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Estolojodiózapaterosolo.org
Jesús Cacho El Confidencial 27
Marzo 2010
La memoria. Se cumplió el jueves el sexto aniversario de los
atentados terroristas del 11-M en Madrid, una fecha que ha marcado
el devenir español como lo hicieran el 18 de julio de 1936 o el 20
de noviembre de 1975, por citar solo dos, trascendentales, en la
reciente Historia de España. Casi 200 muertos y cerca de 1.000
heridos como cortejo fúnebre para un cambio de Gobierno que ha
resultado ser mucho más: casi un cambio de modelo social propulsado
por las iniciativas legislativas de un Ejecutivo que,
deliberadamente o no tanto, ha intentado una gran operación de
ingeniería social reescribiendo, primero, la reciente historia de
España desde al año 1936 para acá [algo que obviaron todos los
Gobiernos de la democracia, incluidos los de Felipe González], y
remodelando, después, o tratando de hacerlo, el “inconsciente
colectivo”, en terminología de Jung, de los españoles, mediante una
batería de leyes destinadas a alterar las pautas de conducta moral
de los ciudadanos.
Si el intento de cambiar usos y costumbres ha sido drástico, no han
sido menores las novedades introducidas, por la puerta falsa de la
modificación de los estatutos de autonomía, en la organización
territorial del Estado, con el catalán como punto de no retorno,
diga lo que quiera en su día el Constitucional. En realidad, los
cambios introducidos, o su mero intento, han sido de tal calado que
obligan a replantear en toda su crudeza la cuestión fundamental del
quid prodest referida a la masacre del 11-M. La sentencia del
tribunal que presidió el juez Gómez Bermúdez en ningún modo puede
apaciguar las conciencias de aquellos ciudadanos libres poco
acostumbrados a comulgar con ruedas de molino. La versión oficial no
es creíble, salvo para estómagos acostumbrados a digerir piedras. Ni
teorías conspiratorias estilo Orquesta Mondragón, rozando a veces la
paranoia, ni soluciones de conveniencia que ni han conseguido
identificar a los culpables de la masacre ni, mucho menos, a sus
autores intelectuales. Los atentados siguen despidiendo el mismo
tufo que exhalaban pocos días después de ocurridos: operación típica
de servicios secretos, en cuyo abecedario figura la posterior
eliminación física de los autores de la matanza (Leganés) para
borrar pistas. ¿Servicios secretos extranjeros con apoyos puntuales
internos, o viceversa? La pregunta clave sigue siendo esta: ¿quién
marcó la fecha para volar los trenes justo tres días antes de unas
elecciones generales?
Lo llamativo, a la par que dramático, de la experiencia vivida estos
años bajo la presidencia de Rodríguez Zapatero es que el país estaba
tan cansado de la soberbia de Aznar y tan dolorido por las bombas
del 11-M que, tras las generales, estaba clamando como agua de mayo
por la llegada de un Gobierno y un presidente dispuesto a cerrar
heridas y repartir bálsamo por doquier, porque ese presidente se
hubiese hecho con la ciudadanía entera en dos días. Zapatero eligió,
sin embargo, la vía de la confrontación mediante el recurso artero
de gobernar para quienes le votaron –su propio partido-, abriendo de
nuevo en canal la división entre las “dos Españas”. Seis años
después de la matanza, lo peor que se puede decir de los españoles
es que no hemos sido capaces –Gobierno y sociedad civil- de dar una
respuesta cabal al puzzle del 11-M, incapaces de resolver la masacre
desde un punto de vista estrictamente criminal, al margen de los
componentes políticos involucrados en el suceso. Por distintos
motivos, casi todos hemos preferido mirar hacia otro lado y callar.
El PSOE, porque la matanza posibilitó la llegada a la Moncloa de su
presidente por accidente, de modo que lo mejor era echar tierra al
asunto cuanto antes. Y el PP por miedo, terror más bien, a ser
tildado de desestabilizador y facha por la imponente armada
mediática que arropa al Ejecutivo.
El aniversario
Dos años transcurridos ya desde las generales del 9 de marzo de 2008
que revalidaron a Zapatero como presidente del Gobierno para otros
cuatro años. “Por el pleno empleo”, rezaban los carteles electorales
del PSOE que llenaron calles y plazas de España en las semanas
previas. Hoy, esa misma España soporta una cifra de parados de 4
millones y pico y camina indefectiblemente hacia los cinco. Ejemplo
del líder universitario, radical y populista, de los setenta, ZP ha
resultado ser el perfecto ignorante en materia económica que todos
sabíamos, el gestor peor pertrechado para hacer frente a una brutal
crisis económica que, si bien de dimensión global, tenía aquí
características típica y perfectamente diferenciadas en la
gigantesca burbuja inmobiliaria que venía embalsada al menos desde
el 2003. Encantado de haberse conocido, ZP dilapidó la herencia
recibida y empleó todos sus esfuerzos en negar la evidencia,
primero, decir que se trataba de un problema internacional, después,
y echar la culpa al empedrado, siempre.
Cuando no fue posible seguir negando la mayor, el leonés se dedicó a
repartir el dinero de todos, convencido de que tirando del gasto
público se arreglaba el problema. Zapatero cumple a la perfección el
ejemplo de aquel maquinista de Renfe a quien en plena llanura
manchega se le para el tren a las tres de la tarde de un tórrido día
de verano. El sujeto recorre los vagones pidiendo calma a los
viajeros: no hay aire acondicionado, cierto, pero los revisores
pasarán enseguida repartiendo abanicos, y agua fresquita, y
bocadillos, y aún lectura y hasta música enlatada. El sol abrasa los
rastrojos mientras canta la cigarra, pero el maquinista está
decidido a que sus parados gocen de toda clase de comodidades. Todo
lo supervisa personalmente, de todo se preocupa, menos de ir a la
máquina a intentar averiguar dónde está la avería para tratar de
repararla lo antes posible. Y parados seguimos en plena Mancha de la
crisis. El manual indica que 2008 tenía que haberse aprovechado para
acometer el saneamiento del sistema financiero, empezando por las
Cajas; 2009, por su parte, tendría que haber sido el año del ajuste
o consolidación fiscal, destinado a meter la tijera al gigantesco
déficit público que suele generar toda crisis, y el año en curso, en
fin, tendría que haberse empleado en abordar toda una serie de
reformas estructurales (mercado laboral, entre ellas) y procesos de
liberalización. Como no se hizo el trabajo en 2008 –de hecho sigue
pendiente-, el crédito sigue sin llegar a particulares y empresas, a
menos que uno esté dispuesto a pagar intereses de hasta el 14%. Como
no se abordó el ajuste fiscal en 2009, el reino de España sigue
enfrentado a un riesgo cierto de default, lo que en roman paladino
antes se llamaba vulgar suspensión de pagos. Y como este año siguen
sin acometerse las reformas de fondo, el horizonte español no puede
estar marcado más que por el empobrecimiento colectivo y la
marginalidad. La decadencia como país.
El culpable
“Aunque nos inculcan que las personalidades no forjan la historia,
especialmente si se oponen a la evolución progresista, aquí tenemos,
sin embargo, una que durante un cuarto de siglo nos ha retorcido
nuestras colas de borrego como ha querido, y nosotros ni siquiera
nos hemos atrevido a chillar. Ahora dicen que nadie comprendía nada,
ni lo comprendían los rezagados, ni la vanguardia. La vieja guardia
era la única que sabía de la monstruosa obra de Koba [alias de
Stalin en la Rusia zarista], pero prefirió envenenarse en un rincón,
pegarse un tiro en casa, o terminar sus días en tranquila
jubilación, con tal de no tener que denunciarlo desde una tribuna”.
Este párrafo corresponde al Archipiélago Gulag III, de Solzhenitsyn
(Tusquets Editores, 2007) y exhala el desconcierto profundo que, en
la retrospectiva de la historia, suele producir en los estudiosos el
fenómeno del silencio, ese espeso silencio de los corderos que
acompañó a las más sanguinarias dictaduras del desdichado siglo XX.
Lo conocimos en España durante la larga etapa de Franco, donde, con
excepción del PCE, nadie movió un dedo para acortar el trance y,
salvadas todas las distancias, lo estamos viendo ahora en la
ausencia de esas voces críticas que, desde la sociedad civil
–intelectuales, universidad, empresariado, etc.-, tendrían que haber
sido capaces de denunciar el proceso de “reinvención” de la España
consagrada en la Constitución del 78, emprendido subrepticiamente
por ZP tras su victoria electoral que siguió a los atentados del
11-M.
Como le acaba de ocurrir con el fútbol a cierto prepotente
empresario madrileño acostumbrado, en la mejor tradición patria, a
hacer negocios a la sombra del Gobierno de turno, también a ZP se le
ha venido el andamio abajo a cuenta de una crisis económica que ni
supo prever ni sabe contrarrestar, entre otras cosas porque se lo
impide su “ideología”. Ahora, un grupo de notables de la órbita
socialista ha montado, con dinero de empresarios de derechas, una
gran campaña mediática para aligerar la presión sobre Moncloa y
hacernos a todos copartícipes del desastre.
