convierte a
Miami en una de las ciudades del mundo con mayor representación
oficial de España. El Consulado General, la Oficina Comercial
Española, la Oficina de Educación, la Oficina de Turismo, el Centro
Cultural Español de Cooperación Iberoamericana y la Cámara de
Comercio Española no son, a juicio de los gobiernos autonómicos,
delegaciones suficientes para defender y promocionar los intereses
españoles, por lo que la presencia regional no ha dejado de crecer.
Sin duda, la representación comercial y diplomática está
justificada. En Miami residen más de 20.000 españoles y, según la
Oficina Económica y Comercial, en 2009 la presencia de filiales de
empresas españolas superaba las 300, mientras que más de 200
empresas censadas en Florida contaban con capital español. Sin
embargo, según los expertos consultados, España necesita una
estrategia común para conquistar mercados como el estadounidense, y
no dividir esfuerzos en decenas de iniciativas poco coherentes.
La extensa red de embajadas autonómicas también preocupa en el área
económica del PP, que durante la negociación de la llamada Comisión
Zurbano, propuso a la vicepresidenta Elena Salgado un gran pacto de
austeridad que impusiera un techo de gasto a las comunidades
autónomas. La oferta de los populares incluía eliminar los
solapamientos y delimitar bien las competencias de ayuntamientos,
comunidades y Estado, con el objetivo de mejorar la eficiencia de la
Administración. Pero 20 días después de su primera reunión, la
Comisión agoniza sin ningún gran pacto a la vista.
De Sudáfrica a Singapur
El caso de Miami no es excepcional. La Junta de Castilla y León está
presente en 15 países a través de su organismo de promoción del
comercio exterior, mientras que la Comunidad Valenciana dispone de
28 oficinas en 21 países. Y es que, aunque las embajadas catalanas
han sido las más polémicas (mantener la delegación en Nueva York
cuesta 90.000 euros anuales a los catalanes), el conjunto de las
autonomías mantienen un total de 215 oficinas en el extranjero.
Cataluña lidera la apuesta exterior con 50 delegaciones, seguida de
la Comunidad Valenciana, Andalucía (22), País Vasco (15) y los
Gobiernos de Madrid, Asturias y Galicia, que disponen de 12
oficinas. Así, pese a la crisis económica, la pluralidad de España
puede ser apreciada en lugares tan diversos como Dubai, China,
Singapur, Sudáfrica, Turquía o Brasil.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
Con estos negocia Zapatero
Editorial www.gaceta.es 17 Marzo 2010
ETA ha vuelto a hacer lo que mejor sabe. No negociar, ni buscar una
salida política, ni aspirar a llevar las riendas de un quimérica
Euskadi liberada… sino apretar el gatillo.
ETA ha vuelto a hacer lo que mejor sabe. No negociar, ni buscar una
salida política, ni aspirar a llevar las riendas de un quimérica
Euskadi liberada… sino apretar el gatillo. Con el asesinato anoche
de un gendarme francés, padre de cuatro hijos, ha vuelto a demostrar
su verdadero rostro, que no ha cambiado después de 40 años y más de
800 cadáveres. Más allá de la retórica de los posibilistas o de los
abertzales que aspiran a cambiar el zulo y las bombas por la moqueta
de una concejalía, saltándose a la torera la celda, el único
lenguaje que habla y que entiende ETA es el de la violencia.
Esta sería la primera y principal conclusión que cabe extraer del
tiroteo producido ayer cerca de París. Mientras quede un solo etarra
suelto con una pistola en la mano, no tiene sentido decir, que están
acabados o que éste es el final del terrorismo. La objetiva
debilidad de la banda, varias veces descabezada, acorralada por las
Fuerzas de Seguridad, privada parcialmente de apoyo político con el
cambio de tercio en el País Vasco, con una fuerte división entre sus
presos, no debe llevar a pensar que le quedan dos telediarios, como
se está encargando de proclamar sutilmente la máquina de propaganda
del Gobierno Zapatero, mientras pone en marcha un proceso de
negociación bajo cuerda.
