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Asesinado con la munición del proceso de
paz
EDITORIAL Libertad Digital 18 Marzo 2010
Era el 23 de octubre de 2006. ETA y su entorno se preparaban para
celebrar uno de sus objetivos propagandísticos más ansiados y jamás
logrado por la banda terrorista como era la de adquirir, a nivel
internacional, el estatus de interlocutor legítimo. Lo iban a lograr
unos días después, nada menos que en Estrasburgo, donde el Gobierno
de Zapatero ya había hecho innumerables gestiones para ganarse el
respaldo de unos desconcertados socios europeos, a favor de eso que
los terroristas siempre habían denominado "la internacionalización
de la resolución del conflicto" y que los socialistas habían pasado
a respaldar como "amparo europeo" a su "proceso de paz".
Ese mismo 23 de octubre de 2006, los jueces Garzón y Pedraz
ensuciaban sus togas con el polvo del camino, tal y como recomendaba
nuestro fiscal general del Estado, tomando la repugnante decisión de
permitir a dos imputados por colaboración con banda armada, tan
conocidos como Díaz Usabiaga y Gorka Aguirre, utilizar su libertad
condicional precisamente para acudir a Estraburgo y celebrar allí la
resolución impulsada por el Gobierno de Zapatero.
Paralelamente, ese mismo 23 de octubre de 2006, un comando etarra
robaba de un almacén en la localidad gala de Vauvert, en las
cercanías de Nimes, 300 revólveres, 50 pistolas y munición variada.
Esta vez el Gobierno de Zapatero tendría más difícil silenciar esta
nueva noticia del rearme etarra, tal y como había hecho con las que
anteriormente se habían producido, incluso desde la misma semana en
que ETA había hecho públicos sus prenegociados comunicados de alto
el fuego.
Aunque la ETA en sus propios comunicados siempre había dejado en
evidencia el carácter chantajista de su alto el fuego, y aunque el
propio Díaz Usabiaga, desde el primer día, había insistido en que
"una cosa es la tregua y otra cosa es la paz", el ministro Rubalcaba
no iba a consentir que esta nueva noticia del rearme etarra dejara
en evidencia la mentira institucionalizada ni el falso espejismo de
paz con los que el Gobierno de Zapatero trataba de anestesiar a la
opinión pública en pro de sus alianzas con los separatistas. Por
ello, a pesar de la notoriedad que esta vez sí había tenido la
noticia del rearme etarra, y a pesar de que las autoridades
francesas habían mostrado públicamente sus discrepancias con el
Gobierno de Zapatero, Rubalcaba no dudó en restar importancia a ese
robo de armamento y en considerar "exageradas" las advertencias de
las autoridades galas.
Este miércoles hemos sabido que el arma incautada al único detenido
tras el asesinato este martes de un gendarme francés es precisamente
uno de esos revólveres robados en Francia aquel 23 de octubre de
2006.
Ya dijimos nada más comenzar el proceso apaciguador y
colaboracionista, que el Gobierno de Zapatero, al igual que hicieran
los separatistas en Estella, "está dando a ETA una de esas
explosivas esperanzas que estallan si no se sacian". Y es que la
peor munición con la que se rearmó ETA durante aquellas
negociaciones fue de índole "moral" al ofrecerle expectativas,
"tengan el alcance que tengan", y reconocerle un estatus de
interlocutor a quienes sólo tenían el "mérito" de haber asesinado.
Hoy no faltarán comentarios ni editoriales que destaquen, además de
su carácter criminal, la "torpeza" de estos nuevos cachorros de ETA,
al asesinar a un gendarme francés y ganarse aun más su
animadversión. Y ciertamente ETA lo va a pagar caro, tal y como ha
manifestado Sarkozy por lo que respecta a Francia. Pero para
torpezas las cometidas por unos gobiernos y una clase política y
mediática que en España han respaldado durante décadas el paradigma
del final dialogado de la violencia y amparado, hasta la llegada de
la Ley de Partidos, la subvención y la representación política de
los proetarras. Para "torpezas", la de plantear que puede haber
premios por dejar de matar, en lugar de disuadir la reincidencia o
el inicio de la actividad terrorista reafirmando la inexorable
certeza del castigo. Para "torpeza", la de autorizar contactos con
criminales prófugos de la justicia, aunque sólo sea para "verificar"
supuestas voluntades de paz, "entrega de las armas" u otras memeces
con las que algunos encubren sus ofertas de impunidad. Una "torpeza"
que arranca desde la transición y que alcanza y termina con el
Gobierno de Aznar. Lo que vino después, con Zapatero, no fue
torpeza, sino el más infame y colaboracionista de los
apaciguamientos, tal y como el que los separatistas habían
comprometido con ETA anteriormente en Estella.
Esperemos que este Gobierno felón, que ahora aparentemente ha vuelto
al combate contra el terrorismo que en todo momento exige un Estado
de Derecho, siga el ejemplo francés respecto a ETA y no vuelva a
incurrir en el error y, menos aún, en la infamia.
Esos errores y, mucho más, esas infamias, son la principal munición
de ETA, de la que nunca más debe rearmarse.
ETA une a España y Francia
Editorial ABC 18 Marzo 2010
EL atentado cometido por ETA a cincuenta kilómetros de París, que
costó la vida a un gendarme francés, abre interrogantes sobre el
verdadero estado actual de la banda terrorista. En el acto criminal
pudieron participar hasta 10 terroristas, en varios coches, después
de haber robado en un concesionario de automóviles. El número de
terroristas involucrados y la determinación criminal que emplearon
para, sin dudarlo, disparar al policía galo son más propios de una
banda plenamente operativa, que de una organización en declive. Es
evidente, a pesar de todo, que ETA está muy castigada y que este
atentado revela también un abandono de las tradicionales cautelas de
los terroristas para no disponer contra ellos a las autoridades
galas más allá de lo que resultara de la cooperación con España. Lo
cierto es que los golpes a ETA en suelo francés han podido llevar a
la banda terrorista a vender caras futuras detenciones. También
demuestra este último atentado que no existe posibilidad alguna de
rendición ni de negociación. La opción de la derrota policial e
incondicional es la única que puede contemplar el Gobierno español.
A partir de ahora, Francia no es sólo aliada de España contra ETA,
sino que también es víctima de la banda. El Gobierno español debe
considerar la aplicación de la ley de víctimas del terrorismo a la
familia del gendarme asesinado. Abriendo este frente, ETA acelera su
erradicación, porque Francia intensificará su cooperación y
reforzará -así debería ser- la presión internacional contra los
terroristas.
Entre tanto, no hay que descartar que ETA, pese a los golpes
recibidos, esté recuperando la captación a través de sus entramados
juveniles. De hecho, el único detenido por el asesinato de ayer,
Joseba Fernández Aspurz, está encausado por la Audiencia Nacional
por violencia terrorista callejera. Además, las informaciones
policiales de los últimos días apuntaban a la incorporación de
catorce huidos de Segi -la trama juvenil de ETA- a las primeras
filas de la banda terrorista. Aquellos polvos trajeron algunos de
estos lodos. El proceso de negociación política con ETA pervirtió
las prioridades del Estado, ofreció a los terroristas concesiones
inaceptables y dio facilidades para una reorganización de la banda
criminal en Francia que ahora se está pagando. Era entonces cuando
aquí se miraba a otro lado mientras ETA robaba 400 pistolas, o
mientras los expertos de la Policía gala advertían de que seguía
plenamente activa, y en España se difundían «informes de
verificación» que decían lo contrario.
Jean Serge, uno de los nuestros
Román Cendoya www.gaceta.es 18 Marzo 2010
Serge es la duodécima víctima de ETA tras haber negociado con
Zapatero.
ETA ha vuelto a asesinar. Jean Serge es uno de los nuestros. Ha
sacrificado su vida porque él, como policía, entendía que el terror
es internacional y que había que combatirlo allá donde fuera. No
miró para otro lado y se enfrentó a los terroristas pagando con su
vida.
No puede ser que porque el asesinado sea un gendarme y el crimen se
haya cometido a 800 kilómetros del País Vasco, las muestras de dolor
no sean iguales a las que hubiéramos manifestado si el asesinado
fuera un Guardia Civil, un Policía Nacional o un Ertzaina.
El terror iguala a todos. El gendarme Jean Serge Nerin ha sido
asesinado por evitar que un coche lleno de explosivos estallara en
cualquier calle de nuestras ciudades y pueblos. Los gendarmes son
también nuestra policía. Espero que el Gobierno de España le otorgue
a él y a su familia las condecoraciones con distintivo rojo y las
pensiones establecidas para las víctimas de terrorismo de España.
