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La desconfianza toca máximos
EDITORIAL Libertad Digital 2 Junio 2010
Si Zapatero esperaba que con su tardío e insuficiente plan de
reducción del déficit los inversores iban a recuperar –aunque fuese
levemente– la confianza en la solvencia de España, la realidad ha
tardado bien poco en hacer añicos sus esperanzas: este martes, la
prima de riesgo de la deuda española, expresada en el diferencial
del bono español a diez años con el alemán al mismo plazo, se
colocaba nada menos que en 170 puntos básicos, el nivel máximo de
los últimos quince años.
Recordemos que el pasado viernes, la agencia de medición de riesgo
Ficht rebajaba el rating de la deuda española, tal y como ya
hiciera, antes del simulacro de ajuste aprobado por el Gobierno, la
agencia Standard & Poor's. Ni entonces ni ahora, el Gobierno debía
ni debe arremeter por este hecho contra el mensajero, pues los
errores de cálculo que estas agencias hayan podido cometer en el
pasado siembre han consistido en un exceso de optimismo, en
beneficio del propio Ejecutivo.
La razón por la que el sector público español va a tener que pagar
más dinero a los inversores para venderles deuda, y por la que las
entidades financieras van a tener más dificultades para cubrir su
morosidad y dar créditos a familias y empresas, no es otra que la
absoluta incapacidad del Gobierno de Zapatero para solventar el
entuerto que él mismo ha provocado. No por lo molesto del pinchazo,
las medidas aprobadas por el Gobierno de Zapatero garantizan que se
esté inoculando la necesaria medicina: dichos recortes no son sino
el maquillaje necesario para encubrir como "plan de ajuste" lo que
en realidad no viene sino a consolidar un insostenible despilfarro
público. Prueba de ello es que dicho "tijeretazo" de Zapatero pone a
salvo la existencia de ministerios inútiles, las subvenciones a
sindicatos, patronal y partidos políticos, las ayudas a
empobrecedores y liberticidas regímenes del tercer mundo, el
ineficiente sector energético o la barra libre al gasto municipal y
autonómico. Precisamente en este último y no menos decisivo punto,
este martes también hemos sabido que las comunidades autónomas han
creado nada menos que 169 entes públicos en plena crisis económica.
No contento con dejar fuera recortes como los que planteamos desde
estas mismas páginas, el Gobierno de Zapatero también se ha negado a
incluir en su "plan de ajuste" una reforma que, como la destinada a
liberalizar profundamente nuestro mercado laboral, resulta del todo
imprescindible tanto para acabar con un drama humano como es el
paro, como para reducir el déficit y devolver la confianza a la
deuda española.
En lugar de ello, el Gobierno ha concedido una nueva prórroga al
estéril diálogo social de estos años, y está por ver si Zapatero no
lo sustituye con un simulacro de reforma que prácticamente deje las
cosas tal y como están.
Lo que no es de recibo es que, ante tanta inoperancia, el ministro
de Fomento, José Blanco, tenga la ocurrencia de plantearse, tal y
como ha hecho este martes, la "reprogramación" –léase rescisión– de
contratos a empresas adjudicatarias que llevan a cabo alrededor de
3.000 obras que ya están en marcha en España. Ya podría el Ejecutivo
haberse planteado antes si esas obras eran o no verdaderamente
"vitales para el desarrollo", y no hacerlo ahora, a mitad de juego,
lo que conlleva un debilitamiento de la seguridad jurídica, aun más
letal para la solvencia de España que la repercusión de las obras en
nuestras cuentas públicas.
En cualquier caso, ante un Gobierno que también se plantea penalizar
el ahorro mediante nuevas subidas de impuestos, no hay que
extrañarse de que el deterioro y la desconfianza continúen en
aumento.
La burbuja autonómica
Ricardo Carreras www.lavozlibre.com
2 Junio 2010
(gráficos en el original)
El Gobierno central parece que ya se ha dado cuenta de que padecemos
una crisis de caballo. Comienza a tomarse en serio lo de recortar
gastos. También, siendo optimistas, podemos pensar que realizará en
breve alguna reforma en la dirección correcta.
Seguro que se quedan cortos en recortes y reformas, pero algo es
algo y menos da una piedra, que diría aquél.
Pues bien, resulta que en España, la mayor parte del gasto está ya
en las manos rotas de las comunidades autónomas.
Y éstas parece que todavía no se han dado cuenta de que estamos en
crisis. Siguen contratando más y más funcionarios. Y siguen gasta
que te gasta. Por ejemplo, no paran de crear nuevos y costosos
'entes autonómicos' -así se denominan los distintos chiringuitos,
con frecuencia opacos, que forman el enorme INI autonómico que
cargamos sobre nuestras espaldas los españolitos.
El informe sobre el inventario de entes dependientes de las
comunidades autónomas, realizado por el Ministerio de Economía, es
una 'joyica'.
Es de julio de 2009. Ahí podemos leer que a esa fecha, ya en plena
crisis, las comunidades autónomas seguían creando más y más
descontrolados entes autonómicos -ya hay más de 2.000, con Andalucía
y Cataluña a la cabeza.
De ellas, 539 son sociedades mercantiles, que pierden lo que no está
escrito. Una auténtica sangría.
Estas empresas públicas utilizan el dinero de todos los españoles.
Sin embargo, las más de las veces están fuera de control. Son
opacas. No dan datos actuales ni rinden cuentas de forma
escrupulosa. En ellas todavía no hay crisis. Los directivos
mantienen su privilegiado statu quo y pierden dinero a espuertas a
nuestra costa.
Todo indica que este entramado es, al menos en parte, un nido de
corrupción, clientelismo y electoralismo. Hay una fuerte sospecha de
que sirven para emplear a los fieles del partido de turno y dar
jugosos contratos a los amiguetes.
Estos desbocados gobiernos autonómicos, dirigidos por unos o por
otros, siguen despilfarrando como si esto de la crisis no fuera con
ellos. Derrochan dinero a mansalva a través de este creciente
tinglado de empresas públicas y otros entes, despilfarran cantidades
ingentes en publicidad institucional y otros gastos superfluos y se
dejan un dineral en televisiones públicas -tenemos más o menos como
el resto de Europa junta.
Y mientras tanto, a los funcionarios les bajan el sueldo, a los
pensionistas les congelan las pensiones y a todos nos van a subir el
IVA dentro de poco.
¿Pero qué es esto? ¿Hasta cuándo se puede permitir esta sangría?
Flotilla de la Libertad: Hitler cabalga de
nuevo
Juan Julio Alfaya Periodista Digital 2 Junio 2010
El goteo de noticias sobre el “ataque” israelí a la llamada Flotilla
de la Libertad se sucede por minutos en estos momentos; todo parece
indicar que asistimos a un nuevo episodio del antisemitismo larvado
todavía en Europa, y que constituye sin duda la gran victoria
póstuma de Adolf Hitler, encarnada en múltiples manifestaciones,
desde el negacionismo del Holocausto hasta el filoislamismo que
exhiben muchos sectores del socialismo europeo.
Y ante la avalancha que se avecina de fulminantes condenas a Israel
y de exigencias a todos los niveles para que el Estado Judío se
suicide inmediatamente, conviene poner de manifiesto algunas
características de este episodio en particular y del contencioso en
general que por sistema son dejadas de lado e ignoradas por las
terminales mediáticas del paleoprogresismo y del nuevo antisemitismo
europeo.
La primera es que la tal “flotilla de la libertad”, lejos de ser un
grupo de confraternización y camaradería protagonizado por miembros
de oenegés altruistas y de buen rollito, ha sido una iniciativa
puesta en marcha por Hamás, grupo terrorista palestino cuyo objetivo
es simplemente la aniquilación del Estado de Israel.
La segunda es que a esta hora se desconoce realmente el contenido y
la carga que los terroristas pretendían hacer llegar a Gaza
disfrazados y escondidos tras una pandilla de presuntos solidarios.
La tercera, que aún no se sabe por parte de quien ha comenzado el
ataque, siendo el caso que entre los fallecidos hay algunos soldados
israelíes, que se encargaban de inspeccionar y controlar la
naturaleza real de la tal flotilla de la libertad y su supuesto
carácter humanitario.
La cuarta, que la televisión turca, país al que pertenecían tres de
los barcos de la flotilla, ha podido emitir en directo el ataque,
como si ya estuviera previsto que así sucediera, lo que abre la
posibilidad de una operación de propaganda a alto nivel
La quinta, que si se trataba de verdadera carga humanitaria, no
existía ningún problema en desembarcar en un puerto egipcio cercano
y trasladar la carga por tierra, como se viene haciendo a diario con
toda la ayuda a la franja de Gaza.
Son pistas que nos sitúan ante una posible operación propagandística
de Hamas, que inmediatamente está desatando las más furiosas
reacciones mundiales contra Israel, y que puede servir de pretexto
para otras cosas. Baste recordar cómo el asesinato de Ernst von
Rath, oficial alemán destinado en Paris, a manos de Herschel
Grynszpan, un joven judío desesperado, sirvió de pretexto para
desencadenar la Kristallnacht en la Alemania nazi en 1938.
