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¿Sobrevivirá el Estado de las Autonomías?
Jorge de Esteban El Mundo 25 Mayo 2010
El llamado Estado de las Autonomías nació con la finalidad original
de contentar a los nacionalistas catalanes, vascos y, en menor
medida, gallegos, en su deseo de gozar de un autogobierno que les
satisfaciera en su percepción identitaria. Pero como la idea no
estaba demasiado clara se copió, aunque mal, el modelo de la
Constitución de 1931, y se redactó un Título VIII en la Constitución
de 1978, abierto a la autonomia de esas tres regiones, de algunas
más o de todas las que forman el territorio español.
Al final, como es sabido, se acabó generalizando la autonomía para
todos, aunque no en la misma medida. Más tarde, a través de los dos
principios de nuestra configuración autonómica, el dispositivo,
mediante el cual la autonomía era voluntaria, y el emulativo,
mediante el cual todos pueden aspirar al máximo, es decir, una
especie de 'claúsula Camps', que se introdujo en el nuevo Estatuto
de Valencia, y que según la cual todos tienen derecho a emular al
que mayor autonomía tenga.
Este modelo, desarrollado desde 1979 hasta el año 2004, fue
funcionando con mayor o menor eficacia, pero con gastos cada vez
mayores para el Estado. Probablemente satisfizo a las regiones menos
favorecidas tanto como dejó insastifechas a las tres regiones con
mayor vocación de autogobierno, que siempre aspiran a diferenciarse
de las demás.
En cualquier caso, era un Estado para un país rico, porque debería
pagar a muchos cargos políticos y cada vez a más funcionarios, pero
que, en todo caso, nos lo podíamos permitir en ese momento. Eramos
la octava potencia económica del mundo y estabámos dentro de la
Unión europea y en la zona del euro.
Sin embargo, todo cambió a partir del año 2006. En efecto, el Estado
de las Autonomías se comenzó a convertir en el Estado de las
Fantasías, a causa de dos tsunamis inesperados que se llevaban al
traste ese Estado para ricos. Primero fue el nuevo 'Estatut' de
Cataluña que había ido tan lejos en su contenido, que se acabó
descubriendo que era un intento de reescribir la Constitución,
porque la letra y la coherencia jurídica del texto original de ésta,
no permite un Estatut que nace con vocación de convertirse en la
Constitución de Cataluña.
Como era obvio, tanto el PP como el Defensor del Pueblo, se dieron
cuenta de que a medio plazo la nueva norma catalana, copiada
tanbién, según el principio emulativo, por otras Comunidades
Autónomas, no sólo modificaban el modelo de Estado vigente hasta
entonces, sino que acabaría convirtiendo a la propia Constitución en
mero papel mojado. El hecho es que desde hace cuatro años, el
recurrido 'Estatut' se halla en el Tribunal Constitucional, sin que
éste logre pronunciarse mediante una sentencia.sobre su
constitucionalidad.
Por supuesto, algo de culpa tienen los indecisos magistrados por su
tardanza, pero la culpa real la tienen los que aprobaron un
'Estatut' que no cabe en la Constitución y que después le pasaron el
marrón al Tribunal. Para comprender mejor lo que digo, utilizaré un
simil taurino. Supongamos que existe un Tribunal para enjuiciar la
validez de los toros de lidia, y así sus juicios se concretan en si
el animal tiene casta o no, si es cojo o no, o si se le ha limado la
cornamenta o no.
Pero imaginemos que un día le sueltan un rinoceronte para que lo
juzgue como si fuese un toro. Pues bien, esa es la perplejidad que
muestra el Tribunal Constitucional, porque le han enviado para
enjuiciar algo que excede de sus competencias y así les ha entrado
la parálisis actual. Sin que nadie sepa en qué acabará todo, porque
si hay sentencia, no dirán nunca que lo que sucede es que se trata
de un rinoceronte y no de un toro. De este modo, la primera espada
de Damócles pende ya sobre el Estado de las Autonomías.
Y digo la primera, porque en este caso hay una segunda, valga la
metáfora, que pende también sobre el modelo de Estado vigente hasta
ahora. Me refiero a la crisis económica que desde hace dos años,
hace estragos en casi todos los países del mundo y, especialmente,
en Europa. Todos los países se han encontrado con que los gastos del
Estado se han disparado, y que hay que detener el déficit si se
quiere que no llegue la bancarrota.
La cosa es tan seria que en Alemania, un Estado Fereal, se ha
incluido en la Constitución, que no se podrá pasar de un límite en
el déficit, y a lo mismo aspira Francia, que piensa también
modificar la Constitución para incluir una claúsula parecida. En
España, una de las causas del déficit que estamos pagando los
contribuyentes, se debe ineludiblemente a los gastos que generan 17
bocas insaciables, que no paran de pedir más, y a causa de las
duplicidades y el caos organizativo que hace de las Administraciones
públicas un laberinto ingobernable, con cerca de 3 millones de
empleados públicos, y 4.000 empresas públicas estatales, autonómicas
y locales que, en muchos casos derrochan, el dinero de los
ciudadanos.
La idea de descentralizar territorialmente el Poder es muy loable,
pero con dos condiciones: que se haga bien y que haya dinero
suficiente. En estos momentos, no se da ni una cosa ni la otra en
España. Por eso, como ha dicho el Ministro de Fomento “ya nada será
como antes”.
Pero, ¿el Gobierno sabe cómo hacer, para arreglar un modelo que
parece que ya no sirve?
ETA y los 'pacificadores'
«Mientras ETA viola los derechos humanos, algunos intentan debilitar
la narrativa contraterrorista que tanto daña a la banda»
ROGELIO ALONSO El Correo 25 Mayo 2010
PROFESOR DE CIENCIA POLÍTICA, UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS
Los pacificadores son imparciales por definición y no les compete
establecer distinciones morales entre el agresor y la víctima, pero
su sola presencia en la línea de demarcación ratifica de hecho las
conquistas de los agresores e impide que las víctimas recuperen el
terreno perdido» (Michael Ignatieff, 'El honor del guerrero').
Esta reflexión puede aplicarse a los firmantes de la declaración de
Bruselas, documento que Batasuna está utilizando en un nuevo intento
por rehabilitar su imagen ante las elecciones de 2011. Mediante ese
comunicado, figuras con un prominente perfil público respaldaban la
estrategia del brazo político de ETA. Servían así a los intereses
propagandísticos de la banda confirmando la tesis de Ignatieff, pues
la aparente ecuanimidad y buenas intenciones de los 'pacificadores'
evidenciaban una peligrosa ausencia de distinción entre el agresor
-ETA- y la víctima -el Estado y la sociedad española-.
Aunque la declaración reclamaba a ETA un «alto el fuego permanente
verificable», lo hacía mediante recursos favorables a los
terroristas al reforzar la narrativa del conflicto reproducida por
éstos con el fin de distorsionar la realidad en torno a su
violencia. Así sucedía al elogiar las personalidades mencionadas,
entre ellas varios premios Nobel de la Paz, «el nuevo compromiso de
la izquierda vasca pro independentista con medios exclusivamente
políticos y democráticos para conseguir sus objetivos». Apoyaban por
tanto las tácticas con las que los representantes políticos de ETA
escenifican un simulado pero inexistente distanciamiento del
terrorismo.
La marginación política de Batasuna la ha forzado a una reubicación,
intentando generar nuevamente expectativas de cambio y abandono de
la violencia pese al control que ETA sigue ejerciendo sobre un
movimiento que aún considera el terrorismo como un instrumento
imprescindible. Ante las negativas consecuencias que para los
terroristas supone la expulsión de Batasuna de las instituciones
democráticas, éstos han acentuado sus esfuerzos por eludir su
ilegalización en las próximas elecciones municipales y forales. En
ese contexto debe interpretarse el pronunciamiento de los
'pacificadores' al plantear que «si el Gobierno respondiera de forma
apropiada a esta declaración (de alto el fuego de ETA), permitiría
el avance de nuevos esfuerzos políticos y democráticos, la
resolución de antagonismos y la consecución de una paz duradera». De
esa manera los 'pacificadores' transferían al Gobierno la
responsabilidad por la resolución de un conflicto terrorista del que
únicamente es responsable la banda.
La retórica y los precedentes de esta declaración permiten deducir
que sus firmantes reclamaban de nuestras autoridades la legalización
de otra expresión política continuadora de Batasuna. Sin embargo es
imposible conciliar la vuelta a la legalidad de Batasuna con una
mera declaración formal de supuesta separación de la violencia -como
parecen entender suficiente los 'pacificadores' y como desean los
representantes de ETA-, cuando el Tribunal Europeo de Derechos
Humanos avala la ilegalización en muy reveladores términos. Lo ha
hecho subrayando que la ilegalización no se basa en meros
pronunciamientos como la ausencia de condena de atentados, sino en
la existencia del vínculo entre Batasuna y ETA que en sí mismo
constituye una amenaza para la democracia. La histórica sentencia de
2009 señala además que «un partido político cuyos responsables
incitan a recurrir a la violencia, o proponen un proyecto político
que no respete una o varias reglas de la democracia o que persiga su
destrucción y el desconocimiento de los derechos y libertades que
ella reconoce, no puede prevalerse de la protección del Convenio
(europeo de Derechos Humanos) contra las sanciones infligidas por
estos motivos». Por tanto la reversión de la ilegalización exige
mucho más que superficiales fórmulas verbales, obligando a la
renuncia de fines y medios como los que ETA y Batasuna encarnan.
En esas circunstancias Batasuna y ETA se benefician del discurso de
los 'pacificadores', que desvía la atención de las exigencias
fijadas por la jurisprudencia desplazándola hacia requisitos
meramente formales e insuficientes para la participación en el
sistema democrático. Con ese tendencioso objetivo uno de los
'pacificadores', el surafricano Brian Currin, viene instando al
Gobierno español a adoptar los denominados 'principios Mitchell'
utilizados en el contexto norirlandés.
Currin, que recibe una sustanciosa cantidad económica para
promocionar un 'proceso de paz', como informa la página web de la
entidad financiadora (Joseph Rowntree Charitable Trust),
instrumentaliza esta comparación ventajosa con el terrorismo
norirlandés para equiparar la violencia etarra con medidas
absolutamente legales y de probada eficacia contra el terrorismo. Lo
hace denunciando sin rigor el «entorno viciado por la violencia
recíproca» de ETA y del Estado español «que usa medidas de seguridad
excesivas y métodos poco democráticos para proteger la integridad de
su soberanía o abusar de su poder para destrozar una posición
legítima con la que no está dispuesto a entrar en conversación»,
(Deia, 24-2-10).
Al falseamiento de la realidad democrática española que dichas
palabras implican, Currin añade otra exoneración de la banda: «No es
esencial la declaración pública de un alto el fuego de ETA asumidos
los 'principios Mitchell'», (Deia, 25-2-10). Exime así a ETA y a
Batasuna de la exclusiva responsabilidad que ambas formaciones
ilegales tienen para decretar el final del terrorismo. Busca pues la
rehabilitación y legalización de Batasuna reemplazando la legalidad
española por una mera referencia formal a postulados democráticos
básicos y de rechazo de la violencia como los que representan los
'principios Mitchell', que difieren poco de la vacua declaración de
Bruselas y de los comunicados batasunos.
Mientras ETA viola los derechos humanos, algunos rentabilizan tan
dramática situación intentando debilitar la narrativa
contraterrorista del Estado que tanto daña a la banda. Lo hacen
convirtiendo la paz en un espectáculo, reproduciendo un engañoso
lenguaje con el que pretenden conformar opiniones favorables a
iniciativas aparentemente encaminadas al final del terrorismo pero
que, en cambio, pueden llegar a reforzar el discurso terrorista.