Estosololoarreglamosentretodos.org, reza el lema de una operación
que calla o silencia una verdad que está en el origen del problema:
estolojodiózapaterosolo.org, una evidencia que difícilmente va a
lograr enmascarar cualquier intento de repartir culpas a diestra y
siniestra.
Y la becaria
El caso Garzón, el juez de la Audiencia Nacional acostumbrado a
ponerse la Ley por montera, se ha convertido en la más cruda pelea
entre poderes, incluido obviamente el judicial, registrada en muchos
años, con excepción, quizá, del gemelo caso Sogecable, principio de
una traición que abrió las puertas del poder y el dinero al famoso
Campeador. En esa pelea, que retrata como pocas la corrupción del
Sistema entero, se está dilucidando la capacidad de regeneración de
nuestra democracia, si es que alguna le quedara. Al frente de las
operaciones mediáticas de defensa del granuja se ha colocado desde
el principio el grupo Prisa, que con la precisión leninista que
caracteriza a la dirección del antiguo emporio ha obligado a salir a
la palestra a todo personaje que coma, duerma o habite en derredor
del grupo. Falta por salir a escena el gran Bacigalupo, cuyo
magisterio en el caso que nos ocupa, la verdad, se empieza a echar
en falta.
Pero como le ocurre a los sectarismos de toda clase y condición, la
campaña orquestada por las huestes de Cebrián en defensa de Garzón
corre el riesgo de traspasar las barreras de lo mafioso para
irrumpir directamente en las de lo chusco. El pasado miércoles día
10, la labor de apoyo al galán corrió a cargo de Bonifacio de la
Cuadra, uno de los históricos de El País en información de
tribunales, con un artículo cuyo último párrafo es una joya
argumental de valor imperecedero. Vean: “Ante ésta y otras
aberraciones jurídicas, Sara España, una alumna del Máster de
Periodismo UAM/EL PAÍS, en un trabajo de opinión sobre Baltasar
Garzón y la justicia, en aplicación sencilla de la lógica, considera
prevaricadora la resolución del magistrado Varela [ponente de una de
las querellas que pesan sobre el juez], por ser ‘un acto que podría
tacharse, en el fondo y por apariencia, de injusto'". En la campaña
contra un Tribunal Supremo que ha osado, por fin, tocar a Garzón
faltaba, pues, la becaria, una alumna del máster de periodismo de El
País, como fuente de autoridad. Seguimos, insisto, esperando con
ansiedad la lección magistral del enorme Bacigalupo al respecto. No
puede defraudar a sus fans.
La oportunidad de la crítica y la oportuna
cobardía
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 27
Marzo 2010
Es curioso que tanto la izquierda relativamente vegetariana como la
derecha radicalmente caníbal hayan coincidido en calificar la
denuncia de Mayor Oreja acerca de una negociación en marcha
Gobierno-ETA con el mismo calificativo: inoportuna. Que la COPE de
ahora y El País de siempre suscriban el mismo diagnóstico, léase
condena, me persuade de que la liquidación de la COPE, la AVT y el
PP de Aznar han sido y siguen siendo la piedra angular de este
cambio de régimen nunca declarado pero ejecutado desde el 14-M;
políticamente improvisado, intelectualmente astroso y legalmente
caótico, pero admitido o impuesto por todos los poderes fácticos,
los clásicos (Iglesia, Ejército, Banca, Poder Judicial) y los
modernos (medios de comunicación, sindicatos y empresarios
amaestrados, partidos políticos mayoritarios a escala nacional o
regional y tribunales de Justicia provistos y controlados por esos
partidos o facciones políticas).
El papel tradicional del Ejército decimonónico, politizado siempre y
a menudo golpista, lo desempeñan hoy los medios de comunicación, que
también ocupan parcialmente el espacio eclesiástico tradicional,
clave en la conformación moral de los estados de opinión popular,
sin los que algo tan complejo como la transformación, dispersión y
liquidación de un Estado-Nación tan antiguo como España resulta
efímero y puede desembocar en situaciones impredecibles y hasta
letales para sus creadores y beneficiarios. Por eso, el peor
Gobierno de la Historia de España –y el más antiespañol– sólo
desarrolla una política coherente en el ámbito de la comunicación.
La concentración de cadenas de radio y televisión mediante
conglomerados multimedia creados o tutelados por el Poder político,
acaba de reforzarse con la implantación de una dictadura legal
contra la libertad de expresión, una normativa audiovisual
típicamente tiránica, fuera de la Ley y de los jueces y probada
–CAC– en ese laboratorio del despotismo que es Cataluña.
El problema que tiene el nuevo régimen, o más bien la disolución del
régimen constitucional de 1978, es de legalidad y, más aún, de
legitimidad. Por eso reviste tanta importancia la negociación del
Gobierno socialista y la ETA. El terrorismo es un baldón de
ilegitimidad que hace muy difícil la implantación de cualquier nuevo
régimen, sean cuales sean sus apoyos. Y el primer intento de asociar
la ETA al régimen post-14-M se saldó con tan rotundo fracaso que la
mera apariencia de continuidad aterra a los mismos que produjeron el
siniestro "proceso de paz". Sólo la emasculación del PP impediría
que entre la crisis económica y la deslegitimación por su coqueteo
con los terroristas el PSOE pudiera sufrir una debacle electoral de
consecuencias trascendentales. O, al menos, con posibilidades de
serlo.
Nada más oportuno, pues, que tratar este asunto a fondo. Nada más
inoportuno que la claridad para este régimen de sombras que no acaba
de nacer, tal vez por la confusión de padres, de madre y de hijos de
su madre. Y pocos períodos tan adecuados para pensar este asunto,
detenida aunque brevemente, como unos pocos días de vacaciones, de
pausa o de penitencia.
El palafrenero sincero
Luis del Pino Libertad Digital 27
Marzo 2010
Entradilla al programa Sin Complejos del 27/3/2010
Don Juan Manuel de Borgoña y Saboya, señor y duque de Villena, nació
en el castillo de Escalona, en la provincia de Toledo, en 1282.
Sobrino del rey Alfonso X el Sabio y nieto de Fernando III el Santo,
constituye todo un ejemplo de lo que era la nobleza castellana dos
siglos antes de que los Reyes Católicos afianzaran el poder real y
crearan la España moderna: tan pronto guerreaba don Juan Manuel
contra los moros en Murcia o en Algeciras, que apoyaba a Sancho IV
de Castilla, o intrigaba contra su hijo Fernando IV o se aliaba con
el aragonés Jaime II.
Don Juan Manuel fue uno de los nobles más poderosos y más ricos de
la época. Llegó a contar con un ejército de mil caballeros y a
acuñar su propia moneda, un privilegio normalmente reservado a los
reyes. Y dedicó toda su vida a tratar de acrecentar ese poder del
que disponía, recurriendo ora a la política matrimonial, ora a la
fuerza de las armas, ora a la traición y la intriga.
Su territorio se extendía desde Villena hasta Belmonte y desde
Hellín hasta Alarcón, pasando por Albacete. En términos modernos,
sería lo que hoy denominaríamos un "barón regional".
Pero además de intrigante y batallador, Don Juan Manuel era un
"barón regional" ilustrado. Y muy amante de la literatura. Su obra
más conocida es "El conde Lucanor", una recopilación de cuentos
moralizantes que está considerada como la obra cumbre de la prosa
castellana en el siglo XIV.
El cuento XXXII de El conde Lucanor narra la historia de los tres
truhanes que le vendieron a un rey una tela supuestamente mágica,
que sólo podían ver aquellos que fueran auténticamente hijos de sus
padres.
Al serles presentada la inexistente tela, ni el rey, ni el resto de
los miembros de la corte se atrevieron a decir que no veían nada,
creyendo que los demás sí que veían el tejido y por miedo a quedar
en evidencia delante de todos. "Si los demás dicen que ven esa tela
que yo no veo, entonces es que yo no soy hijo de mi padre",
razonaban todos ellos, "así que lo mejor que puedo hacer es
disimular y decir que también yo veo la tela, como todos los demás".
De ese modo, los estafadores se salieron con la suya y vendieron a
precio de oro al rey una tela que en realidad no existía. El rey,
engañado, se vistió con el inexistente traje que los truhanes le
ofrecieron y salió a pasear a caballo, desnudo como su madre le
había traído al mundo. Y nadie se atrevía a decir que el rey estaba
desnudo, por miedo a perder la honra.
Según el cuento de El conde Lucanor, la estafa se descubrió cuando
un palafrenero negro del rey, que no tenía honra que perder, se
acercó al monarca y le dijo: «Señor, a mí me da lo mismo que me
tengáis por hijo de mi padre o de otro cualquiera, y por eso os digo
que o yo soy ciego, o vais desnudo».
Cuando el palafrenero dijo aquello, todos los demás comenzaron a
asentir, y el engaño quedó al descubierto.
Esta semana, Jaime Mayor Oreja ha salido a la palestra para
denunciar lo que muchos venimos diciendo desde que se cerrara la
fase anterior de la negociación con ETA: que el Gobierno de Zapatero
sigue adelante con sus planes y que tendremos segunda fase de esas
negociaciones, que sólo la presión de la calle obligó a interrumpir.