Que hoy Europa, en su decidido afán por suicidarse, se comprometa a
estos niveles con la fuerzas hostiles al Estado de Israel, sólo pone
de manifiesto la terrible pervivencia de los planteamientos más
radicales de los nazis y la incomprensible tendencia europea a
renegar de sus propias raíces, clásicas y JUDEOcristianas. Baste
recordar, si no, el contexto general de todo el problema
árabe-israelí, que puede enunciarse en una sola frase:
El Estado de Israel nace como consecuencia del antisemitismo
europeo, que pretendió de diversas formas una Europa libre de judíos
y desde el mismo momento de su nacimiento, el Estado de Israel ha
intentado ser aniquilado por el entorno árabe musulmán que le rodea.
Son dos evidencias tumbativas, inapelables, incuestionables: Europa
“limpia” de judíos su territorio, y desde ese momento, los árabes
intentan “limpiar” de judíos lo que consideran también “su”
territorio. El problema no es el Estado de Israel, el problema es
Europa. El fantasma de Hitler la recorre de nuevo.
Flotilla de la Libertad: Hitler cabalga de nuevo
Autor: Alejandro Campoy
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=9027
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Los primeros soldados que llegaron al Mavi Marmara no llevaban armas
http://www.libertaddigital.com/mundo/los-primeros-soldados-que-llegaron-al-mavi-marmara-no-llevaban-armas-1276394144/
Turquía, en la encrucijada
Editorial ABC 2 Junio 2010
DESDE hace unos meses, el Gobierno de Ankara ha emprendido una lenta
pero clara orientación hacia una nueva política exterior. De los dos
componentes de la idiosincrasia turca, Oriente y Occidente, el jefe
del Gobierno, el islamista Tayip Erdogan, ha escogido el primero y,
mezclándolo con el fuerte espíritu nacionalista del país, está
llevando a Turquía hacia posiciones no solo alejadas de la sintonía
de la Unión Europea o Estados Unidos, sino en ocasiones claramente
contrarias. El trágico episodio de la flotilla apresada por la
Marina israelí es el último de estos ejemplos. No es posible pensar
que una operación como la que han llevado a cabo las organizaciones
pretendidamente humanitarias bajo bandera turca pudiera haberse
gestado sin la connivencia de las autoridades de Ankara. La reacción
popular que ha producido este hecho puede ser perfectamente
comprensible, pero en los hechos ha destruido los lazos estratégicos
que existían entre Turquía -miembro fundador de la OTAN- y el
principal aliado de Occidente en Oriente Medio, Israel, ya
maltrechos tras la furibunda espantada de Erdogan en el foro de
Davos.
En este sentido, los esfuerzos de acercamiento hacia el régimen
iraní -Turquía nunca puso ninguna pega a la fraudulenta elección de
Ahmadineyad ni a la brutal represión que siguió a aquellos comicios-
han sido contraproducentes para detener los planes nucleares del
régimen teocrático. La fotografía de Ahmadineyad junto a Erdogán y
el brasileño Lula alzando los brazos en señal de triunfo ha
reducido, prácticamente a la nada, todo el trabajo para un
reforzamiento de las sanciones en el Consejo de Seguridad.
Es cierto que Turquía es un gran país, con un pasado imperial que no
puede ignorarse. Como nación independiente tiene todo el derecho a
elegir sus prioridades en política exterior, pero como aspirante a
unirse a la familia europea no debe ignorar que hay valores e
intereses que no puede permitirse el lujo de omitir. Si su objetivo
es convertirse en una potencia regional a la sombra de su pasado
otomano, deberá elegir entre cuál de sus dos esencias prefiere:
hacia Europa o hacia el pasado.
Martirios terroristas
GABRIEL ALBIAC ABC 2 Junio 2010
NO existen tantos lugares en el mundo en los cuales gobierne una
organización terrorista. Sucede en Gaza. Sin hipérbole, sin
metáfora; en seca literalidad. Hamás no es ya un grupo terrorista.
Es un Estado terrorista. En buena parte, financiado por la alucinada
caridad de una Europa que sabe lo sencillo que es, en cualquier
mercado opaco, hacer el trueque de ayuda humanitaria por armas.
Pocas tierras como la España reciente debieran entender eso. Cuando
el 11 de marzo de 2004 cuatro trenes de cercanías madrileños fueron
reventados con cientos de pasajeros dentro, no hubo un solo
corresponsal internacional al cual sorprendiese el estilo. Era el
procedimiento de Hamás. Durante años, fue puesto a prueba en
territorio israelí. La rutina era idéntica: un autobús atestado de
pasajeros que iban al trabajo o que de él volvían; un hombre o mujer
de Hamás; y el estallido. Para el terrorista islámico no existen
inocentes: todo aquel que no está del lado que el Libro dictado por
Dios a su Profeta impone, merece el exterminio. El yihadista sólo
ejecuta; pero quien mata es el Dios a cuya potestad no puede ser
opuesto obstáculo. Sura VIII, 17: «No sois vosotros, es Dios quien
les da muerte».
Hamás nació para dar cuerpo ese mandato sagrado. Y, desde su Carta
Fundacional, en 1988, la aniquilación de Israel es su dogma básico.
Así lo proclama el exergo del «mártir Asan al-Banna», en el cual se
profetiza que «Israel seguirá existiendo sólo hasta que el Islam lo
aniquile como antes aniquiló a los otros». Así lo consagra su
condición de Waqf (don que Dios otorga al musulmán para siempre).
Artículo 11: «El Movimiento de Resistencia Islámica considera que la
tierra de Palestina es un Waqf islámico consagrado a las futuras
generaciones musulmanas hasta el Día del Juicio. Ni ella, ni ninguna
parte de ella, se puede dilapidar; ni a ella, ni a ninguna parte de
ella, se puede renunciar. Ni un solo país árabe ni todos los países
árabes, ni ningún rey o presidente, ni todos los reyes y
presidentes, ni ninguna organización ni todas ellas, sean palestinas
o árabes, tienen derecho a hacerlo. Palestina es un territorio Waqf
islámico consagrado a las generaciones musulmanas hasta el Día del
Juicio».
La estrategia del martirio tiene dimensión triple. Martirio, en
primer lugar, del guerrero que ofrece su vida al Dios al cual solo
esa vida pertenece. Martirio, igualmente lógico, de los sacrílegos
que al Dios se oponen: tal, el proyecto atómico de un Irán
consagrado a su misión de borrar a Israel del mapa. Hay un tercer
modelo de martirio. Más sutil, más perverso. El de los necios
infieles que cargan con la pesarosa culpa de haber nacido en países
libres y ricos. Es la operación perfecta. Sale, por un lado, gratis
en sangre creyente. Y pone, como escudo humano del terrorismo más
regresivo, a los hijos progresistas de las democracias europeas.
Nadie puede esperar reparo alguno a hacer eso, por parte de la misma
gente que usó a sus propios críos como sacos terreros en la
Intifada.
En el año 1975, Franco estaba muriendo y España se enfrentaba a su
mayor envite. Un claro descendiente del Profeta entendió cómo sacar
partido de lo frágil. Muchedumbres de civiles fueron lanzadas a
ocupar el Sahara. Detrás, estaban los fusiles marroquíes. Pero no se
veían. Ganó el Sultán. Vendimos a los saharauis. Y el ejército
español fue sometido, por decisión de su gobierno, a la humillación
más grande de su historia reciente. Israel defiende su territorio.
Por tierra y por mar. No tiene otro. O combate o muere. Es la
diferencia. Y no carece de lógica que nos dé tanta envidia. Y que lo
odiemos tanto.
Crisis nacional
Jimmy Jump como síntoma
José García Domínguez Libertad Digital 2 Junio 2010
Ese caso, el del retrasado de la barretina, ha dejado entrever una
tara colectiva que trasciende su triste patología individual. Me
refiero a la enfermedad moral de cierta España poscastiza y
neogarrula que, como ya advirtiera Machado en su día, siempre quiere
estar de vuelta sin jamás haber ido a ninguna parte. ¿Cómo entender,
si no, el juicio entre indulgente y jocoso que a más de un ilustre
comentarista ha merecido la gansada protagonizada por el tal Jimmy
Jump ante media Europa? Una frivolidad pueril, la de demasiada
prensa, que, por cierto, tuvo su antecedente con la nominación de
aquel Chiquilicuatre, Rodolfo, como heraldo de RTVE en Eurovisión.
A fin de cuentas, si la progresía con mando en plaza ya dictaminó
que podía representarnos un payaso, ¿por qué extrañarse ahora de que
irrumpan otros en escena al espontáneo modo? "Hombre, sólo se trata
de una anécdota", me dirán. Y sí, lo es. Pero igual constituye un
indicio, otro más, de la definitiva ausencia del sentido de la
dignidad que retrata a la sociedad española contemporánea; el
enésimo síntoma de ese no tomarse nada en serio que, aquí, hemos
confundido con la más rutilante de las modernidades. Aquí y sólo
aquí, por cierto. De ahí que, tan antiguos como vulgares, los
alemanes acaben de despedirse de su presidente apenas por un
comentario improcedente sobre política internacional. Asunto, ése,
que no sólo ha servido para que descubriéramos que en Alemania
tenían un presidente.