Es el primer gendarme asesinado por luchar contra el terrorismo de
ETA, por eso es uno de los nuestros. Si la Ley no contempla está
situación habrá que hacer una lectura flexible y si fuera menester
reformarla con urgencia. La generosidad y profesionalidad de Jean
Serge no pueden ser pagadas con la indiferencia y el olvido.
Él es la duodécima víctima que ETA ha provocado después de haber
negociado políticamente, hasta límites inadmisibles e intolerables,
con Rodríguez Zapatero. Una negociación para la que Rubalcaba
verificó que ETA nunca más volvería a matar. Ya van 12 asesinados y
él sigue ahí, sin llegar a asumir su responsabilidad política.
No me gusta el silencio oficial y la falta de gestos contundentes
por parte de nuestros gobernantes. Una declaración institucional de
Zapatero no es suficiente. Hace falta mucho más. Aunque quizá de
nuevo no puedan porque Ternera sigue suelto. Quizás por eso la
Ertzaintza no detuvo a nadie en la manifestación del pasado sábado y
por eso pasan de puntillas por este asesinato.
Terrorismo sin fronteras
Mª Luisa Franco www.gaceta.es 18 Marzo 2010
Francia ha pagado por su contribución histórica al desarrollo de
ETA.
Después de que ETA haya asesinado por primera vez en su historia
criminal a un policía francés, convendría recordar que durante
demasiados años ETA fue para Francia un problema español. Ahora el
país vecino colabora activamente con las fuerzas y Cuerpos de
Seguridad españoles en la lucha contra la banda terrorista.
Hay que felicitarse por ello, pero sin dejar de ser conscientes de
las consecuencias de los errores del pasado. ETA debe probablemente
su pervivencia a las decisiones políticas de sucesivos Gobiernos
franceses, que miraron para otro lado mientras en su territorio no
sólo se establecían en la clandestinidad las cúpulas de la banda
terrorista, sino que casi se podía preguntar en la calle dónde se
podía contactar con los terroristas para pagar el impuesto
revolucionario.
Creo que se equivoca Rodríguez Zapatero al afirmar que “Francia ha
pagado un alto precio por su ayuda contra ETA”, ya que lo que le ha
pasado factura al país vecino es haber dejado que la banda creciera
y se desarrollara en su territorio. Esta vez, el presidente no ha
tenido en cuenta la Memoria Histórica.
Los pistoleros etarras que dispararon el martes contra un policía
francés para garantizase la huida, después de haber sido
descubiertos robando coches cerca de París, no habían preparado un
atentado. No puede hablarse de un cambio de actitud de ETA, ya que
hace 10 meses otros pistoleros también dispararon contra policías
franceses al ser sorprendidos en pleno robo y en la última década
cinco agentes galos fueron heridos de bala en parecidas
circunstancias.
Tras varios tiroteos, ha habido un muerto. Sería más acertado que
Zapatero hablara del precio de mirar hacia otro lado cuando los
terroristas que actúan en un país se instalan en otro –y que
Venezuela tome nota–, en lugar de lanzar a los cuatro vientos que
colaborar con España en la lucha contra ETA puede resultar muy caro.
CCOO y UGT
Liberación sindical
Lorenzo Ramirez Libertad Digital 18 Marzo 2010
A estas alturas del partido casi todos los ciudadanos saben que los
sindicatos de clase financiados con el dinero de los contribuyentes
son una plaga que está hundiendo la productividad, perjudicando, al
mismo tiempo, a los trabajadores fijos que luchan cada día por
conservar su empleo y a los empresarios que son, al fin y al cabo,
los encargados de impulsar la actividad económica y crear puestos de
trabajo.
Aquellos que todavía consideren que esta afirmación es exagerada una
de dos: o no tienen conocimientos suficientes sobre la realidad
sindical o bien han sido captados por la secta socialista y repiten
como monos el falaz argumentario anticapitalista que establece la
maldad intrínseca del emprendedor y la bondad esencial del obrero,
aunque no vaya a trabajar y cobre por ello. Tesis que, por cierto,
está en los manuales de Educación para la Ciudadanía que estudian
nuestros hijos y nietos.
Acabamos de conocer que el número de liberados sindicales de CCOO y
UGT (los más subvencionados de España) alcanzan al menos las 57.000
personas, en un cálculo muy conservador. Es decir, que hay muchos
más. El problema, como siempre que se habla de estos sindicatos, es
que las cifras no son públicas y el Gobierno mira hacia otro lado,
eludiendo así una de sus principales responsabilidades: explicar
dónde va el dinero que sale de los bolsillos de las familias y las
cuentas de resultados de las empresas.
Más allá de las cifras concretas, lo que es impresentable es que en
un país como España –donde el ordenamiento jurídico tiene una
legislación laboral que establece con meridiana claridad los
derechos y los deberes de trabajadores y empresarios– exista un
grupo de parásitos que cobran todos los meses por no ir a trabajar,
disfrazando su actividad bajo el eufemismo de la "representación
sindical".
Estos liberados generan un daño triple y letal para la economía
nacional. Por un lado, evitan que los trabajadores que no cumplen
con su labor diaria puedan ser despedidos, protegen sus salarios y
destruyen las posibilidades de promoción de los empleados que se
implican en el desarrollo diario de la empresa. Se ocupan de
organizar campañas dentro de las compañías para apartar a los más
capaces y forman grupos compactos de borregos que les apoyan en las
sucesivas elecciones a los comités de empresa.
En segundo lugar, estos "trabajadores" cuestan un importante volumen
de dinero a las empresas. Si damos por buena la cifra de 57.000
liberados, entonces el sector privado debe pagar 1.664 millones de
euros todos los años para mantener a esta casta parasitaria. A este
dinero hay que sumar el necesario para cubrir los puestos de trabajo
que dejan vacantes los liberados, con lo que el coste se dispara
hasta niveles insostenibles.
Finalmente, los liberados también hacen daño a los pocos políticos
que deciden eliminar las rigideces del mercado laboral, optimizar
los servicios públicos o simplemente adoptar cualquier tipo de
medida económica que vaya contra el mensaje de propaganda oficial de
las formaciones autodenominadas "de izquierda". Sirven para asistir
a manifestaciones (previo pago del viaje y las dietas
correspondientes), organizar algaradas, y para toda aquella
actividad que sea susceptible de emplearse como arma arrojadiza
contra cualquier política que sea remotamente liberal.
Tontos no son, desde luego, ya que siempre piden que estas
"actividades de protesta" se organicen por la tarde, no sea que les
de un sincope algún día por madrugar o que no tengan fuerzas para
disfrutar del dinero de las dietas en los mejores restaurantes y
bares de copas de la ciudad en la que se celebre el evento sindical
correspondiente. Todo ello siempre que el tiempo acompañe, porque si
llueve prefieren quedarse en su casa no sea que, por una vez en su
vida, se mojen.
Este tipo de actividades no sería criticable desde el punto de vista
de un economista siempre que los sindicatos (y sus liberados) se
financiaran exclusivamente con las cuotas de sus afiliados (aunque
los trabajadores y los emprendedores tendrían los mismos motivos de
queja ante la mafia de los comités de empresa). Es una vergüenza
nacional que unos sindicatos que no representan ni al 10% de los
empleados vivan de la teta pública y se jacten de ello, faltando al
respeto a todos los que se levantan cada mañana para ganarse el pan,
riéndose de ellos en su cara.
En esto último coinciden con el Gobierno del PSOE, que se ríe de la
reforma laboral y hace bromas con la posibilidad de alcanzar los
cinco millones de parados. De momento, la estrategia es subir
impuestos y seguir endeudando a la economía española para tapar las
bocas de los parados y dar de comer (y beber) a los sindicatos, pero
la gallina de los huevos de oro está herida de muerte. CCOO y UGT lo
saben y por eso sacan los pies del tiesto cuando reciben críticas de
altos cargos con carnet socialista, llegando incluso a mandar "a su
puta casa" al gobernador del Banco de España.
Con un Gobierno prisionero de esta aristocracia laboral y una
oposición que está inmersa en un proceso lamentable de giro a la
progresía más burda, la única solución para acabar con esta lacra es
que los propios trabajadores se den cuenta de quienes son sus
verdaderos enemigos. Y cuando los localicen lo tiene muy fácil: que
les apliquen la misma receta que piden los sindicatos para el
gobernador del Banco de España.