Mayor Oreja ha señalado, con una contundencia digna de elogio, que
esa tela llamada "política antiterrorista" de Zapatero no es otra
cosa que una pura y simple estafa.
Y, como en el cuento de El conde Lucanor, las palabras de Mayor
Oreja han desatado una catarata de apoyos, desde Esperanza Aguirre a
Aznar, pasando por diversos representantes de los movimientos
cívicos y por numerosos creadores de opinión.
Sin embargo, a diferencia del cuento, Mayor Oreja ha sido duramente
respondido por aquellos que insisten en vender a los españoles las
maravillas de esa tela inexistente que la mayoría de la opinión
pública soberana tampoco ve.
Y Zapatero, como los truhanes del cuento, ha reaccionado señalando a
Mayor Oreja con su dedo acusador: "Mayor Oreja es un mentiroso", nos
dice el inquilino de La Moncloa.
Para tapar sus mentiras, Zapatero recurre, una vez más, a la
descalificación de quien las pone al descubierto.
Mintió Zapatero cuando dijo, en noviembre de 2004, que el 11-M
estaba perfectamente claro. Y, para cubrir sus mentiras, acusó de
conspiranoicos a quienes señalábamos que la versión oficial del 11-M
era una inmensa estafa. Cinco años después, el tiempo ha puesto a
cada uno en su sitio, y la sociedad española es consciente, a pesar
de las mentiras y las descalificaciones de Zapatero, de que ni
siquiera sabemos qué explosivo se utilizó en los trenes de la
muerte.
Mintió Zapatero también, antes de las últimas elecciones, cuando
negó que existiera la crisis. Y, para cubrir sus mentiras, acusó de
antipatriotas a aquellos que osaron avisar sobre el estado real de
nuestra economía. Dos años después, el tiempo ha puesto a cada uno
en su sitio, y la sociedad española es consciente, a pesar de las
mentiras y las descalificaciones de Zapatero, de los efectos de esa
crisis que el Gobierno se empeñó en negar.
Miente ahora también Zapatero. Y, como en tantas otras ocasiones,
pretende tapar sus mentiras con la descalificación de todo aquel que
ose, como Mayor Oreja, ponerlas al descubierto.
Pero el tiempo pone a todo el mundo en su sitio, Zapatero, y tus
mentiras tienen un tiempo de vida cada vez más corto. Y los hechos
pondrán de manifiesto, como Jaime Mayor Oreja denuncia, que vuestra
alianza estratégica con ETA aún no ha concluido.
Y el problema, Zapatero, es que el tiempo se te agota.
¿Dónde vas a ir, Zapatero, cuando te convenzas de que ya nadie te
compra tus mentiras?
Del Olmo no se lo merece
http://www.cesarvidal.com/ Libertad Digital 27
Marzo 2010
Así se lo decía Pujol a Luis del Olmo en el curso de un programa que
me decidió a no volver a escuchar Onda Cero. Pujol, uno de los
personajes más nefastos y dañinos de la Historia de España y raíz de
buena parte de las desgracias que ahora padecemos, le decía
condescendiente a Luis del Olmo que tenía ocupaciones, pero que,
como ya había comprometido la entrevista con él, había aplicado el
principio de “Del Olmo no se lo merece” y allí estaba ante sus
micrófonos. Pujol sabía lo que se decía porque había entregado no
pocas concesiones de radio a Luis del Olmo en los años anteriores –
a la vez que acosaba a la COPE, a otra COPE muy distinta de la
actual – y el locutor del Bierzo había hecho mucho, muchísimo por
negar ante toda España lo que el nacionalismo catalán perpetraba un
día sí y otro también.
Naturalmente, no se me ocurriría sugerir que Del Olmo cobraba su
abyecto comportamiento en emisoras. Lejos de mi ni pensarlo
siquiera. Del Olmo sí que reprendió a algún oyente que se atrevió a
llamar al programa para quejarse de lo que hacían los nacionalistas.
Repito que lo recuerdo porque a partir de ese programa me dije – y
lo cumplí – que a Luis del Olmo lo iba a escuchar su madre que en
gloria esté. Del Olmo que ha sabido pasar – sin carnet que yo sepa -
del Movimiento a la UCD, de la UCD al felipismo, del felipismo al PP
y del PP a ZP pasando por Pujol dio muestras repetidas en tiempos
recientes de que no podía soportar a Federico. Lo entiendo. La
honradez y la cultura de Federico comparadas con… Del Olmo
constituyen una afirmación rotunda de que es posible hacer radio sin
ser obsequiosos con el poder. Hace unas horas, Luis del Olmo ha sido
objeto de un homenaje. En la reunión – creo que en vascuence se dice
akelarre – estuvieron presentes Rubalcaba, Iñaki Gabilondo, María
Antonia Iglesías, Ónega y tutti quanti. En un momento determinado,
Del Olmo comentó que su sueño era la fusión de COPE, Onda Cero y
Punto Radio, un extremo que José María García – que lleva siglos en
el banquillo y parece que no tirara ya su último penalti – se
apresuró a apoyar. A decir verdad, creo que pocas cosas le podrían
satisfacer más a la progresía y a los nacionalismos que el proyecto
de Del Olmo. A un lado, la izquierda de la SER y de la cadena de
Roures que no existe, pero acabará existiendo y, al otro, una
derecha emasculada que haga el papel del partido campesino en la
Polonia comunista, es decir, lo que el tonto en el sermón, pero
además sirviendo de coartada a esta casta política que está
hundiendo España a ojos vista.
Y lo peor no es que Del Olmo sueñe con semejante engendro sino que
el mencionarlo ha resucitado algunos de los peores temores y rumores
que circularon por COPE antes de que nos echaran a Federico y a mi.
No lo había contado hasta ahora, pero entonces se insistía en que la
dirección de la casa no estaba cometiendo un error mayúsculo al
echarnos a los dos, sino que perseguía de manera consciente y
decidida arruinar COPE para luego, hecha unos zorros, venderla a
precio de saldo a Vocento. Incluso se mencionaban algunos nombres
del PP que, supuestamente, veían con buenos ojos la operación. No
creí yo aquello entonces porque no me entraba en la cabeza que los
obispos fueran tan rematadamente necios como para permitir que les
quitaran el pan de debajo del sobaco – y perdonen ustedes el
casticismo – y tampoco pensaba que hubieran cedido al sector
nacionalista de la Conferencia episcopal y pensaran liquidar COPE.
Sigo resistiéndome a creerlo, pero las palabras de Del Olmo han
vuelto a desatar esos rumores como si se correspondieran a una
realidad. Insisto: me niego a creerlo. Sería demasiado grave. Al
parecer, al final del homenaje a Del Olmo, hubo gente que pidió a
gritos que Rubalcaba le diera alguna medalla, la que fuera. Teniendo
en cuenta que a la gente de la UMD le han concedido una
condecoración militar por su valentía, no veo por qué no. Del Olmo
se lo merece.
Cuenta atrás
Enrique de Diego www.gaceta.es 27
Marzo 2010
España marcha hacia un pozo sin fondo, sin que la sociedad civil sea
capaz de despertarse
Este Gobierno de incompetentes proteicos y de marisabidillas supinas
ha llevado a España a la ruina. Cada una de las medidas adoptadas ha
ido en la dirección incorrecta y sin otro objetivo que mantener
alimentados en el saqueo sus pesebres y sus redes clientelares. Esto
implica una gravísima responsabilidad de la que habrá que pedir
cuentas muy intensas a Zapatero.
La cuenta atrás ha comenzado. Grecia está en quiebra, Portugal ha
entrado en situación de prequiebra y España marcha de manera muy
acelerada hacia ese pozo sin fondo, sin que la sociedad civil sea
capaz de despertarse de su letargo servil. Literalmente, los
ingresos se han hundido en los meses de enero y de febrero, mientras
el gasto ha seguido aumentando. El desfase supera los 7.700 millones
de euros cuando, comparativamente, el año pasado fue algo superior a
los 70.000 millones. La Seguridad Social se mantiene artificialmente
viva insuflando continuas inyecciones de dinero desde el Presupuesto
público, lo cual es una ficción, en esta nación devenida en una
continua administración de la mentira. Una sociedad civil lanar,
desarmada, acostumbrada a no participar, a ser simplemente el coro
de una democracia devenida en farsa, asiste a la inercia de una
cuenta atrás que va a cambiarlo todo, para peor, que puede llevar a
la población a la indigencia y, a una parte, al hambre. Y todo
indica que se han perdido las energías vitales, aunque mantengo la
esperanza de que, al final, la sociedad española, los patriotas, las
clases medias despertarán y tomarán el protagonismo, erradicando a
la casta parasitaria.
Es preciso ir abriendo las mentes a una situación de la que no
tenemos precedentes como es la quiebra del Estado. Europa no podrá
ayudarnos. El euro se convertirá en una moneda en baja. Hemos de
asumir nuestra propia responsabilidad, delegada durante décadas en
los políticos. Es falso que los políticos y el Estado puedan
resolver los problemas humanos y sociales, no hacen otra cosa que
empeorarlos y aprovechar para saquearnos.