Semejantes deformaciones obstaculizan la desaparición de la
violencia.
Esperpento constitucional
Germán Yanke Estrella Digital 25 Mayo 2010
El día de ayer fue desgraciado para la estabilidad institucional de
un país sumido en una crisis que va más allá de lo que aparenta. Y
aparenta mucho. Con la comparecencia del presidente de Cataluña en
el Senado hemos bajado un escalón más en la valoración razonable de
lo que pueda ser el pacto constitucional que ya no es la
Constitución, sino la interpretación interesada de quién pueda
someter a los demás a presión o chantaje. Parece que si el Tribunal
Constitucional, en su tortuosa andadura, estima que el texto del
Estatuto no se ajusta a la Constitución se rompe el pacto
constitucional. Es decir, no lo rompe una ley que vulnera aquella,
sino el hecho de que la Carta Magna no se ajuste a los intereses
políticos de unos cuantos. Tan pasmoso como escuchar algo así de un
representante tan cualificado del Estado es el planteamiento de que
su voluntad, por muy ratificada que esté en su comunidad autónoma
(no hay más que ver, si se me permite la ironía, el entusiasmo que
el Estatuto suscitó en los votantes del referéndum), debe ser
aceptada con el argumento de que tiene que respetarse a Cataluña,
que, según esta interpretación, debe ser algo ajeno a las leyes y a
las reglas procedimentales.
Por si fuera poco, el PSOE, en plena confusión, sumido en el caos
intelectual, se propone iniciar la lamentable comedia de un supuesta
renovación inmediata de los magistrados del Constitucional.
¿Argumentos? Primero, que no se ha aprobado el sexto borrador de la
sentencia sobre el Estatuto de Cataluña. Supone una nueva
rectificación de la política oficial: ni hay que dejar al Tribunal
que trabaje con tranquilidad ni los magistrados son ajenos a las
deficiencias de los políticos, que es lo que, con sentido común que
ha durado bien poco, dijo el presidente en el Congreso. Pero,
además, se mantiene con descaro la manipulación política del
Constitucional: si ponéis pegas, si no llegáis a un acuerdo, os
cambiamos y se terminó. La renovación de los magistrados ha dejado
de ser lo que se decía retóricamente -un ejercicio de normalidad-
para convertirse con descaro en una maniobra para intereses
partidistas.
La realidad es que el PSOE y Montilla saben que el borrador más
favorable al Estatuto de los que se han puesto sobre la mesa (y que
no fue aceptado por los más críticos) era ya un varapalo de
consideración al texto hoy vigente. Y todos sabemos que estamos
asistiendo a maniobras políticas que tienen más que ver con las
elecciones catalanas que con la constitucionalidad del texto. Si hay
que intentar ganar las elecciones (más bien perderlas por menos) y
aplacar al “partido hermano” de los socialistas catalanes, qué
demonios va a importar, tal y como están las cosas, la Constitución,
la estabilidad institucional y el sentido común.
El segundo argumento esgrimido es que, con este intento chusco de
renovación, que no responde a ningún criterio serio (y ciertamente
los hay), el PSOE quiere que el PP “se retrate” al mismo tiempo que
sigue negando la cuota de la oposición sin proponer un sistema de
elección distinto y que asegure la independencia. Es una estafa (a
los ciudadanos más que al PP) de tales dimensiones que asusta en un
partido pretendidamente serio como el de los socialistas españoles.
Ni podemos ni debemos permitírnoslo
EDITORIAL Libertad Digital 25 Mayo 2010
Emulando a los violinistas del Titanic que con el barco semihundido
y la cubierta inclinada sobre el mar seguían tocando para transmitir
en vano al pasaje que no había peligro, la casta política permanece
ajena al drama económico que aflige a millones de familias
españolas. Hace tiempo que su serenata del “aquí no pasa nada” dejó
de surtir efecto. Hoy la primera y casi única preocupación de los
ciudadanos es la crisis, que se traduce en un desempleo monstruoso y
en una falta de expectativas entre los sectores mejor preparados y
más productivos del país, los únicos que pueden liderar la salida de
este agujero negro en el que nos ha sumido la intervención monetaria
primero y el desbocado gasto público después.
Pero la política tiene sus propios tiempos y, especialmente, sus
propios y sacrosantos intereses. Se empeñan en hacérnoslo saber a
diario desde que se produjo el descalabro. Cuando la sociedad vio de
lejos las negras nubes de la recesión empezó a ahorrar. Sus
políticos hicieron exactamente lo contrario, se lanzaron sobre la
caja y, cuando ya no quedaba nada en ella, pidieron prestadas
ingentes cantidades de dinero fuera de España para atender sus
cuantiosos gastos corrientes. Llegado el momento de la verdad, que
es el que estamos viviendo en estas semanas de pasión, lejos de
despertarse y mirar de frente a la realidad, perseveran en su
actitud asocial e inmoral de gastar a manos llenas mientras el país
se hunde literalmente delante de sus narices.
La indigna farsa que José Montilla ha protagonizado en el Senado es
el enésimo ejemplo de una clase, la compuesta por el medio millón de
políticos de todos los partidos, que ha perdido el norte, que ha
colocado sus fines como únicos a cumplimentar enteramente, al tiempo
que consumaba el divorcio definitivo con la sociedad civil que le
permite vivir a cuerpo de rey. España no puede permitirse el lujo de
tener tanto y tan bien remunerado político, no puede atender sus
onerosos caprichos, que, cuando no van dirigidos al pastoreo de
votos, van directos a autosatisfacer la demanda de la propia casta,
o a azuzar las nocivas cuestiones identitarias que tanto daño y tan
caras han salido al país durante los últimos 30 años.
Durante las vacas gordas ese mal pasaba desapercibido en medio de la
fiesta de dinero barato y expansión sin límite. Hoy ya no es así y,
como esos tiempos no pueden volver porque todo era mentira, seguirá
siendo así por mucho tiempo. El poder que se ha autoarrogado la
clase política que dice representarnos es intolerable y constituye
el primer causante de la ruina económica, moral e institucional de
la España actual. Ha llegado el momento de que dentro se haga un
profundo examen de conciencia como el que el consejero madrileño
Francisco Granados ha invitado a hacer a la Cámara Alta.
Con la que está cayendo no podemos permitirnos el despropósito de
que el presidente de una comunidad autónoma monte un show políglota
a mayor gloria de no se sabe bien qué pluralidad lingüística
violentada por el inexistente centralismo. No podemos permitirnos el
lujo de tener al ministro de Trabajo perdiendo el tiempo mientras
hay casi cinco millones de personas en la cola del paro. No podemos,
en definitiva, asistir impasibles a los desentonados acordes de una
casta de ungidos mientras el barco se va a pique.
Endeudamiento
Algo peor que "versos sueltos"
Guillermo Dupuy Libertad Digital 25 Mayo 2010
El PP lo ha tenido siempre muy fácil para rechazar la supuesta
contradicción en la que sus críticos dicen que incurre cuando
rechaza el recorte de gasto público anunciado por Zapatero sin dejar
por ello de defender una drástica reducción del déficit público. No
sólo el déficit se puede reducir de muy diversas maneras, sino que
incluso una que contemplara exclusivamente la reducción del gasto
público como vía para lograrlo puede implicar recortes en muchas
partidas del presupuesto distintas a las que ha planteado el
Gobierno.
El verdadero talón de Aquiles del discurso de Rajoy en favor de la
austeridad en el gasto público, su verdadera contradicción, lo
constituyen las comunidades autónomas y los ayuntamientos gobernados
por el PP, que son los que encabezan las listas de los más
endeudados. Empezando por estos últimos, y según los datos ofrecidos
por el Banco de España, la deuda del ayuntamiento que dirige Ruiz
Gallardón asciende a más del doble que la que suman las de los
consistorios de Valencia, Barcelona, Zaragoza y Málaga, que son los
que le siguen, a su vez, en la lista de los más endeudados. Dicho de
otra forma: el Ayuntamiento de Gallardón, con 6.762 millones de
euros a finales de 2009, acumulaba por sí solo casi la cuarta parte
de toda la deuda de los ayuntamientos españoles. Y eso por no hablar
de los otros mil millones con los que Gallardón ha endeudado a los
madrileños en los dos últimos meses.
Más que un "verso suelto", tal y como le gusta calificar al alcalde
a su política respecto a la del partido al que le debe el cargo,
este dato constituye auténtica dinamita en manos del PSOE y del
Gobierno para destrozar el discurso del PP favorable a apretarse el
cinturón. Una dinamita que, como antes apunté, no sólo suministra
Gallardón pero sí es quien lo hace en mayor cantidad.
Mención especial, aunque a gran distancia, merece también la
simpática y corajuda Rita Barbera. Sin negar virtudes y otras
concordancias con el discurso del PP, que no se dan precisamente en
el caso de Gallardón, parece que a la alcaldesa de Valencia no le ha
bastado el centralismo autonómico y las balanzas fiscales que, en
beneficio de su ciudad, vampirizan a provincias como las de Alicante
y Castellón. Ha necesitado además que el endeudamiento de su ciudad
supere en más de un 10% al que sufre la endeudadísima ciudad de
Barcelona.
En cualquier caso, que tres de las cinco ciudades más endeudas de
España estén gobernadas por el PP es un hecho tan lamentable y
contradictorio con el discurso de Rajoy como lo es el que dos de las
tres comunidades autónomas más endeudas de nuestro país también
estén gobernadas por ese mismo partido.
Aunque en este terreno Aguirre haya tenido que soportar y haya
empezado a corregir el "agujero" que Gallardón también dejó en
herencia a la Comunidad de Madrid, éste no es el caso de Camps y de
la Comunidad Valenciana, cuya deuda supera incluso a la madrileña y
sólo está por debajo de la de la Cataluña social nacionalista.
El decreto que este lunes se hacía público en el BOE, y que impide a
cualquier consistorio acudir al crédito público o privado a largo
plazo, sólo va a suponer un tapón hasta 2012. Pero, ¿quién le pone
un tapón al endeudamiento autonómico? Como patéticamente tuvo que
reconocer recientemente Chaves, "no hay manera de imponer un techo
de gasto a las comunidades autónomas por parte del Gobierno". Me
temo que eso mismo se puede predicar del principal partido de la
oposición respecto a las comunidades por él gobernadas. Y es que a
la falta de vertebración de España, se une la falta de autoridad y
liderazgo de sus élites nacionales.
El Senado, la torre de Babel territorial.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 25 Mayo 2010
La ridiculez ha llegado al Senado de la mano del presidente de la
Comunidad de Cataluña. Ha sido el primero en probar una de las
estupideces mayores aprobadas en esa Cámara, la traducción
simultánea de las intervenciones a las "lenguas" que la Constitución
reconoce como coexistentes con el español como lenguas oficiales en
los territorios autonómicos donde se hable. Esto es, el catalán en
la C.A. de Cataluña y en Baleares, el euskera en la C.A. de El País
Vasco, el valenciano en la C.A. de Valencia y el gallego en la C.A.
de Galicia.
Lo que se hizo en el Senado aprobando el tema de la traducción es
simplemente una aberración, ridiculez extrema y un gasto
innecesario. El Senado es una Cámara que en ningún caso representa a
las Comunidades Autónomas sino a todos los ciudadanos. Aunque su
denominación sea de representación territorial, en ningún caso se
establece que sea por Comunidades autónomas, ya que la
representatividad e establece por provincias o circunscripciones
insulares. Tan solo se deja una opción al nombramiento directo de un
senador por Comunidad Autónoma adicional y otro por cada millón de
habitantes.