Francia, ante el cadáver del gendarme
Nèrin: ETA es esto
José Antonio Gundín Semanal Digital 18 Marzo 2010
Aunque todo asesinato terrorista, sea cual sea la víctima, causa en
la gente de bien un hondo desasosiego, hay atentados que además de
dolor producen perplejidad y estupefacción. Es el caso del asesinato
del gendarme Jean Serge Nèrin, padre de cuatro hijos, primera
víctima francesa en las cuatro décadas de terrorismo etarra. Sé como
se siente cualquier español ante esta nueva atrocidad, y ayer lo
expresaron con notable fidelidad Zapatero y Basagoiti: lo sentimos
como uno de los nuestros.
Pero no sé cómo pueda sentirse un francés. Durante muchos años,
nuestros vecinos han asistido como espectadores circunspectos a un
brutal rosario de sangre que consideraban una simple querella
interna de españoles. Hubo incluso un presidente de infame memoria,
llamado Giscard d´Estaing, que se situó más cerca de los asesinos
que de las víctimas. Hoy, si su entendimiento aún estuviera vivo, se
vería obligado a enfrentarse al cadáver del gendarme Nerin.
Hace ya tiempo que las autoridades francesas salieron de su
ensimismamiento para situarse al lado de la legalidad y en contra de
ETA. No cabe regaterarle a la Policía y a los jueces franceses los
méritos ni la voluntad de ayudar a España. Además, si hasta ahora no
había muerto ningún gendarme a manos de la banda no fue porque los
pistoleros no lo intentaran, sino porque fallaron. En al menos
cuatro ocasiones los etarras hirieron a otros tanto policías
franceses, algunos de extrema gravedad.
Pero ahora ha caído la primera víctima francesa y nuestros vecinos
ya tienen un motivo inapelable para considerar a la banda como un
asunto nacional, no sólo español. Para muchos franceses, sobre todo
los equidistantes y los que todavía adornan a los etarras del halo
romántico de los guerrilleros llamándolos "independentistas vascos",
este atentado les habrá abierto los ojos sobre la naturaleza y
funcionamiento del terrorismo en el siglo XXI: tarde o temprano
acaba llamando a tu puerta. Aquellos franceses que nunca se
inmutaron porque los muertos eran españoles tendrán hoy sobradas
razones para la reflexión y para concluir, ante el cadáver de Nèrin,
que ETA es esto.
Por lo demás, Chávez, los Castro y cuantos acogen con benevolencia a
los etarras deben saber que a partir de ahora entra en juego otro
país damnificado por el terrorismo de "liberación nacional de
Euskadi": se llama Francia y sus dirigentes no suelen ser tan
condescendientes como algunos españoles que, acomplejados y
pusilánimes, actúan con temor a molestar.
Los culpables
HERMANN TERTSCH ABC 18 Marzo 2010
FARIÑAS, acuérdense de ese hombre. Acuérdense de ese nombre.
Guillermo Fariñas. Acuérdense de otro hombre, de otro nombre que era
el de Orlando Zapata. Dos hombres unidos en la dignidad y el coraje,
en su respeto a sí mismos. Sólo los separa un hecho tan simple que
es que uno está aun vivo y el otro muerto. Por Zapata ya sólo
podemos hacer luto y mostrar nuestra ira. No olvidarle jamás y
tenerlo presente como una carga más contra el régimen criminal de La
Habana. Por el otro, por Fariñas, sí se pueden hacer cosas. Para
salvarle la vida. Para evitar que se convierta en la enésima víctima
de esa tropa totalitaria que es el régimen cubano y sus cómplices
por aquí, allá y acullá. Si muere Fariñas yo tengo muy claro hacia
donde dirigiré mi ira, mi indignación sin límites y mi desprecio.
Hacia el régimen de los Castro por supuesto. Hacia toda esa banda de
miserables que han hecho de la sociedad más próspera de nuestra
América hispana una cárcel de indigentes. Que han convertido un país
de inmensas posibilidades en una cochambre de hambre, precariedad,
dolor y miedo.
Pero también les aseguro que, si muere Fariñas, verteré todo ese
mismo desprecio sobre los gobernantes de nuestro país, un Gobierno
legítimamente elegido. Pero que ha demostrado ser igual de
despreciable en su trato hacia los hombres y las mujeres que en
Cuba, nuestra joya de la corona, defienden los principios de la
libertad y la dignidad. La miseria moral demostrada durante los
últimos seis años por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero
hacia nuestros hermanos cubanos es un escándalo tan terrible y
obsceno que nadie que haya votado a los responsables puede sentirse
libre de culpa. Si Fariñas muere es porque España abandonó a la
gente decente de Cuba para proteger a los criminales. Porque el
Estado español se puso del lado de los carceleros y se dedicó a ser
su abogado defensor por todas las esquinas del mundo. Porque el
izquierdismo más cutre y rancio, la ideología más necia y
reaccionaria hizo que el Gobierno de nuestra patria se alejara y
despreciara a las víctimas y siempre abrazara, diera protección,
dinero y aliento a los verdugos.
Produce auténtico vértigo tener un gobierno electo por la mayoría
que desprecia de tal manera todos los principios propios de la
democracia que lo llevó al poder. Ya no se trata siquiera de las
responsabilidades suyas en el hundimiento de su propio país, del
deterioro vertiginoso de la calidad de vida, de la prosperidad y
libertad de sus propios conciudadanos. Aquí se trata de una opción
ética de inmenso calado que sólo demuestra o nos hace sospechar de
los intolerables límites que ellos consideran justificables para
mantener el poder. Límites más allá de lo que cualquier persona
digna, justa y razonable puede imaginar.
La perfecta indolencia de nuestro Gobierno ante la tragedia cubana
sólo puede compararse a la miserable complicidad de tantos de sus
paniaguados sicarios con esa basura moral que tan bien simbolizan
los rostros del Fidel y del Che Guevara. Esos ídolos de lo peor que
tanto se han cultivado en la sociedad española. Esos iconos del
crimen que aquí jalean desde los estamentos oficiales y desde la
tropilla que alimenta esa supuesta hegemonía moral de la izquierda
que tan nefastos resultados ha tenido en Hispanoamérica, en Europa y
el mundo en general. Millones de muertos en todo el mundo atestiguan
el legado de esa perversión ideológica que priva a los individuos de
su libertad y convierte al Estado en una máquina de intimidación,
represión y muerte. Si nuestros gobernantes tienen tanta simpatía
por los asesinos del régimen cubano nadie puede garantizarnos que,
llegado el momento de necesidad, se decidieran por recurrir a los
mismos métodos. Píenselo todos. Por eso estoy convencido de que
nuestra suerte y la de Fariñas están tan íntimamente unidas como
tanto tiempo lo estuvo la de los españoles de la península y
ultramar, y especialmente con esa querida isla. Los miserables que
defienden allí lo indefendible pueden acabar defendiéndolo aquí.
Tomen nota.
¡Es la guerra! ¡Más IVA!
César Vidal La Razón 18 Marzo 2010
Hace unas horas, el parlamento ha decidido rechazar la propuesta del
PP encaminada a evitar la subida del IVA impulsada por ZP. La
diferencia de votos ha sido de tan sólo media docena, pero, para el
caso, da lo mismo. El IVA nos lo van a subir.
¿Significa mucho esto en medio de las continuas subidas de impuestos
que caracterizan al PSOE? Bastante más de lo que parece. No se trata
sólo de que cada día la subida del IVA arrojará al paro a quinientas
personas más o de que la situación de los autónomos –medio millar
cerró sus negocios cada día en enero pasado– empeorará más. Por
añadidura, no se recaudará más.
Porque la razón fundamental para justificar la subida del IVA es que
tenemos una deuda descomunal derivada de la acción de gobernantes
como ZP, Gallardón o Montilla y que hay que cubrirla. Crear
fantasmales embajadas de Cataluña para colocar al hermano de
Carod-Rovira, instituir absurdos ministerios como el de Igualdad o
mover la estatua de Colón como si fuera las maracas de Machín tiene,
entre otras, esa consecuencia. Como, por lo visto, a nadie se le
pasa por la cabeza que la forma más fácil de no endeudarse es
recortar el gasto, en apariencia la salida es subir los impuestos.
Semejante solución –injusta donde las haya– para remate no remediará
nada. A decir verdad lo que está más que demostrado es que a partir
de cierto punto de presión fiscal se recauda menos por la sencilla
razón de que los contribuyentes se ven tan agobiados que optan por
defraudar.
¿Va a pasar eso con la subida del IVA? No les quepa la menor duda.