Toda la mentira acumulada durante décadas va a estallar y eso
generará un clima de conflicto social, porque el Estado no será
capaz de sostener todos sus compromisos, de mantener abiertos los
hospitales y los colegios, de pagar los subsidios de paro y las
pensiones. Será preciso regenerar nuestra sociedad y nuestro
herrumbroso modelo político. Casi nada de lo conocido hasta ahora
servirá para el inmediato futuro.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
La inercia del final
«ETA se mueve por inercia y con rumbo de estertores asesinos hasta
que el muro de las prisiones españolas y francesas le defina el
nuevo recorrido cuadrangular. ETA está en la fase de descontrol
previa al desmembramiento»
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ El Correo 27
Marzo 2010
Al tiempo que ETA asesinaba en Francia, Otegi expresaba su deseo de
salir de prisión para cuidar de su familia. El nazismo era una
realidad de morales paralelas en donde el oficial de las SS podía
desayunar con su familia mientras a renglón seguido, con el bacon
crujiente todavía en la boca, asesinaba de un tiro en la sien a un
judío. La moral es complicada y por eso la ética ciudadana está
anclada en el imperio de la Ley.
El asesinato de un gendarme francés en las inmediaciones de París
tiene un significado táctico y otro estratégico en ETA. Ninguno a
efectos del proceso de desarticulación de ETA. Es decir, que a los
efectos de análisis antiterrorista, el asesinato en Francia sirve
para reforzar el sentimiento común de pertenencia de los franceses a
un empeño democrático común para extirpar a ETA del suelo europeo,
pero no representa un cambio tan significativo como para pensar en
ETA de otra manera distinta al enfoque actual de una banda que
intenta, desesperadamente, encontrar rentabilidad para su final.
El robo de vehículos de alta gama por un grupo etarra es una
derivación hacia tácticas de crimen organizado que tiene dos
elementos de relevancia táctica. El primero es el fin de esos
utilitarios de alta gama. Aunque haya varias posibilidades, en
realidad existen dos cursos de probabilidad claros: o bien ETA iba a
revender esos vehículos, como parte de un fructífero negocio de
tráfico ilícito que recorre Europa; o bien los va a utilizar en el
marco de sus operaciones logísticas o de atentado. Si ETA va a
emplear coches de alta gama en su logística es debido a que quiere
disminuir su visibilidad en el radar policial, acostumbrado a
detectar con mayor facilidad otro tipo de vehículos. Si no va a ser
en su logística sino en el modus operandi de los atentados, será un
indicador adicional de alerta para las Fuerzas de Seguridad respecto
a la aplicación de ese tipo de vehículos como contenedores de
bombas. Eso en lo que respecta a la táctica.
En términos estratégicos para ETA, la novedad se ha producido bien
al liberar a sus comandos de la restricción de disparar letalmente
contra representantes estatales de Francia, bien en la existencia de
un grupúsculo etarra que actúa con sus propias reglas. Cualquiera de
las dos hipótesis es un síntoma de vulnerabilidad etarra. Si estamos
en lo primero, aunque aceptemos que el objetivo de la operación
etarra era el robo de vehículos, lo cierto es que el comportamiento
terrorista ante la presencia de los gendarmes es una conducta
habitualmente sujeta a un guión de operaciones. Los peones etarras
ejecutan operaciones planeadas por la dirección. Es decir, si en el
guión está, como venía estando hasta ahora, que ante la presencia de
un gendarme un etarra no opone resistencia letal, entonces si se les
sorprende robando un vehículo en Francia el etarra no disparaba a
matar. No es la primera vez que ETA tirotea a policías franceses,
aunque sí lo es de este modo.
Ahora bien, si el guión escrito por los responsables operativos de
ETA ha cambiado para considerar que es 'rentable' enfrentarse
letalmente en armas con la policía francesa, el etarra se ajustará a
las instrucciones y abrirá fuego para evitar la detención. Este
planteamiento supondría una reorientación en el asentamiento de ETA
en Francia, aunque una reorientación muy extraña. En el argumentario
terrorista de ETA los policías franceses no tienen valor. Es
tremendo ponerlo por escrito, pero sólo de esta manera despojaremos
a ETA de su discurso político y la situaremos como una banda
criminal que pretende obtener un beneficio a través del asesinato.
Ya pasaron los tiempos de la primera época de Mitterrand de los
ochenta, cuando los franceses no se habían enterado de la naturaleza
de ETA. Ahora lo tienen claro y tratan a ETA como a una banda
delictiva. Y no es en la población francesa en la que ETA pretende
influir, sino en la vasca y en la española. En los baremos del
terrorismo, igual que en el nazismo, las víctimas son deshumanizadas
como medios para trasladar un mensaje. Si asesinar a gendarmes forma
parte del nuevo guión, también forma parte de un nuevo mensaje.
No. Por mucho que busquemos en los laberintos estratégicos de ETA,
lo más probable es que su último asesinato en Francia se deba a un
grupo descontrolado o nervioso... descontrolado porque hayan
actuado, tanto en la elección del objetivo del robo como en la
respuesta armada, fuera de las directrices del nuevo cabecilla de
ETA. Acostumbrémonos a estas escisiones o 'free-riders' (jinetes por
libre) que ya ocurrieron en el IRA antes de ser disuelto y son
comunes al final de los grupos terroristas. También podrían haber
actuado los etarras con nervios asesinos procedentes de un joven
recién llegado de la 'kale borroka' que quiere proteger a su jefe
ante una detención inminente.
Es decir, que ETA se mueve por inercia y con rumbo de estertores
asesinos hasta que el muro de las prisiones españolas y francesas le
defina el nuevo recorrido cuadrangular. ETA está en la fase de
descontrol previa al desmembramiento. Lo interesante de Otegi no es
que su hija necesite tratamiento psicológico, sino que sea él quien
no lo haya solicitado. Mayor Oreja se equivoca en su dictamen de que
el Gobierno negocia en este momento con ETA, pero no lo hace cuando
advierte contra cualquier intento de depositar expectativas en la
banda terrorista. A efectos del Estado, lo que mejor ha demostrado
funcionar no es la confianza en lo que pueda hacer ETA, sino la
confianza en la estrategia de asfixiarla negándole cualquier espacio
que no sea la cárcel.
Prohibido el paso
El Estado impide que los apologistas de los etarras accedan a las
instituciones
EDITORIAL El Correo 27 Marzo
2010
Las reformas legales anunciadas ayer -tanto por parte del Gobierno
como por el fiscal general del Estado- para reducir al máximo el
campo de maniobra de la izquierda abertzale permiten asegurar que la
formación ilegalizada no podrá burlarse del Estado de Derecho ni a
la hora de instrumentar las concejalías y alcaldías que ocupa en
Euskadi y en Navarra, ni en su pretensión de concurrir a los
próximos comicios locales y forales en ambas comunidades. Las
declaraciones del eurodiputado popular Jaime Mayor Oreja quedan así
invalidadas por una iniciativa que concita el acuerdo entre el
Ejecutivo de Rodríguez Zapatero y el primer partido de la oposición.
A la espera de conocer el alcance de las modificaciones
legislativas, es de suponer que su contenido tendrá en cuenta los
diversos resquicios que podrían servir para que la izquierda
abertzale se asome a las instituciones mientras continúa dando
cobertura al terrorismo etarra. Aunque la reunión del Consejo de
Ministros se limitó a abordar la reforma de la Ley Orgánica de
Régimen Electoral en cuanto a la actuación de los electos de
formaciones ilegalizadas, las palabras de Conde Pumpido permiten
suponer que el Gobierno se plantea la necesidad de impedir que la
izquierda abertzale haga uso de una formación legal para concurrir a
las próximas elecciones mientras mantiene su connivencia con la
banda terrorista. Como declaró la vicepresidenta Fernández de la
Vega, «los derechos políticos sólo pueden ejercerse desde el
cumplimiento de la legalidad»; es decir, sin fraudes.
La obstinación terrorista de la trama etarra continúa proyectando
sobre la sociedad y las instituciones una sombra amenazante que
obliga al Estado de Derecho a obstruir el paso de sus apologistas
hacia las instituciones. La democracia no se debilita por que tanto
la Ley de Partidos como las reformas ayer anunciadas estén ideadas a
medida de un problema de la envergadura de un terror de décadas,
sino que acredita su fortaleza al mostrarse restrictiva ante el
intento de unos pocos por utilizar la libertad para acabar con la
libertad de todos. La crítica nacionalista de que las medidas
anunciadas conceden la primacía en el País Vasco a las formaciones
constitucionalistas se cae por su propio peso ante la gravísima
afrenta moral que representa la persistencia de un abertzalismo
violento.