Según la Constitución, es el castellano, más conocido como español,
la lengua común y que todos los españoles tienen el deber de
conocerla y el derecho a usarla. Para nada se obliga a que en las
Cortes se usen las otras lenguas que las Comunidades Autónomas
tienen reconocidas como co-oficiales en sus Estatutos. Así que solo
fue un esperpento oír el discurso del Sr. Montilla pidiendo la
renovación del TC, en una vana esperanza de ver el Estatuto de
Cataluña sin retoques ni enmiendas de un texto claramente anti
constitucional.
Lo realmente esperpéntico es comprobar que esa Cámara de
representación, el Senado, se haya convertido en un foro de
reivindicaciones de los grupos secesionistas y nacionalistas
claramente minoritarios y carentes de la representatividad que se
atribuyen. Ante esta deriva y escasa efectividad de una de las
partes fundamentales del sistema político bicameral de las Cortes de
España, la pregunta es si debemos mantener esta farsa por más
tiempo. Porque si de hecho se quiere que sea un reflejo del puzle de
autonomías que componen el Estado, se deberían modificar las normas
que se establecen para su composición y preguntar a los ciudadanos
si el sistema que se prefiere es confederal.
Desde luego que como republicano no dudaría en apoyar un cambio.
Pero hay una condición previa que no se cumple y es el permitir a
los ciudadanos el derecho a decidir sobre su futuro. No bastan los
referéndums locales para legitimar una opción política y aún menos
para legitimar un cambio en las reglas de juego atribuyéndose de
modo unilateral competencias exclusivas del Estado. Eso que se ha
hecho en el Estatuto de Cataluña, nunca podrá ser admitido sin que
sea el conjunto de los ciudadanos los que opinen.
Así que el Sr. Montilla podrá decirlo en todos los idiomas que se le
ocurra, si bien ya se sabe que algo se pierde en las traducciones.
Pero lo que no se podrá perder es que la Constitución prevalece
sobre cualquier otra Ley y que el Tribunal Constitucional tiene el
deber de defenderla y censurar todo aquello que atente contra su
letra y su espíritu. Lo ideal sería que los jueces fueran inmunes y
ajenos a las injerencias de los partidos políticos, pero eso es
pedir demasiado a quienes no están dispuestos a soltar ninguna cota
de poder y de influencia en la vida de los ciudadanos.
Lo que sobra no es el TC, sobra una casta política corrompida por
mantener su propia subsistencia y control del poder. Puede que la
Constitución no sea perfecta, pero lo que es seguro es la total
imperfección de la Institución prevista para defenderla.
El pinganillo vertebra España.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 25 Mayo 2010
Ayer se montó en el Senado una cosa maravillosa. Se desataron por
fin las lenguas. Se contabilizó mediáticamente el gasto que ha
supuesto esa martingala pero de forma sesgada. Todos hablan de lo
que nos han costado los traductores. Nadie habla de lo que han
costado los pinganillos. Esa es la auténtica estafa. Nos dejan sin
saber la marca de los pinganillos. No sabemos si son alámbricos o
inalámbricos. No sabemos, ni creo que nunca sepamos si los
pinganillos son monolingües o multilingües. Nadie nos ha aclarado si
aquellos de los presentes que conocen todas las lenguas podían oír
simultáneamente todas las traducciones simultáneas.
Como yo no tengo pinganillo conectado al sistema universal de
traducción simultánea del Senado no puedo hablar ni opinar de lo que
allí se dijo, pero puedo hablar de los pinganillos.
El pinganillo se ha convertido en una seña de identidad de España
toda. El pinganillo ya es el símbolo de la unidad de las Españas. El
pinganillo ya es la insignia de la diversidad multicultural de
nuestro país. El pinganillo ha mutado en divisa de nuestra
idiosincrasia.
El idioma común ya no es necesario para vertebrarnos. La
vertebración de España se cimenta en el pinganillo. Por todo ello
exijo que el pinganillo figure en la bandera española. En el escudo
se deben quitar las dos columnas que hay a ambos lados y en su lugar
habría que poner dos pinganillos.
El ¡Viva España! ha quedado obsoleto, toca gritar ¡Viva el país de
las gilipolleces!
Nuestra condición de ciudadanos
Francisco Rubiales. Periodista Digital 25 Mayo 2010
En estos momentos cruciales de nuestra Historia, recien anunciado
ese indigno "Zapatazo" que arroja sobre pensionistas, funcionarios y
clases medias todo el peso del sacrificio que España debe hacer para
salir de la crisis, cuando resulta evidente que el país está mal
gobernado y es maltratado por gente que antepone sus propios
intereses al bien común, es cuando hay que recordar nuestra
condición de ciudadanos y los deberes y derechos que conlleva la
auténtica ciudadanía.
Zapatero, a pesar de ser un mal gobernante, internacionalmente
desprestigiado y rechazado en su propio país por la mayoría de los
ciudadanos, se niega a dimitir o a conceder un adelanto electoral,
como exige gran parte de la ciudadanía. "No vamos a dejar la tarea a
medias", acaba de afirmar la vicepresidenta del des gobierno. Si se
niegan a escuchar el clamor que les exige que abandonen las
poltronas, es porque carecen de dignidad y decencia. En ese caso,
hay que recordar una de las primeras leyes fundamentales de la
política, superior a toda norma o ley aprobada por los parlamentos:
"...cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida
invariablemente al mismo objetivo, demuestra el designio de someter
al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber,
derrocar ese gobierno y establecer nuevos resguardos para su futura
seguridad".
Cuando ha quedado claro que lo que tenemos en España no es una
democracia sino un partitocracia, construida arbitraria y
traidoramente sobre lo que creímos que era una democracia auténtica,
cuando hemos comprobado hasta el hartazgo los terribles estragos que
causa a nuestro país esta casta política degradada e injusta, capaz
de anteponer sus intereses al bien común y de aplastar y arruinar al
pueblo antes de renunciar a sus privilegios injustos y ventajas,
entonces tenemos que aceptar que esta vulgar casta política española
que nos gobierna acabará irremisiblemente por escupir sobre la
Constitución de 1978 y de conducirnos hacia la definitiva ruina,
postración, descontento y derrota.
¿No tenemos pruebas más que suficientes de que la oligarquía de
partidos está mutando en una tiranía de partidos y de castas
políticas aferradas al poder?
Antes de que el proyecto de convivencia en España se marchite por
completo, víctima de la vileza de los gobernantes, antes de que
nuestros principios y valores queden totalmente desnudos, hay que
recordarle a la gente que democracia es libertad, igualdad y
fraternidad para todos los españoles y que existe el derecho a
defender como ciudadanos, en las calles y plazas, el bien común, la
justicia y los valores y principios básicos que los poderosos
irrespetan y aplastan.
No es cierto, como ellos afirman, que la democracia significa
entregar a los que han sido elegidos un cheque en blanco para que
gobiernen sin límites durante toda una legislatura. La
representación es fiduciaria y depende de la confianza de los
ciudadanos. Si esa confianza se pierde, el representante queda
deslegitimado en democracia y debe dimitir. El ciudadano tiene
derecho a retirar su confianza al político que le representa del
mismo modo que se la retira al tendero que le engaña con la
mercancía o al abogado que le defiende mal. Nada de impunidad, nada
de inmunidad. El ciudadano, en democracia, es siempre el soberano.
La oposición de los ciudadanos al mal gobernante siempre ha sido la
más noble tarea política del ser humano, el motor del auténtico
progreso y el principio básico de la libertad, la decencia y la
ciudadanía. Ser ciudadanos significa, entre otras cosas, asumir el
derecho y la obligación de oponerse al déspota y al malvado.
En esta hora crucial de España, aquellos que todavía justifican su
pasividad y cobardía bajo las preguntas ¿para qué deponer a la
izquierda si la derecha es igual? o ¿para qué expulsar a Zapatero si
Rajoy es más de lo mismo?, hay que decirles que nuestro deber
ciudadano nos exige, primero, expulsar a quién, desde el gobierno,
utiliza su poder contra el bien común y su pueblo, sea quién sea. Si
el déspota depuesto es sustituido por otro igualmente indecente,
entonces, sólo entonces, cuando haya demostrado claramente su
indecencia (nunca antes), tendremos nuevamente el derecho a elevar
la bandera ciudadana y a luchar también contra él.
En estos momentos de angustía, es bueno leer y releer, hasta que se
quede esculpido en el alma, el más hermoso párrafo de la Declaración
de Independencia de los Estados Unidos, quizás el mayor monumento
escrito a la libertad y a la dignidad de los demócratas:
"Sostenemos como evidentes en sí mismas estas verdades: que todos
los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de
ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la
libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos
derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan
sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que
cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos
principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e
instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a
organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las
mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad. La
prudencia, claro está, aconsejará que no se cambie por motivos leves
y transitorios gobiernos de antiguo establecidos; y, en efecto, toda
la experiencia ha demostrado que la humanidad está más dispuesta a
padecer, mientras los males sean tolerables, que a hacerse justicia
aboliendo las formas a que está acostumbrada. Pero cuando una larga
serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo
objetivo, evidencia el designio de someter al pueblo a un despotismo
absoluto, es su derecho, es su deber, derrocar ese gobierno y
proveer de nuevas salvaguardas para su futura seguridad y su
felicidad."
Voto en Blanco
Carta enviada por la Asociación por la
Tolerancia a D. José Montilla
Asociación por la Tolerancia 25 Mayo 2010
Sr. D. José Montilla
Presidente de la Generalidad de Cataluña
Barcelona, a 13 de mayo de 2010
Sr. Presidente:
La Asociación por la Tolerancia ha sabido, por noticia publicada en
la prensa, que usted ha invitado o invitará a diferentes colectivos
y entidades a secundar su desafío al Tribunal Constitucional con
motivo de los recursos interpuestos ante ese órgano contra el nuevo
estatuto de autonomía de Cataluña. Le agradecemos que no haya
pensado en nuestra asociación para sumarla a ese clamor inducido que
atenta contra la deseable separación de poderes y contra el
escrupuloso respeto a las decisiones judiciales propios de una
democracia. Le agradecemos en definitiva que no haya pensado en
nuestra asociación para interpretar un papel subalterno en esta
vergonzosa comedia.
La Asociación por la Tolerancia manifiesta el rechazo que le provoca
su petición de ayuda a parte del generosamente subvencionado tejido
asociativo de Cataluña, entendiendo que no se basta usted para
transitar la senda del flagrante desafío que se ha empecinado en
recorrer, teniendo que recabar la complicidad de otras personas. Su
actitud es indigna de un dirigente cabal y ponderado y cubre de
oprobio el cargo que, en este caso, desempeña de manera
irresponsable, por no decir cobarde.
La Asociación por la Tolerancia se avergüenza de un presidente, en
teoría de todos los catalanes, incapaz de dedicar sus esfuerzos a
las graves dificultades que atraviesan muchos de sus representados
con motivo de esta crisis económica que, supuestamente –eso nos
dijeron– pasaría de largo ante nosotros y que apenas nos afectaría,
cuando son ya más de 600.000 los catalanes desempleados. Eso sí, la
crisis no le afectará ni a Usted, ni probablemente a sus hijos, a
quienes envía a un colegio privado alemán, evitando así la inmersión
lingüística forzosa en catalán que su gobierno impone a nuestros
hijos. Como sabiamente dijo su mujer "saber alemán es como tener una
carrera". Lástima que no todos tengamos las mismas oportunidades que
ustedes, y que ni siquiera nos dejen la opción de escoger para
nuestros hijos la lengua oficial (catalán o castellano) en la que
queramos que se les eduque.