Pues igual nos ha revelado el insólito, inaudito, extravagante valor
de la palabra entre esas tribus bárbaras del Norte. ¿O acaso alguien
imagina, entre nosotros, a un concejal de capital de comarca
dimitiendo por algún exceso verbal? ¿Y a una ministra de Economía
después de falsear la letra y la música del BOE a la vista de la
nación toda? ¿Y a un jefe del Gobierno tras embaucar a lo largo de
veinticuatro meses a su electorado –y al del prójimo– sin tregua ni
pausa? "Mentir, trapacear, burlarse de la gente con demagogia de
frasco, da igual; lo único importante es ganar; como sea, pero
ganar", proclaman los unos y los otros, todos, con vomitiva
naturalidad. Porque ese Jimmy Jump no resulta ser el único paciente
crónico de este sanatorio. Ni el más grave, que es lo peor.
José García Domínguez es uno de los autores del blog
Heterodoxias.net.
La Flotilla de Hamas.
César VIDAL La Razón 2 Junio 2010
Fue Al-Qurashi, el geoestratega principal de Al Qaida, el que
definió la forma en que el terrorismo islámico ganará la guerra
contra Occidente. En primer lugar, los terroristas actúan de manera
dispersa lo que dificulta su derrota a manos de un Ejército
convencional. En segundo, carecen de un poder democrático que
fiscaliza sus acciones a diferencia de Occidente. Finalmente, los
terroristas siempre cuentan con el apoyo de unos medios de
comunicación occidentales que los presentan como luchadores por la
libertad contra presuntas potencias imperialistas como Estados
Unidos o Israel. Este último factor es decisivo –de «varias
divisiones» lo calificó Al Qurashi– porque lleva a la opinión
pública y a los gobiernos a terminar capitulando. El 23 de mayo,
salió de Estambul una flotilla cuya finalidad era alcanzar Gaza, una
zona a la que, según los organizadores, «el bloqueo israelí» ha
llevado «a una situación de extrema pobreza». La flotilla fue
despedida por miembros relevantes de los Hermanos musulmanes y de la
organización terrorista Hamas.
La realidad, sin embargo, es que en los últimos 18 meses ha entrado
en la franja de Gaza un millón de toneladas de ayuda, es decir,
cerca de una tonelada para cada uno de sus habitantes. De hecho, los
suministros se adaptan a las necesidades propias de la población que
surgen en determinadas festividades. Por ejemplo, durante el pasado
ramadán 11.000 cabezas de ganado entraron en Gaza. Igualmente, y a
pesar de las afirmaciones de la propaganda islámica que habla de
apagones, lo cierto es que el 70% de la electricidad consumida en
Gaza procede directamente de la red eléctrica israelí, mientras que
sólo un 10% es generada por Egipto y algo menos del 20% se produce
en la central de la propia Franja, cuyo combustible se introduce,
por supuesto, a través de territorio israelí. En esta situación que
en nada se parece a la de la propaganda islámica, la esperanza de
vida de los habitantes de la franja de Gaza supera los 73 años, es
decir, resulta superior a la de países de la UE como Estonia o
Bulgaria. Igualmente, la tasa de mortalidad infantil es inferior a
la de Jordania y Líbano.
No era necesaria la flotilla, pero lo cierto es que nunca
pretendieron sus organizadores otra cosa que provocar una reacción
de Israel que volcara a los medios occidentales a favor del
terrorismo islámico. Sabedores de que Israel no toleraría la entrada
de armas ni terroristas en la Franja, el conflicto estaba servido y
cuando se produjo, pocos medios quisieron ver la realidad de lo
sucedido. Por el contrario, en editoriales, columnas y viñetas se
lanzaron a condenar a Israel defendiendo de paso a Hamas, una
organización que tortura y asesina a los palestinos, e
indirectamente a Irán. Sabía Al Qurashi lo que se decía. Ciertos
medios de comunicación occidentales con sus consignas antisemitas
equivalen, sin llegar siquiera a saberlo, a «muchas divisiones» para
el terrorismo islámico.
La flotilla de Hamas
EDITORIAL. La Razón 2 Junio 2010
De manera inesperada y sangrienta, la crisis de Oriente Medio se ha
agravado tras el enfrentamiento registrado ayer frente a las costas
de Gaza, en el que murieron nueve personas y varias decenas
resultaron heridas, entre ellas siete soldados israelíes. Al
parecer, la llamada «Flota de la Libertad» o «Flotilla humanitaria»
no se comportó como tal, sino que recibió con disparos de armas de
fuego al Ejército de Israel cuando éste la interceptó de acuerdo a
la legislación internacional y no sin antes advertirle que navegaba
por aguas que están cerradas al tráfico marítimo por razones de
seguridad.
De las seis embarcaciones que componían la flotilla, sólo una
ofreció violenta resistencia a la intervención militar, a
consecuencia de la cual se produjo un intenso tiroteo de trágicas
consecuencias. Ni que decir tiene que es el propio Gobierno de
Israel el que debe investigar lo sucedido y aclarar con pruebas y
datos todos los extremos. Las autoridades israelíes son las más
interesadas en evaluar si la operación militar se ajustó o no a la
Ley y si se ejecutó de manera proporcionada. El único país
democrático de Oriente Medio no tiene por qué ocultar nada ni
justificar lo que no tenga justificación. Así lo hizo a propósito de
la última campaña militar en el sur de Líbano, donde la actuación de
los mandos militares dejó mucho que desear según una investigación
del propio Parlamento israelí. Por tanto, cabe confiar en la
transparencia y los mecanismos democráticos de las instituciones
israelíes para aclarar lo sucedido en la madrugada de ayer.
Mientras tanto, conviene dejar bien sentado que es Hamas, un grupo
calificado de terrorista por la ONU y la UE, el que está detrás de
esa flotilla presuntamente humanitaria, el que ha fijado su carta de
navegación y el que ha tensado la cuerda en aguas cerradas al
tráfico para provocar la intervención militar de Tel Aviv. En este
sentido, no cabe duda de que Hamas logró ayer un notable éxito de
propaganda internacional. Que lo haya conseguido a costa de la
sangre de varias personas no debería extrañar a nadie: los
terroristas cuentan como victorias las acciones sangrientas en las
que participan porque sólo así justifican su razón de ser. Por eso
mismo, tanto España como la UE harían bien en no precipitarse a
sacar conclusiones y a condenar antes de esclarecer lo sucedido. E
l Gobierno de Madrid y Bruselas tienden, de manera habitual, a
otorgarle el beneficio de la duda a Hamas y negárselo a Israel, lo
cual es tan inaceptable como si Tel Aviv se pusiera del lado de los
terroristas de ETA o del IRA en vez de apoyar a los gobiernos
democráticos. Es muy deplorable y dolorosa, sin duda alguna, la
muerte de personas, pero que nadie se llame a engaño: lo que se
dirime en el conflicto de Oriente Medio es la pervivencia de la
libertad y los derechos democráticos sobre el terrorismo islamista y
las dictaduras teocráticas y sangrientas. El enemigo de la ayuda
humanitaria a los palestinos no es Jerusalén, sino el régimen iraní,
que alimenta a los brazos armados de Hamas y Hezbolá, desafía a la
comunidad internacional con la amenaza nuclear y despliega todos sus
recursos para organizar flotillas «pacifistas» con armas de fuego a
bordo.
Las razones de Israel
José Luis Barceló Semanal Digital 2 Junio 2010
Resulta muy facil enfundarse una "palestina" y sacar banderas y
pancartas por las ciudades occidentales para protestar ante
cualquier embajada, pero el respeto de la Autonomía Palestina debe
ganarse desde dentro de los territorios autogestinados.
Cuando hay tanta demagogia colmatada de un antisemitismo radical
resulta muy difícil ser objetivo y atender a razones. Esto se
complica aún más cuando tenemos encima de la mesa un número
indeterminado de muertos, entre nueve y diecinueve, según las
fuentes.
El ataque a la denominada "flotilla de la libertad" no es un hecho
aislado, responde a una política que Israel viene ejerciendo desde,
al menos, la Guerra de los Seis días: un país que se siente rodeado
de enemigos amenazantes por todas partes. Cualquiera que haya
visitado Israel ha pasado innumerables controles en los aeropuertos
y ha sido sometido al chequeo psicológico de agentes especializados
que interrogan, uno a uno, a todos los pasajeros de los aviones y
buques que desean pisar suelo de Tierra Santa.
Israel ha percibido el avance de la "flotilla" como una intromisión
en su seguridad colectiva. Ninguna de las embarcaciones de la
flotilla "humanitaria" tenía autorización para entrar en las aguas
territoriales de Israel, por lo que, bajo ningún concepto, podían
hacerlo.
Tenemos que ponernos en el lugar de Israel y tomar un ejemplo
paralelo. ¿Qué instrucciones habría recibido la Armada Española si
una "flotilla humanitaria" pretendiera entrar sin autorización en el
País Vasco por aguas jurisdiccionales españolas? ¿Qué haría España
si además de la afrenta en la jurisdicción territorial resultara que
el CNI advirtiera a nuestro Gobierno que la "flotilla" llevara a
bordo a integrantes de supuestos grupos terroristas internacionales
y que, además, en algunas de las embarcaciones hay presencia de
armas?