El réprobo Mayor Oreja
JUAN MANUEL DE PRADA ABC 27
Marzo 2010
A Jaime Mayor Oreja le han montado un aquelarre por sostener que
Zapatero y la ETA son aliados potenciales, puesto que ambos anhelan
una España debilitada. «Aliados potenciales» son quienes «pueden
serlo»; y, desde luego, nadie «puede serlo» con mayor probabilidad
que quienes ya lo han sido en el pasado. La cruda realidad nos
enseña que Zapatero propició que, durante el llamado «proceso de
paz», la ETA lograra los fines que perseguía: Zapatero propició que
los etarras pudieran volver a concurrir en unas elecciones; Zapatero
propició que un preso etarra disfrutara de duchas relajantes con su
novia; Zapatero propició que un fiscal general del Estado aconsejara
a los jueces que se adaptaran a las circunstancias; Zapatero, en
fin, anunció que se respetarían las «decisiones de los ciudadanos
vascos», en una indecorosa declaración institucional leída en un
salón de pasos perdidos del Congreso. A buen seguro, a Zapatero y a
la ETA no los animaba entonces el mismo fin; pero que con sus
actuaciones Zapatero favoreció los fines que perseguía la ETA es
indubitable, en lo que actuó -aceptemos que por inconsciencia o
irresponsabilidad- como un aliado. Y quien camina con pasos perdidos
fácilmente puede volver a las andadas.
Que tanto Zapatero como la ETA anhelan una España debilitada se
demuestra constatando que ambos frecuentan idénticos socios. Así,
por ejemplo, la ETA pactó con Esquerra Republicana en Perpignan que
Cataluña fuese territorio exento de atentados terroristas; un pacto
de auténticas alimañas que a cualquier bien nacido repugna. Y
Zapatero, para asegurarse la poltrona, no tuvo empacho alguno en
pactar el aislamiento de la derecha con esa misma Esquerra
Republicana que antes había pactado con la ETA; y, para que no quede
duda de que sus socios son los mismos que en Perpignan pactaron con
la ETA, la sucursal catalana de su partido forma con ellos un
gobierno que persigue la lengua española con el mismo encono y
ensañamiento con que la Stasi perseguía disidentes. Estos son
hechos, no opiniones; hechos tan evidentes como que el sol alumbra
cada mañana. A buen seguro, las razones por las que tanto Zapatero
como la ETA anhelan una España debilitada son distintas; pero que,
para alcanzar ese fin, han recurrido a idénticos socios es
indubitable.
Hasta aquí, Mayor Oreja no ha formulado sino evidencias. Falta saber
si Zapatero está negociando con la ETA , extremo que desde luego
quedaría plenamente desmentido si Josu Ternera ingresara en la
cárcel, si la autorización que el Parlamento concedió al Gobierno
para «dialogar» con la ETA fuese revocada, si en los ayuntamientos
vascos dejaran de campear quienes concurrieron a las elecciones
porque Zapatero lo propició. Mientras tales signos no se producen,
Mayor Oreja no hace sino lanzar un vaticinio, acaso intempestivo:
tan intempestivo, por cierto, como el que lanzó Casandra ante el
caballo de madera que los aqueos habían dejado como presente ante
las murallas de Troya; vaticinio por el que fue tildada de loca.
Mayor Oreja ha sido esa «voz que grita en el desierto» de la
complacencia y el cretinismo ambiental; y, como los profetas de
antaño, ha sido condenado por réprobo. Algún día tal vez recordemos
su aviso con amargura, como los troyanos sin duda recordaron el
vaticinio de Casandra ante la ruina de Troya; y entonces podrá
decirse, muy oportuna y tempestivamente, que en el pecado llevamos
la penitencia.
Y, mientras el réprobo Mayor Oreja es condenado a las tinieblas,
seguimos sin saber la verdad sobre el caso Faisán. Tal vez porque
conocer esa verdad que probaría que Zapatero y la ETA fueron aliados
en el pasado constituye, como la propaganda oficial predica de las
palabras de Mayor Oreja, una «infracción del pacto antiterrorista».
www.juanmanueldeprada.com
El pesado de don Jaime
Juan Frommknecht www.gaceta.es 27
Marzo 2010
Se le llamó desleal, descerebrado e imaginativo, cuando era el único
que tenía razón.
El ex ministro Jaime Mayor Oreja repite últimamente, de forma
insistente, que Zapatero y ETA son aliados potenciales y que puede
estar fraguándose una segunda negociación con la banda. Mayor Oreja
es un político hecho a la imagen de los grandes vinos, ya son buenos
de jóvenes y alcanzan la excelencia en la madurez. Pero, en este
proceso, alguno de estos caldos se estropea por circunstancias que
no siempre se consigue averiguar. ¿Se habrá estropeado el Gran
Reserva Jaime Mayor?
Es un poco pesadito, don Jaime, con esto de ETA. Total, ¿qué más da?
¿Es, acaso, relevante que lleve toda una vida protegido por escoltas
por sentirse vasco y español y atreverse a decirlo? ¿Tiene alguna
importancia que una gran parte de sus compañeros dirigentes de la
UCD en el País Vasco fueran asesinados por ETA; alguno, después de
dos intentos anteriores fallidos? ¿Importa, acaso, la larga lista de
compañeros asesinados cuando él dirigía el PP vasco? ¿Le habrá
afectado que él fuera la pieza más cotizada del morral etarra?
La pesadez, a este hombre, ya le viene de antaño. Siendo ministro
del Interior, después de que ETA decretase una tregua, y de que el
mismísimo Aznar declarase, en noviembre de 1998, que había
autorizado contactos con el movimiento Vasco de Liberación –la cita
es textual–, salió este Pepito Grillo impertinente, repitiendo, una
y otra vez, que la tregua era una trampa, creando el desasosiego en
unos y otros.
En ese tiempo que medió entre el 16 de septiembre de 1998 y el 3 de
diciembre de 1999, el ministro toca narices no perdía ocasión para
proclamar, una y mil veces, que aquello era una trampa, un engaño,
una treta diseñada para que ETA se rearmara y organizara. Yo siempre
he echado parte de culpa de ello a Elena.
Nada de lo que voy a contar ahora es nuevo. Todo ha sido publicado;
entre otros, por el periodista Jorge Cabezas en su libro
Infiltrados, por lo que a nadie pongo en peligro. Sucedió en 1992.
La Policía Nacional intenta infiltrar a una de sus agentes en los
círculos abertzales de San Sebastián. Se llamaba Elena, y, a base de
estudiar en euskalteguis y frecuentar los ambientes más radicales,
fue, poco a poco, siendo aceptada en ese mundo del entorno etarra.
Poco después, ayudaba en las labores de una herriko taberna en el
casco viejo de San Sebastián, donde no destapaba sospecha y era una
espectadora privilegiada del acontecer de la entonces rama legal de
ETA.
Elena poseía algo que para los miembros de ETA podía ser muy
importante, una vivienda donde habitaba sola. En enero de 1998, se
le pide que acoja en su casa a una persona huida. Se trataba del
miembro de ETA Kepa Etxeberría, huido de una anterior caída policial
desde hacía un año, y a quien ETA había encargado reorganizar el
comando Donosti. Elena lo alojó en su casa, y, con el tiempo,
consiguió ir rompiendo su hermetismo y haciéndose cómplice, hasta el
punto de ser parte del comando. Elena era la encargada de ir a
Francia a por instrucciones, realizar transportes y traslados, que
eran oportunamente advertidos a sus superiores, que, obviamente,
enviaban la información al ministerio.
El 11 de marzo de 1999, Etxeberría fue detenido junto con Sergio
Polo. Según publicó la revista ÉPOCA, el 22 de marzo de dicho año,
los dos etarras recopilaban, en plena tregua, información para
atentar, y ya tenían localizado como objetivo un autobús de la
Guardia Civil. Elena evitó esa y otras masacres. Elena fue de una
importancia política fundamental. El ministro pelmazo confió
ciegamente en la información que le llegaba de su agente infiltrada,
y, luchando contra la corriente, demostró, con los hechos, que era
él quien tenía razón, aunque jamás reveló cómo obtenía su
información.
Llego el año 2006 y don Jaime volvió por donde solía. La nueva
tregua de ETA era también un bulo y un montaje. ¡Qué obstinado! ¿No
leyó los informes que verificaban que no había actividad terrorista?
¿No se enteró de que en el proceso estaban hombres de paz como De
Juana Chaos? ¡Qué pelmazo! Y, en esto, estalló la T-4, llevándose,
con ella, la negociación, y, lo que es más importante, la vida de
dos personas.
Aunque ustedes no lo crean, don Jaime se empeñó en decir que,
después de este cobarde atentado, el Gobierno y ETA seguían en
contacto. No se puede ser más malpensado y obtuso… ¡Después de un
doble asesinato! Jamás entenderé por qué se empeñó en esa postura ni
por qué el tiempo y el señor presidente del Gobierno acabaron
dándole la razón.
Y ahora, otra vez, indica que hay contactos. ¡Manía persecutoria!
Nadie, ni tan siquiera el pulcro señor Oreja, puede llegar a mayor.
Debería pedir disculpas por su actitud descerebrada, desleal y
totalmente imaginaria. Aunque, tal vez, no estaría mal que, antes,
se le pidiera perdón a él por las tres veces que se le llamó
descerebrado, desleal e imaginativo, cuando era el único que tenía
razón y nadie pidió disculpas.
Pues nada, un saludo al señor Oreja y un abrazo emocionado, lleno de
admiración y reconocimiento, a Elena, la policía que se infiltró en
ETA y, con su trabajó, salvó tantas vidas… y avisó, a quien quiso
oír, que la tregua de 1998 era una tregua trampa.
*Juan Frommknecht es abogado.