Causa asombro y una mayúscula decepción observar que Usted y su
gobierno ocupan su tiempo en reforzar onerosas, caducas y
disparatadas políticas identitarias.
Quienes pensaron en su día que un cambio de gobierno en nuestra
autonomía traería aire nuevo y fresco para ventilar un ambiente
político irrespirable después de tantos años de apolillado
nacionalismo esencialista, se equivocaron de medio a medio. Peor que
el nacionalismo gestionado por auténticos y confesos nacionalistas,
es el nacionalismo servil de los conversos como el que usted
representa.
La Asociación por la Tolerancia le exige que de inmediato desista de
presionar al Tribunal Constitucional que, por supuesto, está
legitimado para entender de recursos contra cualquier normativa con
rango de ley, tal y como establece nuestra Carta Magna, y que se
disculpe formalmente ante magistrados y ciudadanía por el lamentable
uso que hace del poder que le ha sido conferido.
Junta de la Asociación por la Tolerancia.
Senado
Ataúlfo, Montilla, Recaredo y Wamba
José García Domínguez Libertad Digital 25 Mayo 2010
Obrado el milagro de Pentecostés en el Senado, al punto de que José
Montilla zahirió allí con idéntica saña a Pompeu Fabra y a Nebrija,
sólo nos restaba asistir a otro prodigio no menos portentoso, el de
la conversión de ese rudo políglota a los principios del
parlamentarismo constitucional. Pero, como dicen los periodistas
deportivos cuando pierde el equipo de casa, no pudo ser. Y es que el
president, al modo del vulgo, tiene interiorizado en el cerebelo que
la democracia no es nada más que la dictadura de la mayoría; algo
así como un sucedáneo de la monarquía electiva visigoda de Ataúlfo,
Recaredo y Wamba, apenas con la única peculiaridad de que la espada
del déspota se subasta en pública almoneda cada cuatro años.
De ahí que a don José no le quepa en la cabeza –ya de por sí
angosta– el extravagante principio ilustrado de la independencia
judicial. Una tara ideológica, ésa del Muy Honorable, que no
acarrearía trascendencia mayor si no la compartiese con su igual,
Zapatero. Consecuentes, uno y otro no padecieron la menor angustia
por la renovación del Constitucional mientras les asistió la certeza
de que María Emilia & Cía. aliñarían una sentencia a su gusto. Sin
embargo, al trascender que el cambalache no estaba atado y bien
atado, se desató el pánico escénico entre su grey, la catalanista.
Procedía, entonces, cambiar ipso facto, sin mayor demora, ya mismo,
al árbitro, a los linieres, a los recogepelotas y hasta al utillero
de las almohadillas; en medio del partido, naturalmente.
Y en tal empeño anda ahora mismo ese par de dos; prestos ambos a
educar a los supremos magistrados de la nación en el mismo principio
de obediencia que rige para ujieres, mayordomos, marmotas y propios
en general. Por lo demás, es ése, el de la renovación súbita, asunto
que igual interesa a Montilla con tal de dilatar por todos los
medios el veredicto final del Tribunal; al menos, hasta que hayan
pasado las elecciones domésticas en Cataluña. Ya se ha dicho aquí
más de una vez: a estas alturas del fiasco estatutario, la única
sentencia que le sirve al PSC es la no sentencia, cualquier otro
pronunciamiento devendría fatal para ellos. Ansían, pues, ganar
tiempo. Para seguir perdiéndolo.
José García Domínguez es uno de los autores del blog
Heterodoxias.net.
ETA sólo calla
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 25 Mayo 2010
La debilidad de la organización terrorista ETA, agudizada por la
captura de su principal jefe la pasada semana, ha disparado los
análisis e interpretaciones sobre la posibilidad de que en breve
pueda hacer algún anuncio que sea el preludio del abandono de las
armas. Se alegan diversas razones para ese anuncio, entre ellas el
supuesto convencimiento en las filas de ETA de que ha llegado la
hora de poner fin a la violencia.
Algunos de los que avisan de la llegada del deseado anuncio por
parte de ETA creían firmemente que ese paso se iba a dar en el
comunicado de la banda terrorista del Aberri Eguna, pero no sólo no
hicieron entonces ninguna declaración de tregua, sino que se
ratificaron en que no era el momento de dar un paso de esa
naturaleza.
Las expectativas sobre ETA se alimentan de interpretaciones y de la
confusión entre las necesidades de Batasuna con lo que realmente
piensa la organización terrorista. Que no es lo mismo. A Batasuna le
vendría bien cualquier parón de ETA para buscar un resquicio por el
que colarse en las elecciones. Es el partido ilegalizado el que
tiene prisa y el que está alimentando la idea de la cercanía de un
paso positivo de la banda. Lo que sabemos de ETA, en cambio, no va
en la misma línea.
El último debate interno habido en el seno de la banda terminó con
la decisión de continuar con la violencia para conseguir sus
objetivos políticos y esa decisión no se ha revisado. Todas las
actuaciones realizadas por ETA en los últimos meses estaban
encaminadas a cometer atentados. Además, ETA no sólo no ha
ratificado los resultados del debate habido en el seno de Batasuna,
sino que está en desacuerdo con ellos y su objetivo a medio plazo es
buscar la forma de reconducir esa situación.
ETA tiene sus propias condiciones políticas para una posible tregua,
tal y como refleja en el comunicado difundido el pasado 19 de enero,
y esas condiciones no se dan en la actualidad. Ni la debilidad de la
banda, ni las necesidades electorales de Batasuna parecen razones
suficientes para que los dirigentes del grupo terrorista cambien de
estrategia a corto plazo. La línea de ETA no ha sido nunca el
resultado personal de la voluntad de un único dirigente por muy
influyente que éste fuera. La ETA posterior a Mikel Carrera, 'Ata',
es igual a la anterior, aunque esté más debilitada. De momento, ETA
sólo calla, pero no otorga.
De viejos y esperpentos
HERMANN TERTSCH ABC 25 Mayo 2010
ESPECIALISTAS aseguran que el presidente del Gobierno ha envejecido
mucho. Lamento decir que me hubiera gustado que ese proceso hubiera
sido más precipitado. Porque el daño que inflige a este país ha
adquirido una velocidad que ni su encanecimiento ni el deterioro
general físico que pueda sufrir nuestro Gran Timonel pueden
aguantar. Hay sin duda formas rápidas de llegar a la decrepitud.
Pero me temo que la ahora descubierta no nos salve ya de la
decrepitud general.
Para evitar hundir a este país en la crisis más grave desde la
guerra civil se le tendría que haber caído el pelo a Rodríguez
Zapatero el 15 de marzo del 2004. Antes del entierro de 192
compatriotas e inmigrantes. Hoy es demasiado tarde. En todo caso le
deseo buena salud y una vejez tranquila, aunque sus
responsabilidades en las tragedias diarias de tantos millones de
españoles estén claras. Aunque el daño generado a un país como el
nuestro que llevaba treinta años resurgiendo en libertad y
prosperidad es inenarrable. Que tenga una buena vejez, nadie le
persiga ni ejercite venganza por sus actos, ofensas y daños a tantos
españoles y pueda plácidamente concluir su vida con su Sonsoles y
sus hijas góticas. Estoy seguro de que los españoles con la
conciencia tranquila porque jamás le votaron controlan sus instintos
básicos. Y no recurrirán a recursos de la chusma tan bien utilizada
por esta maldición de presidente en estos años de su campaña de
odio. Le deseo por tanto buena salud y una seguridad que
probablemente les falte a muchísimos españoles durante muchos años
por su culpa.
Porque pintan bastos.
Dice el Fondo Monetario Internacional, después de habernos hecho una
visita, que lo llevamos crudo. Cuando crezcamos algo -ya veremos
cuándo lo haremos realmente-, no creceremos para crear empleo.
Durante mucho tiempo. Cuando probablemente con cinco millones y
medio de parados nos instalemos en ese limbo que es el crecimiento
entre el cero y el dos -que no vale para nadie y para nada porque no
se creará empleo y los espantados inversores tendrán el dinero muy
lejos de este país-, veremos cómo se ponen las calles. Porque aquí
todo el mundo habla de economía, los más ingenuos se creen que la
cosa cambiará pronto, pero pocos hablan del problema de la seguridad
que se nos echa encima.
Porque la economía sana -destrozada hoy aquí en España- es premisa
para la seguridad. Como la seguridad -también la seguridad jurídica
que este Gobierno ha hundido- es premisa para que funcione la
economía. Y como aquí no funciona ni una ni otra, el dinero decide
tomar las de Villadiego. Y si no se genera riqueza se produce
miseria. No pidan patriotismo al dinero porque es infantil hacerlo.
El dinero hoy hace lo que le da la gana hasta en China. Y nos hemos
convertido en un país inhóspito para quienes no quieren problemas.
No le pidan patriotismo ni siquiera al dinero del presidente del
Congreso. Capaz es de llevarse la hípica de Toledo a Wiesbaden. Hay
que imaginarse a José Bono y al Pocero, señor de Seseña, en aquella
ciudad alemana con tanta tradición hípica. Con sus señoras con
sombreros propios de Ascot. Equivocándose de cubiertos, supongo.
Mientras el FMI publicaba su demoledor informe sobre el estado de
nuestras cosas, aquí, ayer, el señor de Iznajar, presidente de la
Generalidad de Cataluña, otro que dudará con los cubiertos, se
gastaba el dinero de los españoles en ese hazmerreír de amenazarnos
en cinco idiomas en el Senado en Madrid. Dice Montilla que si no
obedece el Tribunal Constitucional a sus deseos nacionalistas y
socialistas o viceversa, puede haber conflicto entre España y
Cataluña. ¿Cómo que entre España y Cataluña? ¿Como entre Córdoba e
Iznajar? ¿Como entre Tordesillas y Valladolid? Ya está bien de
bromas. El FMI nos está diciendo que este país puede ser pronto un
país fracasado. Un país fuera del entorno del bienestar. Y los
analfabetos en cinco idiomas nos amenazan con cargo a nuestro
dinero. Ustedes sabrán hasta cuándo seguimos con esta broma de mal
gusto. Con este esperpento del viejo prematuro.
11-s y 11-m
Pío Moa Libertad Digital 25 Mayo 2010
El 11-s: Existe un estado al que los islamistas han declarado la
guerra como el Gran Satán: Usa. Y no porque represente el
“imperialismo”, sino porque representa la democracia y el
cristianismo, al menos desde el punto de vista musulmán. El
instrumento preferido del ataque islamista han sido los atentados
suicidas, un terrorismo mezclado con fanatismo religioso. Sobre esta
táctica han teorizado bastante (“guerras de cuarta generación”) y la
han llevado a los hechos. La culminación, hasta ahora, han sido los
atentados del 11-s. Hay, pues, una declaración de guerra, hostilidad
abierta y permanente, los ataques han seguido la táctica conocida,
hay precedentes de otros atentados contra las torres gemelas,
consideradas símbolo del poder useño, y la visión inequívoca de los
aviones estrellándose contra ellas. En tal contexto, atribuir los
atentados a provocaciones del mismo gobierno useño suena altamente
improbable, retorcido e innecesario.
El 11-m pudo haber sido un caso similar: fueron detenidas y acusadas
enseguida personas relacionadas con el islam, se achacó la matanza a
una represalia por el protagonismo –solo político, no militar—de
Aznar en el derrocamiento de Sadam, la izquierda simpatizante con
los islámicos culpó al gobierno de Aznar, y cuando llegó al poder
con su “alianza de civilizaciones”, se apresuró a recompensar a los
terroristas retirando las tropas de Irak y aconsejando hacer lo
mismo a otros países. Todo ello abunda en la tesis de un atentado
islámico.