Y el luctuoso episodio de anoche confirma que, efectivamente, la
banda está más desorientada que nunca. Llama la atención que los
etarras abrieran fuego ante un control de policía, una actitud
distinta del modus operandi habitual en territorio francés, donde
generalmente se entregan sin recurrir a la violencia. Y que lo
hicieran cerca de París, tan lejos del País Vasco francés. El
tiroteo demuestra el grado de nerviosismo de los terroristas que no
atentaban contra gendarmes desde hace nueve años (noviembre de
2001). El crimen de anoche recuerda también al de los dos guardias
civiles en Capbreton (diciembre de 2007), una acción aislada y
descoordinada, considerada internamente como una metedura de pata de
los terroristas. La de París es aún mayor porque se trata de la
primera vez que ETA asesina a un policía francés y porque Sarkozy no
es Zapatero.
Los palos de ciego de una banda anémica serían una perita en dulce
para un Gobierno decidido a acabar de una vez con 40 años de dolor y
violencia, por el sencillo procedimiento de estrechar el cerco
policial y judicial. Lamentablemente eso en la España de Zapatero es
ciencia ficción. Como adelantó LA GACETA el presidente ha reactivado
la negociación, buscando desesperadamente en una paz, por falsa que
sea, el balón de oxígeno que le permita llegar a 2012. Los indicios
se acumulan: desde el recorte de escoltas en el País Vasco hasta las
reticencias del Gobierno a creer al juez Velasco cuando señala a una
Venezuela que da cobijo y cargos a revientanucas; pasando por los
intentos de echar tierra a la investigación del chivatazo de Faisán,
pese a que han salido a la luz los nombres de los protagonistas de
aquel capote a ETA, como saben muy bien los lectores de LA GACETA.
Dada la deriva sin rumbo de la economía española, la crisis de
prestigio de un país que ha devenido en el hazmerreir de dictadores
bananeros, la inanidad de un Gobierno zombie, tan deteriorada está
la situación que Zapatero no pierde nada por reeditar una tregua con
ETA. Los que perdemos somos los españoles. Porque en lugar de dar la
puntilla a los terroristas el líder socialista pretende hacerse la
foto con una rama de olivo en el pico.
¿Lengua propia o apropiada?
JUAN JULIO ALFAYA Periodista Digital 17 Marzo 2010
Escribe Fernando Savater: «¿Cómo puede ser que alguien no hable su
lengua propia? ¿Por qué la llama "propia" si no la habla? ¿Cómo
denomina entonces a la lengua que realmente habla?».
¿Lengua propia o apropiada?
Fernando Savater
Hace varios lustros asistí en la Universidad de Minnesota a un
congreso sobre las nacionalidades en la España actual (o sea, en la
de entonces que es también la de ahora, agravada). Asistían
representantes de cada una de ellas y también algunos españoles que
nos considerábamos "sin" -como las cervezas de 0'0 alcohol- frente a
la borrachera identitaria reinante. Se profirieron las habituales
quejas sobre la marginación de sus lenguas por parte de
nacionalistas catalanes, vascos y gallegos, mejor o peor
justificadas. Pero la temperatura del simposio subió hasta el
acaloramiento dramático cuando intervino el representante andaluz,
que era un poeta si no recuerdo mal. Sostuvo que la situación de su
nacionalidad era más desesperada y agónica que las otras, "porque
nosotros no tenemos lengua propia". ¡Quién lo hubiera dicho!
Recordando mi última visita a Sevilla y a mi padre granadino, que
hablaba con razonable fluidez, pensé: "¡Pues se la habrá comido el
gato!".