Las verdades de Mayor
TOMÁS CUESTA ABC 27 Marzo
2010
LA rotundidad con la que Zapatero afirma que no hay ni habrá diálogo
con los asesinos etarras es la misma con la que llamaba
antipatriotas a quienes decían en plena crisis que había crisis. Al
presidente del Gobierno le someten a la máquina de la verdad y
podría jurar que es políglota sin que el polígrafo registrase el más
leve indicio de movimiento. Se puede engañar incluso a sí mismo y no
acordarse, que es uno de los síntomas recurrentes del síndrome de la
Moncloa. De otra parte, Jaime Mayor Oreja, ex ministro de Interior
de Aznar, dice que el Gobierno negocia con ETA y que, como es
natural, no dispone de evidencias al respecto para mostrarlas en
pública audiencia, pero que no se retracta de la denuncia.
Mayor Oreja es un tipo extraño en política, bastante dado a la
reflexión y negado, hasta donde se sabe, al trinque, ya sea de
cargos, prebendas, espirituosos o directamente recursos públicos. Un
individuo perseguido por ETA con especial saña, pues durante su
etapa en Interior diseñó la estrategia global y legal (una
diferencia nada sutil respecto al pasado y al presente) que ha
reducido la capacidad mortífera de ETA a mínimos históricos. Se
trató del Pacto Antiterrorista, la Ley de Partidos, la vía policial
y la denuncia internacional de Batasuna y ETA. A día de hoy, el
Pacto está disuelto, ANV controla ayuntamientos vascos (que es lo
mismo que recibir dinero, tener censos, disponer de información
sensible...) y los terroristas han accedido a las instituciones
europeas y se pasean por Irlanda dando conferencias. Sí, Otegi está
en la cárcel. Pobre. Las víctimas de ETA, por cierto, sean de uno u
otro colectivo, después de la experiencia sufrida en la pasada
legislatura (y no hace falta dar nombres) sospechan lo mismo que
dice Mayor Oreja, aunque ellas, para Zapatero, definitivamente no
cuentan.
Es más que probable que Mayor Oreja esté un tanto irritado con lo
que sucede, pese a que no es hombre dado a mostrar sus emociones y
tampoco es justo poner en la balanza del crédito las veces que Mayor
ha dado en el clavo, eso que tanto irrita a la progresía. Pero no
deja de ser cierto que fue el primero, lo cual era su obligación, en
hablar de tregua-trampa cuando los asesinos intentaron seducir a
Aznar y también fue el primero en captar que el PNV se echaba en
brazos de Batasuna en aquel Pacto de Estella que luego se versionó
como Plan Ibarretxe por si colaba. Es decir, que si alguien entiende
de meteorología vasca es Mayor Oreja, por no hablar de los canales
habituales y de las múltiples vías de contacto en la sociedad de la
comunicación entre unos y otros, aquellos y ellos.
Si hasta Mariano Rajoy se ha puesto del lado de Mayor Oreja en vez
de enseñar el perfil. Ante tamaña muestra de apoyo de alguien más
bien tibio, habrá que empezar a demandar algunos gestos al Gobierno
para confiar en la veracidad de sus afirmaciones. Lo tiene fácil,
muy fácil. Basta con que retiren el aval que se pidió en el Congreso
para dialogar con ETA. Es sólo un gesto de cara a la galería, pero
quedaría tan bien y podría acallar tantos rumores. O el mismo aval
que se pidió en el Parlamento europeo. O que se actuara contra los
ayuntamientos de ANV. Sólo con esos gestos, los ojos de Rodríguez
«mírame a los ojos» Zapatero ganarían en credibilidad.
Ni un etarra en los ayuntamientos
Editorial ABC 27 Marzo
2010
EL Consejo de Ministros aprobó ayer la presentación de una serie de
reformas que cerrarán las últimas grietas que aún permiten a las
formaciones y candidaturas proetarras conservar poder municipal, aun
después de ser ilegalizadas. ABC se congratula de esta iniciativa
del Gobierno, porque coincide con la que editorialmente ha venido
defendiendo desde 2008, cuando en estas páginas -por ejemplo, «ANV,
ilegalización justa y tardía» (17-9-2008)- quedó escrito que «sería
oportuno estudiar una reforma que contemplara la inhabilitación de
los concejales de la formación ilegalizada que se negaran a realizar
una declaración pública y expresa de repudio de la violencia, porque
quien es elegido con las siglas de un testaferro de ETA no se
rehabilita democráticamente sólo por quedarse sin partido o sin una
parte de los fondos de su grupo municipal».
La lucha contra ETA no debe dejar cabos sueltos, como ha sucedido
con las ilegalizaciones decididas al amparo de la ley de Partidos
Políticos -una norma que ha sido y será un ejemplo de determinación
política y rigor constitucional-, que no alcanzaba a la privación
del acta de concejal o parlamentario a quienes estaban incluidos en
una lista anulada. La medida que ahora propone el Gobierno es
coherente con la gravedad del terrorismo, se encuentra legitimada
por la defensa que todo Estado debe realizar del orden
constitucional y está basada en los valores superiores de la
democracia y la convivencia.
Ahora bien, no basta con cambiar las leyes para que éstas surtan
efecto. Es necesario, además, el compromiso político del Gobierno de
llevar ante los tribunales de Justicia a todo colaborador de ETA,
aunque aparezca en una lista electoral. Durante la negociación con
la banda terrorista, la Fiscalía promovió una aplicación «selectiva»
de la Ley de Partidos, mutilando sus efectos y dejando que buena
parte de las listas de Acción Nacionalista Vasca accedieran a los
ayuntamientos vascos y navarros. Nunca hubo falta de pruebas o
insuficiencia de la ley. Se prefirió negociar con los terroristas.
Las cosas han cambiado sustancialmente -al menos, no hay indicios de
lo contrario- y la unidad política del PP y el Gobierno para acabar
con ETA debe continuar asentada en la cooperación y la lealtad
recíproca. La definitiva expulsión de ETA de los ayuntamientos
vascos cerrará el ciclo de regeneración política de las
instituciones regionales y facilitará la deslegitimación de los
terroristas, complemento imprescindible de la lucha policial. Otra
negociación clandestina con ETA sería traicionar la memoria de las
víctimas.
Excelente decisión
Editorial La Razón 27 Marzo
2010
Diez años después de que un Gobierno del PP realizara una reforma
trascendental de la Ley de Partidos para maniatar al brazo político
de ETA, un Gobierno del PSOE ha dado otro paso decisivo en la misma
dirección. Ayer, el Consejo de Ministros adoptó la excelente
decisión de proponer al Congreso la reforma de la Ley Electoral para
impedir que los batasunos se cuelen en las instituciones
democráticas por los agujeros de la normativa electoral, como ha
venido ocurriendo de manera sistemática hasta los últimos comicios
autonómicos. En concreto, el Gobierno propone tres modificaciones
sustanciales: ampliar el plazo para que la Fiscalía o la Abogacía
del Estado puedan recurrir una candidatura, de modo que se
neutralicen listas enmascaradas; la segunda, si una formación
política es ilegalizada tras las elecciones, sus cargos electos
deberán desvincularse de manera pública y fehaciente de la misma o,
de lo contrario, serán inhabilitados; y, por último, en caso de que
un concejal dimita y nadie quiera sustituirle, lo que sucede muy a
menudo en el País Vasco por la presión que ejerce ETA, se creará un
mecanismo excepcional para que asuma la vacante la Administración
que tutele a ese Ayuntamiento.
Son medidas plausibles y muy necesarias, vitales incluso para
estrechar el cerco a los terroristas y su entramado político.
Precisamente por eso deberían dejarse al margen y para mejor causa
las especulaciones sobre las razones que asisten al Gobierno y si al
anunciar ayer la reforma ha pretendido contrarrestar las denuncias
formuladas por Jaime Mayor Oreja sobre una hipotética negociación
con ETA. La unidad de la lucha contra el terrorismo es un valor
demasiado precioso para malbaratarlo en el zoco de la política
partidista. Además, el PP tiene motivos sobrados para felicitarse
por la decisión del Gobierno de Zapatero, porque llevaba bastantes
años solicitando una reforma así, lo que en su día le granjeó el
insulto y la descalificación de los dirigentes socialistas. No será
ocioso recordar que por eso mismo el fiscal general, Conde-Pumpido,
acusó a Rajoy de proponer nada menos que un «Guantánamo electoral»
contra Batasuna.
En suma, la reforma de la Ley Electoral es una victoria compartida
de PP y PSOE: del primero por no cejar en el empeño desde hace seis
años; y del segundo, por aprender las lecciones adecuadas y
rectificar. Sería deseable que el partido más votado en el País
Vasco, el PNV, se sumara a la iniciativa, aunque sólo fuera por
lealtad democrática; pero es de temer que todavía no haya asimilado
por qué ha sido desalojado del poder y transita hoy por los márgenes
de la inanidad política. La lucha policial y judicial contra la
banda etarra está cosechando grandes éxitos y ha llevado a su
entramado político y social a la encrucijada de elegir entre seguir
las órdenes de los pistoleros o emanciparse acatando la legalidad.