Pero casi todos los detenidos lo fueron arbitrariamente y hubieron
de ser liberados (cuando pasó el efecto político del golpe sobre las
elecciones); varios de los presuntos autores estaban controlados por
la policía o eran directamente confidentes de esta, y esa pista
nunca fue seguida por los jueces; no fueron los característicos
atentados suicidas, y en cambio hubo suicidios posteriores no del
todo convincentes ni acordes con la táctica islamista; fueron
destruidas la mayor parte de las pruebas y se intentó colar otras
falsas; no sabemos aún qué explosivo se utilizó; según la sentencia,
el atentado no tuvo que ver con la guerra de Irak, ni aparece un
autor intelectual... Estas y otras extrañas anomalías hacen que la
tesis del islamismo sea como mínimo dudosa, y empujan las sospechas
--de momento solo sospechas, pero fuertes—en otras direcciones. Es
decir, al revés que en el 11-s, no conocemos la motivación, ni la
organización ni el instrumento del crimen, entre otras cosas.
El problema se complica porque la tesis de que los asesinos
pretendían volcar las elecciones es muy aventurada: el efecto
psicológico de un golpe así es impredecible, y pudo igualmente haber
sido el contrario. Sí es cierto, en cambio, que la oposición supo
aprovechar electoralemente el terrible crimen, mintiendo sobre él,
con una rapidez, agilidad y radicalismo en verdad sorprendentes
Lo social, lo político y lo educativo
XAVIER PERICAY ABC 25 Mayo 2010
Como sin duda recordarán, hubo una vez una propuesta de «Pacto
social y político por la educación». Una propuesta formal, escrita.
O sea, un documento con ese título. Que el título fuera ese y no
otro -que no fuera, por ejemplo, un escueto «Pacto por la
educación», sin adjetivo alguno- permite suponer que el Ministerio
del ramo, autor del texto, concedía al acuerdo una doble dimensión y
se proponía realzarla desde el principio. Por lo demás, la lectura
del preámbulo del documento no hacía sino insistir en el carácter
complementario de esa dicotomía o, lo que es lo mismo, en la
imperiosa necesidad de aunar lo social y lo político para que el
pacto llegara a buen puerto. Y hasta aludía, preventivamente, a la
«especial responsabilidad» de quienes conforman el segundo de los
ámbitos, en la medida en que representan al conjunto de los
ciudadanos. En fin, que, así las cosas, la partida parecía jugarse a
todo o nada.
Pues no. Al final, ni fue todo, ni parece que vaya a ser nada.
Cuando menos a juzgar por el rechazo que cosechó el documento entre
gran parte de las fuerzas políticas no comprometidas con la acción
de gobierno, y por la forma como el ministro Gabilondo ha ido
administrando, desde aquel mismo momento, ese rechazo. En efecto,
nada más confirmarse la negativa del Partido Popular a suscribir el
pacto -lo que, en el fondo, e hicieran lo que hicieran el resto de
los partidos, equivalía a dar por enterrada la iniciativa-, al
titular del ramo le faltó tiempo para asegurar que los objetivos y
las medidas previstos en el documento seguían siendo válidos. Y que
él, por supuesto, se proponía cumplirlos y aplicarlas. Pero es que,
a los pocos días, Gabilondo fue más allá. Tan allá, que no sólo se
desplazó hasta Bruselas para presidir el Consejo de Ministros de
Educación, sino que aprovechó el viaje para declarar que piensa
hacer todo lo posible por lograr un «gran acuerdo social».
Por supuesto. De lo contrario, es decir, de haber renunciado a su
objetivo, a estas alturas estaríamos hablando, en buena lógica, del
ex ministro Ángel Gabilondo. Recuérdese que su llegada al Ministerio
de Educación tenía una sola encomienda: la consecución del tan
ansiado pacto educativo. Recuérdese también que esa encomienda
aparecía siempre enaltecida por el convencimiento de que el pacto en
cuestión era de los grandes, de los que hacen época, o sea, un pacto
de Estado.
Así lo manifestaba el propio interesado en sus intervenciones
públicas, y así quedó reflejado, sin ir más lejos, en el documento
ministerial ya citado («Para realizar este trabajo conjunto es
imprescindible que se alcance un gran «Pacto Social y Político por
la Educación»», podía leerse en el preámbulo). Pues bien, ante la
evidencia del fracaso -y en este punto, y por más que en cualquier
negociación intervengan muchas partes, el fracaso mayor
corresponderá siempre a quien se propuso lograr lo que no ha
logrado- y dado que la palabra dimisión no suele figurar casi nunca
en el vademécum de los políticos, al ministro no le ha quedado más
remedio que ejecutar una suerte de pirueta verbal consistente en
sustituir el «gran pacto social y político» por un «gran acuerdo
social» -pirueta que ya había ensayado, por cierto, en una
entrevista publicada hace más de dos meses. En definitiva: todo
indica que Gabilondo ha renunciado a la dimensión política de su
proyecto para poder continuar flotando -¡oh, paradoja!- en las aguas
de la política española.
Ahora bien, ¿tiene sentido un pacto educativo como el que sigue
proponiendo el ministro? ¿O un gran acuerdo social, para ser fiel a
sus palabras? Lo dudo. Ante todo, porque no creo que pueda separarse
lo social de lo político. Cualquiera que conozca un poco el paño
sabe que tanto los sindicatos de maestros y profesores como las
asociaciones de padres de alumnos, es decir, dos de los sectores
pertenecientes al ámbito social con mayor peso en el campo
educativo, están, por lo general, politizados. Al menos en lo que
respecta a sus cargos directivos o de representación. Las
coincidencias ideológicas entre algunos de esos colectivos y
determinados partidos políticos -especialmente los dos grandes- son
más que evidentes. Y de esas coincidencias ideológicas se derivan,
como es natural, comunidades de intereses, cuando no estrategias
compartidas. Por otro lado, en la financiación de esas entidades
sociales -o, como mínimo, de parte de las actividades que organizan-
suelen intervenir esos mismos partidos a través de los presupuestos
de las instituciones nacionales, autonómicas o locales en las que
gobiernan. Así las cosas, pretender deslindar lo social y lo
político como si se tratara de compartimentos estancos y no
existiera una clara penetración del segundo en lo que debería ser,
en rigor, el terreno del primero, resulta tan ilusorio como falaz.
Pero es que, además, una simple ojeada a los contenidos del «Pacto
social y político por la educación», por una parte, y a los
argumentos aducidos por el Partido Popular para no suscribirlo, por
otra, sirve para confirmar hasta qué punto un acuerdo como el que se
persigue -esto es, un gran pacto educativo, que comprometa en un
solo proyecto al conjunto de la sociedad española o, al menos, a una
inmensa mayoría de sus miembros- no puede ser sino político. Es
cierto, y sería absurdo olvidarlo, que todo concierto entre las
partes comporta necesariamente un grado más o menos elevado de
renuncias. Y que esas renuncias deben asumirse, en lo posible, de
forma equitativa. Así, cuando uno repasa las medidas contenidas en
el documento ministerial, encuentra indicios inequívocos de ese
esfuerzo. Por ejemplo, en la división del cuarto curso de Secundaria
en dos opciones, una orientada al Bachillerato y otra a la Formación
Profesional. O en la reforma en profundidad de la propia Formación
Profesional, de modo que tanto el tránsito interno entre niveles
formativos como el externo en relación con el Bachillerato sean
factibles y eficaces. En uno y otro caso se trata de un cambio
notorio con respecto al sistema vigente. Pero no de un cambio
suficiente para que el Partido Popular y los sectores por él
representados puedan sumarse al pacto.
Y es que la propuesta del Ministerio no incluye, aparte de otros
aspectos educativos, casi ninguna de las medidas capaces de
preservar la libertad y la igualdad de todos los españoles. No
incluye, por ejemplo, la libertad de elección de centro. Ni la
garantía de que el castellano vaya a ser impartido como asignatura y
usado como lengua vehicular de la enseñanza en el conjunto del país.
Ni el establecimiento de unas enseñanzas comunes en todo el
territorio. Ni la puesta en marcha de unos sistemas de evaluación al
final de cada ciclo educativo que permitan saber, a ciencia cierta,
el nivel del alumnado Comunidad por Comunidad y centro por centro.
En realidad, no incluye nada que pueda agrupar a los españoles en
torno a un proyecto compartido. O, si lo prefieren, nada que pueda
contrariar de algún modo a los nacionalismos periféricos.
Dicho lo cual, el ministro tiene todo el derecho a seguir soñando
despierto, faltaría más. Aunque, eso sí, no estaría de más que se
dejara de grandezas y subterfugios verbales. El sucedáneo de pacto
al que aspira es tan político como el que no ha llegado a cuajar. Y,
sobra añadirlo, mucho menos representativo.
El PSOE, al compás de Montilla
Editorial ABC 25 Mayo 2010
TRAS la intervención del presidente de la Generalidad de Cataluña,
José Montilla, ante el Senado, en la que renovó la tradicional
amenaza que se cierne sobre las relaciones entre Cataluña y España,
el PSOE ha anunciado que apoya la renovación del Tribunal
Constitucional y acepta los dos candidatos que habían propuesto las
Comunidades Autónomas gobernadas por el Partido Popular hace más de
un año. Al final se demuestra que el veto socialista a Francisco
Hernando, ex presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General
del Poder Judicial, y a Enrique López, ex vocal y portavoz de este
órgano de gobierno de los jueces, era la causa del bloqueo a la
renovación del TC. Donde los socialistas veían obstáculos
insalvables para aceptar a Hernando y a López, ahora sólo hay prisas
para alcanzar un acuerdo. Entre ambos extremos no ha habido más
novedad que la presión del tripartito catalán en su estrategia de
deslegitimación del TC, cuyo objetivo es impedir la revisión
constitucional del nuevo Estatuto de Cataluña. Como este resultado
es imposible, porque la Constitución es la norma suprema del
ordenamiento jurídico, la pretensión del tripartito es forzar un
cambio de reglas en el funcionamiento del TC y, además, una
renovación que cambie la actual correlación de fuerzas en el seno de
esta institución.
Es evidente que el TC ha contribuido decisivamente a esta polémica
sobre su funcionamiento en relación con el Estatuto catalán, pero
para el tripartito presidido por Montilla, el problema no es el mal
estado de este tribunal, sino la certeza de que la mayoría de sus
magistrados están de acuerdo en que, con mayor o menor amplitud, el
Estatuto tiene preceptos inconstitucionales. El debate interno se
centra en cuánta inconstitucionalidad debe declararse. Por tanto,
una primera conclusión permite afirmar que el Partido Popular acertó
plenamente al interponer el recurso de inconstitucionalidad que
tanto está costando al TC resolver. Y la segunda conclusión es que
el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero ha introducido el
Estado de las Autonomías en una discordia irresponsable, con un
cambio del modelo constitucional que no ha pasado por los trámites
que prevé la Constitución para su reforma.
El PSOE ha acreditado carecer de criterio propio ante la grave
situación que atraviesa el TC. Su actitud oscila entre la
tradicional trasferencia de culpas al PP y el seguidismo al
tripartito catalán -sintomático de su debilidad política-, eludiendo
comportarse como corresponde al partido gobernante, es decir,
defendiendo las instituciones y actuando sin oportunismo. La súbita
aceptación de la renovación del TC tiene toda la apariencia de una
nueva trampa al PP.