Es ciertamente injusto el uso tergiversado que se está haciendo de
la desgraciada operación de las fuerzas armadas israelíes, y como se
está dando la vuelta a la tortilla: el gobierno turco habla de
"ataque terrorista de Israel" porque abanderaba la "operación
humanitaria", pero ningún medio occidental ha informado que la
organización que está detrás de la flotilla "humanitaria" es una ONG
turca, IHH, que financia y apoya a bandas terroristas del
fundamentalismo religioso islámico.
Me ha parecido leer en algún medio que Israel "cedió" el control de
Gaza cuando Hamás se hizo con la autoridad en la zona. Esta
información es errónea. Lo cierto es que Gaza se autogestiona por
una amplísima autonomía cedida por Israel para que fuera
administrada por un supuesto gobierno palestino que, por cierto, ha
fracaso estrepitosamente. Gaza es hoy un territorio peligroso,
ingobernado y, por desgracia, incomunicado con el resto de los
territorios palestinos. Conozco innumerables palestinos que se
escaparon de Gaza con sus familias hacia otros lugares de Israel más
seguros.
Pocos medios informan de que la Autoridad Palestina como tal no
existe en la mayor parte de los territorios autónomos. Las veces que
he visitado Israel y Palestina me he encontrado con una pérdida
creciente de credibilidad hacia el gobierno palestino por parte de
las autoridades extranjeras. La Unión Europea cortó hace pocos años
la financiación de algunos proyectos en los territorios autónomos,
entre ellos los que costeaban la construcción y equipamiento de
varias centrales eléctricas, por la "dudosa gestión" que el gobierno
palestino estaba haciendo de dichos fondos: no iban con destino al
suministro eléctrico de su propia población, sino a otros
inconfesables. Nadie ha informado sobre esto. Palestina tiene hoy
muchos que se autodenominan "amigos" con la boca grande, y que valen
para firmar manifiestos o sostener pancartas. A Palestina lo que le
hace falta no es ayuda humanitaria, sino orientación política.
Muchos sectores de la progresía occidental se han rasgado
hipócritamente las vestiduras ante los tristes e imperdonables
hechos acaecidos. Los muertos no tienen justificación. Tampoco la
tiene que muchos apoyen ingenuamente cualquier actividad
pro-palestina sin saber qué intereses se esconden detrás. Subirse a
un barco y dirigirse sin rumbo ni pasaporte hacia las costas de Gaza
es hoy en día una acción harto temeraria y arriesgada, como lo sería
intentar atravesar en lancha rápida la línea que divide Gibraltar
con Algeciras.
Es una pena que la Autoridad Palestina no sea hoy ni tanta autoridad
ni tan palestina como muchos quisieran. Entre ellos los propios
israelíes. Pocos analistas internacionales creen hoy que Israel no
quiere tener un interlocutor válido que represente a los Palestinos.
Pero tampoco hay muchos expertos que crean firmemente que Palestina
pueda llegar a convertirse en un estado respetable y apoyado por
todos.
Flotilla
Es antisemitismo, no nos engañemos
Ángel Martín Oro Libertad Digital 2 Junio 2010
Es antisemitismo, y no otra cosa, lo que está detrás de la reacción
de la prensa y la opinión pública mayoritarias de Occidente al
triste suceso de la flotilla. Son este tipo de ocasiones las que
ponen de manifiesto el lacerante antisemitismo existente por estos
lares. Un antisemitismo aletargado, en el mejor de los casos, en
tiempos tranquilos.
La reacción de la prensa española ha sido casi unánime, con honrosas
excepciones como la de esta casa, o el seguimiento que ha realizado
el blog Barcepundit. Elmundo.es daba voz a las protestas hablando de
"barbarie". Elpais.com hablaba de "baño de sangre". Forges expresaba
en una viñeta su clásico antisemitismo: Derramar sangre: la única
razón de la bestia. 20 Minutos hacía gala de su objetividad y
calidad periodística: Israel comete una matanza sin precedentes
contra una iniciativa humanitaria.
También dentro de ciertos grupos del movimiento libertario
norteamericano, como el portal Antiwar.com, han respondido de forma
similar: "No es la masacre más grande de civiles en la historia
israelí, pero a excepción de otras no había manera de suavizar el
ataque deliberado sobre un buque de ayuda civil en aguas
internacionales". Algunos comentarios vertidos en esa noticia por
los lectores son todavía más preocupantes. Tampoco es de extrañar,
teniendo en cuenta que su director editorial, Justin Raimondo, es
autor del misterioso libro titulado Terror Enigma: 9/11 and the
Israeli Connection.
Estas reacciones son prácticamente impulsivas, y apenas responden a
un tratamiento sosegado y riguroso de las informaciones y los
acontecimientos, generalmente confusos en un principio. Se trata de
atacar a Israel acusándole de "genocidio" (léase "baño de sangre",
"masacre" o "matanza") en contra de los pobres palestinos. Se trata
de aprovechar al máximo las bazas propagandísticas para sacar de
dentro una postura contraria a Israel que convenza cada vez a más
gente de su maldad. Cualquier error del Gobierno o ejército israelí
va a ser usado como excusa para lanzar furibundos ataques al Estado
de Israel.
Entraría dentro de la sensatez y racionalidad discutir sobre si
Israel actuó adecuadamente: ¿fueron desproporcionados?, ¿deberían
haber interceptado la flotilla?, ¿había otras alternativas? Pero
esto es una cosa, y otra muy distinta el ensañamiento que estamos
padeciendo.
Por supuesto que el Gobierno o su ejército pueden equivocarse o
actuar irresponsable y torpemente. De hecho así parece que ha
sucedido. Según diversos analistas, el error principal "en la
planificación de la operación fue la estimación de que los pasajeros
eran realmente activistas políticos y miembros de grupos
humanitarios que buscaban provocación política, pero que no
recurrirían a la violencia". Es decir, que pecaron de ingenuos.
Por eso llevaban órdenes de usar sus armas de fuego sólo en caso de
circunstancias extremas, en situación de vida o muerte. Y aunque
estuvieran recibiendo golpes, los soldados en un principio
continuaron gritando "¡no disparéis!" hasta que la situación se hizo
insostenible. Resulta difícil conjugar esta visión de los hechos,
confirmada por un soldado israelí herido, con la idea del ataque
deliberado y cruel de unos soldados a una banda de falsos pacifistas
pertrechados de armas y que entonaban cánticos yihadistas.
No obstante, éste y otros posibles errores en los que se haya podido
incurrir son fáciles de identificar después de los hechos (ex post),
pero muy difíciles de prevenir antes (ex ante), especialmente cuando
se trata de una decisión tan delicada como la que tuvieron que
tomar, y con una opinión pública que te está esperando a la vuelta
de la esquina para lincharte. Seguro que ahora algunos sesudos
analistas tratarán de dar lecciones al ejército de Israel sobre los
distintos cursos de acción alternativos que debían haberse tomado,
cuando lo realmente complejo es adoptar una decisión en un contexto
particular, de incertidumbre, tensión, y de un conocimiento parcial
e imperfecto de la situación.
Lo cierto es que la experiencia ya viene demostrando que sucesos
como éste son aprovechados sin ningún pudor para atacar a Israel.
Casos como el de al-Dura, Qana, playa de Gaza, o Pallywood en
general, muestran que hechos que supuestamente demostraban la
culpabilidad del Israel acaban no siendo tales, según sostenía ayer
Barcepundit.
Algunos nos acusarán de paranoicos al ver el fantasma del
antisemitismo por todas partes, cuando, dicen, en los críticos hacia
Israel solo hay una búsqueda desinteresada por la "verdad de los
hechos" y la justicia. Sin embargo, como señalaban los analistas de
Stratfor, "donde el conocimiento es limitado, y el deseo de
comprender la compleja realidad no existe, la opinión pública puede
ser moldeada por quien genere los símbolos más poderosos".
Aquí es precisamente donde entra el antisemitismo y su papel, ese
sentimiento y actitud imperecederos que ha sido una constante a lo
largo de la historia.
Ángel Martín Oro escribe regularmente en su blog.
Por una no política lingüística
ANDRÉS FREIRE ABC Galicia 2 Junio 2010
Hace años, cayó en mis manos una noticia acerca de las protestas que
los anglos de un pueblo de California dirigían contra su alcalde. El
ayuntamiento sólo contrataba empleados que dominaran español o chino
y los nativos se sentían discriminados. El alcalde admitió tal
política, pero lo justificó, afirmando que «la competencia por
atraer gentes y empresas es despiadada, lo que nos obliga a dar el
mejor servicio posible si queremos atraerlas. Por eso necesitamos
empleados que dominen tales lenguas».
Confieso mi admiración al leer la noticia. Tenía ante mí una
política lingüística en la que el estado luchaba por adaptarse a las
necesidades cambiantes de la ciudadanía, en lugar de la acostumbrada
entre nosotros, donde el establishment político-cultural, apoyado
por toda la panoplia del estado, se cree con derecho a decirle a la
población qué lengua debería usar.