Fontaneros y electricistas, transportistas y pintores, soladores y
mecánicos, incluso si me apuran sectores de la hostelería y del
comercio regresarán en masa al «¿lo quiere con IVA o sin IVA?» o al
no menos socorrido «¿con factura o sin factura?». Al final, no se
recaudará más, pero los grandes paganos seguirán siendo los
contribuyentes que deberán pechar con el IVA repercutido en todas
aquellas áreas donde no es posible eludir la factura. Junto a ellos,
sufrirán los nuevos parados, los jóvenes que no pueden incorporarse
al mercado laboral y las CCAA como Madrid que ya han comenzado a
tener un crecimiento positivo, dato éste que explica más que de
sobra el llamamiento a la rebelión –bendita palabra– por parte de
Esperanza Aguirre. Sólo que a la casta política no le parece
importarle mucho. Por un lado, la izquierda y los nacionalistas
siguen pensando en gastar todavía más con la idea de que los que
vengan detrás que arreen… si pueden. Por otro, el PP –de nuevo
Esperanza Aguirre es la luminosa excepción– se debate entre la
contradicción y la tibieza. Aboga –y hace bien– por recortar el
gasto, pero, al mismo tiempo, mantiene en sus filas ejemplos de
derroche como Camps y Gallardón. Por si esa contradicción fuera poco
problemática, la dirección del PP sigue sin atreverse a explicar, de
acuerdo con el Libro gordo de Arriola, lo que piensa hacer si llega
al poder y se resiste a hincarle el diente a problemas ineludibles
como el de las cajas. Mientras tanto, hay que abrir un nuevo casal
de Cataluña en las antípodas, se debe entregar más dinero al lobby
gay del África austral y Madrid gime porque no han abierto una nueva
zanja en los últimos veinte minutos. ¡Es la guerra del gasto! ¡Más
IVA!
CATORCE VECES MÁS QUE LO ESTIMADO POR LA CEOE
Los 57.000 liberados sindicales cuestan a
las empresas más de 1.600 millones al año
El número de liberados sindicales en España es uno de los secretos
mejor guardados. CCOO y UGT emplean la táctica del avestruz mientras
la patronal CEOE calcula que hay 4.127, con un coste de 250 millones
de euros anuales. En realidad la cifra es, cuando menos, catorce
veces mayor.
Pedro de Tena / L. Ramírez / A. Barreda Libertad Digital 18 Marzo 2010
El número de liberados sindicales en España es uno de los secretos
mejor guardados. CCOO y UGT emplean la táctica del avestruz mientras
la patronal CEOE calcula que hay 4.127, con un coste de 250 millones
de euros anuales. En realidad la cifra es, cuando menos, catorce
veces mayor sin tener en cuenta los liberados de las secciones
sindicales, sino sólo los correspondientes a los delegados de
personal elegidos en las elecciones sindicales.
Como denuncian fuera de nuestras fronteras cada vez que CCOO y UGT
obstaculizan las reformas en el mercado de trabajo, los sindicatos
españoles conforman una "aristocracia" laboral que se dedica a
apoyar al Gobierno socialista, a proteger a los trabajadores fijos,
no siempre los más productivos, y a lanzar soflamas contra los
empresarios, que son los únicos que pueden crear empleo y ayudar a
la economía española a salir de la recesión.
Los sindicatos más subvencionados de España, dirigidos por Cándido
Méndez (UGT) e Ignacio Fernández Toxo (CCOO), tienen como
comportamiento habitual ocultar a la opinión pública el verdadero
coste que supone su existencia para los trabajadores y las empresas,
especialmente en lo referente a los liberados. Es decir, aquellas
personas que reciben sus salarios de las compañías que les han
contratado, pero no desempeñan labor alguna en ellas. En lugar de
ello están al servicio de las organizaciones sindicales.
La falta de transparencia de las organizaciones sindicales
mayoritarias, CC.OO y UGT, es, en este aspecto, total. Nadie sabe
con certeza cuántos liberados tienen organizaciones a nivel estatal,
autonómico, provincial o local. Siempre que se habla de ello, que es
bastante y a menudo, se habla de miles de liberados, pero con escaso
fundamento.
Recientemente, la patronal CEOE ha intentado calcular el volumen de
este colectivo y el coste que supone para las empresas. En un
estudio cifra el número de liberados sindicales en las empresas
privadas en 4.127 personas con un coste para las empresas de 250
millones de euros anuales, lo que implica un salario medio bruto de
60.000 euros per capita al año.
Pero cuando se analizan los datos oficiales en profundidad, el
volumen real supera con creces la cifra aportada por los
empresarios. Ante el silencio sepulcral de los sindicatos acerca de
la cantidad de sus liberados, ¿hay algún método riguroso, aunque sea
aproximado, de conocer el número real?
Sí. Se trata de combinar adecuadamente los datos sobre el número de
delegados existentes en España con la normativa vigente respecto a
las horas llamadas "sindicales" en la Ley Orgánica de Libertad
Sindical. Esa relación nos dará al menos el número de liberados
potenciales y, desde luego, una cantidad mínima que puede
considerarse certera.
Liberados sindicales de UGT Y CC.OO. en España
En el artículo 68, e, del Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de
marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del
Estatuto de los Trabajadores, se especifica que "dispondrán de un
crédito de horas mensuales retribuidas cada uno de los miembros del
comité o delegado de personal en cada centro de trabajo, para el
ejercicio de sus funciones de representación, de acuerdo con la
siguiente escala:
Delegados de personal o miembros del comité de empresa:
1. Hasta cien trabajadores, quince horas.
2. De ciento uno a doscientos cincuenta trabajadores, veinte horas.
3. De doscientos cincuenta y uno a quinientos trabajadores, treinta
horas.
4. De quinientos uno a setecientos cincuenta trabajadores, treinta y
cinco horas.
5. De setecientos cincuenta y uno en adelante, cuarenta horas.
Y añade que "podrá pactarse en convenio colectivo la acumulación de
horas" de los distintos miembros del comité de empresa y, en su
caso, de los delegados de personal, en uno o varios de sus
componentes, sin rebasar el máximo total, pudiendo quedar relevado o
relevados del trabajo, sin perjuicio de su remuneración.
En el conjunto de España, el número de delegados de personal
obtenidos por UGT y CCOO en las elecciones sindicales era de
250.153, correspondiendo a UGT 123.233 y a CC.OO 126.920, según
consta en un informe reciente de Atlantis Seguros, una empresa de
seguros europea participada por ambos sindicatos.
Dado que no hemos logrado saber cuántos de ellos corresponden a cada
grupo de centros de trabajo previstos en la ley antes expuesta,
hemos de optar por un número medio de horas sindicales/mes para cada
delegado.
En nuestra hipótesis vamos a considerar que el número medio de horas
sindicales por delegado es de 30 horas, teniendo en cuenta que en la
Administración en general el uso habitual es el de 40 horas
mensuales e incluso más y que el número de delegados en la
Administración Pública se acerca al 30% del total. Que se superan
las 40 horas sindicales al mes puede comprobarse en el siguiente
documento de la Junta de Andalucía:
De esta forma, 250.153 delegados sindicales en toda España
multiplicados por tales 30 horas liberadas por la acción sindical al
mes nos dan un total de 7.504.590 horas empleadas al mes en tareas
sindicales que, consideradas a lo largo de un año, es decir,
multiplicadas por 12 meses, se convierten en 90.055.080 horas
"liberadas".
Dadas que estas horas son acumulables y adjudicables por persona, y
siendo la jornada media efectiva en España de 1.576,8 horas la
cantidad total de horas sindicalmente liberadas, 90.055.080,
equivalen a 57.112,5 puestos de trabajo de tiempo completo o, lo que
es lo mismo, a 57.112,5 liberados sindicales posibles a tiempo
completo, a los que habría que añadir los liberados sindicales
existentes en las secciones sindicales de empresa de UGT y CCOO.
Dicho en términos económicos, los empresarios españoles y la
Administración pública están pagando del bolsillo privado y público,
respectivamente, a 57.112,5 funcionarios sindicales, salarios que no
ingresan pero que sí se ahorran las organizaciones sindicales.
Si consideramos que el coste laboral medio en España (salario +
Seguridad Social) por trabajador y mes alcanzaba los 2.428,69 euros
en el tercer trimestre de 2009, esto es, 29.144 euros por trabajador
al año, el coste total derivado por los liberados sindicales y
soportado forzosamente por ciudadanos y empresas españoles asciende
a 1.664 millones de euros al año. Si se tiene en cuenta que muchos
de los trabajadores liberados deben ser sustituidos por otros que
realicen sus trabajos, el coste real de los liberados debe ser mucho
mayor.
Y, desde luego, de ser su salario el medio que indica la CEOE, de
60.000 euros anuales, el coste entonces se elevaría a casi 3.500
millones de euros anuales.