En expresión del ministro del Interior, «o bombas o votos», pero ya
nunca más las dos cosas. No hay por qué regatearle al Gobierno la
confianza suficiente para que pilote esta coyuntura antiterrorista
como crea más eficaz. Pero sería inaceptable que no lo compartiera
con el principal partido de la oposición, sin tretas ni engaños.
Rubalcaba será gran verificador de
claridades etarras.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital
27 Marzo 2010
La mejor prueba de que Zapatero mintió cuando dijo que Mayor Oreja
mintió cuando dijo que Zapatero andaba calentando la cama en Suiza
para volver a ella y hacer guarrerías con la ETA toda, es que
Rubalcaba acaba de ser nombrado gran verificador de claridades
etarras como paso previo a la integración total de ETA en las
instituciones municipales y autonómicas previo paso por las urnas.
Otra señal de que Mayor Oreja dio en el clavo de la alta traición de
ZP es el jueguecito obsceno, inmoral, impúdico y desvergonzado que
ZP, Rubalcaba et al se traen con eso de llamar a ETA izquierda
abertzale y darnos a entender que Batasuna y sus derivados no son
parte de ETA sino tan solo un coro que canta las violencias de los
etarras. Ese jueguecito de ZP de camuflar a ETA, de dignificarla, de
convertirla en no ETA, está llegando a extremos escandalosos. Hoy El
País publica un artículo con un titular clarificador. Si, como
siempre hago, donde pone Batasuna se pone ETA, pues según sentencia
del Tribunal Supremo ETA es Batasuna y Batasuna es ETA, quedaría:
“Ultimátum del Gobierno a ETA: "O rompen con ETA o la convencen"”.
¿Se ha visto sinvergonzonería zapaterina más grande?.
El primer párrafo del artículo ya lo deja todo clarísimo, me permito
poner ETA donde hablan de izquierda abertzale:
“El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dirigió ayer un
ultimátum a la ETA ( izquierda abertzale) para que decida entre
"votos o bombas". Es decir, que si quiere participar en las
instituciones sólo tiene dos opciones: "O rompen con ETA o convencen
a la banda de que abandone la violencia de forma definitiva y
unilateral". Este mensaje político es el que inspira la reforma
legal que anunció, tras el Consejo de Ministros de ayer, y con la
que pretende cerrar cualquier coladero para que la ETA (izquierda
abertzale) pueda concurrir a las elecciones sin haberse desmarcado
claramente del terrorismo etarra.”
Como ven estamos donde estábamos hace no tanto, con Rubalcaba de
gran verificador, antes lo era del abandono de la violencia por
parte de ETA, y el hombre verificó que eso era verdad aun siendo
mentira, pero ahora ha mejorado, pues su función será la de
verificador de claridades etarras. Tendrá que verificar que
claramente ETA se ha desmarcado del terrorismo de ETA. Mayor absurdo
traidor es imposible salvo en el espacio vital de ZP.
Esto es como la cosa esa del deja vu, es una pesadilla que uno
recuerda haber tenido antes, tenemos a ZP y a Rubalcaba diciéndole a
la ETA qué tiene que hacer para poder presentarse a las elecciones,
en las anteriores el mismísimo Zapatero le dijo en declaraciones
públicas a ETA que tenía que presentarse bajo otras siglas, ahora ZP
le dice a ETA que tiene que desmarcarse de ETA y ZP dejará a ETA
presentarse de nuevo. Vomitivo todo pero clarificador, yo tengo
claro que todo esto figura en la demencial hoja de ruta de Zapatero
al infierno y aplicándola andan.
Tengo la convicción de que estas reformas legales de ZP que han
publicitado como el mecanismo que va a impedir a ETA concurrir a las
elecciones, en realidad es la herramienta que ZP ha fabricado para
permitir a ETA presentarse a las elecciones, diciendo como siempre
que con él al mando ETA jamás se presentará a las elecciones. Al
tiempo.
Esquizofrenia nacionalista del PSC
Vicente A. C. M. Periodista Digital 27
Marzo 2010
No se puede calificar de otra manera a los constantes ataques al
idioma común de los españoles en Cataluña. La actitud provinciana,
inconstitucional e irresponsable de la Generalitat y como máximo
responsable su presidente el Sr. Montilla, pueden tener
consecuencias no solo políticas sino incluso penales, deducidas de
actuaciones como las que se pueden extraer de las investigaciones de
la muerte de cinco bomberos.Como motivo probable, la falta de
entendimiento, supuestamente por imponer la Generalitat a los
bomberos catalanes a no expresarse en español con sus compañeros de
otras CCAA y haber necesitado la asistencia de un traductor.
Inaceptable y de auténticos miserables.
Esto entronca con otra serie de normas y leyes todas
inconstitucionales que se han desarrollado al amparo de un Estatuto
que sigue su curso por la pasividad del Tribunal Constitucional en
la resolución de los recursos presentados. Lo último es que se ha
exigido también por la Generalitat el que en cualquier documento
solo se refiera el término de "nación" cuando se trate de Cataluña,
negando tal definición para España. Es decir, estamos ante la
negación de la propia Constitución y al reconocimiento unilateral de
Cataluña como nación independiente.
Esto creo que se pasa del ámbito meramente anecdótico o folclórico
de un nacionalismo radical, liderado por el PSC del Sr. Montilla con
el apoyo del nacionalismo extremista de ERC y la cooperación
necesaria de Ezquerra. El actual tripartito que tiraniza a los
catalanes, desprecia a los españoles y ha instaurado una dictadura
nacional socialista en la Comunidad Autónoma de Cataluña. Una clase
política que ha perdido cualquier sentido de responsabilidad y se
dedica al desarrollo de su sectarismo y a la labor típica de los
sistemas totalitarios y nazis.
Va siendo hora de que el Gobierno de España, en el que el PSOE tiene
la mayoría parlamentaria, cumpla con su deber de defender la
Constitución y los derechos de los españoles en Cataluña. Una gran
mayoría que no comparten ni las aspiraciones, ni los métodos que
emplean sus dirigentes. Hoy mismo, unas encuestas difundidas por
Antena 3 TV indicaban que casi el 70% de los catalanes prefieren
seguir como Comunidad Autónoma de España. Eso que tanto irrita a los
nacionalistas y al PSC, es la voluntad mayoritaria, y si se hiciera
un referéndum a nivel nacional, y me refiero como Nación a España,
el resultado sería abrumador.
Habrá que esperar a los resultados de la investigación sobre la
muerte de los bomberos. Pero si se dedujera que fue provocada por un
tema como el de la imposición lingüistica ilegal, habría que deducir
responsabilidades políticas y penales, llegando hasta el máximo
responsable, el Sr. Montilla, socialista de Iznajar, Córdoba y
máximo defensor del independentismo catalán. Ya va siendo hora de
que España diga NO a esta política y que el Gobierno de España
defienda los intereses nacionales y los derechos de sus ciudadanos
en cualquier parte del territorio nacional y Cataluña, sigue siendo
España.
No estaría de más que este Gobierno tuviera el valor para corregir
estas tropelías que llevan haciendo desde la Generalidad sus
compañeros del PSC. Si no lo hacen, serán cómplices de la secesión y
por tanto traidores a España, auténticos bastardos que merecerían el
desprecio de los ciudadanos y su condena moral y penal.
Alcaraz y una veintena de persona se
enfrentan a 300 familiares de etarras
EP www.gaceta.es 27 Marzo
2010
Cerca de 300 personas se habían concetrado frente a la prisión
provincial de Jaén para pedir la excarcelación de varios internos.
Más de 300 personas entre familiares y amigos de presos de ETA se
han concentrado hoy ante la prisión provincial de Jaén para pedir la
excarcelación de internos así como que no se aplique la doctrina
Parot, según la cual la reducción de penas por beneficios
penitenciarios se aplica respecto de cada una de las condenas
individualmente y no sobre el máximo legal permitido de permanencia
en prisión.
En declaraciones a Europa Press, el presidente de la Asociación de
Víctimas del Terrorismo Verde Esperanza, Francisco José Alcaraz,
explicó que ante ese "homenaje a terroristas" un grupo integrado por
unas 16 personas se situó frente a ellos para defender, entre otras
cuestiones, el "cumplimiento íntegro de las penas a los
terroristas", la aplicación de la doctrina Parot "a todos los
terroristas con más de un asesinato" así como la "expulsión de ANV
de los ayuntamientos vascos y navarros".
Alcaraz se mostró además "sorprendido" de que se permitiera a esas
más de 300 personas "entrar dentro del recinto" para entonar
cánticos, lucir pancartas y proferir "insultos" mientras que a ellos
les dejaron "al otro lado de la carretera".
Uno de los momentos "más tensos", según relató, se vivió cuando
ellos pusieron el himno de España y que la situación llegó a ser
"bastante complicada" hasta que la Guardia Civil finalmente indicó a
los familiares y amigos de ETA que se subieran a sus autobuses.
16 VÍCTIMAS FRENTE A 300 PROETARRAS
Alcaraz: "La rebelión cívica vuelve para
evitar que se anule la doctrina Parot"
La plataforma Voces contra el Terrorismo, capitaneada por Francisco
José Alcaraz ha logrado plantar cara con 16 personas, a las puertas
de la prisión Jaen II, a cinco autobuses de proetarras que pedían la
derogación de la doctrina Parot.