Porque, en el fondo, el problema básico de la normalización
lingüística es el concepto, la sola idea de que el estado tiene
derecho a meter sus narices en la lengua que hemos de hablar.
La normalización nos considera vasallos al servicio de la Idea.
Piensa en nosotros no como individuos, sino como obligados miembros
de la tribu. Y la lengua, en vez de un sistema de comunicación, pasa
a ser símbolo de esa tribu, y peaje obligado que ha de pagar
cualquier política pública, educación y economía incluidas. Tal
concepto olvida que somos ciudadanos libres, que la administración y
la política están a nuestro servicio, que pagamos impuestos y
tenemos derechos.
En un país normal, en un país de ciudadanos y no de súbditos, las
discusiones lingüísticas tendrían que girar en torno a la nueva
realidad que nos rodea: cómo permitir que minorías que así lo desean
tengan derecho a recibir la educación en su lengua, o cómo ese
ayuntamiento del Levante, ante el influjo de una nueva población, ha
decidido convertir el inglés o el alemán en lengua oficial.
En cambio, la nueva España está siendo aherrojada por la santa
alianza entre esas parodias de estado jacobino llamadas autonomías y
sus intelectuales cortesanos, obsesionados por construir naciones de
entusiastas patrioteros. Se atreven incluso a definir lo que es
normal y a intentar «normalizarnos».
Y ¿dónde quedaría el gallego con una política lingüística distinta,
no al servicio de la Historia y la Nación, sino al de los
ciudadanos? Donde debería quedar, en la boca de las gentes y en una
administración que facilite su uso oficial y educativo a quien lo
solicite. Con un futuro que han de asegurar sus hablantes,
persistiendo en su uso, ampliando sus posibilidades, leyéndolo y
escribiéndolo, de modo que más y más gallegos se sumen libremente a
la lengua. Mas el nacionalismo lingüístico no hace eso; prefiere
manifestarse para que papá-estado nos fuerce a usarlo. Que no se
extrañe, entonces, de que aquellos de nosotros que aún conservamos
el espíritu libre sintamos la obligación moral de oponernos.
EL MERCADO NO SE FÍA DE ZAPATERO
Roubini alerta: España está "al borde del
precipicio" en el impago de deuda
A pesar del fondo de rescate de 750.000 millones de la UE; a pesar
del tijeretazo; incluso a pesar del apoyo del BCE, el mercado no
confía en la deuda española. El diferencial con la alemana alcanzó
los 170 puntos básicos el martes y Nouriel Roubini alerta: España
está “cerca del precipicio”.
D. SORIANO Libertad Digital 2 Junio 2010
Aunque en los últimos meses han sido habituales las noticias sobre
el encarecimiento de la deuda española, esta tendencia parecía
haberse remitido tras el paquete de rescate de 750.000 millones
aprobado por la UE. De acuerdo con este pacto, el conjunto de la
zona euro rescataría a las economías en apuros. Esto es tanto como
decir que Alemania se compromete a pagar la deuda española en caso
de impago.
Pues bien, ni aún así el mercado se acaba de fiar de los bonos del
Tesoro. Por eso, el diferencial con la deuda alemana se ha disparado
en los últimos días hasta los 170 puntos básicos. En el caso de que
tanto España como Alemania logren cumplir con sus obligaciones -y
las consecuencias de que no lo hicieran serían terribles para la
economía mundial- los tenedores de bonos hispanos recibirán más
interés que los de los germanos.
Por eso, en teoría, ambos países deberían pagar el mismo interés, ya
que comparten moneda: la diferencia entre ambos sólo se explica por
la tremenda desconfianza de los mercados hacia la situación de las
cuentas públicas españolas. Una incertidumbre que la política
económica del Gobierno no ha logrado reducir.
Roubini: “cerca del precipicio”
Nouriel Roubini, uno de los economistas de moda, lo ha resumido
quizás mejor que nadie en una columna en Financial Times. En el
artículo, el profesor alerta de que la “crisis de la deuda soberana”
podría provocar “la desintegración de la moneda única y una nueva
recesión”. Por eso, avisa de que aunque Grecia ha sido “la primera
en caer por el precipicio [del impago de la deuda], Irlanda,
Portugal y España están muy cerca de seguirla”, informa Europa
Press.
Además, Roubini puede alegar que esta opinión no se basa en meras
suposiciones, sino que sigue los pasos del mercado. En las dos
últimas subastas, el Tesoro no ha logrado colocar toda la deuda
emitida incluso aunque ha tenido que ofrecer un interés mucho más
elevado que en ocasiones anteriores.
Así, el 18 de mayo sólo adjudicó 6.436 millones (cuando el mínimo
esperado era de 6.500) a pesar de que ofreció un interés que doblaba
al de un mes antes. Y de nuevo el 25 de mayo, para colocar las
letras a seis meses debió ofrecer una rentabilidad del 1,320% frente
al 0,76% de la subasta precedente.
Incluso El País desconfía
Incluso el diario El País ha alertado en los últimos días sobre la
insostenible degradación de la deuda pública española. Así, el
pasado lunes publicaba un artículo titulado “El mercado es más duro
que las agencias con la deuda española”. En este reportaje se
destacaba que a pesar de las críticas del Gobierno a las agencias de
calificación como S&P y Fitch por las rebajas en la nota de la deuda
española, ésta es aún superior a la que se merecería si se mirase
sólo su precio en el mercado.
En este momento, S&P califica a España con ‘AA’ y Fitch con ‘AA+’.
Sin embargo, la rentabilidad en el mercado de los bonos a 10 años es
de 4,32%, superior a la que se pide por la deuda de países como la
República Checa o Eslovaquia que, sin embargo, reciben peor nota de
las agencias.
Lo peor está por llegar
Pero el mayor problema para el Gobierno es que lo peor esté, quizás,
por llegar. En julio, apenas dentro de cuatro semanas, el Tesoro
tendrá que colocar en el mercado cerca de 25.000 millones de euros.
Por eso hace ya tiempo que este mes está marcado en rojo en las
agendas de los inversores internacionales como el “Día D” de la
economía española, el momento en el que su solvencia y su capacidad
de generar confianza se enfrentarán a su más dura prueba.
Para numerosos analistas, el Gobierno no podrá superar este
obstáculo sólo con el tijeretazo. Los quince mil millones de recorte
que implica este plan de ajuste no son suficientes y se esperan
nuevas reformas, especialmente en el mercado laboral, que permitan
una recuperación de la economía española y de los ingresos públicos.
Pero, si en estas semanas, José Luis Rodríguez Zapatero no consigue
algo de confianza por parte de los inversores internacionales, el
fantasma del impago (default) de la deuda, sin duda el drama más
grave que puede afectar a una economía, podría sobrevolar España.
Primavera “horribilis”
La deuda española está sufriendo una primavera “horribilis” debido a
la desconfianza de los mercados en que el Gobierno pueda cumplir con
todos sus compromisos. Desde que el 26 de abril el diferencial de la
deuda española con la alemana superara los 100 puntos, su precio no
paró de subir hasta que el día 6 de mayo cotizó a 163 puntos
básicos. Esto quiere decir que ese día si el Tesoro español quería
financiarse tenía que pagar un interés 1,63% mayor del que tendría
que pagar el alemán.
Es evidente que en un contexto de un déficit disparado como el
actual que provoca que el nivel de deuda crezca cada día, un precio
al alza de la financiación puede llevar a un colapso del Gobierno y
al correspondiente default.
Precisamente, para evitar ese riesgo es por lo que la UE acordó la
creación del Fondo de Rescate de 750.000 millones que se forjó en
Bruselas la noche del día 9. Y al principio parece que esa noticia
logró su objetivo: el precio de la deuda española cayó a la mitad en
una única sesión. Los mercados interpretaron que los Veintisiete (y
especialmente Alemania) respaldaban la deuda española. Es decir, que
el bono español pasaba a ser un pasivo germano con todo lo bueno y
lo malo que eso implica.
Lo bueno, se suponía, era que el coste de la financiación pública
bajaría notablemente. Lo malo para el Gobierno (aunque quizás no
para la economía nacional) era que España se convertía de facto en
un protectorado alemán -disfrazado tras la UE- y tendría que aplicar
las medidas de ajuste que Angela Merkel dispusiera. Fruto de este
acuerdo, llegó el tijeretazo que todos los mercados interpretaron
como una imposición exterior a Rodríguez Zapatero.
Sin embargo, aquel respiro sólo ha durado unas semanas y desde hace
unos días el coste de la deuda española ha vuelto a dispararse hasta
llegar a los 170 puntos de diferencial de este martes.
Francisco Zaragoza: “Somos los ‘apestados’
de las víctimas del terrorismo”
Redacción Minuto Digital 2 Junio 2010
La Asociación Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado Victimas del
Terrorismo cuenta con miembros en toda España, un dato que refleja
el gran número de personas que han sido víctimas del terrorismo
dentro de los colectivos policiales existentes en nuestro país.
Miembros de la Policía Nacional, Guardia Civil , Ertzaintza, Mossos
e incluso policías municipales conforman este colectivo presidido
por Francisco Zaragoza Lluch.
Por desgracia, han sido el colectivo de víctimas menos reconocido.