Ingresos sindicales no contabilizados ni fiscalizados
Lo que son efectivamente ingresos para las organizaciones sindicales
no son contabilizados como tales. Es decir, a la subvenciones no
finalistas recibidas por los sindicatos de la Administración debería
sumarse la cantidad correspondiente a los salarios de los liberados
aunque sean pagados por terceros. En la práctica, estos liberados se
comportan como empleados de los sindicatos que disponen de estos
delegados con toda libertad y autoridad.
Así, estamos ante la presencia de dos gigantescas empresas, UGT y
CCOO muchos de cuyos ingresos no proceden de su propia actividad
sino que los succionan de la actividad de otras empresas y de los
impuestos de los ciudadanos sin que exista control alguno, al menos,
sobre los fondos públicos recibidos, que son los mayoritarios. De
hecho, estamos ante organismos que tienen miles de trabajadores
asalariados a su servicio, pero cuyos salarios, en su mayoría, son
abonados por otros.
Muy pocas empresas en España superan los 25.000 trabajadores.
Telefónica asegura tener en España más de 100.000 profesionales pero
no especifica si todos ellos son asalariados o si son meros
colaboradores externos. El Corte Inglés tiene poco más de 50.000
trabajadores reconocidos. En cualquier caso, en toda España apenas
hay una decena de empresas con más trabajadores asalariados que UGT
y CC.OO, si bien los pagan ellas mismas y no terceros.
Para saber el número real de los trabajadores de los sindicatos
mayoritarios, a los liberados habría que añadir los trabajadores
contratados, estable o temporalmente por UGT y CCOO y sus
fundaciones y organismos relacionados, número que tampoco es
conocido por la sociedad española.
Si se suman unos y otros podríamos estar ante dos megaorganizaciones
cuyo personal, en su mayoría, es pagado por otros y cuyos ingresos
proceden en su mayoría de los impuestos u otras empresas.
SUFRIÓ UNA CAMPAÑA DE ACOSO
Air Berlin resiste ante los nacionalistas:
no utilizará el catalán en su web
Hace dos años Air Berlin se vio envuelta en una ofensiva
nacionalista donde se la llegó a ligar con símbolos nazis. A pesar
de ello, no sucumbió. Y este jueves, según recoge La voz de
Barcelona, su presidente ha señalado que no introducirá el catalán
en su página web.
Libertad Digital 18 Marzo 2010
El presidente de Air Berlin, Álvaro Mendelhman, ha señalado este
jueves en Barcelona que el castellano es “suficiente” para las
personas que en España hagan uso de los servicios de su compañía a
través de su página web y que no es necesario introducir las lenguas
cooficiales como el catalán.
“Pensamos que el idioma español es suficiente para España, no vamos
a entrar en ello, es el idioma que, según la Constitución española,
deben de conocer y poder utilizar todos los españoles”, ha añadido
durante la presentación de las novedades de la aerolínea para la
temporada de verano.
Hace dos años la compañía aérea se vio atacada por el nacionalismo.
Su director general denunciaba las presiones del Gobierno balear
para que utilizase el catalán en sus comunicaciones con sus
clientes.
El que fuera diputado de ERC, más conocido por asaltar en bañador la
propiedad de Pedro J. Ramírez en Mallorca y por su participación en
el asalto a la COPE de las juventudes de ERC, llegó a colgar en su
blog una imagen del logo de la compañía aérea Air Berlin en el que
incluye una esvástica nazi.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
Es uno de los nuestros
Editorial La Razón 18 Marzo 2010
El asesinato del jefe de brigada de la Gendarmería francesa,
Jean-Serge Nerin, a manos de pistoleros de ETA demuestra que el
terrorismo etarra, además de ser un problema español, es un asunto
que trasciende nuestras fronteras. Quienes desde Europa han
contemplado, y aún lo hacen, a la banda como una organización
idealista, y que todavía atisban un halo romántico en su actividad
criminal puede que hoy comiencen a enterarse de la auténtica
naturaleza de un grupo que, bajo el falso paraguas ideológico y
político, ha cimentado su existencia en causar tragedia tras
tragedia en la democracia española. Creemos que el luctuoso
desenlace de una operación de robo de coches por parte de uno o
varios comandos de ETA debería al menos servir para que se entienda
que no hay equidistancia posible cuando se enfrentan un Estado de
Derecho y una banda de asesinos, y que el terrorismo etarra, como el
de otros países, es un fenómeno global que persigue acabar con la
libertad y la seguridad de todos, también en Francia. Si ese vuelco
en las opiniones públicas y los medios de comunicación de otros
países se consigue, se habrá dado un salto adelante de la máxima
relevancia, pero si no es así, o si se mantienen santuarios como el
de Cuba o Venezuela, el Estado de Derecho será más vulnerable. Con
el primer asesinato de un gendarme francés, ETA ha pasado tal vez la
última línea roja y ha mostrado su determinación por proseguir con
la actividad criminal. Los terroristas que pretenden rendir sus
armas no roban coches ni asesinan inocentes. Para aquellos que en el
País Vasco compran todavía la mercancía averiada del debate interno
de ETA, de la fractura entre duros y blandos, del cambio en
Batasuna, lo ocurrido en Francia tendría que ser suficiente para que
se renunciara a posibles tomas de temperatura o como se quieran
llamar. Se trata de tener menos indecencia y más memoria para que no
se olvide de dónde venimos y cuánto se ha perdido por el camino. El
futuro no puede pasar por integrar a Batasuna, sino por la derrota
de ETA.
Pierde el tiempo el lendakari López cuando pide al que denominó
abertzalismo radical que condene a ETA y trabaje «con la
democracia». Que a estas alturas se espere de ese mundo un ejercicio
de rectificación nos parece un voluntarismo sin sentido. Este tipo
de mensajes sólo aporta confusión sobre gente que nunca se movió un
milímetro de la línea marcada por ETA. Y lo volvió a demostrar unas
horas después del último atentado. En el Ayuntamiento de Pamplona,
el representante proetarra votó en contra de la condena del
asesinato del gendarme. Además, Nafarroa Bai y Aralar tampoco se
sumaron a ese repudio en otras instituciones. Más allá de la
deplorable catadura moral de estos grupos, el Estado de Derecho
deberá impedir que quienes jalean la muerte se cuelen en las
próximas elecciones. El asesinato de Jean-Serge Nerin, «uno de los
nuestros», en acertada expresión del presidente del PP vasco,
Antonio Basagoiti, sólo puede derivar en más y mejor cooperación y
eficacia hasta la derrota final del terrorismo. Se lo deben a él, a
su familia y a todas las víctimas.
Amenaza para Francia
La izquierda abertzale continúa respetando a ETA como fuente de
autoridad
EDITORIAL El Correo 18 Marzo 2010
El asesinato del policía francés Jean-Serge Nérin constituye la
última demostración de que ETA sigue empeñada en hacerse valer
mediante el terror frente al cerco del Estado de Derecho. Ha sido la
primera vez que los etarras han acabado con la vida de un servidor
público del país que, desde el nacimiento de la banda, utilizan como
base operativa. Poco importa si los terroristas contaban con
instrucciones de enfrentarse a tiros a cualquiera que se
interpusiera en su camino, o si tomaron la decisión en el momento.
Lo indudable es que en el atardecer del pasado martes mostraron en
Francia la misma faz implacable y mortal que ha enlutado la historia
reciente de España.
La reacción de firmeza del presidente Sarkozy, y el amplio
dispositivo desplegado por las fuerzas de seguridad galas para
detener a los integrantes del comando, confirman que las autoridades
francesas están dispuestas a dar la réplica que se merece el desafío
etarra. Pero si la banda terrorista sigue utilizando el territorio
francés como retaguardia para sus incursiones en España es porque
confía en que la opinión pública del país vecino y su clase política
sigan tratando la amenaza que representa ETA como un asunto
netamente español ante el que las autoridades de París han de
mostrarse si acaso solidarias. Hasta el martes el terrorismo etarra
era una cuestión también francesa en su sentido más moral:
precisamente porque ETA se refugiaba en su territorio para atentar
en suelo español. Pero tras el asesinato del agente Nérin se
convierte en un problema plenamente francés.
El pronunciamiento hecho público ayer por la izquierda abertzale
vuelve a remitirse al 'proceso democrático' que enarbola ETA para
solicitar a la banda que se ratifique en el compromiso expresado
mediante tan cruel eufemismo el pasado mes de enero. Una vez más
sale a relucir el viciado y tenebroso círculo con el que la
persistente complicidad entre la trama etarra y los dirigentes de la
izquierda 'abertzale' trata de enredar a los más incautos,
equiparando como siempre a la banda terrorista con los Estados
español y francés. Ningún planteamiento pretendidamente político
puede ser de recibo -y no lo es el de la izquierda abertzale- cuando
va precedido de la cínica consideración de que la muerte del agente
francés se debió a «un hecho fortuito y no a una acción premeditada
de ETA».