Unidad institucional por las víctimas
LORENA GIL | VITORIA. El Correo 25 Mayo 2010
Las instituciones vascas escenificaron ayer una unión sin
precedentes en favor de las víctimas del terrorismo. El consejero de
Interior, Rodolfo Ares; la presidenta del Parlamento vasco, Arantza
Quiroga; los líderes de las Juntas Generales de los tres territorios
históricos, Ana Madariaga (Vizcaya), Juan Antonio Zarate (Álava) y
Rafaela Romero (Guipúzcoa), así como el presidente de la Asociación
de Municipios vascos, Eudel, Jokin Bildarratz, acordaron formalmente
en la sede del Ejecutivo de Vitoria establecer el 10 de noviembre
como 'Día de la memoria' en recuerdo a todos los damnificados.
PSE, PNV y PP, en cuyas manos descansan la mayoría de las
administraciones públicas, aparcaron en esta ocasión sus diferencias
para reivindicar de forma conjunta el reconocimiento a los afectados
por la sinrazón terrorista como una «obligación moral» y como «seña
de identidad de un nuevo tiempo de convivencia basado en el respeto,
la libertad y la responsabilidad».
El acuerdo, plasmado en un documento cuya lectura corrió a cargo
ayer de la directora de la Oficina de Atención a las Víctimas,
Maixabel Lasa, recoge el compromiso de todas las instituciones con
la celebración, en la señalada fecha, de sendos plenos o juntas
extraordinarias que permitan la aprobación de declaraciones en apoyo
a los damnificados. Además, se hace una apuesta clara por la
organización de ofrendas florales en los municipios vascos.
Bildarratz, que acudió «en representación de 251 ayuntamientos con
distintas realidades», defendió la necesidad de llevar a cabo una
«política de portal, cercana». «Hablamos de personas que han sufrido
muchísimo y que necesitan de nuestro calor», argumentó. El primer
edil de Tolosa tomó hace un año la decisión de sumarse al mapa de la
memoria, en el que se enmarca esta iniciativa y que busca extender
el recuerdo a las víctimas por toda Euskadi. Ayer, aprovechó su
intervención para enviar un «caluroso abrazo» a los familiares del
que fuera director financiero del Diario Vasco Santiago Oleaga, y de
los policías Luis Hortelano, Manuel Jódar y José María Sánchez,
asesinados por ETA tal día como ayer en 2001 y 1989,
respectivamente.
La instauración del 'Día de la memoria' sustituirá al homenaje anual
que el Ejecutivo brindaba a los afectados por el terrorismo. De ahí
que, como matizó la presidenta de las Juntas vizcaínas, Ana
Madariaga, «no sea el primer paso que se da en favor de las
víctimas». «Eso sí -añadió- tampoco será el último». Lo que hace de
la elección del 10 de noviembre algo singular y cuando menos
simbólico es el hecho de que dicha fecha es, al parecer, una de las
pocas del calendario en las que «no se ha registrado atentado mortal
alguno», detalle que permitió que los tres principales partidos de
Euskadi alcanzaran un consenso. «Un aniversario que no sea de nadie,
sino de todos» y que «esté por encima de iniciativas particulares»,
sostuvo Juan Antonio Zarate. La conmemoración fue presentada el
viernes en la Cámara de Vitoria y contó con el respaldo de todos los
grupos, salvo de Aralar y EA.
«Perenne e inmortal»
El objetivo de esta jornada «solemne» será, según subrayó Rodolfo
Ares, «recordar a las víctimas de todas las organizaciones
terroristas sin excepciones. De aquellas que hoy son pasado y de la
que sigue actuando, que es ETA». «No queremos ni una fosa en una
cuneta ni una en la orilla de la sociedad», resumió tajante Rafaela
Romero.
En esta línea, la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga,
alabó el «comportamiento ejemplar» que los damnificados han
demostrado con el paso de los años, al apelar a una «rebeldía
cívica», y aseguró que su recuerdo será «perenne e inmortal» y
servirá de «cimiento para edificar el futuro». Quiroga se congratuló
del gesto institucional materializado ayer y advirtió de que «la
victoria contra el terrorismo la conseguiremos entre todos los
demócratas». Como añadió Romero, «si nuestra herencia es la
libertad, aprendamos a defenderla».
Galicia bilingüe, intrahistoria de una
traición
FERNANDO GONZÁLEZ MACÍAS La Opinión 25 Mayo 2010
Lo sabe poca gente. Ella misma acaba de revelarlo ante las cámaras
de la TVG. En vísperas de las elecciones autonómicas, el Pepedegá
intentó fichar a Gloria Lago para incluirla en un puesto destacado
como candidata al Parlamento Gallego por la provincia Pontevedra. Se
trataba de rentabilizar electoralmente el considerable calado social
que en poco tiempo había adquirido un movimiento cívico como Galicia
Bilingüe, en tanto que punta de lanza contra la política lingüística
del bipartito, que parecía apostar por el modelo de inmersión.
Pero además, dice Lago, lo que se perseguía con su fichaje, más allá
del golpe de efecto ante ciertos sectores del electorado, era
empezar a desactivar una plataforma que, por pura coherencia y desde
una posición independiente, no dudaría en exigirle a Núñez Feijóo
que cumpliera escrupulosamente sus compromisos, con lo que eso
supondría de incomodidad para el nuevo gobierno.
Si su presidenta hubiera aceptado entrar en política activa, Galicia
Bilingüe habría perdido de golpe toda la legitimidad acumulada
después de años de lucha, al principio casi clandestina, contra lo
que ellos consideran la imposición de la lengua gallega y en defensa
de la libertad lingüística. Gloria Lago no habría tardado en
descubrir que, una vez instalado en la comodidad institucional de
San Caetano, el PP estaba dispuesto a ceder en esa materia hasta
traicionar su programa electoral, con tal de no desgastarse en el
siempre incómodo conflicto idiomático. La historia acabaría mal,
como sucede siempre en estos casos, con el inevitable portazo, salvo
que ella estuviera dispuesta a tragar carros y carretas. Y se iba
con cajas destempladas, su propia imagen y la del colectivo también
quedaría tocada seria e irreversiblemente.
Asegura Gloria Lago que meses antes de la cita electoral ya se olía
que quienes habían sido sus compañeros de viaje les iban a
traicionar antes o después, que les dejarían tirados, que cambiarían
el paso, porque después de todo aquéllo no había sido más que un
matrimonio de conveniencia. Vista con la perspectiva del tiempo, una
mera alianza táctica, ni siquiera estratégica. Contra lo que
sostenían muchos, PP y Galicia Bilingüe estuvieron juntos, pero
nunca revueltos y ningún caso fue el partido el que creó la
plataforma antinormalización, sino que se arrimó a ella por puro
interés, porque estaban en juego muchos votos, cuando menos los que
podían significar la mayoría absoluta.
Desde Galicia Bilingüe advierten a Feijóo y compañía que los muertos
que ellos tal vez pensaban matar gozan de buena salud. El gobierno
del PP de Galicia va a tener enfrente a una organización cuya
estructura orgánica está intacta y cuyo espíritu de lucha se ha
visto renovado y espoleado al sentirse víctimas de un engaño por
parte de la fuerza política en la que habían confiado para que
cambiara de raíz la política lingüística que se practicó en este
país desde los albores de la autonomía, contra la opinión de mucha
gente.
Y es que ya casi nadie parece recordar que, en cuanto a la presencia
del gallego en la escuela, la entidad encabezada por Gloria Lago fue
tanto o más crítica con fraguismo que con la alianza PSOE-Bloque. De
ahí que nunca acabaran de fiarse de Feijóo.
fernandomacias@terra.es
LAMENTAN LA "INDIFERENCIA" DEL PP
Más padres objetores a EPC se suman a la
demanda contra España en Estrasburgo
La lucha de cientos de padres contra el adoctrinamiento de EPC sigue
adelante. Decenas de padres denunciaron al Estado español ante el
Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Ahora, más
padres anuncian que se suman al procedimiento ante la “indiferencia”
del PP.
LIBERTAD DIGITAL 25 Mayo 2010
En las próximas semanas, nuevos demandantes se sumarán al proceso
judicial abierto por los padres objetores a Educación para la
Ciudadanía ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de
Estrasburgo. La demanda fue presentada el pasado 19 de marzo por
Profesionales por la Ética y Alliance Defense Fund (ADF), entidad
especializada en la defensa de los derechos fundamentales.
A fecha de hoy la demanda afecta a un centenar de niños cuyos padres
han objetado a este conjunto de asignaturas; son familias de
Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla-León, Comunidad Valenciana,
Comunidad Foral de Navarra, Comunidad de Madrid y Región de Murcia.
Como explica Jaime Urcelay, presidente de Profesionales por la Ética
y padre demandante en Estrasburgo, la demanda fue admitida a trámite
con la referencia Demanda nº 15976 / 10 y en la actualidad siguen su
curso procesal de acuerdo con lo establecido en el Reglamento de
dicho Tribunal. Este ha manifestado interés en el conflicto de EpC y
ha solicitado ya nuevos aportes documentales a los representantes de
los demandantes.
“Tal como anunciamos en 2006, en los inicios de la oposición social
a las asignaturas de EpC, desde Profesionales por la Ética
manifestamos que, en la defensa de los derechos de los padres,
utilizaríamos todos los medios legítimos a nuestro alcance y que
llegaríamos hasta donde fuera necesario, incluido el Tribunal de
Derechos Humanos de Estrasburgo, siempre que hubiese padres que así
lo deseasen. En virtud de este compromiso se apoyó la presentación
de la demanda en Estrasburgo y se mantienen abiertos un buen número
de procesos ante los Tribunales Superiores de Justicia de Madrid y
Valencia y, en vía de amparo, ante el Tribunal Constitucional”.
Además, los padres afirman que “la defensa de las libertades
fundamentales de educación y de conciencia prosigue en su ámbito
internacional” y que “continúan al margen de las disputas políticas
españolas y frente a los planes del Gobierno y a la indiferencia de
la oposición.
Más de 1.500 barceloneses exigen la
información municipal en castellano
Apoyan la petición del PP, que ya impugnó el reglamento lingüístico
del Ayuntamiento
EL MUNDO CATALUÑA 25 Mayo 2010
Más de 1.500 barceloneses procedentes de todos los distritos de la
ciudad ya han mostrado su apoyo a la iniciativa del grupo municipal
popular de recibir en castellano cualquier tipo de información del
Ayuntamiento. Han pasado casi tres meses desde que el grupo del PP
al completo solicitara formalmente ante el registro municipal que el
Consistorio se dirigiera a cada uno de sus miembros «conjuntamente
en catalán y en castellano» en sus notificaciones e instara a los
barceloneses a seguir su ejemplo.
Hasta la fecha, el PP ha ido recogiendo las firmas de adhesión
voluntaria -con nombre, apellidos y DNI- para una iniciativa que
persigue un pronunciamiento de la Administración municipal ante lo
que los populares consideran una «vulneración de derechos» al
discriminar el castellano frente al catalán en el reglamento
lingüístico del Ayuntamiento. «Es una normativa que va en contra de
la libertad lingüística de los barceloneses porque prima una lengua
sobre la otra», apuntó a este diario el líder del grupo municipal
del PP, Alberto Fernández Díaz.
Los populares avanzaron ayer que en la próxima comisión de
Presidencia -ya en el mes de junio- pedirán al bipartito que
especifique de qué forma piensa contestar a los barceloneses que ya
han expresado su petición de ser atendidos también en castellano.
El hecho de rebasar holgadamente el millar de firmas supone para
Fernández alcanzar un «número significativo» con el que «forzar una
respuesta» del Consistorio que «podría dejar en evidencia sus
propios argumentos». Y es que ante las críticas del PP, el único
grupo que votó en contra del reglamento de uso de la lengua catalana
del Ayuntamiento por considerarlo «excluyente», el gobierno
municipal siempre se ha escudado en el derecho que tienen todos los
barceloneses de requerir ser atendidos en castellano. Un
razonamiento que, según Fernández, «ahora sabremos si se cumple».