Francisco Zaragoza nos cuenta en esta entrevista la situación de los
miembros de la asociación.
Usted es presidente de ACFSE y víctima del terrorismo ¿Nos podría
contar su experiencia?
Soy Policía Nacional y en diciembre del año 1988 sufrí un atentado
terrorista con coche-bomba en la localidad guipuzcoana de Eibar.
Hubo dos muertos, uno de mis compañeros y un civil que pasaba por
los alrededores; otros tres policías resultamos con heridas de
diversa consideración. Pero mi caso no es importante, es uno más
entre los innumerables atentados terroristas que han ocurrido en
España y en concreto en el País Vasco en los últimos cincuenta años.
Lo importante es el elevado número de muertos y heridos provocados
por la sinrazón de unos descerebrados, y los largos años de
pasividad de la sociedad y de la clase política españolas.
¿Qué es ACFSE y qué fines persigue?
La Asociación Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado Víctimas del
Terrorismo (ACFSEVT) es una asociación sin ánimo de lucro que acoge
a los profesionales de los Cuerpos de Seguridad del Estado que han
sufrido atentados terroristas y a sus familiares más directos. Entre
nuestros socios se encuentran Policías Nacionales, Guardias Civiles,
Policías Municipales, y Policías Autonómicos.
Entre otros fines, prestar la ayuda necesaria, tanto moral como
material, a todo aquel asociado que haya sido víctima, o a
cualquiera de los familiares de él dependientes, de la acción
terrorista en cualquiera de sus formas y que lo necesiten. Y dar a
conocer al conjunto de la sociedad española la situación tanto moral
como material en la que quedan las personas afectadas por el
terrorismo.
La Asociación se creó ante la falta y el desconocimiento de nuestras
particulares leyes, normas y reglamentos, al quedar una necesidad de
información de sus derechos de este numeroso y castigado colectivo
(el mayoritario entre las víctimas), un grupo de miembros de estos
Cuerpos, ante las negativas constantes por parte de las
Instituciones a que pertenecemos decidimos instituirnos como
asociación.
¿Han tratado con justicia las instituciones y los gobiernos a las
víctimas del terrorismo de las FF.SS?
En líneas generales, no. Cuando el asesinado era un mando, se le
concedían todo tipo de condecoraciones y ayudas para sus familiares
más cercanos, cuando el asesinado o el herido era de categoría
inferior, simplemente no había lugar para poder ejercer sus
derechos. De todos es conocido que en los primeros años del
terrorismo, los atentados dirigidos a los servidores públicos que
vestían uniforme quedaban relegados a una simple nota en la página
de sucesos de los medios de comunicación. Con excepciones por su
relevancia, los entierros de policías y guardias civiles se hacían
deprisa y corriendo; sacaban del País Vasco a los asesinados y a sus
familiares, de noche y a escondidas. Había que dar la impresión de
que no pasaba nada. Había que esconder la enorme falta de medios de
los que disponíamos para luchar contra los terroristas; había que
esconder la ineptitud de los Jefes y Mandos que no sabían cómo
reaccionar ante estos atentados mortales. Había que esconder el
elevado número de personas heridas, tanto física como
psicológicamente; negando incluso su valor ante las agresiones,
enmascarando sus lesiones como actos de cobardía, locura o
enfermedades mentales. Así es como se nos ha tratado durante largos
años. Afortunadamente, los tiempos han cambiado y aunque se siguen
produciendo tristes situaciones que no son de desear, la atención
hacia las víctimas del terrorismo y en especial hacia las de los
Cuerpos de Seguridad del Estado han mejorado, aunque pueden hacerlo
muchísimo más, a nuestro humilde entender.
Pensiones, Cruces Pensionadas, indemnizaciones. Aún a estas alturas
muchos de nosotros seguimos luchando en vía judicial por estos
derechos, que están contemplados en la legislación que nos ampara,
ante la negativa reiterada de nuestras propias Instituciones,
llamase Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil,
Ministerio del Interior, Defensa, etc.
El proceso de retiro o jubilación es igualmente eterno, como mínimo
dos años y eso el más afortunado, cuando lo normal son tres o más
años ¿Qué ocurre?, que en este tiempo y como quiera que muchos
compañeros no son capaces de pensar por sí mismo, las lesiones
psicológicas se agravan innecesariamente, llegando incluso a
fallecer de enfermedades relacionadas o provocadas, sin haber sido
reconocidos por la Administraci´çon del Estado com ovíctimas del
terrorismo, incluso después de veinte años. Parece duro, pero es
así. Para la sociedad las víctimas del terrorismo somos unos
“vividores” y esta apreciación viene porque quien se autoproclama
víctima del terrorismo, ni ha sentido en su boca el sabor de la
sangre, ni ha oído jamás una explosión ni sabe el dolor que causan
en carne propia las balas o la metralla de las bombas. Todos son
víctimas del terrorismo porque les han matado a su padre, a su
hermano o a su marido. No discuto sus derechos pero a nosotros nadie
nos pregunta nunca.
Si lo puedo resumir en una palabra cómo nos sentimos la “verdaderas”
víctimas del terrorismo, esta sería “APESTADOS” eso es lo que somos,
no solo para nuestros mandos, sino también y desgraciadamente para
muchos compañeros, dejan de hablarte, de saludarte, todo a tu lado
es vacio, negro, sin salida y sin ayuda.
Algún compañero me ha dicho “Paco, ETA no me asesinó, pero la
Administración me está matando poco a poco” y así ha sido en algunos
casos, hombres y mujeres que han fallecido, según el informe ha sido
de un infarto; pero la familia y nosotros que estamos cerca, hemos
visto como se han ido consumiendo, por la negativa contumaz de la
Administración, han perdido las ganas de vivir. Tenemos en los
archivos de la asociación la carta de uno de estos compañeros, cada
vez que la recuerdo, lloro y siento una rabia infinita. Rabia que en
muchos de nosotros se traduce en odio hacía la Institución y lo que
representa. Discúlpeme si me he extendido demasiado, pero no tenemos
muchas ocasiones de expresar públicamente nuestras opiniones.
¿Qué necesitan ustedes de las instituciones y de los ciudadanos
españoles en general?
Necesitamos apoyo, comprensión, ayuda y solidaridad. Pero
necesitamos que toda esa solidaridad se traduzca en hechos.
Necesitamos que la Administración de Justicia respete nuestros
derechos y las indemnizaciones que nos conceden sean justas y
equitativas acordes con las lesiones recibidas y sin diferencias con
las elevadas indemnizaciones que se están concediendo en la
actualidad. Que las Administraciones correspondientes normalicen y
equiparen las pensiones que recibimos. Que no se nos pongan tantas
trabas administrativas a la hora de reclamar nuestros derechos.
De los ciudadanos españoles comprensión y solidaridad,
paradójicamente son más sensibles hacia nosotros y hacia nuestro
dolor que nuestras propias instituciones.
Se comenta la posibilidad de una negociación con ETA… ¿Qué opina
usted de este extremo?
Somos apolíticos, aunque cada uno de nosotros mantiene sus
preferencias políticas como no podía ser de otra manera. Tenemos
como norma mantenernos al margen de discusiones políticas y
respetando a nuestros compañeros que siguen en activo nos acogemos
al artículo 5 de la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpo s de Seguridad
del Estado en la que se nos obliga: “a actuar, en el cumplimiento de
sus funciones, con absoluta neutralidad política.” No nos
corresponde a nosotros pronunciarnos en uno u otro sentido. Nuestro
juramento fue servir a España y aún lo hacemos, por tal razón
nuestra Asociación es apolítica. Aunque bien es cierto que nunca
negaremos el pronunciamiento de cualquiera de nosotros, siempre y
cuando lo sea a título particular.
¿Debe haber vencedores y vencidos en el final de ETA?
Juramos cumplir y hacer cumplir la ley. Cualquier cosa que quede
fuera de estos términos no nos sirve. Las ilegalidades, las
irregularidades, son contra lo que combatimos. Antes de hablar de
reinserción y de amnistías, el Estado debería reinsertar a las
víctimas del terrorismo, solucionar todos sus problemas. Con el fin
de ETA quien debe ganar es el Estado de Derecho. Ningún terrorista
ni nadie de los que los apoyan deben obtener réditos políticos
asesinando. Que los terroristas cumplan sus condenas íntegras, que
pidan perdón por sus crímenes y respondan ante la sociedad del daño
que han hecho. Nada más por nuestra parte.
¿Qué se puede negociar con los terroristas? ¿Debemos ser generosos
si los terroristas anuncian su disolución?
La fecha y la hora de entrega de todas las armas y las personas con
cuentas pendientes con la Justicia para cumplir sus condenas, y el
cese de toda violencia hacia la sociedad española. ¿Generosidad?