Me ha venido a la memoria esa ocasión americana al leer el mes
pasado en Deia la "Carta abierta a Joseba Arregui" (10-2-2010) del
señor Marín Guruceaga, profesor y físico. Entre otras cosas jugosas
y dignas de comentario, dice: "Por mi parte no hablo mi propia
lengua -el euskera- pero te garantizo que he colaborado, a lo largo
de toda mi vida profesional, para que muchos y muchas la
aprendieran". Y después continúa, algo contrito: "Mis clases las
imparto en castellano. No leo poesía en la lengua de Orixe, pero
disfruto oyendo a los bertsolaris, con la inestimable ayuda de un
traductor". Se nota la incomodidad que esta declaración causa al
señor Marín Guruceaga, pero a mí me deja un tanto asombrado. ¿Cómo
puede ser que alguien no hable su lengua propia? ¿Por qué la llama
"propia" si no la habla? ¿Cómo denomina entonces a la lengua que
realmente habla? No discuto el interés que siente por el euskera y
su promoción, que me parece muy respetable, pero que lo tenga por su
lengua propia será algo quizá políticamente explicable aunque en el
campo estrictamente idiomático resulta desde luego... impropio. Y
hasta descortés, digo yo, con la lengua que efectivamente es la
suya.
Se trata sin embargo de un equívoco que no cesa de extenderse. Por
lo visto -en Euskadi, Cataluña, Galicia y otras autonomías en busca
de algo irreductible que vender en el mercado de las identidades-
los nacionalistas y asimilados llaman "lengua propia" no a la
materna o a la que la gente prefiere hablar, sino a la que ellos
consideran apropiada para consolidar la singularidad del miniestado
que quieren administrar. Así se explica la inmersión lingüística,
las disposiciones coactivas sobre rotulación de comercios o doblaje
de películas, los Parlamentos autonómicos en los que se prefiere
chapurrear malamente a hablar en castellano y tantas otras cosas:
hay que convertir por las buenas o por las malas lo políticamente
apropiado en lingüísticamente propio. Si no se toman las medidas
adecuadas, la gente puede equivocarse de lengua, preferir la común
del Estado o la que mayores posibilidades de entendimiento universal
ofrece, dejar en segundo lugar a la que más conviene a los gestores
de su campanario. Si la desafección de los hablantes no garantiza la
hegemonía cultural que se busca -diferencial e identitaria- hay que
asegurarla por la vía institucional, caiga quien caiga: al final el
rostro remiso terminará pareciéndose a su retrato preestablecido,
faltaría más.
Fernando Savater
16/03/2010
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Lengua/propia/apropiada/elpepiopi/20100316elpepicul_5/Tes/
terrorismo
La Policía francesa busca al comando huido
tras matar ETA a un gendarme
AGENCIAS | BILBAO El Correo 17 Marzo 2010
La Policía francesa busca hoy al "presunto comando de ETA" que
anoche mató a un gendarme al sureste de París, en un control a un
vehículo robado de un concesionario de automóviles. El presunto
comando de la organización terrorista estaba compuesto "por entre
siete y ocho personas", quienes vincularon el suceso con ETA, pero
sin confirmar definitivamente la autoría. De confirmarse la autoría
de ETA, sería la primera vez que la banda terrorista mata a un
agente francés.
Las características de un arma encontrada en el lugar donde
ocurrieron los hechos - Dammarie-les-Lys (departamento de
Seine-et-Marne, sureste de París)- permiten "en principio",
relacionar los hechos con la organización terrorista, han precisado
las fuentes. Las autoridades aún no han confirmado la identidad de
la persona que mató al policía, de 52 años de edad, pero sí han
dicho que la única persona detenida se identificó como Joseba
Fernández Aspurz, alias 'El Guindi'.
El suceso ocurrió ayer hacia las 19.00 horas locales (18.00 GMT),
cuando dos personas entraron en un concesionario de automóviles de
la localidad de Dammarie-les-Lys y amenazaron a un empleado, al que
maniataron, y tomaron como rehén. Posteriormente abandonaron el
lugar en un vehículo, modelo BMW, que robaron en el concesionario y
circularon con él hasta que, a aproximadamente un kilómetro del
establecimiento, fueron sorprendidos por una patrulla de policía que
intentó identificarles.