La línea roja
IGNACIO CAMACHO ABC 18 Marzo 2010
ETA no habría durado tanto tiempo sin Francia. Las cosas han
cambiado mucho y evolucionado siempre para bien, pero la larga
historia del terrorismo vasco no se entiende sin la anuencia inicial
y la posterior ambigüedad egoísta del país vecino. En los años de
plomo de la Transición, los de la decena de muertos al mes, los
criminales etarras gozaron de una cómoda permisividad que los
consideraba alternativamente luchadores de liberación nacional,
refugiados políticos o exiliados de una democracia imperfecta.
Luego, bajo el mandato de Mitterrand, la República pasó con frío
pragmatismo a la compraventa de su colaboración en el mercado de
favores políticos y económicos, que culminó con la redada de Bidart
en el 92 para que González tuviese una Expo tranquila y unos Juegos
perfectos. A partir de ahí se incrementó con notable contundencia la
presión y se sucedieron las detenciones, entregas y extradiciones, y
hace ya tiempo que Francia permite trabajar con plena libertad a los
servicios de información e inteligencia españoles y presta plena
cooperación judicial y policial a sus movimientos.
ETA se ha ido adaptando mal que bien al progresivo estrechamiento
del santuario -un término acuñado por los franceses en la guerra de
Indochina- a sabiendas de que su supervivencia en él dependía de una
línea roja: la que separa la vida y la muerte de los agentes de la
Gendarmería. El martes la cruzó de una forma probablemente
irreversible.
El tiroteo mortal de la banlieue parisina puede ser el punto de no
retorno de un camino que aunque resulta demasiado largo ha sido
siempre una vía muerta. Dolorosa, cargada de sufrimiento y de
tragedia, pero inviable. El estado de tensión de unos novatos
terroristas diezmados, infiltrados y cercados les ha conducido al
error más fatal que estaba a su alcance cometer, cuando su campo de
actuación es cada vez más pequeño, cuando el País Vasco ha dejado de
ser un vivero impune, cuando las cárceles están llenas de presos sin
horizonte ni esperanza que ya sólo sueñan con la remota posibilidad
de un saldo definitivo de su delirante aventura. La ceguera fanática
de los cabecillas etarras les impidió percatarse de que en la
legislatura anterior estuvieron, por mor de la frívola inconsciencia
de Zapatero, lo más cerca que han podido estar nunca de algo
parecido a una victoria. Ahora ya no les queda más que una
existencia agónica y sombría de fugitivos en pena. También en
Francia, su antiguo refugio, con la perspectiva implacable de la
persecución, una opinión pública rabiosa y el panorama penal de la
cadena perpetua.
Falta poco. Si nadie da un ominoso paso atrás, si nadie cede de
nuevo a la tentación de los stormonts y de las negociaciones
secretas y de la falsa gloria del desenlace, el terror vasco está en
la recta de la consunción. Aún van a doler los espasmos, pero se
trata de un proceso irreversible, sin más futuro que el de un
epílogo.
Un paso hacia el suicidio de ETA
La banda había resistido la tentación de asesinar a policías
franceses consciente de la dificultad de abrir un segundo frente
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 18 Marzo 2010
Desde mediados de los años noventa, en el seno de ETA se viene
debatiendo la realización de atentados y asesinatos en Francia, pero
hasta el martes pasado la banda terrorista había resistido esa
tentación consciente de que si daba ese paso lo que viniera después
sería mucho peor.
Un miembro de ETA escribía hace algunos meses que dar el paso de
atentar en Francia sería «sumergirse en una aventura que seguiría el
camino hacia un suicidio que limitaría plenamente nuestra capacidad
para hacer lucha armada en contra del Estado español».
Los etarras han tenido siempre claro que si era difícil mantener un
enfrentamiento con España, mucho más difícil sería abrir el segundo
frente contra Francia. Y que París siempre podría poner más medios
en la represión contra ETA si las actuaciones de la banda, además de
ser un problema de seguridad de un país amigo como España, pasaban a
ser un problema de seguridad interno francés por culpa de los
atentados al norte de los Pirineos.
Por eso, los jefes de ETA mantuvieron la cabeza fría y fueron
rechazando las propuestas que aparecían en sus filas para asesinar
en suelo galo. Propuestas como la planteada en 1996 por el jefe del
aparato logístico, Julián Atxurra, 'Pototo', para atentar contra la
juez Laurence Le Vert. Pero con el paso del tiempo, la cabeza de
muchos jefes de ETA comenzó a calentarse. Así, en 2002, cuatro de
los cinco responsables del aparato militar votaron a favor de
atentar contra Le Vert, aunque la decisión no llegó a ser avalada
por la ejecutiva de la organización terrorista.
Documentos escritos por etarras en aquellas fechas abogaban por
cometer acciones contra policías franceses. «Hay que comenzar mañana
o pasado mañana», decía uno de los papeles. A finales de 2001
parecía que ETA había dado luz verde: en apenas dos meses, los
terroristas tirotearon en tres ocasiones a los gendarmes y
estuvieron a punto de matar a uno de ellos después de que Ibón
Fernández Iradi, 'Susper' -uno de los jefes-, le pegara siete tiros
al agente Gerard Larroudé y luego le diera dos más para rematarle en
el suelo. La banda tuvo que salir entonces a aclarar que no había
tomado la decisión y la negativa fue ratificada por los miembros de
ETA durante el debate mantenido en los años 2002 y 2003.
En 2007, tras el asesinato de dos guardias civiles en Capbreton, la
banda tuvo que aclarar otra vez que no había declarado objetivo a
Francia, pero dio un paso adelante al asegurar que a partir de
entonces los agentes españoles serían atacados incluso en territorio
galo.
Las voces a favor de atentar en el país gobernado por Sarkozy iban
creciendo y, entre ellas, parecían estar las de la cúpula de la
banda posterior a la tregua, ya que en el texto base enviado para el
debate interno desarrollado entre 2007 y 2008 la dirección etarra
sostenía que la «lucha armada» debía tener un carácter «nacional»,
es decir, que debe abarcar a todo el territorio de Euskal Herria en
lugar de limitarse sólo a la parte española. Además, la ponencia
afirmaba que había que «golpear» a «los dos Estados enemigos»,
España y Francia.
En esa ocasión, la cabeza fría no estuvo en la cúpula, sino en las
bases que rechazaron extender la acción terrorista a Francia porque
no querían que las cosas se les pusieran peor de lo que estaban.
Pero una cosa son los papeles y otra las ganas de acción de algunas
gentes en las filas de ETA. A lo largo de 2009 fueron proliferando
los episodios en los que los etarras trataban de eludir el arresto
con las armas. Se registraron cinco incidentes de ese tipo, aunque
en tres de ellos no hubo disparos, en el cuarto hubo un tiro que no
alcanzó a nadie y en el quinto fue herido un gendarme.
La tentación por tirar de gatillo parecía estar a la orden del día
entre algunos miembros de la banda, mientras la cúpula terrorista
calentaba el ambiente con sus acusaciones contra las autoridades de
París, como hizo en el comunicado difundido el 20 de mayo de 2009 en
el que, a propósito de la desaparición de Jon Anza, responsabilizaba
al Gobierno galo «de lo que hicieran los policías españoles», sacaba
el fantasma de la guerra sucia y denunciaba «el colaboracionismo
francés».
Unos días más tarde, los dirigentes de ETA insistían en el «salto
represivo» que, en su opinión, ha realizado Francia en los últimos
años y añadían que ese país «ha dado importantes pasos en los
últimos años contra miembros de la izquierda abertzale de los tres
territorios», en referencia a las actuaciones contra miembros de
Batasuna.
Antes de cargar las pistolas de los terroristas, alguien había
preparado psicológica y políticamente a los pistoleros. Que hubiera
un muerto era ya cuestión de tiempo.
Terrorismo
Kale borroka, libertad provisional y ETA
Guillermo Dupuy Libertad Digital 18 Marzo 2010
Si grave es que los etarras que han asesinado este martes al
gendarme francés llevaran armas robadas durante la "paz sucia" de
Zapatero, tampoco deberíamos pasar por alto el hecho de que, muy
probablemente, todos ellos estaban en libertad provisional a la
espera de ser juzgados por delitos relacionados con la kale borroka.