El dirigente popular se teme que a partir de la entrega de firmas,
el Ayuntamiento requiera la solicitud previa de documentación
oficial en castellano «para cada uno de sus servicios, con el
consiguiente perjuicio que eso puede suponer para el solicitante».
Fernández entiende que entre la petición ciudadana y su cumplimiento
puede transcurrir un periodo de tiempo que vaya en detrimento de las
necesidades del ciudadano que quiere ser atendido en castellano y
que puede ver vencidos los plazos para una actividad de su interés.
La solicitud presentada por el PP a principios del pasado mes de
marzo hacía hincapié tanto en las notificaciones y comunicaciones
del Ayuntamiento como en los documentos o testimonios de
expedientes, publicaciones, campañas informativas «y cualquier otro
contenido impreso» que sea remitido por el Consistorio barcelonés.
A esa última iniciativa popular hay que sumar también la impugnación
ante el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya del Reglament
d'Ús de la Llengua Catalana del gobierno municipal, sobre el que
Fernández Díaz solicitó hace semanas su suspensión cautelar al
considerar que «discrimina al castellano».
Catalán, lengua vehicular
BELÉN PARRA – EL MUNDO. 25 Mayo 2010
>La normativa aprobada en febrero por todos los grupos municipales a
excepción del PP establece que el Ayuntamiento de Barcelona sólo
utilizará el catalán en sus comunicaciones internas.
>El catalán se erige de esta forma como el idioma predominante en la
relación con la Administración municipal, por encima del castellano,
que también es lengua oficial en Barcelona.
>Todo tipo de impresos se emiten en catalán. Los contratos con
terceros para realizar informes, proyectos o estudios se tienen que
redactar «con carácter general» en lengua catalana. Lo mismo ocurre
en el ruego de condiciones de los contratos administrativos, en los
que se requiere que la documentación que se libre esté redactada en
catalán. El reglamento también prevé que el uso de la lengua
catalana figure entre los «criterios determinantes» en las cláusulas
de los contratos públicos, «siempre que del objeto de éstos se
deriven comunicaciones orales o escritas con los usuarios y
usuarias».
Alegaciones
>Ninguna de las alegaciones al texto presentadas por el grupo del PP
en favor del «bilingüismo» y para que el castellano no se
considerara una «anomalía a corregir» en Barcelona fueron admitidas.
Los ciudadanos que quieran ser atendidos en castellano deben
solicitarlo previamente.
Hereu, también en castellano
EDITORIAL EL MUNDO CATALUÑA. 25 Mayo 2010
EN UN BRETE. En una encrucijada a la que tendrá que dar una
solución. El grupo municipal popular, liderado por Alberto Fernández
Díaz, ha conseguido reunir 1.500 firmas, las de 1.500 ciudadanos de
Barcelona que activamente han decidido reclamar que el Ayuntamiento
del socialista Jordi Hereu les envíe todas sus comunicaciones en
castellano, que no discrimine una de las dos lenguas oficiales que
coexisten en Cataluña para priorizar la otra.
Hasta ahora el Consistorio siempre se había escudado en que eran los
ciudadanos quienes tenían que solicitar que se les remitieran las
comunicaciones oficiales en castellano para dar una respuesta a este
problema de discriminación que ha sido denunciado, en solitario, en
innumerables ocasiones por el grupo municipal del PP. Ahora, tal y
como Hereu quería, ya son los barceloneses quienes le están haciendo
la solicitud. Así que, a partir de que se presenten estas firmas, el
Consistorio deberá articular algún sistema para que esto sea
posible.
Las calles de Barcelona, de Cataluña, son espacios de convivencia
pacífica entre las dos lenguas. Los problemas sólo aparecen cuando
se ve implicada alguna administración. Tanto Ayuntamiento como
Generalitat deberían ser conscientes de cuál es el verdadero sentir
de los ciudadanos y no intentar imponer un modelo lingüístico
artificial y alejado de la verdadera realidad. Jordi Hereu tiene
ahora una oportunidad para hacerlo.
***********************
Decreto de Feijóo
Promesas rotas
Cristina Losada Libertad Digital 25 Mayo 2010
Núñez Feijóo ha presentado, al fin, la criaturita. Es una criatura
mutilada, que lleva por nombre decreto de plurilingüismo. Con ella
en brazos, el presidente de la Xunta puede presumir de no haber
dejado con cabeza a ninguno de los títeres que salieron en el guiñol
de la promesa electoral. Si se había propuesto desmentirse a sí
mismo, lo ha logrado con creces. Sólo los caballeros de antaño y los
feroces radicales se aferran a la palabra dada. Y Feijóo, que no es
nada de eso, ha querido demostrarlo llevándose la contraria. ¿Dijo
consultas a los padres para elegir el idioma de las asignaturas?
Pues ahora queda una y de milagro.
Al igual que Zapatero en lo suyo, el sucesor de Manuel Fraga pide
amparo en las circunstancias. Un informe del Consello Consultivo de
Galicia sostiene que preguntar a los padres por la opción
lingüística que prefieren para sus hijos es una ilegalidad de tomo y
lomo. La tal ilegalidad se viene perpetrando en varios países, pero
el organismo que preside la hermana de Cándido Conde-Pumpido tiene
una idea de la ley diferente a la que rige en esas democracias
asentadas. Es más, su idea diverge incluso de la doctrina del
Constitucional. Pero Feijóo se ha agarrado al pasmoso dictamen para
su "donde dije digo, digo diego". Y una de dos, o su gobierno, por
pura ineptitud, ha sido incapaz de preparar un decreto viable a lo
largo de un año, o pretende posponer sine die el cumplimiento de sus
compromisos.
El escaqueo de Feijóo no es novedad, pues ya durante la larga
gestación de ese decreto, fue retrocediendo. No se ha ahorrado con
ello ni protestas callejeras ni airados manifiestos acusándole de
exterminar la lengua gallega. Pero había que ajustar lo prometido al
lecho de Procusto identitario, que es donde descansa el poder en las
autonomías. No en vano el PP de Galicia, como dijo una vez el
mentado, lleva la identidad galleguista en los genes. Y es que, en
España, la derecha más tradicional ha sido, casi siempre,
regionalista. O sea, gran partidaria de lo plural y diverso, y
posmoderna antes de la Modernidad. Feijóo continúa avanzando hacia
atrás.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.
El farfollo y la nación india
TOMÁS CUESTA ABC 25 Mayo 2010
SI quedaban dudas sobre la verdadera utilidad del Senado, el
esperpento de ayer confirma que la Cámara Alta se ha convertido en
un pesebre con piscina y solarium, el club social donde deponen los
múltiples virreyes, chulos de taifa y agregados que disponen de
asiento, derecho o turno de réplica en la institución, tan remozada
como obsoleta, inútil y prescindible en sus funciones. Pretendido
parlamento de representación territorial adaptado a la España
artificial, se abrió al presidente de la Generalitat catalana, quien
se erigió en el «Sitting Bull» de la Nación India, el jefe nativo de
una piel de toro a subasta entre navajos, pies negros, arapahoes y
los últimos mohicanos. A todos ellos se dirigió Montilla y a cada
uno en su lengua. Sólo le faltó tocarse con las plumas típicas de
cada tribu: chapela, boina, barretina y el paraguas gallego. Cuando
lo único que se pretende es no hacer el ridículo puede llegar a
hacerse historia, pero cuando lo que se quiere es hacer historia, se
acaba siempre por hacer el ridículo, que es lo que le pasó a
Montilla, chapoteando en lenguas ininteligibles hasta para los
traductores formados en las ikastolas, escolas y colegios de tres
décadas de desastre educativo nacional. Lo de menos era el guión,
una turbia y torpe maniobra para derribar el Tribunal Constitucional
y aposentar el absurdo jurídico de que la soberanía nacional es
divisible, que una parte puede decidir por el todo y que la nación
es un conjunto de naciones cuyo pasado es una entelequia y cuyo
futuro depende de los caudillos forales.
Más que por el gasto, que también, el entremés senatorial resulta
ofensivo para el común por la obscenidad plástica con la que muestra
el absurdo desempeño de tan ilustres señorías. La visita de
Montilla, sus reuniones, la comparecencia de Leire Pajín, la número
tres del PSOE, ahí es nada, cual ariete de la lógica filosófica a
favor de la remoción del TC, y todo el ceremonial que implica abrir
y cerrar el Senado, airear pasillos, disponer comedores, habilitar
reservados y recomponer despachos es el reflejo leve y decorativo de
una mar gruesa, de fondo, agravada por la crisis. Al margen de la
sentencia del Estatut, éste se aplica con toda su crudeza y en toda
su extensión, sin prevenciones que valgan, entre la anuencia de CiU
y la pasividad del PP, con lo que los lamentos de Montilla deberían
tener menos crédito que el propietario de un puesto de trile en las
Ramblas. Es el victimismo de siempre, aunque el presidente de la
Generalitat ni sepa a qué está jugando ni a quién beneficia, lo
mismo que Pajín, cuyas extensiones, dicho sea de paso, llegan ya
hasta la plaza de Sant Jaume.
Al ciudadano medio, al hombre atribulado, al tipo perplejo se le
deben agitar las entrañas ante la contemplación de un sarao tan poco
consistente a los efectos de capear el temporal. En medio de la
tormenta, las disquisiciones sobre el encaje de Cataluña en España
suenan a reflujo del esófago y no acrecientan la confianza ni del
electorado, ni de los contribuyentes, ni de los mercados en la
economía española. Todo lo contrario, el temor al colapso se torna
certeza si quienes deberían empuñar las tijeras tocan el violín y se
mantienen fieles a sus gustos de estadistas multilingües de amplio
despliegue diplomático. Son las Autonosuyas. Don Antonio Ozores, que
nos dejó hace unos pocos días, hizo del farfollo una lengua
universal, un recurso humorístico que era una herramienta tan sutil
como demoledora para la crítica política, una jerga surrealista
incomprensible que remataba con un «he dicho» en medio de un rostro
de solemnidad que le hizo inmortal. Antonio Ozores era un pedazo de
actor y el humor es una cosa muy seria como para que la memez de
ayer en el Senado merezca llamarse el día del farfollo, aunque eso
pareciera, siendo benévolos, lo que hablaba Montilla en su alocución
a las tribus. Más bien le cuadra lo de las flechas y las plumas.
Jau, Montilla.
El gallego de Feijoo
Arturo Maneiro La Voz 25 Mayo 2010
El presidente de la Xunta se expresa en gallego en todas las
comparecencias públicas, un gallego de Os Peares. También promueve
la utilización de nuestro idioma. En el acto público del Partido
Popular celebrado en el monasterio de Aciveiro, Alberto Núñez hizo
una encendida defensa del gallego, habló de promoción, del orgullo
de ser gallego, de la convivencia armónica y respetuosa de las dos
lenguas oficiales, como ha estado ocurriendo desde 1984. La mayor
parte de los militantes presentes eran del medio rural, hablaban en
gallego, pensaban en gallego. A todos ellos les gusta oír hablar no
solo de defensa de su lengua sino de promoción, de llevar a cabo
actuaciones como la que estaban viviendo: todo era gallego, los
discursos, las actuaciones, la romería misma, el pulpo, la
parsimonia entre plato y plato. Pero era un gallego auténtico, un
gallego no contaminado.
Por otro lado, en pleno centro de Santiago de Compostela, una
organización nacionalista también celebró su romería, en este caso
con taberna y orquestina. El lema era algo así como «Uma naçom, uma
lingua». Probablemente, ningún paisano auténtico se reconocería en
este mensaje de gallego tan contaminado, tan extraño y tan exótico.