Disparos
En ese momento, otros dos presuntos miembros de ETA se aproximaron a
bordo de otro turismo, también robado -aparentemente un Citroën-, y
uno de ellos sacó una pistola y disparó contra los agentes, que
intentaron repeler el ataque haciendo uso de sus armas
reglamentarias. Tres disparos alcanzaron al jefe de brigada
Jean-Serge Nérin, de 52 años, en el pecho. El agente, a pesar de que
llevaba un chaleco antibalas puesto, falleció finalmente, mientras
que otro compañero de la policía francesa resultó herido de bala.
La víctima es el primer policía francés asesinado por la banda
terrorista y la duodécima víctima mortal de ETA desde el final de la
tregua. El jefe de brigada Jean-Serge Nérin llevaba más de 30 años
en la policía francesa y actualmente estaba destinado en
Dammarie-les-Lys. Además, era padre de cuatro hijos.
El ministro del Interior francés, Brice Hortefeux, se ha trasladado
tras conocer la noticia a la comisaría de Dammarie-les-Lys, donde se
ha reunido con compañeros del agente asesinado. Hortefeux ha pedido
a los policías que siguieran cumpliendo "con su misión en servicio
de la seguridad de sus conciudadanos, pero pensando en su vida, en
su propia seguridad y en la de su familia". Al lugar también se ha
trasladado un juez antiterrorista francés para investigar lo
sucedido.
Actos de kale borroka
Huido de España, Fernández Aspurz estaba prófugo de la Justicia
española y se le relaciona con actos de kale borroka en Navarra.
Fernández Aspurz es, además, compañero de otro presunto miembro de
la banda que forma parte de la lista de 14 etarras más buscados que
se ha hecho pública. Ambos estaban en paradero desconocido desde que
este mes no se presentaran en un juicio en la Audiencia Nacional con
otros cinco acusados por haber atacado con artefactos incendiarios a
dos policías forales en Pamplona el 9 de marzo de 2008.
El juez le imputa a él y a otros siete jóvenes un delito de empleo
de sustancias explosivas inflamables e incendiarias "cometido por
quien actúa al servicio y colaboración con la organización
terrorista Segi". Los hechos ocurrieron sobre las 18:10 horas de la
citada fecha al término de una manifestación cuyo lema era "Stop
estado de excepción. Demokrazia Nafarroarentzat Euskalherriarentzat"
(Democracia para Navarra y Euskal Herria) que finalizó en la Plaza
del Castillo. Nueve individuos con sus rostros ocultos, según el
auto de procesamiento, cortaron la calle cruzando e incendiando
varios contenedores y después rompieron los cristales de dos
sucursales bancarias cercanas a las que lanzaron cócteles molotov,
quemando sus cajeros automáticos.
El arresto de "El Guindi" eleva a 32 el número de presuntos miembros
de la banda terrorista detenidos en lo que va de año, de los cuáles
20 lo han sido en España, 8 en Francia, 3 en Portugal y 1 en Gran
Bretaña. El de hoy ha sido el quinto enfrentamiento armado que
miembros de la banda terrorista han mantenido con las Fuerzas de
Seguridad galas desde 1996, pero el primero en el que resulta muerto
un agente.
El empresario multado por rotular en
castellano, ante el TC
J. Planes La Razón 17 Marzo 2010
BARCELONA- El dueño de la inmobiliaria de Vilanova i la Geltrú
(Barcelona) multada por rotular sólo en castellano, Manel Nevot,
presentará hoy un recurso de apelación ante el Tribunal
Constitucional (TC). El objetivo es recurrir una multa de 800 euros
impuesta por la Generalitat y ratificada por un juzgado barcelonés.