Creemos que todas las víctimas del terrorismo y no solo los miembros
de los Cuerpos de Seguridad hemos dado muestras más que sobradas de
generosidad. Nunca nos hemos tomado la Justicia por nuestras manos y
nunca lo haremos. Que sean otros los generosos.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
Gracias, señor Jáuregui
J. M. RUIZ SOROA El Correo 2 Junio 2010
No sé hasta qué punto el diputado socialista Ramón Jáuregui es
consciente de que las ideas amables que expone sobre el bilingüismo
no son probablemente sino racionalizaciones de un previo sentimiento
de culpabilidad por una carencia. A muchos vascos no nacionalistas
les acecha el síndrome que les lleva a considerar como falta propia
la ausencia en ellos de algún rasgo identitario estándar. Y digo
esto porque, de otra forma, no me sería posible entender el
retorcimiento de la realidad en que incurre en sus puntualizaciones
(31-5-10) a mis comentarios anteriores (27-5-10).
Dice mi interlocutor que es precisamente gracias al bilingüismo como
los inmigrantes murcianos o andaluces en Cataluña «han igualado en
términos reales su condición de ciudadanos respecto a quienes
esgrimían su condición de catalanohablantes para excluirles del
trabajo o de ejercer funciones públicas». Obvio. Y maravillosa
racionalización de la cesión. Resulta que al diputado socialista no
le duele la discriminación laboral y pública por razones
identitarias de que eran objeto los murcianos o andaluces en su
propio país. No las denuncia como injustas. Al revés, lo que celebra
es haber superado el chantaje cediendo a la exigencia de los
chantajistas. De esta forma racionaliza felizmente el abuso: ya
todos saben catalán, ya son todos ciudadanos iguales. Particular
concepto éste de ciudadanía, y curioso método de valorar la
discriminación o el chantaje: ceda usted a ellos y será igual.
La misma receta aplica nuestro buen diputado al problema del
monolingüismo en comunidades como la vasca, en las que el
nacionalismo esgrime el idioma como principal seña identitaria. Para
desactivarlo, dice, basta con aprender todos euskera, así de
sencillo. Si cedemos y adquirimos la identidad vasca fetén, le
quitaremos al nacionalismo su afán. Obvio. Una receta para exportar:
si todos los inmigrantes musulmanes se hicieran católicos, no habría
en España problema identitario religioso con ellos. Y si los negros
se blanqueasen en Estados Unidos, ya no tendría el racismo blanco
motivos para la exclusión. Y, como decía Mario Onaindia, si todos
los vascos nos volviésemos nacionalistas desaparecería incluso el
problema nacional entre nosotros.
¡La verdad es que no logro entender cómo no se me había ocurrido,
tan sencillo que era! Gracias por abrirme los ojos, señor diputado.
PERVIVE LA IMPOSICIÓN LINGÜística
Galicia Bilingüe recurre el nuevo decreto
del gallego para ganar "algo" de libertad
Galicia Bilingüe ha interpuesto ante el Tribunal Superior de
Justicia de Galicia un recurso contra el decreto que regula el uso
de los dos idiomas oficiales en la enseñanza y que la Xunta denomina
como decreto "del plurilingüismo".
Liberad Digital 2 Junio 2010
La presidenta de la asociación, Gloria Lago, que ya expresó su
decepción con ocasión de la aprobación de dicha norma al posibilitar
la pervivencia de la imposición lingüística en los colegios
gallegos, pretende con su recurso “ganar algo, un poco, de la
libertad comprometida en su día por el actual presidente
autonómico”.
De esta forma, Galicia Bilingüe demandará que se aplique en toda su
extensión un derecho reconocido hasta en la propia Ley de
Normalización Lingüística como es el de recibir la primera enseñanza
en lengua materna, puesto que el decreto de Núñez Feijoo limita su
aplicación a la Educación Infantil, sin incluir el primer ciclo de
Primaria como estableció en su día el Tribunal Supremo. También
exigirá la asociación la eliminación de las restricciones al uso en
clase por parte de los alumnos de los libros en gallego o
castellano, según prefieran, pues el ámbito de determinación del
idioma utilizado en la enseñanza por parte de la Administración se
agota en la lengua del docente. Y un tercer aspecto que abarcará el
recurso incide en el derecho de los ciudadanos a que se les facilite
la documentación, comunicaciones o anuncios emitidos por la
Administración educativa en el idioma oficial de su elección.
Galicia Bilingüe analiza además la posibilidad de recurrir la norma
por otras cuestiones, como las más que posibles restricciones en el
uso de la lengua materna del alumno que se podrían derivar de la
recomendación de procurar que use el idioma en que se imparta la
asignatura, o la inexistencia de límites, como en el anterior
decreto 124/07, para las materias que se han de impartir en gallego
en la enseñanza de personas adultas.
De todas formas, la presidenta de la asociación insistió en que,
aunque se acepten todas esas demandas, el decreto seguirá lejos no
sólo de los objetivos de la entidad, sino de lo que en su día
comprometió el presidente Feijoo. Y recordó asimismo que en julio de
2007 ya se interpuso un recurso similar ante el TSXG contra la norma
del bipartido liderado por Pérez Touriño. “El tribunal -apuntó
Gloria Lago- nunca llegó a dictar sentencia”.
aprobado en 2008
El decreto que obliga al comercio a atender
en euskera entrará en vigor el 17 de julio
El PP exigirá al Gobierno vasco que derogue «de forma inmediata» una
norma que contó con el rechazo del PSE cuando estaba en la oposición
MARÍA JOSÉ TOMÉ | BILBAO. El Correo 2 Junio 2010
El Ejecutivo otorgó en octubre 557.000 euros a empresas para
impulsar la lengua vasca
El controvertido decreto sobre los derechos lingüísticos de los
consumidores, que impone a casi la mitad del sector comercial vasco
la obligación de rotular y atender en euskera, entrará en vigor el
próximo 17 de julio. Más de un año después de la llegada de los
socialistas al poder, esta iniciativa heredada de la pasada
legislatura sigue vigente pese a que en su día contó con el firme
rechazo del PSE y el PP cuando estaban en la oposición. Los
populares ya han advertido que exigirán «de inmediato» al Ejecutivo
de Patxi López la derogación de una normativa que consideran «a
todas luces discriminatoria».
El decreto, que fue publicado en el Boletín Oficial del País Vasco
el 16 de julio de 2008, establecía dos años de plazo para que el
sector se adaptase al grueso de su articulado. Una moratoria que
vence en apenas un mes para cerca de 2.000 negocios, que aglutinan
casi la mitad de la superficie total de venta de la comunidad
autónoma. En concreto, el decreto afecta a establecimientos de más
de 250 trabajadores y con un volumen anual de negocio superior a los
50 millones de euros anuales, o bien, a aquellos que cuenten con una
superficie superior a los 400 metros cuadrados y estén ubicados en
capitales o municipios con más de un tercio de ciudadanos bilingües.
También tendrán que someterse a esta normativa los centros
comerciales con una plantilla de más de 15 trabajadores que presten
atención al público. Es decir, el decreto no es de aplicación en el
pequeño comercio sino en grandes cadenas, operadoras de
comunicaciones, empresas de transporte y suministradores
energéticos, que podrán ser sancionados si lo incumplen.
En su día, tanto el PSE como el PP arremetieron duramente contra una
medida que calificaron como un «atropello a la libertad de
comercio». «Ningún empresario puede verse forzado a utilizar una
lengua oficial por encima de la otra», advertía la entonces
secretaria de Políticas Sociales del PSE y actual consejera de
Educación, Isabel Celaá. «No es a través de la imposición ni de las
sanciones como se consigue proteger al euskera y menos en un sector
que no está teniendo las cosas fáciles», apostilló en el Parlamento
Idoia Mendia que, ya como titular de Justicia y portavoz del
Ejecutivo, insinuó en varias ocasiones que la modificación del
decreto estaba entre los asuntos pendientes del Gabinete de Patxi
López.
Ayer, fuentes del Departamento de Sanidad y Consumo confirmaban que
la normativa entrará en vigor el próximo 17 de julio. Las mismas
fuentes recordaban las líneas de ayudas habilitadas para el sector
pueda adaptarse a las nuevas disposiciones. De hecho, la
viceconsejería de Política Lingüística -adscrita al Departamento de
Cultura- otorgó en octubre subvenciones por importe de 557.000
euros. Desde entidades financieras como la BBK o la Caja Laboral a
grandes superficies comerciales como Media Markt o El Corte Inglés,
fueron 15 las empresas que se beneficiaron de estas ayudas,
destinadas a mejorar la atención en euskera al público, imprimir
catálogos o publicidad y señalizar el interior de los
establecimientos en lengua vasca.
«Coto a un despropósito»
Ayer, UPyD presentaba una iniciativa parlamentaria para exigir la
derogación del decreto, que definió como «un disparate que atenta
contra la libertad individual y de empresa». El parlamentario Gorka
Maneiro recordó al PSE que lleva más de un año en el poder y «no ha
tomado ninguna medida para poner coto a este despropósito». A su
juicio, el hecho de que el Ejecutivo no haya anulado el decreto
ratifica el «miedo reverencial» de los socialistas al PNV. «No se
atreve a legislar, a tomar medidas que puedan incomodar a los
nacionalistas y en cuestiones relacionadas con el euskera sólo
quiere pasar inadvertido», dijo Maneiro.