LIBERTAD DIGITAL 27 Marzo
2010
La plataforma Voces contra el Terrorismo, que dirige Francisco José
Alcaraz, ya se encuentra en el centro penitenciario de Jaén II,
donde había anunciado que se concentraría para exigir el
cumplimiento íntegro de las penas de los terroristas etarras, y la
aplicación de la doctrina Parot a todos los etarras con delito de
sangre.
Este mismo sábado y a esta misma hora, estaba convocada también una
concentración de familiares de terroristas de ETA que cumplen
condena para pedir que saquen de la carcel al etarra José María
Sagarduy, Gatza. El próximo mes de julio cumplirá treinta años de
prisión y no está previsto que salga de prisión hasta agosto de
2011.
Sagarduy fue condenado a 71 años de prisión por los asesinatos de
Juan Cruz Hurtado Fernández y José María Arrizabalaga, y el
asesinato frustrado del jefe de la Policía Municipal de Guernica.
Además, le fue aumentado la pena tras intentar fugarse de la prisión
de Granada en marzo de 1993.
Según ha podido saber Libertad Digital, los proetarras han logrado
juntar cinco autobuses que han comenzado su concentración en el
propio aparcamiento del centro penitenciario, con pancartas y un
gran globo aerostático en el que un cartel pide la excarcelación de
presos.
En cambio, la plataforma que dirige Francisco José Alcaraz
acompañado por apenas una veintena de personas ha tenido que
colocarse al otro lado de la carretera, frente al presidio, por
indicaciones de los agentes de policía y guardia civil desplegados
en la zona.
Los agentes, después de registrar los coches de Alcaraz y sus
acompañantes, han esperado instrucciones de los superiores durante
aproximadamente 15 minutos, en los que han mantenido los vehículos
inmovilizados.
A continuación han acompañado a la plataforma Voces contra el
Terrorismo, hasta el lugar donde les han dejado llevar a cabo su
concentración. Además de las 15 personas de la plataforma, han sido
varios los vecinos que se han acercado hasta el centro penitenciario
para acompañar a Francisco José Alcaraz, tras enterarse a través de
Facebook y a través de Libertad Digital.
Mientras, los familiares de los etarras (unos 300 según fuentes
presenciales), se manifiestan dentro del perímetro de la prisión.
Además, la plataforma Voces contra el Terrorismo, reivindicará la
expulsión de Acción Nacionalista Vasca (ANV), la última franquicia
electoral de ETA, de los consistorios vascos y navarros en los que
tienen presencia; así como la derogación de la moción del Congreso
de los Diputados que daba permiso al Gobierno Zapatero a negociar
con los terroristas.
Minutos de tensión
La doble concentración no ha estado exenta de tensión. Los
proetarras, unos 300 según Voces contra el Terrorismo, llegaron a
pasar dentro de las instalaciones de la penitenciaría. Al salir de
nuevo al aparcamiento, escucharon el himno nacional que Voces contra
el Terrorismo, con una representación de 16 personas, hacía sonar al
otro lado de la carretera.
En ese momento, los proetarras cruzaron la carretera con insultos,
amenazas y gestos soeces. Fue entonces cuando tuvo que intervenir la
Guardia Civil que obligó a los proetarras a subirse de nuevo a los
autobuses y abandonar el lugar.
"Fueron momentos de mucha tensión", ha dicho Francisco José Alcaraz
en declaraciones a Libertad Digital.
Vuelve la rebelión cívica
Para Alcaraz, por pocos que fueran, esta contramanifestación es una
"muestra más" de que la rebelión cívica debe volver para evitar que
se cometan atropellos como el que se pueda plantar la anulación de
la doctrina Parot (lo que pedían los proetarras)
El bilingüismo en Baleares
JOSÉ MARTÍN. El Mundo
27 Marzo 2010
Soy ciudadano español nacido en Salamanca. Por motivos personales he
acabado intentando sobrevivir de esta crisis económica, en las Islas
Baleares, comunidad autónoma con alguna salida laboral mayor que en
la que anteriormente vivía, Castilla y León, olvidada totalmente por
cada uno de los gobiernos que ha pasado por este nuestro país.
Se habla mucho en todos los medios del estatuto catalán, de
problemas con el catalán, siempre ubicando dicho conflicto en
Cataluña. Pues cuál ha sido mi sorpresa y asombro, al
desconocimiento total y absoluto del problema lingüístico con el
"catalán", en Mallorca, concretamente en un pueblo llamado Campos
(casi son más radicales que los propios catalanes).
Primeramente sobre el funcionariado de dicho ayuntamiento, que
necesaria y obligatoriamente tienes que ser de origen extranjero
(Alemán, Inglés, ... ) para tener el derecho a que dichos
funcionarios te hablen en español (no voy a decir castellano). Si
eres nacido en España, automáticamente te obligan a "parlar" en
catalán, aún cuando les comunicas por dos y tres veces que
desconoces por completo dicha lengua.
Además tienes que aguantar las malas caras de los funcionarios que
se aprecia el gran esfuerzo visceral que supone para ellos el hablar
en español. He necesitado hoy mismo con caracter de urgencia para
enviar a mi localidad de origen, (Salamanca) un certificado de
empadronamiento, pero "con el ayuntamiento he topado":
Dicho certificado se emite en las oficinas del ayuntamiento al
momento, ( 5 minutos), entregándotelo previo pago de unas tasas
correspondientes (tasas que tampoco entiendo muy bien, supongo que
será por el desgaste que se origina del papel, tinta y funcionario)
pero dicho certificado se entrega en catalán. (al ser un documento
para entregar en un organismo local de Salamanca, no me lo aceptan
en dicha lengua). Solicito que se me haga en español, a lo cual el
funcionario hace la solicitud correspondiente y me insta a que
vuelva para ver si se me ha realizado dicho documento en español,
aproximadamente de 3 a 5 días. Es decir si es en catalán, en 5
minutos está, pero si es en español, la cosa se demora. (Tiene
coj.........). Encima me tocará pagar otra vez. Esta es la famosa
ley lingüística, la cual en el artículo 3 del Estatuto de Autonomía
dice así: «la lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tendrá,
junto con la castellana el carácter de lengua oficial». Se han
olvidado de apuntar: ".......pero en español (castellano) se
retrasará lo que la administración cree oportuno".
Me siento totalmente discriminado e insultado en mi propio país.
¿Será esto a lo que los mallorquines denominan "foraster"? Además de
lo acontencido llevo más de un año accediendo a la página web de
dicho ayuntamiento : http://www.ajcampos.org , pero cuando le das a
la opción de idioma: castellano, y durante todo este año se produce
un error en la página y sale el siguiente mensaje: En estos momentos
la web del Ayuntamiento de Campos está en mantenimento. Regrese
pasadas unas horas. Esta página sólo está disponible en Catalán.
Llevo más de 8760 horas esperando.........¡¡¡ Será por lo de
foraster !!!
«Si hay otro curso sin atender a los
padres, quedará en evidencia Feijóo»
E. A. SANTIAGO ABC Galicia 27
Marzo 2010
La asociación Galicia Bilingüe reclamó ayer que no exista un nuevo
retraso en la consulta lingüística a las familias recogida en el
nuevo anteproyecto de decreto del plurilingüismo en la enseñanza no
universitaria, Gloria Lago, presidenta del colectivo, consideró
«inaceptable» un curso más de espera, posibilidad que no negaba el
pasado jueves el secretario xeral de Política Lingüística, Anxo
Lorenzo, cuando evitó hasta en cinco ocasiones confirmar que la
Xunta estará en condiciones de celebrar este año la encuesta.
El propio responsable de Política Lingüística de la Xunta vinculó la
realización del estudio demoscópico a la conclusión en plazo de la
tramitación del decreto, que aún debe pasar por el Consello Escolar
y el Consello Consultivo y superar los preceptivos «controles de
legalidad».
En un comunicado público, la entidad recuerda que «ya hace
aproximadamente un año la comunidad educativa asistió decepcionada
al incumplimiento de la promesa de Feijóo de derogar la norma
impuesta por el anterior Gobierno bipartito de la Xunta en cien
días, pues a día de hoy sigue en vigor. «Si se inicia un nuevo curso
escolar sin tener en cuenta la opinión de los progenitores, quedará
en evidencia el presidente, pues como mínimo alcanzará la mitad de
su mandato con plena vigencia de la denostada imposición
lingüística», remarcaba Lago.
Imagen «errática»
Galicia Bilingüe denuncia además que el departamento dirigido por
Jesús Vázquez ha cambiado de opinión en diferentes compromisos
incluidos en el nuevo proyecto a lo largo del tiempo, y cita la
libertad de uso de los textos en la escuela, que «se circunscribió
después a lo que cada niño haga en su casa»; «junto con la
circunstancia denunciada por Galicia Bilingüe a principios de mes
sobre el reparto en los centros escolares de los impresos de
preinscripción de matrícula para el próximo curso sin incluir
ninguna cuestión sobre el idioma». También lamenta lo que considera
«la desaparición del concepto de trilingüismo» recogida en el
«primer documento de hace tan solo dos meses».
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