Carteles bilingües
La juez avaló la Ley de Política Lingüística, aprobada por la
Generalitat en 1998 y que permite multar a los comercios que no
rotulen, como mínimo, en catalán. No obstante, Nevot recordó a LA
RAZÓN que «el cartel grande de mi comercio es en castellano, pero el
pequeño está en catalán». El empresario denunció que «lo que quieren
es sancionar al castellano. Con la ley en la mano no tendría que
haber multa».
Para el recurso, Nevot cuenta con el apoyo de, entre otras
entidades, Convivencia Cívica Catalana y, de forma más indirecta,
del Foro Ermua, que siempre ha apoyado la defensa del castellano.
Nevot insistió a este diario en que «creemos que la ley nos ampara,
los carteles de la inmobiliaria están en los dos idiomas». Respecto
el recurso ante el TC, el empresario se mostró «muy animado, estamos
convencidos de que este tribunal fallará a nuestro favor, tenemos
que restaurar la libertad de lengua que se ha suprimido en
Cataluña».
Nevot, que no tiene noticias de nuevas denuncias por motivos
lingüísticos en Cataluña, aseguró que «la juez no se atrevió a
darnos la razón en este caso para no ir contra la política
lingüística de la Generalitat, no quería sentar jurisprudencia».
En el caso que el TC rechace el recurso, Nevot llegará hasta el
Tribunal de la Unión Europea. «Tenemos que enfrentarnos a las
imposiciones que se ejercen desde la Generalitat», insistió el
empresario multado.
Nevot: "Recurrimos para que la Generalitat
restaure la libertad de lengua"
El empresario presenta ante el Constitucional un recurso para que se
anule la multa de 800 euros por no rotular en catalán
Efe www.lavozlibre.com 17 Marzo 2010
Madrid.- El empresario catalán Manuel Nevot presenta ante el
Tribunal Constitucional un recurso contra el fallo dictado por el
Juzgado Contencioso Administrativo número 9 de Barcelona, que
confirmó la multa de 800 euros que le impuso la Generalitat por
rotular su negocio inmobiliario sólo en castellano.
El recurso de amparo será presentado ante el Constitucional por
Nevot junto con Francisco Caja, portavoz de la organización
Convivencia Cívica Ciudadana, que correrá a cargo de la defensa, y
el abogado Ángel Escolano, según ha informado el Foro Ermua,
asociación que dio su apoyo al manifiesto de la defensa del
castellano en 2008.
Los recurrentes entienden que la sanción impuesta por el Gobierno de
, por lo que confían en que finalmente el Tribunal Constitucional
les de la "razón" y ponga fin a las multas lingüísticas,
"restaurando así la libertad de lengua que el gobierno catalán ha
suprimido en Cataluña".
En este sentido, entienden que "los poderes públicos deben respetar
escrupulosamente la libertad lingüística de los ciudadanos en el
ámbito de sus relaciones privadas, incluidas las comerciales".
Según comentó el pasado día 3 el letrado Escolano, el recurso
argumentará los artículos 14 y 20 de la Constitución, que garantizan
la igualdad de todos los españoles ante la Ley y a la Libertad de
Expresión.
La administración catalana sancionó con dos multas de 400 euros cada
una el año 2006 al propietario de Finques Nevot, Manuel Nevot, por
no tener un cartel en catalán en la puerta de su negocio, situado en
Vilanova i la Geltrú, y por no disponer de hojas de reclamación en
ese idioma.
El empresario adquirió notoriedad pública cuando el presidente del
PP, Mariano Rajoy, citó el caso de Nevot como ejemplo de la política
lingüística catalana durante un debate electoral televisado con el
presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
El empresario, que ha manifestado ser "simpatizante aunque no
militante del PP", ha admitido en alguna ocasión no sentirse
"cómodo" con su "papel político", pero ha considerado que su
obligación es enfrentarse "a las imposiciones que se ejercen" desde
la Generalitat.
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