El PP también ha dado al Gobierno un toque de atención al tratarse
de un tema sensible como la política lingüística, una de las bases
del pacto de estabilidad. Iñaki Oyarzábal recordaba ayer que su
partido impulsó la pasada legislatura una iniciativa parlamentaria
«calcada» a la de UPyD y, pese a que no prosperó, contó con el apoyo
del PSE. Oyarzábal aseguró que su partido se mostrará firme a la
hora de exigir a Patxi López la derogación de ese decreto «antes de
entrar en vigor» y recordó que el acuerdo de legislatura hace
hincapié, sobre todo, en eliminar todas aquellas medidas que «puedan
resultar discriminatorias en el ámbito lingüístico». El Ejecutivo ya
aplicó criterios similares para someter a una profunda revisión los
decretos que definían el currículum educativo, aprobados por el
Ejecutivo de Ibarretxe.
La urgente necesidad de derogar el Decreto 123/2008 que impone en el
País Vasco las multas lingüísticas por no hacer negocios en euskera
El próximo 17 de julio de 2010 vence el plazo de dos años de
adaptación concedido por el Decreto 123/2008, de 1 de julio de 2008,
sobre los “Derechos Lingüísticos de las personas consumidoras y
usuarias”, promulgado por el anterior gobierno independentista de
Juan José Ibarretxe.
Por lo tanto, y a partir de esa fecha, las empresas y
establecimientos comerciales señalados en la norma (empresas de
telecomunicaciones, de transporte, de energía, financieras y
establecimientos comerciales abiertos al público de cierto tamaño)
estarán obligados a rotular todos los carteles, letreros públicos y
papelería (impresos, catálogos, contratos, presupuestos, facturas,
cartas y todo tipo de comunicaciones) en euskera, así como a
disponer obligatoriamente de personal capaz de atender al público en
euskera de forma oral y por medios electrónicos (en un “euskera de
calidad”, “ajustado a la norma lingüística establecida por la Real
Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia”, como literalmente se
indica).
Este decretazo lingüístico, elaborado por el Ejecutivo más radical e
incendiario que ha tenido Euskadi desde el comienzo de la Transición
política, es aberrante porque obliga a los ciudadanos vascos a
utilizar un determinado idioma en sus comercios y negocios (un
idioma que, tras décadas de imposiciones nacionalistas, apenas habla
el 20% de la población), pero también porque supone una intolerable
injerencia de la Administración en el ámbito privado de las
personas, contrario a los más básicos principios de la libertad de
empresa.
Este decreto afecta a más de 2.000 empresas, que juntas suponen más
del 35% de la cuota de mercado y un 45% de la superficie total de
ventas. Por otro lado, resulta absolutamente intolerable que esta
norma, que si el actual Ejecutivo autónomo no lo impide entrará en
vigor dentro de un mes y medio, prevea un importante régimen
sancionador que instaura en Euskadi una práctica totalitaria y
demencial, importada de Cataluña, caracterizada por las “multas
lingüísticas”. De hecho, asociaciones independentistas y proetarras
ya han anunciado públicamente su intención de presentar denuncias
indiscriminadas contra todas las empresas que no cumplan
escrupulosamente con las exigencias lingüísticas establecidas en
este decreto.
En su momento, tanto el PSE como el PP se opusieron frontalmente a
esta norma, la calificaron de “imposición” e incluso se reservaron
la posibilidad de llevarla a los tribunales por entender que
vulneraba la libertad individual de comerciantes y empresarios. Así
que, ahora, deberán emplear el mismo celo en paralizarla. Gorka
Maneiro, diligente parlamentario de UPyD, ya ha presentado una
proposición no de Ley para la inmediata y urgente derogación del
articulado.
Por su parte, Iñaki Oyarzábal, secretario general del PP vasco,
recordaba ayer que su partido impulsó la pasada legislatura una
iniciativa parlamentaria "calcada" a la de UPyD y que ésta, a pesar
de que no prosperó, contó con el apoyo del PSE. Oyarzábal asegura
que su partido se mostrará firme a la hora de exigir a Patxi López
la derogación de ese decreto "antes de entrar en vigor" y recordó
que el acuerdo de legislatura hace hincapié, sobre todo, en eliminar
todas aquellas medidas que "puedan resultar discriminatorias en el
ámbito lingüístico".
Leer íntegramente el Decreto 123/2008, de 1 de julio de 2008, sobre
los “Derechos Lingüísticos de las personas consumidoras y usuarias”
Justicia social
Javier Algarra. www.gaceta.es 2 Junio 2010
El Gobierno tiene 490 coches pero prefiere recortar sus derechos a
los pensionistas
El alcalde de Sevilla manda al chófer con el coche a Barcelona
mientras él viaja en avión para ver en la Ciudad Condal la final de
la Copa del Rey. Alfredo Sánchez Monteseirín es demasiado importante
como para que no le esté esperando el coche oficial en el aeropuerto
en cuanto llegue. Pero no es el único.
Miles de cargos de medio pelo tienen a su disposición vehículo,
conductores y escoltas sufragados por el bolsillo de todos los
contribuyentes. Por no gastar, los políticos no gastan ni en
gasolina, ni en metro, ni en autobús. Ni siquiera en taxi. Pudiendo
ir en coche oficial, que además da mucho prestigio en el barrio
cuando te ven llegar los vecinos, pues qué más quieres.
Sólo el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero tiene
490 coches, que cuestan 15 millones de euros al año. A éstos hay que
sumar los de las comunidades autónomas, los ayuntamientos y multitud
de organismos oficiales. Total, un pastizal que abonamos con
nuestros impuestos para que los señoritos vayan cómodos y no se
estresen. ¿Se acuerdan de la limusina tuneada de Ernest Benach, el
jardinero republicano al que colocaron de presidente del Parlamento
de Cataluña? ¿O de la colección de Audis blindados de Pérez Touriño,
de los que Núñez Feijóo se tuvo que deshacer al llegar al Gobierno
de la Xunta?
En el Reino Unido, el nuevo primer ministro, el conservador David
Cameron, ha dicho que hasta aquí hemos llegado y ha recortado los
coches oficiales. En Westminster no es raro ver a un miembro del
Gobierno en el transporte público. También Sarkozy en Francia ha
metido tijera al asunto.
Pero en España estamos acostumbrados a no ahorrar en lujos
supérfluos para las castas dominantes. Preferimos congelarle la
pensión a los jubilados y reducir la prestación de los dependientes.
Así se ejerce la justicia social de la izquierda progre y
trasnochada que representa nuestro Gobierno radical. Gracias
Zapatero.
Galicia Bilingüe recurre el decreto «en
busca de libertad»
E. P. RODRÍGUEZ-SOMOZA. VIGO. ABC Galicia 2 Junio 2010
«Ganar algo, un poco de la libertad comprometida en su día por el
actual presidente de la Xunta». Con esta frase justificaba la
presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago, el recurso
contencioso-administrativo presentado ayer por la plataforma en el
Tribunal Superior de Justicia de Galicia, contra el polémico decreto
79/2010 que regula el uso de los dos idiomas oficiales en la
enseñanza.
Sobre el denominado por la Administración autonómica decreto del
plurilingüismo, la asociación no ocultó, coincidiendo con la
aprobación de la norma, su decepción ante un documento que
-mantienen- «posibilita la pervivencia de la imposición lingüística
por la que llevan años batallando».
El objetivo, según explicó la presidenta de Galicia Bilingüe es «que
se aplique la ley en toda su extensión, en base a derechos
reconocidos tales como recibir la primera enseñanza en lengua
materna. Según expuso, el nuevo decreto limita su aplicación a la
Educación Infantil, sin incluir el primer ciclo de Primaria como en
su día estableció el Tribunal Supremo.
Otras de sus reivindicaciones pasa por omitir las restricciones al
uso en clase por parte de los alumnos de los libros en gallego o en
castellano, según prefieran. Asimismo, hacen hincapié en el
requerimiento sobre el derecho de los ciudadanos a que se les
facilite la documentación, comunicaciones o anuncios emitidos por la
Administración educativa en el idioma oficial de su elección.
Recurso de 2007
Galicia Bilingüe analiza además la posibilidad de recurrir la norma
por otras cuestiones, como las más que posibles restricciones en el
uso de la lengua materna del alumno que se podrían derivar de la
recomendación de procurar que use el idioma en que se imparta la
asignatura, o la inexistencia de límites, como en el anterior
decreto -124/07-, para las materias que se han de impartir en
gallego en la enseñanza de personas adultas.
De todas formas, la presidenta de la asociación insistió en que,
aunque se acepten todas esas demandas, el decreto seguirá lejos no
sólo de los objetivos de la entidad, sino de lo que en su día
comprometió Alberto Núñez Feijóo. Y recordó asimismo que en julio de
2007 ya se interpuso un recurso similar ante el TSJG contra la norma
del bipartito.
Preguntado por este recurso, el presidente de la Xunta mostró su
respeto, aunque frente a los reproches de esta asociación,
reivindicó que su Gobierno «cumple su programa electoral» y que,
precisamente para ello, llevará al Parlamento una ley que permita
realizar a los padres con alumnos en Primaria y Secundaria la
consulta sobre la lengua.
«La coherencia y el respeto a la palabra dada serán guías de la
política lingüística y del resto de acciones del Gobierno», afirmó
instantes antes de entrevistarse con la presidenta del PP catalán,
Alicia Sánchez Camacho.
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