Ese es el caso, al menos, de Joseba Fernández Aspurz, el único
detenido hasta ahora, quien se encontraba en libertad provisional
pese a dos procesamientos, y que la aprovechó para cruzar la
frontera y dar el paso definitivo de su militancia en ETA. Hace tan
sólo dos semanas su ausencia en un juicio desembocó en la orden de
busca y captura.
Aunque estos entuertos de la justicia nada tengan que ver con la
infamia colaboracionista que se perpetró a instancias políticas
durante el mal llamado proceso de paz, la enorme frecuencia con la
que una mal calculada aplicación de la libertad provisional estimula
el paso definitivo a la militancia de ETA nos debería llevar a todos
a reflexionar. Espero que nadie vea mal que yo lo haga limitándome a
reproducir un artículo que, con el título de Estragos de la necedad
judicial, escribí en este mismo periódico hace casi ocho años:
""""Una de las cosas más llamativas de la fuga del narcotraficante
"El Negro" es la gran atención que los medios de comunicación han
brindado a este caso que no es ni el primer ni el último ejemplo de
reo que elude la acción de la justicia gracias precisamente a unos
jueces que, a la espera de juicio, facilitan la fuga al dejarle en
libertad bajo una nimia fianza.
Se dirá que en el caso del narco volador influían otras
circunstancias específicas que justificaban esa mayor relevancia
mediática como son las más que justificadas sospechas de que el juez
que le brindó esa oportunidad de fuga podía haber sido sobornado por
el narcotraficante. Sin embargo, la gravedad de la complicidad no
debería dejar en un segundo plano las no menos nefastas
consecuencias que provoca la simple estupidez de muchos de nuestros
jueces. Decía Anatole France que "un necio es mucho más funesto que
un malvado" y Ortega le daba la razón porque "el malvado descansa
algunas veces; el necio, jamás".
Ciertamente, si comparamos los casos de fuga en libertad provisional
relacionados con una posible complicidad del juez con el reo con los
casos que obedecen a la simple necedad del magistrado que no valoró
como debía los evidentes riesgos de fuga, la funesta "productividad"
de la estupidez es infinitamente superior al de la maldad.
Tal es el caso, sin ir más lejos, de uno de los terroristas
fallecidos el lunes al estallarles la bomba que transportaban. Con
honrosas y escasísimas excepciones, los medios de comunicación han
pasado de puntillas ante el gravísimo hecho de que el etarra
fallecido Eoizt Gurruchaga se había fugado en 2000 aprovechando la
libertad bajo fianza que se le había concedido a la espera de juicio
por colaboración con el comando Donosti. Cuando la sentencia le
condenó a cinco años de cárcel, las autoridades judiciales
constataron que el terrorista simplemente había desaparecido.
Evidentemente se dirá que hay que evitar al máximo el perjuicio que
para el reo supone la privación de libertad cuando aun no hay
sentencia firme que le condene. Esta, sin duda, es una consideración
plausible y es una razón más por la que hay que abogar por una mayor
agilidad de la justicia. Sin embargo, esta razonable pretensión no
puede soslayar el imperativo legal que exige a los jueces valorar
los riesgos de fuga cuando los costes de poder cumplir una sentencia
superan con creces los costes que para el reo tiene la
clandestinidad y la pérdida de la fianza.
En el caso del terrorismo, esta falta de valoración adecuada por
parte de los jueces ha sido tan frecuente que un experto en política
antiterrorista como es el profesor Fernando Reinares la considera
como uno de los hechos que han facilitado que meros activistas de la
kale borroka, antes que cumplir con la Justicia, hayan preferido
optar por la clandestinidad y en ella dar el paso definitivo de la
militancia en ETA. Reinares, en su espléndido libro Patriotas de la
muerte (Taurus 2001), reproduce una entrevista a un etarra en la que
se evidencia que los terroristas, como el resto de delincuentes,
hacen un análisis de coste-beneficio que, desgraciadamente, cierta
"filosofía progre" del derecho, en la que están inmersos muchos de
nuestros jueces, pasa irresponsablemente por alto:
"Que al final hubo una suerte del copón, porque me pedían once años,
yo no fui al juicio y se quedó en uno. Y entonces, volví. Antes de
que me pusieran en orden de busca y captura volví. Oye que me he
equivocado de juzgado y tal y cual. Me habían juzgado hace dos días,
¿no? ¡Ah! pues sí, pues tenía que haberse presentado. Digo: es que
me he equivocado, he ido a los otros juzgados de la otra punta de
Bilbao y resulta que era aquí, y tal. Bueno pues que le hemos
condenado a un año y que no tiene que entrar en la cárcel. De
haberme condenado a más, no hubiera aparecido, no hubiera ido al
juzgado. Y seguramente me hubiera metido ilegal, hubiera pasado la
muga y adelante con todo".
Como la estupidez ciertamente no da tregua, no faltará quien a la
luz de este ejemplo proponga rebajar aun más la pena para los
llamados "delitos de iniciación" terrorista. Evidentemente hay que
dejar margen a las penas que castigan los "delitos mayores" para que
tengan más capacidad de disuasión que las que penalizan delitos de
menor gravedad. Pero es indiscutible que ambas están muy bajas. El
Gobierno acertadamente ha decidido recientemente elevar las penas
que castigan esa colaboración con el terrorismo que supone la kale
borroka. Pero nos tememos que, si no se tiene presente la necedad de
muchos de nuestros jueces a la hora de aplicar la libertad
provisional, se podrán reproducir esos efectos perversos de los que
el caso del etarra fallecido es sólo un ejemplo.
Decía Sófocles que "ocasiones hay en que la justicia misma produce
entuertos". No creemos que la justicia en sí misma, pero desde luego
una concepción estúpida y –muy "progre"– del derecho los causa a
cientos...
ETA tropieza en la piedra más temida y
morirá de mala muerte
Pascual Tamburri Semanal Digital 18 Marzo 2010
Ahora sabemos muchas cosas sobre cómo y cuando nació ETA, hace algo
más de cincuenta años y muy cerca de la ubre nacional-clerical.
Desde marzo de 2010 podemos añadir un dato más: la banda agoniza, y
no tanto por los éxitos policiales, las detenciones y la debilidad
acumulada, entre otras razones porque ésta ya fue compensada por la
transfusión de energía derivada de la tregua de Zapatero y de su
presencia en las elecciones anteriores gracias cálculos socialistas.
ETA agoniza porque acaba de cometer el error que todas las
generaciones anteriores de asesinos han evitado desde la fundación
del grupo de criminales marxistas.
El terrorista abertzale Joseba Fernández Aspurz, formando parte de
un grupo de delincuentes que intentaba robar vehículos de un
concesionario de BMW en las afueras de París, asesinó en la noche
del martes 16 de marzo al suboficial de la Policía francesa
Jean-Serge Nérin. Es la primera vez en su historia que la banda mata
a un servidor de la República Francesa. Puede ser, también, la
última.
Presupuesto de ETA: nunca tocar a Francia
Francia no ha sido, durante la mayor parte de la historia de ETA, un
buen vecino de España. El territorio francés ha servido de refugio
para los terroristas, primero en nombre del antifranquismo –más en
tiempo de Georges Pompidou que de Charles De Gaulle- y después con
la excusa de una supuesta neutralidad y no injerencia en asuntos
españoles –impúdica y culpable en el caso de Valéry Giscard
d´Estaing, abyecta pero progresivamente matizada con François
Mitterrand. Francia ha puesto siempre por delante su interés
nacional y la seguridad de su Estado, fuese quien fuese el
presidente y sin ninguna conexión más que las retóricas con el
régimen de turno en España. Esta constante francesa fue bien
entendida por los fundadores de ETA, que la consideraron a la hora
de definir su estrategia.
No por casualidad el modelo de Federico Krutwig Sagredo (Fernando
Sarrailh de Ihartza, Vasconia, 1963) fue el argelino. ETA supo desde
el principio que su objetivo era acorralar al Estado español en la
dinámica de acción y reacción, pero que el Estado francés no tendría
escrúpulos en usar medios mucho más contundentes si se viese
afectado. Por eso, no sólo para gozar de comodidades en Francia sino
para no tenerse que enfrentar con fuerzas antiterroristas expertas,
despiadadas y con pleno apoyo político, ETA ha mantenido una tregua
de cinco décadas con Francia. Es cierto que Francia ha colaborado en
las últimas décadas con España (aunque hizo falta mucho para llegar
a muy poco), y es verdad que desde José María Aznar Francia, y en
especial Nicolas Sarkozy, ha considerado ETA un problema propio.