Algunos podrían pensar que se trataba de una fiesta portuguesa o
promovida por el Gobierno portugués. Pero ellos lo defendían con
todo entusiasmo.
Posteriormente, la plataforma «Queremos galego», extensión de la
Mesa pola Normalización y del BNG, con ese apoyo extraño y
titubeante del dirigente socialista, Pachi Vázquez, celebró su
propia manifestación pidiendo el uso del gallego, el orgullo de
hablar gallego, la promoción del gallego. Es decir, en cuanto a lo
sustancial pedían lo mismo que propone, hace y defiende el
presidente de la Xunta. Aunque hay que reconocer que esta plataforma
también usa un gallego un tanto contaminado de lusismo. Pero en todo
caso, con un análisis riguroso y desapasionado, se puede asegurar
que la única diferencia entre el gallego del presidente Feijoo y el
de las plataformas del BNG es el decreto sobre el uso del gallego en
la Educación. Y todavía más en concreto, el uso o no de la
cooficialidad y de la libertad.
El presidente Feijoo defiende una normativa amable, un decreto que
ayude a la convivencia pacífica entre gallego y castellano, como es
propio de los gallegos; defiende la libertad para los padres que
prefieran un bilingüismo razonable; pretende que no haya
imposiciones de plataformas minoritarias sobre el sentir
mayoritario. Y son precisamente todas estas «pequeñas cosas» de
libertad lo que diferencia a Feijoo de los nacionalistas y lo que
les diferencia también en respaldo social.
Bilingüismo adjetivado para tratar de
ocultar la imposición de la lengua regional.
Nota del Editor 25 Mayo 2010
La dura realidad es la conculcación de los derechos humanos y
constitucionales de los español hablantes en las regiones donde el
español es lengua "impropia"
Bilingüismo armónico,
bilingüismo razonable, normativa amable
sólo son adjetivos para encubrir la
dura realidad: los pederastas lingüísticos
siempre estan tratando de ocultar la verdad:
bilingüismo impuesto. La Constitución Española
establece el deber de conocer el español, y no establece deber de
conocer lengua regional alguna.
Vázquez: ´La Xunta elegirá el idioma
predominante en Infantil´
El nuevo decreto establece que Educación, y no el claustro, decida
la lengua en las aulas de 3 a 6 años
REDACCIÓN | SANTIAGO La Opinión 25 Mayo 2010
La participación de los padres de Galicia para determinar el idioma
en el que estudian sus hijos se limitará el próximo curso a
Educación Infantil. La Xunta ha aplazado la consulta en Primaria y
Secundaria pero la mantiene para la etapa educativa comprendida
entre los tres y los seis años. En los sobres de matrícula que
deberán rellenar los padres en el mes de junio deberán responder a
la pregunta de cúal es la lengua materna de sus hijos. En base a
esta información, el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez,
explicó ayer que será la Xunta la que determine "cual es el idioma
predominante" .
Mientras que en Primaria y Secundaria el nuevo decreto del
plurilingüismo fija un equilibro entre gallego y castellano del 50%,
para la etapa de Infantil no se establecen porcentajes. Según la
normativa aprobada la semana pasada por la Xunta, los niños
aprenderán a leer y escribir en su idioma materno y se les
introducirá en el conocimiento de la otra lengua oficial.
Con el bipartito eran los claustros de profesores los que decidían
cual era el idioma predominante. Sin embargo, con el nuevo decreto,
la Xunta realizará una consulta a los padres para preguntarles por
la lengua de sus hijos.
El conselleiro Jesús Vázquez rechazó que la consulta en Educación
Primaria y Secundaria fuese anticonstitucional, pero sí reconoció
que existía "un vacío legal". Por esa razón, la Administración
gallega promoverá una ley para regular la participación de los
padres en la educación.
En Infantil, sin embargo, no se les preguntará a los padres
directamente en qué idioma quieren que se impartan las asignaturas,
sino por la lengua materna de sus hijos y, en base a eso, la Xunta
determinará el idioma predominante del aula. Esta consulta, según el
conselleiro de Vázquez, sí entra dentro de la legalidad ya que
existen sentencias en Galicia y el Tribunal Supremo que la que
avalan.
Además, el conselleiro garantiza que se introducirá la segunda
lengua oficial y ve "imposible" que se finalice la etapa de Infantil
sin conocer los dos idiomas.
El PSOE insiste, sin embargo, en reclamar a la Xunta que retire el
decreto como condición para sumarse al pacto lingüístico ofrecido
por Alberto Núñez Feijóo. "No tiene mucho sentido plantear un
acuerdo y dejar fuera esta normativa", defiende el socialista Xaquín
Fernández Leiceaga. La respuesta de los populares fue tajante: "El
acuerdo no tiene mucho futuro si la condición es que se retire un
decreto aprobado por el Consello de la Xunta", defienden.
Convivencia en las aulas
Por otra parte, el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, anunció
ayer que la ley que prepara la Xunta para consultar a las familias
sobre asuntos relacionados con la educación "será mucho más amplia e
irá mucho más allá del ámbito lingüístico", de forma que también
regulará aspectos de convivencia en los centros. Igualmente, avanzó
que la norma recogerá la "dignificación" de la función docente, ante
lo que destacó la necesidad de reconocer la labor "100% de entrega
al alumnado" que realizan a diario.
inoculación de la lengua regional a los niños con lengua materna
española.
Todo tiene fin
EDUARDO URIARTE. El País. 25
Mayo 2010
Las obras acabadas en el edificio de la Alhóndiga en Bilbao después
de más de 20 años de proyectos e ilusiones inalcanzadas, como el
cubo de Gorordo, demuestran a todo pobre ser mortal que todo tiene
fin. Es igual que el saneamiento de la Ría, en el que sólo unos
cuantos creían. Recordando el color que exhibía y el olor que
emanaba, sorprende ver hoy la estampa de pescadores en sus riberas
lanzando los sedales sobre sus aguas.
Todo tiene fin, y ETA, a la que muchos declaraban invencible ante la
acción policial, también. Hoy está en sus estertores de muerte al
poco de que se emprendiera y mantuviera una política para acabar con
ella, después de tantos años buscando, unas veces unos y otras veces
otros, acercarla al sistema, esperando, los más aguzados,
condicionarlo con su presencia. Curiosamente, este fin se produce
cuando no hace tanto tiempo que fracasó la negociación que más lejos
llegó, cuando la izquierda española nunca fue tan compresiva con ETA
y su mundo, pero a poco que se tome en serio acabar la función, la
función, verdaderamente, se acaba.
Estas prisas, recabando firmas, yendo de aquí para allá el mediador
Currin, intentándonos hacer creer que la conversión del mundo de
Batasuna a un civismo alejado del terrorismo es cierto -como el
cuento del pastor, pero al revés, gritando que viene la oveja en vez
del lobo-, estas premuras para llegar a un arreglo político antes de
que se oiga el chispún, es porque su mediación de parte, de parte
del nacionalismo, quiere salvar los muebles antes del fin.
Se usará mucho ahora la palabra repudio. El mundo de Batasuna
repudia la violencia de ETA, que es como si una pareja dejara de
avenirse, se alejaran, pero sin elevar crítica política alguna, y
menos, condena de lo que ha supuesto ETA. Lo que intenta el
nacionalismo sin usar la palabra condena, solo repudiando,
rechazándola éticamente los más osados, como hacen los del PNV, es
que ETA salve su necesidad histórica, pues forma parte sustancial
del conflicto entre Euskadi y España, y que salve, para mantenerlo
en el futuro, su proyecto político radical, la autodeterminación y
la territorialidad. Por eso intentarán convencernos de que el
repudio es suficiente, cuando de lo que se trata es de condenar a
ETA, tanto su existencia como su proyecto político hermano siamés
del terrorismo. Y todo esto se está haciendo deprisa antes de que
ETA desaparezca.
Lo que no sabe Currin, pues es sudafricano, es de la idiosincrasia
de lo hispánico, y ETA es como los Tercios de Flandes. Porque cuando
con toda su caballerosidad las tropas francesas en la batalla de
Rocroi les ofrecieron una negociación para una rendición digna los
Tercios dijeron que no se rendían; al fin y al cabo se sabían ya
muertos y apenas alguno se sostenía en pie. Lo mismo está pasando;
la prisa viene por eso, hay que salvar los muebles, la historia y el
proyecto político de ETA, pero ya no vale, pues la vemos en el
último estertor que ella sola se buscó.
Traducir a Montilla en el Senado cuesta 163
euros por minuto
Pablo Romero La Razón 25 Mayo 2010
Para el presidente de la Generalitat, José Montilla, las lenguas «no
tienen precio». Para los españoles, sin embargo, sí, y no
precisamente una cifra módica.
La friolera de 6.520 euros es lo que tendrá que desembolsar el
Senado por la comparecencia de Montilla ante la Comisión General de
las Comunidades Autónomas, debido a que fueron necesarios siete
intérpretes en las cuatro lenguas cooficiales.
El Senado ya pagó 6.500 euros por la traducción a las cuatro lenguas
en la reunión que esta misma Comisión celebró el 23 de octubre de
2008. En esta ocasión, la «tarifa» se ha encarecido. Los 40 minutos
utilizados por el presidente de la Generalitat en su intervención
suponen que, cada minuto que Montilla habló, costó163 euros a cargo
del Senado. Y eso sin contar que, debido a un tema tan concreto como
la renovación del TC y teniendo en cuenta el amplio número de
intervenciones, no disponía de límite de tiempo.
En su comparecencia, Montilla hizo uso del gallego, el euskera y el
catalán como muestra de la diversidad lingüística de España y
recalcó que todavía hoy se está lejos de asumir la «pluralidad de
las lenguas».
El presidente de la Generalitat censuró que se emitan «juicios
peyorativos» sobre el catalán e hizo hincapié en que la defensa de
las lenguas oficiales es «una responsabilidad». Por su parte, los
ciudadanos se muestran en desacuerdo con contratar traductores en el
Senado. Según una encuesta de Antena 3, un 95% de los encuestados lo
considera «un exceso».
95% EN CONTRA. Nueve de cada diez españoles consideran «un exceso»
contratar traductores para las intervenciones de los presidentes
autonómicos
Círculo Balear denuncia que Antich
subvencione diarios independentistas
Ponen de ejemplo al recién constituido diario 'La Veu de Mallorca'
Álvaro Rubio www.lavozlibre.com 25 Mayo 2010
Palma.- El Gobierno balear que preside el socialista Francesc Antich
sigue financiando con dinero público diarios digitales
independentistas, una medida que desde Círculo Balear critican y
consideran "contraria al sistema democrático".
Ponen de ejemplo al recién constituido ‘La Veu de Mallorca’, que
cuenta con versión digital www.laveudemallorca.cat y papel.
Desde la asociación que preside Jorge Campos denuncian que el
Ejecutivo balear subvencione con el dinero de los ciudadanos,
diarios como 'La veu de Mallorca', que "establece marcos políticos
anticonstitucionales como ‘Paises Catalanes'", y que recoge
opiniones como que "Mallorca está explotada por el Estado español".
Este diario ha sido respaldado públicamente por la financiada
organización Obra Cultural Balear (OCB), y también por cargos
políticos que forman parte del Gobierno de la comunidad autónoma,
Consell de Mallorca y Ayuntamiento de Palma.
Por todo ello, Círculo Balear denuncia que "los recortes
presupuestarios afectan a todas las áreas menos al catalanismo",
pues considera que este sector"subsiste en Baleares gracias a la
subvención pública, que intenta acabar con el sistema democrático",
concluye Jorge Campos.
******************* Sección "bilingüe"
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