Pero desde ahora lo es, a todos los efectos, para los políticos,
para la opinión pública y para todas las fuerzas de la Seguridad del
Estado francés.
¿También víctimas de la ESO?
Nos quejamos mucho de la baja cultura media de nuestros estudiantes,
aunque gocemos de las excepciones. Parece que también del terrorismo
urbano de extrema izquierda están saliendo reclutas etarras con la
cultura propia de los estratos inferiores de la generación de la
LOGSE. Capaces de cometer un error que hace unos años habría sido
impensable. Un error que debemos lamentar porque lleva el dolor a
una familia más, en este caso francesa. Pero un error que, si
Francia no ha dejado de ser la que fue de los barbouzes al Rainbow
Warrior, pagarán cumplidamente, pronto y con intereses. Y así como
siento el nuevo asesinato no les diré que sienta la nueva enemistad
de la que va a disfrutar en adelante la ETA de la LOGSE.
Para todo lo demás, comparto la opinión de Ignacio Arsuaga: "ni un
solo voto a los partidos que no se comprometan frente al aborto".
Cataluña, ¿rehén de sí misma?
Luis ALEJANDRE La Razón 18 Marzo 2010
No hay rincón del mundo que pueda librarse de catástrofes naturales
o de accidentes, por avanzada que sea su sociedad, por muy
consolidadas que se consideren sus instituciones. Y cuando hay
temporal, las cuadernas del barco crujen.
Miles de gerundenses han crujido estos dias.
Desde la Transición, los gobiernos de la Generalitat han venido
desarrollando un modelo de comunidad que, apoyado en
reinvindicaciones históricas, ha creado estructuras similares a las
de un estado, no sólo independiente, sino en cierto sentido aislado.
Con tenacidad han conseguido que los Mossos sustituyan a Policía y
Guardia Civil, pese a un coste muy superior; han creado sus propios
mecanismos de Proteccion Civil, de Bomberos, e incluso de Cruz Roja.
Todo lo que representa centralismo, integración, Estado, ha sido mal
visto por el nacionalismo catalán, y llevado a la practica del día a
día político.
El Ejército no ha escapado a este «borrar del mapa». Aquí la
sensación es confusa, porque en su desaparición entran factores
históricos –habría que remontarse a las guerras con Francia, a las
carlistas, a las de Marruecos o a la mas reciente del 36– pero
también factores económicos muy asociados al mundo «del ladrillo».
Las «desamortizaciones» de acuartelamientos en Cataluña muchas veces
han derivado en negocios privados. Un catalogado edificio del Casino
Militar de la Plaza de Cataluña fue absorbido por unos grandes
almacenes. Algo semejante podríamos decir de los cuarteles de
Lepanto o de Viella. Si analizásemos Montjuic, dejando aparte el
desgarro cultural que representa cerrar un museo de la ciudad,
veríamos que la aplicación de la Ley 8/75 exigía una zona de
seguridad de 300 metros inedificables alrededor de su perímetro.
¿Cuántos bloques de «alto standing» estarian hoy construidos en la
cima del Monte de los Judíos sin esta limitación?
Constatado un antimilitarismo en parte de su sociedad, un lunes de
marzo, sin pronóstico determinado, una nevada colapsó Cataluña. Y
como no está sola en el mundo, la nieve también colapsó a media
España y a Francia. No hay fronteras para las nevadas, como no la
hay para los incendios forestales o las epidemias.
Tampoco las hay, que conste, en las sensatas mentes de muchos
catalanes a los que conozco y admiro. La presión de la calle obligó
a pedir el apoyo del Ejército. Se tiró de archivos y se vió cómo ya
se hizo en diciembre de 2001 con otra nevada que colapsó el Bruch y
los túneles de Igualada. La gestión política de aquel apoyo ya fue
crítica. Luego en el 2007 con la caída de tensión de las redes
eléctricas en Barcelona, se repitieron los apoyos militares. Normal,
porque el Ejército es de todos y no debería ser noticia su eficaz
empleo, como el reciente de la UME
Pero los del «constatado antimilitarismo», prisioneros de sus
opiniones, sufren con la presencia militar y, la eliminan a las
treinta horas, cuando aún queda mucha gente aislada, cuando aún no
tienen electricidad siete importantes núcleos de población. A ello
se añade un problema también latente. Se reconoce que la provincia
de Gerona ha aumentado su consumo en un 40-45 %; que es una de las
pocas provincias españolas que no tiene red a 400 kilovoltios; que
el AVE exigirá mas consumo; que un Plan Energético de Cataluña
Horizonte 2010, elaborado conjuntamente por el Ministerio de
Industria y la Generalitat en 2002, aconseja «acometer urgentemente»
unas obras «dado el riesgo elevado de degradación de calidad y la
clara imposibilidad de la actual red de suministro de absorber la
demanda actual». El Plan insiste en la inviabilidad de suministrar
energía suficiente a la nueva infraestructura del Tren de Alta
Velocidad sin disponer del apoyo de la acometida de 400Kv.
La nevada ha confirmado el elevado riesgo. Y aparece la estación de
Bescanó como núcleo principal de actuación, al quedar centrada en la
conexión Sentmenat-Vic-Bescanó-Figueres-Baixás(Francia) Los sufridos
ciudadanos de Girona deben saber porqué se opusieron al proyecto de
la estación, la Asociación Vilanna Bescanó Natura, el Grupo
Independiente Bescanó-ERC, la Asociación Anglés Verd y los propios
ayuntamientos de Bescanó y Anglés. Uno de ellos –además– por lo que
declaró el President Montilla a TV3 el pasado lunes dia 15, ha
recurrido al Tribunal Supremo.
Tuvo que ser el Consejo de Ministros del 12 de Enero de 2007 el que
decretase la urgente ocupación de terrenos en Bescanó y considerar
de utilidad publica las obras a realizar. La Generalitat (DOGC num.
4895) lo hizo suyo el 31 de mayo, cuatro meses después.
Se habían perdido cinco años.
Por supuesto son lícitas las reclamaciones en un estado de derecho.
Lo importante es saber gestionarlas, haciendo compatible el respeto
al medio ambiente con la utilidad pública. Si no queremos que unos
compatriotas nuestros sufran, aprendamos la lección. Y para paliar
sufrimientos estamos todos, incluso el Ejército, a pesar del
constatado antimilitarismo de algunos.
¡No conviertan a nuestra querida Cataluña en rehén de sí misma!
Antiguo Capitán General de Cataluña
Montilla: "El PP es el culpable de fomentar
el conflicto lingüístico"
El presidente de la Generalitat asegura que "el castellano no está
en peligro en Cataluña"
A. Rubiowww.lavozlibre.com 18 Marzo 2010
Barcelona.- El presidente de la Generalitat, José Montilla, asegura
que el castellano no está en peligro en Cataluña, que el conflicto
lingüístico no existe y que el PP es el que lo fomenta. Es lo que se
desprende de la entrevista que el periodista Iñaki Gabilondo le hizo
ayer en CNN+.
"España es un país cada vez más federal, aunque haya poca
predisposición a utilizar esta palabra", explicó Montilla después de
culpar al Partido Popular del deterioro de las relaciones entre
Cataluña y el resto de España.
Montilla también hizo referencia a la Ley de Educación de Cataluña
(LEC), justo en el día en el que se producía la huelga de docentes
en los centros de titularidad pública en Cataluña. Montilla recordó
a los sindicatos convocantes de los paros que esta ley va a seguir
desplegándose. Recordó que es una ley que nació con el apoyo de PSC,
ERC y CiU y que pretende introducir "reformas" necesarias en la
enseñanza. Indicó igualmente que la huelga fue seguida por el 20 por
ciento del profesorado.
Otro de los temas conflictivos que protagonizan el escenario
político es el debate parlamentario sobre los festejos taurinos, al
que se refirió con estas palabras: "No soy partidario de que se
prohíban". Además aseguró que la mayoría de diputados en su partido
rechazan la prohibición de las corridas.
También hubo tiempo para centrarse en el caos al que ha tenido que
hacer frente Cataluña tras la gran nevada que azotó a la comunidad
autónoma el 8 de marzo. Montilla recriminó a Endesa que no actuara
con la previsión suficiente y aseguró que la eléctrica fue alertada
por Protección Civil. "Deberían haber estado más preparadas y actuar
de forma más coordinada". El presidente dejó claro que él no
pretende eludir responsabilidades y culpar sólo a las eléctricas,
pero recordó que estaban "avisadas". Lo que sí indicó es que no se
preveía que el temporal de frío, nieve y viento alcanzase la
intensidad que tuvo.
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